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• Introducción ...1
• ¿Cuál es la causa de la hipertensión arterial? ...3
• Causas de hipertensión arterial (hipertensión secundaria) ...3
• ¿Cuándo consultar y con qué frecuencia chequear la presión arterial? ...6
• ¿Además de la toma de la presión arterial qué otros exámenes son necesarios? ...6
• ¿Qué son la hipertensión de bata blanca y la hipertensión enmascarada? ...6
• ¿Qué complicaciones conlleva la hipertensión arterial? ...7
• Tratamiento ... 9
• Cuidados generales ...10
El término hipertensión arterial significa aumento o elevación de la presión de la sangre en el interior de las arterias, los vasos que llevan la sangre oxigenada desde el corazón a todo el organismo (Figura 1).
IntroduccIón
Hay dos sinónimos que son: tensión, que hace alusión a la fuerza de las paredes de las arterias y presión que es la fuerza que ejerce la sangre, impulsada por la contracción del músculo del corazón, sobre las paredes. Para los propósitos prácticos presión y tensión son lo mismo.
La tensión arterial es vital, hay que mantener un cierto nivel para sobrevivir. Por otra parte, la elevación de la tensión arterial o hipertensión (“tensión alta”) es nociva para la salud y puede tener consecuencias graves como daño renal, falla cardiaca, infarto del corazón o del cerebro y trastorno de la visión (Figura 2).
La presión sanguínea la determina la cantidad de sangre que bombea el corazón y el nivel de resistencia al flujo sanguíneo que ejerzan las arterias. De ese modo, entre mayor sea el volumen de sangre que el corazón bombee y entre más estrechas las arterias, más elevada será la presión de la sangre.
La hipertensión arterial usualmente no produce síntomas, excepto en los casos severos o avanzados. Como es causa potencial de problemas serios e inclusive fatales, se le ha denominado el “asesino silencioso”.
estilo de vida dirigidos a una mejor alimentación y ejercicio frecuente.
El común de las personas cree que los dolores de cabeza, los mareos y la hemorragia nasal (epistaxis) son debidos a hipertensión arterial y aunque estos síntomas pueden ocurrir en etapas tempranas, es más común que se presenten en casos avanzados. Sin embargo, hay que enfatizar que la mayoría de los hipertensos no presentan síntomas. De allí la importancia de controlar la tensión arterial mínimo dos veces al año.
Eventualmente, casi todos los humanos desarrollan tensión arterial. Si al llegar a 55 años de edad la persona no es hipertensa, tiene 90% de probabilidad de desarrollarla en algún momento. Dicho lo anterior y para tranquilizar, hay que agregar que la hipertensión es muy fácil de detectar y fácil de controlar, si se consulta al médico y se siguen las instrucciones, principalmente cambios en el
Hipertensión Arterial
Tabla 1. Clasificación de hipertensión arterial en adultos, según el
Séptimo Comité Conjunto.
< 80 mm Hg 80-89 mm Hg 90-99 mm Hg > 99 mm Hg Normal Prehipertensión Hipertensión estadío 1 Hipertensión estadío 2 <120 mm Hg 120-139 mm Hg 140-159 mm Hg >159 mm Hg Tensión arterial
sistólica Tensión arterial diastólica
Propuesta de Clasificación de Hipertensión Arterial Al menos 90% de los casos de hipertensión
arterial son de causa desconocida, es decir, corresponden a lo que se llama hipertensión arterial esencial, primaria o idiopática, términos que significan lo mismo: causa desconocida. La hipertensión arterial se desarrolla de manera gradual y tiende a empeorar con el tiempo.
La presión arterial tiene dos valores que se colocan como numerador y denominador: la cifra “arriba”, conocida como sistólica, la determina el impulso del corazón (sístole=contracción del corazón) y la cifra “abajo”, conocida como diastólica, es la que ocurre entre una y otra contracción del corazón y la determina la elasticidad o presión de las arterias. La presión arterial normal ideal es de 115/75 mm Hg (=milímetros de mercurio). Los europeos aceptan como normal hasta 130/80 pero los americanos piensan que sobre 120/80 ya se empieza a hablar de “pre-hipertensión”, un término que alarma. En esas personas se deben enfatizar los cambios en el estilo de vida (ejercicio físico; moderación en el consumo de alcohol; no fumar; controlar el consumo de sal y mantener el peso en el nivel ideal) por la probabilidad que tienen de ser hipertensos en un futuro.
Cifras más altas que las mencionadas hacen el diagnóstico de hipertensión (tabla 1).
causas de hipertensión
arterial (hipertensión
secundaria)
En 5% a 10% de los casos de hipertensión hay una enfermedad responsable de producir el aumento en las cifras de tensión arterial; en esos casos se habla de hipertensión secundaria.
