Barahona se encuentra enclavada en la parte nororiental de la provincia a unos 85 km de la capi-tal. Llegamos hasta la localidad por una pequeña carretera local que partiendo desde Grajera con-duce hasta Sequera de Fresno; unos 1500 m antes de llegar a Sequera se toma un desvío a mano derecha hasta Barahona. González Herrero comenta la posibilidad de que el nombre del pueblo sea de origen vasco y provenga de la unión de las palabras Bara y Yona, es decir, Monte Bueno.
El documento más antiguo que se conserva en el que se menciona Barahona es de 1247 en la repartición de rentas de los canónigos de la catedral por la que el canónigo Martinus Xemeni recibía diez maravedis menos dieciocho dineros. En la visita pastoral realizada a la diócesis de Segovia en 1446 y 1447 se menciona la iglesia de San Cristóbal como “bien parada, buen clé-rigo, quexa ninguna”. En el año 1453 Juan II dona al conde don Juan de Luna la villa que en ese momento pertenecía a Sepúlveda y que el monarca había confiscado al condestable don Álvaro de Luna a cambio de entregarle una serie de fortalezas propiedad del condestable y la Orden de Santiago.
Es frecuente encontrar en la documentación conservada menciones a la localidad como “Barahona amos los Barrios” debido a que su término se hallaba repartido entre las Comunidades de Villa y Tierra de Sepúlveda y Fresno de Cantespino, dividido el pueblo en dos barrios sepa-rados por el río, de los cuales el que pertenecía a Sepúlveda se despobló tempranamente. De hecho Madoz en su estudio cita a la localidad solamente como “Barahona de Fresno”. Ya en el siglo XX, la localidad pasó a formar parte del Ayuntamiento de Aldeanueva del Monte y poste-riormente del Ayuntamiento de Riaza.
BARAHONA DEL FRESNO
Iglesia de San Cristóbal
L
A IGLESIA SE ENCUENTRA enclavada en la partesuro-riental del pueblo separado unos pocos metros de las construcciones más próximas. El aspecto actual del edificio es fruto de las numerosas reformas, algunas de ellas documentadas, y de la restauración sufrida en fechas recientes, que ha puesto de manifiesto algunas estructuras internas del templo hasta ahora ocultas. La fábrica original estaría formada por una nave, y una cabecera compuesta por ábside semicircular y tramo recto correspondiente al presbiterio. Posteriormente se añadieron estancias en los laterales, en el lado sur la sacristía y una larga estancia rec-tangular que ha sido utilizada como almacén hasta fechas recientes, y en el lado norte un atrio que resguarda la por-tada de accedo al interior del templo. Asimismo sobre el muro occidental de la nave se construyó una espadaña también de sillería formado por dos estilizadas troneras de arco de medio punto y remate a piñón.
El edificio original románico, nave y cabecera, se encuentra construido con buena sillería en la que son
visi-bles numerosas marcas de cantería repartidas por todo el tambor del ábside y los muros presbiteriales. La cabecera del templo se anima tan sólo mediante dos ventanas ubi-cadas en el ábside, la central con forma de arco de medio punto liso doblado abocinado sin motivos decorativos y la situada en el lado sur mucho más sencilla conformada sim-plemente por un arco de medio punto. Debido a la colo-cación de un retablo en el ábside, ambos vanos se encuen-tran actualmente inutilizados y esta parte de la iglesia debe iluminarse con luz artificial. Completa la decoración de la cabecera una rica colección de canecillos, sustentando una cornisa con la arista matada por bocel, entre los cuales destacan algunos de temática sexual como un hombre mostrando abiertamente su miembro o una mujer embara-zada, unos temas que se repiten en otras iglesias segovia-nas como Pecharromán, Sequera de Fresno o Ventosilla y Tejadilla; en otros canecillos se tallan rostros humanos con diferentes expresiones, cuadrúpedos, un hombre tocando la trompeta, un lector o una máscara con fauces
entrea-biertas. En 1634 la iglesia de Barahona contrata a los can-teros Pedro de Salamanca y Bartolomé de Dios por 4150 reales para que realicen una serie de reparaciones en la capilla mayor y en el tejado de la iglesia y curiosamente también se les exigía en el contrato reconstruir cornisas y poner y restaurar los canecillos deteriorados, por lo que es posible que algunas de las piezas no sean las originales.
Ubicada en el lateral oriental del atrio, la puerta de acceso a la iglesia tiene ya rasgos claramente gotizantes, compuesta por un arco de medio punto decorado por pequeñas bolas y protegida por un guardapolvos baqueto-nado. El interior del templo de carácter muy austero pre-senta un esquema repetido en muchos templos románicos con la nave cubierta con una armadura de madera y la cabe-cera abovedada, el presbiterio con bóveda de medio cañón y el ábside muy probablemente con bóveda de horno,
aun-que esto último no lo podemos confirmar al estar oculto tras el retablo. Durante la última restauración se descubrie-ron dos arcos apuntados en el lado sur de la nave que dan paso a una estancia rectangular adosada a la nave por su lado sur, cuya construcción se debe muy probablemente a la necesidad de aumentar el espacio interior ensanchando la nave de la iglesia. Con el paso del tiempo los arcos se cegaron y como ya hemos apuntado anteriormente la estancia resultante fue aprovechada como almacén.
El paso desde la nave hacia la cabecera se realiza a tra-vés de un arco ligeramente apuntado que apoya en colum-nas lisas apoyadas en sencillas basas áticas sobre pequeño plinto y coronadas por unos capiteles de temática vegetal formados por hojas lobuladas de diferentes tamaños que anuncian ya una decoración próxima al estilo gótico y que nos indican, por tanto, la tardía cronología, mediados del 354
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B A R A H O N A D E L F R E S N OLa iglesia desde el sureste
Sección longitudinal
Planta
10 m
0 1 2 3 4 5
10 m
356
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B A R A H O N A D E L F R E S N OCanecillos del ábside
Canecillo Detalle de las marcas de cantero en el ábside
358
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B A R A H O N A D E L F R E S N Osiglo XIII, de esta iglesia. Los cimacios de nacela situados encima de las cestas acaban desarrollándose en forma de imposta por todo el presbiterio y el ábside. En el interior de la cabecera, los muros del presbiterio se articulan mediante arcos de medio punto ciegos con las jambas abo-celadas, uno de ellos, el meridional, modificado al situar en él la puerta adintelada que da paso a la sacristía. Esta forma de animar los muros del presbiterio se repiten de forma muy similar en iglesias como Santa Marta del Cerro, Pero-rrubio o Pradenilla por citar sólo algunos ejemplos.
La nave tiene un pequeño coro ubicado en la parte occidental de la iglesia bajo el cual y en el ángulo noroes-te está la pila bautismal (109 cm de diámetro x 78 cm de altura total x 16 cm de pie.) dispuesta sobre una doble escalinata circular, de copa semiesférica decorada con die-ciséis gallones tallados también por la cara interna del vaso.
Texto y fotos: CAM - Planos: RLLA
Bibliografía
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Capitel del arco triunfal