• No se han encontrado resultados

Funcionalidad familiar en pacientes con tuberculosis pulmonar en áreas urbanas de Los Olivos - Lima

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Funcionalidad familiar en pacientes con tuberculosis pulmonar en áreas urbanas de Los Olivos - Lima"

Copied!
5
0
0

Texto completo

(1)

Perrenoud Philippe. (1999). Construir competen-cias desde la escuela. Santiago de Chile: Dolmen Edi-ciones (trad. en espagnol de Construire des compé-tences dès l'école. Paris : ESF, ).

Urbina, O. Soler, S. y Otero, M. (2005). Iden-tificación de competencias en el profesional de Enfermería del servicio de Neonatología. Educ Med Super v.19 n.2 Ciudad de la Habana abr.-jun. Escue-la Nacional de Salud Pública. Versión ISSN

0864-RESUMEN

Objetivos: Determinar la funcionalidad familiar en pacientes con tuberculosis pulmonar en áreas urbanas de Los Olivos - Lima. Materiales y métodos: Se realizó un estudio descriptivo y de corte transversal. Participaron 30 pacientes pertenecientes al programa de Prevención y Control de Tuberculosis en dos centros de salud del distrito de Los Olivos. Se aplicó el cuestionario de Funcionalidad familiar APGAR. La clasificación define a la normofuncionalidad entre los puntajes de 18 a 20, y la disfunción familiar de 17 a menos; dividiendo el último en disfunción familiar leve (14 a 17), disfunción familiar moderada (10 a 13) y disfunción familiar severa (me-nores a 9 puntos). Resultados: La edad promedio fue de 32 años, 10 son varones y 20 mujeres. Se obtuvo que el 60 % de los pacientes encuestados presentan disfunción familiar, de los cuales la disfunción leve correspon-de al 26,7 %, la disfunción mocorrespon-derada al 30 % y la disfunción severa al 3,3 %. Conclusiones: Cuando aparece una enfermedad infecto contagiosa como la tuberculosis se rompe la homeostasis familiar y daña el funciona-miento familiar. La funcionalidad de la familia inuye en la adherencia, tratafunciona-miento y asistencia al centro de salud.

Palabras Clave: Familia, funcionalidad familiar, tuberculosis

Funcionalidad familiar en pacientes con

tuberculosis pulmonar en áreas urbanas de Los

Olivos - Lima

ABSTRACT

Objective: To determinate familiar functionality in patients with pulmonary tuberculosis from urban areas of Los Olivos - Lima. Materials and methods: A descriptive and transversal study was carried out in 30 patients (n=30) treated in the Control and prevention tuberculosis program of two Health Centers in the Peruvian District of Los Olivos. Familiar APGAR questionnaire was applied. The definition of the family normal functionality is established by scores between 18 to 20, and the family dysfunction is esta-blished by scores less than 17; this last concept is divided in mild family dysfunction (scores from 14 to 17), moderate family dysfunction (scores from 10 to 13) and severe family dysfunction (less than 9 points). Results: The average age of patients was 32 years, with predominance of the female sex (10 were male and 20 were female). Sixty percent of patients showed family dysfunction, 26.7% had mild family dysfunction, 30% had moderate family dysfunction and 3.3% had severe family dysfunction.

Conclusion: When a chronic disease like tuberculosis appears in the family, the familiar homeostasis breaks and harms the familiar functionality. That inuences to the patient, his treatment and his assis-tance to the center of health.

Key words: Family, familiar functionality, tuberculosis 2141.Acsesado el 20-09-2014 en: .

http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&p id=S0864-21412005000200005

Valverde Caro, Maribel Nelly (2005). Actitud de las enfermeras hacia la investigación y factores que intervienen en su realización en el Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión. Tesis. Universi-dad Nacional Mayor de San Marcos. Programa Cybertesis PERÚ.

Isabel Jackelin Robles Hurtado

Bachiller Enfermería. Universidad de Ciencias y Humanidades

Hernán Matta Solís

Doctor en Ciencias de la Educación

Médico. Docente Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Ciencias y Humanidades

Rosa Eva Pérez Siguas

Magister en Docencia e Investigación en Salud.

Docente Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad de Ciencias y Humanidades.

