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Acción sin daño, desarrollo y
derechos humanos: dificultades y
aprendizajes
Carlos Alberto Reverón Peña
Catalogación en la publicación Universidad Nacional de Colombia Reverón Peña, Carlos Alberto,
Acción sin daño, desarrollo y derechos humanos : dificultades y aprendizajes /
Carlos Alberto Reverón Peña. -- BogotáUniversidad Nacional de Colombia. Programa de Iniciativas Universitarias para la
Paz y la Convivencia (PIUPC), 2010
xxx p., il. -- (Acción sin daño y construcción de paz , M4)
Incluye referencias bibliográficas
ISBN : 978-958-719-624-5
1. Asistencia humanitaria 2. Ayuda al desarrollo – Aspectos socioeconómicos 3. Desarrollo económico y social 4. Cooperación internacional - Aspectos morales y éticos 5. Derechos humanos 6. Acción sin daño I. Tít. II. Serie
CDD-21 303.66 / 2011
Primera edición; Bogotá D.C., 2011
Acción sin daño, desarrollo y derechos humanos:
dificultades y aprendizajes
Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá Facultad de Ciencias Humanas, Departamento de Trabajo Social Programa de Iniciativas Universitarias para la Paz y la Convivencia – PIUPC-Calle 44 No. 45 – 67, Unidad Camilo Torres, Bloque 1, Oficina 601 Tel.: (57) 1 3165000 Ext.: 10261 – 10265, Bogotá D.C.
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ISBN Volumen: 978-958-719-624-5
Las opiniones y los énfasis destacados en el texto, son de exclusiva responsabilidad del
autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de la Universidad Nacional de Colombia, COSUDE, ni GIZ
Autor
OBjetIvOS
MAPA CONCePtUAl
UNIDAD 1. el DISCURSO Del DeSARROllO Y SUS eleMeNtOS eStRUCtURANteS
1.1. La cristalización del discurso 1.2. Los conceptos del desarrollo
UNIDAD 2. lA CONCePCIóN HeGeMóNICA Del DeSARROllO 2.1. El discurso de la modernización
2.2. Globalización neoliberal y desarrollo
UNIDAD 3. HACIA eNFOQUeS Y PRÁCtICAS AlteRNAtIvAS De DeSARROllO Y Al DeSARROllO
3.1. El enfoque estructuralista 3.2. Teoría de la dependencia 3.3. Hacia otro desarrollo
3.4. Desarrollo a escala humana
3.5. Desarrollo como libertad y desarrollo humano 3.6. Alternativas “al” desarrollo
UNIDAD 4. lOS AGeNteS Del DeSARROllO 4.1 El Estado y el desarrollo de las políticas públicas
4.2 La cooperación internacional y las organizaciones no gubernamentales 4.3 El sector privado y la Responsabilidad Social Empresarial
4.4 Los “beneficiarios” y las comunidades de base
UNIDAD 5. el DeSARROllO DeSDe UN eNFOQUe De DeReCHOS: BÚSQUeDA De UN DeSARROllO SIN DAÑO
5.1. La aparición de los Derechos en el discurso del desarrollo 5.2. La comprensión del desarrollo y los Derechos Humanos
UNIDAD 6. lAS teNSIONAlIDADeS A SUPeRAR DeSDe UN eNFOQUe De ACCIóN SIN DAÑO eN lOS PROYeCtOS De DeSARROllO
6.1. Entre local, lo regional, lo nacional y lo global 6.2. Crecimiento o equidad
6.3. Tradición o modernidad
6.4. Entre el mediano y largo plazo: El problema del ambiente
6.5. Conocimiento experto o participación del conocimiento popular
6.6. Entre las exigencias de los cooperantes y las necesidades de la comunidad
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6.7. Actuar en medio del conflicto 6.8. Entre lo colectivo y lo individual 6.9. Autonomía o sostenibilidad
UNIDAD 7. ¿CóMO BUSCAR UNA ACCIóN SIN DAÑO?
7.1. El “campo” en el que se produce la práctica de desarrollo y el nivel de conocimiento
del contexto social y del territorio
7.2. Los enfoques de desarrollo que orientan la realización de los proyectos 7.3. La participación de los agentes
7.4. La coherencia y pertinencia de la intervención
7.5. La búsqueda de interinstitucionalidad y la construcción de redes sociales 7.6. Evaluación permanente y planeación de los impactos
BIBlIOGRAFÍA CItADA Y De ReFeReNCIA
Índice de figuras
Figura 1. Enfoques y estrategias de desarrollo
Figura 2. Tasa de mortalidad infantil en Colombia y América Latina (Tasa por mil nacidos vivos). 1960- 2006
Figura 3. Tasa de analfabetismo de la población de 15 a 24 años
Figura 4. Emisiones totales de CO2 y producto interno bruto total a precios constantes de mercado (dólares de 2000) para Colombia1950 – 2000
Índice de cuadros
Cuadro 1. Esquematización de los enfoques de desarrollo Cuadro 2. Enfoques del desarrollo
Cuadro 3. Lineamientos normativos orientadores
Cuadro 4. Principales implicaciones del cambio de enfoque de la política social asistencialista al enfoque de Derechos
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incorporando crecientemente el tema del desarrollo. Con frecuencia se argumenta la necesi-dad de concebir las intervenciones humanitarias o de paz en un marco global y de lar-go plazo relacionado con la cooperación para el desarrollo. Sin embargo, pese a la sinergia
existente entre dichos conceptos, es necesario reconocer que los tipos de intervención que se sustentan sobre sus discursos tienen orígenes y motivaciones distintas. El término “desa-rrollo”, por ejemplo, no es un concepto neutral ni unívoco en su interpretación. Es necesario analizarlo con relación a sus supuestos implícitos, el contexto histórico en que surge, los acto
-res que ha privilegiado, las prácticas que ha financiado y los tipos de daños que ha acarreado
en comunidades y escenarios sociales.
En el actual contexto socioeconómico el tema del desarrollo adquiere un papel prominente. En los procesos de globalización1 los países ingresaron a un mercado global, no sólo econó
-mico sino simbólico, bajo condiciones diferenciales, dadas sus estructuras sociales, políticas, económicas y culturales. Así, el espacio globalizado se constituye en un campo de luchas, di
-ficultades y oportunidades, donde la necesidad de acudir a las características del “desarrollo” de las sociedades y los países, posibilita entender su dinámica actual y posibilidades futuras. El “desarrollo” ha sido un concepto bastante utilizado en los últimos 50 años, no sólo por las ciencias sociales sino por los gobiernos y comunidades en el agenciamiento de políticas pú
-blicas y proyectos de intervención social y económica de distinta naturaleza. De esta forma, no resulta extraño encontrar que, junto al término de “desarrollo económico”, aparezcan rela
-cionadas más de cinco millones de referencias en Internet al término “desarrollo económico”2,
o que se hayan consolidado subdisciplinas de las ciencias sociales como la “economía del desarrollo”, la “sociología del desarrollo” o la “antropología del desarrollo”.
