TERRORISMO AMBIENTAL: UNA MODALIDAD DISTINTA DE TERRORISMO ACCIONADA EN COLOMBIA (2015-2020)
UNIVERSIDAD EL BOSQUE
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS CARRERA DE CIENCIA POLÍTICA
BOGOTÁ 2022
TERRORISMO AMBIENTAL: UNA MODALIDAD DISTINTA DE TERRORISMO ACCIONADA EN COLOMBIA (2015-2020)
ANGIE KATERINE CIFUENTES BEJARANO NIDIA SABINA NIÑO VILLALOBOS
MONOGRAFÍA, PARA OBTENER TÍTULO DE POLITÓLOGAS
DIRECTOR DEL TRABAJO DE GRADO Andrés Felipe Ortega
UNIVERSIDAD EL BOSQUE
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS CARRERA DE CIENCIA POLÍTICA
BOGOTÁ 2022
Dedicatorias
Esta monografía es dedicada primeramente a Dios, por guiarme siempre de su mano y permitirme lograr con su bendición esta meta que engrandece mi vida y a mis padres Rosalba Bejarano Garzón y Carlos Julio Cifuentes, por su infinito amor y por ser mi más grande inspiración y motivación. Agradezco a mi madre por ser la luz, el sentido de mi vida y por ser mi mayor ejemplo tanto como madre, como mujer, como ser humano y como amiga incondicional. Doy infinitas gracias a ustedes padres, por los intachables valores y principios con los que me han guiado en la vida y por enseñarme el valor de no rendirme jamás, de luchar por mis sueños y por acompañarme en este hermoso crecimiento de mi vida tanto personal como profesional.
Doy a Dios y a la Santísima Virgen un eterno agradecimiento por mi vida, por mis padres y por permitirme llegar a este importante momento de mi vida profesional.
Agradezco a mi madre, por enseñarme el valor de la gratitud.
Porque el agradecimiento sincero es una fuerza poderosa que abre las puertas a una abundancia y felicidad ilimitadas.
Joseph Addison.
En memoria de mi abuela, que cómo un ángel desde el cielo me sigue cuidando con sus oraciones.
Por último agradezco a mi compañera y a mi director de trabajo de grado por su valiosa colaboración en este proceso de crecimiento profesional, que sin duda es un fruto más que engrandece mi vida personal.
Angie Katerine Cifuentes Bejarano
A mi madre, a quien admiro por su amor, su valentía y apoyo incondicional, por sus esfuerzos y metas alcanzadas. A mi padre quien me dejó un gran legado y espera verme triunfar desde el cielo, A mis hermanos por su trabajo arduo y por contribuir en mi aprendizaje, A mi familia por acompañarme en este proceso. A mi compañera de trabajo de grado y a mi director de tesis por depositar su confianza y ser parte de mi crecimiento tanto en mi formación profesional como en el ámbito personal y a todas aquellas personas que son parte fundamental de mi vida que siempre tuvieron las palabras indicadas para animarme a no renunciar jamás.
Nidia Sabina Niño Villalobos
“Cualquier debate acerca del concepto y fenómeno del terrorismo tiene garantizada la aparición de controversia, emociones, imprecisiones y confusión, hasta el punto de que, tal y como ha dicho la experta Louise Richardson, lo único seguro sobre el terrorismo es que se trata de un término de connotación peyorativa. (Horgan, 2006: 25)” citado por Rodríguez T.
(2012, p. 74).
“Dos cosas me llaman la atención: la inteligencia de las bestias y la bestialidad de los hombres “Flora Tristán citado por Oxfan Intermon (2018, párr.7).
“El mundo es un lugar peligroso, no a causa de los que hacen el mal sino por aquellos que no hacen nada para evitarlo” Albert Einstein citado por Oxfan Intermon (2018, párr.8).
Índice
Capítulo 1: Introducción……… 1
1.1. Contexto……… 1
1.2. Planteamiento del problema, hipótesis y objetivos………. 1
1.3. Justificación e interés……… 2
Capítulo 2: Una radiografía general del terrorismo……… 3
2.1. Terrorismo en Colombia: Un recorrido histórico……… 6
2.2. Marco legal del terrorismo en Colombia……… 7
2.3. Una noción de terrorismo ambiental en Colombia……… 7
Capítulo 3: Marco teórico………. 14
3.1. El terrorismo analizado desde la Teoría de Elección Racional………. 14
3.2. El terrorismo desde la teoría crítica………. 15
3.3. Terrorismo ambiental desde la perspectiva del enfoque holístico… 24
Capítulo 4: Revisión de literatura………. 26
4.1. Terrorismo y perturbación del medio ambiente……… 26
4.2. Terrorismo ambiental y sus implicaciones en un conflicto armado………. 32
Capítulo 5: Metodología………34
5.1. Método, diseño y alcance de la investigación……… 34
Capítulo 6: Hallazgos y análisis del terrorismo ambiental en Colombia……… 36
6.1. Terrorismo ambiental como concepto en Colombia……… 36
6.2. Terrorismo ambiental y su vínculo con el conflicto armado colombiano……… 37
6.3. Degradación ambiental: el efecto del terrorismo ambiental en Colombia………...40
Año 2015……… 41
Año 2016………42
Año 2017……… 43
Año 2018……… 44
Año 2019………48
Año 2020……….49
Capítulo 7: Conclusiones y consideraciones finales……….. 57
Bibliografía………...61
Anexos……… 68
Anexo 1: Glosario básico………. 68
Anexo 2: Árbol de problemas de terrorismo ambiental en Colombia………70
Índice de tablas
Tabla No. 1. Concentración geográfica de acciones armadas entre 1986 y 2015………….. 10
Tabla No. 2. Principales definiciones de terrorismo contemporáneo………. 18
Tabla No. 3. Tipos de terrorismo……… 21
Tabla No. 4. Tipos de destrucción ambiental que pueden considerarse terrorismo……… 27
Tabla No. 5. Dimensiones de la relación entre grupos armados ilegales y el petróleo…… 39
Tabla No. 6. Voladura del oleoducto Caño Limón-Coveñas a su paso por Norte de Santander durante el segundo semestre del 2018……… 46
Tabla No. 7. Componentes del medio ambiente afectados por el terrorismo ambiental… 53
Índice de mapas
Mapa No. 1. Redes de Oleoductos……… 9
Mapa No. 2. Redes de Oleoductos en Colombia……… 40
Mapa No. 3. Oleoductos afectados por el terrorismo en 2015………41
Mapa No. 4. Oleoductos afectados por el terrorismo en 2016……… 43
Mapa No. 5. Oleoductos afectados por el terrorismo en 2017……… 44
Mapa No. 6. Mapa del parque nacional natural Catatumbo Barí……… 47
Mapa No. 7. Oleoductos afectados por el terrorismo en 2020……… 50
Índice de Diagramas
Diagrama No. 1. Hitos de acciones armadas históricas en contra del OCC y del OTA… 11
Diagrama No. 2. Secuencia de elementos que generan el desastre ambiental……… 52
Diagrama No. 3. Factores que pueden influir en la naturaleza y duración de un derrame de petróleo……… 52
Diagrama No. 4. Afectación de la fauna por derrame de hidrocarburos……… 55
Diagrama No. 5. Árbol de problemas de terrorismo ambiental en Colombia……… 56
Índice de Gráficas
Gráfica No. 1. Historia de acciones armadas en contra de la infraestructura petrolera a nivel nacional entre 1986 y 2015……… 9
Gráfica No. 2. Número de atentados del Oleoducto Caño Limón-Coveñas desde 2016- 2020……… 45
Gráfica No. 3. Número de atentados contra la red de Oleoductos Colombiana desde 2016- 2020……… 51
Lista de acrónimos
Acrónimo Descripción
ACP Asociación Colombiana de Petróleos
ADO Autodefensa Obrera
CENIT Transporte y Logística de Hidrocarburos
CFC Clorofluorocarbono
ELN Ejército de Liberación Nacional
ERI Ejército Republicano Irlandés
ETA Euskadi Ta Askatasuna
FARC-EP Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
FBI Oficina Federal de Investigaciones
MINTIC
Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de Colombia
OCC Oleoducto Caño Limón Coveñas
OEA Organización de los Estados Americanos
OPEP Organización de Países Exportadores de Petróleo Organización de Sociedad Civil
OSC
OTA Oleoducto Transandino
OXY Corporación Occidental de Petróleo
PNN Parque Nacional Natural
UNODC Naciones Unidas contra la Droga y el Delito
URSS Unión Soviética
Capítulo 1: Introducción 1.1. Contexto
La presente monografía, tiene como objetivo identificar la presencia del fenómeno terrorismo ambiental en el país de Colombia. En razón de que es un acto irrisorio tanto en las leyes universales como en las leyes colombianas. No obstante, a lo largo de la historia de la humanidad este suceso ha tomado fuerza dentro del terrorismo a causa de sus ejecuciones poco convencionales, por el impacto nocivo en el medio ambiente y en la vida humana.
