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LA CAÑA EN EL BAJO MARTÍN

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Academic year: 2021

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A CAÑA MUSICAL EN EL

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ARUNDO DONAX.

La caña musical en el Bajo Martín

Víctor Guíu Aguilar (coordinador)

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ARUNDO DONAX.

La caña musical en el Bajo Martín Víctor Guíu Aguilar (coordinador)

Asociación Musical “Fuera de Tono”

Edita:

Centro de Estudios del Bajo Martín Calle Abadía, nº 2 • 44530 Híjar (Teruel) [email protected]

Imprime: Perruca, Industria Gráfica I.S.B.N.: 978-84-611-9176-5 D.L.: TE -151- 07

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ÍNDICE:

PRÓLOGO

Asociación Musical comarcal “Fuera de Tono”

“La caña como recurso endógeno”

José Vicente Querol, ADIBAMA

“El trabajo de la caña musical en el siglo XXI.

Caña Selecta S.L.”

Manuel Gómez Peirat

Primeras Jornadas de la caña musical “Arundo Donax”.

10 de Marzo, La Puebla de Híjar

Mario Gros, investigador y miembro de la asociación “Fuera de Tono”

“La caña y la música”

Elisa Sánchez, profesora de Antropología Social en la Universidad de Zaragoza

“Arundo Donax en la gaita de boto aragonesa”

Pablo Mir

“La caña en la dulzaina tradicional.

Taller de puesta a punto”

Pablo Zamarrón

“Música tradicional en el Renacimiento”

Ensemble La Danserye

Punto y Seguido

Asociación Fuera de Tono -Centro de Estudios Bajo Martín

pág. 9 pág. 13 pág. 17 pág. 21 pág. 35 pág. 49 pág. 67 pág. 75 pág. 81

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PRÓLOGO

Asociación Musical comarcal “Fuera de Tono”

El 10 de marzo de 2007, día en el que tuvo lugar la 1ª jornada alrededor de la

caña musical “Arundo Donax”, ya pasó. Ahora llega el momento del análisis de

resultados, el balance de las estrategias organizativas empleadas, el estudio de la respuesta tanto comarcal como nacional ante un evento tan específico como este, y de documentar tanto por escrito como en imágenes todo el trabajo realizado y las posteriores reflexiones, para que quede constancia y pueda ser utilizado en futu-ros proyectos.

Mi aportación a esta memoria es presentaros la Asociación Musical “Fuera de Tono” que, fueron los ideólogos, organizadores, coordinadores, divulgadores y gestores de Arundo Donax, con la necesaria colaboración de otras asociaciones de la Comarca y de un nutrido grupo de voluntarios, que a título personal, cre-yeron en este proyecto. Pero esta idea de colaboración e integración es parte de la filosofía de “Fuera de Tono”, que la mejor manera de entenderla es conocer sus orígenes.

La Asociación Musical “Fuera de Tono” se crea oficialmente el día 8 de marzo de 2001, con el inicio del siglo XXI, y nace de la inquietud de un grupo de músicos y aficionados, que o bien vivimos, o tenemos algún tipo de vinculación con La Puebla de Híjar, y que después de muchas reuniones, conversaciones informales en bares, etc. llegamos a la conclusión de que existía un hueco enorme en el tejido asociativo del campo musical local, ya que sólo existían asociaciones relacionadas con el estudio de la jota, quedando vacío el resto del espectro. Nos pusimos manos a la obra, partiendo de la premisa de ser un grupo totalmente heterogéneo y dis-par en lo que a gustos musicales se refiere. Por eso el fin primordial de “Fuera de Tono”, como recogemos en nuestros estatutos, es el fomento y divulgación de la cultura musical en todos sus ámbitos, bien mediante el estudio, organización, difu-sión o promoción de la misma. También fuimos conscientes de que el entorno en el que nos movíamos era relativamente reducido por lo que decidimos que cual-quier proyecto que iniciáramos debería ser lo suficientemente atractivo para impli-car al mayor número de asociaciones y voluntarios, y por supuesto colaborar con cualquier ente que nos lo pidiera, siempre que fuera dentro del campo musical, que es de lo que sabemos.

Nuestro primer proyecto realizado fue la organización del 1º ENCUENTRO DE MÚSICOS RENDEZ-VOUS 01: “EL CHARIF”, que tuvo lugar los días 21, 22 y 23 de septiembre de 2001, y que consiguió, por primera vez en Aragón, reunir a más de 250 músicos de todos los estilos musicales (jazz, rock, blues, folk, pop, canto, punk, new wave, africana, etc.). Durante esos días pudimos asistir a las actuaciones de una treintena de grupos, hubo conferencias y coloquios, se presentaron varios

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fanzines y la revista musical de tirada nacional Mondo Sonoro cubrió el evento, así como Radio 3. Secuelas de este encuentro son los festivales Easy Pop Weekend de Andorra y El Granuja Rock de Castelseras.

Por otra parte, “Fuera de Tono” continúa impartiendo clases de percusión, gui-tarra, bajo y dulzaina, fruto de las cuales surge la colla de dulzaineros de La Puebla

Azofra. También realizamos unas grabaciones a los Rosarieros de La Puebla para

tener archivo sonoro, ya que en la actualidad, debido a la edad de la mayoría de ellos, no salen a cantar. Hemos organizado diferentes conciertos como el del grupo

Apariciones, en el que nos deleitaron con instrumentos de todo el mundo como el

didgeridoo, el berimbau, el sitar o nuestro salterio. Conferencias concierto como la que nos dio Mario Gros, miembro también de la asociación, sobre folklore arago-nés. También dentro de “Fuera de Tono” y de la colaboración con la asociación Val de Zafán en la celebración de su 25 aniversario nace el grupo Ácido Folklórico.

En la actualidad tenemos socios tanto de La Puebla de Híjar, como de Híjar (miembros de la colla de dulzaineros Empajuzada y del grupo de rock El Enchufado

del Carcelero), de Urrea de Gaen y de Samper. El fruto de esta unión comarcal ha

sido la organización y el éxito de esta I Jornada Alrededor de la Caña Musical

“Arundo Donax”. Dada nuestra proyección y los futuros caminos de colaboración

abiertos entre diferentes pueblos del Bajo Martín hemos decidido dar el paso de ampliar el ámbito de la Asociación de local a Comarcal, y así legalizar este marco de cooperación musical existente en el Bajo Martín, e incluso empezar a estudiar el primer embrión de lo que, contando con los recursos necesarios y las condiciones adecuadas, podría llegar a ser la Escuela de Música Comarcal del Bajo Martín.

Para finalizar tengo que dar las gracias a ADIBAMA y a La Comarca del Bajo Martín, entidades que han patrocinado esta I Jornada alrededor de la caña musical “Arundo Donax”, y al C.R.A. del Bajo Martín, a la Asociación Cultural Val de Zafán, Sociedad Fotográfica de La Puebla de Híjar, a la Peña El Pregonero, a la Parroquia de la Natividad de Nuestra Señora, a Caña Selecta S.L., al Ayuntamiento de La Puebla de Híjar, como entidades colaboradoras y al grupo de voluntarios no aline-ados Arundo Donax , a los profesores de los talleres que tanto se implicaron, y a todos los participantes que colaboraron con “Fuera de Tono” en esta jornada, y especialmente a José Bello y familia de Jaime Tena que desde hace años y de forma totalmente desinteresada nos ceden el local donde realizamos nuestras actividades, y por supuesto al Centro de Estudios del Bajo Martín que además de ayudar en la organización esta realizando esta memoria. A todos muchas gracias y armonía musical siempre.

Fdo. Juan Manuel Mestanza Roel

Presidente de la Asociación Musical “Fuera de Tono”

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“La Caña como recurso endógeno”

JOSÉVICENTEQUEROL, ADIBAMA Asociación para el Desarrollo Integral del Bajo Martín (ADIBAMA)

La caña, que crece espontáneamente en torno a los cursos de agua, es una planta sobradamente conocida por las gentes del Bajo Martín y su aprovecha-miento viene ya de muy antiguo. Por su flexibilidad es idónea para la elaboración de diversos objetos, por lo que ha sido un recurso muy útil en la sociedad tradi-cional de estos municipios ribereños del río Martín. Entre sus usos traditradi-cionales está la cestería; en construcción para fabricar cañizos para sustentar tejados y tabiques; en la huerta para sujetar judieras y tomateras; … y también para la cre-ación de numerosos instrumentos musicales, tanto de percusión como, sobre todo, de viento.

