DESCODIFICACIÓN
HERRAMIENTAS PARA EL ACOMPAÑAMIENTO en
B I O L Ó G I C A
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HERRAMIENTAS PARA EL ACOMPAÑAMIENTO en
Este libro fue publicado originalmente en el sitio web
descodificacionbiologicabcn.com
y su distribución es libre y gratuita a través de una
licencia Creative Commons.
1-INTRODUCCIÓN
La Ciencia ha demostrado que, a pesar de que podamos pensar que splemente estamos observando el mundo, en realidad es completamente im-posible que solamente estemos actuando como meros espectadores. Cuando centramos nuestra atención en algo, ya sea una partícula cuántica durante un experimento de laboratorio, la sanación de nuestro cuerpo o la consecución del éxito en nuestra profesión o nuestras relaciones, estamos poniendo en juego nuestras expectativas y creencias en relación con lo que estamos obser-vando. Y es precisamente a través de estas experiencias internas que pasamos a formar parte de aquello que observamos.
Esto nos convierte en participantes activos de nuestra realidad y nos per-mite comenzar a tomar responsabilidad de lo que sucede en nuestras vidas. Cuando centramos nuestra atención en un lugar determinado en un momento específico, estamos involucrando a nuestra Conciencia. Y en el vasto cam-po de la Conciencia no existe una frontera definida que nos indique dónde termina cada uno de nosotros y dónde comienza el resto del Universo. Una concepción tal de la realidad nos acerca a la visión del mundo que compartían nuestros ancestros: todo está conectado.
A medida que los científicos exploran el significado de ser “participantes” de nuestra realidad, la conclusión que asoma en el horizonte se hace cada vez más inevitable: vivimos en una realidad interactiva en la que tenemos la capacidad de cambiar el mundo que nos rodea modificando lo que sucede en nuestro interior, es decir, nuestros pensamientos, sentimientos, emociones y creencias.
Y si todo lo que experimentamos como “vida” está directamente relaciona-do con lo que pensamos y sentimos, entonces tenemos la responsabilidad de dejar atrás el victimismo y la impasibilidad y encaminarnos hacia la madurez emocional. Para cambiar nuestras vidas y relaciones, sanar nuestros cuerpos y traer armonía a nuestra familia se requiere un cambio importante en nuestra percepción. Por lo tanto, es de suma importancia desarrollar estrategias y he-rramientas que nos permitan sentar las bases de esta nueva Conciencia.
Mediante la Programación Neurolingüística (PNL), la Hipnosis Erickso-niana, el Coaching u otros modelos de desarrollo personal, tenemos la posi-bilidad de adquirir haposi-bilidades que nos sirven para desarrollar acciones no-vedosas, resolver situaciones adaptándonos a los incesantes cambios que nos rodean y sobre todo crear situaciones, es decir, ser agentes activos del cam-bio. Este aprendizaje se adquiere a través de la experiencia, y es impulsado por los objetivos que nos marcamos.
El material que se ofrece en esta formación nos ayudará a descubrir el camino en el que estamos, a ver nuevas opciones y nuevos rumbos. Lo que hacemos bajo nuestra responsabilidad, nuestros recursos y nuestra intuición, genera unos resultados. Esos mismos resultados favorecerán que empecemos a confiar más en nosotros mismos, en nuestra intuición. Y la intuición desco-noce la opinión de los demás, sólo se interesa por cada uno de nosotros, por lo que es una guía mucho más eficaz.
Podemos ser optimistas. Encontraremos nuestras respuestas si nos escu-chamos. El corazón acierta siempre.
1.1-¿QUÉ ES LA PNL?
Definición
Una comunicación eficaz con los demás, permite expandir y enriquecer los modelos del mundo que vienen determinados según las experiencias persona-les vividas. Para alcanzar este objetivo, es necesario un modelo conciso que permita plantear un cambio de paradigmas basado en los recursos propios de cada persona. Y es aquí donde nos encontramos ante un potente modelo que nos permitirá redescubrir nuestra comunicación y percepción de la realidad: la Programación Neurolingüística (PNL).
La Programación Neurolingüística estudia cómo nuestro lenguaje esconde un modo de pensar que afecta directamente al modo en que actuamos para alcanzar nuestros objetivos. Lo que decimos y la manera en que lo decimos, nos afecta. Las palabras tienen un inmenso poder. La PNL nos ayuda a asumir
nuestra responsabilidad como comunicadores y a tomar conciencia de que todos contamos con los recursos suficientes para cambiar, aunque a veces no los encontremos.
Cuando hablamos de PNL, hemos de tener en cuenta los tres grandes ám-bitos en que se basa este enfoque:
1. Programación: proceso de organización de los componentes de un
sis-tema para lograr objetivos específicos. ¿Cómo me estructuro?
2. Neuro: Toda conducta es el resultado de procesos neurológicos. ¿Cómo
funciono?
3. Lingüística: Los procesos neurológicos son representados, ordenados y
secuenciados en modelos y estrategias a través del lenguaje y los sistemas de comunicación. ¿Cómo me expreso?
Así, la PNL se ocupa de la estructura de la experiencia, y no tanto en en el contenido de la misma. Se trata del estudio del "cómo" de las experiencias que vivimos, la exploración de nuestro mundo subjetivo y de las formas en que se estructura nuestra experiencia subjetiva a través del lenguaje.
De esta manera, la conducta se concibe como el resultado de complejos pro-cesamientos neurofisiológicos de la información percibida a través de los órga-nos sensoriales. Los seres humaórga-nos representamos, ordenamos y sistematiza-mos tales procesamientos mediante diferentes modelos y estrategias basados en sistemas de comunicación como el lenguaje. Y estos sistemas son susceptibles de ser organizados y programados para alcanzar ciertos propósitos.
Antecedentes históricos
A mediados del siglo XX, se retomó el estudio de las relaciones entre el cerebro y el lenguaje y de nuevo surgió la pregunta de cómo este órgano generaba lo que se considera más distintivo del ser humano (pensamientos, sentimientos, acciones emociones).
Es en este contexto cuando surge la PNL a principios de la década de los años setenta. Por aquel entonces, John Grinder (profesor de Lingüística en la
Universidad de California en Santa Cruz) y Richard Bandler (estudiante de Psicología en la misma universidad) iniciaron una fructífera colaboración. Ambos estudiaron a varios terapeutas exitosos, entre ellos: Fritz Perls, psico-terapeuta creador de la escuela Gestalt; Virginia Satir, psiquiatra familiar ca-paz de mediar en relaciones familiares difíciles donde muchos otros profesio-nales desistían; y Milton Erickson, hipnoterapeuta de renombre internacional.
La tarea de ambos se orientó en la identificación de los patrones conduc-tuales empleados por estos profesionales. A través de la observación, se per-cataron de que estos terapeutas compartían una estructura o un modo de in-teractuar. Esto les permitió acceder a diversos modelos comunicativos que sentaron las bases del establecimiento de pautas o patrones útiles para la con-secución de objetivos, tales como una comunicación eficaz, transformación personal, aprendizaje acelerado y un mayor disfrute de la vida.
Esta metodología recibe el nombre de “modelado”. Modelar consiste en recrear conductas específicas, cuya eficacia haya sido probada. Para ello se precisa de ciertas aptitudes, como la agudeza visual, habilidades de comu-nicación verbal y no verbal y una actitud apropiada. La PNL ha modelado los patrones que conducen a la excelencia, así como las maneras eficaces de pensar y comunicar empleadas por profesionales sobresalientes. Grinder y Bandler encontraron las fórmulas y, a través de la PNL, nos las proporcionan para que nosotros podamos hacer lo mismo.
Además de los profesionales arriba mencionados, Grinder y Bandler tam-bién modelaron otros abordajes exhaustivos y explícitos del lenguaje huma-no. La gramática transformacional, desarrollada por Noam Chomsky, aportó los importantes conceptos de “estructura superficial” y “estructura profunda” del lenguaje. La estructura superficial consiste en lo que el hablante realmente dice, mientras que la estructura profunda hace referencia a lo que el hablante piensa y desea manifestar.
