Miércoles 20 de enero de 2010
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Tubo formado en la colada de lava en la zona de El Draguillo (Telde). ULPGC
Científicos de la ULPGC crean el mapa de peligrosidad volcánica de Gran Canaria
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LA PROVINCIA/DLP
Un grupo de investigación formado por el equipo de científicos franco-español liderado por investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y el Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera (CSIC, Barcelona) ha combinado los datos de estudios anteriores con los resultados del análisis de 13 nuevas edades de radiocarbono para conocer la historia de la isla y predecir las zonas de futuras erupciones volcánicas.
El resultado, difundido recientemente en la publicación especializada Journal of Quaternary Science, es un mapa de peligrosidad volcánica en Gran Canaria que describe escenarios de riesgo.
"Hemos identificado 24 erupciones volcánicas que
ocurrieron durante los últimos 11.000 años en Gran Canaria. Sabemos que el volcanismo se concentró en el sector septentrional de la isla y produjo pequeños conos estrombolianos monogenéticos (erupciones poco violentas que emiten lavas y piroclastos) y, de forma ocasional, calderas freatomagmáticas (expulsión de cenizas)", asegura Alejandro Rodríguez-González, autor principal del estudio e investigador de la Universidad grancanaria.
Los resultados resaltan que durante el Holoceno se produjeron tres grupos de actividad volcánica "separados por cuatro periodos de inactividad". El más antiguo ocurrió hace más de 10.000 años y contó con una única erupción en El Draguillo, al este de la isla. Las otras series de erupciones se produjeron hace entre 5.700 y 6.000 años, y entre 1.900 y 3.200 años. Según los estudios arqueológicos, el periodo de erupciones más reciente afectó a los asentamientos prehistóricos humanos de la isla.
No obstante, los investigadores explican que en la actualidad "el número de centros eruptivos aumenta y los periodos de inactividad volcánica son cada vez más cortos". De este modo, también advierten de que durante los últimos 11.000 años "la cantidad de magma emitido y la explosividad de las erupciones han ido en aumento".
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Investigadores españoles y franceses han determinado la edad, la distribución, el volumen y la geoquímica de los volcanes de Gran Canaria durante el Holoceno, desde hace 11.000 años, para establecer un mapa de peligrosidad volcánica de la isla. El estudio demuestra que el área de mayor actividad volcánica es una de las zonas más pobladas del noreste de la isla, que en el periodo analizado ha sufrido 24 erupciones. El estudio se ha publicado en el Journal of Quaternary Science, informa SINC.
El equipo ha combinado los datos de estudios anteriores con los resultados del análisis de 13 nuevas edades de radiocarbono para conocer la historia de la isla y predecir las zonas de futuras erupciones volcánicas. El resultado es un mapa de peligrosidad volcánica en Gran Canaria que describe escenarios de riesgo.
"Hemos identificado 24 erupciones volcánicas que ocurrieron durante los últimos 11.000 años en Gran Canaria. Sabemos que el volcanismo se concentró en el sector septentrional de la isla y produjo pequeños conos estrombolianos monogenéticos (erupciones poco violentas que emiten lavas y piroclastos) y, de forma ocasional, calderas freatomagmáticas (expulsión de cenizas)", explica Alejandro Rodríguez- González, autor principal del estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y el Instituto de Ciencias de la Tierra "Jaume Almera" (CSIC, Barcelona). El equipo ha definido con gran exactitud los límites de las distintas unidades volcánicas (cono, lava y piroclastos de dispersión horizontal), con criterios geomorfológicos y estratigráficos. Los datos que ofrecen ahora los científicos permiten mejorar la evaluación de la magnitud y estilo de futuras erupciones en esta área.
Una de las zonas más pobladas en el noreste de la isla ha tenido la mayor actividad volcánica durante los últimos 11.000 años y, por tanto, es previsible que en el futuro continúe la actividad volcánica. Sin embargo, no se puede predecir el momento en el que se producirá una erupción: "Si bien sí es determinable dónde hay una mayor peligrosidad futura, el conocimiento actual de los fenómenos volcánicos no permite predecir cuándo se puede producir una erupción", aclara Rodríguez-González.
