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Historia jeneral de Chile : tomo 13

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POR

DIEGO BARROS

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SANTIAGO

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E N E R A L

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ES PROPIEDAD DEL EDITOR. Qaeda hecho el dep6sito esi-

jido por la lei. -

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PARTE NOVENA

O R G A N I Z A C I O N

D E L A R E P U B L I C A ,

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CAPfTULO P R I M E R 0

CA1IP.4X.k DET, SUR; TRIUNFOS I D ES:\STRT:S

IIE LOS RE;\I,ISTr\S

(SETIEXIRRE DE I ~ O - > I . \ Y O DE I S Z I )

I . Caricter nlnrniante que tonin In giierrn (le1 sur: clerrotn (le Inn fuerzns pntriotns en Yumliel i en el 1’nngnl.--2. Conillate d e Tnrpellnncn: horrible mntnnzi que se siguid nl triunfo de 10s realistas.-3. 1;reire se rcpleqn n Tnlcahunno con todas sus :oerzas, i liena~ides ocupn a Cuncepcion co:icirlerdnr!ose dueiio dc toda In provincin.-4. Los pntrintns ahandonan n Chillnn. que fw ocupxln i snqucndn For 10s niontoneros eneinigos: nlnrmn produci<lp. en Snntiafiv por In noticin de 10s de- snstres del sur: organiznse unn division I n i o el ninndo del coronel 1’rieto.-j. Com- Iintes de Ins Vexas d e Talcnhunno i (le la .-\lnniedn (le Concepcion: 10s patriotns destroznn el ejercito de I3ennrides i reclpernn In mnror parte de la provinck-

6. Los realistas sufren otro desastre a Ins orillas de! %ubi?: Ins patriotns no npro- rechan Ins ventnjns de esa situncion, i ne r!ejnn encniinr pnr Ins fnlsns proposicio- nes de paz que hnce BenavkIes.--’/. De\-.:sincinnes perpttrndns por 10s realistns en Ins pueblos de la -Ita frontera: avnnznn sobre Chiilnn i son rechazados por In division del coronel Prieto: consigue este jere trmquilizar estn parte de In prorin- cia.-S. Infroctuosa mmpniia del jencrnl Freirc nl sur [ i d niobio.

I. Cnrdcter alnrmnn- te que tonin la giicrra del sur: tlerrotns d e ins fuerzas patriotas

I’nngnl.

I . La salida de la espedicion lihertadora del

Perir, parecia marcar el principio de una nueva &a en In vida politica, civil e ir:clustrial d e la na- ciente Repd1)lica de Chile. :\si. a1 m h o s , lo cre- yeron ent6nces el gobierno i el pueblo, persuadidos de que la inde- pendencia nacional quedaba definitiramente asentnda, i de que iba a

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S HISTORIA DE CHILE 1820

Ilegar a su t6rniino aquel largo period0 d e angustias i d e sacrificios crendos por la prolongncion de la guerra. Era creencia jeneral que antes d e muchos nieses se forniarin en Lima, bajo el aniparo d e las nrnias espedicionarias, un gohierno regular, i que contando este con recursos pilblicos inniensamente superiores a 10s d e Chile, podria SOS- tener sin el melior inconrenienfe el ejercito i la escundra que Ilevnlnn

a ese pais la libertad i la independencia. Deseiiibarazado d e esos gastos, Chile podrin consagrar sus entradas a In satisfaccion d e otras necesi- dades, a1 paso que la libertnd comercial i la reaperturn del tr5fico con el Peril, debinn nunientar sus rrciirsos fiscales i desnrrollar la riqueza pbblicn. Estas csperanzas, quel sin e m h r g o , hnbinn d e tardar algunos afios en verse renlizadas, mnnteninn la satisfaccion i el contento en e pueblo chileno.

L n s fuerzns enemigas que qucdaban en el sur d e Chile, es decir, las

bandns d e Ee!invides al otro lndo del Eiobio, i las tropns que defen- dian a Chilob, no inspirabnn serios temores. El director supremo creia que Ins operaciones a c t i n s (lcv pensaba abrir en el vcrnno prbsimo, producirinn In pacificncion completn d e la provincia d e Concepcion, i cl sometimiento d e nquel arc!iipiblago al dominio d e In Repilblica. Vamos n ver c6mo una serie d e nccidentes tan iniprevistos coni0 fntales

vino a desvanecer ems ilusiones, a producir una profunda perturba-

cion, i hnstn n conipronieter In esistencia d e Chile coni0 estndo inde- pendiente. I13IiGntrns que

\-.

E., escribia el ministro d e la guerra al jenernl Snn T\lnrtin, surcando Ins nguas del Pacific0 conducia el valien- te ejercito d e SI! niando n Ins costns del Perd pnrn derramar entre sus opriniidos morndores el nuncn !lien aprcciado d6n d e In libertad, una guerra espnntosa se preparabn en 10s confines del sur d e esta Kepd- b!icn, sin otro ohjeto que consuniar el esterminio d e In hermosa pro- vincin d e Concepcion. Este ininrevisto incidente sorprendi6 al pueblo i al gobierno, tanto mas ciianto que por las illtimas noticias que se tenian d e la frontera, se podia suponer a 10s enemigos en una estremn impotencia ( I ) . I I

Esa confinnzn, sin embargo, ern el resultndo del mal servicio d e es- pionaje que manteninn 10s jefcs pntriotas. AI paso que Eenavides i sus

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1820 PARTE NOVENA.--CAPITULO PKIAIEKV 9

consejeros tenian al norte del Biobio ajentes iiiimerosos i seguros que les comunicaban cualquiera ocurrencia d e que podian sacar ventajas las bandas realistas, Freire en Concepcion i Alcizar en 10s h j e l e s , recilian de tarde en tarde infornies de lo que pasaba al sur de ese rio, i niuchas veces esos iiiformes eran rnaliciosos, preparados nrtifi- ciosnmente en el niisiiio campo enemigo, i destinados a producir la perturbacion i el engnRo. A pesar de todo, a lines de junio el conian- dante don Juan d e Dios Rivera, intendente interino de Concepcion, sup0 que el caudillo realista Pic0 habia regresado del Perti, trayendo

a@ii(JS recursos para las tropas de Benavides (2). El alborozo que produjo ese aconteciniiento en Arauco i sus contornos, i Ins dilijencias que alli se hacian para enrolnr jente i forniar nuevos cuerpos, no po- dian ser tan secretos que no se tuviera alguna noticia de ellos en Con- cepcion; pero el eneniigo se di6 trazas para esparcir la noticia de que esos aprestos tenian por ohjeto preparar una espedicion destinadn R recupcrar la plaza de Valdivia, empresn dificil i casi irrcnlizable por la grnn distancin i por Ins condiciones del territorio que aquella hnbria tenido que recorrer. En egos dins, por otra parte, se present6 en la plaza de 10s AAiijeles primero, i despues en Concepcion, don Agustin -r\Idea, orijinario de'los linjeles i hombre de cierta cultura intelectunl, que andal)a entre 10s realistas, i que venin nhura del campo eneniigo dindose por njente de algunos oficiales superiorcs del ejCrcito de Eena- vides, que se ofrecian n ahandonar el servicio de Cste si se les nsegura- Inn garantias para siis personas. El resultado de aqu6lla dilijencin, que segtirniiiente era una simple intriga, fuC el hacer creer a 10s jefrs patriotas en el posiihle estableciniiento de la tranquilidad en la frontera por 10s rnedios pacificos, i el niantenerios en cierto modo engaindos solre 10s planes i aprestos del eneniigo (3).

(2) Olicio de Rivern al ministerio de In guerrn, de ZS de junio de ISZO. V k e el 7, cnp. X V I I I rle In pnrte anterior.