Las principales causas de hipertensión arterial secundaria son:
• Nefropatía diabética (lesión o daño renal debido a diabetes). La diabetes afecta el sistema de filtración de la sangre, que remueve los productos de desecho y los elimina por la orina. Son millones de pequeños vasos que se deterioran por la diabetes. La falla renal se acompaña de hipertensión.
tabla 1. Percentil 95 de presión arterial por edad, entre el percentil 50 y 75 de altura, en niños y adolescentes.
• Enfermedad renal glomerular. Es otro tipo de daño de los filtros renales o glomérulos que también conduce a falla del riñón e hipertensión arterial.
• Otras enfermedades renales como hidronefrosis (dilatación del riñón por la orina) y riñón poliquístico.
• Hipertensión por estrechez de las arterias renales (hipertensión renovascular). Bien por estrechez debida a aterosclerosis o a un defecto congénito en las paredes musculares de las arterias que suplen el riñón, las arterias no permiten una adecuada nutrición del riñón lo cual determina hipertensión.
• Enfermedades del aparato endocrino u hormonal: enfermedad de Cushing o exceso de cortisona; aldosteronismo; feocromocitoma; exceso o deficiencia de las hormonas de la tiroides; exceso de hormonas de la paratiroides.
• Coartación de la aorta. Un defecto congénito que consiste en un área de estrechez de la aorta, la arteria principal del cuerpo.
Factores de riesgo y factores
contribuyentes a hipertensión arterial
La hipertensión arterial tiene muchos factores de riesgo, algunos controlables y modificables y otros, no.
No modificables
• edad. La tensión arterial aumenta con el paso de los años. En los hombres la hipertensión es más frecuente. En las mujeres la tendencia se observa en la menopausia.
• raza. Los individuos de raza negra son más proclives a hipertensión arterial, que ocurre a edad más temprana, es más difícil de tratar (por ejemplo, no responden bien a los betabloqueadores y los llamados IECAs) y tienen mayor probabilidad de infartos cardiacos y cerebrales.
• historia familiar. Es un factor importante, debido a que existen factores genéticos que determinan que una persona termine haciéndose hipertensa.
Modificables
• obesidad o sobrepeso. Entre más alto el índice de masa corporal (una manera de expresar el peso en relación con la estatura), mayor la probabilidad de presentar elevación de la tensión arterial.
Hipertensión Arterial
regularmente baja la frecuencia del corazón y, al tiempo, controla mejor su peso.
• Cigarrillo. Los tóxicos del tabaco dañan la capa interna de las arterias (endotelio) que juegan un papel determinante en el control de la tensión arterial. El daño de las arterias (aterosclerosis) las estrecha y endurece, contribuyendo a la hipertensión.
• Consumo de sal. Hay personas cuya tensión arterial es sensible al sodio contenido en la sal (la sal común está compuesta de cloruro de sodio). En general, el exceso de sal en la dieta favorece el desarrollo de hipertensión arterial.
• Consumo de potasio. El potasio “equilibra” el sodio y ayuda a que éste último salga del interior de las células. Si no se consume una cantidad adecuada de potasio, se acumula más sodio en las células.
• Alcohol. El exceso de alcohol es un factor que eleva la presión arterial y a largo plazo, es nocivo para el corazón, así como para muchos otros órganos.
• estrés. No hay que confundir exceso de tensión emocional con aumento de la tensión arterial; pero el estrés en grado alto termina elevando la tensión arterial, de manera transitoria pero dramática. El problema constituye un círculo vicioso porque el individuo “nervioso” o estresado, ansioso
o deprimido-ansioso, tiende a recurrir a la botella y/o al cigarrillo para “calmarse”, agravando el problema de la tensión arterial.
otros
• Apnea del sueño. La apnea obstructiva del sueño, una condición asociada a estrechez de las vías respiratorias que se “cierran” a intervalos durante el sueño, y que es característico de las personas “roncadoras”, se asocia a hipertensión arterial y a obesidad. • Preeclampsia y embarazo. Hay un tipo
de hipertensión asociado al embarazo. La preclampsia es una enfermedad que se presenta en algunos casos durante los últimos meses del embarazo y que también tiene un componente de hipertensión. El médico debe diferenciar si se trata de una mujer que ya era hipertensa antes del embarazo o, si desarrolló la hipertensión durante la preñez. • Medicamentos. Varios medicamentos
como analgésicos (naproxeno, ibuprofeno), descongestionantes nasales y las píldoras anticonceptivas y ciertos productos herbales como ginseng y la hierba de San Juan, pueden elevar la presión arterial.
