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E MENSAJE DEL RECTOR

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XXXXXXXXXXXXX

MENSAJE DEL RECTOR

Dr. Rafael Rangel Sostmann (IME’65) Rector del Sistema Tecnológico de Monterrey

E

n el año 2003 celebramos el 60o. Aniversario de la fundación de nuestro Tecnológico de Monterrey. Con motivo de esta celebra- ción, recordamos a los fundadores y reconocimos su gran visión y compromiso por impulsar uno de los factores, quizás el más definitivo, del desarrollo de un país.

El Aniversario también nos brindó la oportunidad de hacer un público reconocimiento a un conjunto de líderes quienes, siguiendo el ejemplo de nuestros fundadores, han promovido que la experiencia educativa del Tecnológico de Monterrey se haya trasladado a otras ciudades. Tal obra ha sido consolidada por un conjunto de directivos y maestros que han dedicado su vida a desarrollar la labor educativa de la Institución.

Este año 2004 se caracterizará por una mirada hacia el futuro.

Tenemos una Nación diferente a la de años atrás. Ha habido profundos cambios en nuestra vida política y estamos ante un mundo que nos exige ser altamente competitivos, para poder crear las suficientes fuentes de trabajo que brinden mayor bienestar a nuestras comunidades.

En nuestra Institución, comprometidos profundamente con el desarrollo de México, iniciaremos este año el proceso de reflexión que conduzca, en el año 2005, a la definición de una nueva Misión.

Seguiremos impulsando la calidad en todos los aspectos de nuestra labor educativa, pero al mismo tiempo reflexionaremos sobre la forma en que debemos promover, desde el ámbito académico, la mejora de nuestro país.

(5)

integratec / ene-mar ‘04 3

El Tecnológico de Monterrey mantiene la filosofía de que su éxito se debe al desempeño excelente de sus egresados, y cree en la comunicación constante con cada uno de ellos para asegurar ese

liderazgo en calidad universitaria.

Consejo Editorial

Rector del Sistema Tecnológico de Monterrey

Rafael Rangel Sostmann (IME’65)

Director de Asuntos Estudiantiles del Tecnológico de Monterrey

Carlos Mijares López (IQA’71)

Director del Centro de Efectividad Institucional

Teófilo Ramos González (IE’67)

Directora de Investigación y Desarrollo Educativo

María Luisa Martín Pérez

Director del Programa de Comercio Electrónico

José Luis Figueroa Millán (ISC‘71, MIO’73)

Director de Agricultura y Tecnología de Alimentos, Campus Monterrey

Manuel Zertuche Guerra (IAP‘79)

Director de Relaciones con Egresados del Tecnológico de Monterrey

Aldo Torres Salinas (CP’88)

Revista trimestral publicada por Dirección de Relaciones con Egresados

Dirección Editorial:

Alejandra Yarto Wong

Coordinación Editorial:

Juan Enrique Huerta Wong (MCO’00)

Coordinación de Información:

Aída Alejandra Ojeda Solís (LCC’96, MMT’02)

Arte y Diseño:

Estela Irene Moreno Rascón y Carla Treviño Carballido

Asesoría Editorial:

Diana Guardiola (LLE’82)

Ventas:

Diana Cárdenas Solórzano

Suscripciones y Distribución:

Juany Cortés Nava

Coordinadores de Relaciones con Egresados en los diferentes campus

Aguascalientes, Jesús Alfredo Cruz Pérez (LAE’00), (449) 910 0900.

Central de Veracruz, Mónica del Río Torre (IIS’02), (271) 717 0572.

Ciudad de México, Daniel Ballesteros Orozco (IEC’97) y Velia Villanueva Ochoa (LEM’01), (55) 5483 1839. Ciudad Juárez, Manuel Marrufo Gutiérrez, (656) 629 9183. Ciudad Obregón, Gema Matilde García Rosas (LAF’99), (644) 415 0622 ext. 300. Colima, Rocío Olalde Godoy (LAE’97), (312) 313 5600 ext. 236. Cuernavaca, Alejandra Delgado Gutiérrez (LCC’99), (777) 329 7114 ext. 7114.

Chiapas, Gabriela Velasco Rodríguez (LAE’98), (961) 617 6603.

Chihuahua, Gregorio Chapa Zamarrón (LCC’99), (614) 439 5000 ext. 4800 a 02. Estado de México, Talia Rubio Silva (LAE’95), (55) 5864 5516. Guadalajara, Silvia Vergara Bonilla (LAF’00), (33) 3669 3043. Guaymas, Guillermo Soberón Chávez, (622) 221 0750.

Hidalgo, Arizbeth Carrillo Téllez (LAE’00), (771) 717 1860. Irapuato, José Antonio Bravo Barrera (LIN’94), (462) 623 0028 ext. 179.

Laguna, Rosa Isela Enríquez Martínez (CP’93), (871) 729 6373 y 726 6363. León, Celia Malacara Hernández, (477) 710 9000 ext. 2114.

Mazatlán, Eva Marisol Bárcenas Caldera (LHT’99), (669) 989 2044.

Monterrey, Alejandra Gutiérrez Gutiérrez (LCC’02), (81) 8358 7620.

Querétaro, Enrique Canela Ramírez (LIN’01), (442) 238 3150. Saltillo, Patricia María Castañeda Pérez (IIS’00), (844) 411 8052. San Luis Potosí, Sonia Valdés Chavero (LEM’99), (444) 834 1000 ext. 1069.

Santa Fe, Ana María Vidal Ávila, (55) 9177 8014 y 9177 8011. Sinaloa, Martha María Varela Monroy (IIS’02), (667) 759 1600 ext. 1690 y 1615. Sonora Norte, Margot Molina Elías (LSCA’87), (662) 259 1000 ext. 603. Tampico, Adriana García Malo Nájera (LSC’95), (833) 229 1641 ext. 2302. Toluca, Enrique Cisneros Salgado (MA’96), (722) 279 3162.

Zacatecas, Adriana Rincón Dávila (LEM’98), (492) 923 8770 ext.

6032.

Agradecemos la colaboración especial de Gerente del Centro de Información de “El Norte”

Carlos Alan González

Subdirector de Multimedia de “El Norte”

Jesús Rodríguez Sandoval (LCC’82)

Editor de Fotografía Electrónica de “El Norte”

Abelardo Flores (LCC’91)

Fotógrafo

Mauricio Olivares Paganoni

IMPRESIÓN Y VENTAS DE PUBLICIDAD INK, Servicios Gráficos, S. A. de C. V.

Allende 115, Col. Zapata. Tel.: (01) 8400 0700 Monterrey, N. L. 64390 DIRECCIÓN DE RELACIONES

CON EGRESADOS DEL TECNOLÓGICO DE MONTERREY Av. del Estado 208, Col. Tecnológico. Monterrey, N. L. 64700.

Teléfonos: (81) 8328 4119. Fax: (81) 8358 8176.

[email protected] http://portalexatec.itesm.mx

Nos daría mucho gusto incluir tus comentarios en este espacio. Por favor dirige tus cartas a integratec, Av. del Estado 208, Col. Tecnológico, Monterrey, N. L. 64700, México. También puedes comunicarte con integratecal fax (81) 8358 8176 ó por correo electrónico: [email protected].

Correspondencia

A

GRADECE A SU ALMA MÁTER

F

elicito a todos los directivos, maestros y empleados del Tecnológico de Monterrey por los 60 años de vida de una Institución que, a través de sus egresados, ha hecho bien a la patria, principalmente a los más pobres y necesitados. Ojalá que el Tecno- lógico siga expandiéndose. Estoy agrade- cido especialmente con don Eugenio Gar- za Sada y con don Roberto Guajardo Suá- rez, quienes en 1943 me brindaron la oportunidad de estudiar y superarme.

Reynaldo Peña Garay (CP’52)

R

ECIBE

integratec

EN

S

UIZA

F

elicidades por integratec. En lo per- sonal, me ha servido para seguir en con- tacto con mi alma máter y estar entera- da de los eventos que se desarrollan en los diferentes campus del Tecnológico de Monterrey. Recibo la revista en Sui- za, en donde estudio una maestría en ne- gocios internacionales, en la Universidad de Lausanne. Además, he hecho un in- tercambio en la Escuela de Negocios de Copenhague, de modo que puedo dar información referente a estos dos países, a quien tenga interés en ello.

