Prevalencia del parasitismo intestinal en niños menores de 5 años, agentes etiológicos y tratamiento

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KAREN LIZBTH BELTRÁN RENDÓN

UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSE DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN

PROYECTO CURRICULAR EN LICENCIATURA EN BIOLOGIA BOGOTÁ D.C

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KAREN LIZBETH BELTRAN RENDON

Lic. GUSTAVO GIRALDO QUINTERO MSC Director

Monografía para Optar el Título de Licenciada en Biología

UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSE DE CALDAS FACULTAD DE CIENCIAS Y EDUCACIÓN

PROYECTO CURRICULAR EN LICENCIATURA EN BIOLOGIA BOGOTÁ D.C

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Agradecimientos

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Tabla de Contenido

Introducción ... 6

Capítulo I ... 7

1.1 Planteamiento del problema ... 7

1.2 Definición del Problema... 8

1.3 Formulación de objetivos ... 8

1.3.1 Objetivo General ... 8

1.3.2 Objetivos Específicos ... 8

1.4 Justificación e importancia del Estudio ... 9

Capítulo II ... 11

2.1 Marco Teórico ... 11

2.1.1 Antecedentes ... 11

2.2 Bases Teóricas ... 15

2.2.1 La Parasitosis Intestinal ... 15

2.2.2 Síntomas de la Parasitosis Intestinal ... 15

2.2.3 Clasificación de las Parasitosis ... 16

2.2.4 Epidemiología de la Parasitosis ... 18

2.2.5 Causas de la Enfermedad Parasitaria ... 19

2.2.6 Prevención de las Parasitosis Intestinales ... 19

2.2.7 Diagnóstico de la Parasitosis ... 20

2.2.8 Tratamiento ... 21

2.2.9 Medidas Preventivas en la Parasitosis Infantil ... 24

Capítulo III ... 26

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4. Resultados ... 30

4.1 Análisis ... 36

5. Conclusiones ... 38

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Introducción

El parasitismo intestinal causado por protozoos en niños en edad preescolar es causante

de afecciones relevantes en la salud pública, destacándose entre ellos Giardia spp,

Cryptosporidium spp, Cyclospora spp, Blastocystis spp, y Complejo Entamoeba histolytica/ E.

dispar, cuyas manifestaciones clínicas más frecuentes son cuadros diarreicos, dolor abdominal,

vomito, inapetencia y desnutrición.

Los factores asociados a la transmisión de estas entidades están relacionados con

condiciones higiénico-sanitarias y ambientales entre los cuales se pueden destacar carencia de

sistema de acueducto y alcantarillado, condiciones de hacinamiento, malos hábitos higiénicos,

cuidado asociado a la tenencia de animales domésticos, presencia de vectores mecánicos cerca a

los lugares de residencia, inadecuado manejo de desechos, consumo de alimentos con deficientes

procesos de lavado entre ellos frutas, verduras y malos procesos de cocción, vida rural, fecalismo

al aire libre, entre otros.

La presente revisión se realizó a través de una búsqueda sistemática de publicaciones en

revistas indexadas que incluyan parasitosis intestinal en niños en edad comprendida de cero a

cinco años y cuyo objetivo permitiera determinar la prevalencia de parasitosis intestinales

causadas por protozoos además de estrategias de salud pública para su prevención y tratamiento

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Capítulo I

1.1 Planteamiento del problema

Las enfermedades parasitarias han sido causa de innumerables muertes a lo largo de la

historia, se presentan en forma más prevalente en los países con poco desarrollo socioeconómico,

además existen factores predisponentes para su infección como lo son las condiciones climáticas,

cálidas o templado y deficientes hábitos higiénicos sanitarios, entre otros. El impacto global de la

parasitosis en el mundo es muy importante ya que tiene gran influencia sobre la salud, la

esperanza de vida al nacimiento, y la productividad de millones de personas.

La prevalencia de la parasitosis está estrechamente vinculadas diferenciales climáticas,

fenómenos demográficos, y desarrollo socioeconómico de las diferentes zonas. Por lo que las

enfermedades parasitarias ocupan un lugar importante en el índice de morbi-mortalidad. La

mortalidad por enfermedades parasitarias es un problema común en los diferentes grupos etáreos,

pero su magnitud se destaca en la niñez evaluándose en términos de morbi-mortalidad que

repercuten en años de vida potencial perdidos.

La parasitosis intestinal es una enfermedad que influye en el desarrollo del país

produciendo grandes pérdidas económicas, afectando a los seres humanos en forma masiva, en

algunas ocasiones produciendo cuadros clínicos graves que incrementan las posibilidades de

muerte de forma considerable.

Es importante conocer los diferentes agentes parasitarios intestinales que afectan la salud

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economía, además de las estrategias en salud pública a nivel nacional que se han tomado para la

prevención de éstas y los tratamientos específicos para cada agente etiológico.

El conocer este tipo de patologías y estrategias para su prevención nos permite ser

multiplicadores de hábitos saludables que ayuden a evitar la proliferación parásitos intestinales,

especialmente en el ámbito escolar, como docentes tenemos deber de ser promotores de estilos

de vida saludables que eviten la proliferación de enfermedades prevenibles que pueden

incrementar el ausentismo escolar y un bajo rendimiento académico

1.2 Definición del Problema

¿Cuál es la prevalencia de parásitos intestinales en niños en edad preescolar, factores de

riesgo y tratamientos para el control y manejo de estas?

