Crueles intenciones Parte I

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Crueles intenciones

Parte I

01/Abr/2006 17:25

CRUELES INTENCIONES

El sol entraba por la ventana, iluminando con sus rayos toda la habitación… en la cama, la figura de dos cuerpos abrazados y desnudos, dormían una sonrisa pintada en sus rostros…

Comenzó a despertarse, miró el reloj, marcaba las siete y media, era hora de espabilarse, llegarían tarde si se retrasaba más y tenía muchas cosas que hacer ese día… se levantó con cuidado de no despertar a su acompañante, le dio un tierno beso en los labios y se fue a despertar a la otra personita que la tenía encandilada…

- Mi amor – susurraba en su oído – mi niño… venga que es tarde

- Jo, mamá… cinco minutos – protestó con los ojos aún cerrados

- Venga, Jaime, mi amor – dijo abriendo las persianas para que entrara la luz…

J: Mami, por favor – volvió a suplicar, moviéndose en su cama para que no le llegara la luz…

- Jaime, venga… no querrás llegar tarde el primer día de cole ¿verdad? Venga mi niño, voy a hacer el desayuno… ve despertándote ya – y dicho esto salió se dirigió a la cocina.

Estaba en la cocina, tomándose el primer café del día, señalando varios anuncios en el periódico, cuando se dio cuenta de que estaba siendo observada desde el umbral de la puerta…

- ¿Qué haces ahí? – Preguntó con una sonrisa en los labios - ¿por qué no has seguido durmiendo?

- Pues porque no podía dejar que te fueras sin darte un beso de buenos días – dijo llegando hasta ella y dándole ese beso – y sin desearte suerte…

- Ufff…. Suerte… creo que la voy a necesitar

- Esther, cariño, no seas negativa… ya verás como hoy encuentras algo – animó a su mujer…

E: No lo sé, cariño, hace tiempo que no trabajo y las cosas no están fáciles para conseguir trabajo hoy en día…

- mi amor, eres una gran economista, seguro que encontrarás algo pronto… no te desesperes

E. No me desespero, es solo que ya llevo un montón de entrevistas y no consigo nada… no sé, Víctor, quizás debería olvidarme de buscar trabajo por ahora – dijo cerrando el periódico…

V: De eso nada, mi amor – volvió a abrirlo – no voy a dejar que tires la toalla así como así… vas a salir a la calle, vas a ir a la entrevista que tienes hoy y te los vas a comer a todos – animó

E: Te quiero – dijo sonriendo a su marido, dándole las gracias por sus ánimos…

V: y yo a ti, mi niña – le dio un cálido beso…

En ese momento Jaime aparecía por la puerta de la cocina, muy sonriente, con una mochila cargada a la espalda y visiblemente nervioso…

J: Hoy empieza el cole, hoy empieza el cola – gritaba mientras se sentaba en la mesa para desayunar…

V: Si, campeón, hoy empieza el cole – dijo dando un beso a su hijo…

Desayunaron con algo de prisa, se les había hecho un poco tarde y ya tenían el tiempo justo para que Jaime no llegara tarde…

E: ¿Qué vas a hacer hoy? – preguntó antes de salir

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será un par de semanas…

E: Ya, pero te voy a echar de menos

V: Y yo a vosotros

J: Jo, papá, ¿otra vez te tienes que ir? – protestó el niño…

V: Si cariño, pero solo por poco tiempo… en dos semanas estaré otra vez aquí

J: No quiero que te vayas – protestó de nuevo, abrazando a su padre…

V: Ni yo, campeón, pero tengo que irme… hacemos una cosa, esta tarde cuando salgas del cole, recogemos a mamá y nos vamos a comer fuera, y después vamos al parque de atracciones ¿vale?

El niño comenzó a dar saltos de alegría, le encantaba el parque de atracciones aunque pocas veces podía ir.

Esther los miraba con una sonrisa en la cara, era feliz, muy feliz, tenía un hijo al que adoraba un marido maravilloso, estaba enamorada, si, muy enamorada… la vida era perfecta…

01/Abr/2006 18:06

Al otro lado de la ciudad, una mujer protagonizaba un despertar bastante diferente, abrió los ojos y se encontró en una cama ajena a la suya… junto a ella, el cuerpo desnudo de una chica dormía plácidamente…. Una más… una de tantas… una nueva mujer y un nuevo cuerpo del que disfrutar una noche… sin ataduras, sin sentimientos, sin condiciones… solo buscaba una cosa, sexo, no quería nada más con ninguna de las chicas con las que había estado y a ninguna de ellas las habían engañado… Marta, María, Helena ¿Qué importaba su nombre? Ya tenía lo que había ido a buscar aquella noche, no quería saber nada más… ni su edad, ni su trabajo… para qué… no necesitaba saber nada más…

Realmente, era una persona bastante fría, la vida la había hecho así, calculadora hasta la saciedad y bastante superficial, siempre tubo todo lo que había querido… bueno… no siempre… buscaba en sus amantes solo una noche de buen sexo, un buen polvo, nada más, enamorarse no entraba en sus planes… jugar un poco… si, eso si, incluso le gustaba… no era mala persona, pero la barrera que tenía en su corazón era demasiado fuerte para dejar ver al ángel que llevaba dentro…

Se levantó con cuidado, no quería que se despertara, no le apetecía tener ningún tipo de gesto cariñoso, se vistió rápidamente y salió de aquella casa…

Estaba en la calle, de camino a su coche cuando sonó su móvil…

- ¿Maca? – Preguntó una voz tras el teléfono – ¿Dónde estás? ¿Te he llamado al fijo pero no contestabas? ¿Una noche movidita? – dijo con un tono pícaro

M: Voy de camino a casa… y si… Ana, una noche movidita jajaja pero no te voy a contar nada más…

A: Eso es lo que tu te crees… ahora voy a tu casa y me lo cuentas todo… me lo merezco que ayer me dejaste más tirada que a una colilla…

M: ¿Y que querías que hiciera? La tenía a huevo… y estaba muy bien – dijo recordando la noche anterior cuando conoció aquella chica

A: Vale, vale… si te entiendo, yo hubiera hecho lo mismo… entonces ¿qué? ¿Desayunamos juntas?

M: Si, pesada… en media hora estaré en casa…

Colgó el teléfono y llegó al coche… esperaba esa llamada de Ana, su amiga del alma… la única persona con la que realmente se plantearía tener una relación más seria, si no fuera porque ella era hetero y por que sabía que no funcionaría… eran demasiado iguales… quizás por eso su amistad seguía en pie, pues realmente pocas personas soportarían una amistad de ese estilo, basada en la conveniencia de cada una…

01/Abr/2006 23:28

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A: Espero que tengas café – dijo entrando hasta dentro – yo traigo los donuts

M: Cariño, sabes que siempre tengo café…

A: Bueno que… - dijo sentándose en el sofá – que tal fue con… ¿Cómo se llama?

M: Clara, se llama Clara… y la verdad es que bien… - dijo como quien no quiere la cosa – normal… supongo…

A: Hija mía de verdad… que poco ímpetu…

M: Que quieres que te diga… nos hemos divertido y ya está… sabes que no busco nada más…

A: Eso lo sé… pero no sé chica… cuéntame que tal es… ¿es simpática?

M: Supongo que si lo será – contestó con una indiferencia pasmosa – la verdad es que no la conozco y sinceramente… no tengo ninguna intención de conocerla más a fondo…

A: De verdad que a veces eres peor que un tío…

M: Pues mira quien fue a hablar… si tu los utilizas como si fueran klinex… los usas una vez y los tiras a la papelera…

A: ¿Y no es eso lo que tu haces con cada chica que conoces?

M: No siempre – dijo como defendiéndose – a veces quedo con alguna para tomar algo…

A: Si, claro cuando no tienes a nadie que llevarte a la cama – contestó riendo – entonces si que las llamas…

M: ¿Estas celosa Anita? – bromeó

A: Uy si… tengo unos celos que ni te los crees

M: Pues no deberías… sabes que siempre he tenido predilección por ti – dijo sensualmente – pero como no quieres nada conmigo… no lo intento…

A: Si, claro… que te crees tú que yo caería tan fácilmente en tus redes… te recuerdo, además te recuerdo que no me ponen las tías… y si me pusieran… me buscaría a otra jajaja

M: Eso lo dices porque nunca he intentado seducirte… y eso de que no te gusten las tías… - la miró interesante - ¿tu no sabes eso que dices que todo el mundo es hetero hasta que se demuestra lo contrario?

A: JAjajajaja, si claro, ahora me dirás que eres capaz de cambiar de acera a alguien…

M: Pues no sería la primera vez – dijo orgullosa

A: Anda, déjate de tonterías y vámonos a la oficina que aunque seamos las jefas tendremos que hacer como que trabajamos….

