UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA
EQUINOCCIAL
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
Trabajo previo a la obtención del título de Licenciada en Ciencias de la
Educación Mención: Educación Primaria
TEMA.
“EL CONTROL Y ORIENTACIÓN DE LOS PADRES Y MAESTROS PARA EVITAR EL CONSUMO DE DROGAS EN LOS ADOLESCENTES”
Licenciatura en Ciencias de la Educación.
AUTORA:
LIDIA MARGARITA VARGAS VARGAS
TUTOR:
DR. ROBERTO ROMERO GALLARDO.
Quinindé – Esmeraldas - Ecuador
I
AGRADECIMIENTO
Agradezco a Dios y mis padres por permitir lograr
la meta propuesta, a la Universidad
Tecnológica Equinoccial del Ecuador por su
orientación y oportunidad de obtener mi título
anhelado para servir a la niñez.
Gracias
II DEDICATORIA.
A mi esposo, hermanas e hijos que supieron
impregnar en mí el esfuerzo de superación con su
apoyo permanente a lo largo de este trabajo
investigativo.
III COMPROMISO
Por la presente declaro que esta tesis es fruto de mi
propio trabajo y hasta donde yo sé y creo, no
contiene material previamente publicado o escrito
por otra persona, ni material que de manera
substancial haya sido aceptado, excepto donde se ha
hecho reconocimiento debido en el texto.
Lidia Margarita Vargas Vargas
IV
ÍNDICE GENERAL DE CONTENIDOS
Páginas
Agradecimiento I
Dedicatoria II
Compromiso III
Índice general de contenidos IV
INTRODUCCIÓN 1
CAPITULO I 3
EL PROBLEMA 3
1.1 Tema 3
1.2 El problema de investigación 3
1.3 Delimitación del problema 3
1.4 Justificación 3
1.5 Objetivos 4
1.5.1 General 4
1.5.2 Específico 4
1.6 Hipótesis 5
1.7. Variables 5
1.7.1 Variable Dependiente 5
1.7.2 Variable Independiente 5
CAPITULO II 6
FUNDAMENTACION CIENTÍFICA 6
2 Marco teórico 6
2.1. La familia como base de la sociedad 6
2.1.1. La falta de control y orientación de los padres de familia y maestros. 8
V
2.1.3. Factores de prevención en el ámbito familiar y educativo 12
2.1.4. ¿Cómo proteger dentro de la familia y el colegio? 14
2.1.5. Prevención en la casa 16
2.1.6. ¿Cómo reconocer si su hijo consume drogas? 17
2.1.7. Objetos que delatan 17
2.1.8. ¿Cómo proteger dentro de la educación? 18
2.1.9. ¿Se puede prevenir cuando ya se consume? 20
2.1.10. Efectos de la droga en la familia 21
2.1.11. Familias en riesgo de que sus miembros consuman 21
2.2. Consumo de drogas. Definición 2.2.1. El consumo de drogas conduce al fracaso escolar 22
2.2.2. Tipos de drogas 23
2.2.3. Consumo de drogas en adolescentes 32
2.2.4. Factores que influyen en el consumo de drogas 32
2.2.5. Factores individuales 33
2.2.6. Factores de tipo social 34
2.2.7. Factores de tipo familiar 34
2.2.8. La curiosidad 35
2.2.9. La presión de los pares 35
2.2.10. La necesidad de imitar a otros 36
2.2.11. La presión social 38
2.2.12. Convivencia familiar y conflictos 41
CAPITULO III METODOLOGIA DE LA INVESTIGACIÓN 3.1 Métodos 42
3.1.1 Método Inductivo - Deductivo 42
3.1.2 Método Analítico 42
3.1.3 Método Sintético 42
3.2 Población y muestra 42
3.3 Técnicas e Instrumentos de recolección de datos 44
3.3.1 La Observación 44
3.3.2 Lectura científica y bibliográfica 45
VI
3.4. Tabulación 45
3.5. Análisis e interpretación de resultados 45
3.5.1. Gráficos 46
3.5.1. Cuestionario dirigido a estudiantes 46
3.5.2. Cuestionario dirigido a profesores 56
3.5.3. Cuestionario dirigido a padres de familia 66
CAPITULO IV 4. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES 76
4.1 Conclusiones 76
4.2 Recomendaciones 78 CAPITULO V 5. LA PROPUESTA. 80
5.1. Título 80
5.2. Justificación 80
5.3. Objetivos generales y específicos 81
5.4. Fundamentación teórica 81
5.5. Listado de contenidos 99
5.6. Desarrollo de los contenidos 100
5.6.1. Taller 1 100
5.6.2. Taller 2 109
5.6.3. Taller 3 116
5.6.4. Taller 4 121
5.6.5. Taller 5 128
5.7. Cronograma desarrollo de talleres 137
5.8. Cronograma de aplicación de la propuesta 138
Bibliografía 139
Anexos 142
1
INTRODUCCIÓN
La familia es un agente clave en la prevención de conductas de riesgo ya que en ella,
como ámbito natural de socialización primaria de la persona, se desarrollan los
comportamientos, actitudes y valores básicos que el individuo perfeccionará a lo
largo de su existencia.
La experiencia muestra que las interacciones que se producen entre los miembros de
una familia acaban repercutiendo en su funcionamiento general. La piedra lanzada al
lago y las ondas que van recorriendo toda la superficie del agua es una socorrida
metáfora de cómo actúan las interacciones en el sistema familiar. ¿Pero cómo puede
influir la familia en conductas de consumo de drogas de sus miembros adolescentes?,
situación que ha motivado a la investigadora a buscar las causas que influyen para
que los adolescentes incursionen en el uso de las drogas, perjudicando no sólo su
salud sino una buena convivencia familiar y social.
Sin perder de vista que la adolescencia, como etapa evolutiva específica, se convierte
en un periodo que favorece la experimentación con sustancias. La percepción de su
invulnerabilidad, característica del adolescente, puede inducirle a probar sustancias
peligrosas en un estado anímico de aparente control o de ausencia de problemas
De modo comprensible, algunos padres de adolescentes, que consumen drogas
piensan que su hijo podría haberse visto presionado por sus compañeros y por los
traficantes para que se entregue a ese consumo. Pero los niños dicen que optan por
consumirlas debido a que quieren librarse del aburrimiento; sentirse bien; olvidar sus
problemas y relajarse; divertirse; satisfacer su curiosidad; jugar con el peligro; aliviar
sus dolores; sentirse adultos; demostrar su independencia; pertenecer a un grupo
específico; o mostrarse audaces y superiores.
En lugar de actuar bajo la influencia de nuevos amigos cuyos hábitos adoptan, niños
y adolescentes a menudo cambian de compañeros para poder reunirse con otros que
2
Los padres son los que mejor conocen a sus hijos y, por lo tanto, están en mejores
condiciones para sugerirles alternativas saludables al consumo de drogas. Los
deportes, los clubes, las lecciones de música, los proyectos de servicio a la
comunidad y las actividades para después de clase no sólo mantienen activos e
interesados a niños y adolescentes, sino que también los acercan más a sus padres,
que pueden asistir a juegos deportivos y actuaciones artísticas. Para desarrollar un
sentido positivo de independencia, se puede alentar al joven a cuidar niños o servir
de mentor de otro niño. Para satisfacer el gusto de correr riesgos, sugiera trepar
colinas, practicar karate o acampar.