1.3 Formulación de objetivos

1.3.1 Objetivo General

Analizar la prevalencia y agentes etiológicos de parasitosis intestinal en niños menores de

5 años

1.3.2 Objetivos Específicos

a) Determinar los factores de riesgo relacionados con parasitosis intestinal en niños en edad

preescolar

b) Conocer Estrategias de salud pública encaminadas a el control y manejo de parasitosis

intestinal

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1.4 Justificación e importancia del Estudio

El presente proyecto se justifica atendiendo a la necesidad de mayor conocimiento sobre

la prevalencia de parásitos intestinales en niños, debido a que esta constituye un importante

problema de salud pública, a nivel mundial más de un cuarto de población sufre infecciones

parasitarias, afecta principalmente a los países en vías de desarrollo como Colombia, en donde

gran parte de su territorio posee clima tropical que provee un ambiente propicio para la

proliferación y transmisión de agentes parasitarios causales de este tipo de patologías que

ocasionan una mala absorción y aprovechamiento de los nutrientes además de su potencial para

producir ulcera, obstrucciones, perforaciones, alteraciones hidroelectrolíticas y hasta la muerte.

La parasitosis intestinal tiene efectos más severos en niños en edad preescolar, ocasiona

pérdida de peso y apetito, irritabilidad, además puede afectar actividades intelectuales, producir

déficit de atención, que se traduce en bajo rendimiento escolar o académico y disminución en el

desarrollo físico.

En cuadros más severos los niños que no reciban un diagnóstico y tratamiento oportuno

pueden llegar a extremos como la muerte. Este tipo de casos son muy comunes en zonas rurales

con poco acceso a servicios médicos, niveles socioeconómicos deficientes.

Existen diferentes agentes etiológicos responsables de parasitosis intestinales, cada uno

de ellos repercute de forma diferente en la salud de los niños parasitados, que puede llegar a

ocasionar desde cuadros leves hasta síntomas más graves que lleven a deshidratación severa, y la

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Por lo anterior es de vital importancia estar al tanto de los factores de riesgo evitables que

contribuyen a la transmisión e infección de este tipo de parásitos, conocer las diferentes

estrategias de salud pública de nuestro país, y el tratamiento disponible para su tratamiento, para

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Capítulo II

2.1 Marco Teórico

2.1.1 Antecedentes

Los parásitos intestinales incluyendo los helmintos constituyen un problema de salud

pública a nivel mundial; para 1999 se estimaba que había 1.472 millones de personas en el

mundo estaban parasitadas por Áscaris Lumbricoides, 1.298 millones por uncionarias, 1.049

millones por Trichuris Trichiura, 70 millones por Strongyloides stercoralis, 77 millones por

Taenia saginata y 10 millones por Taenia solium.

Según Crompton DWT (1999). Respecto al parasitismo intestinal en Colombia, los

resultados de un estudio, representativo para el país, efectuado por el Instituto Nacional de Salud

entre 1995 y 1996 en niños menores de 5años mostraron lo siguiente: Giardia lamblia,21,2%; A.

Lumbricoides, 3,5%; Entamoeba histolystica, 3,4%; T. Trichiura, 2,4% (19).

Un estudio efectuado por Ordoñez et al (2000) con población hospitalaria en el hospital

local del municipio del Valle del Guamuez, Putumayo, mostró que las frecuencias de algunos

parásitos eran más altas que las informadas en el estudio nacional: T. Trichiura, 9,5%; A.

Lumbricoides, 7,2%; uncinarias10,1%; S. stercoralis, 3,6%; G. Lamblia, 14,6% y E. histolytica,

44,6% Cortés et al (1999), en su estudio sobre parasitismos y estado nutricional en niños

preescolares de instituciones del Distrito Capital encontraron la presencia de Áscaris y

tricocéfalos con una frecuencia del 0,5% mientras que en la Entamoeba histolytica se encontró

en el 3,5% y Giardia Lamblia en el 14,9%. Se encontraron desnutriciones crónica y global de

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alteraciones de importancia. Mientras los hábitos básicos de higiene resultaron adecuados, el

nivel de conocimiento sobre prevención fue precario.

Otro estudio realizado por Ordoñez y Angulo (2002), encontraron una alta frecuencia de

parasitismo y poliparasitismo intestinal; factor asociado a mayor sensibilidad de los métodos

diagnósticos empleados, lo que puede explicar este hecho. Un aspecto llamativo es que los

helmintos que se transmiten a través de la piel son más frecuentes que los que se transmiten por

vía fecal-oral; la costumbre difundida en la región de no utilizar calzado en forma permanente

puede en parte explicar este hallazgo. Al comparar estos resultados con los obtenidos en el

estudio del Instituto Nacional de Salud de 1995-1996, en el grupo de preescolares, se encontró

que las frecuencias de giardias, áscaris, tricocéfalos y E. histolytica fueron superiores en la

región de estudio que las informadas en el país.

Posteriormente Giraldo et al (2005) realizaron un estudio en 327 niños menores de 5 años

en hogares infantiles de Armenia-Colombia donde encontraron prevalencia de Áscaris

Lumbricoides 2,4 %, Hymenolepsis nana 0,6 %, Trichuristrichura 2,1 %, Blastocystis Hominis

6,1 % y Giardia Lamblia 13 %. Este estudio evidencio baja frecuencia de helmintos con respecto

a los protozoos. Se confirmó que el parásito patógeno mas prevalente es Giardia Lamblia en los

niños de las guarderías infantiles del ICBF. La prevalencia de Giardia no se relacionó de manera

estadísticamente significativa con el estado nutricional de los niños de las guarderías del ICBF.

La mayoría de niños infectados por Giardia son asintomáticos.

Alvarado y colaboradores (2008) realizaron un censó a 136 niños menores de 18 meses

de una comunidad urbana de la región Pacífica colombiana que representaban 62% de la

población de menores de 18 meses. Se identificó la presencia de parásitos intestinales, el 30,6%

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Trichiura, Strongyloides stercoralis); 14,9% tenía protozoos (Giardialamblia), y 11,8%

poliparasitismo intestinal. La prevalencia de desnutrición aguda y crónica fue de 2,9% y 12,5%,

respectivamente. La ausencia de sanitario y una baja escolaridad de la madre se asociaron a una

mayor presencia de poliparasitismo y helmintiasis (p<0,05). La suspensión de la lactancia

materna se asoció con la presencia de poliparasitismo. La desnutrición aguda fue más frecuente

en niños infectados con T. Trichiura y con varios parásitos.