EN otra punta de Madrid, Esther despedía a su hijo en la puerta del colegio…

E: Cariño, portate bien que si no esta tarde no vamos al parque de atracciones – le decía con dulzura a su hijo

J: ¿Me voy a poder montar en la montaña rusa? – preguntaba feliz

E: Ya veremos… depende de cómo te portes, ahora, venga, al cole – le cogió en brazos y le dio un beso

J: Mamá – protestó – que nos está viendo todo el mundo

E: Anda y ¿eso que tiene que ver? – dijo sorprendida con la reacción de su hijo…

J: Que ya soy mayor, mamá…

E: Anda, tira para adentro – contestó sonriendo ante la genialidad de su hijo…

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que tenía aquella mañana…

02/Abr/2006 18:03

Después de una primera entrevista en la que lo único que consiguió fue un nuevo y nada convincente “ya le llamaremos” pensó nuevamente dejar de buscar, pues como iba siendo la tónica habitual esos días, todas las empresas le decían lo mismo “no es el perfil que estamos buscando” “tiene un buen currículo pero no es lo que necesitamos” miles de excusas del mismo tipo que lo único que conseguían era que sus esperanzas se desvanecieran… sin embargo, recordó las `palabras de su marido, ese hombre maravilloso y generoso que siempre estuvo a su lado, que siempre le daba ánimos para todo, que nunca le había fallado y que se sentía tremendamente orgulloso de ella por la idea de volver a trabajar después de tanto tiempo… así que una vez más volvió al coche y fue hasta la segunda entrevista…

Aparcó frente a aquel edificio que se le antojó un rascacielos imponente, era una empresa de cosméticos que aunque era bastante nueva había llegado a ser la mejor empresa cosmética del momento, famosa por sus cremas y sus maquillajes, todo el mundo hablaba de ella…

Tomó aire y entró en el edificio… se acercó hasta la mesa de recepción, donde una mujer estaba hablando por teléfono, citando a alguien para la semana próxima, al colgar el teléfono prestó toda su atención a la chica que tenía delante.

- Buenos días, ¿en qué puedo ayudarla?

E: Hola, Buenos días… tengo una entrevista con… - sacó un papel de su bolso y continuó – con la señorita Ana Guzmán

- Si, me dijo que la estaba esperando… es en la tercera plante, la segunda puerta a la derecha

E: Muchas gracias

Entró en el ascensor y subió hasta donde le había dicho aquella señora, estaba algo nerviosa, la verdad era que aquella empresa le imponía bastante, aunque ya había trabajado en una empresa de ese estilo, con ese peso en la sociedad, de eso hacía ya varios años, y ahora no podía ocultar sus nervios… el ascensor se abrió… salió de él y llegó hasta una nueva mesa donde una señora miraba unas revistas…

E: Bueno días, tengo una cita con la señorita Ana Guzmán

La mujer levantó su vista de las revistas, miró a aquella chica y le sonrió, cogió el teléfono y habló durante unos segundos con su interlocutor, colgó de nuevo y se dirigió a ella.

- La señorita Guzmán le atenderá en unos segundos

E: Gracias – dijo sonriendo

Minutos más tarde la secretaria, le invitaba a pasar al despacho de aquella señorita… era un despacho bastante amplio, con unos ventanales que iluminaban de una forma maravillosa aquella habitación… se acercó a la mesa donde una chica, al verla entrar se levantó de su sillón de cuero negro…

A: Buenos días – dijo extendiendo su mano – Soy Ana Guzmán, por favor tome asiento

E: Buenos días – dijo algo cortada…

A: Bien, pues empecemos – sacó una carpeta en la que figuraba el currículo de Esther con varias referencias que previamente había recibido por correo, lo leyó por encima, en silencio, la miró, era raro, aquella mujer tenía algo familiar, pero no sabía encajarla en ningún recuerdo de su vida…Esther miraba a su alrededor, sin saber muy bien donde dirigir su mirada, hasta que por fin, aquella chica habló – Bien, Señorita García…

E: Señora – corrigió sonriendo…

A: Si, disculpe, Señora García, aquí dijo que fue usted la directora financiera de una empresa informática ¿no es cierto?

E: Si, estuve trabajando en google entertaiment durante tres años como directora financiera, pero lo tuve que dejar…

A: ¿Y puedo saber las razones que le llevaron a dejar aquel puesto?

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criar a mi hijo…

Estuvieron hablando como una media hora sobre el trabajo, el currículo de Esther, la empresa en la que trabajó… en fin, lo normal en una entrevista de trabajo, después de un tiempo más largo de lo normal la entrevista tocaba a su fin, Ana no pudo reprimir las ganas de solventar las dudas que tenía desde que había llegado esa chica a su oficina…

A: Disculpa la pregunta, quizá sea algo ilógico pero… ¿usted y yo nos conocemos?

E: Pues no, creo que no – dijo intentando recordar a esa chica – nunca olvido una cara y la suya no me suena de nada…

A: La habré confundido con alguien – extendió su mano de nuevo – ya le llamaremos – dijo como ultima frase finalizando aquella visita…

Esther, de nuevo se desmoralizó, creía que la entrevista había ido bien, hasta tubo la sensación en algunos momentos de que había conseguido el trabajo, sin embargo, de nuevo aquella frase… todos decían lo mismo… por lo que creyó que de nuevo se le cerraba otra puerta…

E: Muchas gracias – dijo con un tono de voz triste – que tenga un buen día…

Salió del despacho y tras despedirse de la secretaria volvió a tomar el ascensor, en él, una chica que portaba un par de carpetas la miró después de que soltara un suspiro de derrota…

M: ¿Un mal día? – preguntó mirándola de reojo…

E: Uno de tantos – contestó sin mirarla…

M: Bueno… ya se arreglará – intentó animar sin apartar la mirada de sus carpetas…

E: Supongo que sí – contestó con desgana…

El ascensor se paró y se abrió de nuevo, Maca cerró la carpeta, miró a la chica que estaba a su lado sonrió levemente y tras un “buenos días” en tono de despedida, salió del ascensor con algo de prisa…

Dos plantas más arriba, Ana, miraba de nuevo el currículo de Esther, intentando averiguar de qué la conocía… Esther García Ruiz… su nombre retumbaba en su cabeza una y otra vez, una y otra vez…

A: ¡Claro! – exclamó – tiene que ser ella… no puede ser otra persona – dijo de pronto…

02/Abr/2006 20:09

Esther salió del edificio con un sabor amargo en sus labios, casi tenía la certeza de que no la llamarían, se dirigió al coche de nuevo, aun tenía por delante una última entrevista aquella mañana, una entrevista que para ser sinceros ya no tenía ganas de asistir, pero sabía que tenía que ir…

Estaba poniéndose el cinturón de seguridad cuando sonó su móvil, revolvió el bolso hasta dar con él y una sonrisa se dibujó en su cara al ver quien era…

E: Hola mi amor – dijo entusiasmada

V: hola mi niña… ¿Qué tal ha ido?

E: Pues igual que las demás… no sé cariño… la verdad es que no lo sé…

V: Bueno, Esther, no te desesperes… ya habrá más oportunidades… - se quedó callado un segundo, buscando las palabras adecuadas para decirle a su mujer lo que tenía que decirle – oye cariño… que… al final no vamos a poder ir al parque de atracciones…

E: ¿Cómo que no? – Dijo confusa – si ya lo tenemos todo preparado… además, cualquiera le dice ahora a Jaime que no vamos…

V: Si ya lo sé, cariño, pero me han llamado, y el viaje se ha adelantado… salgo en una hora…

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V: Ya sabes como es esto… no he podido negarme…

E: Es que tú nunca puedes decir que no – dijo entono de reproche – joder Víctor que se lo prometiste…

V: Ya lo sé… pero mira, prometo compensaros cuando vuelva…

E: Bueno – dijo más calmada – supongo que no podemos hacer nada… pero ya verás el disgusto que se va a llevar…

V: Oye ¿y por qué no lo llevas tu?

E: Víctor no es el llevarlo o no… - dijo tranquila aunque decepcionada – la cosa es que íbamos a ir los tres, eso es lo que le hacía ilusión a tu hijo, que de verdad… desde que te ascendieron no haces otra cosa más que viajar…

V: Cariño… no empecemos por favor – suplicó

E: Está bien… vamos a dejarlo… ¿cuando vuelves? – preguntó para calmar la conversación

V: Pues en dos semanas y después tengo un par de días libres… y había pensado en irnos a la sierra a pasar el fin de semana… ya sabes… a una casita rural de las que a ti te gustan…

E: Me encanta la idea… - dijo con una sonrisa

V: Bueno mi amor… te tengo que dejar que aun tengo que hacer las maletas…

E: Vale… ten cuidado y pórtate bien – advirtió…

V: Claro que si… un beso mi niña… te quiero

E: y yo a ti

Colgó el teléfono y suspiró, no sabía como le iba a decir a su hijo que se suspendía la visita al parque de atracciones… no podía decírselo… estaba tan ilusionado que era incapaz de negárselo… así que decidió que lo llevaría ella, pero tampoco quería ir sola por lo que llamó a su hermana… su loca hermana…

E: ¿Laura? – dijo al oír una voz dormida

L: Espero que sea importante – dijo con los ojos aun cerrados – si no ya puedes darte por muerta…

E. Laura por favor… que son la una de la tarde… ¿aun estás dormida?

L: Ufff, hermanita uno de tus sermones a estas horas no, por favor… dime – dijo incorporándose – ¿que quieres?