Los profesionales de la enseñanza pasan mucho tiempo con sus estudiantes y son
capaces de percibir posibles desviaciones de la conducta de sus pupilos. Pero para un
profesor es difícil tener pruebas objetivas del uso de drogas, a no ser que descubra al
alumno consumiéndolas en el colegio. Por eso, el docente puede detectar indicios o
percepciones, obviamente no válidas desde un punto de vista jurídico, pero que sí
aportan información sobre la conducta del estudiante, información que usada
correctamente, y a tiempo, puede ayudar a corregir y tratar un problema potencial.
La mayor dificultad la encuentran, los docentes, a la hora de comunicar a los padres
y madres estos indicios. Algunas veces se niegan a aceptar la posibilidad de que sus
hijos estén cometiendo actos o conductas reprobables y, algunos de ellos, se
muestran extremadamente ofendidos ante cualquier sugerencia en este sentido. Es
cada vez más común que muchos padres nieguen dicho comportamiento, aleguen que
el profesor tiene manía a su hijo, se quejen a los directivos, tengan una conducta
extremadamente agresiva frente al profesor o, incluso, emprendan (o amenacen con
emprender) acciones legales contra el colegio. Este comportamiento no facilita la
actividad preventiva del profesorado que, ante tal situación de conflicto, puede optar
3 CAPITULO I
1. EL PROBLEMA
1.1.Tema
“El control y orientación de los padres y maestros para evitar el consumo de drogas en los adolescentes”
1.2. Planteamiento del Problema.
¿Cómo la falta de control y orientación de los padres y maestros (as) incide en el uso
de drogas en los adolescentes?
1.3.- Delimitación del Problema.
¿Cuál es la incidencia de la falta de control y orientación de los padres y maestros en
el uso de drogas de los adolescentes del 1ero, 2do y 3er Año de Bachillerato, del
Colegio “Simón Plata Torres”, del cantón Quinindé, provincia de Esmeraldas, en el
Año Lectivo 2012-2013?
1.4. Justificación del Problema.
Como estudiante de la Universidad Tecnológica Equinoccial, la investigadora ha
creído conveniente indagar sobre la falta de control y orientación de los padres de
familia y los maestros y su incidencia en el uso de drogas de los estudiantes
adolescentes de los colegios de la ciudad de Quinindé de la provincia de Esmeraldas,
con el fin de aportar con posibles soluciones, para de esta manera incentivar a los
padres y maestros, que permitan disminuir o erradicar el consumo en los
adolescentes.
Constituye un aporte muy significativo para los padres y maestros, ya que al realizar
la presente investigación, podemos presentar soluciones alternativas que contribuyan
4
Es de gran utilidad práctica el presente trabajo investigativo, ya que va a posibilitar el
determinar el nivel de preparación y capacitación que tienen los padres de familia y
los maestros, con mayor claridad para así poder aportar con una propuesta de
solución y lograr un cambio radical de manera coordinada del hogar y la institución
educativa para mejorar la calidad de vida de los adolescentes.
Esta investigación beneficiará de manera directa a todos los adolescentes de los
colegios del cantón Quinindé, que podrán mejorar su status de vida y por ende su
aprendizaje; y, de manera indirecta a los padres de familia y maestros; por lo que la
investigadora está consciente del aporte social y educativo que redundará en
beneficio de los hogares quinindeños y los establecimientos educativos de la ciudad
de Quinindé, donde existan estudiantes que presenten problemas de drogadicción.
Existe abundante bibliografía lo que contribuirá al fortalecimiento del trabajo, siendo
factible su realización en la población escogida para el efecto siendo los estudiantes
los beneficiarios directos de la investigación.
1.5.- Objetivos.
1.5.1. Objetivo general.
Determinar cómo la falta de control y orientación de padres de familia y maestros,del
colegio “Simón Plata Torres”, incide en el consumo de drogas en los adolescentes,
mediante una investigación de campo, para elaborar una propuesta de solución al
problema planteado.
1.5.2.- Objetivos Específicos.
Concientizara los padres de 1ro. a 3ro. de bachillerato en la necesidad del
control y la orientación que deben de tener para la prevención en el uso de
drogas por parte de sus hijos.
Introducir temáticas como ejes transversales en los contenidos curriculares de
las diferentes asignaturas de bachillerato, para prevenir la drogadicción y sus
5
Desarrollar talleres de capacitación dirigido a maestros (as), padres de
familia, y estudiantes para prevenirlos sobre cómo evitar la
droga-dependencia.
1.6. Hipótesis.
La falta de control y orientación de los padres de familia y maestros es la causa
principal para el consumo de drogas por parte de los adolescentes.
1.7.- Variables:
1.7.1.- Variable Independiente:
La falta de control y orientación de los padres de familia y maestros.
1.7.2.- Variable Dependiente:
6 CAPÍTULO II
2. MARCO TEÓRICO.
2.1. La familia como base de la sociedad.
Las relaciones dentro de la familia es entendida actualmente no sólo con un sentido
tradicional, es decir padres casados y sus hijos, ya que nuestra sociedad adopta
distintas formas, entre otras, núcleos incompletos (uno de los padres y sus hijos),
extendida (más otros familiares), los hijos también pueden estar a cargo de otras
personas, incluso no familiares. Lo importante es saber quienes cumplen ese rol.
La familia es la base de sociedad y es la principal fuente de influencia que tienen los
hijos, ya que desde su nacimiento el niño recibe en ella, satisfacción a sus
necesidades primarias de alimentación, seguridad, cariño, entre otros, Es la primera
fuente de estímulo para su desarrollo como persona, como ser social. Es a través de
ella, que en el niño toma contacto con la sociedad: Es por eso que la familia debe
permitir el desarrollo del niño como persona, que se valora, que es capaz de tomar
decisiones, de aceptar o rechazar, las influencias de los demás, de protegerse. Una
buena calidad en las relaciones familiares, permite que la familia tenga mayor
importancia en la relación a otras influencias, por ejemplo, las amigas, la escuela y
otras personas.
“En las relaciones de padres e hijos, es importante que los padres impongan normas,
ya que los hijos no son simples copias de ellos (padres) o de quienes tomen como
modelos; Por esto los hijos necesitan que les impongan normas, definiendo que
conductas son adecuadas y cuáles no los son, lo que es justo e injusto. Además es
importante que esas normas sean claras, es decir que pongan limites respecto a lo que
está permitido y lo que no, por ejemplo, el respeto a ciertos horarios (fiestas,
diversión, estudios, entre otros,).” (1)
7
También es importante que los padres señalen las razones para que los hijos
entiendan el porqué de esas normas y la necesidad de respetarlas, así mismo los hijos
deben entender que las normas familiares y su aplicación son una expresión de
atención y cuidado por ellos, en definitiva, son una expresión de cariño.
La familia establece normas y el resultado de su esfuerzo es expresado en premios y
castigos, es parte del control que los padres deben tener sobre la conducta de los
hijos. Este control debe ser entendido en relación con una autoridad legítima de los
padres es decir, basado en la cercanía una identificación de padres con hijos.
Hablamos de un control efectivo basado en el respeto a los hijos y no en la fuerza, ni
el miedo o el castigo indiscriminado, esto no implica una restricción innecesaria de la
libertad de los hijos; al contrario, la autoridad de los padres actúa principalmente a
través del estímulo y el reconocimiento a las conductas positivas, en una valoración
de su persona, capacidades y habilidades.