La formulación e implementación de políticas, programas o proyectos de desarrollo, generan
frecuentemente fuertes tensiones entre los enfoques implícitos de sus acciones y los contex
-tos particulares de las comunidades con las que se interactúa. En ocasiones, los proyec-tos de desarrollo no sólo traen impactos positivos sino que, los enfoques, estrategias y mecanismos
implementados, riñen con las condiciones culturales, sociales y económicas de las comunida-des. Finalmente, estas tensiones se traducen en daños sobre los procesos e incluso, sobre las mismas personas.
1. Dicho contexto abarca un conjunto de procesos globalizadores de diverso carácter y origen, como los procesos de internacio
-nalización de la economía (Garay, 1999), el desmonte del Estado Benefactor y la adopción de políticas económicas neoliberales que reconfiguran el “Estado-Nación”; la expansión de las tecnologías de la información y las comunicaciones (Castells, 1989), el protagonismo del sector servicios en el crecimiento económico, la volatilidad de los mercados financieros, la expansión de una industria cultural transnacionalizada, la aceleración del ritmo del avance tecnológico y la consolidación de la sociedad de la información (Castells, 1994), entre otros.
2. A través del buscador google.com aparecen cerca de 121 millones de referencias con el término desarrollo. Pueden aparecer incluso, referencias relacionadas con la biología o las ciencias de la salud, en las que el término es también utilizado. Las coinci
En este marco, los enfoques generales de desarrollo e incluso, los proyectos específicos, han
tenido impactos positivos, como tradicionalmente se ha reconocido, pero también, efectos
negativos en las condiciones de realización individual de derechos o en los mismos procesos sociales. Estos impactos pueden ser visualizados ahora dentro de los enfoques contempo
-ráneos de la intervención social, relacionados con la Acción sin Daño y que se traducen en
distintos enfoques y prácticas, y teniendo en cuenta que las distintas acciones en ocasiones, sin pretenderlo, pueden profundizar los conflictos y causar daño. En ese marco, los objetivos que se buscan con la realización del módulo son:
» Establecer una reflexión sobre el concepto de desarrollo, sus distintos enfoques y las ac
-ciones concretas que en términos de interven-ciones sociales y políticas públicas, se han realizado en el contexto latinoamericano.
» Identificar el surgimiento y la evolución histórica del concepto de desarrollo.
» Reconocer los modelos que han surgido de las propuestas teóricas y conceptuales acerca del desarrollo y reflexionar sobre los daños ocasionados por dichos discursos y prácticas. » Identificar los desafíos éticos que deben tenerse en cuenta para futuras acciones de inter
Daños en nombre
del desarrollo:
Enfoques y
perspectivas
El discurso del desarrollo y sus elementos estructurales
La concepción hegemónica del desarrollo
Hacia enfoques y practicas alternativas de desarrollo y al desarrollo
Los agentes del desarrollo
El desarrollo desde un enfoque de derechos: búsqueda de un desarrollo sin daño
Las tensionalidades a superar desde un enfoque de acción sin daño en los proyectos
de desarrollo
¿Cómo buscar una acción sin daño?
el documento se estructura en las siguientes unidades:
» La unidad 1 profundiza en el surgimiento, a escala global, del concepto de desarrollo y su
construcción como discurso.
» La unidad 2 plantea los distintos enfoques relacionados con la concepción hegemónica del desarrollo, sus supuestos implícitos y las principales estrategias implementadas. » La unidad 3 hace un balance de enfoques, ideas y prácticas alternativas de desarrollo,
desde aquellas que formulan nuevos enfoques de abordaje más integral hasta aquellas que problematizan el mismo propósito de buscar el desarrollo.
» La unidad 4 profundiza alrededor de los distintos agentes que participan en los procesos de desarrollo: Estado, agencias de cooperación, comunidades, entre otras.
» La unidad 5 precisa y resume los desafíos y tensiones que podrían establecerse a partir
de los temas abordados en el módulo, retomando algunos resultados y casos prácticos.
» La unidad 6 busca una aproximación al desarrollo sin daño desde un enfoque de derechos. » La unidad 7 brinda algunos elementos prácticos y refl exivos en torno a buscar una acción
sin daño.
Finalmente, se brindan algunos elementos fi nales de refl exión y la bibliografía utilizada en la
UNIDAD 1
E
L
DISCURSO
DEL
DESARROLLO
Y
SUS
ELEMENTOS
ESTRUCTURANTES
www
.borjapax.org / Borja Paladini
Adell
En contra de los análisis convencionales
so-bre la historia del desarrollo, como simple
evolución de teorías e ideas o como interven-ciones más o menos efi caces, es necesario analizar el desarrollo, siguiendo a Escobar3 desde la perspectiva de los cambios y las
transformaciones en los regímenes discursi-vos. Esto hace alusión no a la gramática o la teoría, sino al conjunto de prácticas ligadas
a las economías políticas, tradiciones del
conocimiento e instituciones de poder. Es decir, analizarlo como un “régimen de re-presentación” que contribuye a construir una “concepción de la realidad” y la intervención
social.
El “discurso del desarrollo” se cristaliza en el
campo de las prácticas donde se contribuye a regular el ir y venir cotidiano de la gente
del “tercer mundo”. En dicho marco, es ne-cesario retomar a Escobar4 para ver cómo
el “desarrollo” se constituye en la creación de un dominio de pensamiento que debe re-construirse, analizando las interrelaciones desde tres ejes que lo defi nen:
► Las formas de conocimiento referidas al
término y a través de las cuales es
ela-borado en forma de conceptos y teorías. ► El sistema de poder que regula su
prác-tica.
► Las formas de subjetividad fomentadas
3. A. Escobar, La invención del Tercer Mundo: Construcción y deconstrucción del desarrollo. Bogotá: Norma, 1996.
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M4
Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes12
por este discurso y por medio de las cuales las personas se reconocen como
“desarrolladas” o “subdesarrolladas”.
En el proceso de construcción de nuestra
nación se da una manifestación de
disconti-nuidades e hibridaciones entre
moderniza-ción, modernidad y tradimoderniza-ción, marcada por la diversidad de racionalidades y factores
sociales, económicos y políticos que condi-cionan y confi guran nuestros mecanismos
de presencia, acción e inserción en los pro-cesos globales.
Un aspecto distintivo en los procesos cultu-rales de modernidad ocurridos en Colombia,
dan cuenta de que los diferentes espacios
sociales fueron valorados dentro de una
concepción de “desarrollo” que super-pone el crecimiento económico a los de-más fi nes sociales, con el creciente interés de producir las condiciones encaminadas a
alcanzar el modelo de los países centrales, y basado en un enfoque jerárquico, etno-céntrico y tecnocrático. Así, se consolida un proceso de “modernización sin modernidad” o lo que otros autores como Giraldo5
deno-minan: “modernidad en las condiciones de la periferia”. Es decir, un proceso de
cons-trucción de modernidad fuertemente
susten-tado en los procesos materiales de
indus-trialización y los indicadores de crecimiento
económico, sin un avance simultáneo de los mecanismos de participación y apropiación
cultural, política o social.
1.1. La cristalización del
discurso
A partir de la posesión de Harry Truman como presidente de los Estados Unidos (1949) y posteriormente, con el Programa Point IV se inicia una nueva era de relación entre los países hegemónicos y los de
me-nor desarrollo.
