UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO FACULTAD DE ENFERMERIA
UNIDAD DE SEGUNDA ESPECIALIDAD
CONOCIMIENTO SOBRE ADMINISTRACIÓN DE
OXIGENO Y CUIDADO DE ENFERMERIA PARA LA
PREVENCION DE RETINOPATIA EN EL
PREMATURO
AUTORA:
Lic. ROSALES SANDOVAL FELIPA CATALINA
ASESORA:
Ms. CHUNGA MEDINA JANET JULIA
TRUJILLO – PERÚ
2018
TESIS PARA OPTAR EL TITULO DE
SEGUNDA ESPECIALIDAD PROFESIONAL EN
ENFERMERIA
MENCIÓN:
A NUESTRO PADRE CELESTIAL
Gracias por tu amor infinito por la fuerza y la luz, que me guio durante la elaboración de esta investigación, por la sabiduría para descubrir lo
correcto, por iluminar mi pensamiento e inculcarme el amor y
respeto a los demás.
Gracias por ser amigo sincero y constante,
Por tus bendiciones, porque escuchaste mis oraciones y respondiste haciendo realidad uno de
mis grandes anhelos.
A mi madre:
SANTOS
Por tener un corazón tan grande, por quererme y darme siempre lo mejor, por
aconsejarme y enseñarme a vivir. Por ser mi ejemplo, una gran fortaleza en mi vida e impulsarme a lograr metas
cada vez más altas.
A mis hermanos:
JUAN, ZOILA, MARIA Y JOSE Por compartir a mi lado penas, alegrías
y satisfacciones, por brindarme cariño, comprensión, solidaridad y apoyo constante durante el transcurso de mi
vida. Gracias por confiar en mí.
A mis hijas:
MARINELLY Y KATHERINE
Por su inmenso amor que llena de alegría y paz mi corazón, que me impulsa a seguir esforzándome día a
Mi profunda gratitud a mi asesora:
Ms. Janet JULIA
Chunga Medina
Por su amistad, paciencia, apoyo constante y motivación para la culminación de la investigación .
Mi agradecimiento infinito a mis colegas del:
AREA DE NEONATOLOGIA DEL
SUMARIO
Pág.
RESUMEN ……… i
ABSTRACT ………. ii
I. INTRODUCCION ……….. 01
II. MATERIAL Y METODO ……….. 31
III. RESULTADOS ………. 40
IV. ANALISIS Y DISCUSIÓN ……….. 43
V. CONCLUSIONES ……… 52
VI. RECOMENDACIONES ………. 53
VII. BIBLIOGRAFIA ……….. 54
i
CONOCIMIENTO SOBRE ADMINISTRACIÓN DE OXIGENO Y CUIDADO DE ENFERMERIA PARA LA PREVENCION DE RETINOPATIA EN EL
PREMATURO
Lic. Felipa Catalina Rosales Sandoval 1
Ms. Janet Julia Chunga Medina 2 RESUMEN
Investigación cuantitativa de tipo descriptivo-correlacional, de corte
transversal, observacional se aplicó en las unidades de cuidados neonatales del
Hospital Belén de Trujillo, durante los meses de Octubre a Diciembre del 2017;
con la finalidad de determinar la relación que existe entre el nivel de conocimiento
sobre administración de oxígeno y el cuidado de enfermería para la prevención
de retinopatía en el neonato prematuro hospitalizado en los servicios de
Neonatología. La población muestral estuvo constituida por 46 enfermeras. Para
la recolección de datos se utilizó el Cuestionario para determinar el nivel de
conocimiento de enfermería sobre administración de oxígeno y la Lista de cotejo
para determinar el cuidado de enfermería en la prevención de retinopatía del
neonato prematuro. La información obtenida se presenta en gráficos simples.
Para el análisis estadístico se utilizó la prueba estadística de Chi Cuadrado (x2).
Las conclusiones fueron: El 50% de las enfermeras presentó un nivel de
conocimiento deficiente, el 32.6% bueno y el 17.4% regular. El 50% de las
enfermeras brindan un cuidado de enfermería adecuado y 50% inadecuado.
Existe relación entre el nivel de conocimiento y el cuidado de enfermería que se
brinda al neonato prematuro para la prevención de retinopatía (p=0.018).
PALABRAS CLAVES: Conocimiento, cuidado de enfermería, prevención retinopatía del prematuro.
1. Licenciada en enfermería. Hospital Belén de Trujillo. Email:
ii
KNOWLEDGE ABOUT OXYGEN ADMINISTRATION AND NURSING CARE FOR THE PREVENTION OF RETINOPATHY IN PREMATURE
Lic. Felipa Catalina Rosales Sandoval 1
Ms. Janet Julia Chunga Medina 2
ABSTRACT
Quantitative research of descriptive-correlational, cross-sectional,
observational type was applied in the neonatal care units of the Belen de Trujillo
Hospital, during the months of October to December of 2017; in order to
determine the relationship between the level of knowledge about oxygen
administration and nursing care for the prevention of retinopathy in the premature
neonate hospitalized in the services of Neonatology. The sample population
consisted of 46 nurses. For data collection, the Questionnaire was used to
determine the level of nursing knowledge about oxygen administration and the
checklist to determine nursing care in the prevention of retinopathy of premature
neonates. The information obtained is presented in simple graphs. For the
statistical analysis, the Chi square statistical test (x2) was used. The conclusions
were: 50% of the nurses presented a deficient level of knowledge, 32.6% good
and 17.4% regular. 50% of nurses provide adequate and 50% inadequate nursing
care. There is a relationship between the level of knowledge and the nursing care
provided to the premature infant for the prevention of Retinopathy (p = 0.018).
KEY WORDS: Knowledge, nursing care, prevention of retinopathy of prematurity.
1. Bachelor of nursing. Belen Hospital in Trujillo. Email:
1
I. INTRODUCCIÓN
El desarrollo del cuidado intensivo Neonatal en la última década ha producido
un incremento marcado de la supervivencia de Recién Nacidos Pre término
(RNPT), especialmente aquellos con edad gestacional (EG) extremadamente
baja y peso de nacimiento menor a 1500gr. La retinopatía del prematuro (ROP)
es una enfermedad emergente en estos bebes y su aparición se relaciona con la
gravedad de la patología neonatal, el grado de inmadurez al nacer y la
administración de oxígeno (Zimmermann, Fang, Porras, Cotto y Romero, 2009).
Según la OMS (2012), se estima que cada año nacen en el mundo 15 millones
de niños prematuros, es decir, más de uno de cada 10 nacimientos. Muchos de
estos recién nacidos prematuros que sobreviven sufren algún tipo de
discapacidad de por vida, en particular, discapacidades relacionadas con el
aprendizaje, problemas visuales y auditivos, lo cual supone un gran costo para
sus familias y la sociedad.
A nivel mundial se estima que 60,000 niños se quedan ciegos debido a este
problema de salud, de estos 25,000 (42%) viven en América Latina,
constituyéndose en la primera causa de ceguera infantil y, con los avances de la
neonatología que han permitido la sobrevida de niños cada vez más pequeños,
se estima que estos problemas se incrementarán. En Estados Unidos hay unos
35,000 nacimientos pre termino por año de los cuales el 20% desarrollarán ROP,
de ellos 6% sufrirán pérdida visual y el 1.5% llegarán la ceguera total (Lazo y
Rivera, 2013; De la Cruz, 2016).
Sin embargo, la situación es diferente en el otro extremo del aspecto
socio-económico (por ej. Áreas rurales de Asia y toda el África sub Sahariana) donde
este problema de salud es virtualmente desconocido, ya que las condiciones del
2
tiempo suficiente para desarrollar ROP (Grupo de Trabajo Colaborativo
Multicéntrico de Argentina, 2008).
