INTERRUPTOR DE CIRCUITO

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urante décadas se ha discutido sobre las bom-bas-e, las armas que destruyen la electrónica mediante un pulso in-tenso de radiación elec-tromagnética. No obstante, a pesar de los años de investigación y desarrollo, hay muy poca evidencia sobre su des-pliegue.

Si bien la perspectiva de neu-tralizar las comunicaciones y otros sis-temas electrónicos es atractiva, los co-mandantes prefieren armas con efec-tos conocidos. En la actualidad, el Ejército Norteamericano está desarro-llando la tecnología necesaria para brindar lo mejor de ambos mundos, creando municiones que combinan los efectos convencionales y de las bom-bas-e en un solo paquete.

Las municiones explosivas dependen de la explosión, fragmenta-ción y en algunas ocasiones de las car-gas huecas perforantes para lograr sus efectos. Los investigadores también desean incorporar un mecanismo de daños con pulso electromagnético (EMP = Electromagnetic Pulse). Esto se opone a los proyectos previos de bombas-e cuyo objetivo era destruir materiales sin infligir bajas. El progra-ma del Ejército Norteamericano preten-de mejorar las actuales cabezas preten-de combate, agregando dicha característi-ca, sin afectar la explosión, fragmenta-ción o perforafragmenta-ción y con un mínimo de peso extra.

El suministro de energía en el diseño de una bomba-e tradicional es un generador de compresión de flujo magnético con bobinas metálicas por donde circula la corriente. Las bobinas se comprimen rápidamente en una explosión, produciendo un pulso inten-so de energía. El generador es volumi-noso y no se puede integrar fácilmente a las municiones existentes.

Un enfoque alternativo encara-do por el Ejército Norteamericano es un generador ferromagnético con onda de choque. Se trata de un magneto que explota y que se desmagnetiza espon-táneamente, liberando energía como pulso de energía. Dicho efecto se de-nomina transición de fase magnética, inducida por presión, y sólo se produce con determinados tipos de magnetos en ciertas situaciones.

En el año 2005, el Centro de Ingeniería, Investigación y Desarrollo de Misiles y Aviación del Ejército Nor-teamericano (AMRDEC = US Army

Aviation and Missile Research Deve-lopment and Engineering Center), en

combinación con el contratista Loki y científicos de la Universidad Tecnoló-gica de Texas, hicieron una demostra-ción con una fuente con poder de pul-so explosiva, basado en magnetos con aleación de neodimio, similares a los utilizados en altavoces y auriculares.

Después de comprobar el prin-cipio de funcionamiento, los investiga-dores avanzaron hacia magnetos más

INTERRUPTOR DE CIRCUITO

Por David Hambling

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exóticos de titanato y circonato. Esto les permitió reducir el volumen del generador de energía de 50 cm3 a 3 cm3, excluyendo los explosivos. Los requerimientos del Ejército Nortea-mericano implican el montaje del gene-rador de energía, acondicionamiento de la energía y de la antena en un espacio de 1 pulgada. La salida de la energía se medirá en cientos de mega-watts por microsegundo.

La forma necesaria de la ante-na para dirigir la energía electromagné-tica, presenta un desafío para la inge-niería, debido a la intensa fuerza de la explosión y a su tamaño requerido. Allen Stults de Amrdec está trabajando en una cabeza de combate de plasma

con aerosol conductor. Debido a la

pre-sencia de partículas cargadas, la elec-tricidad se desplaza por un destello. Al modificar la mezcla química de una bola de fuego producida por una explo-sión, Stults pretende convertirla en una

antena eléctrica conductora, o sea una antena de plasma.

Esta se basa en trabajos pre-vios del Ejército Norteamericano con antenas de plasma generadas explosi-vamente. Stults está trabajando con explosivos militares con el propósito de asegurar que otros efectos de los esta-llidos, tales como la capacidad perfo-rante, no se vean afectados por los cambios. Los trabajos realizados pre-viamente también demostraron que la composición de la bola de fuego debe ajustarse a la frecuencia del rendimien-to deseado.

Si bien una explosión adopta la forma de una bola de fuego levemente esférica, una antena de plasma requie-re una forma más cilíndrica. Por este motivo, Stults trabaja con cargas hue-cas que producen explosiones más lineales. Un proyecto previo considera-ba la posibilidad de utilizar un chorro de

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metal producido por una carga hueca como antena, pero luego se lo descar-tó por la antena de plasma.

Una cabeza de combate per-feccionada podría neutralizar un tan-que sin perforarlo. El vehículo tan-quedaría sin encendido, comunicaciones u otros dispositivos electrónicos. Una cabeza de combate también podría neutralizar otros sistemas electrónicos, incluyendo teléfonos móviles utilizados por los insurgentes para detonar bombas y cir-cuitos en granadas propulsadas por cohetes.

Hay una gran duda con res-pecto a las armas EMP: ¿Cómo saber si funcionan? Carlo Kopp, profesor asistente de la Universidad Monash en Melbourne, Australia, y cofundador de la usina de ideas Air Power Australia, es una autoridad en este campo. En la década del 90, Kopp redactó unos documentos sobre el pensamiento es-tratégico de las armas de pulso electro-magnético, que denominó bomba-e.

