• No se han encontrado resultados

Implicaciones neuropsicológicas en sujetos con trastornos del Espectro Autista

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Implicaciones neuropsicológicas en sujetos con trastornos del Espectro Autista"

Copied!
93
0
0

Texto completo

(1)IMPLICACIONES NEUROPSICOLÓGICAS EN SUJETOS CON TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA. LINA MARIA CUERO VILLADA 410933 GINA LIZETH MARTINEZ RAMIREZ 339876 MARIA ALEJANDRA VEGA HENAO 415814. ASESORA DE MODALIDAD YENIFER LICETT ARROYAVE PÉREZ. UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANAS PROGRAMA DE PSICOLOGÍA SEDE CALI 2019.

(2) IMPLICACIONES NEUROPSICOLÓGICAS EN SUJETOS CON TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA. LINA MARIA CUERO VILLADA 410933 GINA LIZETH MARTINEZ RAMIREZ 339876 MARIA ALEJANDRA VEGA HENAO 415814. TRABAJO DE GRADO PARA OBTENER EL TÍTULO DE PSICÓLOGAS. ASESORA DE MODALIDAD YENIFER LICETT ARROYAVE PÉREZ. UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANAS PROGRAMA DE PSICOLOGÍA SEDE CALI 2019.

(3)

(4) TABLA DE CONTENIDO RESUMEN. 7. 1. INTRODUCCIÓN. 8. 2. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA. 9. 3. JUSTIFICACIÓN. 11. 4.2 Objetivos específicos. 12. 5. MARCO CONCEPTUAL. 13. 5.1 Trastorno del Espectro Autista. 13. 5.2 Historia del TEA. 13. 5.3 TEA en el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. 14. 5.3.1 Asperger. 17. 5.3.2 Síndrome de Rett. 19. 5.3.3 Trastorno desintegrativo de la infancia. 20. 5.3.4 Trastorno generalizado del desarrollo no especificado. 21. 5.4 TEA en la Clasificación internacional de enfermedades (CIE-10). 22. 5.5 Trastorno del Neurodesarrollo. 24. 5.5.1 Mirada desde el Campo Biológico 5.6 Sujeto Autista. 24 26. 5.6.1 Mirada desde el Campo Familiar. 26. 5.6.2 Mirada desde el Campo Social - Educativo.. 32. 5.6.3 Mirada desde el Campo Cultural. 39. 5.7 Implicaciones Neuropsicológicas en el TAE. 41.

(5) 5.7.1 Déficit a nivel del lenguaje en el TEA. 43. 5.7.2 Déficit a nivel de las Funciones ejecutivas en el TEA. 44. 5.7.3 Déficit a nivel Social en el TEA. 45. 5.8 Variabilidad Conductual/Clínica en el TEA desde en campo Neuropsicológico. 45. 5.9 Tratamientos Neuropsicológicos para intervenir el TEA. 55. 6. METODOLOGÍA. 60. 6.1 Diseño. 60. 6.2 Instrumentos. 61. 6.3 Procedimientos. 61. 7. RESULTADOS. 7.1 Variabilidad conductual/clínica. 62 68. 7.2 Mirada desde los diversos campos/ Social- Educativo, Biológico, Familiar y Cultural. 70 7.3 Perfil Neuropsicológico. 72. 8. DISCUSIÓN. 75. 9. CONCLUSIONES. 78. 10. REFERENCIAS. 80.

(6) INDICE DE TABLAS Tabla 1. Documentos Seleccionados .................................................................................... 60.

(7) RESUMEN La presente revisión tiene como objetivo presentar un panorama de las implicaciones neuropsicológicas del sujeto con trastorno del espectro autista, teniendo en cuenta los cambios que ha tenido su conceptualización a lo largo de la historia, para ello se desarrolla un documento de recolección de información más relevante y actual sobre este trastorno del neurodesarrollo. El presente documento se logra mediante un procedimiento de revisión bibliográfica entre los años 2012 y 2019 para ofrecer información actualizada sobre el Trastorno del Espectro Autista y trabajar los autores más importantes de la línea de investigación que atañe al presente trabajo. Los resultados obtenidos destacan la relevancia que tiene la neuropsicología para la comprensión del TEA, ya que esta da una explicación de su sintomatología primaria a nivel de las estructuras cerebrales, en este, también se identifica un posible perfil neuropsicológico donde se explican las alteraciones que presentan los sujetos autistas a nivel del lenguaje, habilidades sociales y funciones ejecutivas, también, se expone la amplia variabilidad conductual del TEA, y los campos ( Social- Educativo, Biológico, Familiar y Cultural) que han tratado de desvelar su etiología. Palabras Clave: Trastornos del Espectro Autista, Neuropsicología, Perfil Neuropsicológico, Campo (Social- Educativo, Biológico, Familiar y Cultural).. 7.

(8) 1. INTRODUCCIÓN La palabra autismo proviene del griego autos y su significado corresponde a “yo” o “uno mismo”. Este término se ha empleado debido a que los sujetos que poseen este trastorno generalmente se vuelven hacia sí mismos y poco se interesan por el exterior. Gillberg (1990) citado en Aguaded, M., Almeida, N. (2016) Actualmente existen múltiples estudios sobre el trastorno del espectro autista desde la perspectiva de la neuropsicología. En esta revisión se pretende resaltar las implicaciones neuropsicológicas que hay en el espectro autista, realizando un perfil neuropsicológico de este trastorno del neurodesarrollo, al igual que su conceptualización. Principalmente se realiza una descripción de los conceptos y de la variabilidad conductual que presenta el trastorno del espectro autista desde un enfoque metodológico cualitativo no experimental. También se hace un breve recorrido histórico del trastorno, se trabaja el autismo desde el CIE-10 y el DSM-V identificando diferencias entre ambos manuales en cuanto a la comprensión del trastorno. Seguidamente se explica el espectro autista desde 5 diferentes campos que se han considerado relevantes para ampliar el conocimiento del mismo, estos son: biológico, familiar, social, educativo y cultural. Posteriormente se da paso al desarrollo de las implicaciones neurológicas, explicando ampliamente los aspectos que se ven mayormente afectados por el trastorno. La variabilidad conductual tiene lugar más adelante, exponiendo las formas en que actúa y afecta el trastorno en sus diferentes tipos. Finalmente el lector podrá encontrar los resultados obtenidos a lo largo de todo el análisis de la información en los que se incluye un perfil neuropsicológico para individuos diagnosticados con TEA.. 8.

(9) 2. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA De acuerdo con la OMS (2018) (Organización Mundial de la Salud) el TEA (Trastornos del Espectro Autista) es una problemática que se da en promedio en 1 de cada 160 niños a nivel mundial; mientras que en Colombia, según El Tiempo (2019) se estiman 115.000 casos en todo el país. Los estudios epidemiológicos que se han realizado en los últimos 50 años, reflejan que la prevalencia mundial de estos trastornos parece estar en aumento. De esta manera, el TEA se considera uno de los trastornos graves que se presenta con más frecuencia y que afecta el desarrollo de los niños desde edades tempranas. OMS (2018) Sin embargo el diagnóstico de este trastorno en Colombia es tardío a pesar de iniciarse a temprana edad. Pese a que hasta el momento no se ha demostrado que exista una deficiencia específica localizada en un área del cerebro que cause el desarrollo del trastorno del espectro autista, Pasantes (2017) asevera que “las alteraciones parecen situarse a nivel de la construcción y la funcionalidad de las redes de conectividad de las neuronas”, (p.104) lo cual se ha observado a través de procedimientos como la resonancia magnética funcional donde se evidencia alteración en los patrones de conectividad causando la deficiencia de información cognitiva, perceptual y emocional. Entre las muchas áreas que han intentado explicar este trastorno, la investigación neuropsicológica ha permitido obtener un conocimiento muy enriquecedor sobre el desarrollo infantil, la disfunción cerebral que se presenta en el TEA haciendo posible una mayor comprensión de la patología, así mismo desde el enfoque neuropsicológico una evaluación y una intervención que se ajuste a la necesidad del individuo Aguaded, M., Almeida, N. (2016) Cuervo, A. & Ávila, A. (2010) afirman que La neuropsicología infantil y del desarrollo han tomado un papel determinante para el abordaje de trastornos como el. 9.