Cabe destacar que Urrea de Gaén cuenta con abundantes cañares y que posee, además, una empresa dedicada a la recolección, selección y primera trans-formación de la caña, como materia prima para proveer a industrias foráneas (de Cataluña, Francia y EE.UU.) dedicadas a la fabricación de “cañas” para boquillas de determinados instrumentos musicales de viento (saxofones, clarinetes, …). El empleo que genera esta actividad constituye, no cabe duda, una fuente de rique-za para este municipio y para la comarca. No obstante, la potencialidad de este tipo de actividad es muy considerable en cuanto admite mucho más valor añadi-do a partir de un mayor graañadi-do de elaboración de esta materia prima autóctona. Una vez más, al igual que sucede con otros recursos de la zona (el alabastro es el más significativo), la mayor parte del valor añadido se genera fuera de nuestro territorio. Y esto debe de ser, de nuevo, motivo de reflexión para nosotros.

En definitiva, la caña es un recurso autóctono y, sin embargo, sus aplicaciones actuales y pretéritas resultan muy desconocidas para la mayoría de la población. Por este motivo, cuando desde la Asociación Musical “Fuera de Tono”, de La

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Puebla de Híjar, nos propusieron la realización de una jornada sobre la caña musi-cal, desde ADIBAMA decidimos desde el primer momento apoyar esta iniciativa y patrocinar, contando con la financiación de la iniciativa LEADER PLUS, este encuentro cultural en torno a la música popular de nuestra comarca, los instru-mentos de lengüeta de caña y la caña misma. Esta jornada, de carácter muy prác-tico y aplicado, ya que contó con exposiciones, talleres abiertos a músicos de todo nivel, con una visita a los cañares y con diversas actuaciones musicales, ha resultado un éxito de participación, dado el elevado número de inscripciones registradas, y de organización, gracias al buen hacer de la Asociación Musical “Fuera de Tono”. Se ha conseguido el objetivo que se pretendía: poner en valor la caña como material para usos musicales, divulgar sus aplicaciones tradiciona-les en el campo de la música, y hacerlo llegar tanto a profesionatradiciona-les de la música como al público en general.

ADIBAMA es un centro de desarrollo comarcal que tiene como objetivo prin-cipal la promoción de los recursos endógenos del Bajo Martín, así como la dina-mización cultural de este territorio. Por este motivo hacemos votos para que se continúe en la investigación de la caña como recurso, particularmente en lo con-cerniente a los instrumentos musicales. Pero más allá de los aspectos culturales, ya de por sí importantes, la caña es también un recurso económico susceptible de mayor aprovechamiento y capaz de ser fuente de riqueza para el Bajo Martín. En esta andadura, desde ADIBAMA se seguirá apoyando a aquellas iniciativas tendentes a la puesta en valor de nuestra popular caña, Arundo Donax.

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La caña musical en el Bajo Martín

Vistas de

La Puebla de Híjar desde los Cañares.

El pueblo, la caña, el futuro.

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La caña musical en el Bajo Martín

“El trabajo de la caña musical en el siglo XXI. Caña Selecta S.L.”

MANUELGÓMEZPEIRAT

CAÑA SELECTA. (Una empresa urreana con prestigio mundial)

Caña Selecta es una empresa propiedad de la familia Sesé que está afincada en Urrea de Gaén desde hace 8 años.

La principal actividad industrial de la empresa es la compra, selección, proce-so de fábrica y exportación a Francia, concretamente a la empresa Vandoren, marca puntera en el ámbito mundial, de caña silvestre para la fabricación de len-güetas utilizadas en instrumentos de viento (clarinete, saxo, etc.).

En la actualidad tiene una plantilla de 11 trabajadores fijos, ampliándose la plantilla en 8 o 9 trabajadores más en la temporada comprendida entre Enero y Julio.

Se compran las cañas cortadas en cañares salvajes con 2 años de vida; corta-das con una longitud de entre 2,80 y 3 m., con un diámetro superior a 27 mm. a un metro de altura. Estas cañas vienen atadas en fajos de 20 cañas y su proce-dencia es muy variada:

Andalucía, zona del Levante, Cataluña, Navarra y, por supuesto, Aragón. Cuando llega la caña a la fábrica es almacenada en fajinas, colocándola de pie dentro de las naves intentando dejar huecos en dichas fajinas para que la caña se airee y vaya perdiendo agua, secándose.

El siguiente paso es pelar la caña; esto se hace con máquinas en las cuales al introducir la caña se cierran 8 cuchillas soltando la hoja de la caña.

Seguidamente se echa el fajo en la mesa de seleccionar donde un operario, basándose en su experiencia, las separa en 5 categorías:

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- saxo (caña perfecta en 2/3 partes de su extensión, en función de su

diá-metro, de su color, de la longitud de sus tubos, del grosor de su pared),

- caña de recuperar (hay que cortarle la parte de abajo por no cumplir

algu-no de los anteriores parámetros),

- clarinete (caña de diámetro comprendido entre 25 y 27 mm.),

- caña de casa (ésta es utilizada para secarla y cortar los tubos válidos) y - caña vana (caña que se ha arrugado y ha perdido su color).

La recuperación de la caña se realiza en una sierra donde se corta la parte no útil, pelándose a continuación la parte superior que quedo sin pelar en la opera-ción de maquina anterior y atándose en fajos de 20 cañas.

Esta caña, junto con la de saxo atada en las mesas de seleccionar, son corta-das con otra sierra a 2,15 m., para finalmente volver a ser revisacorta-das buscando posibles imperfecciones y dejarlas preparadas para su transporte. Estos pasos se realizan igualmente en el caso de la caña de clarinete.

Las cañas de casa se colocan al sol apoyadas en filas de varilla metálica situa-das a un metro del suelo para su secado. Estas cañas permanecen secándose durante aproximadamente un mes, dándoles un giro de 180 grados para secar-se en todo su contorno. Una vez secar-seca la caña secar-se cortan en sierras circulares donde el operario elige los tubos cortados entre nudo y nudo, seleccionándolos por parámetros de longitud, diámetro, grosor de la pared y color. Estos tubos se echan en sacos, que una vez cerrados, se almacenan para su posterior envío a otra fábrica situada en Gerona donde se cortan en cuatros partes, llamadas pla-quetas, que una vez seleccionas según parámetros de color y calidad de la caña, son enviadas igualmente a Francia.

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Primeras Jornadas de la Caña Musical “Arundo Donax”

10 de Marzo, La Puebla de Híjar

MARIOGROS,

Investigador y Miembro de la Asociación “Fuera de Tono”

La caña (arundo donax) que crece junto a ribazos y acequias en una buena parte de la depresión del Ebro es la materia prima ideal para la fabricación de len-güetas de instrumentos musicales de viento. La selección genética a la que obli-gan las duras condiciones climáticas (fuertes heladas en invierno, calores extre-mos en verano, viento, escasas precipitaciones…) y el tipo de suelo han dado lugar a una variedad autóctona con características mecánicas y acústicas que la convierten en favorita para los principales fabricantes mundiales de boquillas para saxo y clarinete.

En el Bajo Martín se encuentra la única empresa aragonesa dedicada a la explotación comercial de este recurso endógeno: Caña Selecta S.L. La repercusión económica que esta explotación tiene en la comarca, sin ser fundamental, no resulta en absoluto despreciable.

Por otro lado, la extraordinaria vitalidad de los instrumentos de lengüeta de caña en España no podría entenderse sin la presencia de este material que, segu-ramente por cercano y accesible, resulta minusvalorado. En nuestro entorno musical, la presencia de la caña ha resultado determinante en tres ámbitos:

• Para la práctica musical histórica, los territorios Ibéricos han sabido man-tener instrumentos de caña desaparecidos en Europa antes del s. XVIII. Por ejem-plo, las chirimías y bajones usados en las capillas musicales aragonesas (Calatayud, Borja…) hasta bien entrado el siglo XX.

• La música popular, heredera de instrumentos y técnicas musicales secula-res, mantiene en su rico instrumentarium multitud de objetos que sustancian su

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sonido mediante la caña. Son, en ocasiones, instrumentos construidos con caña (rascadores, cañotos, cañeras, flautas de todo tipo…). Otras veces la caña es uti-lizada como generador de las vibraciones en aerófonos más complejos (gaitas, dulzainas, trompas, tarotas, tenoras, clarines, albogues…).

• A partir del desarrollo del clarinete en el s. XVIII y de la invención del saxofón en el XIX, los instrumentos de lengüeta simple se popularizaron en bandas de ins-trumentos de viento, charangas y fanfarrias, grupos de jazz, orquestas, conjuntos de cámara…

Desde la Asociación Musical Comarcal Fuera de Tono nos planteamos hace tiempo la necesidad de poner en valor un material que, aunque humilde, ayuda desde antiguo al ser humano a conseguir el milagro de la música.