Kattya Romero Morales (LIN’96)

O

FRECE EXPERIENCIA DESDE EL

R

EINO

U

NIDO

G

racias por mandar la revista Integratec hasta Bath, en el Reino Unido; ha sido una visita tan inesperada como grata. He leído la revista y me ha parecido acertada en la selección de temas, con los que se busca fortalecer los vínculos entre los egresados. Quiero poner mi granito de arena y escribir acerca de las experiencias que he vivido en este primer año de tra- bajo en Inglaterra, de esos pequeños de- talles que hacen la gran diferencia.

Walter Murguía (MSA’01)

D

ESEA COMPARTIR

METODOLOGÍA CON

E

X

-A-T

EC

Q

uiero felicitarlos por la excelente revis- ta que publican. La recibo puntualmente y leo con interés todos sus artículos; real- mente es de las pocas revistas que leo completas.

Me gustaría escribir un artículo sobre una metodología propia que ayuda a las em- presas a enfocar las estrategias de creci- miento a aquellas regiones en donde exis- ten mayores oportunidades. Con esta técnica hemos ayudado a incrementar sus ventas a empresas como Campbell's, Do- mecq, Cooper Tires, Sun Microsystems y Sabritas. Considero que muchas empre- sas y Ex-A-Tec podrían beneficiarse al poder conocerla, de modo que he deci- dido compartirla.

Juan Luis Landáburu (IMA’79)

L

EE

integratec

EN LA

R

EPÚBLICA

C

HECA

M

e gusta recibir integratecen Brno, República Checa, en donde realizo pro- yectos para una empresa mexicana que explora las potencialidades comerciales.

Asimismo, estudio la cultura de negocios de Europa del Este.

He disfrutado mi estancia por acá y me he dado cuenta de que el Tec nos prepa- ra para estar al nivel de competitividad para cualquier situación; sobre todo, nos enseña a tener una mente abierta al aprendizaje y a no limitarnos.

A la gente checa le resulta muy atractivo México y le interesa saber todo acerca de nosotros... y qué puedo decir de las chi- cas que son muy hermosas y simpáticas.

Los felicito sinceramente por esta exce- lente publicación, que me motiva cada trimestre; me hace sentir orgulloso de ser Ex-A-Tec.

Efraín Pardo (IIS’98)

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C O N T E N I D O

integratec

EN PERSONA

28 Innovan con juguetes tecnológicos Rodrigo (IIS’00) y Rodolfo (LCC’96) Laddaga López repe- tían, de niños, que pondrían una juguetería. Hoy, sus juguetes los posicionan como líderes del mer- cado de soluciones tecnológicas en varias ciudades de México.

30 Primero, la docencia

“Querer lo que se enseña y a quien se enseña”. Así define su vocación Margarita del Valle de Montejano (LLM’63, MLE’70), profesora del Campus Cuernavaca, quien sostie- ne que lo primero es la docencia, oficio que desempeña con el mis- mo entusiasmo 39 años después de que empezó a ejercerlo.

EN CONTACTO

32 Notas de Asociaciones

MATICES

36 Objetivos de vida: cómo planear el éxito profesional 38 Maktub y el camino al ser humano

integratec, D. R. ©, es una publicación trimestral para los egresados del Tecnológico de Monterrey. Trimestre: enero-marzo de 2004. Tirada: 35 mil ejemplares. Certificado de Licitud de Título No. 8648 y Certificado de Licitud de Contenido No. 6093. Reserva del Uso Exclusivo del Título No. 3700-94, otorgada por la Dirección General de Derechos de Autor. Registro postal como publicación periódica 005 0188 Características 2292 52212. Se prohíbe la reproducción total o parcial del contenido de esta revista por cualquier medio sin previo y expreso consentimiento por escrito del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey a cualquier persona y actividad que sean ajenas al mismo. Los artículos firmados son responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan la opinión del Instituto Tecnológico y de Estudios Su- periores de Monterrey, con dirección en Ave. Eugenio Garza Sada No. 2501, C. P. 64849, Monterrey, N. L.

EN ESTE NÚMERO

Mensaje del Rector ...2

Correspondencia ...3

Quantos ...39

Agenda...40

DESDE EL TEC

5 Nuevos programas para los nuevos tiempos 10 Central de Veracruz, un campus privilegiado 12 Del México que soñamos

16 La perspectiva crítica en la alfabetización 20 Acuerdo migratorio, sólo un principio

VISIÓN

22

Servicio comunitario para transformar el futuro

Con la firme idea de que el desa- rrollo se construye, no se espera, egresados, estudiantes y profeso- res del Tecnológico de Monte- rrey apoyan a comunidades del país para que aprendan a adminis- trar mejor su propio negocio, mejoren su calidad de vida y sus habilidades de razonamiento y cuiden su medio ambiente. Su trabajo no impacta los indicado- res macro del país, pero transfor- ma el futuro de una persona, fa- milia o comunidad.

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integratec / ene-mar ‘04 5

Desde el Tec

DESDE EL TEC

E

l inicio del siglo 21 ha estado mar- cado por el cambio como constan- te, y por variados desafíos. La vi- gencia y renovación del Estado-nación, la convergencia de las ciencias biológicas y la ingeniería, un entorno laboral suma- mente competido, y la necesidad de ciencia y tecnología que faciliten el trán- sito del país al desarrollo, son cuatro de las exigencias más notorias de la actual realidad nacional.

El Tecnológico de Monterrey no ignora esto, y por ello ha rediseñado los más de 100 programas de posgrado y las carre- ras profesionales que ofrece, pero tam- bién impulsa nuevos planes de estudio, a tono con los nuevos tiempos.

Un ejemplo es el de la Escuela de Gradua- dos en Administración Pública y Política Pública, que responde a la primera de las

exigencias mencionadas, con sus propues- tas de fortalecer y replantear el Estado en este siglo 21. Hace su parte la nueva carre- ra de Ingeniero Biomédico, al representar la convergencia de la biología con la inge- niería, la ola que ha revolucionado las for- mas de entender los negocios en el mundo.

Por su parte, las modalidades profesionales preparan los nuevos perfiles de quienes do- minarán el mercado laboral en las próxi- mas décadas. Por último, se ha fortalecido la oferta de programas de doctorado, con un modelo único en su alcance y concepto.

EGAP, nuevas políticas para los nuevos tiempos El Tecnológico de Monterrey ha participado siempre en la escena pública.

Un 16 por ciento de los gobernadores mexicanos son Ex-A-Tec y –hasta el año

2000– el 10 por ciento de los alcaldes de toda la República también lo eran.

Con el fin de empujar institucionalmente tal liderazgo, el Tecnológico ha abierto la EGAP (Escuela de Graduados en Ad- ministración Pública y Política Pública).

Como explica Teresa Almaguer (DEE’02), su directora académica, para distinguirse sobre las escuelas de Ciencias Sociales y Humanidades de mayor presti- gio en México, se han firmado convenios de colaboración en las siete maestrías que hasta la fecha ofrece la EGAP: Adminis- tración y política públicas, Derecho, De- recho internacional, Estudios internacio- nales, Análisis político y medios de infor- mación, Prospectiva estratégica y Gestión pública aplicada, esta última ofrecida por medio de la Universidad Virtual. Estos convenios han tenido como requisito que

por Enrique Huerta (MCO’00)

Nuevos planes de estudio y áreas de concentración componen la apuesta

que el Tecnológico de Monterrey plantea para los nuevos tiempos.

Nuevos programas

nuevos tiempos para los

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DESDE EL TEC

la universidad colaboradora cuente con programas, similares a los de la EGAP, clasificados en los primeros cinco a nivel mundial. Entre las universidades que han firmado con la EGAP se encuentran la Universidad de Har vard, la Universidad de George- town y la Universidad Autónoma de Barcelona.

Tales instituciones, explica Almaguer, apoyarán el desarrollo curricular de los programas, organizarán estancias de verano para los alumnos, participarán en el diseño de programas de educa- ción continua para funcionarios públi- cos y ejecutivos de empresa, y colabo- rarán con profesores de la EGAP en proyectos conjuntos de investigación, relevantes a las necesidades de México y Latinoamérica.

Se trata, en suma, de formar los cua- dros y recursos humanos que permitan establecer nuevas políticas para los nue- vos tiempos.

Ingeniero biomédico, excelencia para la bioeconomía Las características de la vida cotidiana, la ciencia y la economía en este inicio de si- glo convergen en la biomedicina, una área de fuerte desarrollo que también sintetiza las exigencias de los profesiona- les de los nuevos tiempos.

