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Acción sin daño, desarrollo y derechos humanos : dificultades y aprendizajes.

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Acción sin daño, desarrollo y

derechos humanos: dificultades y

aprendizajes

Carlos Alberto Reverón Peña

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Catalogación en la publicación Universidad Nacional de Colombia Reverón Peña, Carlos Alberto,

Acción sin daño, desarrollo y derechos humanos : dificultades y aprendizajes /

Carlos Alberto Reverón Peña. -- BogotáUniversidad Nacional de Colombia. Programa de Iniciativas Universitarias para la

Paz y la Convivencia (PIUPC), 2010

xxx p., il. -- (Acción sin daño y construcción de paz , M4)

Incluye referencias bibliográficas

ISBN : 978-958-719-624-5

1. Asistencia humanitaria 2. Ayuda al desarrollo – Aspectos socioeconómicos 3. Desarrollo económico y social 4. Cooperación internacional - Aspectos morales y éticos 5. Derechos humanos 6. Acción sin daño I. Tít. II. Serie

CDD-21 303.66 / 2011

Primera edición; Bogotá D.C., 2011

Acción sin daño, desarrollo y derechos humanos:

dificultades y aprendizajes

Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá Facultad de Ciencias Humanas, Departamento de Trabajo Social Programa de Iniciativas Universitarias para la Paz y la Convivencia – PIUPC-Calle 44 No. 45 – 67, Unidad Camilo Torres, Bloque 1, Oficina 601 Tel.: (57) 1 3165000 Ext.: 10261 – 10265, Bogotá D.C.

Correo electrónico: [email protected]

Dirección académica Martha Nubia Bello Albarracín

Coordinación editorial Liz Yenny Vanessa Londoño Piñeros

Comité editorial Olga del Pilar Vázquez Cruz Julia Esmeralda Rodríguez Fernández

Ángela Cristina Sánchez Lemus

Gloria Inés Retrepo Castañeda

Yaneris Alvis

Revisión de textos Margarita Mejía

Diseño y diagramación Erika Flórez

Fotografías

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Archivo COSUDE, Elkin Rojas Suárez Archivo Borja Paladini Adell - www.borjapax.org

Foto portada: COSUDE Proyecto ACH

Impresión Imágenes IPD, Bogotá D.C., 2011

Apoyo financiero Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación Cra. 9 No. 74 – 08, Piso 8, oficina 806, Bogotá D.C. Teléfono ++57 1 349 72 30, Fax ++57 12124432 [email protected], www.cosude.org.co, www.eda.admin.ch/bogota

Deutsche Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit (GIZ) Calle 26 No. 13-19 piso 27 Edificio FONADE Teléfono + 57 1 3815000 Ext. 2705-2700 Fax Ext 2704 www.cercapaz.org

ISBN Volumen: 978-958-719-624-5

Las opiniones y los énfasis destacados en el texto, son de exclusiva responsabilidad del

autor y no reflejan necesariamente los puntos de vista de la Universidad Nacional de Colombia, COSUDE, ni GIZ

Autor

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OBjetIvOS

MAPA CONCePtUAl

UNIDAD 1. el DISCURSO Del DeSARROllO Y SUS eleMeNtOS eStRUCtURANteS

1.1. La cristalización del discurso 1.2. Los conceptos del desarrollo

UNIDAD 2. lA CONCePCIóN HeGeMóNICA Del DeSARROllO 2.1. El discurso de la modernización

2.2. Globalización neoliberal y desarrollo

UNIDAD 3. HACIA eNFOQUeS Y PRÁCtICAS AlteRNAtIvAS De DeSARROllO Y Al DeSARROllO

3.1. El enfoque estructuralista 3.2. Teoría de la dependencia 3.3. Hacia otro desarrollo

3.4. Desarrollo a escala humana

3.5. Desarrollo como libertad y desarrollo humano 3.6. Alternativas “al” desarrollo

UNIDAD 4. lOS AGeNteS Del DeSARROllO 4.1 El Estado y el desarrollo de las políticas públicas

4.2 La cooperación internacional y las organizaciones no gubernamentales 4.3 El sector privado y la Responsabilidad Social Empresarial

4.4 Los “beneficiarios” y las comunidades de base

UNIDAD 5. el DeSARROllO DeSDe UN eNFOQUe De DeReCHOS: BÚSQUeDA De UN DeSARROllO SIN DAÑO

5.1. La aparición de los Derechos en el discurso del desarrollo 5.2. La comprensión del desarrollo y los Derechos Humanos

UNIDAD 6. lAS teNSIONAlIDADeS A SUPeRAR DeSDe UN eNFOQUe De ACCIóN SIN DAÑO eN lOS PROYeCtOS De DeSARROllO

6.1. Entre local, lo regional, lo nacional y lo global 6.2. Crecimiento o equidad

6.3. Tradición o modernidad

6.4. Entre el mediano y largo plazo: El problema del ambiente

6.5. Conocimiento experto o participación del conocimiento popular

6.6. Entre las exigencias de los cooperantes y las necesidades de la comunidad

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22 23

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6.7. Actuar en medio del conflicto 6.8. Entre lo colectivo y lo individual 6.9. Autonomía o sostenibilidad

UNIDAD 7. ¿CóMO BUSCAR UNA ACCIóN SIN DAÑO?

7.1. El “campo” en el que se produce la práctica de desarrollo y el nivel de conocimiento

del contexto social y del territorio

7.2. Los enfoques de desarrollo que orientan la realización de los proyectos 7.3. La participación de los agentes

7.4. La coherencia y pertinencia de la intervención

7.5. La búsqueda de interinstitucionalidad y la construcción de redes sociales 7.6. Evaluación permanente y planeación de los impactos

BIBlIOGRAFÍA CItADA Y De ReFeReNCIA

Índice de figuras

Figura 1. Enfoques y estrategias de desarrollo

Figura 2. Tasa de mortalidad infantil en Colombia y América Latina (Tasa por mil nacidos vivos). 1960- 2006

Figura 3. Tasa de analfabetismo de la población de 15 a 24 años

Figura 4. Emisiones totales de CO2 y producto interno bruto total a precios constantes de mercado (dólares de 2000) para Colombia1950 – 2000

Índice de cuadros

Cuadro 1. Esquematización de los enfoques de desarrollo Cuadro 2. Enfoques del desarrollo

Cuadro 3. Lineamientos normativos orientadores

Cuadro 4. Principales implicaciones del cambio de enfoque de la política social asistencialista al enfoque de Derechos

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80 80

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20 53

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incorporando crecientemente el tema del desarrollo. Con frecuencia se argumenta la necesi-dad de concebir las intervenciones humanitarias o de paz en un marco global y de lar-go plazo relacionado con la cooperación para el desarrollo. Sin embargo, pese a la sinergia

existente entre dichos conceptos, es necesario reconocer que los tipos de intervención que se sustentan sobre sus discursos tienen orígenes y motivaciones distintas. El término “desa-rrollo”, por ejemplo, no es un concepto neutral ni unívoco en su interpretación. Es necesario analizarlo con relación a sus supuestos implícitos, el contexto histórico en que surge, los acto

-res que ha privilegiado, las prácticas que ha financiado y los tipos de daños que ha acarreado

en comunidades y escenarios sociales.