Al final del verano de 2006 comenzamos a pensar en la realización de una jor-nada alrededor de la caña musical en La Puebla de Híjar. Tratamos de establecer un primer borrador de programa que tuviera en cuenta la experiencia en organi-zaciones anteriores (Rendez Vous El Charif en La Puebla de Híjar en septiembre de 2001), nuestros gustos musicales y la necesidad de satisfacer unos objetivos que parecieron definirse con claridad conforme avanzamos:

• Dar a conocer una materia prima (la caña para instrumentos musicales) de la que la comarca es importante productor y exportador.

• Dotar a los intérpretes de instrumentos de caña de recursos para las labores básicas de manipulado, puesta a punto y afinado de las lengüetas de sus instru-mentos.

• Completar el calendario de actividades comarcales en una época que suele carecer de ellas.

• Potenciar los vínculos entre las diversas asociaciones de La Puebla y de la comarca del Bajo Martín mediante la realización de proyectos comunes.

• Estimular la creación de una sensación de comarca articulada.

Para plantear el programa, estudiamos el perfil de personas a las que quería-mos dirigir las actividades. Así, pensaquería-mos, por una parte, en músicos de instru-mentos de lengüeta (saxo, clarinete, oboe, fagot, dulzaina, gaita, etc…) profe-sionales, estudiantes o aficionados y de manera particular a los dulzaineros y músicos de localidades cercanas (Bajo Aragón, Bajo Martín, Andorra-Sierra de Arcos, Ribera Baja, etc…); por otro lado, queríamos que los vecinos de la locali-dad y de la Comarca sintieran la Jornada como algo cercano y propio. La caren-cia de infraestructuras adecuadas (particularmente de un local cerrado y amplio con buenas condiciones acústicas) y las complicaciones logísticas por ser una época del año con climatología incierta nos invitó a centrar el desarrollo de los actos en un solo día.

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La caña musical en el Bajo Martín

En noviembre de 2006 presentamos el programa provisonal a las instituciones comarcales, ADIBAMA y Comarca del Bajo Martín, que en enero de 2007 dieron su apoyo económico y, por tanto, el respaldo definitivo al proyecto. La fecha quedó fijada: el 10 de marzo de 2007.

ELPROGRAMA

Durante todo el día y semana posterior: exposición De caña y con caña. (Gaitería Tremol) Instrumentos musicales construidos con caña o cuya fuente de sonido es la caña.

10’00 h. Llegada de los participantes. Entrega de acreditaciones y bienvenida con almuerzo.

11’00 a 12’30 h. Traslado en autobús y visita a los cañares, con guías locales. Se explicarán cuestiones acerca de la naturaleza, corte y preparación de la caña para la elaboración de instrumentos y lengüetas.

12’30 a 13’30 h. Visita guiada a las instalaciones de Caña Selecta S.L. 14’00 h. Comida en La Venta del Barro.

16’30 a 18’30 h. Talleres sobre el rascado, puesta a punto, construcción, man-tenimiento, etc… de lengüetas de instrumentos musicales:

• Saxo y clarinete: Rubén Navarro. • Oboe y fagot: Guillermo Beltrán. • Gaita: Pedro Mir.

• Dulzaina: Pablo Zamarrón.

• Instrumentos de Música antigua: La danserye.

16’30 a 18’30 h. Taller de construcción de instrumentos de caña para niños y adultos con Nacho Martínez.

16’30 a 18’30 h. Visita guiada a la localidad para acompañantes por Luisa y Mª Carmen Gimeno Salvador.

19’00 h. La Danserye. Concierto de música antigua, con instrumentos de vien-to (chirimías, bajón, sacabuches, orlos…) en la Iglesia Parroquial.

20’00 h. Visita guiada a la exposición De caña y con caña.

21’00 h. Cena en el Granero para participantes, acompañantes y organiza-ción.

23’00 h. Concierto en el Granero con los grupos:

• La Musgaña (Madrid) Música instrumental de La Meseta. • Ojo no caigas (Alcañiz) Folk-rock bajoaragonés.

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LAORGANIZACIÓN

Con apenas dos meses de tiempo todas las manos eran pocas para colaborar en la organización. La respuesta de las asociaciones y personas fue una de las pri-meras (y mejores) sorpresas: todo aquel al que se le propuso o presentó el pro-yecto se prestó a colaborar de manera entusiasta. Al núcleo inicial, los 22 miem-bros de la Asociación Musical Comarcal Fuera de Tono, procedentes de Híjar y La Puebla en su mayoría, se unieron enseguida los integrantes del Centro de

Estudios del Bajo Martín, los empleados y dirección de Caña Selecta S.L., la Asociación Cultural Val de Zafán, la Sociedad Fotográfica de La Puebla de Híjar,

el CRA del Bajo Martín, la Parroquia de la Natividad de Nuestra Señora, la Peña

El pregonero y un nutrido grupo de voluntarios. El calendario de acciones a

rea-lizar previas a la Jornada era muy ajustado pero se llegó a tiempo: las gestiones se agilizaron por la utilización del correo electrónico y el teléfono y por la exce-lente disposición del personal de ADIBAMA y Comarca, coordinados por José Vicente Querol y Víctor Guíu.

LOSPARTICIPANTES

Durante las semanas anteriores, se realizó una intensa labor de divulgación mediante carteles y trípticos distribuidos en escuelas de música, conservatorios, tiendas de música, emisoras de radio, miembros de la Asociación de Gaiteros de Aragón, asociaciones musicales y culturales de Aragón, asociaciones y colectivos comarcales, etc. con el objetivo de informar a los posibles interesados en parti-cipar. Se utilizó también el correo electrónico para difundir la información entre personas de fuera de Aragón.

Los participantes y acompañantes podían apuntarse en alguno de los talleres propuestos. Finalmente, fueron 101 los inscritos, procedentes de localidades cer-canas (Alcañiz, Andorra, Calanda, Caspe, Híjar, Mas de las Matas, La Puebla de Híjar y Samper de Calanda), de otras localidades aragonesas (Utrillas, Zuera, Ejea, Zaragoza, Sariñena y Graus) e, incluso, de fuera de Aragón (Palencia, Pamplona, Estella, Madrid, Cataluña y Valencia) distribuidos de la siguiente forma:

• Taller de oboe y fagot: 11 personas. • Taller de música antigua: 9 personas. • Taller de gaita de boto: 23 personas. • Taller de dulzaina: 25 personas. • Taller de saxo y clarinete: 12 personas.

Otras 12 personas participaron en la visita guiada y unos 25 en el taller de ins-trumentos de caña entre ellos muchos niños de la localidad.

Conviene destacar que entre los inscritos, además de músicos aficionados de cualquier nivel, se encontraban cinco artesanos dedicados profesionalmente a la 24

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La caña musical en el Bajo Martín

construcción de lengüetas de dulzaina y gaita. Hubo también personas que, aun-que no pudiendo asistir, manifestaron su interés en continuar informados y reci-bir, si se producían, copia de las memorias o materiales que se editaran, entre otros lugares desde Portugal, Argentina, Italia y Francia.

Unos días antes se intensificó la campaña de información en prensa, radio y televisión, que obtuvo una aceptable difusión, quizás por el carácter atípico de la convocatoria.

LAEXPOSICIÓN

La exposición, organizada por Gaitería Tremol de Zaragoza, se instaló en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de La Puebla de Híjar. Un marco incompara-ble, para contemplar, además, las hermosas pinturas murales que lo decoran. Se inauguró el viernes 9 de marzo por la Alcaldesa de La Puebla de Híjar y Presidenta de la Comarca del Bajo Martín Juana Barreras, en presencia de responsables de ADIBAMA y de representantes de otras localidades.

La muestra estaba compuesta por más de 150 instrumentos musicales, orde-nados en dos grupos: instrumentos construidos con caña e instrumentos que pre-cisan de una lengüeta de caña para sonar. Entre los primeros, encontramos ins-trumentos de todas las familias: idiófonos (rascadores, cañeras, cañotos…),

membranófonos (turutas, kazoos de caña…), aerófonos (flautas de pico y

trave-seras, albogues, clarinetes de caña…) e, incluso, dos curiosos cordófonos: un vio-lín apache de caña y un salterio con dos cuerdas.

Los instrumentos con caña son aquellos que requieren de una lengüeta (simple o doble) construida con arundo donax para poder sonar. Entre los de lengüeta sim-ple, se expusieron una gran variedad de albogues ibéricos, clarinetes de diferentes épocas y saxofones. Los instrumentos de lengüeta doble se encontraban represen-tados en la exposición por dulzainas y oboes populares de diversa procedencia, algunas chirimías y el oboe y fagot, como descendientes clásicos actuales. Algunos, como la gaita de boto aragonesa, utilizan ambos tipos de lengüeta simultánea-mente. En la muestra también pudieron contemplarse accesorios, paneles explica-tivos sobre la historia y clasificación de algunas familias instrumentales y algunos instrumentos construidos con bambú y otras variedades de caña diferentes de la

arundo donax. Para las manos inquietas se ofrecía una selección de instrumentos

para ser “tocados” (en todos los sentidos) por los visitantes.