Por un lado, la expectativa de vida aumen- ta cada año, junto con las edades para ca- sarse y procrear. El ritmo de vida, además, es mucho más intenso que en el pasado reciente. Entre las implicaciones inmedia- tas que ello supone está la reducción de la edad para los primeros infartos y la ten- dencia a la reducción de la talla de los ni- ños, cuyas madres no tienen la calidad de vida que un embarazo requiere. Por otro lado, el descubrimiento científico que ha marcado el inicio del siglo es la develación del genoma humano, el código genético cuya interpretación llenará los anales de la literatura especializada en las décadas por venir. Un aspecto igualmente importante

es que la economía basada en cuestiones biológicas ha superado con creces a la eco- nomía de la información y, en ella, los paí- ses emergentes tienen mucho por decir.

El Tecnológico de Monterrey ha respondi- do a este reto con la apertura de la carrera de Ingeniero Biomédico. Sus egresados apoyarán las cuestiones tecnológicas en hospitales, desarrollarán artefactos electró- nicos en auxilio de la salud, e innovarán en materia genética y fisiológica, entre otras áreas de desarrollo. El Tecnológico es la primera institución de educación superior en México, y una de las primeras en el mundo, en aprovechar la infraestructura con la que ya cuenta en Ciencias de la Sa- lud (hospital-escuela, profesores de medici- na e ingeniería de tiempo completo, apren- dizaje basado en problemas…) para impul- sar esta disciplina, según apunta Jesús Iba- rra, director académico de la carrera.

Ibarra enfatiza que el plan de estudios con- tiene una residencia en el Hospital San Jo- sé Tec de Monterrey, que también forma uno de los requisitos de la carrera de Mé- dico Cirujano. El currículo integra mate- rias de ingeniería, medicina y biología ce- lular, así como estancias optativas en hos- pitales-escuela del extranjero, como los hospitales infantiles de Texas y Toronto, la Escuela de Medicina de Baylor (Houston), y la Universidad de Ilanova (Pensilvania).

Una de las innovaciones pedagógicas de esta carrera es la fuerte presencia de la tele- medicina, un campo de aplicación práctica de los conocimientos de esta ingeniería.

Modalidades profesionales:

nuevos profesionistas para nuevos mercados Para responder a tiempos marcados por la competencia feroz en el mercado pro- fesional, el Tecnológico de Monterrey ha abierto el programa modalidades profe- sionales. Se trata de áreas de concentra- ción que darán un sello propio a cada profesionista Ex-A-Tec, a fin de darle fortaleza a sus opciones de empleo. Así lo puntualiza Bárbara Valle, directora de Desarrollo Curricular.

En el más reciente y fuerte impulso de vin- culación del Tecnológico con el mercado laboral, los estudiantes podrán cursar ma- terias específicas y realizar proyectos que les permitirán enfocar su carrera hacia una

La Escuela de Graduados en Política Pública y Administración Pública

prepara a los nuevos estadistas.

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integratec / ene-mar ‘04

DESDE EL TEC

7 determinada área de interés profesional.

Así, los egresados del Tecnológico po- drán obtener –además de su título pro- fesional– un certificado en alguna de las modalidades: bicultural, experiencia pro- fesional, emprendedora y de concentra- ción profesional.

El empleador podrá estar seguro –en el caso de la modalidad bicultural– de que contrata a un profesionista preparado para el mundo global, que cuenta con una visión internacional del campo de conocimiento de su carrera. En el caso de la modalidad experiencia profesional, al egresado lo caracterizará su cosmo- politismo, resultado de haber pasado seis meses de su vida estudiantil dedica- dos a la solución de problemas concre- tos en empresas de clase mundial. Por su parte, quien curse la modalidad em- prendedora contará con los conocimien- tos y la infraestructura necesarios para el arranque de negocios, en la Incuba- dora de Empresas. Finalmente, la mo- dalidad de concentración profesional otorgará el dominio de una disciplina distinta a la de la carrera de origen, a manera de área menor de concentra- ción, describe Bárbara Valle.

Innovaciones educativas que el Tecnoló- gico explora ya con éxito son las dobles titulaciones y la modalidad en investiga- ción. La primera continúa la lógica de la internacionalización, y ha tenido un no- table avance en el Campus Guadalajara, por ahora promotor de estancias que permiten obtener diplomas de doble ti- tulación en el área de negocios de la Universidad Estatal de San Diego (EUA), la Universidad La Trobe (Aus- tralia) y la Escuela Superior de Comer- cio (Francia). Por otro lado, aquellos es- tudiantes a quienes se les ha inoculado con el virus de la ciencia, pueden reali- zar estancias en centros de investigación y titularse mediante tesis, aunque por ahora esa opción se reduce al área de Química.

Excelencia e internacionalización:

ingredientes de los doctorados Una de las cosas que se hacen bien en el Tecnológico de Monterrey, es la investi- gación científica. Los números son ro- tundos: más de 100 programas de pos- grado, campus que cuentan con hasta 30

centros de investigación, y la más alta proporción de profesores con doctorado y estudiantes de posgrado que tenga ins- titución alguna en Iberoamérica.

En efecto, los programas se han robus- tecido y reforzado, según explica Fran- cisco Javier Cantú (ISC’73), director de investigación. Un ejemplo de ello es el doctorado en Ciencias en Ingeniería.

Abierto en 1990 como un doctorado en Ingeniería industrial, a partir de agosto ofrece también áreas de especialización en Mecatrónica, Ingeniería Civil, Biotec- nología y Sistemas ambientales. El pro- grama se enlaza a nueve centros de in- vestigación, siete Cátedras (fondos de 1.5 millones de pesos al año para investigación) y más de 30 profesores in- vestigadores. El selecto grupo de estu- diantes (cuatro hasta la fecha), puede participar en alguno de los proyectos en los que –en cooperación con los grupos de investigación líderes en el mundo– se han invertido más de 50 millones de pe- sos para desarrollo de innovaciones. Sin duda se trata de un espacio privilegiado, al menos en Iberoamérica.

Un caso similar es el programa doctoral en Tecnologías de información y comu- nicación. Iniciado una década atrás co- mo un doctorado en Computación, ofrece ahora tres especialidades: Sistemas inteligentes, Ciencias de la computación, y Electrónica y telecomunicaciones, agrega Cantú.

El posgrado además ha sido reforzado por una oferta de becas de excelencia.

Para ser candidato a los beneficios de una beca doctoral, el estudiante necesita ser admitido por una Cátedra de Investiga- ción y ser alumno de tiempo completo.

También la Escuela de Graduados en Ad- ministración Pública y Política Pública ha implementado un fondo similar para be- cas, con lo que se pretende que los mejo- res estudiantes de Latinoamérica vengan al Tecnológico y se conviertan en los nue- vos profesionales de los nuevos tiempos.

Así es como el Tecnológico de Monte- rrey responde a los desafíos que este ini- cio de siglo ha preparado para los profe- sionistas del nuevo milenio.

Los ingredientes básicos de los doctorados son la alta exigencia y la capacidad de internacionalización

que requiere el perfil de los estudiantes.

(10)

Para mayores informes, los interesados pueden comunicarse con Paola Sánchez (LIN’95, MA’99), de la Coordinación de Estudios de Posgrado en el Extranjero; acudir al Centro de Información de Programas Internacionales del Campus Monterrey; o llamar al teléfono (81) 8328 4263, fax (81) 8328 4492, correo electrónico: [email protected].

E D U C A C I Ó N I N T E R N A C I O N A L

Becas de Posgrado

ALEMANIA

Instituciones: DAAD- Leibniz

Nivel de estudios ofrecido: Doctorado y posdoctorado Áreas del conocimiento: Todas

Límite para la entrega

de documentos: Enero de 2004

Instituciones: Gobierno de Bélgica

Nivel de estudios ofrecido: Posgrado, doctorado e investigación Áreas del conocimiento: Tecnología, Ciencias, Artes y Humanidades Límite para la entrega

de documentos: Enero de 2004

Instituciones: Eiffel Excellence Program – Universidades francesas Nivel de estudios ofrecido: Posgrado

Áreas del conocimiento: Ingeniería, Economía, Administración, Leyes y Ciencia Política

Límite para la entrega

de documentos: Febrero de 2004

Instituciones: Gobierno de la República de Irlanda Nivel de estudios ofrecido: Posgrado

Áreas del conocimiento: Todas Límite para la entrega

de documentos: Mayo de 2004

Instituciones: Programa ALBAN de la Unión Europea Nivel de estudios ofrecido: Maestría y doctorado

Áreas del conocimiento: Todas Límite para la entrega

de documentos: Febrero de 2004

Instituciones: Comexus, Motion Picture Association y Grupo de Exhibidores Mexicanos Nivel de estudios ofrecido: Maestría

Áreas del conocimiento: Cine Límite para la entrega

de documentos: Marzo de 2004

BÉLGICA

FRANCIA

IRLANDA

COMUNIDAD EUROPEA

ESTADOS UNIDOS

Cómo ser notario público en Estados Unidos

María de Lourdes Jiménez Romero (LRI’01)

E

l 8 de agosto de 2003 recibí mi nombramiento como notaria pú- blica, en Nueva York. Dado que soy Licenciada en Relaciones Interna- cionales y no abogada, me ha parecido interesante escribir algunas líneas para aclarar las diferencias que hay entre ser notario público en México (notario lati- no) y serlo en Estados Unidos (notario sajón).

