El extranjerismo en la poesía venezolana:
“Imposible de lugar”,
de la poeta Claudia Sierich
The foreignness in Venezuelan poetry:
“Impossible instead”
by poet Claudia Sierich
ASTRID LANDER1
Universidad Metropolitana
Recibido: 18/02/2016 Aceptado: 16/01/2017
1 Licenciada en Letras por la Universidad Central de Venezuela. Poemarios publicados: “La
Distancia por Dentro” Premio Ramón Palomares, 1994. “AzuL e j o s” Premio Lucila Palacios, 1997. “Se Es. Poemas Novelados” Colección Espacios Culturales, República Dominicana, 1999.“Buen Camino. Hacia el Camino de Santiago” Areté Editora. Caracas, 2008. “Buen Camino Bo Camiño Bom Caminho”(traducción al gallego y portugués) Areté Editora, Caracas, 2104. Dicta talleres de expresión literaria en Casa Nacional de las Letras Andrés Bello. Profesora en Dpto. Lingüística y Dpto. de Humanidades de UNIMET.
Resumen
A partir de la poesía, se examina la incidencia del extranjerismo en el idioma español. A tal efecto, es analizado el poemario: “Imposible de lugar” de la poeta venezolana de origen alemán Claudia Sierich, en razón del tratamiento que le confiere a la poesía, en la cual cohesiona las estructuras fonéticas y sintácticas del español y alemán. Ya sea a través de la incorporación de vocablos en alemán, y también por el particular manejo de la sintaxis, esta poesía logra exponer y marcar lo que permite cada expresión idiomática. Es
una poesía que se centra en el ser de la palabra, y la resolución de tipo poética se ejecuta con la reconstrucción que hace del lenguaje, como recurso expresivo y estético en la lengua franca de la poesía.
Palabras clave: Poesía, idiomas español y alemán, fonética, sintaxis.
Abstract
Trough the poetry, the incidence of the foreign word in the Spanish language is examined. For this purpose the book of poems: “Impossible instead” of the Venezuelan poet of German origin Claudia Sierich is analyzed. Due to the treatment that she gives to the poetry, where she represents the phonetic and syntactic structures of Spanish and German. Through the incorporation of words in German and also by the particular syntax management, this poetry achieves exposition and mark of each idiomatic expression. It is a poetry that focuses on the essence of the word, and the resolution of a poetic type that executes by the reconstruction of the language an expressive and an aesthetic resource in the lingua franca of poetry.
Key words: Poetry, spanish and german languages, phonetics, syntax.
La poesía en principio persigue la estética del lenguaje. Primera-mente, pide la sonoridad, la cadencia, el ritmo. De esta manera, devienen los signos y sus articulaciones, la grafía y los sonidos, la eufonía y caco-fonía, los acentos fuertes y débiles e igualmente las pausas del silencio.
Lo más característico de la poesía es que importa sobremanera la palabra en sí misma, y por ende, en el verso, en el poema, en el poemario, ella ha de ser cotizada en su valor autónomo, y a la vez, en asociación con el enunciado.
Las palabras, incluso si son sinónimas, tiene su diferencia, su matiz, donde se halla el significado que está intrínseco en el significante mismo, a la par del contenido. Porque en la poesía, implícitamente se gesta un sentido propio y posible por el giro poético que se le adjudica a cada palabra.
En la poesía de la poeta venezolana de origen alemán Claudia Sierich2, se busca analizar el caso de las palabras en alemán que se
insertan en el poema en español. Esto produce un elemento tipográfico resaltante, que delata una forma extranjera al sistema gráfico del español.
Con ello, se aprecia lo visual que resulta la irrupción de la palabra en alemán, que de paso por su normativa, cuando es sustantivo va en mayúscula, y por eso, resalta aún más la palabra en medio del enunciado en español.
De ahí, la aplicación de un proceso neológico en el hecho de que si bien el poema se lee en español, la lectura también se enlaza con el alemán, a causa de los extranjerismos no adaptados, los cuales mantiene en su grafía original.
Lo llamativo de su poesía no es tanto la inclusión de palabras extran-jeras, ni su interpretación sintáctica, sino el montaje que elabora con ambos idiomas, la experimentación en aras de liberar y extraer otro sen-tido, y de esa contraposición, generar la poesía.
Puede que este mecanismo sea para salvaguardar las tensiones y/o limitaciones que acarrea lo indecible, lo que queda en blanco, que no se alcanza a articular, y así se acude al otro idioma, a la lengua que le pidael poema, por lo cual genera un efecto múltiple, y justo allí es donde radica la clave definitoria de la poesía de C. Sierich.