En Argentina, nacen alrededor de 750,000 niños por año, de los cuales el 10%
son prematuros (75,000) y de estos una tercera parte presentará factores de
riesgo para ROP (25,000), entre los que se incluyen los recién nacidos con peso
menor de 1500 gr. (1.1% del total de nacimientos: 8,250). Cabe resaltar que la
retinopatía del prematuro es la primera causa de ceguera infantil en Argentina,
debido a la creciente supervivencia de neonatos prematuros, por lo cual, el
número de recién nacidos por ROP aumenta anualmente (Lomuto, 2015).
En Brasil, se realizó un estudio retrospectivo en una UCIN de Sao Paulo a 102
RNPT con peso al nacer menor de 1500 gr. demostrando que un 29,9% tenían
algún grado de ROP. Una realidad similar encontramos en Cuba, aunque las
cifras de mortalidad infantil y los índices de prematuridad y bajo peso son
alentadoras comparadas con las de otros países de América Latina, la incidencia
de la ROP en los neonatos nacidos con peso menor de 1500 gr. Es del 25.8%,
que representa un 3.48% por 1000 nacidos vivos (De la Cruz, 2016).
En otros países como Chile, Colombia y Nicaragua, se reporta una incidencia
de ROP de 28%. Tal es así que en Colombia el 33.8% de ingresos por ceguera
infantil, en Instituto para Niños Ciegos y Sordos del Valle del Cauca se debe a
este problema de salud, lo cual coincide con los estudios aplicados por la OMS,
donde se reporta que del 60% de los niños que asisten a la escuela para ciegos,
han padecido ROP (Lazo y Rivera, 2013).
El Perú cuenta a nivel nacional con unidades de cuidados intensivos
neonatales de un nivel tecnológico variable, lo que ha permitido mayor
supervivencia de los recién nacidos prematuros menores de 1500 gr.
aumentando por ende el riesgo de desarrollar ROP, encontrándose una
3
el Instituto Materno Perinatal en el año 2003, la incidencia de ROP de cualquier
grado en la población de sobrevivientes nacidos con un peso menor de 1250 gr.
fue del 65% y en menores de 1000 gr. 80%, cifras elevadas en comparación con
otros países internacionales (De la Cruz, 2016).
En nuestro país no hay un registro exacto de la cantidad de ciegos por ROP,
por ahora la mayor información se obtiene a partir de la escuela de ciegos donde
se aprecia la incidencia de este problema como causa de ceguera. Asimismo, en
un estudio realizado en el año 2001 en el Instituto de Salud del Niño de Lima se
reportó que el 44.9% de casos de ceguera infantil se debió a enfermedades
perinatales (Campos, et al, 2013).
De los factores de riesgo que se han asociado a la etiopatogenia de la ROP,
la oxigenoterapia ha sido considerada como la principal causa de esta afección
ya que la hiperoxia provocaría vasoconstricción en la retina en desarrollo y en
consecuencia disminución de los factores angiogénicos VEFG e IGF- 1
produciendo detención de la vascularización y descenso de la perfusión, hipoxia
e isquemia de retina (Crespo, Sarmiento, Portal, Vara & Sánchez, 2009).
Diversos estudios han demostrado que la disminución del oxígeno en las
unidades de cuidados intensivos reduciría la incidencia de ceguera por ROP. Por
lo tanto, sería importante, la monitorización de oxígeno, en todo recién nacido
prematuro, desde la recepción neonatal en sala de partos, durante el traslado y
la internación en terapia intensiva o intermedia, hasta que no requiera oxígeno o
complete su vascularización retiniana (Fistorela y Rodríguez, 2005; Fernández,
2010).
En el Hospital Belén de Trujillo en el año 2009 se registraron 4695
nacimientos, 161 fueron prematuros menores de 1500gr e ingresaron a UCIN,
de ellos 16 fueron diagnosticados con algún grado de ROP (estadios I y II) y
4
fueron 4616, de éstos 196 fueron prematuros menores de 2000 gr; 8 presentaron
algún grado de ROP y 3 ROP severo. En el año 2011, del total de nacimientos
(4084), 166 fueron prematuros menores de 2000 gr; 23 desarrollaron algún grado
de ROP y 3 progresaron a la forma grave y recibieron tratamiento con láser. En
el año 2012, 154 fueron prematuros de 2000 gr. de los cuales 11 recién nacidos
presentaron algún grado de ROP y ninguno progresó a la forma grave. En el
2013, se registraron 3869 nacimientos, 215 fueron prematuros menor de 2000
gr: 6 RN presentaron algún grado de ROP y 4 progresaron a la forma grave y
recibieron tratamiento. En el año 2014 de los nacimientos registrados (3766), 11
presentaron algún grado de ROP y 4 desarrollaron ROP severo.
En el año 2015 nacieron 3430, de los cuales 168 fueron prematuros, 10
neonatos presentaron algún grado de ROP y 7 ROP severo. De los nacimientos
registrados en el año 2016 (3391), 175 fueron prematuros, 9 con algún grado de
ROP y 5 progresaron a la ROP severa por lo cual tuvieron que recibir
fotocoagulación con láser. Como podemos observar en el año 2015 el índice de
ROP severo aumentó porque los insumos para brindar la oxigenoterapia no
fueron los adecuados (Estadísticas del Departamento de Neonatología, 2016).
JUSTIFICACIÓN:
El nacimiento de un neonato prematuro significa un gran desafío para el
equipo de salud y su familia ya que su supervivencia pone a prueba la eficiencia
y capacidad del cuidado que se brinda en los servicios de Neonatología. Gran
parte de los neonatos prematuros presentan dificultad respiratoria, por su
inmadurez pulmonar, edad gestacional al momento del nacimiento y/o patologías
que comprometen su sistema respiratorio.
La respuesta de tratamiento a estas patologías es la oxigenoterapia que trae
consigo graves consecuencias para estos prematuros como es la retinopatía del
5
niveles elevados de oxigenación arterial en la retina causando hiperoxia y
vasoconstricción, provocando crecimiento anormal de los vasos sanguíneos en
el lecho vascular de la retina en desarrollo.
Monitorizar con la mayor precisión posible la concentración de oxígeno
administrada a un recién nacido prematuro es uno de los mayores retos que se
presenta en la unidad de cuidados neonatales para la enfermera. Es por eso,
necesario, que el personal de enfermería conozca la importancia de brindar un
cuidado adecuado al neonato prematuro con oxigenoterapia, para evitar posibles
complicaciones producto de la falta de conocimiento o el mal manejo del
tratamiento.
A lo largo de mi experiencia profesional en el área asistencial, he asumido
que, el uso inadecuado y desmedido del oxígeno, puede traer graves
consecuencias, como es la Retinopatía del Prematuro, que afectan de manera
silenciosa, si no se mantiene un control periódico y una valoración constante a
los neonatos que reciben esta terapia.
En la revisión bibliográfica realizada se constata que el método más
generalizado de control es la saturación de oxígeno (SatO2), pero este tiene
algunas limitaciones como son: los datos de SatO2 obtenidos en el prematuro
sufren fluctuaciones continuas, en gran medida, motivadas por su situación
clínica (apneas frecuentes, llanto, persistencia de ductus arterioso, foramen oval
permeable, etc.), lo que hace que el personal de enfermería tenga que estar
ajustando la concentración de oxígeno administrada en forma permanente, para
así poder reducir su toxicidad y los daños potenciales que esto acarrea.
Teniendo en cuenta que las indicaciones de SatO2 no son absolutas, sino que
están comprendidas en un rango (89%-94%) en el neonato prematuro,
independientemente de la edad gestacional, hace que exista un margen para la
6
El conocimiento sobre la administración y monitorización de oxígeno por parte
de las enfermeras/os, justificaría la importancia de este trabajo para determinar
si en los cuidados neonatales, la utilización y programación de saturómetro, con
las alarmas, puede reducir las concentraciones máximas de oxígeno
administrado y por consecuencia disminuir la incidencia de ROP.