(3) Don :\gustin Alden ern primo hermano del ministro de O'IIiggins don JosC

Antonio Rodriguez :\Iden. Con le protcccion de Cste, hnhin hecho en Limn n1giinv.s estudios de leyes; i al regresnr a Chile en 10s primeros dias d e 1Sr7, se vi6, :egiin asegiirnin mas tnrde, contra sits sentimientos personnles, fnrznda por sujestiones de SII padrc., n ndherirse a In cniisn renlistn. AI laclo de Cste, sigui6 al territorio nrnii- cnno In niiinerosn eniigrncion que aconipniinbn nl cormel Sanchez en su retirndn de principins de I S I ~ , i qued6 en el campo de I3ennvides. Usnndo o n pncnportc que le nib este cniidilio, ;\I(Iea pas6 n 10s injelcs en jiiiio tic ISZO i (le aili n Concepcion,

a pretrsto de qtie qiierin traslndnrse n Santiago por e! primerbiique qiie salicse pnrn Yalprniso. S o piiso, sin embargo, miicho enipeiio en renlizar este vinje; i por el

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1 0 HISTORIA DE CHILE :s20

3ii6ntras tanto, se hacia sentir una grande actividad militar en el campo de &e. En dirersos ptintos de las inmediaciones del Riobio se

reunian enipefiosamente maderas pnra construir balsas en que traspor- tar las tropas a la priniera sefial. El ej6rcito realista, mucho Iiiejor or- ganizndo, i tambien mejor equipado con Ins a m a s enviadas del Terd, lleg6 a contar cerca de mil setecientos homSres, divididos cnsi por niitad entre infantes i jinetes. Los frniles niisioneros i 10s curas q u e serrian de capellanes militares o de consejeros de Renarides, escitaban el valor de esos soldados, por medio de pliticas relijiosas en que se les

ensefiaba que la causa del rei era tnmbien la causa de Dios. ?\ princi- pios de setienibre, se dieron niisiones especinles en el campamento, en que 10s oficiales i la tropa se prepararan con la confesion i la comu-

contrario, se ofreci6 para regresar al campo enemigo a fin de desengaiiar a algunos d e 10s comnnclnntes i capitanen que servinn bnjo Ins Grrlenes de Benavides, d e m o s t r h - doles que In causa del rei estalm perdidn para sienipre. Alden anunciabn que Ilocnrdo i otros jefes realistas eatahnn deseosos de p n w a e n Ims patriotas, i que para crew tnarlo, esperahan solo que les prometieran que no serian inolestarlos por s ~ i conducta anterior. Cuando se le dieron todas Ins seguridndes necesarins a este respecto, Aldea volvi; 3 juntarse a 10s r e d i s m , i no se supo mas del resultado d e la coniision que se hnbia ofrecido a desernpeiiar. E n la correspondencia cnnihiada en esos dins entre Frcire i Alcbznr, hai algunas noticias de estos hechos: pero esiste adenias una espo- sicion de ellos que es ;til para In historia, i de que vamos a dnr noticin.

Don Agustin Aldea acompaii6 a I3enarkles en toda In campaiia de rS?o, i cay6 prisionero de 10s patriotis despues quc k t o s recuperaron a Concepcion. Iiemitido a Santiago, i amparado q u i pnr su primo el niinistro I<otlriguez, no solo obtuvo la li- bertad, sino que se le him figurar en In convencion constitiiyente de 1Si2 coni0 re- presentante <IC 10s Anjeles. ~ s t a inecperarin elcrncion suscitci en contra suya una gran animadversion, i acnrreci no poco desprestijio nl gobierno. En IS^, despues d e

In caida de O’IIiggins, cuando se hacian en diversas pul)limciones Ins mas tremen- das acusaciones a la adrninistracion d e h e i a si1 ministro I<o:lriyez, se hahlh tam- hien de Alden en tkrninos denigrantes, recordando sus antecedentes, reprochindole el haber servido en Ins bandis de I3enarides, i atribuyhlole el haber tomado parte principal en el incendio de pohlaciones i en o t r a atrocidndes. Aldea se crey6 en e l deber de defenderse, i public6 un opusciilo de 19 pijinas, titulado Ln ittoccrrcia virt-

dicuda, i escrito probablemente por Ihlriguez. En 61 refiere con claridad 10s hechos que creia conducentes a su justificacion, i si Iiien &la no queda perfectainente esta- blecitla, consigna noticias utilizables para la historia. Cuenta alli con detenimiento el incidente que recordamos en el testo; pero a pesar d c su empeiio, no deja en ma- nera nlguna demostrado que su viaje a 10s ‘hjeles i a Concepcion intes de abrirse la campilia de ISZO, no fuera una intriga preparada para engniiar a 10s jefes patrio- t s , para rlescubrir el estado d e Ins tropas i de 10s recursos d e &tost i para adorme- cerlos en la confianan de que el enemigo no se hallaba en situacion de emprender

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I?-..--

---

llerin, niandadas por Pico, se acercaban cautelosamente al Riobio, a1

misnio tiernpo que partian nurnerosos ernisarios para cornunicar a 10s

jefes de montoneras que operaban en la rnontafia de Chillan i en toda la rejion vecina al rio Itata, la &den de renovar las hostilidades con mayor empefio. Se queria llnrnar la atencion de 10s patriotas por todos lados a In vez, para facilitar las operaciones inns decisivas que iba a

ernprender el grueso del ejercito realista.

1.3 proyectada invasion se llev6 a caho con una regularidad que cnsi no dcbia esperarse de Ins condiciones d e esas tropas, i produjo 10s mas treniendos resultados. El I S d e setiernbre, pasaba Pic0 el Riobio por Monterrei, a la cabem de m o s cuatrocientos jinetes d e su rejirniento d e dragones, i de un reducido niimero de indios ausilinres. Sin encon- trar resistencia de ninguna especie, i sigriiendo su rnarcha al norte para ocupar la plaza dc I’unihel, acampaha In tarde siguiente en el raserio d e la hacienda de San Crist6bal. Nada esplicn mejor el estado de des- pohlacion i de alnndono en que se hallaban esos campos, que el hecho d e que este niovimiento quedara ignorado de 10s patriotas durante dos largos dias. En la maRana del 2 0 d e setiernbre, el coniandante don

13enjnmin Vel, que sali-ndo de Chillan con su escuadron de grana- deros a caballo, para reunirse en Kere con las fuerzas del coniandante O’Cnrrol, hahia pasado la noche anterior en Pumbel, se encontrh casi d e improvise, a corta distancia de este pueblo, con las avanzadas d e Pico, i consigui6 dispersarlns, apoderindose de una carga d e equipaje, que contenia- papeles mui importantes sobre 10s planes del enemigo. Per0 su escuadron, atacndo por fuerzas niui superiores en nlimero, f u e batido en poco rato, perdi6 algunos hombres i se vi6 forzado a reti- mrse a Rere en des6rden i casi en cornpleta dispersion. Como de cos- tumbre, 10s renlistas celebraron este triunfo fusilando a 10s pri sioneros .

i a algunos d e 10s habitantes de Yumbel. Vie1 i O’Carrol, cuyas fuerzas reimidas apCnas pnsaban de trescientos hombres, no podian hacer otra

COS^ que inantenerse a la defensiva, esperando 10s refuerzos pedidos a

Concepcion.

Inmediatamente se hizo sentir una alarma indescriptible en toda la cornarca. El coronel Freirr, inipuesto vaganieiite en la tarde del 2 0 d e

setiemhre del desastre sufrido pocas horas dntes en Yumbel, conoci6 sin embargo por 10s papeles tornados al eneniigo, la gravedad del peli-

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r2 HISTORIA DE CHILE 1920

-4njeles i toda la alta frontera d e que queria adueiiarse el enemigo. Esa operacion, sin embargo, podia crear mayores complicaciones i pro- ducir tal rez un desastre mas trnscendental. Segun 10s infornies recibi- des, Benarides se mantenin nl sur del Biobio con fuerzas rehtivnmente considerahles, i solo esperaba un momento propicio para ntravesar este rio por Pileo i caer sohre Concepcion, de que se habria apoderndo ficilmente. En presencin de este peligro, Freire se limit6 a toniar otrns disposiciones mcicho menos eficaces, sin dudn, pero que podian reme- diar de algun modo esn aznrosn situncion. En la niisma noche hizo pnrtir al comnndante don Jose Marin de la Cruz con ochenta i cuatro cazadores montndos i con cnballos d e repuesto, pnra reforear la colum- na de O’Cnrrol. La guarnicion de Hualqui, conipuesta de cuarenta cazndore?, de otros tnntos infantes i de dos caiiones, todo a1 mando del cnpitan don I n i s Rios, marcharia tambien a reunirse a aquellas tropas. Freire crein que &as bastaban para batir al enemigo: i como la plnm de 10s tinjeles podia verse ntacada por fuerzas a que no le serin dado resistir, despach6 uno en pos de otro, dos propios al niaris- cal -4lci7ar, para recomendarle que, llegndo ese caso, se replegase con todns sus tropas n Chillnn, tratando de reunirse en su marchn con la columna de O’Carrol.

Estns disposiciones no eran precisaniente desacordadas; pero por un conjunto fatal de accidentes, iban a producir una terrible cntistrofe. La columna patriota reunida en Rere i sus contornos, Ileg6 a contar en la niaiinna del 2 1 de setiembre cercn de quinientos hombres; pero tenia dos jcfes de igual grnduacion, O’Carrol i Viel; i como Freire hu- hiera olvidndo resolver a c u d de ellos correspondin el mando, se ori- jin6 entre inibos una enojosa competcncia, que si hien, por decision de 10s demas oficiales, se decidi6 en favor del primero, introdujo un lamentable desacuerdo en la direccion de Ins operaciones. Despucs d e dos dins enteros de fntigosa marchn, en que era precis0 arrnstrar con bueyes 10s caiiones que Ilevaba, la columna fu6 n acampar el 2 2 de se-

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1 8 2 0 PARTE NOVENA.-CAPfTULO PRIMER0 13

mente su retirada liasta niui cerca del sitio denominado el Pangal. All: se le reunieron unos trescieiitos hombres entre soldados fusileros e in- dios d e lanca que llegaban en su ausilio, i desde ese mornento. la so-

pcrioridad nurnCrica estaha d e su parte.

