El Método de los Seminarios
en el Perú.
zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONMLKJIHGFEDCBACUANDO SE ACORDO LA CREACION DEL PRIMER SEMINARIO
En la sesión de la Facultad de Let ras del día 17 de ene-ro de 1925 se acordó, lo que a continuación copio literal-mente :
"El.se ñ o r Subdecano después de agradecer el voto de honor que se le otorgaba, propuso lo creación de un curso de Sem in ario an exo a la cátedra de Filosofía de la Educación. El doctor Ibérico ofreció su concurso para esta form a de estudios; y el doctor Urt eaga expresó la conveniencia de que se abriese un curso de Seminario para la asign atura de Ar -queología.
La Facult ad acordó la creación del Seminario propuesto por el señor Subdecano".
En sesión de la Facultad, de fecha 15 de febrero, la Jun -ta acordó el nombramiento de Je fe de Trabajos Prácticos de
Filosofía de la Educación , en el Sem in ario de Ped agogía. En sesión de fech a 2 de mayo, se nombró para ese cargo al se-ñor Elias Ponce Rodríguez.
La inauguración del Sem in ario de Ped agogía se realizó el 13 de jun io de 1925 y de esta actuación (lió cuenta "El
Co-m ercio", en su edición de 15 de junio, en la siguiente for Co-m a: zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONMLKJIHGFEDCBA
EN LA FACULTAD DE LETRAS Inauguración del Seminario de Pedagogía
"E11 la tarde del sábado tuvo lu gar en la Facult ad de Fi-losofía, H ist oria y Let ras, la in auguración del "Sem in ario de Ped agogía", establecido por el doctor Lu is Miró Quesada catedrático de Filosofía de la Educación en esa Facu lt ad ; y destinado a realizar, con alumnos que tengan ya los conoci-mientos que en ese curso se enseñan, estudios especiales de investigación psico-pedagógica. "An t es de comenzar sus la-bores el grupo de alumnos que constituye el "Sem in ario de Ped agogía" en referen cia, dijo el doctor Miró Quesada; que deseaba precisar el origen , el objeto y los propósitos del Se-minario que se in auguraba y determ inar el criterio que debía guiar sus estudios e in vestigacion es".
Se refiere al origen, objeto y propósitos del Sem in ario, y más adelante prosigue así, en esta lección in au gu ral:
"La circunstancia, dice el doctor Miró Quesada, de ha-ber realizado en años an teriores en la cátedra de "Filosofía de la Educación " t rabajos de investigación
psico-pedagógi-c a, me hizo pensar en la conveniencia de fu n d ar un "Sem in
a-rio de Ped agogía", en el cual un pequeño número de alum-nos, con interés especial por los estudios de esta índole,
pu-dieran hacer en condiciones adecuadas, labor activa y perso-nal. El año pasado, en efecto, encargué a los alumnos señores E. Ponce Rodríguez, E. Espinoza, G. García y H. Lu n a, di-rigidos por el primero de los nombrados, la determinación del grad o ele sugestibilidad de los niños de nuestras escuelas prim arias, aplicando, con tal objeto los "Test s de sugestibi-lid ad " de Bin el. Est e ensayo dió muy interesantes resulta-d os; pero no poresulta-día repetirse sino ocasionalmente en una cla-se que, como la de "Filosofía de la Educación ", está destina-da a destina-dar una cultura general pedestina-dagógica a los jóvenes univer-sit arios que por ella pasan. Er a, pues, necesario crear un cur-so de Sem in ario, con tendencia a la investigación experi-mental, y al que concurriera un grupo de alumnos con parti-cular vocación pedagógica y preparado para el género de t rabajos que debía efectuar.
"Con estas tendencias, agrega el doctor Luis Miró Que-sada, la Facu lt ad de Filosofía, Historia y Let ras, aprobó en su sesión ele 17 de enero del año en curso, la creación de 1111 "Sem in ario de Ped agogía" que debía dirigir el catedrático de "Filo so fía de la Ed u cación "; solicitó a la vez del Consejo de Facu lt ades, autorización para nombrar un jefe de trabajos prácticos para el referido Seminario, designando, más tarde, para desempeñar el cargo al señor Elias Ponce Rodríguez. Mien t ras tanto se lia preparado el aula especial, donde debe aquel fun cion ar.
