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Evaluación del Aprendizaje: Una guía práctica para profesores

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Academic year: 2020

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(1)

 

 

 

Evaluación

 

del

 

Aprendizaje:

 

Una

 

guía

 

práctica

 

para

 

profesores

 

 

Dra.

 

Yolanda

 

Edith

 

Leyva

 

Barajas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Marzo,

 

2010

 

 

(2)

U

no de los obstáculos que con mayor frecuencia tienen las instituciones educativas para realizar un trabajo sistemático de evaluación del aprendizaje, consiste en la falta de una cultura de la evaluación entre los actores del proceso educativo -alumnos, profesores y directivos-, lo que conduce a prácticas evaluativas que nos son congruentes con los contenidos, enfoques y propósitos del modelo educativo, o bien son insuficientes o superficiales. Tales prácticas suceden en gran medida por la carencia de bases teóricas y técnicas en algunas de las fases del proceso evaluativo: la planeación, el diseño y desarrollo de instrumentos de evaluación; el análisis de la información, o la interpretación y uso de los resultados. Estas carencias se reflejan en la emisión de juicios de valor subjetivos, superficiales o sesgados que impactan de manera negativa en los estudiantes. Generalmente estas prácticas no resultan útiles para la toma de decisiones que tienen que llevar a cabo los diferentes actores en los distintos momentos del proceso educativo.

En este documento se presenta información pertinente para que los grupos académicos de las instituciones educativas encuentren una guía práctica que coadyuve al desarrollo de las competencias necesarias para llevar a cabo una evaluación del aprendizaje congruente con los enfoques actuales de la educación basada en competencias, y útil para reorientar su intervención. Inicia con un breve marco teórico acerca del concepto de evaluación, así como las dimensiones con base en las cuales se ha desarrollado una clasificación o tipología de la evaluación, aspectos que serán de utilidad como sustento a una práctica educativa más congruente y eficaz. También se abordan aspectos metodológicos necesarios para la planeación colegiada de la evaluación del aprendizaje, el diseño y elaboración de los instrumentos y técnicas para la recogida de información y algunas reflexiones acerca del análisis e interpretación de la información para garantizar que la emisión de juicios de valor sea válida y por lo tanto útil para la mejora del proceso educativo.

Esta información constituye también un apoyo para orientar la práctica educativa del personal docente y a nivel institucional contribuye en la mejora de los sistemas de planeación y actualización de los planes de estudio, ya que la evaluación objetiva del aprendizaje es una fuente de información importante para evaluar la eficacia e impacto no solo de la intervención didáctica del docente, sino de la eficacia y funcionalidad del plan y programas de estudio.

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1. Introducción a la Evaluación del Aprendizaje 

 

 

Para  iniciar  haremos  una  breve  reflexión  acerca  del  concepto  de  evaluación 

educativa. Muchos son los autores que han ido definiendo el concepto a lo largo de la 

historia, la evolución del concepto ha permitido su construcción, integrando los nuevos 

enfoques o definiciones que a su vez se han ido construyendo a partir de las diferencias, 

carencias y perspectivas paradigmáticas en ocasiones contrapuestas, conduciendo a la 

elaboración de concepciones evaluativas diferentes a lo largo de la historia.   No es el 

objetivo del presente hacer una revisión exhaustiva de este proceso, para ello sugiero 

revisar la reseña realizada por Ramos, Perales y Pérez (2009).   

En  este trabajo nos limitaremos a señalar  que  la  concepción ha  sufrido una 

evolución  hasta  llegar  a  la  que  actualmente  es  reconocida  por  la  comunidad  de 

investigadores y académicos dedicados a la evaluación educativa a nivel internacional, y 

que  tal  evolución  lógicamente  a  enriquecido  de  manera  progresiva  la  teoría,  la 

metodología y desde luego los principios éticos necesarios para garantizar el desarrollo de 

procesos evaluativos útiles y creíbles.   También revisaremos algunas propuestas para la 

clasificación o tipología que nos permitan ubicar a la evaluación del aprendizaje como 

proceso sistemático ligado a la intervención educativa. 

Una síntesis actualizada acerca de las diferentes tendencias y definiciones de lo 

que actualmente representa  la evaluación educativa  es la referida  por el grupo de 

evaluación  y  medición  (GEM)  de  la  Universidad  de  Valencia:  Se  entiende  por 

Evaluación…”un proceso sistemático de indagación y comprensión de la realidad educativa 

que pretende la emisión de un juicio de valor sobre la misma, orientado a la toma de 

decisiones y la mejora” (Jornet, 2009). 

Ofrece además un análisis de esta definición, destacando los siguientes aspectos: 

ƒSe trata de un proceso sistemático; es decir, la evaluación debe ser un proceso 

racionalmente planificado como parte del desarrollo de la enseñanza, de forma que 

no debe entenderse como algo aislado, ni improvisado, ni desconectado del diseño y 

desarrollo de la docencia. 

ƒ…de indagación y comprensión de la realidad educativa; en este sentido, el 

elemento fundamental  radica en  el acercamiento a  la  realidad  para conocerla 

adecuadamente y comprenderla, de forma que no puede darse una evaluación de 

calidad si no se sustenta sobre un grado de comprensión suficiente de la situación 

educativa de lo evaluado. 

ƒ…que pretende la emisión de un juicio de valor sobre la misma; finalmente se 

requiere emitir un juicio de valor, basado en criterios objetivos u objetivables, se 

(4)

evaluación educativa es el consenso intersubjetivo que pueden manifestar expertos 

en educación acerca de la calidad de los fenómenos educativos evaluados. 

ƒ…orientado a la toma de decisiones; es la base necesaria para poder tomar 

decisiones –de cualquier tipo, sean de mejora (evaluación formativa) o de rendición 

de cuentas (evaluación sumativa)‐.  

ƒ…y la mejora; sólo puede entenderse que una evaluación es de calidad, si permite 

identificar no sólo los elementos que requieren mejora, sino el cómo dinamizar el 

proceso de mejora o innovación, es decir, el carácter formativo se identifica como 

un componente fundamental para cualquier evaluación. 

     

En cuanto a las dimensiones con base en las cuales se clasifica a la evaluación 

educativa, retomamos la referida por Jornet, Sánchez  y Leyva (2009) la cual se sitúa en el 

análisis de las cuestiones clave que guían cualquier plan de evaluación, y que por ello, 

orientan  los  procesos  de  la  planificación  y  diseño.    Esta  clasificación,  aunque 

originalmente  fue  realizada  con  objeto  de  identificar  una  tipología  de  planes  de 

evaluación de docencia de educación superior, ha sido aplicada y adaptada a diferentes 

situaciones, es generalizable y se adapta al esquema conceptual anteriormente expuesto.    

La propuesta incluye otras dimensiones que hemos denominado transversales las 

cuales se consideran complementarias porque refieren a las posibles especificaciones de 

los escenarios y situaciones educativas en los que se desarrolla la intervención educativa. 