E: Nada, te llamaba para invitarte al parque de atracciones con tu sobrino, pero oyendo esa voz… me parece a mí que lo vamos a tener que dejar…

L: ¿Parque de atracciones? – Dijo con una voz de niña pequeña – claro que voy, cuando, cuando – Repetía ilusionada

E: Esta tarde, ¿puedes?

L: Si, si claro que puedo… vamos no me lo pierdo por nada del mundo… que ilusión

E: De verdad que eres peor que Jaime – dijo sonriendo

L: Si, pero me adoras – contestó…

E: Que remedio… eres la única hermana que tengo… bueno te recojo a las tres y media y comemos algo por ahí…

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02/Abr/2006 21:44

Maca entró en el despacho de Ana, iba mirando unos informes, tenía el ceño fruncido, ni siquiera levantó la mirada para ver a su amiga…

M: Acabo de venir de marketing y el slogan nuevo es una mierda… vamos a tener que cambiarlo – anotó algo en los papeles aún sin levantar la vista – y necesitamos ya cubrir la plaza que dejó Pablo, no podemos estar sin nadie que lleve las cuentas – entonces levantó la mirada y vio a su amiga pensativa, le extrañó verla así, parecía estar recordando algo del pasado - ¿Estas bien?

A: Si, ¿perdona que me estabas diciendo? – dijo volviendo a la realidad

M: ¿seguro que estás bien? – preguntó de nuevo

A: Si, no es nada… anda dime que es eso del slogan

M: Pues que es una mierda… no sirve… no tiene… fuerza… no sé, tenemos que cambiarlo…

A: Tu eres la experta en eso… así que encárgate tú… yo estoy liada con las entrevistas

M: ¿Cómo van? ¿Has encontrado a alguien? Porque nos hace falta ya…

A: Bueno… hay un par de candidatos – dijo mirando varios papeles – pero aun no tengo nada decidido…

M: Pues decídete pronto porque es urgente

A: Ya, ya lo sé, no te preocupes – tranquilizó…

Maca se levantó con la intención de irse pero se detuvo de nievo en la puerta al oír la voz de Ana…

A: Oye, Maca… eso que me dijiste esta mañana… ¿es cierto?

M: No sé a que te refieres… - contestó confusa

A: Pues a eso de que puedes cambiar de acera a una tía

M: ¿Qué pasa Ana, que ahora me vas a hacer un poquito más de caso? – Dijo juguetona - ¿o es que quieres probar cosas nuevas? Te advierto que si pruebas no te vas a arrepentir…

A: ajajjaja pero tú te crees que eres irresistible ¿no? – La miró – no sé es que simplemente no me creo que seas capaz de eso…

Maca dejó las carpetas encima de la mesa, se sentó en la silla delante de su amiga…

M: Cariño, te aseguro que no sería la primera vez que me llevo a una hetero a la cama… solo hay que saber camelar…

A: Ya, si claro… no me creo nada – Ana sabía jugar sus cartas, sabía como llevar a Maca al donde ella quería…

M: Me ofendes, cariño… no puedo creerme que dudes de mí…

A: Es que simplemente no creo que seas capaz de enamorar a una hetero, una cosa es llevártela a la cama… otra muy distinta es enamorarla

M. No tiene que haber tanta diferencia – dijo convencida de su encanto…

A: Ya, lo siento pero no creo que seas capaz…

M: ¿Quieres apostar? - Preguntó sabiendo la respuesta…

A: Vale… hace tiempo que no jugamos a nada jajaja será divertido verte perder…

M: nunca pierdo una apuesta, ya deberías saberlo… ¿Qué quieres apostar?

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M: Me parece bien, ve cambiando ya las escrituras porque acabo de ganar un ático…

A: Te veo muy convencida y aún no hemos puesto las reglas…

M: ¿y cuales son?

A: Verás, tienes que conseguir enamorar a una hetero y que ésta esté dispuesta a salir del armario sin importarle las consecuencias familiares que pueda tener en… digamos… ¿dos meses?

M: Me parece bien, pero mejor tres meses, una cosa es enamorar y otra muy diferente es conseguir que lo deje todo por mí…

A: ¿Pero no estabas tan segura de que podías hacerlo? – dijo con rintintín

M: Y lo estoy… no te quepa duda… pero tres meses es un tiempo bastante bueno…

A: Hecho, tres meses…

Ambas se estrecharon las manos, el trato estaba fijado, y sabían que lo iban a llevar a cabo, no era la primera vez que hacían una apuesta de este estilo, sin llegar tan lejos, es cierto, pero si habían hecho apuestas algo similares… les gustaba jugar si, pero lo más importante es que a ambas les gustaba, por encima de todo… ganar…

M: Bueno pues esta noche nos vamos de marcha – dijo sonriendo – habrá que empezar a elegir a la “victima”…

A: Por eso no te preocupes… creo que ya tenemos a una – sonrió malévolamente…

03/Abr/2006 00:56

M: Y de quien se trata ¿si puede saberse? – preguntó

A: Pues es esta chica – dijo dándole un currículo de los que tenía sobre la mesa… no podrás quejarte… encima de todo lo tienes fácil… la vamos a contratar…

M: Así que es esta… - leía el papel – tiene un buen currículo la verdad… ¿no hay foto?

A: Ummm no, pero si te interesa mi opinión te diré que es mona la chica…

M: Vale… - sonrió – bueno yo me voy que tengo que seguir con esto, pero ya sabes… ve cambiando las escrituras…

Y salió del despacho de su amiga ojeando aún el currículo de su “victima”, llegó a su despacho y llamó cogió su agenda, esa apuesta no la iba a perder, de eso estaba segura, así que antes de comenzar con el juego tenía que conocer a la persona en cuestión… saber a lo que enfrentaba, por decirlo así…

M: Carlos… hola soy Maca… si mucho tiempo… yo también me alegro de oírte… oye tienes que hacerme un favor… necesito que me averigües todo sobre una persona… quiero saberlo todo de ella… si, si, todo… donde vive, con quién vive, cuales son sus gustos, sus aficiones… quiero saber incluso hasta de qué color es el pijama que tiene… ¿podrás?.... se llama Esther García Ruiz y es economista… no por nada es solo que la vamos a contratar y quiero investigarla antes… lo hacemos con todo el mundo ya lo sabes… bien… pues cuanto antes mejor… ¿pasado mañana? Genial… gracias, te debo un favor…

Colgó el teléfono, con una sonrisa en los labios, y continuó con su trabajo…

Lejos de allí, al otro lado de Madrid y ajena a todo cuanto acontecía en aquella empresa, Esther salía de su ultima entrevista, con la misma decepción que en la anterior… definitivamente, ese no estaba siendo su día…

Miró el reloj y volvió al coche, tenía que ir a recoger a Jaime, darle la noticia de que su padre ni iría con ellos… “menudo berrinche se pillará” pensaba mientras conducía….

Llegó a la puerta del colegio y esperó pacientemente a que el Jaime saliera, lo vio aparecer con una niña, salían los dos de la mano, sonrió, al ver a su hijo con esa cara de pillo junto a aquella niña… Jaime la vio, salió corriendo hacia ella, soltando a aquella niña que corría en dirección opuesta hacia su padre…

E: Hola mi amor – dijo con dulzura…

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E: Si mi niño, ya nos vamos, pero antes tenemos que ir a por la tita Laura que viene con nosotros…

J: Bien – dijo el niño dando saltos de alegría, de pronto paró - ¿y papá?

E: Papá no puede venir – contestó agachándose frente a su hijo con cara seria – ha tenido que irse de viaje…

J: Jo, yo quiero que venga – protestó

E: Ya cariño, pero no puede ser, se ha tenido que ir… pero cuando venga nos vamos a ir a la sierra…

J: Yo no quiero ir a la sierra, quiero que papá venga hoy – decía cruzando los brazos

E: Jaime, cariño, no puede ser – le levantó el mentón con dulzura – venga no te pongas así… ya sabes que por trabajo de papá tiene que viajar mucho… además viene tía Laura ¿no quieres verla? – le dijo sabiendo que adoraba a su tía

J: si, si que quiero – contestó algo más alegre…

E: Pues venga, campeón, que nos vamos – subieron al coche – ponte el cinturón, mi vida

En el trayecto a casa de Laura, Esther intentaba animar a su hijo que se había quedado algo triste por la ausencia de su padre, le gastaba bromas y el niño parecía responder…

E: ¿Que tal el cole cariño?

