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Revista de artes y letras: tomo XI, 1887

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(1)!/!. REVISTA DE ARTES Y LETRAS.

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(3) REVISTA DE. ARTES Y LETRAS. TOMO XI. SANTIAGO DE CHILE. OFICINA: CALLE DE. HUÉRFANOS, 1887. NÜM. 64-A.

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(5) mmmmmmmmmm?m^mmf. *ipi$EDES+. 'Continuación). IV. Dueños. Voltero. Serena. y. de. su. propia felicidad,. cuyo cielo transparente no divisaban ni la sombra de una nubécula, y exentos de todo cuidado por el porvenir, en. apasionados, cual de los dos más, de la causa del bien, jóvenes, ardientes y entusiastas, activos y diligentes por naturaleza y por hábito, no prolongaron largos días la fase de ocio de. se dieron pron todas sus fases la nueva es contemplar por fera de deberes que cumplir, de buena simiente que sembrar, de opimos frutos que cosechar, de vida, en fin,. to. ambos á. de. trabajo. ba á. su. luna de. miel; sino que. y de acción continua que el destino entrega. conversaciones, que siempre ardorosas protestas de amor, concluían empezaban por muchas veces, ya por rodar sobre asuntos literarios ó su. actividad; y. sus. científicos, ó sobre proyectos de obras de propaganda, ó de reformas. políticas. ó. religiosas..

(6) 6. REVISTA. # #. #. que, cansados de haber corrido por la playa, se habían sentado los j'óvenes esposos sobre un montículo de arena, desde el cual contemplaban absortos. Una tarde. en. y silenciosos el hermoso. espectáculo. de. una. puesta de. sol, interrumpió de pronto el silencio Serena, exclamando, mientras acariciaba la cabeza de Voltero, que reposaba en sus. faldas.. ¿Sabes, Voltero mío, que cuando contemplo des de aquí, exenta de cuidados y libre de recuerdos, este inefable espectáculo que diariamente nos regala nuestra bondadosa madre naturaleza, asábanme no sé qué extra ños temores de emprender ese viaje de que continua mente me hablas? Verdad que sólo así podré admirar los grandes monumentos que la mano del hombre ha levan tado y extasiarme ante las grandiosas maravillas de la naturaleza; pero en tanto que yo sea feliz ¿quién cuidará de mis ancianos padres? —. tu voluntad es la mía. repuso Voltero Yo ansio oír la palabra de los maestros que con sus in —. Bien mío. —. —. mortales obras han iluminado mi. inteligencia. y redimido. mi corazón, y ver, y paipar, y que tú veas y palpes tam bién los rastros de sangre, de miseria y de ignominia que ha dejado por doquiera la tiranía; pero si la satis facción de mis deseos hubiera de ma,. ella;. una. sola hora de. ya buscaré. toy cierto de mi. pecho. tu. aliento. este. en tus. temor. costarte una. y de zozobra,. brazos mi. sola. lágri. renuncio á. compensación. Tú,. es. ello, sabrás mantener vivo y encendido en odio inextinguile á los tiranos y avivar con. este,. santo. anhelo del bien. en. que. me. abraso..

(7) DE ARTES Y LETRAS. sí. ¡Ah! Voltero,. 7. replicó entusiasmada Serena. Eien sé que tu sed de justicia, de amor y de libertad no se calmará jamás mientras haya un desgraciado, un solo oprimido sobre la tierra; pero si alguna vez flaquea tu —. corazón ó dar. tu. nuevo. Eso. —. ánimo á. vigor. me. —. —. desfallece, yo sabré reanimar tu. tu. fe y. al. me. corazón.. basta, Serena. Pero. no. me. niegues,. conmigo á recorrer en breves días nuestra querida patria. Necesito conocer de cerca los males que la aquejan para emplear en su curación estas fuerzas que la política ha pretendido condenar á la inacción. ¿Ver dad que me acompañarás? Y con tanto gusto, amigo mío, como que así satis fago una ambición que tengo yo también. ¡Una ambición! ¿Y podré saber cuál es? La de probar á la faz de todo el mundo, para bien, lo espero, de mis infelices compatriotas, que también pue de ser feliz una mujer al lado de un hereje. También yo agregó Voltero, riendo alegremente he de probar á mis amigos que puede ser excelente. nos,. el venir. —. —. —. —. —. —. esposa una volteriana, casi una atea; ya que entre ellos ciertamente los que no reconocen en el no abundan fanatismo. mujer,. una. cualidad esencialmente necesaria. sin la cual. como. que les parece que ésta. se. en. la. hom. brea.. verdad que no han de mirar los fanáticos con muy buenos ojos nuestra felicidad! Así, con ser felices contribuiremos también al triun —. ¡En. —. fo de. nuestra. nuestros. causa,. rompiendo. amigos. # #. #. la venda que. ciega. á.

(8) s. REVISTA. Pocos días. la feliz. pareja su pro yectada excursión, en la que se proponía emplear unos cuantos meses y cosechar abundante mies de placeres después empezaba. y triunfos.. Imaginábase Voltero que doquiera se presentara entre amigos y compañeros de lucha, iban éstos á estallar en frenéticas manifestaciones de júbilo y de adhesión al más glorioso de sus jefes, y saboreaba de antemano las dulces emociones que agitarían el corazón de su amada cuando palpara la gloria y el inmenso prestigio de su nombre, en toda la extensión de la república. ¡Qué dicha para él verla conmoverse de orgullo y de ventura ante las tiernas efusiones de sus amigos ó ante las entusias tas aclamaciones del pueblo!. sus. Y. entretanto. Serena. se. decía:. felicidad la mía,. ¡Qué tero, embriagado —. de. qué gozo cada vez que placer, conmovido, enajenado. Vol ante. las frenéticas ovaciones de la muchedumbre, sintiéndose las brillantes seducciones de la. gloria, corra á buscar en mis brazos un refugio contra los impulsos de su propia ambición, probándome así que prefiere los dul ces halagos de mi amor á los embriagadores encantos de la gloria! Con estas y parecidas imaginaciones se recreaban los jóvenes esposos en tanto que recorrían el trayecto que separa á la Serena de Santiago en los ratos en que, ago tada la conversación, se quedaban uno y otro entregados débil. á. ante. propios pensamientos. Cualquier observador habría notado, empero, que tes de terminar esta primer jornada había cambiado sus. un tanto. el carácter de Voltero, el. an. ya. cual, de franco, abierto.

(9) DE ARTES Y LETRAS. y comunicativo que un. si. es no es. habitualmente,. era. 9. había tornado. se. taciturno y silencioso.. No. pasó este cambio desapercibido para Serena, que atribuyéndolo al cansancio natural del viaje, no le dio mucha importancia; por lo cual, en vez de inquirir sus causas, hízose la desentendida, procurando, empero, dis el ánimo de. su esposo con tierna solicitud. Pero la última parte de la jornada que se había puesto éste de súbito más taciturno y pensativo que nunca, llegó á concebir temores por su salud, ya que no. traer. notando. veía. en. otra causa. ostensible que lo desazonara; le. preguntó. todo el interés que el amor le inspiraba: tienes, amigo mío? ¿te sientes mal?. entonces con —. ¿Qué. —. ro. No tal. —. hoy. estar. replicó mismo. secamente. prendido taba;. se. la. joven. corno. en. el. —. y así. Santiago,. en. apuremos la marcha. Penetró esta respuesta. corazón de Serena. Voltero. sino que te. susceptible. ruego que. y enamorado. dardo envenenado: había. por ella que. su. marido. quie. algo. com. le ocul. sintió por esto ofendida y humillada por la pri su vida. No quiso, sin embargo, manifestar. mera vez en su. resentimiento, y así, disimulando. sus. impresiones,. con. dulce y afable sonrisa, contestó: Está bien. Ya sabes que tu voluntad es mi ley y de ejercicios. que soy más fuerte que tú para esta clase —. Y así diciendo,. esquivó. la respuesta de Voltero lla. mándole la atención á. otros asuntos.. había. entretanto. ¿Qué. sabrimiento. en. operado. aquel inesperado. de. el carácter de Voltero?. disposición de ánimo en la joven pareja de despo-. Ya hemos dicho cuál fué la que había salido de Miramar.

