CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO
En este capítulo se realizó una descripción detallada de cada variable, dimensión e indicador correspondiente por autores calificados en cada uno de los aspectos tratados; con la finalidad de proporcionar un sustento teórico documental a la investigación; posteriormente estas referencias podrán ser consultadas para analizar los resultados de la misma investigación. Luego se describirá el sistema de variables; el cual le facilitará la operacionalización al estudio.
1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACION
Para efecto de este trabajo se consideraron tesis de maestría, doctorales y artículos arbitrados que se encontraron en el ámbito nacional e internacional, con ello se desea informar sobre lo escrito e indagado con anterioridad a la presente investigación y se presentan en orden cronológico desde sus publicaciones.
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Por su parte Peña (2014) en su investigación denominada “Estrategias de afrontamiento del estrés y calidad de vida laboral en el sector de seguridad privada”. Trabajo de Grado MSc. en Gerencia de Recursos Humanos.
Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín. Refiere que el personal administrativo de las empresas de seguridad privada enfrenta cotidianamente situaciones estresantes que posiblemente se relacionan con su percepción de la calidad de vida en el trabajo.
Es por ello que se planteó como objetivo determinar la relación entre las estrategias de afrontamiento del estrés y la calidad de vida laboral en el sector de servicios de seguridad privada, utilizando como sustento teórico Lazarus y Folkman (1986), Carver, Scheier y Weintraub (1989) para la variable estrategias de afrontamiento del estrés y Lares (1999) y González (2009) para la variable calidad de vida laboral.
Metodológicamente, el tipo de investigación es descriptiva y correlacional, con un diseño no experimental, transeccional de campo, la población está conformada por 46 empleados administrativos de empresas de seguridad privada. La técnica de recolección de datos utilizada fue el cuestionario empleando el instrumento COPE de Carver, Scheier y Weintraub (1989) para medir estrategias de afrontamiento del estrés y el CAVIL de González (2009) para medir calidad de vida laboral.
Los resultados revelaron que las estrategias de afrontamiento del estrés presentes en la población son: la planificación y el afrontamiento activo, en
cuanto a las centradas en el problema, y el afrontamiento religioso y la reinterpretación positiva, en cuanto a las centradas en la emoción, la calidad de vida laboral subjetiva y objetiva poseen un nivel medio alto y la correlación entre las estrategias de afrontamiento del estrés y calidad de vida laboral no resultó estadísticamente significativa.
En cuanto al aporte logrado posterior a la revisión del antecedente se tiene que las consideraciones de carácter metodológico dispuestas por el estudio, brindan una orientación específica para la construcción del instrumento destinado a la recolección de datos, razón por la cual se dispondrá de éste como un medio de referencia para el desarrollo del recurso que permitirá el conocimiento del comportamiento de las variables de investigación.
En el caso de Paz (2014), su trabajo titulado “Competencias culturales.
Factor para la promoción de calidad de vida laboral en Hospitales de la Sub- Región Guajira”. Trabajo de Grado MSc. en Gerencia de Recursos Humanos.
Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín. Este estudio surge a partir de la inquietud del investigador como miembro de la sub región Guajira ha observado conflictos entre los trabajadores del sector salud en dicha zona y que forman parte de la comunidad, originados algunos de estos por falta de entendimiento, y aceptación.
Tales situaciones son producto del choque cultural y un débil desarrollo de las competencias culturales que le permitan lograr una calidad de vida laboral y humana. El propósito del presente estudio fue comprender como se
desarrollan las competencias culturales desde una perspectiva individual de sus actores directos, vividas y narradas por éstos para la calidad de vida laboral en el personal asistencial de los hospitales de la Sub- Región Guajira.
Se caracterizó como una investigación descriptiva e interpretativa con un enfoque cualitativo por el método de reducción y análisis de la información que, desde la convivencia de la investigadora en el entorno de los informantes, fue desarrollado utilizando métodos etnográficos y fenomenológicos soportadas por Alvarez - Gayaoo (2009). La población constituida como actores claves e informantes se conformó 04 especialistas en cultura que hacen vida en los municipios de la sub-región, 03 gerentes del departamento de recursos humanos, 15 profesionales en enfermería, 03 Médicos rurales para un total de 25 sujetos entre personal adscritos a las instituciones objeto de estudio.
El método está basado en la observación y análisis, la información se obtuvo recurriendo a la técnica de las entrevistas en profundidad de siete preguntas abiertas y de opinión en función a las temáticas. Para comprender como promueven las competencias culturales la calidad de vida laboral. Cómo reflexión final la investigadora infiere que la competencia cultural es un factor que potencializa las capacidades del entorno. Los aportes relacionados con la revisión este estudio, están centrados con elementos destinados al conocimiento de la percepción de la calidad de vida, razón por la cual
contribuyó a la conformación del marco teórico del estudio.
De igual manera, Márquez (2014), en su trabajo denominado “Motivación y calidad de vida laboral en Instituciones Públicas Binacionales de salud”.
Trabajo de Grado MSc. en Gerencia de Recursos Humanos. Universidad Dr.
Rafael Belloso Chacín. El estudio se encontró inmerso en la línea matricial:
Gerencia de las organizaciones; línea potencial: Gerencia de procesos humanos, área operativa: Comportamiento humano en las organizaciones, abarcando el estudio de las variables: motivación y calidad de vida laboral en instituciones públicas de salud.
Metodológicamente, se enmarcó dentro de la postura epistemológica del paradigma cuantitativo, de tipo aplicada, descriptiva, cuantitativa, correlacional, con un diseño no experimental, transeccional - descriptivo, tomándose como unas unidades de información 88 sujetos, teniendo que solo 44 empleados del área administrativa (28 del Hospital Nuestra Señora de los Remedios, y 16 del Servicio Autónomo Hospital Universitario de Maracaibo), fueron los que respondieron efectivamente al instrumento de recolección diseñado.
Como instrumentos de recolección se utilizaron dos cuestionarios: (1) diseñado para medir la variable: Motivación (51 ítems); y el (2) para conocer:
Calidad de vida laboral (49 ítems), ambos diseñados con una escala de respuestas múltiples de tipo Likert conformada por cinco (5) opciones de respuesta desde totalmente de acuerdo (TDA), hasta totalmente en
desacuerdo (TED), con una ponderación del cinco al uno.
Para la validación de contenido se procedió a consultar a diez de expertos en el área de contenido y metodológica. Para realizar el estudio de la confiabilidad, por medio del coeficiente de Cronbach, dando como resultado para la variable Motivación, rtt= 0,92; y para conocer la variable: Calidad de vida laboral; rtt =0,94, demostrándose una alta confiabilidad en ambos instrumentos aplicados. Para los resultados se utilizó el programa estadístico SPSS.
En cuanto al resultado obtenido en la investigación, se llegó a la conclusión que se hace necesario el empleo de estrategias para motivar a los empleados, para que, de esta manera, mejore la calidad de vida laboral, con el propósito de estimular el desarrollo de actividades creativas, de mejoramiento del ámbito profesional y laboral del sector salud que fomenten una calidad de servicio acorde.
En cuanto al aporte logrado a partir de la revisión este antecedente, se tiene que en el mismo permitirá la confrontación de los resultados de acuerdo a la realidad identificada para la variable calidad de vida laboral, la cual se encuentra presente en ambos estudios y además conjuga los mismos espacios y población para su ejecución.
Torres (2015) en su trabajo de investigación titulado “Factores ergonómicos y calidad de vida laboral en Hospitales de la Guajira, Colombo Venezolano”.
Trabajo de Grado MSc. en Gerencia de Recursos Humanos. Universidad Dr.
