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El hábito de lectura y el nivel de comprensión lectora en estudiantes de Informática del Instituto de Educación Superior Tecnológico “La Recoleta”, Yanahuara, Arequipa   2016

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Academic year: 2020

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(1)UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN AGUSTÍN ESCUELA DE POST - GRADO UNIDAD DE POST – GRADO DE LA FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN. EL HÁBITO DE LECTURA Y EL NIVEL DE COMPRENSIÓN LECTORA. EN. ESTUDIANTES. DE. INFORMÁTICA. DEL. INSTITUTO DE EDUCACIÓN SUPERIOR TECNOLÓGICO “LA RECOLETA”, YANAHUARA, AREQUIPA - 2016. Tesis presentado por la Bachiller: KARINA SANDY CABALLERO JARA Para obtener el Grado Académico de Maestro en Educación con mención en: Gestión y Administración Educativa.. ASESOR: Dr. WALTER FERNÁNDEZ GAMBARINI. AREQUIPA - PERÚ 2017.

(2) DEDICATORIA A Dios mi señor porque con su aliento y apoyo constante puedo hacer realidad lo que emprendo, a. mis. familiares. y. amigos,. genuinos regalos de Dios, por su afecto. y. comprensión,. a. la. memoria de mi padre, por ser un ejemplo permanente esfuerzo. KARINA. II.

(3) AGRADECIMIENTO Agradecimientos: a mí asesor de tesis Dr. Walter. Fernández. Gambarini,. por. su. profesionalismo, generosidad y sobre todo paciencia y amistad brindados a lo largo de este trabajo, haciendo realidad un auténtico asesoramiento. A mis amigos y colegas por proporcionalmente información, bibliografía especializada,. orientación. profesional. soporte estadístico, todos ellos valioso apoyo para la realización de este trabajo.. KARINA. III. y.

(4) INTRODUCCIÓN Señor Decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNSA Señor Director de la Unidad de Postgrado de la Facultad de Ciencias de la Educación. Señores Miembros del Jurado Examinador. Pongo a consideración académica, la presente Tesis titulada: EL HÁBITO DE. LECTURA. Y. EL. NIVEL. DE. COMPRENSIÓN. LECTORA. EN. ESTUDIANTES DE INFORMÁTICA DEL INSTITUTO DE EDUCACIÓN SUPERIOR TECNOLÓGICO “LA RECOLETA”, YANAHUARA, AREQUIPA – 2016. Para optar el título de Maestro en: Gestión y Administración Educativa. Mediante el presente trabajo damos a conocer que el hábito de lectura y comprensión de textos en estudiantes del instituto de educación superior “La Recoleta”, ha respondido a un interés por encontrar las raíces del problema de investigación. El problema no es reciente en los estudiantes. Ya en la década del 90, González Moreyra realizó diversas investigaciones, cuyos resultados indicaron, en general, que los estudiantes de los últimos años de secundaria y universitarios iniciales “exhiben un decepcionante nivel de rendimiento lector, lo que explica además los bajos rendimientos académicos.” (1996, Citado en González, 2006a, pp. 211) Han pasado cerca de dos décadas desde entonces, en el mes de diciembre del 2013, se publicaron los resultados de las últimas pruebas PISA (Programme for International Student Assessment) año 2012, los estudiantes peruanos de los últimos años de secundaria aparecen en el último lugar en. IV.

(5) la prueba de lectura, a nivel internacional, (El ranking completo en el que el Perú quedó último, 3 de diciembre, 2013). Resultados bastante similares se observaron en las evaluaciones PISA de los años: 2009 y 2000. La problemática de la lectura en los jóvenes ha sido contemplada, hace más de una década, por diversos autores, en otros países, fuera del Perú. Gutiérrez y Montes de Oca (2002) por ejemplo, señalan que organismos internacionales como la UNESCO han venido manifestando preocupación por el pobre desempeño en lectura, de los jóvenes de muchos países miembros… y refieren que la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) sugiere que la lectura sea considerada como un indicador importante del desarrollo humano. En el Perú, diversos autores, en diferentes campos del conocimiento, se han referido a la importancia de la lectura. Rolando Arellano, por ejemplo, ya en el 2009, refiere que la lectura es uno de los defectos más importantes de nuestro sistema educativo y constituye una amenaza para el desarrollo del país. Ello porque la lectura es la puerta para acceder a la tecnología e incrementar la productividad y no tenerla nos condena a ser un país de mano de obra barata, es decir, de trabajadores mal pagados siempre. (Arellano, 4 de diciembre 2009, pp. B2) Actualmente, en la era del conocimiento y la información, la lectura es vehículo indispensable para acceder al conocimiento y prevenir fracasos, desde la deserción escolar, hasta un limitado nivel de empleabilidad en el campo laboral. En este sentido, un reciente informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) revela que el promedio de jóvenes, entre 15 y 24 años, que ni trabajan ni estudian en América Latina es de 20%. En el Perú, este grupo. V.

(6) denominado “nini” representa 1.2 millones de jóvenes. Elizabeth Tinoco, directora regional de la OIT para América Latina y el Caribe, señala que estos chicos no están insertos en nada y representan una preocupación central para las políticas laborales y sociales de los gobiernos. (En Perú 85% de jóvenes tiene empleo informal, 14 de febrero, 2014). Otro informe, más reciente aún, denominado “Perspectivas económicas de América Latina, 2015”, auspiciado por el Centro de Desarrollo de la OCDE, la CAF y la Cepal, revela que un 36% de las empresas que operan en el sector formal de. AL,. muestra. dificultades. para. encontrar. una. fuerza. laboral. adecuadamente formada, frente al 21% en el promedio mundial y un 15% en los países de la OCDE. (La OCDE recomienda mejorar los indicadores de educación, 4 de febrero del 2015). Por lo tanto, el bajo rendimiento en lectura de los jóvenes peruanos constituye un problema social que repercute en el bajo nivel de vida de cierto sector de la población. Lamentablemente, los resultados en comprensión de lectura no han cambiado a lo largo de las últimas décadas, a pesar de los esfuerzos realizados por los diferentes gobiernos. Ni el crecimiento económico del Perú, en la última década, ha repercutido favorablemente en el nivel educativo de sus estudiantes. La presente investigación ha enfocado el problema bajo una perspectiva holística, al correlacionar la variable comprensión de textos con las de motivación hacia la lectura y hábito de lectura. En esta línea, los autores estadounidenses: John Guthrie y Allan Wiegfield (1999) realizaron estudios empíricos en relación al papel de los factores motivacionales en la lectura y afirman: “La motivación lectora influye en el rendimiento o comprensión, a mayor motivación, mayor tiempo VI.