(10) autismo, el síndrome de asperger o de Rett debido a los grandes aportes que se han realizado tanto a nivel teórico como en la aplicación, prevención, detección e intervención oportuna de los trastornos neuropsicológicos y del desarrollo que tienen lugar en la infancia. En este sentido, al considerar los datos epidemiológicos de este trastorno y los aportes de la neuropsicología en aras de la comprensión del mismo, es preciso, desde este enfoque realizar un análisis sistemático de la literatura acerca de las implicaciones neuropsicológicas en sujetos con trastorno del espectro autista, donde se pretende identificar la variabilidad conductual en dicho trastorno para establecer un perfil neuropsicológico del TEA, ya que permite obtener una amplia comprensión del trastorno para llenar lagunas de conocimiento.. 10.

(11) 3. JUSTIFICACIÓN El presente estudio se enfoca en el análisis sistemático de información, con el propósito de realizar la definición del TEA desde los diferentes campos (Social- Educativo, Biológico, Familiar y Cultural) e identificar el perfil neuropsicológico del espectro autista. El surgimiento de este proyecto nace de la necesidad de realizar la revisión pertinente de la literatura en busca del entendimiento y la focalización de aquellos aspectos que se convierten en los más relevantes a tener en cuenta en el momento de encontrarse con el perfil del espectro autista. Es por ello que se tiene como base para la elaboración del proyecto diferentes artículos, proyectos de grado y secciones de libros, por ejemplo, los cuales son retomados especialmente desde una visión psicológica, ya que esta ciencia permite tener una visión más amplia sobre los diferentes elementos, campos y consecuencias implicados en el espectro de los sujetos autistas, además para apuntar hacia el objetivo del proyecto presentado, la ciencia psicológica cuenta con fuertes teorías que permiten en gran medida el acercarse a la definición etiológica del trastorno estudiado. La periferia desde la neuropsicología permite entrelazar y/o correlacionar las acciones y deficiencias características que se evidencian en los sujetos con TEA, con las alteraciones estructurales, hormonales y neuronales que posiblemente los ocasionan, generando de este modo dar una explicación al porqué de estas alteraciones. Por consiguiente debido a la existencia de tanta información en torno al tema seleccionado, se decide trabajar en un primer momento desde diferentes campos los cuales permiten tener mayor cobertura de aquellos elementos relevantes que se encuentran asociados al espectro autista , seleccionando solo aquellos que realmente logren clarificar más efectivamente el perfil del mismo.. 11.

(12) 4. OBJETIVOS 4.1 Objetivo general Realizar un análisis sistemático de la literatura acerca de las implicaciones neuropsicológicas en sujetos con trastorno del espectro autista 4.2 Objetivos específicos ·. Identificar la variabilidad conductual en el trastorno del espectro autista. ·. Definir conceptualmente el trastorno del espectro autista desde el campo Social-. Educativo, Biológico, Familiar y Cultural ·. Caracterizar el perfil neuropsicológico del trastorno del espectro autista. 12.

(13) 5. MARCO CONCEPTUAL 5.1 Trastorno del Espectro Autista 5.2 Historia del TEA En primer lugar, es pertinente abordar la historia del autismo teniendo en cuenta los cambios que ha tenido y cómo ha evolucionado la percepción que se tiene sobre este. Leo Kanner, fue el psiquiatra pionero en realizar estudios sobre el Autismo, describiendo este trastorno como un síndrome comportamental, en donde los síntomas primarios son las alteraciones del lenguaje, comunicación, procesos cognitivos y el más puntual será el establecimiento de relaciones sociales, en su trabajo “Autistic Disturbances of Affective Contact” publicado en 1943 según Cohmer (2014) “Kanner describe la preocupación de cada niño por los objetos, las repeticiones monótonas, la insistencia en la consistencia y las deficiencias del lenguaje, entre otras conductas”, realizó su estudio con once niños de edades entre dos a ocho años, analizando todos los factores ambientales, biológicos, económicos y sociales que puedan estar implicados en el desarrollo de este trastorno, en las observaciones realizadas a los niños autistas Cohmer (2014) menciona que “Kanner interpreta las características comunes únicas del autismo, como la autosuficiencia, ser ajeno al entorno y actuar como si estuviera hipnotizado”, con la publicación de este trabajo se empieza a considerar el Autismo como un síndrome y no un síntoma, permitiendo que futuros sujetos que presentaban estas conductas típicas del autismo, sean tratados desde este trastorno y no como una persona con una posible esquizofrenia o psicosis infantil. Con las numerosas investigaciones que se han realizado sobre el autismo se tiene conocimiento sobre su gran variabilidad conductual, por lo cual ahora en día se le denomina trastornos del espectro autista.. 13.

(14) 5.3 TEA en el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, DSM (por sus siglas en inglés, Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) en su quinta edición ha realizado modificaciones en cuanto al trastorno en cuestión, las cuales se mencionan a continuación: Según la Asociación Americana de Psiquiatría (1995). en el DSM- IV, los trastornos generalizados del desarrollo se refiere a un grupo de trastornos que se caracteriza por la presencia de retrasos en el desarrollo de las aptitudes de socialización y comunicación entre los que se ubica el autismo y se plantea que “las características esenciales del trastorno autista son la presencia de un desarrollo marcadamente anormal o deficiente de la interacción y comunicación sociales y un repertorio sumamente restringido de actividades e intereses” (p.69) además de un determinado conjunto de conductas y manifestaciones (criterios diagnósticos A, B, C) Entre este grupo, de acuerdo con la Asociación Americana de Psiquiatría 1995. DSM- IV) también se encuentran el trastorno de Rett que se caracteriza principalmente por “el desarrollo de múltiples déficit específicos tras un período de funcionamiento normal después del nacimiento” (p.74), el trastorno desintegrativo infantil cuya característica esencial es “una marcada regresión en múltiples áreas de actividad tras un período de por lo menos 2 años de desarrollo aparentemente normal” (p.77) , el trastorno de Asperger que se identifica por “una alteración grave y persistente de la interacción social y el desarrollo de patrones del comportamiento, intereses y actividades restrictivas y repetitivos” (p. 79), sin embargo se distingue del trastorno autista por “la ausencia de retraso del desarrollo del lenguaje. (p.73) El trastorno de Asperger no se diagnostica si se cumplen criterios de trastorno autista”. (Asociación Americana de Psiquiatría 1995. DSM- IV). 14.

(15) Mientras que en el DSM-V, según la Asociación Americana de Psiquiatría (2013), la clasificación de estos trastornos se modifica, dejando atrás la denominación trastornos generalizados del desarrollo, por trastorno del espectro del autismo (TEA) y se ubica dentro de los trastornos del desarrollo neurológico. Se observa que en esta versión del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales se han reducido tanto los criterios diagnósticos para este trastorno como la misma categoría de trastornos generalizados del desarrollo, según el DSM-IV suprimiendo 4 subtipos de autismo: Síndrome de Rett, Síndrome de Asperger, Trastorno desintegrativo de la infancia y Trastorno generalizado del desarrollo no especificado. Quienes han sido diagnosticados de acuerdo al DSM-IV, con el trastorno autista, Asperger o trastorno generalizado del desarrollo no especificado, actualmente se les aplicará el diagnóstico del TEA. Además se especifican tres niveles de apoyo: Grado 1. Necesita ayuda, Grado 2. Necesita ayuda notable y Grado 3. Necesita ayuda muy notable. El DSM -V indica que la gravedad “se basa en los deterioros de la comunicación social y en patrones de comportamiento restringidos y repetitivos” (p.29) A continuación se presentan los criterios diagnósticos establecidos por el DSM-V para el trastorno del espectro del autismo. A. Deficiencias persistentes en La comunicación social y en la interacción social en diversos contextos, manifestado por lo siguiente, actualmente o por los siguientes antecedentes (los ejemplos son ilustrativos pero no exhaustivos): 1. Las deficiencias en la reciprocidad socioemocional, varían, por ejemplo, desde un acercamiento social anormal y fracaso de la conversación normal en ambos sentidos pasando por la disminución de intereses, emociones o afectos compartidos hasta el fracaso de iniciar o responder a interacciones sociales. 2. Las deficiencias en las conductas comunicativas no verbales utilizadas en la interacción social, varían, por ejemplo, desde una comunicación verbal y no verbal poco integrada. 15.