Rafael Belloso Chacín. La investigación tuvo como propósito principal determinar la relación entre Factores Ergonómicos y Calidad de Vida laboral en hospitales de la Guajira Colombo venezolanos, fundamentado en los autores, llaneza (2009), Márquez (2014), Cortez (2007), Díaz (2009), Lares (2008), entre otros.
Metodológicamente el presente trabajo fue tipificado como un estudio correlacional, con un diseño descriptivo transeccional; la misma contó con una población de 23 trabajadores que laboran en la parte Administrativa de los Hospitales. Como instrumento de recolección de datos se utilizaron dos cuestionarios, uno para la variable Factores ergonómicos que se estructuró mediante veinte un (21) Ítems cuyas respuestas fueron de tipo dicotómico, el segundo cuestionario para la variable Calidad de vida laboral, la cual, estuvo dadas por diversas alternativas de respuestas, sometiendo al mismo a la revisión por parte de seis (10) expertos en el área.
La validación fue aplicada a doces personas con característica parecidas a la población objeto de estudio. El resultado del coeficiente Kuder Richardson obtenido para el instrumento de factores ergonómicos fue de Kr= 0.92, lo que indico que el instrumento fue confiable. Asimismo, el resultado del coeficiente estadístico de Alfa Crombach, obtenido para el instrumento de calidad de vida laboral fue de rtt= 0.85 lo que indicó que el instrumento fue confiable.
Los resultados se analizaron mediante la estadística descriptiva, con frecuencia absoluta y relativa y se utilizaron baremo en la construcción de los
mismos. Los resultados arrojados permitieron observar que existe poca relación entre la variable factores ergonómicos y calidad de laboral por parte del personal administrativo observándose una correlación de 0.397 según el método de correlación Biserial de Pearson, cuyo resultado indica una correlación positiva débil entre las variables en estudio.
En cuanto al aporte logrado por la revisión del estudio, se tiene que por tratarse de un estudio correlacional en el cual se involucra la variable calidad de vida laboral, establece un importante referente sus resultados los cuales permitirán ser contrastados con los obtenidos en la presente investigación estableciendo esta forma comparativos de utilidad.
2. BASES TEÓRICAS
Las bases teóricas es una parte fundamental en el desarrollo de una investigación ya que permite consultar y obtener bibliografía, así como, otras fuentes de información útiles que se dirigen a conceptualizar los aspectos referidos a las variables objeto de estudio las cuales son autoestima y calidad de vida laboral en los empleados de las áreas administrativas en instituciones públicas de salud.
2.1 AUTOESTIMA
Al considerar la variable de estudio denominado autoestima, se establece que la misma está relacionada con el sentimiento valorativo, de la manera de
ser, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran la personalidad. Esta se aprende, cambia y se puede mejorar. Es a partir de los 5 a 6 años cuando se comienza a formar un concepto de como ven los mayores (padres, maestros, compañeros, amigos) a cada persona y las experiencias que se van adquiriendo.
En efecto, según como se encuentre la autoestima, esta es responsable de muchos fracasos y éxitos, ya que una autoestima adecuada, vincula a un concepto positivo de si mismo, potenciara la capacidad de las personas para desarrollar sus habilidades y aumentara el nivel de seguridad personal, mientras que una autoestima baja enfocara a la persona hacia la derrota y el fracaso. En líneas generales es un aspecto fundamental dentro de la perspectiva que plantea el presente estudio el cual asume esta variable.
Antes de entrar en consideración, la palabra estima es una extravagante que expresa que alguien o algo son importantes o que se da valor a esa persona o cosa. Y auto significa, uno mismo; así que al unir ambas palabras y será más fácil entender que es la autoestima. Se refiere a cuanto se valora a si mismo y lo importante es la consideración de la persona. Hace referencia a como se ve así mismo y como se siente por sus logros.
Dentro de este marco, Gael (2010), señala que la autoestima básicamente es un estado mental; es un sentimiento de valoración y aceptación de la propia manera de ser que se desarrolla desde la infancia, a partir de las experiencias del niño y de si interacción con los demás, por lo que probablemente es evolutiva.
Para este autor la autoestima es suma de confianza, respeto por si mismo, auto concepto personal, aceptación de si mismo, sentimiento de agrado por si mismo, solidez contra los ataques del medio, manejo adecuado de la critica, forma auto evaluarse ante acontecimientos favorables, sin dejar de poner los pies sobre la tierra y perder la sencillez, comparándose solo con la propia realización, aceptando los errores sin criticarse y hacerse daño, con la finalidad de ser mejor, igualmente manejo de fallas y limitaciones.
En el mismo orden de ideas, la autoestima no es creer que se es superior a los demás por alguna razón o virtud que se tiene, algo que se consigue de un día para otro y en todas circunstancias, explicación para todos los males de una personas, inflar el ego irracional, hablando mucho de si mismos, depender de tener algo para sentir que se tiene valor (joyas, títulos, propiedades, un titulo en una organización, novio, hijos, amigos), Compararse favorablemente con otros, culto a la personalidad, perfeccionismo.
La autoestima según Rodríguez (2010), es la conciencia de una persona de su propio valor, el punto mas alto de lo que se es y de las responsabilidades, con determinados aspectos buenos y otros mejorables, igualmente la sensación gratificante de querer y aceptarse como es la persona y hacia las relaciones personales. Es el espejo real de cada ser human o, el cual enseña como somos, que habilidades o limitaciones se poseen, a través de las experiencias y expectativas.
Partiendo de los supuestos anteriores, la autoestima tiene dos componentes, un sentimiento de capacidad personal y un sentimiento de vario personal. En otras palabras, la autoestima es la suma de la confianza y el respeto por uno mismo. Refleja el juicio implícito que cada uno hace de su habilidad para enfrentar los desafíos de la vida (para comprender y superar los problemas) y de su derecho a ser feliz (respetar y defender sus intereses y necesidades) En relación, tener una alta autoestima es sentirse confiadamente apto para la vida, es decir, capaz y valioso, en el sentido que acabo de indicar. Tener una autoestima baja es sentirse inútil para la vida; errado, no con respecto a tal o cual asunto, sino equivocado como persona, tener un término medio de autoestima es fluctuar entre sentirse apto e inútil, acertado y equivocado como persona, y manifestar estas incoherencias en la conducta, reforzando, así, la inseguridad.
Idealmente, todo el mundo debería disfrutar de un alto nivel de autoestima, experimentando tanto una fe intelectual en si mismo como una fuerte sensación de que la persona merece ser feliz por desgracia, sin embargo, hay muchas gentes a la que esto no le ocurre. Numerosas personas padecen sentimientos de inutilidad, inseguridad, dudas sobre si mismas, culpa y miedo a participar plenamente en la vida, una vaga sensación de que lo que soy no es suficiente. No siempre estos sentimientos se reconocen y admiten con facilidad, pero ahí están.
Según Branden (2010), la autoestima no está definida por ningún aspecto
que no esté determinado por la voluntad de la persona, depende completamente de la racionalidad de esta, su honestidad e integridad, operaciones de la mente consientes y afirma que la autoestima es únicamente positiva.
A juicio del citado autor existe una relación continua entre la autoestima y las acciones que se realizan, cada vez que se ejecuta una acción existe una retroalimentación entre ellas. Es una de las maneras de cómo se define el nivel de autoestima. Esta se encuentra sujeto a los comportamientos de la persona y a su vez los comportamientos están dados por él mismo, de esta manera si la persona confía en ella y tiene seguridad en su criterio, es más probable que se comporte como tal.