(10) REVISTA. 10. sados. Ahora bien, desde los dado. primeros. pasos que había. camino había notado Voltero que la realidad. en su. ilusiones. Desde Ovalle hasta. correspondería á sus San Felipe cada jornada va decepción. Y en esta no. fué para él, en efecto, una nue última ciudad recibió la más. amarga de todas: uno de aquellos rudos artesanos á quienes él había entusiasmado antes hasta el frenesí con. palabra, le lanzó al verlo pasar una injuria grosera y sangrienta sin ningún disimulo y en presencia de nume roso concurso. El temple del alma de Voltero ¡buen temple, lo hemos dicho, para las grandes ocasiones! no era sin duda á prueba de este género de pruebas, por su. que. la última que hemos recordado,. con. en. de. vez. co. brar mayor firmeza y solidez, cedió. Fué entonces cuan do Voltero, desconcertadas las brillantes facultades de su. le. espíritu, se dejó dominar por la acerba desazón que había producido aquella serie de inesperadas decep. ciones;. a. tal. punto. pensó. más que. en. los medios, el. rarse en. tad, pero también en. se. desazonó, que. á la tierna solicitud de. quiera nada. y. Herida por el desvío de. á. compromiso á. su. parte Serena. su. esposo,. con. que debía. en. lo. íntimo,. cuyas. sesos en. causas no. su. liber. su. gloria. en. corazón por la. la fibra. reserva. y. atinaba, por. escrudiñarlas, propú. perseguirlas llegada completa transparencia, y. vez. en. su. en. y sin pa. trance. su. devanaba los. se. su. ponerlas. joven compañera,. romper á todo. más sensible y delicada de. sose. sin atender si. deshonra y la pérdida de años de dura labor conquistada.. tantos. más que. su. á. Santiago,. hecha. esta. hasta aclara. tomar el camino que su dignidad de mujer le se ñalara aunque tuviera que cegar para ello la fuente de. ción,. su. felicidad,. su amor..

(11) DE ARTES Y LETRAS. #. Así, pues, cada. como. *. que hubieron á. Santiago,. de los esposos á la obra de realizar. uno. vados. llegado. I I. diéronse. sus. reser. designios: Voltero á presentarse por doquiera enemigo franco, decidido y encarnizado del can. didato triunfante y del bando que lo apoyaba, juzgando con severidad sus doctrinas y sus actos, con lo cual no creía faltar á. Voltero. en. compromiso,. su. cuanto. le. inesperado juzgando desde ese. y de. oportunidad. una. delicadeza, y. no se. Una noche. llegó. lo acostumbrado, y ba que. aquel. no. momento. ofrecer á éste. amante. sólo. hallar lo que buscaba, la expli cambio de carácter de su marido.. en. cación del Y. deber suyo de. consejo. y. su. consorte. ayuda, esperó. para ofrecérselos sin lastimar. en. lo demudado de hecho casual.. un. revolvía. momento. su. en su. su. rostro. revela. Serena, que. pensamiento. vez. extrañeza y con. ¿Qué tienes, qué. su. tiempo. te. ha. sucedido, amigo mío,. que. demudado vienes?. ¡Demudado!... Pues, nada, amiga mía. ¡Voltero! replicó Serena enternecida. —. —. co. inquietud,. y exclamando al mismo. se. viva solicitud:. ■—. tan. su. en. por la milé. las ideas que venían agitándola á la sazón, lanzó á su encuentro manifestando en su semblante sima. su. hizo espirar mucho. Voltero á casa mucho más tarde de. esto. era. Serena, á observar á. dado el hacerlo sin desdoro.. era. No tardó la última. y. —. ya —. —. tu. —. ¿no. merez. confianza?. Pero. ¡qué. te. imaginas,. Mil cavilaciones. me. Serena! atormentan,. Voltero, desde.

(12) 12. REVISTA. que vengo observando. sufrimiento;. me. aflijo. la idea de. tanto por. y. en. las huellas de oculto. tu rostro. desvelo,. me. no. sufrimientos. tus. sé,. en. como. verdad, si. por el. temor. de que pueda tener yo parte en ocasionártelos. Si no calmas pronto mi zozobra, no sé, Voltero mío, qué va á ser. de mí.. Un. lampo de felicidad brilló en los ojos de Voltero, que cayendo de hinojos á los pies de su esposa y opri miendo sus manos entre las suyas, replicó al punto con amante —. y conmovido. acento:. Perdóname, bien mío, si,. afligirte, algo. no. por. te. he. ocultado. —. Gracias. Mas ahora, de. castigo. que estás, en anterior reserva, cuéntame todo lo que me. tu. has ocultado, todo. puedo. actitud. esta. en. saberlo. ¿lo oyes? Ya todo y ayudarte. en. sabes que aunque mujer en algo, si has menester. de mi. ayuda. ¡Oh! No aflige es bien —. se remonte. sencilla cosa,. prosa de la vida, me. he. tiendo. alto. tan. es. fantasía; lo. tu. una. mísera. que. página. me. de la. ¡vamos! el necio he sido yo, que dejado sorprender por un hecho que se está repi día á día y para el cual debí prevenirme, cuerda es.... mente; porque al fin. amigos,. nuestros. al. y. amigos. numerosos, sean menos. cabo. de. un. natural que nuestros día, digo, mientras más es. sinceros y. menos. fieles. Y. esa. plebe ruda é ignorante, esa muchedumbre inconsciente y heterogénea, cuyos componentes cambian además y se remuevan sin cesar, ¿podrá jamás mantenerse una é inmutable en una sola idea, en una sola aspiración, el. en ces. a!. amor. ó. en. el odio á. nó... Nadie ha visto. eco. de. su. un. como. voz;, conmoverse,. solo hombre? Nó, mil yo. agitarse. callar,. á. esa. ve. multitud. mantenerse. muda,.

(13) DE ARTES Y LETRAS. n. suspensa, absorta, pendiente de una palabra, prendarse de una idea hasta el entusiasmo, acogerse á un senti. miento hasta el delirio, reír de. placer. y llorar de. dolor,. angustiarse de conmiseración y cegarse de ira, temblar de espanto y rugir de coraje, seguirme, identificarse con. migo. en. todos los. múltiples. movimientos de mi. alma,. ideas y en pasiones, y ciega, arrebatada, delirante, envolverme al fin en tumultuosa explosión, en tempestad. en. de frenéticos Al decir. alzado de. aplausos.. estas. su. Y ahora.... últimas. anterior. palabras, Voltero, posición y decoraba. que se había la estancia á. grandes pasos, se detuvo frente á Serena. Impresionada ésta por aquel pequeño rapto de elo cuencia de su esposo, lo interrumpió al llegar aquí excla mando. con. varonil intención:. ¡Y ahora esa villana multitud te olvida y te escar quizás!... Pues bien, así cobrará mayor realce el generoso desprendimiento con que abrazaste su causa, y será más fecunda en apóstoles que la propaguen y en —. nece. mártires que. glorifiquen. la sangre que por servirla de. rramaste.. amiga mía, pero nada más que ilu sión; pues mientras el pueblo apedree á sus bienhecho res, no tendrá apóstoles ni mártires su causa, que éstos no nacen ni se multiplican sino al calor de la noble emu lación de la gloria y del renombre. ¡Y los que por el bien del pueblo y por su amor contra el mismo pueblo lidiaron! ¡Fueron locos sublimes ó pobres alucinados! ¡Y tú, Voltero! gimió, más bien que dijo Serena. Lo sería también, replicó con noble entereza el interpelado, si por pusilanimidad ó por despecho olvi—. ¡Noble. ilusión!. —. —. —. —. —. —. —.

(14) 14. REVISTA. dará. las presentes circunstancias lo que debo á mi nombre y á mi gloria. Antes no lo fui, porque ni luché en. el. contra. pueblo. ni el. pueblo. me. negó jamás la justa aplausos y su amor.. recompensa de mis sacrificios, sus Ni jamás me la negara, estoy cierto de ello, si desleales adversarios y envidiosos rivales no hubieran extraviado. criterio, para explotar en provecho propio su igno rancia y su ingenuidad, haciéndole aparecer como acto de cobardía ó deslealtad á mi bandera el compromiso á su. que debí el indulto de mi destierro, que no fué, en el peor de los casos, y esto sólo ahora lo conozco, más que un. de ceguera incalificable, ó á lo más, debilidad. O de abnegado sacrificio á nuestro amor, ¿verdad,. acto —. Voltero?. Nó, amiga mía; ceguera. —. y debilidad. y nada más.. Había hecho y m.-.nifestado yo la resolución inquebran table de no aceptar el indulto que se me ofrecía cuando, para acudir á tu. que. llamado, cedí. no. viendo. en. la condición. imponía para concedérmelo más que una su del miedo de mis adversarios; no debí en verdad. se me. gestión. ceder, y brado. esta. es. siquiera,. dición que. se. mi. debilidad.. aquí me imponía y. estuvo. Pero si hubiera vislum mi. ceguedad,. era un. lazo que. que la me. con. tendían. adversarios y rivales poco escrupulosos, no habría cier tamente cejado de mi primera resolución; habría mar chado al destierro á pesar de tu llamado. ¿De manera que entre la gloria y mi amor?... —. —. á mi. No. finjas conflictos imposibles, amada mía. Si debo gloria el ser amado por ti, entre tu amor y mi glo. ria... —. —. ¡Voltero! Oscuro y desconocido. ¿habría. conmovido por. ven-.