(16) pasando por anomalías del contacto visual y del lenguaje corporal o deficiencias de la comprensión y el uso de gestos, hasta una total falta de expresión facial y de comunicación no verbal. 3. Las deficiencias en el desarrollo, mantenimiento y comprensión de las relaciones, varían, por ejemplo, desde dificultades para ajustar el comportamiento en diversos contextos sociales pasando por dificultades para compartir juegos imaginativos o hacer amigos, hasta la ausencia de interés por otras personas. Especificar la gravedad actual: La gravedad de basa en deterioros de la comunicación social y en patrones de comportamientos restringidos y repetitivos. B. Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades que se manifiestan en dos o más de los siguientes puntos, actualmente o por los antecedentes (los ejemplos son ilustrativos pero no exhaustivos): 1. Movimientos, utilización de objetos o habla estereotipados o repetitivos (p. ej., estereotipias motoras simples, alineación de los juguetes o cambio de lugar de los objetos, ecolalia, frases idiosincrásicas). 2. Insistencia en la monotonía, excesiva inflexibilidad de rutinas o patrones ritualizados de comportamiento verbal o no verbal (p. ej., gran angustia frente a cambios pequeños, dificultades con las transiciones, patrones de pensamiento rígidos, rituales de saludo, necesidad de tomar el mismo camino o de comer los mismos alimentos cada día) 3. Intereses muy restringidos y fijos que son anormales en cuanto a su intensidad o foco de interés (p. ej., fuerte apego o preocupación por objetos inusuales, intereses excesivamente circunscritos o perseverantes) 4. Hipo- o hiperactividad a los estímulos sensoriales o interés inhabitual por aspectos sensoriales del entorno (p.ej., indiferencia aparente al dolor /temperatura, respuesta adversa a sonidos o texturas específicos, olfateo o palpación excesiva de objetos, fascinación visual por las luces o el movimiento) Especificar la gravedad actual: 16.

(17) La gravedad se basa en deterioros de la comunicación social y en patrones de comportamiento restringidos y repetitivos. C. Los síntomas han de estar presentes en las primeras fases del periodo de desarrollo (pero pueden no manifestarse totalmente hasta que la demanda social supera las capacidades limitadas, o pueden estar enmascarados por estrategias aprendidas en fases posteriores de la vida) D. Los síntomas causan un deterioro clínicamente significativo en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento habitual E. Estas alteraciones no se explican mejor por la discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual) o por el retraso global del desarrollo. La discapacidad intelectual y el trastorno del espectro del autismo con frecuencia coinciden, para hacer diagnósticos de comorbilidades de un trastorno del espectro del autismo y discapacidad intelectual, la comunicación social ha de estar por debajo de lo previsto para el nivel general de desarrollo.. Aunque en el DSM-V se excluye los cuatro subtipos de autismo, es pertinente abordar cada uno en este apartado, pues así, se dará la explicación a profundidad sobre la variabilidad conductual o también denominada variabilidad clínica del trastorno del espectro autista. 5.3.1 Asperger Resulta complicado el poder diferenciar el autismo del trastorno de asperger, principalmente porque existen varias similitudes entre las características de ambos trastornos, sin embargo en el DSM-IV manual anterior al actualmente utilizado, pero que contiene de manera explícita la caracterización de cada uno de los trastornos mencionados anteriormente, pero además de solo mencionar de que se compone cada uno, nos permite tener de manera clara y concisa cuál es la diferenciación puntual para saber diagnosticar de manera correcta a un paciente, según esto . “El trastorno de Asperger puede distinguirse del. 17.

(18) trastorno autista por la ausencia de retraso del desarrollo del lenguaje. El trastorno de Asperger no se diagnostica si se cumplen criterios de trastorno autista” (Aliño, Miyar, & Pichot, 1995, pág. 73). Esta pieza clave permite de manera más efectiva el poder conocer cuál sería el diagnóstico adecuado entre la sospecha de uno u otro. Para entender más ampliamente de que se trata este trastorno, Riviera (2001, Citado en Alonso, Gañete y Bernárdez-gómez 2019) realiza una recopilación bastante importante sobre las características que presentan los sujetos del trastorno de asperger: ●. Trastorno de relación cualitativa: falta de empatía, falta de sensibilidad a los estímulos sociales, poca reciprocidad emocional e incompatibilidad entre el comportamiento y el contexto social.. ●. Rigidez conductual: intereses y rituales dominantes, a veces de naturaleza extrema.. ●. Problemas del habla: vocabulario no adaptado a la edad o el entorno en el que se encuentra y dificultades para interpretar afirmaciones no literales.. ●. Cambios en la expresión emocional y motora: falta de coordinación motora y dificultades en el uso de gestos.. ●. Capacidad común de inteligencia impersonal de habilidades únicas que aparecen en áreas limitadas, que se destaca frente a sus compañeros de equipo.. De acuerdo a esto se logra entender que como lo menciona el dsm-4 los niños que presentan asperger no presentan retraso en el desarrollo del lenguaje, sin embargo presentan un tipo de vocabulario en muchos casos poco apto para su entorno, es decir que en algunos casos de niños con asperger presentan vocabulario muy elaborado o técnico para su entorno, que sería sus pares. Sin embargo a pesar de todo esto, en el DSM IV se menciona que es posible el poder pasar desapercibido todas las características mencionadas con antelación por Riviera, pero generalmente es en el espacio escolar donde es posible evidenciar en mayor medida. 18.

(19) las dificultades relacionales que presentan estos sujetos, “El retraso motor o la torpeza motora pueden observarse durante el período preescolar. Las deficiencias en la interacción social pueden ponerse de manifiesto en el contexto de la vida escolar” (Aliño et al, 1995, pág. 80). Es por ello que es justo en estos espacios donde se es posible la activación de alarma ante profesores y padres de familia. 5.3.2 Síndrome de Rett Según Yépez, I. & García, R. (2015) el síndrome de Rett se caracterizaría por “la pérdida del uso pragmático de las manos y reemplazado por estereotipias de frotamiento o de torsión en forma de “lavado de manos” y golpeteo” (p.4) De acuerdo con el ministerio de salud y protección social (2015) actualmente se tiene información suficiente sobre este trastorno como para reconocerlo como una enfermedad que se origina en la disfuncionalidad genética lo cual lo excluye en cierta medida de los TEA, pero la presencia de algunos síntomas característicos del autismo es lo que hace que aún se mantenga dentro de esa categoría. Cianfaglione, R. et al. (2015). Expone que el síndrome de Rett en su forma típica se da después de los 6-8 meses de vida de la niña, luego de un desarrollo normal, seguido de un periodo de regresión donde empiezan a aparecer los síntomas. Un factor importante de dicha regresión es un periodo de retraimiento social o comunicación deteriorada. El síndrome de rett en su forma clásica o típica presenta cuatro fases según Yépez, I. & García, R. (2015): 1. Consiste en un deterioro psicomotor progresivo que evoluciona de manera progresiva desde los 6 hasta los 18 meses de edad. Se detiene el crecimiento del perímetro cefálico generando una microcefalia y modificando el comportamiento. 2. Rápido deterioro de las funciones mentales que han sido adquiridas, pérdida del lenguaje, específicamente de tipo expresivo y regresión autista. Seguidamente surge el signo característico de este síndrome: movimiento de lavado de manos 19.

(20) 3. Se da una aparente estabilización que puede durar por años. Es probable que se presente cierta mejoría en cuanto a las características del autismo. Es común que en esta fase surjan crisis epilépticas. 4. Declinación de funciones motoras como la marcha. En algunos casos se conservan las funciones mentales residuales, lo cual puede durar por varios años.. El síndrome de Rett en su forma atípica, según Cianfaglione, R. et al. (2015). Se da cuando no se cumplen los criterios y las fases anteriormente descritas. Debe darse un periodo de regresión y estabilización y recuperación similar al de la forma típica; deben cumplirse al menos dos de las manifestaciones conductuales (pérdida parcial o completa de las habilidades manuales adquiridas. lenguaje, anormalidades de la marcha y el desarrollo de movimientos estereotípicos de la mano) y es necesaria la presencia de por lo menos cinco de los 11 criterios. Estos autores exponen 3 formas de Rett atípico, estas son: 1. De inicio congénito: El retraso psicomotor se hace evidente al poco tiempo después del nacimiento y no se presenta un periodo de aparente desarrollo normal; suele ser más severa la pérdida de habilidades mentales y físicas. 2. De inicio tardío: los signos y síntomas aparecen entre los 3 y 6 años de edad, de esta manera, al darse un periodo de desarrollo normal más prolongado se desarrollan más habilidades, por lo tanto, en la regresión la pérdida de habilidades y destrezas será menor. 3. En varones: El surgimiento suele ser más precoz y los síntomas suelen ser más graves en comparación con las mujeres. 5.3.3 Trastorno desintegrativo de la infancia Según Belloch, Sandin y Ramos (2008) para el trastorno desintegrativo de la infancia “el criterio esencial es la manifestación de una regresión profunda y una desintegración conductual tras 3 o 4 años de un aparente desarrollo normal” se caracteriza 20.

