Sexo Oral Ellos a Ellas

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El arte de lamer

Cómo practicar sexo oral con una mujer

y hacer que te suplique que no te detengas

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Índice

I. Prefacio

II. Capítulo uno – Reglas básicas a. Fresca y duchada

b. ¿Llegar o no llegar al orgasmo? c. Riesgos para la salud

d. Jugar sin riesgos

III. Capítulo dos – Sí, es importante conocer las partes a. El monte de Venus

b. La comisura frontal c. El tronco clitoridiano d. La capucha del clítoris e. El frenillo

f. Labios menores y labios mayores g. La abertura vaginal

h. La horquilla vulvar i. El perineo

IV. Capítulo tres – Preparación

a. La depilación ya no es solo para las brasileñas b. ¡Aféitate la barba!

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V. Capítulo cuatro – Haz que ella lo desee

a. La mayor diferencia entre hombres y mujeres

b. Hemos bebido, hemos comido, la he cortejado: ¿y ahora qué? c. No olvides comenzar lentamente

d. Lo fundamental sobre las zonas erógenas femeninas

VI. Capítulo cinco – No vayas directamente al clítoris… todavía a. ADVERTENCIA – Nunca soples DENTRO de la vagina

VII.Capítulo seis – Salir del molde a. Barrido b. Círculos c. Succión d. Abecedario e. Vacío f. El comilón goloso

VIII. Capítulo siete – Técnicas adicionales a. Usa las manos

b. El punto G

c. Juguetes sexuales

IX. Capítulo ocho – La esencia del cambio a. Piernas hacia arriba

b. Piernas sobre la cama c. Hacia atrás

d. Estilo perrito

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El arte de lamer

Cómo practicar sexo oral con una mujer y hacer que te suplique que no te detengas

Prefacio

Todos sabemos que el sexo oral es extremadamente placentero para los hombres. Esta es una evidencia irrefutable que atraviesa nuestra sociedad, desde las indirectas sexuales contenidas en las publicidades hasta las películas para adultos y la pornografía. Lo cierto es que ningún hombre dejará ir fácilmente a una mujer que sepa cómo hacer una buena fellatio; para muchos hombres, el sexo oral es el pilar de toda relación sexual. Lamentablemente, el sexo oral para las mujeres (llamado cunnilingus) no tiene tanta publicidad como la fellatio, a pesar de que recibir sexo oral es más placentero para una mujer que para un hombre.

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hombre al recibir sexo oral. ¿Por qué? La superficie del pene del hombre es mucho mayor que la superficie del clítoris; por lo tanto, el sexo oral debería ser mejor para el hombre. En realidad, no es exactamente así. En el diminuto clítoris de la vulva de una mujer, se encuentra la increíble

cantidad de ocho mil terminaciones nerviosas. Así es: el clítoris tiene casi el doble de terminaciones nerviosas que el pene, y es la parte más sensible del cuerpo humano (incluyendo a hombres y mujeres). Seguramente te preguntarás: si el clítoris es tan fundamental, ¿por qué no habíamos escuchado hablar demasiado de él hasta ahora?

Y aquí es donde debemos recurrir a la psicología. Parte de la naturaleza de las mujeres consiste en dar y dar sin recibir nada a cambio. Es poco

probable que ella te pida o te diga que le gustaría recibir sexo oral; las mujeres no funcionan así. Es posible que ella te lo sugiera, lavándose ahí abajo o haciendo comentarios sugerentes, pero como los hombres son mucho más directos, es muy probable que ni se enteren de estas

insinuaciones.

Sin embargo, puedes estar seguro de que a casi todas las mujeres les

encanta recibir sexo oral, tanto por motivos físicos como emocionales. Los

físicos son obvios: con la estimulación directa del clítoris por medio de una boca cálida y húmeda, es probable que ella experimente orgasmos más poderosos, intensos y prolongados que solamente con el coito. Desde el punto de vista emocional, durante el cunnilingus la mujer es el centro de atención: en ese momento, nada es más importante que su placer. Muchas

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mujeres hoy en día tienen que equilibrar trabajo y familia, y entre un jefe exigente y preparar la cena, no queda mucho tiempo para ellas. Para una mujer, el cunnilingus equivale a unas mini vacaciones, en las que por fin puede olvidarse de su rutina diaria y las cosas por hacer mientras su cuerpo se libera de las tensiones acumuladas durante el día.

Un estudio realizado con noventa y ocho mujeres casadas (incluido en

Sex: A Man’s Guide) colocó al cunnilingus o sexo oral como la actividad

sexual más placentera y gratificante: ¡el ochenta y dos por ciento de

estas mujeres casadas afirmaron que el cunnilingus supera a cualquier otra actividad sexual! Solo un sesenta y ocho por ciento de las mujeres

encuestadas dijeron que el coito es muy placentero; aunque no lo creas, ellas dijeron que experimentan un orgasmo solo el veinticinco por ciento de las veces. Esto significa que de cada cuatro veces que estas mujeres participaron de un acto sexual, solo una vez alcanzaron el orgasmo. Pero durante el sexo oral, estas mismas mujeres dijeron llegar al orgasmo en la asombrosa proporción del ochenta y uno por ciento. Hay sólidas pruebas que demuestran que el cunnilingus es la manera más segura de hacer que una mujer alcance el orgasmo. En un estudio similar realizado por Kinsey y Masters and Johnson, solo un 7,7% de las mujeres fueron incapaces de llegar al orgasmo después de que sus maridos pasaran más de veintiún minutos en juegos preliminares y sexo oral.

Bien, entiendo el punto. El cunnilingus es la mejor forma de sexo para una mujer, de lejos. Puedes practicarle sexo oral a tu pareja antes de

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penetrarla, o puedes sorprenderla y hacer del cunnilingus el evento

principal de la noche. De cualquiera de estas formas, lo que seguramente lograrás es fortalecer tu relación y estar más cerca que nunca de tu pareja. ¡Comencemos!

Capítulo uno – Reglas básicas

Ya hemos demostrado que las mujeres disfrutan del cunnilingus, aunque que la mayoría de ellas no lo pide ni deja ver que está pensando en eso o que lo desea. Entonces, ¿cómo empezar? Nuevamente, algo de

información sobre cómo funciona la mente de una mujer puede resultar útil para saber cuál es la mejor manera de realizar un cunnilingus. Sabemos que estás ansioso por llegar a la sección de técnicas y probarlas, pero en este tema no es bueno apresurarse. La mayoría de las mujeres se cohíben con facilidad, como lo prueba la recurrente pregunta: “¿Me veo gorda con este vestido?”. Antes de proporcionarle placer oral a tu compañera, tendrás que superar esta barrera; de lo contrario, ella nunca te permitirá sumergirte entre sus piernas. Esta es la parte fácil: halágala. Hazlo en forma gradual, durante un cierto tiempo, y asegúrate de que los cumplidos sean genuinos. Demuestra interés en ella y en lo que hace, y préstale más atención. De esta manera prepararás el terreno hacia el éxito: cuando satisfagas las necesidades emocionales de tu pareja, ella se abrirá a ti en el ámbito sexual.

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Pero lo cierto es que la mayor parte de los hombres no se siente así. Lamentablemente, muchos de ellos se han asustado con las historias de vestuario acerca de imágenes y olores extraños. Si la idea del cunnilingus te resulta algo molesta, trata de identificar exactamente qué es lo que te molesta: la mayoría de las veces un pequeño esfuerzo alcanza para

resolver la situación. Por ejemplo, si te incomoda la idea de estar tan cerca de la vulva de una mujer que puedas ver los folículos capilares, puedes simplemente apagar la luz. Y es muy posible que tu compañera también se sienta más cómoda en la oscuridad; después de todo, ¡esto no es una visita médica!

Fresca y duchada

Aunque cada hombre y mujer son diferentes, hay cosas que ambos pueden hacer para que la experiencia sea más placentera para ambos. Algunos hombres prefieren que la vulva de la mujer no tenga pelos, y a otros les agrada la mata de vello; ambas opciones son igualmente válidas, y más adelante en el libro hablaremos del vello púbico con más detalle. Pero

podemos asegurar que casi todo el mundo agradece una buena ducha. Por si todavía no te habías dado cuenta, las mujeres son muy sensibles con respecto a su olor natural. Probablemente esta obsesión comienza de pequeñas, sobre todo por las publicidades y videos que hablan acerca de “mantenerse frescas” durante los días del ciclo menstrual.

