FORTALECIMIENTO DE LA ENSEÑANZA EN LA EDUCACION SECUNDARIA: LENGUA
PERSPECTIVAS DEL PROGRAMA CONECTAR IGUALDAD:
LA INTEGRACION DE LAS TIC A LAS PRACTICAS DE ENSEÑANZA
PRESENTACION
El Estado Nacional tiene la responsabilidad de garantizar el derecho a la educación, a través de la provisión de un servicio integral, permanente, obligatorio hasta la culminación de la educación secundaria y de calidad, para todos los habitantes. Con tal fin, define e implementa líneas de acción que garanticen la efectiva inclusión educativa a través de políticas universales y de estrategias pedagógicas. En esta dirección, el Gobierno Nacional a través del Ministerio de Educación ha venido implementando de manera sostenida distintas estrategias y acciones orientadas a la integración de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en el sistema educativo, cuya intención es reducir y cerrar las brechas educativa, digital y social, dotando a alumnos, docentes y padres de herramientas tecnológicas que permitan potenciar los procesos pedagógicos, garantizar la igualdad de oportunidades de acceso y uso de estas tecnologías, de modo de propiciar mayores y mejores accesos a la información y al conocimiento.
En el año 2010 el Poder Ejecutivo a partir del Decreto 459/10 crea el Programa CONECTAR IGUALDAD con el fin de proporcionar computadoras a todos los alumnos, alumnas y docentes de la educación secundaria, de la educación especial y de los institutos superiores de formación docente, pertenecientes al sistema de educación pública; desplegar acciones de formación y capacitación a equipos técnicos, supervisores, equipos directivos, docentes, alumnos y comunidad, con el objeto de incorporar las TIC en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Las políticas y acciones definidas en el programa se encuadran en la Ley de Educación Nacional N° 26.206, en su Art. 11 inc. m., que entre otros aspectos establece como uno de los fines y objetivos de la política educativa nacional, el desarrollo de las competencias necesarias para el manejo de los nuevos lenguajes producidos por las TIC.
El Programa constituye una estrategia convergente a partir de su integración a las políticas y acciones que llevan adelante los niveles y modalidades involucrados; aportando en este proceso, acciones de formación y acompañamiento específicas, con el fin de lograr la incorporación e integración institucional y pedagógica de las TIC en las instituciones educativas.
convergencia de aspectos económicos, políticos, sociales y culturales, que llevan a repensar tanto la configuración institucional como las prácticas que de ella derivan, el desarrollo curricular-escolar, así como el trabajo de directivos, docentes y alumnos, orientados a integrar estas herramientas en la formación de ciudadanos críticos, creativos y responsables, así como de nuevos perfiles formativos para el mundo del trabajo.
La incorporación de las tecnologías no solo han ido transformando las modalidades de presentación y de acceso a la información y a los conocimientos, sino que vienen promoviendo profundos cambios en los procesos de producción y transferencia, que dejan de ser unívocos para ser múltiples y variados. Este nuevo escenario implica que las condiciones pedagógicas y técnicas que se instalan en las escuelas, demandan un profundo replanteo de los formatos clásicos ‘tradicionales’ del trabajo pedagógico, básicamente en los aspectos vinculados con la construcción e interacción del conocimiento, la simultaneidad, la circulación de la información, el lugar de los actores y el trabajo entre pares, los cambios en los procesos y ritmos de enseñanza y de aprendizajes, los tiempos, los espacios y los agrupamiento, la acción individual y colectiva de los docentes y estudiantes, el concepto de aula, entre otros.
La perspectiva político-pedagógica del programa Conectar Igualdad, que se presenta a continuación, hace foco en el papel y las posibilidades exponenciales que tienen las tecnologías en el ejercicio docente de enseñanza, para promover nuevos y múltiples aprendizajes tanto en docentes como en alumnos, y para fortalecer los procesos de inclusión en las dinámicas institucionales del sistema educativo.
TIC E INCLUSIÓN EDUCATIVA.