Por otro lado, también fueron determinantes las contribuciones del psicólogo norteamericano George Miller, quien estudió la manera en que los seres huma-nos construimos hábitos con el fin de liberarhuma-nos para así poder expandir lo que conscientemente percibimos en nuestro día a día. La aportación de Miller es
de-terminante en tanto que establece el limitado acceso de nuestra parte consciente a la información procedente de nuestro mundo interior y exterior, así como el vasto dominio de nuestro inconsciente, constituido por todos los procesos vita-les del organismo, el aprendizaje y las experiencias acumuladas a lo largo de los años y todo los estímulos a los que estamos expuesto en cada momento, aunque nuestra parte consciente no se percate de ellos. Para Miller, la idea de poder comprender una realidad tan compleja a través de una parte consciente que solo puede procesar una cantidad de información limitada, es irrisoria.
La Programación Neurolingüística parte de una definición de realidad se-gún la cual esta es una invención y no un descubrimiento. Grinder y Bandler adoptaron este constructo psíquico basado en el hecho de que no operamos directamente sobre el mundo real en que vivimos, sino que lo hacemos a través de mapas, representaciones y modelos, a partir de los cuales generamos y orien-tamos nuestro comportamiento. De esta manera se determina cómo se percibirá el mundo y qué elecciones se considerarán como disponibles. Esto se debe a las limitaciones que encontramos a la hora de transmitir nuestra representación del mundo, las cuales tienen su origen en las condiciones neurológicas de cada persona, el contexto social en que viva y en sus características personales.
Una vez establecidos el origen y la fundamentación teórica de la PNL, procederemos ahora a abordar los aspectos prácticos de este modelo de la comunicación y experiencia humanas.
Beneficios y aplicaciones de la PNL
A través de los principios de la PNL puede describirse detalladamente cual-quier actividad humana, lo que nos ofrece la posibilidad de efectuar cambios profundos y duraderos en nuestra vida y nuestras relaciones. Estos son algu-nos de los beneficios derivados de la aplicación de la PNL:
• Desarrollo de una mayor conciencia de lo que se hace. • Incremento de la eficacia de la comunicación.
• Aumento del potencial de la persona.
• Mejor aprovechamiento de los recursos disponibles, lo que permite al-canzar los objetivos deseados y solventar las contradicciones internas.
• Aumento de la creatividad, que puede aplicarse para poner en marcha proyectos personales.
• Mejora del estado de salud con la superación de estados emocionales ne-gativos y consolidación de hábitos que favorecen el desarrollo.
• Cambio de creencias limitantes para poder tomar decisiones conscientes que promuevan el optimismo y la alegría.
• Cura de fobias, traumas y adicciones.
• Optimización del funcionamiento cerebral, a través de la estimulación de ambos hemisferios cerebrales.
• Potenciación de capacidades y recursos.
• Armonización de las relaciones interpersonales, mayor empatía.
• Aumento de la confianza en uno mismo y de la autoestima, lo que permite la superación de miedos, traumas o complejos.
• Descubrimiento de la misión personal, a tavés de la motivación y la fija-ción de objetivos.
Dado que los ámbitos de aplicación de la Programación Neurolingüística son tan variados y numerosos, nos centraremos exclusivamente en explorar cómo la Descodificación Biológica integra la PNL. Y para ello relacionare-mos las principales características de la PNL con su correspondiente aplica-ción a la Descodificaaplica-ción Biológica.
La PNL es el “arte y ciencia de la excelencia personal", entendiendo arte como el toque único y personal de cada uno, y ciencia como la aplicación de un método. Esta definición también es aplicable a la Descodificación Biológi-ca, dado que el proceso de acompañamiento está basado en una metodología probada y el factor humano de cada acompañante es esencial para el desarro-llo de dicho proceso.
La PNL, concebida como el "estudio de la estructura de la experiencia sub-jetiva", es una herramienta sumamente útil para un acompañamiento eficaz en Descodificación Biológica. En consulta nos interesa cómo vive el consultante una situación concreta, no tanto la situación objetiva. El énfasis recaerá sobre la experiencia subjetiva del consultante, aunque partiremos inicialmente de una situación objetiva.
El estudio de los “procesos a través de los cuales pensamos, actuamos y organizamos nuestras informaciones internas”, uno de los pilares de la PNL, es necesario para que, como acompañantes, podamos entender el mapa men-tal del consultante. Este conocimiento acerca de la forma en que se dota de significado y sentido a las experiencias vividas nos permitirá reencuadrarlas de forma eficaz.
Para concluir esta integración entre PNL y Descodificación Biológica, es importante que destaquemos la importancia del cultivo de nuestras capa-cidades de observación y flexibilidad, dado que son indispensables para la calibración y el rapport (estos conceptos se abordarán más adelante). Estas habilidades nos ayudarán a ir más allá de la comunicación puramente verbal, lo que es esencial para una interacción eficaz con los demás, ya que la comu-nicación no verbal tiene un peso mucho mayor que la comucomu-nicación verbal, sobre todo a nivel inconsciente.
Una de la premisas más importante de la que debemos partir es de que los “errores” son parte imprescindible del proceso. Al contrario que en la educa-ción tradicional, donde el error está censurado, la PNL y la Descodificaeduca-ción Biológica defienden que no hay errores, sino situaciones cuyos resultados no son los esperados. Y de estas situaciones, con nuestra ilimitada creatividad, podremos extraer todo lo positivo que encierran. Nuestra capacidad creativa nos permite crear triunfos donde familia, sociedad y cultura solo ven fracasos.
Esta concepción del fracaso se encuadra en lo que se denomina cambio o aprendizaje generativo. Sabemos que el aprendizaje ha sido realmente genera-dor cuando cuestionamos los modelos mentales con los que nos identificamos. Aprendemos a aprender, cuestionando nuestras creencias y cambiando la ma-nera de observar la realidad. Lo que la PNL pretende es que la persona aprenda a desarrollar nuevas habilidades y conductas para sí misma y para otros.
Una consulta de Descodificación Biológica se orientará de tal forma que el consultante descubra dentro de sí las respuestas, desarrollando de esta manera su conciencia y su responsabilidad individual. La mejor lección es la que se siente: aquello que experimentamos, siempre será recordado.
Por el contrario, si seguimos las pautas dictadas por un mentor, la expe-riencia de aprendizaje se diluye y se genera una relación de dependencia, de modo que creamos la necesidad de alguien que nos diga cómo hacer las cosas. Siguiendo las instrucciones de otro, no nos hacemos responsables del resulta-do, sea cual sea. De ahí que este tipo de aprendizaje generativo haga gran hin-capié en las emociones: cuando algo nos emociona, atrapa nuestra atención.
De la misma forma que estamos identificando las características ideales del aprendizaje o cambio generativo en que se basa la PNL, será también conve-niente que hablemos acerca de los enemigos del aprendizaje y el cambio, los cuales obstaculizarán los procesos de acompañamiento:
1. Incapacidad de admitir que no lo sabemos: “yo ya lo sé”.
2. Escudarse en el carácter: “esto es muy complicado para mí”, “yo no sirvo para esto”, “esto no está hecho para mí” o “¡yo soy así!”.
3. Ceguera y autoengaño: no saber que no sabemos.
4. No darse permiso para mantener una situación de duda o incertidumbre. 5. No dar prioridad al aprendizaje/cambio: “no tengo tiempo”.
6. Incapacidad de desaprender: “si siempre ha funcionado bien haciéndolo así, ¿por qué no ha de funcionar esta vez?”.
7. Olvidarnos del cuerpo. De ahí la enorme importancia de conectar con las emociones, ya que estas siempre se alojan en el cuerpo.
8. Confundir la adquisición de información con una verdadera toma de conciencia.
9. Ausencia del contexto emocional adecuado: enfado, evasión…
10. No dar autoridad al otro para que nos enseñe: “¡qué me va a enseñar ese!”. En definitiva, la PNL aplicada a la Descodificación Biológica constituye una herramienta de valor incalculable para el proceso de acompañamiento. Tal como mencionamos en la introducción a este módulo, el objetivo consiste en acompañar a los consultantes desde su estado inicial conflictivo, general-mente caracterizado por el victimismo, la desesperación o la impasibilidad, hasta un estado más evolucionado de madurez y responsabilidad emocional. Gracias a la integración de estas metodologías, nos encontramos ante el um-bral del salto cuántico en nuestra percepción y nuestras capacidades.