Afortunadamente, cuando las mujeres saben que su compañero va a practicarles sexo oral, suelen asegurarse de estar muy limpias antes de

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empezar. Lo más probable es que ni siquiera tengas que mencionar el tema: ella se encargará de esto, por temor a que su olor natural te resulte desagradable.

Desde ya, en circunstancias normales, no hay nada de malo con el olor de las partes íntimas de una mujer. La mayor parte de la sensibilidad e

inhibición de las mujeres con respecto a su olor natural no tiene

demasiados fundamentos. Naturalmente, algunas mujeres tienen un olor más fuerte que otras, y si eres nuevo en el cunnilingus (y si estás leyendo este libro, es probable que así sea), es posible que necesites un poco de tiempo para habituarte a su olor natural. Después de un tiempo, cuando tú y tu compañera se sientan más cómodos, es posible que ella ni siquiera tenga que ducharse antes de empezar. Esta es una decisión totalmente personal. Sin embargo, especialmente al principio, una ducha previa hará que tanto tú como ella se sientan más cómodos y receptivos para el

cunnilingus.

En algunos casos, puedes no sentirte cómodo con su olor natural y desearías que tu compañera se duchara antes del cunnilingus; y tal vez ella se sienta cómoda sin ducharse. De ser así, lo mejor es que hables con ella del tema, con mucho cuidado para no ofenderla. Lo que casi siempre funciona es sugerirle darse un baño juntos. Es mejor que no seas

demasiado directo con esto; te sugiero que digas algo así como: “Me encantaría lavarte el cabello en la ducha para que te relajes”, o “Me excita mucho masajear tus pechos con las manos enjabonadas… ¿quieres

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ducharte conmigo?” Lo más probable es que ella acepte encantada. Incluso puedes aprovechar la oportunidad de excitarla acariciando

eróticamente su vulva con tu mano enjabonada, preparándola para tu boca en sus genitales. ¡Sé creativo!

¿Llegar o no llegar al orgasmo?

Si bien el cunnilingus es probablemente la manera más fácil y directa de hacer que tu compañera llegue al orgasmo, es posible que esto no ocurra. ¡No te estreses! Aunque no tenga un orgasmo, tu compañera disfrutará

mucho de tus esfuerzos. A medida que adquieras más experiencia, tu

habilidad para hacerla llegar al orgasmo aumentará, y hasta puedes llegar al punto en que ella tenga un orgasmo cada vez que le practiques

cunnilingus. Para esto, es fundamental que estés atento a sus sonidos y movimientos, y que hables con ella de lo que más le gusta durante el cunnilingus.

Si todavía no te sientes cómodo como para preguntarle qué le gusta y qué no, basta con que prestes atención a lo que hace durante el cunnilingus, y te darás cuenta de cuáles son las técnicas que la vuelven loca. Los

movimientos y sonidos que te harán saber que está cerca del orgasmo son las sacudidas y temblores (especialmente de las piernas) y los jadeos profundos. Puede pasar que haga mucho ruido o que, por el contrario, no emita sonido alguno. Si ya la has visto llegar al orgasmo alguna vez (ya

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sea por cunnilingus u otros medios), lo más probable es que seas capaz de reconocer cuales son los indicios de que está a punto de estallar. Cuando empieces a advertir señales de que tu compañera se siente realmente bien, continúa lamiendo y chupando de esa forma su vulva hasta que

alcance el orgasmo. Puedes introducir variaciones menores, por supuesto, pero la mayor parte de los movimientos de lengua sofisticados son para el principio, cuando ella se está excitando. Al igual que los hombres, para alcanzar el orgasmo la mayoría de las mujeres necesitan estímulos repetitivos.

Si tú y tu pareja se sienten cómodos hablando acerca del cunnilingus, esto puede serte de gran ayuda. Los hombres funcionan mejor cuando disponen de instrucciones claras y precisas; si tu compañera lo desea, puede decirte exactamente lo que le gusta, dónde le gusta y cuándo debes hacerlo. De esta manera, ella puede tener control sobre su placer mientras experimenta las maravillosas y excitantes sensaciones del cunnilingus. Puedes ayudarla a expresar más abiertamente lo que le gusta y lo que no haciéndole

preguntas acerca de lo que le agrada. Puedes preguntarle, en tono

jadeante y caliente, con tu boca en su vulva: “¿Esto te gusta?” La mayoría de las veces, podrás darte cuenta de si realmente le gustan tus

movimientos o no por el grado de entusiasmo en su voz. Y tal vez ella te sorprenda y simplemente te diga que no.

Si te parece que no le gusta el movimiento que estás haciendo, cambia a otra cosa y pregúntale si así le gusta más. Si nada funciona, ¡no

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desesperes! Ella se sentirá más frustrada que tú si nada de lo que haces le gusta. Pídele cariñosamente que te sugiera otro movimiento; incluso

puedes pedirle que te demuestre lo que le gustaría en tu propia boca. Mantener abierta la comunicación es fundamental para que ella llegue al orgasmo. Sin embargo, es posible que ella no alcance el orgasmo, por mucho que te esfuerces. Si estás en esta situación, trata de que ella tenga un orgasmo usando un método que sepas que funciona, como usar los dedos o pasar directamente al coito. Te recomendamos que prepares una lista de preguntas para hacerle, porque a veces ella no será capaz de decirte exactamente lo que desea. Antes de empezar la próxima vez, piensa en algunas cosas que puedas preguntarle (y asegúrate de hacerlo con gentileza) para saber lo que le gusta; así, ella solo tendrá que asentir o negar con la cabeza, y esto facilitará las cosas. Es posible que, llegado este punto, ella no sepa lo que quiere, y tus sugerencias pueden ayudarla a averiguar qué movimientos y técnicas le gustan más. A continuación te sugiero algunas preguntas:

 ¿Te gusta esta velocidad? ¿Quieres que lo haga más rápido o más lento? ¿Un poco o mucho más rápido (o más lento)?

 ¿Quieres que continúe o prefieres que me detenga por un momento? Si quieres que pare, avísame cuándo deseas que siga.

 ¿Te gusta este movimiento? ¿Quieres que siga de esta manera? Si quieres que cambie, avísame.

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 ¿Te gustaría que lo hiciera más suavemente o con más intensidad, o la presión que estoy aplicando ahora está bien?

 Si este no es el punto justo, me gustaría que me mostraras exactamente dónde te gusta.

 ¿Te gusta que mueva la lengua así, en círculos, o prefieres otro tipo de movimiento?

 ¿Te gustan las lamidas largas o cortas?

 ¿Te gustaría que aplicara un poco más de presión o succión? Dime lo que se siente bien o lo que te gustaría.

En algunos casos, ella no querrá tener un orgasmo, sino simplemente disfrutar de lo que le haces. No hay problema con esto, pero es otra de las razones que hacen que la comunicación sea tan importante. Si ella no va a tener un orgasmo, es importante que te lo diga, para que tú no te sientas frustrado. No reacciones mal si te dice que no va a tener un orgasmo (o si percibes que no lo va a tener), porque esto puede hacer que ella no quiera que le practiques más el cunnilingus, al menos por un tiempo. Si te parece que su cuerpo quiere tener un orgasmo, pero por alguna razón esto no sucede (incluso si probaste usando las manos o con el coito), dale la posibilidad de que llegue al orgasmo por sí misma. En este caso, ella puede querer que la mires o necesitar estar sola. Desde ya, este es el último recurso, pero no seas crítico si esto ocurre alguna vez y déjala disfrutar.

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Riesgos para la salud

Nota: Aunque las técnicas descriptas en este libro pueden ser usadas por cualquier hombre o mujer, suponemos que el lector se encuentra en una relación monógama y prolongada. En cualquier caso, brindaremos algunas recomendaciones para sexo oral y cunnilingus seguro para los que deseen utilizar estas técnicas en otro tipo de relaciones, o si hay riesgo de

enfermedades de transmisión sexual.

Llamemos a las cosas por su nombre: cuando una parte de tu cuerpo entra en contacto con partes del cuerpo de otra persona, corres el riesgo de contraer infecciones y enfermedades. Si bien un apretón de manos es, en la mayoría de los casos, totalmente seguro, el cunnilingus no lo es. Tal vez hayas oído que es más difícil que una mujer transmita un virus o una

enfermedad a un hombre, y en cierta medida esto es verdad. La fellatio sin protección y el coito vaginal sin protección implican más riesgo de

enfermedades de transmisión sexual que el cunnilingus.

