Eficacia del Quick Rescue (dispositivo flotante autoinflable para el rescate de ahogados en el mar) en comparación con el tubo y la boya de rescate

Texto completo

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Introducción

El ahogamiento supone un grave problema de salud pública1 que produce la muerte de 372.000 personas al año en el mundo2. Sin embargo, no todos los ahoga-mientos, entendidos como la insuficiencia respiratoria por inmersión3, terminan en la muerte porque una per-sona puede estar en estrés (distrés) en el mar y sobrevi-vir con o sin morbilidad4. Los socorristas destinan la mayor parte de su trabajo a la prevención4,5, determi-nante para evitar el ahogamiento6. Aunque los rescates suponen únicamente un 0,1-2% de las intervenciones de los socorristas4,5, es imperativo detener el proceso cuanto antes por la dependencia temporal del

ahoga-miento7. Para ello, una vez detectado el distrés en el medio acuático, debe proporcionarse flotación a la víc-tima para prevenir la sumersión y extraerla del agua6.

El socorrista acuático es el profesional de emergen-cias responsable del rescate de la víctima y debe hacer-lo en el menor tiempo posible y en condiciones de se-guridad. En el tiempo de rescate influye el estado de forma del socorrista, el dominio de las técnicas de con-trol de la víctima8 o el uso de material, como las aletas o dispositivos flotantes de rescate (DFR)9,10. De hecho, la combinación de aletas con DFR favorece un rescate más rápido y con más seguridad/flotabilidad que sin material9,10, y previene así la sumersión y detiene el ahogamiento, con lo que favorece el pronóstico1,6.

ORIGINAL

Eficacia del Quick Rescue (dispositivo flotante

autoinflable para el rescate de ahogados en el mar)

en comparación con el tubo y la boya de rescate

Silvia Aranda-García

1,2

, Ernesto Herrera-Pedroviejo

3-5

Objetivos. El Quick Rescue es un nuevo dispositivo flotante de rescate (DFR) autoinflable. Se compara su eficacia fren-te al tubo y la boya de rescafren-te anfren-te una víctima con distrés en el mar, y la fatiga del socorrista tras los rescafren-tes con los distintos DFR.

Método. Estudio cuasiexperimental con aleatorización de condiciones (sin DFR, con tubo de rescate, con boya de rescate y con Quick Rescue). Cada participante realizó cuatro rescates de víctima con distrés a 100 m en el mar, con estandarización de las condiciones ambientales, tipo de víctima y playa. Se registró el tiempo de rescate (total, aproxi-mación, control de víctima y remolque) y la percepción del esfuerzo (total y segmentaria) de los socorristas.

Resultados. En general, no hubo diferencias entre las cuatro condiciones en los tiempos de rescate. A excepción del tiempo de control de la víctima, que sin material fue en torno a 3 segundos inferior que en las tres condiciones con DFR (p < 0,05). No hubo diferencias en la percepción del esfuerzo total ni segmentaria entre condiciones.

Conclusiones. El DFR autoinflable Quick Rescue presenta una validez similar a los DFR habituales en relación a los tiempos de rescate y la fatiga. Por lo tanto, recomendamos su uso para víctimas distrés en el mar.

Palabras clave: Ahogamiento. Personal de emergencias. Rescate. Guardavidas. Socorrista. Código abierto.

Quick Rescue self-inflating flotation device for rescuing sea swimmers in distress

versus conventional tube or buoy rescues

Objectives. To compare the efficacy of the new self-inflatable Quick Rescue (QR) flotation device to conventional tube and buoy devices. To compare lifeguard fatigue after rescues with different flotation devices.