En el actual contexto socioeconómico el tema del desarrollo adquiere un papel prominente. En los procesos de globalización1 los países ingresaron a un mercado global, no sólo econó

-mico sino simbólico, bajo condiciones diferenciales, dadas sus estructuras sociales, políticas, económicas y culturales. Así, el espacio globalizado se constituye en un campo de luchas, di

-ficultades y oportunidades, donde la necesidad de acudir a las características del “desarrollo” de las sociedades y los países, posibilita entender su dinámica actual y posibilidades futuras. El “desarrollo” ha sido un concepto bastante utilizado en los últimos 50 años, no sólo por las ciencias sociales sino por los gobiernos y comunidades en el agenciamiento de políticas pú

-blicas y proyectos de intervención social y económica de distinta naturaleza. De esta forma, no resulta extraño encontrar que, junto al término de “desarrollo económico”, aparezcan rela

-cionadas más de cinco millones de referencias en Internet al término “desarrollo económico”2,

o que se hayan consolidado subdisciplinas de las ciencias sociales como la “economía del desarrollo”, la “sociología del desarrollo” o la “antropología del desarrollo”.

La formulación e implementación de políticas, programas o proyectos de desarrollo, generan

frecuentemente fuertes tensiones entre los enfoques implícitos de sus acciones y los contex

-tos particulares de las comunidades con las que se interactúa. En ocasiones, los proyec-tos de desarrollo no sólo traen impactos positivos sino que, los enfoques, estrategias y mecanismos

implementados, riñen con las condiciones culturales, sociales y económicas de las comunida-des. Finalmente, estas tensiones se traducen en daños sobre los procesos e incluso, sobre las mismas personas.

1. Dicho contexto abarca un conjunto de procesos globalizadores de diverso carácter y origen, como los procesos de internacio

-nalización de la economía (Garay, 1999), el desmonte del Estado Benefactor y la adopción de políticas económicas neoliberales que reconfiguran el “Estado-Nación”; la expansión de las tecnologías de la información y las comunicaciones (Castells, 1989), el protagonismo del sector servicios en el crecimiento económico, la volatilidad de los mercados financieros, la expansión de una industria cultural transnacionalizada, la aceleración del ritmo del avance tecnológico y la consolidación de la sociedad de la información (Castells, 1994), entre otros.

2. A través del buscador google.com aparecen cerca de 121 millones de referencias con el término desarrollo. Pueden aparecer incluso, referencias relacionadas con la biología o las ciencias de la salud, en las que el término es también utilizado. Las coinci

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En este marco, los enfoques generales de desarrollo e incluso, los proyectos específicos, han

tenido impactos positivos, como tradicionalmente se ha reconocido, pero también, efectos

negativos en las condiciones de realización individual de derechos o en los mismos procesos sociales. Estos impactos pueden ser visualizados ahora dentro de los enfoques contempo

-ráneos de la intervención social, relacionados con la Acción sin Daño y que se traducen en

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distintos enfoques y prácticas, y teniendo en cuenta que las distintas acciones en ocasiones, sin pretenderlo, pueden profundizar los conflictos y causar daño. En ese marco, los objetivos que se buscan con la realización del módulo son:

» Establecer una reflexión sobre el concepto de desarrollo, sus distintos enfoques y las ac

-ciones concretas que en términos de interven-ciones sociales y políticas públicas, se han realizado en el contexto latinoamericano.

» Identificar el surgimiento y la evolución histórica del concepto de desarrollo.

» Reconocer los modelos que han surgido de las propuestas teóricas y conceptuales acerca del desarrollo y reflexionar sobre los daños ocasionados por dichos discursos y prácticas. » Identificar los desafíos éticos que deben tenerse en cuenta para futuras acciones de inter

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Daños en nombre

del desarrollo:

Enfoques y

perspectivas

El discurso del desarrollo y sus elementos estructurales

La concepción hegemónica del desarrollo

Hacia enfoques y practicas alternativas de desarrollo y al desarrollo

Los agentes del desarrollo

El desarrollo desde un enfoque de derechos: búsqueda de un desarrollo sin daño

Las tensionalidades a superar desde un enfoque de acción sin daño en los proyectos

de desarrollo

¿Cómo buscar una acción sin daño?

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el documento se estructura en las siguientes unidades:

» La unidad 1 profundiza en el surgimiento, a escala global, del concepto de desarrollo y su

construcción como discurso.

» La unidad 2 plantea los distintos enfoques relacionados con la concepción hegemónica del desarrollo, sus supuestos implícitos y las principales estrategias implementadas. » La unidad 3 hace un balance de enfoques, ideas y prácticas alternativas de desarrollo,

desde aquellas que formulan nuevos enfoques de abordaje más integral hasta aquellas que problematizan el mismo propósito de buscar el desarrollo.

» La unidad 4 profundiza alrededor de los distintos agentes que participan en los procesos de desarrollo: Estado, agencias de cooperación, comunidades, entre otras.

» La unidad 5 precisa y resume los desafíos y tensiones que podrían establecerse a partir

de los temas abordados en el módulo, retomando algunos resultados y casos prácticos.

» La unidad 6 busca una aproximación al desarrollo sin daño desde un enfoque de derechos. » La unidad 7 brinda algunos elementos prácticos y refl exivos en torno a buscar una acción

sin daño.

Finalmente, se brindan algunos elementos fi nales de refl exión y la bibliografía utilizada en la

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UNIDAD 1

E

L

DISCURSO

DEL

DESARROLLO

Y

SUS

ELEMENTOS

ESTRUCTURANTES

www

.borjapax.org / Borja Paladini

Adell

En contra de los análisis convencionales

so-bre la historia del desarrollo, como simple

evolución de teorías e ideas o como interven-ciones más o menos efi caces, es necesario analizar el desarrollo, siguiendo a Escobar3 desde la perspectiva de los cambios y las

transformaciones en los regímenes discursi-vos. Esto hace alusión no a la gramática o la teoría, sino al conjunto de prácticas ligadas

a las economías políticas, tradiciones del

conocimiento e instituciones de poder. Es decir, analizarlo como un “régimen de re-presentación” que contribuye a construir una “concepción de la realidad” y la intervención

social.

El “discurso del desarrollo” se cristaliza en el

campo de las prácticas donde se contribuye a regular el ir y venir cotidiano de la gente

del “tercer mundo”. En dicho marco, es ne-cesario retomar a Escobar4 para ver cómo

el “desarrollo” se constituye en la creación de un dominio de pensamiento que debe re-construirse, analizando las interrelaciones desde tres ejes que lo defi nen:

► Las formas de conocimiento referidas al

término y a través de las cuales es

ela-borado en forma de conceptos y teorías. ► El sistema de poder que regula su

prác-tica.

► Las formas de subjetividad fomentadas

3. A. Escobar, La invención del Tercer Mundo: Construcción y deconstrucción del desarrollo. Bogotá: Norma, 1996.

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M4

Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes

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por este discurso y por medio de las cuales las personas se reconocen como

“desarrolladas” o “subdesarrolladas”.

En el proceso de construcción de nuestra

nación se da una manifestación de

disconti-nuidades e hibridaciones entre

moderniza-ción, modernidad y tradimoderniza-ción, marcada por la diversidad de racionalidades y factores

sociales, económicos y políticos que condi-cionan y confi guran nuestros mecanismos

de presencia, acción e inserción en los pro-cesos globales.