Por ende, es menester en primera instancia explicar de una manera muy sucinta la historia y la evolución del terrorismo en el mundo. Para que, con ello en segunda instancia se exponga de una forma precisa la historia de este fenómeno en Colombia y así se pueda identificar la presencia y el accionar del terrorismo ambiental en el país. Todo esto, es porque el problema de la lucha contra las actividades del terrorismo ha sido eje de discusiones científicas dentro de las agendas de seguridad nacional e internacional y comunidades académicas. Sin embargo, a pesar de una cantidad considerable de trabajos teóricos y archivos periodísticos, sobre este tema, aún no se ha encontrado una solución práctica a este problema que ha generado afectaciones graves a toda la humanidad. Implicando que, se evidencie un incremento en las actividades terroristas de este tipo, a tal magnitud que varias regiones del mundo han sido azotadas por amenazas terroristas que entrelazan al medio ambiente y la población civil. Dado que el “terrorismo ambiental”, se ha convertido en el método de guerra más común en varias regiones del planeta.
No obstante, en Colombia los estudios tienen un enfoque diferente cubriendo el tema de la identificación del terrorismo, analizando diversos aspectos de este fenómeno y la forma de su manifestación. Por eso, el terrorismo está tipificado en la legislatura colombiana. Pero en el caso del terrorismo ambiental es distinto, ya que actualmente no está tipificado ante la ley del país. Ocasionando que no se conozca, ni se tenga sustento teórico ni jurídico de una definición clara de este fenómeno que sin duda se ha presentado en el país por largos años a causa del conflicto armado. Actos que no solamente afectan los ecosistemas y el medio ambiente, sino que también afectan la vida humana por la gravedad de los impactos que estos mismos provocan. En virtud de lo anterior, para comprender con más precisión este tema, el estudio de este fenómeno se hará desde el año 2015 al año 2020.
1.2. Planteamiento del problema, hipótesis y objetivos
El terrorismo ambiental, lamentablemente ha sido un suceso no reconocido en la legislatura del país, pese a que se ha evidenciado década tras década en los departamentos de Arauca, Antioquia, Boyacá, Norte de Santander, Cesar, Magdalena, Bolívar, Sucre, Putumayo y Nariño. Por ende, la necesidad de elaborar esta monografía, se basa en identificar la presencia de este tipo de terrorismo en el país y con ello proponer un tema que, aunque si bien, no es nuevo en el país, si lo es para la academia y para la legislatura colombiana.
De modo que, partiendo de esta premisa surge la pregunta problema que será la guía para la realización de este análisis. ¿Cuáles fueron las características y afectaciones que causó el terrorismo ambiental en Colombia desde el año 2015 al año 2020? Se parte de la hipótesis de que este fenómeno cruel e injustificable se ha convertido en la dimensión estratégica de los atentados contra el medio ambiente en el marco del conflicto armado colombiano en los últimos años. Causando afectaciones irreversibles en el medio ambiente y por supuesto en la vida humana.
Conforme a lo anterior, se plantean los siguientes objetivos.
Objetivo General
Identificar las características y afectaciones del fenómeno terrorismo ambiental en el país de Colombia desde el año 2015 al año 2020.
Objetivos específicos
1. Establecer un concepto conciso del fenómeno terrorismo ambiental que se presentó en Colombia.
2. Identificar las relaciones del fenómeno terrorismo ambiental que se presentó en Colombia desde el año 2015 al año 2020 con otros fenómenos violentos.
3. Determinar las afectaciones causadas por el terrorismo ambiental en la destrucción del medio ambiente, los recursos naturales y la vida humana en Colombia.
1.3. Justificación e interés
Durante la historia de la humanidad, el medio ambiental ha estado ligado al actuar del ser humano, lo cual ha conllevado a unas acciones absolutamente negativas para el medio ambiente. Tanto así, que los efectos han sido impactantes y desastrosos para la naturaleza y todo lo que la conforman. Por lo que el mundo, ha tenido que presenciar sin detención como el medio ambiente se desgasta y transforma de la manera más cruel e inaudita.
En consecuencia, el país de Colombia no es ajeno a esta nefasta situación, ya que en él se ha presentado una degradación ambiental, causada por los atentados terroristas que los grupos armados al margen de ley accionaron contra los Oleoductos de los departamentos de Arauca, Antioquia, Boyacá, Norte de Santander, Cesar, Magdalena, Bolívar, Sucre, Putumayo y Nariño.
En virtud de lo anterior, surge el interés de abordar en esta monografía el tema del terrorismo ambiental en Colombia, ya que esta situación se ha presentado en el país por largos años, causando así, innumerables afectaciones al medio ambiente y por su puesto a la vida humana.
No obstante, pese a los graves daños, esta problemática no ha logrado ser lo suficientemente
visible ante la ley colombiana, puesto que, no se tiene un reconocimiento jurídico que ampare y proteja al medio ambiente de atentados terroristas, implicando que, en la academia no se encuentre una definición clara de que es terrorismo ambiental en Colombia.
Por ende, el presente trabajo busca aportar un importante análisis, en la profundización del estudio sobre el terrorismo ambiental en Colombia. Abriendo así, la posibilidad de que este fenómeno sea cada vez más abordado en futuras producciones académicas. Asimismo, incentivar las disposiciones y discusiones dentro del marco legal colombiano, con el objetivo de enfrentar este fenómeno que ha causado graves afectaciones al medio ambiente y a la vida humana. Debido a que, es sumamente importante empezar a visibilizar la degradación ambiental que se presentó en el país, a causa de los atentados terroristas que se ejecutaron dentro del conflicto armado que vive Colombia y con ello evidenciar la contaminación del ecosistema y el cambio climático, ya que a futuro puede acabar con la propia existencia del ser humano. De modo que, se logre reconocer al medio ambiente como la materia esencial de la vida humana y no como sujeto ni justificación de la guerra.
Capítulo 2:
Una radiografía general del terrorismo
“Los terroristas intentan modificar nuestro comportamiento provocando miedo, incertidumbre y división en la sociedad.”
Patrick J. Kennedy citado por Proverbia (2019, párr. 2).
Es importante, especificar que el terrorismo data desde la antigüedad, ya que de acuerdo con Denegri, G. (2016), ciertas acciones de la historia antigua como guerras y enfrentamientos tiempo después conforme a la evolución de la historia de la humanidad se asumieron como acciones terroristas. En razón de que buscaron implementar el terror. Sin embargo, para ese tiempo antiguo, no existían estudios ni análisis teóricos que reconocieran como terroristas dichas acciones. Todo esto, porque eran acciones que “causaban pánico y eran percibidas hasta cierto punto como sucesos cotidianos porque generaban terror solo para defender las propias poblaciones, de modo que no eran acciones percibidas como terroristas” (De Olloqui J.J., 2004, p. 51). Por lo que, si se observan las épocas del ''tiranicidio, los Sicarii en palestina y la época del terror de Robespierre, se logra identificar gran cantidad de hechos de carácter terrorista” (Denegri, G., 2016, p. 2). Tal como en el caso de tiranicidio, el cual, de acuerdo con Aparicio, L. A. (2014), se basó en el derecho de resistencia y en la muerte que se les daban a los tiranos, los cuales gobernaban por medio del terror. De modo que, esta época se puede relacionar con el origen del término terrorismo, el cual “nace de la raíz latina terrere que significa miedo o terror y que apareció en los inicios del año 105 a.C. Para referirse al
sentimiento de pánico que sentían los soldados romanos antes de una guerra” (Echeverri A., 2013, p. 6). De ahí, se puede nombrar “la raíz etimológica de terror que en latín es termo y terreo lo cual significa acto de temblar; o en griego del verbo treo y tremo que hace referencia a sentir miedo físico en virtud de la cercana relación entre el miedo y la reacción de temblar o huir” (Echeverri A., 2013, p. 6).