1.2-Presuposiciones de la PNL
Definición
Gracias a los estudios y descubrimientos realizados durante el desarrollo de la Programación Neurolingüística fue posible establecer una serie de princi-pios que constituyen el marco teórico del proceso por el cual se puede llegar a comprender la comunicación y la conducta de los seres humanos. Estamos hablando de las presuposiciones (o premisas) que enmarcan la puesta en prác-tica de lo que conocemos como el “arte y ciencia” de la PNL.
Descripción de las presuposiciones
Sobre la comunicación:
• No se puede NO COMUNICAR.
• Todas las personas tenemos dos niveles de comunicación: uno conscien-te y otro inconscienconscien-te.
• Rapport (o sintonía) es el encuentro de las personas en el mismo modelo del mundo.
Podemos definir “comunicación” como la capacidad de transmitir mensa-jes tanto internos como externos. En primera instancia se produce una comu-nicación interna, que está conformada por todo aquello que nos imaginamos, decimos y sentimos interiormente. Y, a continuación, pasamos a la comunica-ción externa a través de palabras, gestos, muecas, posturas o cambios de tono. De ahí que según la PNL sea imposible “no comunicar”; la comunicación se construye mediante elementos verbales y no verbales.
Partiendo de la premisa de que la comunicación es poder, si somos capaces de observar nuestra comunicación interna, podremos tomar conciencia del nivel de amor y felicidad que experimentamos interiormente, y si consegui-mos tomar las riendas de nuestra comunicación externa, podreconsegui-mos alcanzar el éxito en nuestra interacción con los demás.
El significado de la comunicación viene determinado por la respuesta que se obtiene. La verdadera comunicación no reside en nuestra intención ni en la
elección de las palabras adecuadas, sino que consiste en evocar una experien-cia y una respuesta esperada en nuestro interlocutor.
Sobre el mapa:
• El mapa no es el territorio que describe.
• Existe una gran diferencia entre la realidad y la experiencia de realidad de un individuo.
• Todos los mapas son igualmente "reales" y merecen ser respetados. • El objetivo del mapa es la adaptación saludable e inteligente al ambiente. • El mapa está construido por factores genéticos y ambientales.
• Cambiar implica necesariamente ampliar el mapa.
• No es la realidad lo que restringe sino las limitaciones percibidas a través del mapa.
• Cada contexto moldea el mapa y cada mapa moldea al contexto. Todo cambia junto.
Los mapas constituyen representaciones mentales de nuestras experien-cias, por lo que cuando actualizamos o cambiamos nuestro mapa, en especial nuestra percepción de la realidad, estamos modificando nuestras respuestas y, a menudo, las respuestas que recibimos de los demás.
Cuanto más flexible sea un mapa, mayores posibilidades de adaptación y de aprovechamiento de recursos habrá. La PNL nos permite abrirnos a nuevas opciones que antes ni siquiera tomábamos en consideración dado que nos limitamos a transitar por ese territorio conocido llamado “zona de confort”. Hemos de ser conscientes de que siempre tomamos las mejores decisiones en función de las opciones de que dispongamos en ese momento determinado. Así, al ampliar y hacer más flexible nuestro mapa, también contaremos con una mayor variedad de opciones.
Esta concepción del mapa mental nos permite, además, acercarnos a ese estado de no juicio tan importante para los procesos de acompañamiento de Descodificación Biológica. Todos funcionamos a la perfección de acuerdo con el mapa mental de que disponemos. No hay personas malas ni conflictos irreparables; solamente mapas mentales plagados de creencias limitantes
ob-soletas que requieren actualización. Al ampliar el mapa será posible adoptar nuevas estrategias y creencias que redunden en una mayor ecología del siste-ma interno y externo de cada individuo.
Sobre los recursos/capacidades y comportamientos:
• No existe el fracaso, todo es retroalimentación/aprendizaje.
• Todo comportamiento es adaptativo y tiene una intención positiva para la persona que lo realiza.
• Todas las personas poseemos, potencialmente, todos los recursos que ne-cesitamos para cambiar y orientar nuestra vida.
• Cada uno es responsable de sus estados internos.
• Tomamos siempre las mejores opciones, dadas las posibilidades y capa-cidades que percibimos como disponibles a partir de nuestro propio modelo del mundo.
• Lo que es posible para otra persona también es posible para mí. La cues-tión es desarrollar aprendizajes en esa dirección.
Todas las personas cuentan con lo recursos que necesitan. Independien-temente de nuestra nacionalidad, sexo, raza o profesión, todos tenemos diá-logos internos, imágenes mentales, sentimientos, emociones y sensaciones físicas que conforman los elementos con que se construye nuestro sistema de gestión de recursos. Y si somos capaces de acceder conscientemente a dicho sistema, podremos crear los pensamientos y las capacidades que necesitemos en nuestras vidas en el momento en que precisemos de ello.
Haremos nuevamente hincapié en la importancia de no juzgar ni culpabili-zar. Debemos entender que cada conducta responde a una necesidad y una in-tención positiva. Independientemente de lo aberrante o destructiva que pueda parecernos un comportamiento en concreto, debemos dirigir nuestra atención hacia la detección de la intención positiva que subyace a tal comportamiento. Y para ello es crucial que seamos capaces de separar los comportamientos conflictivos de las intenciones positivas con el fin de generar nuevas estra-tegias que satisfagan nuestras necesidades a la vez que preservan nuestros valores.
Llegados a este punto, convendría plantearse ciertos cuestionamientos acerca de nuestra propia gestión de recursos, nuestra comunicación y el fun-cionamiento de nuestros mapas mentales. ¿Qué presuposiciones están pre-sentes en mis patrones de conducta? ¿Qué creencias limitantes conforman mi mapa mental? ¿Cuál es la intención positiva de esas conductas que me resultan conflictivas?
1.3-Estados internos
Los estados internos son la realidad emocional de la persona, una realidad creada a partir de la interpretación de aquello que captamos a través de nues-tro cinco sentidos. Los estados internos presentan dos modalidades diferen-ciadas:
Representaciones internas: las imágenes que vemos y el modo en que
las visualizamos, lo que escuchamos y la manera en que escuchamos, etc. Fisiología: las manifestaciones y sensaciones que experimentamos en nuestro cuerpo.
Mente y cuerpo están indisolublemente unidos y funcionan como un siste-ma. Por lo tanto, las imágenes mentales que visualicemos y el diálogo interno que mantengamos en relación con una situación concreta, afectarán a nuestro cuerpo y viceversa.
Nuestro cuerpo no miente. Aunque tratemos de justificar mediante la lógica lo que nos está sucediendo, las emociones acaban manifestándose en nues-tro cuerpo, nuestra voz o nuestra postura. Ante la aparición de una emoción, como por ejemplo la ira, por más que intentemos razonar creyendo que en ese contexto no el lógico sentir ira, será muy complicado reprimirla, dado que se manifestará a través de un gesto o un cambio de color en la piel, es decir alguna manifestación física desencadenada por la emoción experimentada.
El cuerpo pone de manifiesto aquello que la persona está sintiendo, por lo que si hemos desarrollado cierta agudeza sensorial seremos capaces de discernir los estados internos de los demás, así como las manifestaciones de
nuestros propios estados internos. Nuestras representaciones internas tienen un efecto tal sobre nuestro cuerpo, que si durante un periodo de tiempo pro-longado enviamos los mensajes erróneos, podemos llegar a perjudicar nuestra salud.
Los estados internos están organizados alrededor de las imágenes, sonidos y sensaciones que experimentamos en cada situación. Cuando alguien reac-cione de forma desmesurada ante una situación, prestemos atención a lo que nos está diciendo su cuerpo acerca de sus estados internos. De esta forma podremos ser más comprensivos en nuestras interacciones con los demás.
Seguramente todos nos hemos visto en una situación en la que una persona reacciona exageradamente ante una simple pregunta y nos hemos pregunta-do qué habremos dicho o hecho para propiciar tal respuesta. Probablemente nada. Tal vez esa persona estaba conectando con imágenes o escuchando un diálogo interno que la predispusieron a actuar de tal forma, no ante nuestra pregunta, sino en general. No se trataba de nada contra nosotros personalmen-te. Se trataba de lo que en ese momento se despertó en su interior, de aquello que se disparó en su inconsciente en esas condiciones específicas.
Hay personas que emplean su energía en reprimir sus emociones, sobre todo las negativas, convirtiéndose así en una bomba de relojería andante. Cuando escondemos o reprimimos nuestras emociones, lo que en realidad estamos haciendo es engañarnos a nosotros mismos. La rabia, la tristeza, el miedo o cualquier otra emoción continúan creciendo en nuestro interior. Aun-que no dejamos de ver, escuchar y sentir las mismas cosas, tratamos de no mostrárselas a los demás.
