Estudio coste efectividad de la enseñanza de la reanimación cardiopulmonar con simuladores

Texto completo

(1)

INTRODUCCIÓN

En España se reaniman cada año 9.500 paradas cardiorrespi-ratorias (24/100.000 habitantes/año). Se trata de una tasa que está

actualmente en ascenso1. Las muertes prematuras evitadas anual-mente se encuentran entre 811 y 960 al alta hospitalaria2, lo que da una idea de la importancia de la formación en técnicas de rea-nimación cardiopulmonar (RCP) a los profesionales sanitarios3-5.

Original

Correspondencia: José Antonio Iglesias Vázquez Plaza Martín Herrera, 2. 2ª planta

15706 Santiago de Compostela. A Coruña E-mail: antonio.iglesias.vazquez@sergas.es

Fecha de recepción: 5-2-2007 Fecha de aceptación: 27-6-2007

RESUMEN

O

bjetivos: El estudio pretende ver si existe un mayor número de alumnos que superan un curso de soporte vital avanzado con un simulador frente al entrenamiento normal.

Métodos: Se ha dividido a los alumnos de forma aleatoria en dos gru-pos de 250 miembros cada uno: en uno se utilizan para las clases prácticas y para la evaluación un simulador de última generación y en el otro los maniquíes habituales. Al mismo tiempo a la mitad de los alumnos de cada grupo se les entrega un manual para la preparación previa del curso. Esta asignación se realiza de forma aleatoria a 125 alumnos de cada uno de los grupos. Los cursos se han llevado a cabo durante los años 2003 y 2004 en las cuatro provincias de Galicia. Resultados: Se encuentran diferencias de aprobados según se use un simulador (88%) o el entrenamiento normal (78%; p < 0,001). El coste por alumno es unas 3 veces más elevado con simulador. Así, un apro-bado con el entrenamiento normal supone 457,23€con preparación previa, y 481,77€sin ella frente a los 1.283,11€y 1.483,11€del simu-lador. La preparación previa eleva el número de aptos de un 76% a un 90% (p < 0,001) con un coste bajo, y este incremento es más marcado para aquéllos que realizan el curso con simulador (de 80% a 96%; p < 0,001) que para quienes lo realizan con los maniquís clásicos (de 72% a 84%; p < 0,05).

Conclusiones: La mejor estrategia coste-efectividad para el entrena-miento en técnicas de reanimación para los médicos y enfermeras de atención primaria es con entrenamiento normal y preparación previa. Debemos buscar mecanismos para disminuir los costes originados por los simuladores. En todos los casos de entrenamiento se debe realizar una preparación previa de los alumnos.

ABSTRACT

Simulator for resuscitation training: is it cost-effective

A

ims: The aim of the study was to assess if the number of stu-dents who pass an advanced life support course is higher using a simulator for resuscitation training compared with usual resus-citation training.

Methods: The students were randomized for practical classes and eva-luations in two groups of 250 members: the first group was allocated to use a last-generation resuscitation simulator and the other to use stan-dard manikins. At the same time, 125 students in each group received a handbook to be revised before the course. The courses were delive-red during the years 2003 and 2004 in the four provinces of Galicia. Results: The rate of students who passed the course was different using simulator training or normal training (88% versus 78%; p < 0.001). The training cost per-student was three times higher with the resuscitation simulator. Thus, the costs of passing the course were 457.23 and 481.77€ for normal training with and without previous pre-paration, respectively, versus 1283.11 and 1483.11€ for resuscitation simulator with and without previous preparation, respectively. The rate of students who passed the course additional from 76% to 90% with previous preparation (p < 0.001) and the costs were low. Moreover, this increase was more marked in students who made the course with si-mulator (from 80% to 96%, p < 0.001) compared with those who used classic manikins (from 72% to 84%; p < 0.05).

Conclusions: The most cost-effective strategy for resuscitation training in primary care physicians and nurses is usual training with previous preparation. We must look for mechanisms to reduce the costs derived from using resuscitation simulators. Independently of the kind of trai-ning, the students must always undergo previous preparation.

Palabras clave:Simulación médica. Soporte vital avanzado. Costes. Maniquí. Práctica integrada.

Key Words: Medical simulation. Advanced life support. Costs. Manikin. Integrated practice.