Los fines y objetivos de la política educativa nacional tienen como meta asegurar las condiciones necesarias para la inclusión, el reconocimiento, la integración y el logro educativo de todos/as los/as niños/as, jóvenes y adultos en todos los niveles y modalidades. En este contexto, el estado garantiza el derecho a la educación de todas las personas, de variados orígenes sociales y culturales, con y sin discapacidad1, brindando los apoyos necesarios para su real inclusión en los distintos niveles educativos, orientando la propuesta pedagógica que permita el máximo desarrollo de sus posibilidades, su integración y el pleno ejercicio de sus derechos.
La política de inclusión educativa expresa un enfoque filosófico, social, económico, cultural y pedagógico, que promueve la integración y valoración de las diferencias en las instituciones educativas,
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para que cada uno de los estudiantes puedan ir construyendo un entramado educativo y social democrático. Así, el desarrollo de proyectos que incorporen TIC puede facilitar la atención a la singularidad y a las necesidades particulares de los estudiantes, al tiempo que puede facilitar su integración en interacciones pedagógicas grupales y sociales con el conjunto del estudiantado.
Estas tecnologías actuarán como un espacio de prácticas e interacciones culturales y sociales, que enriquecerán el ejercicio de la enseñanza y sus propuestas didácticas, favoreciendo el desarrollo cognitivo y posibilitando el logro de los objetivos pedagógicos de inclusión de los estudiantes con y sin discapacidad y el logro de su escolaridad obligatoria.
EL FORTALECIMIENTO DE LA ENSEÑANZA Y LA INTEGRACIÓN DE LAS TIC
En el marco del Plan Nacional de Educación Obligatoria y Formación Docente, la Dirección de Educación Secundaria del Ministerio de Educación de la Nación (Res. N° 188/12 CFE) implementa la línea de fortalecimiento de la enseñanza, a partir de la creación de una mesa nacional en la que participan las coordinaciones y equipos de áreas curriculares, capacitación, del Programa Conectar Igualdad y de Educ.ar SE, y de mesas homólogas jurisdiccionales, todas responsables de la planificación y la gestión de las acciones en el territorio.
Para poner en valor la centralidad de la enseñanza en las escuelas, revitalizando la función social y educativa de la educación secundaria, esta línea tiene como objetivos principales:
● fortalecer las políticas de inclusión educativa;
● garantizar que las prácticas de enseñanza se realicen en un todo de acuerdo con los Núcleos de Aprendizaje Prioritario (NAP) aprobados federalmente;
● generar las condiciones institucionales y pedagógicas para que la integración de las TIC en los procesos de enseñanza tenga realización efectiva.
Desde el inicio del Programa Conectar Igualdad en el año 2010, se han venido desarrollando acciones de formación en el territorio, de iniciación y profundización digital, capacitaciones iniciales en el uso de las TIC aplicadas a los distintos campos de conocimiento, así como estrategias de acompañamiento situado con el fin de transformar los procesos pedagógicos y didácticos en las escuelas secundarias. En este marco, la línea de fortalecimiento de la enseñanza constituye para el Programa una oportunidad de ir más allá, profundizando el uso intensivo de las TIC aplicadas a las disciplinas en el proceso de revisión crítica de los modos de enseñar.
LA ENSEÑANZA Y LAS TIC
El alcance e impacto del Programa implica desafíos relevantes que incidirán y transformarán total o parcialmente los procesos culturales que configuran los modos de hacer de las escuelas. Sin lugar a dudas, el desafío central y que nos ocupa es el de integrar las TIC en los procesos de enseñanza, en donde parte de las cuestiones señaladas cobran un sentido significativo. Pensar la enseñanza con integración de las TIC implica poder comprender las tensiones que genera en el trabajo en las escuelas, para que los docentes puedan repensar su práctica e implementar nuevas estrategias pedagógicas que construyan una cultura educativa en la cual todos se sientan partícipes.
