REVISTA
CHILENA
DIRECTOR:
ENRIQUE. MATTA VIAL
TOMO
SANTIAGO DE CHILE
DON
ANTONIO VARAS
FUNDADOR DE LAS INSTITUCIONES HIPOTECARIAS
Y DE AHORRO EN CHILE
Con motivo del centenario de
sunacimiento
Una
de las ultimasleyes
conquesehaenriquecido
la ciencia de la EconomíaPolítica,
esaquella
según
la cual laproducción
está enel hecho limitada por elcapital,
y que formulóa me diados delsiglo pasado
el economistainglés John
Stuart Mili.
Es,
enefecto,
unaverdadincontestable
que de los dosfactores
onerosos de laproducción,
queson eltrabajo
y elcapital,
elsegundo
existegeneralmente
enmenoscantidad que elprime
ro; y
siendo,
por lotanto,
el que antesseagota,
resulta así que esel queimpide
el acrecentamiento de laproducción.
La prue bapráctica
deestaverdad lapodemos
encontraracada paso.¿Por qué
noaumentalamasadeganado
que tieneensufundo,
yaque ustedcuenta con camposuficiente
paramanteneruna cantidad doble de animales?selepregunta
aunagricultor,
yél
contesta: porquenotengo
capital
para más.¿Por qué
nohace ustedplantaciones
de tal clase de árbolesaprovechando
las buenas condiciones que paraeseefecto tienesucampo?,
seleex-33» FRANCISCO E. NOGUERA
plotarlo
en esa formaapesar desertanventajosa.
Yestoque pasaenlaagricultura
seobserva tambiénen el comercio yen todas las demásindustrias;
yasí,
interrogado
un comercianteque tiene sóloun
pequeño negocio
o unindustrial queexplota
unafábrica de modestasproporciones,
sobre el motivoporqué
no les dan mayor desarrolloasusrespectivos negocios
para acrecentar susganancias,
noesdudoso que, de diezcasos,en nueve,larespuesta
que daránesecomerciante y eseindustrial será quesevenimposibilitados
parahacerlo,
apesar desudeseo, por la falta de
capital.
Estefenómeno noes
propio
sólo de laépoca
actual,
sinoque ha existido
siempre
concaracteres más omenosacentuados, según
las circunstanciasespeciales
de cadapaís
y de cadaépoca.
Deaquí
que el desarrollo dela industriaagrícola
enChile
haya
tenido queestarcohibido desde lostiempos
másre motos por la escasez decapital.
Pero lainsuficiencia deeste elemento no debió hacerse sentiraquí
de una maneramuy acentuada durante elprimer largo período
desudesenvolvi mientoeconómico,
por la limitación de losmercadosextranje
rosen quepodían
tenercolocación losproductos
delaagricul
tura, debidoalaenormedistancia quenossepara de losprinci
pales
centrosdeconsumo, circunstancia queimpidió
porlargo
tiempo
el desarrollo del comercio deexportación;
aconsecuen cia de lo cual losprecios
deesosproductos,
por lo excesiva mentereducidos noconstituíanun aliciente bastante para esti mular laproducción agrícola.
sintie-REVISTACHILENA 339
ron así
grandemente
estimulados,
ysedespertó
por lotantoen todos losagricultores
un vehemente anhelo por extendersus cultivos para dar mayor desarrolloalaproducción.
Este estado decosas sirvió para poner bien de manifiesto la escasezdel
capital
de quedisponían
los mismosagricultores,
e hizo máspatentes
las dificultades que ofrecía el obtenerlo por mediodelcrédito;
imponiéndose
asíel convencimiento de que, como'consecuencia deesto,
laproducción
agrícola
noadquiría
todoeldesenvolvimiento
de queerasusceptible
enlas circuns tancias que había creado a esaindustria la creciente demanda desusproductos
para abastecer los nuevosmercados,
ysurgió
la naturalaspiración
porencontrar unafórmula
quepermitiera
satisfacer estanecesidadtansentida.¿Cuál
seríaésta?La deficiencia del
capital propio
nosepuede
subsanar sino por medio delcapital ajeno,
obtenido
mediante elcrédito;
ni existenotrasformasjurídicas
paraconseguirlo,
cuandosetrata decapital
endinero,
que elcontratode sociedad y el deprés
tamo.Elprimero
es,naturalmente,
deunaaplicación
bastante
restringida,
pues presupone condiciones muyespeciales
en las personas quecelebran
esecontrato;
y así el quese ha usado en la granmayoría
de los casos es elpréstamo.
La persona que ha menestercapital
sedirige
al quedispone
de él y que noloutiliza
ennegocios
propios,
y subsana poreste medio la necesidad que tiene deese
elemento.
Elcontratode
préstamo
celebrado directamente
entreel capitalista
y elindustrial
hasido,
pues, casi lamanera únicausa da desde lostiempos
más remotos para procurarsetemporal
menteelcapital
ajeno.
Pero el crédito
utilizado
en esaforma
presentaunaserie deinconvenientes,
que han tenido que limitaren sumogrado
el usodetanvaliosoelemento
deproducción;
tales son,respecto
delprestamista:
la pocagaran-34° FRANCISCO E. NOGUERA
tías
ofrecidas
por elúltimo;
y también la redacción misma de las cláusulas delcontrato,
siel que hace elpréstamo
noverifica
estasoperaciones
sino poraccidente;
todo lo cual tiene que traducirse en dificultad para que el dueño delcapital
otorgue
elpréstamo
queselepide;
yen casodehacerlo,
enreagravación
deltipo
de interés. Yrespecto
del que andaala busca delcapital:
desdeluego
las muchasdiligencias
que presupone de ordinario elencontrar la persona que,junto
condisponer
deél,
estédispuesta
apres tarloen la cantidad ybajo
las condicionessolicitadas,
la bre vedad delplazo
dentro del cual habrá de verificar eljreintegro
y la sumadificultad para obtenerprórrogas
sinopuede
hacer el reembolsoen laépoca prometida,
yaun la redacción misma del documentoenquesedeja
constancia delcontrato;
y también la necesidad de abonaruninterés muycrecido,
comoconsecuen cia inevitable delos inconvenientes yaapuntados,
que la ope ración tiene para elprestamista.