El 20 de Enero de 1949, el Presidente de los Estados Unidos Harry S. Truman mencionó las siguientes palabras en su discurso inaugural ante el Congreso: “Nos debemos involucrar en un programa totalmente nuevo con el fi n de dejar disponibles los benefi cios de nuestros avances científi cos y progreso industrial para la mejora y el crecimiento de las áreas subdesarrolladas. (…) El viejo imperialismo –explotación para ga-nancias extranjeras- no tiene lugar en nuestros planes. Lo que vislumbramos es un programa de desarrollo basado en la negociación demo-crática” (citado en Rist, 1997: 71, traducción pro-pia). Estas palabras de Truman trascendieron como “Punto cuatro”, ya que fueron el cuarto y último punto de su discurso inaugural”. (Nahon y Col, 2005)Las prácticas, los conceptos y las intervenciones de desarrollo se relacionan con los procesos de modernidad de las sociedades occidentales y la inserción de sus economías al capitalismo mundial.
Este “programa de desarrollo” signifi ca-ba una reestructuración total de las
Las prácticas, los conceptos y las
intervenciones de desarrollo se
relacionan con los procesos de
modernidad
de
las
sociedades
occidentales y la inserción de sus
economías al capitalismo mundial.
ciedades “subdesarrolladas”; y aunque se criticara en determinado enfoque o pro-pusieran modifi caciones, el hecho mismo
del desarrollo se convirtió rápidamente en
un imaginario social. “Por doquier se
encon-traba la realidad omnipresente y reiterativa
del desarrollo: gobiernos que diseñaban y ejecutaban ambiciosos planes de desarrollo, instituciones que llevaban a cabo por igual
programas de desarrollo en ciudades y cam-pos, expertos de todo tipo estudiando el
sub-desarrollo”6
Los países pobres llegaron a ser defi nidos con relación a los patrones de riqueza de
las naciones más adelantadas a partir del
ingreso anual per cápita. Esto hizo que se creara un orden político de tres mundos, en
el cual el rasgo esencial del tercero era su
pobreza y su única alternativa de solución era el “desarrollo” por la vía del crecimiento
económico. La particularidad más relevante
del discurso fue que su refl exión se originó en los países de primer mundo e irradió su
interpretación de las intervenciones sociales y económicas a las regiones con mayor
po-breza.
La “fábula del hambre y la pobreza” trajo
a su paso diversas estrategias de
interven-ción social. Desde los suplementos
alimen-ticios, la educación en nutrición y la ayuda alimentaria de los años cincuenta y setenta, hasta la reforma agraria, la revolución verde,
el desarrollo rural integrado y la planifi cación alimentaria y nutricional exhaustiva de fi nes de los setenta. El lenguaje del hambre ade-más de ejercer un determinado orden social, promovió un tipo de “violencia simbólica”, la
cual privilegió ciertas representaciones y fe-tiches7. “Las representaciones científi cas del
hambre” y el “exceso de población” fueron deshumanizantes y objetivizantes en grado sumo. Después de todo, cuando nos referi-mos al “hambre” o a la “población” estareferi-mos hablando de la gente y la vida humana en sí
misma. Pero para la ciencia y los medios oc-cidentales, esto se convirtió en masas
des-esperadas e informes, objetos numerables y medibles”8.
Las categorías además de no ser neutrales, pues obedecían a un tipo de visión
jerárqui-ca, eran también impositivas al determinar
el acceso a los recursos, de tal modo que la gente debía ajustarse a la categorización
para tener, en sus relaciones, éxito con la
institución. Como “casos” o “grupo de clien-tes” se incluyó masivamente al campesinado
en este aparato orientado por las visiones
desarrollistas hegemónicas. Así, el hambre
La consolidación del discurso del
desarrollo se construyó a partir
del reconocimiento global de la
pobreza, presente en dos terceras
partes del mundo.
Los sujetos de la intervención
ter-minaron reducidos a
construccio-nes nominales utilizadas por los
planifi cadores antes de cualquier
tipo de mediación o interacción
social.
6. Escobar, 22.
7. La expresión de “violencia simbólica” es original de Bourdieu para conceptualizar el modo en que los dominados aceptan como legítima su propia condición de dominación. Es decir la forma de un poder legitimador que supone la capacidad de imponer la visión legítima del mundo social. Ver entre otros Bourdieu, El sentido práctico, Madrid: Taurus, 1991. Sobre el campo económico es de particular relevancia Bourdieu, Las estructuras sociales de la economía. Barcelona: Anagrama, 2003.
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Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes14
se asumió sin tener en cuenta las prácticas
reales de los benefi ciarios y se planteó como un problema del que hay que deshacerse
por medio del “desarrollo efi caz”. “Los pro-gramas salvadores”, fueron el resultado de las interacciones entre las organizaciones
internacionales, las universidades, los cen-tros de investigación del primer y el tercer mundo y los variados discursos técnicos.
el discurso del desarrollo introdujo paula-tinamente un régimen objetivizante que
dis-puso la manera como los campesinos, las
mujeres y el medio ambiente fueron apre-hendidos. En la medida en que se adelan-taron programas específi cos de desarrollo
en las comunidades, se asumió -por parte de los organismos nacionales e
internacio-nales y sus múltiples instituciones- que las
estructuras sociales, económicas y
cultura-les, irían separándose de las condiciones de tradición que empobrecen y entrarían en la órbita del “desarrollo” y “la modernidad”. Si
los programas no daban resultado, la culpa irónicamente se enfocaba en la resistencia
de los actores o en las difíciles condiciones estructurales. Por ejemplo, con los
campesi-nos, desde mediados de los años sesenta,
los economistas interesados en los peque-ños productores no dejaron de insistir que
los mismos agricultores atrasados, ignora-dos por ellos en décadas anteriores, se
con-ducirían como agricultores capitalistas si se
les otorgaban las condiciones necesarias.
El discurso se estructuró con el propósito
de crear las condiciones necesarias para
reproducir en todo el mundo los rasgos característicos de las sociedades avan-zadas de la época: altos niveles de
indus-trialización y urbanización, tecnifi cación de
la agricultura, rápido crecimiento de la
pro-ducción material, sostenibilidad de los
nive-les de vida, y adopción generalizada de la
educación y los valores culturales modernos.
La formación de la nueva estrategia del de-sarrollo estuvo fortalecida por la creciente
experiencia de la intervención pública en la economía y por la confi anza en que los países ricos tenían la capacidad fi nanciera y tecnológica para afi anzar el progreso en
todo el mundo. Por otro lado, las prácticas de desarrollo contaron con el creciente avance y reconocimiento de la ciencia económica y
sus aportes a la planifi cación económica.
La estructura del campo de conocimiento se interrelacionó magistralmente con el nivel
institucional; por ejemplo, el proceso de
con-solidación del discurso del desarrollo ocurrió de manera simultánea con el fortalecimiento
del estatus del economista como fi gura pri-vilegiada dentro de este complejo sistema. Las instituciones fi nancieras, políticas e
in-vestigativas fueron también una base fun-damental para divulgar el discurso del de-sarrollo. Su expansión sucedió gracias a la generación de diversas instancias
guberna-mentales que permitieron su planifi cación y
también, a la consolidación de un gran siste-ma de Cooperación Internacional
sustenta-do en una red de organizaciones no guber-namentales descentralizadas y una cantidad creciente de recursos fi nancieros utilizados
para la implementación de distintos progra-mas de intervención.
