Enriquecimiento sin causa

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Universidad Nacional Mayor de San Marcos

From the SelectedWorks of Ricardo Geldres Campos

Summer September 18, 2017

Enriquecimiento sin causa

Ricardo Geldres, Campos

Available at:https://works.bepress.com/ricardo_geldres/

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EL ENRIQUECIMIENTO POR INTROMISIÓN EN EL DERECHO AJENO: UNA NUEVA MODALIDAD DE ENRIQUECIMIENTO

INJUSTIFICADO

Ricardo Geldres Campos 

Tradicionalmente se sostiene que el enriquecimiento sin causa procede siempre que exista el traspaso de una riqueza de un sujeto (empobrecido) a favor de otro (enriquecido) sin que exista una causa jurídica que justifique el desplazamiento patrimonial. No obstante, dicha concepción que se fundamenta en el pensamiento de Savigny1 ha recibido duras críticas, toda vez que podemos

encontrar supuestos de enriquecimiento injustificado sin que exista un desplazamiento patrimonial, y por tanto, sin que se configure un empobrecimiento, tal y como sucede en el enriquecimiento por intromisión. Lo anterior resulta relevante, toda vez que permitiría demostrar que el empobrecimiento no constituiría un requisito necesario para la configuración del enriquecimiento sin causa.

El enriquecimiento por intromisión se presenta cuando alguien se enriquece en virtud de una intromisión no autorizada en el derecho de otro, tal y como sucede en los casos de uso, consumo, disfrute o disposición de bienes ajenos (materiales o inmateriales). En este caso, el enriquecimiento injustificado se produce como consecuencia de la interferencia en los derechos de otra persona. Esta pretensión se basa en consideraciones de política jurídica. Así, en cada ordenamiento jurídico hay un número de posiciones jurídicas que son “asignadas” a una determinada persona. El primer ejemplo lo constituye la propiedad: el propietario tiene el uso y disfrute sobre el bien y puede excluir al resto de cualquier interferencia. Y hay toda una serie de posiciones jurídicas dotadas del mismo grado de exclusividad: copyright, derecho de patente, el derecho a la propia imagen y al nombre, entre otras en las que con frecuencia se producen intromisiones2.

Para una mejor comprensión del problema, presentamos los siguientes ejemplos:

 Abogado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Asistente de Docencia de los cursos de Derecho Civil I y Civil II en la misma casa de estudios.

1 SAVIGNY, Friedrich Karl von, Sistema del derecho romano actual, Vol. 6, version al castellano por Jacinto Mesía y Manuel Poley, precedido de un prólogo de D. Manuel Durán y Bas, 2a ed, 1999.

2 ZIMMERMANN, Reinhard, “Unjustified Enrichment: The Modern Civilian Approach”, en Oxford

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1. “X” una empresa dedicada al rubro de prendas de vestir usa la imagen de una modelo “Y” sin el consentimiento de ésta para comercializar sus productos, y como consecuencia de la venta de los productos usando la imagen de la modelo, obtiene grandes ganancias.

2. “A” una empresa que realiza un comercial para ofrecer sus productos usa la composición de una canción no muy famosa cuya titularidad pertenece a “B” sin el consentimiento de éste. Como consecuencia de la venta de los productos (usando el comercial con una canción no autorizada por su titular), “A” obtuvo grandes ganancias. Con ocasión del comercial, la canción de “B” se hizo popular, y éste pudo posteriormente vender la composición musical a varias empresas.

3. “C” en el marco del lanzamiento de productos deportivos, inicia una campaña publicitaria en la que se anunciaba la venta de dichos productos con la imagen de un reconocido futbolista “D”. No obstante, éste último no había dado ninguna autorización.

4. La revista “X” publica imágenes de la boda de un reconocido futbolista “Y”, y como consecuencia de ello obtiene grandes ganancias. No obstante, la boda de “Y” era privada, y éste último no había dado ninguna autorización, ni siquiera a los invitados, para captar imágenes del evento.

Lo ejemplos mencionados constituyen típicos supuestos de enriquecimiento por intromisión. En estos casos, un sujeto se enriquece, en virtud de una intromisión no autorizada sobre un derecho absoluto inmaterial (derecho a la imagen o derecho de autor). El enriquecimiento se presenta en tanto que si el enriquecido hubiese usado el cauce jurídico establecido por el ordenamiento jurídico, por ejemplo contratar con la otra persona para usar su imagen o composición musical, hubiese tenido que pagar un precio. Justamente el enriquecimiento consiste en el precio que no se ha pagado.

El enriquecimiento por intromisión, se sustenta en la teoría del contenido de atribución cuya tesis consiste en que cualquier derecho subjetivo absoluto (derechos reales, derechos de la personalidad, derechos sobre marcas y patentes, derechos de autor) atribuye a su titular la exclusividad del goce y disfrute de la utilidad económica del bien. Dicha exclusividad supone un orden jurídico de los bienes, que de llegar a ser inobservado por cualquier tercero a través de la intromisión de otro en el ámbito exclusivamente destinado al titular del derecho, le permite a éste último actuar la pretensión de enriquecimiento sin causa. Esta teoría, en primer lugar fue defendida por Heck3 quien señalaba que

el reconocimiento de un derecho subjetivo supone siempre la atribución a su titular de todas las ganancias que se originan en virtud de la explotación de ese

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derecho, lo que implica que dichas ganancias deban ser restituidos al titular del derecho, independientemente de que no pueda realizar una explotación semejante, no siendo, por tanto, requisito que la ganancia del enriquecido se corresponda con la pérdida del empobrecimiento4.

Posteriormente dicha teoría fue desarrollada por Wilburg5 y Von Caemmerer6.