De esta clasificación retomaremos por ahora, la dimensión que hace referencia a la unidad 

de análisis a la cual se dirige el proceso evaluativo. ¿Qué se evalúa o pretende evaluar? Las 

unidades identificables como referencia de los diversos procesos son: 

‰ Las personas. En este epígrafe se pueden diferenciar evaluaciones referidas a alumnos 

o estudiantes –de cualquier nivel educativo‐, profesorado y figuras o agentes de la 

educación (directores escolares, coordinadores académicos, orientadores educativos, 

supervisores…). 

‰ Las  organizaciones  educativas.  Las  cuales  se  pueden  clasificar  como  formales 

(sistemas educativos, niveles y/o modalidades educativas, instituciones escolares –de 

educación básica, media superior o superior); no formales (programas sociopolíticos 

de  actuación  formativa  laboral,  social,  económica,  empresarial),  instituciones  de 

formación para la empresa, entre otras. 

‰ Los elementos materiales de la intervención educativa. Se incluyen aquí todos los 

elementos en que se materializa la organización educativa, tales como los proyectos 

educativos, los curricula o planes de estudio, programas de intervención educativa a 

cualquier nivel tanto del ámbito educativo como empresarial o social; y materiales 

(5)

 

Para el propósito de este trabajo, nos ubicamos en la evaluación de personas, de 

manera  específica  en  la evaluación  del  aprendizaje  de  alumnos  o  estudiantes, esta 

primera definición nos brinda un primer paso para establecer la planeación del proceso 

evaluativo ya que orienta en gran medida la metodología de trabajo. Ahora bien se 

requiere contestar otras preguntas tales como ¿qué evaluar?, es decir qué aspectos o 

rasgos del aprendizaje vamos evaluar; el ¿para qué?, es decir, la finalidad y con ello el uso 

que se hará de los resultados de la evaluación. La definición del objetivo de la evaluación 

guiará otras fases de la planeación y desarrollo del proceso, tales como el diseño y 

desarrollo de técnicas e instrumentos de obtención y análisis de la información, así como 

el establecimiento de  un  marco que permita interpretar esta información, para dar 

sustento a la emisión de juicios y por lo tanto a la toma de decisiones más adecuadas.   

La elección de un tipo determinado de evaluación depende de los objetivos de la 

misma, los cuales a su vez son subsidiarios de una perspectiva psicoeducativa, en virtud de 

la cual la evaluación adquiere un sentido específico (Miras y Solé,  1991). El marco 

psicoeducativo  que  se  toma  como  referencia  para  interpretar  la  enseñanza  y  el 

aprendizaje, determina en gran medida tanto la información que es necesario obtener, 

como el tipo de juicios que se emitan y la naturaleza de las decisiones que se adopten.   

El enfoque actual que hemos revisado del concepto de evaluación, en el caso 

específico de la evaluación del aprendizaje, implica que no debemos limitarnos al ámbito 

de los objetivos más fácilmente contrastables, porque se perdería de vista la importante 

influencia de estrategias intelectuales y de procesos de pensamiento subyacentes a las 

tareas específicas, factores que nos permiten explicar causalmente el origen del éxito o 

fracaso del alumno orientando la intervención apropiada a cada causa detectada; sólo así 

la evaluación cumple su función de perfeccionamiento y mejora del proceso educativo.    

Para  determinar  la  finalidad  de  un  proceso  de  evaluación  de  aprendizaje, 

revisaremos  ahora  algunos  conceptos  que  han  dado  origen  a  una  tipología  de  la 

evaluación del aprendizaje, los cuales nos servirán para orientar la selección de técnicas y 

la construcción de instrumentos que recuperen la información necesaria y suficiente para 

sustentar el proceso evaluativo.   

En el esquema presentado en la figura 1, Casanova (1998, 2007) representa la 

clasificación de la evaluación del aprendizaje en función de dimensiones tales como la 

funcionalidad u objetivo de la misma, la temporalidad en la cual se sitúa el proceso, el 

normotipo o tipos de referencias para la interpretación de los resultados de la evaluación; 

y finalmente la dimensión de los agentes, es decir quiénes van a emitir los juicios de valor.    

El normotipo se refiere a la clasificación de los tipos de referencias o criterios que 

subyacen a las  interpretaciones,  en  términos de si  tales referencias  o criterios  son 

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nomotética, cuyo referente es externo, puede ser referida a una norma la cual depende 

de la población o grupo del cual forma parte el sujeto evaluado, o bien a un criterio 

establecido en algún programa educativo formal. Cuando la referencia es normativa, nos 

permite la comparación del rendimiento de cada alumno con respecto al logrado por el 

grupo, entonces es común escuchar que tal alumno tiene un rendimiento superior al 

rendimiento promedio de su grupo; o bien que un grupo específico está una desviación 

estándar por debajo del promedio nacional o estatal, ya que generalmente la norma 

representa la media de la población evaluada y los puntajes de cada persona o grupo 

evaluado pueden distribuirse en torno a esta media en una distribución normal. Si la 

referencia empleada es criterial, la interpretación es independiente del nivel logrado por 

el grupo o población a la cual pertenece el alumno o persona evaluada, en este caso el 

interés se centra en determinar el nivel de competencia del alumno con respecto a uno o 

más estándares previamente fijados.   

 

        Nomotética   Normativa 

Por su normotipo        Criterial 

        Ideográfica 

 

        Diagnóstica 

Por su funcionalidad  Formativa 

        Sumativa 

       

        Inicial 

Por su temporalidad  Procesual 

        Final 

       

        Autoevaluación 

Por sus agentes    Coevaluación 

        Heteroevaluación 

 

Figura 1. Tipología de la evaluación del aprendizaje   

 

Por otra parte si lo que se requiere es conocer la evolución de cada alumno a lo 

largo de su proceso educativo, el criterio contra el cual comparar su ejecución es interno y 

es  lo  que  se  denomina evaluación  ideográfica;  la cual  nos  permite  determinar  los 

progresos que ha realizado cada alumno con respecto a su propia ejecución, en otros 

cursos o momentos de un curso y comparar con ellos las nuevas adquisiciones. Esta 

historia personal o individualizada resulta esclarecedora respecto a las causas de cada 

situación, en un momento dado y permite proyectar su posible evolución en el futuro, así 

como diseñar un proceso de intervención adaptado y con garantías de efectividad.    

Los  ejemplos  de  su  utilidad  son  especialmente  evidentes  en  programas  de 

educación  especial,  o  de preescolar;  también  en  programas  de  educación  física en 

(7)

niveles mínimos de condición física presentados para poder iniciar el programa. En cada 

caso será necesario establecer un proceso fino de evaluación diagnóstica para determinar 

los niveles actuales de rendimiento y con base en ellos establecer un plan de intervención 

acorde a las capacidades de cada alumno para después en un proceso de evaluación 

continua comparar el rendimiento del alumno longitudinalmente verificando sus avances 

sin comparar su desempeño contra criterios externos a él mismo.   