Mantener unos estados internos equilibrados es de vital importancia para nuestro rendimiento en cualquiera de las actividades que emprendamos en nuestro día a día. Los deportistas de alto rendimiento son conscientes de ello, y es por eso que trabajan arduamente tanto con su mente como con su cuerpo. Saben que las horas de entrenamiento físico y el tiempo que invirtieron prac-ticando no servirán de mucho si no afrontan la competición con sus estados internos en óptimas condiciones.
La habilidad de detectar nuestros estados internos y los de las personas que nos rodean, constituye una herramienta muy valiosa para mejorar nuestra co-municación y nuestras estrategias de resolución de conflictos. En el proceso de acompañamiento será esencial que podamos reconocer el estado interno del consultante con el fin de poder propiciar los cambios necesarios en su sistema de representaciones. En los siguientes módulos se abordarán aspectos de la PNL, como el rapport o la calibración, que nos ayudarán a afinar las ha-bilidades adquiridas hasta el momento en la detección de los estados internos propios y de los demás.
Prácticas
1. Descubre la intención positiva de tus conductas:
Escoge al menos dos situaciones concretas en las que suelas comportarte de una forma que te resulta conflictiva o que desearías cambiar. Escribe para cada una de ellas cuál es tu diálogo interno (qué te dices) y qué sentimientos y emociones experimentas. A partir de esta información, detecta cuál es la intención positiva de tu comportamiento.
2. Auto-evaluación de tus procesos de aprendizaje:
- Identifica los factores que impiden aprender (“enemigos del aprendiza-je”). Una vez lo hayas hecho, redacta frases del tipo “suelo pensar que los demás no tienen mucho que enseñarme”. Después léelas y compártelas con un amigo/a o familiar y observa cómo te sientes interior y exteriormente con esta afirmación.
- Escribe aquello que hayas aprendido con el paso de los años y en lo que te consideras competente. ¿En qué soy bueno/a? ¿Qué habilidades destaco de mí mismo/a?
2-COMUNICACIÓN (I)
En este módulo comenzaremos a adentrarnos en el extenso mundo de la co-municación. Exploraremos la comunicación verbal y no verbal, el papel que desempeña la escucha en los procesos de comunicación, la importancia del rapport o sintonía entre los interlocutores y los tipos de comunicadores según Virginia Satir, entre otros aspectos. Además, haremos especial hincapié en cómo optimizar nuestras habilidades comunicativas de manera que podamos alcanzar una relación fluida y enriquecedora con los consultantes a quienes acompañamos.
Este módulo contiene información tanto teórica como práctica que iremos profundizando a medida que vayamos ampliando nuestros conocimientos acerca de la comunicación en todas sus vertientes en los siguientes dos módu-los, también dedicados a la comunicación.
2.1-¿Qué es la comunicación?
“Comunicación” es una palabra con un sentido tan amplio que podría abar-car casi cualquier tipo de interacción con otros; desde una conversación banal o un discurso hasta la persuasión o el mero intercambio de gestos con otra persona. En realidad, ¿qué significa “comunicación”? Cuando observamos la comunicación en su conjunto, hay algo que todos los procesos de comu-nicación tienen en común: se requieren al menos dos interlocutores. Aunque podamos hablarle, por ejemplo, a un muñeco o un peluche, no estamos comu-nicándonos ya que no obtenemos respuesta alguna.
Durante la interacción con otra persona, lo que hacemos es escuchar sus respuestas y reaccionar con nuestros propios pensamientos y sentimientos. Esto implica que nuestra conducta en una situación determinada está moti-vada por las respuestas internas evocadas por los que estamos viendo y escu-chando. Por lo tanto, en una interacción solamente podremos anticipar lo que nuestro interlocutor va a hacer o decir a continuación si le prestamos atención suficiente.
Comunicación consciente e inconsciente
Recordemos que la comunicación se manifiesta en dos niveles, uno cons-ciente y otro inconscons-ciente. La comunicación conscons-ciente se produce cuando aplicamos el raciocinio. En el proceso de comunicación, cada gesto viene a ser el equivalente de una palabra de nuestro lenguaje hablado, en el cual, para que se nos entienda, debemos ordenar los términos empleados para formar frases y con estas, pensamientos completos. Así, las cuatro preguntas básicas que debemos plantearnos en relación con nuestra comunicación consciente son las siguientes: qué estoy diciendo, cómo lo estoy diciendo, cómo me sien-to y qué impacsien-to tienen mis palabras y gessien-tos sobre los demás.
En los que respecta a la comunicación inconsciente, cabe destacar que to-das esas reacciones inconscientes que surgen durante nuestra interacción con otras personas acaban convirtiéndose en “hechos” no comprobados ante los cuales reaccionamos. Por ejemplo, si a nivel inconsciente percibimos un gesto concreto como una amenaza, responderemos de una forma acorde (agresivi-dad, defensa, evasión) sin que para ello haya mediado un control consciente.
Tal como explicamos en el módulo anterior, podemos definir “comunica-ción” como la capacidad de transmitir mensajes tanto internos como externos. Recordemos que primero se produce una comunicación interna, formada por todo aquello que nos imaginamos, decimos y sentimos interiormente. Y, des-pués, pasamos a la comunicación externa mediante palabras, gestos, posturas o cambios de tono. De ahí que según la PNL sea imposible “no comunicar”; la comunicación se construye mediante elementos verbales y no verbales.
Durante una conversación podemos detectar que existe en contenido ex-plícito expresado mediante palabras (lenguaje verbal) que va acompañado de un tono de voz y acciones corporales, como posturas, expresiones o gestos (lenguaje no verbal). De hecho, para que exista comunicación ni siquiera es necesario que haya lenguaje verbal; comunicamos aun cuando no decimos nada y nos quedamos quietos.
Como vemos, las palabras constituyen únicamente una pequeña parte de nuestra capacidad de comunicarnos. De acuerdo con las investigaciones rea-lizadas en este campo, aproximadamente el 55% del efecto que nuestro men-saje tiene sobre el interlocutor viene determinado por el lenguaje corporal, el 38% por el tono de voz que empleamos y solamente el 7% por el contenido verbal emitido.
Estas investigaciones ponen de manifiesto la enorme influencia que nuestro lenguaje corporal y tono de voz ejercen sobre el significado de lo que expre-samos. Lo que realmente marca la diferencia no es tanto lo que digamos sino cómo lo digamos. El lenguaje no verbal aporta contexto a la comunicación verbal, amplifica la congruencia del mensaje y esta formado por las siguientes modalidades:
• Lenguaje gestual: Cuerpo, gestos, rostro… • Lenguaje visual: ojos, vista, formas, colores…
• Paralenguaje: voz, velocidad, tono, pausas, silencio, sonrisas… • Aspecto exterior: vestimenta que me adscribe a un grupo social
• Espacio: distancia física con mi interlocutor y postura (inclinado, recto…) • Aspecto cinestésico: movimientos de pies, manos, cabeza…
Así, durante una conversación podemos detectar si su contenido es o no co-herente con las acciones que se describen o se observan. El lenguaje no verbal otorga multitud de pistas. La mirada, la postura, los tics nerviosos, la sudora-ción, etc, son indicadores del estado interior. Decir “estoy seguro” cuando el lenguaje no verbal nos indica lo contrario, es un indicador de incongruencia. Nos han llegado dos mensajes contradictorios: uno verbal y otro no verbal.
La mejor manera de mantener una energía que fluye de un modo sano es alinearse con el estado emocional a todos los niveles. Si uno no está contento, mejor no decir que lo está. Es así de sencillo. Se elimina de raíz la hipocresía y las interpretaciones posteriores.
La PNL defiende que todo acto comunicativo es cierto, ya sea verbal o no verbal. Prestar atención a lo que nos dicen y cómo nos lo dicen puede ser re-velador para destapar una incongruencia. Por lo tanto, lo que nos convertirá en comunicadores eficaces es la toma de conciencia de que el significado de la comunicación lo determina la respuesta que se obtiene. La verdadera co-municación no radica en nuestra intención ni en la elección de las palabras apropiadas, sino que consiste en evocar una experiencia y una respuesta espe-rada en nuestro interlocutor.