Detrás de la “protección salvadora”, el discurso del desarrollo debe ser ubicado en el contexto histórico donde surgió. Además de las guerras anticoloniales de Asia y Áfri-ca y del creciente nacionalismo latinoame-ricano, se encontraban otros factores
esen-ciales como la guerra fría, la conformación del sistema internacional “Breton Woods”,
la intención de integrar el tercer mundo a
la economía mundial, el temor al comunis-mo y la fe en la ciencia y la tecnología. Fue
un proceso de continua consolidación de la
hegemonía estadounidense, en el cual Lati-noamérica jugó un papel importante para la
extensión de sus mercados, la inversión de sus excedentes y la producción de materias
primas baratas que respaldaran la
capaci-dad de sus industrias. 9
En ese sentido, a pesar de que pareciera el “curso normal de la evolución y el pro-greso” y que los programas de desarrollo se sustentaran en un sentimiento de “protec-ción” hacia los países pobres, el discurso del desarrollo produjo claras transformaciones
en las condiciones económicas, sociales y
culturales originarias de los países del tercer mundo, y por ende, no sólo trajo impactos
positivos sino también daños irrecuperables.
La visión de “pobreza” fue lineal y
determi-nista, y no tuvo en cuenta los condiciona-mientos y particularidades culturales de la
pobreza y sus causas estructurales.
9. Ver con mayor profundidad estos aspectos en el texto: J. Stiglitz, El malestar de la globalización. Madrid: Suma de letras, 2004.
la implementación del discurso
trajo daños irreversibles sobre
comunidades y contextos sociales.
1.2. Los conceptos
del desarrollo
Sin embargo, el concepto de desarrollo, su
signifi cado y los factores que lo condicionan
no han tenido una orientación homogénea a
lo largo de la historia. El término “desarro-llo” ha contado con relativas
transformacio-nes desde sus inicios y, por tanto, también sus orientaciones e intervenciones sociales
específi cas. El siguiente gráfi co ilustra las
transformaciones en el discurso y sus
estra-tegias, pasando desde enfoques centrados netamente en los ingresos a conceptos que
involucran los derechos y las capacidades.
Igualmente, el cambio en el enfoque general
ha implicado la transformación creciente de
estrategias “discursivas”. Sin embargo, pese a los cambios en el lenguaje y las estrategias
de intervención en los proyectos sociales, ha habido mayor estabilidad en términos de los
“modelos económicos” implementados.
Figura 1. Enfoques y estrategias de desa-rrollo (Siguiente Página)
En la actualidad, la conclusión más aceptada
es entender el desarrollo como un concepto
que sobrepasa la esfera de lo económico
para involucrar la dimensión cultural, social y
política de las sociedades. Tradicionalmente se entendía como desarrollo la capacidad de una economía por alcanzar niveles
sa-tisfactorios de crecimiento económico de su
producto nacional bruto, hoy en día, incluso desde las mismas instituciones que
promul-garon esa visión tradicional, el desarrollo se
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M4
Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes16
El mejoramiento sostenible del nivel de vida, el cuál comprende consumo material, educación, salud y protección del medio ambiente. En un sentido más amplio, la defi nición comprende otros trascendentes aspectos conexos, princi-palmente la mayor igualdad de oportunidades, la libertad política y las libertades civiles. Por consiguiente, el objetivo global del desarrollo, es dotar de mayores derechos económicos, po-líticos y civiles a todos los seres humanos sin distinción de sexo, grupo étnico, religión, raza, región o país.10
Figura 1.
Enfoques y estrategias de desarrollo
Fuente: Elaboración propia
Si bien las concepciones unívocas o discipli-nares, que enfatizaban la visión del
desarro-llo sobre una sola dimensión dieron origen a
enfoques multidisciplinares y
multidimensio-nales, es necesario evaluar los daños obte-nidos a nombre del desarrollo en términos económicos y a nivel social y cultural.
10. Banco Mundial, Informe sobre el desarrollo mundial. 1991, p.37.
1950 -1980:
Modelo de Sustitución de Importaciones (CEPAL)
Promoción de exportaciones
1981 -1990: la Década Perdida
Producción inefi ciente
Comercio mundial no competitivo Alejamiento de Capital
Externo
Ahorro insufi ciente Hiperinfl ación Estado “Hipertrofi a” Rigidez mercado de trabajo
1990 - 2004:
el modelo Neoliberal Desarrollo Sostenible
Desarrollo Rural Integrado Mujer y Desarrollo
La revolución verde La dependencia nutricional
La iniciativa Bilateral
Iniciativas para reactivar y reorganizar la economía
DESARROLLO HUMANO
Capacidades
Derechos y bienes
privados
Ingresos
CRECIMIENTO ECONÓMICO
VISIÓN CLÁSICA DE PROGRESO
LATINOAMERICA
UNIDAD 2
L
A
CONCEPCIÓN
HEGEMÓNICA
DEL
DESARROLLO
Las intervenciones sociales o los programas orientados a actuar en contextos locales
es-pecífi cos se relacionan con enfoques o
vi-siones más amplias alrededor del concepto de desarrollo. Las prácticas del desarrollo
se articulan –implícita11 o explícitamente-
con enfoques alrededor del mismo. De igual
forma, las ideas subyacentes en los mismos inciden permanentemente en las decisiones
de política12 o en las estrategias de las
venciones sociales. En este marco, las inter-venciones sociales o las políticas
relaciona-das con el desarrollo terminan concretando
las prioridades de enfoques determinados. El enfoque afecta permanentemente la
re-composición de los valores o las
condicio-nes que determinan el contexto:
…Las ideas que sostienen una sólida teoría del desarrollo pueden infl uir las decisiones de políti-ca al actuar en los valores prevalecientes en que son realizadas las decisiones de política. Por lo tanto, debido a que las decisiones son hechas de acuerdo a los valores subyacentes en la so-ciedad y debido a que las teorías del desarrollo infl uyen es estos valores, la manera en que el desarrollo es teóricamente enmarcado no es un asunto de teoría académica, sino más bien uno de implicación práctica directa.13
De igual forma, los enfoques o concepciones no sólo reconocen teorías específi cas sino
estrategias y marcos precisos de acción. Sin embargo, la transmisión no es mecánica,
los hacedores de política o los profesionales que trabajan en intervenciones o programas
sociales enfrentan continuamente tensiones
entre los “desafíos conceptuales” y las
nece-11. En ocasiones, en el ejercicio de las intervenciones sociales no siempre los responsables de los programas o los proyectos son conscientes de las nociones implícitas que orientan su práctica.
12. Deneulin (2004) da ejemplos ilustrativos al respecto. 13. Deneulin, 2.
www
.borjapax.org / Borja Paladini
18
M4
Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes18
sidades de los contextos locales; y entre “el marco lógico del proyecto específi co” y las características sociales, económicas,
políti-cas y culturales del lugar donde intervienen.