  La dimensión de funcionalidad se refiere a la función que cumplirá el 

proceso evaluativo respecto al alumno, determina el uso que se hará de los resultados del 

mismo,  generalmente  en  la  bibliografía  se  encuentra  ligada  a  la  dimensión  de 

temporalidad. De acuerdo con la naturaleza de la evaluación como actividad proyectada 

sobre  todos los componentes del proceso didáctico,  las  decisiones  tanto  iniciales o 

diagnósticas, como continuo‐formativas y finales, se proyectarán sobre la misma función 

docente, la metodología, los recursos y las circunstancias contextuales. Sólo a través de la 

evaluación sistemáticamente  utilizada  y  aprovechada  es factible  transitar  con  cierta 

seguridad tanto en los procesos de planeación como de desarrollo del proceso educativo.  

La evaluación se relaciona con la planeación y la ejecución como parte de un todo 

absolutamente integrado.    

La  evaluación  inicial  o  diagnóstica  proporciona  información  acerca  de  los 

conocimientos  y  las  habilidades  previas  del  sujeto.  Debe  considerarse  siempre  en 

términos  de  su  utilidad  para  facilitar  adaptaciones  constructivas  de  los  programas 

educativos a los individuos. En este sentido cumple con la función reguladora que asegure 

que las características del sistema se ajusten a las de las personas a quienes se dirige; es 

decir  que va a servir  de  base para  adoptar decisiones  relativas a la realización de 

actividades de apoyo, específicamente orientadas a la superación de problemas que 

presente el alumno, o bien dará lugar a modificaciones específicas en otros componentes 

de la enseñanza en función de los problemas detectados.   

La  evaluación  formativa  o  procesual  cumple  una  función  reguladora  de  los 

procesos de enseñanza y de aprendizaje lo cual nos permite llevar a cabo ajustes y 

adaptaciones de manera progresiva durante el curso porque se centra más que en los 

resultados del aprendizaje en los procesos que se ponen en juego para el logro de tales 

resultados. Sólo centrados en los procesos podremos identificar áreas de oportunidad 

para poder ofrecer una retroalimentación apropiada a los estudiantes, de manera que 

ellos sepan qué es aquello que deben hacer o ajustar de su proceso para alcanzar los 

resultados  esperados.  Una  estrategia  de  evaluación  formativa  requiere  un  marco 

conceptual que precise y justifique los:   

ƒ Los procesos implicados en la solución de diversas tareas (análisis de tareas)  ƒ Las dificultades presentadas por la mayoría de los alumnos en el aprendizaje   ƒ Métodos y técnicas para obtener información de los procesos implicados (métodos 

(8)

ƒ Principios  de  interpretación  de  esta  información  mediante  marcos  teóricos 

apropiados 

ƒ Estrategias de retroalimentación oportuna a los alumnos 

ƒ Pasos a seguir en la adaptación de estos procesos de aprendizaje    

La evaluación final o sumativa constituye un balance general de los conocimientos 

adquiridos  o de las  competencias  desarrolladas después  de  que se  ha  operado  un 

programa de intervención educativa, se centra en los resultados del aprendizaje; es decir 

que se orienta a verificar el cumplimiento de los objetivos y estándares previamente 

determinados en el programa, y por lo tanto nos permite emitir un juicio de acreditación 

académica. Tal función de control, obliga a que el tipo de evaluación sea criterial en 

cuanto a su normotipo. Adicionalmente posibilita la comparación de grupos y la conexión 

entre  niveles  secuenciados,  por  lo  que  exige  un  espectro  amplio  de  conductas 

representativas y significativas del aprendizaje alcanzado. La información cuantitativa 

proporcionada por la evaluación sumativa, permite además cumplir con la función de 

control y acreditación del aprendizaje, imprescindible para la planeación y sistematización 

de la práctica educativa.   

Una reflexión relativa a la dimensión de funcionalidad es la relativa a los procesos 

mixtos; es decir, en los que se combinan consecuencias de ambos tipos en la evaluación ‐

se identifican recomendaciones de mejora, al tiempo que se utiliza la información para 

apoyar una decisión de carácter sumativa‐. Cualquiera de las finalidades implica toma de 

decisiones en cuanto a la intervención educativa. Desde la diferenciación realizada por 

Scriven (1967), los extremos de esta dimensión sumativo vs. formativo, se han tomado 

como elementos excluyentes. Desde la posición de Jornet, Sánchez y Leyva (2008), no se 

pueden entender totalmente así. Si asumimos a la educación como un proceso que se da a 

lo largo de toda la vida de la persona y en diferentes escenarios y situaciones educativas, 

es cierto que la intervención educativa estará acompañada por procesos evaluativos en 

los que se producen tanto actos orientados a la rendición de cuentas como otros dirigidos 

a la mejora.  

En relación con la tipología en función de los agentes, Casanova (2007) refiere que 

la autoevaluación se produce cuando el sujeto evalúa sus propias actuaciones, es un tipo 

de evaluación que toda persona realiza a lo largo de su vida; en el caso que nos ocupa, es 

de suma importancia que el alumno realice de manera continua ejercicios de valoración 

de su aprendizaje, de manera que le sea posible identificar aspectos que debe mejorar. En 

la medida en que un alumno logre contrastar sus avances contra estándares de actuación 

establecidos, podrá identificar áreas de mejora, con lo cual estará en condiciones de 

regular su aprendizaje hacia el logro de competencias útiles para su desarrollo social y 

profesional. 

La coevaluación, la describe como la evaluación mutua, conjunta de una actividad 

(9)

después de una serie de actividades didácticas, los participantes tanto alumnos como el 

profesor evalúen ciertos aspectos que consideren importantes de tal actuación conjunta. 

Generalmente tras un trabajo en equipos, de manera natural, cada uno valora lo que le ha 

parecido más interesante de los otros, por ejemplo se puede valorar si las actividades 

resultaron atractivas, si el contenido del trabajo realizado es pertinente, si el nivel de 

colaboración facilitó el logro de los objetivos, etc.; es muy importante en la conducción de 

estos procesos de coevaluación pedir a los alumnos que se centren en la valoración tanto 

de los aspectos positivos o que ellos consideren como los más destacados, como en 

aquellos que es necesario trabajar más para mejorar la calidad del trabajo desarrollado en 

conjunto. 

  La heteroevaluación consiste en la evaluación que realiza una persona 

sobre el trabajo, actuación o rendimiento de otra persona. Es aquella que habitualmente 

hace el profesor de sus alumnos. Dado que es un proceso importante e imprescindible de 

control en los esquemas y modelos educativos vigentes, rico por los datos y posibilidades 

que ofrece, delicado por el impacto que tiene en las personas evaluadas, y complejo por 

las dificultades técnicas que supone la emisión de juicios de valor válidos y objetivos; es 

que estamos proponiendo esta guía práctica para profesores. 