Es posible destacar algunas de dichas tensiones:
1. Respecto de la inercia que reproduce modos tradicionales de enseñar, centrado en la exposición y el lugar unívoco del saber (unidireccionalidad en su transmisión) con la consecuente pérdida de interés, tanto de docentes como de alumnos, frente a la posibilidad de desplegar perspectivas multisituadas en la cual, en un proceso interactivo, social, docentes y alumnos producen saber, enseñan y aprenden.
2. Los cambios en el vínculo pedagógico docente-alumno y en el vínculo entre pares que pone en cuestión las viejas tradiciones que definen tanto a la docencia como al estudiantado, así como los modos de acceso a los conocimientos.
3. La unidireccionalidad y unimodalidad de la enseñanza respecto de la posibilidad de desplegar diferentes estrategias de enseñanza, lo que permite la construcción de respuestas a las necesidades educativas para las personas con barreras para el aprendizaje y participación en distintos contextos.
puerta de acceso a bancos de información y conocimiento en soportes multimediales, capaces de combinar textos con imágenes que pueden ser utilizados en profundidad en procesos más complejos.
La incorporación de las TIC en las escuelas torna necesario repensar sus modos de hacer y el ejercicio de la docencia, recuperando las preguntas en torno de “qué se enseña”, “cómo se enseña”, “en qué condiciones” y “quiénes participan” para que sean asumidas en el desarrollo de propuestas capaces de responder a las necesidades de inclusión universal y a lo nuevo. La integración de las TIC viene generando una interesante presión pedagógica para recuperar ejes de reflexión colectiva sobre la práctica en dirección de poder garantizar que los alumnos desarrollen procesos potentes de aprendizaje. La posibilidad de aprovechar en las aulas las facilidades de tener acceso a diversas fuentes de información y conocimiento, el cambio en tiempos, espacios y agrupamiento en el trabajo pedagógico, y las capacidades cognitivas que se expresan cuando las TIC interactúan en los procesos de enseñanza y de aprendizaje deben ser algunos de los contenidos necesarios de este proceso reflexivo.
En líneas generales los primeros abordajes con TIC tienen que ver con herramientas simples que digitalizan los procesos de enseñanza habituales. El uso de una presentación o el uso de ediciones de videos y películas implica un primer paso significativo en su incorporación, pero no siempre implica cambios. Por ejemplo una presentación en el desarrollo de un contenido, puede dotar de riqueza visual a un proceso de enseñanza que puede no diferenciarse del que se realiza habitualmente con los recursos tradicionales como la tiza y el pizarrón. Para ahondar en usos más relevantes, es necesario pensar en otros modos de enseñar y de construcción colectiva de conocimientos que apelen a utilizar a las TIC como un sistema más rico que el mero recurso.
Los docentes tienen la función de enseñar y orientar, desplegando procesos sistemáticos de indagación, descubrimiento, comunicación y transferencia, en los cuales la mediación de las TIC promueven una potencialidad sin precedentes en la historia del sistema educativo, más allá de la facilidad de apropiación y manejo que los jóvenes tienen sobre la tecnología. Esto requiere conciencia del sentido de oportunidad histórica, involucramiento y compromiso.
NUEVAS ALFABETIZACIONES Y DESAFÍOS
En los últimos años se han producido grandes transformaciones en las estructuras del conocimiento y de apropiación simbólica del mundo. En este proceso, el desarrollo de las tecnologías electrónicas para la transmisión y almacenamiento de datos forma parte de los procesos más complejos y novedosos en nuestras sociedades, que impacta en las diversas esferas de actividad (sociales, culturales, productivos, financieros, etc.), y especialmente en la forma de producir conocimiento, en los modos de almacenarlo, de ponerlo a disposición y de transmitirlo: multiplicación de los archivos, tanto en sus formatos como en sus localizaciones, pluralización de las perspectivas, procesamiento de datos, circulación nunca antes vista de volúmenes de información y saberes en direcciones múltiples, interacción y organización de tareas entre equipos de investigación y de trabajo, entre otros aspectos.
