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Algunos hechos histricos relacionados con la enfermedad de Chagas

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Algunos hechos históricos relacionados con la enfermedad de Chagas

Derechos reservados, Copyright © 2003: Federación Mexicana de Patología Clínica, AC

Revista Mexicana de Patología Clínica

Número

Number2

Abril-Junio

April-June2003

Volumen

(2)

109

edigraphic.com

relacionados con la

enfermedad de Chagas

Irene de Haro Arteaga*

* Profesora Titular de Parasitología y Micología. Departamento de Micro-biología y Parasitología. Facultad de Medicina, Universidad Nacional Au-tónoma de México.

Correspondencia: Irene de Haro Arteaga

Depto. de Microbiología y Parasitología, Facultad de Medicina, Ciudad Universitaria, México, D.F.

Palabras clave:Trypanosoma cruzi, revisión

histórica, Carlos Chagas, Berenice, Darwin, enfermedad de Chagas.

Key words:Trypanosoma cruzi, historical

review, Carlos Chagas, Berenice, Darwin, Chagas’ disease.

Recibido: 11/12/02 Aceptado: 06/02/03

E

ntre los antecedentes para conocer el origen y la dispersión de la enfermedad de Chagas o tripanosomiasis americana existen conjeturas con base en relatos de cronistas españoles, revisiones de publicaciones arqueológicas, así como la actual distribución de los triatóminos en América, que fun-damentan, en conjunto, que la adaptación de Tria-toma infestans Klug, importante transmisor de Trypanosoma cruzi en Sudamérica, ocurrió hace 2,000 o 2,500 años. Según los trabajos de Rothha-mer y cols. (1985), la autopsia de 35 momias ex-humadas en el desierto chileno, fechadas con la técnica del carbono 14 entre los años 470 A.C. y 600 D.C., reveló la presencia de manifestaciones que sugieren la presencia de la enfermedad de Chagas en ese periodo.

Resumen

Se presentan algunos hechos históricos relacionados con el descubrimiento de la enfermedad de Chagas o tripanosomia-sis americana, donde destacan la antigüedad de la misma, su trascendencia y, sobre todo, que es una parasitosis en la cual se descubrió primero el agente etiológico y después la enti-dad nosológica ya mencionada.

Summary

In this paper we present some historical evidences of the knowledge about the Chagas’ disease or american trypano-somiasis. The data presented in this work emphasize the im-portance of the discover of Trypanosoma cruzi by Carlos Cha-gas in Brasil and the trascendence of the ChaCha-gas’ Disease in America.

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De Haro AI. Algunos hechos históricos relacionados con la enfermedad de Chagas

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sustraídode-m.e.d.i.g.r.a.p.h.i.c :rop odarobale FDP

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En 1590 Fray Reginaldo de Lizárraga, sacerdo-te misionero, hace la primera descripción sobre insectos redúvidos y sus hábitos hematófagos noc-turnos, con los que tuvo contacto en sus viajes de inspección por Argentina (Scherlock, 1979). En los siguientes 300 años se hicieron reportes continuos relacionados con bicho o malde cu, así como otros tantos relacionados con los hemípte-ros hematófagos.

La historia de la enfermedad de Chagas, como tal, está revestida de datos interesantes pues, en primer lugar, ha sido la única en la que primero se encontraron sus agentes etiológico y transmisor y posteriormente se describió la entidad nosológi-ca. El pasado abril se cumplieron 94 años desde que Carlos Chagas (figura 1) describió una nueva especie de tripanosomátido en las deyecciones de un triatómino que infestaba las casas de Lassance, pequeña comunidad de Minas Gerais en Brasil, co-nocidos como barbeiros.

En el primer trabajo de Chagas no sólo se expu-sieron las investigaciones relacionadas con el des-cubrimiento del nuevo flagelado, también se pre-sentaron los registros de observaciones suficien-tes para describir la enfermedad que actualmente lleva su nombre; un año antes, abril de 1908,

Cha-gas diagnosticó por primera vez la tripanosomiasis en una niña de dos años, Berenice Soares de Moura (figura 2), la cual se encontraba en ese momento en aparente buen estado de salud (Chagas, 1909). A los 15 días la encontró febril, con el bazo e híga-do aumentahíga-dos de tamaño, grupos de ganglios lin-fáticos periféricos infartados e infiltración genera-lizada. Un año después, abril de 1909, la vio por última vez, su temperatura era normal y los pará-sitos sanguíneos habían desaparecido.

En 1961, 53 años después del primer encuentro de Chagas con Berenice (figura 3), un grupo de médicos del Hospital de la Facultad de Medicina de Belo Horizonte, Universidad de Minas Gerais, se reunieron con objeto de estudiar la evolución del primer caso registrado de tripanosomiasis america-na. El sumario de la investigación es como sigue:

“El primer caso de tripanosomiasis americana estudiado y descrito por Carlos Chagas, fue una niña de dos años que había tenido una forma agu-da y severa de la enfermeagu-dad. En abril de 1961, esta paciente fue sometida a una revisión perti-nente y su xenodiagnóstico encontrado positivo (la

Figura 1. Carlos Chagas.

Figura 2.Supuestamente la niña

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cepa de Trypanosoma cruzi aislada está ahora en estudio). Todos los resultados de una serie de exá-menes fueron sorprendentemente pobres, en re-lación a las formas conocidas de la enfermedad de Chagas. Este caso, históricamente documentado, parece que señala la posibilidad de infección en el humano por T. cruzi por medio siglo, sin producir manifestaciones clínicas reconocidas”...

