Movilización y traslado de
usuarios
Buenas prácticas para prevenir
riesgos y lesiones
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Plan General de Actividades Preventivas de la Seguridad Social 2016
Índice
Introducción x
1. Factores de riesgo x
2. Medidas preventivas x
2.1. Normas generales al manipular usuarios x
2.2. Movilización del encamado x
2.2.1. Movilización del usuario hacia el cabecero de la cama x
2.2.2. Movilización del usuario hacia un lado de la cama x
2.2.3. Movilización de usuarios con importantes limitaciones
de movilidad x
2.2.4. Movilización de usuarios ayudados por una sábana x
2.2.5. Movilización para girar decúbito supino a decúbito lateral x
2.2.6. Movilización para incorporar o sentar en la cama x
2.2.7. Movilización para sentar al usuario en el borde de la cama x
2.3. Transferencias x
2.3.1. Traslado de cama a camilla x
2.3.2. Traslado de cama a silla de ruedas x
2.3.3. Transferencia de sentado a bipedestación x
2.3.4. Transferencia con grúa. Colocación del arnés x
2.3.5. Transferencia con grúa. Traslado x
3. Normativa x
Introducción
El análisis de las lesiones laborales sufridas en el sector sanitario (CNAE 86) y en el de asistencia en establecimientos residenciales (CNAE 88), con o sin alojamiento, arroja a la luz la importante incidencia y prevalencia de los trastornos musculoesqueléticos (de ahora en adelante TME). Los TME, son lesiones que pueden darse por distintas zonas del cuerpo, concentrándose en las extremidades superiores como hombros, codos y zona lumbar, entre los profesionales de los sectores señalados.
Una de las causas laborales primordiales de este tipo de patología se encuentra en la tarea de manipulación de usuarios, actividad muy frecuente entre estos profesionales como son los fisioterapeutas, celadores, enfermeros, auxiliares de enfermería, etc. La manipulación de usuarios requiere, por parte del profesional, un esfuerzo físico que, de no realizarse correctamente, puede conllevar lesiones como hernias, epicondilitis o lumbalgias.
Entendemos la manipulación de usuarios como el conjunto de actividades y/o tareas llevadas a cabo por el profesional con el objetivo de mover las persones cuando estas no puedan hacerlo por si mismas, bien sea en un hospital, en una residencia o en su propio domicilio.
Una correcta manipulación de los usuarios, conllevará, una actuación más segura para el profesional, además de preservar la integridad del usuario.
Desde la perspectiva laboral, es necesario evaluar los riesgos que conlleva para el personal, con el objetivo de garantizar unas movilizaciones y transferencias correctas, asegurando unas buenas condiciones de trabajo.
La finalidad de esta guía no es tratar ningún método de evaluación de riesgos en concreto, dada la existencia de múltiples publicaciones y estudios de organismos oficiales, aunque aconsejamos llevar a cabo una planificación de las medidas preventivas acorde a los riesgos detectados.
Por todo ello, desde Egarsat hemos creído conveniente crear y publicar el presente código de buenas prácticas, con el objetivo de ofrecer información a toda persona que quiera ampliar conocimientos en este campo y/o para sensibilizar a todo profesional en cuyas tareas esté la de manipular usuarios.
1.
Factores de riesgo
Para la evaluación del riesgo que deriva de la manipulación de usuarios, deben considerarse distintos factores que pueden minimizar o maximizar el riesgo que conllevan las acciones de movilizar personas:
• Estado de la persona a movilizar.
La manipulación se realizará de un modo u otro en función del grado de autonomía o colaboración del usuario, que puede oscilar desde ser una persona activa a ser totalmente pasiva.
Además de observar la colaboración del usuario, también habrá que considerar su morfología y/o el peso una cuestión a sopesar para evaluar si la manipulación será manual, con uno o varios profesionales, o bien con algún tipo de ayuda mecánica.
• Carga de trabajo.
Un aspecto importante es tener en cuenta el personal disponible en cada turno de trabajo en función de las manipulaciones que deban realizar.
Atendiendo a estos dos factores, estado de la persona a movilizar y carga de trabajo, debe analizarse:
- Número de usuarios a manipular en función de su colaboración (activo o pasivo).