La escuela es una de las instituciones que más sintió el impacto de las transformaciones culturales que se viven como consecuencia de la expansión de los medios y de la digitalización. La escuela moderna fue concebida dentro de un mundo dominado por la lógica del libro (cuya base es la estructura de la linealidad y el orden secuencial) que garantizaba la transmisión y reproducción de los saberes consagrados por la cultura letrada, las humanidades y la ciencia moderna. En este punto la escuela entre los siglos XIX y XX, fue generadora de relaciones, identidades, sentimientos e incluso industrias culturales como la del libro y el periódico masivos, sobre la base de la formación de un público lector y letrado. Sin embargo, las imágenes primero y las tecnologías que aparecieron a partir de la televisión después, fueron siempre resistidas y entendidas como ajenas a los procesos pedagógicos tradicionales. En estos términos, la alfabetización como dominio del lenguaje escrito ha sido uno de los ejes centrales de la acción escolar. Emilia Ferreiro (2007) señala que la definición de "persona alfabetizada" está siempre referida a un lugar y a un tiempo histórico. En efecto, la alfabetización no se trata sólo de conocer de la “literacidad”, la habilidad de saber leer y escribir, sino de poder circular en el entramado de las prácticas sociales que definen la cultura de cierta sociedad en un determinado momento de su desarrollo histórico.
En un mundo donde el libro viene coexistiendo con nuevas formas de producción y transmisión de la cultura, se empieza a hablar de alfabetizaciones emergentes o múltiples para referirse al conjunto de procesos culturales y de saberes que se vuelven cada vez más indispensables en nuestras sociedades. En este nuevo contexto, la escuela no debe sólo ocuparse de los procesos vinculados con la “literacidad” sino que tiene que integrar a su vida cotidiana dos lenguajes, o códigos o formas culturales: el que se relaciona con las imágenes y la cultura audiovisual y el que surge del uso de las TIC. Una persona alfabetizada hoy es aquella que puede circular por los nuevos lenguajes, soportes, información y saberes que construyen y van conformando la cultura de esta época.
entender los contextos, las lógicas y las instituciones de producción de esos saberes, la organización de los flujos de información, la procedencia y los efectos de esos flujos, y que también los habiliten a pensar otros recorridos y otras formas de producción y circulación (...) Y es en esa búsqueda donde podemos intentar aproximar el mundo de la escuela y la sociedad contemporánea”.
Estos aspectos enmarcan la necesidad de que equipos directivos y docentes sean destinatarios de estos nuevos procesos de alfabetización múltiple, de modo tal que los puedan desplegar en el interior de las escuelas, en particular en las aulas con los alumnos. La alfabetización no sólo comprende el conocimiento respecto del funcionamiento de las TIC o de algunas aplicaciones específicas, sino principalmente su integración como un espacio pedagógico de investigación, desarrollo, selección y sistematización de información, producción de conocimientos e intercambio multidireccional y en red, que aplicado a nuevos procesos de enseñanza, abrirá los horizontes de la escuela a la formación de nuevas subjetividades, distintas de la letrada, así como a la de una nueva ciudadanía política y digital, capaz de crear contextos de comunicación y redes a través de las cuales puedan expresar y compartir sus saberes y opiniones.
Se desarrollan a continuación algunos desafíos que plantean estas nuevas alfabetizaciones y que es necesario trabajar en las instituciones educativas, tales como: las pedagogías de la imagen, el uso de textos e hipertextos y, la lectura y escritura en pantallas.
Uno de los desafíos centrales de las alfabetizaciones emergentes tiene que ver con la pedagogía de la imagen. Como señalan Inés Dussel y Ana Abramowsky (2010), las representaciones visuales para la escuela eran una práctica intelectual de segundo orden, que sólo constituían ilustraciones o ejemplos de lo escrito. Una educación que se hace cargo de la centralidad de la experiencia audiovisual en el mundo contemporáneo, se enfrenta al desafío de lograr que lo visual deje de tener un estatuto inferior o poco estimulante para el intelecto.