(7) dedicado a la actividad lectora y por consiguiente, mejor nivel de comprensión”. (Citado en Díaz y Gámez, 2002). La presente investigación busca, por consiguiente, determinar si, efectivamente, existe relación entre el hábito de lectura y la comprensión lectora, en estudiantes de informática del instituto de educación superior “La Recoleta”, Yanahuara, Arequipa. Es muy preocupante que la actual generación de los estudiantes que, en la era de la información, está en vísperas de ingresar al mercado laboral, no sea capaz de comprender lo que lee, lo que implica, una fuerte limitación en el acceso al conocimiento, y, más aún, a la investigación. La presente tesis está dividida en 3 capítulos que se sustentan a continuación de manera descriptiva: En el capítulo I, denominado Marco Teórico, encontramos los diferentes conceptos sobre el tema materia de investigación. En el capítulo II, se trata del Marco Operativo de la Investigación, se presenta la Fundamentación, Justificación,. Formulación, Antecedentes,. Reseña Histórica, Objetivo, Hipótesis, Variables, Metodología, Técnica e Instrumentos, Población, Muestra, Procesamiento Estadístico. En el capítulo III, se trata propuestas y alternativas de solución al problema. Finalmente, sus conclusiones, sugerencias, anexos y bibliografía.. LA AUTORA. VII.

(8) RESUMEN Se analiza la relación entre el hábito de lectura y la comprensión lectora de los estudiantes de informática del Recoleta,. Yanahuara. Arequipa.. instituto de educación superior “La Se. empleó. el. diseño. descriptivo,. correlacional y transversal. Se aplicó, a una muestra de 10 estudiantes de la carrera de informática, dos instrumentos de medición: un cuestionario sobre Hábito de lectura, y el segundo cuestionario sobre comprensión lectora. Los resultados indican que no existe relación significativa entre el hábito de lectura y la comprensión lectora. Del análisis estadístico de cada una de las dos variables se encontró, más bien, que existe diferencia significativa entre el nivel del hábito de lectura de los estudiantes y el nivel de comprensión lectora, ya que el 69% de la muestra se encuentra en el nivel medio de la escala de hábito de lectura, mientras que el 55% de la muestra se encuentra en el nivel muy bajo en comprensión lectora.. Palabras clave: Hábitos de lectura Comprensión lectora Estudiantes. VIII.

(9) ABSTRACT The relationship between the reading habit and the reading comprehension of the students of Informatics of the superior education La Recoleta Yanahuara Arequipa is analyzed. Descriptive, correlational and transverse design was used. A sample of 10 students from the Informatics career was applied to two measurement instruments: a questionnaire on reading habits, and the second questionnaire on reading comprehension. The results indicate that there is no significant relationship between the reading habit and the reading comprehension. From the statistical analysis of each of the two variables it was found, rather, that there is a significant difference between the level of reading habit of students and the level of reading comprehension, since 69% of the sample is in the level Half of the reading habit scale, while 55% of the sample is at the very low reading comprehension level.. Keywords: •. Reading habits. •. Reading comprehension. •. Students. IX.

(10) ÍNDICE DEDICATORIA ...................................................................................................... ii. AGRADECIMIENTO ............................................................................................. iii INTRODUCCIÓN .................................................................................................. iv RESUMEN ............................................................................................................ viii ABSTRACT............................................................................................................ ix. INDICE.................................................................................................................. x. CAPITULO I ASPECTOS TEÓRICOS ACERCA DEL HABITO DE LECTURA Y LA COMPRENSIÓN LECTORA 1.1. Hábitos de lectura. 1.1.1 La lectura. …………………………………………………………… 01. ……………………………………………………… 01. 1.1.1.1. Características de la lectura. ………………………………… 04. 1.1.2. Perspectiva constructivista de la lectura …………………………. 11 1.1.3. Hábito de lectura. ……………………………………………… 13. 1.1.3.1. Influencia del ambiente familiar en el hábito de lectura .. 22 1.1.3.2. Ambiente familiar y educación …………………………… 28 1.1.4. El proceso de leer 1.2. Comprensión lectora. ……………………………………………… 29. …………………………………………………………. 44. 1.2.1 Problemas de comprensión. …………………………………….. 52. 1.2.2 Estrategias de comprensión lectora. …………………………….. 53. 1.2.2.1. Analfabetismo funcional. ……………………………. 56. 1.2.3. Niveles de procesamiento lector. ……………………………. 58. X.

(11) 1.2.3.1. Procesamiento perceptivo. ……………………………… 58. 1.2.3.2. Procesamiento léxico. ……………………………… 59. 1.2.3.3. Procesamiento sintáctico. ……………………………… 60. 1.2.3.4. Procesamiento semántico. ……………………………… 60. 1.2.3.5. Niveles de la comprensión lectora ……………………… 61 1.2.3.6. Modelos de comprensión lectora. …………………….. 62. 1.2.3.7. Factores asociados al aprendizaje lector ……………. 69 CAPÍTULO: II MARCO OPERATIVO DE LA INVESTIGACIÓN 2.1. Fundamentación. ……………………………………………………. 72. 2.2. Justificación. …………………………………………………………… 76. 2.3. Formulación. …………………………………………………………… 77. 2.4. Antecedentes …………………………………………………………… 78 2.5. Reseña histórica 2.6. Objetivos. …………………………………………………… 82. …………………………………………………………… 83. 2.6.1. Objetivo general. ……………………………………………. 83. 2.6.2. Objetivos específicos ……………………………………………. 83 2.7. Hipótesis. …………………………………………………………… 84. 2.8. Variables. ……………………………………………………………. 84. 2.8.1. Variable independiente. …………………………………… 84. 2.8.2. Variable dependiente …………………………………………… 84 2.9. Metodología. …………………………………………………………… 85. 2.10. Técnica e instrumento. ……………………………………………. 85. XI.

(12) 2.10.1. Técnicas. ……………………………………………………. 85. 2.10.2. Instrumento …………………………………………………… 86 2.11. Tipo de investigación. …………………………………………… 86. 2.12. Población y muestra …………………………………………………… 87 2.12.1. Determinación del universo. …………………………… 87. 2.12.2. Determinación de la muestra de estudio ……………………. 87 2.13. Análisis e interpretación de los resultados 2.13.1. Anexo 1- Cuestionario a estudiantes. ……………………. 88 ……………………. 88. 2.13.1.1. Cuestionario: Hábito de lectura ……………………. 88 2.13.1.2. Cuestionario a estudiantes. ……………………. 93. 2.13.2. Anexo 2 – Cuestionario Comprensión Lectora. ………….. 103. ÍNDICE DE TABLAS ANEXO Nº 1 Tabla Nº 01 ……………………………………………………………….. 88. Tabla N° 02 …………………………………………………………….... 90. Tabla N° 03 …………………………………………………………….... 92. ANEXO N° 1.2 Tabla Nº 01 ………………………………………………………………. 93. Tabla Nº 02 ………………………………………………………………. 94. Tabla Nº 03 ………………………………………………………………. 95. Tabla Nº 04 ………………………………………………………………. 96. Tabla Nº 05 ………………………………………………………………. 97. Tabla Nº 06 ………………………………………………………………. 98. Tabla Nº 07 ………………………………………………………………. 99. Tabla Nº 08 ………………………………………………………………. 100. Tabla Nº 09 ………………………………………………………………. 101. Tabla Nº 10 ………………………………………………………………. 102. XII.