2.2-Escucha activa
Antes de abordar en profundidad la importancia e implicaciones de la es-cucha activa, comenzaremos por definir otros conceptos más básicos como los de “oír” y “escuchar”. A priori podría decirse que estos dos términos son intercambiables, pero nada más lejos de la realidad. Podemos oír sin escuchar, pero no escuchar sin oír. Cuando decimos que estamos oyendo, simplemente estamos percibiendo sonidos a través de nuestro aparato auditivo sin necesi-dad de procesar aquello que estamos oyendo. Sin embargo, cuando escucha-mos estaescucha-mos activando mecanisescucha-mos adicionales, como la concentración y el raciocinio, que nos permiten procesar la información que estamos recibiendo. La escucha activa es una modalidad de comunicación en la que mostra-mos a nuestro interlocutor que está recibiendo toda la atención posible, que
estamos atentos a lo que nos está diciendo y, además, que nos está resultando interesante. El principal objetivo de la escucha activa consiste en motivar a nuestro interlocutor a que siga hablando, a la vez que se siente cómodo, segu-ro y atendido. Para ello, disponemos de diversas estrategias que nos permiten mantenernos en un nivel de escucha activa:
1. Estar presente: de esta forma nos concentramos en el diálogo con
nues-tro interlocutor y no en nuesnues-tro propio diálogo interno.
2. Parafrasear: resumir mediante palabras diferentes lo que nos ha
comu-nicado nuestro interlocutor, sobre todo en relación con aquellos aspectos de la conversación que consideremos esenciales.
3. Reconocer los estados internos: prestar atención al lenguaje no verbal
y las manifestaciones físicas de nuestro interlocutor. Los gestos, las expre-siones, la respiración o los cambios de postura nos ayudan a conectar con el estado interno de nuestro interlocutor.
4. Retroalimentación: mostrar activamente a nuestro interlocutor que lo
estamos escuchando a través del uso de gestos, frases o preguntas breves o repeticiones de su discurso. La retroalimentación o feedback no consiste en expresar nuestra opinión personal.
5. Mantenerse concentrado y calmado: al igual que nosotros, como
acompañantes, podemos calibrar y conectar con los estados internos de nues-tro interlocutor, este también tiene la misma capacidad, aunque sea a un nivel más inconsciente. Por lo tanto, es de vital importancia para mantener la es-cucha activa que nuestro interlocutor se sienta arropado y seguro en nuestra presencia.
Una de las principales características que comparten todos los grandes co-municadores es la capacidad de saber escuchar. Una escucha atenta y activa nos permitirá acceder a información valiosa que emplearemos para plantear las preguntas pertinentes. Y si somos capaces de formular las preguntas clave, habremos dado un paso de gigante en nuestro proceso de acompañamiento.
Antes de dar por terminado este apartado acerca de la escucha activa, recor-demos cuáles son los principales obstáculos con que nos encontramos:
Enemigos de la escucha activa
• Falta de interés
• Falta de atención: generalmente debida a nuestro propio diálogo interno. • Emitir juicios: para evitar los juicios deberemos aceptar la realidad del consultante.
• Pasar por alto la comunicación no verbal • Contar nuestra historia personal
• Adivinación: creer saber lo que el otro tiene que decirnos sin haberle escuchado primero.
• Selección: quedarse solamente con las partes del discurso que nos resul-tan útiles para reafirmar nuestro punto de vista individual.
• Entorno no adecuado • Interrupciones
2.3-Relación especialista-consultante
La clave de la comunicación parte de la escucha. Si siempre queremos ha-blar, estamos destilando egoísmo: “yo soy más importante que tú”. Desarro-llar nuestras habilidades como acompañantes en Descodificación Biológica parte de una escucha que requiere una verdadera disposición interna hacia lo que el otro tiene que decirnos.
Como especialistas hemos de aprender a escuchar a los demás, ya que la confianza se gana escuchando. Evitemos interrumpir al consultante si no ha terminado de expresarse, pues no nos escuchará y seguirá elaborando mental-mente lo que tiene que terminar de decirnos.
El especialista es un facilitador, es decir, aporta herramientas, pero no cambia al consultante. Dejemos de tratar de cambiar a los demás. Si algo de alguien nos disgusta, es posible que sea la imagen reflejada de una caracte-rística que también tenemos pero no queremos reconocer como propia. Por eso solo la vemos en los demás. Solo uno mismo puede cambiarse. Cualquier intento por cambiar a otro es un acto inútil.
Esta idea deriva en un proceso de aprendizaje generativo acerca de no-sotros, favoreciendo la elevación de la conciencia. En vez de cambiar en función de los resultados, cambiamos siguiendo nuestra voz interior. Es por eso que trataremos de limitar al mínimo las instrucciones y consejos. En vez de ello, el especialista planteará preguntas para que el consultante descubra dentro de sí las respuestas, desarrollando de esta manera su conciencia y su responsabilidad individual. La mejor lección es la que se siente: aquello que experimentamos, siempre será recordado.
Inventario de cualidades del especialista en Descodificación Bio-lógica:
1. EMPATÍA
Los demás sienten tu apoyo incondicional. No juzgas, sino que compren-des sus mundos.
2. FLEXIBILIDAD
Sabes despreciar las creencias limitantes y apoyar las creencias posibilita-doras.
3. AUTENTICIDAD
Fuera roles y máscaras. Pensar lo que los otros esperan de nosotros nos resta autenticidad, y posiblemente son simples creencias erróneas.
4. SABER PREGUNTAR
Preguntas para saber y conocer. No invades al otro y sabes aportarle fee-dback.
5. SABER ESCUCHAR
Resístete a dar consejos. Si te sientes impulsado a hacerlo, pregunta antes. Puede que el otro no quiera escuchar tus consejos.
6. ORIENTACIÓN A LA ACCIÓN
La vida empieza hoy. En el pasado están mis limitaciones e incapacidades para darme cuenta de mi potencial. Para construir el futuro deseado, sigue siempre adelante.
7. REALISMO Y HONESTIDAD
Conócete a ti mismo.
2.4-Rappor t
¿Qué es el rapport (o sintonía)?
El rapport (o sintonía) es una herramienta de la Programación Neurolin-güística que nos permite influenciar a nuestro interlocutor, siempre en bene-ficio mutuo con el fin de que la interacción y el trato sean más fluidos para ambas partes. Cuando interactuamos con otra persona, pasamos a formar par-te del mismo sispar-tema. De ahí que la sintonía que se genere afecpar-te de forma decisiva a la comunicación, tanto positiva como negativamente. En el mejor de los casos se creará una provechosa sinergia que propiciará que nuestro interlocutor se sienta arropado y atendido, lo que redundará en un diálogo fluido. La comunicación podría asemejarse a la danza, y en esta analogía el rapport estaría representado por la música; se trata de conseguir que tanto nosotros como nuestro interlocutor bailemos al compás de la misma música.
El rapport nos pone en el camino de una relación de respeto y confianza mutuas, lo que resulta imprescindible para que el diálogo sea fructífero. La calidad del rapport viene determinada por la actitud interna de la persona, su capacidad para aceptar al interlocutor y su predisposición en el momento de la interacción; no olvidemos que para poder dedicar toda nuestra atención a nuestro interlocutor hemos de mantenernos en un estado de receptividad. Si estamos agobiados o ansiosos por cualquier motivo, nos resultará extremada-mente complicado alcanzar sintonía alguna; en otras palabras, siguiendo con la analogía anterior, nosotros estaremos bailando salsa y nuestro interlocutor un vals.
Una vez hayamos conseguido establecer un buen rapport, habremos esta-blecido también un nivel de confianza suficiente con nuestro interlocutor, que permitirá que este se abra a compartir experiencias y vivencias interiores. De esta manera nos será posible acceder a su modelo de la realidad, lo que multi-plicará la eficacia del acompañamiento que estemos llevando a cabo.
Funciones del rapport
De acuerdo con las presuposiciones de la Programación Neurolingüística, el rapport es el encuentro de dos personas en el mismo modelo del mundo. De hecho, se trata de una verdadera comunicación entre el inconsciente de nuestro interlocutor y nosotros mismos. Así, el objetivo del rapport es crear una atmósfera de cooperación y confianza entre ambas partes. De esta manera es posible alcanzar una sinergia que propicia una comunicación desprovista de juicios o distorsiones.