Methods. Forty lifeguards participated in this quasi-experimental field study. Each performed simulated rescues of sea swimmers in distress under 4 conditions (no device, the QR device, a tube, and a buoy) assigned in random order. The swimmer in distress was located at a distance of 100 m. Ambient conditions, victim type, and beach were standardized. Participants underwent training to use the inflatable QR float and all other devices. Expertise was defined as a score of at least 3 on a Likert scale of 1 to 5. We recorded rescue times (total, and approaching, securing and towing back the distressed swimmer) as well as the lifeguards’ perceptions of effort (overall and for each stage). Results. Most rescue times did not differ between conditions, with the exception of time needed to secure the victim, which was shorter by 3 seconds when no device was used (P<.05). The rescuers did not perceive differences between devices in overall effort or effort during any of the phases.

Conclusions. The new self-inflating QR device is as useful as other flotation devices in terms of rescue times and effort expended by lifeguards. We can therefore recommend its use for rescuing sea swimmers in distress.

Keywords: Drowning. Emergency responders. Rescue. Lifeguards. Open source.

Filiación de los autores: 1Grupo de Investigación en

Actividad Física y Salud (GRAFIS), INEFC-Barcelona, España.

2Institut Nacional d’Educació

Física de Catalunya (INEFC), Universitat de Barcelona (UB), Barcelona, España.

3Grupo de Investigación GRFBE,

UIC-Sant Cugat del Vallès, España.

4Universitat Internacional de

Catalunya, Sant Cugat del Vallès, España.

5Facultad de Ciencias de la Salut

Blanquerna, Universitat Ramon Llull, Barcelona, España.

Contribución de los autores:

Todos los autores han confirmado su autoría en el documento de responsabilidades del autor, acuerdo de publicación y cesión de derechos a EMERGENCIAS.

Autor para correspondencia:

Silvia Aranda-García

Institut Nacional d’Educació Física de Catalunya (INEFC) Av. de l’Estadi, 12-22 08038 Barcelona, España

Correo electrónico:

silvia.aranda.garcia@gmail.com

Información del artículo:

Recibido: 16-7-2019 Aceptado: 4-11-2019

Online: 13-1-2020

Editor responsable:

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Tanto las aletas como los DFR habituales (tubo y boya de rescate) son utilizados en más del 96% de las playas españolas con el distintivo de calidad de Bandera Azul11. Aunque pueda suponer una carga añadida en sus tareas diarias preventivas (vigilancia dinámica, recomendacio-nes a bañistas,…), el socorrista los acarreará por si debe realizar un rescate.

La creación de un nuevo DFR que permita rescatar a las víctimas en similares o mejores condiciones que con DFR habituales y que además pueda resultar más con-fortable durante el resto de tareas podría ser interesante para el desempeño profesional y la seguridad de la ciu-dadanía. Un nuevo DFR denominado Quick Rescue12 ha sido desarrollado sin ánimo de lucro por Dipsalut13. Este dispositivo se transporta plegado, es de pequeñas di-mensiones y peso, y se lleva en la cintura como una ri-ñonera (Figura 1). Cuando el socorrista necesita la flota-ción en un rescate, puede autoinflarlo con una pequeña botella de CO2.

En el último eslabón de la cadena de supervivencia del ahogamiento, encontramos la mitigación, en la que el socorrista y el resto de personal de emergencias de-berán asistir a la víctima proporcionándole los cuidados necesarios6. En los ahogados más graves, el socorrista realizará reanimación cardiopulmonar (RCP), que será de peor calidad si está fatigado14-16. Aunque de por sí un rescate acuático supone un gasto energético y estrés fisiológico elevado15,17, sería preciso valorar si un rescate con Quick Rescue supone mayor fatiga que un rescate realizado con otros DFR.

Por lo tanto, los objetivos de este estudio fueron: comparar la eficacia de Quick Rescue con los DFR utiliza-dos habitualmente (tubo y boya de rescate) ante una víctima distrés en el mar, y comparar el esfuerzo referido por el socorrista con Quick Rescue y los DFR habituales.