(13) ANEXO Nº 2 Tabla Nº 01 ………………………………………………………………. 103. Tabla Nº 02 ………………………………………………………………. 105. Tabla Nº 03 ………………………………………………………………. 106. Tabla Nº 04 …………………………………………………………….... 107. Tabla Nº 05 ………………………………………………………………. 108. Tabla Nº 06 …………………………………………………………….... 109. Tabla Nº 07 ………………………………………………………………. 110. Tabla Nº 08 ………………………………………………………………. 111. Tabla Nº 09 ……………………………………………………………….. 112. Tabla Nº 10 ……………………………………………………………….. 113. ÍNDICE DE GRAFICOS: ANEXO Nº 1 Gráfico Nº 01. ………………………………………………………... 88. Gráfico N° 02. ………………………………………………………... 90. Gráfico N° 03. …………………………………………………………. 92. Gráfico Nº 01. …………………………………………………………. 93. Gráfico Nº 02. …………………………………………………………. 94. Gráfico Nº 03. …………………………………………………………. 95. Gráfico Nº 04. ………………………………………………………….. 96. Gráfico Nº 05. ………………………………………………………….. 97. ANEXO N° 1.1. Gráfico Nº 06. ………………………………………………………….. 98. Gráfico Nº 07. …………………………………………………………... 99. Gráfico Nº 08. …………………………………………………………... 100. Grafico N° 09. …………………………………………………………... 101. Gráfico N° 10. …………………………………………………………... 102. Gráfico Nº 01. …………………………………………………………. 104. Gráfico Nº 02. …………………………………………………………. 105. Gráfico Nº 03. …………………………………………………………. 106. ANEXO Nº 2. XIII.

(14) Gráfico Nº 04. ………………………………………………………….. 107. Gráfico Nº 05. ………………………………………………………….. 108. Gráfico Nº 06. ………………………………………………………….. 109. Gráfico Nº 07. …………………………………………………………... 110. Gráfico Nº 08. …………………………………………………………... 111. Grafico N° 09. …………………………………………………………... 112. Gráfico N° 10. …………………………………………………………... 113. CAPITULO III PROPUESTA DE INTERVENCIÓN DE ANIMACIÓN AL HÁBITO DE LA LECTURA Y A COMPRENSIÓN LECTORA 3.1. Denominación. ………………………………………………….. 114. 3.2. Descripción de las necesidades ………………………………….. 114. 3.3. Justificación de la propuesta ………………………………………. 115. 3.4. Público objetivo. ………………………………………………… 116. 3.5. Objetivos de la propuesta 3.5.1. General. ………………………………………. 117. …………………………………………………….. 117. 3.5.2. Específicos …………………………………………………. 117 3.6. Actividades inherentes al desarrollo de la propuesta …………. 117 3.7. Planificación detallada de las actividades 3.7.1. Metodología. ……………………… 120. ……………………………………………….. 124. 3.7.2. Temporalización ……….…………………………………… 125 3.7.3. Recursos …..……………………………………………….. 126 3.8. Cronograma de actividades ……………………………………… 127 3.9. Presupuesto que involucra la propuesta CONCLUSIONES SUGERENCIAS BIBLIOGRAFÍA ANEXOS. XIV. ………………………. 128.

(15) CAPITULO I ASPECTOS TEÓRICOS ACERCA DEL HABITO DE LECTURA Y LA COMPRENSIÓN LECTORA. 1.1. HÁBITOS DE LECTURA 1.1.1 LA LECTURA Las actividades psicológicas reunidas bajo el concepto de “lectura” (lo que en términos más técnicos se conoce como “procesamiento visual del lenguaje”), encierran un vastísimo repertorio de habilidades, procesos y componentes de información (Belinchón, Igoa y Riviere, 1992, pp.349). La lectura es de crucial importancia para el individuo pues “permite adquirir nuevos conocimientos y destrezas e incluso ocupar momentos de ocio conllevando un desarrollo individual y cultural”. (Berko y Bernstein, 1999 mencionado en Viero, 2004: 98)..

(16) Neisser (1976) ha definido a la lectura como “el pensar guiado por un texto”, (Citado en González, 2006, pp. 219). Esta definición contiene lo esencial de la función psicológica de la lectura, pues, como se ha mencionado anteriormente, leer no es solamente, el proceso mecánico de recorrer la vista por un texto escrito y entender el significado de las palabras, se trata de establecer relaciones entre lo leído y los conocimientos previos que se tienen de la realidad, es decir, se trata, como dice Neisser, de “pensar” y pensar no implica pasividad, como tal vez alguien pueda creer, implica algunas acciones, por ejemplo, trabajo mental, elaboración o construcción de nuevos significados. Gómez (1996, pp.311) define la lectura como un proceso interactivo de comunicación en el que se establece una relación entre el texto y el lector quien al procesarlo como lenguaje e interiorizarlo, construye su propio significado. En este ámbito se reconoce que la lectura es un proceso constructivo al reconocerse que el significado no es una propiedad del texto, sino que el lector lo construye mediante un proceso de transacción flexible en el que conforme va leyendo le va otorgando sentido particular al texto según sus conocimientos y experiencias en un determinado contexto. La lectura es “uno de los aprendizajes más importantes que proporciona la escuela, esto se logra a través de la lectura de libros, periódicos, revistas y otros, la cual nos proporciona conocimientos en cualquier disciplina del saber humano” (Cassany, Luna y Sanz, 1998:65). Se puede considerar además a la lectura como el proceso que consiste en comprender el lenguaje escrito y constituye el logro académico más importante en la vida de los Estudiantes,. 2.

(17) por cuanto la lectura es el instrumento que enriquece y estimula intelectualmente al lector” (Condemarín, 2001: 4). Además, Condemarín (2001) menciona que “la capacidad para entender el lenguaje escrito, constituye la meta última de la lectura, pues incluye entender la esencia del significado a través de su relación con otras ideas, hacer inferencias, establecer comparaciones y formularse preguntas relacionadas con lo que se lee”. (p.4). Con respecto a la lectura, Solé (1996) menciona que es “un proceso interno, inconsciente y automático, lo cual se logra mediante el uso de estrategias que llevan a que el lector comprenda lo que lee; leer es un proceso de interacción entre el lector y el texto, pues cada lector le otorga un significado propio al texto, más allá del que este último tiene en sí mismo (p.21). Este proceso debe asegurar que el lector comprenda el texto y que pueda ir construyendo ideas sobre el contenido, extrayendo de él aquello que le interesa. Esto sólo puede hacerlo mediante una lectura individual, precisa, que le permita avanzar y retroceder, que le permita detenerse, pensar, recapitular, relacionar la información nueva con el conocimiento previo que posee, es un proceso interno. Mientras que Cassany. Luna y Sanz (1998), se refiere a la lectura como “uno de los aprendizajes más importantes que proporciona la escuela, como uno de los instrumentos más potentes del aprendizaje, sosteniendo que leyendo libros, periódicos o papeles podemos aprender cualquier disciplina del saber humano” (p.66). 3.