Los valores que representan la familia y las conductas que ellas establecen deben ser
reforzadas por medio del estímulo o premios a conductas apropiadas y un castigo a
conductas inadecuadas. “De esta forma este sistema de disciplina basado en el
respeto y potenciar y reforzar todo lo positivo, llega a transformarse en pautas de
comportamiento que el niño o joven "internaliza" como propias, se transforma en
hábitos de conducta, con lo cual a lo largo, no es necesario la aplicación de premios y
castigos, cuando los estímulos son a través de caricias y gestos de aprobación, esto
va estimular el logro de metas e ideas y por ende esto disminuirá el riesgo de
consumo de drogas”.(2)
Los estímulos a los resultados de las conductas positivas, el reconocimiento delos
castigos y las conductas negativas deben ser aplicadas en forma clara, sistemática y
consistente, es decir, tratar de evitar las contradicciones, no actuar de forma diferente
en un momento y en otro no; cuando se trata de una conducta inadecuada, ejemplo,
de castigar en forma severa y luego ser indiferente, así también el refuerzo y castigo
y refuerzo de las conductas no dependerá solamente del carácter y preparación de los
progenitores.
8
En toda sociedad, las conductas negativas deben ser reprobadas, sobre todo si es
consciente y voluntaria, reprobar una conducta no significa rechazar al niño o al
joven, ridiculizarlo, descalificándolo. No siempre debe aplicarse el castigo frente a
una falta; especialmente si está a sido involuntaria, más bien se debe mantener una
conversación en un ambiente de confianza y de defensa de intereses comunes.
En relación con las drogas y el alcohol, las ideas y normas familiares los padres
deben expresarlas en forma clara a los hijos, expresándoles también la posición que
los padres tienen frente al tema, los padres no deben asumir que los hijos saben cuál
es su posición, por cuanto los padres escuchen algo que no les guste (quizás que un
amigo fuma marihuana que su hijo le confiesa que bebió cerveza en una fiesta, entre
otros,), es importante que no reaccionen de una manera que le impida la
conversación a futuro y así los padres deben predicar con su conducta, es decir, los
padres con un modelo de rol (de lo que quiera que sea su hijo), éste es el mensaje
antidrogas más fuerte que puede haber. La familia es sin duda el modelo que los
hijos tienen al momento de decidir a usar o no las drogas. Es por eso tan importante
el cariño, la atención, comunicación, estimulación, demostrar afecto, pero nunca
involucrarse con ellos en esas inmoralidades; sólo así ellos, considerarán lo que
piensan sus padres en el momento de decidir cualquier postura incorrecta.
2.1.1. La falta de control y orientación de los padres de familia y maestros.
“Los conflictos entre padres e hijos (as) adolescentes y las relaciones de poder en las
familias están permeadas, por el contexto de las ciudades y por los cambios que
generan la ciudad y con respecto a las concepciones, normas y pautas de
comportamientos. Conflicto con respecto a la manera de vestir, la moda, el consumo
de sustancias psicoactiva, la hora de llegada de los (as) adolescentes a la casa; se
presenta de manera recurrente en las familias en contextos urbanos.
Los padres constituyen el primer agente socializador que brinda información y
orientación a los adolescentes y jóvenes y a los cuales se espera, sean los primeros a
los que el adolescente acuda si tiene dudas sobre sexualidad.” (3)
9
A la familia le comprende el rol de la orientación del adolescente en su mundo
inmediato, la transmisión de finalidades y valores y la motivación para que el
adolescente los considere como propios, pero en ocasiones por temor, los padres no
dan a sus hijos la formación necesaria para que se desarrollen integralmente en
correspondencia con las normas de conducta que se ha establecido.
“Los padres se encuentran confundidos, en parte, porque están inseguros de lo que
deben decir a sus hijos, a causa de las películas, los periódicos, artículos de revistas,
programas de televisión que algunas veces distorsionan el concepto que los jóvenes
tienen de las drogas. La drogadicción en el seno familiar es una fuente más de
problemas que impide el acercamiento positivo al tema, por esta razón la educación
en la familia se convierte en silencios, amenazas, prohibiciones o castigos o
simplemente descripciones de drogadictos.”(4)
Atendiendo a lo anterior, se puede afirmar que las relaciones parentofiliares se
construyen y cambia a medida que se produce el crecimiento de los hijos(as) y la
maduración de los genitores. En las relaciones entre padres, madres e hijos (as) están
en juego un sinnúmero de intereses y afectos diferentes que en un momento dado
pueden entrar en contradicción, pero ahí debe imponerse la postura de la familia.
Como se conoce, actualmente los adolescentes no pueden ser ubicados en el modelo
tradicionalista de la relación padre-madre-hijo(s), sobre todo si se evidencia, como
casi siempre ocurre, la ausencia de uno de los miembros, principalmente la del padre.
Igualmente, las familias están también conformadas por diversos "lazos parentales".
La multiplicación de los lazos parentales (hermanos, hermanastros, hijos, hijastros,
entre otros,) que se presenta dentro de estas familias, unida a las limitaciones
económicas características de los sectores populares, favorecedoras de que los hijos
adolescentes vean en las drogas una puerta de escape a sus insatisfacciones.
Por otro lado, la falta de preparación que se evidencia en los docentes, provoca que
muchas veces no se sientan impotentes de actuar, al no sentirse capacitados para
asumir este rol que les corresponde, ya que muchos de sufren de los mismos
problemas que los jóvenes y no están dispuestos anímicamente enfrentarlos.
10
Esto les genera inquietud y los lleva a preguntarse ¿si no son acaso un elemento
ajeno al no contar con la confianza del alumno, no sería mejor para esto el docente a
quien el alumno haya acudido en primera instancia o el padre de familia quien estaría
en mejor disponibilidad para ofrecer una respuesta?
Lamentablemente lo que se ve en el colegio, es que se tiene una enorme resistencia a
hablar de los temas acerca de la drogadicción ya que para los docentes es una
vergüenza, sólo reivindicado cuando se ejerce mediante ciertos actos "legales" como
la expulsión o la sanción al estudiante. Aparece claro en el trabajo docente, la falta de
preparación que sienten los profesores para abordar estos temas con los jóvenes, se
sienten presionados porque los jóvenes tienen dudas y preguntas sobre temas frente a
los cuales ellos pueden tener inquietudes similares.
Prefieren no asumir la responsabilidad y dejársela a los padres. Lo que es bastante
preocupante ya que plantea interrogantes acerca de la selección que las instituciones
hacen de las personas que van asumir la orientación de los jóvenes y la preparación
que estas personas tienen.
2.1.2. Factores de riesgo y prevención en la familia. Factor de riesgo:
Constituyen factores de riesgo a aquellas circunstancias o características personales y
ambientales que, relacionadas con la droga, aumentan la probabilidad de que una
persona la consuma.
Factor de prevención:
“Se entiende por factor de prevención "un atributo o característica individual,
condición situacional y/o contexto ambiental que inhibe, reduce o atenúa la
probabilidad del uso y/o abuso de drogas o la transición en el nivel de implicación
con las mismas"(5).
11
Factores de riesgo en el ámbito familiar Estilo educativo autoritario
Estilo educativo muy poco normativo. Estilo educativo sobreprotector. Estilo educativo hiper exigente· Clima familiar conflictivo y/o violento. Escasas expresiones de afecto.
Baja cohesión familiar.
Escaso apego a la crianza de los hijos. Comunicación familiar escasa o pobre.
Actitudes familiares y comportamientos proclives al consumo de drogas
a.- Baja cohesión familiar.
La cohesión familiar hace referencia a la fuerza de los lazos que unen a los miembros
de una familia y se traduce en conductas tales como hacer muchas cosas juntos, tener
intereses y amigos comunes, establecer coaliciones, compartir el tiempo y el espacio,
entre otros.