La estimación de los daños para todas las armas electromagnéti-cas, ya sea bombas-e o armas

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das es problemática. A menos que el ataque desactive el suministro de ener-gía y se observen los correspondientes síntomas de fallas eléctricas, nunca sabrá si Ud. desactivó el blanco o si la víctima lo hizo intencionalmente. La expectativa de que dichas armas pro-vean mecanismos para estimación de daños de fácil observación no es realis-ta, sostuvo Kopp.

Esta munición multifunción permite apreciar mejor sus efectos, en comparación con la bomba-e tradicio-nal, cuyos efectos son invisibles. Se puede determinar si se ha impactado contra un blanco y si un blanco en el radio de la explosión y fragmentación también han sufrido los efectos del EMP. De todas maneras, estas son va-riables que dependen del ángulo entre el blanco y el pulso, la naturaleza del componente electrónico y la cantidad de blindaje. Los efectos varían desde la interrupción temporaria y rebuteo forzo-so hasta daños permanentes o proble-mas eléctricos de los componentes

similares a los producidos por los rayos.

Con su rendimiento de poten-cia comparativamente bajo, las nuevas y pequeñas municiones multifunción son adecuadas para los blancos direc-tos. Dos municiones candidatas para la actualización son el misil Tow y los co-hetes de 2,75 pulgadas, lanzados desde helicópteros. Esto es diferente a los efectos de las primeras bombas-e que se concentraban en grandes bom-bas de lanzamiento aéreo o de las municiones de artillería que cubren una gran región y que Kopp denomina

ar-mas de destrucción eléctrica ar-masiva.

Una bomba-e pequeña será cualitativamente diferente a una ver-sión más grande. El poder irradiado disminuye con el cuadrado de la distan-cia, de modo que un blanco a una dis-tancia de 3 metros recibe 100 veces el efecto de una que se encuentre a 30 metros. Un misil Tow EMP perfecciona-do produciría un pulso suficientemente

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fuerte para destruir lo que impacta, pero sin neutralizar los elementos elec-trónicos que se encuentren en una am-plia zona.

Las posibilidades del fuego

amigo electrónico excluyen las

bom-bas-e tácticas más poderosas; sin embargo, Kopp advirtió que incluso las versiones más pequeñas podrían origi-nar daños colaterales impredecibles. Si el suministro eléctrico urbano o el ca-bleado telefónico captan el pulso, el daño se podría extender sobre una gran zona.

El arma más pequeña que el Ejército Norteamericano piensa actuali-zar son las bombas de racimo M77 lan-zadas desde el Sistema para Lan-zamiento Múltiple de Cohetes (MLRS =

Multiple Launch Rocket System). La

bomba de racimo es una cabeza de combate de carga hueca que lanza fragmentos anti-personales. Las bom-bas de racimo cubren una amplia zo-na; un lanzador puede disparar una salva de 12 cohetes que cubre un área con el tamaño de seis canchas de fút-bol, y se lo utiliza contra blancos

indi-rectos. Un EMP perfeccionado podría cubrir la misma zona, con una destruc-ción pareja sobre la zona blanco.

Si los M77 se pudieran actuali-zar, los cohetes portátiles y similares se podrían modificar para producir un EMP. Los cohetes pequeños para in-fantería tienen una efectividad limitada contra los blindajes modernos. Un pro-yectil EMP perfeccionado podría no disponer de la capacidad perforante, pero sí de la capacidad de efecto indi-recto que inmoviliza un vehículo. La re-paración de esta avería no es fácil y probablemente requiera el reemplazo de los sistemas electrónicos.

La Fuerza Aérea Norteameri-cana está interesada en el tema pero son pocos los detalles disponibles. Los misiles aire-aire podrían beneficiarse considerablemente con las capacidades EMP si se los pudiera modificar sin afec-tar su desempeño. Los misiles antirra-diación que atacan los radares de defen-sa aérea representarían otro mercado.

La División Center´s Indian

Head para la Guerra Naval de

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cie Norteamericana desea construir una cabeza de combate que permita neutralizar los dispositivos explosivos de circunstancias (IED = Improvised

Explosive Devices) con una bola de

fuego de plasma. El objetivo sería ge-nerar una explosión controlada, destru-yendo los IED sin detonarlos, minimi-zando así los daños colaterales.

Las pruebas realizadas en el año 2007 utilizaron plasma generado con explosivos contra artillería y muni-ciones de morteros que a menudo son la base de los IED. La información so-bre el proyecto ya no está disponible en

el sitio Indian Head de la red y no se han dado a conocer los detalles. Esto sugiere que los trabajos están en una fase avanzada, posiblemente en la etapa de las pruebas de campo.

Es probable que las cabezas de combate multifunción finalmente lle-ven las bombas-e a la tendencia prin-cipal de los armamentos, logrando una munición efectiva contra todos los blan-cos, incluso los electrónicos.

De “DEFENSE TECHNOLOGY INTERNATIONAL”, MAR 2009

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