Sin embargo, debes tener en cuenta que tu boca estará en contacto con fluidos corporales que podrían contener virus, y la vulva de tu compañera entrará en contacto con una boca que podría transmitir una infección; por lo tanto, es mejor prevenir que curar. Analicemos primero el tipo de

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cunnilingus en un entorno poco seguro (es decir, con una compañera promiscua). Posiblemente, las afecciones de la sangre sean las

enfermedades de transmisión sexual más graves, y aquí se incluyen el VIH y la hepatitis C. Estas enfermedades se transmiten únicamente si uno u otro miembro de la pareja entra en contacto directo con sangre infectada. Por lo general, esto solo ocurre si ambos tienen una lesión abierta en la vulva y en la boca. Si tú o tu pareja tienen una lesión o corte abierto en la boca o en la vulva, ten mucho cuidado o evita por completo el cunnilingus.

Estas enfermedades también pueden contagiarse por medio del contacto entre la vulva y la mano, si esta tiene una lesión o corte abierto. Aquí es fundamental la comunicación: si te preocupan los riesgos de contagio de una enfermedad de transmisión sexual, habla de ello con tu pareja para ponerse de acuerdo en si desean evitar el cunnilingus y los juegos preliminares con las manos, o si prefieren practicar sexo seguro.

Las infecciones bacterianas y otras infecciones, como la hepatitis A y B y la chlamydia, gonorrea y sífilis, también pueden transmitirse a través del cunnilingus sin protección. Aunque hoy en día hay vacunas contra la hepatitis B, y la hepatitis A y demás infecciones generalmente pueden tratarse sin problemas con antibióticos, no hay motivo para considerar que estas enfermedades de transmisión sexual son menos serias que las que se transmiten por sangre. Practicar sexo seguro durante el cunnilingus y demás juegos preliminares donde interviene la vulva puede reducir las posibilidades de transmisión de este tipo de infecciones.

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Tal vez una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes que pueden contagiarse durante el cunnilingus es el herpes genital, ya que este se transmite a través del contacto de la piel con la zona afectada. Aunque existen dos tipos de virus de herpes, se puede transmitir el virus a la vulva a través de una llaga en la boca, o a la boca a través de una llaga de herpes en la vulva. Aunque el virus del herpes permanece inactivo debajo de la piel en ausencia de un episodio, se puede contagiar aunque no haya llagas abiertas en la zona afectada. En caso de una llaga inactiva en la boca o de un episodio de herpes genital en la vulva, lo mejor es evitar el cunnilingus y otros contactos sexuales durante este período, ya que el herpes genital se contagia con gran facilidad. Sin embargo, como otras enfermedades de transmisión sexual, puede evitarse el contagio del herpes genital tomando las precauciones apropiadas.

Jugar sin riesgos

¿Cuáles son las precauciones apropiadas para practicar el cunnilingus y otros juegos preliminares con la vulva? Digámoslo de una vez: no son divertidas. El contacto sexual seguro para estas actividades implica mucho látex y, francamente, la mayoría de las mujeres perderán toda excitación ante la mera mención de una barrera de protección bucal. ¿Por qué usarlas entonces? Después de todo, este libro se trata de cómo complacer a una

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mujer. Si ella no va a disfrutar del cunnilingus, ¿para qué molestarse? Para empezar, si ella realmente detesta la idea, ni te molestes. Piensa en ello de este modo: los hombres usan condones; los hombres detestan los

condones. ¿Por qué los usan? Es simple: para evitar el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual. La mayoría de los hombres están dispuestos a sacrificar el placer que produce el coito sin condón, ante los riesgos que implica. Y desde ya, las mujeres deberían estar dispuestas a sacrificar algo de placer en pos de la seguridad de ambas partes y para evitar las enfermedades de transmisión sexual. Si hay riesgos de practicar cunnilingus con una determinada compañera sexual y ella no está

dispuesta a aceptar las precauciones, repetimos: no te molestes.

Pero para aquéllos que están interesados en practicar cunnilingus y juegos preliminares seguros, existen numerosas herramientas que pueden usar según sus preferencias. Incluso es posible que encuentres algunas de ellas en el cajón de la cocina. Tal vez hayas oído hablar de los protectores

bucales, esos pequeños cuadrados de látex que se usan en el consultorio del dentista para aislar un diente. Son excelentes para usar durante el sexo oral, pero las compañías de juguetes sexuales han empezado a fabricar lo que llaman “lollyes”, que son básicamente lo mismo, pero fabricados

especialmente para el sexo oral. Si estás en medio del asunto y no tienes otra cosa a mano, el papel film servirá (te dije que estaba en el cajón de tu cocina). Por si todavía no te diste cuenta, el protector bucal/lollye/papel film se coloca entre la vulva de tu compañera y tu lengua. La lubricación es muy, muy importante si usas cualquiera de estos elementos durante el cunnilingus. Imagina un condón de látex completamente seco. Incómodo,

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¿verdad? Además, la lubricación sobre el plástico o látex del lado de la vulva imitará mejor la sensación de una lengua húmeda. Pero recuerda que los lubricantes a base de aceite pueden romper el látex, por lo que debes usar siempre lubricantes a base de agua.

Si deseas realizar juegos preliminares con las manos en la vulva de tu compañera y te preocupa la posibilidad de contraer una enfermedad de transmisión sexual, puedes usar un guante de látex. En realidad,

infecciones como la gonorrea, chlamydia y similares no se transmiten por el contacto entre la mano y la vulva. Sin embargo, si hay lesiones o cortes abiertos en las manos, dedos o vulva, corres el riesgo de transmitir o contraer una enfermedad de transmisión sexual. A diferencia del cunnilingus, los guantes de látex no obstaculizan para nada las

sensaciones placenteras; incluso pueden sentirse mejor que una mano callosa y con uñas mal recortadas, si se usa la lubricación adecuada. Lo que debes recordar es que un guante de látex seco no se siente bien, por lo que debes usar abundante lubricación a base de agua. Aunque algunas de estas ideas (como los protectores bucales) suenen poco divertidas, siempre es mejor prevenir que curar. Si tu pareja se preocupa por ti, no pondrá objeciones si quieres usar protección para ella y para ti, en caso de que exista el riesgo de enfermedades de transmisión sexual. ¿Y si tiene problemas? Es posible que tengas que evaluar si quieres tener relaciones sexuales con esa persona.

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La vulva y sus tesoros

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Capítulo 2 – Sí, es importante conocer las partes

¿Por qué tengo que conocer la anatomía femenina para saber cómo realizar un cunnilingus? Solo tengo que lamer, ¿no? Bueno, no

exactamente; y supongo que, si estás leyendo este libro, es porque “solo lamer” no te ha dado el resultado que esperabas. Comenzaremos por lo básico: al hacer determinadas cosas con tu lengua en ciertas partes de la vulva de una mujer, puedes provocarle mucho placer. De eso se trata el cunnilingus y te diremos qué hacer en más detalle una vez que hayas llegado a la zona, por supuesto. Pero primero, tienes que familiarizarte con la vulva femenina en general.

¿Por qué “vulva”? ¿Por qué no la llamas vagina?

Queremos ser política y anatómicamente correctos. Al contrario de lo que la gente cree, el término “vagina” no se refiere a toda esa parte de la mujer. La vagina no es más que la entrada a la cérvix, al útero y a todos esos extraños órganos para hacer bebés que se encuentran más arriba. ¿Por qué entonces usar una palabra que incluye todas las partes de este aparato cuando lo que queremos es hablar de lo que nos interesa “ahí abajo”? El término “vulva” se adapta mejor a nuestro objetivo, y a la

mayoría de las personas no les resulta ofensivo. Y no deseamos usar otras palabras vulgares.

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Había oído hablar del clítoris, pero ¿qué diablos es la horquilla vulvar?

Que hayas oído hablar del clítoris es un buen comienzo, pero hay muchas otras partes de la anatomía femenina que pueden producir placer y hacer que ella tenga un orgasmo, si las lames, las chupas y las acaricias de manera apropiada. Hablaremos ahora de cada parte del diagrama para saber exactamente en qué consiste la vulva.

El monte de Venus

El monte de Venus o monte pubiano es la suave protuberancia de piel que se encuentra en la parte superior de la vulva, y por lo general es la que tiene más vello púbico, aunque lo más probable es que también haya vello en otras partes de la vulva. En términos sexuales, el monte de Venus no juega un papel muy importante, si bien es cierto que a algunas mujeres les gusta que jales suavemente del vello público durante el cunnilingus o que empujes el monte de Venus hacia su ombligo (estirando la vulva) cuando están a punto de alcanzar el orgasmo.