J: Muy bien, hemos estado haciendo dibus, le he hecho uno a papá para que se lo lleve al trabajo

E: ¿Si? Que bien, seguro que le va a encantar… - oye y esa niña que salía contigo… ¿quien era? – preguntó curiosa

J: Es Patricia y… y… es mi novia – contestó vergonzoso

E: ¿Tu novia? – dijo soltando una sonora carcajada por la declaración del niño…

03/Abr/2006 12:04

Llegaron hasta el piso de Laura, quien estaba esperando en la puerta, ilusionada más que el niño con esa salida, Esther no podía dejar de reír con lo que le había dicho su hijo… le parecía tremendamente tierno que un niño de siete años le dijera con esa carita que tenía novia…

L: Hola familia – dijo entrando en el coche

J: Hola tita – saludó feliz de verla

L: Hola enano… que, ¿preparado para la montaña rusa?

J: Si, si, si… me podré montar, mami, me podré montar – preguntaba impaciente…

E: Si tu tía se monta contigo si cariño, porque yo me niego a montarme en ese cacharro

L: Eso, Jaime, nos montamos tu y yo que mamá es una miedica – miró a su hermana y la vio riendo - ¿Qué es eso que te hace tanta gracia?

E: Nada, mi niño, que ya es mayor y tiene novia… ¿te lo puedes creer? – dijo ante la atenta mirada de su hijo que se ruborizó aún más…

J: ¡Mamá! – Exclamó – que me da vergüenza

L: ¿Si? ¿Tienes novia, Jaime? A ver cuando nos la presentas

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L: Bueno cuéntame que tal las entrevistas… ¿has conseguido algo? – preguntó a su hermana

E: Pues, aun no sé nada… ya sabes… en todos lados dicen lo mismo… que ya me llamarán…

L: Pues espera a que te llamen – dijo tranquilamente, acto seguido cambió de tema – Y ¿Víctor donde está?

E: Se ha tenido que ir de viaje… ya sabes, cosas del trabajo…

L: Ya, cosas del trabajo… ¿y donde ha ido esta vez?

E: Laura… el tonito – advirtió – se ha ido a Londres, estará allí un par de semanas…

L: Cada vez más lejos… ¿no?

E: ¿quieres dejarlo ya? No tengo ganas de discutir contigo…

L: Yo tampoco quiero discutir, pero es que desde lo de…

E: Laura – la cortó en tono serio – eso fue hace mucho tiempo, ni siquiera nos habíamos casado, además no fue su culpa ¿déjalo ya quieres? Si tu no lo aguantas es tu problema, pero te agradecería que dejaras el tema…

L: Vale, vale… no te enfades… - dijo en tono dulzón

En ese momento el móvil de Esther comenzó a sonar, no reconoció el número, aún así decidió descolgar…

E: ¿Si? ¿Dígame?

M: Quisiera hablar con Esther García

E: Soy yo, ¿con quien hablo?

M: Soy Macarena Wilson de “Cosmética Wilson&Guzmán” estuvo usted esta mañana en una entrevista de trabajo…

E: Si, claro, dígame – contestó impaciente

M: Verá hemos estudiado su currículo y creemos que es perfecta apara el puesto que tenemos bacante, así que hemos decidido contratarla… se incorporaría el lunes, ¿podrá?

E: Si, si claro – intentó parecer tranquila, no quería que pensaran que esperaba ansiosa esa llamada – el lunes me viene bien…

M: Estupendo, pues, pase por mi despacho a primera hora para firmar el contrato… que tenga un buen día señorita García

E: Gracias, igualmente

Colgó el teléfono y se abrazó a su hermana, que al oír toda la conversación se alegró enormemente por ella, luego fue hasta su hijo y lo cogió en brazos, le dio varios besos y lo volvió a soltar…

E: Venga cariño – dijo con alegría – vamos a montarnos en la montaña rusa…

JyL: ¿Tu? – preguntaron a unísono al escuchar lo que acababa de decir Esther

E: Si, yo… hoy quiero montarme… estoy feliz – cogió a su hijo de nuevo en brazos – venga, vamos…

Después de un día agotador en el parque de atracciones llegaron a casa casados, muy cansado, cenaron algo y Esther acostó a Jaime, quien se durmió en seguida, recogió los platos y decidió que era buena hora para llamar a su marido y darle las buenas noticias…

03/Abr/2006 20:20

Marcó el número del hotel en el que se alojaba su marido y esperó que contestaran del otro lado de la línea…

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E: Buenas noches, por favor, la habitación de Víctor Gómez

Recep: Un segundo, le paso…

Tras varios minutos en los que escuchó una relajante melodía, por fin su marido contestaba al teléfono

V: hola mi niña

E: hola cariño, ¿que tal el viaje?

V: Bien, cansado, ya sabes… ¿y vosotros que tal?

E: muy bien, acabamos de llegar del parque, Jaime ya está durmiendo, estaba agotado el pobre…

V: Me alegro de que al final decidieras llevarlo – contestó

E: Si, al final fuimos con mi hermana, se lo han pasado genial – dijo con una sonrisa en los labios – por cierto… ¡tengo trabajo!

V: Genial… lo sabía, sabía que lo ibas a lograr… me alegro tanto mi amor…

E: Lo sé cariño… - de repente se quedó pensando unos instantes – oye una cosa, mi amor – continuó - ¿Cómo sabías que era yo?

V: Me lo dijo el recepcionista, cariño – contestó tranquilamente

E: Claro, verdad… bueno, mi vida, te voy a dejar que estoy molida…

V: Vale, descansa mi niña… mañana te llamaré… un beso… te quiero…

E: Yo también te quiero… - colgó el teléfono y se acostó deseando que los días pasaran rápido y llegara el lunes para comenzar a trabajar…

04/Abr/2006 00:33

Y como bien quiso Esther el lunes llegó, por fin, después de un largo fin de semana que lo pasó enteramente dedicada a su hijo con el fin de que éste apenas notara la ausencia de su padre… siempre lo hacía cada vez que Víctor tenía que salir de viaje…

Llegó a la oficina, de nuevo frente a aquel gran edificio, la diferencia, esta vez, era que esa mañana no tendría entrevistas, sino que estaba allí para comenzar con su nuevo trabajo…

Tras saludar a la señora de recepción subió hasta el despacho de Maca, donde la secretaria de ésta la invitó a pasar…

M: Buenos días – le estrechó la mano – siéntese por favor – dijo indicándole con la mano y haciéndole un repaso en toda regla

E. Buenos días – contestó con una sonrisa tímida

Maca la miró por unos instantes antes de comenzar a hablar, aún no le había llegado el informe que Carlos tenía que mandarle, así que en ese instante lo único que podía hacer era observarla, siempre fue gran observadora y siempre conseguía sacar algo en claro de alguien con tan solo mirarlo durante unos instantes… de momento, lo que notaba en aquella chica era una dulzura increíble tapados por unos nervios que a duras penas podía controlar… sonrió, le gustó aquello…

M: bien, empecemos – comenzó – tenemos aquí su contrato ya preparado, disculpe las prisas, pero necesitamos con urgencia cubrir la bacante – dijo siguiendo con el respeto que da no tener la confianza suficiente con alguien – así que por favor, léalo y si está de acuerdo, firmaremos y podrá comenzar a trabajar – sonrió – y si tiene alguna duda… no dude en decírmelo… intentaré ayudarla en todo lo que pueda – dijo en un tono que a Esther le pareció como si se estuviera refiriendo a otra cosa muy diferente…

E: Gracias – contestó confusa, con el ceño algo fruncido y cogiendo el contrato de las manos de Esther…

Leyó y releyó el contrato, no quería dejarse nada en el tintero, no quería ninguna sorpresa… sus años de experiencia le habían enseñado a cuidarse mucho antes de firmar ningún papel… después firmó estando conforme con lo que allí se exponía, Maca sonrió…

(12)

E: Por supuesto – contestó más confusa si cabía, pues no entendía a qué había venido aquella prolongación del contacto de sus manos – somos casi de la misma edad…

M: Bueno, pues si me acompañas, te enseñaré tu despacho…

Ambas salieron del despacho de Maca y se dirigieron al de Esther, mientras caminaban por los pasillos iban hablando sobre las funciones que allí tendría que desempeñar la economista, llevar las cuentas de la empresa, cuadrar presupuestos… en fin, un montón de cosas más…

M: Ana me dijo que trabajaste en “google entertaiment” ¿no es cierto? – dijo interesándose algo más por la vida personal de Esther.