Hacia 2008 Agudelo y colaboradores en su estudio realizado en un corregimiento de la

costa atlántica encontraron que el 92 % de las personas incluidas en el estudio estaban

parasitadas, 92 % de ellas con al menos un patógeno. El poliparasitismo fue muy importante

(89,2 %) encontrándose hasta un máximo de 7 especies por hospedador. La confección de

protozoarios y helmintos fue frecuente (64 %). Solo se encontró una frecuencia de teniasis de 0,9

%. Se observó una asociación significativa entre sintomatología y presencia de parásitos

(p<0,05) no así, entre síntomas y parásitos potencialmente patógenos a excepción de Trichuris

Trichiura y dolor abdominal. El estudio no mostró asociación entre las parasitosis y los niveles

educativos o hábitos higiénicos sanitarios.

Arias et al (2010), investigaron la prevalencia de protozoos intestinales en 79 niños de 2 a

5 años de edad de un hogar infantil estatal en Circasia, Quindío donde encontraron que los

parásitos con potencial patógeno tuvieron las siguientes prevalencias: Blastocystis sp, 49,4%,

57% y 64,6%; G. Lamblia, 16,5%, 22,8% y 15,2%; complejo Entamoeba histolytica/dispar,

5,1%, 5,1% y 1,3%, respectivamente. Además, encontraron una elevada tasa de reinfección

posterior al tratamiento. La frecuencia de parásitos intestinales patógenos aumentó con la edad,

con prevalencias del orden del 40% en los mayores de 15 meses, La edad del niño se asoció de

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presencia de protozoospatógenos Los niños tuvieron mayor riesgo de presentar G. Lamblia que

las niñas

El bajo acceso a recursos materiales, el bajo nivel de educación de la madre, así como la

falta de sanitario y la vivienda construida en madera o tierra resultaron predictores de mayor

proporción de poliparasitismo, infección por A. Lumbricoides o T. Trichiura y presencia de G.

Lamblia.

La probabilidad de tener poliparasitismo intestinal fue 4 veces mayor si la madre no había

completado la primaria o si la vivienda no tenía, y de casi 7 veces si en la vivienda el suelo era

de madera o tierra

La infección con helmintos fue también más frecuente entre los niños con desventajas

materiales, con madres con menos años de primaria y que vivían en malas condiciones sanitarias.

En cuanto a la frecuencia de giardiasis, especialmente las condiciones sanitarias inadecuadas y el

tipo de suelo se asociaron con una probabilidad 11 veces mayor de infección.

La lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 mese constituyo un factor

protector, estos no registraron presencia de parásitos intestinales patógenos comparados con

aquellos con lactancia materna de manera parcial y aquéllos que suspendieron la lactancia antes

de los 6 meses.

La prevalencia de desnutrición aguda fue mayor después de los 12 meses, sin diferencias

entre los niños y las niñas. La prevalencia de baja longitud para edad fue mayor después de los

12 meses de edad, siendo la proporción mayor en los niños que en las niñas.

Fillot et al (2015), realizan un estudio en el que se analizaron 411 muestras fecales de

niños entre 1 mes y 10 años de edad; recolectadas durante el año 2014 en tres diferentes

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intestinal del 45,3 % presentándose además una alta prevalencia de helmintos 19,2 %. El

protozoario de mayor prevalencia fue Blastocystis sp 22,1 % y el patógeno más frecuente

encontrado fue Giardia intestinalis, presente en el 9,7% de las muestras analizadas.

Concluyeron que la presencia de protozoarios como Blastocystis sp, se relaciona con

precarias condiciones higiénicas del agua de consumo, hace evidente la urgencia de crear

estrategias para mejorar el saneamiento básico y la educación sanitaria como ejes fundamentales

en el control de las parasitosis.

2.2 Bases Teóricas

2.2.1 La Parasitosis Intestinal

Es definida por Brown (1985), como “un estado morboso en el cual los parásitos, habitan

en el intestino del hombre, produciendo alteraciones en el funcionamiento intestinal”. El tracto

gastrointestinal. El tracto gastrointestinal es el nicho ecológico, de los endoparásitos que afectan

al hombre. En general hay dos grandes grupos de endoparásitos humanos, los protozoos entre los

que se encuentran: E. histolytica, y G. Lamblia, B. Hominis; los helmintos estos últimos se

dividen en cestodes, trematodos y nematodos (A. Lumbricoides)

2.2.2 Síntomas de la Parasitosis Intestinal

La parasitosis intestinal son un problema multicausal, su afección cuando esta presente en

la población, desde el punto de vista clínico, el parasitismo puede presentarse como diarreas

agudas o crónicas, vómitos, anemia, dolor abdominal, anorexia, prurito anal, afectación ponderal,

retraso en el crecimiento, distensión abdominal, trastornos nerviosos, manifestaciones alérgicas o

de forma asintomática, de gran importancia epidemiológica porque esta constituida por los

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2.2.3 Clasificación de las Parasitosis

Están clasificadas por múltiples variables, los más comunes están referidos a la

complejidad de sus estructuras. Así se tiene que los protozoarios son organismos unicelulares

que han evolucionado a la vida parasitaria, donde tienen gran importancia desde el punto de vista

clínico, según Homez (1995) los siguientes:

a) Entamoeba histolytica: es una especie común en el hombre parasita el intestino con

invasión de tejidos, es patógena fagocita bacterias, detritus celulares, hongos entre otros.