Con un nivel alto será más probable que se esfuerce más ante las dificultades, de lo contrario lo más probable es que la persona renuncie a enfrentarse a las dificultades. Por ello el estudio de la variable es fundamental para los efectos que competen a los recursos humanos, por lo tanto, será de interés esta condición de la autoestima.
Según Branden (2010), la autoestima tiene dos componentes relacionados:
La eficacia personal: es la confianza de la inteligencia propia y de otras funciones cognitivas, confianza en la imaginación entendimiento y discernimiento para poder tomar decisiones. El respeto a uno mismo: es tener una actitud positiva en cuanto a la vida y la capacidad de poder ser
feliz, en otras palabras, es la valía personal.
Según el criterio de los autores González y López, (2011), la autoestima es una estructura cognitiva de experiencia evaluativa real e ideal que el individuo hace de sí mismo, condicionada socialmente en su formación y expresión, lo cual implica una evaluación interna y externa del yo. Interna en cuanto al valor que le atribuimos a nuestro yo y externa se refiere al valor que creemos que otros nos dan”
Del mismo modo, Beauregard y Bouffard (2010), definen la autoestima como una representación de tipo afectivo que se hacen las personas sobre sí mismas, una evaluación con respecto a las cualidades y habilidades individuales de cada uno. Así como, poder recordar las imágenes o representaciones de sí mismo de manera agradable para utilizarlas en distintas situaciones y con ello poder enfrentar problemas o desafíos superándolos de manera sencilla, lo cual constituye un elemento fundamental para el individuo en su circunstancia social.
Al contrastar los autores Gael (2010), Branden (2010), Rodríguez (2010), González y López, (2011), Beauregard y Bouffard (2010), se coinciden en afirmar que la autoestima es la valoración que se hace sobre la valía que cada persona tiene y que esta basada en todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias sobre si mismo, la cual se ha ido recogiendo durante toda la vida.
Según una persona va creciendo, va desarrollando una serie de normas o
fórmulas que le ayudan a dar sentido así mismo, al mundo a la que lo rodea.
Esta formulas determinan como va a clasificar lo que la persona percibe y observa y con el paso del tiempo y por el aprendizaje, acaba asociado casi automáticamente ciertas situaciones a unas características concretas. A juicio de la investigadora, la autoestima es un elemento clave para la comprensión de las realidades que se presentan para el caso de los empleados del área administrativa en instituciones públicas de salud, por lo tanto, se hace de importancia conocer los elementos que la conforman, razón por la cual se detalla a continuación este aspecto.
2.1.1 ELEMENTOS DEL AUTOESTIMA
Dentro del estudio que plantea esta investigación, los elementos del autoestima han sido considerados como una dimensión de importancia, ya que de esta forma se permitirá el reconocimiento de aquellos aspectos que inciden o interactúan en la concreción de la autoestima, por tal motivo se plantea una serie de autores para discernir este aspecto.
Comúnmente, la persona no sabe como hacer frente a errores, éxitos, retos y ciertas situaciones hostiles porque ante la posibilidad de fracaso opta por evitarlas, con lo que están impidiendo la posibilidad de aprender. Esto crea una especie de círculo vicioso, difícil de romper donde el miedo al fracaso, rechazo y a la sensación de incompetencia se convierte en escudo de defensa. La persona no adquiere los anticuerpos que vacunarían contra estas situaciones en el futuro, que como no afronta dichas situaciones, nunca
acaba de vacunarse contra ellas, y por lo tanto, nunca supera su temor.
En este orden de ideas, Roche (2010), señala que los elementos de la autoestima son recursos psicológicos; factores de protección que ayudan a preservar el bienestar físico, emocional y espiritual; es importante saber que estos no se tratan de una simple elección, más bien es un estado que se va construyendo desde el primer contacto con los padres en la familia hasta la sociedad con sus responsabilidades, creencias, valores e ideas de la realidad que se trasmiten a los sentidos y hacen que las personas lleguen a formar su propio concepto de lo que valen y lo que son.
Esta idea muestra la interacción de cinco elementos; personal, laboral, familiar, social, académico los cuales conforman la autoestima, donde se pone de manifiesto la relevancia de las relaciones de un individuo con otros, en las que en primer lugar se ve la posición de un individuo con otros, de la persona que toma como parámetro a los demás para contrastar su accionar y su rendimiento en las actividades. Como ejemplo se tiene el caso de los trabajadores que se sienten satisfechos cuando cumplen o rebasan una meta de trabajo más que el resto de sus compañeros; ya que alimenta su sentido de poder.
Asimismo, es influyente la valoración de los demás, que se refiere a a la manera en que los demás ven y catalogan a la persona, teniendo finalmente el modo en que el sujeto mismo se autoevalúa y hace un análisis mental que le da como respuesta su concepto propio de autoestima. Este autor considera que el ser humano para construir su concepto de autoestima debe
pasar por tres instancias: el yo físico, relativo a su cuerpo y necesidades; el yo psíquico, respecto a su manera de pensar, su espíritu y su emotividad y finalmente por el yo social, que le hace ver sus roles en la sociedad, donde uno de ellos es el de trabajador.
Cuando Roche (2010), menciona estos elementos interrelacionados pretende hacer énfasis en el hecho de que se necesitan todos los términos para lograr como resultado una base fundamental de la autoestima y que el estado de uno repercute en el otro ya sea positiva o negativamente, se trata de lograr un balance entre lo personal, social, laboral y académico el cual permitirá que las personas descubran sus potencialidades, y a la vez, valoren sus experiencias para encaminarse hacia una adecuada autoestima.
Tomando la referencia de Rodríguez (2010), conocer cada uno de los elementos de la autoestima permitirá sin duda, entender mejor su desarrollo y reconocer la importancia de ella en la vida cotidiana. Puesto que la autoestima, afecta a todo el comportamiento humano y recibe influencias determinantes desde la infancia hasta el último momento de la vida; es indispensable identificar sus elementos, para así, elaborar estrategias que lleven a fortalecerla y mantenerla en estado elevado.
Con esta, se busca abordar el núcleo de la autoestima y su influencia transcendente en el desarrollo personal; a partir de la identificación de los mismos, con el fin primordial de que se avance en la comprensión de ese que hasta hoy resultara tan desconocido: uno mismo.
Dentro de este orden de ideas, los hallazgos empíricos han revelado que la
diferenciación del yo, aumenta con la edad; las contradicciones y el conflicto interno, son menores al inicio de la adolescencia, alcanzan un punto máximo a la mitad de la etapa adolescente y al final a declinar. Durante la adolescencia media, los jóvenes desarrollan la capacidad de comparar, pero no de resolver, atributos contradictorios del yo; al final de la adolescencia aparece la capacidad de coordinar, resolver y normalizar los atributos contradictorios, y se reduce la experiencia del conflicto sobre el tipo de gente que la persona realmente quiere ser. Es aquí donde comienza aparecer la autoestima personal, laboral, familiar, social y académica.
De acuerdo con Gastón de Mézerville (2010) existen una serie de aspectos interrelacionados que componen la autoestima, a partir de esta concepción, presenta un modelo propio al que ha denominado proceso de la autoestima, en este, se considera a la autoestima según dos dimensiones complementarias, una actitudinal inferida integrada por tres componentes: la autoimagen, la autovaloración y la autoconfianza; y una dimensión conductual observable conformada por otros tres componentes: el autocontrol, la autoafirmación y la autorrealización, tal como lo plantea el autor.