Método

Diseño cuasiexperimental de campo con aleatoriza-ción de condiciones. Todos los participantes firmaron el consentimiento informado antes del inicio del estudio, el cual fue aprobado por el Comité de Ética de Investigaciones Clínicas de la Administración Deportiva

de Cataluña (número 14_2018_CEICGC). Los partici-pantes debían ser socorristas acuáticos, no tener ningún impedimento físico para desarrollar con normalidad las pruebas del estudio y asistir a los dos días de registro. El flujo de participantes desde el reclutamiento de soco-rristas del litoral catalán hasta los 40 participantes final-mente analizados se puede consultar en la Figura 2. Figura 1. El nuevo dispositivo de rescate Quick Rescue. A la izquierda plegado y en la cintura con

medidas y peso. A la derecha inflado con el detalle de los elementos que lo conforman.

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Cada participante realizó cuatro rescates simulados distribuidos en dos sesiones (Figura 3). Las cuatro con-diciones de rescate fueron aleatorizadas según el tipo de DFR: sin DFR, con boya de rescate, con tubo de rescate y con Quick Rescue. Previamente se establecie-ron las distintas combinaciones de orden de las cuatro condiciones de rescate. A cada combinación se le asig-nó un número, y a cada participante una combinación aleatoriamente (bolsa opaca con números). Al inicio de la primera sesión se registraron las variables des-criptivas de los participantes. Antes de iniciar los resca-tes los participanresca-tes recibieron una formación del uso de Quick Rescue. Consistió en 20 minutos de entrena-miento para el aprendizaje de: ajuste del dispositivo en la cintura, activación del sistema de autoinflado, entradas al mar con el dispositivo acoplado a la cintu-ra, discriminación de cuando activar el sistema de au-toinflado, control de la víctima ahogada, flotabilidad a la víctima y remolque hasta la arena. Para asegurar un adecuado dominio de los tres DFR se estableció que debían reportar una percepción del dominio del mate-rial de 3 o más en una escala Likert de 5 puntos (5: perfecto dominio) para el rescate de una víctima acuá-tica en distrés.

El nuevo DFR autoinflable Quick Rescue está inspi-rado en la tradicional boya de rescate en forma de torpedo y con dos agarraderas (Figura 1). Sin embar-go, a diferencia de esta, es más ligero y va plegado en una pequeña bolsa con un sistema de velcros que per-mite transportarlo en la cintura como una riñonera. Cuando el socorrista precisa flotabilidad para un resca-te accionará la válvula de inflado que agujereará la botella de 33 g de CO2, se inflará completamente en 2,3 segundos quedando unido a la cintura del soco-rrista por un cabo de 1,85 m. El informe técnico deta-lla que el Quick Rescue proporciona una flotabilidad en el mar de 266,7 Kg (2613,8 Nw). Se puede

consul-tar la guía visual para su uso en la App Quick Rescue de DipSalut12.

Entre cada rescate hubo un mínimo de 30 minutos de descanso para minimizar los efectos de la fatiga. Cada rescate simulado se realizó desde la detección de la víctima hasta la extracción a la arena. El socorrista debía entrar al agua (siempre con sus propias aletas de entre 12 y 38 cm, sin neopreno y con DFR según la condición aleatorizada), nadar hasta la víctima, realizar el control de la víctima proporcionándole flotación y re-molcarla hasta la arena.

Los rescates transcurrieron en el entorno laboral habitual de los socorristas y se estandarizaron los in-tentos controlando la playa (cada participante realizó los cuatro rescates en la misma playa) y las condicio-nes ambientales (mar calmado con olas < 0,5 m: < 0-2 escala Douglas, sin viento o muy leve: < 5 m/s y sin corrientes). Cada participante realizó los cuatro resca-tes con la misma persona, haciendo de víctima a una distancia de 100 m en el mar (víctimas: 70-90 Kg de peso, 1,65-1,85 m de altura). En una reunión previa se estableció el tipo de simulación que debían realizar las víctimas (distrés, consciente, en la superficie y no cola-borativa en la propulsión) y la indumentaria (bañador sin neopreno). Durante las pruebas siempre hubo per-sonal investigador y socorristas para velar por la estan-darización de las condiciones y la seguridad de los participantes.

