Pedagogía general
Grupo:
Lucía Nista, Victoria Donnelly y Naibí Pérez Iglesias
Temas:
Historia: Edad Media
Pensadores: Pierre Bourdieu y Jean Claude Passeron
HISTORIA – EDAD MEDIA
Organización política y social
Tradicionalmente, los historiadores llaman “Edad Media” al período de la historia europea comprendido entre la caída del Imperio Romano de Occidente (476 dC) y la llegada de los europeos a América en 1492. En este período, la unidad política y cultural que los romanos habían establecido en el Mediterráneo desaparece y el Occidente europeo se fragmenta en numerosos y pequeños reinos inestables, algunos de los cuales con el correr del tiempo darán origen a los países europeos actuales.
¿Cómo cae el Imperio Romano y se produce el fin de la Edad Antigua?
La gran extensión del Imperio romano y las diferencias entre las provincias que lo integraban dificultaron su administración. El emperador Diocleciano intentó buscar una solución y resolvió dividir el imperio en dos regiones administrativas (Occidente, con capital en Roma y Oriente con capital en Constantinopla o Bizancio).
Durante siglos, el imperio romano había mantenido contacto con los pueblos que se encontraban más allá de sus fronteras, principalmente los germanos, llamados bárbaros porque no conocían el latín. Los primeros germanos llegaron en grupos reducidos y el imperio los incorporó fácilmente, dándoles tierras a cambio de que sirvieran en el ejército.
Pero, a partir del año 376 d.C., los germanos, presionados por el a los hunos, comenzaron a invadir la región occidental del imperio. Llevaron adelante sucesivos ataques, que junto a la descomposición interior del propio imperio romano, condujo al fin del mismo en el año 476, cuando un jefe bárbaro depuso al último emperador romano de occidente.
Mientras que los germanos tomaban el control del Imperio de Occidente, del otro lado del Mediterráneo, el
Imperio Romano de Oriente o Imperio Bizantino había resistido con éxito las incursiones de los bárbaros. Gozaba de una ubicación estratégica, en el cruce de las grandes rutas comerciales, se caracterizó por el auge del comercio y las industrias y dio cuenta de una buena situación económica. Bizancio, o Constantinopla, conservará su unidad política hasta el siglo XV, cuando finalmente cae en poder de los turcos otomanos (año 1453).
Paralelamente, pero también en parte como consecuencia de la caída del Imperio romano, se desarrollaron otras culturas alrededor del Mar Mediterráneo. A partir del siglo VII, los árabes expandieron su imperio y su religión, el Islam, transformándose en la civilización más dinámica de la época.
El dominio del Mediterráneo se repartió entonces entre tres culturas diferentes: Europa Occidental, bajo el dominio de los reinos romano-germánicos, el Imperio Romano de Oriente o Imperio Bizantino y los musulmanes o Imperio Islámico en el norte de África y España.
La Edad Media, entonces, como es conocida tradicionalmente por los historiadores, es el período histórico de 1000 años que comprende desde el siglo V al siglo XV y caracteriza a la transformación de la “Europa Occidental”.
Se divide en 2 etapas: Alta Edad Media y Baja Edad Media.
- Alta Edad Media (desde el siglo IV al siglo X, la vida en el campo) :
A partir del siglo IV, los germanos adoptaron elementos organizativos y sociales de los romanos. Tomaron algunas instituciones políticas romanas y constituyeron monarquías hereditarias en el antiguo territorio del Imperio Romano de Occidente. Estos reinos fueron muy inestables y mantuvieron constantes conflictos territoriales entre ellos. En cada región el clima de inseguridad y temor llevó a que los nobles o señores locales organizaran la defensa de la población y de las tierras. La autoridad y autonomía de estos señores, que gobernaban en nombre del rey, fue creciendo cada vez más. El rey los necesitaba para mantener los territorios y les fue cediendo poder. La vida socio política empezó a desarrollarse dentro de los límites de las tierras de los nobles (condes, duques, marqueses) quienes, a cambio de ayuda militar, recibieron de los reyes grandes extensiones de tierra.