Ahora bien, con respecto a los Sicarii en Palestina como afirma Vázquez, J.F. (2002), se puede establecer que fueron los primeros actos terroristas registrados en la historia, exactamente en el año 69 d. de C. por la banda de los Sicarii. Secta religiosa que actuó en Palestina en contra de la administración romana en la lucha de los zelotes.
No obstante todo esto parece confirmar, como señala Echeverri A. (2013), que el término concreto de terrorismo fue empleado por primera vez durante el reinado de Maximiliano Robespierre, en la revolución francesa (1751-1794), ya que al inicio del reinado, Robespierre fue reconocido por su fortaleza y valor frente a la brutalidad de sus actos y su rudeza de carácter. Implicando que, el terrorismo estuviera asociado con palabras como valor y/o fuerza.
Empero, al final de este periodo, el significado se fue transformando y en lugar de reconocer los actos violentos como heroicos, el término “terrorismo” se empezó a asociar con el
“sentimiento de miedo intenso y abrumador” que Robespierre generó con su comportamiento brutal frente al pueblo de Francia. Es decir que, “el terrorismo dejó de ser una cualidad del comportamiento de quien lo infunde para convertirse en la experiencia subjetiva de quien lo sufre” (Echeverri A., 2013, p. 7). Por eso, aquí es importante especificar que teniendo en cuenta a “Townshed (2002), después de este período, el término terrorismo apareció nuevamente en la edición de 1798 del Diccionario de la Academia Francesa para referirse a un sistema o régimen de terror” (Echeverri A., 2013, p. 7).
Siendo así, se puede establecer que conforme a la evolución de la historia de la humanidad y como plantea De Olloqui (2004), en el siglo XIX se empezó a rastrear actos de terrorismo, los cuales estuvieron vinculados a la lucha revolucionaria, específicamente en lo que se conoce como la Rusia Zarista de los Romanov y en el Nacionalismo imperialista de la restauración Medji en contra del Shogunado de los Tokugawa en Japón. Todo esto, se debe a que en la segunda mitad del siglo XIX, se intensificaron los atentados políticos en contra de las monarquías, lo que generó ataques a la población civil propiciando así el terrorismo sistemático moderno, el cual como enfatiza Vázquez, J.F. (2002), recibió un gran impulso a finales de los siglos XVIII y XIX con la propagación de ideologías y nacionalismos seculares tras la Revolución Francesa.
De modo que en Rusia el grupo de intelectuales llamado (voluntad del pueblo), organizó atentados en contra de la realeza, para demostrar a los campesinos la seriedad de su proyecto. Pero asimismo, desde esos años aumentó en el mundo el número de víctimas afectadas que no tenían ninguna relación política o gubernamental con los agresores. Puesto que, en el nuevo continente, exactamente al sur de Estados Unidos, se formó el Klu Klux Klan, en los
primeros años de la década de 1860 con el fin de aterrorizar a los antiguos esclavos y a los delegados del gobierno federal (De Olloqui, 2004, p. 52).
Ahora bien, como indica De Olloqui (2004), con la situación política de la segunda mitad del siglo XX, el terrorismo tuvo un desarrollo en particular, ya que los atentados terroristas aumentaron después del final de la Segunda Guerra Mundial. En razon, de que el terrorismo en esta época de acuerdo con Mercado, A. & Cedillo, R. (2006), en primer lugar presento como características principales el problema enmarcado en la lucha dentro de los Estados nacionales, como se escenificó en los conflictos árabe-israelí, con el ETA en España y el ERI en Gran Bretaña, y en segundo lugar la dimensión internacional por el problema vinculado con intereses de Occidente y del imperialismo mundial, es decir, (Europa y Estados Unidos).
Pero así mismo, América Latina tampoco estuvo exenta de presenciar este fenómeno violento, ya que se identificaron diferentes grupos guerrilleros que ejecutaron actos terroristas en diferentes países en respuesta del terrorismo que se manifestó en la época como “una represión propiciada, auspiciada y cometida por los Estados contra sus propios ciudadanos” o como comúnmente se conoce, terrorismo de Estado” Rivas (2012) citado por Echeverri A.
(2013, p. 8).
De esta manera, “el terrorismo va a aparecer y desaparecer de la historia porque está vinculado a movimientos sociales transformadores y a acontecimientos políticos importantes”
(Aparicio, L. A., 2014, p. 52). En definitiva, se puede establecer que los casos nombrados anteriormente como postula Echeverri, (2013), ilustran una importante fase en la evolución del concepto, en el uso del término terrorismo y en la reestructuración de su significado.
Puesto que, a partir de esto, el término terrorismo ya no solo obedece a un ente o grupo externo que ataca con violencia al gobierno y al pueblo generando miedo y terror, si no que esos actos violentos también pueden partir de los sistemas políticos internos de cada país hacia sus ciudadanos como mecanismos de poder, control y jerarquía. Por ende, es menester precisar que, conforme a la evolución de la historia de la humanidad, el término del terrorismo se ha ido transformado, lo cual permite obtener un análisis menos complejo y más consolidado del mismo y más aún porque el interés académico se inició en los años setenta del siglo XX, debido al enorme aumento de las acciones terroristas de la década anterior como lo expreso Aparicio, L.A. (2014).
Al respecto conviene decir, que otro suceso ineludible de mencionar en la evolución de la historia de la humanidad, en la presencia y/o transformación del término terrorismo, es el ataque terrorista del 11 de septiembre del año 2001, ya que con ese suceso se empieza a reconocer al terrorismo desde una perspectiva global y/o internacional, el cual se refiere al
“terrorismo de cualquier tipo que lleva la lucha fuera de las fronteras de un Estado. Es decir, que se manifiesta la «globalización» del terrorismo” (Vázquez, J. F., 2002, p. 59). Por lo tanto, no es inapropiado afirmar que después de los atentados en Nueva York, el mundo ya no fue el mismo, ni lo volverá a ser. Debido a que, como establece Rodríguez, T. (2012), aunque los actos terroristas del 11 de septiembre no fueron los primeros atentados conocidos por el mundo, si fueron los primeros en cambiarlo. Puesto que, con la ejecución de ese suceso quedó
en evidencia las debilidades y los vacíos jurídicos, de inteligencia y de seguridad que las principales potencias tenían sobre el tema.
Tanto así, que conforme a los intereses del fenómeno del terrorismo, el término a lo largo de la historia presenta una transformación amplia en su concepto, lo que genera diferentes tipos de terrorismo. Los cuales se basan, en el terrorismo local o regional y terrorismo global o internacional. También como indica Borrero, A., (2005), existe el terrorismo revolucionario, subrevolucionario, terrorismo represivo, terrorismo provocado por organizaciones privadas, terrorismo independentista o separatista, terrorismo social, terrorismo militar y terrorismo de Estado. No obstante, adicionalmente, se pueden percibir otros tipos menos comunes del terrorismo, como lo son el religioso, el ciberterrorismo, el bioterrorismo y el terrorismo ambiental.