A partir de los criterios de los autores Roche (2006) y Rodríguez (2010), Gastón de Mézerville (2010), los elementos que conforman la autoestima, permiten visualizar aquellos aspectos que, de manera amplia, hacen énfasis en esta valoración del individuo desde su propia perspectiva. En cuanto al criterio de la investigadora, los componentes de la autoestima, relacionan los
distintos escenarios en los cuales se configura la valoración particular del sujeto que, para el caso del presente estudio, sitúa al personal administrativo de las instituciones públicas de salud.
2.1.1.1 PERSONAL
La persona también realiza una construcción interna de si mismo según sus propias experiencias. Esta construcción va ser negativa o positiva según lo sean esas experiencias y el criterio de evaluación que se haga de ellas, es decir, va a estar en estrecha relación con decirse así mismo: “yo puedo”, “lo hice bien”,” merezco quererme”. Es como un premio hacia si mismo, que a su vez se va a convertir en la energía para hacer otras cosas bien hechas, de manera acertada.
Sobre la base de las ideas expuestas, Fox (2010), asegura que una buena autoestima es el motor que desencadenara asertividad en las funciones afectivas y sociales que va a permitir que se obtenga como resultado agrado, satisfacción, gusto y amor propio. A su vez, estas últimas sensaciones generan una retroalimentación que recaerá nuevamente sobre la construcción de la autoestima positiva que se ha generado, aumentando de esta manera su potencial también positivo.
A juicio Coopersmith (1990 citado por Valek 2011), la autoestima personal consiste en la evaluación que el individuo hace y habitualmente mantiene con respecto a si mismo en relación con su imagen corporal y cualidades
personales, considerando su capacidad, productividad, importancia y dignidad e implicando un juicio personal expresado en actitudes hacia sí mismo.
Para Aragón y Cortés (2011), la autoestima es uno de los elementos mas importantes que conforman las actitudes de las personas, y una actitud es un conjunto de creencias, opiniones, experiencias de vida y conocimientos (componente cognoscitivo), organizados más o menos duradera y establemente, que posee una carga afectiva a favor o en contra de un objeto definido (componente emocional/evaluativo), la cual guía al individuo, consistente y coherentemente, a tener conductas relacionadas con dicho objeto (componente conductual). Así, todas sus formas de actuar responden en una forma u otra a la forma en que el individuo se auto percibe y consecuentemente a los demás.
Para Tracy (2009), la autoestima personal, se puede definir como la forma en la que cada sujeto gusta de sí mismo, cuanto más esto sea posible entonces lograra su aceptación, por ello cuanto más se respeta como persona valida mayor es el nivel de autoestima que se genera, además el sentirse genuinamente un ser humano excelente, positivo y feliz, mayor será la posibilidad de realizarse como persona. Por ello, este elemento de la autoestima, es determinante en la energía, entusiasmo y automotivación del individuo.
Considerando los criterios de Fox (2010), Coopersmith (1990 citado por
Valek 2011), Aragón y Cortés (2011) y Tracy (2009) se establece la coincidencia de estos para con el termino de autoestima personal, donde destacan que es esa forma en la cual el sujeto gusta de lo que es y por lo tanto se acepta. En esta oportunidad, la conceptualización del término se basa en el planteamiento de Tracy (2009), en base a sus precisiones sobre el sujeto, así como la manera en la cual esto logra motorizar su impulso motivador.
Para la investigadora, la autoestima personal, es el elemento clave para lograr que el personal de las instituciones públicas de salud pueda aceptarse como parte de la fuerza de trabajo, además de las oportunidades que esta genera a la empresa en su conocimiento y conducción, por ello su estudio permite interesantes premisas para la gestión del recurso humano.
2.1.2.2 LABORAL
En el mundo laboral actual el ser humano está expuesto a condiciones cambiantes, presiones, retos, conflictos y muchas otras situaciones que encierran un factor bastante influyente sobre la autoestima del mismo, donde a su vez el carácter y la personalidad del individuo condicionan los logros y fallas que inciden en los resultados esperados en cualquier empresa o negocio, de allí, la importancia de estudiar este componente de la personalidad del individuo.
Según James (2012), la autoestima laboral está determinada por la relación de la realidad con las expectativas que se trazan en este medio. En
consecuencia, esta puede aumentar o disminuir de acuerdo a los valores que se atribuyan al numerador o al denominador.
Es una definición finalista, calificada como pragmatismo utilitarista o eficacísimo, pues basa la autoestima laboral en los resultados más que en los principios y cualidades propias del sujeto, que lo caracterizan y que le son propias y ejecutadas en su campo laboral.
A juicio del autor citado, la persona se estima o desestima por lo que consigue más que por cómo actúa, por otra parte, la realidad laboral es siempre la realidad percibida, y las potencialidades que se distinguen de sí mismo siempre son subjetivas y cambiantes dentro de los aspectos que le comprometen en el desempeño, pero no cabe duda de que constituye una interesante aproximación al fenómeno ocupacional el cual debe ser analizado como un elemento de interés en el personal.
Es por ello, que la estimación, reconocimiento y admiración percibida de aquellas personas relevantes con las cuales se relaciona laboralmente, es una fuente esencial de la percepción de éxito psicológico y autoestima, por eso es tan importante en el contexto laboral de las instituciones públicas de salud, donde el reconocimiento emocional por el trabajo bien hecho, debería ser una premisa clave.
Para Peralta (2013) la autoestima laboral, se presenta en el sujeto cuando ingresar a trabajar a una organización lo cual implica conocer nuevas personas, realizar nuevas actividades, y por ende entrar en estados de estrés, que la mayoría de las veces sobrepasan la cordura.
Afortunadamente este sentir es temporal y mejora conforme va pasando el tiempo lo cual es gracias a la determinación de la autoestima. De ahí que tener confianza en uno mismo es un aspecto de suma importancia, eso ayudará a tener un mejor desenvolvimiento con los compañeros y a realizar de una mejor manera las tareas asignadas. Pensar que se es capaz de realizar cualquier cosa con esmero, es un pensamiento positivo que alimenta el espíritu.
Todo ser humano por naturaleza, posee características específicas que lo motivan a realizar cualquier actividad asignada. Sumado a que el desarrollo de habilidades y capacidades mejoran poniéndolas en práctica. Otro punto relevante, es tener la seguridad y confianza de pedir ayuda a algún compañero en caso de desconocer el procedimiento para realizar la tarea, ya que, de no externar la duda, se pueden suscitar ciertos errores o malos entendidos.
Según Peralta (2013), en matera de autoestima, el pedir críticas sobre el trabajo realizado es una buena opción para mejorarlo, para ello se recomienda llevar un registro o una agenda que controle el logro de los objetivos, de esta manera será posible optimizar el ambiente laboral a partir del cumplimiento de los deberes. El auto consentirse cuando algún proyecto ha salido bien, es una actitud primordial para el empleado, esto incrementará el entusiasmo y desempeño en la realización de futuros proyectos laborales lo cual resulta acorde para el caso del personal de las instituciones de
educación pública.
Así mismo, es común que en el trabajo se presenten conflictos de carácter personal o laboral, no falta la persona que busca minimizar el trabajo de los demás o simplemente piensa que su desempeño es primordial para el cumplimiento de las actividades, ante ello, se aconseja intentar llevar una buena relación con esa persona y concentrarse en el crecimiento profesional, se trata en todo caso de promover cambios en este tipo de sujetos para contribuir con su mejora personal y de la misma forma para la optimización laboral.