Para ello, la enseñanza no tendría que concentrarse solamente en la dimensión textual de los mensajes audiovisuales, analizando discursivamente lo que dicen, sino poder abordar sus múltiples lecturas e interpretaciones, que abran nuevos y variados caminos para trabajar, pensar y enriquecer los contenidos curriculares.
Otro desafío igualmente central de la nuevas alfabetizaciones es el que se refiere a las nociones de texto e hipertexto. Según McLuhan fue la invención de la imprenta de tipos móviles de Gutenberg la que no sólo fijó el ‘formato libro’ sino también la que forzó al ser humano a comprender en “forma lineal, uniforme, concatenada y continua“ (tal como están organizados los libros) y explica, en un sentido incluso más material, que la página escrita, los bordes, los márgenes, los renglones, todo esa estructura trajo consigo una nueva forma de pensar el espacio y por ende el mundo, afectando en distintos planos la organización social. Lo fundamental de la imprenta es que masificó el libro, socializó la publicación y expandió la circulación del conocimiento de un modo sin precedentes.
Si el texto fue siempre un punto de inmersión en el universo que el libro creaba para nosotros, el hipertexto, por el contrario está plagado de puntos de fuga, nos ofrece a cada paso una ventana de salida a la que el mismo texto nos está invitando.
En la lectura textual tradicional, las formas hipertextuales dependen de nuestra imaginación, la posibilidad de traer del pasado leido algo relacionado con lo que tenemos ante nuestros ojos, o de hacer prospectiva de lo que irá a pasar, o en la necesidad de ir a otras fuentes a buscar conceptos que no son comprendidos en la lectura y/o escritura que vamos realizando.
Las formas textuales e hipertextuales a las que invitan las tecnologías y los modos humanos de construirlas implican modos de acceder y apropiarse de información y conocimiento no lineales, con diferentes recorridos, que posibilitan entrar y salir, ir y volver, cambiar sobre la marcha los criterios y ejes que inicialmente llevaron a leer y a buscar, lo que no significa pérdida de sistematicidad o rigurosidad en el proceso de indagación y aprendizaje. Simplemente se trata de otros márgenes de libertad, que habilitan modos diversos y profundos de desarrollar el pensamiento, la lectura y la producción escrita.
Con la emergencia de la cultura digital y de los dispositivos tecnológicos portables y conectados, las formas de lectura y los soportes escolares como los libros comienzan a compartir espacio con otros soportes, mientras se difunden otros artefactos cuyos efectos todavía no se han estudiado.
La lectura en pantalla tiene especificidades con respecto a la lectura de un texto en el formato libro, revista o periódico. En primer lugar, por la falta de contacto corporal con la "materialidad del texto". En segundo lugar, por la presentación en vertical de la página. En tercer lugar, porque no hay "página" en sentido estricto: pueden verse en pantalla varias páginas a la vez, o apenas una parte de una página, tanto como se pueden reducir o aumentar las páginas modificando la tipografía. A esto se suman modos de exploración que no tienen que ver con el "hojear" al que estábamos acostumbrados (por ejemplo, cuando se buscan términos específicos dentro de un texto o se exploran hipertextos). Está claro que seguimos "leyendo", pero el verbo "leer" va asumiendo connotaciones nuevas.
2. La integración de las TIC en el desarrollo de nuevas y múltiples lecturas y escrituras.
Emilia Ferreiro afirma que todo cambio en las tecnologías de la escritura tiene consecuencias en las prácticas sociales (y no olvidemos que la escritura en sí misma es una tecnología). La relación de la escuela con las tecnologías emergentes ha sido siempre problemática. Recuerda lúcidamente las desconfianzas y debates que en su momento produjeron los bolígrafos, instrumentos que hacían obsoletos los tinteros de las bancas escolares pero que, según se decía entonces, iban a "arruinar la letra" de los escolares. Algo parecido ocurría con las calculadoras hace pocos años atrás, resistida en los procesos de enseñanza y aprendizaje de la matemática.