No obstante lo engorroso de taloperación,
ésta fué la únicaforma
dedispensación
del cré dito de dinero de quese hizouso durantelarguísimos
siglos,
fuera delcontratodesociedad, según
queda
expuesto,
hasta quesurgió,
hace sólo dossiglos
ymedio,
laadmirable institución de los bancosdedepósitos
ypréstamos,
y queno ha venido ageneralizarse
sinoen el últimotiempo;
estando laexplicación
de lasgrandes
facilidades que haadquirido
elusodel crédito conel establecimiento deestasinstituciones,
en que elcontrato depréstamo
directo,
engorroso ygeneralmente
no del todo seguro, ha sidoreemplazado
por doscontratosdela mismanaturaleza,
a saber: el que celebra elparticular
conel Bancocuan do leentrega
su dineroendepósito, según
laexpresión emplea
dacorrientemente;
y el que el Banco celebraa suvezcon el que tiene necesidad decapital,
ambosexpeditos
ensumogra do y mucho más seguros que el contrato directo. El camino que tiene que recorrerelcapital
para pasar de lamanodesu dueñoapoder
del que lonecesita,
aunque máslargo
aprimera
vista,
resultaen el hecho muchomascorto.REVISTACHILENA 341
sino sólo
transitoria,
esto es, para mientrasllega
el
momento de darle unamásventajosa;
ycomoconsecuencia
de ello lospréstamos
que los Bancos hacen a suveza losparticulares,
de los mismoscapitales depositados,
tienen quesertambién
acor toplazo,
ya que debe haberuna relaciónproporcional
entreel
plazo
deldepósito
y eldel
préstamo.
Deaquí
sedesprende
que nopueden
gozar delos
beneficios del créditodispensado
por esta clase deinstituciones,
sino las personas que lo solicitan paranegocios
decortaduración,
como sonlos comerciantes y también losagricultores
cuandosetrata deoperaciones
rápi
das,
talescomoaquellas
a que dalugar
la recolección de las cosechas.Despréndese
también,
que cuandoseha de recurrir alcapital
ajeno
paraacometernegocios
delargo
aliento,
cuyo resultadonovendrá sinoala vuelta deuntiempo
más omenoslargo,
ynotampoco
de unasolavez sinopaulatinamente,
elBanco
comercialo seael dedepósitos
ypréstamos,
noes, pues, la fórmulaapropiada
paradispensar
los beneficiosdel crédito
a losque~Se
proponen realizarnegocios
deesanaturaleza;
yes asídel todo inadecuado para servira laagricultura,
facilitando
laejecución
de obras deregadío,
deplantaciones,
decerramien tos, deedificación
y demásmejoras
decarácter permanente,
que sonindispensables
en todo campo para elevarenprop'or-ción considerablesu
poder
productivo,
cabiendo decirotro tan todela edificación urbana.Tal
objetivo
nosepuede alcanzar,
pues, sino conunainsti tución de diversaíndole,
organizada
enforma
que lepermita
hacerpréstamos
porlargo tiempo, exigir
el reembolso delcapital
node unasola vez,sino poco a poco, y conceder eluso deeste elemento mediante uninterés módico.
Esa institución esel BancoHipotecario,
llamado así por la naturaleza de lagarantía
que sirvesiempre
de base a susoperaciones,
y que máspropiamente
debería llamarse Banco depréstamos
alargo
plazo.
342 FRANCISCO E. NOGUERA
vinoaser ideado sinoafines del
siglo
XVIII y sólo haadqui
rido superfeccionamiento
actual en elpasado
siglo.
Sus
ca racterísticasson lassiguientes:
dividen-REVISTACHILENA 343
dos. Y como
comprobantes
de esa deuda contraída por elBanco,
éste
poneenmanosdel interesadotítulos
decrédito querepresentan
una cantidadfija,
enel
número necesario paracompletar
el montodeladeuda,
oseadela cantidadprestada.
Esos títulos de crédito sonlos quese denominan comúnmente bonoshipotecarios.
Elcontratoquese
celebra,
pues,entreel Banco y la persona que hace elempréstito,
esun contratosui-jéneris,
innominado,
quenocorresponde
aninguno
delos
quereglamenta
el Dere choCivil.Se
lepodría
calificarcomounapermuta
de créditos.Estos
bonos,
que,comoqueda
dicho,
sonloscomprobantes
de la deuda que el Bancoprestamista
hacontraído,
presentan
también caracteresespeciales;
pues queenlugar
defigurar
en ellos el nombre de la persona que ha hecho elempréstito,
se extiendan de ordinarioafavor delportador,
demaneraquese presume dueño delbono
al tenedor deél;
yestocon elobjeto
de quepuedan
pasar deuna mano aotrasin formalidadalgu
na,esdecir por lasimple
entrega manual;
conlo quese consi gue hacerlosmás fácilmente
negociables.
Además,
con la mira dedarles
mayorgarantía
deautenticidad,
enlugar
deestar es critos amano se preparan por medio deestampados
mecáni
cos, aligual
de lo quesehaceconlos
billetes deBanc<j>
y fiscales,
ysecolocaencadaunodeellos
elcorrespondiente
núme rodeorden,
afin depoderlos
identificar,
como esindispensa
ble para que el pago delcapital
que cada bonorepresenta,
severifique
por el sistema desorteos.El
interesado,
enposesión
ya de losbonos, procede
a convertirlos
endinero,
enajenándolos;
pues si losconservara en supoder
noobtendría
el finperseguido,
quees procurarse recur sosinmediatos;
enajenación
gru-344 FRANCISCO E. NOGUERA
po de personas sonlas que
forman
lo queenEspaña
se deno minanclases
pasivas,
yrentistas
entrenosotros, compuesto
principalmente
porseñoras, hombres
queseretirande los nego
cios porsuedadavanzada,
porsusachaques,
oporque estando contentosconelcapital
yaadquirido,
ranresuelto
notrabajar
más.
Yseexplica
fácilmente
que tales personas esténenmuchos
casosdispuestas
ainvertir elcapital
que poseen,grande
o pequeño,
enbonos
hipotecarios,
porlas
ventajas excepcionales
quesemejante
inversión
ofrece, bajo
la forma
deseguridad,
de
elevación
enel
tipo
del interés
yde
extremafacilidad
tantopara
adquirirlos
comoparavolverlos
areducir
adinero
en el caso depresentársele
a sudueño
unainversiónmás
ventajosa
de sucapital;
alocual debe agregarse todavía
quela
administración,
pordecirlo
así,
delcapital
invertido
enbonos
noexige
el me noresfuerzo,
nida
origen
tampoco
apreocupaciones
deningu
naclase.