Un aspecto distintivo en los procesos cultu-rales de modernidad ocurridos en Colombia,

dan cuenta de que los diferentes espacios

sociales fueron valorados dentro de una

concepción de “desarrollo” que super-pone el crecimiento económico a los de-más fi nes sociales, con el creciente interés de producir las condiciones encaminadas a

alcanzar el modelo de los países centrales, y basado en un enfoque jerárquico, etno-céntrico y tecnocrático. Así, se consolida un proceso de “modernización sin modernidad” o lo que otros autores como Giraldo5

deno-minan: “modernidad en las condiciones de la periferia”. Es decir, un proceso de

cons-trucción de modernidad fuertemente

susten-tado en los procesos materiales de

indus-trialización y los indicadores de crecimiento

económico, sin un avance simultáneo de los mecanismos de participación y apropiación

cultural, política o social.

1.1. La cristalización del

discurso

A partir de la posesión de Harry Truman como presidente de los Estados Unidos (1949) y posteriormente, con el Programa Point IV se inicia una nueva era de relación entre los países hegemónicos y los de

me-nor desarrollo.

El 20 de Enero de 1949, el Presidente de los Estados Unidos Harry S. Truman mencionó las siguientes palabras en su discurso inaugural ante el Congreso: “Nos debemos involucrar en un programa totalmente nuevo con el fi n de dejar disponibles los benefi cios de nuestros avances científi cos y progreso industrial para la mejora y el crecimiento de las áreas subdesarrolladas. (…) El viejo imperialismo –explotación para ga-nancias extranjeras- no tiene lugar en nuestros planes. Lo que vislumbramos es un programa de desarrollo basado en la negociación demo-crática” (citado en Rist, 1997: 71, traducción pro-pia). Estas palabras de Truman trascendieron como “Punto cuatro”, ya que fueron el cuarto y último punto de su discurso inaugural”. (Nahon y Col, 2005)Las prácticas, los conceptos y las intervenciones de desarrollo se relacionan con los procesos de modernidad de las sociedades occidentales y la inserción de sus economías al capitalismo mundial.

Este “programa de desarrollo” signifi ca-ba una reestructuración total de las

Las prácticas, los conceptos y las

intervenciones de desarrollo se

relacionan con los procesos de

modernidad

de

las

sociedades

occidentales y la inserción de sus

economías al capitalismo mundial.

(13)

ciedades “subdesarrolladas”; y aunque se criticara en determinado enfoque o pro-pusieran modifi caciones, el hecho mismo

del desarrollo se convirtió rápidamente en

un imaginario social. “Por doquier se

encon-traba la realidad omnipresente y reiterativa

del desarrollo: gobiernos que diseñaban y ejecutaban ambiciosos planes de desarrollo, instituciones que llevaban a cabo por igual

programas de desarrollo en ciudades y cam-pos, expertos de todo tipo estudiando el

sub-desarrollo”6

Los países pobres llegaron a ser defi nidos con relación a los patrones de riqueza de

las naciones más adelantadas a partir del

ingreso anual per cápita. Esto hizo que se creara un orden político de tres mundos, en

el cual el rasgo esencial del tercero era su

pobreza y su única alternativa de solución era el “desarrollo” por la vía del crecimiento

económico. La particularidad más relevante

del discurso fue que su refl exión se originó en los países de primer mundo e irradió su

interpretación de las intervenciones sociales y económicas a las regiones con mayor

po-breza.

La “fábula del hambre y la pobreza” trajo

a su paso diversas estrategias de

interven-ción social. Desde los suplementos

alimen-ticios, la educación en nutrición y la ayuda alimentaria de los años cincuenta y setenta, hasta la reforma agraria, la revolución verde,

el desarrollo rural integrado y la planifi cación alimentaria y nutricional exhaustiva de fi nes de los setenta. El lenguaje del hambre ade-más de ejercer un determinado orden social, promovió un tipo de “violencia simbólica”, la

cual privilegió ciertas representaciones y fe-tiches7. “Las representaciones científi cas del

hambre” y el “exceso de población” fueron deshumanizantes y objetivizantes en grado sumo. Después de todo, cuando nos referi-mos al “hambre” o a la “población” estareferi-mos hablando de la gente y la vida humana en sí

misma. Pero para la ciencia y los medios oc-cidentales, esto se convirtió en masas

des-esperadas e informes, objetos numerables y medibles”8.

Las categorías además de no ser neutrales, pues obedecían a un tipo de visión

jerárqui-ca, eran también impositivas al determinar

el acceso a los recursos, de tal modo que la gente debía ajustarse a la categorización

para tener, en sus relaciones, éxito con la

institución. Como “casos” o “grupo de clien-tes” se incluyó masivamente al campesinado

en este aparato orientado por las visiones

desarrollistas hegemónicas. Así, el hambre

La consolidación del discurso del

desarrollo se construyó a partir

del reconocimiento global de la

pobreza, presente en dos terceras

partes del mundo.

Los sujetos de la intervención

ter-minaron reducidos a

construccio-nes nominales utilizadas por los

planifi cadores antes de cualquier

tipo de mediación o interacción

social.

6. Escobar, 22.

7. La expresión de “violencia simbólica” es original de Bourdieu para conceptualizar el modo en que los dominados aceptan como legítima su propia condición de dominación. Es decir la forma de un poder legitimador que supone la capacidad de imponer la visión legítima del mundo social. Ver entre otros Bourdieu, El sentido práctico, Madrid: Taurus, 1991. Sobre el campo económico es de particular relevancia Bourdieu, Las estructuras sociales de la economía. Barcelona: Anagrama, 2003.

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se asumió sin tener en cuenta las prácticas

reales de los benefi ciarios y se planteó como un problema del que hay que deshacerse

por medio del “desarrollo efi caz”. “Los pro-gramas salvadores”, fueron el resultado de las interacciones entre las organizaciones

internacionales, las universidades, los cen-tros de investigación del primer y el tercer mundo y los variados discursos técnicos.

el discurso del desarrollo introdujo paula-tinamente un régimen objetivizante que

dis-puso la manera como los campesinos, las

mujeres y el medio ambiente fueron apre-hendidos. En la medida en que se adelan-taron programas específi cos de desarrollo

en las comunidades, se asumió -por parte de los organismos nacionales e

internacio-nales y sus múltiples instituciones- que las

estructuras sociales, económicas y

cultura-les, irían separándose de las condiciones de tradición que empobrecen y entrarían en la órbita del “desarrollo” y “la modernidad”. Si

los programas no daban resultado, la culpa irónicamente se enfocaba en la resistencia

de los actores o en las difíciles condiciones estructurales. Por ejemplo, con los

campesi-nos, desde mediados de los años sesenta,

los economistas interesados en los peque-ños productores no dejaron de insistir que

los mismos agricultores atrasados, ignora-dos por ellos en décadas anteriores, se

con-ducirían como agricultores capitalistas si se

les otorgaban las condiciones necesarias.

El discurso se estructuró con el propósito

de crear las condiciones necesarias para

reproducir en todo el mundo los rasgos característicos de las sociedades avan-zadas de la época: altos niveles de

indus-trialización y urbanización, tecnifi cación de

la agricultura, rápido crecimiento de la

pro-ducción material, sostenibilidad de los

nive-les de vida, y adopción generalizada de la

educación y los valores culturales modernos.