La autora de este proyecto pretende sensibilizar e incorporar a todo el
personal de salud que trabaja en el área de Neonatología en el tamizaje que
debe recibir cada recién nacido prematuro menor e igual de 34 semanas y menor
e igual a 2000gr, y aquellos recién nacidos que tengan factores de riesgo para
desarrollar ROP. Con estos criterios de evaluación se han venido trabajando
hasta ahora. Cabe resaltar que según la Norma Técnica de Prevención de
Retinopatía del Prematuro se debe realizar el tamizaje a todos los recién nacidos
menores de 37 semanas.
La preocupación es que en al año 2015 la retinopatía aumentó pese a que el
tamizaje se realizó oportunamente, y surgió la pregunta del porqué, hubo más
neonatos prematuros que progresaron a la forma grave y tuvieron que recibir
tratamiento.
Es que no se está haciendo buena entrega de oxígeno, no se está controlando
la saturometría, o es que la enfermera desconoce los parámetros mínimos y
máximos de saturación que debe tener el neonato prematuro.
Toda esta problemática me motivó a realizar este proyecto con el propósito
de investigar si la enfermera tiene conocimiento de cómo brindar y controlar el
oxígeno administrado a todos los neonatos prematuros hospitalizados en las
7 PROBLEMA:
¿Qué relación existe entre el nivel de conocimiento sobre administración de oxígeno y el cuidado de enfermería para la prevención de la retinopatía en el neonato prematuro hospitalizado en los servicios del departamento de neonatología del Hospital Belén de Trujillo, durante los meses octubre - diciembre del 2017?
OBJETIVO GENERAL:
Establecer la relación que existe entre el nivel de conocimiento sobre
administración de oxígeno y el cuidado de enfermería para la prevención de la
retinopatía del neonato prematuro hospitalizado en los Servicios del
8 OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
1.-Identificar el nivel de conocimiento de las enfermeras sobre administración
de oxígeno al neonato prematuro hospitalizado en los Servicios del
departamento de Neonatología del Hospital Belén de Trujillo.
2.- Determinar el cuidado de enfermería para la prevención de la retinopatía
al neonato prematuro hospitalizado en los Servicios del departamento de
Neonatología del Hospital Belén de Trujillo.
MARCO TEORICO CONCEPTUAL:
Clásicamente se ha venido utilizando el peso al nacimiento dado que, aunque
la edad gestacional es un parámetro más adecuado para valorar la madurez del
feto o del recién nacido, resultaba difícil establecerla con precisión. En los últimos
años van apareciendo publicaciones que priorizan la edad gestacional. Según esta variable, podemos hablar de “recién nacido (RN) prematuro o pretérmino”, cuando ha nacido entre las 33 y 37 semanas de gestación, de “muy prematuro”, si ha nacido con 32 semanas o menos, y de “extrema prematuridad” por debajo
de 29 semanas. Si tomamos como referencia el peso al nacer, hablaremos de
RN de peso natal normal cuando pesa entre 2500 y 3999 gr., RN de bajo peso
entre 1500 y 2499 gr., RN de muy bajo peso entre 1000 y 1499 gr. y RN de
extremo bajo peso en caso de pesar menos de 1000 gr. (Gómez y Cols.2012;
OMS, 2012).
Existen diferentes clasificaciones para los recién nacidos pretérmino (RNPT)
menores de 37 semanas. Según las guías actuales de la Asociación Americana
de Pediatría (2012), se aconseja no reanimar a los recién nacidos menores de
23 semanas de edad gestacional con un peso menor de 400 gramos. Existe poca
uniformidad en relación al uso de las definiciones para los prematuros entre 23
y 37 semanas de edad gestacional. Algunos autores definen: Prematuro
9
Prematuro extremo o micro prematuro entre 23 y 27 semanas. En cuanto al
parámetro peso, también se utilizan los conceptos de recién nacido de bajo peso
(menos de 2500 gramos), muy bajo peso (menos de 1500 gramos), y de extremo
bajo peso (menos de 1000 gramos). Según si su peso es adecuado para su edad
gestacional se clasifican en: PAEG (adecuado para su edad gestacional), BPEG
(pequeño para su edad gestacional) y AEPG (grande para la edad gestacional)
(Ventura, 2009; Rivero, 2010; Egan, 2012; OMS, 2012).
Los nacimientos prematuros pueden ser espontáneos o iatrogénicos
(inducidos por la intervención médica). Aproximadamente el 20% de los
nacimientos prematuros son iatrogénicos. En estos casos es el facultativo quien
decide que él bebe debe nacer pre término debido a complicaciones maternas o
fetales graves, como pre eclampsia grave o retraso del crecimiento intrauterino
entonces el parto se induce medicamente o se practica una cesárea (Perkin,
2009).
El nacimiento prematuro constituye un problema grave de salud. Está
asociado a un riesgo considerable de enfermedad e incluso muerte del recién
nacido. A pesar de los avances en materia de cuidados neonatales, que han
contribuido a aumentar el índice de supervivencia de estos bebes el riesgo de
experimentar problemas de salud y del desarrollo es muy superior a los recién
nacidos a término. Asimismo, presentan mayor riesgo de sufrir complicaciones
neonatales y discapacidades permanentes como retraso mental, parálisis
cerebral, problemas pulmonares y gastrointestinales, pérdida de visión y
audición. A largo plazo los niños que nacieron prematuramente tienen mayor
riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, hipertensión y diabetes en
la edad adulta y posiblemente presenten un riesgo mayor de padecer cáncer
(Perkin, 2009).
Los neonatos prematuros, presentan numerosas características anatómicas y
fisiológicas, debido a su falta de desarrollo fetal siendo la causa principal de
10
UCIN. Esto se debe a la deficiencia de surfactante en los pulmones que generan
dificultad respiratoria, a la inmadurez anatómica pulmonar y a la incapacidad
neurológica de mantener una respiración efectiva en tiempo y forma. A pesar
que cuentan con tejidos inmaduros que se dañan fácilmente con
concentraciones elevadas de oxígeno, el tratamiento para contrarrestar esta
deficiencia es la administración de esta droga (Quiroga, 2012).
La oxigenoterapia es la administración de oxígeno con fines terapéuticos, en
concentraciones superiores a las que se encuentran en el ambiente. Se indica la
administración de oxígeno en presencia de: Hipoxemia documentada (PO2 por
debajo de 50 mm Hg en recién nacidos de término, 45 mm Hg en recién nacidos
pre término), ante la sospecha clínica de hipoxia en situaciones de emergencia
y/o eventos patológicos que impliquen aumento del consumo de oxígeno, como
un episodio de convulsiones (Golombeck y Sola, 2017).
Con la administración de oxígeno debemos lograr la normoxemia, disminuir el
gasto cardiaco y prevenir las complicaciones derivadas de la hipoxia. Para
administrar oxígeno en recién nacidos es necesario conocer algunos conceptos
que van a ser determinantes para el buen uso del dispositivo elegido. El flujo es
la velocidad con que se administra el gas, la cantidad de gas administrado,
medida en litro por minuto. La FiO2 es la fracción inspirada de oxígeno, expresa
la concentración en que se administra el oxígeno y se mide en porcentajes
(Quiroga, Montes y Sola, 2016).
El oxígeno es un medicamento el cual necesita de dispositivos para
administrarlo. El O2 administrado a neonato debe ser mezclado con aire,
humidificado, calentado y monitorizado con una indicación de FiO2 y flujo. El
oxígeno como toda droga tiene efectos colaterales y los recién nacidos
expuestos a concentraciones de oxigeno inadecuadas pueden tener por estrés
oxidativo: retinopatía del prematuro, displasia broncopulmonar, sepsis
11
Existen diversos dispositivos de oxigenoterapia que permiten suministrar al
recién nacido, la cantidad de oxigeno con fines terapéuticos necesarios para
aumentar el aporte del mismo en los tejidos y con esto generar un adecuado
funcionamiento de su organismo. Las formas de administrar oxigeno son: por
halo, cánula nasal, CPAP y ventilación mecánica.