Estos protozoosis se adquieren por la ingestión de quistes infectantes que llegan al

individuo a través del agua, alimentos contaminados entre otros. La forma quística se

encuentra en la luz intestinal y el medio ambiente.

b) Giardia Lamblia: Protozoario que existe en dos formas naturales trozofoitos y quiste. La

transmisión se hace a nivel de quiste, por diversos mecanismos como son: fecalismo,

agua y alimentos contaminados. Su localización en el hombre son las criptas intestinales

del duodeno y su zona proximal.

c) Blastocytis Hominis: Es una parasitosis intestinal cosmopolita, de prevalencia en zonas

tropicales, su mecanismo de transmisión es pasivo, mediante la ingestión de agua y

alimentos contaminados con material fecaloide donde se encuentran las formas

parasitarias.

Otra de las familias de parásitos que afectan con mucha frecuencia la población escolar,

esta referida a los helmintos que son gusanos que tienen desde el punto de vista clínico y

epidemiológico gran importancia, se dividen en nematodos y platelmintos, dentro de los

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1. Áscaris Lumbricoides: helminto cosmopolita, frecuente en niños de corta edad, propios

de zonas tropicales al ser ingerido los huevos infectantes, eclosionan en el intestino

delgado, liberándose larvas, que, por vía hematógena después de atravesar la mucosa,

llegan a los pulmones, rompen los alvéolos ascienden por el árbol traqueobronquial, al

ser deglutidos llegan al intestino delgado donde se convierten en vermes adultos.

2. Trichuris Trichiura: Verme cosmopolita, es más frecuente en las zonas urbanas y rurales,

la vía de entrada es oral a través de los alimentos y bebidas contaminadas, los huevos

embrionados que eclosionan en el intestino delgado liberando una larva que migra a la

región cecal del intestino grueso donde se fija para desarrollarse en adulto.

3. Enterobius Vermiculares: Es una afección más frecuente en niños que en adultos, su

frecuencia esta más relacionada con la mala higiene individual que por el clima. Es

prevalente en el domicilio y muy común entre los preescolares. Se le conoce comúnmente como “Oxiuro”.

4. Necátor Americanus: Este parasito que penetra en la piel en forma larvaria, pasando

luego a los pulmones por medio de la circulación sanguínea o linfática, allí se desarrollan

y pasa posteriormente a los bronquios, y llega a la laringe donde es deglutida y llega a las

primeras porciones del tubo digestivo y completa su desarrollo como Verme adulto, este

parasito da manifestaciones cutáneas, pulmonares y bronquiales, manifestaciones

intestinales y manifestaciones generales. Por último, se tiene dentro de las parasitosis a

estudiar a los platelmintos, parásitos planos y de estos se encuentran:

a) Taenia Solium: Parasito cosmopolita, existe en todas las partes del mundo,

especialmente donde se acostumbra comer carne de cerdo cruda o

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intestino, los jugos digestivos destruyen la envoltura del cisticerco, dejando en

libertad el escolex que se fija a la mucosa por sus ganchos y ventosa, al cabo de

dos a tres meses el verme alcanza su estado adulto y comienza a eliminar anillos

(proglotidos) grávidos.

b) Taenia Saginata: el hombre es el huésped definitivo y puede ser parasitado por

esta tenia, cuando consume carne de res cruda o mal cocida que contenga

cisticercos, este es un huésped intermedio. Este tipo de parasitismo es más

frecuente, por cuestiones culturales. La larva de Taenia saginata (cysticercus

Boris) es de menor tamaño y posee mayor distribución geográfica

2.2.4 Epidemiología de la Parasitosis

Los parásitos son trasmitidos por una secuencia de eslabones entre el vehículo, el parásito

y el hospedador, que forman una cadena epidemiológica. La enfermedad pasa de una persona

enferma a una sana. Cuando algunos de estos elementos desaparecen, la cadena epidemiológica

se rompe.

El parasitismo intestinal se presenta cuando una especie vive dentro del huésped, en el

tracto intestinal. El parasito compite por el consumo de las sustancias alimenticias que el

huésped ingiere o como el caso del anquilostoma este se nutre de la sangre del huésped,

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2.2.5 Causas de la Enfermedad Parasitaria

Ramos (2002) explica que las principales causas son la falta de higiene (no lavarse las

manos antes de comer o después de ir al baño) y la contaminación fecal del agua y del suelo

ocurre cuando hay contacto de heces contaminadas a personas y animales con el agua. Si una

persona sana toma de esa agua, come de un cultivo regado con agua contaminada o pisa descalzo

un suelo contaminado contrae la enfermedad.

2.2.6 Prevención de las Parasitosis Intestinales

En cualquier enfermedad intervienen claramente tres componentes, es lo que

comúnmente se conoce según Aranda (1991), con el nombre de triada ecológica: estos alimentos

están interrelacionados, con indispensables para que haya enfermedad. Estos son el agente

causal, el hospedero y el ambiente, cada uno tiene cualidades que le son propias.

Agente causal: es un elemento sustancia o una fuerza animada o no cuya presencia o ausencia puede, entrando en contacto efectivo con un hospedero humano susceptible y en

condiciones ambientales propicias servir como un estilo para iniciar o perpetuar el proceso.

Hospedero: es la persona o animal vivo que en circunstancias naturales permite el alojamiento del agente causal de una enfermedad.

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2.2.7 Diagnóstico de la Parasitosis

Entre todas las parasitosis intestinales, que son muchas más, y admiten clasificaciones

complejas, las que, por repercusión y frecuencia en nuestro país, deben ser claramente

identificadas los individuos.