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observacional con el software Lince18. Después de cada rescate se preguntó a cada participante por su percep-ción del esfuerzo con la escala modificada de 10 puntos de Borg para la fatiga general y segmentaria de piernas, brazos y pecho19.

Tras comprobar la normalidad de la distribución de las variables con el test de Kolmogorov-Smirnov, se anali-zó la varianza. Las diferencias entre cada condición de rescate se investigó mediante pruebas post-hoc ajustando con el test de Bonferroni las comparaciones múltiples. Se utilizaron regresiones lineales para el análisis de posibles variables confusoras (sexo, edad, índice de masa corporal –IMC– y playa donde se hizo el rescate). La descripción de las variables se hizo con medidas de tendencia central (media) y dispersión (DE). El análisis estadístico se realizó con SPSS para Windows (versión 20). La significación es-tadística se estableció cuando p < 0,05.

Resultados

Los 40 participantes tenían entre 18 y 45 años, me-dían entre 1,56 y 1,93 m, pesaban entre 53 y 105 Kg, y tenían un IMC de entre 19,6 y 30,4 Kg·m–2 (Tabla 1). El 30% fueron mujeres.

Al analizar los tiempos de rescate por condición, en general no hubo diferencias estadísticamente significati-vas entre las cuatro condiciones de rescate (Tabla 2), excepto en el hecho que en el rescate sin material se tarda unos tres segundos menos en controlar a la vícti-ma que con las tres condiciones con DFR (tubo: p = 0,006, boya: p = 0,044, Quick Rescue: p = 0,011).

El análisis de la percepción de fatiga no mostró dife-rencias estadísticamente significativas entre las cuatro condiciones, ni general, ni segmentarias –brazos, pier-nas y pecho– (Tabla 2).

Como resultados complementarios, la Tabla 3 pre-senta la relación de las posibles variables confusoras de los participantes (edad, sexo, IMC) con los tiempos de rescate y el esfuerzo percibido. Así, a más edad del par-ticipante, más tiempo de rescate (total y aproximación) y más esfuerzo percibido, con independencia de la con-dición de rescate. Las mujeres necesitaron unos 4 se-gundos más para aproximarse a la víctima (p = 0,06), unos 1,5 segundos menos para controlar a la víctima

(p = 0,02) e informaron de menor esfuerzo percibido que los hombres en los brazos (-1,12; p < 0,01) y el pecho (–0,76; p < 0,01). Cuanto mayor es el IMC, me-nos esfuerzo se percibe (excepto para el esfuerzo de brazos), pero sin diferencias en los tiempos de rescate y siempre con independencia de la condición de rescate.

Discusión

Los participantes tardaron el mismo tiempo en aproximarse nadando a la víctima a 100 m con Quick Rescue que con los otros DFR (tubo y boya de rescate) o sin DFR. Cuando el socorrista nada en el mar sin olas, la ausencia de diferencias en esta fase llevando o no tubo de rescate ha sido previamente estudiada nadan-do con9 o sin aletas20. Nuestros hallazgos amplían el conocimiento demostrando que tampoco hay diferen-cias con Quick Rescue ni con boya de rescate. Cabía estudiar si Quick Rescue permitiría nadar a velocidad si-milar que sin material, porque en lugar de ir a flote tras el socorrista como los DFR habituales, va plegado y acoplado a la cintura, lo cual podría generar una resis-tencia al avance. No obstante, nuestros resultados muestran como el diseño de Quick Rescue no genera una resistencia adicional al nadar en estilo crol modifi-cado para salvamento.