Los nuevos resultados resaltan que durante el Holoceno se produjeron tres grupos de actividad volcánica "separados por cuatro periodos de inactividad". El más antiguo ocurrió hace más de 10.000 años y contó con una única erupción en El Draguillo, al este de la isla. Las otras series de erupciones se produjeron hace entre 5.700 y 6.000 años, y entre 1.900 y 3.200 años. Según los estudios arqueológicos, el periodo de erupciones más reciente afectó a los asentamientos prehistóricos humanos de la isla.
No obstante, los investigadores explican que en la actualidad "el número de centros eruptivos aumenta y los periodos de inactividad volcánica son cada vez más cortos". De este modo, también advierten de que durante los últimos 11.000 años "la cantidad de magma emitido y la explosividad de las erupciones han ido en aumento".
Mapa volcánico de la isla de Gran Canaria. Los colores indican de mayor a menor peligrosidad (de arriba abajo).- RODRÍGUEZ GONZÁLEZ
El estudio de las erupciones desde hace 11.000 años indica el riesgo actual
EL PAÍS - Madrid - 19/01/2010
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Los autores del primer mapa de riesgos de la isla vaticinan que "no producirá pérdidas humanas"
MANUEL ANSEDE - MADRID - 19/01/2010 09:00
Hace unos 2.000 años, una nube ardiente que viajaba a 300 kilómetros por hora escaldó a los habitantes de la región en la que hoy se levanta Las Palmas de Gran Canaria. El estallido, que dejó un agujero de un kilómetro de diámetro y unos 200 metros de profundidad, la Caldera de Bandama, fue la última erupción volcánica de la isla. Pero pronto, en la parsimoniosa escala de tiempo geológico, dejará de serlo.
El próximo volcán que se despierte en Gran Canaria lo hará "en unos 200 o 300 años", en algún punto del noreste de la isla, según el geógrafo Alejandro Rodríguez, que acaba de terminar el primer mapa de peligrosidad volcánica de la isla. Su estudio, publicado en Journal of Quaternary Science, ha certificado la existencia de 24 erupciones en los últimos 11.000 años en el norte de la isla, cada vez más seguidas e intensas.
"Nuestros datos refutan que estos sucesos volcánicos hayan tenido una distribución aleatoria en el tiempo. Al contrario, sugieren que existe un patrón con periodos de inactividad de 1.900 años, aunque se han
observado fases de reposo más largas", subraya el trabajo. Sin embargo, la próxima explosión no será tan violenta como la que sepultó los hogares de los guanches de Bandama gracias, paradójicamente, a la mala gestión de los recursos naturales de la isla.
Como explica Rodríguez, investigador de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, una erupción volcánica explosiva requiere dos ingredientes: magma y agua. Pero la isla está seca. Décadas de
sobreexplotación de los acuíferos para calmar la sed del turismo y la agricultura de regadío han deshidratado el corazón de la isla. La población ha construido, sin saberlo, un escudo contra los volcanes. "Es muy
probable que la próxima erupción no sea explosiva, sino de tipo estromboliano, muy tranquila. No habría pérdidas humanas", vaticina el geógrafo.
Quejas de las aseguradoras
Su estudio en el que también ha participado el director de la Estación Volcanológica de Canarias (CSIC),
Juan Carlos Carracedo, y otros científicos españoles y franceses señala no obstante las zonas del noreste
de la isla donde "potenciales futuras erupciones podrían suponer un riesgo sustancial para áreas densamente
pobladas". Las Palmas de Gran Canaria, a 10 kilómetros de la Caldera de Bandama, tiene una población de
unas 380.000 personas. Según el trabajo, las 24 erupciones volcánicas anteriores expulsaron unos 0,4
kilómetros cúbicos de magma, creando ríos de lava que en algunas ocasiones alcanzaron, precisamente, los
10 kilómetros de longitud.