Diagnóstico: se logra mediante la identificación del parásito. Previamente se debe realizar un “diagnóstico clínico” de Parasitosis Intestinal, que es la primera aproximación

diagnóstica, como en otras patologías médicas. Es decir, que un cuadro clínico expresado en

síntomas (lo que expresa el paciente) y signos (lo que objetivamente constata el médico), lleva al

profesional a indagar por medio de preguntas los antecedentes del síndrome (anamnesis). Una vez que se tiene el diagnóstico “presuntivo” de parasitosis intestinal, se debe realizar lo que se

llama el diagnóstico (diferencial”, o sea cual es el agente etiológico causante de la patología.

Sólo se llega a este objetivo con los estudios de laboratorio.

Dentro de los exámenes de laboratorio más comunes que se realizan, el examen

parasitológico completo de materia fecal, es el básico e ineludible, a ontinueacion se muestra una

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Tabla 1. Diagnóstico de entidades parasitarias a través de pruebas de laboratorio

Tabla extraida de Chávez Navarro Edgar. Diagnóstico de protozoarios intestinales frecuentes en niños. Rev. bol. ped. [Internet]. 2008 Sep [citado 2017 Mayo 10] ; 47( 3 ): 169-177

2.2.8 Tratamiento

Los tratamientos con drogas (fármacos), no son sino pesticidas, no son siempre efectivos.

Además, en cada caso de infección, el tratamiento debe ser bien valorado pues la droga utilizada

suele ser muy tóxica. Por ejemplo, el mebendazole, utilizado muy a menudo para estos

tratamientos suele producir dolores abdominales, diarrea y reacciones cutáneas.

El Metronidazole (Flagyl), utilizado para tratar la giardiasis, amibiasis y trichomoniasis,

Se dice que el tratamiento con una dosis de Metronidazole es efectivo en un 90%. Veinticinco

años atrás esto podía ser cierto, pero el protozoario se ha hecho muy rápidamente resistente. Hoy

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pacientes tratados con Metronidazole se han quejado de los efectos secundarios, el 10% dice

negarse a volver a tomar el tratamiento (Townsend Letter Docs, 1990)

La habilidad de los parásitos para adaptarse es muy notable. Como las bacterias, los

parásitos pueden utilizar sus periodos de recuperación para fortalecer y endurecer sus membranas

celulares para volver las prácticamente impermeables. Esta capacidad de adaptación fue

observada después de varios estallidos de Cryptosporidia en varias ciudades americanas entre los

años 80 y 90. Los brotes estaban relacionados con la calidad del agua potable. Se debatió acerca

del uso adecuado de la clorina y de cómo este potente desinfectante puede tener a raya los brotes.

Pero varios de los brotes provenían de fuentes de agua que cumplían todos los requisitos de

calidad. En la tabla que se encuentra a continuación se especifican fármacos empleados para el

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(24)

Tomado de Parasitosis intestinales A.F. Medina Claros UGC Pediatría. Hospital Axarquía, Vélez-Málaga. *Servicio de Pediatría.Unidad de Enfermedades Infecciosas y Pediatría Tropical. Consejo al Niño Viajero y Vacunación Internacional. Hospital Carlos III. Madrid. **Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Puerta de Hierro. Majadahonda, Madrid

2.2.9 Medidas Preventivas en la Parasitosis Infantil

1. Lavarse las manos con bastante agua y jabón antes de preparar los alimentos, antes de

comer y después de ir al baño.

2. Lavar muy bien las frutas, vegetales y verduras que se comen crudas.

3. Evitar el contacto de las manos con el lodo y la tierra, en aquellos sitios donde se

sospecha existe contaminación fecal.

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5. Evitar ingerir alimentos en sitios ambulantes y lugares con deficientes condiciones

higiénicas.

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Capítulo III 3.1 Metodología

Para dar más claridad al tema se recurre a la indagación y a la reflexión sobre los

diferentes caminos para llegar al objetivo del presente trabajo, utilizándola como una estrategia y

una experiencia de aprendizaje para generar cambios conceptuales y argumentativos.

Este método es fundamental, ya que ofrece la oportunidad para que el estudiante fluya,

utilizando la exploración como una herramienta significativa y un estímulo hacia el

descubrimiento y deseo de búsqueda.

Según Camacho, Casilla y Fino (2008), en relación a la indagación dicen que:

El sujeto investigador debe valerse de un conjunto de instrumentos, medios, acciones,

maneras o de estrategias innovadoras, que en este estudio es la indagación, para

profundizar y compartir dialógicamente las experiencias, ideas y consultas de textos con

las comunidades de investigadores sobre las distintas concepciones del conocer, el saber,

el hacer, el construir y deconstruir caminos para hacer lo que los científicos denominan

ciencia, porque el conocimiento sólo es viable cuando se aprehende el objeto del estudio,

comprendiéndolo, develándolo e insertándolo en el mundo vivencial del sujeto que

conoce, para estudiarlo, profundizarlo y luego socializar lo aprendido en lo indagado,

dándole importancia también al proceso vivido. (p. 286).

Identificado el método a utilizar, se hace la siguiente pregunta ¿Qué vamos a hacer?

Indagar sobre la prevalencia de parasitosis intestinal, su asociación con condiciones de vida, en

en niños menores de 5 años de edad, los factores predisponentes para su adquisición como lo son

contextos de pobreza donde predominan personas desplazadas y la falta de servicios públicos

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anterior que se da una mirada a algunos estudios y estrategias implementadas así como las

problemáticas socioeconómicas asociadas a el problema de salud pública tratado en el presente

documento, tanto a nivel nacional como a nivel local iniciando por la localidad de Kennedy de

la ciudad de Bogotá, que ha sido intervenida por Salud Capital, en el año de 2016, bajo la

supervisión de la Secretaria Distrital de Salud de Bogotá, el Sistema Nacional de Vigilancia en

Salud Pública (SIVIGILA), Vigilancia en Salud Pública Comunitaria (VSPC), Cada uno de ellos

han puesto un granito de arena en la vigilancia y manejo de problemas de salud pública en la

localidad de kenedy por ser una localidad que presenta muchas dificultades y problemas de salud

pública afectando a miles de habitantes, pues presenta una serie de características particulares

como:

a) Presencia de grupos étnicos como indígenas, afrodescendientes, gitanos, recicladores,

personas en ejercicio de prostitución, víctimas del conflicto armado.