Sin embargo, en rescates en piscina puede ser más lento aproximarse a la víctima con boya que sin DFR17,21, por los 3,5-5,1 segundos que el socorrista tar-da en ponerse el arnés21, o por la resistencia al nadar con el DFR a flote en piscina de olas17. Autores previos recomendaron desarrollar DFR autoinflables, del estilo de Quick Rescue, que vayan plegados durante la apro-Tabla 1. Edad y datos antropométricos de los participantes

Todos N = 40

Media (DE)

Mujeres N = 12

Media (DE)

Hombres N = 28

Media (DE) Sig. Edad (años) 30,3 (8,7) 27,8 (8,2) 31,4 (8,7) 0,019 Altura (m) 1,73 (0,08) 1,64 (0,05) 1,77 (0,07) < 0,001 Peso (Kg) 70,9 (11) 60,5 (4,9) 75,4 (9,9) < 0,001 IMC (Kg·m–2) 23,5 (2,3) 22,2 (1,5) 24,1 (2,4) < 0,001 IMC: índice de masa corporal; Sig.: valor de p en la diferencia por sexos del t-test.

Tabla 2. Comparación de los tiempos de rescate (segundos) y percepción del esfuerzo (0-10) en cada condición de rescate

Sin DFR

Media (DE) Quick Rescue (Q)Media (DE) Boya de rescate (B)Media (DE) Tubo de rescate (T)Media (DE) Valor de F Valor de P

Tiempos de rescate

Total rescate 265,7 (38,9) 284,0 (53,2) 278,0 (47,4) 276,9 (39,4) 1,143 0,334

Aproximación 84,6 (12,03) 90,3 (28,9) 87,5 (13,3) 86,5 (11,4) 0,709 0,548

Control víctima 5,4 (4,8) 8,7 (4,1) 8,2 (4,8) 9,0 (5) 4,893 0,003*

Remolque 175,7 (30,7) 185,0 (33,5) 182,3 (36,4) 181,5 (31,9) 0,551 0,648

Percepción del esfuerzo

General 7,4 (1,4) 6,9 (1,4) 7,0 (1,3) 6,8 (1,6) 1,440 0,233

Piernas 7,4 (1,8) 6,8 (1,8) 7,0 (1,8) 6,9 (1,7) 0,866 0,460

Brazos 5,1 (2,2) 4,7 (2,1) 4,8 (2,0) 4,7 (2,1) 0,285 0,836

Pecho 6,3 (2,0) 5,9 (2,3) 6,1 (2,0) 6,0 (1,9) 0,269 0,829

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ximación minimizando la resistencia del oleaje y que mantengan las ventajas de flotabilidad/seguridad du-rante el remolque17.

Durante esta fase del rescate, el socorrista va avan-zando en el agua, y va proporcionando flotabilidad a la víctima para llegar hasta la arena con seguridad. En esta etapa tampoco encontramos diferencias en los tiempos de rescate entre condiciones, lo cual podría estar explica-do por las prestaciones similares de flotabilidad de los DFR o por el tipo de propulsión empleada. Por un lado, según su informe técnico, la flotabilidad del Quick Rescue es de 2613,8 Nw (266,7 Kg) en el mar y es ade-cuada para rescatar a un ahogado con seguridad. Por otro lado, el socorrista irá propulsándose con las aletas durante el remolque en todas las condiciones de rescate. Nuestros participantes tardaron unos 180 segundos en remolcar a la víctima los 100 m hasta la arena, un valor muy similar al único estudio previo comparable que he-mos encontrado en el que tardaron una media de 183 segundos con aletas y 162 segundos con aletas y tubo9. Sin embargo, en rescates con oleaje, el remolque con boya es más rápido que sin DFR gracias al impulso de las olas por la mayor flotabilidad (–11 segundos en 55 m)17. Así pues, en las dos fases que implican desplazamiento del socorrista nadando, un rescate realizado con Quick Rescue se realiza en el mismo tiempo que con los DFR tradicionalmente utilizados.