La formación de la nueva estrategia del de-sarrollo estuvo fortalecida por la creciente

experiencia de la intervención pública en la economía y por la confi anza en que los países ricos tenían la capacidad fi nanciera y tecnológica para afi anzar el progreso en

todo el mundo. Por otro lado, las prácticas de desarrollo contaron con el creciente avance y reconocimiento de la ciencia económica y

sus aportes a la planifi cación económica.

La estructura del campo de conocimiento se interrelacionó magistralmente con el nivel

institucional; por ejemplo, el proceso de

con-solidación del discurso del desarrollo ocurrió de manera simultánea con el fortalecimiento

del estatus del economista como fi gura pri-vilegiada dentro de este complejo sistema. Las instituciones fi nancieras, políticas e

in-vestigativas fueron también una base fun-damental para divulgar el discurso del de-sarrollo. Su expansión sucedió gracias a la generación de diversas instancias

guberna-mentales que permitieron su planifi cación y

también, a la consolidación de un gran siste-ma de Cooperación Internacional

sustenta-do en una red de organizaciones no guber-namentales descentralizadas y una cantidad creciente de recursos fi nancieros utilizados

para la implementación de distintos progra-mas de intervención.

(15)

Detrás de la “protección salvadora”, el discurso del desarrollo debe ser ubicado en el contexto histórico donde surgió. Además de las guerras anticoloniales de Asia y Áfri-ca y del creciente nacionalismo latinoame-ricano, se encontraban otros factores

esen-ciales como la guerra fría, la conformación del sistema internacional “Breton Woods”,

la intención de integrar el tercer mundo a

la economía mundial, el temor al comunis-mo y la fe en la ciencia y la tecnología. Fue

un proceso de continua consolidación de la

hegemonía estadounidense, en el cual Lati-noamérica jugó un papel importante para la

extensión de sus mercados, la inversión de sus excedentes y la producción de materias

primas baratas que respaldaran la

capaci-dad de sus industrias. 9

En ese sentido, a pesar de que pareciera el “curso normal de la evolución y el pro-greso” y que los programas de desarrollo se sustentaran en un sentimiento de “protec-ción” hacia los países pobres, el discurso del desarrollo produjo claras transformaciones

en las condiciones económicas, sociales y

culturales originarias de los países del tercer mundo, y por ende, no sólo trajo impactos

positivos sino también daños irrecuperables.

La visión de “pobreza” fue lineal y

determi-nista, y no tuvo en cuenta los condiciona-mientos y particularidades culturales de la

pobreza y sus causas estructurales.

9. Ver con mayor profundidad estos aspectos en el texto: J. Stiglitz, El malestar de la globalización. Madrid: Suma de letras, 2004.

la implementación del discurso

trajo daños irreversibles sobre

comunidades y contextos sociales.

1.2. Los conceptos

del desarrollo

Sin embargo, el concepto de desarrollo, su

signifi cado y los factores que lo condicionan

no han tenido una orientación homogénea a

lo largo de la historia. El término “desarro-llo” ha contado con relativas

transformacio-nes desde sus inicios y, por tanto, también sus orientaciones e intervenciones sociales

específi cas. El siguiente gráfi co ilustra las

transformaciones en el discurso y sus

estra-tegias, pasando desde enfoques centrados netamente en los ingresos a conceptos que

involucran los derechos y las capacidades.

Igualmente, el cambio en el enfoque general

ha implicado la transformación creciente de

estrategias “discursivas”. Sin embargo, pese a los cambios en el lenguaje y las estrategias

de intervención en los proyectos sociales, ha habido mayor estabilidad en términos de los

“modelos económicos” implementados.

Figura 1. Enfoques y estrategias de desa-rrollo (Siguiente Página)

En la actualidad, la conclusión más aceptada

es entender el desarrollo como un concepto

que sobrepasa la esfera de lo económico

para involucrar la dimensión cultural, social y

política de las sociedades. Tradicionalmente se entendía como desarrollo la capacidad de una economía por alcanzar niveles

sa-tisfactorios de crecimiento económico de su

producto nacional bruto, hoy en día, incluso desde las mismas instituciones que

promul-garon esa visión tradicional, el desarrollo se

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Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes

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El mejoramiento sostenible del nivel de vida, el cuál comprende consumo material, educación, salud y protección del medio ambiente. En un sentido más amplio, la defi nición comprende otros trascendentes aspectos conexos, princi-palmente la mayor igualdad de oportunidades, la libertad política y las libertades civiles. Por consiguiente, el objetivo global del desarrollo, es dotar de mayores derechos económicos, po-líticos y civiles a todos los seres humanos sin distinción de sexo, grupo étnico, religión, raza, región o país.10

Figura 1.

Enfoques y estrategias de desarrollo

Fuente: Elaboración propia

Si bien las concepciones unívocas o discipli-nares, que enfatizaban la visión del

desarro-llo sobre una sola dimensión dieron origen a

enfoques multidisciplinares y

multidimensio-nales, es necesario evaluar los daños obte-nidos a nombre del desarrollo en términos económicos y a nivel social y cultural.

10. Banco Mundial, Informe sobre el desarrollo mundial. 1991, p.37.

1950 -1980:

Modelo de Sustitución de Importaciones (CEPAL)

Promoción de exportaciones

1981 -1990: la Década Perdida

Producción inefi ciente

Comercio mundial no competitivo Alejamiento de Capital

Externo

Ahorro insufi ciente Hiperinfl ación Estado “Hipertrofi a” Rigidez mercado de trabajo

1990 - 2004:

el modelo Neoliberal Desarrollo Sostenible

Desarrollo Rural Integrado Mujer y Desarrollo

La revolución verde La dependencia nutricional

La iniciativa Bilateral

Iniciativas para reactivar y reorganizar la economía

DESARROLLO HUMANO

Capacidades

Derechos y bienes

privados

Ingresos

CRECIMIENTO ECONÓMICO

VISIÓN CLÁSICA DE PROGRESO

LATINOAMERICA

(17)

UNIDAD 2

L

A

CONCEPCIÓN

HEGEMÓNICA

DEL

DESARROLLO

Las intervenciones sociales o los programas orientados a actuar en contextos locales

es-pecífi cos se relacionan con enfoques o

vi-siones más amplias alrededor del concepto de desarrollo. Las prácticas del desarrollo

se articulan –implícita11 o explícitamente-

con enfoques alrededor del mismo. De igual

forma, las ideas subyacentes en los mismos inciden permanentemente en las decisiones

de política12 o en las estrategias de las

venciones sociales. En este marco, las inter-venciones sociales o las políticas

relaciona-das con el desarrollo terminan concretando

las prioridades de enfoques determinados. El enfoque afecta permanentemente la

re-composición de los valores o las

condicio-nes que determinan el contexto:

…Las ideas que sostienen una sólida teoría del desarrollo pueden infl uir las decisiones de políti-ca al actuar en los valores prevalecientes en que son realizadas las decisiones de política. Por lo tanto, debido a que las decisiones son hechas de acuerdo a los valores subyacentes en la so-ciedad y debido a que las teorías del desarrollo infl uyen es estos valores, la manera en que el desarrollo es teóricamente enmarcado no es un asunto de teoría académica, sino más bien uno de implicación práctica directa.13

De igual forma, los enfoques o concepciones no sólo reconocen teorías específi cas sino

estrategias y marcos precisos de acción. Sin embargo, la transmisión no es mecánica,

los hacedores de política o los profesionales que trabajan en intervenciones o programas

sociales enfrentan continuamente tensiones

entre los “desafíos conceptuales” y las

nece-11. En ocasiones, en el ejercicio de las intervenciones sociales no siempre los responsables de los programas o los proyectos son conscientes de las nociones implícitas que orientan su práctica.