(18) 1.1.1.1. CARACTERÍSTICAS DE LA LECTURA. En la actualidad la mejor explicación que se encuentra sobre la lectura es la que nos brinda la psicología cognitiva, pues como indica García (1998), la comprensión de textos ha sido uno de los campos al que más interés y dedicación han otorgado los psicólogos cognitivos durante los últimos 25 a 30 años, y como producto de estos estudios se tiene conocimientos más precisos sobre los procesos cognitivos implicados en la comprensión de texto. Como resultado de los estudios contemporáneos sobre el proceso de leer, se han establecido rasgos de la lectura que a continuación se precisan: La Lectura como proceso constructivo individual. Leer implica realizar un procesamiento mental para captar e interpretar la información del texto, por lo tanto, es un acto personal. Pinzás (1997), refiere que la lectura es “un proceso a través del cual el lector va armando mentalmente un modelo del texto, dándole significado o una interpretación personal”. (p.66). Para poder hacerlo, el lector necesita aprender a razonar sobre el material escrito. Cuando el lector se enfrenta a un texto, reacciona imaginando, interpretando o construyendo un posible significado, el cual se apoya en una buena comprensión del contenido explícito del texto que facilita la elaboración de significados implícitos; es decir, la realización de procesos de comprensión lectora como inferencias, evaluaciones y otros. Teniendo en cuenta este proceso diremos que, todo ser humano elabora y construye inferencias a partir de lo que ha entendido del texto, sin embargo necesita de ciertos auxilios que le permitan lograr dichos objetivos y esto se 4.

(19) debe iniciar a temprana edad para obtener los logros pertinentes. La lectura como un acto interactivo e integrativo. El acto de leer es un proceso de razonamiento sobre el material escrito (proceso de construcción) en el que se produce una interacción entre el lector y el texto. Esta interacción se da en la medida en que la información expuesta por el autor se integra con los conocimientos previos del lector sobre el tema para producir así un significado particular. Al respecto, García (2009) señala que: La comprensión del texto y por tanto el aprendizaje y recuerdo posterior, no dependen únicamente del texto o de las estructuras cognoscitivas previas del sujeto, sino de una interacción entre el texto con sus características estructurales y los esquemas usados por el sujeto. (p.120). La integración de la información es una característica fundamental de la lectura con comprensión. El lector calificado sabe elegir, de la información que posee, aquella que es relevante y sabe combinarla adecuadamente con las ideas que trae el texto. Sobre el asunto, Pinzás (1997), manifiesta que “ el texto sólo ofrece parte de la información (la visual) que permite su comprensión o interpretación, pues es tarea del lector usar su nivel de información previo (la información no visual) y sus destrezas para completar, determinar o proporcionar el significado del texto.” (p.66). Por lo señalado, se puede afirmar que el significado literal que se construye a partir de un texto puede variar considerablemente de persona a persona, porque el conocimiento que posee y la experiencia vivida por cada lector son diferente. Como afirma Pinzás (1997), las investigaciones han demostrado 5.

(20) que estas diferencias tienen un impacto importante sobre el nivel de comprensión lectora de los alumnos. La lectura y la interacción entre fuentes de información. Leer, según Pinzás (1997), supone: Una actividad que implica una serie de procesos relacionados interactivamente entre sí; el nivel de procesamiento sub léxico (decodificar patrones gráficos, como la letras, las palabras e integrar letras en sílabas y palabras, según las vías de análisis visual y/o fonológico); el nivel de acceso léxico (acceder al significado de las palabras y la asociación de representación ortográfica con un significado almacenado en la memoria); y, el nivel de procesamiento supra léxico (análisis de frases y texto, segmentación del texto, su posterior integración, pre análisis y reconstrucción según las expectativas y la predicción del significado. (p.66). Esta descripción de dichos procesos de comprensión permite identificar que en la mente del lector interactúan diferentes fuentes de experiencia e información (ortográfica, gramatical, sintáctica y pragmática) las cuales le van a ayudar a decodificar y comprender el texto. En cuanto a cada tipo de información, según Pinzás (1997), “la información ortográfica está referida al conocimiento sobre cómo se escriben las palabras, los signos auxiliares y como dicha escritura afecta la forma de leer y el sentido del mensaje” (p.68). El conocimiento de la teoría gramatical ayuda a entender las relaciones entre las palabras y su función en las oraciones.. 6.

(21) Asimismo, Pinzás (1997), indica que “la información sintáctica se refiere a lo que el lector conoce sobre los patrones para la formación de frases, proposiciones y oraciones, y de cómo dicha unidades lingüísticas deben estar construidas para tener un sentido cabal. (p.68). Finalmente, Pinzás (1997), indica que “la información semántica permite al lector descifrar el significado de las palabras, frases y oraciones; la pragmática está referida a la experiencia del lector en el uso cotidiano del lenguaje. (p.68). Por ello, la importancia del uso correcto de la gramática y la normativa, los cuales van a permitir que el lector se encuentre aprestado y dispuesto a enfrentarse de manera rápida a aspectos desconocidos, pues la cantidad de información almacenada en su cerebro le permitirá relacionar lo que le quiere decir el texto y acercarlo a su realidad. La lectura como proceso estratégico. El lector, lee distintos tipos de textos, no siempre porque le gusta, sino por otras motivaciones. Por lo tanto, para leer comprensivamente no es suficiente que el lector aprenda a razonar sobre el texto y sepa relacionarse con él, también debe saber utilizar una estrategia para cada tipo de texto; por ello se afirma que la lectura es un proceso estratégico. Refiriéndose al uso de estrategias, Solé (2006), señala que ellas forman parte de nuestro conocimiento procedimental sobre el proceso de comprensión del discurso escrito. Su uso permite al lector tener la capacidad de decidir, en cada momento, las estrategias y sub estrategias a aplicar dependiendo del nivel de desarrollo del individuo, del tipo de texto, de los conocimientos previos que posea sobre el 7.