(15) DE ARTES Y LETRAS. sola de las fibras de. tura una. tu. 15. corazón? Nó, Serena. desde que prendado de tu hermosura sin par, de tu pre claro ingenio y de tu gran corazón, busqué en mi mente los medios de. acercarme. á ti y de hacerme. digno. de. tu. amor, que los que conducen á la gloria por el sendero de la virtud; llegar á la gloria por otro no. advertí. otros. camino ó marchar por el sendero de la virtud á otro término que el de la gloria, era alejarme irremediable. de ti,. perderte; me aferré, pues, á esos medios como el náufrago á la única tabla en que puede hallar salvación; y con ellos y con tu imagen adorada por norte y guía, llegué al término de mis ilusiones y esperanzas, á la gloria y á ti. ¡Cómo, pues, habría podido consentir en sacrificar mi gloria al primer embate de la fortuna mente. adversa si tu. era. ella el hada misteriosa que infiltraba corazón las dulces emociones del amor! era. Luego la gloria ¿no fué objeto de tus afanes?. —. sólo el. premio,. sino. en. tam. bién el. dulces devaneos, y el rudas empresas y ele mis horas de. Y el incentivo de mis. —. de mis más. aguijón. más. primer fuente en que aspiración de mi alma, que podía ofrecer en aras. desaliento y de cansancio, y la probé la dicha, y la más ardiente porque era la de mi amor. —. mejor. Y ahora que. objeto. final de. ofrenda. con ser. tus. ya alcanzado el ¿halagan todavía á tu. mi dueño. aspiraciones. ves. fantasía las brillantes seducciones de la —. Y. tanto. que. ante. gloria?. el afán de recuperar la que he. ligerísimas sombras en que no paro la atención ó que olvido y desprecio, la ingratitud del pueblo y la ruin deslealtad de mis amigos. Y si yo te suplicara que abandonaras tus nuevos. perdido,. —. son. apenas.

(16) i6. REVISTA. proyectos,. en. y sinsabores sin volviéramos inmediatamente á Mira-. los que. cuento, y que. nos. presiento peligros. donde, bien lo sabes, podemos servir á nuestra sin gloria tal vez, pero con frutos, si no opimos,. mar, en causa,. sabrosos y sazonados ciertamente. Me pides un imposible, amada mía. —. tranquilidad calma. artera. Esta. plácida. que por todas partes hemos encontrado es y engañosa bajo la cual se esconde sorda. fermentación; á pesar de la injuriosa reserva que con migo han guardado mis antiguos compañeros, significa tivos. rumores. han. llegado oprimida y. á mis oídos:. humillada. el la. nación. en. masa,. tirano,. va. á alzarse de súbito airada y fiera. bajo. pueblo, la planta del contra sus. dispuesta á ahogarlos en su propia sangre ó á derramar hasta la última gota de la suya en defensa de sus derechos vilipendiados y de su honra mancillada. opresores,. Mi puesto está causa es. en. las filas de. mi causa, la. causa. sus. defensores, porque. del bien, de la. justicia. su. y de. libertad; recobraré también así la estimación del pue blo, que he perdido, y tendré otra vez un nombre puro. la. y sin mancha que. legar á mis hijos. Ante esta obra de abnegación política, de regeneración social y de honra propia ¿qué vale la que podríamos emprender en Miramar, de propaganda lenta y de tan remotos resultados, que quizás no alcanzaríamos nosotros á verlos? ¡Olvidas que Miramar es el nido de nuestro amor, —. que. nuestra. acción. va. á. ser. ahí toda de paz y de. concor. dia, y que la obra de violencia y de trastornos que tú meditas, con no poder dar más que frutos efímeros y fu gaces muy zos,. como. lejos, de. especie, te expone á llevarte quizá para siempre de mis bra hogar al menos... Voltero!. todas las de. á arrebatarte. nuestro. dulce. su.

(17) DE ARTES Y LETRAS. —. No insistas, amada mía. Tú. en. 17. Miramar y yo. en. todas partes, cumplamos los deberes que nuestra posi ción nos impone, y dejemos al porvenir el secreto de nuestra suerte.. desierto y desdeñado el blan do regazo que mi cariño y mi ternura te tienen prepara do! No eran esos tus juramentos de ayer no más, cuando —. ¡Vas. á. dejar. con. alta. decías. con. contemplando las olas,. me. Hé ahí la. 11. entonces. imagen. el ir y venir incesante de sencilla melancolía: mente. de. nuestra. varia existencia:. como. aquellas olas que furiosas y rugientes se despedazan entre las rocas de la ribera deshaciéndose en blancos penachos de espuma, así es la mísera vida del obrero, del hombre de trabajo, que perece por generaciones para allanar obstáculos que él no verá allanados; como aquellas otras que. cruzan. faz del en. al. mar,. azar. en. encontradas direcciones la ancha. así la vida del hombre ambicioso que. peligrosa. lucha. la. tras. gloría. ó la fortuna; y. corre como. éstas que sin apartarse de la orilla vienen tras prolonga do remedo de la agitación de las otras á morir al fin so. plácida quietud de un lamento que se extingue, así imagino la dulce vida del hogar, la regalada vida que tu amor me tiene deparada, ¿Te bre la blanda. arena con. la. u. acuerdas? —Eso. dije. yo. —. replicó. Voltero. —. cuando. exento. mi. reputación política de toda sospecha, podía entregarme tranquilo y sin zozobra al dulce reposo del hogar y á mis blandos ocios literarios. Pero hoy que me veo no ya oscuro y desconocido, sino reducido á la maldecida condición del paria, porque ami gos y enemigos me repulsan, hoy no ha de ser, no pue de ser mi vida la de aquellas olas que iban á morir blannombre de toda mancha,. sana. mi. 3.

(18) REVISTA. iS. damente á. pies,. nuestros. cruzaban el ancho. mar en. direcciones, hasta que en. que tenderse. no. la de. vertiginoso. como. aquellas curso. ellas halle ó. plácida quietud. la. con. si. y. otras. en. arenosa. de. un. que. inciertas. playa. lamento. extingue... en que se ¡Ó rugiente sirte interrumpió Serena deshaciéndose en pena despedace con estrépito aunque. que. se. —. —. chos de. vana. Aún. espuma!. entonces. me. quedaría,. al. menos,. la satisfac. rasgó. de súbito el. ción.... El. estampido. de. un. cañonazo que. venas de Vol silencio de la noche heló la sangre en las hilo del pensamiento y se tero, que al oírlo perdió el quedó mudo é inmóvil, como suspenso y estupefacto, y llenó de cubrió de mortal palidez el rostro de Serena y. sobresalto. su. corazón. ya sobresaltado. el cañón; y entonces, como impelidos lanzáronse los dos esposos á la por un mismo resorte, lado precisamente de ventana que daba á la calle, del el donde parecía llegar el sonido; y apenas la abrieron, sombríos de una nube de humo de. Tronó de. nuevo. rojizo resplandor. rumor colores que se levantaba hacia el norte, el confuso les llega de mil voces diversas que de todas direcciones de fusilería con el estruendo de nutrido fuego ba,. junto. cada momento más frecuente, del cañón, y el estampido, les revelaron al punto lo que sucedía. Rechinó Voltero los los dientes, presa de un acceso de furor, y apretando sacudiendo convulsivamente todos sus miem. puños. bros,. y. rugió. con. voz. de trueno, aunque. ahogado. por la. rabia:. —¡Maldición vendieron!. sobre mí y sobre los traidores que me á reivindicar sus derechos el. ¡Álzase. pueblo.

(19) DE ARTES Y LETRAS. y á exterminar á y yo. tiranos. sus. estoy aquí. me. en. 19. lucha heroica y desigual, con lazos ignomi. atados los brazos. niosos al poste de la inacción! ¡Oh! nó; mil veces, nó; yo no he jurado, yo no he podido jurar permanecer impasi ble á la vista de la sangre inocente derramada: al combate!. Serena, que seguía exaltación de. su. ¡volemos. viva. inquietud la creciente interpuso, cuando éste, poco. con se. esposo, fuera de sí, se lanzó hacia la puerta, entre que ésta y él, dispuesta á disputarle el paso á todo trance, comprendiendo que dejarlo salir era dejarlo exponerse menos. á mil. peligros. iba á mancillar. sin. provecho. para. nadie, ni para él, que. quebrantamiento de su compromiso, ni para la cau^a del pueblo amotinado, que si ganaba un soldado para el tumulto, perdía un jefe pa ra después. Algo de extraordinario, extraña mezcla de indomable energía, de inmenso amor y de pánico á la vez, debió de haber en la actitud de la joven; porque deteniéndose ante ella Voltero, con las manos crispadas, alterado el rostro y jadeante el pecho, exclamó, empero, con humilde acen to y suplicante tono: ¡Serena, por piedad! ¿Qué pretendes, insensato?— exclamó Serena. ¿Ol vidas que un compromiso de honor te tiene sellados los su. nombre. con. el. —. —. —. labios y atadas las manos? ¡Oh! nó -replicó Voltero; —. —. —. y sintiendo que. en. aquel. llamaban cautelosamente á la puerta, dando la de "Adelanten, agregó, dirigiéndose á su esposa:—. momento voz. Son mis. quizás. amigos,. me. sin duda, que al fin. se. acuerdan de mí;. necesitan.. No concluía. sus. últimas sílabas, cuando. junto. con. las.