LAMAÑANA

El 10 de marzo de 2007 amaneció soleado, pero con fuerte cierzo que fue amainando a lo largo del día.

A partir de las 10 de la mañana llegaron los participantes al Colegio Público de La Puebla de Híjar. No fue tarea fácil la de acreditar a más de un centenar de

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personas en poco tiempo pero el trabajo previo y las nuevas tecnologías ayuda-ron a ello. Mientras, nada mejor para amenizar la espera y animar a la conversa-ción que una patata asada, un casco de cebolla y un vasico de vino.

Un autobús nos trasladó en la primera actividad de la jornada: la visita a los cañares. Allí nos esperaban dos guías de excepción. José Lafaja, encargado de la empresa Caña Selecta, nos explicó con todo detalle la anatomía de la caña, sus periodos de crecimiento, cómo seleccionar las plantas adecuadas en el cañar, qué requisitos deben cumplir, cuándo y cómo cortarlas y almacenarlas, etc. Por su parte, Santiago Artal, propietario de los cañares que visitamos, nos ilustró sobre la utilización de la caña para otros fines tradicionales (construcción de cañizos, protectores de plantas, canastas, cestos, cielos rasos…) y el manteni-miento y limpieza de los cañares, además de algunos detalles interesantísimos sobre su cultivo.

Nuevamente en autobús, nos trasladamos a las instalaciones de Caña Selecta,

S.L. para conocer en detalle el proceso desde que la caña es cortada hasta que

sale con destino a las fábricas de lengüetas para saxo y clarinete. Tras el secado inicial y el pelado se procede a la primera selección de la materia prima. La bús-queda de la calidad se concreta en rigurosos métodos de selección y control, que se repetirán al menos en seis ocasiones, y que se basan en la excelente cualifica-ción y experiencia de los operarios de la empresa. Impresiona ver el volumen de caña en los almacenes y los grandes camiones cargados con material destinado a la exportación.

La comida en la Venta del Barro sirvió como lugar de intercambio de impre-siones y experiencias entre los participantes, amén de lugar donde reponer fuer-zas para los talleres vespertinos.

LOSTALLERES

Los talleres se desarrollaron en las aulas del Colegio. Cada uno de los ponen-tes dio un enfoque más o menos práctico a su exposición, si bien las dos horas dedicadas a la actividad resultaban muy escasas para la realización de talleres prácticos completos. Común a todos los talleres resultó la actitud de ponentes y alumnos de una enorme atención. En muchos casos, era la primera vez que los primeros exponían su experiencia en la materia y los segundos recibían indica-ciones sobre un tema que suele aparecer tangencialmente en los programas de estudio, aunque resulte de enorme trascendencia para la práctica instrumental.

Rubén Navarro, profesor de saxofón en el Conservatorio Municipal de Zaragoza y director de la banda de Magallón, expuso las nociones fundamenta-les sobre la mecánica de las lengüetas batientes y sus zonas de ajuste, dando algunas ideas interesantes para clarinetistas y saxofonistas, en general demasia-do conformistas con las cañas comerciales.

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La caña musical en el Bajo Martín

El taller de oboe y fagot estuvo dirigido por Guillermo Beltrán, oboísta, pro-fesor y constructor de oboes históricos y lengüetas. Una presentación por orde-nador mostró la anatomía de las lengüetas dobles, sus partes y las funciones de cada una. Detalles acerca del rascado, construcción, sistemas etc. resultaron muy interesante para los participantes.

El destacado dulzainero y afamado constructor de cañas segoviano Pablo Zamarrón se encargó del taller de dulzaina. A partir de lengüetas viejas, en des-uso o con alguna particularidad se instruyó en la forma de adaptarlas a la prácti-ca de acuerdo al gusto, necesidades o prácti-característiprácti-cas de prácti-cada intérprete. Con navaja, lija y las indicaciones de Pablo, los 25 alumnos del taller pudieron notar la evolución en el sonido de las cañas y perdieron el miedo a la manipulación de la lengüeta.

La danserye, joven grupo de música antigua, expuso una introducción teó-rica sobre lengüetas dobles históteó-ricas para bajones, chirimías y orlos. Curiosamente, por la casi total ausencia de lengüetas originales, se trata de un terreno de constante experimentación. Detalles acerca del diseño, la forma, el tipo de montaje o los tudeles resultaron muy útiles para los asistentes, gaiteros y trompistas en su mayoría. Tras la teoría, la práctica de construcción de una lengüeta para chirimía, comentando todos los pasos, fue seguida con gran curiosidad.

Más de 25 años lleva Pedro Mir investigando acerca de las cañas para gaita de boto. Compartió su experiencia y sabiduría con los asistentes al taller de gaita. La selección del material, la caña, con pruebas acerca de su densidad y dureza; las técnicas de construcción; un debate sobre las dimensiones de las lengüetas antiguas y su adaptación a los instrumentos actuales; el ajuste y afinado de las pitas… fueron algunos de los temas que cautivaron a los asistentes al taller durante más de dos horas.

Nacho Martínez se ocupó de los niños y de las personas que quisieron cons-truir algún instrumento de caña. Casi sin querer pudieron conscons-truirse una turuta y una carrascleta y aprender a hacer música con ellos. No sólo los más pequeños disfrutaron de lo lindo…

Para los acompañantes se programó un recorrido por La Puebla de Híjar, guia-do por las hermanas Gimeno, que incluía visitas a lugares poco habituales, con explicaciones históricas y curiosidades que muchos poblanos desconocen.

LADANSERYE

Con importante asistencia de los vecinos de la localidad y de los participantes en la Jornada se celebró en la Iglesia el concierto del grupo murciano de Música Antigua La danserye. A todos llamó la atención la variedad instrumental (chirimías,

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bajón, orlos, cornetos, sacabuche y percusión) y, en consecuencia, la abundancia de colores tímbricos que los jóvenes de Calasparra hicieron brotar desde el altar. Energía, empaste, afinación, fuerza… para una música que es antigua en el ori-gen pero que, necesariamente, se convierte en contemporánea al ser interpreta-da en el presente. La proximiinterpreta-dad al espíritu de las fuentes, el estudio meticuloso pero también la capacidad de improvisación y la aportación más allá de la técni-ca dieron nueva vida a obras más que centenarias.

Tras el concierto, la cena comunitaria en el Centro Cultural El granero, prepa-rada por el grupo de voluntarios de arundo donax. Las deliciosas pizzas recién sacadas del horno elevaron la temperatura de los presentes. El ambiente se acabó de caldear con la participación improvisada de unos teloneros de lujo (Juan Cruz Silva, Pancho Sánchez y Pablo Zamarrón a las dulzainas) que dieron paso al gran concierto de la noche.

LAMUSGAÑA

Larga trayectoria (más de 20 años) la de uno de los grupos más significativos de la escena folk actual. Hacen música instrumental de calidad, sin otra etiqueta. Para ello parten de un material excepcional: el folklore de la meseta, que domi-nan en profundidad para poder trascenderlo. Cuentan, además de con experien-cia, con una sólida técnica que se preocupan en cultivar permanentemente. Tras la enfermedad de Quique Almendros, uno de los miembros fundadores del grupo, el grupo resurge diferente, sí, pero con una energía rítmica y melódica sobresalientes. La Musgaña son:

Jaime Muñoz: Clarinetes, flautas, gaitas. Carlos Beceiro: Zanfona, cistro, guitarra. Diego Galaz: Violín.

Jorge Arribas: Acordeón.

Fue un auténtico lujo escuchar a estos musicazos tan cerca, en un local peque-ño y con un sonido perfecto. Enhorabuena al técnico Juan Carlos Mampel y la empresa Audiopromudéjar por regalarnos un sonido exquisito y demostrar que también en Teruel tenemos la posibilidad de sonorizaciones del más alto nivel.

OJO NO CAIGAS

Son de la tierra, de Alcañiz, y se definen como “folk-rock” ¿Son entonces “músicos de fusión”? No. Son (somos) así: eres la música que oyes, la música que vives. No hay nada que fusionar cuando partes de tus experiencias musicales coti-dianas, en las que guitarras eléctricas y baterías conviven con gaitas, flautas o dul-zainas; cuándo después de una albada escuchas un blues; cuándo tras un reinau un ska. Con un sonido poderoso, letras comprometidas y divertidas a partes igua-28

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les y la fuerza que impulsa la juventud, consiguieron mantener el buen ambien-te en El granero hasta altas horas.