Europa Occidental experimentó una ruralización en todos los ámbitos de la vida social. Las ciudades decayeron y perdieron importancia. La vida cotidiana se desarrolló en el campo y los centros de decisión se trasladaron a las zonas rurales. Paulatinamente, fue desapareciendo la noción de “ciudadano” y, en su lugar, se instalaron relaciones de dependencia personal. Estas situaciones sentaron las bases de la organización feudal, basada en el predominio social, político y económico de una nobleza guerrera poseedora de tierras.
La estructura social estaba encabezada por el rey, y de forma piramidal se encadenaban las dependencias de carácter personal hasta llegar a los campesinos. El grupo privilegiado, integrado por la nobleza y el alto clero, obtenía su riqueza de la posesión de tierras y de los tributos que les pagaban los campesinos. Los señores
Mayas y aztecas
Incas
Imperio Islámico
feudales y los miembros de la iglesia ejercían autoridad casi absoluta en la jurisdicción de su territorio, cobraban impuestos o diezmos, administraban justicia, tenían un ejército propio. El grupo no privilegiado estaba formado, principalmente, por los campesinos que se encontraban sometidos a la voluntad del señor feudal. El grupo más numeroso lo constituían los “siervos de la gleba” (de la tierra), que seguían la suerte de la propiedad de la tierra y tenían prohibición de abandonarla.
La economía en la Alta Edad Media se basó en el trabajo rural. Las grandes propiedades del señor feudal eran explotadas por estos campesinos (colonos y siervos) que recibían tierras de cultivo para mantener a sus familias, a cambio de entregar una parte de la producción y de trabajar algunas jornadas en las tierras que dependían directamente de él. Las actividades económicas eran fundamentalmente agrícolas y ganaderas. El comercio de larga distancia era casi nulo y sólo se realizaban intercambios entre comunidades cercanas. Junto a los campesinos, vivían también gran cantidad de artesanos que fabricaban útiles diversos. En este sentido, los feudos eran autosuficientes y producían por sí mismos todo lo que necesitaban para satisfacer sus necesidades.
En esta etapa, el poder central se diluyó y desparecieron las leyes comunes, la burocracia administrativa y las funciones del estado tal como se habían desarrollado en la antigüedad. Prácticamente no existían leyes escritas y las relaciones se regían por las “costumbres” transmitidas oralmente. El monarca no detentaba la autoridad absoluta y el verdadero poder residía en la posesión de la tierra.
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Baja Edad Media (desde el siglo XI al siglo XV, la vida en la ciudad) :Entre los siglos XI y XIII, la rígida y cerrada sociedad feudal europea comienza a experimentar cambios paulatinos en todos los órdenes de la vida social. Un elemento será el cada vez más frecuente movimiento de personas por razones económicas, sociales o religiosas. Este desplazamiento generará un fluido transporte de productos e ideas por las rutas a los diversos puntos de Europa, rompiendo con el aislamiento del feudalismo. Este proceso fue el resultado del propio desarrollo y expansión de la economía feudal. Cambios en la producción posibilitaron una mejor alimentación y un mejoramiento de la calidad de vida de la población y se dieron las condiciones para un aumento de la población europea de hasta un 30 %. Al comienzo, como espacios de intercambio comercial, y luego como alternativas al trabajo campesino, se desarrollaron las ciudades (burgos) con importantísimos mercados y ferias donde se comercializaban productos elaborados en talleres artesanales, alimentos, etc. Se acentuó la conexión entre distintas regiones, incluso muy lejanas de Europa occidental, como las costas del Mediterráneo y el Lejano Oriente. Las expediciones comerciales terrestres y marítimas que partían de los principales burgos y ciudades-puerto (Génova, Venecia y Barcelona. Brujas y Londres) comenzaron a dominar el Mediterráneo.
Hizo su reaparición la moneda que agilizó las operaciones comerciales y el nacimiento de un sistema monetario, financiero y comercial dedicado a operaciones a nivel regional, interregional o internacional. Se realizaban, también, operaciones financieras, como la extensión de créditos: nacen así las entidades bancarias, que realizan préstamos y obtienen ganancias de los intereses.