(20) REVISTA. 20. una voz. por palabras "¡Voltero! ¡Voltero!,, pronunciadas no hirió al que familiar interpelado y que era muy oídos de Serena tró. timbre del todo desconocido, pene. con. la estancia. en. con. correctamente metido. la celeridad del rayo en. el unifoime de. tallón Chacabuco, el cual para hacerse. los. apagó. capitán. la luz sin dar. del ba. tiempo. impresión. de la y sin cuidarse. reconocer;. mancebo. un. acen conducta habría causado, dijo con que su extraña to de íntima convicción: Vol tu vida misma corren peligro, —Tu. tranquilidad,. tero.. de. Es. menester. te. que. ocultes ó que. Santiago.. _¡Qué!— rugió buenos. Voltero— ¡aún. arrebatado la honra!. ¿Quieren. ¡Otra. un. vez,. te. castigar la artera aquel lazo del indulto; la vergüenza ociosa é inerte tu. es. capaz la. indig. Voltero! Pocas horas há.... para. de. haberme. hombre de honor.. —Pocas horas há. cidad;. con. mi vida? pues bien, que de todos probarás. Pero tú el primero vengan á tomarla. de cuánto antes que me la arrebaten. nación de. al punto. están contentos mis. leales adversarios. mis. amigos,. no. salgas. á. tu. lancé. en. que me enredaste el rojo de aunque vi saltar. alevosía pero,. público afrentosa injuria en. con. quedaron mudos tus labios y ¡prueba palpable de tu compli. rostro,. tu mano,. vileza y de. tu. hipocresía!. —¡Voltero!— interrumpió. Serena. con. acento. de. re. convención.. capitán— pero nada mis palabras, y abrigo,. —Gracias, señora— respondió el. temáis: sé dominarme y medir de que otra parte, la convicción íntima. por. concluir por hacerme poso ha de. justicia.. vuestro. es.

(21) DE ARTES Y LETRAS. 21. ¿quién sois? interrogó Serena con sumo in terés. Hay en vuestro proceder tanto de extraordinario, que no acierto á comprenderos. ¡Quién soy! replicó el interpelado con tal amargu ra eso que Serena se sintió hondamente impresionada —. Pero. —. —. —. —. —. os. lo dirá más tarde. importa. es. que. vuestro. esposo. Lo que por ahora ambos inmediatamente en. pongáis huyendo. os. salvo, ocultándoos ó —. Huyen. ocultan los malvados. se. y. hombres de honor. al punto.. —. tronó Voltero. con. como. tú, nó los. violencia.. No perdamos el. tiempo en vanas palabras replicó el capitán— el peligro que os amenaza es más angustiado serio de lo que imagináis, y, ó me seguís al punto, ó no respondo de lo que pueda sucederos. ¿Qué hay, pues? preguntó Serena visiblemente —. —. —. —. alarmada, notando que ventana eco. de. interlocutor. abierta y que parecía escuchar tumulto lejano.. se. acercaba á la. con. zozobra el. un. ¿No. —. su. oís?. cesado, pero. —. se. repuso éste:. oye. un. —. el. rumor. del combate ha. ruido siniestro y extraño,. hacia. como. de. que, excita. tropel: gente que aquí dos por el combate y la ebriedad, vienen á desahogar su encono en injurias contra Voltero. Resistirles es locura: se acerca. de las. en. es. palabra pasarán á las de hecho, y de éstas, sabe Dios á qué excesos; cuando se convidaban á venir, no faltaron voces sangrientas de odio y de rencor, de "¡Muera al traidor y el cobarde!n. ¡Al traidor! exclamó Serena con más admiración injurias. de. —. —. que espanto. —. Sí— repuso el. choso. para uno. y. capitán.. otro. —. Voltero. bando: el. se. pueblo. ha hecho sospe. lo. acusa. de ha-.

(22) REVISTA. 22. ber desertado de de. gobierno,. filas. sus. ser uno. de los. la hora del. en. principales. y el. peligro;. promotores de la. insurrección de la Serena. —. ¡Insurrección y Serena,. tero. en. en. la Serena!. tono. ésta de. —. exclamaron á. suma. una. Vol. sorpresa, y de des. pecho y desaliento á la vez el primero. —¡Qué! ¿no lo sabéis? repuso no menos sorprendido Se afirma, sin embargo, que en vuestra pro el capitán. habéis pia casa se ha fraguado el complot y que en ella la encabeza. tenido oculto por largo tiempo al jefe que ¡Cómo! ¡Carrera acaso! -interrumpió Voltero con —. —. —. —. ira reconcentrada. —. á. De. su. puño y letra viene escrita la. amigos de aquí llegó anteayer. sus. la cual dice. se. la y. primera. trae. carta que trajo noticia de los sucesos,. fecha del mismo día. en. que. llevó á efecto el levantamiento, el 7 del actual. más se ha sabido después?— preguntó Vol. —¿Nada tero.. ha recibido hace pocas horas comuni cación oficial de la rebelión; y por esto ordenó el inme. El. —. gobierno. diato envío del Chacabuco al. teatro. de los. prisión de muchos de vuestros cómplices de los rebeldes, y la tuya. decretado la dicados de. la. pri. de todas.. mera —. y ha amigos sin. sucesos. ¿La. —. mía?. encargados de prenderte no deben cumplir su cometido sino á causa de la. Sí; y los agentes. haber tardado. en. insurrección del Chacabuco. —. —. ¡Se ha insurreccionado el Chacabuco! Apenas se vio con las armas al brazo. visto y amunicionado, de. unos. declaró. y bien pro. excepción. en. masa,. con. la pocos oficiales, adicto á. causa. revolucionaria. se.

(23) DE ARTES Y LETRAS. 23. y emprendió marcha hacia Aconcagua para pasar de allí á Coquimbo á reunirse con los rebeldes. El combate, cuyo. rumor. ha. llegado. hasta. aquí,. ha librado. se. retaguardia y una pequeña fuerza que tacó en su persecución; la cual, á poco. entre su. el Gobierno des. de haber empren dido el ataque, tuvo que abandonarlo y replegarse á la ciudad para contener al pueblo, que amenazaba tomar á su vez. la ofensiva, haciendo. des. Mis deberes. propio. causa. profesionales. común. me. han. con. los rebel. retenido. en. el. cuartel del batallón sublevado para atender á los. heridos que ahí se recogían; de modo que sólo por éstos he sabido los incidentes de la noche, y á última hora, que grupos de exaltados, inducidos y azuzados no sé por quiénes, vendrían á asaltar tu morada y á inferirte. sabe cuáles. injurias. He podido abandonar un mo prevenirte lo que te aguarda; pero es ya tiempo de que vuelva á él. Si quieres evitarte á ti mismo, y sobre todo evitar á tu esposa los peligros de una asonada, vete al punto; y sal como puedas de San tiago, antes que llegue el día, si no quieres volver á caer en prisión. En cuanto á tu esposa, déjala á mi cuidado dime no más á dónde quieres que la conduzca. Sí, esposo mío -agregó Serena apresúrate, que ya se oyen distintamente los gritos siniestros de esa chusma quién. mento. mi puesto para. —. —. —. desenfrenada,. y nada temas por mí.. —¡Dejarte yo! ¿estás loca, amada mía? Consiento en huir, pero contigo y por ti, que si no estuvieras tú con migo, aquí esperaría yo á esa canalla imbécil para pro barle que. un. hombre de honor. no. se. arredra ni. ante. la. muerte.. Concluyamos ¡por Dios! interrumpió el capitán. Venid al punto conmigo: la muchedumbre que se acerca —. —. —.

(24) DE ARTES Y LETRAS. REVISTA. 24. de lo que yo me imaginaba, y por sus gritos y vociferaciones, no cabe ya duda de que se dirige aquí; en pocos minutos más va á desembocar á parece más. numerosa. será ya posible huir. Así diciendo arrastraba á Voltero hacia la calle y lo. esta. calle,. y. entonces no. á salir poco menos que á empellones secundado por Serena, cuyo ánimo empezaba á flaquear ante la inminencia del peligro.. obligaba. Ya. tiempo. Instantes después, las turbas lanzaban una lluvia de ultrajes groseros y otra de piedras y otros proyectiles sobre aquella mansión, y no se detenían ante el asalto sino repelidas por las fuerzas del orden, que sólo allí les era. dieron alcance.. Voltero, Serena traerse. á. su. y el. persecución. habían. tomando por la. conseguido sus primera calle de. fuga antes de ser descubier después en una casa adonde los último, logró Voltero escapar también á la. atravieso que hallaron tos; y asilándose poco. condujo el persecución. capitán. en su. de los agentes de la autoridad, que lo bus caban para reducirlo de nuevo á prisión. Ricardo Dávila Boza. (Continuará).