Otro motivo por el cuál es importante anali-zar la práctica de desarrollo a la luz de los marcos conceptuales que la orientan, es que la teoría provee directrices e incentivos para
privilegiar ciertas acciones o estrategias. Por
ejemplo, en algunos proyectos se circunscri-be un concepto de desarrollo que privilegia los ingresos económicos; allí, los ejecutores de política u orientadores de estos proyectos
dan mayor importancia a las actividades y
metodologías relacionadas con la
genera-ción de recursos económicos por parte de individuos o familias, y menosprecian o
igno-ran cualquier benefi cio social o cultural que no esté orientado a mejorar el ingreso.
Al igual que la precisión del concepto de desarrollo, la clasifi cación de sus teorías resulta ser una tarea compleja. Las inter-secciones que median entre los distintos enfoques pueden provocar que las clasifi
-caciones resulten arbitrarias. Sin embargo,
un aporte importante han sido los trabajos
de Hidalgo14 y Bustelo15, que privilegian un criterio ideológico-metodológico para una
clasifi cación inicial y uno cronológico para la sub-clasifi cación dentro de cada categoría.
Al respecto, Bustelo16 señala la importancia de diferenciar los enfoques ortodoxos,
ligados a los fundamentos neoclásicos de
la ciencia económica (de la modernización y neoliberal), de otros enfoques que critican
los supuestos teóricos de dichas concep-ciones y establecen explicaconcep-ciones causales distintas a las condiciones del subdesarrollo,
además de diferentes estrategias de
inter-vención.
Finalmente, y desde una noción más
pos-moderna, existen aquellas clasifi caciones que se establecen agrupando las
vertien-tes teóricas ligadas a una concepción mo-derna y evolutiva de la historia, articulada a la idea de progreso y otras visiones alter-nativas que cuestionan dicho supuesto e involucraran alternativas teóricas que
controvierten la propia idea del desarrollo. Retomando dichos aportes enunciamos en
este apartado los principales enfoques so-bre los que se ha construido el discurso del
desarrollo.
n este marco cobra relevancia estudiar
las
orientaciones
conceptuales
alrededor
del
desarrollo:
sus
definiciones, los pilares teóricos sobre
los que se construyen, los supuestos
que manejan en torno a lo social, los
actores sociales que privilegian y el tipo
de explicación que construyen respecto
al daño provocado en comunidades o
personas.
14. C., A. L. Hidalgo, El pensamiento económico sobre el desarrollo. De los mercantilistas al PNUD. Servicio de publicaciones de la Universidad de Huelva. 1998.
enfoques Ortodoxos
enfoques Heterodoxos
visión posmoderna del desarrollo
Antes de la década del
noventa
Discurso de la modernización
enfoque de la
dependencia Alternativas al desarrollo (Posdesarrollo, IAP)
enfoque estructuralista
Después de la década del
noventa
enfoques Ortodoxos
Desarrollo a escala humana,
hacia otro desarrollo,
desarrollo humano, etc.
visión moderna del desarrollo
enfoque estructuralista
Cuadro 1.
Esquematización de los enfoques de desarrollo
Fuente: Elaboración propia
En esta unidad profundizaremos en la vi-sión “ortodoxa” del desarrollo que, a su vez, engloba distintos enfoques constitutivos de
la visión hegemónica del mismo en
Améri-ca Latina. En la unidad cuatro se analizan
las posibilidades para pensar y construir el desarrollo o alternativas distintas, y buscar
así, otros referentes de bienestar en
con-textos locales específi cos. En el siguiente cuadro resumimos los distintos enfoques del desarrollo, el diagnóstico que realizan de la
situación de América Latina, los supuestos
y estrategias de desarrollo que proponen, y fi nalmente, la concepción de daño que
pue-de inferirse.
Foto:
20
M4
Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes20
Cuadro 2.
Enfoques del desarrollo
Autores Diagnóstico Concepción Época
teoría de la modernización Rosestein-Rodan, Nurkse, Lewis y Rostow Subdesarrollo por ser sociedades tradicionales.
Proceso lineal desde la tradición hasta la modernidad. Proceso sistémico de transformación social, cultural, económica, etc.
Apogeo en la década del
50 Declive en los 70
estructuralista -
CePAl Prebisch
Relación centro-periferia: desempleo
estructural, desequilibrio
externo y deterioro en términos del intercambio.
Desarrollo hacia adentro. 70 -80
teoría de la dependencia
Furtado, Cardoso, Faletto
Por relación con el capitalismo externo.
Desarrollo dentro de un
nuevo sistema económico
no capitalista. 70
Hacia otro desarrollo –
Desarrollo a escala humana
Max - Neef Crisis estructural.
Proceso endógeno, heterogéneo,
autosufi ciente hacia
la autodependencia, desarrollo de las personas.
70 - 80
Globalización
neoliberal Friedman Estado insufi ciente, poca productividad. Desarrollo como proceso global. 80 -90
Desarrollo como libertad – Desarrollo humano
Sen -
PNUD
Carencia de bienestar no es por falta de ingresos o bienes sino por ausencia de capacidades y libertades.
Proveer opciones para el
ejercicio de libertad de los
ciudadanos. 90 - 00
Posdesarrollo IAP Fals Borda y Arturo
Escobar
Crítica a formas
de conocimiento y construcción social de la realidad.
Alternativas al desarrollo. 90 - 00
Desarrollo económico local
Enríquez – Banco Mundial
El desarrollo se produce
de forma desigual,
en perjuicio de las
ciudades, territorios más periféricos.
Concertación entre
agentes que interactúan en
un territorio para impulsar
un proyecto común con
crecimiento económico,
equidad, cambio social y
cultural.
Autores Diagnóstico Concepción Época
teoría de la modernización Rosestein-Rodan, Nurkse, Lewis y Rostow Subdesarrollo por ser sociedades tradicionales.
Proceso lineal desde la tradición hasta la modernidad. Proceso sistémico de transformación social, cultural, económica, etc.
Apogeo en la década del
50 Declive en los 70
estructuralista -
CePAl Prebisch
Relación centro-periferia: desempleo
estructural, desequilibrio
externo y deterioro en términos del intercambio.
Desarrollo hacia adentro. 70 -80
teoría de la dependencia
Furtado, Cardoso, Faletto
Por relación con el capitalismo externo.
Desarrollo dentro de un
nuevo sistema económico
no capitalista. 70
Hacia otro desarrollo –
Desarrollo a escala humana
Max - Neef Crisis estructural.
Proceso endógeno, heterogéneo,
autosufi ciente hacia
la autodependencia, desarrollo de las personas.
70 - 80
Globalización
neoliberal Friedman Estado insufi ciente, poca productividad. Desarrollo como proceso global. 80 -90
Desarrollo como libertad – Desarrollo humano
Sen -
PNUD
Carencia de bienestar no es por falta de ingresos o bienes sino por ausencia de capacidades y libertades.
Proveer opciones para el
ejercicio de libertad de los
ciudadanos. 90 - 00
Posdesarrollo IAP Fals Borda y Arturo
Escobar
Crítica a formas
de conocimiento y construcción social de la realidad.