(22) tema o de los objetivos que en ese momento se consideran son los más importantes. Es por eso que se concluye que la aplicación de estrategias en la comprensión lectora es fundamental, ya que le permite al lector aprender a controlar, guiar y adaptar su propia lectura de acuerdo a su propósito y a la naturaleza del material de lectura, a su familiaridad con el tema, al tipo de texto y su propia evaluación de si ésta comprendiendo o no lo que lee. La lectura como proceso automático. En el proceso de lectura, la decodificación, según Pinzás (1997), es “una parte fundamental que posibilita la comprensión. Para construir significados, interactuar con el texto y efectuar una lectura estratégica, el lector debe lograr la automaticidad en la decodificación, ello le permitirá leer con fluidez y realizar la coordinación del proceso de decodificación con el de comprensión”. (p.70). Para que esta coordinación sea exitosa, el lector debe ser capaz de prestar solo una mínima parte de su atención a la decodificación, ya que necesitará usar casi toda su concentración para comprender el contenido del texto. La lectura como proceso meta cognitivo. El lector que comprende bien lo que lee, suele tener un buen nivel de información previa, con una mayor capacidad de la memoria en acción, mayor velocidad de decodificación, velocidad y corrección en la activación de conceptos, buen 16 razonamiento inferencial, y destrezas meta cognitivas a través de las cuales controla su lectura. En el proceso de comprensión lectora, según García (2009), se debe tener en cuenta dos aspectos: Que el lector se conozca mejor a sí mismo, es decir,. 8.

(23) conozca sus habilidades y limitaciones implicadas en la tarea que está llevando a cabo. Cómo puede él utilizarlas y superarlas para conseguir sus objetivos: comprender y aprender. Esto implica que el lector con destrezas meta cognitivas debe saber evaluar su grado de dificultad, su nivel de comprensión y desarrollar estrategias correctivas para mejorar la comprensión del texto. (p.121). A continuación se presenta unos esquemas con las características generales de la comprensión lectora, según Pinzás (1997):. Esquema 1. Trilogía de la comprensión lectora en el educando. Fuente: Pinzás (1997).. 9.

(24) CAMPOS. PREGUN-. CARACTE-. TIPIFICA-. O. TAS. RÌSTICAS. CION. AREAS. BASICAS. Dirección. Sentido. Porqué Orienta-. Para. ciones. Hacia. qué. CONTENIDOS. Cultura Sociedad Educación. dónde. FACTORES. Filosofía Doctrina Teoría Aspectos generales del contexto. Niveles. Como. Calidad. Modo. Comprensión Técnicas. Libertad Retención Organización Inferencia Interpretación Valoración Creación. Hábitos. Cuánto Cuándo. Cantidad. Frecuen-. Intereses. cia. Actividades. Qué. Recursos. Filosofía Psicológicos Familiares Laborales. Esquema 2. Características generales de la lectura. Fuente: Pinzás (1997).. 10.

(25) 1.1.2. PERSPECTIVA CONSTRUCTIVISTA DE LA LECTURA Ausubel, Piaget, Vigotsky, pueden considerarse como los psicólogos más representativos del pensamiento constructivista en pedagogía, en las últimas décadas. David Ausubel postula que el aprendizaje implica una reestructuración activa de las percepciones, ideas, conceptos, y esquemas que el aprendiz posee en su estructura cognitiva. Ausubel también concibe al alumno como un procesador activo de la información, y dice que el aprendizaje es sistemático y organizado. Ausubel desarrolló su modelo de “aprendizaje significativo”. (Citado en García, 1999, pp. 313). Una disposición y actitud favorable del alumno para aprender significativamente, la organización lógica y coherente del contenido, así como la existencia en la mente del alumno de conocimientos previos relevantes con los que poder relacionar el nuevo contenido del aprendizaje, son las tres condiciones básicas del aprendizaje significativo (Ausubel, 1976; Ausubel, Novak y Hanesian, 1983; en Valle, Nuñez y González Cabanach, 1994, citado en Valle, et. al, 1996, pp.6). Piaget, por su parte, se refiere a la evolución de las estructuras mentales que se van construyendo en el niño, clasificando los niveles de pensamiento infantil en los siguientes cuatro períodos: sensoriomotríz, preoperatorio, operaciones concretas y operaciones formales. El surgimiento del lenguaje en el niño ocurre en el período preoperatorio, en este período se. 11.

(26) produce un rápido desarrollo del lenguaje, y como consecuencia, el desarrollo de habilidades para la lectura. Piaget sostiene que la vida mental implica una asimilación de los estímulos del medio ambiente y una adaptación al medio. Pero este proceso no es innato, dice Piaget, requiere de una construcción, la mente sólo puede adaptarse a una realidad si se da un equilibrio entre la asimilación y la acomodación. Piaget también se refiere a la función de organización, como inseparable de la adaptación, ya que adaptándose a las cosas es que el pensamiento se organiza y organizándose es que se logra una regulación. (Piaget, J. 1956, pp.3-8). Vigotsky puso énfasis en el contacto que el niño debe tener con otras personas, con los maestros, con el entorno, (Peñaloza, 1999, pp.295) desarrollando su Zona de Desarrollo Potencial del niño, y el “andamiaje” que hacen referencia a lo que el niño puede hacer con la ayuda del adulto y luego podrá hacer sólo. Algunos principios del aprendizaje constructivista, que es posible relacionar o asociar a la práctica de la lectura: El aprendizaje es un proceso constructivo interno El grado de aprendizaje depende del nivel de desarrollo cognitivo Punto de partida de todo aprendizaje son los conocimientos previos. El aprendizaje es un proceso de reconstrucción de saberes culturales.. 12.

(27) El aprendizaje se facilita gracias a la mediación o interacción con los otros. El aprendizaje implica un proceso de reorganización interna de esquemas. El aprendizaje se produce cuanto entra en conflicto lo que el alumno ya sabe con lo que debería saber. (García, E., 1999, pp.312) Otros autores también ponen énfasis en la perspectiva constructivista del aprendizaje. “El aprendizaje depende de las intenciones, autodirección, elaboraciones y construcciones representacionales del aprendiz a partir de conocimientos ya elaborados previamente (Coll, 1990, citado en Valle, et. al., 1996, pp. 6), Lo cual, debería desembocar en una reestructuración de los propios esquemas de conocimiento.” (Resnick, 1989, citado en Valle, et. al, 1996, pp.6). Por lo tanto, es posible considerar la práctica de la lectura como un proceso de aprendizaje constructivo, a lo largo de la vida de las personas. 1.1.3. HÁBITO DE LECTURA El hábito de lectura es una conducta adquirida, el concepto se asocia a “repetición mecánica, autómata e inconsciente de una conducta”. (Salazar, 2005a). Sin embargo, Salazar también refiere que la formación del hábito requiere, en muchos casos, de elevada dosis de “conciencia, voluntad y afectividad.” Covey (1989, citado en Salazar, 2005) define el “hábito como una intersección de conocimiento, capacidad y deseo. 13.