(25) l?«-W«t*^PliÍ^^a a.a / a 4$^.^. *DE. L^ LEI]GÜC/I C^STELL^l]^ COMO INSTRUMENTO DEL ARTE LITERARIO. Señores: Una. vulgar preocupación de ciertos escritores hispano americanos, ha venido repitiendo con el aplauso de las indoctas muchedumbres que la lengua literaria de Casti lla, hermosa y grande en los pasados tiempos, no es apta ya para servir á las tendencias y aspiraciones del siglo en que vivimos. Fiel y magnífica expresión de la antigua cul tura española, vivo trasunto délas pasiones guerreras y el fervor religioso, exaltados por una lucha secular y gigan te cual ninguna otra de la historia humana, la lengua clásica de los siglos XVI y XVII, fué el único instru mento digno de celebrar las fabulosas proezas de aque llos grandes capitanes que después de sangrientos com bates y á través de obstáculos que parecían insuperables, plantaron la insignia de la cruz en las soberbias torres de Granada y en las remotas playas del mundo descu bierto por Colón. Á los primeros vagidos de la Musa castellana se advierte ya que esta lengua, y no la de.

(26) 26. REVISTA. Corneille, retar en. aquella. es. inmortales. y declarar á. Jimena. Campeador debía enemigos de su padre. que el Cid. en. acentos. á los. y varoniles ardores: del. sus castos. propio modo que al oír los majestuosos y acompasados alejandrinos de Racine, nos transportamos con la imagi nación al siglo de Luis el Grande, ó bien aun como las dulces estrofas del Tasso memoria el recuerdo de. en. nuestra. italianas cuyas radiantes de hermosura, de elegancia. nobles y de. todavía. evocan. princesas, ingenio competían. aquellas. cortes. gay saber con los más diestros poetas y servían de modelo á los grandes artistas del Renacimiento. Pero. en. ideales que. podían satisfacer á las antiguas generaciones, contemplados ahora y mejor conocidos á la luz de una nueva filosofía, no corresponden á los gus tos. esos. y tendencias de la sociedad. en. que vivimos. El ideal. caballeresco que informó por espacio de diez siglos la literatura y las costumbres europeas, huyó para siempre de la humanidad el mismo día. en que Alonso Quijano la estoica serenidad del héroe y la hu milde resignación del cristiano, rindió la vida, que nó la. el Bueno, fuerte. con. espada,. y. expiró dulcemente. de la inmortal razón. Y carnado. layo,. á. en. el. aquel. en. cuanto. espíritu español. el. en. materno. desde los. religioso tiempos de. sobrehumano entusiasmo que inflamaba pecho de los guerreros y como. nobilísimo ardor el nube de. regazo. al ideal. fuego. en. Peen. en. arrebataba á los alcázares del cielo la fan. tasía de León y el alma toda de la insigne Carmelita; vosotros y yo sabemos los últimos descubrimientos que de la. fisiología experimental, le preferente en el importantísimo. dades mentales.. han. asignado. ramo. un. lugar. de las enferme.

(27) DE ARTES Y LETRAS. Hijo legítimo. de la. Enciclopedia,. el. siglo. XIX. re. pugna á todo lo vago, misterioso y sublime; detesta la metafísica y adora la mecánica; derriba los templos y edifica museos; deja á sus astrónomos el cuidado de con. los cielos y ahonda en las entrañas de la tierra para buscar el oro que la prudencia y sabiduría de nues tra madre común ha escondido á la insaciable codicia de. templar. los humanos. Como. impetuoso ó desbocado cor cel, la humanidad se lanza á los ignotos campos del por venir sin que nadie sea osado á detenerla en su rápida carrera. El filósofo que pretenda amonestarla, el histo torrente. riador que intente hacerle oír las severas lecciones de la experiencia, el poeta que alce la voz para cantar las glo rias del. quiere tiempo nes. ó las negras inquietudes del porvenir, si escuchado, ha de ser rápido y breve como el. pasado ser. que ella. da para .cobrar aliento en las estacio del camino. Y si tal es la índole de los tiempos y es se. el progreso de las sociedades humanas, tenta resucitar ahora el pomposo y elíptico. ¿cómo se lenguaje. in. grandes maestros del los contemporáneos. si. ley. que hablaron y escribieron los. glo. de oro?. Edison. se. ¿cómo exigir. que. en. de. expresen del mismo modo que lo hacían Cer novelas, Granada en sus oraciones, Riva-. vantes en sus. deneira no. en sus. tratados y Calderón. hay comparación períodos,. terminables. ni cabe vastos. en. arreglo. sus. entre. y sinuosos. comedias, si. aquellos in el ramaje. como. encina y la nueva sintaxis que han descubierto los inventores del telégrafo eléctrico? Y ¿á qué la her. de. una. magnificencia del follaje y el agreste perfume de las flores y lo apacible de la sombra y el discreto su surro de las hojas y el murmurar de la fuente que corre al pie y todo cuanto halaga la imaginación y adormece mosura. y.

(28) 28. REVISTA. sentidos, si lo que importa es cosechar el fruto y exprimir el aceite, cuando no derribar el árbol para explotar la madera? Á otros tiempos, otras costumbres; nuestros. y á. Dadnos pues, una conforme á los hábitos é inclinaciones de la so. otras. lengua. costumbres,. otro. lenguaje.. contemporánea: clara como el agua, positiva como el siglo, sólida como el acero de nuestras máquinas, flexible como la diplomacia y elegante como las modas del tiempo presente.. ciedad. Tal es, señores, el raciocinio que sirve de base, ó me jor dicho, de pretexto á los enemigos de nuestra clásica inhabilidad y exigir su renovación nombre del progreso moderno. No me detendré á. lengua para declarar su en. manifestar los muchos y graves orden á la filosofía moral y á las. que contiene en de la historia, sino. errores. leyes. que concretando mis observaciones á la lengua llana, voy á exponer brevemente las principales. caste causas. que han contribuido á formar este falso concepto de carácter y condiciones literarias.. habréis notado que al hablar de nuestra clásica se la considera únicamente en los escritos. Desde. lengua de. su. luego,. época determinada, se la supone inmóvil y fija dentro de la forma y el tipo que le imprimieron los gran des poetas y prosistas del siglo de oro. Error es éste que conviene desvanecer porque su divulgación y predo una. minio sería fatal al progreso de las letras en esta parte del continente americano. En toda lengua, literaria ó. vulgar, hay. que. distinguir. uno. sustancial. accidental que varía y que y se modifica incesantemente, á medida que cambian las es. inherente á la. dos elementos:. raza. otro. costumbres, las instituciones y los gustos de las humanas sociedades. La lengua no está toda en el vocabulario, ni.

(29) DE ARTES Y LETRAS. tampoco reside. 29. la. gramática; no es un conjunto de voces inertes ni un cuerpo de reglas abstractas, como algunos parecen creerlo; es un organismo vivo que se mueve al través del tiempo y del espacio, que vive la propia vida de la raza y se identifica y se transforma con en. ella sin que estas transformaciones sean causa bastante á destruir la identidad de su ser; como las plantas que. periódicamente su follaje y aun alteran sus te jidos, sin que por ello pierdan la integridad del principio vital que las anima ni el carácter que las distingue den tro de su respectiva especie. La vida es un movimiento espontáneo, ha dicho Santo Tomás, nuestro insigne pa trono, y esta definición tan profunda como hermosa re sulta ser aplicable á las lenguas, lo mismo que á todas renuevan. las creaciones divinas. En. esta. evolución. feliz. constante. de las. lenguas, llega. un. que merced á un raro conjunto de cir cunstancias históricas, todas las fuerzas vivas de una momento. en. despiertan como por encanto y se aunan á realizar el más bello fenómeno que pueda y conspiran ofrecer la historia de un pueblo, el fruto de oro que ha raza. de. parece que. representarlo como tipo de cultura, el signo. de la universal. debe. encarnar. diciones de. ción, la. el. espíritu. lengua. adelantarse al. no es. solamente. encuentro. especie. en. el. banquete. castizo por excelencia que. y simbolizar las. Llevada. una raza.. la. grandes tra á tal extremo de perfec insignia de combate para. de las naciones. rivales, sino. también escudo de defensa para resistir á las injustas pretensiones del invasor. Conjuntamente con la propia raza. y. en. los mismos confines del territorio,. formando y creciendo repúblicas dotadas de. poderosos imperios una. se. han ido. y florecientes. lengua abundante, expresiva.