12. Deneulin (2004) da ejemplos ilustrativos al respecto. 13. Deneulin, 2.

www

.borjapax.org / Borja Paladini

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Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes

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sidades de los contextos locales; y entre “el marco lógico del proyecto específi co” y las características sociales, económicas,

políti-cas y culturales del lugar donde intervienen.

Otro motivo por el cuál es importante anali-zar la práctica de desarrollo a la luz de los marcos conceptuales que la orientan, es que la teoría provee directrices e incentivos para

privilegiar ciertas acciones o estrategias. Por

ejemplo, en algunos proyectos se circunscri-be un concepto de desarrollo que privilegia los ingresos económicos; allí, los ejecutores de política u orientadores de estos proyectos

dan mayor importancia a las actividades y

metodologías relacionadas con la

genera-ción de recursos económicos por parte de individuos o familias, y menosprecian o

igno-ran cualquier benefi cio social o cultural que no esté orientado a mejorar el ingreso.

Al igual que la precisión del concepto de desarrollo, la clasifi cación de sus teorías resulta ser una tarea compleja. Las inter-secciones que median entre los distintos enfoques pueden provocar que las clasifi

-caciones resulten arbitrarias. Sin embargo,

un aporte importante han sido los trabajos

de Hidalgo14 y Bustelo15, que privilegian un criterio ideológico-metodológico para una

clasifi cación inicial y uno cronológico para la sub-clasifi cación dentro de cada categoría.

Al respecto, Bustelo16 señala la importancia de diferenciar los enfoques ortodoxos,

ligados a los fundamentos neoclásicos de

la ciencia económica (de la modernización y neoliberal), de otros enfoques que critican

los supuestos teóricos de dichas concep-ciones y establecen explicaconcep-ciones causales distintas a las condiciones del subdesarrollo,

además de diferentes estrategias de

inter-vención.

Finalmente, y desde una noción más

pos-moderna, existen aquellas clasifi caciones que se establecen agrupando las

vertien-tes teóricas ligadas a una concepción mo-derna y evolutiva de la historia, articulada a la idea de progreso y otras visiones alter-nativas que cuestionan dicho supuesto e involucraran alternativas teóricas que

controvierten la propia idea del desarrollo. Retomando dichos aportes enunciamos en

este apartado los principales enfoques so-bre los que se ha construido el discurso del

desarrollo.

n este marco cobra relevancia estudiar

las

orientaciones

conceptuales

alrededor

del

desarrollo:

sus

definiciones, los pilares teóricos sobre

los que se construyen, los supuestos

que manejan en torno a lo social, los

actores sociales que privilegian y el tipo

de explicación que construyen respecto

al daño provocado en comunidades o

personas.

14. C., A. L. Hidalgo, El pensamiento económico sobre el desarrollo. De los mercantilistas al PNUD. Servicio de publicaciones de la Universidad de Huelva. 1998.

(19)

enfoques Ortodoxos

enfoques Heterodoxos

visión posmoderna del desarrollo

Antes de la década del

noventa

Discurso de la modernización

enfoque de la

dependencia Alternativas al desarrollo (Posdesarrollo, IAP)

enfoque estructuralista

Después de la década del

noventa

enfoques Ortodoxos

Desarrollo a escala humana,

hacia otro desarrollo,

desarrollo humano, etc.

visión moderna del desarrollo

enfoque estructuralista

Cuadro 1.

Esquematización de los enfoques de desarrollo

Fuente: Elaboración propia

En esta unidad profundizaremos en la vi-sión “ortodoxa” del desarrollo que, a su vez, engloba distintos enfoques constitutivos de

la visión hegemónica del mismo en

Améri-ca Latina. En la unidad cuatro se analizan

las posibilidades para pensar y construir el desarrollo o alternativas distintas, y buscar

así, otros referentes de bienestar en

con-textos locales específi cos. En el siguiente cuadro resumimos los distintos enfoques del desarrollo, el diagnóstico que realizan de la

situación de América Latina, los supuestos

y estrategias de desarrollo que proponen, y fi nalmente, la concepción de daño que

pue-de inferirse.

Foto:

(20)

20

M4

Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes

20

Cuadro 2.

Enfoques del desarrollo

Autores Diagnóstico Concepción Época

teoría de la modernización Rosestein-Rodan, Nurkse, Lewis y Rostow Subdesarrollo por ser sociedades tradicionales.

Proceso lineal desde la tradición hasta la modernidad. Proceso sistémico de transformación social, cultural, económica, etc.

Apogeo en la década del

50 Declive en los 70

estructuralista -

CePAl Prebisch

Relación centro-periferia: desempleo

estructural, desequilibrio

externo y deterioro en términos del intercambio.

Desarrollo hacia adentro. 70 -80

teoría de la dependencia

Furtado, Cardoso, Faletto

Por relación con el capitalismo externo.

Desarrollo dentro de un

nuevo sistema económico

no capitalista. 70

Hacia otro desarrollo –

Desarrollo a escala humana

Max - Neef Crisis estructural.

Proceso endógeno, heterogéneo,

autosufi ciente hacia

la autodependencia, desarrollo de las personas.

70 - 80

Globalización

neoliberal Friedman Estado insufi ciente, poca productividad. Desarrollo como proceso global. 80 -90

Desarrollo como libertad – Desarrollo humano

Sen -

PNUD

Carencia de bienestar no es por falta de ingresos o bienes sino por ausencia de capacidades y libertades.

Proveer opciones para el

ejercicio de libertad de los

ciudadanos. 90 - 00

Posdesarrollo IAP Fals Borda y Arturo

Escobar

Crítica a formas

de conocimiento y construcción social de la realidad.

Alternativas al desarrollo. 90 - 00

Desarrollo económico local

Enríquez – Banco Mundial

El desarrollo se produce

de forma desigual,

en perjuicio de las

ciudades, territorios más periféricos.

Concertación entre

agentes que interactúan en

un territorio para impulsar

un proyecto común con

crecimiento económico,

equidad, cambio social y

cultural.

(21)

Autores Diagnóstico Concepción Época

teoría de la modernización Rosestein-Rodan, Nurkse, Lewis y Rostow Subdesarrollo por ser sociedades tradicionales.

Proceso lineal desde la tradición hasta la modernidad. Proceso sistémico de transformación social, cultural, económica, etc.

Apogeo en la década del

50 Declive en los 70

estructuralista -

CePAl Prebisch

Relación centro-periferia: desempleo

estructural, desequilibrio

externo y deterioro en términos del intercambio.

Desarrollo hacia adentro. 70 -80

teoría de la dependencia

Furtado, Cardoso, Faletto

Por relación con el capitalismo externo.

Desarrollo dentro de un

nuevo sistema económico

no capitalista. 70

Hacia otro desarrollo –

Desarrollo a escala humana

Max - Neef Crisis estructural.

Proceso endógeno, heterogéneo,

autosufi ciente hacia

la autodependencia, desarrollo de las personas.