¿cuándo consultar y con
qué frecuencia chequear la
presión arterial?
Como en el caso del colesterol, es conveniente hacer un control de la presión arterial en la niñez, en la adolescencia y desde el inicio de la vida adulta. Si la presión es normal y no hay ninguna enfermedad, cada dos años es suficiente.
Si los niveles están en el rango de pre-hipertensión (120-139/80-89 mmHg), el médico recomendará controles más frecuentes. Si el paciente es hipertenso se recomiendan controles cada 3 meses hasta el control de la tensión arterial, luego las consultas pueden ser cada 6 meses.
¿además de la toma de la
presión arterial qué otros
exámenes son necesarios?
La determinación de la presión arterial es algo muy sencillo y conocido por todos. El médico o sus colaboradores emplean el esfigmomanómetro, aunque hay modelos automatizados y digitales para uso en casa.
Usualmente una determinación no es suficiente. En general, es mejor que el médico haga una toma, ordene reposo en un cuarto tranquilo, con música de fondo y luz baja. Se repite la toma a intervalos de 5 minutos. En muchos casos, se aconseja hacer varias determinaciones en casa.
Se debe recordar que si usted llega al consultorio caminando o después de hacer cualquier otro ejercicio, ANTES de que le tomen la tensión es importante un reposo de 15 minutos para que las cifras no salgan alteradas.
Si la presión arterial excede los límites de normalidad el médico solicitará un electrocardiograma para analizar el estado funcional eléctrico del corazón (por ejemplo, si hay sobrecarga del ventrículo izquierdo). También, un examen de orina y pruebas de sangre como colesterol, glicemia (azúcar en sangre), sodio y potasio en sangre y función renal (que se evalúa a través de la creatinina).
Como parte del examen físico el médico mirará el fondo del ojo para “ver” si hay cambios en las pequeñas arterias, resultado de la hipertensión. Usualmente, eso es todo para iniciar tratamiento con medicamentos si en concepto del profesional son necesarios, además de las modificaciones en el estilo de vida que mencionamos atrás.
Como los médicos usualmente visten bata blanca, cuando el paciente tiene cifras altas de tensión arterial en el consultorio y no en la casa se dice que tiene “hipertensión de bata blanca”.
Hipertensión Arterial
que la hipertensión de bata blanca puede ser señal de hipertensión a largo plazo y que por tanto debe controlarse.
Por el contrario, si el paciente tiene cifras de tensión altas en casa y no en el consultorio se habla de hipertensión enmascarada que requiere atención médica.
De manera ideal pero no siempre práctica, la tensión arterial debe medirse en el consultorio y en el hogar.
¿Qué complicaciones
conlleva la hipertensión
arterial?
Hay varios órganos del cuerpo que reciben más directamente el impacto de la elevación de la tensión arterial.
Las arterias alteradas por aterosclerosis (depósitos de colesterol en las paredes) no sólo contribuyen a la hipertensión, sino que también se alteran o empeoran a causa de esta.
Las arterias ateroscleróticas son causa directa de infartos del corazón (infarto del miocardio) y del cerebro (ataque cerebral o apoplejía). La aterosclerosis puede llevar a la formación de aneurismas que son sacos como las bolsas que aparecen en los neumáticos.
La hipertensión sobrecarga el lado izquierdo (ventrículo izquierdo) del corazón. En una fase inicial, el corazón responde con crecimiento del
músculo (hipertrofia ventricular) pero llega un momento en que se agota y sobreviene la falla o insuficiencia cardiaca (del corazón).
Las arterias que nutren el cerebro pueden estallarse como resultado de la hipertensión arterial; la ruptura produce hemorragia cerebral y muerte de un área (otro tipo de ataque cerebral).
Las pequeñas arterias del interior del riñón se debilitan y estrechan como consecuencia de la hipertensión arterial. Los cambios arteriales son la causa de la falla renal o insuficiencia de los riñones. El individuo con hipertensión tiene cambios de las pequeñas arterias cerebrales y, como se mencionó, puede sufrir de infartos o muertes cerebrales grandes o pequeñitas.
De todos modos, la suma de factores y la misma hipertensión arterial aceleran el proceso de deterioro mental o cognitivo que pueden llegar a demencia, fenómenos más frecuentes en el hipertenso que en quien no lo es.