E: Si, así es, lo dejé al quedarme embarazada…

M: ¿Tienes hijos? – preguntó con una amplia sonrisa

E: Si, tengo uno – sonrió orgullosa de su niño – tiene siete años… es un trasto, la verdad…

M: Bueno, está en la edad – sonrió, en ese momento, una chica llegó hasta donde ellas se encontraban…

Chica: Maca… perdona… un mensajero ha traído esto para ti – le entregó un sobre, Maca lo miró, lo abrió un poco echando un vistazo para ver de que se trataba, sonrió de nuevo…

M: Gracias, lo estaba esperando – se giró hacia Esther – Este es tu despacho – señaló una puerta – siento no poder quedarme pero tengo cosas que hacer… en un rato nos vemos… que tengas un buen día…

E: Lo mismo digo, gracias…

M: No me las des… tonta – le guiñó un ojo y se dio la vuelta poniendo rumbo de nuevo hacia su oficina…

Al llegar allí sacó los papeles que contenía el sobre y comenzó a leerlos, sonreía con cada párrafo… sin terminar de leerlos todos, dejó los papeles sobre la mesa y cogió el teléfono, marcando un número que se sabía de memoria…

M: Hola, soy Maca… bien y tu… ya… te llamaba para decirte que hoy salgo más temprano del trabajo así que puedo ir yo a recoger a la niña al colegio… ¿te parece bien? Vale, genial… un beso… adiós...

Colgó el aparato y se frotó las manos… el juego había comenzado…

04/Abr/2006 20:44

Tras una primera jornada cargada de trabajo, en la que casi no pudo parar, Esther salía de nuevo a la calle, se le había echado el tiempo encima, esperaba que no hubiera demasiado tráfico, pero ya se sabe… Madrid en hora punta… cualquier cosa que se deseara, aunque fuera una locura sería más fácil del lograr… se maldecía, una y otra vez, tocando el claxon a cada momento y es que Jaime hacía ya diez minutos que tendría que haber salido del colegio…

Llegó corriendo, el aire casi no llegaba a sus pulmones, de lejos vio a la profesora de Jaime saliendo del edificio, se preocupó, más bien se asustó, sabía que cuando algún padre se retrasaba ella se encargaba de quedarse al cuidado de los niños hasta que éstos llegaran, sin embargo… ella no estaba con Jaime… ¿Dónde estaba?

Se acercó lo más rápido que pudo hasta ella, pero cuando iba a hablarle escuchó la voz de su ángel que le gritaba…

J: ¡Mama! Mami – decía corriendo hacia ella

E: Mi niño – lo abrazó aliviada – siento llegar tarde, cariño… - lo besó y lo volvió a dejar en el suelo - ¿por qué no estabas con la profe?

J: Es que estaba con Patri y con su tita, que se han quedado conmigo hasta que vinieras – dijo feliz…

E: ¿Si? Y donde están – tenía que agradecerle a esa mujer el que se quedara esperándola al igual que, por qué no decirlo, sentía curiosidad por saber quien era la “novia” de su hijo…

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La mujer estaba de espaldas a ella, hablaba cariñosamente con la niña, ambas reían, Esther llegó casi al lado de la mujer

E: Gracias por quedarse con mi hijo – dijo antes de que la chica se volviera – había un tráfico horrible…

Se dio la vuelta y Esther se quedó paralizada al verla allí, a Maca… jamás se hubiera imaginado que Maca podría ser la tía de aquella niña…

E: ¿Maca?

M: ¡Esther! – Exclamó haciéndose también la sorprendida - ¿no me digas que este encanto de niño es tu hijo?

E: Pues si – sonrió – y ella ¿es tu sobrina? – preguntó señalando a la niña…

M: si, ¿es guapa a que sí?

E: Si, mucho… normal que tenga enamoradito a mi niño – dijo con una amplia sonrisa…

M: Bueno tu no te quejarás… tu hijo también es muy guapo… tiene una sonrisa preciosa…… como la tuya – dijo mirándola fijamente…

E: Si, Eh… que… que bueno… – consiguió decir algo nerviosa por el comentario – nosotros nos tenemos que ir… vamos mi niño – le dio la mano – nos vemos mañana

Se dio la vuelta junto con Jaime para dirigirse hasta su coche, sin embargo, la voz de Maca la detuvo de nuevo…

M: Esto… Esther… que… yo había pensado en llevar a Patricia al cine a ver la edad de hielo dos y estaba pensando que a Jaime le gustaría ir…

J: Si, mami, por favor, por favor, ¿vamos? – dijo Jaime a su madre ilusionado con la idea…

E: Es que… yo la verdad es que estoy un poco cansada… mejor otro día – se excusó

Maca se acercó a Esther, puso su mano sobre su brazo, acariciándolo levemente… bajo la atenta mirada de su sobrina

M: Venga, a los niños les hace ilusión – dijo sonriendo, con cara de corderito

Pero antes de que Esther pudiera contestar, la voz de una niña, bastante avispada, algo descarada y nada, pero nada oportuna tapó sus palabras…

P: ¿Tú eres la novia de mi tita? – dijo sonriendo y causando gran sorpresa entre los presentes…

04/Abr/2006 23:55

No sabía donde meterse… en ese momento deseó que la tierra se abriera en dos y la tragara… no…no… deseó que la tierra se abriera en dos y se tragara a ese demonio vestido de ángel que había resultado ser su sobrina… ¿pero como se le había podido ocurrir soltar semejante bomba? Ese no era el momento para hacerlo… ella quería esperar al momento adecuado y su sobrina acababa de tirar por tierra gran parte de sus planes… no sabía si odiarla o no… no sabía si enfadarse o reírse… la miró, miró a su sobrina quien la miraba con esos ojitos… no podía enfadarse con ella, adoraba a su sobrina, no podía… era su ñiñita, ¿Cómo enfadarse con una inocente (aunque en ese momento no le pareciera tan inocente) niña de siete años que lo único que quería era ver feliz a su tía? Sonrió, una sonrisa nerviosa, acarició el pelo de la niña…

M: No, cariño, no es mi novia, es la mamá de Jaime y trabaja conmigo – dijo con toda la dulzura del mundo…

Esther, quien estaba realmente sorprendida por la pregunta de la niña, no supo donde meterse ante la aclaración de Maca, pues si en algún momento había creído que aquella pregunta era tan solo la confusión de un ser de siete años, el hecho de que Maca no desmintiera nada de lo que la niña había dicho hizo que su sorpresa fuera aún mayor… sin saber tampoco donde meterse, cogió de nuevo la mano de su hijo y tras una rápida despedida se dirigió al coche a paso ligero… no supo reaccionar de otra manera, no en ese momento…

Al ver como se alejaba, Maca maldijo una vez más su suerte, miró de nuevo a su sobrina, quien con una sonrisa la miraba, esperó a que esta le dijera algo, pero no decía nada… así que decidió ser ella la que hablara…

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P: Jo, no sé… - dijo levantando los hombros - ¿te has enfadado?

M: Pero como me voy a enfadar contigo… - contestó cogiéndola en brazos – si eres mi princesita… - le dio un beso de gnomo de esos que tanto le gustaban a Patricia – anda vamos a casa… que tendrás que comer… ya me las veré como arreglo esto… - susurró…

05/Abr/2006 12:45

Maca se encontraba en su despacho dándole vueltas a un slogan que no terminaba de convencerla, habían pasado ya dos días desde el inoportuno comentario de su sobrina y había decidido darle tiempo a Esther para que asimilara la información, sin embargo, sabía que tenía que hablar con ella, no podía ni quería dejar las cosas así… estuvo buscando las palabras adecuadas durante un rato, hasta que decidió que sería mejor dejar que éstas salieran solas… sin ensayos, sin guiones… en ese instante no los necesitaba…

Esther, en su oficina, estaba metida de lleno en unas cuentas que por alguna razón no terminaban de cuadrarle, había pasado los dos días anteriores dándole vueltas, inconscientemente, al tema de Maca, por momentos le parecía que en alguna ocasión, en los pocos momentos en los que había tenido oportunidad de estar a solas con ella, había tenido ciertos gestos algo, por así decirlo, “cariñosos”, pero al momento se sacaba esa idea de la cabeza… pues, realmente le parecía una tremenda tontería pensar aquello…

Maca salió de su despacho y puso rumbo a su objetivo, al llegar junto a la puerta, se paró y la observó desde la ventana… analizó sus gestos, estaba concentrada… muy concentrada… enfrascada en unos papeles, tenía el ceño fruncido, un bolígrafo entre los dientes… en un momento negó con la cabeza provocando que su pelo se moviera juguetón por su rostro.... Maca, sin ser consciente y sin notarlo sonrió… “¿Qué haces aquí parada?” se dijo… “anda, entra y arregla el estropicio de Patricia”… dicho y hecho, llamó a la puerta y entró… Esther levantó la mirada, al verla dejó sobre la mesa el bolígrafo y esperó a que la empresaria comenzara a hablar…

M: Hola, ¿Cómo vas? – dijo para romper el hielo…

E: Pues aquí, algo liada con unas cuentas… pero nada que no pueda resolver – sonrió…

M: No lo dudo, eres muy buena en tu trabajo – calló un segundo, la miró de frente y continuó – oye, Esther, yo quería hablar contigo sobre lo del otro día… lo que dijo mi sobrina…

E: Maca, no tienes que darme explicaciones – dijo mirándola también

M: ya, lo sé, pero es que como te fuiste así…

E: Si, yo… la verdad es que lo siento, no… no supe como reaccionar… me pilló por sorpresa… pero vamos que yo no tengo ningún problema…

M: Entiendo… pero lo que no quisiera es que esto afectara a nuestra relación… laboral, relación laboral – dijo rápidamente – y bueno… que… que podamos ser amigas – sonrió

E: Pues claro que podemos ser amigas, que tontería – dijo mientras se levantaba y sonreía, causando, con ello que Maca también lo hiciera – claro que podemos ser amigas…

M: ufff, menos mal… por un momento pensé que… no sé ni lo que pensé – y era cierto, Maca no había hecho otra cosa más que analizar la reacción de Esther una y otra vez sin sacar nada en claro…

E: Pues no pienses tanto es una tontería… somos adultas… y además que… no tiene nada de malo

Maca sonrió aún más con ese último cometario… luego pensó de nuevo en una forma de acercarse a ella fuera del trabajo y… ¡benditos sean los niños! Encontró la manera.