2.1. Terrorismo en Colombia: Un recorrido histórico
Por consiguiente, es fundamental mencionar que el terrorismo no tiene límites ni fronteras porque cualquier Estado puede llegar a presenciarlo. Por eso, en el caso específico del país de Colombia este fenómeno no es extraño al momento de analizar la historia del país, ya que como indica Echeverri (2013), en Colombia se empezó a contemplar el uso de la palabra terrorismo durante el periodo de Andrés Pastrana Borrero en el año 2001, período en que se llevó a cabo el atentado en contra de las Torres Gemelas en los Estados Unidos, hecho de impacto mundial, el cual propicio el origen de los estereotipos que caracterizan los grupos considerados adversarios a la ley o al Estado. No obstante, durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, se les dio la connotación de terroristas al grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejército del Pueblo (FARC-EP) y se empezó a hablar sin limitaciones del terrorismo en Colombia.
Todo esto, es porque como indica Borrero, A. (2005), el país ha presenciado diferentes tipos de terrorismo, iniciando por el terrorismo que dependió de las guerrillas revolucionarias, las cuales no sólo le apostaron a la construcción de una fuerza militar para enfrentar y derrotar al Estado, sino que utilizaron el terrorismo también para intentar descomponer las solidaridades sociales, promover levantamientos y proyectar la imagen de un gobierno que no podía controlarlas. Luego, Colombia también presenció el terrorismo puro y de esta modalidad se recuerda como ejemplo, el movimiento de existencia fugaz denominado ADO –Autodefensa Obrera- que cometió atentados en áreas urbanas a finales de la década de los setenta.
Posteriormente, en Colombia se conocieron los casos de terrorismo delincuencial, los cuales eran causados por las luchas entre grupos de delincuencia organizada, tales, como los conocidos carteles de la coca y ya por último el país ha sufrido una modalidad menos frecuente en el mundo, la del terrorismo político de alcance limitado, aquel que no busca provocar cambios fundamentales, sino castigar funcionarios, desafiar algunas decisiones de Estado o paralizar entidades del Estado, cuyo actuar les es inconveniente, el cual también es denominado terrorismo subrevolucionario.
2.2. Marco legal del terrorismo en Colombia
De acuerdo con Rodríguez, T. (2012), en el caso del país de Colombia, la conducta del terrorismo está tipificada, por lo tanto, el Código Penal la contempla de la siguiente manera:
Artículo 343. Terrorismo. [Penas aumentadas por el artículo 14 de la ley 890 de 2004] El que provoque o mantenga en estado de zozobra o terror a la población o a un sector de ella, mediante actos que pongan en peligro la vida, la integridad física o la libertad de las personas o las edificaciones o medios de comunicación, transporte, procesamiento o conducción de fluidos o fuerzas motrices, valiéndose de medios capaces de causar estragos, incurrirá en prisión de ciento sesenta (160) a doscientos setenta (270) meses y multa de mil trescientos treinta y tres punto treinta y tres (1.333.33) a quince mil (15.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes, sin perjuicio de la pena que le corresponda por los demás delitos que se ocasionen con esta conducta. Si el estado de zozobra o terror es provocado mediante llamada telefónica, cinta magnetofónica, video, casete o escrito anónimo, la pena será de treinta y dos (32) a noventa (90) meses y la multa de ciento treinta y tres puntos treinta y tres (133.33) a setecientos cincuenta (750) salarios mínimos legales mensuales vigentes (Código Penal de Colombia, 1981, p. 240).
Sin embargo, el fenómeno del terrorismo en el país de Colombia, no solamente se presenta por medio de los métodos o de las formas ya mencionadas, también se presentan otros tipos de terrorismo como lo es el terrorismo ambiental, tema que compete al objeto de investigación de esta monografía. Debido a que, el terrorismo se adapta no solamente al tiempo, sino a los cambios y necesidades que este busque para ejecutar sus intereses y beneficios.
2.3. Una noción de terrorismo ambiental en Colombia
Por ende, en primer lugar, es menester aclarar que el término terrorismo ambiental se entiende principalmente como la conversión o el uso del medio ambiente y los recursos naturales;
como ríos, bosques y/o campos agrícolas, para causar una destrucción mucho más extensa que el terrorismo convencional.
De ahí que, el terrorismo ambiental “es un concepto que surgió a raíz de la afectación producida por ataques terroristas como la voladura de Oleoductos, lo cual más allá de la afectación sobre la conducción del petróleo, ocasiona al medio ambiente, daños irreversibles sobre los recursos naturales renovables, como el agua y los bosques, que pueden llegar a ser irreparables convirtiéndose en un blanco de este fenómeno” (Lozano G., 2014, p. 8).
Por eso, como menciona Elizabeth Chalecki citado por Ruiz C. (2018, p. 55), el uso de prácticas terroristas en contra del medio ambiente, recae en el uso ilegal de la fuerza contra recursos ambientales in situ, es decir (en el sitio), para despojar a las poblaciones de sus beneficios y destruir otras propiedades ajenas, particularmente vulnerando los recursos naturales y no renovables como el agua, lo minerales y el petróleo.
No obstante, es conveniente tener en cuenta que en el terrorismo ambiental existen dos tipos de terrorismo, es decir que,
Por una parte, existen los actos terroristas en los cuales el uso del medio ambiente es en gran parte accidental y, por el otro, donde el terrorista utiliza deliberadamente la fuerza para afectar el uso normal del medio ambiente y de los recursos naturales. Si bien los primeros son actos terroristas per sé que pueden ocasionar involuntariamente un daño ambiental (como la destrucción de un Oleoducto), los segundos son actos de puro terrorismo ambiental, puesto que, el mismo medio ambiente está directamente amenazado por los autores de estos actos, que buscan la indignación o el miedo de la opinión pública alrededor del daño ambiental (Lavaux S., 2004, p. 21).
Ahora bien, con relación a lo anterior, es necesario especificar que en el país de Colombia no se tiene tipificado el delito del terrorismo ambiental, como si se tiene tipificado el terrorismo.
Sin embargo, el país ha padecido este problema desde años atrás, ya que como enfatiza Quevedo D. (2019), desde la década de 1980 estos atentados se convirtieron en una práctica frecuente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejército Del Pueblo (FARC- EP) y del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Por eso, entre las actividades bélicas con impactos en los recursos naturales y el medio ambiente se cuentan los ataques contra la infraestructura petrolera y energética del país por los grupos armados, los cuales han ocasionado derrames de hidrocarburos, explosiones y/o incendios. Implicado que, el medio ambiente década tras década siga sufriendo los efectos de esta práctica realizada con frecuencia en todo el país. Puesto que, ha generado la contaminación de los recursos naturales; en especial el recurso hídrico, la pérdida de flora, fauna, y la consecuente disminución de los servicios eco-sistémicos como el abastecimiento de agua potable y de medios de subsistencia de las comunidades aledañas.
Precisamente, antes de continuar con el análisis de esta problemática, es esencial observar la ubicación geográfica de los Oleoductos en Colombia, los cuales se encuentran en los departamentos del Norte de Santander, Arauca, Casanare, Meta, Caldas, Boyacá, Cundinamarca, Tolima, Huila, Cesar, Sucre, Bolívar, Santander, Nariño y Putumayo.
Ubicaciones que se pueden observar en la siguiente gráfica.
Mapa No. 1. Redes de Oleoductos
Delvasto & Echeverría (2021) Redes de Oleoductos en Colombia [Mapa]. Recuperado dehttps://www.minenergia.gov.co/documents/10192/24292051/Mapa+de+Red+de+Ol eoductos_2021.pdf
En este orden de ideas, al tener clara la ubicación geográfica de las redes de Oleoductos en el país, es importante observar el histórico de las acciones armadas en contra de la infraestructura petrolera a nivel nacional desde el año 1986 hasta el año 2015. Por lo tanto, de acuerdo con Sarmiento, N., Mosquera, T., Martínez Puentes, L. M., Muñoz, M., Veloza, R., &
Urbina, V. (2020), la tabla muestra un total de 3.567 acciones armadas en contra de la infraestructura petrolera desde el año 1986 hasta el año 2015.