"Tales los antecedentes principales del Seminario de Pe-d agogía que en la FacultaPe-d Pe-de Let ras se inaugura. En cuanto
al objeto que él persigue de realizar investigaciones experi-mentales de índole psico-pedagógica, creo que se satisface bien esta fin alidad, tratando este año el siguiente tenia
gene-ral : "Lo s tests mentales y su utilidad escolar". Xuest ra labor, 16
pues, se d irigirá a in vest igar el valor psicológico y pedagó-gico de los tests y la form a y condiciones en que pueden ser aplicados a n uestras escuelas prim arias, para medir la inteli-gencia de nuestros escolares y establecer su d iferen cia de ca-pacidad mental. Si esto es posible obtenerlo, h abrá llegado el momento de estudiar la form a en que la enseñanza prim aria se dé en nuestras escuelas en condiciones realmente psicoló-gicas; o sea, de modo, que se adapte a las diversas
condicio-nes de capacidad de los n iñ os; y pueda, por consiguiente, ser eficazm ente aprovechada por todos".
Se extiende enseguida, sobre el interés (pie tienen los "t est s" desde el punto de vista cien tífico, y prosigue así:
"Con este criterio hemos de proceder a in vest igar el va-lor psicológico y pedagógico de los "t est s" antes de utilizarlos en la t area de medir la inteligencia o aptitudes de nuestros
escolares; y cuando estemos en condiciones de emprender es-ta labor, los resules-tados obtenidos serán sometidos a un estu-dio critico para que podamos considerarlos como defin it ivos. Nuest ro principal objeto se d irigirá a determinar el "gr ad o de in t eligen cia" de los niños de las escuelas públicas. P a r a ese propósito, creo que no h abrá inconveniente en utilizar
co-mo fun dam en tales: el "t est s" individual de Tem ían (la revi-sión de la escala métrica de P»inet) y los colectivos llamados "national t est s", que están ya debidamente estan darizados y tienen hoy universal aceptación. Puede ser empleado, en cier-tos casos, y como auxiliares los "t est s" de San ctis y de Por-tens.
"En lo que se refiere a los "t est s" pedagógicos, objeti-vos o de instrucción, los m ás usados son los de Th orn dike, Curtís y Aires, para medir el grad o de habilidad escolar en aritmética, escritura y lect ura; y será interesante en sayar la
aplicación ele alguno de ellos a los niños de nuestras escuelas. Alas difícil ciertamente, es el empleo de los "t est s" de aptitu-des, que aspiran a servir de guía para la orientación p rofe-sional. Es este 1111 problema que, no obstante su importancia, 110 ha siclo defin itivam en te resuelto todavía, ó* se compren-d e: compren-determ in ar una aptitucompren-d, no sign ifica como compren-dice Clapare-de hacer un diagnóstico, sino efect uar 1111 pronóstico; o sea vat icin ar, previendo el porvenir, para qué va a servir un ni-ño m ás tarde. Nos importa, por eso, seguir, prudentemente, el intenso movimiento de investigación que en tal sentido se realiza hoy en Estados Un idos y Europa.
"Con cluyó, el doctor Miró Quesada manifestando que, al declarar in augurados los trabajos del "Sem in ario de Pe-d aPe-d ogía", con fiaba en que ellos serán fru ct íferos si un
entu-siasm o ponderado guía la común labor". zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONMLKJIHGFEDCBA
L A LABOR REALIZADA EN EL SEMINARIO DE PEDAGOGIA
Pa r a facilit ar la labor que realizaban los estudiantes, el catedrático del curso de Filosofía de la Educación, doctor Lu is Mir ó Q uesada, escribió una serie de artículos de divul-gación sobrezyxutsrponmlkjihgfedcbaYWVUTSRPONMLKJIHFEDCBA ifLos "'tests'' m entales aplicados a ¡a educación"
que fu eron publicados scmanalmente en el diario "El Comer-cio", a part ir del 2 de agosto de 1925. Par a que el lector pue-da pue-darse cuenta de la importancia de estos artículos, enume-rare únicamente los títulos:
I . —"La Psicología Experim ental y los "Test s" menta-les.
II.—"Valor * del "Te st s" Mental como Método Psicoló-gico".
III.—-"La Psicología Pedagógica y los "Test s menta-les".
IV.—"Va lo r del "Te st s" como método ped agógico". V. —"La medida de la inteligencia".
VI — "Lo s deficien tes intelectuales y los supernorm a-les".
VI L— "La Escala Métrica de la In teligen cia".
VI I I . — "El Valor permanente de la Escala Bin et -Si-m ón".
I X. — "La St an for d Revisión " de la Escala Bin ct -Si-m ón".