Confiado en esta ventaja, Pic0 detuvo su marcha, form6 sus tropas en una doble fila, i esper6 el combate. La columna de O’Carrol lo acept6 tambien, acercdndose al enemigo i tendiendo sus tropas en una larga linea, que por esto misrno no ofrecia una gran solidez. I ~ A la dis- tancia de media cuadra, dice un testigo presencial que servia en las filas patriotas, nuestra division hizo dos descargas d e tercerola i d e ca- iion.1, Los enernigos Ins recibieron a pi6 firme; i aprovechando la hu- rnareda que envolvia a la linea contraria, cayeron sobre ella con un iinpetu irresistible, la rompieron en varios puntos e introdujeron una confusion espantosa. La resistencia se hizo irnposible despues d e ese primer ataque. Los infantes i Ics artilleros patriotas fueron envuel- tos ficilrnente, i casi todos perecieron ensartados por las lanzas de 10s

indios. En medio de aquel horrihle des6rden, algunos piquetes d e tropa cedieron el campo, i empezaron a retirarse atropelladaniente, dando orijcn a unn dispersion casi jeneral. Los montoneros realistas, armndos de lazos, atajaban a 10s dispersos, que eran sacrificados sin piedad. El cornandante O’Carrol, que hahia conservado s u entereza en niedio del desastre, i que se ernpciiaha en reunir 10s dispersos para se-

guir en la pelea, fuC cojido por un lazo i llevado prisionero a la pre- sencia de Pico, que hizo fusilarlo pocos mornentos despues. -.inks de media hora la columna patriota habin sido cornpletarnente dcstrozada, i 10s oficiales i soldados patriotas, que salvaron de la rnatanza en nd- niero de doscientos hombres escasos, corrian desordenados i dispersos un6s a Chillan i otros a Yunibel i a Rere, drjando al enernigo dueiio del campo i ensober1)ecido con aquella victoria. La noticia de este de- sastre se estendi6 r5pidamente en toda la coniarca, i Ilegaha a Concep- cion en la misma noche, haciendo presentir la gran catistrofe que amenanat)a a toda la provincia (4).

(4) Freirr recibi6 la noticin del desnstre del Pangal n Ins doce de In noche del mismo din 23 de setiembre, por un parte dado pur el teniente gohernndx de Rere, don Gregorio Jose Tejeda, que fujitivo del comhate, habin l l e p d o a ese pueblo a

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HISTORIA DE CHILE IS20 ‘4

2. C o m h a t e d e .Tarpellnnca: ho- rril,le m n t n n z n

que se sigtiib a1

triunh de 10s rea- listns.

2 . Rennrides, entre tanto, se preparaha para entrar en cnnipatin con el resto d e sus tropns. Inipuesto por sus espins d e que Freire permanecia en Concep- cion con la mayor parte d e su ejkrcito, acelerd. sus niarclins a fin d e reunirse con Pic0 para aduetiarse de todn la altn fron- tern, i el mismo din z j de sitieinhre !legah a Ins orillns del Giohio, en frente del sitio denominndo l’nnnguillin, donde se habian reunido las Ijnlsns i lnnchns que tenin prepnradns. :\I saber alli el desastre d e In cnhallerin pntriotn, pas6 el rio en la niniiana siguiente; i el

’5

d e setienihre Ilezal,n n In hacienda de San Crist6ln1, donde se habia si- ttiado In columna d e ranguardin despues de sus reciente victorin. El ejCrcito realista 11eg6 a eontnr cerca d e dos mil cuatrocientos honi- bres entre tropas ordcnndns, inontoneros e indios ausiliares. E n niedio d e Ins efusiones d e jilbilo que csos sucesos producian en todos 10s Animos, hacikndoles espernr In pr6sinia restnuracion d e la provinria entera d e Concepcion, Renarides, usnndo d e 10s poderes que le habia conferido el rirrei del Perd, confirid. algunos nsccnsos i elev6 n Pic0

al rnngo d e teniente coronel del ejCrcito del rei. ;llli inisnio se conti- nunron con todo riFor Ins opernciones militnres, para cner sin tnrdnnza sobre la plaza d e 10s :\njeles, que no podia oponer u n a larga resis- tencia.

El mnriscal :\lcAzar, coninndante en jefe de todn el alta frontera, se hallahn. en efecto, cn m a situacion que podia considernrse desespe-

radn. En 10s --\njeles no tenin mas fuerzas que el batallon d e cnzndo- res d e Coquimbo con 330 hombres, cuarentn o cincuenta artilleros i cien o doscientos indios d e :Ingo1 i d e Santn Fe que servian d e ausilinrcs. Esas fuerzas, incnpnces d e batirse con el ejkrcito etiemi-

go, habrian podido tal rez resistirle alqunos dins dentro d e In plaza, miGntras les llegahan socorrus. Pero las 6rdenes d e Freire d e que hemos hablado intes. vinieron a inipriniir otro rumho n las opera- ciones, i a precipitar, contra todn prevision, un terrible desastre ( 5 ) .

ciones orijinaln escritns en IS^; por 10s jenerales don Jose liarin de la Cruz i don Benjamin Tiel, que asistieron n nquel coiiilnte en el rnngo de jefes de escuadron. Aunciue hni entre dmhas contradicciones en algnnos accidentes i pormenores, <pic

revelnn frnjilidnd en 10s recuerdos, me han sido ittiles pnrn estudiar i esclnrecer estos hechos.

(5) Cunndo don Clatidio Gay recojin dilijentemente documentos i noticias h d i c i o -

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recursos, la guarnicion d e 10s ;\njeles no podia resistir a un sitlo regu- larniente sostenido, Freire mandal)a que &a se retira:e n Chi!lan. Aquella, &den habia sido dada rintcs que ocurriese el tiltimo desastre de la cahalleria patriota, i c u m d o se creia que &a, cn cuniplimiento de SII encargo, dellia ieunirse a Ins fuerzas de Alcrizar i acilitar esa re- tirada. La comunicacion de Freire, sin embargo, lleg6 a 10s h i j e l e s el 24 de setienibre; i como alli no se tuviera noticia alguna de 10s lilti. mos aconteciniientos, =\lcdznr, con acuerdo del mayor nilniero de 10s oficiales que servian a stis 6rdenes, dispuso 10s aprestos de niarcha. Una angustia terrible se apoder6 d e aquella desgrnciada polllacion. Despues d e cerca de dos aiios de guerra implacable, de privaciones i de niise- rim, se veia amenazndn ?or la rapacidad i por la saiia d e un enemigo que niarcabn su caniino con el degiiello, cl saqueo i el incendio. Todas las faniilias que se habian niostrado afectas a la causa de la patria, se prepararon para seguir a Ins tropas, llevnndo consigo 10s objetos que creian poder salvar. Solo se hallaron seis carretas disponibles para cargar

10s enfctrinos i 10s b:ignjes niilitares. 1;altal)an bestins de cargn i eran mui escasos 10s cal)allos; pero nada podia detener nquella dolorosn emi- gracion, producidn por el terror que inspiraba la ferocidad de 10s mon- toneros realistas i de 10s indios.

En la manana del 25 de setiemhre se rompi6 la marcha. Las tropas, en niimero niui reducido, como ):a dijinios, iban rodeadas de mas d e mil paisanos de diversas condiciones, honilircs i niujeres, viejos i niiios, que caniinaban a pie, i seguidos de ung columna de indios ausiliares. Alcrizar, con la esperanzn sin duda de reunirsea la columna d e O'Carrrol, que suponia en Yunibei, o tal vez de acercarse algo mas a Concepcion para encontrar las tropas de la division de Freire, se dirijia a las orillas

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16 HISTORIA D E CHILE IS20

del rio Laja para cruzarlo por el paso d e Tnrpellanca. A pesnr d e 10s

sufrimientos impuestos por el cansancio i por la escasez d e provisionrs, l a ninrcha fu6 relativnmente feliz el primer dia. Por ninguna parte se en- contrabn vestijio alguno d e In presencia o proximidad del eneniigo. En Ins p>riliierss horns d e In niaiinnn del 2 6 d e setiembre, aquelln columna esturo n la rista d e 'rarpellnncn. El rio se ensancha nlli dividiendo sus aguns en dos rniiias, en niedio de Ins cunles esiste u'na isleta. Las tropas d e ;\lcdznr, i In turha d e jente que las seguian, hahian pasado el primer brazo del rio, i se prepnrahn a pasar el segundo, cuanilo vieron llegar i estenderse en grupos en In rihera del norte todo el ejercito d e Benavides. Inipriesto iste en esa inisrna mafiana del niorimiento d e Alcc(zar, hahia ecudido presuroso a cerrarle el paso, seguro d e ohtener una victoria inevitable en un conihnte en campo abierto.