En la fase de control de la víctima el socorrista debe sujetar el DFR y controlar a la víctima proporcionándole flotabilidad para iniciar el remolque. La técnica para

controlar a la víctima con distrés usando cualquiera de los tres DFR es muy similar, mientras que la técnica para sujetar un DFR habitual en comparación al Quick Rescue es algo distinta. En un DFR habitual el socorrista agarra la cuerda que le une al material que va flotando tras él mientras que con el Quick Rescue, tira de la cuerda de inflado en su cintura, abriéndose la botella de CO2, y en 2,3 segundos el DFR estará inflado a su lado. A pesar de las distintas particularidades, y de la ausencia de diferencias entre Quick Rescue y tubo/boya en el tiempo de control se deduce que la formación inicial de 20 minutos fue adecuada para dominar el Quick Rescue. Cabe remarcar que con los tres DFR, los participantes tardaron unos 3 segundos más en contro-lar a la víctima que sin DFR. A pesar de esta diferencia, se recomienda utilizar siempre un DFR por proporcionar flotabilidad, clave para la seguridad del rescate y la de-tención del proceso de ahogamiento4.

En nuestro estudio no encontramos diferencias en el tiempo total de rescate con Quick Rescue en compara-ción al tubo, la boya o no usar DFR. De la misma mane-ra, otros autores tampoco encontraron diferencias al in-corporar tubo9 o boya en comparación a sin DFR20. Aunque en el tiempo total de rescate y en los tiempos de las distintas fases del rescate no hubo diferencias en-tre condiciones con DFR, según nuestros resultados, Quick Rescue es tan recomendable como el tubo o la boya de rescate para rescatar a una víctima con distrés en el mar.

El tiempo de rescate es sumamente importante para detener el proceso de ahogamiento y está relacionado con el pronóstico de las víctimas1,22. También es rele-vante la fatiga del socorrista tras un rescate por su rela-ción en la calidad de las acciones a realizar después de la extracción de la víctima, especialmente en la RCP14-16. Por un lado, nuestros participantes indicaron una per-cepción del esfuerzo de entorno a 7 (sobre 10) en to-das las condiciones de rescate. Este es un resultado si-milar a estudios previos tras rescates en el mar9,20, que amplía el conocimiento sobre el gran estrés fisiológico y desgaste físico que supone realizar un rescate acuáti-co15,17. Por otro lado, y de mayor interés, nuestros parti-cipantes no se cansaron más con Quick Rescue que con el resto de condiciones, lo que lo convierte en igual de recomendable que los DFR habituales.

Hemos comprobado como esta nueva boya de res-cate autoinflable cumple con las máximas que se espera de este tipo de material: proporcionar flotabilidad para mejorar la seguridad del rescate y detener el proceso de ahogamiento en igual o mejor medida que los DFR habituales. Aunque nuestro estudio se centra en la efi-cacia de Quick Rescue durante una situación de emer-gencia acuática en entorno real en el mar, pretende ge-nerar conocimiento científico y abrir una vía de desarrollo de material de rescate que mejore el desem-peño profesional del socorrista en materia de preven-ción del ahogamiento. El desarrollo de Quick Rescue ha sido promovido por DipSalut, organismo de Salud Pública, mediante un proyecto sin ánimo de lucro y de acceso libre (open source). Esto favorecerá que si Quick Tabla 3. Relación de la edad, el sexo y el índice de masa

corporal (IMC) con los tiempos de rescate y la percepción del esfuerzo

B Error típico t Sig

Edad

Tiempo rescate total 0,88 0,45 1,94 0,05 Tiempo aproximación 0,48 0,19 2,53 0,01 Tiempo control víctima 0,03 0,05 0,59 0,55 Tiempo remolque 0,36 0,35 1,03 0,31 Esfuerzo general 0,11 0,01 8,21 < 0,01 Esfuerzo brazos 0,06 0,02 2,88 0,01 Esfuerzo piernas 0,08 0,02 4,77 < 0,01 Esfuerzo pecho 0,11 0,02 5,30 < 0,01