(28) El conocimiento es el paradigma teórico, el qué hacer y el porqué, la capacidad es el cómo hacer. Y el deseo es la motivación, es el querer hacer”. Es preciso subrayar que el referido autor incorpora, de cierto modo, la variable motivación en su definición de hábito de lectura. Inclusive, señala Salazar, (2005) “tanto el conocimiento que implica un saber leer, como la capacidad que supone saber movilizarse con soltura en el mundo de la lectura, pueden existir sin generar el hábito de lectura, es el tercer elemento, el deseo, el querer leer, el que marca la diferencia entre los lectores habituados y los no lectores. El deseo de leer es el factor más poderoso para generar hábitos de lectura y nace de asociar esta actividad al placer, a la satisfacción, a la sensación de logro y entretenimiento. Muchas personas saben leer y tienen libros a disposición pero no desean leer, entonces no se produce la lectura. (Salazar, 2005b). Dos suposiciones constructivistas básicas acerca de la lectura son: 1. El contexto social juega un papel importante en la lectura y 2. Los lectores conocedores dentro de una cultura, ayudan a los lectores menos conocedores en su aprendizaje de la lectura (Santrock, 2002a). Las suposiciones anteriores se refieren al aprendizaje de la lectura en el niño, sin embargo, se ajustan, igualmente, al estudio de los hábitos de lectura en jóvenes universitarios, tal como, el mismo Santrock señala a continuación: La contribución del contexto social a la lectura incluye factores. 14.

(29) como cuánto énfasis hace la cultura en la lectura, el grado en que los padres han expuesto a sus hijos los libros antes de que entren al sistema educativo formal, las habilidades de comunicación de los maestros, el grado en que los maestros dan oportunidades a sus alumnos de discutir lo que han leído con sus maestros y pares.(Santrock, 2002b) Santrock (2002c) también señala, que “a partir de la adolescencia pueden controlar sus estrategias, desplegar conductas deliberadas e intencionadas.” Ello hace referencia tanto al papel del hábito como al de la motivación en la práctica de la lectura, en esta etapa del ciclo de vida. Al respecto, Díaz (2013a) señala que es necesario conocer los gustos de los jóvenes y encontrar formas de sorprenderlos, es difícil encontrar la sorpresa, y que el adolescente la acepte, pero la capacidad de fascinación en ellos existe, dice la académica española. Asimismo, Díaz (2013b) se refiere al papel, fundamental, del mediador en la práctica de la lectura en los jóvenes, pero dicho mediador no sólo debe lograr que los chicos lean, no debe conformarse con que los chicos lean 500 libros al año, si esto no les va a servir para ser ciudadanos realmente críticos, un buen mediador debe “hacerlos pensar”. Para Caivano (2001), el primer aspecto que tiene que ver con el acto de leer es el deseo de leer. No hay aprendizajes duraderos y significativos que no se sustenten en el deseo de aprender, (Citado en Salazar, 2005).. 15.

(30) Seguidamente, Caivano señala también que el aprendizaje de la lengua tiene como motor principal ese deseo difuso de saber, de imitar y de establecer relaciones entre sonidos, signos, personas y cosas. Nombrar el mundo es la primera forma de lectura. Esta premisa del deseo como chispa que enciende el interés por aprender vale para todos los aprendizajes y en especial para el aprendizaje de la lectura y para su ejercicio. (Citado en Salazar, 2005). En general, los autores mencionados establecen una relación estrecha entre hábito de lectura y motivación hacia la lectura, se puede concluir hasta el momento, que lo primero no se forma si lo segundo no se ha “encendido” en el individuo, independientemente de la edad que éste tenga. Al respecto, es interesante, antes de cerrar este punto, mencionar el caso de Finlandia, país en que según las prueba PISA, desde hace más de una década, sus estudiantes se encuentran en los niveles más altos del mundo en comprensión lectora, como señala Salazar, uno de los factores que estimula poderosamente a los estudiantes fineses para leer 21 libros por año es el clima de lectura, antes que los programas escolares formales. Factores como ver a sus profesores leyendo o hablando de libros, motivarse entre pares, leer en grupos por libre elección, disponer de espacios para sus comentarios. (Salazar, 2006c). El hábito de la lectura es tan cotidiano al hombre que ni siquiera se advierte. Sin embargo, demanda una actividad constante de decodificación y trans-. 16.

(31) formación de mensajes por parte del lector, que se realiza en diversas fuentes; en posiciones distintas; en voz alta o en silencio, voluntaria, e incluso involuntariamente; a partir de un texto bien elaborado, o de un sencillo anuncio. Todas estas formas de lectura son diferentes y tienen propósitos diferentes, si es que suceden bajo voluntad; pero cualquiera que sea el caso, son "actos de lectura". El ser humano vive inmerso en una cultura letrada, donde lo escrito tiene un gran valor social. La lectura es una habilidad culturalmente enseñada y aprendida como prioridad en la escuela; somos, o debemos ser, lectores; esta capacidad es de gran influencia en nuestra vida. Nos permite sobrevivir y desplazarnos en un medio lleno de códigos y signos que "si no supiéramos leerlos, es decir, decodificarlos y captar su mensaje, seríamos individuos permanentemente extraviados y desconcertados, seríamos extraños en tierra ajena". Frente a la palabra impresa en sus múltiples posibilidades, el hombre generalmente no se queda en la simple contemplación de signos y palabras. Lleva a cabo un proceso consciente a través del cual puede adquirir conocimientos, formas, ideas, valores, etc. Aunque para el lector existe siempre la opción de leer sin interpretación o comprensión del mensaje, sólo de manera visual, la adquisición de información la obtiene con la lectura interpretativa, la lectura inteligente, la lectura que busca comprender. El acto de leer supone la comprensión del texto, y el empleo de ciertos aspectos complementarios del mismo que han sido previamente adquiridos 17.

(32) y estrechamente integrados en su estructura cognoscitiva. Uno de éstos es la capacidad de aplicación de la técnica para interpretar el mensaje escrito a partir de los signos gráficos. Este aprendizaje básico generalmente se adquiere en la escuela primaria, en los primeros años de escolaridad. Otro factor es el conocimiento previamente adquirido acerca del contenido o mensaje que se lee. Estos dos aspectos complementarios en el proceso facilitan la decodificación del mensaje, y de manera muy importante, por ejemplo, se ejecuta con mucha más efectividad, dependiendo tanto de la habilidad que el lector muestre, como de sus conocimientos. "Diferentes personas leyendo el mismo texto variarán en lo que comprendan de él según sean sus contribuciones personales al significado." Por otro lado, debemos enfatizar que la práctica sistemática de la lectura "entrena" en cierta manera al lector exitoso; lo forma con una actitud que podría catalogarse de positiva ante la lectura; lo define en sus propósitos y gustos, y lo puede llevar a considerarse como un "buen lector". En la conjunción de los aspectos anteriores, el lector está en posibilidades también de adquirir una cultura personal de gran valor social. Así pues, analizar la lectura no es solamente una cuestión de índole escolar o didáctica, es una conducta que enfrenta al ser humano, solo, contra la letra y los pensamientos de otros seres humanos de cualquier época, a través del diálogo e intercambio de ideas con el texto, de una manera mentalmente activa. Ante un texto el hombre puede asimilar, cuestionar, juzgar, evaluar, relacionar, etc. Todas las ideas expuestas por un autor, incluyen, una doble abstracción: el símbolo escrito que, además, representa un sonido; y la idea 18.