De ahí que, si se busca un desarrollo profesional futuro dentro de la empresa, se puede empezar el camino buscando nuevos retos, si se está ansioso de que todos vean el potencial, se pueden buscar tareas que sean realmente un reto. Es importante, construir una buena relación con los compañeros de trabajo es todo un proceso, así es oportuno mantener una actitud positiva, sobre todo si se busca sentirse cómodo y en confianza. Una actitud alegre, no sólo beneficia a los demás, sino también a sí mismo. Es por ello que trabajar en la construcción de un buen ambiente laboral, en el cual se perciba confianza, es un requisito para que la autoestima se encuentre en equilibrio y el desempeño laboral sea fructífero.
Dentro de este marco, la autoestima en el ámbito laboral, según Barroso (2009), la autoestima laboral se entiende como la valoración que cada persona hace de si misma sobre sus capacidades e importancia que
repercuten en el desarrollo de su trabajo y con sus superiores.
En efecto, la autoestima de los miembros de una empresa les posibilita afrontar con éxito los procesos de cambio y trasformación en el ámbito empresarial ya que les permite ver los retos como oportunidades más que como amenazas.
Por su parte Corba, (2013), señala que al obtener un empleo las personas se sienten valoradas y reconocidas, ya dentro del mismo, el grado de autoestima que se presente depende de los pilares de la motivación hacia el trabajador. Cuando una persona obtiene su empleo se siente motivada por el hecho de haber sido elegida como apta para desarrollar la tarea que requiere el puesto al que aspiró y ha sido asignado; sin embargo, este sentido puede cambiar de acuerdo a los estímulos que del entorno laboral reciba el trabajador y de qué tan sólidas son las bases de la autoestima que posee.
Además, refiere Corba, (2013), que si alguien es constantemente avergonzado en su puesto de trabajo, sobre todo frente a todos sus demás compañeros, sin reconocer nunca los logros alcanzados, se desarrollará una actitud negativa hacia el trabajo y la empresa, que hace que en lugar de sentirse parte de la razón de ser de la misma, se sienta excluido de ella, con lo que cada día se sienta con menor valor por estar en un lugar donde no puede desarrollar su potencial y esto afectará su rendimiento negativamente.
Contrario a ello, al estar enfocado al trabajo, se evidencia que una persona que está en un ambiente laboral armonioso y con condiciones adecuadas para su trabajo, está más dispuesto, conforme con su trabajo y lo hace
sentirse valorado; mientras quien debe trabajar en un ambiente descuidado, en malas condiciones y con un régimen represivo se observa insatisfecho, por ello, tiene problemas para concentrarse y aumenta los errores, su autoestima es disminuida por no sentirse valorado ni tomado en cuenta.
En este orden de ideas, cada persona se prepara para desempeñar sus labores en un área determinada, sin embargo, la realidad de la sociedad donde los mercados laborales están completamente saturados, deja a muchos fuera de posibilidades de estar en los empleos para los que se han preparado y los obliga a trabajar en otros muy diferentes, con lo que su autoestima se ve dañada y tienden a creerse incapaces, sin ver que más adelante pueda existir otra oportunidad mejor de empleo.
En base a los criterios de James (2012), Peralta (2013), Barroso (2009) y Corba, (2013), la autoestima laboral, representa esa imagen que logre el individuo a partir de los logros que obtiene en su desempeño cotidiano donde logra consolidar el ejercicio del cual adquirió una responsabilidad, y en base a las metas alcanzadas establece una valoración de sí mismo, al momento de su desempeño.
A los efectos de la conceptualización este importante elemento, se dispone de lo postulado por el autor Peralta (2013), en base a las consideraciones que este manifiesta para el aspecto de la autoestima laboral, que se prefija en la actuación de cada sujeto.
Para el caso de la investigadora, se plantea que este tipo de automotivación será el producto que se alcance en la ocasión del ejercicio que el personal de
las instituciones públicas de salud logre en su gestión, el cual podrá ser de beneficio general si genera una armonía entre lo alcanzado y la expectativa del trabajador, pero que en situación contraria, lo afecta directamente al minimizar su posibilidad de alcanzar las metas.
2.1.1.3 FAMILIAR
Dentro del estudio de la autoestima, se ha considerado propicio el elemento familiar, por ser un determinante en esta globalidad de aspectos que especifican la valoración del sujeto y en el interés de la gestión del recurso humano. Al respecto, Gutiérrez (2011), señala que en las familias que se forman y desarrollan con una autoestima sana, la forma de funcionamiento de sus miembros tiene características particulares y por ello, resulta de interés esta posibilidad para trasferir estas habilidades dentro del ámbito laboral.
En este contexto grupal, cuando las reglas están claras, sus miembros las adoptan como faro de mar para transitar con certeza por las aguas de la vida, aunque se muestra dispuestos a revisarla e incluso a modificarlas si acaso estas llegan a quedar desactualizadas y dejan de guiarlos a puerto seguro. No se siguen parámetros automáticamente, solo por el hecho de que los abuelos los tíos así lo hayan hecho. Hay disposición a buscar lo que conviene a las necesidades de todos los integrantes y por ello esta capacidad puede ser instrumentada en las áreas de trabajo como una
experiencia positiva que esta internalizada en los sujetos.
Según Gutiérrez (2011), cuando la comunicación es abierta, permite expresar los sentimientos directamente, sin temor de recibir una cruda represalia. La interacción se basa en el amor más que en el poder, por lo que emociones como la rabia, la tristeza o el miedo, tienen cabida y son respetadas siempre que se expresen adecuadamente con la intención de encontrar soluciones, y no de manera irresponsable y anárquica, como simple catarsis. Este es un aspecto que al ser debidamente canalizado en el marco del ámbito laboral.
De acuerdo con Coopersmith (1990 citado por Valek 2011), la autoestima familiar consiste en la evaluación que el individuo hace y habitualmente mantiene con respecto a si mismo en relación con sus interacciones en los miembros del grupo familiar, su comunicación, disponibilidad, coherencia y autonomía permitiéndole un juicio personal expresado en actitudes hacia sí mismo. Esto le agrega condiciones particulares para lograr una mayor valoración de las situaciones en las cuales se involucra, siendo la laboral una muy ideal para su puesta en práctica.
A juicio de García, (2010), el amor que cada persona se tiene a sí misma se fomenta desde el momento en que nace y recibe estímulos de las personas que por tanto tiempo han esperado su llegada, sus padres; a medida que va creciendo son ellos quienes se encargan no sólo de satisfacer las necesidades básicas de alimentación, abrigo, conservación y demás necesidades fisiológicas, sino que además son los primeros en brindar
aceptación, afecto y alimentan la valoración que el niño haga de sí mismo como parte de su desarrollo.
De hecho, la autoestima y la comunicación están muy relacionadas, porque según como se diga algo, el efecto será positivo o negativo, de aprendizaje o de resentimiento, que se transmite desde la infancia hacia el futuro. Existen casos donde al niño se le reprende de manera violenta y no se le explica él porque es inadecuado lo que ha hecho, es entonces cuando en lugar de obtener una lección para su futuro comportamiento, tiende a reprimir su conducta generando sentimientos negativos, que causan inseguridad en el sujeto; con lo que su autoestima, su concepto de sí mismo se distorsiona de manera negativa.
Muchas veces este patrón de conducta no sólo se queda en la niñez, sino que la persona lo lleva hasta su etapa adulta y es así como existen casos en el mundo laboral en que la persona reproduce el modelo impositivo al que ha sido expuesta, como los jefes que en lugar de orientar a sus trabajadores cuando se equivocan en algo los intimidan y los quieren hacer sentir como inútiles e incluso los amenazan con despedirlos, lo que refleja la insatisfacción e inseguridad que tiene por sí mismo.