- Número de profesionales para llevar a cabo las manipulaciones (carga asistencial según la metodología MAPO1).
Pueden darse situaciones muy diversas. Por ejemplo, no será lo mismo que un profesional mueva 20 usuarios dependientes que 10, o 20 usuarios activos que colaboren en su manipulación. El esfuerzo físico empleado será distinto.
• Entorno y equipos.
Debe analizarse el entorno donde trabajan estos profesionales. Las características del lugar de trabajo (accesibilidad, espacio, etc.) influirán en el número y en la forma de realizar las manipulaciones.
De igual forma, es importante analizar de qué equipos de ayuda se dispone (grúas, arneses, camillas, silla de ruedas, etc.), así como de su estado, pues los equipos ayudan a realizar una manipulación con menor esfuerzo físico y con mayor seguridad, tanto para el profesional como para el usuario.
• Formación de los profesionales.
Un buen nivel de formación teórico/práctica del personal, sobre cómo realizar manipulaciones correctas, con una buena higiene postural y con un uso adecuado de los equipos de ayuda, es esencial para evitar los TME.
1
Metodología MAPO (Movilización asistencial de pacientes hospitalarios). Metodología específica para evaluar los riesgos específicos de la movilización de pacientes.
2.
Medidas preventivas
En este bloque se presentan, en primer lugar, unas medidas de prevención generales y aplicables a cualquier manipulación de personas. En segundo lugar se muestran una serie de técnicas de movilización y transferencia de usuarios que si bien no son exhaustivas, sí son las más frecuentes y por lo tanto son las que de llevarse a cabo de forma correcta, podrían evitar la aparición de los TME, tan habituales entre los profesionales de la sanidad o geriatría.
2.1.
Normas generales al manipular usuarios
Buena parte de los usuarios que se encuentran en centros asistenciales, hospitales o geriátricos, ven disminuidas sus capacidades a causa de una enfermedad y/o de su avanzada edad, por lo que, en muchos casos, no pueden movilizarse por sí mismos y necesitan de la ayuda de profesionales. Estas movilizaciones deben ser realizadas siguiendo unas normas mínimas establecidas para disminuir los riesgos de lesiones para el profesional y favorecer, al mismo tiempo, el confort y la calidad asistencial del usuario.
La manipulación de los usuarios comprende tanto las técnicas para moverlos y colocarlos correctamente dentro de la cama, como el movimiento o desplazamiento que se da entre la cama y otros elementos como camillas, sillas, etc. y viceversa. Concretamente debe diferenciarse entre movilización y transferencia:
- Movilización: acciones que lleva a cabo el profesional con el objetivo de mover al usuario dentro una misma superficie. Ejemplo: cambio de posición del usuario dentro la cama.
- Transferencia: en este tipo de manipulación, el personal debe desplazar al usuario de un plano a otro. Ejemplo: de la cama a la silla.
Esta diferencia es importante, pues el riesgo de sufrir TME, es mayor en las transferencias, puesto que hay un cambio de punto de apoyo, y es más fácil que haya sobreesfuerzos.
Ante las movilizaciones y transferencias deben seguirse unas normas generales:
• Planificar. Antes de iniciar la manipulación, es necesario detenerse a pensar cómo se llevará a cabo: qué pasos se seguirán, si es necesaria la ayuda de otra persona, etc. Las prisas pueden conllevar una manipulación incorrecta y producir lesiones para ambos (profesionales y usuarios).
• Higiene postural del profesional:
- Mantener la espalda recta y alineada con el cuello y la cabeza, evitando así un daño en la región cervical, dorsal y lumbar.
- Separar los pies, con uno de ellos un poco más avanzado que el otro, para ayudar a mantener el equilibrio y disminuir el sobreesfuerzo al mover al usuario.
- Flexionar ligeramente las piernas. Con ello se logrará que sea la musculatura de las piernas la que realice el esfuerzo físico, evitando que lo haga la musculatura de la espalda.
- Mantener el centro de gravedad. Realizar la movilización lo más cerca posible de la cama o del usuario. Debe conseguirse que el cuerpo del usuario esté lo más cerca posible del cuerpo del profesional, de su centro de gravedad, para que el esfuerzo sea menor.