Estudio coste-efectividad de la enseñanza

de la reanimación cardiopulmonar con simuladores

J. A. Iglesias Vázquez1, M. Penas Penas1, A. Rodríguez Núñez2, M. Cegarra García1, V. Barreiro Díaz1, J. Varela-Portas Mariño1

1F

UNDACIÓNPÚBLICAURXENCIASSANITÁRIAS DEGALICIA-061.

(2)

Éstas son las principales razones que han llevado al Euro-pean Resuscitation Council (ERC), a recomendar en sus nor-mas del año 20016y posteriormente en 20057, la enseñanza de las maniobras de RCP básica y avanzada a los profesionales médicos y de enfermería que tuvieran la posibilidad de encon-trarse con una parada cardiorrespiratoria (PCR) en su trabajo habitual mediante cursos de al menos 20 horas de duración y reciclajes bianuales8. Estos cursos deberían constar de una parte teórica y otra práctica en la que se ejercitaran maniobras de RCP en maniquíes especialmente diseñados para ello.

La enseñanza de la RCP ha sido uno de los temas más am-pliamente desarrollados entre las profesiones sanitarias9-11en los últimos cincuenta años del siglo XX12. Acabado éste, el cambio de siglo nos ha traído la generalización de la enseñanza en mo-dernos simuladores integrales de paciente con posibilidades de transporte y unos precios asequibles. Hasta este momento, los simuladores existentes no podían ser utilizados más que en am-plios recintos donde se encontraban fijos y precisaban una gran cantidad de material auxiliar para su funcionamiento. En gene-ral procedían de adaptaciones más o menos logradas de simula-dores de vuelo utilizados para la formación de pilotos13. Aún así no llegaban a reproducir las características fisiopatológicas del paciente más allá de algunos parámetros y muy restringidos14. La simulación permite no sólo el entrenamiento de los aspectos científico-técnicos, sino también los aspectos cognoscitivos y de factores humanos. Aunque la experiencia con estos sistemas es corta, parece claro que su uso puede acelerar la adquisición de conocimientos y habilidades en el manejo de problemas complejos y favorecer un mejor rendimiento clínico15,16.

Este estudio pretende un doble objetivo. Por un lado ver si el mayor porcentaje de alumnos que superan el curso con el simula-dor podría justificar la inversión que supone el comprar uno de es-tos equipos. Por otro lado, ver si el haber estudiado un material previo al curso incide en el porcentaje de aprobados de una forma diferente en función de si se realiza el curso con o sin simulador.

MATERIAL Y MÉTODO

Para la realización de este estudio de coste efectividad se han utilizado los datos de los cursos de soporte vital avanzado (SVA) impartidos por el Centro de Formación en Urgencias, Emergencias y Catástrofes de Galicia de la Fundación Pública Urgencias Sanitarias de Galicia-061 (FPUS-061). Debido a que los cursos de SVA son los más demandados, se ha utilizado es-te tipo para conocer el número de aprobados en los mismos.

El curso consta de 20 horas divididas en cuatro jornadas de 5 horas. Se imparten 10 horas teóricas en aula y 10 horas prácticas en las que se utilizan maniquíes o simuladores de pacientes para

que el alumno trabaje situaciones de PCR. En estas prácticas se divide a los alumnos en tres grupos, cada uno de los cuales está dirigido por un instructor. Al finalizar el curso se lleva a cabo una doble evaluación, teórica y práctica. El examen teórico cons-ta de 40 preguncons-tas de opción múltiple de la que solamente una de ellas es correcta. Se precisa de 30 respuestas correctas para superar la prueba. Las preguntas erróneas no penalizan negativa-mente. Posteriormente se lleva a cabo el examen práctico con el mismo material con el que se han realizado las prácticas. El alumno debe superar satisfactoriamente la situación a la que le enfrenta el profesor. Para considerarse que el alumno ha supera-do el curso debe aprobar de forma independiente ambas pruebas. El examen teórico ha sido elaborado por los propios profesores y validado mediante un estudio psicométrico para que realmente mida lo que queremos medir, esto es, los conocimientos de RCP. El examen práctico implica el diseño de casos clínicos. Éstos han sido realizados también por los profesores del centro y se han analizado reproduciéndolos repetidamente y valorando cuáles son los puntos críticos que hacen que el alumno no supere la prueba ya que serían letales para el paciente. Éstos han quedado refleja-dos en una hoja estandarizada de evaluación práctica. En torefleja-dos los cursos se han planteado los mismos casos prácticos y el mis-mo test de evaluación a los alumnos participantes.