Por otra parte, García, (2010), señala, la persona puede tomar otro camino que es el de la sumisión, aun cuando las órdenes que se le brindan son en perjuicio de su dignidad, puede que piensen lo peor de su jefe, pero nunca son capaces de exteriorizar su pensamiento y van dañando más su autoestima. Los mensajes que el niño recibe en su familia conforman su
confianza y autoestima, y su efecto se manifiesta posteriormente en la conducta del individuo y en sus interacciones con el medio.
En base a ello, cuando una persona en su niñez fue maltratada ya sea física, verbalmente o emocionalmente tiende a reprimir sus opiniones o a emprender algo nuevo por temor a ser rechazados y reprendidos. El desarrollo de la autoestima es un proceso circular donde a partir del afecto brindado por los padres, el niño desarrolla sus conceptos sobre sí mismo y obtiene un resultado que dependiendo si es positivo o negativo sube o baja su autoestima
Dentro de este orden de ideas, Brannden (2010), señala que en la familia autoestimada quienes dirigen se afanan en comprender en vez de escapar por las puertas oscuras de la crítica, la queja estéril y la acusación ciega.
Desde esta óptica, los padres comprenden que sus hijos no se “portan mal”
por ser malos, sino porque algo los desequilibra y afecta temporalmente.
Igualmente, existen objetivos familiares que permiten que todos sus miembros crezcan sin que tengan que renunciar a su vocación fundamental para complacer a padres u otros familiares.
Cada quien debe elegir, en algún momento, el sabor del agua que desea beber, lo cual es síntoma inicial de verdadera madurez. Cuando los objetivos son comunicados adecuadamente, satisfacen las necesidades reales del grupo y logran ser comprendidos, todos se sienten motivados para involucrarse sin traumas; se benefician, aprenden y crecen a través del apoyo mutuo.
En base a los postulados de Gutiérrez (2011), Coopersmith (1990 citado por Valek 2011), García, (2010), Brannden (2010), el aspecto familiar de la autoestima es fundamental para la concepción global de valoración que logra el individuo de sí mismo. Para la conceptualización del término se estipula disponer de lo relacionado por Coopersmith (1990 citado por Valek 2011), quien señala la importancia de las interacciones familiares. Para la investigadora, este elemento familiar de la autoestima posee un peso específico que es determinante para las interacciones que tienen los empleados de las instituciones públicas de salud.
2.1.1.4 SOCIAL
Otro de los elementos planteados para el estudio de la autoestima, está representado por lo social, teniendo en cuenta que cada uno de estos son de incidencia en el término del personal que labora en el área administrativa de las instituciones públicas de salud. En este orden de ideas, Rincón (2010), señala que la sociedad cumple una función muy importante para la persona, ya que a partir de le cultura de esta, la familia adopta diferentes pautas o formas de vida que son transmitidos a sus miembros y determinan o ayudan a formar la personalidad de cada uno, teniendo a esta como modelo social.
Por lo tanto, las personas que tienen poca confianza de su capacidad dentro de la sociedad, tienden a buscar roles sometidos y evitan las situaciones que requieren asumir responsabilidades. Es una manera de responder a circunstancias adversas donde ellos consideran no ser efectivos.
En la sociedad según Cortes (2006 citado por Válek 2011), el nivel de autoestima de una persona está en cierta medida ligado a lo que hace para ganarse la vida. Por ejemplo: un hombre puede alcanzar una posición social elevada y tener, no obstante, una baja autoestima. Puede tener conciencia de la importancia que tiene, pero aun así considerarse a sí mismo, un ser despreciable, indigno de respeto y del afecto de los demás. Puede experimentar sentimientos crónicos de inferioridad porque no es bien parecido; puede sentir que es físicamente débil o un cobarde, o puede considerarse condenado a causa de su identidad étnica.
En este sentido, los criterios mediante los cuales, las personas, se evalúan a si mismas son sociales- culturales y todos ellos son de interés a la gestión de los recursos humanos, pues todo esto incide en la realidad laboral de los sujetos. Algunos de estos criterios son: si es gordo, flaco, feo, blanco, negro, rubio, morocho, o si tienes la capacidad para luchar, honestidad, capacidad para soportar el dolor, la astucia para ganar dinero, los modales, la capacidad para manipular a las demás personas; toda persona se ve así misma desde el punto de vista de los grupos en que participa y todo aquello que piensen de uno influirá positiva o negativamente en la personalidad o forma de pensar.
Por otra parte, Coopersmith (1990 citado por Valek 2011), la autoestima social consiste en la evaluación que el individuo hace y habitualmente mantiene con respecto a si mismo en relación con sus interacciones sociales, considerando las relaciones persona-persona, relaciones persona-grupo y
relaciones grupo-grupo, las cuales son determinantes para los sujetos que las vivencias y configuran su autoestima.
Para García, (2010), el ambiente que rodea a cada persona es determinante para sentirse compensada o por el contrario en constante inconformidad, por ejemplo: una persona que viva en condiciones deplorables tendrá una percepción negativa de su entorno que lo hará sentirse insatisfecho a su vez consigo mismo; mientras que una persona que vive en una zona residencial se desarrollará bajo un ambiente con menos carencias y con una imagen más positiva, en apariencia.
Señala el citado autor, que en la sociedad el nivel de autoestima de una persona está en cierta medida, ligado a lo que hace para ganarse la vida El trabajo u oficio que una persona realice es un factor que interviene en la autoestima, si se trata de un trabajo de acuerdo a las capacidades y en un ambiente propicio ello asegurará una mejor autoestima, se sentirá parte de algo importante.
De acuerdo con Aragón y Cortés (2011), los individuos con una autoestima alta no tienen problemas serios para relacionarse con las demás personas y son intuitivamente muy bien aceptados en los grupos ya que manejan criterios de vida muy generosos; nunca son mezquinos en sus apreciaciones y acciones para con los demás, tiene una tendencia muy clara a reconocer y aplaudir los méritos ajenos.
Además. Poseen altos conceptos sobre los valores como el amor, la amistad, la honradez, por igual, toman muy en cuenta los aspectos comunes y
beneficiosos para todos: la ecología, la seguridad y el bienestar. Su trato con los demás está marcado por el respeto, la consideración, el amor, generando así, confianza y seguridad, lo cual resulta favorable ante el panorama laboral.
En función a los criterios de los autores Rincón (2010), Cortes (2006 citado por Válek 2011), Coopersmith (1990 citado por Valek 2011), García, (2010) y Aragón y Cortés (2011), se establece que los mismos coinciden en que este elemento de la autoestima social es fundamental en base a las interacciones que logra desde su entorno, de manera individual o de manera grupal según la oportunidad.
Para la conceptualización de este término se dispondrán de lo postulado por Coopersmith (1990 citado por Valek 2011), quien hace énfasis de las diferentes formas en las que el individuo logra interactuar. Por su parte la investigadora considera que la autoestima social como parte del sujeto es un elemento que también juega un papel fundamental dentro de la autoestima global de los empleados que laboran en las instituciones públicas de salud en Colombia, de ahí el interés del estudio, en conocer los aspectos que la determinan en los sujetos.
2.1.1.5. ACADÉMICO
El último de los aspectos considerados para el estudio de la autoestima dentro de las realidades de investigación está relacionado con el factor académico, éste también permite derivar interrelaciones del sujeto dentro de un espacio claramente definido. Dicho elemento, se refiere a la
autopercepción de la capacidad para enfrentar con éxito las situaciones laborales y específicamente a la capacidad de rendir y ajustarse a las exigencias de su trabajo; incluye también la autovaloración de las capacidades intelectuales, como sentirse inteligente, creativo y constante, desde el punto de vista intelectual.