X.—^ Mét od os de medir la inteligencia distintas a la esca-la Bin et -Sim ón ".
XI . —"Lo s "Test s Colectivos" y su empleo duran te la Cran Gu er r a".
XI I . — "Lo s "Nat ion al Intelligence Te st s".
XI I I . — "Lo s "Te st s" O bjetivos de In st ru cción ". XI V. — "La medida de la En señ an za".
XV. — "La Orientación Profesion al". zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONMLKJIHGFEDCBA
i
XVI . — "La Orientación Ed u cat iva".
XVII.—"Con ven ien cia de utilizarlos en el Per ú ". Y m ien tras tanto se continuaba trabajan do en el Sem i-nario de Ped agogía en la investigación y selección de los Tests Mentales que m ejor convenían al propósito de
obte-ner una medida adecuada y práctica de la inteligencia de los escolares de Lim a. Con este objeto fueron traducidos del inglés los "Nat ion al Intelligence Test s", las Claves y el Ma-nual de Direcciones para aplicarlos adaptándolos a las
con-diciones de nuestros escolares. Al respecto, el doctor Miró Quesada, en un artículo aparecido en "El Com ercio" el 22 de noviembre de 1925, sobre la conveniencia de utilizar los
"P e r o hay un vasto y fundamental campo en la nueva p ed agogía: el que se refiere a la medida de la inteligencia de los escolares, en el que los llamados "t est s" mentales son la expresión de un problema ya enteramente resuelto. Por
me-dio de ellos es posible conocer, en efecto, lo que un niño pue-de y pue-debe hacer en relación con la enseñanza y pue-de acuerdo con su capacidad nativa. Con los "Nat ion al Intelligence Te st s", por ejemplo, es fácil efectuar en pocas horas, un exam en colectivo, que permita una exacta clasificación de
los niños de una escuela, y que suministre un criterio exacto p ara separar a los normales de los de superior inteligencia, de los simples retardados y de los deficientes, con el objeto de establecer clases diferen tes para cada uno de estos grupos diversos. Es posible, asimismo, descubrir en los estudiantes algu n as especiales aptitudes intelectuales que anuncian ya ciert a vocación profesional.
"Con estos propósitos, en el Seminario de Pedagogía hemos traducido y adaptado a nuestras necesidades escola-res los "jNational Intelligence Test s" y los estamos aplican-do actualm ente en las escuelas fiscales de Lim a: contanaplican-do en esta labor, los miembros de ese centro, con la coopera-ción en tusiasta de la Inspeccoopera-ción del Ram o y de algunos m aest ros de la capital. H ast a ahora, y mientras los datos recogidos puedan ser debidamente clasificados e interpre-tados, sólo es posible anotar el hecho del interés, casi diría-mos el agrad o con que los niños ejecutan el trabajo que de ellos se demanda y la facilidad y rapidez con que el examen se realiza. H a sido posible en efecto, hacer pasar por esta prueba colectiva a más de 150 alumnos en dos turnos con-secutivos y en menos de hora y media. Si en aquella oportu-n idad la capacidad del salóoportu-n hubiera permitido tomar el
examen conjunto ele la totalidad de aquellos, el tiempo em-pleado habría podido reducirse a la mitad.
"Segu ram en t e, la aplicación de los "t est s" va a servir, entre nosotros, para dem ostrar la gran heterogeneidad, desde el punto de vista de la inteligencia de los alumnos, existen-te entre las mismas clases de una escuela, y entre clases se-mejantes de diferen t es escuelas, y es natural fine así sea porque este fenómeno se presenta en todos los países. "En una clase típica de prim er año, dice Tem ían , el alumno
de-ficiente se aproxim a a una edad mental dezyxutsrponmlkjihgfedcbaYWVUTSRPONMLKJIHFEDCBA 4 o 4 JA años, y
y el superiormente inteligente, a la de 8 a 8 ]A años. Si
to-mamos en conjunto, una docena de clases de prim er <mo, la escala es ordinariam ente de 3 o 3 ]/> años a 10 o 10 J/>. Sin -gularm ente, en una docena de clases de tercer año, podrá establecerse una escala de 7 años de edad mental a 13 añ os; en clases de quinto año, de 8 años de edad mental a 18 años, y en clase de octavo año, de 10 años h asta el quinto m ás ele-vado que cualquier escala de la inteligencia puede m ed ir"
E11 general, se calcula que 110 pasa de un 65 por cien-to el número de los alumnos que están en la clase que real-mente corresponde a su capacidad m en tal; y que el resto de ellos se halla uno o más grad os m ás adelantado o at rasado de lo cpie deberían estar de acuerdo con su inteligencia. Di-cons, exam inando en Est ad os Un idos, clases del mismo gra-do, en diversas escuelas, encontró, asim ism o, que la edad mental media de ellas d ifería en dos o más años.