Vistn In nbrumadora desproporcion ndnierica que habia entre las fuerzas que estaban una enfrente d e otra, parecia insensato todo pro- yecto d e resistencia d e parte de 10s patriotas. En la isleta que Cstos osupabnn, no podian ser atacndos por la cabnlleria eneniiga, lo que ya

era una vcntajn; pero stis niuniciones i sus viveres ernn escasos, i su falta dehia reducirlos a una situncion dcsesperada si se veian hloqueados durante nlgunos dias. El viejo iiiariscal '4Icdzar, sin embargo, con una

resolricion i una actividad dignas d e stis mejores aiios, se prepar6 para el cotnbnte. Con 10s bagajes i Ins nionturas de sus jinetes, form6 para- petos provisorios para 10s fusileros. Hombres i niujcres inostrnron desde el primer nioniento iinn decision heroicn. llSerian las dos d e In

tarde cuando conienz6 el fuego, dice u n oficial que servia en el rango d e subteniente en el ejircito realistn, tan bien dirijido d e parte d e 10s soldados d e .4lcizar que a pesar de que tenian que resistir a mas d e dos mil seiscientos d e esceso, no fuC posihle romperlos en toda aquella tarde. Llegnda la noche, se retir6 mi cuerpo a1 iiiando del coniandante Bo- cardo, por la orilla del rio hicia arriba, tornando una situacion como cuadra i media distante d e la posicion d e Alcrizar, i Renavides tom6 Ins medidas d e repartir la dciiias jente en 10s puntos que juzgd conve- nienttls para que el jeneral Alcizar no se salvase, ausiliado por la oscu- ridad (6).11 El combate debin continuarse el din siguiente.

Pcro las municiones d e 10s patriotas estaban para agotarse; i la evi- dencin d e la inutilidad d e esa lucha que debia Ilewrlos a un desnstre inevitable, habia introducido el desaliento en algunos corazones. Antes d e conienzar el combate, el comandante don Isaac Thompson se habia

,

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no d e 10s ;\njeles llnmndo don JosC Antonio Pnndo, que seguia a Ins tropns dc Alciznr, temiendo 10s horrores que hahian d e seguirse a la victoria d e Rennvides, pas6 en In noclie nl campo d c Gste, le di6 n co- nocer In desesperadn situncion d e 10s patriotas, i le demostr6 que AI- ciznr no podia negarse a deponer Ins arnias si se le ofrecia una cnpitu- lncion razonable. El caudillo realistn ncept6 cste partido, i en In niisrnn noche ~despnch6 a uno de sus ofirinles d e mas confinnza, el coninndnnte d e milicias don Felipc Diaz d e I m m d e r o , en desempefio d e aquel delicndo encargo. No f u e necesnrin una lnrgn discusion para arrilinr a un conrenio, cuyos tCrminos no nos son conocidos sino por el testimo- nio d e 10s contemporbneos, porque si se levant6 una acta d e In capituln- cion, ella debi6 ser destruida por Eennvidcs para ocultar una criminal perfidin. IlSupe d e h e n orijen, dice el oficinl renlistn nins n r r i h citndo, que el jeneral :\lclizar ofrcci6 entregnrsc I)njD Ins condicioncs siguien- tes: que R Ci se le dnria pnsaporte para Santiago, pcrniitibndole trner EII

cquipnjc; que sus oficinlcs quednrian prisioneros d e guerrn; que 10s sol- dados serinn agregados n Ins film d e lknavides; i que a las fninilins i a 10s indios que venian nl aniparo d e Ins nrmas patriotas, se les otorgnrian Ins vidas i se respetnrian sus intereses, todo lo cual pronieti6 Eenavides respetnr relijiosnmente ( 7 ) . ~ Refirijsc ent6nces que el comnndante don (;aspar Ruiz, segundo d e Alciznr en el niando de csn columna, resis- ti6 cunnto pudo que se celelirase cunlquiera cnpitulrcion, sostenicndo con profundo convencimiento que elln serin violada por el enemigo: que propuso abrirse paso n tilo d e espada por sobre Ins tropns d e este, i que Alcliznr rechaz6 ese plan, n6 por el peligro que envolria su realizacion, sin0 porque previ6 In segnra inmolncion de la nunierosa turba d e jente, de hombres, d e niujeres i d e niRos, que aconipnfinba a sus tropns.

E n In maRana siguiente ( 2 7 d e sctiemhe), se efectu6 cl desnrme d e

10s oficinles patriotas i la incorporacion d e 10s soldados a1 ejCrcito rca- listn. Ejecutdbase todo esto con grnn regulnridnd, en niedio del con- tento d e 10s vencedores i d e una profunda tristezn d e 10s vencidos. Nnda, sin embargo, dejaba sospechar en 10s prinieros monientos que

In capitulacion seria violada; w i a s bien pronto coinenznron n esperi- mentar aquellos infelices el error que habian cometido; pero despertnron

(;) Aldm, Ln itrocnzcia aitdicnn'n, p. ~q.-Es posible que estns bases de cnpitu- lacion no fiiesm literalniente Ins mismas que se estipulnron: pero todos 10s testinio- nios contcmpor5neos estnn de acuerdo en que ese era su espiritu.

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I S HIS'IORIA DE CHILE I820

d e sii engaiio cuando ya ern deniasido tarde. 1.0s indios de ljenavides conienznron luego a nianifestar su ferocidad haciendo perecer a1 rigor d e sus lanzas n 10s de Santa Fe i .4ngol. Las fnniilias fueron saqueadas, dejindolns en el estndo nins lamentx1)le (S).II El niismo dia, traslad6 Benavides su campamento n S a n Crisidhnl, Ilevando consigo todos 10s 10s prisioneros; i despucs de una noche de descnnso, 10s hizo partir el 28 de setiembre con una nulnerosa escoltn d e soldndos i,de indios, a pretes- t o de conducirlos al cuartel jeneral de Arnuco. Hizo en seguidn Iljuntar paisanos que tenian algun cornpromiso, dice el oficial realistn iintes ci- tado, i alli cercn de la casa en que estalia nlojado, 10s hizo desaparecer. Esto lo estuve yo presenciando sentado sobre mi nionturn, aunque no

vi ni supe que 10s hnbian reunido para este efecto.?,

Esta niatanza no ern inns que una parte dc 10s horrores que se si- guieron a In victoria de los rcalistas. Esa niisnia niaiiana del

2s

d e se- tienibre, todos 10s prisioneros que hnl)ian sido nlejados del campainento hncicndoles entender que se les enriaha n Xrnuco, fueron detenidos en

Ins cercnnins de Yiinibel, i sacrificndos inhumananiente a Ix~la i Ian&? por la escolta que 10s custodialia. Perecieron dc estn manera el jeneral Alcizar, el comnndante Ruiz, diez i sietc oficiales del batallon de caza- dores de Coqriinibo i cuntro o cinco capitanes de niilicias (9). Contbse entdnces que 10s nsesinos habian usado particular crueldnd con -41-

cdzar i con Ruiz, c u p edad avnnz;cdn d e b 6 inspirar nlguna cornpasion. Se les ohlig6 a presenciar In niuerte d e sus conipafieros, i atindoios en seguida sobre sus respectivos cnlnllos, se les entre$ n Ins burlas i ul- trajes de 10s indios, que despucs de atornientarlos largo rato, 10s ncrihi- llaron a lanzadas. 143Ie vi precisado n niandar pasar por las arinns dichos oficiales, decia nenavidcs refiriendo estos hcchos, por no tener u n punto en que asegurarlos, i hallnrse a la vista de su niisma tropa, de quien te-

.

'

'

(S) Alden, l u p r citndo.

( 9 ) 1-0s oficinics (le1 Iiatnllon (le C o q u i m h sncrilicarlos de cstn ninnerx, fiieron [os cnpitnnes don Rudesindo I'lores (\I.), don Alnrinno Ikides ( A I . ) , don Jose Sil-

rentre Aros (M.), don Jose X g u e l Gomea, ayudniite don Jose Tomns Urilie (>I), tenientes don Francisco I k a c (\I.), don Snntiago Itins i Cnnto (Af.), don >Innuel Itios i Canto (\I.), don Juan Jost Cnhnllero (>I.), ilon 1)oniingo Orrego, don :injel JIelo, don Xicolas k m 4 e s , sirbtrnientes ilon I'nblo I'illnnnera, don Pnscual I<ios, don Juan JOG Figueron, don Pnscunl Cnntunrins, nlinnilern4os don 1;ernnndo I;,-,- iiiero i rlon Jos6 Dolorcs Itamirez. Aquellos que Ilcran una ( A I . ) despues de ~ 1 1

apcllido, serrinn en este cuerpo desde 1817, i Ilevaban In mednlln concertidn a 10s vencedores de 3Inipo. 18s demas se hnbian incorporntlo en este cuerpo clespues d e