Sexo

Tiempo rescate total 7,22 5,25 1,38 0,17 Tiempo aproximación 4,12 2,22 1,86 0,06 Tiempo control víctima –1,45 0,62 –2,32 0,02 Tiempo remolque 4,55 4,09 1,11 0,27 Esfuerzo general –0,25 0,16 –1,57 0,12 Esfuerzo brazos –1,12 0,25 –4,44 < 0,01 Esfuerzo piernas –0,17 0,21 –0,83 0,41 Esfuerzo pecho –0,76 0,23 –3,25 < 0,01

IMC

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Rescue resulta útil para la prevención y las emergencias acuáticas, pueda ser accesible y de fácil difusión para implementar su uso profesional.

En el futuro sería interesante valorar la utilidad de Quick Rescue u otros DFR autoinflables para rescatar otros tipos de víctimas, o en otros tipos de entornos o condiciones ambientales (aguas intercontinentales; océanos con oleaje, viento o corrientes). También debe estudiarse si la teórica ventaja de estar plegado mien-tras no se precisa flotabilidad puede favorecer el des-empeño profesional del socorrista (portabilidad, combi-nación con otros elementos de rescate, seguridad en caso de impacto accidental, uso en transportes de sal-vamento, etc.).

Este estudio no está exento de limitaciones. El tama-ño de la muestra se vio condicionado por la complejidad de la toma de datos, la disponibilidad de los participan-tes y los condicionanparticipan-tes ambientales. Los socorristas de-bían querer participar en cuatro rescates de alta exigen-cia física en 2 días. Al realizar el estudio en el entorno real de trabajo debimos posponer varias sesiones por in-cumplir las condiciones marítimas o ambientales estipula-das. Además, nuestros hallazgos deben interpretarse en base al tipo de entorno/condiciones en el que discurrió el estudio y no pueden extrapolarse a otros.

En conclusión, el nuevo método de rescate autoinfla-ble Quick Rescue es igual de válido que otros DFR habi-tuales (tubo y boya de rescate) para víctimas distrés en el mar debido a su diseño (flotabilidad, dimensiones, peso). Su uso sería recomendable tanto por los buenos resultados en los tiempos de rescate (total, aproxima-ción, control de la víctima y traslado), como en la per-cepción del esfuerzo (general y segmentaria) tras el rescate.

Conflicto de intereses: Los autores declaran no tener conflictos de in-tereses en relación con el presente artículo.

Financiación: Los autores declaran la no existencia de financiación en relación al presente artículo, a excepción de la cesión del material y los gastos derivados de la toma de datos por parte de DipSalut-Girona.

Responsabilidades éticas: Todos los autores han confirmado el mante-nimiento de la confidencialidad y respeto de los derechos de los pa-cientes en el documento de responsabilidades del autor, acuerdo de publicación y cesión de derechos a EMERGENCIAS. Todos los partici-pantes firmaron el consentimiento informado antes del inicio del estu-dio que fue aprobado por el Comité de Ética de Investigaciones Clínicas de la Administración Deportiva de Cataluña (número 14_2018_CEIC-GC).

Artículo no encargado por el Comité Editorial y con revisión exter-na por pares

Agradecimientos: Anna Cervià i Bartomeu Casellas por idear el disposi-tivo de rescate. DipSalut-Girona, Xavier del Acebo y Antoni Mulero por facilitar que se realice el proyecto. Con el apoyo del Institut Nacional d’Educació Física de Catalunya (INEFC) de la Generalitat de Catalunya. A los participantes y voluntarios que posibilitaron la toma de datos (Anna Baldellou, Adrián Santoro, Irene Andújar).

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