La importancia que tiene la autoestima en el ámbito laboral según Corte (2010), es porque tiene que ver con el rendimiento en su trabajo, su motivación, desarrollo de la personalidad, relaciones sociales y con el contacto afectivo del sujeto consigo mismo, cada vez que se establece una relación, se esta trasmitiendo aprobación o desaprobación y en esa misma medida, se van devolviendo o entregando características personales que pasan a integrar la autoimagen de esa persona.
A juicio de Coopersmith (1990 citado por Valek 2011), la autoestima académica representa la evaluación de su desenvolvimiento con respecto a si mismo en relación con la autopercepción de la aptitud para cumplir con sus metas, al ser positivo se favorecen las habilidades intelectuales como el sentirse inteligente, ser analítico, reflexivo, dominar diversos idiomas o ser eficiente en otros menesteres de su trabajo.
Al respecto, Aragón y Cortés (2011), sostienen que la importancia de la educación en la construcción de la autoestima no radica en el número de años y horas pasadas en los salones, sino en la calidad de las experiencias vividas con sus docentes y compañeros. Según estos autores, muchas veces el valioso trabajo realizado en el hogar por padres autoestimantes es
arruinado por la acción de docentes pobremente autoconceptuados, los cuales lógicamente desarrollan conductas negativas afectando emocionalmente a sus alumnos. A partir de los criterios de los autores Corte (2010), Coopersmith (1990 citado por Valek 2011) y Aragón y Cortés (2011), el aspecto académico de la autoestima, denota las capacidades de valoración del individuo en función a su creatividad su capacidad de reflexión, habilidades en idiomas u otros conocimientos que indudablemente lo califican como un elemento destacado.
Para la conceptualización de este aspecto se dispone del criterio de Coopersmith (1990 citado por Valek 2011), el cual señala las distintas formas en las que se percibe ese tipo de autoestima, la cual asume como fundamento la valoración del sujeto a partir de sus capacidades y conocimientos derivados de su formación profesional.
Para la investigadora, este elemento académico que conforma la autoestima es fundamental para el personal que labora en el área administrativa en instituciones públicas de salud, permitiéndonos reconocer sus potencialidades de orden académico cuáles son útiles en su desempeño, y basado en ellas pueden generar mayores expectativas en su vida laboral y personal.
2.1.2 NIVELES DE AUTOESTIMA
La segunda dimensión establecida para el desarrollo del estudio, ésta comprendida en el conocimiento de los niveles de autoestima, una manera
directa de poder conocer cómo se caracteriza este importante aspecto dentro de la población objeto de estudio. Es por ello, que conocer el nivel de autoestima es fundamental para establecer en que situación se encuentra la persona y decidir qué hacer al respecto. En este caso se pretende conocer el nivel de autoestima tratando de reconocer en si mismo algunos de los detalles que se mencionan a continuación.
Según Fisque (2009), el nivel de autoestima se le trata como algo que varia a lo largo de un continuo de una escala unidimensional que va desde alto, medio a bajo, en realidad el asunto es mucho mas complejo, ya que el sentimiento de valor personal que un individuo tiene consiste en los sentimientos que desarrolle hacia si mismo. El autor afirma que si las escalas de autovaloración de la autoestima tienen valor; los sujetos se sobrevaloran constantemente en cuanto a los rasgos deseables y tienden a pasar por alto los atributos no deseables.
Por tanto, el nivel de autovaloración podrá medirse mediante procedimientos o cuestionarios que oculten la intención del investigador, de modo que los sujetos no tengan ocasión de defenderse; ya que un nivel de autoestima positivo se fundamenta en la habilidad para evaluarse objetivamente, conocer realmente, ser capaces de aceptar y valorar incondicionalmente a si mismos. Es decir, ser capaces de reconocer de manera realista las fortalezas, limitaciones, y al mismo tiempo aceptar como valioso sin condiciones o reservas.
Dentro de este marco, Cortes (2006 citado por Válek 2011), señala que otra
posibilidad de hacer observaciones de la conducta de los sujetos en una amplia variedad de contexto; esto por supuesto significaría entrenamiento de observadores objetivos y precisos, un tiempo, circunstancias que imposibilitarían una evaluación rápida, práctica. A pesar de estas dificultades es indudable que se han desarrollado instrumentos para la medirla.
Este autor, reconoce los niveles de autoestima alto, medio y bajo; los individuos con niveles altos suelen mostrarse activos, dispuestos a trabajar intensamente a fin de lograr objetivos reales, se caracteriza por ser expresivos, dirigentes deseosos de emitir sus opiniones sin rehuir el desacuerdo, confían en sus propias percepciones, aspectos que son de valor para la gestión de los recursos humanos. Son individuos característicamente más independientes, creativos, confiados en sus juicios ideas personales, socialmente autónomas, psíquicamente estables, ansiosas en grado mínimo y más orientado al éxito.
Según Medina (2012), el sentimiento de autoestima se aprende de modo especial a la familia, el propio nivel de autoestima o autoconcepto de los padres se ha destacado en muchas investigaciones, como factor que posibilita más a unas familias que a otras, para la creación de ambientes favorecedores o inhibidores del autoconcepto positivo de los hijos, lo cual una vez internalizado en los sujetos ofrece ventajas para la administración de los recursos humanos en el plano laboral.
Los trabajos de Coopersmith (1990), confirman la hipótesis del papel destacado de las actitudes familiares en la elaboración del autoconcepto. Los
sujetos como autoconcepto alto han sido educados de tal modo que tienen grandes posibilidades de ver el mundo en el que viven algo relativamente estables y ordenados, por lo tanto esta capacidad traducida en la gestión de los recursos humanos es fundamental.
Las consideraciones de los autores Fisque (2009), Cortes (2006 citado por Válek 2011) y Medina (2012), señalan que los niveles de autoestima, van a ser interpretados como grados en los cuales es posible es identificar la valoración del individuo, a partir de una escala de calificación que señala diferentes consideraciones como, el alta, la media y la baja. Asimismo, la investigadora considera que los niveles de autoestima, destacan en proporción valorativa la calificación que el individuo se otorga asimismo ante una circunstancia o capacidad y dentro de las responsabilidades que se dan en el caso de las instituciones de salud pública, pueden ser de valor positivo.
2.1.2.1 ALTA
Dentro de las consideraciones que se ofrecen para el nivel de autoestima, se refiere a continuación el nivel alto de la misma, lo cual podría interpretarse como una condición en la cual el sujeto refiere las valoraciones positivas más significativas que pudiera ofrecer de sí mismo. Para Gessen (2010), alguien con una buena autoestima no necesita competir, no se compara, no envidia, no se justifica por lo que hace, no actúa como si “pidiera perdón por existir”,
no cree que esta molestando o haciendo perder el tiempo a otros, se da cuenta de que los demás tienen sus propios problemas en lugar culparse por ocasionar molestias.
De igual manera, identificar a las personas que tienen un alto nivel de autoestima es por lo general sencillo, tienden a ser personas que se la llevan bien con la mayoría, de trato jovial, su presencia es agradable y bien recibida, y estaba siempre dispuesto a colaborar, estas son cualidades que se esperan de un buen empleado para cumplir con sus directrices laborales y responsabilidades.
La autoestima alta según Arzola y Collarte (2009), es un estado en el que la persona se siente segura de si misma, se valora, tiene amor propio. Se fundamenta en la habilidad de autoevaluarse objetivamente, conocerse realmente, a si mismo y ser capaz de aceptarse o valorarse incondicionalmente; es decir reconocer aceptarse como valioso sin condiciones o reservas.