El halo cefálico o de Hood, es un hemicilindro acrílico trasparente, abierto en
sus extremos, que se coloca rodeando la cabeza del recién nacido, con el fin de
concentrar la mezcla inspirada de oxígeno. Se utiliza en aquellos neonatos con
alteración en la oxigenación, que pueden sostener una mecánica ventilatoria
espontanea efectiva, en la fase aguda de la enfermedad. El flujo apropiado de
gases en el halo es de 8 a 10 litros. Cuando se supera esta velocidad de flujo se
generan alteraciones en la calidad de humidificación, en el control de la
temperatura de la mezcla y turbulencia dentro del semicilindro, provocando
molestias e irritabilidad en el neonato. Si la velocidad de flujo es menor, aumenta
la concentración de CO2 dentro del habitáculo. En algunas situaciones
especiales, como en neonatos prematuros se puede utilizar un flujo menor que
es de 5 litros (Quiroga, Montes y Sola, 2016).
La Cánula de bajo flujo (CBF), es un sistema de administración de oxigeno
que provee una FiO2 variable donde la nasofaringe actúa como reservorio
anatómico de gases y que, de acuerdo al flujo inspiratorio del neonato producirá
una FiO2 efectiva. Se utiliza en RN con necesidades de oxígeno a baja
concentración durante un tiempo prolongado. Se brinda a través de un blender y flujómetros de bajo flujo (0.01 – 2 L/m) (Soria, 2015).
Por otro lado, la Cánula de alto flujo (CAF), aportar un flujo de oxígeno
mezclado con aire por encima del flujo pico inspiratorio del paciente a través de
una cánula nasal. Al suministrar flujos que exceden la demanda del paciente, la
CAF produce un lavado del espacio muerto nasofaríngeo, mejorando la
12
limpio y contribuye a mejorar el trabajo respiratorio. Los flujos utilizados son >
2L/m y hasta 6L/m (Alvarez et al., 2014; Soria, 2015).
El CPAP (presión positiva continua en la vía aérea), es un método de soporte
ventilatorio que mantiene una presión positiva o supra atmosférica durante la
espiración, de un neonato que debe respirar espontáneamente. El objetivo es,
en general y según la edad gestacional y la patología de base, alcanzar y
mantener la PaO2 entre 50 y 60 mmHg y/o saturación entre 88 – 94%
aproximadamente (Wung, 2007; Quiroga, Montes y Sola, 2016).
La asistencia respiratoria mecánica se realiza para proporcionar a los
neonatos una ayuda respiratoria hasta que puedan mantener una ventilación
espontánea o bien mejorar el proceso patológico existente, Aunque la
insuficiencia respiratoria es una indicación precisa para iniciar la ventilación
mecánica, el comienzo temprano de esta tiende a ser útil ya que en los neonatos
muy prematuros las capacidades de reserva pulmonar y energética se hallan
disminuidas y el inicio temprano da la ventilación mecánica puede prevenir o
aliviar un cuadro de insuficiencia respiratoria grave o de hipoxia (Quiroga, Montes
y Sola, 2016).
La oximetría de pulso, llamada también pulsioximetría, es una técnica no
invasiva que mide la saturación de oxígeno en la sangre arterial y es utilizado en
forma cotidiana y rutinaria en el cuidado de los recién nacidos. La saturación
arterial de O2 (SaO2) representa simplemente los gramos de concentración de
Hb que están disponibles para ser portadores de O2. El sensor consiste en una
fuente de luz de dos longitudes (roja e infraroja) y de un fotodetector en la cual
la intensidad de la luz que atraviesa la piel y los tejidos es medida por el detector
(Retamozo, Dodobara y Villanueva, 2013; Golombek y Sola, 2017).
El uso seguro de un monitor de oximetría de pulso, implica conocerlo, saber
13
programar para no producir daño tanto de déficit como por exceso en el recién
nacido que recibe oxígeno (Sola, 2011).
Es imperativo brindar oxígeno a los recién nacidos que lo necesitan. El déficit
del mismo puede dañar órganos nobles como el cerebro y el corazón. El exceso
también produce alteraciones, principalmente en la retina y el pulmón. Por lo
tanto, todo paciente que recibe este tratamiento debe tener monitorización
permanente para que no haya morbilidad asociada (Golombek y Sola, 2017).
En la actualidad no existen pruebas definitivas ni consenso y por tanto se
carece de un acuerdo final acerca de cuál es la saturación óptima ideal de un
recién nacido pretérmino. Sin embargo, dado que es imposible mantener niveles “perfectamente estables” de SpO2 y O2 en la sangre deben buscarse valores o
rangos que sean seguros, utilizando un rango amplio de límites mínimo y máximo
como por ejemplo 85% y 95%. Es importante recalcar que mantener y tolerar
SaO2 mayor o igual a 95% aumentaría en porcentaje de tiempo que el niño
estaría con hiperoxia. Los límites de alarma se deben establecer de 1% o 2% por
encima del rengo alto de saturación objetivo elegido (Sola, 2011).
La Norma Técnica de Salud Atención del Recién nacido Pretérmino con riesgo
de Retinopatía del Prematuro recomienda fijar las alarmas del pulsioxímetro en
85% a 93% en el RN menor o igual a 1200g y menor o igual a 32 semanas de
edad gestacional. En 85% a 95% en RN mayor de 1200g y mayor de 32 semanas
de edad gestacional (NTS N° 084 MINSA, 2010; Golombeck y Sola, 2017).
Los niveles de oxígeno en sangre arterial son mostrados como valores de
Presión Arterial de Oxígeno o PaO2 y se mide en milímetros de mercurio (mmHg).
La sangre que debe ser analizada, se extrae del catéter de arteria umbilical o de
la arteria radial. La concentración deseada de oxígeno en sangre arterial (PaO2)
en cualquier infante (enfermo, pretérmino., post término) es: 50 -80 mm Hg. Los
14
concentraciones de oxígeno inspirado para mantener el mismo nivel de oxígeno
arterial (Retamozo, Dodobara y Villanueva, 2013).
La retinopatía del prematuro (ROP), se presenta en recién nacidos menores
de 36 semanas y/o menores de 2500gr al nacimiento. Las tasas de ROP varían
en todo el mundo porque tienen asociación directa con las tasas de
supervivencia y con la gravedad del proceso sistémico. Además, se ven
influenciadas por múltiples factores, como la calidad de cuidado intensivo
neonatal. Es la principal causa de ceguera infantil, tanto en países desarrollados
como en vías de desarrollo. En Latinoamérica, esta enfermedad se da con mayor
frecuencia en recién nacidos menor de 34 semanas o con pesos menor a 2000
gr, pero también se puede dar en niños entre 2000 y 2500gr. en países
industrializados el panorama es bastante diferente y el mayor riesgo se da en
aquellos neonatos con edades gestacionales entre 24 a 27 semanas y con muy
bajo peso al nacer por debajo de 700gr. (Zuluaga y Karam, 2017).
Esta enfermedad ocular se origina por una vasculogenesis anormal de los
vasos sanguíneos de la retina en recién nacidos prematuros, lo que produce una
alteración de la capilarización de los vasos retinianos inmaduros, seguida de una
vascularización desordenada con neoformación de vasos sanguíneos,
proliferación de capilares irregulares que ingresan al vítreo, fibrosis y retracción
de la retina que puede llevar a su desprendimiento total o parcial y la
consecuente pérdida de agudeza visual (Fernández, et al.; 2010).
A las 16 semanas se inicia el crecimiento de los vasos en la retina. En la
semana 26 solo el 50% de la retina está desarrollada y el completo desarrollo o
maduración retiniana solo se alcanza a las 40 o 44 semanas. El riesgo de ROP
(leve, moderada o severa) va en disminución desde la 23 -24 semanas hasta las
15
Para explicar el desarrollo vascular retiniano existen 2 teorías, angiogenica y
vasculogenica. El factor de crecimiento del endotelio vascular (VGEF) y el factor
de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-1), están implicados tanto en el desarrollo
vascular normal como en la patogénesis de la ROP. Una retina no vascularizada
por completo y un factor desencadenante, como un aumento de la PaO2 con
hiperoxia retiniana relativa, provocan una vasoconstricción y una disminución de
los factores de crecimiento con compromiso de la perfusión, isquemia e hipoxia
en la retina. Como respuesta aumentan los factores de crecimiento y
angiogénicos; dependiendo de la intensidad de dicha respuesta con persistencia
de factores vasogénicos que no disminuyen, se generan nuevos vasos
anormales que proliferan de forma desorganizada, causando inflamación,
fibrosis marcada y desprendimiento de retina que provocan ceguera (Alfaro,
2013).