Una vez alcanzada esta sinergia que nos conecta con el inconsciente de nuestro interlocutor, este nos abrirá las puertas de su mundo interior; se senti-rá lo suficientemente cómodo y seguro como para abordar temas delicados o conflictivos sin sentirse juzgado. Y es aquí donde radica la función principal del rapport: ponernos en el lugar de la otra persona con el fin de alcanzar un mayor grado de entendimiento y respeto. El rapport fomenta el desarrollo de una escucha activa, lo que contribuye a que nuestro interlocutor deposite en nosotros su confianza y se permita expresarse con libertad.
Algunos de los beneficios del rapport son los siguientes:
• Aumenta nuestra capacidad de observación • Nos aporta flexibilidad
• Provoca ambiente positivo • Desarrollo la comprensión • Potencia nuestro carisma
Técnicas de rapport
Una vez establecido el marco teórico del rapport, pasaremos ahora a abor-dar las cuestiones prácticas de esta valiosa herramienta. En primer lugar ofreceremos unos delineamientos generales sobre la aplicación práctica del rapport y, a continuación, trataremos en detalle algunas técnicas de rapport específicas.
funcionamiento de nuestro rapport:
Calibrar: consiste en prestar atención a los indicadores externos del
esta-do interno de nuestro interlocutor, como su postura corporal (si está erguida, gesticula con la boca o las manos, etc.), el ritmo de su respiración o el movi-mientos de sus ojos (en el siguiente módulo se tratarán en profundidad tanto la calibración como las claves de acceso ocular).
Escuchar: escucha atenta y activa del mensaje y las frases y palabras (los
denominados “predicados” se abordan en el siguiente módulo). Prestaremos especial atención a la tonalidad que emplea nuestro interlocutor. ¿Cómo es su tono de voz?, ¿es un tono grave o agudo?, ¿cuál es la velocidad de su dis-curso?
Acompasar (Pacing/Reflejo): se dice que estamos acompasando a nuestro
interlocutor cuando, en aras de lograr sintonía, actuamos a modo de espejo en relación con nuestra calibración y escucha iniciales. Ahora ya conocemos tan-to su lenguaje verbal (palabras y expresiones que utiliza de manera distintiva) como su lenguaje no verbal (su postura, tono de voz, velocidad de discurso, respiración, etc.), por lo que ya somos capaces de reproducirlo. Procuraremos adoptar en nosotros mismos las mismas manifestaciones externas que nuestro interlocutor, incluyendo un tono de voz y una postura similares, sin olvidar-nos de emplear un lenguaje en sintonía con el suyo.
Verificación: durante la conversación, conscientemente, haremos algún
movimiento diferente a los de nuestro interlocutor y, si nos acompasa, esto quiere decir que el puente de la comunicación ya está tendido. En caso de que la conversación o la situación lleguen a tensarse, comenzaremos de nuevo el proceso.
Para consolidar los conocimientos teóricos ya facilitados acerca del rapport o sintonía, vamos a facilitar ciertas técnicas de pacing o reflejo que nos ayu-darán a comprender con mayor profundidad las aplicaciones del rapport.
Técnicas de reflejo
El procedimiento de reflejo (también conocido como acompasar o pacing) se puede llevar a cabo tanto de forma verbal como no verbal. En su vertiente no verbal, el reflejo se centra en la postura corporal de nuestro interlocutor, su tono y timbre de voz, sus gestos, etc. Y en su vertiente verbal, consiste en hacer uso del mismo lenguaje, tanto en términos de su estructura (sintaxis) como de contenido (vocabulario). Nuestra capacidad de reflejo vendrá deter-minada por nuestra habilidad de adaptación y nuestra agudeza visual.
Reflejo no verbal
Existen dos modalidades de acompasar en el terreno no verbal. En primer lugar, podemos optar por reflejar directamente el lenguaje corporal espontá-neo de nuestro interlocutor, ya sea la postura que este adopta o el compás de su respiración. En este sentido es crucial que nuestro reflejo pase inadvertido, ya que si imitamos ciertos gestos especialmente distintivos, corremos el ries-go de que nuestro interlocutor se sienta ofendido. Se trata de que consigamos adaptarnos a la otra persona, no de copiar al milímetro lo que esta hace. Así, nos abstendremos de acompasar una respiración forzosa debida al asma, o ciertos tics nerviosos que pueda presentar nuestro interlocutor.
La segunda modalidad del reflejo no verbal se basa en acompasar de for-ma indirecta el lenguaje corporal del otro. Esta modalidad recibe el nombre de “reflejo cruzado”. La principal diferencia de este procedimiento reside en que nos moveremos en el mismo sistema sensorial (visual, auditivo o cines-tésico); es decir, si queremos acompasar de forma indirecta la respiración (actividad cinestésica) de la otra persona, lo haremos, por ejemplo, a través del movimiento de nuestras manos o piernas (actividad cinestésica). O bien, si la otra persona mueve los brazos, nosotros podemos acompasarla movien-do las piernas. No obstante, también es posible acompasar de forma cruzada empleando un sistema sensorial diferente. En el caso anterior, también po-dríamos adaptarnos al ritmo respiratorio de la otra persona regulando el ritmo de nuestro discurso (sistema auditivo).
nuestro interlocutor nos ha concedido acceso a su mundo interno), podre-mos orientar nuestro procedimiento de reflejo hacia la transformación de las experiencias conflictivas o traumáticas en cuestión. Para ello, adoptaremos cambios en nuestra expresión corporal con el fin de que la otra persona siga nuestro ejemplo. Por ejemplo, si después de abordar una experiencia traumá-tica nuestro interlocutor ha adoptado una posición tensa y rígida, nosotros nos enderezaremos y relajaremos nuestros músculos, de tal manera que la otra persona haga lo mismo, calmando así su estado interno.
Reflejo verbal
El reflejo verbal es una herramienta crucial que nos permitirá adaptar nues-tra forma de expresarnos a la de nuestro interlocutor. Consiste básicamente en detectar y adoptar los predicados y el estilo de la otra persona; la manera en que se expresa refleja su percepción de la realidad. A continuación se de-tallan varias técnicas de reflejo verbal que nos serán de gran ayuda para crear sintonía: el diálogo controlado, la igualación verbal y el reencuadre verbal:
- Diálogo controlado: Esta técnica requiere que reparemos con exactitud
en lo que nuestro interlocutor nos está diciendo. De esta forma, podremos responderle reflejando de forma indirecta el contenido del mensaje que ha emitido. En definitiva, el diálogo controlado consiste en una escucha atenta y la consiguiente “confirmación” de que el mensaje se ha transmitido correc-tamente.
El diálogo controlado propicia la sintonía y construye una atmósfera de confianza, dado que nuestro interlocutor recibe una confirmación de que está siendo escuchado y respetado en su comunicación. De esta manera se dará permiso a sí mismo para abrirse a que lo acompañemos a su mundo inte-rior. La fórmula más extendida para aplicar el diálogo controlado sería la siguiente: intervención del interlocutor, seguida de nuestra intervención, que va precedida de la fórmula “Dices que...”; por ejemplo, si nuestro interlocutor afirma “no merezco que me suceda nada bueno”, nuestro diálogo controlado iniciará con la frase “dices que no mereces que te suceda nada bueno”, segui-da de una pregunta o un comentario al respecto.
nom-bre de matching (igualación, emparejamiento, correspondencia). En primer lugar, deberemos identificar el sistema de representación dominante de nues-tro interlocutor para así movernos en ese mismo sistema y evitar la confusión lingüística.
Es importante que tengamos en cuenta que el éxito de nuestro rapport de-penderá de nuestra capacidad para adaptar nuestros recursos al sistema senso-rial preferido por nuestro interlocutor. Si la persona que tenemos enfrente es de tipo cinestésico y nosotros nos estamos moviendo en el plano visual inten-tando, por ejemplo, evocar imágenes, muy difícilmente llegaremos a alcanzar la sintonía. Sin embargo, si nos centramos más en las emociones y sensacio-nes que está experimentando, nuestra técnica de reflejo será todo un éxito.
- Reencuadre verbal: El reencuadre o reinterpretación verbal tiene como
objetivo que nuestro interlocutor acepte su problema o conflicto y llegue a aceptarse a sí mismo. Para ello, nosotros, como acompañantes, reaccionare-mos ante la información expuesta por el consultante con un comentario que neutralice o incluso permita positivizar su percepción negativa del problema o el conflicto en cuestión.