TRAS LAJORNADA

El final de la Jornada nos dejó un buen sabor de boca. Despedidas emotivas entre participantes y organizadores dejaban a la luz la creación de nuevos lazos de amistad. Pocas horas después del fin de la jornada comenzaron a llegar correo electrónicos de felicitación y ánimos que, francamente, recompensan con creces el esfuerzo de preparación y realización. He aquí algunos fragmentos:

(…) Hablar de placer, de satisfacción, de bienestar y sobre todo de sentirte entre buena gente es lo único que se ocurre, así se lo he hecho saber a mi gente y ahora a vosotros. Siempre me ha gustado estar con gente comprometida y siempre me sabe a poco (…).

(…) La verdad es que mereció con mucho el madrugón. Y no solo

por el contenido de las actividades, es un mundo entero el que hay en torno a la caña y esperamos poder ampliar en otras ediciones, también estar con todos vosotros, siempre me siento muy cómodo en Aragón, ya sea en Boltaña, Zaragoza o La Puebla de Hijar, y repe-tiremos por ahí siempre que sea posible (…).

(…) encantadísimo, me lo pasé genial, me gustó mucho la jorna-da y sobre todo el ambientillo tan majo que había (…).

(…) Gracias a vosotros por organizar este tipo de actividades tan escasas e interesantes, y sobre todo por tratarnos tan bien (…).

(…) Simplemente queríamos felicitaros por la buena marcha de la jornada del sábado pasado. Los cuatro de la familia nos lo pasa-mos bien, disfrutapasa-mos y conocipasa-mos a mucha gente, a la vez que nos saludamos con otros conocidos. Y además aprendimos. ¿Qué más se puede pedir? (…).

(…) Yo me lo pasé genial, salió todo muy bien, fue interesante e instructivo, y por la noche ya la bomba. En general el ambiente, el trato, la acogida... insuperables. (…) parecía que estuviera en mi pueblo. Espero que haya ocasión pronto para volvernos a ver (…).

(…) Ya de vuelta en casa, solo me queda felicitaros por la mag-nifica jornada que habéis organizado. Muchas gracias a todos, orga-nización, colaboradores y voluntarios por vuestras atenciones. Quedo a la espera de la citación para la segunda y sucesivas jorna-das. Enhorabuena. (…).

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la caña musical. En el ambiente, en todo momento, se respiraba un aire fresco, de buena armonía: sin prisas, sin estrés,… y bien orga-nizado, sobre ruedas. Felicidades a la organización y gracias por crear esta jornada (…).

El buen ambiente que reino a lo largo de todo el día fue especialmente valorado por todos. La coincidencia con los organizadores de otros eventos (algunos bien dis-tintos en temática y programa) en los que se produce un fenómeno similar nos llevó a reflexionar sobre ello. Se trata de fiestas, encuentros, festivales.. en los que más importante que el qué y el cuánto, se valora el porqué, el cómo y el quién. En defi-nitiva, una reacción al despotismo ilustrado bienintencionado que en ocasiones impregna la labor institucional: todo para el pueblo pero sin el pueblo. Esos progra-madores culturales que se autoproclaman gurús de la modernidad y creen ir por delante (y a veces por encima) de la “masa” dilapidan fondos públicos en saraos que sólo dejan huellas virtuales y mediáticas. La Feria Pirenaica de Constructores de Instrumentos Musicales Conspiremus, el Festival Poborina Folk, el Certamen Aires de

Dulzaina de San Esteban de Gormaz o la Trobada de gaiteros de Robres, por poner

sólo algunos ejemplos (hay muchos más), demuestran que es posible organizar even-tos desde abajo, desde el terreno, que van más allá de la imagen y la repercusión mediática. Creemos, además, que de esta forma se alcanzan objetivos a medio y largo plazo (arraigo en el territorio, participación democrática, educación, estimula-ción de la curiosidad y del sentido crítico…) que van mucho más lejos de la siempre corta visión institucional. Esta capacidad de comprometer e ilusionar es contagiosa y no depende de presupuestos o medios, aunque es claro que estos ayudan. En el caso de Arundo donax, tanto ADIBAMA como La Comarca del Bajo Martín mostraron la sensibilidad de entender, apoyar y compartir esta iniciativa. Muchas gracias.

También de la jornada se desprendieron algunas consecuencias de orden prác-tico. Por ejemplo, la productora de vídeo del oscense Eugenio Monesma Pyrene

P.V. mostró su interés en rodar un documental sobre todos los procesos de la

caña musical. Se habló también de mantener una página web permanente sobre

arundo donax, con información acerca de la caña y su uso musical, con enlaces,

documentos, fotografías, información práctica, etc. La página podría, además, contener un museo virtual (¿el primero de este tipo?) sobre los instrumentos de caña y con caña, para el que ya importantes músicos y artesanos asistentes a la jornada ofrecieron sus colecciones.

Una de las consecuencias de elegir un tema transversal, como la caña, para un encuentro como este es la desaparición de las fronteras artificiosas entre géneros y estilos musicales. La caña, los instrumentos de lengüeta, no conocen de diferencias entre música antigua, clásica o contemporánea; jazz, folk, pop o rock; música de cámara, bandas, grupos de dulzaineros… Las etiquetas no pueden contener la enorme fuerza expresiva de la caña. Y esto se puso de manifiesto especialmente en 30

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los conciertos. Músicos prácticos, generalmente encasillados por formación o gusto en un estilo musical, que escuchan a otros con atención, desde un nuevo punto de vista, para descubrir en ellos más puntos en común de lo que esperaban.

Al finalizar la jornada, la pregunta más repetida era ¿habrá una segunda? La organización, agotada en ese momento pero satisfecha, resuelve aplazar la res-puesta. Hay que dejar enfriar los actos para tener una visión más objetiva. El pri-mer elemento de trabajo para valorar actuaciones futuras es la memoria que tie-nes entre manos que debe ayudar a ofrecer una imagen de conjunto, con cierta perspectiva. El segundo, y más importante, es saber ¿contamos contigo para la segunda edición de Arundo donax?

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“La caña y la música”

ELISASANCHEZ,

Profesora de Antropología Social en la Universidad de Zaragoza.

PREÁMBULO

Mi interés por las fibras vegetales es antiguo. No en vano ocupé 8 años de mi vida (1982-1990) en la realización de trabajo de campo etnográfico para llevar a cabo mi Tesis Doctoral1 defendida el 7 de septiembre de 1990 en el

Departamento de Historia de Arte de la Universidad de Zaragoza.

Pero siempre sentí y aún siento una soledad inmensa en el interés por estos temas. Por eso, cuando tuve conocimiento de la organización de una Jornada sobre la Caña, no dudé en felicitar a los organizadores por un doble motivo: la alegría que a uno le produce que otros se introduzcan en temas asombrosamen-te olvidados y por el inasombrosamen-terés extraordinario que supone abordar estudios, técni-cas, prácticas de investigación y puesta en valor de una fibra vegetal de la que somos inmensamente ricos en Aragón.

La organización fue generosa conmigo y sabedora de que no toda la Tesis Doctoral antes citada está publicada en su integridad (los 12 tomos que ocupó no pueden ser acometidos por ninguna editorial), me animó a que preparara un artículo sobre el particular dado que los instrumentos musicales no aparecen entre los capítulos publicados.

Advertí que el trabajo era antiguo (casi tiene 20 años) y que algunos datos de entonces hoy ya no tienen vigencia y, por tanto, carecería de interés. Pero insistieron.

1 Mª Elisa SÁNCHEZ SANZ. Cestería Tradicional Aragonesa y oficios afines. Zaragoza:

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Una vez decidí aceptar con todas las consecuencias, me planteé si retocar el texto y actualizarlo mediante nuevo trabajo de campo etnográfico o dejarlo tal como lo redacté en 1990. Muy repensado, opté por la segunda opción, dado que entonces se conservaba todavía una cierta riqueza temática que hoy ya no existe. En unos casos, algunos artesanos, músicos e informantes ya han muerto, pero su información fue imprescindible. En otros, las empresas dedicadas al ramo han per-dido importancia o se han transformado. Así que decidí mantener los datos de aquellos años. Por el contrario, no he actualizado el tema. Y justamente en esta última década el sector se ha remodelado y se ha posicionado. Los músicos han aumentado y casi todos se han concienciado de la importancia que la caña tiene en muchos de los paisajes humanizados de Aragón.