Esto significó para los campesinos el acceso a un modo de vida que desconocían, permitiéndoles alejarse de la dominación de los señores feudales, fundando nuevas aldeas y disponiendo de los bienes producidos. Incluso hubo señoríos que comenzaban a otorgar libertad absoluta a los campesinos que quisieran abandonar definitivamente el feudo.
El período histórico que transcurre entre fines del siglo XIII y principios del siglo XV está marcado por una crisis económica, política, social y religiosa muy importante, que tendrá consecuencias culturales muy profundas. Los sectores más desposeídos de la población cayeron en la desesperación ante el futuro y se propagaron las sublevaciones campesinas, algunas de ellas hábilmente conducidas desde las ciudades por burgueses que trataban de debilitar el poder de los aristócratas gobernantes. En lo que hace a la nobleza, el siglo XIV la encuentra en decadencia. La desaparición de las obligaciones de vasallaje coloca a la nobleza bajo una dependencia creciente de la realeza, que concentra una mayor autoridad política y militar. El poder político - administrativo se desconcentra de los feudos para concentrarse cada vez más en la realeza.
La conquista de Constantinopla por los turcos en 1453 puso fin al Imperio Bizantino e interrumpió la ruta terrestre hacia Oriente, lo que obligó a los comerciantes europeos a buscar nuevas rutas que alcanzaran por mar las tierras de las preciadas especias. En 1492, la llegada a América pone fin de la Edad Media y abre el paso al Renacimiento, que ya se venía gestando con el comienzo de la transición del feudalismo al capitalismo, las nuevas ideas religiosas que desembocan en la reforma protestante y la constante expansión económica y mercantil que puso las bases de la transformación revolucionaria de la economía europea.
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La Iglesia Cristiana:La Iglesia cristiana fue una de las instituciones más importantes de la Edad Media. Durante los últimos años del Imperio Romano se produjo la difusión del cristianismo que implicaba una ruptura con la religión oficial. En principio tolerados, luego, los cristianos comenzaron a ser perseguidos cuando se negaron a formar parte del ejército y a rendir culto al emperador. Posteriormente, en tiempos del emperador Constantino (año 313) se reconoció la libertad de cultos y, más tarde (año 391), Teodosio I declaró al cristianismo religión oficial del imperio. Si bien en los comienzos los pueblos bárbaros rechazaron el cristianismo, poco a poco fueron adoptándolo como religión hasta que todos los reinos romano-germánicos se convirtieron a la nueva fe.
Cuando la Iglesia se organizó, ya en la Edad Media, tomó de la administración romana la división en provincias y diócesis. En un comienzo, los obispos fueron los principales personajes de la Iglesia. El obispo de Roma adquirió la principal jerarquía, se convirtió en la máxima autoridad de la Iglesia y se lo llamó Papa.
El alto clero, es decir los puestos de mayor jerarquía de la organización, estaban formados por los Obispos y Abades, todos procedentes de la clase noble de la población. Ellos dirigían esta poderosa organización que acrecentó su riqueza mediante donaciones de reyes, nobles y campesinos, a cambio de la salvación de sus almas.
Monasterios y abadías funcionaban como señoríos feudales. Los monasterios eran centros de conservación del saber y la cultura y poseían el control de la educación. La Iglesia realizó una intensa labor evangelizadora durante toda la Edad Media. Inculcaban creencias y valores como la resignación y la obediencia y su rol afectaba a todas las áreas de la vida de las personas: registraba los nacimientos, los casamientos y las defunciones. El edificio de la iglesia era la única construcción importante en los feudos. En ella se realizaban las fiestas, las ceremonias y de allí salían las noticias.
Educación
La educación en la Edad Media busca la perfección del individuo a través del espíritu, en este periodo todo aprendizaje giraba en torno a la Biblia. Se pone en práctica la catequesis como método de exposición de la doctrina. Catequesis significa enseñar de viva voz. En sus primeros tiempos, la catequesis significó el aspecto pedagógico de la misión apostólica que llevó a cabo la evangelización de medio mundo.
Otro hito importante en la educación de la Edad Media fue la aparición de los Monasterios, ya que éstos estaban destinados a la educación cristiana. Por lo general, los monjes, fomentaban una mínima alfabetización e inducían a pensar en un cierto afán por enseñar a leer y escribir.