Lic. Enfermería Centro Materno Infantil Confraternidad Juan Pablo II

Ferdinan Carlos Ayma

Magister en Docencia Universitaria.

Candidato a Doctor en Ciencias de la Educación Estudios MBA Internacional

Family functioning in patients with pulmonary tuberculosis from

urban areas of Los Olivos - Lima

(2)

48

Revista de Ciencia y Arte de Enfermería. 2016;1(2):47-51 El abordaje de la familia, a pesar de tener un

sig-nificado claro y preciso, es complejo ya que este gru-po que es núcleo de la sociedad ha evolucionado y se ha diversificado en cuanto a su estructura y funcio-namiento con los cambios sociales que hoy vivimos (Darías, 2009). La OMS define a la familia como "los miembros del hogar emparentados entre sí hasta un grado determinado por sangre, adopción y matrimo-nio” (OMS, 2014). El grado de parentesco utilizado para determinar los límites de la familia dependerá de los usos a los que se destinen los datos y, por lo tanto, no puede definirse con precisión en escala mundial (Vargas, 2013). La familia, a lo largo de su ciclo vital, se enfrenta a numerosas situaciones que pueden producir ruptura de su homeostasis, como son las enfermedades graves o crónicas, dificultades económicas, crisis producidas en los cambios de las etapas del desarrollo familiar (formación, extensión, contracción). Ante estas situaciones, el funciona-miento de la familia puede poner en marcha meca-nismos de adaptación para lograr nuevamente el equilibrio o la crisis familiar. Los mecanismos de adaptación y de apoyo se denominan recursos y de la cantidad y calidad de ellos dependerá el funciona-miento familiar. La homeostasis familiar depende de dos fuerzas antagónicas: los acontecimientos estsantes que actúan negativamente y el apoyo y los re-cursos familiares que actúan en forma positiva y com-pensadora (Herrera, 1997).

La familia tiene la tarea de preparar a los miembros para enfrentar cambios (crisis) que son producidos tanto desde el exterior como desde el interior y que pueden conllevar a modificaciones estructurales y funcionales e inciden en el bienestar de la salud fa-miliar (Ortiz, 1999). Actualmente, se prioriza la atención primaria, a pesar de la resistencia al cam-bio de los trabajadores de salud, los aspectos pre-ventivo promocionales y el cuidado de los grupos sociales sanos pero vulnerables. Consideramos que el estudio de la familia y su problemática favorecerá a la accesibilidad a los servicios salud. Nuestro estu-dio aborda a la familia como contexto en el que se desenvuelve el paciente con tuberculosis, la familia puede comportarse como un factor protector o de riesgo.

La población de Lima ha experimentado en las últi-mas décadas muchos cambios, pero pocos tan llama-tivos como los que se han producido en el ámbito de la familia. Hasta hace unos años era relativamente

simple describir los hogares, porque una inmensa ma-yoría se ajustaba a una misma estructura: el padre y una madre unidos en matrimonio y los hijos biológi-cos que habían nacido de esa unión, ocupándose la madre de las labores reproductivas (domésticas y de cuidado), mientras el padre desarrollaba tareas pro-ductivas, destinadas a garantizar el sustento de la fa-milia y ser la máxima autoridad de la fafa-milia. (Herre-ra, 2000).

Un aspecto de la tuberculosis, como enfermedad in-fecto contagiosa, es la exclusión social que genera. A pesar de tener cura y existir tratamientos esquemáti-cos subsidiados por el Estado, no se garantiza la mejo-ría de la persona que la padece. Su interrelación con la familia y su entorno social inmediatos son factores determinantes en su proceso de curación (MINSA, 2009).

La tuberculosis es una enfermedad que socialmente genera prejuicios y se le considera un estigma. La con-ducta más frecuente en los distintos países es tratar de ocultar la enfermedad, lo que también incide en el diagnóstico, tratamiento y desenlace (Colectivo de autores, 2013).

De 30 mil peruanos, víctimas de este temible mal re-portados el 2011, el 60 % de infectados se encuen-tran en la ciudad de Lima (MINSA, 2009).

De allí que nuestro objetivo es determinar el estado de Funcionalidad Familiar en pacientes con tubercu-losis pulmonar.