(30) REVISTA. 3°. quizás cultivada por nobles ingenios que de sus com nuestros el orgullo y la delicia en comercio, la diplomacia, los viajes, y. y hermosa, y son como los. patriotas. El general, todos. los medios de comunicación que sirven re á los pueblos, van creando poco á poco si fueron en un principio fecun. para acercar laciones literarias, que. das, llegan á. ser. fatales á la pureza é. lengua. Cúmplese aquí,. señores,. sabio naturalista de. selección natural.. ley semejante siglo ha dado el. una. nuestro. Llega. integridad. un. de la. á la que. un. nombre de. que la lengua salvando los límites. momento. en. dotada de mayor fuerza expansiva, la del propio territorio, invade poco á poco la lengua y literatura de las naciones vecinas. Habréis observado que. esta. invasión. se. verifica. en. los. postración intelectual, de sus más notables ingenios, muda avergonzada la historia, corrompida. decadencia y nación. de mayor cuando, privada la. períodos. poeta, envilecida la tribuna por los aduladores de la. tregada la escena á los discípulos de estudios, perdidas mal gusto reconoce. en. la lira del la. novela,. plebe, en á vulgarísimos histriones y el pulpito de los fray Jerundio, rota la disciplina. las buenas tradiciones y esclava del literarios, la nación se todos los. impotente. géneros. para luchar. en. campo abierto. con. las fuerzas del invasor.. Entre todas las influencias que ha ido. experimentan do la lengua castellana, ninguna dejado huellas más de las hispanas profundas, ninguna más fatal al progreso letras que la ejercida por el gusto francés desde media dos del siglo XVIII hasta lo que va trascurrido del pre sente. ¡El francesismo l hé ahí, señores, el vicio capital de nuestra literatura y ¿por qué no decirlo? de todas ha.

(31) DE ARTES Y LETRAS. costumbres é instituciones. nuestras. 31. públicas. y. privadas,. la gangrena sutil que devora traidoramente las visceras de nuestro cuerpo social. Porque todo es francés en nues. país: humana, tro. la noción que tenemos del hombre y de la vida los gustos que predominan en las altas clases de. la sociedad, la. política. de. nuestros. hombres de Estado,. los libros que sirven de texto en la enseñanza oficial y los que sirven de mera recreación al espíritu, la conver sación de. nuestros. salones, el estilo de la. prensa. diaria,. el. vino que se bebe en nuestros banquetes y hasta la piedad y devoción de nuestras señoras; todo, todo está. contagiado. de. maravillosa. se. terrible que en su fecundidad ha extendido por todos los campos de la. esta. plaga. actividad social,. como. agricultores,. en. que. hermosos valles de. un. cardo negro, terror de los breve instante ha invadido los. ese. república. ¿Cómo y á qué fingir escándalo por la introducción de algunos vocablos sospechosos de galicismo, si nuestro ser moral, de que la palabra es mero instrumento expresivo, es todavía más galicano que los mismos abusos introducidos en el lenguaje? Saavedra Fajardo compara ingeniosamente la república literaria á nuestra. asombrarnos. entonces. ciudadela rodeada de murallas, de fosos y puentes levadizos que cierran ó dificultan el paso á los invasores. una. Uno de los más celosos. guardianes de la integridad y de la pureza lengua castellana, el autor del Diccionario de Galicismos, en su afán ó monomanía de perseguir toda locución que tenga el más. ligero. sabor. galicano, llega. hasta desear que perezca la lengua, el Diccionario, la Academia y el universo entero, antes que admitir como. legítimo. el. uso. traña! el mismo. del. adjetivo gubernamental; y ¡cosa ex Baralt que así se indigna y así declama.

(32) REVISTA. 32. y vocifera. contra. el. uso. de. un. infeliz vocablo, está im. la mayor parte de sus compa triotas, en esas mismas ideas francesas cuya propagación ha traído como inevitable consecuencia el uso de los De pie sobre las murallas. pregnado también,. como. galicismos correspondientes. que nos pinta Saavedra Fajardo, fuerza de observar los más. el terrible centinela, á. pequeños movimientos del. enemigo, no ha visto que éste ha socavado los muros y penetrado en el interior de la fortaleza. Casi á un tiempo con Baralt, se ha levantado en Es eruditos paña y aquí en América una legión de gramáticos faltos del ingenio necesa y filólogos de toda especie que, rio para acreditar con sus propias concepciones la eficacia de sus doctrinas, han ido á buscar en el purismo un re medio á la corrupción de nuestra hermosa lengua. Grave error. ha sido éste. en. mi concepto, que. en vez. de facilitar. ha hecho más que dificultarla poniendo trabas al estudio y cultivo de las letras castellanas. Como. la reacción,. no. que atacando el síntoma creen haber curado la enfermedad, los puristas se imaginan. los médicos. inexpertos. únicamente que el escribir castizo consiste plear galicismos ni construcciones viciosas.. sucede. con. en no. Lo. ciertos escritores que, llevados de. em. propio. un. noble. volviendo al. han creído regenerar la lengua vocabulario y la sintaxis de los siglos XVI y XVII. Los arcaístas olvidan lastimosamente que hay una ínti. propósito,. ma. los escritores y la época en que han de modo que no es dado á un siglo remedar el. relación. vivido,. entre. sin que al punto se note la imitación. Podemos vestirnos, si nos place, con el traje talar de los. lenguaje. de. otro. griegos y romanos ó bien siglos medios; pero estoy. con. la férrea armadura de los. cierto que á nadie. se. le ha de.

(33) DE ARTES Y LETRAS. César ni por de Ricardo Corazón de León. Cervantes es clá. ocurrir. tomarnos. colegas. sico porque. de. 3¡. compatriotas. de. Julio. imitó á nadie y es universal porque fué Imaginad, por el contrario, que en vez de. no. siglo.. su. por. las naturales. inspiraciones ele sti genio, se hubiera tlado á imitar el estilo del marqués de Villena ó del Centón Espistolario de Gómez de Cibdareal: ¿se hubiera escrito el Quijote en aquella prosa rítmica cuya armonía incomparable es la desesperación de los contemporá. seguir. neos? Si Calderón, obedeciendo al criterio de los arcaís tas, hubiera. pasado su vida descifrando códices y ponien limpio viejos manuscritos, ¿dónele habría espaciado aquel vuelo poderoso y audaz como el hipógrifo, de la Vida es Sueño, dónde aquella insaciable imaginación que, sintiéndose estrecha en las prisiones déla tierra, go zábase tan sólo en las altas regiones del mundo sobre. do. en. natural? No la. menos. grave é. preocupación. de. igualmente. creer. que el. infundada. período largo. me. y. parece. elíptico. el único que convenga á la índole de la lengua caste llana: no puede negarse que ésta ha sido la forma pre dilecta de los más elocuentes varones que haya produ es. cido la. España,. desde ambos. Mendoza, hasta Galiano gamas; pero. no. faltan. Luises, Rivadeneira. y el ilustre. ejemplos. marqués. de. autores. y. de Valdeque,. como. Saavedra. Fajardo y don Francisco de Quevedo y en nuestro tiempo Campoamor y Selgas, hayan usado la íorma breve y sentenciosa, sin dejar por eso de ser cas tizos y en mi humilde concepto, verdaderos clásicos de ia lengua. Otra de las. opinión. causas. que vengo. que han contribuido á formar. combatiendo,. es. esta. el americanismo ó.

(34) REVISTA. 34. la. sea. americanos. algunos escritores reformar la lengua, dándole. manifestada. tendencia. el sentido de. en. por. el carácter y sabor indígena que hasta ahora le falta por cierto respeto que indebidamente guardamos á las viejas tradiciones del ma como. una. en. nuestra. cabo por la América. presente. sociabilidad,. se. siglo.. política y justo que el lenguaje. corra. dice, desde la. la misma. española. Si todo ha. hasta las costumbres domésticas,. ción. refor. esta. consecuencia histórica de la revolución de. independencia llevada á en los primeros años de! biado. necesaria. coloniaje. Júzgase. suerte. cam. organiza es. natural. que las de. empeño de algunos. más instituciones sociales. De ahí el. escritores y estadistas americanos por vincular nuestra existencia de pueblos libres á la condición de las razas. indígenas que habitaban el continente á la época de la conquista española. Habréis notado, en efecto, que casi todos. himnos nacionales y. nuestros. inspirados. descender de. odio ;í los. e!. en. Caupolicán. cantos. conquistadores,. y ele. Lautaro y. guerreros, nos. otros. hacen héroes. cuyos nombres serían desconocidos de todos, si un poeta español no hubiera cuidado de transmitirlos á la poste. ridad.. vulgar ex suyo supercherías que la igno odios populares enseñan á las ingenuas. Comprendo, plote en provecho rancia y los. señores, que. aventurero. un. estas. muchedumbres; pero los hombres qtie representan la cultura americana, los que tienen á su cargo la dirección intelectual de como. tan se. hasta. nuestras. lo han hecho,. aquí. ridiculas y. inventan ni. repúblicas. perniciosas se. no. tan. debieran autorizar,. viles. enseñanzas.. preocupaciones, Las lenguas no. decretan; fórmanse por lenta y. suce. siva elaboración de los varios elementos que forman la cultura de. una. raza;. mayormente la. lengua. literaria que,.