Cuando expresamos nuestra aceptación en relación con las debilidades, ca-rencias o excesos de nuestro interlocutor, calificándolas de humanas, natura-les o normanatura-les, creamos un contexto de confianza y comprensión en el que este puede replantearse su percepción e, idealmente, aceptarla. Para reencua-drar una valoración negativa, podemos emplear fórmulas como “Te respeto, el problema que te aflige es totalmente aceptable”.
A modo de mecanismo de defensa, nuestra psique nos conduce a obviar en nosotros mismos aquellos rasgos, conductas o emociones que consideramos negativos y que rechazamos en los otros. Incluso llegamos a reprimirlos o erradicarlos de nuestra experiencia consciente. Es imprescindible que entre-mos en contacto con estos aspectos que despreciaentre-mos de nosotros misentre-mos si deseamos solucionar o transformar esos conflictos que nos afligen.
2.5-Tipos de comunicador según Virginia Satir
Virginia Satir, psicoterapeuta familiar de renombre internacional, fue una de la excepcionales terapeutas modeladas por Bandler y Grinder para crear el metamodelo y otras técnicas básicas de Programación Neurolingüística. Richard Bandler conoció a Virginia Satir a principios de los 1970, cuando él estaba trabajando con la editorial de Virginia editando transcripciones de Fritz Perls. Junto a John Grinder, Bandler modeló más tarde sus métodos terapéuticos; varias de las técnicas centrales de la PNL, como la igualación verbal y la técnica del reencuadre, fueron inspiradas directamente por las ha-bilidades y procedimientos terapéuticos de Satir.
Una de las principales contribuciones de Satir fue el desarrollo de los cua-tro pacua-trones universales de comunicación incongruente (aplacador/concilia-dor, acusa(aplacador/concilia-dor, superrazonable e irrelevante/distractor), más un modelo con-gruente funcional.
Aplacador o conciliador
Perfil del aplacador
• Sus palabras concilian: “Todo lo que tú quieras está bien”, “Lo siento, fue mi culpa, perdóname”
• Su cuerpo suplica: “Estoy desamparado”
• Su diálogo interno: “Sin él/ella estoy perdida/o”, “No valgo nada”, “Yo tengo la culpa”
El aplacador es un comunicador que no suele expresar su opinión, especial-mente cuando puede ser contraria a la de los demás. Busca la aprobación y el amor de los demás, tratando de complacer, de disculparse, de congraciarse; para el aplacador es imprescindible contar con la aprobación de los demás. En un nivel profundo, la autoestima del aplacador está muy dañada, por lo que se creen inferiores e incluso responsables de lo que ocurre a su alrededor. Se consideran víctimas y nunca sienten ser lo suficientemente buenos. Sien-ten miedo, soledad y tienen sensación de dependencia.
Si el aplacador llegar a conectar con sus verdaderos deseos y aprende a expresarlos, se convertirá en una persona más feliz y sus relaciones con los demás será más auténticas.
Si te has identificado con este modelo comunicativo, plantéate estas pre-guntas: ¿Hasta qué punto me gustaría estar cerca de otra persona aplacadora?, ¿qué pasaría si pudiera comunicar de una manera más funcional?
Acusador
Perfil del acusador
• Sus palabras están en desacuerdo: “Nunca haces nada bien”, “Tú tienes la culpa”
• Su cuerpo culpa: “Yo soy el que manda aquí” • Su diálogo interno: “Estoy solo, soy un fracasado”
El acusador siempre encuentra los errores de los demás, es autoritario y dictatorial. Suele emplear palabras de desaprobación y descalificación. A me-nudo trata de imponer sus criterios y opiniones, ya que su meta en la vida es ganar y tener la razón, aunque sea a costa de los intereses y demandas de los demás. Es poco tolerante ante quienes discrepan de él. Para ello se esfuerza en recalcar los defectos de los demás para culparlos. Suele pasar por alto los derechos y necesidades de los demás, pues sólo importan los suyos propios. El acusador manda, y no le importa rebajar a los demás, pues con los fallos y acusaciones de los otros se crece y cree hacerse más fuerte.
A un nivel profundo el acusador ve en los defectos de los demás los suyos propios y su propia insatisfacción personal. Son personas que no están con-tentas con su vida ni con nada de lo que les rodea.
Si te has identificado con este modelo comunicativo, plantéate estas pre-guntas: ¿Es posible que otras personas puedan aportarme algo que me ayu-de?, ¿cómo podría beneficiarme escuchar más a los demás?
Superrazonable
Perfil del superrazonable
• Sus palabras son razonables en exceso: “Según dijo...”, “Tal como esti-pula la Ley...”
• Su cuerpo calcula: “Soy frío, calmado e imperturbable” • Su diálogo interno: “Me siento vulnerable”
El superrazonable evita mostrar sus emociones. Es correcto, lógico y razo-nable en exceso. Según Virginia Satir, estas personas se guían por la siguiente norma: ”Di las palabras correctas, no demuestres sentimientos, no reaccio-nes”. Su actitud es estereotipada y muy estudiada, lo contrario a la esponta-neidad y flexibilidad. Su comportamiento y reacciones siempre están basados en opiniones de expertos, leyes, argumentos científicos o figuras de autoridad bajo las que se amparan de un modo que ellos creen es objetivo e irrefutable.
En un nivel profundo estas personas se sienten muy vulnerables y débiles, y su mecanismo de defensa es desconectarse de sus emociones para parecer perfectos. Suelen ser introvertidos y de trato amable pero su lejanía emocio-nal hace que no conecten con las personas a un nivel profundo.
Si te has identificado con este modelo comunicativo, plantéate lo siguiente: Trata de decir en alguna ocasión “esto no lo sé”, “existen muchos puntos de vista y yo no los conozco todos”.
Irrelevante o distractor
Perfil del irrelevante
• Sus palabras son irrelevantes: Las palabras no tienen sentido • Su cuerpo está contorsionado y distraído
• Su diálogo interno: “A nadie le importo”, “No hay lugar para mí” Son personas de las que podría decirse que “no están centradas”. Viven en su mundo. Le resulta difícil asumir responsabilidades. Su atención es disper-sa, su capacidad de escucha es baja y desempeñan el papel del distractor. En una conversación no interactúan con los demás al hilo de la misma, sino que van por libre. Hacen preguntas a destiempo, que nada tienen que ver con lo
que se está hablando e ignoran las preguntas que se les formulan y responden explicando algo que nada tiene que ver con lo que se está hablando. En la ges-tión de conflictos, el irrelevante se muestra esquivo y evita la confrontación.
En un nivel profundo, el irrelevante se siente aturdido y cree no importarle a nadie y no tener sitio en ningún lugar.
Si te has identificado con este modelo comunicativo, plantéate lo siguiente: Trata de de centrarte en una conversación como espectador atento. Permanece presente en la conversación y al final de ella toma tu momento para intervenir.
Comunicador congruente funcional
Esta comunicación se da cuando el comunicador reúne las siguientes ca-racterísticas:
• Está conectado con sus emociones, y es consciente de sus pensamientos y conductas, por lo que es capaz de tomar responsabilidad por sus actitudes y conductas.
• Es congruente y coherente en relación con lo que expresa, lo que dice, y su lenguaje corporal.
• Verifica su propio mensaje para compararlo con lo escuchado y así deter-minar si ha habido alguna interferencia en la comunicación.
• Es un comunicador valiente, no evita la confrontación y a la vez siempre respeta la autoestima de su interlocutor. Demuestra franqueza y respeto tanto al hablar como al escuchar.
• En definitiva, el comunicador congruente es responsable, pone límites y se expresa con claridad. No juzga ni culpa. Es directo y consciente de sus propias necesidades y tiene en cuenta las del otro, así como el contexto en el que se desenvuelve.
Para concluir este apartado citaremos a Virginia Satir: “Hay una relación entre la forma de comunicación de una persona y su nivel de autoestima”. Así, el nivel en el que nos comunicamos es proporcional a nuestro grado de crecimiento y desarrollo personal.
Práctica
1. Rapport mediante reflejo no verbal y verificación
Para esta práctica será necesario que pidamos a otra persona que nos ayude. Pediremos a nuestro colaborador que nos relate primero una experiencia posi-tiva (una anécdota divertida o un viaje). A medida que estemos conversando, iremos adaptando nuestra postura corporal, gestos, respiración y el tono y timbre de nuestra voz a los de nuestro colaborador.