REVISTACHILENA 345
a la emisión de los mismos
bonos,
quedando
reducida en el hecho esaadministración
alapercepción
de los intereses al finalizar cadasemestre,
y la del valor de los bonos cuandoson sorteados.El dinero que
el banco
presta
alparticular
que hacela
ope raciónhipotecaria,
nosale pues de los recursospropios
delbanco,
sino delprecio
que elcomprador
del bono paga poradquirirlo,
y queimporta,
por lotanto,
un verdaderopréstamo
que dichocomprador
hace albanco,
porque laadquisición
del bonoequivale
exactamente a undepósito
que elcomprador
del bonoefectuaría
enlasarcasdelbanco,
y que ésteseobliga
arestituirenla misma forma yplazos
conque hace elrescate de losbonos,
queequivaldrían,
en talcaso, aloscomprobantes
deldepósito.
Como resultado
de loanterior,
el Banco
Hipotecario
no necesita,
enrigor,
contarconuncapital propio;
si biensiempre
será conveniente quelo
tenga
de ciertaconsideración,
para hacer frentealaspérdidas
quepudiera experimentar
aconsecuencia deoperaciones
desgraciadas;
aun cuando dentro de unaadministración
acuciosaellas
serán,
verosímilmente,
muy raras.Pero,
en todo caso, esepequeño
capital
delbanco,
llámesele asíollámesele
fondo de reserva, servirá paraprestigiar
más lainstitución, inspirando
mayorconfianza
alpúblico
en la solven cia delbanco,
y parahacer,
por lotanto,
quesusbonos
sean mássolicitados.
La
posibilidad
de establecer bancos de esta índole con uncapital
muy reducido enrelación
al montode lasoperaciones
queejecutan,
constituye
evidentemente
otrade las característi casmás
notables de estainstitución,
que lepermite
hacerprés
tamos en cantidadindefinida, siempre
que cuide de incremen tarsucapital
o fondo de reservaen laproporción debida,
que seha visto esinsignificante
conrelación
al montode las emi siones.34ó
FRANCISCO e. NOGUERAfavorables
posibles;
alo que habría que agregar quefomenta
el ahorro por las facilidadesexcepcionales
que el bono ofrece paraconservarlariqueza
yaadquirida
en forma segura,lucra
tiva y .-cómoda.En la
época
a quedejamos
hechareferencia,
ycon mo tivo de los nuevosmercados abiertos alos
productos
de laagricultura chilena, dejábase
sentir entrenosotros,
corno yaqueda expresado,
cadavezconmásacentuación,
la necesidad de arbitrar medios que facilitaran el uso del crédito para el fo mento deesaindustria. ElseñordonAntonio
Varasfué
el que dio la fórmula para llenarestagran necesidadconel estableci mientoenChile
de laCaja
de CréditoHipotecario,
y prepa randotambién, indirectamente,
laorganización
de los bancos dela misma naturaleza depropiedad particular
que han venidodespués.
Llama la atención el hecho de que la gran
mayoría
de lospaíses
civilizadossemostraran,
hasta entonces, refractariosalaimplantación
deeste admirableorganismo económico,
apesar desusenormesventajas;
puesen laépoca
a quenosreferimos sólo contaban con bancoshipotecarios,
comolo dicelaimpor
tante obra de don Luis BarrosBorgoño,
LaCaja
de CréditoHipotecario,
laAlemania,
algunos
países
delnortedeEuropa
y laFrancia;
no habiendo venido a establecerseenlosdemás sinoen fechas bastanteposteriores.
No parece natural atribuir esta resistencia a desconocimiento de la instituciónmisma,
dado el activo comercio intelectual que ya entoncesexistía en trelos diversospaíses,
sino a querecelaban
dela bondad deella.
Demaneraque lo que paratantos estadistas y hombres denegocios
eraaún,
alasazón,
unproblema
obscuro,
nolo fué para elespíritu superior
delseñorVaras,
que supopenetrar
toda la bondad de talorganismo
y los incalculables beneficiosque él estaba destinadoa
producir
en Chile.Dada la
general ignorancia
existenteentre nosotros del idioREVISTA CHILENA 347
que existían yaenesa
nación;
ysí,
comomásverosímil,
que lo tomarade laFrancia, donde,
después
deunensayodesgraciado,
habíasido
recientemente restablecidaen forma diversa por elEmperador Napoleón
III,
si biennotodavía conlaperfección
que hallegado
atenerdespués.
Lo quetuvoala vista elseñor Varasfueron,
pues,seguramente,
sólo los ensayos, por decirloasí,
quesehacíanenFrancia;
pero apesar dequela institución
aun nocontabaallí
con elprestigio
que dáunalarga experien
cia,
este esclarecido estadista supopersuadirse
que ella consti tuíalamejor
fórmula para resolver elproblema
que yaqueda
diseñado deaplicar
en vasta escala el crédito al fomento de laagricultura
nacional;
lo que realza más el mérito desuiniciativa;
yenestavirtud elaboróunproyecto
deley
que contenía laorganización completa
que debía darseala quesepropusoesta blecerenChile,
proyecto
quepresentó
ala Cámara deDiputa
dos de que era miembroen sesión de2 deJunio
de1855,
exponiendo
además susobjetivos
con notableclaridad
en un extensodiscursopronunciado
en la misma sesión.A pesar detratarsede unainstitución de suyo
complicada,
nueva en elpaís,
yseguramente
del
todo desconocida aún para los miembros deeseCongreso,
elproyecto
del señorVaras
no encontró resistencia. La bondad de la idea que éllogró
hacer muypatente
ensudiscurso,
seimpuso,
anodudarlo,
entodos losánimos;
siendo también depresumir
quecontribuyó
a ese resultado el granprestigio
de que yagozaba
suautory elser notorio el apoyo decidido que leprestaba
elGobierno,
quecon tantocelo
promovía
el adelanto delpaís
en diversos órdenes. La discusiónaque diolugar
fuébreve,
tanto en laCámara
deorigen
como enelSenado,
y versóexclusivamente
sobre deta lles quepodríamos
calificar dereglamentarios;
pero la lectura de lasactasde las sesionesenque ellasedesarrollónodeja
laimpresión
de que las personas quetomaronparte
enel debateatribuyeran
alproyecto la
enormeimportancia
que tenía verdaderamente;
yasí,
nosólo faltan discursos sinoaunfrases
que expresen el entusiasmo y laadmiración
que,lógicamente,
debía
haberproducido
unproyecto
detantatranscendencia.