(35) DE ARTES Y LETRAS. como. toda. 35. producción artística, requiere. tradiciones que. en. vano. buscaríamos. en. antecedentes y los. países. his-. pano-americanos. Bello, Heredia, Olmedo, Gabriel de la Concepción Valdés, todas las eminencias ele nuestro suelo ¿dónde aprendieron la lengua de sus cantos y re cursos poéticos de su estilo? ¿fué, por ventura, en los tro vadores de Mama-Oello ó en la imperial biblioteca de Motezuma? ¿Quién no adivina la filiación que une á Ol medo y Heredia con Herrera, Cienfuegos y Quintana? y ¿qué hombre dotado de instinto literario puede tomar la slgricultura de la Zona Tórrida por un fragmento de epopeya indígena, cuando apenas hay verso, movimien to ó imagen que no recuerde alguno de Virgilio, de Meléndez Valdés, de Quintana y de un poeta para mu chos desconocido, Pedro Soto de Rojas, cuya égloga Marcelo y Fcuixardo, si no me engaño, ha. servido de modelo á las famosas descripciones del poeta venezola. no? Y Plácido, el mulato Plácido, el más. indígena. y. pin. ele todos los poetas americanos ¿no ha ido á bus el Romancero castellano la estructura y el tipo de. toresco car en. aquellas graciosas poesías que llevan por título La flor flor del café? Dejemos, pues, á los americanistas que sigan llamán dose descendientes de Colocólo, hijos del sol, ó ilustre progenie de Motezuma; que vosotros y yo, puestos en e! caso de elegir entre los héroes de Ercilla y el modesto labriego de las provincias vascongadas, optaremos por de la caña y La. el último, ser ca. aun. cantados. de. cuando renunciemos a! altísimo honor de. en. nuestro. octavas. país. naturales que nos sangre circula por. reales. La. independencia políti. importa la ruptura de los vínculos ligan á la vieja metrópoli; una misma no. nuestras venas, uno. mismo. es. el idio-.

(36) 36. ma. REVISTA. como. po. misma la fe que nos herencia inmortal nuestros abuelos. Hubo. que hablamos y. en. que. nuestro. era. origen. una. moda y. aun. y maldecir. legaron un. tiem. daba crédito el renegar de. nuestro. pasado. en. ditirambos. España y los mo sangrientos contra narcas españoles, la superstición, el fanatismo y la igno rancia de la nación española, y toda suerte de lugares comunes de retórica vil y populachera. A Dios gracias, la reacción comienza á abrirse paso en las repúblicas americanas, y las rudas lecciones que la experiencia ha dictado á nuestro orgullo, abatido ahora y humillado por la. calumniosos y. recientes y dolorosos desengaños, nos van enseñando á mirar con desconfian poco á poco á ser más modestos,. graneles progresos de que tanto nos ufanábamos criterio la historia y á juzgar con más libre y generoso de nuestros antepasados. Mejor inspirada que nosotros, la España ha sabido escoger un momento propicio para za. los. llegar sin si bien, cos, lo ratura. es. mengua. de. favorable á. su. decoro á. avenimiento que,. un. intereses comerciales y. sus. políti. más todavía al progreso de la lengua y la lite castellana. La oliva ha dado ya su primer fruto y es. Española se ha apresurado á cogerlo internacio como timbre de honor y prenda de amistad nal. Guiada por un noble espíritu de justicia y un cálcu lo feliz de su propia conveniencia, esta sabia corporación, la Real Academia. tan en. celosa de. sus. fueros, ha dado. la última edición de. de origen americano,. reclamaciones de á odiosas. con. de ciudadanía. Diccionario á muchas. voces. lo cual ha satisfecho las. justas. su. nuestros. querellas. carta. gramáticos. que sólo servían. y ocasión de hablar á los pedantes. Pero la causa principal de estos. y puesto término para ciar pretexto. errores es. la. propia.

(37) DE ARTES Y LETRAS. ignorancia cer. y el. ningún. la índole y los. 37. aquellos que, sin cono de nuestra lengua, se han de ejemplo de los malos pintores. valer de. recursos. enemigos suyos, á y los músicos ignorantes que, en vez de confesar humil demente sus yerros, culpan de su desdicha al instrumen to, cuando sólo debieran quejarse del pobre ingenio que les dio naturaleza. Mas ¿qué mucho que tales ideas se propaguen acerca de la lengua castellana, si los mismos que dirigen el movimiento literario en nuestra república afectan el más profundo desprecio por las obras maes tras de la literatura española? Conozco un literato de profesión, hombre por lo demás de agudo ingenio, que me ha confesado no haber leído el Quijote sino á trozos, y esto, en la traducción francesa de Viardot. Otros hay que, presumiendo ele sabios y humanistas, no tienen la más remota idea del teatro español, ni sospechan los teso ros que se ocultan en nuestro incomparable Romancero, fuente viva y fecunda donde han ido á beber sus inspira ciones los más insignes poetas de nuestro tiempo, desde Schiller y Byron hasta Heine y Víctor Hugo. Y en clarado. cuanto. á. rica á. no. sólo. nuestra. autores. místicos, la más. dudarlo de todas las naciones modernas,. ignoran geles, Diego de se. colección de. los nombres de. Avila, Juan. Estella y otros de sino aún los escritos de Granada y. menor. no. de los An. importancia,. Rivadeneira, cuyos. nombres apenas se conocen por las referencias de Ticknor ó de algún otro historiador extranjero, ya que extran jeros son ó eran hasta hace poco los que han dado ;; conocer. la. importancia. y las. riquezas. de. nuestra. antigua. literatura. Nada tiene, por consiguiente, de extraño, s, bien mucho de vergonzoso y deplorable, que algunos. escritores, americanos de origen, pero franceses por afi-.

(38) REVISTA. •58 ción y gusto, á. lleguen. lengua cuyo sabor absoluto ignoran.. una. en. antipatía ó menosprecio perciben y cuyas facultades. á cobrar no. principales que en mi sentir de una constituyen la excelencia y perfección artística Si la palabra lengua: claridad, abundancia y armonía. Tres. son. las cualidades. los fué dada al hombre para manifestar la verdad de afectos que poseen su corazón y las ideas que se despier la claridad es la pri duda no tan en su. que hay espíritu, tres condiciones. de aquellas importante debió de ser Tipo de claridad y de perfecta hermosura la lengua que hablaron nuestros primeros padres en las verdes alamedas del paraíso, cuando á los ojos de Dios con la inmensa pupila azul del que los miraba sonriendo firmamento, y rodeados de aquella virgen naturaleza y más. mera. maravillosamente vestida por la bendición del Eterno, comunicaban entre sí, como dos cuerdas de una misma. lira, para. dos rayos desprendidos del mismo foco, ó, hablar con la enérgica sencillez y el magnífico len. como. guaje. de la Escritura,. hueso de. sus. como. la. carne. de. su. carne. y el. huesos.. gracia divina, sus cuerpos andaban desnudos sin sombra alguna de malicia, así la lengua de nuestros primeros padres, sin torpes adornos ni viles reticencias, era como el limpio cristal ele la fuen te que deja ver la arena de oro de su lecho. A diferencia de las lenguas modernas que más parecen disimular nuestras intenciones que darlas á conocer, la palabra humana era entonces el verbo luminoso del pensamien las almas era perfecta y to, como que la transparencia de ios nombres de las cosas se presentaban de suyo á los labios del hombre por la armonía perfectísima que reiY así. como. vestidos de la.