(21) por un retroceso en el desarrollo donde se pierden habilidades en el área del lenguaje, habilidades sociales, control intestinal o vesical y habilidades motoras. Este trastorno presenta características propias del autismo, según Palomo (2017) “Diferenciar entre autismo con regresión y TDI entre los 2 y los 3 años es problemático, como también lo es establecer si el desarrollo antes de los 2 años fue normal”, la complejidad, la baja prevalencia y la aparición de síntomas semejantes al autismo, genera que el TDI, en la quinta edición del manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales desaparezca, y pase a integrarse en el trastorno del espectro autista. Durante el retroceso, según Belloch et al. (2008) “se observa un período prodrómico al que se asocia la presencia de irritabilidad, inquietud, ansiedad y una relativa hiperactividad”, seguido de la pérdida en las áreas y habilidades mencionadas anteriormente y la aparición de manierismos. 5.3.4 Trastorno generalizado del desarrollo no especificado Siguiendo con los subtipos de los trastornos generalizados del desarrollo presentados en el DSM- IV, según Fernández, D., Fernández, A., y Fernández, A. (2013) El trastorno generalizado del desarrollo no especificado es un subgrupo que se utiliza cuando existe una grave alteración del desarrollo de la interacción social recíproca o de las habilidades de comunicación verbal o no verbal, o cuando hay comportamientos, intereses y actividades estereotipados, pero no se cumplen los criterios de otro subtipo de TEA. Según lo anterior, se evidencia que esta categoría solo se implementaba cuando el sujeto presentaba alteración en la habilidad social, habilidades comunicativas o comportamientos estereotipados, pero no cumplía con algunos de los criterios propios para el diagnóstico del trastorno autista u otro de los subtipos de los trastornos generalizados del desarrollo, y por ello la denotación negativa. Este trastorno no especificado, también desaparece del DSM- V, y se entendería según Palomo (2017) “como un caso de trastorno del espectro del autismo de sintomatología leve”. 21.

(22) Siguiendo con la variabilidad conductual o clínica del espectro autista, se retoma la clasificación de internacional de enfermedades - 10 (CIE -10), la cual clasifica y codifica los los diversos subtipos de autismo. 5.4 TEA en la Clasificación internacional de enfermedades (CIE-10) El CIE-10 (1992) (Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud) al igual que en el DSM-IV, ubica el autismo en la categoría de los trastornos generalizados del desarrollo, considerándolos como un conjunto de trastornos (Autismo en la niñez, autismo atípico, síndrome de Rett, otro trastorno desintegrativo de la niñez, trastorno hiperactivo asociado con retraso mental y movimientos estereotipados, síndrome de asperger, otros trastornos generalizados del desarrollo y trastorno generalizado del desarrollo no especificado) que se caracterizan por presentar “deterioros cualitativos de las interacciones sociales recíprocas y de los modos de comunicación, como también por la restricción del repertorio de intereses y de actividades que se aprecia estereotipado y repetitivo” (p.354) que afectan el desenvolvimiento del individuo en los diferentes ámbitos y situaciones. El autismo en la niñez según el CIE-10 (1992) se define por las siguientes dos características: 1. Un desarrollo anormal que se presenta en los tres primeros años de edad. 2. Un funcionamiento anormal de la interacción social recíproca; comunicación y comportamiento restringido, estereotipado y repetitivo. Además de esto, también se da con frecuencia otros problemas como “fobias, trastornos del sueño y de la ingestión de alimentos, rabietas y agresiones o autoagresiones” (p.354) Autismo atípico difiere del autismo de la niñez, bien sea por la edad de iniciación del trastorno o porque no cumple con todos los criterios diagnósticos. Se considera esta categoría cuando la persona presenta un desarrollo anormal que sólo se manifiesta posterior a los 3 años de edad y cuando hay otras anormalidades que no han sido suficientemente. 22.

(23) demostrables. El autismo atípico se da con más frecuencia en individuos con un trastorno específico grave del lenguaje perceptivo y en quienes tiene retraso mental profundo. CIE10 (1992). El síndrome de Rett es una afección según el CIE-10 (1992) que hasta el momento solo se ha encontrado en niñas, en la que inicialmente se da un desarrollo aparentemente normal y seguidamente se da una pérdida que puede ser parcial o total del habla y de las habilidades necesarias para la locomoción y para el uso de la manos, a la vez que ocurre una disminución en la velocidad del crecimiento cefálico. Es característico para este síndrome la pérdida voluntaria de los movimientos de las manos, así como el retorcimiento de las mismas y la hiperventilación. El trastorno desintegrativo de la niñez se define por un periodo de desarrollo normal, pero al inicio del trastorno se da una pérdida de habilidades que han sido adquiridas previamente en diversas áreas del desarrollo. El trastorno hiperactivo asociado con retraso mental y movimientos estereotipados, se destina, según el CIE-10 para niños con retraso mental grave (CI menor de 35), se caracteriza por problemas de hiperactividad, de atención y comportamientos estereotipados que no obtienen mejoras con los fármacos estimulantes), “y pueden evidenciar reacciones disfóricas graves (a veces con retraso psicomotor), cuando se les administra estos fármacos” (p.355) Síndrome de asperger, según el CIE-10, al igual que el autismo se caracteriza por el deterioro de la interacción social, de intereses y actividades restringidas que son repetitivas y estereotipadas. Lo que le distingue del autismo es que en el asperger no hay retraso general, o retraso en el desarrollo del lenguaje o del desarrollo intelectual. De esta manera puede verse que el autismo es comprendido de manera similar tanto en el DSM-IV como en el CIE-10 debido que lo ubican en la misma categoría (trastornos. 23.

(24) generalizados del desarrollo) y además consideran la existencia de subtipos de autismo que también tienen aplicación paralela, pero difiere en el DSM-V, donde esta variabilidad clínica pasa a integrarse y definirse como trastornos del espectro autista. 5.5 Trastorno del Neurodesarrollo 5.5.1 Mirada desde el Campo Biológico Según Alcantud (2013) “El neurodesarrollo es un proceso dinámico, modulado por la interacción multimodal de los genes y factores ambientales”, los cuales a través del tiempo presentarán cambios significativos afectando genes, neurotransmisores, células u hormonas siendo un proceso flexible, los factores externos e internos estarán siempre en constante interacción. El autismo, según Yañez (2016) es un trastorno resultante de una alteración del neurodesarrollo, el cual ha sido estudiado desde diferentes campos, uno de estos es el de la biología donde se han propuesto en realizar diversas investigaciones para dar una posible etiología a estos trastornos del espectro autista, la explicación dada por algunos científicos sobre la implicación de factores genéticos o moleculares relacionados con el desarrollo del autismo, proporciona una concepción más amplia sobre este trastorno tal como mencionan Folch e Iglesias (2017) “Disponemos de datos más consistentes que nos indican que en diferentes tipos de autismo están involucrados un conjunto concreto de genes relacionados con etapas concretas en el desarrollo temprano”, la causa de su desarrollo dependerá de qué tipo de autismo sea, Folch e Iglesias (2017) clasifican el TEA en primarios y secundarios, en los primarios corresponde una alteración en la diferenciación celular donde intervienen dos genes el MTF1 (metal regulatory transcription factor 1) y SLC25A12 (Calcium-binding mitochondrial carrier protein aralar 1), lo cual conlleva a alteraciones de la conducta socioemocional; en tanto a él secundario intervienen los genes NF1 (Neurofibrin 1) y TSC1 (tuberous sclerosis 1 o hamartin), generando un trastorno más generalizado y profundo.. 24.