“Se ha demostrado que los hijos de familias muy cohesionadas tienen menor
probabilidad de implicarse en el consumo de drogas, posiblemente porque son objeto
de mayor control por parte de los padres, tienen menos oportunidades de recibir
ofertas y viven en un medio de mayor seguridad afectiva”.(6)
b.- Clima afectivo inadecuado.
La existencia de lazos afectivos fuertes y de una comunicación fluida entre los
miembros de la familia es muy importante para la estabilidad emocional de sus
componentes. Por el contrario, un clima familiar conflictivo (discusiones, ruptura
familiar, entre otros,) o falto de afecto (incomunicación, ausencia de expresiones de
cariño, frialdad afectiva, entre otros,) puede favorecer la posibilidad de implicarse en
un consumo de drogas.
12 c.- Estilo educativo familiar.
En correspondencia con las exigencias actuales, los aspectos más importantes de la
educación familiar está en el establecimiento de ciertas normas que regulen la
convivencia y la vida de los más pequeños, a través del mantenimiento de una
disciplina firme pero razonable, ejercida por padres cálidos y comunicativos en un
clima de afecto incondicional. Cuando esto ocurre, el niño interiorízalos mensajes y
hace suyas las normas, llegando a ser independiente en el control de su conducta.
Sin embargo, cuando los hijos crecen sin un control adecuado, ya sea por la ausencia
de disciplina (padres excesivamente permisivos) o porque deben acatar unas normas
rígidas y arbitrarias, impuestas por la fuerza y que no pueden hacer suyas (padres
autoritarios), tendrán dificultades para internalizar tales normas y le será difícil
controlar su conducta.
d.- Consumo de drogas en el ambiente familiar.
La observación de otras personas -sobre todo si se trata de adultos importantes para
los sujetos- es una de las formas más importantes de aprendizaje de nuevas
conductas. De esta forma, si los hijos ven que los padres o hermanos mayores fuman
para relajarse, beben para divertirse, entre otros, aprenderán a obtener de la misma
forma esos efectos deseables.
2.1.3. Factores de prevención en el ámbito familiar y educativo.
“Estilo educativo democrático, negociador desarrollo de la autonomía y la
responsabilidad.
Clima afectivo y tolerante. Afectos seguros.
Alta implicación en la familia. Ocio compartido en familia.
Buena comunicación entre los miembros de la estructura familiar.
Actitudes familiares relacionadas con la promoción de hábitos saludables”(7)
13 a.- Apego familiar y clima afectivo positivo.
Como parte de las cuestiones psicológicas establecidas en el comportamiento
humano, se ha demostrado que el apego al núcleo familiar es un factor de prevención
que, implica el sentimiento de pertenencia al vínculo con su progenie.
Representa para el individuo la tenencia de un espacio que comparte y en el que
también puede refugiarse, el lugar en el que se reconoce y donde adquiere la
seguridad necesaria para ir afrontando las dificultades que se dan en la vida
cotidiana.
Para fomentar el apego familiar es indispensable crear un clima afectivo positivo.
Este es el ambiente que se desprende de las relaciones dentro del grupo familiar.
Conlleva actitudes de reconocimiento y respeto entre sus integrantes, la presencia de
manifestaciones afectivas positivas (implícitas y explícitas) y una comunicación
fluida y adaptada a cada situación concreta.
Es imposible fomentar sentimientos de pertenencia a la familia si el clima fuera
desagradable, más bien provocaría lo contrario, la necesidad de huida y la búsqueda
de apoyo o pertenencia a otros grupos, por lo que el deficiente apego familiar y un clima afectivo negativo, tienen una relación directa con el desarrollo deficitario del
individuo, que se manifiestan en problemáticas de diversa índole, entre ellas, el
consumo de drogas.
.
b.- La Comunicación fluida.
“Se sabe que la incomunicación y el aislamiento es uno de los peores castigos que se
le puede infligir a un ser humano. Sin comunicación (en todas sus posibilidades), las
personas estarían en una situación de aislamiento tal que llegaría a peligrar su salud e
incluso su vida.” (8)
14
Desde el propio surgimiento de la humanidad, el hombre es un ser social por
naturaleza y la comunicación es el vehículo para la interacción con el entorno, es la
herramienta favorece el desarrollo individual y la integración de sus miembros.
“El grupo familiar al ser el primer núcleo de socialización del individuo, requiere de
especial apoyo para potenciar un grado de comunicación fluido que ejerza un efecto
protector en sus miembros.” (9)
2.1.4. ¿Cómo proteger dentro de la familia y el colegio?
Actualmente, los programas de prevención deben diseñarse para realzar los "factores
de protección" y darle marcha atrás o reducir los "factores de riesgo" conocidos. Los
factores de protección son aquellos que reducen la posibilidad de que se usen drogas,
mientras que los factores de riesgo aumentan la posibilidad del uso de drogas.
Desde la antigüedad, los factores de protección familiar comprenden lazos fuertes y
positivos dentro de su accionar social; vigilancia por parte de los padres; claras reglas
de conducta que se aplican constantemente dentro de la familia; participación de los
padres en la vida de sus hijos; éxito en la escuela; lazos fuertes con instituciones
sociales, como organizaciones escolares y religiosas; y adopción de las normas sobre
el abuso de drogas, en correspondencia con la preparación de cada individuo.
Para favorecer lo anteriormente planteado, los programas de lucha y prevención
deberían incluir el desarrollo de aptitudes generales para la vida y de técnicas para
resistir las drogas cuando sean ofrecidas, reforzar la actitud y los compromisos
personales contra el uso de mismas, y aumentar la responsabilidad social para
reforzar la autoestima y crear un ambiente favorable a favor de los adolescentes, de
manera que se integren activamente a sus actividades colectivas.
“Los programas de prevención para niños y adolescentes deberían incluir métodos
interactivos que se adapten a la edad de la persona, como grupos de discusión entre
compañeros y solución de problemas y toma de decisiones en grupo, en vez de
ofrecer nada más que técnicas de enseñanza didáctica.” (10)
(9)CONACE, corporación nacional del control de estupefacientes
15
Las estrategias de intervención contra las drogas deberían incluir componentes donde
los padres o las personas al cuidado de los niños refuercen lo que los niños están
aprendiendo sobre las drogas y sus efectos dañinos, y abran oportunidades para tener
discusiones familiares sobre el uso de sustancias lícitas e ilícitas y la posición de la
familia sobre su uso, en programas a corto y largo plazo, con repetidas
intervenciones para alcanzar las metas planteadas.
En este sentido, las actividades escolares que se planifiquen deben estar orientadas
hacia los estudiantes de la escuela media y primaria deberían y deberían incluir
sesiones de apoyo para ayudar con la crítica transición que siempre se produce
durante el paso de la escuela media a la secundaria, elemento que muchos psicólogos
catalogan como el eslabón perdido en la conducta de los adolescentes. Esta
programación de la prevención debe adaptarse para atender la naturaleza específica
del problema del abuso de drogas en la comunidad local.
Desde el punto de vista social, la prevención del consumo de drogas es una tarea de
todos, pero los medios de comunicación tienen un papel de indiscutible en ella, por
ejemplo, la televisión elabora algunos mensajes en su programación habitual, con
programas para apoyar las distintas campañas antidrogas, aunque son acciones muy
insuficientes y las que deben ser apoyadas por diferentes organizaciones sociales,
gubernamentales, no gubernamentales, políticas, fraternales, feministas y juveniles.