La comisura frontal

La comisura frontal se encuentra justo debajo del monte de Venus y es el comienzo del tronco clitoridiano. Algunas mujeres con clítoris muy sensible (hasta el punto que la estimulación directa les resulta dolorosa) pueden disfrutar de una mayor presión sobre la comisura frontal. Este es un

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excelente sitio para comenzar el cunnilingus, ya que ayudará a que tu compañera se excite antes de entrar en contacto directo con el clítoris.

El tronco clitoridiano

Al igual que la comisura frontal, el tronco clitoridiano está oculto debajo de la piel y es una de las partes más sensibles de la vulva (exceptuando la cabeza del clítoris). Al igual que con la comisura frontal, si observas que tu compañera es más bien sensible, puedes aplicar una presión suave y lamidas largas y planas sobre el tronco clitoridiano para excitarla y que alcance el orgasmo.

La capucha del clítoris

La capucha del clítoris juega un papel fundamental en la excitación de la mujer y es muy importante que comprendas su función antes de iniciar una sesión de cunnilingus. Si no sabes qué hacer con la capucha del clítoris puedes interrumpir el orgasmo de tu compañera. Esta pequeña capucha protege la cabeza del clítoris; como ya hemos dicho, la cabeza del clítoris es extremadamente sensible. Algunos movimientos sobre la cabeza del clítoris pueden resultar demasiado intensos y provocar dolor. La capucha del clítoris desciende para cubrir la cabeza, actuando como una manga protectora que difunde el contacto (ya sea de un pene, de una lengua o de una mano) haciéndolo menos doloroso y más placentero para la mujer. A medida que ella se acerca al orgasmo, la capucha del clítoris se retrae, descubriendo la cabeza del clítoris en toda su gloria. Si observas que la

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capucha del clítoris cubre la cabeza, trata de lamer en círculos alrededor de ellas o de usar un movimiento hacia abajo. Esto contribuirá a excitar a tu pareja y hará que la cabeza del clítoris salga de su escondite. Sin embargo, debes tener en cuenta que, una vez que la mujer esté al borde del

orgasmo, la cabeza del clítoris volverá a ocultarse bajo la capucha para protegerse del exceso de estimulación, que podría arruinar el orgasmo. Si ves que la cabeza del clítoris vuelve a ocultarse entre los pliegues de piel justo en el momento en que tu compañera comienza a gritar y gemir, no vayas en busca de este tesoro perdido, ya que puedes terminar con una compañera muy frustrada y desilusionada. Este es el momento de

continuar con los movimientos que la hicieron llegar a este punto.

El frenillo

El frenillo es el comienzo de los labios internos, donde los dos labios se encuentran en la parte superior. Se compone de un tejido similar, y si bien no cuentan con la posibilidad de hacer que la mujer tenga un orgasmo, también está repleto de terminaciones nerviosas que pueden experimentar placer si las acaricias y tocas correctamente.

Labios menores y labios mayores

Sí, estas partes también tienen terminaciones nerviosas, aunque no tantas como la capucha y la cabeza del clítoris. Los labios menores (los labios internos) y los labios mayores (los externos) básicamente tienen la función de proteger la abertura vaginal y el canal de parto. Sin embargo, puedes

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proporcionar intenso placer a una mujer al lamer dentro, fuera y alrededor de estos pliegues; así le brindarás una experiencia oral más intensa y “completa”.

La abertura vaginal

Esta es la vagina. También conocida como canal de parto, es desde luego la parte favorita de la anatomía femenina para los hombres. El borde

externo de la abertura vaginal y el punto-G, muy profundo, son sensibles. La mujer puede obtener mucho placer al sentir un dedo u otro objeto suave penetrando en el canal vaginal durante el cunnilingus; volveremos a esto más adelante.

La horquilla vulvar

Es básicamente el reverso del frenillo; donde se unen los labios menores en la parte inferior del canal vaginal. Puede ser sensible y receptiva a las atenciones; sin embargo, puede poner incómodas a algunas mujeres durante el cunnilingus, ya que puede no gustarles sentir la lengua de un hombre tan abajo. Lo mejor es que hables con tu compañera sobre qué piensa de esta parte de su vulva. También debes tener en cuenta que durante el parto, muchas veces se practica una episiotomía en esta zona (un corte vertical que atraviesa la horquilla y llega al perineo) para que haya más espacio para el paso del bebé. Después de esta intervención, la zona queda muy sensible y dolorida, y para algunas mujeres nunca vuelve a su estado normal. Una vez más, es muy importante que hables con tu

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pareja sobre la horquilla vulvar antes de una sesión de cunnilingus para saber si ella desea o no recibir placer en esa parte de la vulva, sobre todo si esta es la primera vez que lo hacen.

El perineo

Es el espacio de piel (a veces pequeño, a veces grande) que se encuentra entre la horquilla y la abertura vaginal, y el ano. Algunas mujeres disfrutan de una leve presión en esta zona, en lo posible con la mano o el dedo índice, pero al igual que con la horquilla, es recomendable que hables de esto con tu pareja antes del cunnilingus. Es posible que esta parte de su anatomía no le brinde ningún placer, y en el peor de los casos, puede ofenderse con el contacto con esta zona. Si tú y tu compañera no se sienten cómodos como para hablar de la horquilla, del perineo y de su papel en el cunnilingus, probablemente lo mejor sea ir a lo seguro y mantenerte en la zona norte.

Hacen falta dos personas

Cómo prepararse para el cunnilingus y hacer que sea placentero para ambos

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Capítulo 3 – Preparación

Ya hemos dicho que una ducha previa es importante para el cunnilingus, porque logra dos cosas: que la mujer se sienta más fresca y cómoda con su cuerpo, y que el hombre disfrute de su suave olor natural sin sentirse abrumado. Algunas parejas que se sienten más cómodas pueden decidir obviar la ducha previa, mientras que otras la consideran como un aspecto ineludible. Lo que tú y tu pareja decidan queda exclusivamente a su

criterio; lo único que debes asegurar es que lo que decidan haga que el cunnilingus sea interesante y placentero para ambos.

Este es un buen momento para hablar del vello púbico. Evidentemente, aunque todo esté limpio, una tupida selva ahí abajo probablemente no sea lo mejor para una sesión de cunnilingus. Pero esto no quiere decir que la vulva tenga que estar totalmente depilada. Este es otro aspecto del

cunnilingus del que debes hablar con tu pareja con anticipación para que ambos lo disfruten. Si ella se siente incómoda, o demasiado desnuda y expuesta, con poco o nada de vello púbico, no estará bien predispuesta para el cunnilingus ya que puede estar demasiado preocupada con la falta de vello como para disfrutarlo. De la misma manera, un hombre que se está ahogando en una enorme cantidad de vello púbico tampoco disfrutará del cunnilingus. Es importante tener en cuenta que un exceso de vello púbico impedirá que la mujer sienta bien la lengua cálida y húmeda de su compañero en la vulva. Un buen corte (o afeitada, si ella lo prefiere) es una

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excelente manera de dejar la vulva más expuesta para que ella disfrute de tus esfuerzos durante el cunnilingus.

Si tu pareja no desea afeitarse el vello púbico, puede cortarlo cerca de la piel. Aunque te sorprenda, una buena herramienta para esto es la

afeitadora eléctrica que usan los hombres. Ella podrá probar diferentes largos hasta encontrar el que le resulte más cómodo. Es posible que descubra que el vello púbico recortado al ras de la piel le ofrece una sensación más ligera, aireada y limpia. Además, muchas mujeres se

afeitan el vello púbico por la misma razón por la que se afeitan las axilas: el sudor se adhiere al vello largo y grueso y comienza a acumular bacterias. Lamentablemente, cuando esto ocurre, se produce un olor acre y a veces desagradable. Para muchas mujeres, mantener el vello púbico bajo control es parte de la rutina de belleza cotidiana, lo mismo que afeitarse las axilas.

Para las que desean afeitarse, existen muchas opciones: pueden afeitar todo el vello púbico, o dejar un pequeño parche (a veces llamado “pista de aterrizaje”) sobre el monte de Venus. El afeitado puede resultar incómodo cuando el vello vuelve a crecer, al igual que en cualquier otra parte del cuerpo. Puede provocar irritación y picazón cuando el vello comienza a crecer. Sin embargo, el afeitado realizado correctamente puede volverse una tarea muy simple. Aquí te damos algunas recomendaciones, por si tu mujer decide afeitarse:

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 Sumergirse unos minutos en la bañera con agua tibia antes de afeitarse, para ablandar el vello.

 También puede aplicarse acondicionador para suavizar el vello; dejar actuar por algunos minutos.

 Cortar los vellos más largos con tijera (o afeitadora eléctrica) antes de empezar.