Alternativas al desarrollo. 90 - 00
Desarrollo económico local
Enríquez – Banco Mundial
El desarrollo se produce
de forma desigual,
en perjuicio de las
ciudades, territorios más periféricos.
Concertación entre
agentes que interactúan en
un territorio para impulsar
un proyecto común con
crecimiento económico,
equidad, cambio social y
cultural.
90 - 00
Fuente: Elaboración propia
Papel del
estado Agentes Supuestos estrategias Concepción del daño
Regulador Facilitador Objetos, instrumentos, débiles, incultos. Virtudes del comercio internacional. Crecimiento equilibrado. Mecanismos de intervención
pública y ayuda
internacional.
El desarrollo no es confl ictivo. Es inherente
al funcionamiento social
Interventor Instrumentos para el desarrollo. Desventajas del comercio. Políticas de industrialización, sustitución de importaciones, adecuada legislación social, acuerdo
obrero – patronal.
Política social que mitiga
o coadyuva lo económico.
Interventor Instrumentos para el desarrollo.
Desventajas del
capitalismo. Cambio del esquema capitalista. No aparece
Activo Visibilizar sectores invisibles. Necesidades humanas, autodependencia, articulaciones orgánicas. Transformación
de estructuras de poder, satisfacción de necesidades desde la aldea hacia el orden global..
Satisfacen necesidades comenzando con vulnerados. Gendarme Mercado asigna; Estado asiste
a los más necesitados.
Ventajas del
comercio y
globalización.
Austeridad fi scal, privatización y
liberación de mercados.
Ajustes dolorosos pero necesarios. Focalización
hacia los mas vulnerables. Estado y Sociedad civil: facilitadores de expansión de libertades. Agentes de cambio – personas: sujetos morales que deciden, escogen, ejercen libertades. El ingreso
importa pero no
es sufi ciente.
Objetivos del
milenio.
Corrección de los daños
– medición del impacto de las políticas.
Nuevo or-denamiento territorial Par-ticularismos locales Activos. Agentes de sus propios
procesos. Participación
Prácticas de
dife-rencia específi cas,
estrategias dialógi-cas, participación, culturas locales.
Transformaciones
estruc-turales de los daños.
Nuevo or-denamiento territorial, par-ticularismos locales. Autonomía
relati-va de los proce-sos de desarrollo local.
Desarrollo
regio-nal desigual.
Mejora de la calidad
de los factores pro-ductivos y la calidad de vida de la pobla-ción.
Daños de políticas
22
M4
Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes22
2.1. El discurso de la
modernización
Este enfoque fue popular en la década del
cincuenta, pero fuertemente atacado
duran-te las décadas del sesenta y seduran-tenta. En la
estructuración del discurso inicial del desa-rrollo tuvieron particular relevancia las
teo-rías económicas y sociológicas relacionadas con la modernización.
Frente a la economía del desarrollo, a
partir de la teoría ricardiana de las venta-jas comparativas17, del reconocimiento de las virtudes del comercio internacional y
bajo la infl uencia del modelo de crecimiento Harrod-Domar, algunos autores discutieron la posibilidad de que los países
subdesa-rrollados se enmarcaran en un sendero de
“crecimiento equilibrado” a través de una serie de mecanismos de intervención
públi-ca y ayuda internacional18. Entre estos au-tores sobresalen los aportes de
Rosestein-Rodan(1943), Nurkse (1951), Lewis (1954) y Rostow (1960). Este último defi nió al
de-sarrollo como un proceso lineal por el cual
atraviesan todas las economías nacionales
en su trayectoria, desde la tradición a la mo-dernidad, a través de cinco etapas:
► La sociedad tradicional
► Precondición para el despegue.
► El proceso de despegue.
► El camino hacia la madurez.
► La sociedad de alto consumo masivo.
Respecto a la sociología del desarrollo, la
teoría de la modernización también asumió
una visión lineal del desarrollo y del pro-greso, a partir de su fundamentación en el
estructural-funcionalismo y sus dicotomías
tradicionales entre dos tipos ideales de
so-ciedades: moderno-tradicional,
avanzado-atrasado, desarrollado-subdesarrollado. En este marco, todas las sociedades
atra-viesan las mismas etapas en su proceso de
desarrollo histórico, siguiendo un único ca-mino, de un polo de la dicotomía al otro.
De igual forma, la teoría de la
moderniza-ción retomó la importancia de las variables estructurales en el ámbito cultural y el reco-nocimiento del proceso de cambio
inheren-te a través del equilibrio del sisinheren-tema social. De esta manera, se concibió el desarrollo como un proceso sistémico de transfor-mación de las estructuras sociales y sim-bólicas de las sociedades tradicionales hacia formas modernas, en la que los va-lores tradicionales son reemplazados
pau-latinamente por los valores propios de las
sociedades avanzadas19.
Sin embargo, esta “acción con daño” no se consideró como un proceso confl ictivo sino
como un hecho inherente al funcionamiento mismo del sistema social.
17. En la teoría económica clásica, Smith consideraba que no existirían perdedores en el comercio internacional, si los países especializaban la producción de sus bienes con mejores ventajas, dada su dotación específi ca de factores básicos de producción (ventaja absoluta). Dicho marco conceptual fue ampliado por Ricardo al plantear que el comercio internacional tendría lugar no cuando existiese exclusivamente ventaja absoluta en la producción de un bien, sino en situaciones de diferencia en los costos comparativos, por lo que los países debían especializarse en la producción de aquellos bienes que les pueden proporcionar mayor ventaja comparativa y abandonar la producción de otros que no disfrutan de dichas ventajas en términos de costos de producción con otros países.
18. Harrod y Domar crearon un modelo que tenía como propósito explicar el proceso de crecimiento agregado. En dicho marco, señalaban que la tasa de crecimiento se relaciona con un cociente formado entre la tasa de ahorro dividida por la relación capital-producto. Por tal motivo, si una economía no tiene un nivel de crecimiento adecuado con dicha tasa de ahorro corriente se aleja del punto de equilibrio. Por esto, diversos seguidores señalaron la importancia de la acción gubernamental y la planeación del desarrollo, enfocada en mantener una tasa de ahorro adecuada para tener un crecimiento económico equilibrado.
En este recorrido histórico las sociedades ganan en diferenciación y complejidad, a medida que superan sus elementos
atrasa-dos o tradicionales en pos de la adopción de
características más modernas o avanzadas.
A partir del anterior marco, la teoría de la mo-dernización dirigió sus esfuerzos al estudio
de las condiciones económicas, culturales,
sociales, institucionales y políticas que de-terminaban la forma en que las sociedades
pasaban de un estadio de desarrollo al si-guiente. Reyes20 destaca que el desarrollo,
desde esta teoría, es un proceso homogeni-zador, con tendencia a la convergencia entre sociedades, “europeizador” o “americaniza-dor”, irreversible, progresivo y a largo plazo.