“El aumento en el índice de consumo de drogas entre adolescentes es cada vez mayor
y el problema parece cada día más difícil de resolverse, por lo que nuevos programas
de prevención drogas son importantes pretendiendo disminuir el consumo en
adolescentes”. (11)
La necesidad de estas campañas emprendidas presupone el objetivo central de
promover la reflexión sobre la importancia de la tarea de prevenir la drogadicción,
principalmente entre los jóvenes que son el grupo de mayor riesgo para consumir
drogas. No se trata simplemente de prohibir la droga, ni de controlar su distribución,
sino de educar a la sociedad en su conjunto.
16
Es necesario, entonces, un compromiso la social amplio y profundo, que abarque a
padres, maestros, medios de comunicación e instituciones a todos los niveles, como
única vía posible para construir una sociedad nueva, donde sean promovidos los
valores auténticos, especialmente los espirituales. De no hacerlo así, todas las
estrategias de prevención serán inútiles, pues el problema de fondo seguirá
existiendo y toda la sociedad malgastará sus esfuerzos y recursos sin resultados.
2.1.5. Prevención en la casa.
Son indispensables las pláticas de prevención, los valores familiares que les den
seguridad en sí mismo y la confianza que ellos necesitan. Las familias unidas que
dan atención a sus hijas e hijos hacen un frente contra muchos riesgos sociales.
Si ellos crecen en un ambiente de seguridad, adquirirán una fuerza interna que le
ayudara a tomar decisiones. Con esa seguridad probablemente aprenderán a rechazar
lo que daña su cuerpo y su mente, no harán uso del alcohol, del tabaco o de las
drogas y serán capaces de negarse cuando se los ofrezcan. Por lo anteriormente
expuesto, “Es necesario que los padres e hijos comprendan:
Que es una adicción. Cuáles son sus causas.
Cuáles son las drogas más comunes y como dañan la salud.
Cuáles son las maneras más comunes de introducir a niños y jóvenes al
consumo de drogas.
El efecto mortal que pueden tener las adicciones. La destrucción personal y familiar que generan. Los problemas que provocan.
La responsabilidad de hablar en familia de todo esto cuantas veces sea
necesario.” (12)
17
2.1.6. ¿Cómo reconocer si su hijo consume drogas?
“El acceso a sustancias psicoactivas en la sociedad de hoy es mucho más fácil de lo
que nos imaginamos. Por esta razón, los padres deben estar permanentemente atentos
a los cambios negativos en el comportamiento de sus hijos adolescentes pues ello
puede ser indicio de que consumen droga”. (13)
El alto consumo de estas sustancias puede generar comportamientos que alteran la
estabilidad, el desempeño en el estudio, la concentración, los movimientos, la
agresividad, los pensamientos, los estados de ánimo, la ansiedad, el raciocinio, la
conciencia, la voluntad, la estabilidad, y en general otros aspectos que se desarrollan
según el ambiente y el emocional y psicológico de los adolescentes, sobre todo al
considerar la formación de una autoestima acorde con las necesidades del contexto.
A continuación se ofrecen son algunos elementos característicos de los adolescentes
que pueden tener una situación de riesgo respecto a las drogas:
El desempeño escolar: faltando a clases, o desarrollando mal comportamiento.
El interés en actividades: perdiendo interés en sus pasatiempos habituales, deportes o actividades favoritas.
Las rutinas cotidianas: comiendo en exceso o dejando de comer; durmiendo en exceso o dejando de dormir.
La selección de amigos: cambiando de amigos, o juntándose con gente que se sabe que utilizan drogas.
Alteración de su personalidad: mal humor, nerviosismo, agresividad o una rebeldía persistente.
Hermetismo en sus cosas: cerrando con llave sus cuartos, gavetas o cajas.
2.1.7. Objetos que delatan
Además existen ciertos objetos que usted puede encontrar en su casa, o en posesión
de sus hijos que pueden indicar que están usando drogas.
18
“Por ejemplo:
Papeles para enrollar cigarrillos, pipas y pinzas que se usan para consumir
marihuana.
Frascos pequeños de medicinas, espejos, o cuadritos de vidrio que se usan para
consumir cocaína.
Latas o recipientes vacíos de pegamento, o latas vacías de espray para el pelo, que
pueden ser restos del consumo de inhalantes.
Vale resaltar que no sólo las drogas ilícitas son psicoactivas, también lo son el
consumo inadecuado medicamentos legales como analgésicos y tranquilizantes.
Es importante incluir dentro de las conversaciones con los hijos estos temas,
explicándoles las consecuencias del uso de drogas y de lo que pueden encontrarse
fuera de casa. Hable de temas de interés para ellos, infórmese y hágale saber sobre
las sustancias que pueden ser adictivas. Invítelos a realizar actividades como el
deporte, el arte, la música, entre otros, Recuerde también reforzarles su autoestima,
valore sus capacidades y corríjales cuando sea necesario.” (14)
2.1.8. ¿Cómo proteger dentro de la educación?
La educación preventiva como una de las formas profilácticas, debe partir del
concepto de educación, cuya etimología nos remite formar, alimentar, conducir y
guiar. La educación es un proceso que la sociedad utiliza para transmitir a todos los
miembros que la integran las pautas culturales y el modo de pensar más
convenientes, cuestiones que se van trasmitiendo de generación en generación.
“La prevención se basa en una actitud atenta cuyo propósito es evitar la aparición de riesgos para la salud tanto del individuo como de la familia y de la comunidad.” (15)
(14) La familia.info. el portal de la familia en internet marzo 17 2011
19
Dentro del trabajo de prevención se pueden distinguir varios niveles:
Prevención primaria inespecífica: Tiene como finalidad ejercer influencia de modo global, es decir, sobre todos los elementos y factores determinantes
del problema.
Prevención primaria especifica: Está más relacionado a un problema determinado e incide directamente sobre los factores que se supone lo
generan. Estos son la historia personal, el entorno familiar, el tipo de vida y
las relaciones sociales. El conocimiento y la profundización de estos factores
de riesgo brindan un importante material de estudio sobre el cual se pueden
armar estrategias preventivas.
Prevención Secundaria: Intentan solucionar un problema ya existente, intentan hacerlo desaparecer por completo o en parte y al mismo tiempo
tratan de evitar las complicaciones posteriores que conllevan las adicciones.
Se trata en estos casos de fortalecer la estabilidad emocional, los vínculos
familiares y los laborales.
Lo importante en este caso es detener el proceso que se ha iniciado para luego
sostener al individuo hasta lograr que revierta la adicción.
Prevención terciaria: Apunta a demorar o frenar el desarrollo de la adicción y de sus consecuencias aún en los casos en que la manifestación central
continúe presente. La prevención terciaria se utiliza cuando no es posible la
abstención total de la droga. El propósito es disminuir las cantidades
consumidas y lograr periodos cada vez más largos de abstinencia.
“La prevención del uso indebido de drogas constituye la herramienta más eficaz para
evitar que las personas queden a merced de las sustancias psicoactivas que pueden
arrastrarlos al desmoronamiento físico, la cárcel, la locura o la muerte. Para ser
efectiva, toda tarea de prevención debe contar con el apoyo de los maestros y
educadores.” (16)
20
Es prudente destacar que cuando las instituciones educativas dan prioridad a lo
académico sobre lo humano, descuidan la disciplina o son rígidas al respecto, o
cierran la comunicación entre alumnos, profesores y padres, por lo que se convierten
en factor de riesgo más, cuyos resultados pueden palparse a corto tiempo.
Es necesario que los programas de prevención contra el uso de las drogas se apoyen
fundamentalmente en la familia, la escuela, la sociedad y el estado, aunque este
último elemento no es muy activo en los planes preventivos se hace difícil debido a
la falta de recursos económicos y financieros.