348
FRANCISCO E. NOGUERAaprobado
en la deSenadores
sobre establecimiento deunBan co Nacional de Fomento de laAgricultura,
destinadoahacer
préstamos
por dosaños,
al interés del6%
anual y por una suma nomayor de dos mil pesos; yen el queseindicaban los
distintos arbitrios por medio delos
cuales se iríaformando
paulatinamente
elcapital
delbanco.
Talproyecto
respondía,
pues, pero de unamaneradel todoinsuficiente,
ala necesidad tan sentidaentonces,
defacilitar
el créditoagrícola.
Yesun actodejusticia
recordar quesuautor,
elseñordonDiego José
Benavente,
seapresuró
adeclararen elSenado,
de que forma baparte,
cuandotuvoya conocimiento delproyecto
del señorVaras,
que desistía del suyo porquese habíapenetrado
de la incontestablesuperioridad
de la fórmulaaconsejada
por éste.Como
queda
dicho,
la discusión delproyecto
delseñorVa ras fuébreve.
Enefecto, después
de poco más de dosmeses ella habíaterminado,
y el día29 deAgosto
del mismoañosepromulgaba
comoley.
El mérito deesta feliz iniciativa delseñor
Varas
es tan notorio,
comoresulta de loexpuesto,
que no necesita encomios. Cuando la casi totalidad de lospaíses
civilizados,
incluyendo
en ellos todos los del continenteamericano,
excepción
hecha del Brasil que había establecidounbanco deestaclaseen1853,
si bienpersiguiendo
fines mucho másrestringidos,
vacilaban
enadoptar
lanuevainstitución,
élpercibió,
con admirable claridad,
todassusextraordinariasventajas,
yconla actividad y fir meza depropósitos
que caracterizaronsiempre
losactosdeesteestadista,
acometió la empresa de establecerlaenChile,
seguro de queconello hacíaa supatria
unservicio que sinvacilación
alguna
sepuede
calificar
de eminente.Pero ese mérito aparece todavía
realzado considerando
las innovaciones quejuzgó
conveniente introducirenlaorganiza
ción que la misma teníaenFrancia,
mejorándola
yhaciéndola
alavezmásadaptable
alas
circunstanciasespeciales
denues tropaís.
REVISTA CHILENA 349
que resultaría mucho más viable
estableciéndola
elEstado,
esdecir,
dándole carácterpúblico;
pero haciendo que enlugar
de constituirunsimple rodaje
administrativo,
dependiente
directa.mentedel
Gobierno,
tuviera un marcado sello deautonomía,
para sustraerla así por
completo
alos vaivenes dela
política
y alas influenciasoficiales
que habrían constituido un elemento altamenteperturbador.
Y que las medidasadoptadas
paracon- <seguir
ese resultado fueron las mássabias,
lo hacomprobado
laexperiencia
demás de mediosiglo.
Esperar
en esaépoca
en que la iniciativa individual y elespí
ritu de asociación erantodavíatan débiles en Chile que losparticulares
fundaran Bancos de estaclase,
habría sidoquimé
rico,
yequivalido
aretardar,
acaso por muchotiempo,
el establecimiento
de unamejora
detan gran consideración.Obró,
además,
enel ánimo del señorVaras para nodarle
alanueva institución carácterparticular,
la idea muy fundada de que,siendo
pública
inspiraría
másconfianza,
y que, por lotanto,
los bonos que emitiera tendrían mayoraceptación.
Lamaneracomí)llevaba a efectosus
operaciones
el Banco Francéseralasiguiente:
tramitada yaceptada
unasolicitud depréstamo,
noseentregaba
inmediatamente al interesado lacan tidadrespectiva,
nienbonos ni endinero,
sino que se aguar dabaaque hubiera solicitudes que, reunidas enconjunto,
sumaranunacantidad
considerable,
digamos,
un millón de francos; entonces el Banco
Hipotecario procedía
a levantar unempréstito
por una sumaequivalente, enajenando
bonos emi tidos alefecto,
querepresentaban
un valorigual
almonto total de las solicitudesaceptadas;
y elproducto
detalempréstito
lo, utilizabaensatisfacer dichassolicitudes,
Esos
empréstitos
sehacían comúnmente en los Bancos comerciales,
que conservaban así en supoder
losrespectivos
bonos. Este sistemapresenta
el doble inconveniente del retar do queamenudo sufrían lasoperaciones
hipotecarias,
y deque los bonosnoservían para facilitar el ahorro de los
particu
lares,
pues quequedaban
enpoder
de los Bancoscomerciales,
donde loshipotecarios
contrataban losempréstitos.
35° FRANCISCO E.NOGUERA
emisión de bonos tuviera
lugar
enla cantidad que correspondía,
tanluego
comofueraaceptada
lasolicitud,
y que los bonos seentregaran
directamente al interesado para que éste losredujera
a dinero vendiéndolos enplaza;
con lo cualquedaba
subsanado el inconveniente de lademora;
consiguiéndose
al mismotiempo
que los bonos pasaran a manos de losparticu
lares
y sirvieran así como medioeficacísimo
defacilitar
el ahorro.La consideración de que el
público
recelaría deemplear
su dinero enlaadquisición
de bonos emitidos por un Banco que contabaconuncapital
taninsignificante
en relación alas deu das por él contraídas con motivo de la emisión de los mismosbonos,
que parece fué lacausadeterminante del sistemaadop
tadoenFrancia,
el señor Varascomprendió
que no tenía un fundamentoserio,
y que era lícito confiar en que elpúblico
acabaría porreconocer al cabo de pocotiempo
que la coloca ción de sudineroen bonos era,nosólo enteramente segura, sinosuperior
amuchas otras, por lasventajas
especiales
que ellaofrece, según
queda
yaexpuesto;
y contó al mismotiempo
conqueeste resultadoseconseguiría
con mayorfacilidad
dán dolecarácterpúblico
a¡a instituciónhipotecaria
quese trataba de fundar. No necesitamos decir que los hechosse encargaron muypronto
decomprobar
cuan fundadoseran esoscálculos.Otra
innovación decapital importancia
es la relativaaque el interesadopueda
escoger distintostipos
de interés para la deuda que contrae, que,según
elproyecto
delseñorVaras,
nopodría
exceder del%%\
innovación queresponde
alpropósito
de que el servicio de ladeuda,
osea elmontodelos dividen dos que debe abonarperiódicamente
elprestatario, pueda
ajus
tarsemejor
a las circunstancias de éste. Una deuda del8X
tendráunaduración máscorta esverdad,
queunadel6^¿
, yaREVISTA CHILENA 35I
tiempo,
yen otrospagarmenosdurante untiempo
máslargo.
