Riesgo psicosocial en el trabajo, estrés autopercibido y cortisol en saliva en una muestra de urgenciólogos de Granada

Texto completo

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Introducción

El estrés laboral se ha ido convirtiendo con el paso de los años en un tema de gran magnitud y trascendencia para la salud pública. En este senti-do, se trata de un reconocido problema entre los trabajadores sanitarios1, que constituye un riesgo

importante para los médicos, en general, y muy particularmente para los que desarrollan su activi-dad en los servicios de urgencias hospitalarios (SUH)2. El estrés es una respuesta funcional, que

permite al organismo adaptarse a situaciones de

demanda física o psicológica. La autopercepción de estrés aparece cuando el sujeto no porta o no cree tener las habilidades necesarias para afrontar una situación, y no puede dar por ello cumplida respuesta a las demandas solicitadas3. Así, niveles

altos y mantenidos de estrés participan, entre otros factores, en la etiología de numerosas pato-logías, tales como las enfermedades cardiovascula-res4 o el aumento de la incidencia de infecciones

virales5-7. El estrés laboral también puede

aumen-tar la comorbilidad psiquiátrica entre el personal médico8. Una situación percibida como estresante

ORIGINAL

Riesgo psicosocial en el trabajo, estrés autopercibido

y cortisol en saliva en una muestra de

urgenciólogos

de Granada

JOAQUÍNGONZÁLEZ CABRERA1, MARÍAFERNÁNDEZ PRADA2, ROGELIOMOLINA RUANO3,

ANTONIABLÁZQUEZ4, JOSÉGUILLÉN SOLVAS2, JOSÉMARÍAPEINADO5,6

1Departamento de Psicología Social, Facultad de Psicología. 5Departamento de Bioquímica Molecular III

e Inmunología, Universidad de Granada, España. 6Instituto de Neurociencias Federico Oloriz, 2Servicio

de Medicina Preventiva, 4Servicio de Análisis Clínicos, Hospital Universitario San Cecilio, Granada, España. 3Servicio de Urgencias, Hospital Universitario Virgen de las Nieves, Granada, España.

Objetivos:Describir los riesgos psicosociales y la disposición estable al estrés, determi-nar los niveles de cortisol en la saliva en una muestra de urgenciólogos de los servicios de urgencias hospitalarios de Granada, determinar si existe o no asociación entre los parámetros antes mencionados y realizar comparaciones entre la variable sexo a través de todas las dimensiones de estudio.

Método: Estudio analítico de corte transversal. Han participado un total de 32 urgen-ciólogos de dos hospitales en Granada (España). Para evaluar los riesgos psicosociales asociados al puesto de trabajo y el nivel de estrés se ha utilizado los cuestionarios vali-dados y baremados CopSoQ-ISTAS-21 y el STAI-R, respectivamente. Además se ha me-dido el cortisol en saliva (Salivette®) como marcador bioquímico del estrés en tres

de-terminaciones distintas durante la jornada laboral.

Resultados:Los urgenciólogosmanifiestan tener riesgos psicosociales desfavorables, espe-cialmente por sus altas exigencias psicológicas y su bajo control del trabajo. Además, los varones presentan puntuaciones de estrés significativamente más elevadas que la pobla-ción general (p < 0,017). Los valores de cortisol se encuentran dentro del rango de nor-malidad. No se encuentra relación entre el ISTAS-21, el STAI-R y el cortisol en saliva.

Conclusiones:Los urgenciólogos presentan, en general, una situación potencialmente perniciosa para su actividad laboral, aunque no se afectan los niveles de cortisol como reflejo bioquímico de estrés. [Emergencias 2012;24:101-106]

Palabras clave: Estrés. Cortisol. Urgencias. CopSoQ-ISTAS-21. STAI-R. Riesgos psicoso-ciales.

CORRESPONDENCIA: María Fernández Prada Servicio de Medicina Preventiva Hospital Universitario San Cecilio C/ Doctor Oloriz, s/n

18014 Granada, España E-mail: mfdezprada@ugr.es

FECHA DE RECEPCIÓN: 21-10-2011

FECHA DE ACEPTACIÓN: 6-12-2011

CONFLICTO DE INTERESES: Ninguno

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pone en marcha una serie de mecanismos entre los que destaca la activación del eje hipotálamo-hipófiso-adrenal, uno de cuyos productos finales es el cortisol. Se ha demostrado que este marca-dor bioquímico es particularmente sensible al es-trés crónico9.