(25) Otro planteamiento acerca de los posibles mecanismos patogénicos que predisponen a la aparición de este síndrome autista puede ser según Martínez, Quesada, Bueno, & Martínez (2019) “Un modo poligénico de herencia, con alteraciones (...), que requiere la combinación de anomalías en varios de estos genes”, lo que implica que la alteración de un gen puede depender de la secuencia otro. También, la presencia de autismo en gemelos (sobre todo en gemelos homocigotos) permite pensarse la implicación de componentes genéticos. El trastorno del espectro autista puede clasificarse en dos tipos: Autismo idiopático y Autismo sindrómico, el primero hace referencia al autismo que no tiene otro trastorno de base, el segundo según Alcantud (2013) "requiere: 1) que la enfermedad de base, en su origen, haya sido descrita en pacientes no autistas, y 2) que la mayoría de pacientes con el segundo síndrome no sean autistas”, una de las causas de este autismo sindrómico se deben a la existencia de otros trastornos genéticos como el el síndrome X frágil (SXF), el síndrome de Rett (RTT), el Síndrome de PraderWilli (SPW), el síndrome de Angelman por lo que según Arberas y Ruggieri (2019) “El reconocimiento de entidades específicas posibilita así definir las denominadas formas sindrómicas genéticas” permitiendo establecer un pronóstico clínico e informar sobre el padecimiento del trastorno a nivel molecular a la familia. En cambio, en el autismo idiopático su causa específica es desconocida. Siguiendo con la posible implicación biológica, según el CONGRESO NACIONAL BIOQUÍMICO CUBRA XIII (2015) “El Gluten activa la Inmunidad Innata que estimula a los LT sensibles al GLUTEN, estos linfocitos estimulados migran por ejemplo al cerebro produciendo depresión, autismo o esquizofrenia”, este apartado es mencionado por la Dra. María Esther Lasta donde indica que los pacientes con la enfermedad Celiaquia (enfermedad que afecta al sistema inmunológico por la ingesta de gluten) pueden desarrollar autismo.. 25.

(26) 5.6 Sujeto Autista 5.6.1 Mirada desde el Campo Familiar Anteriormente se consideraba a los padres como los principales causantes del autismo, esto bajo el argumento de una disfuncionalidad familiar y situaciones tales como una negativa relación o separación temprana parental o paterno filial, ausencia del tan necesario afecto materno, etc. Incluso este trastorno fue atribuido a una supuesta personalidad patológica de los padres donde se catalogaba a las madres como sobreprotectoras, rechazantes, frías, psicóticas, etc.; mientras que a los padres se les etiquetaba como rígidos, autoritarios, introvertidos, exigentes, pasivos, etc. (Polaino, A., Domenéch, E. & Cuxart, F. 1997). Estas características de los padres tendrían su rol en la etiología puesto que privar a los hijos de afecto por parte de sus cuidadores primarios. Sin embargo estas hipótesis fueron descartadas y desmentidas por numerosas investigaciones que incluso los resultados obtenidos las contradicen y señalan que ninguna de estas características se ha encontrado en padres de niños autistas además de librar de culpabilidad a los padres, quienes a raíz de la participación que les había sido otorgada en las causas del trastorno, inhiben su participación en la solución de la problemática de sus hijos, generando a su vez incremento de los problemas familiares, entre ellos, cansancio y estrés que terminaban permeando el ámbito familiar en general. (Polaino, A., Domenéch, E. & Cuxart, F. 1997) Así también lo expresan Martínez & Bilbao, (2008) (citados en Raudéz, L., Rizo, L. & Solís, F. 2017) considerando que es aceptado mundialmente el hecho de que, en las familias, la presencia de un hijo con algún tipo de patología de alguna manera altera la dinámica familiar. Y si bien es cierto que se ha desacreditado a los padres en cuanto a ser el factor determinante para esta patología, aún se les considera como parte importante en la. 26.

(27) problemática; así lo expresan Ruiz, C., Castillo, N. (2018) según estas autoras, el autismo al iniciarse en la primera infancia afecta el comportamiento y la interacción social, pero las manifestaciones varían en función del entorno en que se desenvuelve el niño, del apoyo que reciba y de los recursos que presente su familia para hacer frente a las dificultades que trae consigo el trastorno del espectro autista. En este sentido Castro, B. (2015) (citado en Ruiz, C., Castillo, N. 2018) afirma que a familia tiene la función principal de cuidar, educar y formar a los niños para vivir y desempeñarse efectivamente en comunidad, haciendo referencia a que los padres no solo se encargan de cuidar a sus hijos, sino también de estimularlos e incluirlos en los diferentes ámbitos y grupos de referencia, además de posibilitar los primeros aprendizajes sociales. Sin embargo, esta no es una tarea sencilla para ningún padre, especialmente para aquellos con hijos que presentan alguna patología y puede resultar complejo para la familia saber cómo actuar, incluso pueden aumentar las situaciones de estrés familiar y afectar las relaciones familiares. Mariño, C. (2017) retomando a (Deater-Deckard, 1998, p. 315) define el estrés parental como “una reacción psicológica adversa a las demandas de ser padre” este hecho está mediado por las características propias de los padres, del niño y del entorno. Para este autor, el estrés que presentan los padres está muy ligado al diagnóstico del trastorno debido que se ven obligados a adaptarse a un nuevo estilo de vida y a modificar las formas de actuar y llevar a cabo situaciones que pueden ser tan simples como el hecho de satisfacer las necesidades básicas de su hijo, pues esto puede llegar a generar un considerable nivel de estrés, no solo para los padres que no comprenden a su hijo, sino también al hijo ya que es este quien presenta la dificultad. El autor retoma a (Breslau y David, 1986; Duis, Summers y Summers, 1997) para indicar que varios estudios han afirmado que “los padres de niños con TEA experimentan. 27.

(28) niveles de estrés más elevados que los padres de niños con desarrollo típico”. Y en este mismo sentido hay evidencia de similitud en los niveles de estrés que presentan tanto padres como madres, aunque los motivos estresores no son los mismos para ambos. Para las madres, las limitaciones en las habilidades sociales de sus hijos, los problemas actitudinales y emocionales son lo que más les preocupa; mientras que para los padres los comportamientos externalizantes (Farrugia, 2009). (Citado en Mariño, C. 2017) Por otra parte Saenz, J. (2016) expresa que diversos estudios perciben el estrés en los cuidadores primarios de las personas diagnosticadas con autismo como sobrecarga, haciendo referencia al grado en que ellos perciben que se afectan las diferentes áreas de su vida ejerciendo las labores de cuidadores e impactando negativamente en su calidad de vida, los cuidadores de personas con TEA reportan niveles más bajos de funcionamiento social, salud física y mental, en comparación con el resto de la población. (Khanna et al., 2010; Lee et al., 2009). Citados en Saenz, J. (2016) así mismo, este autor menciona que existe evidencia sobre el mayor riesgo en que se encuentran los padres cuidadores de presentar dificultades psicológicas. Mesa, F. (2015) retomando a Martínez y Bilbao (2008), expresa que los niños con autismo no logran establecer una interacción típica y “normal” con sus padres debido que no mantienen contacto visual, no comparten sonrisas, se dificulta el acercamiento y por lo tanto las muestras físicas de afecto, entre otros. Estos aspectos son importantes especialmente para la madre y por lo tanto se dificultará el hecho de sentirse realizada como madre. No obstante, las afecciones familiares no se ven limitadas solo a los padres y al hijo diagnosticado con TEA, sino también al otro u otros hijos. Es decir, a los hermanos. Según Velasco C. (2017) las relaciones que se establecen con los hermanos, permiten un constante aprendizaje y apoyo emocional. Según Rius (2016) citado en Velasco, C. (2017) es en. 28.