Se
consigue
con esto, pues,una cierta amoldabilidad de! empréstito,
quepermitirá
al interesado escogerentre los distintostipos,
el que esté másenarmoníacon susnecesidades ycon los recursosde quedispone.
Pero la creación deestosdiversos
tipos
de interés para losempréstitos,
y porconsiguiente
para los bonoscorrespondientes,
responde
aunobjetivo
mucho másimportante
todavía,
cuales el de facilitar al deudor los medios de servirsiempre
sudeuda enlas condiciones másfavorables,
mediante el derecho quese le confiere deextinguirla
entodotiempo pagando
a su arbitrio en dinerooen bonos del mismotipo
aque ella secontrajo,
yprocurándose
los recursos necesarios para laoperación
por medio deunnuevoempréstito.
Así,
porejemplo,
siéstase contrajo
al interés del8X
cuandolos
bonos deesetipo
estaban a la par, ya consecuencia de un descensoeneltipo
del interés deldinero,
los bonos del 6 han subido hastallegar
a valer lapar,
puede
el deudor convertirsuprimitiva
deuda del 8en una nueva al6,
sin sacrificioalguno
paraél;
pues,en elsupuesto
i de que ella esté reducida a diezmil pesos,podrá extinguirla
pagando
diez mil pesosendinero,
ycontraerunanueva enbo nosdel6,
que, vendidosala par, leproducirán
los mismos diez mil pesos. Porconsiguiente,
sinmás que elpequeño
gasto
que leocasionarán
lasdiligencias
necesarias para hacer esta operación,
esedeudor
podrá
seguir
sirviendosuobligación
hasta el fin auninterés
inferioren un25X
alestipulado
en laobligación primitiva.
A su vez, si elempréstito
fué contratado al(¡%
cuando los bonos de esetipo
estaban ala par, yaconse cuencia deunabaja
del interés deldiñe'
o,los bonos del 6va len sólo90X
y los del 8 la par,podrá
héserconveniencia para élenconvertirsudeuda de diez mil pesos al 6 en unade sólonuevemil al
8;
lo queconseguirá adquiriendo
bonos del 6 por un valor nominal de diez milpesos, que le
exigirán
un desembolso
de sólonuevemil pesos, yreponiendo
estasumamedian teun nuevoempréstito
pornuevemil pesosenbonos del8,
que vendidosala par,le
darán los mismosnuevemil pesos.352 FRANCISCO E- NOGUERA
-al mismo
interés;
y así la introducción de los diversostipos
ideados por elseñorVarasconstituyó
unamejora
de gran entidad,
queresponde
exclusivamente alpropósito
demejorar
la
condición
deldeudor,
yconsiguiéndose
eseresultado sin dañoalguno
para el BancoHipotecario,
puesto
que,si,
porejemplo,
con
la
conversión de unadeudadel
8enotra del6,
él
deja
depercibir
ese7.%
aque asciendela
diferencia
entreel interés
que
devengaba
laprimitiva
deuda y el quedevenga
la quela
ha
reemplazado;
encambio,
mediante el pago verificadoenbonosque
desaparecen
de lacirculación,
se le liberta dela
que antes teníade pagar el%%, contrayendo
en sureemplazo
una nuevadesólo
6%
.El
señorVaras
comprendió
asimismo que lasolidez
dela
nueva instituciónexigía imperiosamente
que susoperaciones
fueran de la mayor
simplicidad,
y que debían al mismo.tiempo
estardespojadas
de todoelemento
aleatorio;
ypersiguiendo
esteobjetivo redujo
susoperaciones
alsimple préstamo hipo
tecario,
verificado por medio debonos;
suprimiendo
por lotan tootrasque,según
laley
francesa,
podía ejecutar
la institución deesepaís.
Parece fuera deduda,
queésta
ha sidounamedi da de granprudencia,
eindispensable,
alo
menosduranteel
primer
tiempo,
paraasegurar
suabsoluta
solidez yprocurarle
laconfianza
pública.
Por
fin,
auncuando elseñorVaras estuvierapenetrado
dela necesidad de empezar porun establecimientopúblico,
pensó
al
mismotiempo
en queél
podía
constituir unmonopolio
conlos inconvenientes que leson
propios,
y buscó el remedio de estemal abriendo ancho campopara la fundación de bancoshipotecarios
por asociacionesparticulares;
pero, viendoclara
mentela necesidadimperiosa
que había de que los bonos que emitan descansenen unaobligación hipotecaria
por valorequi
valente,
constituida porunparticular
afavor
delBanco,
reconoció quesus
operaciones
deberíanestarsujetas
a unarigu
REVISTACHILENA 353
todoalas
prescripciones
dictadas para laCaja
deCrédito
Hipotecario.
Al amparo deesta liberal concesión sehanfundado diversos Bancosparticulares
de la mismaíndole,
los cuales hanpodido
desarrollarseen lasmejores condiciones,
llegando
sus bonosamerecer delpúblico
máso menos la misma confianzaque los emitidos por la
Caja
deCrédito
Hipotecario.