Gráfica No. 1. Historia de acciones armadas en contra de la infraestructura petrolera a nivel nacional entre 1986 y 2015
Sarmiento, N., Mosquera, T., Martínez Puentes, L. M., Muñoz, M., Veloza, R., &
Urbina, V. (2020). Historia de acciones armadas en contra de la infraestructura petrolera a nivel nacional entre 1986 y 2015 [Gráfica]. Recuperado de https://empresaspazddhh.ideaspaz.org/sites/default/files/documentos-micro/codhes- web.pdf
Ataques que se presentaron en cinco departamentos (Putumayo, Arauca, Norte de Santander, Nariño y Santander), como lo evidencia la siguiente tabla.
Tabla No. 1. Concentración geográfica de acciones armadas entre 1986 y 2015
Sarmiento, N., Mosquera, T., Martínez Puentes, L. M., Muñoz, M., Veloza, R., &
Urbina, V. (2020). Concentración geográfica de acciones armadas entre 1986 y 2015
[Tabla]. Recuperado de
https://empresaspazddhh.ideaspaz.org/sites/default/files/documentos-micro/codhes- web.pdf
Implicando como señala National Geographic, el derrame de 4.1 millones de barriles de crudo en los últimos 30 años a causa de los ataques guerrilleros. Por lo que los daños provocados en ríos, cultivos, selvas y zonas forestales protegidas son incalculables y quizá nunca se conozca una cifra que englobe la magnitud del problema (Quevedo D., 2019, p. 365).
Sucesos que se pueden identificar en las siguientes tablas de los hitos de las acciones armadas en contra del Oleoducto Caño Limón-Coveñas (OCC) y el Oleoducto Transandino (OTA).
Diagrama No. 1. Hitos de acciones armadas históricas en contra del OCC y del OTA
(Sarmiento, N., Mosquera, T., Martínez Puentes, L. M., Muñoz, M., Veloza, R., & Urbina, V., 2020). Hitos de acciones armadas históricas en contra del OCC.[Gráfica] y del
OTA.[Diagrama]. Recuperado de
https://empresaspazddhh.ideaspaz.org/sites/default/files/documentos-micro/codhes-web.pdf De ahí que, teniendo en cuenta a Ortíz H. & Charry J. (2015), a lo largo de la historia de la confrontación armada en Colombia, se ha generado consecutivamente la depredación de recursos naturales a gran escala y la consecuente afectación al medio ambiente, por el largo alcance que normalmente generan estos tipos de ataques.
En razón, de que este tipo de acciones terroristas (voladuras de Oleoductos y actos de sabotaje contra la infraestructura petrolera), han adquirido la forma de una práctica organizacional, sistemática, planificada y dirigida desde los más elevados niveles de dirección de los grupos ilegales, que han provocado deterioro ambiental y violaciones masivas a los derechos humanos e infracciones injustificadas a las reglas de la guerra que prohíben ataques directos sobre bienes y personas protegidas (Artículo 52 Protocolo I Adicional
a los Convenios de Ginebra) Convenios de Ginebra (1949) citado por (Ortíz H. & Charry J., 2015, p. 16)
En consecuencia, según los datos de la Asociación Colombiana de Petróleos – ACP-, entre 1999 y septiembre de 2014, se registraron 1.855 atentados terroristas a la red de Oleoductos del país, que provocaron el derrame de 1´618.019 barriles de petróleo. Por otro lado, Un informe publicado por la revista Semana (El medio ambiente: la víctima olvidada), denunció que entre los años 1986 y 2015 el acumulado de barriles derramados sobre diversos ecosistemas equivalió a 4.1 millones, siendo el Oleoducto Caño Limón–
Coveñas el más afectado, con 1.283 atentados, en su paso por los departamentos de Arauca y Norte de Santander (Zona del Catatumbo) Semana (2015) citado por (Ortíz H. & Charry J., 2015, p. 16).
En este sentido, Ortíz H. & Charry J. (2015), afirman que la situación en la región del Catatumbo, en particular, estereotipa la crisis ambiental y humanitaria generada por los atentados terroristas. Por eso, de acuerdo al oficio No. 887 del 10 de octubre del año 2010, de la Corporación Autónoma Regional de la Frontera Nororiental; los ecosistemas que dependen de las Cuencas Hídricas del Catatumbo y el Orinoco han sido gravemente impactados por la contaminación tóxica de numerosos afluentes que los componen, aunado al deterioro del suelo, exteriorizado en erosión de zonas arrasadas por el químico. De modo que, como indica Issa, L. (2015), los Oleoductos vinculados con Ecopetrol y las compañías dedicadas al transporte de petróleo, hoy agrupadas en CENIT, históricamente se han visto golpeadas por grupos terroristas como las FARC y el ELN que tienen diferentes motivaciones, pero que afectan la operación y finanzas de las compañías, el medio ambiente donde se presenta el ataque y las comunidades. Implicando que, se genere una máxima afectación ambiental por los atentados terroristas a los Oleoductos en Colombia, ya que algunos de los tramos están ubicados en departamentos como Arauca, Norte de Santander, Cauca, Nariño, Putumayo, entre otros señalados por Sarmiento, N., Mosquera, T., Martínez Puentes, L. M., Muñoz, M., Veloza, R., & Urbina, V. (2020).
Al respecto conviene decir que, aunque la red de Oleoductos, en Colombia es extensa y se prolonga a lo largo del país, cinco Oleoductos han soportado año tras año el mayor número de ataques: Caño Limón-Coveñas, Trasandino, San Miguel-Orito, Mansoyá-Orito y Colombia. Actos que han propiciado “impactos de diversa naturaleza: como son los derrames e incendios, ya que tienen un alto costo ambiental y social, y por eso el proceso de recuperación de fauna, flora y relaciones de las comunidades con su territorio es más lento y grave” (Sarmiento, N., Mosquera, T., Martínez Puentes, L. M., Muñoz, M., Veloza, R., &
Urbina, V., 2020, p.41)
Por consiguiente, es esencial especificar que teniendo en cuenta a Ideas para la Paz (2015), en Colombia ha existido una relación entre el petróleo y los grupos armados ilegales, ya que el ELN, desde sus primeros años, estuvo relacionado con las problemáticas adscritas a la explotación y el modelo de contrato petrolero. Ocasionando que, se haya generado una
afectación directa, la cual se refiere a las acciones de los grupos armados ilegales para afectar la operación y funcionamiento de las empresas del sector. En este caso, se observan, en primer lugar, atentados o ataques contra los empleados, contratistas y terceros asociados, y/o contra la infraestructura petrolera. Atentados que causan un daño directo al medio ambiente en donde se ejecutan dichos actos terroristas.Y, en segundo lugar, la extorsión directa a las empresas o empleados, contratistas y terceros asociados.
Así las cosas, el ataque a la infraestructura de hidrocarburos se ha convertido en pieza fundamental en la guerra de las organizaciones armadas ilegales contra el Estado colombiano, sus instituciones y la población civil, desde hace más de medio siglo. Por eso, no se trata de ataques aislados, en la medida en que responden a un plan criminal orquestado desde sus más elevados niveles de dirección, con la incuestionable sistematicidad como para ser calificados de crímenes de lesa humanidad, por constituir ataques directos contra la población civil y sus bienes. De modo que, más allá del discurso revolucionario por demás desgastado con el que se pretendan legitimar, estos ataques no pueden considerarse como parte de una estrategia de guerra válida contra objetivos militares, pues dichos bienes carecen de esta calidad (Ortíz H.
& Charry J., 2015, PP. 19-20)
Por ende, es menester ratificar como deduce Botero (2014), que no hay ningún otro país en el continente que presente esta disputa por los recursos naturales y que está a su vez esté tan ligada a la guerra Citado por (Lozano G., 2014, p. 18). Conflicto que genera como enfatizan Ortíz H. & Charry J. (2015), afectaciones sobre el medio ambiente, que ponen en riesgo la existencia misma de la humanidad en condiciones de dignidad y rompe el equilibrio natural necesario para la subsistencia de futuras generaciones.