• Entorno.Adecuación del entorno donde realizar la movilización o transferencia.
- Despejar la zona. Retirar los elementos que puedan entorpecer la manipulación (sillas, barandilla de la cama, etc.).
- Verificar que los equipos están situados correctamente: cama ajustada en altura y frenada, grúas en posición, etc.
• Información del usuario. El profesional debe:
- Conocer el grado de autonomía/colaboración en la manipulación por parte del usuario.
- Saber si el usuario tiene alguna patología que pueda interferir en el tipo de agarre/presa o técnica de manipulación.
- Comunicarse con el usuario. Es imprescindible explicarle al usuario qué se va hacer y cómo. De esta forma, podrá colaborar en su manipulación.
• Prestar atención en el momento de agarrar al usuario. Deben realizarse presas con las palmas de las manos para que estas sean seguras. No deben realizarse con los dedos.
• Manipulación por partes. Si la técnica lo permite, la manipulación se llevará por partes, moviendo las distintas partes del cuerpo por separado, evitando mover todo el cuerpo a la vez.
• Atuendo. La ropa y el calzado deben ser adecuados y cómodos para que permitan realizar la manipulación de forma correcta. Ropa que no limite el movimiento y un calzado bien sujeto al pie, con suela antideslizante que evite resbalones o caídas.
2.2.
Movilización del encamado
En el sector sanitario y geriatría, antes señalados, es habitual que la mayoría de usuarios se encuentren encamados y, por lo tanto, son muy frecuentes las movilizaciones en la cama. Estas movilizaciones persiguen un doble objetivo: conseguir que el usuario se sienta cómodo en la cama y mejorar su tono muscular y su circulación, evitando patologías como pueden ser úlceras debido a una posición mantenida en el tiempo.
2.2.1. Movilización del usuario hacia el cabecero de la cama
Esta movilización se lleva a cabo cuando es necesario elevar al usuario hacia el cabecero de la cama donde se encuentra tumbado.
El profesional puede encontrarse con un usuario autónomo y colaborador, que pueda moverse por sí solo simplemente dándole unas instrucciones o directrices de cómo hacerlo. En cambio, en otras situaciones, aun cuando se trate de usuarios colaboradores, el profesional deberá ayudarles.
Usuario colaborador
Cuando el usuario colabore, un solo profesional puede llevar a cabo la movilización en el siguiente orden:
1º Siguiendo las recomendaciones generales, el profesional se colocará lo más cerca posible de la cama. Si es necesario, ajustará la cama a su propia altura (cuando la cama sea ajustable en altura). Retirará almohadas y sábanas. Posteriormente, se situará, frente al usuario, a la altura de su cadera.
2º Pedirá al usuario que se agarre al cabecero de la cama y que flexione sus rodillas, asegurándose que la planta de los pies están apoyadas en la cama.
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3º Colocará los brazos por debajo de las caderas del usuario. 4º En este momento, deberán realizar un esfuerzo conjunto:
- Se pedirá al usuario que intente levantarse ejerciendo fuerza con sus pies y brazos.
- Y, simultáneamente, el profesional le ayudará a subir hacia la cabecera con la ayuda de sus brazos que rodean las caderas.
En ocasiones, si se trata de un usuario corpulento u obeso, será necesaria la ayuda de otro profesional, aun cuando el usuario sea colaborador. De lo contrario podría lesionarse el profesional o el usuario.
Usuario no colaborador
Cuando el usuario no sea colaborador, la movilización deberá realizarse con dos profesionales en este orden de acciones:
1º Los profesionales se colocarán uno a cada lado de la cama, lo más próxima a esta y del usuario.
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2º Es muy importante que los profesionales se comuniquen para llevar a cabo las acciones de forma coordinada. Cada uno introducirá un brazo por debajo del hombro del usuario y el otro por debajo del muslo. Sujetarán con firmeza y lo elevarán con cuidado hasta la posición deseada.
2.2.2. Movilización del usuario hacia un lado de la cama
Usuario colaborador
En este caso la movilización puede llevarse a cabo con un único profesional, que: 1. Se colocará al lado de la cama hacia donde vaya a mover al usuario.