Que
todasestaspeculiaridades
dela instituciónhipotecaria
ideadas por elseñorVarasconstituyen
unamejora positiva
so bre las similares existentes ala sazón enlospaíses
delViejo
Mundo,
espunto
que eltiempo
se haencargado
de poner enevidencia;
detalmanera que la institución chilena ha sidore conocidaenrepetidas
ocasiones por personas de verdaderaau toridad en la materiacomomásperfecta
queaquéllas;
y asíesnotorio que ha servido de modelo en la fundación delas que sehanestablecido endiversos
países
deestecontinente.Promulgada
laley
de creación de laCaja
deCrédito
Hipo
tecarioen 29 deAgosto
de"
1855,
elGobierno,
anhelosodeque
elpaís
entraraagozarcuanto antesdeeste gran elemento deprogreso,
procedió
sin demoraasuestablecimientobajo
la di rección del mismo señorBenavente yanombrado,
figurando
elseñorVarassólo
como^consejero;
pero,no habiendo sido del todo felicessusoperaciones
durante elprimer tiempo, creyó
indispensable
colocar al frente de ella al señor Varas lo que tuvolugar
por decreto de 14 deAgosto
de1858, quien
desempeñó
esepuesto
continuadamente hasta su fallecimiento ocu rridoel 3 deJunio
de1886,
salvoenlosperíodos
comprendidos
entre el 16 de
Mayo
de 1860 y el 18 deSeptiembre
de1861,
yentreel 17 de Abril de
1879
y el20 deAgosto
del mismo año,en que elseñorVaras fué llamadoadesempeñar
el cargo de Ministro del Interior.Al servicio eminente que elseñorVaras
prestó
alpaís
como autor de la creación de laCaja
de CréditoHipotecario
y en cierto modo también de los Bancoshipotecarios particulares
nacidos al amparo de la referida
ley
de 29 deAgosto
de1855,
esdejusticia
agregar elnomenosimportante
de haberregido
esa institución durantecerca de treinta años con un acierto verdaderamenteexcepcional;
pues,alaprudencia
yprobidad
354 FRANCISCO E. NOGUERA
que caracterizaronsu
administración,
sedebió,
sin dudaalgu
na, la marcha segura ysiempre próspera
que ellatuvo,
engra do tal queseguramente
noha sidosuperado
porlas similares
de los
países
másadelantados.
Es
privilegio
de las institucionesbien
ideadas
yque
respon denaunaverdadera necesidadsocial,
quetengan
unavida,
no efímera sinopermanente,
diríamosasí,
y que vayan creciendoen
importancia;
y así laCaja
deCrédito
Hipotecario
deChile,
debido alossólidos cimientos
en que la hizo descansarsu fundador,
y tambiénal acierto
desusnuevosdirectores,
hasegui
dodesarrollando
susoperaciones
cadavezenescala másvasta,
yextendiendo,
portanto,
losbeneficios
delcrédito,
factor
tanimportante
del desarrollo económico delpaís,
hastafigurar
comounadelas máspoderosas
y sólidas entrelas desugéne
roque existenactualmente,
nosóloenAmérica
sinoen Euro pamisma;
siendo de elloprueba
irrecusable el que susopera ciones seelevan yaa la extraordinaria cifra decerca de500
millones.
¡Cuántas mejoras bajo
la forma de canales deregadío,
plantaciones
deárboles, viñedos,
edificios,
etc.,
han recibido los campos deChile
como consecuencia deeste vasto desarrollo del créditohipotecario,
yqué
influencia
tangrande
nohaejer
cidotambiénesemismo desarrolloen loscentrosdepoblación
facilitando
la construcción de habitaciones!Juntamente
conreconocer laparte
principalísima
quecorrespondió
al señorVarasen laimplantación
enChile
de la insti tuciónhipotecaria,
esjusto
recordar que lagloria
de haber dotado alpaís
de tanimportante
elemento de progreso, lacomparte
con elgobierno
deentonces,
acuyo frente estaba el ilustre estadista don Manuel Montt.Pero la memoria del señorVaras seránomenos
digna
deperpetua
recordación porotroservicio,
también de índole eco nómica y desumaimportancia,
cual eslafundación
delas ins tituciones destinadasafacilitar el ahorropopular.
REVISTA CHILENA 35 5
concursodeeseotroesfuerzo
moral
quesellama elahorro;
y de ahí que lapráctica
deestavirtud,
si esdable
llamarlaasí,
influya
de unamaneradecisivaen la formación yaumento delcapital.
Estimular el ahorroen las clases
populares,
queentrenosotrosse
distinguieron siempre, desgraciadamente,
por la abso luta carencia del sentimiento de laprevisión,
oseapor el hábitoinveterado de vivir
al
día,
constituye
unodelos
mediosmás eficaces de quesepuede
echarmanoparamejorar
lacondición deellas;
sincontarconque,además,
este constanteaflujo
de los ahorrospopulares
tiene que dar por resultado un crecimiento másrápido
delcapital
nacional,
quese traduciráen unaumento de la
riqueza,
y por lotanto,
del bienestargeneral.
Peroi paraconseguirlo
nobasta lapropaganda
enpro delahorro,
por activa yconstanteque sea;es menesterademásproporcionar
alasclases
populares
medios seguros yexpeditos
para conser varelfruto desuseconomías;
yrespondiendo
aestepropósi
toseha ideado esasimpática
institución quesellama la
Caja
deAhorros.
El señor Varas tuvo el granmérito
de haberprestado
aesteproblema
social,
alavezqueeconómico,
detan altointerés,
unaatenciónseria,
y de solucionarloprácticamen
teconla fundación de laCaja
de Ahorros deSantiago,
llevadaacaboen6 de
Septiembre
de1884.
Elpaís
engeneral,
pero muyespecialmente
las clasestrabajadoras,
tienen,
pues, por esto, paraconelseñorVarasunaverdadera deuda degratitud.
Cabe
repetir
aquí
lo mismo que ya seha dicho acerca dela vidaperdurable propia
de las instituciones destinadasasatisfacer necesidades efectivas ypermanentes,
y cuyoorganismo
ha sido ideadoconverdadero acierto: lascajas
de ahorropopular
que creó enChile
el señorVaras hanprosperado
hastallegar
aconstituir
hoy
díaunode los másimportantes
factores del bie nestargeneral;
siendo sobremanerasatisfactorio
dejar
constan cia de que lasimposiciones
seelevan
hoy
yaa la cifra de 170 millones de pesos.356
FRANCISCO E. NOGUERAlas
institucioneshipotecarias
y de ahorropopular,
serviciosestosúltimos detan gran entidad que bastan para
asignarle
unlugar preeminente
entrelosesclarecidos
servidores deChile;
por lo queesdejusticia
hacer,
enel
momentoactual,
en quesecumplen
cien añosdel
nacimiento del señorVaras, siquiera
una
breve
mención deellos.