La clasificación internacional de retinopatía del prematuro (ICROP), definió el
momento de la intervención terapéutica: Zona de la retina comprometida, Etapa
clínica de la enfermedad, Extensión de la enfermedad (para describir la extensión
del proceso, se divide el ojo por sectores horarios de 30°) y La enfermedad
PLUS, en donde existen alteraciones como tortuosidad arteriolar y dilatación
venosa en el polo posterior e ingurgitación vascular (Zuluaga y Karam, 2017).
Asimismo también se delimitaron las zonas, las cuales fueron: Zona 1 o polo
posterior (centrado en el disco óptico, es un círculo cuyo radio es el doble de la
distancia entre disco óptico y macula); zona 2 o retina periférica (centrado en la
papila, abarca una zona circular entre el círculo interior de la zona 1 y una
circunferencia exterior hasta la ora serrata nasal) y la Zona 3 o extremo periférico
(zona residual en forma de media luna entre el circula exterior de la zona 2 y la
ora serrata temporal) (Zuluaga y Karam, 2017).
En cuanto a los estadíos estos se delimitaron de la siguiente manera: Estadio
16
demarcación delgada y blanca. Esta línea separa la retina vascularizada de la
retina avascular), Estadio 2 (la línea de demarcación adquiere volumen, se ve
clínicamente, como una cresta blanquecina o espolón llamado loma o borde
fibrovascular. En este estadio puede existir hasta un 70% de regresión
espontanea), Estadio 3 (se caracteriza por presencia de tejido neovascular que
crece de forma desorganizada. La cresta adquiere un color rosado y hay
crecimiento neovascular vertical hacia el interior del ojo, en dirección a vitreo),
Estadio 4 (desprendimiento parcial de la retina) y Estadio 5 (desprendimiento
total de retina) (Crespo et al., 2009; Reyes, 2012).
Los criterios de la valoración oftalmológica son variables según el país, la
región o el centro neonatal en que se encuentre el paciente y las tasas de
retinopatía que se manejen, pero todos los protocolos de prevención de ceguera
en Latinoamérica deben tener 3 bases: Mejoramiento de la calidad de cuidado
intensivo neonatal, Detección temprana de la enfermedad con valoraciones
oftalmológicas al menos una vez por semana con fechas fijas y control hasta
maduración retiniana en los programas de seguimiento de alto riesgo (Sola,
Chow, Rogido, 2005).
La evaluación oftalmológica debe realizarse a los pacientes con Peso al nacer
igual o inferior a 1800 gr; Peso al nacer entre 1801 y 2000gr con factores de
riesgo como: ventilación mecánica, oxigenoterapia, infección, hemorragia
intracraneana, leucomalacia periventricular e hipoxia; Peso mayor de 2000gr a
criterio del neonatólogo y de acuerdo a factores de riesgo asociados o
antecedentes familiares de importancia. El primer examen debe ser realizado en
los menores de 27 semanas a la cuarta semana de vida y en mayores de 28
semanas, al completar las 31 semanas de edad postmenstrual (o edad
cronológica) y siempre antes del egreso (Zimmermann, Fang, Porras, Cotto y
17
La norma técnica de salud de atención del recién nacido pretérmino con riesgo
de ROP N° 084 del Perú, recomienda que todo recién nacido menor de 27
semanas deberá ser evaluado a las 31 semanas de edad gestacional corregida;
a partir de las semanas 28 a 31, la evaluación se realizara a la cuarta semana
de vida postnatal; desde la semana 32 a la 35, la evaluación será a las 35
semanas de edad gestacional corregida y los recién nacidos mayores de 35 y
menores de 37 deberán ser evaluados a la primera semana de nacido o antes
del alta (lo que ocurra primero) (UNICEF, 2010; MINSA, 2010).
Para el examen de la retina se recomienda el uso de oftalmoscopio indirecto
con lentes de 28 o 20 dioptrías, la enfermera de la unidad debe estar disponible
durante el examen para monitorizar la presencia de estabilidad
cardiorrespiratoria del paciente y para ayudar con su cambio de posición durante
el procedimiento. Antes de programar al paciente para examen, el neonatólogo
debe asegurarse que esté en condiciones de ser examinado bajo dilatación. El
oftalmólogo debe seguir las normas indicadas por la unidad en todo momento y
presentarse en la UCIN el día establecido (UNICEF, 2010).
Se puede realizar el examen sin el uso del blefaróstato, sin embargo, si se
utiliza debe emplearse anestesia tópica y supervisión por neonatología que
garantice la seguridad del paciente, y la dilatación pupilar se realizara con
feniliefrina al 2.5% mas tropicamida al 0.5%, instiladas por personal de la unidad
al menos 30 minutos antes del examen (MINSA, 2010; VanderVeen y Zupancic,
2010).
Si el neonato requiere tratamiento, se debe iniciar obteniendo consentimiento
por escrito de los padres o responsable del bebe, mediante una hoja de
información que sea fácil de entender y que cumpla con todos los requisitos
legales del país donde se realiza el procedimiento. El recién nacido será
preparado y monitorizado por enfermera neonatal, neonatólogo y/o
18
La recomendación actual de terapia es la ablación de la retina no
vascularizada anterior al borde de la ROP mediante fotocoagulación con láser de diodo en 200 – 500 milivatios y con oftalmoscopio indirecto. Si el láser no está
disponible se usará sonda pediátrica de crioterapia con la técnica de un espacio
entre aplicación y aplicación. Los tratamientos por láser y crioterapia se
realizarán bajo analgesia profunda o anestesia general en la UCIN o en sala de
cirugía, dependiendo de la organización del centro hospitalario (Alfaro, 2013;
Zuluaga y Karam, 2017).
El otro método utilizado, aunque en la actualidad resulta controvertido porque
hay pocas publicaciones al respecto, es la terapia con antioangiogenicos
(Avastin). La controversia es menor en caso de inestabilidad del paciente. Se
recomienda en los casos en que no se alcance buena dilatación pupilar, lo que
dificulta el tratamiento con láser. Es tratamiento de primera elección cuando se
trate de una enfermedad agresiva posterior, ya que permite el crecimiento de la
retina en ese polo. Se inyectarán con toda la técnica aséptica estándar de cirugía
y con el medicamento preparado en cámara de flujo laminar (Zuluaga, Karam,
2017).
El oxígeno es posiblemente el fármaco más utilizado en neonatología, ya que
los problemas relativos a la insuficiencia respiratoria ocupan un primer lugar en
la enfermedad neonatal. La utilización clínica del oxígeno requiere que se tengan
conocimientos de aspectos inherentes al metabolismo oxidativo y de las
consecuencias patológicas derivadas de su utilización con objeto de lograr un
adecuado equilibrio. El balance entre hipoxemia e hiperoxemia es necesario para
evitar consecuencias negativas en tejidos especialmente sensibles, como el
sistema nervioso central, la retina, el pulmón o el aparato digestivo. Es más, las
fluctuaciones frecuentes de la concentración de oxígeno son especialmente
dañinas y deben ser evitadas. La incorporación de la pulsioximetría a la práctica
19
embargo, el clínico y la enfermería deberían conocer a fondo las limitaciones de
estos dispositivos y la incapacidad que todavía existe en la actualidad para
mantener de forma continuada a los pacientes dentro del rango prescrito (Sola,
2011).