Hay organizaciones no gubernamentales que colaboran en la tarea de prevención,
pero sin el compromiso real y el esfuerzo compartido de todos los ámbitos no es
posible obtener logros significativos. En consecuencia es necesario establecer
normas rígidas para limitar la comercialización de drogas y difundir entre los
docentes y los padres los programas a los que pueden asistir.
2.1.9. ¿Se puede prevenir cuando ya se consume?
Hay un dicho popular que dice que las cosas a tiempo tienen remedio y con la
drogadicción ocurre igual, pues la detección en la fase inicial del consumo de drogas
puede ser trabajada antes de que se convierta en una adicción. Esto implica por un
lado, que la persona o grupo implicado tome conciencia de su consumo de drogas; y
por otro lado, supone tomar las medidas necesarias para solucionar esta problemática
que inicia su debut, por lo que el accionar inmediato y consciente lleva al éxito.
“En el caso de que la conducta de consumo ya sea habitual para la persona, podemos
prevenir que ésta continúe, e impedir o disminuir las complicaciones que le ocasiona
este consumo. La prevención consistiría en proporcionar medios y habilidades para
no reincidir o continuar con el consumo, en el caso de que el objetivo sea la
abstinencia. Si los objetivos son intermedios, la prevención irá dirigida a: conseguir
las menores complicaciones posibles, periodos de abstinencia cada vez más largos,
reducir las dosis habituales, dotarlo de habilidades para el auto-cuidado. A este tipo
de medidas se les conoce como técnicas para la reducción del daño.” (17)
21 2.1.10 Efectos de la droga en la familia.
Las incoherencias con el accionar de los miembros de la familia provoca que en
ocasiones cesan de actuar en forma funcional cuando tratan de lidiar con los
problemas producidos por la droga en un ser querido, algunos niegan que exista
algún problema, bloqueando sus propios sentimientos (de igual modo que el adicto a
la droga). Otro de los miembros de la familia tratan de encubrir los errores cometido
por el adicto a la droga. El encubrimiento ocurre cuando un miembro de la familia
rescata al adicto o le ayuda en la obtención de la droga. Siempre uno de los
miembros de la familia trata de negar u ocultar a los adeptos a las drogas.
Cuando los miembros de la familia niegan que exista un problema o permiten que el
adicto continúe con el uso de la droga se consideran co-dependientes. La droga
puede controlar la vida del adicto y la conducta de los miembros de la familia y otros
seres queridos. La negación, el encubrimiento y la co-dependencia agravan el
problema, por lo que los miembros de la familia deben buscar tratamiento para su
salud emocional y elevar la autoestima de los afectados.
2.1.11. Familias en riesgo de que sus miembros sean consumidores de drogas:
“Los miembros de la familia no expresan sus sentimientos. Sólo ciertos sentimientos son aceptados
Las cosas importan más que las personas.
Existen muchos temas que no se discuten (son tabúes) Se fuerza a que todos sean y piensen igual.
Las personas carecen de autocontrol.
Viven en función "del qué dirán" los demás y le temen a la crítica. Roles ambiguos, inconscientes y rígidos.
Hay una atmósfera de tensión, malhumor, tristeza y miedo Las personas no se sienten tan queridas
Las normas son implícitas
El crecimiento físico y psicológico se percibe como un problema. El cariño no se expresa ni verbal ni físicamente.” (18)
22 2.2. Consumo de drogas. Definición.
El consumo de drogas de drogas, como concepto general, se refiere cuando las
personas ingieren algún tipo de sustancia química o natural que provoca alteraciones
en su sistema nervioso central para recibir a cambio un comportamiento diferente en
sus relaciones sociales, independientemente a los daños que provoca en la psiquis
humana y en detrimento de su salud y en los valores morales.
2.2.1 El consumo de drogas conduce al fracaso escolar.
Se ha comprobado que existe una relación estrecha entre el fracaso escolar y el
consumo de drogas, un hecho que debe indicar a padres y profesores que "algo está
ocurriendo", sin embargo no se puede precisar en qué magnitud se manifiesta la
problemática, por cuanto los datos estadísticos no la precisan o ilustran.
Los padres pueden no comprender que sus jóvenes hijos se sienten rodeados por las
drogas. Cerca de nueve de cada diez adolescentes concuerdan en que "en estos días,
parece que la marihuana está en todas partes". Los adolescentes tienen el doble de
probabilidades de consumir marihuana que lo que creen sus padres, y se drogan en
lugares que para sus padres están libres de riesgos.
Aunque los adolescentes pueden no demostrar que lo sienten así, los padres afectan
profundamente las opciones de sus hijos acerca de las drogas. “Saque partido de la
intensidad con que muchos jóvenes se preocupan por su imagen social y su
apariencia para ponerles de manifiesto las consecuencias inmediatas y desagradables
del consumo del tabaco y la marihuana -- por ejemplo, que el tabaco es causa del mal
aliento y mancha los dientes y hace que las ropas y el pelo huelan mal”.(19)
La carencia de destrezas sociales y emocionales decisivas, que de ordinario se
aprenden durante la adolescencia; el peligro de sufrir de cáncer pulmonar y enfisema
debido al hábito de fumar; accidentes de tráfico fatales o invalidantes y lesiones
hepáticas derivadas del alcoholismo; adicción, coma cerebral y muerte. Cuando los
niños entran en los primeros años o los años intermedios de la escuela secundaria,
dejan su ambiente más reducido y protector y se unen a un grupo mucho más grande
y menos íntimo de preadolescentes.
23
Estos adolescentes, un poco mayores pueden exponer a su hijo al alcohol, el tabaco o
las drogas. Las investigaciones demuestran que cuanto más temprano empiezan los
jóvenes a consumir estas substancias, más probable es que experimenten problemas
graves. Es esencial que las actitudes antidrogas de su hijo sean vigorosas antes de
que entre en los primeros años o los años intermedios de la escuela secundaria.
Los maestros y padres de familia al adolescente deben señalarle que evitar las
drogas puede ayudarlo a hacer de su ciudad un lugar mejor y menos peligroso, y que
estar libre de drogas hace que, después de clase, se disponga de más energía y
voluntad para servir de mentor de niños más pequeños -- actividades que la
comunidad espera de él.
2.2.2 Tipos de drogas.
a) Sedantes.
“La categoría de depresores o sedantes incluye gran variedad de sustancias que
difieren notablemente en sus propiedades físicas y químicas, pero que comparten la
característica común de originar depresión generalizada del sistema nervioso central.
Los fármacos de este grupo son sedantes hipnóticos y fármacos contra la ansiedad.
Algunos, como los barbitúricos, son depresores difusos del sistema nervioso central
sin receptores específicos.
Otros, como las benzodiacepinas, tienen un receptor particular en el cerebro y su
acción también es más específica. Además de los efectos consistentes en euforia y
reducción de los impulsos agresivos y sexuales, otros posibles efectos son
somnolencia, depresión respiratoria y náuseas.
b) Barbitúricos.