Los problemas que presenta la localidad de Kennedy son los siguientes: limita con el rio

Fucha, el Rio Bogotá, con la central de Corabastos que es una zona convertida en vertedero de

basuras y cercana al sector se encuentran algunos colegios siendo los más perjudicados los niños

que presentan desmayos por los malos olores, por la falta de higiene; existen por otro lado

barrios de invasión cercanos a la central de abastos en condiciones de insalubridad, sin servicios

públicos, considerada una zona en riesgo por las continuas inundaciones del Río Bogotá,

especialmente en el sector de Patio Bonito, donde la población cada día se incrementa

urbanizando y desplazándose a lo largo del humedal de la Chucua de la Vaca, que según

Alcaldía Mayor de Bogotá (2016), en un lapso de diez años se han creado más de 14 barrios por

la llegada masiva de población en situación de desplazamiento. Las condiciones de vida en la

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presentan dificultades por la construcción en zonas de humedales y cercanas a los ríoscon

riesgos por inundación en épocas de invierno, la contaminación de las fuentes de agua y del aire

por la presencia de industrias, que trabajan con concentración de altos niveles de material

particulado lo que genera mayores riesgos de adquirir enfermedades respiratorias, ocasionando

serios perjuicios a la salud de los habitantes de estrato socio-económico .

Por tanto, los servicios sanitarios son ineficientes, hay presencia de enfermedades como

neumonía, infecciones agudas en la población infantil como las diarreicas, desnutrición y alta

mortalidad materna, que según la Organización Mundial de la Salud - OMS (2013), “la

problemática de inequidad en el acceso a los servicios de salud es un grave problema de salud

pública a nivel mundial que afecta a la mayoría de países pobres del mundo y tiene un gran

impacto familiar, social y económico”.

La mortalidad en menores de cinco años está asociada por las características

socioeconómicas y demográficas tales como nivel de ingreso, tamaño y estructura familiar,

educación de la madre, situación nutricional, entre otros se considera un buen indicador de

desarrollo socioeconómico general. Se ha encontrado que el 83% de estas mortalidades ocurre en

el primer año de vida y las principales causas se deben a enfermedades prevenibles, como la

infección respiratoria aguda, las enfermedades infecciosas intestinales y las causas externas

como el ahogamiento, accidentes en el hogar y accidentes de tránsito. (Secretaría Distrital de

Salud. Salud Capital, 2012).

Con esta metodología de indagación, se elabora un diagnóstico dirigido a un

reconocimiento de riesgos por manejo de basuras, de zoonosis y tenencia inadecuada de

mascotas, servicios públicos y sociales, el incremento de niveles de contaminación en los ríos,

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microorganismos de origen fecal, en el cual el estudiante podrá realizar un instructivo que

contenga recomendaciones sobre la alta prevalencia de infecciones contenidas en aguas sin tratar

que contiene diversidad de microorganismos, entre ellos helmintos que pueden causar

enfermedades a toda la población en especial a los niños en condición de vulnerabilidad o

consumir vegetales, frutas que han sido abonados con aguas contaminadas conduciéndolo a la

pérdida de calidad de los productos convirtiéndose en un riesgo para la salud de las personas que

consumen este tipo de alimentos.

Otro sector que se indagó fue el Municipio de El Rosal (Cundinamarca), donde se

detectaron y cuantificaron huevos de helmintos en agua residual cruda y tratada, provenientes

del sistema de tratamiento de aguas residuales del municipio, tomando muestras y la utilización

del método de Bailenger, un trabajo de investigación realizada por estudiantes de la Universidad

Nacional de Colombia, encontrando que en el 90% de las aguas residuales tenía presencia de

huevos, representando un riesgo potencial no solo para los niños, sino la salud pública, ya que

gran parte de este precioso líquido también lo utilizan para el riego de hortalizas y abonos.

(Ortiz, López y Rivas, 2011).

Los huevos de helmintos se han convertido en uno de los principales grupos indicadores

de contaminación microbiológica en muestras de lodos y aguas residuales, ya que entre las

características que permiten que a estos microorganismos se les considere como indicadores, se

encuentran que sobreviven años, comparados contra virus y bacterias que lo hacen por meses y

los protozoos que sobreviven semanas (Bowman et al, 2003).

En Quibdó (Chocó), se evaluaron 125 niños entre los 3 y 6 meses, encontrando que el

58% presentan infección con protozoos, el 48% con helmintos, asociándolo a que en los hogares

(30)

En niños en edad preescolar, el estudio fue transversal ya que lo realizaron en tres

escuelas de la ciudad. Desde el muestreo de materia fecal de los niños seleccionados por parte de

microbiólogos de la Universidad Pontifica Bolivariana, dieron resultados positivos sobre la

prevalencia de parasitosis. De los 155 niños seleccionados, 82 presentaron Trichuris trichiura, 72

con Ascaris Lumbricoides y 2 con Himenolepis nana. Estos niños recibieron tratamiento.

(Torres, D, Álzate, A, Trujillo, J., Hernández, J. 2011).

4. Resultados

El ser humano para satisfacer sus necesidades ha venido provocando alteraciones en el

medio ambiente y como consecuencia generando problemas a si mismo, como la contaminación

del agua de los ríos, lagos y mares, así como del aire y del suelo, la exposición continua a

factores ambientales insalubres y predisponentes para la adquisición de parásitos intestinales es

común en nuestro país y se relaciona estrechamente a las condiciones socioeconómicas actuales.