 Usar afeitadoras de seguridad descartables. ¡Jamás una hoja de afeitar sin seguridad!

 Usar las manos para estirar la piel antes de afeitar.

 Usar jabón, cremas de afeitar y lociones hipoalergénicas y sin fragancia, para mitigar la irritación posterior.

 No usar polvos que no sean fécula de maíz, ya que hay

estudios que demuestran que el talco provoca cáncer cervical.  Usar un espejo (es suficiente con un espejo de mano), ya que

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 Si ella experimenta ardor después de afeitarse, puede usar una crema con cortisona de venta libre.

La depilación ya no es solo para las brasileñas

Aclaremos antes que nada que si tu compañera es proclive a que se le encarne el vello, la depilación no es lo más indicado, ya que a veces hace que el vello vuelva a crecer por debajo de la piel, y esto puede resultar muy doloroso. Si generalmente no tiene vellos encarnados, puede considerar la posibilidad de depilarse en lugar de afeitarse para mantener el vello púbico bajo control (siempre que ambos se sientan cómodos con esto). La

depilación puede resultar dolorosa: piensa que te arranquen cientos de vellos gruesos y ensortijados de una vez… ¡ay! Si es tan doloroso, ¿por qué algunas mujeres se depilan de todas maneras?

Por lo general, la depilación dura solo unos minutos (gracias a Dios) y deja la piel muy suave y sedosa durante unas seis semanas. La depilación también elimina las molestias del afeitado (para que la piel esté suave, una mujer debe afeitarse la vulva al menos cada dos o tres días, según la

velocidad a la que le crece el vello), pero puede ser algo costosa. Tu

compañera también puede tratar de depilarse en casa, pero generalmente terminará frustrada y no obtendrá los resultados deseados. Es mejor dejar que una profesional se encargue de la depilación de la vulva.

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Hay distintos tipos de depilación, que incluyen la depilación de la línea de bikini y la depilación a la brasileña. Vamos a hablar claro: la depilación de la línea de bikini no sirve para nuestros fines, a menos que lo único que vaya a “usar” tu compañera sea una bikini. Este tipo de depilado está pensado para las mujeres que tienen un exceso de vello púbico (es decir, que algunos o la mayoría de los vellos crecen por fuera de las zonas que normalmente cubre una bikini). Como ella no va a usar una bikini en el momento del cunnilingus, recomendamos el depilado a la brasileña. Pero cuidado: el depilado a la brasileña no es para personas impresionables. Tu pareja tendrá que desnudarse por completo (dejando al descubierto incluso más de lo que vería su ginecólogo), así que si ella no se siente cómoda con la idea o con su cuerpo, no le pidas este tipo de depilación. ¡Te

aseguro que volverá del salón de belleza sin ningunas ganas de una sesión de cunnilingus!

Lo mejor es que hables de esto con ella, ya que después de todo, es su cuerpo. Tal vez le entusiasme la idea, o tal vez le desagrade por completo. Si está dispuesta a depilarse, recomendamos encontrar un buen salón de belleza. La mayoría de las mujeres que se sienten algo intimidadas la primera vez, se relajarán al darse cuenta de que están en manos de profesionales y no de un tipo que solo quiere mirarlas. La mayor parte de las mujeres se sentirá más cómoda si es otra mujer la que se encarga de la depilación, así que te recomendamos que la envíes a una depiladora mujer.

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Si se decide a hacerse un depilado a la brasileña, pregúntale si quiere que la lleves y la vayas a buscar al salón de belleza o si prefiere ir sola.

Respeta sus límites en este momento, porque la depilación no es una manera cómoda de quitarse el vello púbico. Hagas lo que hagas, no le sugieras practicar cunnilingus ni coito esa noche (a menos que ella lo

desee), porque probablemente la zona estará irritada, hinchada y sensible. Lo mejor es esperar a la noche siguiente.

¡Aféitate la barba!

¿Recuerdas que dijimos que hacen falta dos personas para una sesión placentera de cunnilingus? Si su vulva está suave como la cola de un bebé, pero tu cara se siente como papel de lija, ella no se divertirá. Los pelos cortos o gruesos resultan dolorosos durante el cunnilingus (especialmente en contacto con un clítoris sensible) y puede incluso impedir el orgasmo. Las mujeres llaman a esto “ardor de barba”, y les resulta tan incómodo como su nombre lo indica. Si prefieres no afeitarte o si te estás dejando crecer la barba, puedes envolverte la barbilla con una toalla pequeña para reducir la abrasión. Pero asegúrate de que no sea una toalla de baño grande doblada a la mitad, o lo único que ella sentirá es la toalla en lugar de tu lengua y cualquier otra parte de tu cara. Un repasador o toalla de cocina es mejor. De todos modos, lo mejor es empezar la sesión de cunnilingus con la cara recién afeitada: tu pareja estará agradecida y obtendrás mejores resultados.

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Cunnilingus durante la menstruación

En lo que se refiere al cunnilingus durante la menstruación, en general hay dos tipos de hombre: los que les encanta y los que lo detestan. Muy pocos hombres tienen una posición indiferente. Seamos francos: tienes que tener muchas ganas de practicarle cunnilingus para que no te importe. Si no eres de este tipo de hombres, ¡no te preocupes! Es posible que el tema del

cunnilingus durante la menstruación ni siquiera se plantee entre tú y tu compañera. Ella posiblemente se sienta poco limpia o no esté de humor para el cunnilingus durante su período, y esto te quitará toda la

responsabilidad en el asunto. La mayoría de las mujeres se sienten así durante la menstruación, ya que no son días divertidos. Pero debes mantenerte alerta: según su estado de ánimo, es posible que ella sienta

muchos deseos durante su período e incluso puede pedirte directamente

que le practiques cunnilingus. Incluso mujeres a las que nunca les ha gustado ni te han pedido que les practiques cunnilingus durante la

menstruación, pueden excitarse con la idea alguna vez en su vida. Si te resulta francamente incómodo (y si este es el caso, no estás solo), dile cortésmente que no te sientes cómodo con el cunnilingus durante la

menstruación. En su lugar, ofrécele proporcionarle placer (por ejemplo, con las manos) o un coito lento y sensual (o intenso y rápido, si es lo que ella desea).

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Antes de descartar por completo la idea del cunnilingus durante la

menstruación, ten en cuenta que si tu compañera tiene un tampón recién colocado y se da una ducha, es casi como si no tuviera la menstruación. El tampón evitará que las secreciones entren en contacto con tu boca, y

puedes incluso limitarte a la zona del clítoris para más seguridad. Si ella realmente desea que le practiques cunnilingus durante el período, puedes probarlo así: puedes llevarte una sorpresa.

Provócala

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Capítulo 4 – Haz que ella lo desee

Nos estamos acercando a los detalles de las técnicas del cunnilingus. Pero espera: no debes apresurarte. Antes de iniciar una sesión de cunnilingus, debes saber un par de cosas, especialmente cómo excitar a una mujer. Si comparamos a la mujer con un horno, entenderás que no se puede hornear un pastel sin haber precalentado el horno. Si tu compañera no está

“precalentada”, no estará bien predispuesta para recibir cunnilingus, y lo más probable es que todos tus esfuerzos no sirvan para nada. En el mejor de los casos, una mujer que no está excitada antes de empezar con el cunnilingus tendrá un orgasmo después de un tiempo muy, muy, muy largo.

Antes de empezar con el cunnilingus, hay dos condiciones básicas que tienen que darse. Primero, tu compañera debe estar mentalmente en el estado de ánimo apropiado. Segundo, físicamente tiene que estar relajada, cómoda y, por ende, receptiva. Aquí puedes usar tu creatividad: aunque los clásicos casi siempre funcionan (y pronto hablaremos de ellos), es

recomendable que tengas en cuenta las preferencias de tu pareja y el tipo de relación que tienen. Por ejemplo: si una mujer no soporta que le toquen los pies, la sugerencia de ofrecerle un masaje de pies no te será muy útil, ¿verdad? Libera tu mente y confía en tus ideas; solo tienes que recordar lo fundamental: excitarla mentalmente y relajarla físicamente.

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La mayor diferencia entre hombres y mujeres

No estamos hablando de lo más obvio, sino que nos referimos a las

diferencias mentales entre hombres y mujeres, generalmente consideradas como las más importantes. En especial, nuestra intención es hablar de la diferencia entre hombres y mujeres a la hora de excitarse. Los hombres son animales visuales, y por eso la industria de la pornografía genera miles de millones de dólares por año. La mera imagen de un par de pechos

grandes, suaves y elásticos puede excitar a un hombre en un milisegundo. No es así para las mujeres. Es sumamente raro que una mujer se excite a la vista de algo (o de alguien). Para las mujeres, la excitación es una

cuestión más bien mental. Una novela erótica las excita mucho más rápido que cualquier película o video.