70 - 80

Globalización

neoliberal Friedman Estado insufi ciente, poca productividad. Desarrollo como proceso global. 80 -90

Desarrollo como libertad – Desarrollo humano

Sen -

PNUD

Carencia de bienestar no es por falta de ingresos o bienes sino por ausencia de capacidades y libertades.

Proveer opciones para el

ejercicio de libertad de los

ciudadanos. 90 - 00

Posdesarrollo IAP Fals Borda y Arturo

Escobar

Crítica a formas

de conocimiento y construcción social de la realidad.

Alternativas al desarrollo. 90 - 00

Desarrollo económico local

Enríquez – Banco Mundial

El desarrollo se produce

de forma desigual,

en perjuicio de las

ciudades, territorios más periféricos.

Concertación entre

agentes que interactúan en

un territorio para impulsar

un proyecto común con

crecimiento económico,

equidad, cambio social y

cultural.

90 - 00

Fuente: Elaboración propia

Papel del

estado Agentes Supuestos estrategias Concepción del daño

Regulador Facilitador Objetos, instrumentos, débiles, incultos. Virtudes del comercio internacional. Crecimiento equilibrado. Mecanismos de intervención

pública y ayuda

internacional.

El desarrollo no es confl ictivo. Es inherente

al funcionamiento social

Interventor Instrumentos para el desarrollo. Desventajas del comercio. Políticas de industrialización, sustitución de importaciones, adecuada legislación social, acuerdo

obrero – patronal.

Política social que mitiga

o coadyuva lo económico.

Interventor Instrumentos para el desarrollo.

Desventajas del

capitalismo. Cambio del esquema capitalista. No aparece

Activo Visibilizar sectores invisibles. Necesidades humanas, autodependencia, articulaciones orgánicas. Transformación

de estructuras de poder, satisfacción de necesidades desde la aldea hacia el orden global..

Satisfacen necesidades comenzando con vulnerados. Gendarme Mercado asigna; Estado asiste

a los más necesitados.

Ventajas del

comercio y

globalización.

Austeridad fi scal, privatización y

liberación de mercados.

Ajustes dolorosos pero necesarios. Focalización

hacia los mas vulnerables. Estado y Sociedad civil: facilitadores de expansión de libertades. Agentes de cambio – personas: sujetos morales que deciden, escogen, ejercen libertades. El ingreso

importa pero no

es sufi ciente.

Objetivos del

milenio.

Corrección de los daños

– medición del impacto de las políticas.

Nuevo or-denamiento territorial Par-ticularismos locales Activos. Agentes de sus propios

procesos. Participación

Prácticas de

dife-rencia específi cas,

estrategias dialógi-cas, participación, culturas locales.

Transformaciones

estruc-turales de los daños.

Nuevo or-denamiento territorial, par-ticularismos locales. Autonomía

relati-va de los proce-sos de desarrollo local.

Desarrollo

regio-nal desigual.

Mejora de la calidad

de los factores pro-ductivos y la calidad de vida de la pobla-ción.

Daños de políticas

(22)

22

M4

Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes

22

2.1. El discurso de la

modernización

Este enfoque fue popular en la década del

cincuenta, pero fuertemente atacado

duran-te las décadas del sesenta y seduran-tenta. En la

estructuración del discurso inicial del desa-rrollo tuvieron particular relevancia las

teo-rías económicas y sociológicas relacionadas con la modernización.

Frente a la economía del desarrollo, a

partir de la teoría ricardiana de las venta-jas comparativas17, del reconocimiento de las virtudes del comercio internacional y

bajo la infl uencia del modelo de crecimiento Harrod-Domar, algunos autores discutieron la posibilidad de que los países

subdesa-rrollados se enmarcaran en un sendero de

“crecimiento equilibrado” a través de una serie de mecanismos de intervención

públi-ca y ayuda internacional18. Entre estos au-tores sobresalen los aportes de

Rosestein-Rodan(1943), Nurkse (1951), Lewis (1954) y Rostow (1960). Este último defi nió al

de-sarrollo como un proceso lineal por el cual

atraviesan todas las economías nacionales

en su trayectoria, desde la tradición a la mo-dernidad, a través de cinco etapas:

► La sociedad tradicional

► Precondición para el despegue.

► El proceso de despegue.

► El camino hacia la madurez.

► La sociedad de alto consumo masivo.

Respecto a la sociología del desarrollo, la

teoría de la modernización también asumió

una visión lineal del desarrollo y del pro-greso, a partir de su fundamentación en el

estructural-funcionalismo y sus dicotomías

tradicionales entre dos tipos ideales de

so-ciedades: moderno-tradicional,

avanzado-atrasado, desarrollado-subdesarrollado. En este marco, todas las sociedades

atra-viesan las mismas etapas en su proceso de

desarrollo histórico, siguiendo un único ca-mino, de un polo de la dicotomía al otro.

De igual forma, la teoría de la

moderniza-ción retomó la importancia de las variables estructurales en el ámbito cultural y el reco-nocimiento del proceso de cambio

inheren-te a través del equilibrio del sisinheren-tema social. De esta manera, se concibió el desarrollo como un proceso sistémico de transfor-mación de las estructuras sociales y sim-bólicas de las sociedades tradicionales hacia formas modernas, en la que los va-lores tradicionales son reemplazados

pau-latinamente por los valores propios de las

sociedades avanzadas19.

Sin embargo, esta “acción con daño” no se consideró como un proceso confl ictivo sino

como un hecho inherente al funcionamiento mismo del sistema social.

17. En la teoría económica clásica, Smith consideraba que no existirían perdedores en el comercio internacional, si los países especializaban la producción de sus bienes con mejores ventajas, dada su dotación específi ca de factores básicos de producción (ventaja absoluta). Dicho marco conceptual fue ampliado por Ricardo al plantear que el comercio internacional tendría lugar no cuando existiese exclusivamente ventaja absoluta en la producción de un bien, sino en situaciones de diferencia en los costos comparativos, por lo que los países debían especializarse en la producción de aquellos bienes que les pueden proporcionar mayor ventaja comparativa y abandonar la producción de otros que no disfrutan de dichas ventajas en términos de costos de producción con otros países.

18. Harrod y Domar crearon un modelo que tenía como propósito explicar el proceso de crecimiento agregado. En dicho marco, señalaban que la tasa de crecimiento se relaciona con un cociente formado entre la tasa de ahorro dividida por la relación capital-producto. Por tal motivo, si una economía no tiene un nivel de crecimiento adecuado con dicha tasa de ahorro corriente se aleja del punto de equilibrio. Por esto, diversos seguidores señalaron la importancia de la acción gubernamental y la planeación del desarrollo, enfocada en mantener una tasa de ahorro adecuada para tener un crecimiento económico equilibrado.

(23)

En este recorrido histórico las sociedades ganan en diferenciación y complejidad, a medida que superan sus elementos

atrasa-dos o tradicionales en pos de la adopción de

características más modernas o avanzadas.

A partir del anterior marco, la teoría de la mo-dernización dirigió sus esfuerzos al estudio

de las condiciones económicas, culturales,

sociales, institucionales y políticas que de-terminaban la forma en que las sociedades

pasaban de un estadio de desarrollo al si-guiente. Reyes20 destaca que el desarrollo,

desde esta teoría, es un proceso homogeni-zador, con tendencia a la convergencia entre sociedades, “europeizador” o “americaniza-dor”, irreversible, progresivo y a largo plazo.