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I820 PARTE NOVENA-CAPfTULO PRIblERO 19

niia con fundamento iina sublevacion que trastornase mis proyectos estando todavia en un niovimiento continuo para atacar las partidas

enemigas que se iban reuniendo en varios puntos; agregindose a t 0 d S estas circunstancias el que entre 10s oficiales prisioneros se hallaban 10s

coroneles Andres Alciznr (era jeneral a la sazon) i Gaspar Ruiz (era sarjento mayor), quienes hahian sido capitanes por el rei, i habian to- mado partido con 10s enemigos, i eran 10s principales revolucionaricjs de la provincia (IO).,, Renavides dnba todnvia otras dos razones para jus- tificar su conducta respecto d e 10s prisioneros de Tarpellanca: la ne- cesidad de sntisfacer las esijencias de 10s indios ausiliares que pedian la caheza de aquellos dos jefes, i la no menos imperiosa d e responder por tales actos a la declarncion de y e r r a a muerte que habin hecho el enemigo. Aquel desalmado, que dirijin esas empresas de horrores i d e devastacion, que en ningun cas0 podian llevar al triunfo efectivo d e las armas del rei; que habia iniciado la lucha matando a un parlamentario

i a 10s que lo acompaiiaban, i que ahora violaba una capitulncion de- cretnndo nuevas i mas horribles matanzas, no tiene justificncion posible, como no la tienen 10s hombres perversos que le servian d e conce- jeros.

j.Freire sc replc- 3. El intendente Freire pasabn en Concepcion dias gn a Tnlcahunno

con to(lns s,,s de la mas terrible ansiedad. Habia creido a1 princi- fL1erzas~ i I k m - pi0 que la columna de caballeria puesta bajo las 6r- v i d e s o c u p n n

Conception con- denes d e O'Carrol, hnstaba para contener la invasion si(*erdn(lo~ h e . del enemigo; que ella lograria reunirse con Ins fuerzas

Eo de todn la pro-

vincin. que -4lcriznr sacase d e 10s h j e l e s , i que en el peor d e 10s casos, todas Ins tropas que defendian la alta frontera, se recon- centrarian en Chillan. En la noche del 23 d e setiembre tuvo noticia del desnstre del Pangal, ocurrido esa niisma maiiana, i desde ent6nces fuC mayor su inquietud. Previendo desde luego la suerte que espe- raba a la guarnicion de 10s Anjeles, Freire crey6 que toda la provincia d e su mando estaha en inminente peligro de caer en manos del enemi- go; i el 26 de setiembre, dando cuenta d e estas ocurrencias a1 director supremo en carta confidencial, le pedia que sin tardanza reuniera todas las tropas que se hallaban en la capital, que se pusiera a la cabeza d e ellas, i que acudiera a la linea del hlaule, a donde 61 mismo pensaba replegarse. En esa misma conhnicazion pedia empefiosamente q u e

sc enviaran algunos buques a Talcahuano para recojer las familias q u e

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niigo, pur ci ~ n a i serviciu u e espiunnje, I cuniunuiuu pur 10s recienres

desnstres, Frcire conserrnba, sin eml)argo, In enerjin heroicn que ern el distintiro de su cnricter niilitnr. DesprendiCndose d e una parte d e

su cnhnlleria, dispuso el z i de setieni1)re que el comnndnnte I-iel niir- chnsc con ella n Quirihue, i que reunicse nlli Ins niilicins provinciales pnrn acudir n In defensn de Cliillnn. Decretnda el t;iismo din In em- cuncion d e la ciudnd, Ins tropas que la guxrnecinn i I n s familias com- pronietidas por In causn de la patria comcnznron n replegarse n Tal- cahuano. Lns dolorosns escenns tie que hnbin sido tentro Concepcion en Ins frecuentes eniigrnciones clc sus poblndores desde :SI;, se repi- tieron nliora con mnyor intcnsidnd. I,n famn siniestrn que precedia a Ins fcroces bnndns de Cennridcs, lincin temer con fundnniento que el pnso de Cstss seria sefialndo en todns partes por el saqueo, el iricendio i el degiiello.

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se habia empelindo el 2 6 de setiembre n eso de niedio din:, q u e 61 habin sentido Ins descargas hasta entrada la noche, i que si bien no conocia

su resultado, estaba persuadido, vista la gran desigunldnd nEni&icn, de que &e liabia sido desfnvornble a 10s patriotns. Para esplicnr su pre- sencia en Concepcion, Thompson contaba que intes de inicinrse el comhate habin sido cortado por fiterzas cnemigns, i quc no pudiendo reunirse a 10s suyos, se habin visto forzado a toninr la i t g n . Estos in- formes, aunque inconipletos, dejahan ver que In division de Alcrizar debia considernrse perdidn, i que ern indtil el moviniiento que Frcirc ibn a eniprender. Reprochando duramente su conductn a1 coniandnntc Thompson, hizo ponerle una I)nrrn de grillos i mnnd6 someterlo a juicio. ,

Estas noticins fueron un npreniio pnrn ncelernr In conceiitrncion d e Ins fuerzns pntriotns en Tnlcnhunno. Estn plnzn, suficientemente forti- ficnda por Ordotiez en IS[;, en que se dcfcndio ventajosnniente casi

uti afio ciitcro, hnhia sido en grnn parte desninntelndn por el jenernl Osorio cuando se eml)nrc6 p a r i el Perti en setiemlire d c I S I S . Recu- peradn por 10s pntriotns el nlio siguiente, inicinron t%ms ?.'gunos tra- Injos de repnracion por el lndo del ninr para defenderse contra las

fuerzns nnvales que hnhinn snlido de Espnfin; pero esns obrns, que no hnlirinn servido para In defensn por el lndo de tierrn, fricron luego nbandonndns. El intendentc Frcire, eficnzniente ayridado xliora por el teniente coronel don Pedro I3nrnnchea i por el snrjento mayor don Ka- mon Picartc, i hnciendo trabnjnr a sus soldndos i n In tiinyor parte de la jcnte que se hnbia rctirndo de Concepcion, inclusos 10s nitios i Ins

niujeres, consiguid. nlxir de nuevo en cnsi todo S U largo 10s t'osos que sc estendian entre San Vicente i Tnlcnhunno; coloc6 detrns d e ellos doce rcductos provisorios defttididos por cntorcz cntiunes, i a r m o una lancha cnfionern pnrn la defensa de In bnhia. El jo dc octubre, cunndo estns o l m s estnbnn inui avanzndns, In ciudnd de Concepcion, cuyos habitnntes habinti comenzado n snlir dcsde cuntro dins a t r q q w d 6 definitivnmente nbnndonndn i casi desiertn.

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2 2 HISTORI.4 D E CHILE I S 2 0

capital, pedia nueramente i con mayor empefio, nl director supremo q u e con todas Ins tropas que le fuera posihle reunir acudiera a la de- fensa de la provincia de Concepcion, i que por mar enviase a Talcn- hunno las prorisicnes de bocn i de guerra que se neccsitaban para la conserracion de esta plaza. Para dar una idea mas cabal d e su situa- cion, i para acdernr el enrio d e 10s socorros que pedia, dispuso ademas Freire que el nsesor letrndo d e la intendencin don Jose Gabriel Palma i el alcalde de Concepcion don Pedro Zafiartu, se trasladaran a Valpa- raiso, aprorechnndo para ello un buquecillo niercante que le habia

llerado nlgunos riveres (I I).

bliCntras tanto, Renarides habia continuado acercdndose a Concep- cion con una regularidad quc casi no podia esperarse de las condi- ciones de sus mopas. Sus partidns de amnzada, ante Ins cuales se reti- ralian ordenadamente la.; pocas fuerzns d e caballeria del comandante Cruz, Ilc,naron a 10s contornos d e In ciudad el 1.0 de octubre cnsi sin

encontrar resistencia. Los campos d e ias inmediaciones estaban de- siertos, i en Concepcion no quedaban mas que las familias afectas a la

causa del rei, sin conipromisos de ningun jCnero, i en su mayor parte d e condicion niodesta. El 2 de octubre entraba Benavides a la ciudad, a la cabeza dc sus tropas; ocupaha la casa de gobierno, i ademas del titulo de comandante en jefe del ejercito del rei, se daha el d e inten- dente de la provincia. Obserrnndo las apariencias de una gran mode- racicri en el ejercicio del mando, parecia empeiiado en inipedir violen- cias i en cnstigar severaniente el robo i todo des6rden. nos bandos publicndos por pregon en 10s dins 4 i 1 2 d e octubre, establecian la linea de conducta que se decia dispuesto a seguir. Por el primero d e ellos, ofrecia en nomhre del rei indulto jeneral a toda persona de cual- quier sexo o condicion, aunque llhuhiera cometido 10s mas graves cri- meneslt, que se presentase en el tCrmino de tres dias; declaraba que

( 1 1 ) Freirc tenia resuelto el cnvio de estos cnmisionados desde 10s illtiinos diasde seticmhrc, i nl cfecto habin hccho prcparar una lancha en que aquCllos hahrian de- biclo trasladarsc al pucrto (IC Sueva I5lliao (hoi Constitucion), para seguir por tierrn su viajc a Santingo. En ems circunstnncias,, Ileg6 a Talcahuano el bcrgantin Sun