(29) medio de esas relaciones que los individuos se instruyen para compartir, jugar, negociar; e incluso para discutir, reconciliarse, crear alianzas y complicidades. Etc. Sin embargo, cuando uno de los hermanos presenta dificultades socio comunicativas y escasas iniciativas de interacción, las posibilidades de que se fortalezcan estos lazos de hermandad se ven limitadas. Esta autora, citando a Harris (2001), expone que cuando un hijo presenta TEA, posee dificultades para responder adecuadamente al juego y la diversión típica de la infancia y ocurren problemas de convivencia entre los hijos, inclusive, sus hermanos pueden experimentar sentimientos de decepción y frustración, además es posible que cesen las relaciones entre los hermanos. Por otra parte, el hermano con un desarrollo “normal” puede experimentar sentimientos de abandono debido a las constantes muestras de atención que recibe su hermano diagnosticado con TEA y porque sus padres le dedican más tiempo. Esto se debe en gran medida a que es común en las personas pensar que los niños con desarrollo típico poseen más recursos para desarrollarse independientemente. En esta misma línea de afectaciones a nivel familiar, Kaufmann, L. (2014) menciona que en la intersubjetividad ligada al diagnóstico y la vivencia del mismo, además de los aspectos ya expuestos también puede encontrarse que en los padres surgen sentimientos relacionados con la culpa que pueden darse de forma consciente e inconsciente, pero en ambos casos es posible que se tomen medidas sacrificiales en aras de reducir y/o resolver dicho sentimiento. Freud en el malestar en la Cultura (1929) y Duelo y Melancolía (1917) citado en Kaufmann, L. (2014) considera la culpa como una variante de la angustia “y toma en cuenta el conflicto defensivo, como una escisión que se produce cuando el yo se manifiesta incapaz de cumplir con las exigencias del ideal” de esta forma, y dependiendo de la manera en que los padres transporten esa angustia y sentimientos de. 29.

(30) culpa, en el niño autista pueden incrementarse o disminuir los signos clínicos de la patología. Casas, J., Aparacio, L. (2016) también hablan acerca de la culpa que experimentan los padres, señalando que es una etapa en que se revisa la vida del hijo desde la gestación con el propósito de encontrar el punto clave: acontecimiento, negligencia etc. que diera lugar al padecimiento del trastorno, sobre todo cuando aún existen teorías que explican que el autismo tiene su origen debido a causas afectivas. Según Casas, J., Aparacio, L. (2016) citando a Harris (2001) en la mayoría de los casos la aceptación del trastorno por parte de los padres es un proceso que se encuentra relacionado con la denominada “respuesta de crisis” en la que se presenta con frecuencia sentimiento de tristeza, de pérdida o ira. De hecho, el proceso de aceptación se asemeja a las etapas de elaboración del duelo tratándose de la pérdida de un hijo que ha sido idealizado. Estas etapas son la inmovilización o shock cuando reciben el diagnóstico, el riesgo en esta fase es que las familias pueden dar más peso y credibilidad a quienes ofrecen más esperanzas, seguidamente tiene lugar la culpabilidad mencionada anteriormente; cuando los padres inician a convencerse del diagnóstico, en ocasiones los padres caen en un estado de desesperanza que puede terminar en una depresión. La superación de este estado conduce a la aceptación de la realidad y la determinación por tomar medidas necesarias para hacer frente al trastorno y responder a las necesidades de su hijo, y brindar mayores posibilidades de hacer parte del entorno. Sin embargo Martínez y Bilbao (2008), citados en Mesa, F. (2015) aseveran que cuando los padres son notificados de que su hijo presenta una discapacidad, independiente de cualquiera que sea; como se ha mencionado anteriormente, es un duro proceso de asimilación que supera el simple hecho de obtener el conocimiento sobre la problemática, no obstante, en algunos casos la noticia del diagnóstico resulta en gran medida un alivio. 30.

(31) para la familia debido a la constante búsqueda de respuestas para comprender y justificar las dificultades que posee su hijo. En este sentido, el TEA según Baña (2015) puede entenderse desde el nivel de impacto que tiene en el ámbito familiar, así como desde la afectación que causa el trastorno en el individuo y en el rol que desempeña en la familia. Por todo lo dicho hasta el momento, es importante que los padres reciban asesoramiento adecuado sobre las implicaciones del trastorno, las dificultades, las mejores opciones de manejo familiar y los métodos de intervención más eficientes. Al respecto, Baña, M. (2015) expone la necesidad de apoyar y orientar a familias con hijos diagnosticados con TEA para guiar a los padres en el proceso de adaptación teniendo en cuenta las afectaciones que se presentan a nivel familiar (que se han mencionado anteriormente) esta orientación también generaría mejoras emocionales y relacionales de carácter paterno filial, además de encaminar a los padres para asimilar su papel y responsabilidad en la educación del hijo diagnosticado con TEA. Según Baña, M. (2015) investigaciones realizadas señalan la importancia de dar prioridad al trabajo con las familias a fin de contribuir de manera positiva al desarrollo de los niños con TEA. En cuanto a las formas de intervención, es importante tener en cuenta el trabajo con los hermanos debido a los aspectos mencionados anteriormente referentes a los sentimientos que surgen en medio de la problemática y el declive de la relación entre hermanos que puede darse. Frente a esto Velasco, C. (2017) recomienda mantener en constante diálogo con el hermano cuyo desarrollo puede catalogarse como normal, y hablar del tema, para lo cual es importante conocer el nivel de pensamiento en que este se encuentra, pues esto ayuda a que todos los miembros de la familia sean un apoyo emocional, a que el hermano se sienta incluido y también a que él comprenda mejor la. 31.

(32) situación de su hermano con TEA. Considerando que toda la familia participa en el proceso de educación de este. 5.6.2 Mirada desde el Campo Social - Educativo. Una de las áreas más importantes en el ser humano y que se ve significativamente implicada en los sujetos que presentan el espectro autista, es el social, implicando una afectación en las relaciones sociales , por lo cual, la falta de las mismas son uno de los aspectos más evidentes que logran orientar a un sujeto al diagnóstico autista, Sigman y Capps (Como se citó en Mitre, 2015) mencionan que la comunicación y el lenguaje son las áreas que se ven principalmente afectadas, impidiendo una socialización adecuada en el medio que le rodea. Esta especificación permite tener en cuenta un aspecto trascendental, el desarrollo del lenguaje, el cual puede permitir un desempeño aceptable de estas relaciones, lo cual no se evidencia en los sujetos con TEA, sin embargo cuando se lleva un proceso adecuado de acompañamiento es posible la adquisición del lenguaje de manera conveniente y socialmente aceptable, facilitando en gran medida la interacción con otros sujetos y con ello la adecuación del sujeto autista al medio social. Estos autores mencionan además que las capacidades intelectuales de algunos niños con autismo mejoran desde la niñez y a lo largo de la adolescencia, debido, en gran parte, a la adquisición del lenguaje Sigman y Capps (Como se citó en Mitre, 2015), y es debido a esta transición que se propician más escenarios de inclusión de los sujetos con TEA en la sociedad actual. Ahora, es necesario tener en cuenta que la generación de espacios incluyentes para las personas diagnosticadas con TEA, conllevan diferentes aspectos tal como lo argumenta Dyches et al. (Citado en Perepa, 2014), el cual menciona que la comprensión social y el desarrollo social son los más afectados por los factores culturales y que las normas sociales aceptadas están sujetas a una variación cultural considerable. Por lo cual se es evidente la diversidad de alteraciones que se pueden presentar con relación al aspecto cultural, ya que. 32.

(33) como lo menciona el autor la cultura no es una sola, única y estructurada, sino que la misma está sujeta a otros aspectos como las normas sociales, interpretaciones y tradiciones culturales que pueden diferenciar en gran medida el comportamiento socialmente aceptado; y son estos aspectos precisamente los que dificultan en gran medida la adecuación inmediata de las personas con TEA a la cultura en la que se encuentra. Sin embargo actualmente debido a la ampliación y concientización de la sociedad frente a los diferentes trastornos existentes se ha logrado evidenciar que es posible apuntar no solo a personas que entiendan a los sujetos con TEA, sino a una sociedad que se adapte a ellos, modificando la percepción que se tiene de estos sujetos, Shakespeare y Watson (2001) mencionan que hay diferencias en la forma en que se percibe una discapacidad sobre la base del medio social y cultural del que forma parte (Citado en Perepa, 2014), siguiendo con lo mencionado por los autores es pertinente mencionar que la percepción social en la que se desarrolla una persona con TEA puede influir en gran medida en la temporalidad que implica a este sujeto el adaptarse a la misma. Ahora bien, se debe tener claro que tal como se viene mencionando, el ambiente social en el que se encuentra el sujeto es indispensable a tener en cuenta, pero además es necesario reconocer cuales son algunas de estas barreras que presenta el sujeto con TEA que dificultan en alguna medida este relacionamiento, al respecto Olivar y Belinchón (Como se citó en Mitre, 2015), mencionan que: Hay numerosas observaciones clínicas y experimentales que han confirmado también un déficit en la comunicación intencional pre-lingüística, ineficacia conversacional y referencial, literalidad extrema en la producción y la comprensión, dificultades para hacer inferencias pragmáticas y comprender actos de habla indirectos tales como mentiras, bromas y metáforas, y competencia declarativa muy escasa en las personas con autismo, incluidos los de niveles intelectuales y lingüísticos más altos. (p.35). 33.