Capítulo 3:
Marco teórico
“No olvidemos nunca que el terrorismo es, en el fondo, en su naturaleza maligna, una guerra psicológica.”
Norm Coleman citado por Proverbia (2019, párr. 1).
Las teorías y los conceptos que se utilizaran como base teórica en esta monografía son la teoría de elección racional, la teoría crítica y el enfoque holístico. Las cuales estarán acompañadas por los conceptos esenciales de nuestro análisis.
Por lo tanto, las teorías, enfoques y conceptos que se emplearán se darán a conocer a continuación.
3.1. El terrorismo analizado desde la Teoría de Elección Racional
En este orden de ideas, para entender el fenómeno del terrorismo desde la teoría de elección racional, es esencial abarcar que se conoce como fenómeno.
Los fenómenos se consideran estables, efectos repetibles o procesos que son objetos potenciales de predicción y explicación sistemática por parte de teorías generales, los cuales pueden servir de evidencia para tales teorías. Así, los fenómenos son regularidades apreciables del mundo natural y social; es decir, son patrones generales, estables y distinguibles. Los fenómenos no son simples observaciones, ni son datos de los sentidos ni descripciones de experiencias sensoriales o percepciones sensoriales, y no necesariamente tienen que ser observables (Guerrero G. 2012, p. 18).
De ahí que, el terrorismo se considera como un fenómeno, porque es analizado y explicado como un suceso estable, repetible y que puede generar predicción y una explicación sistemática por parte de teorías generales, como lo es la teoría de elección racional, la cual
“trata de entender las decisiones de la gente bajo determinados supuestos de racionalidad”
(Losada, R., & Casas, A. C., 2008, p.86). Implicando, que el terrorismo tenga como fundamento las siguientes características que permiten entender este fenómeno por medio de la teoría de la elección racional.
Puesto que, en un primer momento el deseo que motiva la acción es autónomo y no se ve afectado por ningún tipo de presión política, social, religiosa o incluso, motivado por sus emociones o pasiones respecto a un tema. Además, la elección que se toma corresponde a la mejor alternativa enunciada en una escala de preferencias en la que cada una de las opciones de actuación ha podido ser cuantificada conforme al nivel de satisfacción posible del deseo
motivador, también, las preferencias constituyentes de la escala, así como la elegida, se encuentran fundamentadas en creencias racionales, es decir, que se respaldan por un cúmulo considerable de evidencia óptima, suficiente, objetiva y que no se ha visto menguada por las emociones o creencias personales del agente y porque la elección racional generada se encuentra relacionada proporcionalmente con la decisión tomada y con el acto realizado, por consiguiente, el proceso de actuación no se ve afectado por factores internos o externos del agente, como sería el caso específico de la debilidad de la voluntad (Parra, J. & Zamora, J., 2016, párr. 40).
Todo esto conlleva, a que el terrorismo de acuerdo con Abrahms, M. (2016), sea eficaz, por lo que se trata de una opción totalmente racional para conseguir un objetivo político. Es decir, es una táctica racional y estratégica con violencia. En este caso específico, la violencia sirve como “instrumento o medio del terrorismo para influir sobre una determinada audiencia sembrando temor, miedo y terror. Estos elementos que afectan la psiquis directa del individuo, se convierten en factores claves para el éxito en el momento de actuar de los terroristas” (Zuinaga S., 2011, p. 13).
De manera que, el término violentar es la acción u omisión que altera el estado de normalidad del objeto sobre el que recae dicha acción u omisión; entonces, el daño medio ambiental, específicamente la contaminación del aire, agua, bosques significa que sobre éste se ejerce una conducta violenta que altera la normalidad de su composición química. En este aspecto, el terrorismo como fenómeno empírico y observable implica las relaciones políticas basadas en el uso de la violencia o en la amenaza de usarle para propagar el terror entre una población civil (Crespo F., 2004, p.54).
En virtud de lo anterior, como analiza Parra, J. & Zamora, J. (2016), el fenómeno del terrorismo se puede entender desde la teoría de elección racional, porque los agentes que ejecutan actos de terrorismo poseen razones, motivaciones o ideologías claras, es decir son decisiones firmes que se consideran racionales, ya que cuando los agentes tienen razones incomprensibles o desconocidas se consideran irracionales. Por eso, el análisis de la racionalidad de los actos de terror obliga a profundizar no solo en el deseo que motiva la acción, sino también a la estructura de las alternativas de actuación entre las que el comportamiento terrorista fue considerado la mejor opción.
3.2. El terrorismo desde la teoría crítica
Ahora bien, para entender el terrorismo desde la teoría critica, es necesario mencionar inicialmente “los estudios ortodoxos de terrorismo a nivel ontológico, los cuales consideran al terrorismo como un fenómeno que existe de por sí, observable, ahistórico e independiente del observador” (Martini A. 2015, p. 192). Sin embargo, este fundamento fue cambiado por otros estudios críticos. Pero para entender detalladamente el terrorismo desde esta teoría es menester precisar la evolución del término a lo largo de la historia de la humanidad.
Por eso, a pesar de que el terrorismo es una palabra bien conocida por la sociedad de nuestro tiempo, no significa que no se conociese este término en épocas pasadas. De hecho, algunos
estudios han descubierto que en la antigüedad sucedieron acontecimientos como el Alto Imperio Romano con el enemigo interno, la tiranía, guerra y terror en las dinámicas imperialistas y como la conversión del terror en la divinidad que se podrían denominar de carácter terrorista
Como se señaló anteriormente, en el mundo antiguo existía una evidente ausencia del término terrorismo, esto se debe a la “tardía aparición del mismo en el vocabulario político del siglo XVIII y en las diversas formas que ha asumido el fenómeno, provocando así una errónea comprensión de sus causas, tácticas y metas” como lo plantea Sánchez, V. (2017, p.9). De modo que, para comprender el terrorismo en la antigüedad se debe reconocer las semejanzas de un fenómeno moderno en tiempos antiguos. Como menciona Sánchez, V. (2017), es factible hallar algunas similitudes en las descripciones de Cicerón y el derecho romano, ya que disponen de una de las definiciones más antiguas de estos términos vinculados con el concepto:
Para ellos el terrorismo, fue el miedo que sobrecogia a quien lo sufría, eso hace que a la vergüenza le acompañara el rubor, al terror la palidez, el temblor y el castañeteo de los dientes; el temor es el miedo ante un mal que se avecina;
el pavor es el miedo que pone la mente fuera de sí. Por eso para infundir terror, en muchas ocasiones se requiere del uso de la violencia, pues como nos menciona Hinard, para los antiguos la crueldad residía más en la negación de la dignitas (lo que supone una humillación de deshonrosa), que en la tortura física. Pero en la Antigüedad, el uso de la violencia siempre fue una constante, y no hay excepciones en la historia de Roma, donde podemos apreciarla, por ejemplo, entre los distintos órdenes sociales, bien conocida desde los primeros tiempos de la República, una violencia necesaria para determinadas acciones citado por Sánchez V. (2017, p. 16).
Ya en esta época, existían numerosos casos de terror; sin remontarnos en exceso en el tiempo, podemos mencionar cómo, a raíz del conflicto social antes mencionado, la aristocracia percibía con terror cómo los plebeyos y su élite desde el Aventino1 (fuera del pomerium2), iban subiendo cada vez más peldaños en la política, lo cual suponía una grave amenaza para sus intereses, casi como un “terrorismo” procedente de la plebe (Sánchez, V., 2017, pp. 16- 17)
También, cabe aclarar que aparte de los Sicarii, el movimiento que intentó expulsar a los romanos de Palestina, se llegó a considerar terroristas de acuerdo con el Consejo Europeo (2006), a la secta musulmana chiíta medieval que tuvo como objetivo purificar el Islam, utilizando métodos similares a los Sicarii en palestina y al grupo Indio los Thugi (Thuggee), además clasificado como un culto o secta.