Son los más antiguos de los sedantes hipnóticos y se pueden clasificar como de
acción ultra breve, breve, intermedia y prolongada. Los de acción ultra breve, como
el tiopental, se utilizan para la anestesia por el inicio rápido y la duración breve de su
acción; pocas veces se abusa de ellos.”(20)
24
“Los de acción breve e intermedia son secobarbital y pentobarbital, y se usan sobre
todo para tratar el insomnio. La duración breve de su acción y breve a intermedia de
su desinhibición, los vuelve los fármacos de que se abusa más a menudo de entre el
grupo de los barbitúricos. Los de acción prolongada tienen efectos que inician hasta
una hora después, y la duración de su acción suele ser hasta de 16 horas, haciéndolos
útiles como anticonvulsivos. Su potencial de abuso es muy bajo. Los pacientes que
han tomado una sobredosis de barbitúricos u otros sedantes hipnóticos, presentan
lenguaje “arrastrado”, marcha inestable, nistagmo vertical y horizontal sostenido,
reacciones lentas, letargo y depresión respiratoria progresiva que se vuelve
superficial e irregular y que culmina en coma y, posiblemente, muerte. La mayoría
de los individuos tratados por sobredosificación está intoxicada de manera aguda o se
encuentra en estado de coma después de ingerir una dosis única de gran tamaño, pero
no suelen depender físicamente del fármaco. A menos que se haya consumido todos
los días, durante más de un mes a una dosis que equivaldría a 400 a 600 mg de un
barbitúrico de acción breve, no se desarrollará un síndrome grave de supresión”. (21)
Las indicaciones para la prescripción de la Benzodiacepinasson ansiedad, espasmos
musculares, convulsiones y tratamiento de los síntomas agudos de la supresión de
alcohol. Tienen acciones de duración variable; algunas presentan acción breve
(alprazolam) y otra, prolongada (diacepam). Sin embargo, todas tienen un potencial
de abuso aproximadamente igual. Es casi imposible morir por una sobredosificación
de benzodiacepinas, aunque el índice terapéutico y el peligro de sobredosificación se
alteran en gran medida cuando se ingieren en combinación con alcohol.
La mayoría de quienes toman benzodiacepinas dentro de los límites terapéuticos
durante periodos prolongados, no experimenta supresión importante. Sin embargo,
los individuos que tienen predisposición psico-biológica a la adicción y que las
consumen a dosis dentro de límites terapéuticos durante cerca de tres meses suelen
manifestar psicosis y convulsiones graves por supresión al interrumpir súbitamente
su consumo. Todas las benzodiacepinas poseen el mismo potencial para el abuso.
25
Si se toma una dosis terapéutica de benzodiacepinas durante cerca de un mes, puede
desarrollarse dependencia física, y es posible que la suspensión abrupta origine
síntomas de retraimiento sedante-hipnótico, como psicosis de aislamiento y
convulsiones.
c) Estimulantes.
“La mayoría de estas sustancias tienen valor medicinal legítimo, como el uso de
cocaína para anestesia tópica. Las anfetaminas y los anfetamínicos están aprobados
para su empleo en narcolepsia, hipercinesia y control de la dieta a corto plazo, así
como para el tratamiento a corto plazo de la depresión (en el anciano). Los
estimulantes potentes del sistema nervioso central tienen gran potencial de abuso. En
la cultura de las drogas, las vías primarias de administración de cocaína son
insuflación nasal, fumar la base libre de cocaína “crack” o “hielo” (un tipo potente de
metanfetamina fumable) y la inyección. La administración de anfetaminas se efectúa
por vía oral o al inyectarse. Puede desarrollarse dependencia del estimulante, pero
primordialmente de naturaleza psicológica, sin síntomas bien definidos de
abstinencia salvo depresión y letargo, pero por sí solos pueden originar consumo
compulsivo y abuso de grandes dosis.” (22)
Dado que el abuso de grandes dosis de estimulantes de acción breve como cocaína
ocasiona por sí solo compulsión, pérdida del control y consumo sostenido a pesar de
las consecuencias adversas, ello determina un tipo de enfermedad adictiva. Debido a
que la cocaína “crack” se prepara por medio de una técnica de gasificación
simplificada que produce cocaína de base libre en unidades de dosis pequeñas y
proporcionalmente menos costosas, hay menos obstáculos para involucrarse con este
tipo rápido de distribución.
La cocaína de base libre se evapora aproximadamente a los 100ºC y puede fumarse
con facilidad. La vía pulmonar aumenta de manera rápida y completa la
concentración de cocaína en el plasma. La euforia es rápida y marcada, seguida por
depresión grave, la cual típicamente se auto médica con cocaína adicional, lo que a
su vez lleva a progresión y empeoramiento de los síntomas.
26
Las anfetaminas pueden ingerirse en dosis bajas para fomentar el rendimiento físico
o emocional, o bien es posible tomarlas en grandes dosis, ya sea por vía oral o
intravenosa, para originar euforia y “oleadas” (explosiones de energía acompañadas
de sensación física placentera en cabeza y cuello). El consumo oral de grandes dosis
también puede ocasionar reacciones psicóticas. Incluso las dosis moderadas de
anfetaminas junto con esfuerzos físicos a temperaturas ambientales elevadas, pueden
contribuir al golpe de calor por la interferencia con la regulación de la temperatura
corporal. Además de los efectos de euforia, estimulación, alivio de fatiga y supresión
del apetito, otros efectos posibles del uso de estimulantes incluyen excitación,
aumento de las pulsaciones y de la presión sanguínea e insomnio.
d) Opiáceos y Opioides.
La diferencia entre un opiáceo y un opioide es que el primero es un remedio que
contiene opio o se deriva del mismo, y un opioide es cualquier narcótico sintético
que tiene actividades tipo opiáceas, pero no se deriva del opio. Los fármacos de estas
clases son sustancias naturales derivadas de la adormidera de opio, como opio,
morfina y codeína; semi-sintéticas como diacetilmorfina (heroína) y analgésicos
narcóticos sintéticos (opioides) meperidina, metadona y fentanil. Algunos opiáceos
siguen siendo los analgésicos de elección para el dolor intenso.
“Estos opiáceos, cuyos efectos adversos son somnolencia, depresión respiratoria,
constricción pupilar y náuseas, también se prescriben para reducir los impulsos
agresivos o sexuales. Los efectos para quienes usan estas sustancias de manera ilícita
son euforia y “escape”. La combinación de pupilas puntiformes y disminución del
nivel de conocimiento es prueba presunta de sobredosificación de un opiáceo o un
opioide. Aunque las pupilas puntiformes constituyen un signo diagnóstico
importante, pueden dilatarse como consecuencia de hipoxia en casos de coma
avanzado. Las complicaciones médicas que acompañan a los efectos farmacológicos
directos de opiáceos y opioides son relativamente infrecuentes, y consisten en
estreñimiento, disminución del deseo sexual y alteración del funcionamiento.” (23)
27
Sin embargo, en la cultura del uso de las drogas, la heroína se administra usualmente
por vía intravenosa, originando una amplia gama de “enfermedades de agujas” que
incluyen abscesos, hepatitis y endocarditis. Adictos que se inyectan meperidina u
otro opioide farmacéutico como la heroína, así como quienes utilizan agujas
esterilizadas, tienen menor incidencia de estas enfermedades.
e) Fenciclidina (PCP).
Las fenciclidinas son “anestésicos disociativos” con un mecanismo de acción muy
diferente del de otros alucinógenos. En la cultura de las sustancias se emplean para
experiencias que “alteran la mente”. Tienen un gran potencial de toxicidad crónica.
La PCP y sus análogos, incluso cetamina, son los fármacos “fantasmas” de la
actualidad que pueden producirse a bajo costo y con facilidad mediante ingredientes
disponibles en cualquier sitio. Su uso se ha incrementado entre grupos minoritarios y
jóvenes de pocos recursos, pero es infrecuente entre las poblaciones “especializadas
en sustancias”. Cerca de 95% de los consumidores no experimenta crisis, pero la
proporción de 5% que se intoxica de manera grave plantea un problema de
tratamiento difícil.