El carácter patogénico de los protozoos está determinado por acciones mecánicas,

expoliativas o bioquímicas, siendo el caso de Giardia spp, que se asocia a cuadros de

(31)

asociado a deshidratación por cuadros diarreicos, que puede ocasionar un desequilibrio

electrolítico y su carácter de oportunista en pacientes que presenten condición de

inmunocompromiso pueden presentar diseminación a otros órganos y tejidos, entre ellos laringe,

pulmones, esófago, entre otros; Cyclospora spp., aunque está relacionada con cuadros diarreicos

esporádicos acentúa los síntomas en casos de co-infección. En el caso del Complejo Entamoeba

histolytica/ E. dispar se puede encontrar la especie patógena, causante de cuadros de disentería

que pueden conducir a colitis ulcerativa, amibiasis extraintestinal desencadenantes de abscesos

hepáticos, pulmonares o cerebrales. Blastocystis spp, es una entidad prevalente cuyo carácter

patogénico que aún se halla en discusión, pero algunos autores manifiestan que cuando se

presentan cuadros diarreicos y en examen coproparasitológico se identifique este como único

agente etiológico se asuma como la entidad causal.

La prevalencia de estas entidades parasitarias en poblaciones infantiles en edad preescolar

y escolar, en países en desarrollo e incluso industrializados hacen manifiesta su amplia

distribución geográfica como lo reportado en estudios realizados por autores como: Bayona et al

(2011), donde relaciona la prevalencia de Cryptosporidium spp, a la contaminación de cuerpos

hídricos debido a la resistencia que presentan a los procesos de cloración los ooquistes, los cuales

pueden estar presentes en las heces humanas y de ganado, que pueden contaminar el agua directa

o indirectamente. Devera et al (2010) (a y b), manifiesta que la coccidias, entre ellas

Cryptosporidium spp., está asociada a grupos etarios de la primera infancia y a personas

inmunocomprometidas ocasionando cuadros diarreicos y que generalmente presentan

poliparasitismo. Destacando entre otras entidades Giardia spp, Salomón et al (2007), en el

estudio reporta que el saneamiento ambiental es el factor determinante para la presencia de

(32)

spp, Cryptosporidium spp, Complejo Entamoeba histolytica/E. dispar spp. De igual manera

Siwila et al (2010), en su estudio realizado en Zambia en niños de uno a siete años asocia las

condiciones higiénico-sanitarias ambientales y domesticas deficientes entre ellos Giardia spp. y

Cryptosporidium spp. En los países industrializados se reportan casos de parasitismo intestinal

asociados a cuadros diarreicos en viajeros frecuentes a zonas endémicas o a inmigrantes

provenientes de estas y se emplean en actividades domésticas.

A continuación, se genera un cuadro dando importancia a la problemática del por qué los

niños en edad escolar de contextos vulnerables presentan enfermedades como la parasitosis

intestinal y sus consecuencias, para que sea un instrumento de fácil comprensión y entendimiento

(33)

Tabla 3. Enfermedades por parasitosis intestinal, causas, efectos y recomendaciones

Impactos de la contaminación

Causas Efectos Impactos en la

(34)

(cadmio, cromo, muy notorio en algunos niños de edad preescolar y escolar, por tal motivo es necesario que estos pequeños sean controlados por un médico pediatra para su debida valoración nutricional, ya que, en ocasiones múltiples, el déficit de crecimiento se la debemos a enfermedades.

enfermedades: debido a que existen diversos factores que predisponen a contraer enfermedades de distinta índole, es por esta razón que

(35)

organoclorados en cultivos de brócolis, acelgas y rábanos.

se debe especial cuidado con los pequeños de la casa ya que ellos son los que se encuentran expuestos en su gran mayoría a factores ambientales, son ellos que en su proceso de desarrollo y crecimiento están activos y desean conocer mediante juego que a simples vistas no son perjudiciales en su salud. Con más claridad se nota en las zonas rurales como se observa que los niños que juegan descalzos en contacto directo con la tierra, con su vestimenta sucias, y todo que encuentran a su alrededor sin perjuicio se lo llevan a la boca. Estos son los motivos que van a contraer

(36)

4.1 Análisis

A lo largo de esta revisión he podido evidenciar que las parasitosis intestinales son un problema

de salud pública que aqueja a millones de personas en el mundo especialmente países en vías de

desarrollo, en el contexto de esta monografía se trata específicamente de parasitosis intestinal en

Colombia, donde existen factores de riesgo inherentes a nuestra problemática socioeconómica,

como condiciones de desplazamiento forzado, falla de cobertura de servicios públicos de calidad,

la pobreza, difícil acceso a servicios sanitarios y escaso conocimiento y aplicación de medidas de

prevención tales como lavado de manos, cocción y limpieza adecuada de alimentos, contacto

cercano con animales parasitados, entre otras, todo lo anterior hace que las parasitosis sean un

problema de salud pública de gran interés, no solo por su alta prevalencia, si no también por sus

asociación con desnutrición, enfermedad diarreica aguda, ausentismo escolar y laboral, en casos

extremos hasta la muerte. Gran parte de la población afectada son niños en edad preescolar, por

lo cual constituyen un grupo que debe ser tenido en cuenta para su vigilancia, tratamiento y

protección.