El teclado de la computadora da acceso a distintos espacios de escritura: procesador de texto, correo electrónico, chat. Cada uno de ellos suscita ciertos comportamientos del escritor o impone condiciones específicas de producción. Los teléfonos celulares también han incorporado un espacio de escritura y lectura que además combinan texto, audio e imágenes (SMS / WhatsApp / BBM, entre otros) con modos discursivos y formatos escritos propios.
Dada la gran cantidad de información circulante, hay que aprender a orientarse en un universo virtual sin todos los seguros y anclajes que había hasta este momento . Aprender a buscar en internet parece fácil, pero ¿cómo elegir entre los cientos de opciones que nos presenta un buscador? Un problema nuevo, radicalmente nuevo, es construir índices de confiabilidad frente a un sitio web antes desconocido. Cuando se trata de una institución (editoriales prestigiosas, organismos internacionales, grandes bibliotecas, ministerios, periódicos) es fácil: transferimos al sitio web la misma confiabilidad que atribuíamos previamente a esa institución, editorial o periódico. El problema es que la mayoría de los millones de sitios web que existen no tienen una contrapartida de ese tipo, y en internet abundan la información falsa, no chequeada o de mala calidad. Este punto es de la mayor importancia para el uso de internet en el espacio escolar. No hay un manual que diga cuándo un sitio es confiable. Y si existiera, no serviría porque lo propio del espacio internet es la movilidad. Por eso la escuela debe construir colectivamente, entre todos los sujetos que la integran, los principios de confiabilidad y credibilidad de la información.
Hoy hay que aprender a interpretar textos con fotografías, esquemas, gráficos y vídeos y utilizar textos del entorno del estudiante o de sus temas de interés potencial. Justamente, conocer las prácticas letradas de los alumnos y comprender su punto de vista permite planificar intervenciones educativas significativas y efectivas. Las prácticas letradas de los alumnos (escribir un mensaje en una red social, un chat, un blog, un diario de viaje) son prácticas autoreguladas, con elecciones libres, aprendidas informalmente, vinculadas con la identidad y la afectividad, mientras que las prácticas escolares están reguladas por instituciones, impuestas, aprendidas formalmente prestigiosas ( apuntes, comentario de texto, exámenes, etc.)
Tomar en consideración las prácticas informales implica considerar el conocimiento previo de los alumnos, lo que constituye un punto de partida para iniciar aprendizajes más complejos; podemos explorar las diferencias lingüísticas y cognitivas entre lo informal (lo que ya sabe) y lo escolar. Se trata de trabajar sobre lo que interesa al alumno, de lo que le ha motivado a leer y escribir por su cuenta voluntariamente; podemos estudiar qué rasgos tienen esas prácticas para intentar incorporarlas a las prácticas académicas, para crear condiciones más interesantes para leer y escribir en la escuela;
interpretación supone saber qué tipo de texto leemos, sus modos de utilización, sus efectos, la perspectiva del autor, la opinión y la actitud que genera a los lectores, etc.
El acceso a la información en los términos conceptualizados se completa con la comunicación, participación, publicación y circulación de esa información registrada y comprendida. Hacer pública la información implica un uso responsable, un trabajo en red compartido y en colaboración a fin de que la visibilización resulte inteligible y significativa en aquellos entre quienes circula.
Hay que considerar también los trabajos multiplataforma, en las que los textos (no importa de qué disciplina sean) puedan circular entre diferentes plataformas respetando los modos de estructuración y las reglas que cada una supone. Pensar en narraciones cartografiadas, historias en imágenes, álbumes de retratos familiares, diccionarios colaborativos, programas de TV, audioexperiencias lectoras, videoentrevistas, transmedia, etc
Bibliografía consultada
Cassany, Daniel.