Pese a la importancia del estudio, ninguna Administración pública se ha interesado hasta la fecha por el mapa de peligrosidad volcánica de Gran Canaria. Ni siquiera las aseguradoras, que han sido tenidas en cuenta por los autores a la hora de presentar el estudio. "No hemos presentado un mapa de riesgos con gran detalle para evitar las quejas de las compañías de seguros", explica Rodríguez, que ha pasado los últimos cuatro años recorriendo la isla para reconstruir su historial de catástrofes naturales. Su intención, asegura, es que "la población de Gran Canaria sepa que vive en una isla volcánica, porque mucha gente no es
consciente".
This is the volcanic hazard map for the island of Gran Canaria. - Rodríguez- González et al.
Volcanic hazard map produced for island of Gran Canaria (1/22/2010)
Spanish and French researchers have defined the age, location, size and geochemistry of the volcanoes of Gran Canaria during the Holocene, 11,000 years ago, in order to draw up a map of volcanic hazards for the island. The research shows that the area of greatest volcanic activity is one of the most heavily populated areas in the north east of the island, which has suffered 24 eruptions over the period studied.
The team of French and Spanish scientists led by researchers from the University of Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) and the "Jaume Almera"
Institute of Earth Sciences (CSIC, Barcelona) combined the data from previous studies with the results of analysis of 13 new radiocarbon ages in order to gain an understanding of the history of the island and predict the areas to be struck by future volcanic eruptions.
The result, which has been published recently in the Journal of Quaternary Science, is a map of volcanic hazards for Gran Canaria, describing risk scenarios.
"We have identified 24 volcanic eruptions that took place over the past 11,000 years on Gran Canaria.
We know that volcanism was concentrated in the northern sector of the island and produced small monogenetic strombolian cones (eruptions that are not very violent and which release lava and
pyroclastic flows) and, occasionally,
phreatomagmatic calderas (which release ash), Alejandro Rodríguez-González, lead author of the study and a researcher at the ULPGC, tells SINC.
In order to create the map, the researchers based themselves on detailed field work, which enabled them to define the limits of the various volcanic units (cone, lava and horizontal spread of pyroclastic flows) with a great degree of exactitude, using geomorphologiccal and stratigraphic criteria.
The data now made available by the scientists makes it possible to better evaluate the scale and type of future eruptions in this area. By working out the areas, before and after, of each eruption using Digital Land Models (DLM), the researchers have developed a novel and very detailed morphometric methodology for this kind of volcanic environment.
The study started with palaeotopographical
reconstructions of areas affected by recent volcanic activity. "This allows our methodology to show geomorphological changes according to volcanic type and the periods of erosion involved", explains
Rodríguez-González.
N o r t h o f t h e i s l a n d f a c e s g r e a t e s t r i s k o f e r u p t i o n The volcanologists expect that the next volcanic eruption on the island will be of the "strombolian monogenetic type", producing a cone of between 30 and 250 metres in height and a lava flow of between 100 and 10,000 metres in length.
One of the most heavily populated areas in the north east of the island has experienced the highest level of volcanic activity over the past 11,000 years, and it is therefore likely that this volcanic activity will continue in future. However, it is impossible to predict when such an eruption will take place. "While it is possible to determine where there is the
greatest future danger, our current understanding of volcanic phenomena does not allow us to predict when an eruption will take place", explains Rodríguez-González.
The new results highlight the fact that there were three groups of volcanic activity during the Holocene
"separated by four periods of inactivity". The first of these took place more than 10,000 years ago, with the single eruption at El Draguillo, to the east of the island. The other series of eruptions took place between 5,700 and 6,000 years ago, and between 1,900 and 3,200 years ago. Archaeological studies show that the most recent period of eruptions
affected prehistoric human settlements on the island.
However, the researchers say that currently "the number of eruptive centres is on the increase, and periods of volcanic inactivity are getting shorter".
They also warn that over the past 11,000 years "the amount of magma released has increased, as has the explosivity of eruptions".
Note: This story has been adapted from a news release issued by the FECYT - Spanish Foundation for Science and Technology