Ptdm, pcqucEo Inrco d c coniercio que el gobierno haliia enriado con algunas pro-

visioncs para las tropas del sur. En este buque se emliarc?ron Zaiiartu i Palma e l X I dc octubre, i trcs dins despues Ilcgpnban a Vnlparaiso. E n el misnio huque fub

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I 8 2 0 PARTE NOYENA- CAPfTULO PRI 31 ERO 2 3

todo habitante de la ciudad o de In provincin que se hubiera ausentndo, podia regresnr a sus hogares sin que s i le siguiera perjuicio alguno; esijin la entregn d e Ins armas que se hnllasen en poder d e partic:ilaresy i d e 10s bienes d e propiedad d e nlgun insurjente; i ofrecin una gmtif- cncion al que 10s descubriese, i la libertad n 10s esclavos que facilita- sen esa recaudncion, conminando con la penn d e niuerte a 10s que no cumpliesen estn &den. Por el segundo conniinabn con Iigmves penas a su nrbitrioft n cualquiera persona que de palahra o d e obrn insultase

2 10s individuos que anteriormente se hubiesen sornctido nl gobierno d e 10s independientes, prohibin d e la nianera mas terniinnnte Ins pro- rntas d e aniniales, 10s emhargos d e bienrs i Ins demas violencins x

que solinn ncudir 10s nialhechores que se denominnban njentes d e la autoridnd; i ofrccia pasnporte frnnco n todo el que por relncioncs de fa- milin o por adhesion nl encniigo, quisiese salir d e In provin::i:i.

Conocidos el cnrkter impreso n la guerra del sur, i 10s instintos fe- roces d e Benavides i de sus sccunces, nquellas disposicioncs no podian tomarse n lo serio. ICn efecto, si bien dict6 6ste vigorosns InediJns para inipedir 10s robos con una grnn severidnd,

i

si him fusilnr nlsunos sol- dndos por ciertos desdrdenes, sus jefes d e pnrtidas siguitrun co:iie- tiendo Ins mayores deprednciones. El pueblo d e 10s :\nje!cs, ocupndo por 10s realistas dcspues d e la derrotn de Alcdzar, i ~ 1 6 tentro d c ntroces deprednciones, asesinntos, vio!nciones, rnptos d e niiios para Ilc.vnrlos en cnutiverio, i un saqueo jeneral de Ins hnliitzciones. :\lgunos indi\-ir!uos pncificos que, fiados en las proniesns d e 10s Lnndos nludidos, pre!cn -

dieron snlir d e la provincia, furron victimns de Io3 peores tm:nmien:os.

1,x intranquilidnd i !a perturbncion en Ins pcqucRas poblncioncs i en

10s campos vecinos al l?iol)io, ninnteninn en In situncion mas aflictivn a 10s pocos inoradores que no hn1)inn podicio n!JnndOn~r~OS.

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fuerzns efrctivns de que disponin no alcnnzabnn a In niitnd d e ese nil- mero, pudo einprender con ellns operaciones inns , decisivas, nprove-

ch5ndose ::e In ~ierturhncioii de 10s patriotas despues d e sus recientes desnstres. i de In escnsez de tropns i d e recursos en, que habin quedado Chile cot1 In pnrtidn de In espedicion libertadorn del Peril. Sin ntre- verse siquiern n intentnr un ntnque formal n Talcahunno, se limit6 a

colocnr pnrtidns en lo3 contornos d e estn plnzn, pnrn impedir que sus defensoxs pudicrnn comunicnrse con el interior

refuerzos. Eennvides suponin n Freire escnco d e recursos, d e niunicio- nes i dc :ivxes, i estnln persundido de que Antes d e niucho tienipo tendria qtic rendirse o que emprender In fuga p3r iiiar. Hnbiendo creido hn!lnr niedio de coniunicarse con el virrei del Perli, escribid dos coniunicnciones n 6ste para darle enf5ticnniente ctientn d e sus triunfos, i parn peclide 10s ntisilios que crein nccesnrios parnconsuniar In recon- quistn d e Chile. IlNiorn que tengo la Elorin, deci’a, d e hnher crendo n

o recibir socorros i

( 1 2 ) 121 1 2 ( ! e octulxe d e I S ~ O nrrilx; n la i s h d e Snntn 3Inrin In frngntn inglesn I p i o c sncorroi pnrn Eennrides i con el prop6sito de c n r p r trig0 hile. El jefe renlintn, recorrienclo nl sistenin de espnrcir noticins fnl- sas pnrn nlentnr a sus snl(lados i conflindir nl enemigo, m n n d l hncer salrnr de :mi- llerin en Conccpcinn, nniinciando que esn nave ern In priinern de tres que le trninn considrralrlei nriailios de tropns i nrinns envimlns por el virrei del Peril. Creyendo P O .

, dinpiiso que su cnpitnn Coffin pnrtiern para el Peril Ilevnn-

d n z n! virrei en que le dnbn cuentn de loa idtinios ncci- dentes (le In gucrrn, i le pedin nlgunos refuerzos de tropns para consuiiinr In recon-

quistn de Chilc. Cntlin se hizo In rela a medindos d e noviembre; pero se diriji; n Inglnterrn, donde diS ctientn de 10s hechos referidos. Don Antonio Jose d e Irisnrri, niente de Chile en I.hrlrrs, toiiio copia de In correspondencia de Iknnvides nl virrei del I’erii i de ins docunientos que In ncompaiinban. Entre &os se hallabn un estndo

de In fiicrzn 4-1 ejgrcito renliztn, firinndo por P i c a T i m e la fechn de Concepcion a 1 2 (le novhiilxe de I S ~ O , i (In Ins cifrns siguientes:

Ken1 cuerpo de nrtillerin

. . .

46 hombres liejiniiento de infnnterin niontnda

. . . .

g o j

,,

(montoneros)

. . .

2,400

..

Bntnllon de In Concordin de Concepcion

.

.

4co

-

Total.

. . .

4, j j r hombres

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-CAPfTULO P R I M E R 0 2 5

costa de niis fatigns uti pi6 d e ejercito respetable con el cual me he poscsionado de la provincia, debo aspirar a empresas mas grandes, i estender en todo este heniisferio el progreso d e Ins armas del solwnno. Por lo niismo, me atrevo n repetir a V. E. me ausilie con un rejimien- to de infanteria de 10s que esisten en esa capital (Lima), i con 61 i la biznrrn division d e cnballeria que tengo, aseguro n V. E., con n i i pro-

pia sangre, que me apodero sin ninguna duda de la capital de Snntiago i de todo el reino, respondiendo con mi garganta, que la ofrexo gus- toso si no lo verificare dentro de un breve tCrniino (13).1

I'ero si nenavides no se atrevia a acometer enipresas mas decisivas- i si crein que para ello necesitabn mayores elenientos, estaba perfecta, tnentc persuadido de que la ocupncion de In prorincia de Concepcion por Ins armas realistas, era uti hecho consumado i definitiro, i que 10s independicntes no teninn fucrrns pnrn disputhsela. Hahia creado una junta de secuestros, i por medio de ella disponin de Ins propiedades d e

10s cnemigos para grntificar a 10s inns ardorosos de sus servidores (14).

Iniponia contrihuciones i enipr6stitos forzosos, esijiendo, n falta dc dinero, plnta de chnfalonia, a razon de siete pesos por marco. Recoji6

10s agtinrdientes i vinos que se hallaban en poder d e particulares, pnrn venderlos por cuenta de la tesorerfa de la prorincia coni0 especies estnncadns. Hizo recojer igualniente todo el fierro i todo el plomo que se hallnse en la ciudnd para convertirlos en nioharras de lanzas i cn halns de fusil. Pero por el estado de lastimosa pobreza en que se hallaba

( 1 3 ) Oficio de Rennvides nl virrei del Per&, Concepcion, IZ de noviembre de ISZO.

( 1 4 ) Ln juntn de secuestros ern compuestn de don Juan Antonio Rodriguez, el pa-

dre frnnciscnno frni Isidro Vasque?: (se tirmabn Ihsquez) i don Pedro ferrer, cuiindo de I!rnnvitles. El docuniento sigiiiente que orijinnl tenenios a In vista, dn idea d e lo5 proccdimientos d e nquelln juntn.