(34) Pero ¿por qué es tan importante y se tienen en cuenta este tipo de dificultades tanto culturales como aspectos del desarrollo del sujeto a la hora de realizar un diagnóstico?, pues bien Vygotsky (Como se citó en Mitre, 2015) menciona que para el ser humano, la comunicación y el lenguaje representan una fuente que propicia, a lo largo de su vida, una capacidad de socialización, y posibilitan el desarrollo de funciones psíquicas complejas. Es por esto que la persona con autismo tienen dificultades, en mayor o menor grado, para poder desarrollar un lenguaje, pues, entre otros factores, la intención comunicativa que desempeña en ello un papel fundamental por ser la antesala de esta nueva capacidad humana, se encuentra ausente o afectada, y es precisamente la dificultad de socialización la que logra afectar de manera directa el relacionamiento social del individuo con TEA y el mundo exterior que lo rodea. Continuando con lo anterior, se debe tener en cuenta antes de realizar un diagnóstico definitivo el aspecto que menciona Perepa (2014) cuando recalca la relevancia de la cultura en la que se desarrolla el individuo que se encuentra en proceso de diagnóstico, más específicamente hablando de las personas que componen su entorno familiar, ya que estos son de los que adquiere conocimientos de primera mano, además menciona que los hallazgos de este estudio muestran que los antecedentes culturales de los padres junto con otros factores impactan la importancia asociada con las conductas sociales relacionadas con el espectro del autismo. Esto podría significar que los comportamientos que los maestros y otros profesionales en el entorno escolar consideran apropiados, pueden no se los enseñados y esperados dentro del hogar del niño, lo que lleva a plantearse la importancia de conocer qué comportamientos suelen ser acordes a la cultura a la cual pertenece el infante y cuáles de estas acciones a pesar de ser acciones de alarma de autismo, deben ser estudiadas a profundidad para diagnosticar de manera correcta a los individuos.. 34.

(35) Por otra parte, para dar explicación al porqué se generan estas dificultades en los individuos, Artigas (Citado en Balmaña, 2014) menciona que: Los factores ambientales relacionados con el autismo se han estudiado diversos, como por ejemplo: la intolerancia al gluten, el sistema inmunológico de la madre, las alergias alimentarias, los problemas intestinales por la malabsorción, malnutrición y carencias vitamínicas, la disfunción tiroidea, los problemas perinatales, las infecciones maternas durante el embarazo, la edad avanzada del padre o de la madre, el uso de antipiréticos, el aislamiento o deprivación ambiental, la disfunción vestibular, la deprivación sensorial, la intoxicación por el plomo o mercurio, el ser zurdo, el uso de fármacos durante el embarazo, los teléfonos móviles y radiaciones electromagnéticas Introducción ambientales, la epilepsia o, una de las causas que generó mayor impacto social fue la relación entre la vacuna de la triple vírica y el autismo.. Según lo presentado por el autor anterior, existen diversos factores que están constantemente en el entorno en el cual convivimos diariamente, y que en gran parte no se visualizan o relacionan con aspectos relevantes en la promoción de sujetos con TEA. Pero además de razones ambientales, Padilla, (2016) adiciona componentes que se enfocan más hacia las variaciones estructurales internas de los sujetos, menciona que “en diversos estudios que se han efectuado en pacientes con TEA, han identificado afectaciones en los lóbulos frontales y región temporal, áreas cerebrales fundamentales que se encargan de desempeñar las funciones cognitivas superiores.” Además se debe tener en cuenta las afectaciones que estas alteraciones producen en el desarrollo social del individuo , tal como lo mencionan Schuktz y Cols (Citado en Padilla,2016) localizaron hiperactivación en las áreas prefrontales del cerebro de los pacientes con trastorno del espectro autista, sobre todo en la región prefrontal izquierda, estas áreas son relevantes ya que se encargan de entender y percibir las interacciones sociales, Además de interpretar las expresiones faciales, así como facilitar el cambio de perspectiva, influyendo así en la cognición social, de esta. 35.

(36) manera se reafirma de una manera más neurológica como la alteración de la estructura cerebral afecta el cómo se desempeña socialmente el sujeto autista. En consecuencia, a lo anterior Padilla (2016) también hace mención de las neuronas espejo, las cuales están presentes en distintas áreas del sistema nervioso, constituyendo circuitos compartidos que son áreas cerebrales que no sólo se activan cuando el individuo realiza una acción, sino también al observar al otro. Estos circuitos son responsables de la imitación, empatía, transferencia, proyección, comprensión de uno mismo, sentimientos hacia el otro, así como compartir emociones, representan el eje de la intersubjetividad, por lo que no es sorprendente que se encuentren alterados en los pacientes con TEA. Por lo tanto, al tener una deficiencia en las NE los pacientes con TEA manifiestan sus emociones de forma diferente, además de que muestran dificultad en la lectura de las emociones y sentimientos ajenos, por lo que sus interacciones sociales carecen de espontaneidad, variación efectiva, así como de calidad de empática Talla (Citado en padilla, 2016). Y es gracias a estas investigaciones que se puede entender de una manera más puntual el cómo suceden estas alteraciones a nivel cerebral, además con las citas anteriores se pretende evidenciar que existen alteraciones a nivel macro estructural y microestructural, pero que sin embargo en ambos casos dichas alteraciones presentan afectaciones significativas en el ámbito social y relacional de los sujetos con TEA. Retomando lo anterior, es imprescindible mencionar que aún no existe una etiología única establecida sobre el TEA, sin embargo Hernández (2018) menciona que: Los aportes de la neurociencia han brindado muy buena información, situado la inteligencia en el sistema límbico, un área fundamental en el intelecto humano que tiene, entre otras, la labor de conectar emoción y razón, permitiendo por medio de esta, la socialización y desarrollo de los individuos en espacios sociales de aprendizaje.. De acuerdo a lo mencionado por Hernández, se debe recalcar que a pesar de que no se tiene una etiología definida, todos los aportes que han evidenciado las neurociencias han 36.

(37) generado un avance en la obtención de la causa fundamental de este trastorno, al igual que permite explicar de alguna manera todos estos comportamientos y/o acciones que sirven para diagnosticar adecuadamente a los sujetos con TEA, generando asimismo oportunidades de mejora en los campos en los cuales se les dificulta desarrollarse adecuadamente. Las mayores dificultades a las cuales se debe enfrentar las personas con TEA referente a sectores del campo social, es el espacio y desarrollo de los individuos en los espacios educativos, ya que al presentar estas condiciones especiales, es necesario la proyección de adecuaciones para el mejoramiento del desenvolvimiento de los sujetos, Thomas (Como se citó en Conn, 2017 ) habla de la inclusión, la cual se conceptualiza como localizada en la capacidad de los docentes para reconocer y responder de manera efectiva a las diferencias entre los alumnos, adaptando la práctica diaria de manera que muestre respeto por la diversidad de los alumnos, de esta manera presenta la importancia que refiere el papel que cumple el docente en los espacios educativos, ya que por medio de sus prácticas y métodos de enseñanza es posible la evolución de los sujetos con TEA en cuanto al desarrollo cognitivo y social. Por ello estas prácticas se convierten en un reto constante para los docentes, ya que el 88% de los niños con autismo se educan actualmente en las escuelas ordinarias y el 4% se educan en parte en las escuelas generales y en parte en escuelas especiales (Scottish Government 2016, Citado en Ravent, 2017). Esto significa actualmente es inevitable que los maestros se encuentre con este tipo de estudiantes en muchas de sus aulas, por ello es importante concientizar a estos promotores de conocimiento para un adecuado direccionamiento de su enseñanza a estos estudiantes. Es precisamente por esta realidad que Hernández (2018) menciona que la nueva escuela debe sumergirse en una lucha incesante para ofrecer una educación inclusiva y de. 37.