Según estos autores una persona con autoestima alta, cree firmemente en ciertos valores y principios, está dispuesto a defenderlos aun cuando encuentre fuerte oposición colectiva, y se siente lo suficientemente segura como para modificar esos valores y principios si nuevas experiencias indican que estaba equivocada. Es capaz de obrar según sea más acertado, confiando en su propio juicio, y sin sentirse culpable cuando otros les parece mal lo que haya hecho. No emplea demasiado tiempo preocupándose por lo que haya ocurrido en el pasado, ni por lo que pueda ocurrir en el futuro.
A juicio de Jourard, 1967 (citado en Cerna, 2012), una persona con una alta autoestima está mucho más dispuesta a establecer relaciones sanas con otras personas que aquella que sienta culpa crónica o está llena de sentimientos de inferioridad. Las relaciones entre compañeros son mejores cuando las personas que integran el círculo de trabajo son conscientes del aporte que cada uno representa para la empresa o negocio y que en lugar de verse como rivales se ven como personas competentes, con grandes ideas y capacidades que posibilitan obtener mejores resultados grupales que a la vez involucran resultados positivos a nivel individual, que fortalecen la autoestima.
Las personas con buena autoestima son capaces de reconocer sus errores sin sentirse humillados por ellos y lo más importante es que no se estancan en las dificultades, sino que buscan resolver los problemas confiando en sus capacidades. Según Rodríguez, Pellicer y Domínguez (1988, citados en Cerna, 2012) la autoestima alta implica ser capaces de reconocer tanto las habilidades y capacidades, así como las debilidades y limitaciones, siempre confiando en la capacidad propia para tomar decisiones.
Refiere por su parte Medina (2012), que un empleado con autoestima alta tiene mayor facilidad para percibir la realidad además de lograr una mejor comunicación interpersonal con las personas con las cuales labora. De ahí que los gerentes con buena autoestima son conscientes de las necesidades de la organización y a la vez, prestan atención a las necesidades de su
personal porque reconoce su valor, se consideran aptos para delegar responsabilidades confiando en sus trabajadores y en su capacidad misma para coordinar las actividades propias de su responsabilidad.
Una autoestima alta, permite a las personas a tolerar mejor el estrés, la incertidumbre y enfrentar los procesos de cambio que se presentan con frecuencia en el ámbito laboral. Las constantes presiones son llevadas mejor por las personas que creen en sí mismas además que se enfrentan con valor a los retos que las exigencias laborales de hoy en día demandan, no buscan huir de la realidad sino enfrentarla, son personas seguras de lo que pueden lograr y terminan planes al tiempo requerido, obtienen resultados positivos y buscan optimizar sus recursos en la labor que desempeñan.
Las personas con buena autoestima tienen seguridad y se sienten elementos importantes en su lugar de trabajo, por lo tanto, desempeñan con gusto sus labores, se sienten satisfechos con lo que hacen e identificados con los fines de la organización, comprometidos con resultados a corto y a largo plazo. La buena autoestima hace que el sentido de pertenencia motive a las personas, aumentando la productividad, efectividad y eficiencia en las actividades, lo cual es beneficioso para la empresa y contribuye a enriquecer el potencial y la autoestima de los trabajadores.
Finalmente, Rodríguez (2013), señala que la persona con autoestima alta, vive, comparte e invita a la integridad, honestidad, responsabilidad, comprensión y amor; tiene fe en sus propias decisiones y en que ella misma significa su mejor recurso. Al apreciar debidamente su propio valor está
dispuesta a respetar el valor de los demás; por ello solicita su ayuda, irradia confianza y esperanza y se acepta totalmente a sí misma como ser humano.
La autoestima alta, no significó un estado de éxito total y constante; es también reconocer las propias limitaciones y debilidades y sentir orgullo sano por las habilidades y capacidades, tener confianza en la naturaleza interna para tomar decisiones que sean propias y de efectividad para la continuidad operativa de las empresas o instituciones.
En verdad que todo ser humano tiene momentos difíciles, cuando el cansancio le abruma, los problemas se acumulan y el mundo y la vida le parece entonces insoportable. Una persona como autoestima alta toma estos momentos de depresión o crisis como un reto que pronto superará para salir adelante con éxito y más fortalecida que antes ya que lo ve como una oportunidad para reconocerse aún más y promover cambios.
Para los autores Gessen (2010), Arzola y Collarte (2009), Jourard, 1967 (citado en Cerna, 2012), Rodríguez, Pellicer y Domínguez (1988, citados en Cerna, 2012), Medina (2012), Rodríguez (2013), la autoestima alta, es una condición que caracteriza los sujetos, con un nivel destacado el compromiso en relación a la superación y el logro de las metas, además de una actitud emprendedora ante todo momento.
Para la conceptualización de este aspecto se dispone del postulado del autor Rodríguez (2013), el cual refiere aspectos determinantes que facilitan la comprensión de las características de una autoestima alta en las personas.
Para la investigadora, una autoestima alta, permite a los sujetos condiciones
para valorarse positivamente y estar presto para todo reto, lo cual debería ser una característica del personal que labora en el área administrativa en instituciones públicas de salud, en la cual se desarrollará el presente estudio.
2.1.2.2. MEDIA
Como puede comprobarse por los conceptos emitidos, la autoestima es le resultado de vivir con conciencia de ser un mismo, tanto en lo interno como en lo externo, tener conciencia de los propios valores, propio cuerpo, propios sentimientos para luego poder sentirse yo-con-otros. El factor crucial tanto dentro de las personas como entre ellas en todos los niveles económicos, sociales y en todas las edades, es el concepto de valor individual que cada quien tiene de si mismo: integridad, honestidad, responsabilidad, compasión y amor, entre otros valores, estos que fluyen fácilmente en la persona con autoestima a nivel adecuado.
Según Branden (2010), la persona siente que tiene importancia, que el mundo es un mejor lugar porque el o ella están ahí. Tiene fe en su propia competencia. Las personas vitales se sienten repletas; otras pasan la mayor parte del tiempo pensando en quien las puede hacer mal o engañar. De aquí la importancia de educar y de desarrollar las capacidades personales apelando al conocimiento de la autoestima y sus principios que son: poder, significación, virtud, capacidad; y a sus niveles determinados por una autoestima alta, media o baja. Pero como el conocer no basta se requiere
también compartir conocimientos, proyectar las claves para superar los bajos niveles, tan comunes en el sujeto.
Para Branden (2010), el nivel de autoestima medio; se caracteriza por individuos optimistas, expresivos y capaces de aceptar las críticas con tendencias a estar in seguras en auto estimaciones de valía personal y tienden a depender especialmente de la búsqueda de aprobación social y de experiencias que lo conduzcan al esclarecimiento de su auto evaluación.
Los individuos con un nivel de autoestima medio, les falta confianza en si mismo y resultan renuentes a expresarse en grupo, especialmente si sus ideas son nuevas o creativas; tienden a escuchar mas que a participar; están centrados en si mismo y en sus problemas, logran menos relaciones interpersonales afortunadas y son menos activas.
Por otra parte, según Cortes (2006 citado por Válek 2011), los sujetos acosados por las dudas acerca de su capacidad no pueden dar amor, están negados para recibirlo y rehúyen la intimidad, espontaneidad, teniendo obviamente que a través de esta se mesclan sus inadaptaciones y originan el rechazo de la otra persona; así en sus relaciones personales evitan la cercanía, mantienen una distancia; en consecuencia, pueden experimentar soledad.
En base a esto, los individuos con autoestima media tienden a ser los mas frecuentes teniendo en cuenta que por diversos la vida nos conduce a retos y dificultades diversos. Cabe la posibilidad de rechazo, lo mas frecuente es que uno de los dos componentes de la autoestima esta mas desarrollado que