Los profesores realizan un curso anual de entrenamiento en simulación donde trabajan con el software instalado en el simu-lador y conocen las actualizaciones que el fabricante envía pe-riódicamente.

Nuestro estudio trata de ver si hay diferencias significativas aplicando un estudio de coste-efectividad en un grupo que es for-mado con el apoyo de las técnicas de entrenamiento habituales y otro grupo en el que se utilizan técnicas de simulación médica.

(3)

aleatoriza-do a preparación previa o sin ella y a estrategia A o B. No se realizan asignaciones de alumnos diferentes en cada edición del curso para que no existan diferencias si sucede alguna interfe-rencia externa durante el desarrollo del mismo.

Las características del maniquí convencional y del simula-dor se encuentran señalas en las Tablas 1 y 2.

Las diferentes ediciones de los cursos se han llevado a cabo durante los años 2003 y 2004 en las cuatro provincias gallegas de acuerdo con la distribución señalada en la Tabla 3.

Se ha cuantificado el coste de cada estrategia teniendo en cuenta el mayor uso de material fungible, la amortización del material inventariable que es mucho más elevada con el simula-dor y también el transporte del simulasimula-dor que ocupa un espacio mayor. También se valora la diferencia de costes en el caso de enviar un material de estudio previo y no hacerlo, aunque aquí las diferencias son pocas ya que el material de estudio es bara-to. Todo ello se recoge en la Tabla 4.

A continuación se expone una explicación paso a paso de los costes directos y de estructura para el cálculo del coste final del curso dependiendo del material de formación y docente utilizado.

1. Costes directos

a. Amortización Material Inventariable

Se ha considerado el coste de amortización y mantenimiento de los equipos médicos necesarios para la impartición de los cursos, imputando a cada curso la parte proporcional que le corresponde en función del número de horas de utilización efectiva de los equipos.

b. Arrendamiento

Se considera el coste de alquiler del aula por 10 horas, en donde se impartirá el curso, con capacidad para 30 alumnos y equipada con pantalla de proyección, cañón de proyección, me-sa, mesas auxiliares para el material clínico, mesa portátil para desfibrilador, televisor, reproductor de video/DVD y pizarra. También se incluyen las aulas necesarias para las clases prácti-cas que son tres para la realización de grupos de trabajo en el maniquí o en el simulador.

c. Material Fungible

Se considera el material necesario para realizar un curso de SVA que va a ser consumido por los alumnos durante los gru-pos de trabajo en su totalidad.

d. Farmacia

Se considera el material máximo que podrá ser utilizado en el curso y que debe reponerse para el posterior, ya que se abren los envases con el fin de que la práctica sea lo más parecido a la situación real.

e. Material Docente

A los alumnos de ambos grupos se les entrega el Manual de Soporte Vital Avanzado editado por el Comité Español de RCP.

TABLA 1. Características del maniquí de entrenamiento utilizado en los cursos

• Intubación oral y nasal, mascarilla laríngea y combitube. • Desfibrilación y monitorización ECG.

• Vía venosa. • Perfusión de fluidos.

• Pulso carotídeo sincronizado con intensidad variable. • Flexibilidad para salir o no de la desfibrilación. • Simulador de ritmos cardiacos:

• Simulador de ECG que funciona con pilas. • 30 ritmos cardiacos.

• 17 ritmos modificados. • 7 ritmos pediátricos.

TABLA 3. Número de cursos y alumnos por provincias

Provincia Ciudad Cursos Alumnos

A Coruña A Coruña 2 50

Ferrol 3 75

Santiago de Compostela 4 100

Pontevedra Pontevedra 3 75

Vigo 3 75

Lugo Lugo 3 75

Ourense Ourense 2 50

TOTAL 20 500

TABLA 2. Características del simulador médico utilizado en los cursos

• Vía aérea que permite la simulación de un gran número de complicaciones.

• Neumotórax e inserción de tubo de drenaje. • Pulso carotideo, femoral, radial y braquial.

• Sonidos cardíacos, pulmonares e intestinales para ausculta-ción.

• Presión arterial y sonidos de Korotkoff.

• 2.500 variantes de ritmos cardiacos, desfibrilación y marcapa-sos transcutáneo.

• Acceso intravenoso.

• Genitales de ambos sexos y cateterización. Reservorio para orina y líquidos.

(4)

A los pertenecientes al grupo de simulación además se les envía una separata con las características del simulador que van a utili-zar y unas breves nociones sobre su manejo. La información se envía para que el alumno disponga de ella con al menos 15 días de antelación al inicio del curso. En el grupo sin preparación pre-via el manual se les entrega el mismo día de comienzo del curso.

f. Acreditación

La acreditación viene dada por los diplomas emitidos a los alumnos que superan el curso por la secretaria del Plan Nacio-nal de RCP así como por un diploma propio del Centro de For-mación de la FPUS-061 en el que se incluyen los créditos asig-nados por la Comisión Autonómica de Formación Continuada de las Profesiones Sanitarias y que es de 5,1 créditos.

g. Profesorado

Para las clases teóricas se precisa de un solo docente que percibe la cantidad de 48,1€por hora impartida. Estas tarifas de remuneración de la docencia han sido aprobadas por la di-rección de la Fundación y están definidas en función de la difi-cultad del curso en tres categorías. El que aquí nos ocupa se en-cuentra dentro de categoría o nivel II. Para las clases prácticas y dado que se forman tres grupos de trabajo se precisa de tres docentes simultáneos, que reciben 30,05€por hora cada uno.

Los docentes son instructores reconocidos por el Plan Nacio-nal de RCP y aunque en la mayor parte de los casos son profe-sionales de la propia FPUS-061, también se cuenta con docentes externos que reciben la misma remuneración por hora de clase.

2. Costes Estructurales

Se entiende por tales los costes propios de los servicios de formación (personal, local acondicionado para la actividad for-mativa, etc.) y se imputan entre los diferentes cursos-productos en función del número de horas de cada curso. También se

in-cluyen los costes comunes cuya actividad se dirige a toda la es-tructura de la Fundación (limpieza, comunicaciones, suminis-tros, unidades de dirección y gestión, etc.) imputados de forma estimativa y proporcional al peso del personal de formación dentro de la Fundación, que viene representando el 2,5%.

El estudio estadístico se ha realizado mediante el test de la ji al cuadrado y se ha aceptado que existen diferencias signifi-cativas si el valor de p es menor de 0,05.

RESULTADOS

De los 500 alumnos, 341 (68,2%) eran mujeres, y 159 (31,8%) hombres. 283 pertenecían al grupo de licenciados en me-dicina y 217 al de diplomados universitarios en enfermería (DUE). Todos ellos pertenecían al colectivo de personal estatutario, interi-no o sustituto de atención primaria (AP). La media de edad fue de 43 años con un rango de 24 a 61 (DE ± 13). En 181 casos mani-festaron haber realizado previamente un curso de estas característi-cas (36,2%) y, de ellos, solamente 36 haberlo hecho durante los úl-timos dos años (7,2% del total de la muestra), que es el periodo recomendado por el ERC para mantener los conocimientos en RCP. En tanto que el sexo se distribuyó homogéneamente entre ambas estrategias (p = NS), el porcentaje de médicos en la estrate-gia B (simulación médica) es significativamente superior que en la estrategia A (162/250 = 64,8% vs 121/250 = 48,4%; p < 0,001).

La distribución de los alumnos en las diferentes estrategias y el resultado final se presentan en las Figuras 1 y 2. La com-paración entre el número de aprobados en los diferentes grupos se indica en la Tabla 5. Como puede observarse, existe un por-centaje de aprobados estadísticamente superior con la estrategia B (88%) que con la A (78%; p < 0,001). La existencia de pre-paración previa eleva el número de aprobados de un 76% a un 90% (p < 0,001) y este incremento es más marcado para aqué-llos que realizan el curso con la estrategia B (de 80% a 96%;

TABLA 4. Coste de los cursos

Coste cursos

Material Profesorado

Estruc- Coste Precio

Nº Mat. Horas teóricas Horas prácticas tura total unitario

alumnos Amort. Arr. Fun Farm docente Acred Tot hora Coste Tot Prof hora Coste

NORMAL

(Estrategia A) 25 1.599,43 75 80 12 37 0,9 10 48,1 480,8 10 3 30,05 902 4.490,88 8.667,11 346,68 SIMULADOR

(Estrategia B) 25 22.391,95 75 80 12 45 0,9 10 48,1 480,8 10 3 30,05 902 4.490,88 29.662,13 1.186,49

(5)

p < 0,001) que para quienes lo realizan mediante la estrategia A (de 72% a 84%; p < 0,05).

Finalmente, cuando se calculó el coste de cada aprobado según las diferentes modalidades se observó un coste entre 2,8 y 3,1 veces superior en aquellos pacientes que se incluyeron en la estrategia B (con simulador; Tabla 6).

DISCUSIÓN

La edad del grupo estudiado por nosotros es más elevada que la de la única serie española evaluada hasta ahora en el uso de

si-muladores18(10 años más), lo que consideramos debido a que en este caso estamos ante un grupo con mayor experiencia laboral y a la diferente procedencia de los sujetos ya que el estudiado ante-riormente corresponde a médicos de urgencias de hospitales. Una posible limitación del estudio es el mayor número de médicos en el grupo de simulación que podría haber influido en el mayor nú-mero de aprobados en este grupo. Sin embargo, nosotros creemos que esto es de una importancia menor, ya que como han señalado las diferentes Sociedades Científicas implicadas, la enseñanza del SVA requiere del mismo curso para médicos y DUE, y no hace diferenciación en cuanto a técnicas, tratamientos o incluso lideraz-go del grupo, que debe ser realizado por la persona más experta

Figura 1. Estrategia de entrenamiento normal.

(6)

independientemente de su categoría profesional. Además, los re-sultados obtenidos no difieren de los observados en estudios ante-riores de entrenamiento con simuladores19en los que se evaluaba generalmente a médicos internos residentes (MIR)20,21o incluso se utilizaban para el acceso a estas plazas.

El número total de aprobados es de 415, lo que supone un 83% del total de alumnos presentados a examen. De ellos, 195 (78%) corresponden al grupo de entrenamiento normal y 220 (88%) al de simulación. Se esperaba un incremento más eleva-do en el número de aprobaeleva-dos con el simulaeleva-dor que no hemos podido constatar en el estudio, de acuerdo con experiencias pre-vias22que encontraban unos incrementos más elevados de supe-ración en alumnos entrenados con simuladores23,24. Aunque un 83% de aprobados global de la serie pueda parecer elevado dentro de los estándares de calidad del centro de formación de la FPUS-061 consideramos que el mínimo de superación del curso debe ser del 85%. En caso de que sea menor, se realiza una auditoría interna para determinar qué circunstancias han su-cedido que pudieran explicar lo ocurrido (material defectuoso, falta de fungible, no cumplimiento del horario, factores relacio-nados con el profesor, etc.). Aquí nos encontramos con que en el grupo de entrenamiento normal superaban la evaluación tan sólo el 78% (195/250), mientas que era el grupo de simulación el que elevaba la media y cumplía nuestras recomendaciones de calidad con un 88% (220/250) de aprobados. Obtenemos una significación estadística con un valor de p = 0,003, o lo que es lo mismo, por cada 11 alumnos que han sido entrenados con un simulador obtenemos un aprobado más (IC 95%: 7 a 29).

La preparación previa mejora el porcentaje de aprobados, de forma superior en aquéllos que hicieron el curso con simula-dor. En este caso, por cada 8 alumnos que han realizado prepa-ración previa al curso hay un aprobado más (IC 95%: 5 a 14). Con todo, queda claro que es mejor desde el punto de vista académico la realización de los cursos con simuladores médi-cos y que el número de aprobados en los cursos se incrementa

de manera notable si además se realiza una preparación previa al comienzo del curso.

Si combinamos los datos de aprobados y suspensos con los cos-tes originados por los diferencos-tes cursos podemos calcular los coscos-tes de obtener una calificación de aprobado con las técnicas habituales o con los simuladores. Según los datos obtenidos expresados en la Ta-bla 6, se comprueba que existen diferencias de aprobados según se use un simulador o el entrenamiento normal, y además el coste por alumno es entre 2,8 y 3,1 veces más elevado utilizando un simulador médico. Un aprobado con el entrenamiento normal supone 457,23€ con preparación previa y 481,77€sin ella, frente a los 1.283,11€y 1.483,11€del simulador con y sin preparación previa al curso. Por otro lado la preparación previa eleva el número de aptos en los dos grupos (simulación/entrenamiento normal) con un coste bajo. De he-cho en ambos grupos se observa que el coste por aprobado disminu-ye en los grupos que han realizado la preparación previa. En el gru-po de entrenamiento normal se ahorran 24,54€por alumno aprobado, y en el de simulación 200€. Sin embargo el coste de esta preparación previa suponía tan sólo 37,2€y 45,3€respectivamente. Parece necesario ver cuál es el elemento que hace que el entre-namiento con simulador sea mucho más caro que el entreentre-namiento habitual normal. Aparte del coste del propio aparato se tiene que ha-cer mención al concepto de amortización que es elevado debido, so-bre todo, a que el simulador es muy específico de este tipo de cur-sos, mientras que los maniquíes utilizados en entrenamiento normal son usados con mucha mayor frecuencia. Para hacer más rentable, el entrenamiento con simuladores deberíamos utilizarlos en un mayor número de nuestras actividades docentes, con lo que disminuiría el capítulo de amortización y se vería reducido el coste por alumno.

Es importante señalar que en el momento de llevar a cabo este estudio no existía en el mercado español ningún otro simulador de las características del utilizado aquí. Actualmente se están introdu-ciendo otros simuladores de similares prestaciones a precios compe-titivos que, probablemente, al establecerse por fin una competencia harán descender los precios actuales. Si se logra abaratar los costes

TABLA 5. Análisis de la influencia del tipo de entrenamiento en el número de aprobados

Total Entrenamiento normal Simulación médica p

Todos los participantes < 0,001

Aprobados 415 (83%) 195 (78%) 220 (88%)

Suspendidos 85 (17%) 55 (22%) 30 (12%)

Participantes con preparación previa* < 0,01

Aprobados 225 (90%) 105 (84%) 120 (96%)

Suspendidos 25 (10%) 20 (16%) 5 (4%)

Participantes sin preparación previa* 0,18

Aprobados 190 (76%) 90 (72%) 100 (80%)

Suspendidos 60 (24%) 35 (28%) 25 (20%)

(7)

mediante la adquisición de simuladores más baratos, utilizándolos en diferentes tipos de cursos y manteniéndolos operativos y en uso du-rante la mayor parte del año, se podrá rentabilizar la diferencia de aprobados en los cursos que utilizan técnicas de simulación frente al entrenamiento normal. Además, creemos que aunque el uso de un simulador para las prácticas en un curso de SVA puede tener una di-fícil justificación previa en términos de costes, es el instrumento ide-al para la vide-aloración de situaciones de enfermo grave y con elevado riesgo de PCR. Permite comprobar la evolución clínica de un pa-ciente inestable y la valoración de las respuestas fisiológicas ante las diferentes medidas adoptadas por el alumno. Además no requiere de la intervención directa del monitor para explicar los cambios y per-mite el registro en tiempo real de todas las actuaciones del alumno.

Podemos concluir que la mejor estrategia coste-efectividad pa-ra el entrenamiento en técnicas de reanimación papa-ra los médicos y DUE de AP en Galicia es, a día de hoy y con los precios de hoy, con entrenamiento normal y preparación previa. Debemos buscar mecanismos para disminuir los costes originados por los simulado-res para que, utilizándolos con mayor frecuencia, disminuyan los gastos que originan. En todos los casos de entrenamiento, bien sea con simuladores o con maniquíes normales se debe realizar una preparación previa de los alumnos. Los simuladores de entrena-miento tienen un papel importante en la valoración del paciente en situación de emergencia sanitaria e inestable, y suponen un avance en el aprendizaje de las técnicas a realizar en una RCP o en las si-tuaciones inmediatamente previas a una parada cardiaca.

BIBLIOGRAFÍA

1- Álvarez JA, Lecuona MJ, Sabugo P, Catalán B. Supervivencia de las pa-radas cardíacas extrahospitalarias tratadas por unidades móviles medicaliza-das. Emergencias 1993;5:177.

2- Marrugat J, Elosua R, Gil M. Muerte súbita (I). Epidemiología de la muerte súbita cardiaca en España. Rev Esp Cardiol 1999;52:717-25. 3- González Tapia E, González Sánchez E, Calero AmorJ, Larrea Villa I, Pacheco Rodríguez A, Gómez Blas JM. Revisión de 10 años de muerte súbita cardiaca por Emergencia Ciudad Real aplicando el estilo Utstein. Emergencias 1997;9:58. 4- Rodríguez LJ, Pacheco A, Hermoso F, Corral E. Supervivencia inmediata en parada cardiorrespiratoria extrahospitalaria. Emergencias 1993;5:184. 5- Pacheco Rodríguez A, González Tapia E, González Sánchez E, Marín Osorio F, Lara Sánchez JJ, Hermoso Gadeo FE. Supervivencia en muerte súbita cardíaca extrahospitalaria asistida en UVI-móvil en el medio semiru-ral (provincia de ciudad real). Emergencias 1996;8:249-50.

6- Handley AJ, Monsieurs KG, Bossaert LL. European Resuscitation Coun-cil Guidelines 2000 for Adult Basic and Advanced Life Support. Resuscita-tion 2001;48:199-205.

7- International Liaison Committee on Resuscitation. 2005 International Con-sensus on Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular Care Science with Treatment Recommendations. Circulation 2005; 112:III-1–III-136. 8- Cobb l, Weaver D, Fahrenbruch C, Hallstrom A, Copass M. Community-Ba-sed interventions for sudden cardiac death. Circulation 1992;85(Supl):98-102. 9- Atkins JM. Emergency medical service systems in acute cardiac care: state of the art. Circulation. 1986;74(suppl 6, pt 2):IV-4-IV-8.

10- Safar P. History of cardiopulmonary-cerebral resuscitation. Kaye W, Bi-cher N ed. New York: Churchill Livingstone 1989:1-53.

11- Holmberg M, Holmberg S. Herlitz J. The problem of out-of-hospital ca-re cardiac-arca-rest pca-revalence of suddent death in Europe today. Am J Cardiol 1999;83:88D-90D.

12- Cummins RO, Ornato JP, Thies WH, Pepe PE. Improving survival from sudden cardiac arrest: the “chain of survival” concept. A statement for he-alth professionals from the Advanced Cardiac Life Support Subcomittee

and the Emergency Cardiac Care Committee, American Heart Association. Circulation 1991;83:1832-47.

13- Sexton JB, Thomas EJ, Helmrich RL. Error, stress and teamwork in medicine and aviation: cross sectional surveys. Br Med J 2000;320:745-9. 14- Schiew H. A flight simulator for general anaesthesia training. Comput Biomed Res 1987;27:161-8.

15- Issenberg SB, McGaghie C, Hart IR, Mayer JW, Felner JM, Petrusa ER et al. Simulation technology for health care professional skills training. Anesthesiology 1988;69:387.

16- Small SD, Wuerz RC, Simon R, Shapiro N, Conn A, Setnik G. De-monstration of high-fidelity simulation team training for emergency medici-ne. Acad Emerg Med 1999;6:312-23.

17- Ruano M, Tormo C. Manual de Soporte Vital Avanzado. Consejo Espa-ñol de RCP. 3ªed. Ed. Masson. 2003. Madrid.

18- Rabanal JM, Del Moral I, Quesada A, Díaz de Terán JC, Borregán JL, Teja JL et al. Los simuladores médicos en la formación continuada: nuestra expe-riencia con 535 médicos de urgencia hospitalarios. Emergencias 2003;15:333-8. 19- Grenvik A, Schaefer J. From Resusci-Anne to Sim-Man: the evolution of simulators in medicine Crit Care Med 2004;32:S56-S57.

20- Bond WF, Spilane L. The use of simulation for emergency medicine re-sident access. Acad Emerg Med 2002;9:1295.

21- Wayne DB, Butter J, Siddall VJ. Simulation-based training of internal medicine residents in advanced cardiac life support protocols: a randomized trial Teach Learn Med 2005;210-216.

22- Gaba DM, Howard SK, Flanagan B. Assessment of clinical performance during si-mulated crisis using both technical and behavioural ratings. Anesthesiology 1998;89:8. 23- Schwid HA, Rooke GA, Carline J, Steadman RH, Murray WB, Olympo M, et al. Evaluation of anesthesia residents using mannequin-based simula-tion. A multiinstitutional study. Anesthesiology 2002;97:1434-44. 24- Schneider T, Mauer D, Diehl P, Eberle B, Dick W. Does standardized Mega-Code training improve the quality of pre-hospital advanced cardiac li-fe support. Resuscitation 1995;29:129-34.

TABLA 6. Costes totales y ratios medios de las estrategias de enseñanza

Costes

Aprobados Prep. Entren. Totales ind. Totales Ratios medios

Normal Con p.p. 105 37,2 346,68 384,08 48.010 457,23

Sin p.p. 90 346,88 43.360 481,77

Simulad. Con p.p. 120 45,3 1.186,49 1.231,79 153.973,75 1.283,11

Sin p.p. 100 1.186,49 148.311,25 1.483,11

Figure

Actualización...

Referencias

Actualización...

Descargar ahora (7 página)