En los Monasterios se alojaban las escuelas monacales que estaban destinadas a la preparación de niños y jóvenes para la vida religiosa. Constaban de dos tipos de escuelas; la Schola interior, reservada a los futuros monjes y la Schola exterior para los jóvenes que deseaban ser sacerdotes. La vida cultural y el intercambio de conocimiento entre unas y otras escuelas contribuyeron a acumular un saber basado en los textos clásicos y cristianos de modo que el monasterio se erigió como núcleo central de expansión científica y de cultura durante la Edad Media.
Las escuelas episcopales o catedralicias: son posteriores y datan del Siglo VIII. Eran
propiamente seminarios de sacerdotes. Por su relevancia, podemos citar las escuelas episcopales de York y Canterbury en Inglaterra, las de Chatres y Treveris en Francia y posteriormente las de Santiago, Palencia y Salamanca en España. Los autores más conocidos y usados por los estudiantes de las escuelas catedralicias eran prácticamente los mismos que en los monasterios: la Biblia y los autores clásicos integraban el principal acervo cultural de sus escritos y bibliotecas.
Las escuelas palatinas: fueron fundadas por Carlomagno, defensor del cristianismo y de la Iglesia. Estas escuelas es lo más cercano a lo que conocemos hoy como las Universidades. Estaban regentadas por eclesiásticos (filósofos que pretendían armonizar la fe cristiana con la razón filosófica), sus enseñanzas se impartían por clérigos, aunque sus alumnos no tenían que seguir necesariamente la vida sacerdotal. El plan de estudios variaba muy poco de unas escuelas a otras, si bien el curriculum cambió en los diferentes periodos, comprendían la gramática, la retórica y el quadrivium (música, aritmética, geometría y astronomía), y otros contenidos que aparecen más tardíamente, como son la dialéctica y la lógica.
Las escuelas palatinas perdieron su esplendor en el Siglo IX y en el Siglo XII las escuelas monacales redujeron su área de acción a la formación de sus monjes. Sin embargo, las escuelas catedralicias o episcopales, posteriormente, alcanzaron un nivel relevante que sería decisivo para el nacimiento de las Universidades.
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Primeras Universidades:Debido a la reducción del campo de actuación de las escuelas monacales alrededor del Siglo XII, aparecen las primeras universidades con el fin de proporcionar una adecuada formación a jesuitas, clérigos y
maestros que regentaban las administraciones cada vez más complejas de la Iglesia y del Estado. En este contexto, aparecen las Universidades como instituciones de nivel educativo superior con un edificio propio ajeno a las Iglesias. Las universidades surgen como una continuación de las escuelas catedralicias al organizarse corporativamente maestros y alumnos es una nueva institución.
Las primeras universidades recibieron más de un nombre al ser creadas: inicialmente se
denominaron Studium, Studium generale o Studium particulare. Podemos señalar como antecedentes de la Universidad de la Edad Media a la Academia de Platón, la Biblioteca de Alejandría, el Liceo de Aristóteles o el Ateneo de Roma. Sin embargo, existe un matiz que las diferencia de las instituciones del saber creadas tanto en la época clásica como en el ámbito católico y son el carácter de corporatividad, la autonomía y la universalidad, que las caracteriza.
Las universidades surgieron al amparo de la Iglesia, pero el poder civil las amparaban también mediante el otorgamiento de privilegios e inmunidades a los alumnos: derecho y privilegios de residencia, alquileres, precios de los alimentos, exención de impuestos civiles, exención del servicio militar, etc.
Universidad de París
Experimentó una rápida evolución debido, quizás, a la ubicación de la ciudad. Comenzó impartiendo las artes liberales pero pronto se establecerían tres nuevas disciplinas:
Teología: suponía la disciplina más importante, gracias al filósofo Abelardo y a su discípulo Pedro Lombardo. A mediados del Siglo XIII podíamos encontrar una facultad de Filosofía bien reglamentada, centrada en los estudios de historia, sentencias, textos bíblicos y glosas.