2. Colocará el brazo por debajo de los hombros del usuario, sujetándolo por la axila opuesta. El otro brazo, lo colocará debajo de la cadera.
3. El profesional, moverá con suavidad al usuario hacia sí mismo.
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Usuario no colaborador
Cuando se quiera movilizar a un usuario no colaborador, de un lado a otro de la cama, por ejemplo de izquierda a derecha, la movilización se realizará con la participación de dos personas:
1. Ambos profesionales se colocarán en el mismo lado de la cama, hacia el cual quieran mover al usuario.
2. Uno de ellos colocará un brazo por debajo de los hombros hasta el hombro opuesto del mismo y el otro por debajo su tórax. El otro profesional, colocará los brazos por debajo de las caderas. De forma sincronizada, moverán al usuario. De nuevo es importante la comunicación entre profesionales para realizar las acciones de forma conjunta.
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2.2.3. Movilización de usuarios con importantes limitaciones de movilidad
Algunos usuarios encamados tienen una importante limitación de movilidad, siendo totalmente dependientes en cuanto a sus cambios de postura. En esta ocasión, aparte de llevar a cabo una movilización entre varios profesionales, también será necesaria la utilización de materiales como almohadas o sábanas que ayudarán a realizar los cambios posturales de forma más cómoda.
En esta guía se expone cómo manipular a estas personas con la ayuda de una sábana (ver punto 2.2.4.) o bien con la ayuda mecánica de grúas (ver puntos 2.3.4. y 2.3.5.).
2.2.4. Movilización de usuarios ayudados por una sábana
En ocasiones, puede ser necesaria la ayuda de algún material cuando la persona a movilizar tenga una importante limitación de movilidad. En estos casos, la manipulación se realizará con dos personas tal y como se describe:
1º Se colocará un profesional en cada lado de la cama (frenada), lo más cerca posible a la misma.
2º Como ayuda, se utilizará una entremetida2 que debe colocarse por debajo del usuario. La
entremetida debe ir desde sus hombros hasta sus muslos.
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3º Para ello, debe colocarse al usuario en posición decúbito lateral (ver punto 2.2.5.). De este modo, los profesionales podrán colocar la entremetida debajo. Después girarán al usuario, y lo colocarán decúbito lateral hacia el lado contrario y acabarán de colocar la entremetida.
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4º Cada profesional, enrollará la entremetida para poder sujetarla fuerte y mover así al usuario hacia cualquier lado de la cama.
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2.2.5. Movilización para girar de decúbito supino a decúbito lateral
Girar a un usuario de decúbito supino a decúbito lateral, consiste en girar a un usuario que se encuentra boca arriba y colocarlo de lado. Para ello:
1º El profesional se situará a un lado de la cama, y colocará al usuario a un lado de la cama (ver punto 2.2.2.). De esta forma, cuando lo gire, quedará centrado en la misma.
2º A continuación, el profesional se colocará al otro lado de la cama, que será el mismo lado hacia el cual debe girar el usuario.
3º El profesional se comunicará con el usuario y le pedirá que: - Estire el brazo del lado hacia el que girará el cuerpo. - Flexione el otro brazo sobre su pecho.
- Flexione la rodilla de la pierna que quedará por encima cuando esté de lado en posición de decúbito lateral.
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4º Una vez el usuario esté colocado según las instrucciones, el profesional colocará uno de sus brazos por debajo del hombro y el otro por debajo de la cadera. Debe mantener las rodillas ligeramente flexionadas y con un pie más adelantado que el otro, para poder apoyar todo el peso en el momento de girar al usuario.
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5º Por último, con suavidad y firmeza, girará al usuario hacia sí mismo, colocándolo en decúbito lateral.
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Si el usuario debe estar en posición de decúbito lateral de forma mantenida, será necesario aliviar la presión de las prominencias óseas colocando almohadas para evitar úlceras.
2.2.6. Movilización para incorporar o sentar en la cama
Normalmente las camas de los centros asistenciales son articuladas, por lo que no es tan habitual este tipo de movilización. No obstante, pueden darse situaciones donde la cama no sea articulada y deba llevarse a cabo esta movilización.
Si la cama es articulada, bastará con elevar la zona de la espalda, mediante la manivela o el mando, hasta una posición cómoda para el usuario.