Numerosos trabajos se han centrado en anali-zar y relacionar el binomio de estrés auto-percibi-do y fisiológico como indicaauto-percibi-dores del estrés labo-ral10,11. No obstante, entendemos que esta díada

es necesaria pero no suficiente para evaluarlo. Además de lo anterior, se deberían analizar los riesgos psicosociales asociados al puesto de traba-jo12 y si éstos, de forma intrínseca, predisponen al

trabajador a padecer niveles elevados de estrés. Los urgenciólogos padecen una elevada presión asistencial, tanto por lo imprevisible de la deman-da como por la necesideman-dad de responder con rapi-dez a las situaciones planteadas. Además, su acti-vidad está condicionada por el mal uso que la población hace de esta vía de acceso y por las restricciones presupuestarias actuales13,14. Por

tan-to, los urgenciólogos se encuentran en un contex-to propiciacontex-torio de niveles alcontex-tos de estrés laboral. Por ello, los objetivos del presente trabajo son: 1) describir los riesgos psicosociales y la disposición estable al estrés, así como determinar los niveles de cortisol en saliva en una muestra de urgenciólo-gos de SUH de Granada; 2) determinar si existe o no asociación, dos a dos, entre los parámetros an-tes mencionados; y 3) realizar comparaciones en-tre la variable sexo a través de todas las dimensio-nes de estudio.

Método

Se trata de estudio de tipo analítico transversal realizado entre los meses de julio y septiembre de 2011 en dos hospitales públicos de la ciudad de Granada (España): el Hospital Universitario San Cecilio (HUSC), de segundo nivel, y el Hospital de Traumatología y Rehabilitación (HTR), de tercer ni-vel, perteneciente al Complejo Hospitalario Virgen de las Nieves. Los participantes fueron 32 médicos (18 mujeres y 14 hombres) con una media de mañana (8:00 h-15:00 h) y días de guardia de 24 horas. El personal eventual estaba contratado sólo para la realización de guardias (18 horas para días

laborables y 24 horas para los fines de semana y los festivos). Los criterios de inclusión fueron los siguientes: (1) no haber atravesado, en los meses anteriores, eventos traumáticos de tipo psicológi-co; y (2) no padecer enfermedad o tratamiento que pudiera interferir con el metabolismo endocri-no. Además, hubo una serie de condiciones para la toma de muestras: no haber disfrutado de va-caciones las últimas dos semanas y no haber esta-do de guardia las 24-48 horas previos.

Participa-Para la realización del estudio se han empleado dos cuestionarios validados, baremados y autoad-ministrados, así como la medición bioquímica del cortisol en saliva.

El cuestionario para la autoevaluación de ries-gos psicosociales en el trabajo (CoPsoQ ISTAS-21, versión corta 1.5)15 está diseñado para identificar,

medir y valorar la exposición a seis grandes di-mensiones de riesgo de naturaleza psicosocial pa-ra la salud en el tpa-rabajo, que son: a) exigencias psicológicas (volumen de trabajo en relación al tiempo disponible para realizarlo y a la transferen-cia de sentimientos en el trabajo); b) doble pre-sencia (necesidad de responder simultáneamente a las demandas del empleo y del trabajo domésti-co y familiar); c) domésti-control sobre el trabajo (margen de autonomía en la forma de realizar el trabajo y a las posibilidades que se dan de aplicar habilida-des y conocimientos); d) apoyo social y la calidad de liderazgo (apoyo de los superiores o compañe-ros en la realización del trabajo); e) estima (se re-fiere al reconocimiento personal y al respeto que obtenemos en relación al esfuerzo que realizamos en el trabajo); y f) inseguridad sobre el futuro (preocupación por los cambios de condiciones de trabajo no deseadas o su pérdida). Estos niveles de exposición se pueden clasificar cualitativamen-te como desfavorables, incualitativamen-termedios o favorables. Este criterio hace referencia al riesgo para la salud de naturaleza psicosocial que tiene su origen en la organización del trabajo.

El inventario de ansiedad estado-rasgo ( State-Trait Anxiety Inventory, STAI-E/R16). Se ha utilizado

la subescala ansiedad rasgo (STAI-R), que se define como una propensión ansiosa relativamente esta-ble por la que difieren los sujetos en su tendencia a percibir las situaciones como amenazantes.