MATERIALES Y MÉTODOS

Este estudio es cuantitativo, descriptivo y de corte transversal. La población de familias de pacientes co-rresponde a dos establecimientos de salud de la Microred Los Olivos, el puesto de salud Sagrado Corazón de Jesús y el centro materno infantil Juan Pablo II. Se abordaron un total de 30 familias de los pacientes que acuden al Programa de Control de Tuberculosis - Estrategia Sanitaria Nacional de Prevención y Control de la Tuberculosis (ESN - PCTBC). Además, se consideró los siguientes crite-rios de selección: paciente con tuberculosis sensible - Esquema I, que acude al ESN - PCTBC y se excluyó a la familias con menos de dos integrantes, pacientes

33

Revista de Ciencia y Arte de Enfermería multidrogo resistente y pacientes con alteraciones

mentales.

Consideraciones estadísticas

Se aplicó las pruebas estadísticas descriptivas bási-cas con el programa SPSS 20. A su vez realizamos el análisis estadístico inferencial elaborando tablas de frecuencia y de porcentaje con los valores obtenidos. Las variables cualitativas se presentan como gráfico de sectores.

RESULTADOS

El total de familias de pacientes encuestados fueron 30. El mayor porcentaje de pacientes son mujeres (n= 20) y representa el 66,7 % y, según su edad, el mayor porcentaje de pacientes comprenden las eda-des entre 18 a 29 años, los cuales hacen un total de 16 pacientes que representan el 53,3 %.

Gráfico 1. Distribución de las familias de los pacien-tes con tuberculosis según el estado de funcionalidad familiar

12 (40%)

8 (27%)

9 (30%)

1 (3%)

Normo Funcionales 18 20

-Leve Disfunción Familiar 14-17

Moderada Disfunción Familiar 10-13

Grave Disfunción Familiar 0-9

El gráfico 1 muestra el total de familias encuestados según su estado de funcionalidad familiar, 12 (40 %) familias son normofuncionales; 8 (27 %) fami-lias, leve disfuncionales; 9 (30 %) famifami-lias, mode-rada disfuncionales y 1 (3 %) familia, grave disfun-cional.

Respecto a la dimensión de Adaptabilidad, se evi-dencia que 19 (63,3 %) pacientes reciben siempre ayuda de su familia ante un problema o necesidad y que solo un pequeño porcentaje (3,3 %) no recibe ayuda de su familia ante un problema o necesidad. En relación a la dimensión de Participación, se evi-dencia que 13 (43,3 %) familias siempre hacen par-tícipe de la toma de decisiones en la solución de sus problemas, también se evidencia que ningún pa-ciente (0 %) es excluido de la toma de decisiones en la solución de sus problemas.

Analizando la dimensión de Ganancia, se evidencia que el 50 % de las familias siempre aceptan y apoyan deseos de emprender nuevas actividades y en un bajo porcentaje los pacientes nunca sienten el apoyo fami-liar (3,3 %).

En la dimensión Afecto, se evidencia que las fami-lias siempre expresan afectos y responden a las emo-ciones del paciente (26,7 %), pero también hay un porcentaje donde las familias casi nunca expresan afectos ni responden a las emociones del paciente (26,7 %).

En la dimensión Recurso, se evidencia que las fami-lias siempre comparten tiempo, espacio y dinero con el paciente (36,6 %), pero un pequeño porcentaje ca-si nunca comparte tiempo, espacio ni dinero con el paciente 4 (13,3 %).

DISCUSIÓN

(3)

El abordaje de la familia, a pesar de tener un sig-nificado claro y preciso, es complejo ya que este gru-po que es núcleo de la sociedad ha evolucionado y se ha diversificado en cuanto a su estructura y funcio-namiento con los cambios sociales que hoy vivimos (Darías, 2009). La OMS define a la familia como "los miembros del hogar emparentados entre sí hasta un grado determinado por sangre, adopción y matrimo-nio” (OMS, 2014). El grado de parentesco utilizado para determinar los límites de la familia dependerá de los usos a los que se destinen los datos y, por lo tanto, no puede definirse con precisión en escala mundial (Vargas, 2013). La familia, a lo largo de su ciclo vital, se enfrenta a numerosas situaciones que pueden producir ruptura de su homeostasis, como son las enfermedades graves o crónicas, dificultades económicas, crisis producidas en los cambios de las etapas del desarrollo familiar (formación, extensión, contracción). Ante estas situaciones, el funciona-miento de la familia puede poner en marcha meca-nismos de adaptación para lograr nuevamente el equilibrio o la crisis familiar. Los mecanismos de adaptación y de apoyo se denominan recursos y de la cantidad y calidad de ellos dependerá el funciona-miento familiar. La homeostasis familiar depende de dos fuerzas antagónicas: los acontecimientos estsantes que actúan negativamente y el apoyo y los re-cursos familiares que actúan en forma positiva y com-pensadora (Herrera, 1997).