Comenzaré por decir que, en ambos ca- sos, el título de notario público es una distinción. Por tal razón, tanto en Méxi- co como en Estados Unidos se requiere comprobar un buen carácter moral y con- tar con un nivel de estudios mínimo. Sin embargo, mientras que en México esta

oportunidad se presenta exclusivamente entre quienes poseen una licenciatura en Derecho, en la Unión Americana puede concederse a quien ejerza cualquier otro tipo de título académico. En el caso de poseer una licenciatura mexicana, ésta de- be ser equiparable a un Bachelor Degree- College Level.

Un rasgo común para la posesión del título en ambos países es tener conoci- miento del sistema legal en donde se realiza la actividad. En este sentido puede decirse que para un notario pú- blico en México, el conocimiento se forja a través de la práctica del Derecho en puestos públicos; en contraste, en Estados Unidos se adquiere a través del

estudio de los códigos y de la práctica pública o privada.

Tanto en México como en Estados Uni- dos el candidato al título presenta un exa- men que comprende los conocimientos generales de la Ley y los puntos particula- res de la función de un notario. No obs- tante, mientras que los exámenes en Mé- xico son varios, más extensos y de oposi- ción; en el país del norte se presenta un examen único y escrito que, además, es un requisito ineludible. No se puede decir que ocurra lo mismo en México, en don- de la discrecionalidad ha sido la norma.

Una vez que una persona ha obtenido el título de notario, la forma en la que éste

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integratec / ene-mar ‘04 9 Para obtener información sobre otros programas o alternativas de estudio en el extranjero, consultar la siguiente dirección... http://www.mty.itesm.mx/rectoria/pi/posgrado

afecta sus demás posibilidades labora- les es diferente, según el país en el que se encuentre. Así, en México existen ciertos aspectos que restringen el de- sempeño profesional que un notario público podría llegar a tener en algu- nos ámbitos fuera de la notaría, con el fin de garantizar la imparcialidad en su trabajo. En cambio, en Estados Uni- dos no hay ningún tipo de impedi- mento que coarte el ejercicio profesio- nal de un notario en diversas áreas.

Pero la diferencia más importante ra- dica en las funciones. Un notario me- xicano se encarga de redactar actos que se consideran auténticos, veraces y

solemnes. En pocas palabras, un docu- mento se presume cierto gracias a la intervención del notario. En cambio, una persona con el mismo cargo en Estados Unidos no posee la facultad de legalizar documentos ni ejercer funciones de tipo jurídico, pues su única función es la de otorgar validez a las firmas. Esto quiere decir que un documento notariado en Estados Uni- dos sólo indica que quien lo presenta y/o ejecuta es quien dice ser, y nada más.

A pesar de la marcada diferencia que existe entre las funciones de un no- tario latino y uno sajón, no puede

decirse que las de este último su- pongan necesariamente un menor grado de responsabilidad. La auten- ticación de firmas es cada vez más importante debido a los problemas de robo de identidad y de terroris- mo que están latentes en el ámbito internacional y sobre los cuales Esta- dos Unidos de Norteamérica presta mucha atención.

Las diferentes pautas que cada uno de los países marca para la obtención y el ejercicio de este título resultan muy in- teresantes para quien alguna vez haya considerado esta opción como posible forma de vida.

Prácticas profesionales en China, experiencia para recomendar

E

n enero de 2002 me topé con un cartel que promovía el programa interdisciplinario de verano (summer student program) de la empresa EDAW. El prograba terminaba con un taller de dos semanas en Pekín, que tendría como resultado un ambicioso proyecto de desarrollo urbano.

Luego de aplicar, fui seleccionado y a principios de junio estaba ya en la ofi- cina de EDAW de San Diego, Califor- nia, para llevar a cabo mis prácticas profesionales. Ahí participé en varios proyectos de planificación urbana y de normas ambientales en la construc- ción. Todas estas actividades me permi- tieron poner en práctica tanto los co- nocimientos que había adquirido du- rante la maestría –planificación urbana, en Colorado– como los de mis estudios profesionales.

Aunque por lo regular el taller antece- de a las prácticas profesionales, duran- te 2002 se invirtió el orden, como consecuencia del brote de SARS en

Asia y con la esperanza de ganar tiem- po mientras se controlaba la epidemia.

Emprendimos el viaje una vez que la Organización Mundial de la Salud le- vantó la cuarentena de Pekín.

A inicios de agosto me reuní en China con participantes provenientes de Es- tados Unidos, Hong Kong, Australia, Inglaterra, Suecia, India y el mismo país anfitrión. El taller comenzó con una serie de visitas a los sitios más em- blemáticos de la capital y, por supues- to, la Universidad Tsinghua, sede de trabajo. Posteriormente, tuvimos una serie de conferencias dictadas en diver- sos campos.

En todo momento estuvimos apoyados por expertos de EDAW y de otras em- presas líderes, así como por los acadé- micos de Tsinghua y de la Universidad de Pekín. En cuanto al cliente se refie- re, pudimos dialogar con él para cono- cer sus expectativas, a fin de generar un diseño urbano que, además de ser práctico, funcional, ambientalmente

amigable y económicamente rentable, fuera de su agrado.

Luego de tres días con jornadas de 20 horas de trabajo, terminamos la pro- puesta y la presentación final. Para or- ganizar una presentación ejecutiva de clase mundial, recibimos la asesoría del director general de EDAW, quien voló de San Francisco a Pekín, exclusiva- mente con este fin.

Finalmente, frente a un centenar de personas, los 16 integrantes expusimos nuestras ideas e innovaciones, así como el concepto del proyecto y las razones por las cuales creíamos que nuestra pro- puesta era mejor que cualquiera otra.

Hoy estoy de nuevo en la Universidad de Arizona, para graduarme, y puedo decir que esa experiencia cambió mi vida: abrió mis horizontes y me permi- tió ver que los Ex-A-Tec contamos con todos los elementos para competir y triunfar en cualquier rincón del mundo.

Carlos Rojas Salazar (LAE’97)

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B

añado por el Golfo de México, el estado de Veracruz se constituye como un lugar único en el que se encuentran colores, aromas, historia, hos- pitalidad y cultura. Su generoso clima de trópico permite una agricultura que pro- porciona algunos de los más selectos fru- tos del mundo: el primer café gourmet de México y la única vainilla natural del pla- neta. Veracruz aloja también al caudaloso Papaloapan, y a ríos navegables como el Pánuco, el Tuxpan y el Coatzacoalcos.

Sus magníficos escenarios naturales com- prenden algunos de los más imponentes volcanes de la Sierra Madre Oriental, co- mo el Pico de Orizaba y el Cofre de Pe- rote. Costa, selva, bosque, montaña, de- sierto… Veracruz lo tiene todo.

A lo largo y ancho de esta diversa geo- grafía, el visitante puede percibir el am- biente de alegría y amabilidad de sus ha- bitantes. Resulta un agasajo descubrir la riqueza folclórica del Tajín, en Papan- tla, en donde los voladores desafían la

gravedad bailando en el cielo para soli- citar la llegada de las lluvias. O pasear bajo la luna, en la mágica laguna de Ca- temaco. O conocer en Xalapa, capital del arte y las ciencias, el Museo de An- tropología e Historia, uno de los más importantes a nivel nacional. O festejar en los portales o el malecón de Vera- cruz, al ritmo de la música, toda la ale- gría de un carnaval que se prolonga más allá del clásico febrero.

La gastronomía veracruzana es un atrac- tivo más de estas tierras. Legado de la di- versidad histórica, geográfica y climática, la cocina virreinal, indígena y africana han logrado fusionarse para ofrecer una de las más complejas y deliciosas cocinas de México y el mundo.

Visita obligada es Córdoba, conocida como la Ciudad de los 30 Caballeros, en honor de sus fundadores. Ahí se firma- ron los tratados que garantizaban la in- dependencia de España, en agosto de

Cuna de la civilización latinoamericana, Veracruz guarda una singular riqueza cultural, natural, geográfica...

Enclavado en el corazón de esta entidad, el Campus

Central de Veracruz es, sin duda, un campus privilegiado.