Derecho canónico: su metodología era similar a la de teología y se formaba al alumnado para solucionar casos específicos, como una especia de teología práctica (soluciones legales por el método de los juicios humanos). Se frena su desarrollo en 1219.
Medicina: las primeras reglas explícitas fueron promulgadas entre 1270 y 1274, siguiendo los mismos métodos que las facultades de teología y derecho. Para finalizar los estudios de Medicina se tenía que pasar por distintas etapas:
Título de Bachiller, tres años y medio o cuatro.
Licenciado, se lograba después de enseñar unos años con el título de bachiller. Nuevo periodo de docencia que duraba 6 meses. Si era superado, se pasaba a una etapa final de iniciación donde ya podía pertenecer al gremio.
Los alumnos de medicina asistían a clase durante cinco años y medio y se les prohibía ejercer como médicos a los judíos, cirujanos y boticarios.
Universidad de Bolonia
Es la más antigua entre todas las universidades de Europa. Sus inicios se sitúan a finales del Siglo XI. Fue prestigiosa durante la Edad Media por su enseñanza de Derecho, en la que fue pionera, modelo histórico y teórico para otros centros y los maestros podían enseñar en otras universidades sin necesidad de realizar un
examen previo.
Acudían numerosos jóvenes de diferentes nacionalidades a los que se les otorgaba protección y privilegios. Bolonia contaba con un programa de estudios bien articulado y acudían, generalmente, estudiantes de edad madura y de familias acomodadas. Se exigía el estudio de las artes para ingresar como estudiante de derecho ya que, en esa época, las artes liberales eran la base de la preparación, insistiéndose más en las disciplinas de gramática y retórica.
Alrededor del Siglo XIII surgieron en Bolonia facultades que funcionaban con los mismos principios que las de París, las cuales consistían, por un lado, en el estudio de las artes liberales para los no graduados y, por otro lado, en el estudio de las tres facultades de saber, derecho, teología y medicina para los graduados.
Universidad de Salerno
Uno de los centros de mayor importancia de la cultura medieval, ya que albergó la más antigua de las instituciones médicas en Occidente. Se tiene constancia de la fama de los médicos de Salerno durante los Siglos IX, X, XI; su situación geográfica, encuentro de varias culturas y enclave de los viajeros del mediterráneo debió influir en gran medida en la afluencia de estudiantes.
Durante los Siglos X y XI la enseñanza de la medicina en Salerno tiene carácter informal impartida por un grupo de estudiosos que investigan sobre medicina a la vez que la enseñan. Su momento de mayor apogeo fue en el Siglo XII, cuando se creó el Regimen Sanitatis de Matteo Planetario, uno de los mayores logros de la Universidad de Salerno. Los médicos que habían estudiado en Salerno dieron origen a las cátedras de medicina de París y Montpellier.
Universidad de Oxford:
Se origina en las escuelas monacales de Oseney y del convento de Santa Frideswide que adquirieron cierta fama con la llegada de estudiantes ingleses provenientes de la Universidad de París, expulsados por razones políticas. Pronto surgió la Universidad, en el último cuarto del Siglo XII. A esa fecha se remite la fundación de las primeras residencias estudiantiles, que luego se convertirían en los colleges que hoy conocemos.
Se enseñaba matemáticas, física y astronomía. Luego se incorporaron carreras humanistas, como lenguas modernas, literatura nacional, historia y la carrera diplomática.
PIERRE BOURDIEU y JEAN CLAUDE PASSERON
Pierre-Félix Bourdieu se reconoce como un destacado representante de la sociología de nuestro tiempo.
Nació en 1930 en una aldea de Bearne, en el sudoeste de Francia. Fue hijo único de un padre campesino, obrero agrícola. Su madre era de una procedencia social similar, aunque de un linaje de propietarios.
Pierre Bourdieu fue un excelente estudiante. Más tarde, en 1954, fue Profesor de Filosofía.
Bourdieu, debió cumplir con el servicio militar primero en Versalles, y luego fue transferido a Argelia como parte de las fuerzas de pacificación. Debido a sus habilidades de escritura, se desempeñó en la administración de la Asamblea General de Residencia. Desde 1958 hasta 1960 continuó sus estudios en Argelia y se convirtió en un asistente en la Facultad de Letras Argelia
Este período en Argelia decidió su carrera de sociólogo. Se dedicó también a trabajos etnológicos sobre la Cabilia, a raíz de los cuales escribió una serie de reflexiones antropológicas. Del mismo modo, fue un estudioso de las relaciones de género en esa región (Dominación masculina (1998).