1 De acuerdo con Bravi G. (1998)el Aventino se consideraba un área urbana del imperio romano
2“La línea que delimita el espacio urbano, sagrado y, según la tradición, no traspasable «con armas».” (Bravo G., 1998, p.17)
Esto nos lleva a entender, que desde la antigüedad ya existía una noción de terrorismo y grupos terrorista, los cuales abarcan toda una serie de complejas amenazas organizadas y un sentimiento de miedo emocional permanente y duradero en su momento. Como se puede evidenciar en ese entonces, el terrorismo no distinguía el surgimiento de una clase social e incluso se llegó a considerar terrorismo los actos violentos que cualquier pueblo oprimido teóricamente hizo para liberarse de sus opresores, como otras culturas en su lucha contra Roma.
Pero otro ámbito de actuación del terrorismo, nos sitúa en Francia del siglo XVIII en un cúmulo de sucesos que rodeaban a las revoluciones acontecidas. Como señala Aguilar C.
(2012), el Terror del Estado Francés se debe situar en el periodo de emergencia nacional en la Revolución Jacobina. Como menciona Medel J. (2008), los Jacobinos de la revolución francesa, eran liderados por Maximilien Robespierre, quien ha sido condenado históricamente, estudiado para ser enjuiciado y, en ocasiones, despreciado en su tiempo, a pesar de que ha habido otros gobiernos en la historia contemporánea más despóticos, crueles y sanguinarios. Todo esto, porque ha sido llamado el incorruptible tirano y reconocido por definir el régimen del terror. Puesto que, “al inicio de su reinado, Robespierre fue reconocido por su fortaleza y valor frente a la brutalidad de sus actos y su rudeza de carácter, es decir, el
“terrorismo” estuvo asociado con palabras como valor y/o fuerza” (Rivera, 2012) citado por (Echeverri, 2013, p. 7).
Sin embargo, al final de su período, el significado se fue transformando y en vez de reconocer los actos violentos como heroicos, el término “terrorismo” se empezó a asociar con el “sentimiento de miedo intenso y abrumador” que Robespierre generó con su comportamiento brutal frente al pueblo de Francia.
Es decir, el terrorismo dejó de ser una cualidad del comportamiento de quien lo infunde para convertirse en la experiencia subjetiva de quien lo sufre (Echeverri, 2013, p. 7).
De modo que como señala Echeverri (2013), en la época del terror de Robespierre el término terrorista se usó con más frecuencia, aludiendo a un Estado de terror. Puesto que, Robespierre al experimentar el poder de dominar y de matar sin límite alguno, produjo el miedo y el terror de la población civil para lograr sus objetivos de legitimar su propio gobierno y su propia autoridad para deslegitimar a su predecesor. A partir de acá, se marcó el primer cambio en la naturaleza del terrorismo, por primera vez no se trataba de un atentado perpetrado por agentes de otras culturas, sino que se reconoció que el Estado podía ser el opresor.
Ahora bien, para finales del siglo XIX, el término terrorismo llego asociarse menos con los sistemas de terror estatal debido a los grupos revolucionarios de toda Europa. Los cuales, recurrieron a la violencia para derrocar a gobernantes o estructuras estatales que consideraban represivas o injustas. En este sentido, el terrorismo no debía ser confundido con los asesinatos políticos que sucedieron en la Antigüedad grecorromana, ya que se trataba de “fenómenos aislados, sin continuidad en el tiempo, mientras que a finales del siglo XIX las oleadas terroristas sucedieron unas tras otras” (Avilés J., 2009, p. 171), cada una afectada por ciertas condiciones que sólo se han generalizado en la edad contemporánea como dice Avilés J.
(2009), ya que no se trataba de “acciones aisladas destinadas a eliminar a un gobernante o a un rival político, sino de campañas sistemáticas destinadas a generar un clima general de
temor” (p. 171). Por medio, de los primeros movimientos terroristas que surgieron en el ámbito del socialismo revolucionario de fines del siglo XIX.
De ahi que, la mayor parte de las tendencias socialistas se mantuvieron al margen del terrorismo, por lo que esta práctica se dio sólo en dos tendencias muy concretas dentro del movimiento socialista internacional, por un lado en grupos anarquistas partidarios de la propaganda por el hecho, y por otro en la corriente revolucionaria rusa que nació con los narodniki, miembros de la organización Narodnaja Volja (Voluntad del Pueblo), a quienes se solía denominar «nihilistas», aunque actualmente el término más empleado para referirse a ellos es el de «populistas». Los primeros atentados de ambas tendencias se produjeron a finales de los años setenta, pero fueron los narodniki los que protagonizaron, entre 1878 y 1883, la primera gran oleada de atentados terroristas del mundo contemporáneo (Avilés J., 2009, p.172).
En consecuencia, estos sucesos contemporáneos despertaron un gran interés por definir el terrorismo mediante varios autores. De acuerdo con Zuinaga S. (2011, “en promedio, 109 autores emplearon 8 términos de los 22 expuestos para definir el terrorismo, sobre todo, entre los medios universitarios intelectuales y entre funcionarios” (p. 19). Los cuales se destacan:
Tabla No. 2. Principales definiciones de terrorismo contemporáneo
Autor Definición
Rafael Calduch Cervera
Una estrategia de relación política basada en el uso de la violencia y de las amenazas de violencia por un grupo organizado, con objeto de inducir un sentimiento de terror o inseguridad extrema en una colectividad humana no beligerante y facilitar así el logro de sus demandas
Walter Laqueur Es el asesinato sistemático, la mutilación criminal, y amenaza del inocente para crear miedo e intimidación para ganar un acto político o táctico y para ser ventajoso, normalmente para influir a un público
James M. Poland El terrorismo es el uso ilegal o amenaza de violencia contra personas o propiedad. Normalmente se piensa que intimidar o coercer a un gobierno, individuo o grupo, es para modificar su conducta o política
Brian Jenkins Es el uso calculado de la violencia o de la amenaza de violencia de inculcar miedo; se propuso forzar o intimidar a gobiernos o a sociedades en la búsqueda de las metas que son generalmente políticas, religiosas, o ideológicas
Paul Wilkinson El uso sistemático del asesinato y la destrucción, o la amenaza de los mismos, para crear un clima de zozobra, para publicar una causa, o para intimidar un amplio sector de la población considerada como objetivo
Fernando Reinares Es una violencia sistemática e imprevisible, practicada por actores individuales o colectivos y dirigida contra objetivos vulnerables que tienen alguna relevancia simbólica en sus correspondientes entornos culturales o marcos institucionales
Soraya Zuinaga Ataques selectivos o indiscriminados mediante el uso de la violencia a través del factor sorpresa para demostrar poder, con el fin de producir efectos psicológicos devastadores sobre un grupo social determinado
Grant Wardlaw Es el uso, o la amenaza de uso, de la violencia por parte de un individuo o grupo, tanto si actúa a favor o contra la autoridad establecida, cuando esa acción pretende crear una angustia extrema o efectos inductores de miedo sobre un grupo seleccionado y mayor que el de las víctimas inmediatas, con el propósito de obligarlo a que acceda a las demandas de los perpetradores
Fuente de Zuinaga S. (2011) Principales definiciones de terrorismo [Tabla] p. 20.
Recuperado de https://www.redalyc.org/pdf/364/36422801002.pdf
En virtud del cuadro anterior, el terrorismo comienza a definirse por la naturaleza de sus causas, la identidad de sus autores y la cualidad de sus actos, los cuales inician una discusión interesante e importante a la hora de definirlo.
Ahora bien, para la segunda mitad del siglo XX como señala Carvajal J. (2010):
El término terrorismo se ubicó en el contexto de la guerra fría, enfrentamiento que se dió entre dos súper potencias, Estados Unidos y la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). En esta circunstancia política, la dicotomía sobre la cual fundamentó los Estados Unidos su lucha fue la idea de
“totalitarismo” versus “libertad e igualdad”, bajo este principio Norteamérica, señalaba como enemigo y terrorista a quienes cuestionan este imaginario de libertad (p. 94).
