Autor: Estela Matute Matute.
EL BULLYING EN LA EDUCACIÓN
PRIMARIA DIRIGIDO A LA
ETAPA DE EDUCACIÓN PRIMARIA.
INTRODUCCIÓNCuando hablamos de bullying lo hacemos para referirnos al rechazo máximo contra una persona, primero del líder hacia esa persona y después por contagio del resto del grupo hacia el mismo.
Realmente no aceptan a ese niño, el miedo a no sentirse aceptado por el líder hace re-chazar al mismo por todos los miembros del grupo.
Técnicamente se puede definir como:
maltrato físico y/o psicológico deliberado y continuado que recibe un niño por parte de otro u otros, que se comportan con él cruel-mente con el objetivo de someterlo y asustar-lo, con vistas a obtener algún resultado favo-rable para los acosadores o simplemente a satisfacer la necesidad de agredir y destruir lo que éstos suelen presentar.
El bullying implica una repetición continuada de las burlas o las agresiones y puede provo-car la exclusión social de la víctima.
En clase quise ver como desarrollaban mis alumnos sus habilidades sociales entre ellos y aunque a golpe de vista el profesor se da cuenta de cómo se desarrolla cada uno, de-cidí probar la experiencia mediante un pe-queño sondeo. Repartí una hoja en la que aparecían los nombres de todos ellos y cada alumno debía rodear el nombre de su mejor amigo y tachar el nombre del que peor o me-nos afinidad tendría de la clase.
Y claro está, las sospechas que tenía sobre
el niño débil de mi clase se confirmaron. Y resultó ser elegido por la mayoría de la clase como el peor amigo del grupo, y en el mejor amigo la inmensa mayoría eligió al mismo niño, llamémoslo líder del grupo para referirnos a él en nuestra experiencia.
Pero el líder solo puede elegir a uno y curiosidades de la vida eligió a uno de los niños más débiles del grupo y de aquí el quick de la cuestión.
El líder necesita débiles para ir contra su víctima, y ellos le ayudan sin ver que pronto les dejará por otro compañero, y ellos se volverán a quedar solos.
Pero ¿Cómo podemos eliminar este tipo de comportamientos? Es muy difí-cil, pues de sus
ha-bilidades sociales sólo vemos lo que ellos nos dejan ver. Si, está claro que podríamos
reforzarles desde
peque-ños a compartir juegos con los más dé-biles, ayudarlos, intentar comprender-los…pero quizás no les inculcamos lo que deberíamos este tipo de compor-tamientos.
Pues los padres miramos para otro lado ante los conflictos entre niños siempre que el nuestro gane el juego, y por ello le fomentamos esa búsqueda del éxito aunque sea a costa de los demás. Llegan al colegio y piensan ser todos los ganadores, ¡pero eso es imposible! Y se acercan así al líder por el miedo al rechazo, y siguen jugándole su juego
Realmente no aceptan a ese niño, el miedo a no sentirse aceptado por el líder hace re-chazar al mismo por todos los miembros del grupo.
Técnicamente se puede definir como:
maltrato físico y/o psicológico deliberado y continuado que recibe un niño por parte de otro u otros, que se comportan con él cruel-mente con el objetivo de someterlo y asustar-lo, con vistas a obtener algún resultado favo-rable para los acosadores o simplemente a satisfacer la necesidad de agredir y destruir lo que éstos suelen presentar.
El bullying implica una repetición continuada de las burlas o las agresiones y puede provo-car la exclusión social de la víctima.
En clase quise ver como desarrollaban mis alumnos sus habilidades sociales entre ellos y aunque a golpe de vista el profesor se da cuenta de cómo se desarrolla cada uno, de-cidí probar la experiencia mediante un pe-queño sondeo. Repartí una hoja en la que aparecían los nombres de todos ellos y cada alumno debía rodear el nombre de su mejor amigo y tachar el nombre del que peor o me-nos afinidad tendría de la clase.
Y claro está, las sospechas que tenía sobre
el niño débil de mi clase se confirmaron. Y resultó ser elegido por la mayoría de la clase como el peor amigo del grupo, y en el mejor amigo la inmensa mayoría eligió al mismo niño, llamémoslo líder del grupo para referirnos a él en nuestra experiencia.
Pero el líder solo puede elegir a uno y curiosidades de la vida eligió a uno de los niños más débiles del grupo y de aquí el quick de la cuestión.
El líder necesita débiles para ir contra su víctima, y ellos le ayudan sin ver que pronto les dejará por otro compañero, y ellos se volverán a quedar solos.
Pero ¿Cómo podemos eliminar este tipo de comportamientos? Es muy difí-cil, pues de sus
ha-bilidades sociales sólo vemos lo que ellos nos dejan ver. Si, está claro que podríamos
reforzarles desde
peque-ños a compartir juegos con los más dé-biles, ayudarlos, intentar comprender-los…pero quizás no les inculcamos lo que deberíamos este tipo de compor-tamientos.
Pues los padres miramos para otro lado ante los conflictos entre niños siempre que el nuestro gane el juego, y por ello le fomentamos esa búsqueda del éxito aunque sea a costa de los demás. Llegan al colegio y piensan ser todos los ganadores, ¡pero eso es imposible! Y se acercan así al líder por el miedo al rechazo, y siguen jugándole su juego
frente a la víctima; hundiéndola, haciéndole cada vez sentirse más sola, bajando su autoestima, llenándola de frustraciones… todo este calvario vivido por el niño puede llegar a traerle una serie de repercusiones psicológicas muy fuertes.
¿A caso no es justo pararnos a reflexionar en vez de mirar para otro lado e intentar
evitar en la medida en que está en nuestra mano que estos comportamientos se va-yan eliminando?
Todo esto sólo podríamos solucionarlo haciendo a nuestros niños independientes, variando mucho sus amistades, enriqueciendo sus valores inéditos frente a los exter-nos, primando sus logros sin subestimar a los demás…
Ahí nuestra tarea como docentes, educadores y padres; ser valientes en nuestras decisiones aunque sean diferentes a los demás, tolerantes pero no sumisos, en
nuestras actuaciones en la vida refle
-jarían en los niños un perfil para mirar -se, igual que lo tienen cuando imitan nuestros comportamientos. Y les llega el bullying que los adultos no expresa-mos claramente, lo enmascaraexpresa-mos sí, pero también lo hacemos, aún incluso inconscientemente algunas veces. La niñez, el cariño infantil, las respon-sabilidades, el trabajo, el estrés, la
economía… ¿todo eso influye hoy po -sitiva o negativamente en la formación de nuestros hijos como adultos
capa-ces de enfrentarse a las dificultades
de la vida?
Tenemos que ser conscientes de la importancia que tiene nuestro papel en la formación de niños respetuo-sos, que quieren a todos, y evitan el sufrimiento de iguales como ellos. Tan duro para ellos como para sus propias familias, educándolos en el respeto mutuo, la solidaridad, el com-pañerismo y el respeto a sus iguales tan importante para la convivencia y la consecuente felicidad de todos.
Padres y educadores; pongamos
én-fasis en este aspecto tan importante para todos y en el que no nos gustaría vernos nunca, partiendo de la premi-sa tan simple como “lo que no quieras que te hagan a ti, intenta por todos los medios no hacerlo a los demás. “ Así es como conseguí hacer ver a mis niños en clase la importancia de solu-cionar este problema que venía sur-giendo con nuestro compañero.
También preparamos entre varios pro-fesores una reunión para familiares y tutores en la que hicimos ver a éstos lo importante que es trabajar con sus hijos esta serie de valores.
Y es que cuando he mencionado al principio del todo la expresión de que los padres en ocasiones “miran para otro lado” siempre que no sea su hijo/a el perjudicado no es con mala inten-ción por su parte, sino muchas veces
por la falta de reflexión de que esos pequeños detalles tan insignificantes
pueden llegar a provocar situaciones, acosos y agresiones tan desagrada-bles para otros, llegando en el peor de los casos al bullying.
frente a la víctima; hundiéndola, haciéndole cada vez sentirse más sola, bajando su autoestima, llenándola de frustraciones… todo este calvario vivido por el niño puede llegar a traerle una serie de repercusiones psicológicas muy fuertes.
¿A caso no es justo pararnos a reflexionar en vez de mirar para otro lado e intentar
evitar en la medida en que está en nuestra mano que estos comportamientos se va-yan eliminando?
Todo esto sólo podríamos solucionarlo haciendo a nuestros niños independientes, variando mucho sus amistades, enriqueciendo sus valores inéditos frente a los exter-nos, primando sus logros sin subestimar a los demás…
Ahí nuestra tarea como docentes, educadores y padres; ser valientes en nuestras decisiones aunque sean diferentes a los demás, tolerantes pero no sumisos, en
nuestras actuaciones en la vida refle
-jarían en los niños un perfil para mirar -se, igual que lo tienen cuando imitan nuestros comportamientos. Y les llega el bullying que los adultos no expresa-mos claramente, lo enmascaraexpresa-mos sí, pero también lo hacemos, aún incluso inconscientemente algunas veces. La niñez, el cariño infantil, las respon-sabilidades, el trabajo, el estrés, la
economía… ¿todo eso influye hoy po -sitiva o negativamente en la formación de nuestros hijos como adultos
capa-ces de enfrentarse a las dificultades
de la vida?
Tenemos que ser conscientes de la importancia que tiene nuestro papel en la formación de niños respetuo-sos, que quieren a todos, y evitan el sufrimiento de iguales como ellos. Tan duro para ellos como para sus propias familias, educándolos en el respeto mutuo, la solidaridad, el com-pañerismo y el respeto a sus iguales tan importante para la convivencia y la consecuente felicidad de todos.
Padres y educadores; pongamos
én-fasis en este aspecto tan importante para todos y en el que no nos gustaría vernos nunca, partiendo de la premi-sa tan simple como “lo que no quieras que te hagan a ti, intenta por todos los medios no hacerlo a los demás. “ Así es como conseguí hacer ver a mis niños en clase la importancia de solu-cionar este problema que venía sur-giendo con nuestro compañero.
También preparamos entre varios pro-fesores una reunión para familiares y tutores en la que hicimos ver a éstos lo importante que es trabajar con sus hijos esta serie de valores.
Y es que cuando he mencionado al principio del todo la expresión de que los padres en ocasiones “miran para otro lado” siempre que no sea su hijo/a el perjudicado no es con mala inten-ción por su parte, sino muchas veces
por la falta de reflexión de que esos pequeños detalles tan insignificantes
pueden llegar a provocar situaciones, acosos y agresiones tan desagrada-bles para otros, llegando en el peor de los casos al bullying.
BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA.
www.acosomoral.org/bully6.htm es.wikipedia.org/wiki/Acoso_escolar www.acosoescolar.info
MARIA CELIA CAMBRA LÓPEZ
ORIENTACIONES
METODOLOGICAS PARA
LA ATENCIÓN A LA
DIVERSIDAD DENTRO
DEL AULA ORDINARIA
BLOQUE:
CONVIVENCIA EN EL AULA
ÁREA:
INFANTIL, PRIMARIA Y ESO.
El artículo nos presenta diferentes metodo-logías como el trabajo por proyecto, trabajo cooperativo y enseñanza autorizada, que po-demos poner en práctica dentro del aula para poder atender a la diversidad de alumnado que a ella existe.