Mónica del Río Torre (IIS’02)

Saúl Ramírez

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DESDE EL TEC

1821. En pleno centro histórico, se pue- de disfrutar de sus portales, mientras se degusta un café.

Por su situación geográfica, la región Córdoba-Orizaba resulta privilegiada cuando se trata de hacer negocios; pue- de decirse que es la puerta hacia el sures- te mexicano. Se localiza a 100 kilóme- tros del puerto más importante del país y a 300 del Distrito Federal, el mercado más grande de Latinoamérica. Además, la red de autopistas hace a esta región muy accesible.

Al prestigio del estado de Veracruz contribuyen sus universidades, que lo nutren de profesionistas de calidad y excelencia. Particularmente desde 1981, año en que abrió sus puertas el Campus Central de Veracruz, destacan los egresados del Tecnológico de Monterrey.

Este campus ofrece a la región innova- doras formas de relacionarse con las em- presas, a través de programas en los que profesores y alumnos participan como consultores, en Centros de Apoyo al Desarrollo (CAD); se trata de una valio- sa contribución a la competitividad em- presarial. Algunos de estos esfuerzos se han materializado de manera exitosa en

los programas Exporta, que apoya a la mediana empresa en sus objetivos de incorporarse al comercio internacional, y Liderazgo, que contribuye al desarrollo del capital humano de las organizaciones.

Adicionalmente, en el Campus Central de Veracruz se ofrecen diplomados, ta- lleres y seminarios de actualización, en- focados a profesionistas y hombres de empresa que quieren desarrollar los co- nocimientos necesarios para un mundo empresarial competitivo, global y cam- biante. Con el programa de Dirección al Crecimiento, ofrecido a las empresas, se busca dar herramientas y técnicas necesa- rias para la toma eficaz de decisiones de negocios.

Aprovechando la riqueza de la región, se están creando sinergias desde la denomi- nada incubadora de empresas, con parti- cular énfasis en la agroindustria. Otro de los innumerables proyectos de este cam- pus se enfoca en la seguridad, a través del programa Hormigas, con el que se pre- tende dar pronta respuesta a casos de de- sastre natural.

En definitiva, el Campus Central de Ve- racruz, junto con el Campus Chiapas, constituye una ancla de desarrollo para el sureste de México.

La región Córdoba-Orizaba ocupa un lugar de privilegio

para hacer negocios:

puerta al sureste, se localiza a 100 kilómetros del puerto

más importante del país y a 300 del Distrito Federal.

Ahí se encuentra el Campus

Central de Veracruz.

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Del México

que soñamos

DESDE EL TEC

Del México

que soñamos

Santiago Creel Miranda E

l Tecnológico de Monterrey ha cumplido 60 años. En este tiem- po, sus egresados han contribui- do al desarrollo y a la transformación del país en múltiples campos del conoci- miento y de la actividad humana. En la empresa, en la industria, en las ciencias, en la política… el Tec ha producido pro- fesionales altamente calificados y, sobre todo, comprometidos con la comunidad.

Si algo distingue a los integrantes del Tec es eso: su compromiso y su alta participa- ción desde el punto de vista social.

Los Ex-A-Tec han sido agentes de cambio que han transformado el rostro del país; su economía, su cultura y su política.

Cuando me invitaron a dar esta conferencia con motivo de los festejos de aniversario, hubo algo que me movió a recordar cómo era la vida del país cuando yo era estudian- te. En mi época no usábamos computado- ras, sino calculadoras de bolsillo. Las com- putadoras sólo las usaban científicos de ba- ta blanca y un ejército de perforistas tenía

Reuters

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integratec / ene-mar ‘04

DESDE EL TEC

13 que preparar las tarjetas con las instruccio-

nes para ellas.

De aquella época recuerdo a un Gobier- no que estaba prácticamente en todos la- dos: en la economía, en la cultura y en los medios de comunicación. Había fi- deicomisos y empresas estatales que bro- taban bajo cualquier pretexto. A la me- nor provocación surgía un decreto con un fideicomiso, con una empresa paraes- tatal: llegaron a existir más de 2 mil em- presas con participación pública en aquel entonces.

Recuerdo también a una oposición que apenas generaba su espacio. Lo impor- tante era ganar la candidatura del parti- do oficial y no las candidaturas sujetas al escrutinio de las urnas. La Secretaría de Gobernación era un aparato de control político y policiaco; ahí se decidía qué partidos podían competir, qué candida- tos triunfaban, en qué elecciones, quién dirigía a los sindicatos del país, a cuál empresario se castigaba o premiaba, y a cuál opositor se perseguía con saña.

Ahora acerquémonos un poco en el tiempo y situémonos ya no en un pasado tan remoto, sino en el de hace 15 años, el de las elecciones de 1988. Como sabe- mos, ese año cayó el sistema electoral de la antigua dictadura… se cayó de caerse y se calló de callarse.

Hace menos de una década el presi- dente de la República tenía a su dis- posición prácticamente todos los puestos políticos. Él controlaba las grandes organizaciones corporativas del Estado, a la mayoría de los me- dios de comunicación y los sindicatos e, incluso, a una buena parte de las organizaciones empresariales. Todo

esto, afortunadamente, ha cambiado de manera radical. Y no por “genera- ción espontánea”, sino porque mu- cha gente se propuso que las cosas cambiaran.

Y es que así como los estudiantes del mundo fueron pasando de la regla de cálculo a la calculadora de bolsillo y lue- go a la computadora personal, los mexi- canos fuimos creando instituciones y construyendo espacios para la plurali- dad, para la libertad económica y so- cial… para la democracia, en definitiva.

Algunas personas nos comprometimos de lleno con la apertura política. A mí me tocó el enorme privilegio de partici- par en la reforma política, quizá la más importante que ha tenido el país. Me re- fiero a la reforma de 1996, cuando se creó la autonomía del Instituto Federal Electoral y se construyó la reforma polí- tica de mi ciudad, el Distrito Federal.

Pertenezco a una generación en la que algunos jóvenes dudaron de las bonda- des de la lucha pacífica y por ello inten- taron cambiar al país por otros medios.

Cuando yo era estudiante, algunos de esos jóvenes murieron en enfrentamien- tos, fueron asesinados o simplemente desaparecieron. Para hablar con justicia, habría que decir que durante esos suce- sos también fallecieron miembros del ejército mexicano y personas inocentes, en manos de grupos radicales. Y es que la violencia y la ilegalidad constituyen –de uno y del otro lado– un método equivocado, tanto política como moral- mente. Por fortuna, al final prevaleció la vía institucional: México pudo transfor- mar su sistema político porque hubo, en todos los partidos, personas que insistie- ron en ir por el camino pacífico y legal.

El México que soñamos no será posible sin las grandes reformas estructurales. Éstas deben hacerse con el concurso de todos, para que sea el interés público,

y no el privado, el que quede en la Ley.

Reuters

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El país cambió también porque hubo muchos que creyeron tenazmente en la vía de las urnas, comenzando con los partidos de oposición. Mientras unos apostábamos todo por los votos, hubo otros que también lucharon organizán- dose con independencia del Gobierno, como aquellos jóvenes solidarios del te- rremoto en la Ciudad de México, en 1985. Creímos que la alternancia era po- sible, y vimos el resultado con la toma de la presidencia de Vicente Fox.

México cambió, es cierto, pero es un país que aún tiene muchos pendientes.

Son cuestiones que exigen de todos no- sotros un compromiso de trabajo, de diálogo, de innovación y de coopera- ción. Somos un país que todavía necesi- ta de grandes transformaciones y que no puede darse el lujo de detenerse mientras va en marcha. México es –si se me permite la comparación– como un vehículo que tiene 100 millones de pa- sajeros y que debe ser reparado mien- tras continúa caminando: de este tama- ño es el reto que tenemos ante noso- tros. Para lograrlo, habrá que mirar de frente los problemas y hablar con clari- dad y serenidad.

Es una realidad que los avances en la economía y en la política no han podi- do abatir la desigualdad ni la pobreza.

Éste es el primer punto en el cual debe- mos estar de acuerdo: existe una gran desigualdad social y mucha pobreza. Es necesario, entonces, que las personas y las regiones menos favorecidas puedan

obtener beneficios reales de los avances económicos, políticos y sociales que tie- ne el país. Sólo esto significa avanzar verdaderamente a una sociedad más jus- ta y más eficiente. Pero para poder ha- cerlo, hay que abordar cuestiones fisca- les y presupuestales.