En 1960 regresó a París, en donde trabajó como profesor en la Universidad de Lille.
Tras los acontecimientos de Mayo de 1968, rompió con su maestro Raymond Aron, el pensador liberal que desaprobó ese movimiento social. Fundó entonces el Centro de Sociología de la Educación y la Cultura, al mismo tiempo que se desempeñaba como profesor de filosofía y sociología.
Paralelamente en su carrera académica, Pierre Bourdieu, encabezó una importante empresa editorial, lo que le permitió extender totalmente sus ideas.
Su producción es muy extensa. En La misère du monde (1993), denuncia el sufrimiento social. Allí se vislumbran influencias marxistas y Foucaulteanas. Nutriéndose de la sociología y la antropología social, describe la exclusión social que sufren los desheredados de la modernización, del progreso tecnológico y de la globalización.
Con el paso de los años su postura en contra del neoliberalismo se fue acentuando.
Jean-Claude Passeron nació en Niza en 1930. Estudió filosofía en la École Normale Supérieure en los años 50. Allí se nutrió de las clases de Michel Foucault, entre otros. En los años 60 dio clases, antes de convertirse en asistente de Raymond Aron en la Sorbona. Trabajó con Pierre Bourdieu, publicando con él dos clásicos de la sociología de la educación: Los Herederos, en 1964, y La Reproducción, en 1970. Durante el mismo periodo dirigió el departamento de sociología de la Universidad de Nantes, y formó parte del equipo de trabajo de otras Universidades. A partir de 1980 participó también en la creación de un centro con el objetivo de desarrollar una enseñanza interdisciplinar que aúne sociología, historia y antropología .
En 1970, publican la obra "La Reproducción", en la cual evalúan la relación entre el origen social, cultural y económico del alumnado y su rendimiento académico. Por otro lado exponen la idea de que los contenidos y prácticas educativas, no son neutros, sino el resultado de la dominación de unas clases sobre las otras que se expresa a través de la imposición cultural.
Es importante citar su concepto de “Habitus”, como "sistemas de disposiciones duraderas: estructuras estructurantes predispuestas para funcionar como estructuras estructurantes".
El habitus es conformado a partir de la intervención de la familia, que con su acción socializadora, promueve una reabsorción del mundo objetivo en el interior de la conciencia, de tal modo, que las estructuras de ese mundo objetivado determinan las estructuras subjetivas de ésta. Este habitus, funciona como matriz de percepciones y acciones futuras.
En consonancia con las teorías del dominio de clases, Bordieu propone el “Habitus de clase” como los elementos comunes a una clase o grupo.
Aquí es muy importante el papel asignado a la educación, ya que es la que contribuirá a la integración de grupos y clases sociales, tratando de conformar un habitus común legitimado por la sociedad. El trabajo pedagógico, tiene como finalidad achicar la distancia existente entre el habitus que se pretende inculcar y el habitus adquirido por herencia familiar.
Por otro lado es Fundamental citar el aporte de estos autores sobre la educación como violencia simbólica
"Toda acción pedagógica es objetivamente una violencia simbólica en tanto que imposición, por un poder arbitrario, de una arbitrariedad cultural (Bourdieu-Passeron, 1977)
Plantean que es inevitable la violencia simbólica en tanto imposición arbitraria de los contenidos curriculares (cultura legítima y universal) al habitus natural del alumno. El trasfondo de esta relación pedagógica está compuesto por relaciones de fuerza .
En este proceso de imposición cultural, los significantes propios de una clase se imponen sin que el dominado lo perciba. Así se asegura la reproducción de la dominación de clases.
La escuela y las instituciones educativas en general, perdieron con estas teorizaciones su papel neutro. También el conocimiento transmitido dejó de ser ingenuo e inocuo para convertirse en instrumentos de dominación y reproducción de las relaciones de poder.