Junto al oficio, junto a la interpretación musical y junto a la fibra vegetal en sí, existe desde antiguo, un léxico que se ha ido desdibujando cuando no perdiendo. Aunque uno de esos 12 tomos de la Tesis está dedicado al Léxico de la Cestería Tradicional Aragonesa y Oficios afines, tampoco está publicado. Ahora, aunque fuera a modo de ejemplo con las palabras referidas exclusivamente a la caña, no puedo presentarlas tampoco debido a su longitud. Van marcadas con un asterisco y animo a que se sigan recogiendo otras con las que yo no topé o no aparecieron en las largas conversaciones y entrevistas llevadas a cabo con mis informantes.

Por razones de espacio, sin variar los datos de 1990, aunque sí resumiéndo-los, he dividido el artículo en tres partes.

BOTÁNICA

La caña común (Arundo donax) es una planta perenne de la familia de las Gramíneas que aunque de origen oriental y no siendo oriunda de la Península Ibérica, se asentó perfectamente en las riberas del Centro y particularmente en la región mediterránea, contribuyendo a ello su facilidad de propagación for-mando enormes *’cañares’ a orillas de corrientes y acequias. Forma esta planta un rizoma rastrero, ramificado, que vegeta a poca profundidad en tierra sustan-ciosa que retenga la humedad consiguiendo desarrollar tallos duros, leñosos, huecos y recubiertos por las vainas de las hojas, altos, rectos con *’nudos’ de tre-cho en tretre-cho (cuando están muy seguidos, son los canutos matre-cho), pudiendo alcanzar hasta 6 m. de altura en un año de crecimiento. Las hojas son anchas, planas, lanceoladas y algo ásperas. Se rematan por panojas o mazorcas violáce-as, muy ramosas y difusvioláce-as, compactas (de unos dos palmos de longitud) que flo-recen en otoño.

Temperatura

Es planta poco exigente en cuanto al clima, por eso ocupa un área geográfi-ca muy extensa, pero no sobrepasa los 800-1000 metros sobre el nivel del mar. 36

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Suelos

Los más convenientes son los silíceos o los arcillosos, siendo los mejores los ligeros, profundos y fértiles que retengan cierto grado de humedad, esto es, bue-nas tierras de aluvión.

Utilidades

La caña ha sido uno de los vegetales que mayores aplicaciones ha tenido en Aragón. Se ha empleado en la construcción, para mangos de escobas, para vari-llas de abanicos, para escribir (la llamada fistular muy carnosa y llena de nudos), para “envarar” ciertas hortalizas (tomates, judías…), para decorar cerámicas, como instrumentos musicales (la caña hembra), para “peines” de tejer, como canillas de la lanzadera en el telar, para *’cañizos’ y en un sinfín de cestos, etc. Quizá, por una razón fundamental para mis informantes: “la caña, cuando

suel-ta el polvillo que tiene, es muy buena para todo porque no cría bichos, pero el mimbre sí que se quera”, es por lo que se ha empleado para hacer un

sinnúme-ro de piezas.

Medicinalmente, siempre se ha tenido la creencia popular de su poder diuré-tico así como de sus propiedades para el destete de las madres lactantes, toman-do en ambos casos un cocimiento de rizoma.

La razón botánica que hace a la caña resistir los efectos de la putrefacción y que le concede larga duración se debe a la gran cantidad de sílice que contiene (un 70%). El rizoma cuenta con un 5% de azúcar que se pierde a finales del vera-no cuando la caña está a punto de florecer.

Pero no sólo los tallos son aprovechados. También lo son las hojas, que se des-tinan a forraje de vacas y caballerías y que sirven para atar las lechugas (Teruel).

CUIDADOS CULTURALES

La caña se multiplica como cualquier otro vegetal de esta índole por semi-lla, pero el aprovechamiento que de ella se ha hecho no sólo para transfor-marla en piezas de cestería sino para delimitar las lindes en las propiedades o frenar la erosión y para proteger de inundaciones los campos inmediatos a algunas corrientes de agua, ha provocado que la caña sea la vegetación ideal de las acequias, recurriéndose en ese caso a su incremento mediante la siem-bra y crianza.

Cultivo

No le es necesaria a la caña una preparación de la tierra previa como, en cam-bio, sí necesitan otras fibras empleadas en cestería. Eligiendo para su multiplica-ción un terreno húmedo que casi siempre coincide con corrientes de aguas, se tiene asegurado el 75% del éxito de la plantación. “La caña es toda de una misma

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clase, pero según sea la tierra del campo donde se cría así coge la fibra [la

flexi-bilidad]”. “Hay algunas que tienen más fibra debido a ser el terreno más

tempra-no” [Joaquín Romea Esteban. Carenas, 9 de agosto de 1985].

Preparación del terreno

Sencillamente precisa de la apertura de zanjas no muy profundas pero sí per-pendiculares a la acequia o arroyo y tan largas como se desee, estercoladas abun-dantemente. Se lleva a cabo con azadones.

Plantación

La multiplicación de la caña tradicionalmente ha sido por esquejes. Columela decía:

“Se siembra un tubérculo de la raíz, se pone un trozo de la misma caña, ó se tiende toda ella en la tierra. El tubérculo [...] da en menos de un año caña madura [...] Pero, bien sea que se pongan trozos de á dos pies y medio, bien cañas enteras tendidas, es menester que las puntas que-den fuera de la tierra”2.

Por su parte, Plinio añadía:

“Siémbrese [...] enterradas dos yemas y tocando con el tercer nudo en la tierra, acostada la planta porque no reciba dentro de sí el rocío”3.

Ibn Wafid recomendaba plantar las *’cannas veras’ de esta manera:

“El que las quisiere plantar conuiene que las planten en la tierra humi-da e arenosa en las rriberas, de los rrios [...] E quanto mas cortasen de rrayses tanto mas se trendran e engordeçeran”4.

He visto que hoy la reproducción se consigue con trozos de caña que tengan algunas yemas colocadas a lo largo de las zanjas y luego se recubren aprisionán-dolas con tierra.

Los cañiceros y otros cesteros de la caña actualmente abrevian estas explica-ciones indicando: “echando una caña verde al suelo, al poco tiempo talla, hace

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2Vicente TINAJERO. Los doce libros de Agricultura de Lucio Junio Moderato Columela. -Libro

IV - Cap. XXXII. De los cañaverales y su cultivo- (Madrid: Imprenta de Miguel Ginesta, 1879), Vol. 2, pp. 214-215.

3Cayo PLINIO SEGUNDO. Historia Natural. -Libro Decimonoveno. Cap. XX. Del Sauzedal y

cañal, de las demás plantas que para varas y estacas se cortan-; Trasladada y anotada por el Doctor Francisco. Hernández. (México : Universidad Autónoma, 1966), p. 290.

4José Mª MILLAS VALLICROSA. “La traducción castellana del Tratado de Agricultura’ de Ibn

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raíz y en pocos años aquello ya es un cañar” [Joaquín Romea Esteban. Carenas,

9 de agosto de 1985].

Esta plantación suele tener lugar en primavera, entre marzo y mayo. Las cañas nacen en dos meses, desde finales de febrero a abril y en verano ya están *’en hierba’ (verdes), aunque cuando van tardías ya no granen y no sirvan por faltar-les fuerza y resistencia. También se debe de tener en cuenta que las cañas gra-nadas y envejecidas, siempre encogen.

Atenciones

Únicamente necesita de

“alguna escarda y realce, y a partir del tercero o cuarto mes del aclarado de las rizomas, para evitar que se reduzca excesivamente el diámetro de las cañas”5.

Recolección

Las cañas se cortan cuando se produce el deshoje, ya a partir de la segunda quincena de diciembre, aunque cada cañicero tiene sus propias convicciones y generalmente se decantan por las fechas comprendidas entre enero y marzo, influyendo en la corta, claro está, la fase de la luna. “No tienes que descuidate,

pues si no cortas las cañas en mingua, ya pues abentalas” [Enrique Torres Olacia.

El Grado, diciembre 1981]6. Lo general, no obstante, es cortarlas en el

men-guante de enero (Lázaro Campodarve, de Huesca; Ángel Pardo, de Borja; Elías Llorente, de Codos; Andrés Román, de Tabuenca; Rafael Alquézar, de Alacón; el ‘tío Figueto’, de Albalate del Arzobispo; Francisco Ballesto, de Mas de las Matas; los Giménez, de Muniesa; Ricardo Morera, de Ráfales... lo han hecho y lo hacen en ese momento). “La caña se corta en el menguante de diciembre, porque en el

último menguante del año es en el que más sanas están las cañas para trabajar-las” [unos ancianos en la plaza. Fuentes de Ebro, 18 de abril de 1988].

Columela matizaba:

“Se cortan después del solsticio de invierno, pues hasta este tiempo están tomando incremento, y se paran cuando se han endurecido con los fríos del invierno”7.

5Eusebio F. MONTESINOS. “La caña común. Su cultivo y aplicación”. Hojas Divulgadoras, 11-1,

Año XXX (junio 1936), p. 16.