Nuestro país requiere de un sistema fis- cal moderno, más acorde a las necesida- des de la población. El Gobierno, en sus tres niveles, precisa contar con los recur- sos suficientes para hacer frente a los re- tos del país, sin caer en la indisciplina fis- cal. Debemos pasar de un sistema fiscal altamente dependiente del precio inter- nacional del petróleo, a otro en el que aumente la base de contribuyentes, en el que el cobro de impuestos sea eficaz y, sobre todo, transparente.

Asimismo, hay que modernizar los mer- cados laborales y la normatividad en es- ta materia, dado que los cambios tecno- lógicos y la competencia creciente por los mercados nos obliga a ello. No nos podemos quedar rezagados de la inten- sa competencia mundial en la cual nues- tros socios comerciales tienen normas muy avanzadas. No podemos seguir siendo un país en subdesarrollo en este sentido.

Otro retraso que es fundamental aten- der es el de la infraestructura del país.

Tenemos que poner y mantener al día las carreteras, las telecomunicaciones, el suministro de energía eléctrica y los hi- drocarburos. Sin esto, México no podrá

avanzar al ritmo que es necesario. Por el contrario, si realmente nos esforzamos por mejorar nuestra infraestructura, ga- naremos competitividad y lo que le si- gue a esa competitividad es más em- pleo, y lo que le sigue a éste es el bie- nestar social.

Se trata –sin duda– de una tarea formida- ble. Para todos nosotros esto es un reto en el que hay que mirar siempre hacia adelante, hacia el futuro. Se requiere una visión sin miopías, pero sobre todo sin mezquindades. No sería justo cuidar so- lamente nuestro espacio, lo propio, lo más cercano. Por eso es que, comenzan- do con el Gobierno federal y los partidos políticos que están representados en el Congreso, debemos anteponer los inte- reses a las demandas ciudadanas y a nues- tras aspiraciones de corto plazo.

Como podemos darnos cuenta, aún en plena democracia nuestra meta no está, de forma alguna, concluida. No basta haber llegado al Gobierno por la vía de las urnas ni tampoco tener elecciones li- bres para los años futuros. Ahora nuestro objetivo es que esa democracia que he- mos construido juntos pueda transfor- marse en una democracia eficaz.

A diferencia del pasado, hoy no hay nin- guna certeza sobre quién pueda ganar las siguientes elecciones federales. Sólo tene- mos certidumbre en cuanto a las reglas electorales, pero hay una buena dosis de incertidumbre respecto de quién puede formar el Gobierno en el año 2006.

La lenta transición a la democracia inició en 1987,

cuando los mexicanos se dieron cuenta del poder de su voto, y culminó en 2000. Ahora es tiempo de los grandes cambios,

del México que soñamos.

Reuters

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DESDE EL TEC

15 Lo anterior constituye un estímulo para

abordar desde ahora los grandes proble- mas nacionales; es una virtud de la alter- nancia. Pero el cambio de los actores no basta. También es necesario promover el cambio de las conductas. Esta transfor- mación es a menudo más lenta, porque está sujeta a cuestiones y a inercias de ti- po cultural. Pongo un ejemplo de ello: el presidencialismo autoritario ha termina- do, pero muchos siguen pensando en él al estilo del viejo régimen, en un presi- dente como una suerte de gran Tlatoani todopoderoso, sin darse cuenta de que las cosas ahora son distintas.

Tenemos que terminar con la lógica pa- siva de un “papá gobierno” que todavía algunos añoran; el que todo lo puede y todo lo resuelve. Debemos entender que la participación ciudadana –la que realizamos día a día aunque no se note y aunque probablemente sea silenciosa–

es la que genera la fuerza de la demo- cracia. La participación ciudadana gene- ra también la responsabilidad comparti- da y, a la vez, da nacimiento a un siste- ma mayor de libertades y mayor digni- dad para todos. Habrá que terminar con la percepción de que es más barato y más cómodo vivir en ese sistema pater- nalista que propiciaba la ilegalidad y la corrupción.

Hemos ya reflexionado lo suficiente acerca de muchos de los cambios que ha vivido el país en estas últimas décadas, y he compar- tido con ustedes mi opinión sobre los cam- bios que considero urgentes y necesarios

para el futuro inmediato. Ahora quiero ha- cer un ejercicio diferente.

Tratemos de alzar un poco la vista y ver el futuro del país en los próximos 10 años. Creo que si en 1993 nos hubieran pedido imaginar al México de hoy, pro- bablemente muy pocos habrían pronos- ticado cambios tan profundos como los que hemos constatado todos los mexica- nos. Sólo algunos habrían podido hacer- lo: los capaces de soñar.

Soñar no cuesta y es una de las partes más productivas del ser humano, aunque no lo parezca. Quienes soñaron hace tiempo vislumbraron un panorama dis- tinto para la política actual. La política es el arte de los imposibles. La prueba está en que hoy vivimos una alternancia con- solidada, un poder judicial independien- te, un Congreso que cada día se convier- te en el ente central de la política nacio- nal. Por eso –y porque sé que es posible que las cosas continúen cambiando– me atrevo a imaginar cómo será el México del futuro.

Se trata de un México posible, democrá- tico, en el que todos debemos pagar nuestros impuestos y recibir, consecuen- temente, servicios públicos de la más al- ta calidad. Un México en el que los em- presarios inviertan y generen empleo, y en el que el Gobierno, lejos de ahogarlos en trámites excesivos, les brinda seguri- dad e incentivos, mientras premia la in- versión productiva. En este escenario, los mercados formales estarán consolidados,

y vivir en la informalidad o en la ilegali- dad resultará verdaderamente caro.

En el México que queremos, el gasto so- cial asegura mínimos de bienestar a la población. Aquí las personas mayores re- ciben pensiones dignas, las mujeres no son discriminadas, ni los niños, maltrata- dos. Por supuesto, es un país en el que prevalece la tolerancia hacia la diversidad y el respeto por los derechos humanos.

En él, ninguna persona se ve obligada a dejar su patria por hambre o por falta de oportunidades.

Se trata de un México en donde las leyes se respetan y en donde no cabe la impu- nidad. Las familias pueden salir a la calle sin miedo a ser asaltadas o robadas. Hay que soñar también con un México en el que cada estudiante tiene el privilegio de asistir a universidades de excelencia, y en el que al terminar los estudios todos en- cuentran la oportunidad de emprender un negocio propio o tener un empleo para seguir trabajando por su país.

Éste es el México que sueño. Para alcan- zarlo, se requiere que el Gobierno cum- pla su parte, pero también que cada me- xicano aporte lo mejor de sí.

Reuters

Santiago Creel Miranda es secretario de Gobernación. Ésta es una versión editada de la conferencia que brindó en el Campus Monterrey, en el marco de los festejos del 60o. Aniversario de la Institución.

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DESDE EL TEC

A

ctualmente podemos encontrar el adjetivo crítico en infinidad de libros, aplicado a distintos sus- tantivos. Así, es común hablar de lectura crítica, pensamiento crítico, pedagogía crítica, por mencionar sólo algunas de las denominaciones con más tradición desde los años 70. Además, tenemos el térmi- no alfabetización crítica o alfabetización crítica de los medios, que se refiere, más específicamente, a los tipos de lectura y de escritura que podemos encontrar en los medios de comunicación de masas.

La traducción que podemos adoptar pa- ra las denominaciones anteriores tiene que superar algunos problemas. El pri- mero es que el término en inglés literacy es de muy difícil traducción. Por otra parte, alfabetización sigue siendo un tér- mino muy general que nos induce a pen- sar sólo en los procesos mentales impli- cados en los primeros niveles de la lectu- ra y la escritura. No obstante, cuando se habla de literacy, nos referimos a todos los procesos de pensamiento y a todas las formas de reflexión que los humanos he- mos desarrollado a partir de la utiliza- ción de la lengua escrita.

Para entender el concepto de lectura crítica pongamos, por ejemplo, un caso

trivial, como el hecho de conectarse a la red y llegar a una página electrónica cuyo contenido nos asombre por alguna razón.

Sabemos que hoy, cualquier persona, con cualquier tipo de ideología, puede dar a conocer sus escritos en Internet. En ello consiste el derecho de la democracia, gra- cias a la cual todos podemos expresarnos.

Pero también sabemos que no hay filtros que puedan protegernos contra páginas que sustentan alguna ideología contraria a los valores fomentados dentro de nuestra sociedad.

Ésta es sólo una de las razones por las que la lectura crítica resulta hoy tan interesan- te. En una sociedad democrática en don- de no hay armas de violencia, en donde discutimos con ideas y con razonamiento, es importante que las personas y los ciu- dadanos sean críticos y sepan identificar las ideologías que subyacen en todos los discursos, a fin de entender qué es lo que verdaderamente están diciendo.