2.2. Globalización
neoliberal y desarrollo
En los años ochenta la mayoría de países latinoamericanos enfrentaron fuertes défi cit
derivados de la crisis de la deuda externa
de comienzos de esa década. En ese
con-texto, el Consenso de Washington
acon-sejó la austeridad fi scal, la privatización y la liberalización de los mercados como los
tres pilares básicos para la resolución de los problemas de América Latina y su estrategia de desarrollo21. La aplicación de estas
polí-ticas es reconocida usualmente como
neo-liberalismo al conjugar la importancia que
le dieron los autores del liberalismo clásico al libre mercado como estrategia central del progreso y crecimiento económico. Autores
como Friedman (1966) señalaron que las
acciones del Estado debían modifi carse a su mínima expresión y que los problemas del desarrollo debían ser resueltos por la vía del mercado.
A partir de 1985, empezó a darse un relativo alivio en materia económica en los países de América Latina. Dos aspectos
contribu-yeron en gran medida a esta reactivación del continente: el Plan Brady (1989-1990) para la renegociación de la deuda y el fi nancia-miento internacional proveniente del
nue-vo orden económico mundial que generó una gran entrada de capital extranjero.22
A comienzos de la década del noventa hubo
una moderada recuperación económica
acompañada del control de la infl ación.
De-bido a la necesidad de adecuar las
econo-mías externas al proceso de globalización se dio un marcado proceso de reformas que incluyeron: apertura comercial y fi nanciera, privatización de las empresas y fl exibiliza-ción laboral. La efectividad de estas
políti-cas para todos los sectores de la población
y el desarrollo de los países, es algo que aún
está en duda.
El problema radicó en que muchas de esas políticas se transformaron en fi nes en sí mis-mas, más que en medios para un crecimien-to equitativo y sostenible. Así, las políticas fueron llevadas demasiado lejos y rápido, y excluyeron otras políticas que eran
necesa-rias. Los resultados han sido muy diferentes
a los buscados. La austeridad fi scal exa-gerada, bajo circunstancias inadecuadas,
puede inducir recesiones, y los altos tipos
20. G. E. Reyes, «Principales teorías sobre el desarrollo económico y social», Nómadas: Revista crítica de ciencias sociales y jurídicas, 4. [Nota: 4 corresponde al número]. Madrid: Universidad Complutense, 2001.
21. J. Stiglitz, El malestar de la globalización. Madrid: Suma de letras, 2004.
24
M4
Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes24
de interés ahogar a los empresarios
inci-pientes. El [Fondo Monetario Internacional] FMI propició enérgicamente la privatización y la liberalización, a un ritmo que a menudo impuso costes apreciables sobre países que
no estaban en condiciones de afrontarlos23.
En la globalización neoliberal, como
estra-tegia de desarrollo, también jugó un papel
relevante el funcionamiento de las empresas
trasnacionales que sobrepasaron y
perfora-ron las fperfora-ronteras nacionales para integrar la
economía mundial. Pero esta integración no fue equitativa y homogénea; el funcio-namiento de las trasnacionales
recontextua-lizó la forma en que los Estados nacionales reconfi guran sus funciones.
Otro elemento a considerar es la globaliza-ción fi nanciera que ha permeado y recon-fi gurado el funcionamiento del capitalis-mo a nivel mundial. Desde fi nales de los
ochenta y durante la década del noventa,
las economías de América Latina han cen-trado sus políticas en la desreglamentación fi nanciera. Una de las principales causas
para adoptar medidas de este tipo fue la
ne-cesidad de obtener nuevos fi nanciamientos
externos después de la crisis de la deuda
externa. “La globalización fi nanciera es un fenómeno reciente, derivado de las políticas monetarias y de liberalización cambiaria y fi -nanciera adoptadas por los Estados Unidos, que abrió paso a la fl uctuación de los tipos
de cambio y estimuló la movilidad del capital
fi nanciero a escala mundial”24.
En este contexto, el intenso mercado de ca-pitales a nivel mundial y las relaciones fi
nan-cieras en el mercado internacional cobran
gran importancia. Allí, tienen una fuerte
in-cidencia la banca transnacional y los
capita-les de corto plazo que operan en el mercado globalizado. En la asignación de inversión extranjera a los países en vía de desarrollo, tienen cada vez más importancia las
empre-sas y los bancos multinacionales, así como sus estrategias de maximización de las
ga-nancias patrimoniales y especulativas en los
mercados fi nancieros.25
Los daños de dichas acciones se eviden-cian en las condiciones de dependencia
de los países con escaso capital fi nanciero que requieren de inversión y préstamos del
exterior para adecuarse a las nuevas
condi-ciones internacionales: “…apertura del mer-cado de capitales que afi anza la articulación subordinada de los países latinoamericanos con los grandes centros fi nancieros interna-cionales”26. Estos procesos han llevado a un marcado componente de inestabilidad en la
economía mundial: pérdida de autonomía estatal en el manejo monetario, movilidad
irrestricta de los capitales por los mercados
fi nancieros, fl uctuaciones acentuadas de los
mercados cambiarios, etc.
En otro ámbito, es importante entender
a gran evidencia es que las trasnacionales han promovido con gran eficacia la internacionalización del consumo en la periferia, antes que la internacionalización de la producción. Y aunque la producción esté ubicada en la periferia las ganancias salen hacia los países de origen de las empresas, con lo cual la distribución de los ingresos es inequitativa.
23. Stiglitz, 2005: 123
24. G. Gómez, & M. C. Tavares, «La CEPAL y la integración económica de América Latina», Revista de la CEPAL, Cincuenta años número extraordinario, 1998.
cómo el proceso de la globalización no sólo es económico sino que se adscribe a todos
los ámbitos sociales.
Algunos autores (García Canclini, Jesús Martín Barbero y Luis Jorge Garay) mues-tran que orbitas, como la cultural, han sido
las de mayor dinamismo y consecuencias
de los mercados globales. La globalización
afecta y transforma las determinaciones cul-turales de nuestros pueblos. Los resultados
son complejos híbridos en los que no se homogenizan las manifestaciones sino que las diferencias se convierten en profun-das desigualdades en cuanto al acceso al mercado.
La esfera cultural se constituye en la
expre-sión más compleja, integral y sintetizadora del proceso de globalización27 y sus daños
son irreversibles. El proceso de relaciona-miento cultural se ha hecho cada vez más multidimensional por la tendencia confl ictiva
hacia una supercultura basada en la ciencia,
la tecnología y el desarrollo de un mercado
simbólico mundial. Pero a medida que pa-rece tenderse hacia la “homogenización cul-tural”, se generan hábitos de consumo que enlazan fragmentos de culturas
extra-territo-riales con patrones culturales tradicionales,
y esto da como resultado productos híbridos y fragmentarios. Es un fenómeno asimétri-co, diferencial, divergente; la globalización
de los mercados simbólicos incorpora de diversas formas a las naciones y los
distin-tos sectores. Así, es muy difícil pensar en un conglomerado homogenizado, más bien es la universalización de las jerarquías de
do-minación y las desigualdades económicas y culturales.
27. L. Garay, Globalización y crisis. Bogotá: Tercer Mundo editores, 1999.
El modo como el mercado reorganiza
la producción y el consumo de bienes
simbólicos para obtener mayores
ganancias acrecienta las desigualdades,
y para la mayoría, se ubica en contextos
por fuera de sus posibilidades de
adquisición.