Como nota complementaria a esta propuesta de tipología de Casanova (2007) es 

importante  señalar  que  los  elementos  sistémicos  y  holistas  que  se  integran  en  la 

concepción de la educación, apuntan a que la finalidad de los procesos puede ser 

diferente según se analice desde una u otra unidad de análisis.  Por poner un ejemplo; una 

prueba de selección o admisión constituye sin duda alguna una evaluación sumativa para 

la persona que debe superarla, pero –desde determinados modelos de gestión educativa‐ 

puede entenderse como un acto orientado a la selección de estudiantes con el fin de 

asegurar unos niveles mínimos de competencia en aquellos que son admitidos, de manera 

que puede formar parte de una orientación dirigida a la mejora de la gestión de la 

institución.   Este ejemplo ilustra que la finalidad depende del plano de la intervención 

desde el que se analice, en relación a la unidad a que se impute (estudiante o institución), 

y del modelo de gestión que la utilice. Por ello, la catalogación en los extremos de este 

continuo siempre se debe entender referida a la unidad objeto de análisis y como un 

indicador de la tendencia dominante en la finalidad del proceso evaluativo. 

Una recomendación especialmente útil para la planeación del proceso evaluativo, 

es el reconocimiento de lo que Jornet y Leyva (2008) definen como las dimensiones 

transversales, ya que son las que identifican características del escenario y situación 

educativa en que se desarrolla la intervención, tales dimensiones se refieren al grado o 

nivel educativo, la edad de los estudiantes (adultos, adolescentes o niños); la modalidad 

de  entrega  ‐presencial  o  en línea‐;  entre otros.  La  multidisciplinariedad, junto  a  la 

variabilidad y diversidad del objeto de estudio en ciencias de la educación, y la evidencia 

(10)

han ido abriendo los marcos de referencia en que sustentar el análisis de las diversas 

unidades objeto de evaluación.  

La comprensión de la realidad con el fin de intervenir sobre ella, requiere de 

aproximaciones muy diferenciadas en cuanto al grado de formalización del conocimiento. 

En el caso de la evaluación del aprendizaje, a un nivel macroanalítico, existe un mayor 

desarrollo teórico  que en el  de  las organizaciones educativas. Asimismo, hay zonas 

disciplinares de la evaluación de la educación, en cada una de las unidades objeto, que 

tienen mayor tradición y desarrollo que otras. Por ejemplo, el desarrollo teórico en el 

ámbito de las aptitudes es mayor que en el de las habilidades sociales o que en el 

rendimiento. Este desarrollo teórico‐metodológico desigual ‐en un momento en el que ha 

sido muy importante la penetración de los movimientos de calidad en diversas áreas de 

las Ciencias Sociales‐, así como un planteamiento epistemológico más flexible, ha tenido 

como  consecuencia  que  los  referentes  acerca  de  la  calidad  de  los  procesos  de 

intervención se incluyan como elementos que orientan la identificación de los criterios de 

interpretación de los procesos evaluativos (Jornet, Sánchez y Leyva, 2008).  

A manera de resumen de este muy breve marco teórico, evaluar el proceso 

educativo que implica a la enseñanza y al aprendizaje, significa interpretar los resultados 

obtenidos de la actividad que conjunta a profesores y alumnos en cuanto al logro de los 

objetivos  de  la  educación, sean  éstos referidos a conocimientos o al  desarrollo de 

competencias, además de que la evaluación del aprendizaje como proceso sistemático 

mediante el cual se recoge información acerca del aprendizaje del alumno, permite no 

sólo mejorar ese aprendizaje y detectar elementos para formular un juicio acerca del nivel 

alcanzado, sino que también informa acerca de la calidad del aprendizaje logrado y de lo 

que el alumno es capaz de hacer con ese aprendizaje, aspecto especialmente útil para el 

enfoque orientado al desarrollo de competencias. 

Como proceso sistemático podemos considerar a la evaluación como una serie de 

actividades planeadas con suficiente anticipación que responden a intenciones claras y 

explícitas y que guardan una relación estrecha y específica con el programa escolar, con 

las actividades de enseñanza y de aprendizaje y con las circunstancias en que se dan esas 

actividades.  Las  características  del  aprendizaje,  las  posibilidades  del  profesor  y  las 

circunstancias en que ha de desarrollarse la evaluación, determinan cual es la estrategia 

más adecuada, o simplemente posible, y a que nivel de rigor o complejidad puede 

llegarse. Lo que es realmente indispensable, es que el juicio de evaluación no se base en 

impresiones  subjetivas,  situaciones  excepcionales  o  aisladas,  ni  en  información 

insuficiente, irrelevante o accesoria. 

Además de la estrategia de recogida y análisis de la información, los cuerpos 

colegiados o academias deben establecer los estándares de ejecución esperados como 

resultado del análisis y discusión de lo que persiguen los programas de intervención, 

(11)

estándares deben ser difundidos entre los estudiantes, de manera que el proceso de 

evaluación sea transparente, justo y equitativo, sólo así podrá ser útil para apoyar la toma 

de decisiones de todos los usuarios: los propios estudiantes, los profesores y académicos 

tanto a nivel individual como colegiado, y para aquellos que asumen actividades de 

dirección en los centros escolares, lo cual en suma representa “la creación de una cultura 

(12)

2. Planeación de la Evaluación del Aprendizaje 

 

Resulta evidente bajo la perspectiva anteriormente señalada, que un proceso 

evaluativo requiere de una fase de planeación la cual de acuerdo con estándares de 

calidad en la elaboración de pruebas educativas y psicológicas (APA, 1999) debe ser 

realizada por academias o grupos colegiados de profesores de una institución educativa ya 

sea que estos grupos se organicen por materia, semestre o por área curricular específica 

del plan de estudios. Un proceso de planeación de la evaluación requiere que tales 

academias o grupos colegiados conozcan el perfil de egreso y el plan de estudios o 

estructura curricular que guía y organiza las diversas materias o asignaturas, ya que 

deberán realizar un análisis de cómo contribuyen los programas de tales materias o 

asignaturas al logro de las competencias expresadas en el perfil de egreso.    

Este ejercicio de  discusión  y análisis colegiado servirá para llegar a acuerdos 

respecto a qué evaluar, es decir que deberán decidir cual es la información de desempeño 

de los estudiantes que sirva de sustento para hacer inferencias acerca de los procesos y 

resultados de aprendizaje esperados, así como los niveles mínimos de desempeño o 

competencia que se exigirán de los alumnos. Para una revisión de lo que implica la 

evaluación de competencias revisar el apunte de Evaluación de Competencias de Leyva 

(2009). Una vez definido el qué evaluar, deberán decidir el para qué evaluar, es decir la 

finalidad de la evaluación y el uso que se hará de los resultados del proceso, también 

deberán  llegar  a  acuerdos  acerca  de  cuáles  son  las  técnicas  e  instrumentos  más 

apropiados de recogida y análisis de la información y de cómo conviene interpretar los 

resultados.   