Para estos autores, quien explota sin autorización un derecho absoluto ajeno, y adquiere algo, que de acuerdo al contenido de atribución de ese derecho, pertenece al titular. En tal sentido, el tercero como resultado de la intromisión en el derecho ajeno se ha enriquecido injustificadamente a costa de otro, y por tanto, se encuentra obligado a restituir el enriquecimiento. La pretensión de enriquecimiento realiza así el contenido de atribución del derecho absoluto, considerándose por eso como una pretensión derivada de ese derecho7.

Ahora bien, al tratarse de un supuesto de enriquecimiento, para el surgimiento de la pretensión no resulta necesario probar el empobrecimiento o el daño, tampoco el desplazamiento patrimonial, solo es suficiente la prueba de que el enriquecimiento se produjo a costa de otro, en virtud de una intromisión no autorizada. Inclusive podría suceder que el sujeto tutelado no haya sufrido ningún tipo de perjuicio o daño, sino por el contrario, ha obtenido un beneficio, no obstante, aun en estos casos, se admite a favor del sujeto tutelado una pretensión de enriquecimiento (como en el ejemplo 2 que se propuso)8.

4 LEITÃO, Luís Manuel Teles de Menezes, O enriquecimento sem causa no Direito Civil, Estudo

dogmático sobre a viabilidade da configuração unitária do instituto, face à contraposição entre as diferentes categorías de enriquecimento sem causa, Edições Almedina, 2005, p. 772 y ss.

5 Confróntese: WILBURG, Walter, Die Lehre von der ungerechtfertigen Bereicherung nach

österreichischem und deutschem Recht, Universitätbuchhandlung Leuschner & Lubensky, Graz,

1934

6 Confróntese: VON CAEMMERER, Ernst, «Bereicherung und unerlaubte Handlung», en Dölle, H. / Rheinstein, M. / Zweigert, K. (Hrsg.), Festschrift für Ernst Rabel, I, J.C.B. Mohr (Paul Siebeck), Tübingen, 1954, pp. 333-401; «Wandlungen des Deliktsrechts», en von Caemmerer, E. / Frisenhahn, E./ Lange, R., Hundert Jahre Deutsches Rechtsleben, II, C.F. Müller, Karlsruhe, 1960, pp. 49-136; «Grundprobleme des Bereicherungsrechts», en Leser, H.G. (Hrsg.), Ernst von Caemmerer Gesammelte Schriften, I, J.C.B. Mohr (Paul Siebeck), Tübingen, 1968, pp. 370-392. Existe un valioso trabajo del autor en idioma francés: CAEMMERER, Ernst von, “Problèmes fondamentaux de l'enrichissement sans cause”, en Revue internationale de droit comparé, Librairie Générale de Droit et de Jurisprudence, Paris, 1966, pp. 573 y ss.

7 El Código Civil peruano se ha adherido a la teoría del contenido de atribución. Así, el artículo 910º establece que el poseedor de mala fe está obligado a entregar los frutos percibidos y, si no existen, a pagar su valor estimado al tiempo que los percibió o debió percibir. De la norma mencionada, la pregunta que surge es la siguiente: ¿Por qué el poseedor de mala fe debe restituir las ganancias que ha obtenido como consecuencia del ejercicio del derecho que le corresponde a otro? La respuesta es simple: solo al propietario le pertenecen los frutos o ganancias que se derivan del bien, por tanto, si un tercero no autorizado (poseedor de mala fe) se apropia de estos, deberá restituirlos a su titular. No se puede permitir que un sujeto se enriquezca a costa de otro. Lo anterior en virtud del carácter absoluto de los derechos, el cual dispone que las facultades de uso y disfrute le corresponde exclusivamente a su titular.

8 CAEMMERER, Ernst von, “Problèmes fondamentaux de l'enrichissement sans cause”, en

Revue internationale de droit comparé, Librairie Générale de Droit et de Jurisprudence, Paris,

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Asimismo, se debe señalar que el enriquecimiento por intromisión no supone un juicio de las condiciones subjetivas de los sujetos implicados, de modo que no resulta necesario la prueba de la culpa o mala fe en el intromisor. Lo anterior no podría ser de otra manera si tenemos en cuenta que la función del enriquecimiento no es sancionar las conductas ilícitas, función propia de la responsabilidad civil, sino restaurar la situación de hecho o jurídica que ha sido alterada. Dicho de otro modo, lo determinante en el enriquecimiento no es tanto la posición del intromisor, es decir, el análisis de sus condiciones subjetivas, sino la posición del sujeto tutelado.

Sobre el particular, se debe tener en cuenta que el enriquecimiento por intromisión y la responsabilidad civil son figuras totalmente distintas, tanto en el objeto, finalidad y ámbito de aplicación. Así, como ha dicho Zimmerman “es evidente que cualquier persona que interfiere en los derechos ilícitamente, ya sea por negligencia o de forma intencionada, es responsable por daños. Pero la acción de responsabilidad extracontractual requiere que se prueben los daños. Y cabe imaginar situaciones en que el demandante no ha sufrido ningún menoscabo. Si alguien utiliza el retrato de otra persona para anunciar sus productos, ésta no resulta perjudicada, por lo menos en su situación económica. Igualmente puede resultar difícil para el demandante la prueba de la culpa del agente. Y, sin embargo, no parece correcto que a éste se le acabe autorizando a beneficiarse por medio de la interferencia en un derecho que el ordenamiento jurídico ha asignado específicamente al demandante. Por ello, se le concede la “Eingriffskondiktion” (enriquecimiento por intromisión) con el fin de que depure el enriquecimiento. En estos supuestos en los que el requisito “a costa de” entra en escena, ya que permite determinar quién es el sujeto para reclamar en tanto titular del derecho en que se ha sufrido la intromisión”.

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