2.2. Globalización

neoliberal y desarrollo

En los años ochenta la mayoría de países latinoamericanos enfrentaron fuertes défi cit

derivados de la crisis de la deuda externa

de comienzos de esa década. En ese

con-texto, el Consenso de Washington

acon-sejó la austeridad fi scal, la privatización y la liberalización de los mercados como los

tres pilares básicos para la resolución de los problemas de América Latina y su estrategia de desarrollo21. La aplicación de estas

polí-ticas es reconocida usualmente como

neo-liberalismo al conjugar la importancia que

le dieron los autores del liberalismo clásico al libre mercado como estrategia central del progreso y crecimiento económico. Autores

como Friedman (1966) señalaron que las

acciones del Estado debían modifi carse a su mínima expresión y que los problemas del desarrollo debían ser resueltos por la vía del mercado.

A partir de 1985, empezó a darse un relativo alivio en materia económica en los países de América Latina. Dos aspectos

contribu-yeron en gran medida a esta reactivación del continente: el Plan Brady (1989-1990) para la renegociación de la deuda y el fi nancia-miento internacional proveniente del

nue-vo orden económico mundial que generó una gran entrada de capital extranjero.22

A comienzos de la década del noventa hubo

una moderada recuperación económica

acompañada del control de la infl ación.

De-bido a la necesidad de adecuar las

econo-mías externas al proceso de globalización se dio un marcado proceso de reformas que incluyeron: apertura comercial y fi nanciera, privatización de las empresas y fl exibiliza-ción laboral. La efectividad de estas

políti-cas para todos los sectores de la población

y el desarrollo de los países, es algo que aún

está en duda.

El problema radicó en que muchas de esas políticas se transformaron en fi nes en sí mis-mas, más que en medios para un crecimien-to equitativo y sostenible. Así, las políticas fueron llevadas demasiado lejos y rápido, y excluyeron otras políticas que eran

necesa-rias. Los resultados han sido muy diferentes

a los buscados. La austeridad fi scal exa-gerada, bajo circunstancias inadecuadas,

puede inducir recesiones, y los altos tipos

20. G. E. Reyes, «Principales teorías sobre el desarrollo económico y social», Nómadas: Revista crítica de ciencias sociales y jurídicas, 4. [Nota: 4 corresponde al número]. Madrid: Universidad Complutense, 2001.

21. J. Stiglitz, El malestar de la globalización. Madrid: Suma de letras, 2004.

(24)

24

M4

Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes

24

de interés ahogar a los empresarios

inci-pientes. El [Fondo Monetario Internacional] FMI propició enérgicamente la privatización y la liberalización, a un ritmo que a menudo impuso costes apreciables sobre países que

no estaban en condiciones de afrontarlos23.

En la globalización neoliberal, como

estra-tegia de desarrollo, también jugó un papel

relevante el funcionamiento de las empresas

trasnacionales que sobrepasaron y

perfora-ron las fperfora-ronteras nacionales para integrar la

economía mundial. Pero esta integración no fue equitativa y homogénea; el funcio-namiento de las trasnacionales

recontextua-lizó la forma en que los Estados nacionales reconfi guran sus funciones.

Otro elemento a considerar es la globaliza-ción fi nanciera que ha permeado y recon-fi gurado el funcionamiento del capitalis-mo a nivel mundial. Desde fi nales de los

ochenta y durante la década del noventa,

las economías de América Latina han cen-trado sus políticas en la desreglamentación fi nanciera. Una de las principales causas

para adoptar medidas de este tipo fue la

ne-cesidad de obtener nuevos fi nanciamientos

externos después de la crisis de la deuda

externa. “La globalización fi nanciera es un fenómeno reciente, derivado de las políticas monetarias y de liberalización cambiaria y fi -nanciera adoptadas por los Estados Unidos, que abrió paso a la fl uctuación de los tipos

de cambio y estimuló la movilidad del capital

fi nanciero a escala mundial”24.

En este contexto, el intenso mercado de ca-pitales a nivel mundial y las relaciones fi

nan-cieras en el mercado internacional cobran

gran importancia. Allí, tienen una fuerte

in-cidencia la banca transnacional y los

capita-les de corto plazo que operan en el mercado globalizado. En la asignación de inversión extranjera a los países en vía de desarrollo, tienen cada vez más importancia las

empre-sas y los bancos multinacionales, así como sus estrategias de maximización de las

ga-nancias patrimoniales y especulativas en los

mercados fi nancieros.25

Los daños de dichas acciones se eviden-cian en las condiciones de dependencia

de los países con escaso capital fi nanciero que requieren de inversión y préstamos del

exterior para adecuarse a las nuevas

condi-ciones internacionales: “…apertura del mer-cado de capitales que afi anza la articulación subordinada de los países latinoamericanos con los grandes centros fi nancieros interna-cionales”26. Estos procesos han llevado a un marcado componente de inestabilidad en la

economía mundial: pérdida de autonomía estatal en el manejo monetario, movilidad

irrestricta de los capitales por los mercados

fi nancieros, fl uctuaciones acentuadas de los

mercados cambiarios, etc.

En otro ámbito, es importante entender

a gran evidencia es que las trasnacionales han promovido con gran eficacia la internacionalización del consumo en la periferia, antes que la internacionalización de la producción. Y aunque la producción esté ubicada en la periferia las ganancias salen hacia los países de origen de las empresas, con lo cual la distribución de los ingresos es inequitativa.

23. Stiglitz, 2005: 123

24. G. Gómez, & M. C. Tavares, «La CEPAL y la integración económica de América Latina», Revista de la CEPAL, Cincuenta años número extraordinario, 1998.

(25)

cómo el proceso de la globalización no sólo es económico sino que se adscribe a todos

los ámbitos sociales.

Algunos autores (García Canclini, Jesús Martín Barbero y Luis Jorge Garay) mues-tran que orbitas, como la cultural, han sido

las de mayor dinamismo y consecuencias

de los mercados globales. La globalización

afecta y transforma las determinaciones cul-turales de nuestros pueblos. Los resultados

son complejos híbridos en los que no se homogenizan las manifestaciones sino que las diferencias se convierten en profun-das desigualdades en cuanto al acceso al mercado.

La esfera cultural se constituye en la

expre-sión más compleja, integral y sintetizadora del proceso de globalización27 y sus daños

son irreversibles. El proceso de relaciona-miento cultural se ha hecho cada vez más multidimensional por la tendencia confl ictiva

hacia una supercultura basada en la ciencia,

la tecnología y el desarrollo de un mercado

simbólico mundial. Pero a medida que pa-rece tenderse hacia la “homogenización cul-tural”, se generan hábitos de consumo que enlazan fragmentos de culturas

extra-territo-riales con patrones culturales tradicionales,

y esto da como resultado productos híbridos y fragmentarios. Es un fenómeno asimétri-co, diferencial, divergente; la globalización

de los mercados simbólicos incorpora de diversas formas a las naciones y los

distin-tos sectores. Así, es muy difícil pensar en un conglomerado homogenizado, más bien es la universalización de las jerarquías de

do-minación y las desigualdades económicas y culturales.

27. L. Garay, Globalización y crisis. Bogotá: Tercer Mundo editores, 1999.

El modo como el mercado reorganiza

la producción y el consumo de bienes

simbólicos para obtener mayores

ganancias acrecienta las desigualdades,

y para la mayoría, se ubica en contextos

por fuera de sus posibilidades de

adquisición.