A continuación, le pediremos que nos relate una experiencia negativa (algo que le haya entristecido, decepcionado o abrumado), y haremos el mismo ejercicio de reflejo. El objetivo consiste en que, durante este relato de la ex-periencia negativa, poco a poco vayamos adoptando las expresiones carac-terísticas de la experiencia positiva de nuestro colaborador. Veremos cómo nuestro colaborador se sincronizará con nuestro “nuevo” lenguaje corporal y cambiará su percepción de la experiencia desagradable.
- Esquema:
• Colaborador relata experiencia positiva • Especialista aplica la técnica del reflejo • Colaborador relata experiencia negativa • Especialista aplica la técnica del reflejo
• Durante este relato desagradable, el especialista induce al colaborador para que vaya adoptando las expresiones características de la experiencia po-sitiva
3-COMUNICACIÓN (II)
3.1-Sistemas representacionales
Como bien sabemos, la comunicación comienza con nuestros pensamien-tos, y a continuación usamos las palabras, el tono y el timbre de voz y el len-guaje corporal para transmitirlos a los demás. El acto de pensar nos resulta un tan obvio y natural que pocas veces nos paramos a reflexionar acerca de ello. Normalmente pensamos acerca de lo que estamos pensando, no en cómo lo estamos pensando.
¿Qué son los pensamientos? Se trata de un proceso complejo en el cual empleamos nuestros sentidos internamente para representar, comprender y conferir sentido a la realidad en la que vivimos. Cuando pensamos, tenemos ideas y construimos internamente imágenes, sonidos, sensaciones táctiles, olores, sabores y emociones asociadas a sentimientos. De hecho, la mayoría de nuestros pensamientos son una combinación de constructos sensoriales, que pueden ser tanto recordados como construidos.
Por lo general, asumimos que los demás piensan empleando los mismos mecanismos que nosotros, por lo que damos por hecho que comprenderán nuestro lenguaje y construirán representaciones internas exactas del conteni-do y la carga emocional de la información que estamos emitienconteni-do. Pero este no suele ser el caso... Todos representamos nuestra realidad de conformidad con los estímulos que captamos mediante nuestros sentidos, y este procedi-miento viene determinado por nuestras experiencias, recuerdos y aprendiza-jes adquiridos en el seno de la familia, la escuela, la universidad o nuestro cír-culo de amigos. Y toda esta información almacenada en nuestra mente (tanto consciente como inconsciente) actúa como filtro para que podamos codificar y representar el mundo que nos rodea.
relacionados con la manera en que traducimos a lenguaje verbal aquello que queremos comunicar, dado que damos por hecho que nuestro interlocutor está recibiendo el mensaje de la misma manera en la cual nosotros lo codifica-mos. Por lo tanto, si queremos optimizar la eficacia de nuestras habilidades comunicativas, es de vital importancia que nos familiaricemos con el funcio-namiento de nuestro cerebro y descubramos cuáles son los sistemas represen-tacionales que empleamos para interactuar con nuestra realidad.
No olvidemos que para el inconsciente no existe diferencia alguna entre una experiencia real o imaginaria, y esto se debe a que empleamos las mismas vías neurológicas para representar la experiencia en nuestro interior que para experimentarla directamente; la activación neuronal es la misma. El pensa-miento tiene efectos físicos directos, ya que cuerpo y mente conforman un sistema integrado. Imaginemos por un instante que nos estamos comiendo nuestro plato favorito: el plato será imaginario, pero la salivación que se ha generado, no.
La PNL ha estudiado las formas en que captamos, almacenamos y codifica-mos la información en nuestra mente (oír, ver, sentir, etc.), y reciben la deno-minación de sistemas representacionales. Se definen tres maneras de percibir el mundo y aprender con lo que este nos proporciona. Todos tenemos una predominancia de uno de estos sistemas, que averiguaremos al final de este apartado.
Sistemas representacionales principales:
Visual: procesamos más imágenes que palabras, lo que nos lleva a recordar
en imágenes. Dado que las imágenes fluyen a gran velocidad, el pensamiento de una persona visual suele ser veloz.
Auditivo: procesamiento por palabras. Hace referencia a los sonidos
capta-dos del exterior y al diálogo interno. Suelen tener más problemas para comu-nicarse, porque necesitan estructurar su discurso.
Cinestésico o kinestésico: sentir es vivir; es decir, las sensaciones
primero lo que van a expresar. Aquí se incluyen sensaciones táctiles como el tacto, la temperatura o la humedad, y sensaciones recordadas, emociones y equilibrio y conciencia del propio cuerpo.
En nuestra cultura, los sistemas visual, auditivo y cinestésico constituyen los sistemas representacionales principales. La relevancia e impacto que los sentidos del gusto y el olfato presentan en nuestras representaciones de la realidad no suelen ser especialmente significativas. De hecho, a menudo se incluyen en el sentido cinestésico. Suelen servir como información inmediata y potente que acompaña a los otros sistemas.
Es importante tomar en consideración que los sistemas representacionales no se excluyen mutuamente, de hecho lo más habitual que es que procesemos la información combinando varios sistemas de forma simultánea. Por ejem-plo, podemos visualizar una escena, escuchar los sonidos presentes en ella y conectar con las sensaciones asociadas a ella.
Sistema representacionales preferidos
Externamente empleamos nuestros sentidos de una manera constante, no dejamos de percibir. Si bien seguramente prestemos más atención a un sen-tido que a otro en función de la situación que estemos experimentando, el resto de nuestros sentidos nunca deja de funcionar. Por ejemplo, si nos encon-tramos en una exposición de fotografías usaremos más nuestra vista; en un recital emplearemos más nuestro oído; o durante un masaje primará el sentido cinestésico. Sin embargo, cuando hablamos de sistemas representacionales preferidos, nos referimos a uno o dos sistemas representativos que favorece-mos cuando procesafavorece-mos mentalmente la información. Aunque sofavorece-mos capaces de usarlos todos, ya desde una temprana edad tenemos nuestras preferencias.
Estas preferencias en relación con los sistemas representacionales expli-can el hecho de que algunas personas sean más hábiles o tengan talento para llevar a cabo ciertas actividades. Esto se debe a que estas personas han de-sarrollado en mayor medida uno o varios sentidos internos, que manejan de forma natural y sin apenas esfuerzo. Por el contrario, en ocasiones uno de los sistemas representacionales puede estar poco desarrollado, por lo que ciertas
actividades resultarán complicadas; si nos cuesta evocar imágenes mentales, probablemente también nos resultará difícil plasmarlas sobre un papel o un lienzo.
Es importante aclarar que, a pesar de que todos tenemos un sistema repre-sentacional preferido, es posible que, en función de la experiencia que este-mos viviendo, empleeeste-mos un sistema representacional distinto; por ejemplo, puede que utilicemos sonidos para recordar vivencias desagradables e imáge-nes para las alegres.
¿Y para qué nos sirve conocer nuestro sistema representacional y el de los otros? Pues bien, conociendo esta información podremos entender mejor nuestro mapa mental y el de los demás y podremos optimizar la comunica-ción adaptándonos al sistema representacional preferente de nuestro interlo-cutor para así crear sintonía, acompasar o calibrar.
Ejercicio breve para determinar nuestro sistema representacional preferido:
Recuerda cómo has preparado el desayuno esta mañana. • ¿Cuál es tu recuerdo espontáneo?
• ¿Te ves a ti mismo/a en la cocina, ves los alimentos y los utensilios? (visual)
• ¿Oyes los ruidos distintivos de los platos, las tazas, los cubiertos, tal vez la cafetera o la tostadora? (auditivo)
• ¿Percibes el sabor o el olor de los alimentos, el café o el té? (olfativo/ gustativo)
• ¿Experimentas la sensación de tocar y manipular los alimentos y los utensilios; experimentas la temperatura de lo que ingieres y de lo que tocas con tus manos? ¿Te invade alguna emoción concreta en relación con esta ac-tividad? (cinestésico)
3.2-Predicados: palabras y expresiones con
base sensorial
Además del ejercicio anterior en el que evocamos mentalmente un recuer-do para determinar nuestro sistema representacional preferirecuer-do, contamos con