"Y esta heterogeneidad, en lo que se refiere a las d ife-rencias mentales entre los alumnos de un mismo año de es-tudio se agr ava en el Perú por la divergen cia de edad crono-lógica existente entre los escolares que asisten a la misma clase. Investigaciones realizadas en el Sem in ario de
Peda-gogía, con 2,239 niños pertenecientes a cinco distintas es-encias fiscales de Lim a, demostraron que, mientras el pro-medio de edad en el 3er año de prim aria era de doce años, h abía en una escuela tres niños de 9 y 5 de 15 añ os; en otra, 2 de 10 y 5 de 16 ; en otra, una de 8 y 3 de 16 años, etc. Po-cos sistem as escolares habrá sin duda más necesitados que el nuestro del auxilio (le los "t est s'' mentales, como medio de reagru par a los alumnos en clases homogéneas, de acuer-do con su habilidad n ativa, y, por consiguiente, de su real capacidad para el estudio".
De acuerdo con lo expresado por el doctor Miró Que-sada se habían mandado imprimir los "Test s" traducidos y
adaptados por el Seminario de Pedagogía, para ser aplica-dos en las Escuelas de Lim a, y que decía lo,siguiente, en su carát u la:
" F A C U L T A D D E L E T R A S D E LA U N I VERSI -D A-D -D E LIMA.—zyxutsrponmlkjihgfedcbaYWVUTSRPONMLKJIHFEDCBASem in a rio de Pedagogía". Y tiene una
llam ada que dice: "La s escalas A.zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONMLKJIHGFEDCBA y P>. de los National
In-telligence Test s" han sido vertidas al castellano, procurando con servar la m ayor fidelidad con el original en inglés, sal-vo las exigen cias de adaptación a nuestro país. Este trabajo se ha hecho, en el "Sem in ario de Ped agogía" de la Facultad de Filosofía, H ist oria y Let ras de la Universidad de San Marcos, por los profesores doctor Lu is Miró Quesada que d irige el Sem in ario, y señores doctor Lu is Borouncle, Elias Pon ce Rodríguez, José García Rodríguez y Carlos Veláz-quez, que han prestado su valiosa cooperación; habiendo contribuido, eficazm ente, a la cuidadosa revisión de la labor realizada, los señores En rique Espinoza, Gerardo Aliaga, Gerásim o García, Abdón Max Pajuelo, Agust ín Lu n a,
Ri-cardo Feijó, Alberto Arca Parró, Víctor Sosa y señorita Vict oria In fan t e".
La segunda parte de la labor del Sem in ario consistió, pues, en la aplicación de estos "t est s" a tres mil escolares de Lim a.
Lu ego se llevaron estos datos al Sem in ario, para la in-vestigación del grad o de inteligencia de los niños peruanos.
Se hicieron investigaciones detenidas de los tres mil ca-sos, aplicando las reglas establecidas, para sacar los cuo-cientes intelectuales de los escolares.
: Se sacó luego la medida del grad o de inteligencia de los niños en los distintos años.
Se publicaron después los cuadros gr áficos, los índices y las conclusiones deducidas.
El resultado obtenido eon la aplicación de los "Te st s" a tres mil escolares de Lim a, está puntualizado en el artícu-lo que publicó el doctor Lu is Miró Quesada en "El Com er-cio" el 23 de m arzo de 1926, v del cual reproduzco los si-guientes p á r r a fo s:
"Al fin alizar, en noviem bre del año pasado, la serie de artículos que escribiéram os, con el título de: "Lo s tests mentales aplicados a la educación", m an ifestam os que en el "Se -m inario de Ped ago gía" de la Facu lt ad de Filosofía, H ist o-ria y Let ras de la Un iversid ad de San Marcos se había traducido y adaptado a n uestras necesidades escolares los "N a -tional Intelligence Te st s": y que se estaba ya haciendo con ellos investigaciones en las escuelas de Lim a. En los meses trascurridos, de entonces a la fech a, se ha logrado obtener, empleando tal método, algun os resultados respecto a la
me-dida de la inteligencia de nuestros estudiantes, que creemos ofrece interés darlos a conocer, porque se basan en datos reales y precisos, susceptibles de ser ampliados y aún recti-ficados más tarde, pero que constituyen ya fundamento só-lido para derivar de ellos valiosas sugeren cias",
"En el Sem inario de Ped agogía", y con el nombre de "Test s Colectivos de Inteligencia" fueron —como en otra oportunidad se lia dicho— vertidos al castellano las escalas A y B de los "Nat ion al Intelligence Test s", procurando con-servar la m ayor fidelidad con el original en inglés, salvo las
exigen cias de adaptación a nuestro medio; y la más exacta similitud, también, en su impresión. Estando ellos destina-dos, en Est ad os Unidestina-dos, al examen de los niños del 3® al S.° grad o de enseñanza, o sea, aquellos que 110 han llegado a la instrucción secundaria, la investigación se ha efectuado entre nosotros con los alumnos del tercero al quinto año, in-clusive, de prim aria. Fueron examinados, con tal propósito los siguientes n iñ os: 218, en el Centro Escolar Pard o; 78, en la Escu ela 4.306; 118 en el Centro Escolar 4 32 (de muje-res) ; etc. etc. (Sigu e la relación de escuelas).