UNIDAD 3
H
ACIA
ENFOQUES
Y
PRÁCTICAS
ALTERNATIVAS
DE
DESARROLLO
Y
AL
DESARROLLO
Foto: Elkin Rojas
Actualmente, los procesos de globalización
están acompañados por una continua crisis en los pilares básicos de construcción de la
modernidad en Occidente. Hoy se pone en
duda la idea de progreso y no todos desean
el tipo de progreso que permitió la construc-ción de la civilizaconstruc-ción contemporánea. En
torno al concepto de desarrollo, emerge un
grupo de críticas que cuestionan la forma
como éste se generó en Latinoamérica, y
otras, que revalúan hasta el hecho mismo de “buscar un desarrollo”.
El primer grupo critica los estilos de
desarro-llo impuestos en América Latina y busca un
concepto que reconozca las particularidades de los contextos nacionales o la complejidad
de las condiciones sociales y económicas.
El segundo, cuestiona la misma modernidad
en América Latina y de paso, la forma como
se construye y distribuye el conocimiento y
cómo a nombre de “proyectos nacionales de desarrollo” se aplastan las particularidades
locales e individuales.
Cabe destacar algunos elementos comunes
que comienzan a trabajar en conjunto esta
serie de alternativas heterogéneas, de las
que sólo tomamos algunas, distribuidas de manera diferencial en el tiempo y que
mar-can propuestas relativamente distintas a la visión tradicional del desarrollo.
3.1. El enfoque
estructuralista
Una conceptualización del desarrollo de
par-ticular relevancia para América Latina es la
La-28
M4
Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes28
tina de las Naciones Unidas -CEPAL-. En la década del cincuenta, la CEPAL realizó un
diagnóstico del funcionamiento del
capita-lismo que puso de manifi esto las relaciones
de centro-periferia en el funcionamiento de
la economía mundial. La concepción centro-periferia llevó a la CEPAL a sumergirse en
los problemas del subdesarrollo en América Latina y a centrarse en las estrategias para construir el desarrollo.
Las argumentaciones del pensamiento cepalino28 y su preocupación por los
diver-sos problemas de las economías latinoame-ricanas, explican la situación desventajosa
de América Latina debido a aspectos
estruc-turales inherentes a la industrialización peri-férica (el desempleo estructural, el
desequili-brio externo y el deterioro en los términos de
intercambio). Prebisch(1950)
contradicien-do la teoría liberal-ortocontradicien-doxa de las ventajas
comparativas en la división internacional del
trabajo y la supuesta “mano invisible” del mercado, afi rma que las relaciones econó-micas entre los países del centro y la peri-feria tienden a reproducir, a largo plazo, las condiciones del subdesarrollo. La razón es que los países del centro se apropian de la
mayor parte de los frutos del progreso téc-nico, presentándose una tendencia hacia el deterioro de los términos de intercambio entre los bienes primarios y los manufactu-rados.
Frente a la diferenciación de la productivi-dad del trabajo, se señala que la estructura
productiva de las periferias es heterogénea, pues mientras existen sectores con
producti-vidad de trabajo elevada (sector exportador) también hay sectores donde es muy baja,
en comparación con los centros, debido al
uso de técnicas de producción “anticuadas”. Además, se califi ca de especializada o unila-teralmente desarrollada, ya que la actividad
exportadora se concentra en pocos bienes
primarios y la economía carece de muchos de los sectores dinámicos de las economías
centrales.
Respecto al deterioro de los términos de
intercambio, la CEPAL señala que, con-trario a lo que supone la teoría clásica, el aumento de la productividad de los países
28. Las principales ideas de las relaciones entre centro y periferia desarrolladas por la CEPAL, aparecen fundamentalmente referidas a Raul Prebisch y sus seguidores más cercanos en: Estudio económico de América Latina, publicado por las Naciones Unidas en 1951; y un artículo de Prebisch en 1950, denominado: “El desarrollo económico de América Latina y algunos de sus principales problemas”.
n la conceptualización del desarrollo
de la CEPAL, a partir de la relación
centro-periferia, se explicita la idea de
un desarrollo desigual originario entre
centrales no se traslada a los precios de sus
productos industriales. En los países indus-trializados existe presión sindical para
man-tener el nivel de los salarios y la
productivi-dad industrial se maneja según los intereses de los oligopolios que buscan mantener su
tasa de ganancia, por tanto, los precios no
bajan proporcionalmente al aumento de la
productividad29.
El tercer aspecto importante para entender
el subdesarrollo latinoamericano es
expli-cado en conjunto por las dos anteriores, y se relaciona con el hecho de que las econo-mías periféricas “pierden” parte de los frutos
de su propio progreso técnico transfi rién-dolo parcialmente a los grandes centros:
El deterioro de los términos de intercambio im-plica que el poder de compra de los bienes in-dustriales de una unidad de bienes primarios de exportación se reduce con el transcurso del tiempo.30
Estos procesos interrelacionados hacen que
en la periferia se presente una menor
ca-pacidad de acumulación. Según Prebisch,
el ahorro depende, primordialmente del au-mento de la productividad, reproduciendo la
posición de rezago en el sistema capitalista. Así, lo que se produce es una tendencia de
desigualdad entre los centros y las perife-rias, inherente a la propia dinámica del
ca-pitalismo, desde dos frentes que interactúan y se refuerzan: por un lado, una desigualdad
estructural fruto de diferencias históricas de las estructuras productivas, y por otro, la di-ferenciación entre productividades e ingre-sos medios.
En ese contexto surge la necesidad de una política específi ca de industrialización
para promover la acumulación y el desarro-llo, vía progreso técnico. Con la
implemen-tación de dicha industrialización se busca aumentar la efi cacia productiva, y paralelo
a la implementación de una adecuada
legis-lación social que aumenta el nivel de salario real de los trabajadores, se pretende corre-gir gradualmente el desequilibrio de
ingre-sos entre centros y periferia.
En este marco, las contribuciones de las teorías cepalinas sustentan
consciente-mente una posición de “política de desa-rrollo fuertemente industrialista”. Según
Prebisch31, esto signifi ca un cambio en el modelo del desarrollo de las periferias lati-noamericanas; del desarrollo hacia afuera, basado en la expansión de exportaciones, a
un desarrollo hacia adentro, basado en la ampliación de la producción industrial y la sustitución de importaciones. La
indus-trialización es concebida como un proceso
fundamental de construcción no sólo de las estructuras productivas, sino de las estruc-turas sociales.
Pretende resguardar los intereses de las capas medias, los sectores obreros, y en general, los vastos grupos desposeídos, a base de la absor-ción económica e integraabsor-ción social que supues-tamente van logrando con la industrialización deliberada 32.
Un aspecto relevante en la visión de
desa-rrollo de la CEPAL es el papel del estado, como una entidad suprema, capaz de aprehender las realidades socio-econó-micas y regularizarlas. “Bajo su tutela, es
29. F. Cardoso, «La originalidad de la copia: La CEPAL y la idea de desarrollo», Revista de la CEPAL. 1977. 30. Rodríguez, 1977: 208.
31. Prebisch, 1962: 60.