Es hora de que aprendas a aprovechar esta información y la apliques a tu técnica de cunnilingus. Sí, la idea es que incorpores la excitación mental a tu técnica, para que nunca te olvides de este aspecto fundamental. ¿Y cómo se excita mentalmente a una mujer? Con romance. ¡No te asustes! A los hombres les importan un bledo las cenas románticas, las flores y ese tipo de cosas, pero las mujeres pueden pasar del hielo al calor y a estar muy excitadas con estos simples gestos. Si hace años que estás casado y las cenas románticas no son tu especialidad, te sugiero que uses la

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ideas en este terreno, así que a continuación te damos algunas sugerencias.

 Masajes – Con esto puedes matar dos pájaros de un tiro. Si no tienes manos hábiles para los masajes, hazle una cita con un masajista profesional. ¡Además, le estarás haciendo un regalo! Las mujeres adoran los masajes, ya que no solo las relajan sino que hacen desaparece sus responsabilidades y las hacen

sentirse amadas y cuidadas.

 Regalos atentos – Pueden ser grandes o pequeños, pero lo importante es que sean pensados para ella y fuera de lo

habitual. Regalarle un nuevo abrelatas (aunque haga semanas que se queja del viejo y necesite uno nuevo) no es la idea. Recuerda esta regla: si le haces un regalo, que no sea algo práctico. Aunque a ti te parezca un derroche de dinero, hará que tu pareja se sienta especial. Buenas ideas: joyas, artículos de tocador, ropa de cama cómoda y sensual, el delicioso

perfume que ella desea, flores, etc. Si decides comprarle flores, ¡no le regales una planta! Aunque las flores se marchitarán en pocos días, una planta requiere cuidados y con el tiempo se convertirá en una molestia (a menos que a ella le encanten las plantas).

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 Cenas – Ya sea que la lleves a comer afuera, compres comida hecha o cocines para ella, te sorprenderás de las maravillas que puedes lograr si le permites olvidarse de la cocina. Si generalmente no se sientan a comer juntos, haz el esfuerzo y comparte la mesa: la idea es pasar tiempo con ella y disfrutar de su presencia durante una actividad cotidiana. Puedes

introducir las variantes que desees: llevarla a jugar a los bolos, dar una caminata por el parque o conducir hasta la heladería cercana en una calurosa noche de verano. Tu tiempo es valioso para ella, y es probablemente el mejor regalo que puedes

hacerle.

 Tareas domésticas – Aunque te cueste creerlo, para las mujeres las tareas domésticas son como la ropa interior para los hombres. Nada excita y predispone más rápidamente a una mujer que el hecho de que su compañero realice algunas

tareas domésticas sin que ella se lo pida. La clave es que ella no te lo pida. Solo te tomará unos minutos (puedes sacar la basura o lavar los platos), pero la idea es aliviarla de su carga cotidiana. Al hacerlo, le dejas tiempo para pensar en lo que harás con ella a continuación.

 Sé original – Si no sabes bien qué hacer para predisponerla para el sexo, aplica esta sencilla regla: sácala de su rutina

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se desgasten tanto que “no tienen ganas”. Si puedes aliviar o romper esta monótona rutina (aunque sea por un momento), lograrás excitarla mentalmente.

Hemos bebido, hemos comido, la he cortejado: ¿y ahora qué?

El próximo paso es lograr que su cuerpo se relaje. Si su mente está relajada pero sus músculos están tan tensos que sus piernas se cierran bruscamente cada vez que tu cabeza se acerca a sus rodillas, no vas a llegar muy lejos con el cunnilingus. Como dijimos antes, un buen masaje la preparará física y mentalmente para el cunnilingus. Pero si los masajes no forman parte del menú de la velada, hay otras cosas que puedes probar para relajarla, de manera que sus piernas se ablanden como la manteca.

 Un baño caliente – Esta opción es un clásico, pero no por eso menos eficaz. Para que dé resultado, no debes llenar la bañera, arrojar a tu compañera dentro e irte a hacer tus cosas durante media hora, hasta que haya terminado. La idea es más bien encender velas, conversar con ella y lavarle el cabello. ¡Tienes que transmitirle tu interés por ella! Si lo haces bien, iniciando por ejemplo una conversación sobre ella y las cosas que le interesan mientras se da un baño caliente y relajante, lograrás lo mismo que con un masaje y matarás dos pájaros de un tiro:

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relajarás su mente y su cuerpo y ella estará lista para el cunnilingus.

 Un masaje de pies – Aunque te cueste creerlo, un masaje de pies puede ser más efectivo que un masaje en la espalda y un baño juntos. ¿Por qué? Los estudios sobre reflexología

demuestran que el pie tiene puntos de presión que conducen directamente a ciertas partes del cuerpo. Al activar estos puntos de presión, se relaja la parte correspondiente del cuerpo y se promueve el bienestar general. Un buen masaje de pies activa todos estos puntos y hace que se relaje todo su cuerpo.

 Cepillarle el cabello – Cepíllale el cabello mientras ven una película o hazle trenzas, si es lo suficientemente largo. Puedes introducir variaciones, como masajearle el cuero cabelludo o usar uno de esos masajeadores de metal que parecen una araña, provocándole escalofríos en la espalda. Es una excelente opción para brindarle sensaciones placenteras y relajantes de la cabeza a los pies.

 Cualquier cosa que sirva para relajarse físicamente – Usa la imaginación. Si crees que la relajarás mentalmente con un paseo por el centro comercial para mirar escaparates, cómprale una de esos sillas con masajes incorporados (o cómprenla

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de agua con masajes incorporados. También puedes regalarle una manicura o pedicura (o ambas) y alabar sus uñas una vez que haya terminado. Recuerda: cualquier cosa que la relaje físicamente te garantizará una sesión de cunnilingus exitosa.

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No olvides comenzar lentamente

Una mujer que está por recibir cunnilingus debe ser tratada con cuidado y suavidad, como si fuera de cristal. Las cosas apresuradas (a menos que ella te lo pida) pueden arruinar una sesión de cunnilingus. Una vez que esté relajada física y mentalmente, puedes empezar a bajar de manera lenta pero segura. De este modo, no solo le demostrarás tu amor por ella y por su cuerpo, sino que además la excitarás tanto que ella estará rogando por sentir tu lengua sobre su vulva. Según las circunstancias, puedes ir muy lentamente en esta etapa o acelerar un poco, pero recuerda no ir nunca demasiado rápido. Debes estar atento a las señales de tu

compañera; cuando sea el momento adecuado, ella te lo hará saber.

Antes de sumergirnos en la sección de técnicas (de hecho, creo que deberíamos haber dicho esto antes), es importante que tengas en cuenta una cosa: la pornografía es un pésimo lugar para aprender cómo practicar cunnilingus. La industria de la pornografía no tiene como objetivo aumentar el placer de las mujeres; su objetivo es ganar dinero. Cuando se muestra el cunnilingus en las películas pornográficas, el hombre se zambulle

directamente en la vulva y comienza a lamer el clítoris; muy rara vez se ven besos y abrazos y, de prestarle algo de atención a los pechos, es muy

rápida. Cuando el hombre empieza a lamer el clítoris, no se toma el tiempo de explorar el resto de la vulva. Además, debe mantener la cabeza en un ángulo poco natural para que la cámara pueda hacer zoom, y esta posición no está pensada para el placer de la mujer. Durante una sesión correcta de

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cara estaría completamente enterrada entre sus piernas. De modo que, si has estado mirando pornografía para aprender cómo practicar cunnilingus o has estado usando técnicas de cunnilingus sacadas de películas

pornográficas, por el bien de tu compañera… ¡deja de hacerlo ahora!

Lo fundamental sobre las zonas erógenas femeninas

¿Recuerdas cuando eras adolescente y te besabas con tu novia?