Berenice aún vivió muchos años más y a partir de 1961 fue examinada cada ciertos intervalos de tiempo; toda su vida permaneció asintomática, sal-vo que se quejó vagamente de algunas alteracio-nes referidas a varios sistemas, como disfagia oca-sional, palpitaciones y dolor precordial espontáneo o producido por alguna emoción; sin embargo, la historia clínica, a lo largo de su vida, no mostró datos de mayor relevancia (Lewinson, 1979, 1981). Se puede establecer un paralelo entre Berenice y Charles Darwin debido a que se sugiere que el naturalista contrajo la enfermedad de Chagas du-rante su estancia en Mendoza, Argentina. No obs-tante que Darwin era hipocondríaco, siempre se quejó de palpitaciones y dolor precordial

ocasiona-dos por alguna emoción; por lo anterior se infiere que tanto Berenice como Darwin fueron portado-res de la infección más que de la enfermedad. Ense-guida se transcribe parte de la bitácora de Darwin que revela el haber sido picado por triatóminos:

“...thoug its course towards the sea-coast is very imperfectly known: it is even doubtful whether, in passing over the plains, it is not evaporated and lost. We slept in the village of Luxan, which is a small place surrounded by gardens, and forms the most southern cultivated district in the Province of Mendoza; it is five leagues south of the capital. At night I experienced an attack (for it deserves no less a name) of the Benchuca, a species of Redu-vius, the great black bug of the Pampas. It is most disgusting to feel soft wingless insects, about an inch long, crawling over one’s body. Before suc-kling they are quite thin, but afterwards they be-come round and bloated with blood, and in this state are easily crushed. One which I caught at Iqui-que, (for they are found in Chile and Peru), was very empty. When placed on a table, and thought surrounded by people, if a finger was presented, the bold insect would immediately protrude its sucker, make a charge, and if allowed, draw blood. No pain was caused by the wound. It was curious to watch its body during the act of sucking, as in less than ten minutes it changed from being as flat as wafer to a globular form. This one of the offi-cers, kept it fat during four whole months; but, after the first fortnight, it was quite ready to have another suck.

March 27th. We rode on to Mendoza. The country was beautifully cultivated, and resembled Chile. This...”

Los estudios de Carlos Chagas abrieron inmen-sas posibilidades de investigación y a la vez descu-brieron una tragedia continental que permanece en la actualidad. Después de los primeros casos descritos por él mismo, estudios progresivos so-bre la tripanosomiasis americana han revelado un

Figura 3. Berenice cuando se le hicieron

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De Haro AI. Algunos hechos históricos relacionados con la enfermedad de Chagas

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gradual polimorfismo en sus manifestaciones, con la presencia de lesiones en diferentes sistemas y la consiguiente variedad de cuadros clínicos que ac-tualmente han ido reflejando la complejidad de la patogenicidad y virulencia de T. cruzi.

En México es hasta 1928 que Hoffmann señala el posible papel de Triatoma dimidiata como trans-misor de T. cruzi. Transcurrieron ocho años hasta la publicación del hallazgo de los primeros triató-minos naturalmente infectados con el flagelado

(Mazzotti, 1936) y los primeros casos humanos en 1939 (Mazzotti, 1940). No obstante estos regis-tros, se dudó durante muchos años respecto a la importancia de la enfermedad de Chagas en el país. La actualidad es otra, pues los grupos que trabajan sobre transmisores (figura 4), pruebas serológicas, casos clínicos y diversos estudios entre los que destacan la identificación y caracterización de frac-ciones antigénicas y biología celular de T. cruzi, ha ido en aumento.

Referencias

1. Rothhamer F, Allison MJ, Núñez L, Standen V, Arriaza B. Enfer-medad de Chagas en Sudamérica pre-colombina. Rev Amer An-trop Fis 1985; 68: 495-498.

2. Guerra F. American trypanosomiasis. An historical and a human lesson. J Trop Med Hyg 1970; 73(5): 105-118.

3. Sherlock IA. Prevention of Chagas’ disease. Rev Bras Malariol Do-encas Trop 1979; 31: 121-135.

4. Chagas C. Nova tripanozomiaze humana. Estudo sobre a morfo-lojia e o ciclo evolutivo do Schizotrypanum cruzi n. gen., n. sp., ajente etiolojico de nova entidade morbida do homem. Mem Inst Oswaldo Cruz 1909; 159-218.

5. Hoffmann CC. Nota acerca de un probable transmisor de la trypa-nosomiasis humana en el estado de Veracruz. Rev Mex Biol 1928; 8: 12-18.

6. Mazzotti L. Investigación sobre la existencia de la enfermedad de Chagas en el país. Demostración de tripanosomas en los reduvi-deos transmisores. Medicina Rev Mexicana 1936; 16: 584-585. 7. Mazzotti L. Dos casos de enfermedad de Chagas en el estado de

Oaxaca. Gac Med Mex 1940; 70: 417-420.

Figura 4.Triatoma pallidipennis hembra a la izquierda y macho

Figure

Figura 1. Carlos Chagas.
Figura 3. Berenice cuando se le hicieron
Figura 4. Triatoma pallidipennis hembra a la izquierda y macho

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