Antes  de  iniciar  cualquier  acción,  es  indispensable  hacer  las  especificaciones 

pertinentes, para después seleccionar los materiales que tengan congruencia con el plan 

preconcebido. El desarrollo del esquema requiere una detallada consideración de los 

objetivos,  enfoques  y  contenidos  de las  unidades de  instrucción  que  contienen  los 

programas de estudio. Un procedimiento recomendado por Gronlund   (1982)   es el de 

desarrollar una tabla de especificaciones, seguida de amplias categorías que pueden ser 

subdivididas de acuerdo con la naturaleza de la instrucción y la complejidad de sus 

finalidades, para asegurarnos que el campo ha sido adecuadamente considerado tanto en 

los contenidos como en el tipo de conducta que se deberá manifestar o utilizar, dado que 

de esta fase del proceso depende la validez de constructo y contenido del proceso 

evaluativo.   

La  tabla  de  especificaciones  reúne  información  que  nos  permite  verificar  la 

congruencia interna del proceso evaluativo; ya que como resultado del análisis y discusión 

colegiada de los profesores, se redactarán indicadores de aprendizaje que en su conjunto 

reúnan  la  evidencia  suficiente  del  desarrollo  de  competencias  y  del  grado  de 

(13)

asignaturas. Una expresión adecuada del enunciado de cada indicador de aprendizaje, 

debe comprender tres elementos: a) la conducta o ejecución específica que debe exhibir 

el estudiante, la cual se relaciona directamente con el proceso o resultado de aprendizaje 

a inferir; b) las condiciones en que deberá manifestarse tal conducta o ejecución, y c) el 

estándar o norma de ejecución aceptable.   

La educación formal, se guía por procesos claramente organizados por un currículo 

o plan de estudios y programas de estudio de las asignaturas o materias que integran las 

diferentes líneas curriculares del plan; por lo que podemos partir de los objetivos y de los 

contenidos de cada una de las unidades de instrucción desglosadas por temas y subtemas 

en el caso de planes diseñados por objetivos; o bien las competencias a lograr junto con 

sus componentes declarativos, procedimentales y actitudinales. Cuando estos no existen o 

no están actualizados, se debe iniciar desde un perfil referencial de validez, con el 

subsecuente desglose de objetivos y contenidos necesarios para especificar lo que se 

desea evaluar.   

Una  forma  apropiada  de  hacer  un  plan  detallado  de  evaluación  o  tabla  de 

especificaciones  consiste  en  redactar,  por  cada  unidad  temática  del  programa,  o 

competencia, una serie de indicadores específicos que se aceptarán como evidencia de 

que se han logrado los resultados de aprendizaje propuestos, en el nivel de profundidad 

deseado. Para elaborar esta tabla de especificaciones es conveniente el uso de algún 

sistema de clasificación de tales indicadores de aprendizaje de acuerdo con el grado de 

profundidad y alcance que se espera lograr en cada programa, cuidando que el enfoque y 

propósito  general  de  la  materia  o  asignatura  en  cuestión,  quede  adecuadamente 

representado, para lo cual se recomienda el uso de una taxonomía.    

Para esta parte del diseño se recomienda una taxonomía de objetivos educativos 

acorde con los descubrimientos más recientes en materia de procesos implicados en el 

aprendizaje. Para tal propósito se realizó una revisión y análisis de diversas taxonomías en 

la literatura especializada. Entre las más conocidas se encuentran las publicadas por 

Bloom (1956), Gagné (1972), Tuckman (1979), Merril (1994), Haladyna (1997), Marzano 

(2000,  2006);  aunque  existen  otros  enfoques  diferentes  o  complementarios.  Como 

resultado  de tal revisión, para esta guía práctica propongo utilizar la taxonomía de 

Marzano  (2000,  2006)  la  cual  ha  resultado  ser  útil  y  congruente  con  los  modelos 

educativos actuales basados en competencias tanto de nivel medio superior como en 

diversas carreras de educación superior.   

Marzano desarrolla su propuesta, a partir de un análisis de la taxonomía de Bloom, 

principalmente de sus debilidades. Para su integración, rescata aquellos aspectos aún 

vigentes de la taxonomía publicada por Bloom en 1956, incorporando los avances de los 

más de 40 años posteriores a su publicación. Cabe hacer un paréntesis y señalar cuáles 

son las críticas más comunes a la taxonomía de Bloom, y en que consisten; una de ellas es 

que se sustenta en una concepción del aprendizaje a un nivel unidimensional, asumiendo 

(14)

cognoscitivo, otra crítica relacionada con este constructo, es acerca de la estructura 

jerárquica que presupone que aquellos niveles subordinados involucran menor nivel de 

complejidad  de  los  procesos  cognoscitivos  inherentes.  Ambas  características  de  la 

taxonomía no se pueden sostener desde los descubrimientos actuales de investigación 

básica de los procesos cognoscitivos en el hombre (Furst, 1994).   

Estas críticas se sustentan en el principio básico de que la dificultad de un proceso 

mental es una función de al menos dos factores: la complejidad inherente al proceso en 

términos de los pasos involucrados en el procesamiento de la información  y en el grado 

de familiaridad con el proceso. La complejidad de un proceso mental es invariante, es 

decir que el número de pasos y sus relaciones no cambian, no obstante la familiaridad con 

el proceso puede cambiar a lo largo del tiempo. A mayor familiaridad con un proceso se 

asocia un menor tiempo de ejecución y una mayor facilidad en la misma. En consecuencia 

no es conveniente ordenar jerárquicamente los procesos mentales en función de su 

complejidad, resulta más efectivo ordenarlos en términos de control, ya que actualmente 

sabemos que algunos procesos ejercen un control sobre la operación de otros procesos.    

El modelo teórico en que se sustenta la taxonomía, es propiamente una teoría del 

pensamiento humano, y no una estructura como en el caso del sustento de la taxonomía 

de Bloom. Técnicamente los modelos y las teorías son sistemas que permiten predecir 

fenómenos, mientras que una estructura representa conjuntos organizados de principios 

que describen características de un fenómeno dado pero no necesariamente permiten la 

predicción del fenómeno. La propuesta de Marzano (2000, 2006) consta de tres sistemas 

de conocimiento interrelacionados: self‐system o sistema de autoconciencia, que integra 

autoeficacia y motivación; el sistema metacognitivo y el sistema cognoscitivo.    

a) El sistema denominado self‐system consiste en una red de creencias y metas 

interconectadas  que  permiten  emitir  juicios  acerca  de  la  conveniencia  de 

involucrarse en una nueva tarea. Este sistema es también un primer determinante 

de la motivación que uno desarrolla frente a la tarea. Si una tarea se considera 

como relevante o importante, si la probabilidad de éxito para resolverla es alta y si 

existe  algún  efecto  positivo  asociado  a  ella,  el  individuo  estará  motivado  a 

comprometerse con la tarea.  

b) El sistema metacognitivo  actúa una vez que la  tarea  se ha  seleccionado,  es 

responsable de establecer metas relacionadas con la nueva información y de 

diseñar  estrategias  para  alcanzar  las  metas.  Una  vez  activado  el  sistema 

metacognitivo interactúa de manera continua con el sistema cognoscitivo. 

c) El  sistema  cognoscitivo  cuya  función  es  propiamente  el  procesamiento  de 

información  fundamental para  el logro de la tarea, es  el responsable de las 

operaciones  analíticas  tales  como  hacer  inferencias,  comparar  y  clasificar 

información entre otras.   