Debido, principalmente, a la inmadurez que afecta al aparato respiratorio y los
cambios circulatorios inherentes a la transición fetal-neonatal, el prematuro tiene
dificultades en realizar la estabilización a la vida posnatal. La debilidad muscular,
la excesiva compliancia de la caja torácica y la falta de surfactante, entre otros
factores, condicionan una enorme dificultad para lograr una adecuada expansión
alveolar, así como el establecimiento de una capacidad residual funcional. Todos
estos factores favorecen la insuficiencia respiratoria, que afecta especialmente
a los prematuros extremos (< 32 semanas de gestación) (Quiroga, Montes y
Sola, 2016; Vento, 2012).
La patología se correlaciona además con la exposición del recién nacido al
oxígeno como medida terapéutica. Se ha reportado que, en los pacientes con
riesgo, la exposición al oxígeno suplementario puede aumentar la probabilidad
de desarrollo de la enfermedad de 2,5% a 6%. El efecto del mismo sobre la
enfermedad depende del tiempo de exposición como de la concentración y su
fluctuación a nivel arterial. De manera que al mantener una saturación de
oxígeno arterial constante entre 83 y 93% se reduce la incidencia de estadía
umbral de ROP en 6% y la necesidad de cirugía láser en un 60% (Grupo de
trabajo colaborativo Multicéntrico, 2008).
Las etapas desencadenantes de la acción del oxígeno sobre la retina
inmadura son: vasoconstricción arteriolar y obliteración de los vasos más
inmaduros en el límite de la retina vascularizada; edema del tejido retiniano
hipóxico; neovascularización reactiva a la hipoxia; pérdida de contenido de estos
20
retinovitreo; fibrosis y retracción de ese tejido (Garahan, 2009; VanderVeen y
Zupancic., 2010).
El endotelio capilar es el que inicialmente se lesiona por el oxígeno, durante
la oxigenoterapia tendría lugar una hipoxia de las capas internas retinianas, pero
la coroides nutriría las capas externas, debido al exceso de oxígeno y a la relativa
simplicidad de la retina inmadura, también podría oxigenar las capas medias y
las internas (Crespo et. al. 2009; Reyes, 2012).
Al suprimir la oxigenoterapia y pasar a las concentraciones de oxigeno del aire
ambiente, la oxigenación coroidea disminuye y se hace insuficiente el aporte a
la retina, cuyos capilares están ocluidos, la retina hipóxica reacciona y libera
sustancias vaso proliferativa angiogénica que da lugar a la proliferación
endotelial. Este proceso vasoproliferativo del período hipóxico, también aparece
con cifras de PO2 altas durante la oxigenoterapia, ya que el oxígeno se vuelve
insuficiente para nutrir una retina cada vez más madura, quedando en situación
de hipoxia e iniciando la vaso proliferación (Reyes, 2012; Campos et al. 2013).
Por lo tanto, se considera que los recién nacidos prematuros son tan
pequeños, tan vulnerables e impotentes, totalmente dependientes de otros para
vivir, por eso el propósito de la enfermera es preservar en el cuidado del recién
nacido prematuro. Asimismo, la conducta relacionada con la atención del recién
nacido prematuro está basada en un conocimiento y una información adecuada
para garantizar que reciba atención de la salud cuando corresponda ya que el
tratamiento de las enfermedades es sus etapas iníciales puede impedir que sea
grave (Martínez, 2005).
El conocimiento es presentado, tradicionalmente, como algo específico del ser
humano en relación con la creencia en la existencia del alma racional que hace
21
del alma; alma como principio de vida y automovimiento vegetativo, alma
sensitiva o animal y alma humana o racional (Díaz, 2004; Carvajal, 2013).
En la actualidad, el conocimiento es una actividad esencial de todo individuo
en su relación con su entorno, es captar o procesar información acerca de lo que
le rodea que le permite existir, mantenerse y desarrollarse en su existencia
incluyendo lo social y cultural (Carvajal, 2013).
Hoy día la ciencia habla de cognición o actividades cognitivas como un
conjunto de acciones y relaciones complejas dentro de un sistema complejo cuyo
resultado es lo que consideramos conocimiento. Todos estos conocimientos se
desarrollan en la cultura basada en la tradición de una sociedad dada (Carvajal,
2013).
En ciencias se define al conocimiento como el conjunto organizado de datos
e información que permite resolver un determinado problema o tomar una
decisión. Sin embargo, en las tradiciones culturales y visión religiosa, el concepto
de conocimiento es más general que el conocimiento científico, tal es así que las
tradiciones culturales y las creencias religiosas, constituyen un tipo especial d
conocimiento dentro del entorno social y cultural teniendo como experiencia la
revelación de los ancestros (Martínez, 2005; Carvajal, 2013).
Mediante el conocimiento, el hombre penetra las diversas áreas de la realidad
para tomar posesión de ella, y la propia realidad presenta niveles y estructuras
diferentes en su constitución. Así a partir de un ente, hecho o fenómeno aislado,
se puede ascender hasta situarlo dentro de un contexto más complejo, ver su
significado y función, su naturaleza aparente y profunda, su origen, su finalidad,
su subordinación a otros entes, en fin, su estructura fundamental. Esta
complejidad de lo real, objeto de conocimiento, dictara necesariamente formas
diferentes de apropiación por parte del sujeto cognoscente; estas formas darán
22
consiguiente posesión de la realidad en el área o estructura considerada (Díaz,
2004).
Dentro de los niveles de conocimiento tenemos: conocimiento empírico o
vulgar el cual no es explícitamente sistemático ni crítico, sin embargo, es un
conocimiento completo y se encuentra listo para su utilización inmediata. El
conocimiento científico, tiene cierta afinidad con el conocimiento empírico, pero
por tener ciertas características de ser; fáctico, racional, contrastable,
sistemático, metódico, comunicable y analítico le permite realizar investigaciones
contrastables. El conocimiento filosófico se basa en la reflexión sistemática para
descubrir y explicar fenómenos, pero no podemos percibir a través de los
sentidos al objeto de estudio, procura comprende la realidad en su contexto más
universal. En cuanto al conocimiento teológico, se dice que éste implica siempre
una actitud de fé en la cual se establecen dogmas, tiros y leyes que conforman
la institucionalización del mito (Carvajal, 2013).
Carper, identificó cuatro patrones de conocimiento derivados del análisis y de
la estructura del conocimiento de enfermería y la mayoría de conocimiento
generado por la enfermería era empírico. Las enfermeras sabían cómo reducir y
hacer objetivo el conocimiento, sabían encontrar las variables, lo que
desconocían era gran parte de los cimientos filosóficos de la práctica y de su
conocimiento. Los patrones que centraron el desarrollo disciplinar de manera
definitiva fueron; empírico, estético, personal y ético (Díaz, 2004).
El conocimiento es un aspecto vital en el ser humano, que sirve como base
para seleccionar datos importantes y en el caso de la presente investigación le
permite a la enfermera tomar decisiones de manera consciente y responsable,
las nuevas informaciones le ayudaran a modificar el conocimiento cognitivo, a
tener un cambio de actitud; tal es así que la calidad de conocimientos puede
convertirse en un elemento clave para la realización de prácticas sanitarias
23
Asimismo, el conocimiento es un conjunto de informaciones que posee el
hombre, adquiridas como producto de su experiencia individual de lo que ha visto
u oído y también de lo que ha sido capaz de inferir a partir de estos datos. En
consecuencia, los conocimientos se examinan a través de la capacidad cognitiva
(Kim, 2010).
"Cuidar representa un conjunto de actos de la vida que tienen por finalidad y
por función mantener la vida de los seres humanos para permitirles reproducirse y perpetuar la especie” Nel Noddings, manifiesta que el cuidado se basa en la
receptividad, quien cuida se "siente" con el otro, recibe al otro totalmente. Es un
proceso emotivo más que cognoscitivo, y requiere de cambios en la motivación
y relación con el otro. El cuidado requiere ser utilizado como hilo integrador entre
la teoría, la práctica y la investigación, con' el objeto de fortalecer y engrandecer
el conocimiento de la enfermería fundamentado en el cuidado (Noddings, 2003).