Hay una serie de fenómenos que se observan asociados y que se conocen con el término de síndrome metabólico. El síndrome metabólico incluye: hipertensión arterial; obesidad; diabetes mellitus o pre-diabetes; resistencia a la insulina; elevación de los triglicéridos en la sangre y niveles bajos del colesterol “bueno” o HDL.
tratamIento
El tratamiento de la hipertensión arterial es integral y debe orientarse a corregir problemas y factores que agravan o contribuyen como obesidad, cigarrillo, alcohol, dieta inapropiada, sedentarismo, elevación del colesterol “malo” o LDL y diabetes. En relación con el nivel de la tensión arterial la cifra objetivo debe estar por debajo de 140/90 mmHg y de manera ideal 130/80 mmHg, sobre todo si la persona tiene diabetes o enfermedad renal crónica. Usualmente el médico inicia el tratamiento con medicamentos con un agente y observa la respuesta. Si no es adecuada, agrega un segundo agente. Es cuestión de ensayo y error pero es fundamental que el paciente sea muy fiel en la toma del o de los medicamentos porque la aparente falla puede deberse a que no hay fidelidad o adherencia al tratamiento.
Los medicamentos empleados en el tratamiento son numerosos, afortunadamente, e incluyen productos eficaces, muchos genéricos y económicos y otros, de uso selectivo, más recientes y costosos.
Los diuréticos tiazídicos son medicamentos de muchos años de uso, que ayudan a la eliminación de sodio, disminuyendo el volumen de la sangre. Muchos médicos inician el tratamiento con diuréticos pero otros prefieren una opción diferente. Los betabloqueadores toman su nombre de la acción de bloquear los receptores beta del sistema
del corazón y hacen que el pulso o frecuencia cardiaca sea más lento. Hay preparados de acción prolongada que requieren una sola toma al día. Los betabloqueadores son menos eficaces en los negros, excepto si se combinan con diuréticos. Los Iecas (sigla de inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina) actúan bloqueando o inhibiendo una enzima necesaria para la transformación de una sustancia precursora de la angiotensina, una hormona que interviene en la tensión arterial a nivel de las arterias. Al inhibir la enzima las arterias se relajan y la presión disminuye.
Los IECAs tampoco funcionan bien en los individuos de raza negra, excepto si se combinan con diuréticos.
Los IECAs tienen una indicación especial cuando el paciente tiene problemas cardiacos o renales. Bloqueadores del receptor de la angiotensina II. Están relacionados con los IECAs, sólo que actúan no sobre la enzima formadora sino sobre los receptores de la angiotensina en la pared de la arteria. Son útiles en los pacientes con problemas cardiacos como enfermedad coronaria o falla del corazón y en casos de falla renal.
Hipertensión Arterial
una acción antagonista el calcio las arterias se relajan y la presión baja.
Los calcioantagonistas son la primera opción para muchos médicos y funcionan mejor en los negros que los betabloqueadores y los IECAs solos. Un mensaje de alerta: no mezclar los calcioantagonistas con jugo de toronja (grapefruit) porque el jugo eleva el nivel del medicamento y puede ser peligroso.
Hay otros medicamentos para la hipertensión de uso menos frecuente y en general si los mencionados no alcanzan el objetivo buscado o en ciertas emergencias. Este grupo incluye los alfa bloqueadores y los bloqueadores alfa-beta que actúan frenando ciertos impulsos nerviosos sobre las arterias. Hay otros agentes que actúan a nivel central, es decir, cerebral y otros más que son vasodilatadores.
cuidados generales
Aunque seamos reiterativos hay que insistir que el paciente hipertenso debe asumir una dieta sana. Quizás la más incluyente es la dieta conocida por la sigla DASH que enfatiza el consumo de frutas, vegetales, granos enteros y productos lácteos bajos en grasa. Una dieta, similar, también recomendada, es la llamada dieta del Mediterráneo.
Es importante limitar el consumo de sodio a 2.4 gms al día e incrementar el consumo de potasio (bananos, jugos de frutas) y restringir la ingestión de grasas totales y de grasas saturadas.
Disminuir de peso, ya que unos pocos kilos pueden hacer la diferencia entre hipertensión y tensión normal o hipertensión moderada y manejable. El ejercicio físico puede hacer maravillas en relación con la presión arterial, además de contribuir al bienestar y a un control más fácil de la hipertensión. Se recomienda al menos 30 minutos de ejercicio (caminar, trotar, nadar), cinco veces a la semana o mejor diariamente.
Todos y más los hipertensos no deben fumar y si se bebe que sea con moderación (una bebida al día las mujeres y máximo dos los hombres).
Es importante aprender a manejar el estrés; a veces es necesario o conveniente recurrir a meditación, yoga o tai chi. Una buena actitud mental ayuda mucho, así como los ejercicios respiratorios (respiración profunda).