Prácticas letradas contemporáneas
. México, Ríos de Tinta. 2008
El Monitor Nº 13. Julio Agosto 2007. Entrevista con Emilia Ferreiro
Textos en comunidad.
Entrevista realizada por Myriam Southwell.
http://www.me.gov.ar/monitor/nro13/
---Dossier.
La escuela y las nuevas alfabetizaciones.
INFD. Proyecto Red de Centros de Actualización e Innovación Educativa (C.A.I.E)
Aportes de la
imagen en la formación docente
.
Abordajes conceptuales y pedagógicos.
Documento de
trabajo elaborado por: Inés Dussel, Ana Abramowski , Belén Igarzábal y Guillermina Laguz.
Junio 2010.
http://repositorio.educacion.gov.ar/dspace/bitstream/handle/123456789/89762/Pedagog%C3
%ADas%20de%20la%20imagen..pdf?sequence=1
[1] Dussel, Inés y Southwell, Myriam (2010),
Aulas conectadas. Los saberes en la era digital
, El
monitor de la educación (N° 26, p.28).
http://www.me.gov.ar/monitor/nro0/pdf/monitor26.pdf
http://www.fundacionsantillana.com/upload/ficheros/noticias/201106/documentobsicoforo20
11_1.pdf
[3] Feldman, Daniel (2010),
Didáctica general
, Buenos Aires, Ministerio de Educación de la
Nación.
www.me.gov.ar/infod/documentos/didactica_general.pdf
Recursos digitales accesibles para la integración de alumnos con discapacidad
Atendiendo a la diversidad educativa, podremos identificar las necesidades propias para cada estudiante o grupo, y los recursos TIC variarán especialmente en los tipos de formatos utilizados y en las propuestas de inclusión que estas tecnologías permiten desarrollar para cada uno de ellos.
El concepto de alfabetizaciones múltiples se resignifica ya que abre posibilidades para generar propuestas que potencian la comunicación, el acceso a los contenidos y la producción de conocimiento. Los distintos formatos digitales (imagen, audio, texto y video), permiten ofrecer materiales para que todos los estudiantes puedan acceder a la información y a la vez facilitan el desarrollo de actividades y la producción en distintas formas de lenguaje (oral, escrito, gestual).
Esta flexibilidad que ofrecen los recursos digitales, abre la posibilidad de generar propuestas y ofrecer materiales adaptados a las configuraciones de apoyo necesarias para cada grupo de alumnos.
Estos apoyos, nos permiten introducir el concepto de accesibilidad, en relación al grado o nivel en el que todas las personas pueden utilizar un objeto, o acceder a diversos contenidos, independientemente de sus capacidades técnicas, cognitivas o físicas, como condición necesaria para la participación, independientemente de sus posibles limitaciones funcionales.
En la página http://www.conectate.gob.ar/, dentro de los recursos de Educ.ar o Canal Encuentro, podemos hacer búsqueda de materiales accesibles.
Estos se se caracterizan por ofrecer subtitulado, cuadro de intérprete de Lengua de Señas Argentina (LSA), o audiodescripción.
Otros recursos accesibles, se ofrecen en:
Tiflolibros, Biblioteca digital para personas con discapacidad visual, dislexia o una discapacidad motriz que impida la lectura en soportes y formatos convencionales, con más de 45.000 libros disponibles en forma gratuita. La mayoría de ellos se puede solicitar también en audio o braille.
http://www.tiflolibros.com.ar/
Nautilus Sonora, ofrece textos y audios sobre ciencia. Este Proyecto de la Revista del Centro Cultural Rector Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires, ofrece relatos de ciencia a través de la narración oral. A través de este link, es posible acceder a un documento, donde se han organizado los textos con sus respectivos audios: http://goo.gl/E67Mro
Para las producciones de “lecturas” y “escrituras” en soportes múltiples, se podrá tener en cuenta que las mismas promuevan cultura inclusiva, generando materiales accesibles.
Un ejemplo de ello se ofrece en la Guía para la producción de Audiolibros, en