Si no está articulada y se quiere incorporar al usuario, los pasos a seguir serán los siguientes: 1º El profesional se colocará:
- Enfrente del usuario.
- Con el pie cercano a la cama, colocado un paso hacia atrás, para ayudar a la posterior manipulación, realizándola con menor esfuerzo.
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2º Una vez en posición, el profesional pasará la mano más alejada a la cama por detrás del hombro y la otra por debajo de la axila del usuario, sujetándolo por el omoplato (en ese momento el brazo del usuario también quedará por debajo de la axila del profesional, hay un entrecruzamiento de brazos).
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3º Posteriormente, el profesional pasará su peso de la pierna más adelantada a la otra pierna que tiene colocada más atrás, consiguiendo incorporar al usuario.
2.2.7. Movilización para sentar al usuario en el borde de la cama
Sentar en el borde de la cama a un usuario, requiere realizar un paso más que incorporarlo.
1. El profesional se colocará del mismo modo que si tuviera que incorporar al usuario. De lado a la cama, enfrente del usuario, y con el pie más cercano a la cama colocado un paso atrás.
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2. Si la cama es articulada, colocará al usuario en posición de Fowler (en posición semisentado). A continuación, el profesional, pasará la mano más alejada de la cama, por detrás del hombro del usuario y el otro brazo lo colocará a la altura de sus caderas.
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3. El profesional se ayudará de la mano que tiene colocada en la cadera del usuario, para girarlo, dejando sus piernas colgando de la cama. A la vez debe incorporar al usuario, elevando el tronco con la otra mano (que tiene colocada debajo del hombro). Esta acción la hará de forma conjunta, con lo cual solo realizará un movimiento.
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2.3.
Transferencias
2.3.1.Traslado de cama a camilla
El traslado de cama a camilla puede llevarse a cabo de distintas formas, atendiendo al grado de movilidad del usuario. Puede realizarla un solo profesional, o bien necesitar incluso hasta tres personas si el usuario no pudiera colaborar.
Traslado con un profesional
Cuando el usuario tenga movilidad, podrá trasladarse él solo de la cama a la camilla, ayudado, si es necesario, por el profesional.
1. El profesional colocará la camilla y la cama de forma paralela y frenada.
2. Para colocar al usuario sobre la camilla, el profesional deberá tirar de él, moviéndolo primero por los hombros, posteriormente de las caderas y en tercer lugar por las piernas.
Traslado con dos profesionales
1. Igual que en la transferencia con un solo profesional, la camilla se colocará de forma paralela a la cama.
2. Los dos profesionales se coordinarán para llevar a cabo movimientos de forma sincronizada para no causar ninguna lesión al usuario ni a ellos mismos.
3. Ambos se colocarán en el lado externo de la camilla, uno en el centro y el otro en su cabecera.
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4. El profesional situado en el centro, apoyará su rodilla en la camilla, y tirará de la entremetida colocada debajo del usuario (ver punto 2.2.4) hacia sí mismo. Entretanto, en el mismo momento, el otro profesional sujetará y levantará la cabeza y los hombros del usuario, ayudándole a acercarse a la camilla.
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Traslado con tres profesionales
El traslado con tres personas se llevará a cabo cuando el usuario no tenga nada de movilidad. Se tratará de realizar un traslado en bloque.
1. En esta ocasión, la camilla se colocará de forma perpendicular a la cama y la cabecera de la camilla, tocando los pies de la cama (formando una L).
2. Los profesionales se colocarán en el lado libre de la cama, uno en la cabecera, el otro en el medio y el tercero a los pies. Todos ellos adelantarán uno de sus pies, para ayudar a realizar menos esfuerzo en la manipulación del usuario.
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3. Cada uno de ellos colocará, con suavidad, sus brazos por debajo del usuario (a modo de palas), por debajo de la nuca-hombros, bajo la región lumbar-caderas y el último por debajo de las caderas-piernas.
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4. Doblarán las rodillas y levantarán al usuario manteniendo su cuerpo pegado al suyo, para reducir el sobresfuerzo que comporta. Los tres girarán en bloque y, de forma sincronizada, lo llevarán y colocarán encima de la camilla.