La práctica del cuidado, es una expresión de la práctica y, por ello, debe
basarse en el conocimiento de enfermería o ciencia de enfermería, al considerar
que la ciencia de enfermería es el cúmulo de conocimientos que ayudan a
resolver los problemas de la práctica. Es por esto fundamental que la ciencia de
enfermería tiene que basarse en conocimientos científicos, y el conocimiento
científico es un compendio de teorías que deben dar soporte al cuidado. Debe
existir una clara relación entre la teoría, la práctica y la investigación en
enfermería y lograr entender que el cuidado es fundamentalmente la expresión
de la práctica (Watson, 2002; Biaggio, 2006).
Actualmente hay una amplia variedad de modelos que son referidos como
modelos de la práctica profesional en áreas de aplicación específica, todos
toman como atributo central de la práctica de enfermería el cuidado y como eje
del cuidado la interrelación de dos personas: enfermera y neonato dentro de un
ambiente organizacional. La ciencia y la tecnología ofrecen mayores
24
mayor mortalidad o secuelas con prolongados períodos de hospitalización,
daños neurológicos severos complicación frecuente de la prematurez extrema
como la retinopatía del prematuro (Martínez, 2007).
Es necesario dar un significado de la disciplina profesional de enfermería que
requiere de generación y creación de conocimientos propios para resolver los
problemas de la práctica profesional de enfermería. La práctica es la expresión
de las teorías y de cómo las enfermeras utilizamos el conocimiento. El cuidado
es la expresión de la práctica y ella debe estar basada en el conocimiento de
enfermería o en la ciencia de la enfermería. Este conocimiento se debe reflejar
en todo lo que hace la enfermera y en todo lo que habla alrededor de lo que debe
hacer. Esta práctica debe estar orientada a la prevención de la ROP durante el
cuidado al neonato hospitalizado (Biaggio, 2006; Zamora, 2013).
La prevención de la ROP se inicia con los programas de prevención primaria
(prevención del parto prematuro con adecuados cuidados prenatales). A nivel de
prevención secundaria, los cuidados en las unidades neonatales, incluyendo el
monitoreo constante y preciso de los niveles de oxigenación, son
importantísimos. Este nivel de prevención también incluye el programa de
tamizaje y detección de ROP, cuyos criterios deben ser claramente establecidos
en cada país con base en las características epidemiológicas locales de la
enfermedad. La prevención terciaria incluye el tratamiento de ROP una vez que
alcanza un umbral determinado para evitar la ceguera y otras secuelas a largo
plazo (Alba, 2015).
La ROP puede prevenirse, en la mayoría de los casos, en Unidades de
Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) con infraestructura adecuada y personal
suficiente y capacitado que realice un correcto manejo de conductas perinatales
y que controle los factores de riesgo mencionados (prevención primaria). El
diagnóstico oftalmológico en el momento adecuado a través de la pesquisa
25
(prevención secundaria). Finalmente, los niños que cursan con secuelas (baja
visión o ceguera) deben acceder tempranamente a programas de rehabilitación
que faciliten su inserción social (prevención terciaria). El manejo de oxígeno y la
inspección oftalmológica de los neonatos son cruciales para la prevención de la
ceguera por retinopatía del prematuro (Benítez y Visintín, 2008).
Enfermera es un ser humano profesional competente, flexible, sensible,
empática, con pensamiento crítico y capacidad de análisis, valores que posee un
bagaje de conocimientos especializados y la capacidad de aplicarlos con el
propósito de brindar cuidado individualizado a otros seres en estado de
vulnerabilidad, como son los neonatos, llevándolos a un estado de bienestar y
confort. Posee dos atributos esenciales como como son el amor y la empatía
(Zamora, 2013).
También se dice que mediante la comunicación y observación el enfermero
conoce a los neonatos y obtiene de ellos la información necesaria acerca de sus
necesidades, respuestas y sentimientos para así tomar decisiones respecto a las
estrategias de comunicación o de la terapéutica requerida (Biaggio, 2006; Kim,
2010).
El presente estudio de investigación se sustenta en la teórica Jean Watson,
quien afirma que el cuidado de enfermería tiene enfoques filosóficos (existencial – fenomenológicos) y base espiritual y ve el cuidado como un ideal moral y ético.
El cuidado (y la enfermería) han existido en todas las sociedades. La actitud de
asistencia se ha transmitido a través de la cultura de la profesión como una forma
única de hacer frente al entorno. La oportunidad que han tenido enfermeras(os)
de obtener una formación superior y de analizar, a un nivel superior, los
problemas y los asuntos de su profesión, han permitido a la enfermería combinar
su orientación humanística con los aspectos científicos correspondientes
26
Watson define la enfermería como ciencia humana y arte que estudia la
experiencia salud – enfermedad mediante una relación profesional, personal,
científica, estética y ética. Las metas de la enfermería están asociadas con el
crecimiento espiritual de las personas, el cual surge de la interacción, la
búsqueda del significado de las experiencias de cada uno, el descubrimiento del
poder interno, la trascendencia y la autocuración. El cuidado genera más salud
que curación. El cuidado integra el conocimiento biofísico y el de la conducta
humana para producir o promover la salud y para ofrecer ayuda a quienes están
enfermos (Marriner, 2007).
Para Watson la enfermería es un arte cuando la enfermera experimenta y
comprende los sentimientos del otro, es capaz de detectar y sentir estos
sentimientos, y a su vez, es capaz de expresarlos, de forma semejante que la
otra persona los experimenta (Marriner, 2007).
El cuidado enfermero en pacientes prematuros basado en el modelo de
Marjorie Gordon, abarca las medidas preventivas que debe llevar a cabo el
personal de enfermería y que sirven de guía en las áreas de atención donde
desarrollan sus actividades profesionales. Aplicar esta teoría, para valoración del
neonato prematuro, implica considerar el método de patrones funcionales, que
contempla al neonato, familia y su entorno (Gordon, 2011).
Estos conceptos permiten ampliar la concepción del rol que el profesional de
enfermería tiene ante su sujeto de cuidado. Por ello es importante. que se brinde
al recién nacido, un cuidado seguro, orientado al neurodesarrollo y centrado en
la familia. En el contexto del cuidado neonatal, cada enfermero deberá ser
responsable de tener una práctica basada en su nivel de educación, la mejor
evidencia disponible, la aplicación de pensamiento crítico y la experiencia y
competencia adquirida. Es importante reconocer que son los defensores de los
derechos del recién nacido por lo cual la práctica debe ser responsable, moral y
27
La búsqueda del perfil profesional es una construcción permanente y algunas
habilidades son indispensables. Todos los enfermeros deben estar
comprometidos en el desarrollo de la profesión y en la administración de los
recursos en forma eficiente y efectiva ya que el neonato es un paciente no verbal
y que depende del profesional para la identificación de sus necesidades (Colegio
de Enfermeros, 2008).
MARCO EMPIRICO:
En el ámbito internacional se presentan las siguientes investigaciones:
Cambas, Petuaud y Repiso (2004), realizaron un estudio en Argentina titulado: “Retinopatía del prematuro”. Los resultados revelaron que, de 584 pacientes
examinados, 154 (26.4%) desarrollaron la ROP, observándose que, cuanto más
bajo el peso y menor la edad gestacional, mayores son las probabilidades de
presentar la ROP. Sin embargo, en el grupo de pacientes con peso al nacer
mayor de 1500 y mayor de 32 semanas se observó una incidencia mayor a la
publicada en estudios internacionales.
Nájera, Cobarrubias, López, Díaz y Wright (2005), desarrollaron un trabajo de investigación en México titulado “Severidad de la retinopatía del prematuro y oxígeno administrado”. El estudio fue descriptivo y retrospectivo. Los resultados
mostraron que un total de 488 prematuros con peso menor de 1500 gr. y edad
gestacional promedio de 28 semanas, la disminución en las concentraciones de
oxígeno administrado; reduce significativamente la incidencia de ROP severa,
así como la necesidad de tratamiento.