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por electroquimioluminiscencia (ECLIA), Elecsys Cortisol®17-21. Los valores de referencia para el

cor-tisol en saliva fueron facilitados por la casa co-mercial del equipo de análisis (Cobas c 8000 de ROCHE®).

Se estableció un seguimiento individualizado de cada participante. A cada médico se le daban las instrucciones para la correcta toma del cortisol y la cumplimentación de los cuestionarios, junto a una hoja de instrucciones y de dudas frecuen-tes. Las tomas de cortisol se realizaron siempre en el turno de mañana (específicamente a los 30 minutos, a las 3 y a las 5 horas de haberse levan-tado). Se eligieron estos tres momentos con el objetivo de poder trazar el ritmo circadiano del cortisol, y tener en cuenta que a los 30 minutos tras despertarse tiene lugar el pico máximo de se-creción22. Al final de la jornada laboral, un

investi-gador recogía y procesaba las muestras, donde se almacenaban a –22ºC hasta el momento del aná-lisis. La colaboración fue voluntaria, anónima y desinteresada. Cada participante firmó un con-sentimiento informado escrito. El estudio fue aprobado por la Comisión de Investigación del Máster de Salud Pública de Escuela Andaluza de Salud Pública –EASP– (Granada).

Los análisis estadísticos se llevaron a cabo me-diante los programas SPSS 16.0 y Microsoft Excel 2007. Se realizaron los siguientes análisis: (1) comprobación de la distribución normal de la muestra mediante el estadístico de Shapiro-Wilks; (2) análisis univariante a través de tablas de fre-cuencia, medidas de tendencia central y de dis-persión de la medida; (3) cálculo de las puntua-ciones tipificadas para todas las variables donde se establecieron comparaciones o relaciones; 4) aná-lisis bivariante mediante el test no paramétrico U de Mann-Whitney para 2 muestras independientes y t-Student para una muestra; (5) correlaciones bivariadas de Spearman para establecer el grado de relación entre algunas variables; y (6) cálculo del área bajo la curva (AUC) del cortisol mediante procedimientos trapezoidales. Se consideró esta-dísticamente significativo un valor de p inferior a 0,05.

Resultados

Las variables sociodemográficas estudiadas no resultaron ser ni factores de confusión ni modifi-cadores del efecto.

La Tabla 1 muestra las puntuaciones de las seis dimensiones que conforman el cuestionario ISTAS-21 y los niveles de exposición que corresponden a las puntuaciones medias en cada dimensión. Pue-de apreciarse cómo para casi todas las dimensio-nes éstos son desfavorables.

En la Tabla 2, se describen las frecuencias de respuesta dadas a cada dimensión del ISTAS-21 a través del nivel de exposición desfavorable, inter-medio y favorable en función del sexo. Hay que resaltar el elevado número de profesionales que puntúan desfavorablemente en todas las dimen-siones, con la excepción de inseguridad sobre el futuro. Además, al desglosar por sexos, se apre-cian resultados más negativos para las mujeres en las dimensiones de exigencias psicológicas, doble presencia y estima, aunque sólo resultaron signifi-cativas para la dimensión de doble presencia (p < 0,003). Se han encontrado correlaciones sig-nificativas para la mayoría de las dimensiones del ISTAS-21 tras haber sido tipificadas las puntuacio-nes totales de cada dimensión (Tabla 3).

Para la muestra total, la puntuación media y la desviación típica para el cuestionario STAI-R es 24,7 ± 4,4. En la Tabla 4 se indican medidas de tendencia central y dispersión para varones y mu-jeres en el STAI-R, y se observa que en el caso de los varones manifiestan una mayor propensión al estrés crónico que la población general evaluada por los autores del STAI-R16.

A nivel cualitativo, el STAI-R agrupa las puntua-ciones obtenidas en tres niveles habiendo 0 facul-tativos para la categoría de “no ansiedad” (per-centiles del 1 al 25), 27 para la categoría de “ansiedad moderada” (percentil del 26 al 75) y 5 para “ansiedad muy marcada” (percentil superior al 75).

En la Figura 1 se muestra cómo en todos los casos los valores de cortisol a los 30 minutos tras levantarse se encuentran dentro del rango de

nor-Tabla 1.Media, desviación típica y nivel de exposición para la muestra de urgenciólogosen las seis dimensiones del ISTAS-21 (n = 32)

Exigencias Doble Control sobre Apoyo social Estima Inseguridad

psicológicas presencia el trabajo y liderazgo futuro

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malidad del parámetro de referencia. Igual sucede para los valores tomados a las cinco horas tras le-vantarse. Además, no existen diferencias significa-tivas al comparar el valor de 30 minutos tras le-vantarse entre hombres y mujeres (p < 0,253).

No encontramos ninguna asociación significati-va entre la puntuación en el cuestionario de STAI-R y el valor de cortisol en saliva a los 30 minutos (r = 0,168), o a las 3 horas (r = 0,097), o a las 5 horas (r = 0,329), ni para el valor absoluto del área bajo la curva –AUC– (r = 0,235).

Tampoco se encuentran asociaciones significa-tivas al relacionar dos a dos cada una de las seis dimensiones de riesgos psicosociales (cuestionario ISTAS-21) tanto con el estrés de predisposición es-table (STAI-R) como con los valores de cortisol en saliva para los tres momentos temporales y el

área bajo la curva AUC.

Discusión

En el presente estudio se aborda por primera vez en España el estrés laboral en urgenciólogos median-te el uso combinado del ISTAS-21, el STAI-R y el cortisol en saliva. En relación con los datos obteni-dos del ISTAS-21, encontramos que la muestra po-see unas altas exigencias psicológicas, un control del puesto de trabajo intermedio (aunque casi el 35% puntúe desfavorablemente) y un apoyo social desfavorable (Tablas 1 y 2). Según el modelo de exigencias psicológicas-control23los médicos se

clasi-fican en el cuadrante activo (altas exigencias y alto

control), pero podemos comprobar que, a tenor de nuestros datos, al menos los urgenciólogos deberían clasificarse dentro del cuadrante de “alta tensión” (altas exigencias y bajo control). Esto podría gene-rar, como se propone en otro estudio24, un

aumen-to del estrés auaumen-topercibido y/o del burnout. La exis-tencia de correlaciones significativas entre el apoyo social con la mayoría de las dimensiones restantes (Tabla 3) refuerza el modelo de interacción entre demandas, control y apoyo social25 sobre la

impor-tancia de esta dimensión en el contexto laboral co-mo co-modulador del estrés. Además, hay que reflejar cómo la dimensión de doble presencia confirma la presión que padecen las mujeres al tener que res-ponder simultáneamente a las demandas del em-pleo y del trabajo doméstico y familiar15(Tabla 2).

Los resultados en relación con el estrés auto-percibido no son más optimistas, ya que ningún sujeto se clasifica dentro de la categoría “no ansie-dad” del STAI-R, mientras que hasta un 15,6% de la muestra presenta “ansiedad muy marcada”. Los profesionales varones son los que más estresados se perciben (Tabla 4) y los que reflejan valores más elevados de cortisol. No obstante, los valores me-dios de cortisol de los grupos de estudio se en-cuentran por debajo del límite superior de referen-cia sin que se aprecien cambios respecto a la normalidad en ninguna de las tres determinacio-nes realizadas. Como en otros estudios publica-dos hasta la fecha, nuestros resultapublica-dos coinciden con aquellos que no hallan relación entre los pará-metros psicológicos y fisiológicos del estrés26-28. Sin

embargo, existen datos en los que se muestran las

Tabla 2.Frecuencias absolutas para cada dimensión del cuestionario ISTAS-21 en función del nivel de exposición (desfavorable, intermedio y favorable) y del sexo de los facultativos (varones = 14; mujeres = 18)

Desfavorable Intermedio Favorable

Hombres Mujeres Hombres Mujeres Hombres Mujeres

Exigencias psicológicas 11 17 2 1 1 0

Doble presencia 5 16 9 2 0 0

Control sobre el trabajo 4 7 5 7 5 4

Apoyo social y liderazgo 8 3 5 5 1 10

Estima 10 15 4 3 0 0

Inseguridad futuro 2 3 4 5 8 10

Tabla 3.Correlaciones bilaterales de Spearman entre las seis dimensiones del cuestionario ISTAS-21 para el total de la muestra (n = 32)

Exigencias Doble Control sobre Apoyo social Estima Inseguridad

psicológicas presencia el trabajo y liderazgo futuro

Exigencias psicológicas 1 0,359** –0,491** –0,398** –0,346 0,507**

Doble presencia – 1 –0,366** –0,184 –0,245 0,353*

Control sobre el trabajo – – 1 0,429** 0,433* –0,269

Apoyo social y liderazgo – – – 1 0,837** –0,289

Estima – – – – 1 –0,387*

Inseguridad futuro – – – – – 1

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relaciones entre el cortisol y distintas variables sub-jetivas18. Hay que matizar que también existe

evi-dencia empírica de relaciones negativas entre las medidas de estrés autopercibido y cortisol en sali-va29. No obstante, la casi totalidad de estudios

lle-vados a cabo17-21,26-29, mayoritariamente

anglosajo-nes, usaban otros cuestionarios validados que no se encuentran baremados para la población espa-ñola y que podrían explicar, en parte, la falta de asociación entre los parámetros psicológicos y fi-siológicos. El cuestionario STAI fue baremado para una población española en 1982, por lo que sería necesario obtener indicadores más recientes30.

Nuestros resultados no muestran cambios en los niveles de cortisol que puedan asociarse al estrés autopercibido o al riesgo psicosocial en el puesto

de trabajo, al menos con los cuestionarios utiliza-dos en la investigación. Esto podría interpretarse como una adaptación fisiológica al puesto de tra-bajo y a sus demandas, la cual sería responsable de la normalización del estrés fisiológico. No obstante, a nivel psicológico esto no parece producirse.

Tras todo lo expuesto, hay que explicitar que el trabajo presenta una serie de limitaciones: 1) sería conveniente acceder a aquellos profesio-nales sin evaluar debido a algún criterio de exclu-sión temporal (ej. vacaciones); 2) podrían utilizar-se otros cuestionarios administrados en el ámbito anglosajón para establecer convergencia (ej. Esca-la de Estrés Percibido –EEP–3); y 3) quizás el marco

temporal de realización del estudio sea un sesgo en la medición del estrés auto-percibido.

En próximos estudios, se podrían comparar los SUH con otros que presenten diferencias en cuan-to al perfil del puescuan-to, así como con otros urgen-ciólogos según el nivel del hospital o según su ti-tularidad. En resumen, encontramos que en nuestra muestra los urgenciólogos presentan, en general, una situación disfuncional potencialmen-te perniciosa para su actividad laboral, aunque no se afectan los niveles de cortisol como reflejo bio-químico de estrés.

Tabla 4.Media, desviación típica y contraste de medias para varones y mujeres a través de las puntuaciones baremadas del STAI-R

Media (DE) t de Student Significación (una muestra) bilateral

Varones (n = 14) 23,80 ± 3,38 3,227 0,017 Mujeres (n = 18) 26,06 ± 4,86 0,971 0,325 t = Valor de t de Student siendo el valor de referencia para varones de 20,19 y para mujeres 24,9916; DE: desviación estándar.

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Psychosocial risk at work, self-perceived stress, and salivary cortisol level in a sample of emergency physicians in Granada

González-Cabrera J, Fernández-Prada M, Molina-Ruano R, Blazquez A, Guillén-Solvas J, Peinado JM

Objectives:1) To describe psychosocial risks, stable disposition to feel stress, and salivary cortisol levels in a sample of emergency physicians in Granada, Spain; 2) to explore bivariate associations between the aforementioned factors; and 3) to analyze the results by gender.

Methods:Cross-sectional study of 32 physicians working at the emergency departments of 2 hospitals in Granada. Occupational psychosocial risk and perceived stress level were assessed with the ISTAS-21 instrument (validated Spanish version of the Copenhagen Psychosocial Questionnaire) and the State-Trait Anxiety Inventory (trait scale; STAI-T). Salivary cortisol (Salivette) was also measured as a biochemical marker of stress at 3 moments during a work shift.

Results:The emergency physicians reported psychosocial risk factors, particularly high demand on psychological resources and low job control. The stress levels in the male physicians were significantly higher than in the general population (P<.017). Cortisol levels were within the normal range. On bivariate analysis, no associations were found between ISTAS-21 findings, STAI-T scores, and cortisol levels.

Conclusions:Emergency physicians are in a potentially harmful working situation, although we detected no effect on cortisol as a biochemical marker of stress. [Emergencias 2012;24:101-106]

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