El consumidor puede alterar, sin advertencia previa, entre coma y violencia. La PCP
origina sus efectos fijándose a la alta afinidad de los receptores de PCP en el cerebro.
También parece que los receptores de PCP generan sustancias llamadas opioides
sigma, que ocasionan efectos psicotomiméticos en seres humanos. La investigación
muestra que los receptores de PCP son más densos en el hipocampo, la corteza
frontal y el colículo superior. Al fijarse a los receptores de PCP, una sustancia
bloqueará el receptor de glutamato del tipo del ácido N-metil-D-aspártico (NMDA),
que se vincula con la excitación del sistema nervioso central. Así, un agonista de
PCP tendrá un efecto antiexcitatorio sobre el sistema nervioso.
“El término “síndrome por PCP” se ha utilizado para describir el patrón de toxicidad
por esta sustancia. Se manifiesta en las cuatro etapas siguientes, que pueden ser
sucesivas o no”: (24)
28
“Etapa 1 (Toxicidad Aguda por PCP): Las reacciones de toxicidad aguda por PCP son resultado directo de intoxicación por esta sustancia, y pueden consistir en coma,
hipertensión, convulsiones, depresión respiratoria, psicosis y agitación. Es posible
que los pacientes que experimentan toxicidad aguda lleguen a las unidades de
urgencias psiquiátricas con síntomas de paranoia, trastornos del pensamiento,
negativismo, hostilidad e imagen corporal muy alterada, o bien se hayan enviado a
tratamiento como resultado de su conducta agresiva y antisocial.
Etapa 2 (Psicosis Tóxica por PCP): El desarrollo de psicosis tóxica prolongada, al parecer no se relaciona con las concentraciones sanguíneas tóxicas de PCP y no sigue
inevitablemente a la etapa 1.
Etapa 3 (Crisis Psicóticas Precipitadas por PCP): En algunos sujetos, la PCP precipita una reacción psicótica que dura un mes o más, y que parece ser semejante
desde el punto de vista clínico a la psicosis funcional. Las características de las crisis
psicóticas precipitadas por PCP son del tipo esquizo afectivo, con aspectos
paranoides y un trastorno de pensamiento en vaivén. La mayoría de quienes se
encuentran en la etapa 3, tiene trastornos de personalidad extraña o excéntrica, y éste
es un indicador pronóstico de primera importancia.
Etapa 4 (Depresión Inducida por PCP): La PCP a menudo origina una reacción depresiva con alteración cognoscitiva grave. La depresión puede aparecer después de
cualquiera de las etapas previas, pero muchos clínicos no advierten el diagnóstico, en
particular cuando ocurre después de la etapa 3. Este trastorno dura entre un día y
varios meses, pero suele ser totalmente reversible tras la abstinencia de PCP.
f) Anfetamina psicotomiméticos.
Algunas de las anfetaminas tienen características similares a las de las drogas
“psicodélicas”. La MDA (3,4-metilendioxianfetamina), la MDMA (M-metil-3,4-
metilendioximetanfetamina) y la MDE (N-etil-3,4-metilendioximetanfetamina) son
algunas de las sustancias psicotomiméticos más populares.” (25)
29
La MDA se conoce en algunas áreas como “drogas del amor”. La MDMA es llamada “Ecstasy” y la MDE se denomina “Eve”. Estas sustancias de “diseñador” tienen dos
cualidades básicas: aumentan el discernimiento y la introspección/empatía, y
estimulan el sistema nervioso central. En dosis bajas, MDMA y MDE pueden
ocasionar un estado de bienestar y auto comprensión, empatía aumentada y
disminución de las defensas psicológicas, lo que conduce a una comunicación
abierta, sin embargo, a dosis más altas emergen las propiedades estimulantes de estas
sustancias.
La investigación ha revelado síndromes de toxicidad aguda a la MDMA (a dosis
bajas, medias y altas), síndromes de toxicidad prolongada y síndromes de ansiedad
inducidos por MDMA. Los síndromes de toxicidad aguda y prolongada se relacionan
con la dosis y pueden tratarse como la toxicidad a estimulantes. Sin embargo, los
síndromes de ansiedad inducida por MDMA, que surgen algún tiempo después de su
ingestión o que persisten en ausencia de MDMA en los líquidos corporales, deben
tratarse como trastornos de ansiedad.
En los límites superiores de dosis o en individuos con problemas cardiacos
subyacentes, MDMA, MDE y MDA pueden originar la muerte por hipotermia,
fibrilación cardiaca u otras complicaciones. Los sujetos que utilizan MDMA sólo han
informado náuseas, tensión fuerte en el maxilar y rechinido de dientes, tensión
muscular aumentada, visión borrosa y distrofia posterior a su uso. Los estudios con
animales sugieren la posibilidad de degeneración de las células nerviosas
serotoninérgicas y disminución de serotonina con el uso crónico; no se conocen con
claridad las consecuencias que esto tiene para los seres humanos.
g) Inhalantes.
“La inhalación para originar un estado de conciencia alterado es una práctica antigua.
El término inhalantes generalmente se refiere a sustancias volátiles como pegamento,
gasolina, solventes, limpiadores, rociadores de pelo, líquidos de corrección, nitrito de
amilo y desengrasantes. El óxido nitroso, “gas hilarante”, también se considera un inhalante.” (26)
30
“El inhalante está compuesto de diferentes sustancias que tienen distintos efectos y
toxicidades. Sin embargo, casi todas las sustancias son productos que pueden
encontrarse en cualquier lugar cercano. Como grupo, son baratos, legales y
fácilmente accesibles, en particular los solventes orgánicos. Los inhalantes
generalmente son utilizados por individuos que tienen menos de 20 años de edad. Es
poco usual que un sujeto que abusa de solventes aparezca en el hospital o como
paciente externo para su tratamiento. Una persona sin experiencia puede sufrir
anoxia o fibrilación ventricular, que progresan hasta la muerte. Los antecedentes
proporcionados por el paciente o sus familiares, constituyen la fuente más importante
de información acerca de los inhalantes. El DSM-IV caracteriza la intoxicación por
inhalantes, al mencionar 13 síntomas posibles, incluyendo euforia, escasa
coordinación, lenguaje “arrastrado” y marcha inestable. El individuo intoxicado por inhalantes puede parecerse claramente al alcohólico “ebrio”, pero sin olor a alcohol.
El DSM-IV reconoce delirio, demencia persistente, trastornos psicóticos con delirios
y con alucinaciones por inhalantes; también menciona dependencia y abuso. La
mayoría de los inhalantes no ocasiona cambios crónicos o irreversibles. Sin embargo,
algunos (tolueno) pueden originar demencia, ataxia cerebral y espasticidad
irreversibles si se inhalan de manera crónica.
h) Marihuana.
La marihuana, el hashish y otras preparaciones de cannabis tienen propiedades
alucinógenas y sedativas. El componente activo principal es el tetrahidrocanabinol
(THC). En dosis de baja a moderada, la mariguana casi siempre ocasiona una
sensación de bienestar, relajación y desinhibición emocional. Puede ocurrir un grado
variable de distorsiones sensoriales y preceptúales, más leves que las relacionadas
con LSD. Son frecuentes el incremento de los índices cardíacos y del pulso, y una
ligera reducción en la presión sanguínea. A dosis altas, origina efectos parecidos a
los de LSD, como alucinaciones, pensamiento desorganizado, angustia, paranoia,
agitación y reacciones psicóticas raras acompañadas algunas veces por ira y
violencia. El DSM-IV describe la intoxicación, el delirio, el trastorno psicótico con
delirios y el trastorno de ansiedad, todos por cannabis” (27).