6J. TURMO y A. CAMA. “Nuestros artesanos. Enrique de Casa Orosia: el último cañicero”. El

Ribagorzano, 10 - 3ª época (diciembre 1981), p. 7.

7Vicente TINAJERO. Los doce libros de Agricultura de Lucio Junio Moderato Columela. -Libro

IV - Cap. XXXII. De los cañaverales y su cultivo- (Madrid: Imprenta de Miguel Ginesta, 1879), Vol. 2, p. 215.

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Dato que todavía me confirmaba el cañicero de Ateca al explicarme que las cañas para que no degeneren “han de cortarse cada año en invierno después de

los primeros hielos, para que estén más duras y ser más provechosas” [Manuel

Palacín. Ateca, abril de 1983]8.

Otros cañiceros recomiendan cortarlas “en el mes de enero, por la mañana, con

un poquico de humedad” [Arturo Giménez. Huesca, 26 de diciembre de 1983].

Los grandes *’cañares’ o *’cajares’ normalmente se conciertan con los dueños pagándoles una cantidad de dinero por cortar todas las cañas o bien *’se va a medias’ cortando el cañicero las cañas, quedándoselas todas y entregándole al dueño parte de obra terminada. En cualquier caso, se procedía a cortar *’a tajo parejo’, aprovechándose todas las cañas, que he visto cortar con tijeras de podar, hoces, azadas y podonas. Sólo es necesario que el corte se haga en sentido obli-cuo para que la caña no ofrezca demasiada resistencia y para que no se rompa, efectuándose casi a ras de tierra (entre el primer y segundo *’nudo’ de abajo)9.

Sin brotes son más fáciles de trabajar. Y también se hace recomendable cor-tar todas aquellas cañas que hayan cumplido un año porque si se dejan más de dos años en la planta, además de que no crecen en longitud, cambian de color y pierden calidad porque de cada *’nudo’ nacen ramas laterales.

Y cuando el crecimiento se vuelve estéril o la plantación no da el rendimiento esperado se recurre a socorrer el *’cañar’ empleando ceniza, me contaban en algunos pueblos. Por eso, es frecuente ver que tras la corta invernal se les pegue fuego a los raigones para que reverdezcan con más fuerza e intensidad.

“Es tan fecunda planta, la caña, que aun cortada y quemada renace de su propia raíz muy más viciosa que antes”10.

Es obligado reseñar que aunque el corte preciso debía efectuarse en men-guante, me advirtieron algunos labradores-cesteros y varios hombres de campo que cuando la caña no iba a ser destinada para uno mismo, ni para familiares o “buenos vecinos”, sino que simplemente se cortaba para revendérsela a otros o para “prepararles algún cesto”, entonces “no se miraba la luna”, cortándose, incluso, en luna nueva (creciente) pese a la creencia muy extendida de que la caña cortada en esa fase lunar se estropea antes. Esta anomalía, sin embargo, nunca se ha practicado entre cañiceros o cesteros profesionales.

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8COLECTIVO CULTURAL TECA. “Artes Populares. El cañizo en Ateca”. Andalán, 377

(1-15.abril.1983), p. 49.

9Quizá LAGUNA al comentar la obra de Plinio se esté refiriendo a esta conveniencia cuando

expli-ca “la expli-caña expli-calienta y deseexpli-ca en la fin del orden segundo”.

10La cita la he tomado de P. Font Quer. Plantas Medicinales. El Discórides renovado. 4ª ed.

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Después de cortadas, las cañas deben dejarse expuestas, apiladas, a la acción del aire y del sol hasta abril, no sólo para que se sequen, sino para no se *’cala-monen’, esto es, para que suelten un polvillo venenoso (en realidad un hongo) que evitará contraer la llamada “enfermedad de los cañiceros” que aparece en el mismo momento de empezarlas a manipular y transformar, caso de no haberse tomado la precaución de ventilarlas antes.

LOS INSTRUMENTOS MUSICALES

Los instrumentos musicales en sus distintas variedades se han sistematizado atendiendo a que sean de viento, cuerda o percusión, fundamentalmente, y están realizados, por lo general, con materiales que se encuentran en la naturaleza (vegetales maderas, a veces animales pieles y otras de origen mineral -metales-).

De esta manera, una pequeña proporción de ellos en sus formas más primiti-vas (casi siempre pertenecientes al grupo de viento) pueden estar hechos con fibras vegetales, sobre todo, con caña. Además, algunos otros instrumentos musicales, también de viento, precisan de una pieza imprescindible, la lengüeta, que les permite llevar a cabo cierta vibración para conseguir sonido, realizada también con caña.

Estos instrumentos musicales, unos de fácil ejecución y otros más complica-dos, pueden ser realizados por su propio tañedor (pastores y hasta por niños) o bien por profesionales que se dedican a este trabajo prácticamente durante todo el año y cuentan con talleres equipados con unas mínimas herramientas para ejecutarlo.

Instrumentos de viento o aerófonos

Son instrumentos en los que el sonido se produce por la vibración del aire con-tenido en ellos, a través de los labios. El aire se encierra en madera, metal, asta, concha o fibra vegetal.

Unos producen un único sonido, otros varios. Unos son cilíndricos, otros son troncocónicos (en este caso, la fibra vegetal no forma el instrumento -que será de metal o de madera- sino que se emplea para elaborar algún elemento com-plementario).

Siempre cuentan con orificios que sirven para la salida del aire, en unos casos hechos directamente en el instrumento, pero en otros, utilizando llaves o pisto-nes. La variedad es amplia, aunque forzosamente sólo puedo referirme a los rea-lizados con fibra vegetal: caña en concreto.

Hay, además, otros instrumentos de viento que se caracterizan por el sonido que produce la vibración de una lengüeta de asta y más comúnmente de caña, que a su vez es doble o sencilla.

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Cilíndricos.- Son los instrumentos musicales más sencillos en su ejecución y únicamente representan tubos en los que el aire tropieza con una abertura y se desvía.

Se corresponden fundamentalmente con la flauta, a su vez recta o travesera, según se toque en posición perpendicular o diagonal al labio, siendo en muchos casos el pastor que las elabora constructor e intérprete al mismo tiempo.

Ya Ibn Luyun, a finales del siglo XIII, recomendaba que las cañas para hacer flautas se sembraran en enero, a lo largo de las acequias, metiendo en tierra hasta dos nudos antes de que se secaran, porque requieren bastante humedad11.

Una descripción muy escueta, quizá porque nunca llegó a experimentar u observar esta tarea, es la alusión que Mariano Baselga hace en el cuento de “La María”, dentro del conjunto de Cuentos de la Era, en donde Renzo, pastor-hor-telano, que hipotéticamente vivía en Calatayud, había preparado una flauta:

[…] “Renzo aplica sus labios al cañuto recién cortado y sopla recio dos o tres veces saliendo sonidos huecos y no pocas ralladuras de las que hizo con la navaja al cortar la caña”12.

Estos hechos, en realidad, aunque no mucho más complejos, llevan implícitas, obviamente, algunas otras operaciones. Primero se hace necesario cortar la caña en alguna acequia y se deja secar hasta que pierda el color verdoso y adquiera un tono amarillento brillante reservándola directamente del sol y del agua de lluvia. Ya amarilla, la caña se corta a las dimensiones idóneas y se tuesta al fuego lige-ramente para que pierda el agua que aún contuviese, aumentando así su dureza y adquiriendo un color marrón ornamental que también se puede conseguir untándola con aceite de oliva. Después, se pone a escurrir durante todo un día [José Tomás, de “Casa Górriz”. Mora de Rubielos, 12 de agosto de 1983].

Este instrumento, por tanto, no es más que una caña, de unos 30 cm. de longitud y 2’5 cm. de diámetro, cerrada por un nudo en uno de sus extremos. Con un taladro se le hace un agujero para proceder a afinar la primera nota de este pito de caña. A unos 4 cm. del extremo abierto se le hace una boquilla de bisel y un corte oblicuo para darle la forma de “pico”. Con un hierro al rojo vivo se le hacen entre cuatro y ocho taladros o agujeros, en línea recta con el bisel de la parte anterior y otro agujero en la parte posterior. Produce unos soni-dos muy agusoni-dos.

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11Ibn Luyun. Tratado de Agricultura; Traducción de Joaquina Eguaras Ibáñez (Granada: Patronato

de la Alhambra, 1975), pp. 249-250.