Rébora, Sarasqueta y Lomuto (2006), desempeñaron un trabajo titulado “Retinopatía del prematuro en servicios de Neonatología en Argentina”, donde
28
la solicitud de datos generales y 36 unidades Neonatales a los datos de
retinopatía. Del total de sobrevivientes (4561 niños con peso al nacer menor de
2000 gr) requirieron tratamiento con láser: menor de 1000 gr fueron el 19%, entre
1001 y 1499 el 6.9%, y entre 1501 a 1999 gr. el 1.6%. Además, de 209 casos de
Retinopatía del prematuro tratada, reportado por 36 instituciones, el 24% ocurrió
en niños con peso al nacer mayor a 1500gr. observándose deficiencias en la
atención neonatal y pesquisa de retinopatía. La incidencia muy elevada de ROP
severa y las deficiencias registradas necesitan urgente intervención para
avanzar en la prevención de la ceguera por ROP.
Portillo, Ríos, Alfaro, Canel, Velásquez y Molina (2008), realizaron una investigación en Guatemala titulado “Retinopatía del prematuro a nivel nacional”,
evidenciándose que 131 presentaron ROP, de las cuales la edad gestacional
más frecuente fue de 33 a 34 semanas con un total de 75 recién nacidos, el peso
al nacer más frecuente fue de 1000 a 1250 gr. con un total de 86. Asimismo, se
evidenció que el antecedente de oxigenoterapia estuvo presente en 124 recién
nacidos. El grado II fue el más frecuente para ambos ojos (44 en ojo derecho y
42 en ojo izquierdo), el grado plus se encontró presente en 11 casos como
agravante de alguno de los grados ROP y la afección fue predominantemente
bilateral, con un total de 122 recién nacidos.
Mata, Salazar y Herrera (2009), llevaron a cabo un trabajo de investigación en México titulado: “Cuidado enfermero en el recién nacido prematuro”. Los
resultados revelaron que la aplicación de los patrones funcionales de Marjory
Gordon en el contexto de los cuidados del prematuro, oferta el incremento en
sus posibilidades de supervivencia, permitiendo un manejo profesionalizado por
el personal de enfermería.
Soloa y Tapia (2013), realizaron un estudio en el Hospital Luis Carlos Lagomaggiore en Argentina, titulado “Cuidados de enfermería en neonatos con
29
mostraron que el 65% tienen edad gestacional mayor de 32 semanas y peso más
de 1200 gr., el método de oxigenoterapia más usado fue la bigotera en un 40%,
el 70% evidenciaba una correcta saturación de oxígeno y el 85% presentaba la
correcta posición del sensor de saturometría.
Curbelo, Durán, Villegas, Cruz, Hernández y Dávila (2015), realizaron un trabajo en la Habana – Cuba titulado “Retinopatía del Prematuro”. Los resultados
indicaron que el 20.2% presentó retinopatía, el 72.2% de los que desarrollaron
ROP nació antes de las 32 semanas de gestación, con mayor frecuencia el peso
al nacer osciló entre 1000 y 1500 gr. En los menores de 1000gr. el 66,6%
presentó retinopatía, el 88.2% de los que desarrollaron ROP recibieron
ventilación con presión positiva intermitente como método de la oxigenoterapia,
Un paciente (5,6) no recibió oxígeno y presentó retinopatía. Las afecciones que
más se presentaron relacionadas con la prematuridad, fueron, el síndrome de
distres respiratorio y las infecciones.
A nivel nacional se reportan las siguientes investigaciones:
Díaz y Cruzado (2012), realizaron una investigación en Perú, sobre “Factores
de riesgo neonatales asociados a retinopatía de la prematuridad”, donde
encontraron que los factores asociados a ROP fueron: edad gestacional, peso al
nacer, neumonía asfixia neonatal, enfermedad de membrana hialina, transfusión
sanguínea y ventilación mecánica.
Gutierrez, Vergara, Rojas y Labrin (2012), realizaron una investigación en Perú, sobre “Prevalencia de la Retinopatía de la Prematuridad en el Hospital Regional Docente Las Mercedes de Chiclayo” y encontraron que dentro de los
factores de riesgo para desarrollar ROP, el 93% presentó síndrome de distres
respiratorio y 95% recibió oxígeno suplementario, sea por casco, bigotera nasal,
30
registros de oxígeno, con fluctuaciones observándose rangos de hipoxia e
hiperoxia.
Rodríguez (2014), realizó un trabajo de investigación en Perú titulado “Incidencia y factores de riesgo de retinopatía de la prematuridad en el servicio de Neonatología del Hospital Belén de Trujillo”. Los resultados mostraron que los
factores de riesgo asociados a retinopatía fueron: oxigenoterapia, edad
31
II. MATERIAL Y METODO
2.1. TIPO DE INVESTIGACIÓN:
Investigación Cuantitativa de tipo descriptivo, de corte transversal,
correlacional, observacional. Es descriptiva por que describe la población
(Enfermera del área del servicio de Neonatología), en función de una
variable independiente (nivel de conocimiento) y una variable dependiente
(cuidado de enfermería en el neonato prematuro) y de corte transversal;
por que estudia una población que se describe tal como se presenta en un
determinado espacio y un momento dado (Hernández, 2006).
2.2. POBLACION:
UNIVERSO MUESTRAL:
El estudio se realizó con el total de enfermeras que laboran en el
Departamento de Neonatología del Hospital Belén de Trujillo constituyendo
un total de 46 enfermeras.
Criterios de inclusión:
Enfermeras asistenciales que laboran por lo menos 1 año en la unidad del servicio Neonatal.
Enfermeras que aceptaron colaborar en el presente trabajo de
32 2.3. UNIDAD DE ANALISIS:
Estuvo constituido por cada una de las enfermeras que laboran en el
Departamento de Neonatología del Hospital Belén de Trujillo y que
cumplieron con los criterios de inclusión.
2.4. INSTRUMENTO:
Para la presente investigación se utilizó dos instrumentos que se
detallan a continuación:
A. CUESTIONARIO PARA DETERMINAR EL NIVEL DE CONOCIMIENTO DE ENFERMERIA SOBRE ADMINISTRACIÓN DE OXIGENO AL NEONATO PREMATURO (CDNCEAONP): ANEXO 1
El cuestionario tiene dos partes:
I. Datos generales sobre factores socioculturales de la enfermera. El
cual consta de tres reactivos: edad, nivel de formación, tiempo de
servicio que presta en el departamento de neonatología.
II. Nivel de Conocimiento de la Enfermera que labora en el
Departamento de Neonatología. Este instrumento fue desarrollado
y validado por el comité del Programa de Educación Continua
Perinatal (PCEP) (1995), el cual fue revisado, actualizado y
adaptado por Retamozo, Dodobara y Villanueva (2013) y
33
El cuestionario constó de 10 reactivos. Donde el máximo puntaje de
la escala de puntuación fue de 20 puntos y el mínimo de 0 puntos.
Las valoraciones de los ítems fueron de acuerdo a las opciones:
Respuesta buena: 2 puntos
Respuesta mala: 0 puntos
Donde el nivel de conocimiento se calificó como a continuación se
indica:
Bueno: 17 a 20 puntos.
Regular: 12 a 16 puntos.
Deficiente: 0 a 11 puntos.
B. LISTA DE COTEJO PARA DETERMINAR EL CUIDADO DE ENFERMERIA PARA LA PREVENCIÓN DE LA RETINOPATIA EN EL NEONATO PREMATURO (LCDCEPRNP): ANEXO 2
Se tomaron tres listas de cotejo de las diferentes formas de
administración de oxígeno y se consolidó en una. Estas listas fueron
elaboradas por el personal de enfermería de la Unidad de Cuidados
Intensivos Neonatal (UCIN) Hospital Belén Trujillo (2012) y
modificadas por la autora, para facilitar la observación y su aplicación.
Para medir el cuidado de enfermería en la prevención de retinopatía
de la prematuridad se utilizó una lista de cotejo dicotómica compuesta
por 10 ítems.
Las valoraciones de los Ítem fueron de acuerdo a las opciones: