INTELIGENCIA EMOCIONAL
Capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos, los sentimientos de los demás, motivarnos y manejar adecuadamente las relaciones que mantenemos con los demás y
con nosotros mismos.
Capacidad para la auto-reflexión: Identificar las propias emociones y
regularlas de forma apropiada.
Habilidad para reconocer lo que los demás están pensando y sintiendo:
Habilidades sociales, empatía, asertividad, comunicación no verbal, entre otras.
COMPONENTES DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
1. ACTITUD POSITIVA
2. CONCIENCIA EMOCIONAL DE UNO MISMO
Ser consciente de nuestros estados de ánimo, y los pensamientos que tenemos acerca de esos estados de ánimo.
3. AUTOCONTROL EMOCIONAL
Capacidad para manejar las emociones de forma apropiada, teniendo buenas estrategias de afrontamiento a situaciones estresantes, capacidad de
autogenerarse emociones positivas.
4. COMPETENCIA SOCIAL
Es la capacidad para mantener buenas relaciones con otras personas, lo que implica habilidades sociales, capacidad de comunicación, empatía, respecto, asertividad…
Habilidad para afrontar satisfactoriamente los desafíos de la vida, adoptando comportamientos apropiados y responsables. Dentro de esta competencia podemos incluir la habilidad para fijar objetivos realistas, toma de decisiones, búsqueda de recursos y ayuda…
EMPATÍA Y OPTIMISMO
Empatía: capacidad de experimentar y comprender las emociones que otra persona
está sintiendo. Compartir el estado emocional de la otra persona. Entender por qué los demás se sienten como se sienten. Es el fundamento básico de la capacidad para establecer relaciones sociales exitosas.
Son tres, según Rosenthal, los elementos que permiten la aparición de la empatía: - La atención
- La sensación de bienestar mutua - La coordinación no verbal
Optimismo: El optimismo y la esperanza, igual que la impotencia y la desesperación,
pueden aprenderse. Detrás de los dos existe lo que se denomina autoeficacia, es decir, la creencia de que uno tiene el control de los acontecimientos de su vida y puede hacer frente a los problemas en la medida en que se presenten.
El optimismo es tener una fuerte expectativa de que, en general, las cosas irán bien a pesar de los contratiempos y de las frustraciones. El optimismo es una actitud que impide caer en la apatía, la desesperación o la depresión frente a las adversidades. Siempre y cuando se trate de un optimismo realista.
TRABAJAR LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN EL AULA
1. Dejar que los alumnos expresen sus sentimientos y emociones. Desarrollar el autoconocimiento y autoconciencia, es decir, la capacidad de saber qué está pasando en nuestro cuerpo y qué estamos sintiendo, son dos pilares
fundamentales para desarrollar la Inteligencia Emocional. Se debe estimular la afectividad a través de la expresión regulada del sentimiento positivo y, más complicado, de las emociones negativas.
2. Mostrar que el alumno es importante. A veces las cosas más sencillas de hacer son las que más impacto causan en los demás; dar un abrazo, dedicar unos minutos al final de la clase, escucha activa…
3. Enseñar que en la vida no siempre se puede tener lo que queremos. Con otros dos pilares fundamentales, el autocontrol y el autodominio: regular la
manifestación de una emoción y modificar un estado de ánimo. Enseñar a los alumnos cómo afrontar emociones negativas y afrontar los problemas de forma calmada y pacífica.
4. Tener la capacidad de automotivarse y de motivar a los demás. Despertar en uno mismo y en otras personas energía para llevar a cabo acciones o tareas está muy ligado al optimismo y a la autoestima. Cuando un alumno recibe reconocimiento, raramente será agresivo o pesimista.
5. Cuando se reconocen las actitudes y acciones positivas de los alumnos, también se deben señalar con firmeza que algo está mal si una acción es negativa. Eso ayuda a los niños a ponerse en el lugar de los demás y se desarrolla la empatía. Hay que enseñarles también a pedir perdón.
6. La mejor manera de solucionar conflictos es hablando, no agrediendo ni física ni verbalmente a la otra persona.
7. Hablar con los alumnos. Comentar otros temas variados puede ayudarles a comprender la realidad y a desarrollar el juicio crítico.
8. Refuerzo positivo. Felicitar al alumno cada vez que se enfrente a una emoción negativa de manera adecuada. Esto ayudará a reforzar su optimismo y
9. Dar ejemplo. La mejor manera de educar y enseñar es mediante el ejemplo a nuestros alumnos.
10. Hay que tratar a los alumnos “como nos gustaría que nos tratasen a nosotros mismos”, siendo conscientes de cómo se controlan nuestras propias emociones y actitudes con los demás.
11.Resaltar los aspectos positivos por encima de los negativos y los objetivos alcanzados antes que las insuficiencias.