(39) DE ARTES Y LETRAS. naba. entre. todos los. 39. de la creación. Con la caída. seres. original vino la pérdida consiguiente de la gracia, y el lenguaje se vio así privado de aquella virtud y hermo sura sobrenaturales que en un principio le vestían; sin tióse el hombre avergonzado de andar desnudo, y la palabra, como el cuerpo humano, buscó también un ro paje para cubrir la profunda miseria de nuestro ser. Ahora bien: de todas las lenguas modernas de ori gen. latino, el castellano. es. sentir mayores. la que ha conservado de aquella claridad y. vestigios parencia primitivas. Refiere velas, tró. en. Geethe. de. mi. en. trans sus. no. ¡í'ilhem Meisíer, que cierta heroína alemana. en. sospecha. de que. que éste le escribió. señores, que á pesar de servación. deja. no. su. amante. una carta en. de. su. ser. en. la. engañaba,. francés. Y. intención. exacta; ni. ele. una. en. un. día. realidad,. epigramática la ob la sospecha carecía Montaigne y de las. fundamento, porque la lengua de Cartas Provinciales tiene tantos modos de decir sin decir. nada,. inflexiones y medias tintas para hacer am el pensamiento, tantos modos de prometer sin. tantas. biguo quedar ligado. por. compromiso alguno. y de. (jue parezca adulación, y hasta de herir y. sin faltar á las. halagar. sacar. sin. sangre. de la más. exquisita urbanidad, que sin eluda por estas cualidades ha llegado á ser la lengua de los diplomáticos y del trato social en los grandes sa reglas. lones europeos y americanos.. Entendida así la claridad, tiene razón cuente. jesuíta. de. nuestros. docto y elo días, cuando dice que hablar un. sinónimo de hablar claro; pero si ella refiere á las condiciones dialécticas de un idioma, á. castellano. mayor ó nocer. es. que la. facilidad de. comprensión, francesa lengua aventaja en. menor. es. justo. este. se su. reco. sentido á.

(40) REVISTA. 4^. elíptica que tanto con es tribuye á dar magnificencia y esplendor al período, un obstáculo á la perfecta claridad y precisión del pen samiento. Mientras la lengua francesa va siguiendo por regla general el orden lógico de las ideas, los grandes prosistas castellanos, en su afán de conservar el hipér. la. nuestra. castellana. La forma. baton, sacrificaron ¡alógica que el. hipérbaton. en aras. de la hermosura, por. sin la declinación. Éste. instrumento defectuoso. á trueque de infinitos. quedaba. como. un. fué el único beneficio que,. males, produjo la influencia fran. española del siglo XVIII. Perdióla belle lengua muchas de sus antiguas y más principales zas: la rotundidad y pompa del período, la originalidad pintoresca de ciertas expresiones, y sobre todo, aquei andar majestuoso del hipérbaton que como manto real cubría las robustas y magníficas formas de su cuerpo: tratos con su vecina de pero algo obtuvo en aquellos allende los Pirineos: la sencillez, la flexibilidad, la lige. cesa en. la literatura. sobria y oportuna que la usada por ios clásicos del siglo anterior. Basta leer una página de Feijoo, del Padre Isla, de Jovellanos, una reza. y. una. exornación. fábula de Iriarte ó. una. mas. oda de Moratín el. hijo,. para. com. la influencia que había ejercido el gusto trances los más puros y castizos escritores del pasado siglo.. prender en. El árbol y la tierra fruto es ya distinto.. son. mismos; pero el sabor de. los. De la abundancia, parece esta. cudtdad de. nuestro. que nadie intenta. recordar. aquí. idioma. tan. para enseñanza. los vicios que. en. nuestra no. empañaron. siendo. manifiesta y notoria. disputársela. Conviene,. abundancia ha contribuido mentar. excusado hablar,. sm. que. embargo,. esta. misma. pequeña parte nuestra. lengua. á en. fo la.

(41) DE ARTES Y LETRAS. 41. segunda mitad del siglo XVII. Así como Indias trajo consigo la decadencia industrial. el. oro. de las. y económica de la Península, del mismo modo y por idénticas razo nes la riqueza de la lengua dio alas al culteranismo, esto es, al. derroche extravagante de la imaginación en el uso y colocación de los vocablos, que en el fondo el cultera nismo no es otra cosa. Infinitamente más pobre que la nuestra, la. francesa ha. lengua. compensado. este. defecto. mediante el cultivo y el arte de sus grandes ingenios. Cuando se leen las Oraciones Fúnebres de Bossuet ó los. pensamientos. de. Pascal,. se. inferior á la elocuencia de. ve. que el instrumento. es. grandes hombres; al paso que leyendo á nuestros más insignes poetas, á los más elocuentes oradores de la España antigua y mo derna, se comprende que la lengua castellana es capaz todavía cíe mayores prodigios y de más alta sublimidad estos. que la alcanzada hasta ahora. Pero donde más brilla la más. lengua castellana y donde primores y facultades ar. profusión aquella noble armonía que le dieron los grandes maestros de los siglos XVI y XVII. Buscadme, señores, en todas ¡as literaturas europeas algo que pue. ostenta con. tísticas,. es. en. da compararse. en esta. materia. con. la fábula inmortal de. de Cervantes Saavedra. Oíd. Miguel. río de. como. sus. oro corre. por. entre. aquel lenguaje que guijas y sonoras peñas. paso los mil rumores de la naturaleza, desde el insecto cjue zumba entre la olorosa hierba. y. va. despertando. hasta el de la. eco. á. su. adormecido. montaña.. cuando. pinta; llora, suspira como. quiere regalarnos. las. ¡Qué estilo,. Cuando describe, cuando. en. con. el. profundas señores, se. y. concavidades. qué lengua:. entusiasma,. canta; y. ia flauta de los pastores. Si. magnífico espectáculo. de la al-.

(42) REVISTA. 42. horada,. nos. parece. ver. las sonrosadas. cian la venida del sol y oír el. canto. nubes que de los. anun. pájaros. y. coronados de. alegre sinfonía de los arroyos que bajan blanquísima espuma. Si quiere pintarnos el baile de las gitanillas, la frase primeramente se mueve cadenciosa y viva, rápida y voladora en seguida; óyese el ruido de las castañuelas y tamboriles, la voz argentina de las bai. la. ladoras, los entusiastas vivas de ia muchedumbre y la confusa. gritería. viéramos allí los. nar en. de los muchachos;. como. espectadores. graciosos. parécenos. y hasta. que. creemos. estu. adivi. movimientos del cuerpo, las dulces. malicias de la intención.. lícito pasar de lo regocijado y travieso áio que de más augusto en la tierra y en los cielos ¿qué os. Y si. hay. es. diré, señores, de aquel dechado de todas las ma. Los Nombres de. expresado que quiso. otro. maravilloso libro, modelo y. perfecciones imaginables, que se lla Cristo? ¿En qué otra lengua hubiera. Luis de León. con. más acierto y hermosura lo. darnos á entender cuando. dijo:. "Vive. en. los. el campos Cristo y goza del cielo libre y ama la soledad y al en sosiego; y en el silencio de todo aquello que pone boroto la vida, tiene puesto él su deleite. Porque así co mo lo que se comprende en el campo es lo más puro de lo visible, y es lo sencillo, y como el original de todo lo ansí aquella región que de ello se compone y se mezcla, de vida adonde vive aqueste nuestro glorioso Bien, es la oura. verdad,. y. la sencillez de la luz de Dios,. v. el. original. las raíces firmes de expreso de todo ¡o que tiene ser y donde nascen, y adonde estriban todas las criaturas. Y si lo habernos de decir así,. los elementos puros, vestidos, y los mineros de las. aquellos. son. los campos de flor eterna aguas vivas, v los montes verdaderamente. v. preñados de.

(43) DE ARTES Y LETRAS. 43. mil bienes altísimos, y los sombríos y repuestos valles, y los bosques de la frescura adonde exentos de toda injuria florecen la. gloriosamente. haya y. la oliva y el lináloe,. todos los demás árboles del incienso,. citos de. aves. gloria. en. y. en. en. con. ejér jamás. que reposan. música dulcísima que. ensordece,,? He vuelto á leer los cuyo armonioso. abejas ■. le. sus. diálogos de aquel divino Platón lenguaje hizo decir á los griegos que las. venían á posarse. discursos;. páginas. en. labios para libar la miel he recorrido las admirables. sus. nuevamente. que el dulcísimo Fenelón ha. á des. consagrado. cribir los elementos que componen el universo visible; he buscado prolijamente en mi memoria los más bellos. pueda ofrecernos la prosa italiana, llevada á un alto grado de perfección por algunos escritores de nuestro siglo, como Leoparcli, por ejemplo; y sin em bargo, señores, debo confesar que en punto á armonía y condiciones musicales, no encuentro nada comparable á aquella lengua peregrina de Los Nombres de Cristo, diáfana como la luz y melodiosa y suave, como imagino. ejemplos. que. que sea el arpa de los serafines. No menos armoniosa y rica se manifiesta la. castellana diestros. producir vo. en. la serie. inagotable. de. lengua. inspirados poetas. y. versificadores que la España no ha cesado de jamás. Al paso que la versificación francesa, sal. muy pocas aunque bellísimas. excepciones,. se. ha. ence. alejandrino cuya eterna y monótona salmodia concluye por fatigar el oído, sin que baste á evi tarlo el ingenio de sus mejores poetas, la riqueza y plenitud rrado. en. el. de los. acentos. metro. presta á las más felices y ar tificiosas combinaciones métricas. Los vocablos franceses, aun. cuando. castellanos. sean. se. breves, resultan agudos para. nosotros.

Referencias

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