(33) que subyace a la grafía. La lectura involucra habilidades que van desde la agudeza visual para discriminar letras y/o palabras (habilidad que no se enseña en la escuela sino que se adquiere con la maduración), hasta la obtención del conocimiento a través de la comprensión e internalización de los contenidos. Visto así, este proceso depende de que cierta información se reciba a través de los ojos como una primera fase necesaria para la lectura, hasta que la misma información llega al cerebro para su decodificación. Estos dos aspectos han sido catalogados por Frank Smith como: información visual e información no visual, distinción que implica una complementariedad entre lo que se recibe a través de los ojos y lo que existe detrás de los ojos. "La información no visual se distingue fácilmente de la información visual: todo el tiempo lo trae consigo el lector y no desaparece cuando se apagan las luces" ... "es un proceso en el cual el pensamiento y el lenguaje está involucrados en continuas transacciones, cuando el lector trata de obtener sentido a partir del texto impreso". Es importante señalar que diferentes textos originan diferentes opciones de lectura y diferentes lectores potenciales; ligados a propósitos u objetivos que el lector y autor previamente determinan de manera implícita. Los mismos ofrecen alternativas de selección múltiples, que se concretan en la presentación de grafías diversas, distribuidas a lo largo y ancho de páginas de papel, en presentaciones de diferentes tamaños que se leen, en el caso del español, de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo. Estas páginas se. 19.

(34) conforman de las mismas estructuras sintácticas que componen a una lengua en su finitud y comunican un mensaje claro a un lector no conocido. Las mismas también ofrecen diversas propuestas, que se tipifican diferentes y presentan distintos tipos de lecturas. Sin embargo, el elemento clave en estas clasificaciones tiene que ver con el acto de leer, en relación estrecha con el propósito que el lector establece al tomar el texto en sus manos y abrirlo. Noe Jitrik por ejemplo, tipifica a las lecturas como: rutinarias, obligatorias y placenteras; Jorge Ruffinelli se refiere a libros utilitarios y literarios; en cuanto que su lectura persigue un propósito explícito..." Otros autores clasifican las formas de leer como de superficie, "ojo de pájaro", de diagnóstico; general y específica; de aprendizaje, de memorización, de entendimiento, etc., la lista es innumerable. Lo cierto es que ante diferentes maneras de leer, existen diferentes tipos de lectores y viceversa; dependiendo de circunstancias y propósitos específicos, distintos y variados. Existen, por ejemplo, los lectores que leen sin prestar atención especial a un mensaje; casi leen de manera automática y meramente visual. Hay quienes leen por obligación, en relación productiva con el texto que, no está de más puntualizarlo, justifica la índole del texto, 8 ya que el propósito explícitamente se orienta a la adquisición de un contenido que apoya una relación productiva con la realidad en su conjunto. Las lecturas con propósitos de placer se sitúan fuera del ámbito anterior en virtud de las situaciones especiales que para el lector común pueden representar. La posible utilidad que puede desprenderse del libro es diferente en cada lector; es indirecta y no medible en términos de utilidad o economía, sino en 20.

(35) términos de cultura. La lectura como actividad muestra muchos aspectos importantes que deben considerarse, además de los anteriormente analizamos en relación con la competencia y frecuencia con que los lectores se acercan al texto. Otro aspecto es el que se relaciona con la motivación para leer, en razón de un propósito. Y un tercero es el que se deriva de la demanda, y tiene que ver con lo que la gente gusta de leer y comprar. Para concluir diremos que desde un punto de vista social, el "saber leer" se acepta como un supuesto obvio e indiscutible. Toda persona que cursó la escuela Primaria, o los primeros años de ella, sabe leer. "Leer aparece como una emanación de dicho saber ", como un hecho cultural aprendido de facto. Sin embargo, sobre sus alcances reales se ha estudiado poco, se sabe poco. Leer es una acción mucho más compleja y rica de lo que se conoce hasta ahora. Sin embargo la relación que se da entre escritor-texto-lector, dentro de un esquema de transacción comunicativa que involucra a un emisor, un mensaje y un receptor; va más allá de una simple mecánica decodificadora. La relación que se establece entre el ojo y el papel escrito sólo es inicial al proceso, y consiste en captar las señales; pero también significa captar las ideas del autor, interpretarlas, comprenderlas y/o cuestionarlas. Incluye, pues, una doble abstracción de formas y contenidos, en que los ojos y la mente, en una bien definida correspondencia, "fotografían las imágenes que se convierten en ideas".. 21.

(36) 1.1.3.1. INFLUENCIA DEL AMBIENTE FAMILIAR EN EL HÁBITO DE LECTURA Cerrillo (2005) refiere que el lector no nace, pero él no lector tampoco nace y en una familia en que los padres son lectores y en que haya hábitos de compra y lectura de libros, es más fácil que los hijos sean lectores. No es determinante, pero todos los estudios que existen nos dicen que en un ambiente familiar lector, es más fácil la creación de hábitos lectores en los hijos. Asimismo, Pinzás (1987) señala que los padres son los primeros y más influyentes profesores de sus hijos y la conversación parece ser un mejor vehículo para aprender a leer, a pensar y a entender. La mejor manera en que los padres pueden ayudar a sus hijos a ser mejores lectores es leyéndoles desde que son muy pequeños. Los padres pueden estimular la lectura placentera y libre haciendo de los libros parte importante del hogar, ofreciendo libros y revistas como regalos, visitando librerías y bibliotecas. Una buena base en saber hablar y saber escuchar ayuda a los niños a ser mejores lectores. La investigación muestra una fuerte conexión entre leer y escuchar. Sin embargo, la formación del hábito lector es un asunto complejo, como lo afirma Paredes (2003). Los hábitos de lectura son más complejos de estudiar que todos los demás, la observación directa del comportamiento no revela más que la postura y no el acto de lectura, del que no es más que la 22.

(37) apariencia, a menudo engañosa. Partiendo de esta premisa, el estudio del hábito de lectura no debería circunscribirse a la mera observación y enumeración de conductas, por lo tanto, el reto de realizar una investigación sobre el tema es aún mayor, parecería que es indispensable, no desligar, del estudio del hábito de lectura, a una de las variables consideradas en esta investigación que es la motivación hacia la lectura, asociada, al “deseo de leer”. Al respecto, es interesante presentar, a continuación, los hallazgos de un estudio exploratorio sobre hábitos de lectura, realizado por Silvana Salazar y Julio Mendoza (2005), en el marco del Plan lector, promovido por el Ministerio de Educación del Perú. La muestra estuvo conformada por 95 estudiantes de secundaria de diferentes regiones del Perú que demostraron ser lectores perseverantes y autónomos: 1) no existe una correlación absoluta entre padres lectores e hijos lectores, en varios casos el hábito se forma a pesar de la incomprensión y oposición del núcleo familiar. 2) siempre hay modelos o referentes personales de hábitos lectores – familiares, amigos, maestros, etcétera- que generan percepciones favorables hacia la lectura sin proponérselo, 3) los estudiantes con hábitos de lectura tienen definidas sus expectativas de futuro, 4) la lectura es usada por adolescentes lectores para construir su espacio íntimo y fortalecer su identidad, 23.