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2.3.2. Traslado de cama a silla de ruedas
Esta transferencia puede llevarse a cabo con uno o dos profesionales, en función del grado de movilidad del usuario.
Usuario colaborador
En este caso, un solo profesional realizará la transferencia, tal y como sigue: 1º Deberá preparar el entorno:
- Retirar los elementos que estén en el medio y puedan estorbar.
- Colocará la silla al lado de la cama, paralela a esta, situando el respaldo a los pies de la misma. La silla estará frenada y con los reposapiés retirados.
- Si es necesario, se regulará la altura de la cama. De no poder regularse, se colocará un taburete para que el usuario pueda apoyar sus pies, evitando que pueda caerse.
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2º Pedirá al usuario que se incorpore y se siente en la cama. Si el usuario no puede incorporarse por sí mismo, el profesional lo incorporará y sentará en el borde de la cama atendiendo a la técnica expuesta en el punto 2.2.7.
3º A continuación, el profesional se colocará delante del usuario, con el pie más cercano a la silla, adelantado, y le pedirá al usuario que coloque sus brazos por encima de sus hombros, mientras que el profesional colocará los suyos en la cintura del usuario (tipo abrazo). Una vez este tenga los pies en el suelo, la rodilla del profesional debe sujetar su rodilla.
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4º Con suavidad, sujetará al usuario y girará con él, de forma que el usuario quede de espaldas a la silla. El profesional le ayudará a sentarse en la silla, flexionando sus rodillas para poder bajarlo y sentarlo en ella.
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Usuario no colaborador
En esta situación, será necesaria la colaboración de dos profesionales y se seguirán las siguientes acciones:
1º Se colocará al usuario en el borde de la cama en posición de Fowler, incorporándolo según la técnica descrita en el punto 2.2.7.
Si no es posible realizar esta técnica con un solo profesional, debido la poca movilidad del usuario, será necesario incorporarlo entre dos profesionales:
- Uno de ellos pasará su brazo por detrás de los hombros del usuario y el otro pasará su brazo por debajo de sus rodillas, realizando un giro sincronizado, que sentará al usuario en el borde de la cama.
2º Posteriormente cada profesional se colocará a un lado del usuario, sujetándolo por los hombros y muslos y girarán de forma sincronizada hasta bajarlo y sentarlo en la silla.
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El procedimiento será el mismo si se quiere sentar al usuario en una silla, aunque no tenga ruedas o en un sillón.
2.3.3. Transferencia de sentado a bipedestación
Proceso que se lleva a cabo cuando el usuario está sentado y debemos levantarlo para que inicie la marcha. Esta transferencia se realiza con un único profesional, pues los usuarios que pueden andar tienen cierta movilidad.
1. En primer lugar el profesional pedirá al usuario que desplace hacia atrás los talones hacia la silla tanto como pueda.
2. Posteriormente el profesional, con las piernas ligeramente flexionadas y la espalda recta, se colocará enfrente del usuario, lo abrazará a la altura de sus costillas y le pedirá que se incline hacia adelante.
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3. Si cree que puede haber una pérdida de estabilidad, el profesional apoyará una de sus rodillas a la extremidad del usuario. De este modo, cuando lo levante, evitará movimientos bruscos que puedan ocasionar una caída.
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4. Posteriormente, el profesional deberá inclinarse hacia atrás, utilizando el peso del usuario como contrapeso, y lo levantará.
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2.3.4. Transferencia con grúa. Colocación del arnés
Las grúas son equipos de apoyo, ayudas técnicas que permiten elevar y trasladar a personas con limitaciones de movilidad de forma segura para el usuario (evitándole lesiones) y con menos esfuerzo para el profesional que realiza la transferencia. Las grúas más habituales son las móviles, las cuales disponen de arneses, de distintos materiales y tallas, que arropan al usuario de forma segura, ejerciendo la fuerza adecuada y sin dañarlo.
Se recomienda su uso en las manipulaciones que conlleven levantar al usuario, sobre todo si su movilidad es muy reducida o se trata de un usuario con un peso elevado.
Antes de trasladar al usuario con la grúa colocaremos el arnés. Su colocación variará en función de la posición inicial del usuario.