¿Recuerdas cuánto tiempo pasabas besándola en la boca y en el cuello y (con suerte) tocando sus pechos por encima de la ropa? Pasabas mucho tiempo con las partes no sexuales porque ella no te permitía tocarla ahí

abajo todavía. Ahora que somos más grandes y sí nos permiten tocarlas

“ahí abajo”, tendemos a ir directamente a los genitales. Si quieres brindarle una sesión muy especial y placentera de cunnilingus, comienza por besarla como cuando eran adolescentes. Solo podrás tocarla “ahí abajo” si te lo permite. Como dijimos antes, según las circunstancias podrás acelerar un poco esta etapa si ninguno de los dos desea pasarse una hora besándose, pero al menos dale algo de tiempo para excitarse. A continuación te

ofrecemos algunas recomendaciones para empezar:

 Labios – Bésala, pero no lo hagas pensando en qué parte de su cuerpo vas a lamer dentro de cuatro segundos. Mientras la besas, piensa en el beso. Bésala como si estuvieras besando

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tarde. Haz que ella imagine tus labios sobre su vulva; los besos profundos contribuirán a que ambos entren en el estado de ánimo apropiado. Recuerda no ser demasiado baboso ni demasiado mojigato. Un poco de lengua es agradable, pero permite que sean tus labios los que hagan la mayor parte del trabajo.

 Cuello – Seguramente ya sabes que el cuello de una mujer es una zona sumamente erógena. Ten cuidado de no darle besos demasiado ligeros, para no hacerle cosquillas; de todas formas, tal vez esta noche un poco de cosquillas no estén mal.

Tampoco debes ser demasiado rudo. Encuentra el equilibrio entre estas dos opciones y bésala en el cuello durante algunos minutos. Mientras te encuentres en esta zona, puedes subir hasta la oreja y susurrarle lo excitado que estás por lo que están por hacer, o decirle que esta noche te dedicarás exclusivamente a ella.

 Pechos – Esta suele ser la parte favorita de los hombres, pero ten cuidado de no empezar directamente por los pezones, ya que esto puede ser tan perjudicial como comenzar por lamer directamente el clítoris. Si ella todavía tiene puesta la ropa, acaríciala ligeramente con tus manos y tu boca a través de la blusa. Ella sentirá el leve contacto y se excitará, sin sentirse

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vez que se haya quitado la blusa. De pasada, te

recomendamos que te tomes tu tiempo para quitarle la ropa y el sujetador. Actúa como si fuera la primera vez que ves sus

pechos desnudos. Al acariciarla con las manos, no pellizques sus pezones con demasiada fuerza; puedes hacerlos rodar entre el pulgar y el índice como si armaras un cigarrillo, pero no presiones ni pellizques. Al empezar a lamer sus pechos, no vayas directamente a los pezones. Debes lamer todo el pecho durante algunos minutos, hasta llegar al pezón. Una vez que tu boca esté sobre el pezón, puedes rodearlo con la lengua como si fuera un helado. ¡Esto se siente increíble! Otra técnica

consiste en usar movimientos rápidos de la lengua sobre el pezón. A menos que tu compañera te pida que sigas

descendiendo, te recomendamos pasar bastante tiempo acariciando y lamiendo sus pechos y pezones, ya que los estudios demuestran que existe una conexión directa entre los pechos y el clítoris. Por esto, una vez que comiences con el cunnilingus, ¡no olvides los pechos! A muchas mujeres les encanta que les acaricien los pezones mientras les lamen la vulva (volveremos sobre esto más adelante).

 Vientre/Ombligo – Esta puede ser una zona muy erógena, pero generalmente no lo es. Lo mejor en esta parte del cuerpo es usar besos ligeros, porque debe haber una transición entre la parte superior y la parte inferior del cuerpo. Si usas demasiado

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usarla un poco, teniendo siempre en cuenta que lo mejor en la zona del vientre son los besos ligeros. No te demores

demasiado aquí, porque ella no sentirá placer directo. Si dejas pasar mucho tiempo entre la placentera zona de los pechos y el cunnilingus, ella puede sentirse frustrada.

 Interior de los muslos – Este es un excelente lugar previo a sumergirte en la vulva. Si tu compañera no se siente cómoda con el interior de sus muslos, no te demores aquí demasiado tiempo, pero es conveniente que le hagas sentir la cálida humedad de tu lengua y de tu aliento antes de colocar tus labios sobre su vulva. Así lograrás que ella desee todavía más tu lengua. Si a tu compañera le produce cosquillas, evita

mordisquear esta zona; si le gusta, continúa sin problemas. Si quieres provocarla todavía más, puedes alternar entre lamer un poco la vulva y permanecer en el interior de los muslos.

Recuerda siempre que si dejas pasar demasiado tiempo entre dos actividades placenteras (en este caso, demasiado tiempo antes de concentrarte en darle placer en la vulva), ella puede frustrarse y perder la excitación. Si estás atento a sus

indicaciones, sabrás cuándo está lista para que comiences con el cunnilingus.

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Finalmente, hemos llegado a las técnicas del cunnilingus, aunque ya dimos mucha información en las páginas anteriores, y todos esos datos son

importantes para el acto integral del cunnilingus. De modo que, si has salteado páginas y has empezado por aquí, te sugiero que vuelvas al principio. Si empiezas por zambullirte de cabeza entre sus piernas, lo más probable es que lo único que logres sea que ella se desanime. Dicho esto, comencemos.

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Capítulo 5 – No vayas directamente al clítoris… todavía

Un momento, ¿por qué? El clítoris es la parte más sensible del cuerpo de una mujer y es en gran medida (si bien no totalmente) responsable del orgasmo de la mujer durante el cunnilingus. ¿Por qué entonces no ir

directamente a él? Bueno, todo esto es cierto, pero también debes recordar que puede ser tan sensible que resulta doloroso, y esto significa que la estimulación directa a veces puede producir el efecto exactamente contrario al deseado. ¿Pero no es suficiente “precalentamiento” con el baño tibio y la conversación sensual? Desde luego, pero debes tener en cuenta que solo has relajado su cuerpo y su mente. Ahora tenemos que pasar a su vulva.

Y si no vas directamente al clítoris, ¿adónde vas? Pues muy fácil: a todas las demás partes. Una de las experiencias más sensuales y excitantes para una mujer durante el cunnilingus es sentir una lengua húmeda y cálida explorando su vulva con entusiasmo y por todas partes. Y aquí queremos enfatizar el entusiasmo y la totalidad de las partes: te recomiendo que hagas sonidos como si estuvieras comiendo algo delicioso (después de todo, ella es deliciosa, ¿no?) y no dejes un centímetro de su vulva sin explorar con la lengua. A continuación te sugiero algunas técnicas que puedes utilizar con la lengua antes de pasar directamente al clítoris.

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 Lamidas amplias y lentas – Lo mejor es extender la lengua y aplanarla, como si estuvieras por lamer un helado. Comienza en el perineo (o en la apertura vaginal, si prefieres no ir tan abajo) y sube lentamente. Si no ejerces demasiada presión, puedes pasar sobre el clítoris; estas lamidas que podríamos llamar indirectas lo despertarán y lo prepararán para lo que sucederá a continuación. El movimiento de “lamida ancha” es excelente para comenzar, ya que ella sentirá mucho placer con una lengua cálida y húmeda cubriendo toda la vulva y

moviéndose lentamente hacia arriba, intensificando cada

sensación. Al principio, puedes usar esta técnica durante uno o dos minutos, y después combinarla con otras antes de

concentrarte en el clítoris o durante su estimulación inicial.

 Entre los labios – Este es un excelente movimiento para pasar de las lamidas amplias y lentas al cunnilingus más minucioso. Puedes usar lamidas con la lengua ancha y mezclarlas con lamidas de lengua en semi-punta. Para esta técnica, no es conveniente colocar la lengua muy en punta (reserva estos movimientos para la estimulación del clítoris con movimientos rápidos, que veremos más adelante). ¿Recuerdas que dijimos que produce muchísimo placer explorar cada pliegue y rincón de su vulva? Pues bien, esta es la técnica que debes usar para darle esta sensación. Usa lamidas con la lengua plana o en semi-punta (esta última opción es mejor) y muévete lentamente

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Incluso puedes mordisquear suavemente sus labios con los dientes (si tienes miedo de que tus dientes se sientan

demasiado filosos, puedes utilizar la misma técnica con los labios vueltos hacia adentro, cubriendo los dientes) para proporcionarle todavía más placer.

Repetimos: debes evitar el clítoris al usar esta técnica, salvo que tu compañera esté ansiosa, en cuyo caso puedes lamer entre sus labios y moverte hacia arriba, rozando el costado del clítoris con el costado de tu lengua. Este movimiento funciona muy bien si ella parece estar deseando estimulación sobre el clítoris, pero ten en cuenta que en este momento lo más probable es que el clítoris todavía esté demasiado sensible para la estimulación directa. Otra técnica que puedes usar mientras estimulas toda la vulva, antes de llegar al clítoris, es lo que algunos llaman “lamida de paleta”.