La generación de planes que den respuestas integrales entre la comunidad, el sector salud

y demás sectores intervinientes que permita el acompañamiento a las realidades de nuestro país

donde existen factores que predisponen contraer enfermedades y riesgos para la salud, en

especial se debe tener cuidado con los niños ya que son ellos los que se encuentran más

expuestos en su gran mayoría a factores ambientales, pues la presencia de la parasitosis intestinal

infantil constituye un problema grave perjudicando su proceso de desarrollo y crecimiento, por

lo que es necesario crear estrategias de manera que los casos de parasitosis disminuyan

notablemente y se mantengan en niveles bajos, que las personas aprendan a identificar y notificar

(37)

importante la educación a las poblaciones en riesgo, enseñar medidas de protección como el

lavado de manos, cocción y limpieza apropiada de alimentos, uso de calzado, lavado de manos

cuando se tenga contacto con animales domésticos o callejeros como perros y gatos, evitar el

fecalismo de mascotas y personas infectadas al interior o en cercanías de la vivienda así mismo

se debe recomendar asistencia a controles médicos con regularidad, es importante que esta

población conozca los síntomas que se presentan cuando el individuo padece esta condición, se

pueden presentar vómitos, diarrea, fiebre, deposiciones con moco y/o sangre, y en condiciones

extremas desnutrición, alteraciones del estado de conciencia, y deshidratación . El diagnostico se

puede dar a través del cuadro clínico o por medio de exámenes coprológicos donde se evidencian

estructuras parasitarias maduras o estadios inmaduros como larvas, huevos o quistes.

Actualmente existen un amplio número de tratamientos para las parasitosis intestinales, y

son suministrados por empresas prestadoras de servicios de salud, tanto en el régimen

contributivo con en el subsidiado

Epidemiologia Comunitarias.

La realización de capacitaciones dirigidas a padres de familia, docentes de los colegios

del sector, dando a conocer además que la enfermedad diarreica aguda es una de las principales

causas de enfermedad y muerte en los niños menores de 5 años, la mayor morbimortalidad la

sufren los niños menores de dos años.

Con este proceso de información se ayuda a que la comunidad se convierta en un ente

participante de aquellos eventos que afectan su calidad de vida fomentando además a que sean

promotores de cambio social y político, que deben trabajar todos a partir del reconocimiento y

(38)

5. Conclusiones

Como conclusión del trabajo de investigación realizado a lo largo de esta revisión se puede

determinar que las parasitosis intestinales son un problema de salud pública que aqueja a la

población colombiana, especialmente a los niños en edad preescolar, se encontró una asociación

estrecha entre las condiciones socioeconómicas, el bajo nivel educativo, inadecuados hábitos

higiénico sanitarios, y mal manejo de alimentos, además del difícil acceso al agua potable y

contacto cercano con heces de personas y animales domésticoscontaminados, entre los agentes

parasitarios más frecuentes se encontraron Giardia spp, que se asocia a cuadros de desnutrición,

avitaminosis que conlleva a anemias carenciales. Cryptosporidium spp, está asociado a

deshidratación por cuadros diarreicos, que puede ocasionar un desequilibrio electrolítico y su

carácter de oportunista en pacientes que presenten condición de inmunocompromiso pueden

presentar diseminación a otros órganos y tejidos, entre ellos laringe, pulmones, esófago, entre

otros; Cyclospora spp., aunque está relacionada con cuadros diarreicos esporádicos acentúa los

síntomas en casos de co-infección. En el caso del Complejo Entamoeba histolytica/ E. dispar se

puede encontrar la especie patógena, causante de cuadros de disentería que pueden conducir a

colitis ulcerativa, amibiasis extraintestinal desencadenantes de abscesos hepáticos, pulmonares o

cerebrales. Blastocystis spp, es una entidad prevalente cuyo carácter patogénico que aún se halla

en discusión, pero algunos autores manifiestan que cuando se presentan cuadros diarreicos y en

examen coproparasitológico se identifique este como único agente etiológico se asuma como la

entidad causal.

La prevalencia de estas entidades parasitarias en poblaciones infantiles en edad preescolar

(39)

relaciona la prevalencia de Cryptosporidium spp, a la contaminación de cuerpos hídricos debido

a la resistencia que presentan a los procesos de cloración los ooquistes, los cuales pueden estar

presentes en las heces humanas y de ganado, que pueden contaminar el agua directa o

indirectamente. Las coccidias, entre ellas Cryptosporidium spp., se asocia a grupos etarios de la

primera infancia y a personas inmunocomprometidas ocasionando cuadros diarreicos y que

generalmente presentan poliparasitismo. Muchos de los estudios analizados destacan que el

saneamiento ambiental es el factor determinante para la presencia de entidades prevalentes en

población infantil, se han asociado las parasitosis intestinales a las condiciones

higiénico-sanitarias ambientales y domesticas deficientes.

El diagnostico de las parasitosis intestinales es rápido, sencillo y de bajo costo, el

tratamiento para esta patología se encuentra disponible a lo largo de gran parte del territorio

nacional y se tiene acceso a los mismos a través de entidades prestadoras de salud de régimen

contributivo o subsidiado, que los suministran de forma gratuita o a muy bajo costo; entre los

tratamientos más comunes se encuentran el Metronidazol, Albeldazol y en casos como los

relacionados con algunos helmintos Ivermectina o Prazicualtel, entre otros.

Queda evidenciado que las estrategias de prevención y políticas de salud pública

implementadas por el gobierno han resultado ineficientes en la medida de que la prevalencia de

enfermedades relacionadas con parásitos intestinales sigue manteniendo una elevada incidencia y

prevalencia a nivel nacional, en especial en zonas donde hay condiciones de pobreza, bajos

niveles educativos, deficiente cobertura de servicios públicos de calidad, así como malas

prácticas higiénico sanitarias.

Se deben mejorar el acceso a servicios de salud, campañas de promoción y prevención

(40)

facilite a las comunidades con factores de riesgo tener acceso a información y herramientas que

le permita mejorar sus condiciones de vida y que contribuyan a disminuir en riesgo de contagio.

Todo lo anterior es una tarea difícil, pero si se realiza de forma adecuada contribuirá a una mejor

salud en la población colombiana, tendrá un impacto positivo a nivel económico al disminuir el

ausentismo laboral y escolar además se protegerá de enfermedades prevenibles a la población

(41)

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