Esta  teoría  de  aprendizaje,  permite  el  diseño  de  un  sistema  jerárquico  del 

(15)

nivel de control de los procesos involucrados. En términos del flujo de información, el 

procesamiento de la información siempre inicia con el sistema de autoeficacia, prosigue 

con el sistema metacognitivo y finaliza con el sistema cognoscitivo, es decir que los tres 

sistemas representan una organización jerárquica en términos del flujo de la información.  

Además de que el estatus de los diversos factores dentro de un sistema controla el estatus 

de los diferentes factores dentro de los demás sistemas.    

Por  ejemplo  si  dentro  del  sistema  de  autoeficacia  no  existen  creencias  que 

concedan importancia a la tarea, o se piensa que tiene pocas probabilidades de lograr una 

ejecución aceptable, el individuo no se involucrará en la tarea o su nivel de compromiso 

será mínimo o de baja motivación. Además, aún si la tarea se percibe como importante y 

el sujeto piensa que puede realizarla, pero el sistema metacognitivo no establece metas 

claras o no existe un monitoreo efectivo, la ejecución de la tarea puede fallar. Finalmente 

aún cuando funcionen bien todas las operaciones de los dos primeros sistemas, pero el 

procesamiento de la información dentro del sistema cognoscitivo no opera efectivamente, 

la tarea no se completará.   

Adicionalmente estos tres sistemas también tienen una jerarquía relativa al nivel 

de  conciencia  requerida  o  recursos  de  procesamiento  conciente  para  controlar  la 

ejecución. Es decir que en el sistema de autoeficacia los procesos para establecer la 

relevancia, eficacia y motivación hacia la ejecución de una tarea, representan un nivel de 

introspección y pensamiento conciente mayor que aquel involucrado en los procesos 

metacognitivos de establecimiento de metas y monitoreo conciente. Finalmente en el 

sistema cognoscitivo, los procesos de utilización de la información son los que requieren 

mayor grado de pensamiento conciente en su ejecución, seguidos de los de análisis, 

comprensión y por último los de recuperación que pueden darse de manera automática.  

 

 

En el caso de la elaboración de pruebas educativas realizadas a partir de reactivos 

de opción múltiple, para evaluación sumativa, una vez que se redacten los indicadores de 

aprendizaje acordes a los objetivos o competencias que se desea evaluar, se deben 

realizar ponderaciones por área, ya que la tabla de especificaciones cumple una doble 

función: a) sirve de guía a los redactores de reactivos acerca de la naturaleza de la 

evidencia  que se desea recuperar  para verificar si el sujeto evaluado tiene  el nivel 

requerido de conocimientos o competencias y b) permite obtener validez de contenido y 

constructo al verificar la congruencia entre los reactivos elaborados y los indicadores de 

aprendizaje  planteados.  Adicionalmente  la  ponderación  nos  indica  el  esquema  de 

muestreo más apropiado para evaluar el universo de conocimientos y habilidades con 

base en un análisis de relevancia, garantizando que tal muestreo sea representativo para 

poder emitir juicios válidos a partir de los resultados de la aplicación de las pruebas.   

En la tabla 1, se presenta un resumen de la taxonomía que Marzano publicó en 

2000 la cual mantiene en la segunda edición publicada en 2006, con una descripción de 

(16)

Tabla 1. Taxonomía de Objetivos Educativos 

Los tres sistemas de pensamiento 

  Descripción de los objetivos 

Nivel 6: Self‐System 

Examinando relevancia  Identifica la importancia del conocimiento y el razonamiento que subyace a su 

percepción 

Examinando eficacia   

Identifica las creencias acerca de su habilidad para mejorar su competencia o 

comprensión del conocimiento y el razonamiento que subyace a esta percepción 

Examinando respuesta 

emocional 

Identifica respuestas emocionales al conocimiento y las razones de estas respuestas 

Examinando motivación  Identifica su nivel de motivación para mejorar su competencia o comprensión 

relativa al conocimiento y las razones de este nivel de motivación  Nivel 5: Sistema de Metacognición 

Especificación de metas  Establece un plan de metas relativas al conocimiento 

Monitoreo de procesos  Monitorea la ejecución del conocimiento 

Monitoreo de Claridad  Determina el grado en el cual tiene claridad acerca del conocimiento 

Monitoreo de exactitud  Determina el grado de exactitud del conocimiento  Sistema Cognoscitivo 

Nivel 4: Utilización del conocimiento 

Toma de decisiones  Usa su conocimiento para tomar decisiones o puede tomar decisiones acerca del uso 

de su conocimiento 

Solución de problemas  Usa su conocimiento para resolver problemas o puede resolver problemas acerca de 

su conocimiento 

Cuestionamiento 

experimental 

Usa su conocimiento para generar y probar hipótesis o genera y prueba hipótesis 

acerca de su conocimiento 

Investigación  Usa su conocimiento para conducir investigaciones o puede conducir investigaciones 

acerca del conocimiento  Nivel 3: Análisis 

Empate  Identifica importantes similitudes y diferencias entre el conocimiento 

Clasificación  Identifica categorías superordinadas y subordinadas relacionadas con el 

conocimiento 

Errores de análisis  Identifica errores en la presentación o uso de la información   

Generalización  Construye nuevas generalizaciones o principios basados en el conocimiento 

Especificación  Identifica aplicaciones específicas o consecuencias lógicas del conocimiento  Nivel 2: Comprensión 

Síntesis  Identifica la estructura base del conocimiento y las características o componentes 

críticos de los que no lo son. Extrae la esencia de la información generando una 

macroestructura. 

Representación  Reconoce características de información y crea un análogo simbólico de la 

información contenida en una macroestructura. La información puede ser procesada 

en dos modos primarios: lingüístico o de imágenes.  Nivel 1: Recuperación 

Recuerdo  Reconoce características de información, aunque no necesariamente entiende la 

estructura del conocimiento o puede diferenciar componentes críticos. 

Ejecución  Ejecuta un procedimiento sin errores significativos pero no necesariamente entiende 

(17)

En esta propuesta taxonómica, a diferencia de la propuesta publicada por Bloom, 

Marzano divide de manera clara el dominio del conocimiento y las operaciones mentales, 

al postular tres sistemas de pensamiento que operan con tres dominios de conocimiento. 

En la tabla 2, se presenta una síntesis de tales dominios del conocimiento con sus 

componentes, una  descripción  para  cada  componente y un  ejemplo.  Es  importante 

destacar que dentro de cada dominio, existe un orden jerárquico que tiene que ver con la 

complejidad de cada componente.  