1'Con fechn I j del corriente nos pnsa un tlecreto el seiior cnmandnnte jenernl del eiercitn en que se nos orrlena mnndenios pnner en posesion d e In estnncia del pr6-

fugo insurjente Jose Mnrin Vaaqiiez i cunnto n elln perlenezcn, nl seiior coronel pri- mer coiiinnclante del rejiniiento de infanterin inontndn i jefe de In \nngunr(lin dcl ejCrcitn real, don vicente . h o n i o I3ocnrd0, declnrindola n favor de este seiior para de n l p n modo resnrcir 10s graves perjuicios que Ynsqiiez irrog6 en 10s bienes del espresndo coronel. I pnrn dnr cumpliniiento nl superior decreto, h a r i Y. que pase u n juez coinpetente i ponga en posesion de In referidn estancia n don & u s t i n r\i- quelme, que es el niozo que he mnndndo p i n que In reciba en su nombre, dejnndn 1 nominndn estnncia escluidn d e 10s embargos n favor de secucstros, por no perte- necer yn n &os.-Dins gunrtle etc. Concepcion, z j de noviembre de ISZJ. [Imtt

A>i/onio Rodi~~zic:-Frai Z d r o fiasqztc:-Pm'ro Fcrmr-Seiior subdelegndo del partido de Rere, don Xnrciso Lnrenns.,,

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IS20 P;\RTE SOVEN.4-CAl'fTULO PRIIIERO '7

ntaqiic de 10s montoneros. El sequndo d e ellos, con la enterem que sienipre hnbin mostrado en csns cnmpafins, tom6 In ofensivn sohrc el eneniigo, i a la c n l ~ z n d e cientc, cincuenta I?onil)res recul,er6, a niedin- dos dc cctuhre, 10s pueblos d e Snn Crirlos i de Chillan, clue Pinchcira i Heriuosilla :il)nndonnron sin combntir, perdiendo en su fiign la montnRn, nlgunos rezagnclos i unn Ixiena pnrte del botin que hnhinn cojido. A pesar dc esta veiitnjn, 10s dos jefes pntriotns comprcndieron que con Ins escnsns fuerzns que teninn, no podian pnsnr ndelnnte, ni siqiiiern ruaritenerse en Chillan; i en consecuencin el -12 d e octuhre se

replegal-on a San CArlos. i\lli alcanznron a rerinir 104 soldndos re- gulnres i j 1 9 nii!icinnos, fucrm srificiente pnrn defcnder la linen riel

Tu-

blc contm Ins agresionc.~ de Ins niontl ,ncr:is, 1wro inntlecrindn para toinnr In ofcnsivn contra Ins tropns que J!ennvides tenia en Concepcion i sus contornos ( T j ) .

3IiGntrns ,tanto, In inquietud i In n!nrmn producidns por nquellos acontecini;entos, hnhinn Iltyntlo n Snntinso. En cl princil)io, cunndo el gol,icrno tuvo In prinicra noticin del desnstre del I'nngnl, esplicndo conio t i n choque dc cnhnllc.rin en q u e h n h i n n sido dispersndns Ins fuer- zns pntiiotas, pero sin cine se le d i c x cuentn de Ins pgrdidns que Gstas hnbinn sufrido, se crey6 solo rlue crn n!luel 1111 nccidente des:raciado

qtic sir) cmbnrgo no tcntlri.1 grandes ronsecriencias. I31 ministro de la guerrn, en oficio d e 9 9 dc setiemhrc, trnt6 de cnlmar In inquietud que mostrnbn cl jeneral Freire. I<ecordnndo en seguidn In escascz de tro- pas que linbia pnrn ;rinrnecer a I7nlpnraiso i n Santiago, i el est:idc a

qric C:hile sc hallnl)n reclucido despues d e 10s sncrificios hechos [ m a el dcslcicho d e In espcdicion lilicrtndorn del 1'4, se limit6 n atiiin- ciarle qiie p r tierra i por ninr le cnvinrin tin buen repuesto d e niuni- ciones, ya que no ern posihlc hncw p r t i r nrievos cuerpos tlc trolm. Pocos tiins ilespues, Ilcgnbn n S n n t i n ~ o el parte e11 que el coninridnnte Vie1 contnhn el desnstre de Tnrpellnncn, i In dcstruccion ccinip!etn d e la division d e ;\lciznr, i ent6nces se conoci6 In grnrednd estraortlina- ria de In situncion de 10s distritos del sur, i el pcligro de que se vicrn amennzndn por el cnemigo In provincin de Snntingo en In line:t d e Maule.

:\ p a r d e la escnsez de tropns i de recursos n que estahn retlucido

( I j) 1~s1nclo.i de fiicrzn firrnnrloi por Y i d en Snn Cirlos el z i z j d e novieml)rc de IS^. 1,;i corrcspondcncin oticinl de Ykl. de Xrrinqniln i de 10s golwrnn<liirc.p de

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el gobierno desplcg6 la actividad i la resolucion que el jeneral O’IIig- gins iniponin a 10s negocios del estado en Ins circunstancias supre- mas. Su primer ciiidndo f u e organizar una division que detuviese a1 enemigo en el cas0 que intentnra avanzar hicia’el norte. IlPensar en

la creacion de este pequeiio cuerpo de ejercito, i liallarse Gste en acti- tud de marchar a su destino, fu6 todo la ohm de un niisnio momento dice u n notable documento de esos dias, en que aquellos hechos estan referidos con todn claridnd. AI instnnte se pus0 en caniino una escuadron d e la escolta directorial bajo Ins 6rdenes del sarjcnto mayor don Jose 1Iarin Eoil; se cre6 el segundo escuadron de dragones d e la pntria, toninndo por I m e la conipaijia de plnzn (policia de seguridad de Santiago); se destin6 inedio batallon de infnnteria (del cuerpo civic0 de inhntes de la patria) para englobarse con el de rnilicins d e ‘rnlca, cuyn disciplina a la sazon estaba adelantnda; se pusieron s o h las ar- nins 10s escuadrones del rejiniiento de niilicias de San Fernando; i se agegaron cuatro piezas de artilleria al servicio de estas fuerzns, coin- pletnndo asi la inditada division, que se pus0 bajo la condricta del coronel don Joaquin Prieto. Yolaron tcdns estas tropns, precedidas por el cscriadron de la escolta, hast2 situarse en Talca, para ejecutar el paso del BIaule i totnar posesion dc Linnres. Averiguada con toda certidunihre la situacion i fuerzas del eneniigo, debia Prieto continunr su ninrcha hastn forzar la retagrinrdia de aquel, si Benavidcs pcrsistia en el bloqueo de Talcatiuano.~~ El documento de que copianios estas lineas, seijalx en seguida algunas de Ins nunierosns atenciones que en- t6nces ernl)arazahan la accion del gobierno para hacer algo mas deci- sivo contra el eneniigo vencedor en 10s distritos del sur. 1ICuriio si esta serie de CRUSRS, dice, no hastase para apurar nuestros recursos,

casi estintos con 10s sncrificios que costnron Ins fucrzas espedicionai ins

a1 Perd, apnrecieron otras 110 m P n o s graves ni m h o s atendibles, por la in fluencia que respectivnmente tienen en !a suerte de esta Repd1)lica. El gobernador de la plaza de Valdivia (Letclier) pide con instnncias refuerzos de tropa i ausilios de dinero, vestunrias, niuniciones, pertre- chos i nrticulos de guerra. Todo se le ha reniitido en gran copia por la corheta Clmmhcco, destirxhdose cste huque a s u s 6rdenes para que lo emplee en servicio de aquel puerto. I,a provincia de Cuyo, intinia- mente coaligada contra Ins insidins i tentatirx de 10s anarcpistas, solicita por conduct0 de s u diputado el teniente coronel don Atnnuel Corvalan, nunierosos articulos de guerra. Se le franquenron con In mns

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tantas i tan premiosas atenciones, no podia, a pesar de lo que se lee en la esposicion anterior, acelerar el equipo i la partida de la division ausiliar del sur. El senado, en acuerdo de 3 de octubre, revisti6 .ai su- premo director de facultades estraordinarias. E n 10s nlniacenes d e ejgrcito habin armas i municiones; per0 faltaban caballos i dinero. Se abri6 una suscripcion p q u l a r , que el director supremo encnbez6 con un donativo de mil pesos; i nunque el pais, empobrecido i hastiado con cl peso de tantas contribuciones estraordinarias, acudi6 jencrosa- mente a este llamamiento, i suministrb dinero i caballos en cantidad mas consideral>le de lo que podia esperarse, esos ausilios, ademas d e insuficientes para el objeto, no pudieron recaudarse con la prontitud neccsaria. Por estas causas, si bien el escuadron de la escolta pudo salir de Santiago el G de octubre, el coronel Prieto 110 se pus0 en mar- cha con el resto de su division sin0 docc dins despues (el I S de octu- hre), i solo el 30 llegal,a a Talca.