EN
LA
MUERTE DE
FÉLIX
LE DANTEC
UNA
POLÉMICA
QUERECORDARÁ
LA HISTORIAMr.
Bergeret,
s'adressant k la pau-vrepetite
bétequi
flairait la corbeille auxpapiers:
—
Flaire,
flaire,
luidit-il,
renifle,prends
du monde extérieurtoutesles connaissancesqui
peuventparvenir
á tonsimple
cerveau par le bout de tonneznoircome unetruffe. Et que moi,cependant,
j'observe, je
com pare,j'étudíe;
nous ne sauronsjamáis,
ni¿'un nil'autre,
cequenousfaisons icietpourquoi
nousysommes.¿Qu'est-cequenousfaisonsau
monde,
hein?L'anneau
d'améthyste.
— Anatole France.En 1903 H.
Poincaré
el célebre matemáticopublicaba
suli bro La scienceetVhypothese.
Para
comprender
elefecto
queéstelibro
había deproducir
(y
queproduce todavía)
en laevolución
delpensamiento
hu mano, esnecesario recordar enbreves
palabras
el estado de ánimo de los hombres de cienciaeneseaño.358
LEONARDO LIRAV évolution de la matiere. Parecía incontenible el torrenteque
ibaa
proclamar
unasegunda
vez,con vozjubilosa,
la«faillite
de la
science»,
deesaciencia queeraincapaz
con sus fórmu las deexplicar
losnuevosfenómenos y que, más queincapaz,
sebasaba sobre
principios
queestosnuevosfenómenos
venían adestruir porsubase. Lasuniversidades,
losinstitutos,
los laboratorios,
los salones y la prensaeranel
teatrodelos
comen tariosfebriles de la multitud que,trabajada
en el campopolí
tico por ideas
anárquicas
desde hacíaalgunos
años,
veía venirun aliado
inesperado
en estaabolición de laley
científica
que hastaentoncesparecía
haberencadenado
por lo menosala
naturaleza,
Pero,
para los más fieles cultivadores- de laciencia, parecía
quedar
enpie
un último reductoen el cualpodrían refugiarse:
lageometría.
Al menosaquí,
laciencia,
por encontrarseen su estado más puro, másdesligado
desubaseexperimental,
pa recía permanecerinatacable.
Pero,
heaquí,
queaparecía
este libro de Poincaré que venía aherira la ciencia allí mismo ya demostrarconrazonamientos,
queparecían indestructibles,
que la mismageometría
nosecomponía tampoco
deunacolección
de verdades matemáticas
absolutas,
sino que en último análi sisestasverdadeseranindemostrables y no tenían otrajusti
ficación
que la de facilitar laexpresión
dela verdad por medio de lasencillez.
He
aquí
en pocaspalabras,
el razonamiento de Poincaré: lageometría
que todos hemos estudiadoennuestrajuventud
(geo
metría deEuclides)
se compone de una serie de teoremas o verdades quese deducen de ciertosprincipios
fundamentales,
Entre
éstos,
secuenta, porejemplo,
el que diceque el camino máscorto entredospuntos
esla línearecta. Ahorabien,
si enlugar
desentaresteprincipio,
separte
delprincipio
opuesto
«el camino más corto entre dospuntos
noesla línearecta»,
sepuede
deducir unaserie deteoremasquecorresponden
unoaunoatodoslosteoremasde
la
geometría
de Euclides ynunca sellega
aunaconclusión quepueda
considerarse absurda.Los lectores de esteartículo recordarán tal vez
aquel
sisteREVISTACHILENA 359
al absurdo.
Se
tratade demostrar la verdada.Se
empieza
pornegar la verdad y,
partiendo
de estabase,
sellega
aunaconclusión
queesmanifiestamente absurda. En consecuencia queda
demostrada
la exactitud dea. Ahorabien,
este hecho deque,
negando
unprincipio
fundamental
de lageometría
nosepueda llegar jamás
a un absurdo ¿no está demostrando queaquél principio
no es necesariamente una verdadabsoluta?
La únicadiferencia entre lageometría
deEuclides
yunadelas
geometrías
deducidasen la forma que acabamosdeexpli
cares que los teoremas en la
geometría
de Euclidesquedan
expresados
en una forma sencilla yen lageometría
noeucli-diana,
en unaformacomplicada.
Si
la serie de teoremas en unoyotrocaso nocontienenningún
absurdo y si losprincipios
fundamentales
de que han sidodeducidos,
aunque contradictorios,
sonindemostrables,
¿no
esevidente quenotenemosrazónparasostenerque una
geometría
es la verdadera y nó laotra?
¿Y
porqué
el hombre habríaelegido
entonceslageometría
de Euclides ynola deLobatcheusky
o la de Reimann?Simple
mente,
porunarazón decomodidad,
porque losteoremasre sultanexpresados,
enlageometría
deEuclides,
en unaforma
más sencilla. Pero tan verdad son los unos como los otros.
Y,
enefecto,
esfácilimaginarse
unmundoenel que el hombrellegaría
a sentarcomoverdades losprincipios
deunageometría
noeuclidiana.
Porejemplo, podría imaginarse
un mundo for mado por unaesferaenelcentro de la cual latemperatura
se ríamáxima
mientras queen su límiteesférico
seríaigual
alcero
absoluto.
Podría suponerse,
además,
que todos los cuerpos tuviesen el mismo coeficiente dedilatación
y que unobjeto transportado
de un
punto
a otrodetemperaturas
diferentes
sepusiese
inmediatamenteen
equilibrio
calorífico
consu nuevomedio. Lageometría
que deducirían losseresque viviesenenestemundono seríala de
Euclides
sino la noeuclidiana.
Y así concluía Poincaré:«Seres
comonosotros,
cuya educación sehiciese
en un mundo36o LEONARDOLIRA
aatacar ala cienciaensu
expresión
más pura yaquitarle
todo suorgullo
de verdad absoluta.Alfred
Capus
pudo decir,
describiendo laperturbación
delos
espíritus
causada poreste libro:«Les gens du monde se
sentirent
frappés
d'une
sorte degráce
ál'envers
quand,
á lalecture
du livre dePoincaré,
ils crurententendre que la sciencenereposait
quesurdes conven-tions etdeshypothéses; qu'elle
avaitsa source dansl'avidité
de
l'esprit
humainetnon dans lanature;
quel'espace posséde
troisdimensions,
nonpoint
parce que lanatureles
luiadonnées,
mais parce que il estplus
commode del'imagiiier
ainsiet que cela nousépargne
descomplications
delangage.