   

Tabla 2. Componentes de los tres dominios de conocimiento 

Dominio de Información 

 Componentes  Descripción  Ejemplos 

Vocabulario  Significado de términos a un nivel 

general y muchas veces superficial. 

El significado del término 

“democracia” sin los detalles de sus 

implicaciones en diversos contextos. Hechos  Contienen información específica 

acerca de personas, lugares, cosas 

y eventos.  

Las características de un lugar: 

“Chetumal es la capital de Quintana 

Roo”. 

Secuencias de 

tiempo 

Eventos importantes que ocurren 

entre dos puntos en el tiempo. 

Los eventos que ocurren entre el 

inicio de una campaña política y las 

elecciones presidenciales en un 

país. 

Secuencias causa‐

efecto 

Involucran eventos que producen 

un producto o un efecto. 

Comúnmente los efectos tienen 

redes complejas de causas. 

Organización de secuencias causales 

de algún evento histórico. 

Secuencia de los procesos de 

división celular.   

     

Detalles 

Episodios  Eventos específicos que ocurren en 

un determinado tiempo y lugar, 

entre personas específicas y con 

secuencias de tiempo y causales 

particulares. 

Un debate político entre candidatos 

de los partidos políticos, previo a las 

elecciones presidenciales de un 

país. 

Ideas 

organizadas  

Generalizaciones  Son declaraciones de carácter 

general, representan abstracciones 

que identifican clases o categorías 

de personas, lugares o situaciones. 

El amor es una de las emociones 

humanas más poderosas.   

  Principios 

 

Tipos específicos de 

generalizaciones que se refieren a 

relaciones causales o 

correlacionales. 

Causal: La tuberculosis es producida 

por una bacteria denominada 

tubercle bacillus” 

Correlacional: Las ciudades con 

mayor densidad de población 

presentan índices de criminalidad 

(18)

Dominio de procedimientos mentales 

Componentes  Descripción  Ejemplos 

Reglas simples   Es el tipo más simple, consiste de 

una producción “si (una situación X)‐

entonces ejecuta la acción Y)” y se 

emplean en los pasos de algún 

procedimiento 

El procedimiento para realizar una 

resta entre dos números 

naturales. 

Algoritmos  Procedimientos mentales que 

normalmente no presentan variantes 

en su aplicación, tienen resultados 

específicos y un número específico 

de pasos. 

Obtener la media aritmética o la 

varianza de un grupo de datos.   

Habilidades 

Tácticas  Consisten en la producción de un 

patrón general en el cual se 

incorporan reglas generales, no hay 

un orden o número de pasos rígido. 

Interpretación de un gráfico que 

presenta una función entre 

variables. 

Procesos  Procedimientos 

macro 

Técnicamente se refieren a 

procedimientos más complejos con 

varios subcomponentes y que 

requieren alguna forma de 

administración y control. 

Elaborar un plan de 

mercadotecnia de algún producto 

o servicio. 

Dominio de procedimientos psicomotores 

Componentes  Descripción  Ejemplos 

Procedimientos 

básicos o 

fundamentales   

Estos procedimientos se desarrollan 

generalmente sin una instrucción 

formal, no obstante pueden 

mejorarse, por lo que pueden 

clasificarse como tipos de 

conocimiento en la medida en que 

son habilidades aprendidas. 

Fuerza estática 

Equilibrio corporal 

Velocidad de movimientos 

Velocidad de digitación 

Destreza digital 

Destreza manual 

Estabilidad, uniformidad y 

consistencia brazo‐mano 

Control, precisión   

 

Habilidades 

Combinaciones 

simples de 

procedimientos 

Involucra pasos de un procedimiento 

en el cual actúan procedimientos 

básicos en paralelo. 

Lanzar un tiro libre en basquetbol 

Procesos  Combinaciones 

complejas de 

procedimientos 

Conjunto organizado de 

procedimientos complejos para el 

logro de una meta específica.   

Extraer una pieza dental. 

Conducir un aeroplano en diversas 

condiciones climáticas y de 

visibilidad. 

Así los procesos mentales que subyacen a los sistemas de pensamiento interactúan 

de  diversas  maneras  con  los  tres  dominios  de  conocimientos,  los  cuales  pueden 

clasificarse en tres categorías generales: a) el dominio de la información ‐que se refiere al 

conocimiento declarativo‐; y aquel que se conoce como conocimiento procedimental: b) 

el dominio de procedimientos mentales y c) el de los procedimientos psicomotores. Dado 

que estos tres tipos de conocimiento son muy diferentes, resulta conveniente pensar en 

ellos como dominios sobre los que actúan los tres sistemas del pensamiento. 

(19)

 

Ejemplo 1. Tabla de especificaciones para evaluar habilidades lectoras 

Competencia para  la comunicación  escrita.       

Evidencia  necesaria  para  verificar  que  se 

desarrolló la competencia a evaluar. Se deben 

enunciar  tantos  indicadores  como  el  grupo 

colegiado determine que es suficiente. 

Niveles de 

complejidad 

sugeridos             

1.Recuperación  

2. Comprensión   

3. Análisis  

4. Utilización del 

conocimiento 

5. Metacognición 

6. Autoeficacia  Bloques o rasgos de 

competencias  

Indicadores de aprendizaje  1  

Dominio   Ponderación 

Identifica las ideas centrales de diversos tipos de 

textos  

  X      S. Causa‐

efecto 

50% 

Identifica el propósito de diversos tipos de 

textos 

    X        Episodio   

Diferencia los propósitos de diversos tipos de 

texto. 

    X        Generaliz . 

 

Relaciona ciertas ideas contenidas en el texto 

para obtener información que le permite 

comprobar hipótesis. 

      X     Proced. 

macro 

 

Elabora inferencias a partir de la comparación 

de distintas fuentes. 

      X     Proced. 

macro 

 

Reconoce sus aciertos y sus fallas en la 

comprensión de diversos tipos de texto. 

        X    Proced. 

macro 

 

Comprensión 

lectora de textos 

informativos, 

científicos y 

literarios tanto 

continuos como 

discontinuos.   

 

Reconoce sus intereses y gustos entre los 

diversos tipos de textos. 

      X  Proced. 

macro 

 

Selecciona las palabras adecuadas de acuerdo al 

contexto 

  X      Tácticas  30% 

Identifica el significado de palabras y 

expresiones a partir del contexto 

  X      S. Causa‐

efecto 

 

Aplica las metáforas de manera adecuada y 

acorde al contexto en diversas situaciones. 

    X        Proced. 

macro  Aplica adecuadamente las reglas de 

concordancia entre adjetivo y sustantivo y entre 

verbo y sustantivo 

      X     Algoritm. 

Aplica los tiempos verbales correctamente de 

acuerdo con el mensaje a comunicar 

      X     Algoritm. 

 

Precisión en el uso 

del vocabulario y en 

el uso de las 

estructuras 

lingüísticas en la 

comunicación 

escrita.       

Detecta sus errores gramaticales y semánticos 

en sus escritos. 

        X    Proced. 

macro 

 

Completa oraciones que emiten un mensaje 

claro y específico. 