(38) 5) los estudiantes prefieren leer en la intimidad de su hogar que en la escuela. (Citado en Salazar, 2005d) Asimismo, es interesante tomar en cuenta un estudio, sobre el hábito lector, realizado anualmente por la Fundación Bertelsmann en escuelas españolas de educación primaria e institutos que forman parte de su programa Biblioteca – Escuela, revela que los niños leen cada vez más hasta los diez años, a partir de esta edad, el tiempo que dedican a la lectura empieza a descender hasta alcanzar el nivel más bajo a los dieciséis años. También se señala que a los diez años se produce un punto de inflexión en el que empieza a disminuir la ilusión de los niños de que les regalen un libro y aumenta su interés por que les regalen ropa o CDs de música. Según el mencionado estudio de la Fundación Bertelsmann, las preferencias en cuanto a actividades que los niños realizan en casa, presenta un cambio importante a partir de los diez años. A esta edad de los diez años, un 49% prefiere la lectura y un 37% revela su preferencia por escuchar música. A los dieciséis años un 66.3% prefiere la música y sólo un 18 % prefiere la lectura en casa. (El tiempo que los niños dedican a leer empieza a los 10 años, 2004) Estudiosos sobre la problemática de la lectura como Fernando Carratalá indica que “lo que está en crisis es la identidad del lector, ya que además de leerse cada día menos, se lee cada vez peor “, (Carratalá s.f.) y menciona la importancia de la adecuación de los textos al nivel de maduración intelectual de los lectores y la extensión de los mismos a la capacidad lectora, asimismo, hace referencia a un desarrollo paulatino de la sensibilidad 24.

(39) de los lectores, por medio de la utilización por parte del docente, de los textos adecuados y, habría que añadir a lo referido por Carratalá, por medio del empleo, por parte del docente, de las estrategias adecuadas a la época actual. Estamos asistiendo a una profunda mutación de las formas de leer. Martos, E. y Campos, M. (2012) citando a J.A. Cordon, señalan que actualmente se promueve o fomenta “la lectura fragmentaria, o la lectura social, conectada, que se corresponde con la visión de Internet como una inteligencia o mente colectiva.” Martos y Campos refieren también que “la percepción de un autor único se va haciendo borrosa”, asimismo de manera muy clara indican que este cambio de paradigma viene representado, de manera emblemática, por el Internet, que es visto como un “océano de información” que desborda fronteras, lenguas y culturas; y el concepto del texto como un continuum que hace verlo, no como algo cerrado, sino como un fluido, como el océano, precisamente. Martos y Campos (2012) citan también a H. Jenkins quien define a la cibercultura bajo dos conceptos sencillos de comprender: convergencia de lenguajes y cultura participativa, que se relacionan con el hecho de que la lectura ya no se asocia con el modelo de la linealidad del libro impreso, sino con la variedad y complejidad de los mensajes. Asimismo, un concepto que se asocia a esta cultura participativa es el de la horizontalidad, que Martos y Campos lo presentan con una metáfora que me parece especialmente ilustrativa. “La red ya no es el árbol del conocimiento erguido, vertical con su base de raíces y un tronco que se ramifica”. La verticalidad del árbol ha 25.

(40) sido sustituida por la horizontalidad, como la mala hierba que se expande y crece a menudo de forma caótica. Es evidente que la comunicación digital ha revolucionado, no sólo los modos de leer y escribir, inclusive, el modo de pensar. Sentados frente a nuestra computadora, podemos estar leyendo, diferentes cosas y pensando en “mil cosas” a la vez. Shirley Turkle, ya a fines de los años noventa, en su libro “La vida en la pantalla”, nos sugiere que esta revolución tecnológica nos lleva a considerar como nuevos paradigmas de nuestros tiempos, la multiplicidad y la flexibilidad. Habla ella de un “yo fragmentado”, por lo tanto múltiple. Turkle cita a Robert Lay Lifton, quien señala que una visión unitaria del yo correspondía a una cultura tradicional con símbolos instituciones y relaciones estables... la vieja noción unitaria del yo, ya no es viable porque la cultura tradicional se ha disuelto e identifica un conjunto de respuestas. (Turkle, 1997, pp. 325) Sin embargo, un elemento central en la formación del hábito de lectura, que es importante subrayar, es el factor afectivo, aspecto que trasciende o debe trascender en el tiempo y espacios. Michele Petit, (2003), antropóloga francesa, que ha orientado sus estudios hacia el importante papel de la lectura en el ámbito socio - cultural, en relación con la construcción de la identidad en los jóvenes, señala, asimismo, el importante papel del mediador en la práctica de la lectura. A lo que convendría añadir, pensando en los jóvenes, que la adolescencia es una etapa clave.. 26.

(41) Los padres que como yo, hemos pasado ya esta etapa de nuestros hijos, pueden recordar, tal vez, cómo en muchos momentos de esa adolescencia sentimos que todos aquellos hábitos que tratamos de inculcar en la infancia, con amor, fue tiempo perdido, se siente frustración, porque nuestros hijos, por la influencia de los grupos y el contexto social en general, despiertan otros intereses, y lo que complica aún más las cosas es la rebeldía propia de esta etapa de la vida de los seres humanos. Pero ocurre que la educación es un proceso y la adolescencia es una etapa dentro de este proceso, una etapa difícil, tormentosa, pero, en la mayoría de los casos, si se mantiene ese vínculo de amor y respeto hacia los hijos, se revelará que lo que se transmitió con amor en la infancia empezará a dar sus frutos, una vez que pase la tormenta. En este punto es pertinente citar a Mario Vargas Llosa. En su reciente libro “La civilización del espectáculo” reflexiona sobre el concepto de cultura en los tiempos actuales y específicamente, sobre el tema de la lectura, se hace las siguientes preguntas: ¿sobrevivirán los libros de papel o acabarán con ellos los libros electrónicos? Los lectores del futuro lo serán sólo de tabletas digitales? Y comenta que por el momento, el e-book no se ha impuesto y en la mayoría de países todavía el libro de papel sigue siendo el más popular. Pero nadie puede negar que la tendencia es que aquél vaya ganándole a éste el terreno. Por otro lado, Vargas Llosa cita a Jorge Volpi, quien afirma que la llegada del libro electrónico dará “el mayor impulso a la democratización de la cultura en los tiempos modernos”. Volpi piensa que el libro digital será más 27.

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Referencias

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