12. Reconocer y nombrar las diferentes emociones, realizando ejercicios prácticos para desarrollar la empatía con los compañeros de clase, fomentando el diálogo y la apertura, facilitar recursos para controlar la ira y la rabia… 13. Una parte importante del rol del educador es saber captar los distintos
mensajes que le transmiten los alumnos, respondiendo a sus intereses y
necesidades, favoreciendo la comunicación con ellos y adecuado las estrategias educativas para tratar de integrarlos a todos al proceso de aprendizaje.
RECURSOS PARA TRABAJAR LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
- Cualquier contenido que el educador explique debe ser vivido por el alumno
también desde la emoción, no solo como un dato o un conocimiento más.
- El uso de fotografías y escenas de la vida diaria son elementos que provocan
con bastante facilidad que sobresalga el mundo emocional.
- El uso del relato, el cuento, la poesía, las obras literarias, en general, están
llenas de situaciones emocionales a partir de las cuales se pueden trabajar estos contenidos.
- La propuesta de juegos de comunicación y expresión emocional.
- Las películas que permitan el análisis de las emociones de los personajes y de
las sensaciones que provocan en el espectador.
- Utilización de técnicas de role-playing.
- Mensajes publicitarios como elementos de toma de conciencia, en cuanto al
impacto emocional de las imágenes.
- La música, elemento fundamental que nos ayuda a mirar hacia dentro
centrando la atención en los procesos internos.
- La utilización del color y de la forma.
- En general, las artes, incluida la danza, proporcionan los medios para expresar
los sentimientos y las ideas de maneras creativas y hacen que cualquier experiencia de aprendizaje sea más memorable.
- La imaginación es el vehículo para el descubrimiento, es un motivador por
excelencia del aprendizaje, que suscita una emoción básica: la curiosidad.
- El aprendizaje cooperativo. Las investigaciones que se han efectuado sobre esta
estrategia educativa indican que cuando los alumnos aprenden juntos en parejas o en pequeños grupos, el aprendizaje es más rápido, hay mayor retención y los niños se sienten más positivos respecto a lo que aprenden. LIBROS
- El emocionario, de Cristina Nuñez y Rafael Romero, Editorial Palabras Aladas.
Es un libro muy sencillo, presenta un itinerario a través de las distintas emociones que tenemos cualquier ser humano. Lleno de ilustraciones muy llamativas y con un texto sobre cada emoción que te invita a la reflexión. Es compatible con cualquier programa emocional, y además dispone de sus propias fichas descargables.
- El monstruo de los colores, de Ana Llenas, Editorial Flamboyant. El libro trata
de un monstruo que se ha hecho un lío con las emociones y deberá aprender a poner en orden la alegría, la tristeza, la rabia, el miedo y la calma. Es un álbum ilustrado y gracias a sus expresivas ilustraciones permite a los niños identificar con facilidad las distintas emociones que se viven durante el día.
- Cuentos para educar con inteligencia emocional, de Clara Peñalver y Sara
Sánchez, Editorial Beascoa. Libro enfocado a los niños más pequeños con un lenguaje cercano y sencillo. Es un manual perfecto para comprender y gestionar las dudas que generan en nosotros las diferentes emociones.
- Paula y su cabello multicolor, de Carmen Parets Luque. Es un cuento que
te permite descubrir cómo a Paula le cambia de color del pelo según la
emoción que sienta, a través de las transformaciones en el pelo de Paula vamos visualmente dando nombre a las emociones que sentimos. A partir de hacernos preguntas como ¿Qué nos provoca esa emoción?, ¿Qué nos hace sentir? y ¿Qué debemos hacer? vamos proporcionando respuestas y soluciones para cada tipo de emoción.
JUEGOS GRUPALES DENTRO DEL AULA
- Diario de las emociones: El juego es una dinámica educativa que trata de
favorecer la reflexión sobre los propios estados emocionales. A través de esta dinámica vamos a procurar que los niños y niñas dibujen sus estados
emocionales y que tomen conciencia de cuando sienten cada emoción, de los posibles desencadenantes y consecuencias. De esta manera tendrán un rico collage de las propias emociones.
- Juego “El observador”: Deben observar las expresiones emocionales de otras
personas (familiares y amigos). Deben fijarse en los aspectos verbales (qué dice y cómo lo dice) y en los aspectos no verbales: gestos faciales, muecas, tonos de voz, tics, etc.
- ¿Qué estará pasando? A través del roleplaying podemos plantear diversas
situaciones, reales o imaginarias (preferiblemente reales), y han de dramatizar la situación con todo tipo de detalles. El resto de compañeros deben tratar de adivinar los estados afectivos en cada uno de los acontecimientos
relatados. “Me imagino que sentiste…..cuando”. Confirmar si ha acertado en los sentimientos.