(38) calidad que permita el desarrollo integral del alumno. Ello pasa por aportar una educación individualizada, adaptada a sus intereses, necesidades, ritmo de trabajo y que permita la generalización de los aprendizajes al mundo real, a lo que Ravet (Como se citó en Ravet, 2017) propone que por lo tanto, los maestros requieren un conocimiento y comprensión del autismo para penetrar debajo de la superficie del comportamiento cotidiano y las respuestas de los niños en el espectro del autismo a los problemas complejos que se encuentran debajo, según lo mencionado por el autor es necesaria la instrucción de conocimientos alrededor del trastorno del espectro autista dirigido a los maestros, ya que al tener un mayor conocimiento de las implicaciones, afectaciones y barreras que pueden llegar a presentar las personas que lo presentan, es posible en gran medida el propiciar espacios educativos inclusivos que potencialicen el adecuado desarrollo de los alumnos con TEA. Como consecuencia Conn, Lewis y Matthews (2018) proponen que: Existe evidencia de un nivel estructural de cooperación entre alumno y maestro en diferentes tipos de diálogo, incluida la instrucción directa, el diálogo utilizado para el andamiaje del aprendizaje del alumno y el diálogo no autoritario que involucra simetrías de conocimiento y apoya la co-construcción de conocimiento, la Enseñanza dialógica es un término introducido por Alexander (Como se citó en Conn , Lewis y Matthews, 2018 ) para describir el rango de estrategias que usan los maestros para involucrarse y ampliar el pensamiento de los alumnos. Estas estrategias incluyen invitar a los alumnos a decir lo que piensan y mostrar interés en sus ideas, buscar las explicaciones y opiniones de los alumnos, pedir aclaraciones y los profesores dar su opinión y las perspectivas de los alumnos.. Esta visión de responsabilidad que agregan los anteriores autores, permite ver que el proceso de inclusión en el ámbito escolar no solo está a cargo de los maestros, sino que también se debe tener en cuenta las habilidades del sujeto con TEA, así como la búsqueda de herramientas que permitan de manera cooperativa el trabajo y aprendizaje entre los dos individuos implicados. 38.

(39) Complementando lo anterior, el siguiente autor amplía en mayor medida los horizontes hablando desde la ideología de implementación de todo un sistema que pueda generar el ingreso de personas que estén diagnosticadas con TEA hacia una realidad universitaria, Mulder (2014) menciona que hay muchos argumentos convincentes que apoyan el acceso a la educación universitaria para estudiantes con autismo. Estos incluyen el argumento de que la participación en la educación postsecundaria es un desarrollo natural que crece a partir de oportunidades inclusivas en constante expansión en el sistema K-12, un sistema que ha demostrado que, con el apoyo adecuado, los estudiantes con autismo pueden tener éxito tanto social como académicamente. En la educación K-12, los estudiantes reciben apoyo con programas de educación individualizados que proporcionan una estructura integral para servicios de apoyo y adaptaciones. Para finalizar se tiene presente el importante papel que tienen los maestros en la educación en general, pero más específicamente en la formación y desarrollo de alumnos con TEA, siendo estos con su formación y dedicación los que pueden brindar herramientas que permitan convertir en una realidad la educación para este tipo de población, Conn (2017) concluye mencionando que un aspecto clave de las buenas prácticas en relación con el autismo y la educación es que los maestros pueden reflexionar críticamente sobre sus experiencias corporales de interacción con los alumnos autistas como una forma de profundizar su comprensión y desarrollar su práctica profesional. 5.6.3 Mirada desde el Campo Cultural Jodra, M. (2015) retomando a algunos autores exponen diversas ideas y consideraciones que se han tenido acerca del autismo. Entre estos Bettelheim (s.f) citado en Jodra, M. (2015) para quien el autismo es una “enfermedad cultural” “una herramienta del espíritu para luchar contra relaciones sociales poco gratificantes, sobre todo las que se establecen con la madre desde el nacimiento”. Seguidamente Tinbergen, N. (1993) también. 39.

(40) citado en Jodra, M. (2015) comparte esta misma idea argumentando que “cualquier trauma que pueda influir en la relación primaria de un niño con su madre puede ser el causante de la aparición del autismo en el individuo” y como consecuencia de estas consideraciones surgió un tratamiento llamado “parentectomía” que consistía en separar a los niños de sus padres para ingresarlos en hogares de acogida donde se percibiera un ambiente más afectuoso. Según este autor, es en los años 60 que empieza a cambiar esa visión sobre los niños con autismo al darse cuenta que alejar a los padres de los niños no tenía efectos positivos y gracias a otras corrientes que identificaban las causas de trastorno en el nacimiento o en los primeros momentos de vida, de esta manera las causas se atribuían a factores biológicos y no ambientales como se creía inicialmente. Actualmente en Colombia el proyecto de ley 083 de 2015 cámara. Entiende el TEA como un grupo de alteraciones en el desarrollo de los individuos y que afectan en niveles diferentes a cada persona. Se conciben como variaciones neurológicas cuyas principales alteraciones se dan en la comunicación, interacción social, flexibilidad e imaginación. Por ende, la presente Funciona como sistema general para la atención integral y protección a personas con trastorno del espectro autista, asentado en la “estrategia de Rehabilitación Basada en Comunidad (RBC)” donde se busca que Fomente el diagnóstico temprano y oportuno, la intervención inmediata, protección de la salud, educación inclusiva en todos los niveles, capacitación, inserción laboral y social incluyendo cultura, recreación y deporte, así como fortalecimiento de organizaciones que trabajan en beneficio de esta población. (p. 1). Esta ley en el capítulo 2 se refiere a los derechos y prohibiciones de las personas que padecen el TEA y condiciones similares, teniendo en cuenta que son población en condición de vulnerabilidad y discriminación, algunos de los derechos fundamentales para estas personas son: 40.

(41) ●. Obtener el tratamiento individualizado que requiere cada individuo en institución especializada en Trastornos del Espectro Autista;. ●. Tener acceso de manera pronta y oportuna a la historia clínica completa y actualizada;. ●. Recibir una educación adecuada y permanente, realizando los ajustes razonables, para lograr efectivamente los procesos de integración e inclusión,. ●. Recibir una educación adecuada y permanente, realizando los ajustes razonables, para lograr efectivamente los procesos de integración e inclusión.. Mientras que las prohibiciones para esta población serían: ●. Denegar la atención en clínicas y hospitales del sector público y privado;. ●. Desempeñarse de manera negligente y poner en riesgo la salud de las personas a través de acciones u omisiones, tales como ordenar terapias inadecuadas, sobre-medicar al individuo y ordenar internamientos injustificados en instituciones de salud mental. ●. No admitir el acceso a servicios públicos y/o privados en ámbitos culturales, deportivos y recreativos, como consecuencia de sus alteraciones sensoriales.. 5.7 Implicaciones Neuropsicológicas en el TAE Hasta el momento no se ha demostrado que exista una deficiencia específica localizada en un área del cerebro que cause el desarrollo del trastorno del espectro autista, sin embargo, según Pasantes (2017) “las alteraciones parecen situarse a nivel de la construcción y la funcionalidad de las redes de conectividad de las neuronas” , lo cual se ha observado a través de procedimientos como la resonancia magnética funcional donde se evidencia alteración en los patrones de conectividad causando la deficiencia de información cognitiva, perceptual y emocional. Durante los primeros dos años y medio de vida (etapa importante en el proceso de maduración de los circuitos neuronales), en el autismo surgen alteraciones que afectan el desarrollo normal del cerebro en cuanto a habilidades sociales y de comunicación.. 41.

Referencias

Documento similar

Conoce el Sistema Monetario Internacional Europeo, sabe realizar operaciones matemáticas básicas, tanto de forma manipulativa como numérica, asignando a cada

Este Curso Universitario en Espectro Autista y Trastornos Generalizados y Específicos del Desarrollo para Psicólogos contiene el programa científico más completo y.. actualizado

Objetivos: establecer las implicaciones esenciales del trastorno del espectro de la esquizofrenia en las muje- res que atraviesan el período de embarazo y posparto desde el punto

La tesis trata sobre los trastornos de mayor incidencia en los servicios de orientación escolar (trastorno de espectro autista, trastorno de déficit de atención con

Instrucciones verbales y visuales acompañan a los movimientos; 2=Verbal y demostración directa al alumno: el sujeto realiza su tarea después de las instrucciones verbales

The present study, aiming to evaluate the effects of a 15-week program of water activities adapted in aquatic skills for students with autism spectrum disorder, found that,

Uno de los principales objetivos terapéuticos es trabajar de forma individualizada con cada familia para proporcionar a los padres de los niños autistas las

Además, el documento de Grace et al sustenta que, para lograr un progreso holístico del niño, es más necesaria la atención de los requerimientos de los cuidadores para