  X      S. Causa‐

efecto 

20% 

Diferencia oraciones primarias y secundarias de 

un párrafo a partir de la intención comunicativa. 

    X        S. Causa‐

efecto 

 

Establece nexos entre los párrafos de un texto 

con una intención comunicativa clara y explícita.

    X        S. de 

tiempo  Jerarquiza en un orden lógico los elementos a 

comunicar (plan de redacción) 

      X     Proced. 

macro 

 

Redacción de textos 

informativos y 

científicos.   

 

Reconoce y corrige fallas detectadas en sus 

escritos. 

        X    Proced. 

macro 

100% 

 

(20)

Competencias en la  solución de  problemas mediante  el uso de las  Matemáticas     

Evidencia necesaria para verificar que se 

desarrolló la competencia a evaluar. Se 

deben enunciar tantos indicadores como el 

grupo colegiado determine que es 

suficiente. 

Niveles de complejidad 

sugeridos             

1.Recuperación  

2. Comprensión   

3. Análisis  

4. Utilización del 

conocimiento 

5. Metacognición 

6. Autoeficacia   

Bloques o rasgos de  competencias 

Indicadores de aprendizaje   

Dominio  Ponderación 

Aplica los algoritmos de las operaciones 

básicas en la solución de ejercicios con 

números enteros y fraccionarios. 

X      Algoritmo 

Aplica la jerarquía de las operaciones 

básicas con enteros y fracciones. 

  X      Algoritmo  Encuentra el mínimo común múltiplo y el 

máximo común divisor. 

  X      Reglas 

simples  Uso de las 

operaciones 

numéricas básicas.   

 

Identifica sus tipos de errores en la solución 

de operaciones con números enteros y 

fracciones. 

        X    Proced. 

macro 

20% 

Aplica las leyes de los exponentes en 

operaciones aritméticas. 

  X      Algoritmo  Convierte de la notación de radical a la 

notación de potencia 

  X      Algoritmo  Aplica las leyes de los radicales    X      Reglas 

simples  Identifica y corrige sus errores en la 

aplicación de las leyes de los exponentes. 

        X    Algoritmo   

Uso de las 

operaciones con 

potencias y raíces.   

 

Reconoce sus capacidades para el uso de 

operaciones con potencias y raíces. 

      X  Proced. 

macro 

20% 

Traduce los polinomios del lenguaje común 

al algebraico y viceversa. 

  X      Tácticas  Establece en forma algebraica las relaciones 

entre datos a través de polinomios. 

    X        Tácticas  Identifica términos semejantes en los 

polinomios 

  X      Reglas 

simples  Traducción y 

operaciones con 

polinomios   

 

Identifica el tipo de errores que comete en 

la traducción y establecimiento de 

relaciones entre los polinomios. 

        X    Tácticas 

20% 

Plantea mediante el lenguaje algebraico  un 

problema para su solución. 

    X        Tácticas  Establece relaciones entre variables de un 

problema mediante el lenguaje matemático.

    X        Proced. 

macro  Selecciona alternativas viables de solución a 

problemas planteados. 

      X      Proced. 

macro  Soluciona problemas mediante el uso de las 

matemáticas. 

      X      Proced. 

macro  Corrige las soluciones dadas a diversos 

problemas planteados mediante la 

identificación del tipo de error que cometió.

        X    Proced. 

macro  Solución de 

problemas mediante 

el uso de las 

matemáticas.   

Identifica sus intereses y gustos por las 

matemáticas y la solución de problemas. 

      X  Proced. 

macro 

(21)

3. Técnicas e instrumentos de recogida de 

datos para la evaluación formativa 

 

Para  la  evaluación  formativa,  se  recomienda  obtener  toda  la  información 

necesaria para regular el proceso educativo en el aula, por lo que se sugiere seleccionar 

entre las diversas técnicas disponibles para recabar la información necesaria acerca del 

progreso y dificultades que los alumnos enfrentan en el proceso de aprendizaje, así como 

desarrollar los instrumentos que resulten más apropiados para registrar y analizar dicha 

información.   

  Casanova  (1998,  2007)  presenta  un  paradigma  evaluador  para  la  evaluación 

formativa  centrado  en  técnicas  cualitativas  de  recogida  de  información,  el  cual  se 

representa en el esquema presentado en la figura 2. 

Figura 2. Paradigma de evaluación formativa

En el proceso de planeación de la evaluación una vez definido el propósito de la 

misma y los indicadores de aprendizaje a evaluar, se requiere decidir cuáles son las 

técnicas e instrumentos más apropiados a estos propósitos y al uso que se hará de los 

resultados del proceso evaluativo, si el propósito es formativo, se recomienda como lo 

señala Casanova (1998; 2007) un paradigma cualitativo que permita recoger información 

de los procesos, por lo que se requiere integrar diversas técnicas e instrumentos como 

parte de una estrategia que además permita la triangulación de fuentes de información 

(22)

No se trata sólo de reunir mucha información, se requiere tener una estrategia que 

permita integrar la información en un todo coherente que apoye la toma de decisiones 

continua y oportuna para ir ajustando la intervención educativa hacia el logro de los 

propósitos  o  desarrollo  de  las  competencias.  Para  plasmar  la  información  obtenida 

mediante las técnicas que se apliquen, es muy importante contar con instrumentos o 

registros adecuados a cada técnica para dar garantía de rigurosidad y sistematicidad. 

Figura 3. Instrumentos de registro de información   

 

Conviene  también una  revisión  a  la propuesta  de  Tenbrink  (1997)  relativa a 

técnicas e instrumentos para la evaluación de aspectos del desempeño que requieren la 

observación de procedimientos psicomotores en tiempo real, o bien la evaluación de los 

productos derivados del desempeño de alguna actividad y para la evaluación de actitudes 

y otros rasgos socio‐personales; aspectos implicados en el concepto de competencia 

(Leyva, 2009).    

Los instrumentos más comunes que sirven para observar de manera sistemática el 

rendimiento  y  la  ejecución  de  los  estudiantes,  así  como  aspectos  o  rasgos  socio‐

personales y de actitudes, son las listas de control, también llamadas listas de cotejo y las 

escalas de evaluación.  

Para la construcción de listas de control válidas, fiables y fáciles de usar se requiere:    

1. Especificar una ejecución o producto adecuado  

2. Enumerar las conductas o características más importantes para verificar si se 

producen 

3. Añadir cualquier error común  

4. Ordenar la lista de conductas o características en el orden en que se producen  

Figure

Tabla 1. Taxonomía de Objetivos Educativos  Los tres sistemas de pensamiento    Descripción de los objetivos  Nivel 6: Self‐System  Examinando relevancia  Identifica la importancia del conocimiento y el razonamiento que subyace a su  percepción  Examinando
Tabla 2. Componentes de los tres dominios de conocimiento  Dominio de Información 
Figura 2. Paradigma de evaluación formativa
Figura 3. Instrumentos de registro de información   

Referencias

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