La familia tiene la tarea de preparar a los miembros para enfrentar cambios (crisis) que son producidos tanto desde el exterior como desde el interior y que pueden conllevar a modificaciones estructurales y funcionales e inciden en el bienestar de la salud fa-miliar (Ortiz, 1999). Actualmente, se prioriza la atención primaria, a pesar de la resistencia al cam-bio de los trabajadores de salud, los aspectos pre-ventivo promocionales y el cuidado de los grupos sociales sanos pero vulnerables. Consideramos que el estudio de la familia y su problemática favorecerá a la accesibilidad a los servicios salud. Nuestro estu-dio aborda a la familia como contexto en el que se desenvuelve el paciente con tuberculosis, la familia puede comportarse como un factor protector o de riesgo.

La población de Lima ha experimentado en las últi-mas décadas muchos cambios, pero pocos tan llama-tivos como los que se han producido en el ámbito de la familia. Hasta hace unos años era relativamente

simple describir los hogares, porque una inmensa ma-yoría se ajustaba a una misma estructura: el padre y una madre unidos en matrimonio y los hijos biológi-cos que habían nacido de esa unión, ocupándose la madre de las labores reproductivas (domésticas y de cuidado), mientras el padre desarrollaba tareas pro-ductivas, destinadas a garantizar el sustento de la fa-milia y ser la máxima autoridad de la fafa-milia. (Herre-ra, 2000).

Un aspecto de la tuberculosis, como enfermedad in-fecto contagiosa, es la exclusión social que genera. A pesar de tener cura y existir tratamientos esquemáti-cos subsidiados por el Estado, no se garantiza la mejo-ría de la persona que la padece. Su interrelación con la familia y su entorno social inmediatos son factores determinantes en su proceso de curación (MINSA, 2009).

La tuberculosis es una enfermedad que socialmente genera prejuicios y se le considera un estigma. La con-ducta más frecuente en los distintos países es tratar de ocultar la enfermedad, lo que también incide en el diagnóstico, tratamiento y desenlace (Colectivo de autores, 2013).

De 30 mil peruanos, víctimas de este temible mal re-portados el 2011, el 60 % de infectados se encuen-tran en la ciudad de Lima (MINSA, 2009).

De allí que nuestro objetivo es determinar el estado de Funcionalidad Familiar en pacientes con tubercu-losis pulmonar.

MATERIALES Y MÉTODOS

Este estudio es cuantitativo, descriptivo y de corte transversal. La población de familias de pacientes co-rresponde a dos establecimientos de salud de la Microred Los Olivos, el puesto de salud Sagrado Corazón de Jesús y el centro materno infantil Juan Pablo II. Se abordaron un total de 30 familias de los pacientes que acuden al Programa de Control de Tuberculosis - Estrategia Sanitaria Nacional de Prevención y Control de la Tuberculosis (ESN - PCTBC). Además, se consideró los siguientes crite-rios de selección: paciente con tuberculosis sensible - Esquema I, que acude al ESN - PCTBC y se excluyó a la familias con menos de dos integrantes, pacientes

multidrogo resistente y pacientes con alteraciones mentales.

Consideraciones estadísticas

Se aplicó las pruebas estadísticas descriptivas bási-cas con el programa SPSS 20. A su vez realizamos el análisis estadístico inferencial elaborando tablas de frecuencia y de porcentaje con los valores obtenidos. Las variables cualitativas se presentan como gráfico de sectores.

RESULTADOS

El total de familias de pacientes encuestados fueron 30. El mayor porcentaje de pacientes son mujeres (n= 20) y representa el 66,7 % y, según su edad, el mayor porcentaje de pacientes comprenden las eda-des entre 18 a 29 años, los cuales hacen un total de 16 pacientes que representan el 53,3 %.

Gráfico 1. Distribución de las familias de los pacien-tes con tuberculosis según el estado de funcionalidad familiar

12 (40%)

8 (27%)

9 (30%)

1 (3%)

Normo Funcionales 18 20

-Leve Disfunción Familiar 14-17

Moderada Disfunción Familiar 10-13

Grave Disfunción Familiar 0-9

El gráfico 1 muestra el total de familias encuestados según su estado de funcionalidad familiar, 12 (40 %) familias son normofuncionales; 8 (27 %) fami-lias, leve disfuncionales; 9 (30 %) famifami-lias, mode-rada disfuncionales y 1 (3 %) familia, grave disfun-cional.

Respecto a la dimensión de Adaptabilidad, se evi-dencia que 19 (63,3 %) pacientes reciben siempre ayuda de su familia ante un problema o necesidad y que solo un pequeño porcentaje (3,3 %) no recibe ayuda de su familia ante un problema o necesidad. En relación a la dimensión de Participación, se evi-dencia que 13 (43,3 %) familias siempre hacen par-tícipe de la toma de decisiones en la solución de sus problemas, también se evidencia que ningún pa-ciente (0 %) es excluido de la toma de decisiones en la solución de sus problemas.

Analizando la dimensión de Ganancia, se evidencia que el 50 % de las familias siempre aceptan y apoyan deseos de emprender nuevas actividades y en un bajo porcentaje los pacientes nunca sienten el apoyo fami-liar (3,3 %).

En la dimensión Afecto, se evidencia que las fami-lias siempre expresan afectos y responden a las emo-ciones del paciente (26,7 %), pero también hay un porcentaje donde las familias casi nunca expresan afectos ni responden a las emociones del paciente (26,7 %).

En la dimensión Recurso, se evidencia que las fami-lias siempre comparten tiempo, espacio y dinero con el paciente (36,6 %), pero un pequeño porcentaje ca-si nunca comparte tiempo, espacio ni dinero con el paciente 4 (13,3 %).

DISCUSIÓN

(4)

50

Revista de Ciencia y Arte de Enfermería. 2016;1(2):47-51 Revista de Ciencia y Arte de Enfermería

35

Las familias están cada vez más expuestas a proble-mas de salud debido a diferentes factores, entre ellos, biológicos, ambientales, sociales, culturales, etc., los cuales generalmente no son percibidos por sus miem-bros. Por lo tanto, es conveniente y oportuno iden-tificar los problemas de la familia para elaborar estra-tegias pertinentes acorde a la situación de cada una de estas.

Los estudios de Gabriela Rodríguez (2004), Dulce Méndez (2004), Luis Herrera (2007) y Teófilo Ccoicca (2010), evaluaron la función familiar con el instrumento APGAR. De los estudios señalados an-teriormente dos fueron realizados en México, uno en Venezuela y otro en Perú. En el caso de los tres ex-tranjeros se trabajó con la población completa, y en el estudio peruano, con una muestra de 285 alum-nos.

Respecto a nuestro objetivo general que es determi-nar la funcionalidad familiar, encontramos que die-ciocho familias que representan el 60 % del total son disfuncionales, y las doce familias que repre-sentan el 40 % son funcionales. Estos hallazgos son muy parecidos en los encontrados en los estudios de Gabriela Rodríguez (2004), Teófilo Ccoicca (2010) y María Ortiz (1999). Dos estudios son la excep-ción, nos referimos a los estudios de Luis Herrera (2007) y Silvia Reyes (2010) que dan como resulta-do una mayor proporción de familias funcionales. Las razones que explican esta mayor proporción de familias funcionales se atribuye a que el estudio rea-lizado por Herrera encontró más redes de apoyo so-cial; en el caso del estudio realizado por Reyes (2010) señala que la funcionalidad alta se debe al afecto y comunicación entre los miembros de la fa-milia.

En los estudios que presentan mayor proporción de familias disfuncionales, el más parecido a nuestro es-tudio es el desarrollado por Gabriela Rodríguez (2004). Las familias disfuncionales en nuestra inves-tigación son el 60 % y en el estudio de Rodríguez re-presenta el 61 %, y las familias funcionales en nues-tro estudio fue 40 % y en el estudio de Rodríguez re-presenta el 39 %. Otra coincidencia es que trabaja-mos con población completa y que fue abordada en sus domicilios y en sus centros de salud.

Respecto a las dimensiones de nuestro estudio que son Adaptabilidad, Participación, Ganancia, Afecto y Recurso, podemos afirmar que el estudio de Teófilo Ccoicca (2010) coincide con nuestro estudio en su dimensión Afecto que es la más vulnerada, ya que las familias nunca o casi nunca expresan su afecto.

CONCLUSIONES

Cuando aparece una enfermedad infectocontagiosa como la tuberculosis se rompe la homeostasis fami-liar y daña el funcionamiento famifami-liar. La funcionali-dad de la familia inuye en la adherencia, tratamiento y asistencia al centro de salud.

REFERENCIAS

1. Colectivo de autores (2013). Enfermería Familiar y Social. La Habana: Ciencias Médicas.

2. Darías, S. (2009). La familia como unidad de Atención de la Enfermería. En: Campo Osaba MA. Enfermería comunitaria, Vol.I. Colección Enfermería S21. 2a ed. Madrid: Difusión de Avances de Enfermería (DAE), p.166 – 177

3. Herrera, L., Quinteros, O. y Hernandez, M. (2007). “Funcionalidad y red de apoyo familiar en pa-cientes diabéticos. Tipo 2. Servicio de endocrinolo-gía”, Academia, Vol. VI.

4. Herrera, P. (1997). La familia funcional y disfun-cional, un indicador de salud. Rev Cubana Med gen Integr, 13(6),591.

5. Herrera, P. (2000). Rol de género y funcionamien-to familiar. Rev Cubana Med Gen Integr,16(6),568. 6. Méndez, D., Gómez, V., García, M., Pérez, J. y Navarrete, A. (2004). Disfunción familiar y control del paciente diabético tipo 2. Rev Med IMSS, 42. 7. Ministerio de Salud. (2009). Norma Técnica de la Estrategia Nacional de la Tuberculosis. Perú.

8. Miranda, C. (2010). Bullying y Funcionalidad Familiar en una Institución Educativa del distrito de Comas (tesis de licenciatura en Psicología). Lima: Universidad Nacional Federico Villarreal.

9. Organización Mundial de la Salud. (2014). Centro de prensa. Web: http://www.who.int/mediacentre/ factsheets/fs104/e s/

10. Ortiz, M. (1999). La Salud Familiar. Rev Cubana Med Gen Integr, 15(4),439.

11. Ortiz, M., Louro, I., Jiménez, L., y Silva, C. (1999). “La salud familiar. Caracterización en un área de salud”. Rev Cubana Med Gen Integr, v.15: 1-7.

12. Reyes, S., Valderrama, O., Ortega, K. y Chacón, M. (2010). Funcionalidad familiar y estilos de vida saludables. Asentamiento Humano Nuevo Paraíso-distrito de Pativilca. Rev. Aporte Santiaguino, 3(2): 214 – 221.

13. Rodríguez, G. y Rodríguez, I. (2004). Disfunción familiar en pacientes con insuficiencia renal crónica. Rev Med IMSS, 42.

(5)

Las familias están cada vez más expuestas a proble-mas de salud debido a diferentes factores, entre ellos, biológicos, ambientales, sociales, culturales, etc., los cuales generalmente no son percibidos por sus miem-bros. Por lo tanto, es conveniente y oportuno iden-tificar los problemas de la familia para elaborar estra-tegias pertinentes acorde a la situación de cada una de estas.

Los estudios de Gabriela Rodríguez (2004), Dulce Méndez (2004), Luis Herrera (2007) y Teófilo Ccoicca (2010), evaluaron la función familiar con el instrumento APGAR. De los estudios señalados an-teriormente dos fueron realizados en México, uno en Venezuela y otro en Perú. En el caso de los tres ex-tranjeros se trabajó con la población completa, y en el estudio peruano, con una muestra de 285 alum-nos.

Respecto a nuestro objetivo general que es determi-nar la funcionalidad familiar, encontramos que die-ciocho familias que representan el 60 % del total son disfuncionales, y las doce familias que repre-sentan el 40 % son funcionales. Estos hallazgos son muy parecidos en los encontrados en los estudios de Gabriela Rodríguez (2004), Teófilo Ccoicca (2010) y María Ortiz (1999). Dos estudios son la excep-ción, nos referimos a los estudios de Luis Herrera (2007) y Silvia Reyes (2010) que dan como resulta-do una mayor proporción de familias funcionales. Las razones que explican esta mayor proporción de familias funcionales se atribuye a que el estudio rea-lizado por Herrera encontró más redes de apoyo so-cial; en el caso del estudio realizado por Reyes (2010) señala que la funcionalidad alta se debe al afecto y comunicación entre los miembros de la fa-milia.

En los estudios que presentan mayor proporción de familias disfuncionales, el más parecido a nuestro es-tudio es el desarrollado por Gabriela Rodríguez (2004). Las familias disfuncionales en nuestra inves-tigación son el 60 % y en el estudio de Rodríguez re-presenta el 61 %, y las familias funcionales en nues-tro estudio fue 40 % y en el estudio de Rodríguez re-presenta el 39 %. Otra coincidencia es que trabaja-mos con población completa y que fue abordada en sus domicilios y en sus centros de salud.

Respecto a las dimensiones de nuestro estudio que son Adaptabilidad, Participación, Ganancia, Afecto y Recurso, podemos afirmar que el estudio de Teófilo Ccoicca (2010) coincide con nuestro estudio en su dimensión Afecto que es la más vulnerada, ya que las familias nunca o casi nunca expresan su afecto.

CONCLUSIONES

Cuando aparece una enfermedad infectocontagiosa como la tuberculosis se rompe la homeostasis fami-liar y daña el funcionamiento famifami-liar. La funcionali-dad de la familia inuye en la adherencia, tratamiento y asistencia al centro de salud.

REFERENCIAS

1. Colectivo de autores (2013). Enfermería Familiar y Social. La Habana: Ciencias Médicas.

2. Darías, S. (2009). La familia como unidad de Atención de la Enfermería. En: Campo Osaba MA. Enfermería comunitaria, Vol.I. Colección Enfermería S21. 2a ed. Madrid: Difusión de Avances de Enfermería (DAE), p.166 – 177

3. Herrera, L., Quinteros, O. y Hernandez, M. (2007). “Funcionalidad y red de apoyo familiar en pa-cientes diabéticos. Tipo 2. Servicio de endocrinolo-gía”, Academia, Vol. VI.

4. Herrera, P. (1997). La familia funcional y disfun-cional, un indicador de salud. Rev Cubana Med gen Integr, 13(6),591.

5. Herrera, P. (2000). Rol de género y funcionamien-to familiar. Rev Cubana Med Gen Integr,16(6),568. 6. Méndez, D., Gómez, V., García, M., Pérez, J. y Navarrete, A. (2004). Disfunción familiar y control del paciente diabético tipo 2. Rev Med IMSS, 42. 7. Ministerio de Salud. (2009). Norma Técnica de la Estrategia Nacional de la Tuberculosis. Perú.

8. Miranda, C. (2010). Bullying y Funcionalidad Familiar en una Institución Educativa del distrito de Comas (tesis de licenciatura en Psicología). Lima: Universidad Nacional Federico Villarreal.

9. Organización Mundial de la Salud. (2014). Centro de prensa. Web: http://www.who.int/mediacentre/ factsheets/fs104/e s/

10. Ortiz, M. (1999). La Salud Familiar. Rev Cubana Med Gen Integr, 15(4),439.

11. Ortiz, M., Louro, I., Jiménez, L., y Silva, C. (1999). “La salud familiar. Caracterización en un área de salud”. Rev Cubana Med Gen Integr, v.15: 1-7.

12. Reyes, S., Valderrama, O., Ortega, K. y Chacón, M. (2010). Funcionalidad familiar y estilos de vida saludables. Asentamiento Humano Nuevo Paraíso-distrito de Pativilca. Rev. Aporte Santiaguino, 3(2): 214 – 221.

13. Rodríguez, G. y Rodríguez, I. (2004). Disfunción familiar en pacientes con insuficiencia renal crónica. Rev Med IMSS, 42.

Referencias

Documento similar