AIucho m6nos prestijioso que Freire por sus antecedentes militnres,

i m h o s esperimentado en cl mando de tropas i en 10s azares de 10s

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3'lnule, i a recojer noticins de lo que pnsnln nl sur de este rio. .2unque slls irstrucciones le reconiendalxtn mite todo In dcfensn de esn lincn contra Ins ngresiones d e Ins I ) n n d n s de lknnridcs, dchietido nlwtcinersc de p s n r ndelnntc n mPnos d e contnr con l l u t l n pro\)nbiliclnd den1os-

tradnxl tle I,uen Csito en In empresn que ncomrtiese, .se le f ~ c u l t 6 pnrn orcnniznr pnr'idns volnntes que hicittrnn nl enctnigo unn perm isi~nl n la que Gste mnntenia, i para nutoriznrlns ;nrn conietcr 12s 1i11S;iins dc- predncicrnes clue Cstc cjecutnln. Esns instrucciones, que Ilernn In firma del niinistro de In y e r r n don ] o s ; Ignncio Zenteno, horiilm culto i humnno, pruebnn In esnsperncion que hnl)inn producido en el :inimo d e 10s pntrintns tiins nioderndos 10s how-res de esn luchn, i fiicron ni:s :inil,linmentc con firnindns en Ins que se dicron nl coroi?cl .\rrin-

gndn. que por sepirncion rolrintxrin de T-icI, qued6 nI mnndo de Ins

fuer7ns que nperahnn nl si!r del .\!nule ( I S ) . I'risto, sin etiibnrKo, sc

sl,sturo en lo posil,le d e dar cum!~liniiento n esns 6rdenes; i proce- dienclo cun uti notnlile tino lm1i:ico. trnt6 de evitnr In division de Ins fuerzns que estnhnn hnjr! sus drdcnes i de n o dnr p:ibnlo n In guerrn de vnndnlnje que se linlwin seguido si hnliern Innzndo n la pelen Ins pnrti- das cle sits tropns con autorizncion de snqiicnr i d e dcs!ruir.

5. C m l m t e s d e Ins j. Freirc, entre tanto, permanccin sitiaclo en \'eglc d c 'rdcallun-

n ~ , ! I n ;,,nruc,!n Tnlcahuano: i s u situncion se hncin nins i niasan-

(IC Cmcepcion: 10s pstindn. 1.2s fuerzns que tenin n sus drtlznes crnn

cj;rcilo I;cnn. suficicnt,es p a n iiinntetierse n In defensirn cti nque-

\+ICs i reciilwran In Iln plazn, que el enemigo! nunq:!e n i r i i superior en

pr~iviiicin. nliiiiero, no sc ntrerin a atncnr. Sin emlnrgo, Ins niuniciones i !os vivercs crnn escacoc: i In nfluencin de jente, nirijeres, nncinnos i nitins, que se hnlia ncojido nlli pnrn sitstrneric a In snfin de Rcnnrides i d c sus soldndos, n m c n n m b n Iiroducir sl hnii.lxc F n l t n h igunlmcnte el forrnjc pnrn Ins cnlinl!os: i cnnio escnsense el I n s t o en 10s contornos dc l'alcnhunno, se hizo neccsnrio sncnr cadn din una partc de ellos n In r e p vecina n estn plnzn, Io q u e hncin nins cml)nrn- zosos cl serricio niilitnr i In situncion de 10s sitintlos. AI tenerse en Santiago In primern noticia de Ins ocurrencins del sur, el ministerio dc la guerrn Iinbin ordenndo que sin In iiienor deniora partiera d e Ynlpa- raiso u n Ixique que llernse a 'I'nlcnhuano unn nhrtndnnte provision d c municiones: pero el espiritu de especulncion inescrupulosn d e 10s con- trntistns hnhin sido cnusn de que nquCl!ns filesen cti grnn pnrte inser-

innyor p n r l e ilc In

,

(IS) IAS inctrncciones dndns n Prieto rienen In fechn tlc IS de octulire, i de 4 de

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conio si quisiernn presentnr conibnte o estrechar el sitio: pero despues d e tender sti linen fuera del alcance d e la nrtillerin patriotn, se reple- garon n Concepcion en In noche sin hnb-r dispnrndo un tiro.

:\qnella situacion parecin destinadn a prolongarse indeterniinnda- mente. r\lgunos dins, Ins pnrtidas que snlinn de In plnza para dar d e conier n 10s cal)nllos en In reg" recina, tuvieron que sostener ,pequeiios comhntes. El sarjento mayor don Francisco Jnvier IIolinn, fnnioso por su nrrogante intrepidez desde Ins canipniias de ~ S r j , se seiial6 particularnicnte en cnda una d e e m snlidns de la plaza. El 23 d e octu- bre, seis de sus soldados, cortndos por el eneniigo, caperon prisioneros; pcro dos dins despues, 10s pntriotas apresnron en cercanins d e Hualpen cuntro hombres que les suniinistraron noticins del campo d e Benavi- des. Frsire prepar6 ent6nces unn sorpresn sobre un cuerpo realistn en In noche del j r d e octubre; i si ndvertido Cste en tiernpo por 1111 deser-

tor patriotn, pudo eritnr un desnstre completo, sufri6 la pCrdida d e cercn de treintn hombres. &&He oinitido empeiiar una accion, decia 1:reire nl dar cuentn d e estos sucesos, considerando que verificada la reunion o aprosinincion de Ins fucrzas que vienen en cnmino, debernos pronieternos el mas feliz resultado destrupendo cornpletaniente al ene- migo.,, :Ipesar d e 10s apuros d e su situacion, el vnliente jenernl con- scrvaba una confinnza inquebrantaMe en el valor d e sus soldados i en cl descnlace definitivo d e la campafin.

Estos pequeiios cornbntes se renoraron con rarindn suerte en 10s

dins suhsiguientes. En uno d e ellos, ocurrido el I O d e noviernlxe, 10s pntriotas perdieron cercn de setenta nnininles arrelmndos por el ene- niigo, i el mayor Molina, que snli6 apresurndaniente n rescatnrlos, fu6 atacndo de iniproriso por dos hombres que creia d e su bando; i ha- biendo trabndo coinbnte con su natural denuedo, fuC derribndo d e un

bnlnzo que lo dej6 muerto en el sitio. Este contraste, que cnus6 dnlo- rosa irnpresion en el campo patriota, no podin tener una grande in- fluencia en la suerte d e la guerra; per0 In escasez d e recursos que se esperinientabn en Tnlcahuano, i el retardo d c 10s ausilios pedidos con tanto enipeiio, ponian a Ins tropas en el cas0 d e afroiitar cualquier peligro para salir d e esa situacion. Los SUCPSOS que ocurrieroii en se- guida, probnron s u gran superioridad militar, i que no necesitnban d e tiles ausilios para destruir el ejCrcito d e Eenavides.

E n In rnaiiana del 2 5 d e iioriernbre, se avist6 desde la plaza, que ai

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I520 PARTR NOVENA.--CAPITULO PRIhIERO 33

i colochdose a la caheza de la caballeria, engrosada con las partidns de indios aniigos que se habian acojido a Talcahuano, salic5 al campo dispuesto a aceptar el combate a que parecia provocirsele. El enemi- go, entre tanto, seguia acercdndose, tendiendo su linea con jbuen 6rden, i sin inquietarse por aquel apnrato d e defensa ni por el fuego d e las baterias patriotas. I’odos estos aprestos retardaron el combate solo unos cuantos ininutos. llDeseando ahatir el orgullo del enemigo i reanmar nuestra cahallerfa, dice el iiiismo Freire, me puse a la caheza de ella, i avanzando con ochenta cazadores i 10s indios de Angol, me fui a la carga. El enemigo esper6 de firme; pero, viendo nuestro arrojo, i que ya estaba cortada una parte de su caballeria que se habia aproxi- mado al hforro, volvi6 caras i se puso en precipitnda fuga, empezando a sufrir todo el furor de la nuestra hastn mas de una legua, en que fatigados nuestros cahallos, fuC necesario hacer alto. El campo qued6 sembrado de cadiveres, no bajando de 150 el nilmrro d e 10s muertos, entre ellos varios oficiales. Se tomaron treinta prisioneros; i ademas de las armas d e unos i otros, en su mayor parte tercerolas i sables, dejaron algunas lanzas. Por nuestra parte, tuvimos la desgracia de haber muerto el teniente coronel don Enrique Lardnas i dos soldados, i heridos el teniente don Simon Antonio Santucho i seis soldados.ii

Ese combate, conocido con el nonibre de 1 2 s Vegas de Talcahuano, iba a tener, a pesar de sus reducidas proporciones, consecuencias decisivas en la suerte d e la canipafia. AI paso que 61 afirm6 la con- fianza de las tropas de Freire, hacidndoles comprender que no necesi- taban ausilio de ninguna clase para destruir al enemigo, produjo en las filas de este una perturhacion precursora de mayores desastres. Queriendo aprovechar el prestijio de ese triunfo, el jefe patriota se prepar6 desde esa niisnia tarde para caer sohre 10s realistas que ocu- paban a Concepcion; pero una lluvia torrencial que cay6 todo el dia siguiente (doming0 2 6 de noviemhre), vino a retardar el ataque. Era

preciso, ademas, trasportar de In Quiriquina una parte de la caballada del ejercito, llevada alli para \procurarle pastos; i esta operacion, asi como 10s demas nprestos, no pudieron quedar terminados sino un din despues.

Por tin, en la mafiana del 27 de noviembre se pus0 en movimiento todo el ejCrcito que defendia a Talcahuano, es decir, unos ochocientos hombres de las tres armas. El terreno vegoso que media entre esa plaza i Concepcion,.estaba ahoracasi intransitable por la reciente Iluvia; per0 las tropas patriotas, arrnstrando cuntro cationes, lo recorrieron en pocas horas, i rintes de iiiedio dia estahan sohrc 10s suliurhios de

Referencias

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