Las habilidades críticas suelen desarrollar- se a partir de la interacción de distintas personas, pues lo crítico es algo consus- tancial a lo social. Todos los individuos en sociedad tenemos ideas diferentes y nos interesa intercambiarlas para poder enriquecernos con las visiones del otro.

La perspectiva crítica en la

alfabetización

Daniel Cassany

En las sociedades democráticas no se hace la guerra, se dialoga.

Aquí, el término alfabetización toma un sentido superior al simple hecho de conocer

las letras. Supone tener una perspectiva crítica ante el mundo y, para eso,

hay que comprender cómo diferentes personas hablan español. Entender a otros

es comprender (se).

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DESDE EL TEC

17 De manera que lo crítico también nos in-

teresa para poder conseguir un nivel de conocimiento de la realidad más firme, más adecuado, más plural.

Entre las necesidades que nos motivan a adoptar una perspectiva crítica en la ac- tualidad están reconocer que Internet es un medio que nos exige una nueva forma de lectura y de escritura. Para navegar en su mar de datos y otorgarles fiabilidad, hay que aprender a determinar qué se es- conde detrás de un mensaje que contie- ne intereses, opiniones e ideologías que nada tienen que ver con nosotros. Por otra parte está la necesidad de compro- meternos en la disminución de la desi- gualdad social, lo cual implica dotar a to- das las personas de las herramientas nece- sarias para entender y producir discursos.

Finalmente está la necesidad de una nue- va concepción de lo que es leer y escribir, desde una perspectiva más social y menos sicológica.

Que todos los seres humanos tenemos exactamente los mismos procesos de lec- tura y escritura es una idea falsa. Durante estas últimas semanas que he viajado a distintos lugares, he comprobado que la forma como ustedes manejan el español en México es muy diferente a la forma en que yo lo hago en España. Y es que no sólo cambian las palabras, sino también la forma en la que la gente utiliza y aprende el lenguaje. De modo que los procesos mentales de lectura y escritura que tienen las personas de distintas partes del mundo contienen pequeñas diferencias relevan- tes. Por ello es que, más que hablar de al- fabetización, hay que hablar de alfabeti- zaciones sociales, en plural.

Son diversos los estudios que han desa- rrollado el concepto de alfabetización crítica; entre ellos, podemos destacar tres grandes grupos. El primero com- prende estudios específicos dentro del ámbito de la lectura; el segundo se com- pone de estudios generales relacionados con la pedagogía crítica y el pensamien- to crítico; finalmente está el grupo que involucra estudios lingüísticos más mo- dernos, centrados en el análisis crítico del discurso.

Ahora bien, las anteriores orientaciones pueden agruparse en dos grandes ten- dencias: una más sicolingüística y otra

más sociolingüística. Hasta hace poco, la enseñanza de la lectura y la escritura estaba dominada por la ciencia de la si- cología. Actualmente, sin embargo, la orientación sociolingüística parece ser la que se impone cada vez más. No se tra- ta de orientaciones opuestas, sino de puntos de vista complementarios que ponen énfasis en aspectos diferentes so- bre un mismo proceso: el saber leer y escribir.

Hay un juego interesante de metáforas que, desde una perspectiva sicolingüísti- ca, nos explica qué significa leer crítica- mente. Desde este ángulo, ya en los años 60 se hablaba de “leer las líneas”, “leer entre líneas” y “leer detrás de las líneas”.

Con “leer las líneas” se aludía a leer el sig- nificado literal de las palabras, lo cual es claramente insuficiente. Hablar de “leer entre líneas” sería buscar la comprensión de lo que no se dice literalmente. Por ejemplo, al decir: “Soy catalán, pero no ta- caño”, se puede entender que todos los ca- talanes somos tacaños, aunque yo no haya dicho eso en la primera afirmación. Esto se debe a que el “pero” que utilicé (como muchas otras palabras) tiene ese matiz de poder transmitir inferencias, de otorgar dobles sentidos, de incitar a la lec- tura entre líneas. Por

último, al “leer de- trás de las líneas”, ya no sólo se busca entender lo que se sugiere, sino todas las intenciones, pun- tos de vista e ideolo- gías que tiene la per- sona que escribió un texto.

A mi juicio, la orienta- ción sociolingüística resulta aún más inte- resante, así que a par- tir de este momento profundizaré en ella.

Un autor norteameri- cano, Frank Serafini, estableció hace tiem- po tres formas de con- cebir la lectura: una modernista, una transac- cional y una crítica. En po- cas palabras, la perspectiva

El modo en que distintos grupos sociales manejan el español es muy diferente.

No sólo cambian las palabras, sino también la utilización, el aprendizaje y los procesos

mentales del lenguaje.

Más que hablar de alfabetización,

hay que hablar

de alfabetizaciones sociales.

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DESDE EL TEC

modernista tenía como principio la idea de que el significado de la lectura siem- pre estaba en el texto y permanecía den- tro de él. Con el método transaccional se cree que el significado de la lectura es el resultado de la interacción entre el texto y el lector; es decir, la suma de las suge- rencias que aporta un escrito y los cono- cimientos previos de una persona. Final- mente, la perspectiva crítica es la que nos aporta una construcción más centrada en lo social.

En la perspectiva crítica se parte de que es mentira que la lengua refleje la verdad.

No es cierto que el lenguaje sea neutro o como un espejo de la realidad; como tampoco lo es que a cada palabra le co- rresponda un objeto de la realidad. Par- tamos del hecho de que, en principio, el lenguaje no existe. Es una abstracción.

Lo que existen son textos. Existe lo que ustedes están leyendo: el material que yo elaboré en un contexto determinado, en Barcelona, y que luego pronuncié en una conferencia para después transcribirse en otra parte. Eso sí que existe.

Podemos preguntarnos qué se puede hacer para fomentar este tipo de lectura.

Se trata más de una cuestión de actitud que de método. Es importante que se propicie la lectura y la discusión de lite- ratura auténtica, así como la participa- ción de los alumnos. También es impor- tante poner énfasis en los aspectos ideo- lógicos del texto, ayudar a los lectores a distinguir todos los significados posibles que un escrito puede tener, y transmitir la idea de que todos entendemos cosas distintas porque el significado está en nuestras mentes, también diferentes.

Tomando en cuenta lo anterior, no pue- de decirse que sólo uno de los significa- dos comprendidos sea el cierto, el bue- no, el verdadero o el único. Esto sería absurdo porque todos son ciertos y real- mente todos existen. Todas las personas entienden lo que entienden en sus men- tes y todas estas comprensiones corres- ponden a realidades diferentes. Leer crí- ticamente es, pues, adoptar este pensa- miento; entender que todas las varia- ciones son importantes en un texto

y empezar a comprenderlas.

A mediados del siglo pasado se decía que a través de una lectura crítica se podía captar perfectamente la realidad, estudiarla y entenderla, de manera que no importaba cuán diferentes fueran los orígenes de los lectores, pues todos per- cibirían la realidad del mismo modo. En cambio, la propuesta moderna, inspirada en el estructuralismo, nos dice que la for- ma en la que se observa la realidad no es neutral ni natural. Al contrario, todo el conocimiento es cultural y se basa en una determinada perspectiva.

Para ejemplificar lo anterior veamos lo que sucedió en una ocasión, cuando un periódico de Cataluña publicó una carta de un lector. Esta persona opinaba que le parecía mal que en las telenovelas catala- nas se utilizaran palabrotas vulgares por- que le parecía que eso era “bajar a las profundidades de la selva con las tribus primitivas”. Estoy seguro de que ustedes no estarían de acuerdo con el argumento que les dije de asociar una cosa con otra.

Ustedes en México tienen selvas –tienen la suerte de tenerlas– y pueden tener una visión diferente de lo que son estas cul- turas. A nosotros, en Europa, ya no nos quedan selvas y, por lo tanto, la visión que una persona puede tener de ellas es totalmente diferente. Leer críticamente

Es mentira que la lengua refleje la verdad. El lenguaje

no es neutro ni un espejo de la realidad. No existe,

es una abstracción.

Los que sí existen son los textos.

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integratec / ene-mar ‘04

DESDE EL TEC

19 el texto sería querer entender esto. Los

estudiantes de la universidad, en algunos casos, detectaron el estereotipo, en otros casos lo asumieron perfectamente y estu- vieron de acuerdo. Cuando después les hice notar que habían aceptado clara- mente ideas discriminatorias, entonces reaccionaron sorpresivamente diciendo:

“¡No es cierto, cómo ha podido ser!”.