Por ello, Carvajal J. (2010), considera que en la última década del siglo XX, Estados Unidos construyó a un “nuevo enemigo sobre el cual se da una nueva dicotomía “libertad” frente al
“terrorismo islámico” (p.94). En este, de acuerdo con el autor el terrorismo era hábilmente manipulado por políticos, que aprovechaban ese “estado de incertidumbre para promover políticas de prevención y/o represión que iban en contravía de los derechos humanos, de las libertades de los pueblos y de las personas”. (p.94). En este aspecto, desde el siglo XX con la influencia de EE.UU. en palabras de Carvajal J. se “motivó, que el discurso internacional promoviera la utilización de cualquier medio para combatir al enemigo y, de otra, que la idea de seguridad comenzará a prevalecer sobre el sentido de libertad, enfrentando directrices de organizaciones de derecho internacional” (2010, p.94).
Para el siglo XXI, el término terrorismo llegó a asociarse con los grupos que buscaban derrocar los Estados, por medio de ataques violentos como lo fueron los atentados contra las
torres gemelas que se presenciaron el 11 de septiembre del año 2001, realizados por la organización terrorista Al Qaeda.
En este sentido, los Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA y el Consejo Permanente, al elaborar un Proyecto de Convención contra el Terrorismo, lo definieron en el año 2002,
“como la actividad destinada a provocar miedo, pánico o terror con la finalidad de obtener un resultado” citado por (Zuinaga S., 2011, p. 23).
De modo que, como se pudo evidenciar a lo largo de la historia, se ha producido una discusión interminable sobre el concepto del terrorismo que actualmente oscila entre dos grandes polos. Sin embargo, este concepto no puede entenderse fuera de su contexto, su uso e intencionalidad. A pesar, de la complejidad para llegar a una definición global establecida de lo que se entiende como “Terrorismo”. Por lo que algunas organizaciones han presentado su propia definición de lo que constituye este fenómeno:
La oficina del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos dice que:
Por terrorismo se entienden comúnmente actos de violencia dirigidos contra los civiles procurando objetivos políticos o ideológicos. En términos jurídicos, aunque la comunidad internacional aún no ha adoptado una definición general de terrorismo, en declaraciones, resoluciones y tratados «sectoriales»
universales vigentes relacionados con aspectos concretos del terrorismo se definen ciertos actos y elementos básicos. En 1994 la Asamblea General aprobó la Declaración sobre medidas para eliminar el terrorismo internacional en su resolución 49/60, en cuyo párrafo 3 señaló que el terrorismo incluye
«actos criminales con fines políticos concebidos o planeados para provocar un estado de terror en la población en general, en un grupo de personas o en personas determinadas», y que esos actos son «injustificables en todas las circunstancias, cualesquiera sean las consideraciones políticas, filosóficas, ideológicas, raciales, étnicas, religiosas o de cualquier otra índole que se hagan valer para justificarlos». (Naciones Unidas, 2008, p. 6).
Por otra parte, se encuentra la definición de terrorismo de los EEUU, como señala Okoye I.
(2017), se encuentra diversas interpretaciones, por ejemplo:
El Departamento de Estado de EE. UU. Define el terrorismo como contenido en el Título 22, S.2656f (d) del código de EE. UU. Como “violencia premeditada y con motivaciones políticas perpetrada contra objetivos no combatientes por grupos subnacionales o agentes clandestinos, generalmente destinados a influir en una audiencia” (p. 1) (Departamento de Estado de EE.
UU., 2007) citado por (Okoye I., 2017, p. 37).
Ampliando la definición política de terrorismo, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) define el terrorismo como “el uso ilegal de la fuerza o la violencia contra personas o propiedad para intimidar o coaccionar a un gobierno, la población civil o cualquier segmento de los mismos, en apoyo de objetivos políticos o sociales” (Instituto Nacional de Justicia, 2017, p. 1) citado por (Okoye I., 2017, p. 37).
Las definiciones propuestas por el Departamento de Estado de Estados Unidos y el FBI, comparten características comunes. Puesto que, ambas definiciones como lo señala Okoye I., (2017), retratan la importancia de incluir el uso de “la fuerza o violencia”, para impulsar un curso de acción que promueve el inevitable motivo político. Sin embargo, como lo señala la autora mientras que el Departamento de Estado de los Estados Unidos enfatiza la dimensión
“intencional o calculada” del terrorismo como condición previa para cometer actos terroristas sin poner en evidencia la posibilidad de actos espontáneos de violencia, el FBI identifica una categoría más amplia de blancos y objetivos terroristas enfatizando en la metodología de cometer el acto que debe ser ilícito destinados o calculados para provocar un estado de terror en el público en general, diferenciándolo de los actos legítimos combatientes.
En virtud de lo anterior, como señala Zuinaga S. (2011), la definición del término terrorismo se ha planteado en múltiples reuniones y foros dentro de la academia, los cuales han analizado que el terrorismo tiene muchas clasificaciones.
Por ende, se insiste en que hay que diferenciar el terrorismo por objetivos, por autores y por víctimas y que por eso no se puede confundir el terrorismo de un movimiento de liberación nacional con el terrorismo de la delincuencia común o el terrorismo de Estado con el terrorismo de los particulares. Hay que distinguir muy bien para llegar a una definición (Giraldo, 2002) citado por (Zuinaga S., 2011, p. 23).
Por ello, antes de definir el terrorismo Ambiental se tendrá que distinguir de los diferentes tipos de terrorismos existentes:
Tabla No. 3. Tipos de terrorismo
Terrorismo nacionalista
Se caracteriza por la presencia de grupos terroristas con fuertes ideologías nacionalistas que desean establecer un estado independiente, tomar el control o cambiar el sistema político para reemplazarlo por otro (Saavedra, 2014) citado por Ruiz C., 2018, p.
41).
Terrorismo de Estado
Es el terrorismo aplicado o instigado por el aparato gubernamental de un Estado en contra de sus ciudadanos mediante el uso de métodos ilegítimos, represión, persecución, hostigamiento de manera continua para dominarlos a través del temor, evitando cualquier acto de resistencia para alcanzar sus objetivos sociales, políticos, militares o fomentar conductas que no se producirían por sí mismos. Dichas actuaciones se justificaría por razón de Estado (Ruiz C., 2018, p. 41).
Terrorismo de Estado internacional
Es el terrorismo estatal dirigido contra personas o bienes que están en el extranjero y más comúnmente contra sus propios nacionales refugiados en otro país y que son considerados como una amenaza para la estabilidad del régimen o la seguridad nacional (Ruiz C., 2018, p. 44).
Terrorismo nuclear
Este tipo de terrorismo quien en forma intencional y contra la ley usa en cualquier forma material radiactivo con la intención de causar muerte o serio daño corporal; o causar substancial daño a la propiedad o al ambiente; o con la intención de obligar a una persona natural o jurídica, una organización internacional o a un Estado a realizar o abstenerse de realizar un acto (Ruiz C., 2018, p. 45).
Terrorismo biológico o bioterrorismo
Según la definición proporcionada por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos un ataque bioterrorista es la deliberada liberación de virus, bacterias, toxinas u otros agentes perjudiciales utilizados para causar enfermedades o la muerte en humanos, animales y/o plantas citado por (Ruiz C., 2018, p. 45).
Terrorismo religioso, yihadista, islamista o global
Nace con el megaterrorismo que se ha visto desde los atentados del 11 de septiembre.
Está relacionado con Al Qaeda y el Estado Islámico, por ende, su liderazgo es espiritual o ideológico-religioso, organizado mediante estructuras de red dispersas y difusas, ya que utilizan la violencia como un mandato divino para acabar con lo que ellos consideran ofensivo y producir cambios de manera radical (Ruiz C., 2018, p. 46).
Terrorismo patrocinado por Estados
En conformidad con lo que señala la Resolución 2625 (XXV) de la Asamblea General de Naciones Unidas se podría decir que es cuando un Estado organiza, apoya, fomenta, financia, instiga actividades armadas, subversivas o terroristas encaminadas a cambiar por la violencia el régimen de otro Estado, y de intervenir en las luchas interiores de otro Estado.