(26)
(27)

UNIDAD 3

H

ACIA

ENFOQUES

Y

PRÁCTICAS

ALTERNATIVAS

DE

DESARROLLO

Y

AL

DESARROLLO

Foto: Elkin Rojas

Actualmente, los procesos de globalización

están acompañados por una continua crisis en los pilares básicos de construcción de la

modernidad en Occidente. Hoy se pone en

duda la idea de progreso y no todos desean

el tipo de progreso que permitió la construc-ción de la civilizaconstruc-ción contemporánea. En

torno al concepto de desarrollo, emerge un

grupo de críticas que cuestionan la forma

como éste se generó en Latinoamérica, y

otras, que revalúan hasta el hecho mismo de “buscar un desarrollo”.

El primer grupo critica los estilos de

desarro-llo impuestos en América Latina y busca un

concepto que reconozca las particularidades de los contextos nacionales o la complejidad

de las condiciones sociales y económicas.

El segundo, cuestiona la misma modernidad

en América Latina y de paso, la forma como

se construye y distribuye el conocimiento y

cómo a nombre de “proyectos nacionales de desarrollo” se aplastan las particularidades

locales e individuales.

Cabe destacar algunos elementos comunes

que comienzan a trabajar en conjunto esta

serie de alternativas heterogéneas, de las

que sólo tomamos algunas, distribuidas de manera diferencial en el tiempo y que

mar-can propuestas relativamente distintas a la visión tradicional del desarrollo.

3.1. El enfoque

estructuralista

Una conceptualización del desarrollo de

par-ticular relevancia para América Latina es la

(28)

La-28

M4

Acción sin dañodesarrollo y derechos humanos: dificultades y aprendizajes

28

tina de las Naciones Unidas -CEPAL-. En la década del cincuenta, la CEPAL realizó un

diagnóstico del funcionamiento del

capita-lismo que puso de manifi esto las relaciones

de centro-periferia en el funcionamiento de

la economía mundial. La concepción centro-periferia llevó a la CEPAL a sumergirse en

los problemas del subdesarrollo en América Latina y a centrarse en las estrategias para construir el desarrollo.

Las argumentaciones del pensamiento cepalino28 y su preocupación por los

diver-sos problemas de las economías latinoame-ricanas, explican la situación desventajosa

de América Latina debido a aspectos

estruc-turales inherentes a la industrialización peri-férica (el desempleo estructural, el

desequili-brio externo y el deterioro en los términos de

intercambio). Prebisch(1950)

contradicien-do la teoría liberal-ortocontradicien-doxa de las ventajas

comparativas en la división internacional del

trabajo y la supuesta “mano invisible” del mercado, afi rma que las relaciones econó-micas entre los países del centro y la peri-feria tienden a reproducir, a largo plazo, las condiciones del subdesarrollo. La razón es que los países del centro se apropian de la

mayor parte de los frutos del progreso téc-nico, presentándose una tendencia hacia el deterioro de los términos de intercambio entre los bienes primarios y los manufactu-rados.

Frente a la diferenciación de la productivi-dad del trabajo, se señala que la estructura

productiva de las periferias es heterogénea, pues mientras existen sectores con

producti-vidad de trabajo elevada (sector exportador) también hay sectores donde es muy baja,

en comparación con los centros, debido al

uso de técnicas de producción “anticuadas”. Además, se califi ca de especializada o unila-teralmente desarrollada, ya que la actividad

exportadora se concentra en pocos bienes

primarios y la economía carece de muchos de los sectores dinámicos de las economías

centrales.

Respecto al deterioro de los términos de

intercambio, la CEPAL señala que, con-trario a lo que supone la teoría clásica, el aumento de la productividad de los países

28. Las principales ideas de las relaciones entre centro y periferia desarrolladas por la CEPAL, aparecen fundamentalmente referidas a Raul Prebisch y sus seguidores más cercanos en: Estudio económico de América Latina, publicado por las Naciones Unidas en 1951; y un artículo de Prebisch en 1950, denominado: “El desarrollo económico de América Latina y algunos de sus principales problemas”.

n la conceptualización del desarrollo

de la CEPAL, a partir de la relación

centro-periferia, se explicita la idea de

un desarrollo desigual originario entre

(29)

centrales no se traslada a los precios de sus

productos industriales. En los países indus-trializados existe presión sindical para

man-tener el nivel de los salarios y la

productivi-dad industrial se maneja según los intereses de los oligopolios que buscan mantener su

tasa de ganancia, por tanto, los precios no

bajan proporcionalmente al aumento de la

productividad29.

El tercer aspecto importante para entender

el subdesarrollo latinoamericano es

expli-cado en conjunto por las dos anteriores, y se relaciona con el hecho de que las econo-mías periféricas “pierden” parte de los frutos

de su propio progreso técnico transfi rién-dolo parcialmente a los grandes centros:

El deterioro de los términos de intercambio im-plica que el poder de compra de los bienes in-dustriales de una unidad de bienes primarios de exportación se reduce con el transcurso del tiempo.30

Estos procesos interrelacionados hacen que

en la periferia se presente una menor

ca-pacidad de acumulación. Según Prebisch,

el ahorro depende, primordialmente del au-mento de la productividad, reproduciendo la

posición de rezago en el sistema capitalista. Así, lo que se produce es una tendencia de

desigualdad entre los centros y las perife-rias, inherente a la propia dinámica del

ca-pitalismo, desde dos frentes que interactúan y se refuerzan: por un lado, una desigualdad

estructural fruto de diferencias históricas de las estructuras productivas, y por otro, la di-ferenciación entre productividades e ingre-sos medios.

En ese contexto surge la necesidad de una política específi ca de industrialización

para promover la acumulación y el desarro-llo, vía progreso técnico. Con la

implemen-tación de dicha industrialización se busca aumentar la efi cacia productiva, y paralelo

a la implementación de una adecuada

legis-lación social que aumenta el nivel de salario real de los trabajadores, se pretende corre-gir gradualmente el desequilibrio de

ingre-sos entre centros y periferia.

En este marco, las contribuciones de las teorías cepalinas sustentan

consciente-mente una posición de “política de desa-rrollo fuertemente industrialista”. Según

Prebisch31, esto signifi ca un cambio en el modelo del desarrollo de las periferias lati-noamericanas; del desarrollo hacia afuera, basado en la expansión de exportaciones, a

un desarrollo hacia adentro, basado en la ampliación de la producción industrial y la sustitución de importaciones. La

indus-trialización es concebida como un proceso

fundamental de construcción no sólo de las estructuras productivas, sino de las estruc-turas sociales.

Pretende resguardar los intereses de las capas medias, los sectores obreros, y en general, los vastos grupos desposeídos, a base de la absor-ción económica e integraabsor-ción social que supues-tamente van logrando con la industrialización deliberada 32.

Un aspecto relevante en la visión de

desa-rrollo de la CEPAL es el papel del estado, como una entidad suprema, capaz de aprehender las realidades socio-econó-micas y regularizarlas. “Bajo su tutela, es

29. F. Cardoso, «La originalidad de la copia: La CEPAL y la idea de desarrollo», Revista de la CEPAL. 1977. 30. Rodríguez, 1977: 208.

31. Prebisch, 1962: 60.

Referencias

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