En Australia, gracias al trabajo de autores como Peter Freebody y Allan Luke, se ha desarrollado una propuesta metodológi- ca para implementar una perspectiva crí- tica en el aula. Se habla de que hay cua- tro tipos de recursos que hay que mane- jar: del código, del contenido, pragmáti- cos y críticos.

Los recursos del código hacen referencia a los aspectos formales del texto: enseñar al alumno la grafía, la ortografía, la sinta- xis y la morfología que compone un es- crito. En los recursos del contenido ha- bría que mostrar cómo se construyen los significados, cuántos significados se pue- den transmitir a través de una palabra y cómo es que las ideas se conectan entre sí. Por otra parte, los recursos pragmáti- cos son los que demuestran que las per- sonas utilizamos las palabras para signifi- car cosas diferentes. Finalmente, son los recursos críticos los que consideran la perspectiva social de los textos y la mane- ra en la que cada persona se ubica respec- to a distintas variables.

Propongo ver un último ejemplo sobre lo que significa leer críticamente. Para ello usaremos el fragmento de un tema de un paisano mío: Juan Manuel Serrat.

Una de las estrofas de una canción muy conocida de él dice así: “Soy partidario de las voces de la calle, más que del dic- cionario. Me privan más los barrios que el centro de la ciudad, y los artesanos más que la factoría; la razón, que la fuer- za; el instinto, que la urbanidad; y un siux, más que el Séptimo de Caballería.

Prefiero los caminos a las fronteras, y una mariposa al Rockefeller Center, y el fare- ro de Capdepera al vigía de Occidente”.

Si ahora pudiera preguntarles qué signifi- can para ustedes los primeros versos de la estrofa anterior, habría que comenzar por aclarar que hay algunas palabras que tie- nen distintos matices dialectales del espa- ñol. Tal es el caso de la palabra “privar”,

que en este caso significa “me interesan o me gustan más”. Sin embargo, resultaría aún más interesante ver los múltiples sig- nificados que diferentes personas pueden darle a unas mismas líneas.

Para un argentino que leyó esta canción en Santiago de Chile, en un congreso en el que yo participaba y había mostrado el mismo ejemplo, el texto suscitó en él el recuerdo del final del proceso militar de su país. Esto, porque fue la primera vez que Serrat pudo regresar a Buenos Aires y cantar. Para mí, en cambio, que leí estos versos en 1979, dos años des- pués de la muerte de Franco, significa otra cosa. Me recuerda cuando todos en mi país nos preguntábamos lo que pasa- ría con nuestra organización política y había tantas opiniones encontradas, en varios sentidos.

Finalmente, me gustaría concluir recal- cando que la perspectiva crítica afecta a todo tipo de textos. No estamos ha- blando sólo de leer literatura, no sólo de periodismo, sino de leer to- dos los tipos de texto disponibles en nuestra comunidad. Incluye las habilidades para construir una crí- tica personal respecto a los temas que nos afectan en la vida, la es- cuela o el trabajo.

No se trata sólo de entender lo que significa un texto para un autor en un contexto determi- nado. Se trata de entender la diferencia o particularida- des de nuestra interpreta- ción con respecto a la de otras personas, incluyen- do al autor. Esto sería adoptar una perspectiva comprometida. Realizar la lectura y escritura co- mo una actividad com- prometida es otorgar po- der a la persona y contri- buir a construir una socie- dad más justa.

Es preciso que las nuevas generaciones aprendan a ver el mundo críticamente. Se trata

de entender, más allá de los textos, las diferentes

interpretaciones entre las personas. Leer y escribir

de manera comprometida es otorgar poder a las personas

y contribuir a construir sociedades más justas.

Daniel Cassany es profesor de Análisis del Discurso en lengua catalana en la Universitat Pompeu Fabra.

Ésta es una versión de la conferencia que dictó a través de la Universidad Virtual, con ocasión del 60o. Aniversario del Tecnológico de Monterrey.

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DESDE EL TEC

L

a decisión de una persona de emi- grar a otro país puede responder a muy diversas causas, pero sin duda éstas son las que mejor explican el fenómeno migratorio: una estructura sa- larial precaria, falta de empleo y de opor- tunidades en el lugar de origen. En el ca- so de los emigrantes mexicanos hacia el vecino país del norte, la firma de un acuerdo migratorio bilateral entre Esta- dos Unidos y México ayudaría a brindar- les una mayor seguridad, si bien no solu- cionaría las causas que provocan el actual flujo de gente.

Lo que en realidad convendría conside- rar como más importante sería el esta- blecimiento de las condiciones que per- mitieran el desarrollo económico en aquellas áreas tradicionalmente expulso- ras de emigrantes. Y es que ignorar la promoción del desarrollo puede traer consecuencias negativas para las regio- nes expulsoras, y condenarlas a un círcu- lo vicioso del cual resultaría difícil esca- par. El problema central reside en que la movilidad de personas reajusta la fuerza de trabajo entre regiones; desde un pun- to de vista laboral y de capital humano, de una zona expulsora no sólo emigran personas, sino también sus habilidades productivas.

Hay que tener en cuenta que existe un proceso de autoselección de los emigran- tes, por lo que las zonas expulsoras pier- den en su mayoría a hombres jóvenes, con un nivel de educación mayor y con ciertas actitudes, como ser más empren- dedores o aventureros. En consecuencia, se deja atrás a mujeres e hijos, así como una zona con un déficit de habilidades productivas. En este sentido, un sector

de baja productividad puede volverse aún más improductivo ante la pérdida de su mano de obra. Consecuentemente, los salarios caen aún más, y esto incenti- va las condiciones que provocan la emi- gración y ocasionan, al mismo tiempo, graves rezagos en la región.

Por otro lado, el efecto sobre la pro- ductividad de las regiones que tienen los envíos de remesas depende del des- tino de esos recursos, los cuales se pue- den dedicar a la compra de bienes no duraderos o a bienes de capital (compra de tierra, por ejemplo). En el primer caso, aumenta el ingreso de las perso- nas en las zonas expulsoras, pero no los salarios, lo cual incrementa una vez más las causas de la emigración. En el se- gundo caso, la compra de tierra y capi- tal por parte de los beneficiados por las remesas, ayuda a aumentar la producti- vidad de las familias y, por lo tanto, los salarios, pero también la desigualdad en la zona. En definitiva, esto provoca una mayor emigración, pues las perso- nas que no se ven beneficiadas por los aumentos en salarios y que no cuentan con los recursos que proveen las reme- sas siguen sufriendo las carencias de la zona, y emigrando si tienen recursos mínimos para hacerlo; quienes no cuentan con los recursos para realizar el viaje quedan condenados a permanecer en la zona y a enfrentar todavía más ca- rencias: las derivadas de la salida de los que sí pudieron hacerlo.

Si se analiza el otro lado de la historia, las zonas receptoras resultan beneficiadas al incrementar su población con gente que tiene mejores habilidades productivas, lo cual desemboca en una fuga de cerebros

de una nación netamente expulsora hacia una nación receptora, como sucedió con los grandes éxodos de Europa a América.

La zona receptora aumenta su producti- vidad como nación, al recibir personas con mejores habilidades y aptitudes.

Como al principio dijimos, un pacto mi- gratorio siempre es necesario para con- trolar y otorgar mayor seguridad a los emigrantes, pero no suficiente para erra- dicar las causas que provocan la movili- dad. Además, hay que diseñar detonado- res de desarrollo económico en las regio- nes y explorar mecanismos que provo- quen aumentos en la productividad, o bien, desarrollar encadenamientos entre sectores que provoquen efectos de casca- da de las zonas productivas del país a las zonas expulsoras.

Al enfocarnos en una región, la carencia de capital humano y una productividad baja conducen a la falta de economías de aglo- meración, que detonan a su vez la concen- tración de inversión en las regiones, por lo que resulta difícil provocar el desarrollo económico a través de la inversión privada y el sector industrial tradicional.

Resulta, entonces, necesario explorar y promover nuevos tipos de industria que se adapten al ambiente adverso de estas zonas. Consideremos que las zonas ex- pulsoras son principalmente zonas rura- les, por lo que una opción es otorgar fa- cilidades a la industria de los servicios, a través de estrategias encaminadas a pro- mover –nacional e internacionalmente–

el ecoturismo y, de esta forma, aprove- char la vasta riqueza natural y cultural de la que goza México. Así lo hace, por ejemplo, el estado de Veracruz.

Acuerdo migratorio,

Gabriel Yorio González (LEC’98)

Darle certeza jurídica a los emigrantes mexicanos en Estados Unidos es algo positivo, pero no resuelve el problema de fondo.

Para hacerlo, es preciso detonar el desarrollo

de las regiones expulsoras de tales emigrantes.

Referencias

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