"Se ha contado en esta labor con el decidido interés ha-cia la investigación que se realizaba, demostrada en form a de am plias facilidades prestadas a ella, por el inspector de instrucción, doctor Galván ; el inspector del Colegio de San Vicen te, doctor Olaechea; el director del Colegio de la Re-coleta, doctor Dintillac; el director del Colegio An glo IT-ruano doctor .Mae-Kay; el director de la Escuela Normal cíe Varon es, doctor Bouronclc; y las directoras y directores ele Cen tros Escolares ele mujeres y varones, señoritas Araos y Solari, y señores Filomeno, Timorán y Espinoza".
"Con el objeto de hacer más comprensible la forma en que ha sido realizada la investigación pedagógica de que se t rat a, vam os a dividir este artículo, en las partes que a con-tinuación se expresan y que trataremos sucintamente: 1) . El exam en en las escuelas; 2). Calificación de los "t est s";
3) . El nivel mental de los alumnos; 4). Norm as de edad zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONMLKJIHGFEDCBA
mental en relación con los alumnos de los colegios partícula res y de las escuelas fiscales; 5) . Norm as de edad y de gra-do para las clases de 3.0, 4.0 y 59 años de p rim aria; (>). Plan de clasificación de los alumnos en las clases, de acuerdo con su distinta capacidad m en tal; y 7). Observaciones
genera-les". (Desarrolla con extensión todos estos puntos, que son el resultado de la investigación realizada, publicando al res-pecto varios gr á fico s) .
Es, pues, de esta m anera, que se ha llevado a feliz tér-mino una investigación con un grupo de estudiantes, quie-nes en la actualidad son competentes profesion ales. Est a la-bor cien tífica realizada en la Facult ad de Let r as y Pedago-gía, el año 1925, es típicamente de Sem in ario, a parte de su
fundam ental utilidad.
Todo Sem in ario un iversitario, hablando en sentido ge-neral, consta- de dos part es: el Sem in ario-Adm in istración y el Sem inario-Método.
El Sem inario-Adm inistración, es la oficin a, dotada de salones propios, biblioteca especializada, personal rentado, etc, etc. El Sem inario-Método, es la m archa por la senda ele la investigación.
Lo importante, para que una Un iversidad pueda lla-m arse lla-moderna, es que tenga el Sella-minario-Método, que pue-de fun cion ar aún sin local ni biblioteca, utilizando en estos
casos los salones de clase y los libros de la Biblioteca cen-tral.
Puede fun cion ar, también, el Sem inario-Adm inistración solamente, como sucede en no pocas universidades. E11 este easo su utilidad es casi nula, pues sólo sirve para mantener
un personal burocratizado.
planen-ten, de tal suerte que las oficin as se esfuercen por prestar to-das las facilidades del caso al Seminario-Método.
El prim er Sem inario que se estableció en la Facultad de Let r as, no fu é solamente un Seminario-Método, sino que con-tó con local propio, que estuvo ubicado entre lo que es boy la Secret aría de la Facultad y el aula del primer año. Contó también con un Je fe de Prácticas rentado.
El Sem inario de Pedagogía de la Facultad de Let ras fu é creado el año 1925, a iniciativa de su Decano el doc-tor Lu is Miró Quesada, o sea, hace más de 18 años. Por con-siguiente, es el primer Seminario que se organizó en la Un i-versidad Nacional Mayor de San Marcos, y por ende en el Perú .