Esta lamida comprende toda la zona y es similar a los movimientos que se usan para lamer una de esas paletas enormes que se venden en los parques de diversiones, de afuera hacia adentro. Comienza por la parte externa de los labios y muévete hacia el centro con lamidas lentas y con la lengua plana. Si lo deseas, puedes terminar el movimiento en el clítoris y empezar a utilizar las técnicas de estimulación del

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 Empujar con la lengua – Este es otro excelente movimiento para pasar de explorar los labios o de usar el movimiento de “lamer un helado” al cunnilingus más detallado. Coloca tu lengua en la abertura vaginal e insértala suavemente, como lo harías con un dedo si quisieras darle placer con las manos. Es posible que a ti o a tu compañera no les guste la penetración profunda con la lengua, de modo que debes comenzar muy suavemente la primera vez que la pruebes. Si lames muy suavemente dentro y fuera de la abertura vaginal le

proporcionarás mucho placer, así que no hace falta que trates de llegar con la lengua hasta el cuello del útero. Este también es un excelente lugar para empezar con los movimientos rápidos de lengua, que usarás más adelante sobre el clítoris una vez que ella esté más excitada y más cerca del orgasmo. La abertura vaginal también es sensible, pero no tanto como la cabeza y el tronco del clítoris, de modo que ella sentirá un maravilloso anticipo de los movimientos que usarás para hacerla alcanzar un delicioso orgasmo.

 Usa tus labios – Si bien la lengua es el músculo más poderoso del cuerpo, nada se compara con unos labios suaves

acariciando toda la vulva. Esto genera una suave sensación de succión que le producirá escalofríos, y te recompensará con

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hielo y empezar con la estimulación del clítoris, ya que son mucho más suaves que tu lengua, o puedes usarlos en el resto de la vulva, especialmente en los labios vaginales. Al succionar suavemente sus labios vaginales con tus labios contraídos le proporcionarás sensaciones maravillosas, pero debes

asegurarte de que tus labios estén siempre húmedos (aunque lo más probable es que a esta altura, ella esté lo

suficientemente húmeda). Si sientes tus labios algo secos, pasa tu lengua sobre ellos para humectarlos; incluso puedes

incorporar este movimiento al propio cunnilingus. Un excelente modo de usar tanto los labios como la lengua durante el

cunnilingus consiste en simular que estás dándole un beso francés en la vulva. ¡Ella te lo agradecerá! Con estos

movimientos, tu compañera sentirá que exploras, besas y acaricias sus partes más sensibles e íntimas. Otra variación de esta técnica consiste en colocar toda tu boca sobre la vulva. Una vez en esta posición, puedes succionar suavemente o exhalar aire tibio suavemente sobre la vulva.

ADVERTENCIA: NUNCA SOPLES DENTRO DE LA VAGINA (COMO SI INFLARAS UN GLOBO), YA QUE ESTO ES MUY PELIGROSO Y PUEDE PRODUCIR COMPLICACIONES SERIAS E INCLUSO LA MUERTE.

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Recomendación: Llegado a este punto, te sugiero que empieces a seguir un ritmo. Estás a punto de pasar a la

sección de estimulación del clítoris y, como ya dijimos, el clítoris excitado es demasiado sensible como para usar movimientos bruscos. Puedes empezar a usar el ritmo para que tu

compañera se vaya habituando (rápido, medio o lento, según lo excitada que esté) antes de concentrarte en el clítoris. Puedes alternar movimientos rápidos de la lengua en la abertura

vaginal y la horquilla con la exploración de los labios vaginales; usa todos estos movimientos alternativamente durante un breve período. En este momento, puedes incorporar los movimientos que desees, pero la idea es desarrollar un ritmo para que ella sepa qué esperar cuando tu lengua llegue al clítoris.

Recomendación: Recuerda que las técnicas anteriores sirven para excitar a tu compañera para las técnicas de estimulación del clítoris, pero no son un sustituto de estas últimas. Si tienes ganas de pasar bastante tiempo por debajo del clítoris,

lamiendo y succionando sus labios o introduciendo la lengua en la entrada de la vagina), no olvides lamer el clítoris de vez en cuando. Si abandonas el clítoris excitado, tu compañera sentirá algo similar a los testículos inflamados de los hombres; es una sensación incómoda y poco placentera. Puedes utilizar las técnicas para el clítoris que describimos a continuación e

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comienzo de la sesión de cunnilingus, antes de concentrarte exclusivamente en el clítoris y hacerla alcanzar el orgasmo.

La “X” que señala el tesoro

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Capítulo 6 – Salir del molde

Es importante tener en cuenta que la mayoría de las mujeres responden mejor a la estimulación del clítoris por fuera de la capucha del clítoris. Como ya hemos dicho muchas veces, el clítoris con frecuencia es

demasiado sensible para la estimulación directa, es decir, la estimulación de la cabeza propiamente dicha, también llamada glande. Es preferible acercarse al exterior; después de todo, la función de la capucha del clítoris es justamente la de proteger la cabeza. No es necesario que introduzcas la lengua por debajo de la capucha para encontrar la cabeza del clítoris; esto solo producirá incomodidad y en algunos casos, incluso dolor. Todas las técnicas de estimulación del clítoris pueden aplicarse con la lengua por fuera de la capucha, a excepción de las lamidas hacia arriba. También es importante tener en cuenta que ninguno de estos movimientos por sí solo hará que tu compañera alcance el orgasmo. Debes repetir y alternar los movimientos y técnicas. ¡Sorprende a tu compañera! Pero, al mismo

tiempo, no olvides seguir un ritmo y mantenerlo, especialmente cuando ella esté por alcanzar el orgasmo. Con estas recomendaciones en mente,

veamos algunas técnicas de lengua en detalle.

 Barrido – ¡Este movimiento es maravilloso! Le produce muchísimo placer a la mujer y debería incorporarse como alimento básico en cualquier dieta de cunnilingus. Es un movimiento muy fácil: coloca tu lengua a la derecha o a la

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izquierda del clítoris y muévela de un lado a otro, como si estuvieras barriendo el suelo.

Variaciones de este movimiento: Al usar lamidas rápidas y lentas (es recomendable comenzar lentamente para no sorprender a tu pareja, y aumentar gradualmente la velocidad) puedes aprovechar más el placer de esta técnica. También puedes usarla con lamidas verticales, pero como dijimos antes, las lamidas de abajo hacia arriba entran en contacto con la sensible cabeza del clítoris, y tu compañera puede enfriarse por completo. Si ella responde bien, combina los movimientos verticales con otras técnicas de lengua.

 Círculos – Esta técnica es otra de las más usadas y placenteras del cunnilingus. Úsala todo lo que quieras, porque tu compañera no se aburrirá de ella. Como su nombre lo indica, la técnica consiste en colocar tu lengua a la izquierda o a la derecha del clítoris y comenzar a trazar círculos en sentido horario o anti-horario alrededor de él. Ella sentirá muchísimo placer si ya está excitada, ya que este movimiento estimula bien el clítoris por fuera de la capucha, y le permite anticipar tu lengua sobre la cabeza del clítoris al pasar por las “6”, es decir, por debajo del clítoris.

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Variaciones de este movimiento: Aquí también puedes usar lamidas rápidas o lentas; al igual que todas las demás técnicas, lo mejor es comenzar con movimientos circulares lentos si decides empezar la estimulación del clítoris con este movimiento. Desde luego, si tu compañera está lo suficientemente excitada puedes comenzar con un ritmo más rápido. Como la mayor parte de las técnicas de estimulación del clítoris descriptas en esta sección, también puedes variar la intensidad de las lamidas, de suaves a intensas. Una lengua suave es mejor para empezar, cuando tu

compañera está encendiendo el “horno”, y las lamidas más intensas son ideales para usar cuando ella está por alcanzar el orgasmo. Otra variación de esta y otras técnicas consiste en cambiar la “forma” de tu lengua, que puedes colocar en punta para producir una sensación se flechazo, similar a una serpiente, o ancha y suave, similar a los

lengüetazos de un cachorrito. Esta variación es fundamental para tu repertorio de movimientos de cunnilingus, ya que evitarás que

cualquier movimiento se vuelva monótono, aunque uses la misma técnica. Recuerda siempre que la variación (manteniendo sin embargo un ritmo constante) es fundamental para hacer que tu compañera tenga un orgasmo sensacional y delicioso.

 Succión – Este movimiento es ideal para usar cuando tu compañera está lo suficientemente excitada. Si lo usas al comenzar puedes arruinarlo todo, porque la succión puede resultar demasiado

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