M: Bien, pues ahora que esto está aclarado… tengo pendiente con tu hijo una película que le prometí ir a ver… si quieres podemos ir el viernes por la tarde…

E: Si, vale – dijo tranquilamente – además, así me deja un poquito tranquila, porque lleva unos días dándome la lata con que lo lleve al cine – sonreía…

(15)

dicho conscientemente, supo nada más decirlo y por la mirada de Esther que era bien recibido su halago…

E: ¿Intentas seducirme? – bromeó pícaramente

M: ¿Tu que crees? – contestó riendo y saliendo del despacho, dejando a una Esther pensativa…

05/Abr/2006 20:37

El viernes por la tarde llegó, Esther y Jaime esperaban pacientemente en la puerta del cine a que Maca llegara con Patricia…

Con algo de prisas y corriendo junto a su sobrina, Maca hizo acto de presencia… tras saludarse alegremente se dispusieron a comprar las entradas, lo que provocó una pequeña diferencia de opiniones entre ellas…

E: Que no, que no me da la gana de que pagues tú las cuatro entradas – decía mientras intentaba darle el dinero al taquillero…

M: Pero bueno, quieres dejarlo ya, que quiero hacerlo – contestó parando su mano y provocando que el taquillero no lograra coger el dinero de las entradas…

E: Maca, que no, que no hace falta, pagamos a medias y ya está – anunció convencida…

M: que no, que las pago yo, la idea del cine fue mía así que yo lo pago – sentenció…

Antes de que Esther pudiera decir nada, el taquillero, con su paciencia agotada decidió dar por terminada, a su manera, la conversación…

T: Disculpen, no es que quiera meterme en discusiones de enamorados, pero la película va a empezar ya y me tiene que pagar si pretenden verla…

Maca sonrió sin poder evitarlo después de ese comentario, miró a Esther quien al contrario que Maca se había quedado callado, ¿se estaba ruborizando? Si, de momento se puso roja, bajó la mirada, Maca sonrió aún más sin poder evitar soltar una carcajada, pagó las entradas y casi empujando a Esther que parecía haberse quedado pegada al suelo, los cuatro entraron en la sala…

La película dio comienzo, Jaime y Patricia se sentaron juntos, en medio de Esther y Maca, permanecieron en silencio y atentos a la pantalla gran parte del tiempo, Maca miraba a Esther de vez en cuando y pudo adivinar en su expresión que estaba disfrutando de la película tanto o más que los niños… “que tierno” pensó… sonrió y volvió la vista al frente… en ese momento fue Esther quien giró su cabeza clavando sus ojos en Maca, “¿discusiones de enamorados? Pero… pero… la gente está fatal” pensaba Esther sin quitar sus ojos de ella…

A mitad de la película, los niños, antes mudos, comenzaron a discutir entre ellos, lo que provocó que Esther tuviera que llamarle la atención a su hijo un par de veces… al ver que no surtían efecto sus palabras, decidió cambiar el sitio con él, que aunque protestando, obedeció a su madre… como si Maca le hubiese estado leyendo el pensamiento a la economista realizó la misma operación que ella con su sobrina, quedando ahora, sentadas la una junto a la otra…

La película continuaba su curso, en un intento por alcanzar la botella de agua que tenía al lado, la mano de Esther se cruzó con la de Maca, dejando, esta vez la economista una leve y suave caricia…. Un escalofrío recorrió cada poro de su piel, un escalofrío que hacía años que no sentía, que creyó que nunca lo volvería a sentir y todo… todo por un simple roce… la miró, clavó sus ojos en ella, sin poder apartarlos… no… no… no había pasado nada… no podía haber pasado nada…

E: Lo siento – se excusó

M: No… no te… no te preocupes – acertó a decir…

06/Abr/2006 21:15

La película tocó a su fin, salieron del cine muy animados, a los niños les había encantado la película, Esther había disfrutado casi tanto como ellos, sin embargo, Maca parecía estar a miles de años luz de allí… estaba ausente, con la mirada perdida, y es que ese escalofrío no se lo esperaba, no lo recordaba, era algo que había olvidado y que no quería recordar…

E: Maca – dijo para llamar su atención – Maca, que si vamos a cenar a algún sitio, que os invito yo…

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era algo que no podía permitir, que no lo iba a permitir…

M: La verdad es que no creo que sea buena idea – dijo algo seca – ya es tarde y mañana tengo que madrugar bastante…

E: Bueno, pero solo es una cena… algo rápido, más que nada por los niños – insistió…

M: No, de verdad que no me apetece, lo siento… no vemos mañana…

Y sin decir nada más, Maca y Patricia se subieron al coche y se marcharon de allí….

Después de dejar a su sobrina en casa de su hermano llegó hasta su piso, tenía la mente en otro sitio, no podía pensar en otra cosa que no fuera ese escalofrío… demasiados recuerdos, demasiados sentimientos, ese roce de Esther estaba a punto de abrir su particular caja de Pandora y no estaba dispuesta a ello, la había cerrado a cal y canto hacía ya muchos años y se había jurado a sí misma que nada ni nadie volvería a abrirla y mucho menos el objetivo de una apuesta… su apuesta… la puesta que tenía que ganar, que iba a ganar… que estaba dispuesta a ganar…

M: Es una tontería – se decía a sí misma – solo ha sido un flash, una mala jugada de mi mente…

Puso de nuevo la chaqueta, cogió las llaves de su moto y decidió que no podía quedarse en casa dándole la bienvenida a antiguos fantasmas, no… eso ya estaba olvidado…

M: Necesito una copa… y… y lo que surja – dijo saliendo de nuevo a la calle.

07/Abr/2006 01:30

Salió sola, ni tan siquiera le apetecía llamar a Ana para que la acompañara como tantas otras noches, necesitaba estar sola, evadirse, olvidarse…

Varias horas después y tras haberse bebido más copas de las que solía beber, se encontraba en un pub bastante conocido por ella, donde sabía que no tendría problemas para encontrar el tipo de compañía que estaba buscando, una compañía vacía y sin sentido… sin charlas banales o trascendentales, sin nombre y sin apellido, una compañía con la que pasar un buen rato… solo eso…

Media hora más tarde se sorprendió entrando en una habitación de hotel, una chica, de la que ni tan siquiera se acordaba del nombre mantenía una lucha lujuriosa con sus labios, los notaba pero no los sentía… la chica la besaba con pasión, ella respondía al beso por inercia, su lengua jugaba ardientemente con la de ella mientras sus cuerpos se encaminaban presurosos a la cama…

Las manos de la chica desabrocharon los botones de su camisa dejando al descubierto su suave piel que era embestida y cubierta de besos húmedos… Maca se dejaba hacer… su respiración iba incrementando, aumentando, agitándose al notar la lengua de la chica pasando por uno de sus pechos, entreteniéndose con más énfasis en su pezón…

Llegaron a la cama y cayeron las dos sobre ella, Maca decidió entrar al trapo y comenzar también a jugar, profundizando más en sus besos, acariciando aquella piel desconocida… sintiendo como el deseo iba aumentando frenéticamente, recorriéndole de la cabeza a los pies… si, estaba volviendo a ser ella, estaba volviendo a la normalidad… a su normalidad… a la que ella se había impuesto…

Y la chica continuaba con su batalla personal por cada uno de sus pechos, sin darle tregua alguna, sin darle ni un momento para recuperarse, pero que importaba, Maca en ese momento estaba en el cielo, estaba disfrutando… no… definitivamente no había pasado nada… era ella, era la misma… aquel instante de debilidad ya había pasado a la historia… ahora solo quería disfrutar del cuerpo que tenía delante…

Con una pasión desmedida, le arrancó y casi rompió la camiseta a su acompañante y más tarde hizo la misma operación con el sujetador, lanzándolo lejos, dejando claro que lo quería fuera de su cuerpo…

Agarró la cara de la chica con fuerza y la atrajo hacia ella con firmeza, con fuerza, besando su boca como antes lo había hecho la chica con ella, con pasión, con furia, con deseo…