Voilá
que,quatre
siéclesaprés
Copernic,
un maitre du savoir remarquequ'
¡1n'existe
nullepart
dansl'espace
unposte
del'intérieur,
duquel
onpuisse
observer siréellement
laterretourne,
etque, parconséquent,
cetteaffirmation:
laterretourne,
n'a aucun sens,puisqu'
aucuneexperience
nepermettra
jamáis
de la ve-rifier.Alors,
ladecouverte
deCopernic
peut
serésumer
en ees mots: «II estplus
commode de supposerqui
la terretourne,
parce
qu'on exprime
ainsiles
lois del'astronomie
dansunlan gageplus
simpíe».
«Laterrenetourne
plus
autour dusoleil,
c'estcharmant»,
s'écriérent
lesfemmes
du mondequi
aimaientl'astronomie».
Con
esafina
ironía queproyecta
claridad sobretodas
las
cuestiones que
examina,
AlfredCapus pintaba
en pocaspala-bras la
vergonzosa
derrota de la ciencia.¿Quién
vendríaasal varla?El defensor que vinoa
detener
estetorrentedeescepticismo
que amenazaba concluir conelra,
salió
de unode los campos de actividadcientífica
en que menos sehubiera
esperado
se encontrase.No fué
ungeómetra,
niunmatemático,
niunfísico-Fué.un
biólogo,
tardó un añoen contestary larespuesta
fué
admirable
porsuprofundidad,
suclaridad
ylas
consecuenciasfundamentales
que de ellasededucían.
En 1904, Félix
Le
Dantec
publicaba
sulibro«Les
lois na-turelles».REVISTACHILENA
36.
había un error
fundamental,
que consistía
en olvidar que elhombre,
talcomolo conocemos,conlos sentidos humanos queposee y que le
permiten
recibir ciertassensaciones
oimpresio
nesde losfenómenos
externos,
nohapodido desarrollarse,
ni.
llegar
aser lo queessinoeneste medio ambiente queconoce moscon elnombre
deTierra.
Enconsecuencia,
esabsurdosuponer queun
ser
que vivieseenel mundoimaginado
por Poincaré,
conservarse los mismosoídos,
la mismavista,
la mismaexperiencia
ancestral,
la mismainteligencia,
la mismalógica
que el
hombre
de la Tierra.Somos
incapaces
deimaginar
ni deducir lo que sería talser,
de modo que nopodemos
afirmar comolo hacePoincaré
que «seres comonosotros»llegarían
aadoptar
lageometría
noEuclidiana como verdadera. En cambio, podemos
afirmar
que elhombre,
formadoenla tierra a través dela
evolución queforma
suhistoria,
hallegado
ylle
gará siempre
fatalmenteadeducircomoverdades las dela Geo
metríadeEuclides,
porque sussentidos,
adaptados
aestemedio—
Tierra,
—lo conducen asentaresos
principios
y nóotros.Y decimos
fatalmente,
porque el hombre que seextraviase yquisiese
hacer otras deducciones encontraría lamuertecomo consecuencia desuextravío.Laadaptación
al medioambiente,
la necesidad de vivir
hacen,
pues, quesedesarrollen
enel hombre los sentidos en
forma
tal,
que conduzcan pormedio
deunaidealización
simplificadora
a losprincipios
de laGeometría
deEuclides.
Y,
enestesentido, podemos
decir
queestageometría
ha sido y
seguirá
siendo absoluta.
En resumen,en el
punto
de vista de LeDantec
lo quecono ceelhombre
no son lasrelaciones
entrelas cosas, comopre tendePoincaré,
sino lasrelaciones
delas
cosas con el hombre.En
efecto,
lo quellamamos
cosasnosonsino las sensacionesque ellas
producen
en el hombre que tieneaparatos receptores
humanos(ojo,
oído, nariz,
etc.)
parapercibirlos.
Lascosasellasmismas,
las
cosas ensí,
la esencia de lascosasnosserán eternamentedesconocidas o, más bien
dicho,
tal esencianoessinoun absurdo nacido de la
metafísica:
la esencia dela
cosasería elaspecto
queella
tendría paraunserdesprovisto
desentidos.
362
LEONARDO LIRArelativo,
porquees relativoalacolección
de sentidos que po seemos, sentidosen cuya formación ha influido el mismo mun do. Otros sentidos daránotrassensaciones,
otrosaspectos
de lascosas.Tenía razón Le Dantec para encabezarestacontestacióncon la máxima
eclesiástica:
Memento
quia pulvis
es. Porolvidar
quesomos seres
nacidos
en latierra,
educadosenla
tierra,
se habíallegado
aimaginar
que eraposible
fundar
otra geome tría que la deEuclides,
queenestesentidopodría
llamarse
más bien lageometría
humana.
Pocas veces seha
publicado
unlibro quehaya explicado
conmayor sencillez yclaridad
estosarduosproblemas
del pen samientohumano
y pocas veces unsabio halogrado
colocar
enun sitio más seguroala cienciahumana. El
hombre decien-cia, según
Le
Dantec,
nodeberá olvidar
jamás
que él ocupa unaciertaposición
en elmundo
que lehace
verlos fenómenos
aunadeterminada
escala,
nodeberá
perder
de vista que sus únicasrealidades
sonlas
sensaciones que le trasmitenaparatos
receptores
dejos fenómenos
externosquesellaman
ojo, oído,
nariz,
etc.,
y que,enconsecuencia,
la cienciano esunaexpli
cación del mundo sinounadescripción
ala escalahumana,
esdecir,
en elidioma, oído, nariz,
ojo,
etc.Estos dos hombres
magníficos,
Poincaré y LeDantec,
aca baban así de dar al mundo elespectáculo
deun dueloafondo,
en que los dosprincipios,
elmetafísico
o del librealbedrío
y el cientista odeldeterminismo,
quesedisputan
el dominio dela
mentehumana
desde que el hombre comenzóacoordinar
ideas,
hicieronusodesusarmas máspoderosas
yeficientes.
Estas dos cabezas deuna