12Mariano BASELGA RAMÍREZ. Cuentos aragoneses. 3ª ed.- (Zaragoza: Institución Fernando el

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Recibe varios nombres. Los pastores de la Sierra de Gúdar, en torno a Alcalá de la Selva, Mora de Rubielos o Valbona…, la conocen como *’chufla’. Ellos mis-mos me han contado que para elaborarla cortaban las cañas en los corrales cam-peros, aprovechando sólo las puntas, de entre 28 y 30 cm. de longitud porque si eran más cortas no sacaban buen sonido. Vaciaban la caña por la parte del nudo *’abarrenándola’ y con un hierro candente le practicaban únicamente seis tala-dros delante y uno detrás. A los tres de abajo se les aplicaban los dedos de la mano izquierda, a los tres de arriba los de la mano derecha, y el pulgar de la dere-cha en el de atrás. El corte a bisel se tapaba con un tapón hecho de madera de sabina excepto un resquicio para soplar y donde acababa éste se le tallaba una pequeña ventanita por la que sale el sonido. El Museo Provincial de Teruel con-serva una pieza de estas características inventariada con el número 1368, proce-dente de Caudé.

Generalmente conocida esta flauta también como *’chiflo’ puede recibir otros nombres, como, por ejemplo, *’fabirol’ en la parte oriental de la provincia de Huesca, aunque este mismo instrumento se conoce como *’caramillo’ en la comarca de Calatayud y como *’pito de caña’ o *’chiflo’ en la Sierra de Albarracín y en la tierra de Teruel.

Las flautas o pitos de caña de estas características siempre han sido instru-mentos propios de los pastores que por su escaso tamaño se adaptaban bien al morral o zurrón. Algunos ancianos de Belchite aún recordaban que los pastores de Herrera de los Navarros, Villar, Santa Cruz y Nogueras se los fabricaban ellos mismos [Un grupo de ancianos. Belchite, 18 de abril de 1988]. Igualmente, estas flautas de caña fueron un recurso de diversión entre los pastores del Serrablo [Julio Gavín. Sabiñánigo, 13 de julio de 1977].

El *’fabirol’ ya mencionado era empleado durante la Navidad en La Puebla de Castro y en otros pueblos del Alto Ésera por los pastores que entraban desde el fondo de la iglesia tocándolo junto con la pandereta13.

En Sariñena, la flauta que acompaña con música los bailes de los danzantes se hace con una “caña especial de aquí”14.

Han existido dentro de esta misma variedad de flautas de caña con emboca-dura de pico o bisel, los pinfanos que, con seis agujeros por la parte delantera podían llegar a tener una digitación semejante a la dulzaina y de hecho era el

ins-13Antonio PLAZA BOYA. El mundo religioso del Alto Ésera. (Huesca: I.E.A., 1985), p. 36. (Col.

Estudios Altoaragoneses ; 3).

14José C. LISON ARNAL. Cultura e Identidad en la provincia de Huesca. Una perspectiva desde

la antropología social; Prólogo de Carmelo Lisón Tolosana (Zaragoza: Caja de Ahorros de la

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trumento que utilizaban los gaiteros profesionales para ensayar en su casa sin molestar a los vecinos y sin tener que esforzarse demasiado15. Blas Coscollar, que

ha estudiado la dulzaina aragonesa, recuperó el *’pinfano’ de Francisco Espada, ‘tío Ciacero’, de Santolea, empleado por este hombre para ensayar habiéndose-lo fabricado él mismo con una caña de la acequia. Con caña del Reino de Valencia se lo hizo José Pérez, ‘el gato’, de Albarracín.

Algo más complicadas son las llamadas flautas de Pan, realizadas también con caña natural, atando diversos tubos de esta caña (cerrados en sus extremos inferiores) dispuestos en una fila y todos de distinta longitud, que solamente me citó algún pastor (Hecho).

Troncocónicos.- A este grupo de instrumentos musicales de viento perte-nece la dulzaina o “gaita”, forzosamente acampanada abajo, hecha de una sola pieza (32 cm. de longitud), en madera de acerollo, cerezo, melocotonero o peral, presentando 8 orificios de modulación a lo largo del instrumento y dos vientos u “oídos” en la parte inferior; en la parte superior se ajusta el “tudel” y a éste la *’caña’. Se refuerza con dos aros metálicos que, además de deco-rarla, la protegen.

Lo único que se encuadra dentro de esta artículo es el empleo de una peque-ña pieza de capeque-ña que da lugar a las lengüetas de este instrumento, ya que el resto de él lo es de madera y metal. La *’caña’ que también se conoce como “boqui-lla”, “pipa” o “incha” está formada por dos palos o dos lengüetas que son las que, en realidad, producen la vibración inicial que después se modula y amplifi-ca gracias al cuerpo del instrumento. La amplifi-caña vibra constantemente y da el tim-bre y la sonoridad afinadas en Fa y Sol. Esta caña se adapta sotim-bre el tudel o cono metálico que a su vez se ajusta al aro encajado en el cuerpo de madera, de modo que no deja escapar el aire16. Debe mojarse con agua o saliva unos momentos

antes de comenzar a sonar y con una mezcla de hilo y cera se forma la bola que sirve para apoyar los labios.

Estas *’cañas’, no obstante, se las elaboran los propios dulzaineros. No es pre-ciso más que cortar en el menguante de enero, una caña *’macho,’ a poder ser gruesa, y dejarla secar suficientemente. Se aprovecha el trozo de caña que se corresponde entre nudo y nudo, que a su vez se corta en otros dos pedazos, de unos 35 cm. cada uno, sacando de cada cual cuatro *’palas’ o trozos de caña cor-tados a lo largo. Se trabajan de dos en dos y la primera operación es pulirlos con

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15Blas COSCOLLAR SANTALIESTRA. El libro de la gaita aragonesa. Método y Repertorio.

(Zaragoza: Excmo. Ayuntamiento, 1987), p. 23.

16Blas COSCOLLAR SANTALIESTRA. El libro de la gaita aragonesa. Método y Repertorio.

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La caña musical en el Bajo Martín

una lija para que ambas *’cañas’ ajusten. Luego, con una gubia se rebaja la parte interior de uno de los extremos de la *’pala’ dándole la curvatura necesaria. Posteriormente, se reduce la zona superior de la parte externa con una navaja dándole una forma de U. Y de nuevo, por la parte interna, se le abre con la gubia un pequeño canal que sirve para acoplar la *’caña’ al tudel. Se enfrentan una *’pala’ con otra para advertir que se han acoplado correctamente y no hay fugas laterales de aire17, hecho imprescindible para que suene bien.

Se ha tocado la dulzaina principalmente en las Cinco Villas (Tauste), en la Sierra de Albarracín (Terriente, Tramacastilla…) y en el Bajo Aragón (Alcañiz, Las Parras de Castellote, Santolea…).

Sin embargo, la moderna tecnología permite que este proceso, que hasta hace escasamente diez años era un método totalmente artesanal, se haya con-vertido en una producción prácticamente en serie, elaborando lengüetas además de para dulzainas para otros instrumentos musicales de viento tales como el cla-rinete, el saxo alto, el saxo tenor y el saxo varítono, siendo Monexport Aragón, S.A., de Quinto de Ebro, una sucursal de la gran fábrica existente en Figueras (Gerona), donde se llevan a cabo todos estos trabajos de refinamiento.

Para ello, en Quinto de Ebro, Francisco Subías Albar, selecciona cañas de tres años (*’tresañadas’ o *’alifas’), de unos 24-26 mm. de diámetro, utilizando exclu-sivamente los cuatro o cinco *’cañutos’ de la parte baja de una caña, consi-guiendo de cada uno seis lengüetas, con un grosor de 4 mm.

También Marcial Comín, en Grisén, antes de cerrar su empresa en 1976, enviaba cañas de estas características a Palamós para elaborar igualmente len-güetas que, a su vez, se exportaban a Alemania.

Para llevar a cabo este trabajo cuentan con un recinto en el que existe una maquinaria que corta las cañas en *’cañutos’ gracias a una serradora que clasifi-ca esos *’clasifi-cañutos’ separándolos de la rodaja del nudo que es conducida a otro depósito distinto. Desde aquí pasan a unas calibradoras donde dos obreras selec-cionan los grosores del *’cañuto’ en sí y el de su pared. Los *’cañutos’ con un grosor de entre 24 a 26 mm. de diámetro servirán para elaborar las lengüetas del clarinete. Las que pasan de estas medidas se emplean para hacer las de los saxos. La longitud total de estas piezas suele ser de 10 cm. Esta fábrica que trabaja en colaboración con la de Figueras, vende toda su producción a la Casa Vandoren y a la Casa Rico, dos de las firmas más importantes del mundo en instrumentos musicales de viento [Francisco Subías Albar. Quinto de Ebro, 18 de abril de 1988].

17Blas COSCOLLAR SANTALIESTRA. El libro de la gaita aragonesa. Método y Repertorio.

Referencias

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