Notó como una de las manos de la chica bajaba por su abdomen hasta llegar al borde de su pantalón, donde jugó durante unos segundos provocando la impaciencia de la empresaria… apiadándose de ella, la chica decidió que era hora de desabrochar ese botón y así lo hizo… introduciendo su mano por dentro de las braguitas de Maca…

(17)

Se levantó de la cama, ante la confusa mirada de aquella chica que no sabía lo que estaba pasando… realmente, ni la misma Maca era capaz de entenderlo… se vistió rápidamente, no atendía a las palabras de la chica, ni a sus reclamos, no podía… lo único que era capaz de hacer era vestirse lo más rápidamente posible y salir de allí… era lo único que quería y lo que más frustración le causaba era el no tener ni la más remota idea de lo que le pasaba…

M: Joder – dijo al terminar de vestirse y salir de la habitación, dejando a la chica a medio vestir y sin entender que había pasado…

07/Abr/2006 02:21

Los días pasaban, rápidos, frenéticos, cargados de trabajo, pues se acercaba una de las fechas más importantes para la compañía, la presentación de una nueva crema desmaquillante, no paraban de trabajar, querían que todo saliera perfecto…

Después de aquella noche en la que los recuerdos no le habían permitido disfrutar como hubiese querido, Maca se había sentido perdida, sin entender nada… y por qué no decirlo, también asustada, como un niño pequeño que se pierde de su madre… hacía mucho tiempo que no se sentía así y eso no le gustaba para nada…

Por suerte para ella, con el paso de los días fue perdiendo el miedo, volviendo, esta vez de verdad a la normalidad… y pudo comprobarlo la noche anterior, donde el placer y la lujuria se habían hecho dueñas de su cuerpo acompañada de una nueva chica, un nuevo cuerpo que le había devuelto las fuerzas, la tranquilidad de saber que no pasaba nada, le había devuelto de nuevo a su vida…

Esther, por su parte, había estado hablando con Víctor cada noche, contándole como le iba en el trabajo y recibiendo los halagos de su marido… le encantaba oírlos, siempre le había encantado, aún sabiendo las raíces reales de esos halagos, aún teniendo el miedo en el cuerpo de que lo que pasó aun siguiera estando latente en él… pero siempre se quitaba esos pensamientos de la cabeza, él la quería, tal vez no de la misma forma ni con la misma intensidad que ella, pero sabía que la quería…

Aquella mañana, Ana y Maca habían convocado una reunión con el personal de cada sección de la empresa, tenían que empezar a ultimar los detalles para la presentación… marketing, publicidad, financiación… todo debía estar más que preparado para aquel día…

A: ¿Entonces podemos contar con la publicidad en Cosmopólitan? – preguntó a uno de los chicos

Ch: Si, les he llamado y no han puesto ningún problema – respondió

A: Bien, genial

Antes de que pudiera seguir hablando, la puerta de la sala de reuniones se abrió dejando paso a una de las secretarias…

Se: Perdón – se disculpó – Esther, tienes una llamada del colegio de Jaime… por lo visto ha tenido un accidente – dijo preocupada…

E: ¿Que? – preguntó con miedo en los ojos y salió corriendo de la sala sin importarle la reunión…

07/Abr/2006 16:07

En menos de dos segundos había atravesado el pasillo que separaba la sala de reuniones de su despacho, por alguna extraña razón, aquel pasillo parecía haberse alargado al menos dos kilómetros desde la ultima vez… aún así, llegó, cogió el teléfono con prisas y tremendamente angustiada comenzó a hablar con el interlocutor…

E: Soy la madre de Jaime ¿Cómo está? ¿Qué ha pasado?.... pero ¿Qué le ha ocurrido?....y donde está… pero no puede decirme nada más – dijo angustiada… notó como una mano se posaba en su hombro y la acariciaba intentando con ese gesto

tranquilizarla… no se dio la vuelta, seguía pendiente de lo que le decían – ¿donde lo han llevado?.... al Central… si claro que se donde es… mi hermana trabaja allí… esta bien… gracias…

Colgó el teléfono y posó sus manos sobre la mesa, dejando que todo el peso de su cuerpo cayera sobre ella… notó de nuevo esa caricia tranquilizadora recorriéndole la espalda con dulzura… se dio la vuelta lentamente y se encontró con los ojos preocupados de Maca…se abrazó a ella… necesitaba ese abrazo, ese contacto… ese calor humano… se había llevado un buen susto…

M: ¿Qué ha pasado? – susurró sin dejar de abrazarla

(18)

M: No lo sientas… no hay nada que sentir… - sonrió y le acarició la cara – venga, coge tus cosas… yo te llevo…

E: No hace falta, Maca, de verdad… no puedes dejar colgada la reunión…

M: Mira, la reunión en este momento me importa una mierda – dijo con sinceridad – yo te llevo… tu no estas para conducir… así que no se hable más – sentenció…

Maca se disculpó con Ana y salieron las dos juntas en dirección al hospital, durante todo el trayecto, Esther iba mirando por la ventana, con la mirada perdida, sabía que Jaime estaba bien, que no había sido nada grave, pero hasta que no lo viera no se quedaría tranquila, aún tenía el susto en el cuerpo…. Maca no sabía que decirle…. Intentaba como buenamente podía animar a la economista, pero sabía que nada podría animarla hasta que no viera a su hijo…

Llegaron al hospital y Esther entró como un rayo hasta la recepción donde se encontraba Laura, que ya esperaba a su hermana para calmarla…

L: Está bien, cariño, está bien – dijo dándole un abrazo

E: ¿Dónde está? – preguntó

L: En pediatría… no te preocupes que está bien

E: voy a verle

L: Claro, ven vamos a dentro…

Maca que se había mantenido en un segundo plano, miró a Esther quien le sonreía dándole las gracias… no sabía si tenía que irse o quedarse, por un lado, ella allí no pintaba nada… pero por otro tampoco quería dejarla sola allí y quería saber como se

encontraba el niño y por qué no, también ella sentía una pequeña necesidad de verlo…

M: Yo… te espero aquí – dijo dubitativa

E: Puedes venir conmigo, si quieres – sonrió – seguro que le alegra verte – miró a su hermana – ella es Maca, mi jefa y Maca ella es mi hermana Laura…

L: Encantada

M: igualmente – dijo mirándola de arriba a abajo

L: bien, ¿vamos?

Entraron en urgencias y guiadas por Laura llegaron a la habitación donde se encontraba el niño jugando con Rusty, un celador del hospital…

E: Mi niño… mi amor – decía llenándolo de besos - ¿Cómo estas? ¿Qué te ha pasado?

J: Me he caído, mami… y me he hecho daño – decía señalando el brazo

E: ya mi vida… ya pasó, ya estoy aquí

J: Me duele, mami… - se quejaba el niño

E: Tranquilo mi amor, que ahora te cura la tia

M: Claro… ya verás que pronto estás bien de nuevo – dijo hablando por fin, después de ser testigo de la tierna escena entre madre e hijo

J: Maca – se alegró de verla – hola

M: Hola guapo – se acercó y le besó

(19)

menos una noche…

Volvió de nuevo a la habitación se quedó algo parada en la puerta viendo a su hijo y a Maca riéndose de algo que Maca le había contado… era evidente que a esa mujer le encantaban los niños y tenía muy buena mano con ellos… sonrió, le gustó las escena…

E: Cariño – dijo entrando – voy a ir un momentito a casa a coger algo de ropa para venir a dormir contigo…

M: ¿No le dan ya de alta? – preguntó algo confusa

E: No, mi hermana quiere tenerlo en observación esta noche…

M: Pero ocurre algo – dijo con algo de miedo….

E: No… está bien… mi niño está muy bien – dijo acariciando el pelo del niño – pero Laura dice que es mejor que se quede aquí, solo esta noche… - miró al niño lo beso en la frente – mi niño, ahora viene la tita que se va a quedar contigo hasta que yo vuelva ¿vale? No tardo…

Esther y Maca salieron de la habitación tras esperar a que llegara Laura, Maca se empeñó a llevar a Esther hasta su casa y después traerla de nuevo al hospital y la verdad era que la economista lo agradeció, más que nada por que así ahorraría tiempo y podría volver al hospital cuanto antes…

Llegaron al piso de Esther, invitó a Maca a entrar mientras ella preparaba lo más rápido que podía las cosas… Maca esperaba en el salón, curioseando un poco la estancia, mirando las fotos que allí había, vio la foto de bodas de Esther y no le gustó nada… la volvió a dejar en su sitio y miró otra en la que aparecían Esther y Jaime… sonrió… se dio la vuelta al escuchar que Esther entraba de nuevo al salón, se podía ver a kilómetros la angustia que había pasado…

M: ¿Estas bien?