Colocación del arnés desde la posición de sentado:
1. El profesional se colocará delante del usuario manteniendo una buena higiene postural (pies separados y rodillas ligeramente flexionadas).
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2. El arnés se colocará primero por la espalda y luego por las piernas. Para ello, el profesional inclinará al usuario hacia adelante, colocando los brazos debajo de sus axilas y ejerciendo fuerza hacia sí mismo para colocar el arnés, de arriba a abajo. Después, pasará los extremos del arnés por debajo de los muslos del usuario.
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3. Por último, enganchará las bandas del arnés a la percha de la grúa, pudiéndolo realizarlo de dos formas:
- Entrecruzada. La banda de la pierna derecha al gancho izquierdo, y la de la pierna izquierda al gancho derecho. En este tipo de enganche, el usuario tiene las piernas cerradas, evitando que se pueda escurrir.
- Paralela, sin entrecruzar. Banda derecha a gancho derecho y banda izquierda a gancho izquierdo. En ocasiones, la patología o la morfología del usuario, no permite tener las piernas cerradas.
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Colocación del arnés desde la posición decúbito lateral:
1. El profesional colocará al usuario en decúbito lateral y colocará el arnés debajo de este.
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3. A continuación, colocará al usuario en decúbito supino (boca arriba), dejando el arnés colocado debajo de este y asegurándose de que no quede ninguna arruga.
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4. Por último, colocará las bandas, pasándolas por debajo de las piernas para poder engancharlas, de forma entrecruzada o paralela a la percha de la grúa.
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2.3.5. Transferencia con grúa. Traslado
Traslado de cama a silla/sillón:
1. En primer lugar, se colocará la grúa cerca del usuario para poder enganchar su arnés a la percha de la grúa. El profesional introducirá las patas de la grúa por debajo de la cama.
2. Posteriormente, bajará el brazo móvil a la altura adecuada para colocar en los ganchos los extremos del arnés, de manera que el usuario quede paralelo a la silla.
3. El profesional lo elevará con cuidado y suavidad, hasta que quede suspendido y moverá la grúa hasta colocarla encima de la silla.
4. Antes de iniciar el descenso, se comprobará que el usuario esté alineado con la silla, para garantizar que quede sentado adecuadamente.
5. Se iniciará el descenso con cuidado y paulatinamente. El profesional se asegurará de que el usuario quede bien sentado en la silla, con el trasero tocando el respaldo.
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6. Por último, se quitará el arnés. Primero se retirarán las bandas de las piernas, luego deberá inclinar al usuario hacia adelante para retirar el arnés tirando hacia arriba.
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Traslado de silla/sillón a cama:
1. Una vez colocado el arnés, el profesional deberá acercar la grúa a la silla o sillón, frenarla y enganchar el arnés a la percha de su brazo.
2. De forma suave y gradual, se llevará a cabo el ascenso y traslado a la cama, donde se descenderá con cuidado, sujetando la cabeza del usuario si es preciso.
3. Por último se retirará el arnés, colocando al usuario en posición de decúbito lateral, primero hacia un lado y después hacia el otro.
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3.
Normativa
• Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.
• Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los servicios de prevención.
• Real Decreto 487/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores.
4.
Bibliografía
• Nogareda Cuixart, S.; Álvarez-Casado, E. y Hernández Soto, A. (2011). “NTP 907: Evaluación del riesgo por manipulación manual de pacientes: “Método MAPO". INSHT.
• “Guía informativa para la movilización de pacientes”. Osakidetza. Gobierno Vasco.
• “Técnicas de movilización manual de pacientes para prevenir los trastornos musculoesqueléticos en el sector de la atención sanitaria”. Efact nº 28. Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo.
• Manual per a la prevenció del risc de lesió osteomuscular en residències de gent gran. Protocol de transferències i mobilitzacions. Generalitat de Catalunya. Departament de Benestar Social i Família. • Ficha divulgativa FD-62 Riesgos ergonómicos en la movilización de personas, Instituto de Seguridad y
Salud Laboral. Región de Murcia.
• Hoja de prevención. Movilización de paciente: Evaluación del riesgo. Método Mapo. Instituto Gallego de Seguridad y Salud Laboral.