E: Si… es solo que… - no pudo seguir hablando… unas lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos, fruto del susto y los nervios que había pasado durante aquella mañana…

Maca se acercó a ella y como en el despacho, la volvió a envolver entre sus brazos, por alguna extraña razón le gustaba la sensación de tenerla así

M: Shhh…. Tranquila… todo a pasado… está bien… - susurraba para tranquilizarla – no pasa nada…

Esther se separó un poco de ella, solo un poco, lo suficiente para poder mirarla a los ojos, se perdió en ellos, del mismo modo que Maca no era capaz d encontrarse en otro lugar que no fuera esa mirada… el mundo se quedó en silencio… el tiempo se detuvo en ese instante…

No quería hacerlo… no quería aprovecharse de la situación, no era el momento adecuado para hacerlo, ni las mejores

circunstancias para ello, sin embargo lo hizo… su boca se fue acercando lentamente a la de Esther, dejando en ella un leve y dulce beso… un solo roce de labios… un leve roce que a ambas le supo a poco… un leve roce que ambas querían profundizar… aunque ninguna de ellas lo supiera aún…

08/Abr/2006 15:09

Esther se separó de ella, se alejó dos pasos hacia atrás, la miró de nuevo ¿Qué había pasado? ¿Qué había sido eso? ¿Se acababan de besar? Dios… ¿Qué se le había pasado por la cabeza?

E: Ehhh… voy… voy a llamar a Víctor… - consiguió decir – tengo que contarle lo que ha pasado…

Se dio la vuelta, dándole la espalda a Maca, en ese momento no era capaz de mirarla a la cara…

“¿Qué he hecho? ¿Qué he hecho? No… por favor que alguien me diga que no la he besado… no ahora… no con ella así” Era lo único que podía pensar en ese momento, mientras veía como Esther se acercaba al teléfono… tenía que arreglarlo… sabía que la había asustado… que Esther estaría confusa y tal vez hasta molesta con ella por esa osadía… no era el momento… no… no o era… pero ¿por qué no pudo evitarlo?

M: Esther… yo… - comenzó a decir en tono de disculpa, ella no la miraba… - yo…

(20)

E: Maca, que no hace falta que me lleves de nuevo al hospital – dijo como si ese beso no hubiera existido – ya te he quitado mucho tiempo y será mejor que vaya yo sola…

M: Esther… lo siento… no sé

E: De verdad – dijo cortándola – no es necesario que me lleves – se acercó a la puerta y la abrió hizo un gesto a Maca con el que sutilmente le decía que por favor se fuera… - mañana nos vemos…

Maca creyó que lo mejor era irse… si Esther no quería hablar del tema no podía insistir en él, lo único que conseguiría con ello sería asustarla más… y no quería que eso pasara… así que recogió sus cosas y salió del piso, maldiciéndose mil veces por esa locura… por ese error... el cual seguro afectaría bastante en sus planes…

Cuando Maca desapareció, se sintió aliviada, pero igualmente se sintió tremendamente extraña… ¿le había gustado el sabor de sus labios? Que tontería… ¿Cómo le iba a gustar? No… ese beso no había significado nada… no había sentido nada… absolutamente nada… pero si eso era cierto… ¿por qué demonios le estaba dando tantas vueltas? ¿Tanta importancia? ¿Por qué extraña razón quería que volviera a besarla? ¿Qué locura era eso…? ¿Que estaba pensando…? Era solo fruto de los nervios, del estrés de aquella mañana… si, ¡claro!… solo era eso… no era nada más que eso…

Con esos pensamientos y algo más calmada después de hallar la razón de ese sentimiento decidió que tenía que llamar a su marido…

08/Abr/2006 20:04

Tras hablar con Víctor y convencerlo de que no hacía falta que dejara todas las reuniones que tenía para venir, pues sabía lo importantes que eran esas reuniones para la fusión de su empresa con una filial londinense y realmente, Jaime no estaba grava, solo se había roto el brazo, además sabía como se ponía Víctor en casos como este y no tenía ni fuerzas ni ganas para

soportarlo…. ¿egoísta? Puede que sí… pero no se sentía con fuerzas…. Se dirigió de nuevo al hospital donde pasaría la noche con su hijo…

Los días continuaban pasando, Jaime ya estaba dado de alta y ya había vuelto al colegio, chuleando con sus amigos por el hacho de tener una escayola donde todos le dejaban algún que otro garabato…

Esther, en la oficina había estado evitando a Maca todo lo que pudo, y cuando se encontraban para algo actuaba como si nunca hubiera pasado nada… pero por mucho que actuara delante de ella, una cosa estaba clara… no había podido dejar de pensar en ese beso ni un instante… y le torturaba… se torturaba por ello…

Por su parte, Maca, sabiendo que estaba dando pasos atrás en su camino hacia la conquista de Esther, intentaba hablar con ella, pero no lo lograba, Esther siempre se salía por la tangente cada vez que iba a sacar el tema o aparecía como de la nada Ana impidiendo que comenzara a hablar… y eso… le estaba sacando de quicio…

Decidida a hablar con ella de una buena vez y retomar de nuevo las riendas de la situación se fue directa hacia el despacho de la economista… tenía que aclarar las cosas de una buena vez… llamó y sin esperar respuesta entró…

M: Esther, ¿podemos hablar un segundo?

E: Ahora estoy muy liada – dijo señalando unos informes que tenía sobre la mesa – lo siento

M: no te robaré mucho tiempo – insistió – solo quiero hablar de lo del otro día…

E: Toma – dijo ignorándola – este es el presupuesto que me pediste…

M: Esther – dijo ya algo más seria – déjalo ya quieres… pareces una cría evitando hablar de algo que no te gusta…

E: Es que no hay nada de que hablar – contestó

M: Si, si hay de qué hablar… deja de una vez de actuar como si no hubiera pasado nada… - se acercó hasta la mesa – te besé, Esther… nos besamos…

E: No, Maca, no te confundas… tú me besaste… yo estaba mal por lo de Jaime y no sabía lo que pasaba…

(21)

E: ya te he dicho que no sabía lo que hacía – dijo algo más alterada…

Maca sabía que no conseguiría nada por ese camino… si lo estaba negando lo seguiría haciendo por mucho que ella le dijera y posiblemente se alteraría más de lo que empezaba a estar, así que decidió cambiar de estrategia…

M: Está bien… tienes razón… la verdad es que no sé como pude hacerlo… te vi tan… tan triste que… no sé… fue un impulso pero no quise incomodarte…

Funcionó, aquella absurda disculpa funcionó, Esther bajó la guardia, sonrió, se levantó de su asiento y se acercó a ella…

E: no pasa nada… no te preocupes – dijo – no… no me incomodaste… bueno… - reconoció – tal vez un poco… pero no pasa nada…

M: Esther yo… de verdad que lo siento – continuó excusándose – sé que estás casada y que tienes tu vida bien formada y yo no quiero confundirte… solo… solo quiero que seamos amigas…

E: No me has confundido - ¿era cierto eso que dijo? Ni ella misma era capaz de responderse – y yo… yo también quiero que seamos amigas… te has portado tan bien conmigo…

M: Como te mereces, ni más ni menos – sonrió de nuevo, Esther hizo lo mismo, se miraron otra vez como lo hicieron en el piso de la economista, pero esta vez, ninguna de las dos dio un paso al frente… estaban tan perdidas en los ojos de la otra que no pudieron dar otro paso…

E: Bueno – dijo cortando la magia que parecía volver a aparecer y volviendo de nuevo a su silla – aquí está el presupuesto, míralo y ya me dirás…

M: Claro, claro – dijo sin apartar la mirada de ella… cogió la carpeta que Esther le extendía y salió de allí…

09/Abr/2006 00:11

Salió del despacho triunfante, sabiendo que había conseguido lo que quería, se fue directa al suyo para continuar con su trabajo… al entrar se encontró con Ana, quien la esperaba con varios informes…

A: Vaya, por fin te dignas a aparecer por tu despacho – dijo sin levantarse – te recuerdo que tenemos muchos asuntos por resolver todavía…

M: Anita – sonrió – tienes que aprender a relajarte… no todo en esta vida es trabajo… existen otras cosas ¿no lo sabías?

A: ¿Son imaginaciones mías o tu estas muy contenta?

M: ¿Tengo motivos para no estarlo?

A: Quieres dejar de responderme con preguntas y contarme que es lo que te tiene así, por favor – dijo ya algo inquieta

M: Pues… que hace un bonito día hoy… que tenemos empresa que va evolucionando favorablemente en poco tiempo… y… que dentro de poco seré la nueva propietaria de un precioso ático del centro…

A: ¿Así que es por eso? – Dijo alzando una ceja - ¿como va la apuesta?

M: por desgracia para ti, mejor de lo que yo me esperaba…

A: Bueno… no cantes victoria tan pronto… nunca se sabe que es lo que puede pasar…

M: Ya, pero lo tengo todo controlado… - dijo sacando de uno de sus cajones un par de entradas…

En ese momento entró Esther, Ana la miró por encima del hombro, Maca, por su parte, no pudo evitar sonreír…

E: Perdón que interrumpa – se disculpó con sus jefas – necesito que me firméis esto…

M: Claro, trae – firmó los papeles y continuó hablando, esta vez a Ana – Pues es una putada que no puedas venir… a saber que hago yo ahora con las entradas…

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