2 Claudia Sierich (Caracas, 1963). Licenciada en Idiomas por el Sprachen und
Dol-metscherinstitut de Munich, Alemania. Maestría en Letras Latinoamericanas de la Uni-versidad Simón Bolívar. Intérprete de conferencia del idioma alemán, inglés y español. Colaboradora del Foro Literario Austria-América Latina de Viena coordinado por el poeta Enrique Moya. Fundadora y directora de Festival experimental: “Traficantesdepalabras”,
que programa eventos de “,lenguas en poesía” en la Biblioteca de la Asociación Cultural Humboldt en Caracas. Libros publicados: Imposible de lugar. Monte Ávila Editores Latino-americana, Caracas, 2008. Premio del Concurso para Autores Inéditos mención Poesía edición 2008. Mención Honorífica del Premio de Poesía Municipal de Caracas en el año 2010. dicha la dádiva. Editorial Equinoccio de la Universidad Simón Bolívar, Caracas, 2011.
Sombra de Paraíso. Astillas en tres cuerpos de lenta lectura. Oscar Todtmann Editores, Caracas, 2015.
No es artificial en esta poeta usar el alemán en el español, puesto que influye su labor como traductora e intérprete. Por lo que en su poesía aplica esta interacción y movimiento, la contorsión de las palabras, para que expresen más que lo equivalente o aproximado, coincidente o analógico.
“Intentas que se besen. Intentas que se manifiesten la una en la otra. Tal vez hasta puedas llevarlas en ocasiones a decir lo que no sabían decir” (Sierich, 2015: 60).
Y si bien las palabras en alemán pueden tener su traducción en el español, la poesía cubre y expresa lo que falta, lo que varía, y hace que el hablante lírico opte por una palabra y no otra, de acuerdo a su fonética, a su tonalidad, a la par que evoca la cultura del idioma en cuestión, en virtud de la interpretación de otras realidades y concepciones.
En el sentido extenso, priva tomar en cuenta la tesis del lingüista Guillermo de Humboldt, en relación a la forma interna del lenguaje, y en el hecho de la lengua como engendradora del pensamiento, puesto que cada idioma contrae su unidad de fondo: “una secreta intimidad inac-cesible a las otras lenguas” (Briceño Guerrero, 2015: 78).
Pues bien se sabe que, en cuanto a la interpretación sintáctica, la estructura del alemán es distinta a la del español. La sintaxis es la cohesión del idioma, con ella, se reordena el pensamiento; es un orden psicológico que cambia el formato de sujeto, verbo y predicado. La poesía de por sí, por su manejo de la lengua, con los recursos estilísticos que posee, subvierte la sintaxis para tornarlo creativo, para obtener un len-guaje figurado.
Por lo que, al seguir el camino de la poesía como género lírico, tiene lugar considerar no solo la representación visual y sonora del morfema, sino también la distribución de las palabras, la modificación que le hace al lenguaje en la manera de combinar las mismas, para que queden conexas entre sí y conformar las ideas del texto.
Y en la poesía de Sierich se detecta la mezcla de construcciones lingüísticas en función de un idioma combinado, ello le confiere un
lenguaje singular, no convencional, mas, en su extensión, es un recurso estético que enriquece a la misma.
Por ejemplo, tal como lo expone la poeta: “En español, la luna es femenina. El sol, masculino. En alemán es al revés. Se trucan los atributos, los ademanes, se presentan Mondluna y Solsonne meciéndose en un columpio colgado de ninguna rama” (Sierich, 2015: 52). Es con estas diferencias como principio que la poeta diserta para su expresión literaria.
“Porque de alguna forma todo poema es ya traducción. ¿De qué lengua a qué otra lengua? ¿Quién dice lo que dice?” (Sierich, 2015: 44). Puede que la lengua ideal para la poesía de esta poeta sea: “querer secretear el nombre verdadero de las cosas” (Briceño, 2015: 76).
Esto es, el poema nombra, y cuando necesita designar más que el nombre per se, (y si a causa de ello el idioma le acorta), entonces lo extiende con el otro idioma-destino, el cual, a la vez, abarca consigo la ampliación en el contenido mismo, en el significado de los significantes elucidados.
Conviene recordar una panorámica de la estructura fonética y sintác-tica del idioma alemán con respecto a la del español. A tal efecto, vale tenerlos en cuenta para los análisis a ejecutar de los poemas selec-cionados en este estudio. Por ejemplo, tal como se expuso anteriormente, en alemán los sustantivos van en mayúscula independientemente del lugar en que se coloca en el enunciado. También, la tendencia del alemán a las palabras compuestas, lo que se visualiza en morfemas muy largos que detallan más las referencias.
Además, en cuanto a la pronunciación, (aunque no es de rigor para este estudio) cabe agregar aparte que el alemán, con su origen germá-nico, suena imperativo y áspero a oídos extranjeros, sobre todo del ha-blante de español, y en efecto, fonéticamente su sonido contrasta drás-ticamente con el del idioma español.
Lo que se anexa a continuación simboliza cómo suenan ambos y lo que esto influye:
“El carácter recalcitrante del castellano a la pronunciación labiodental de la νse ilustra con una anécdota que se atribuye gratuitamente al Concilio de Trento. Polemizaban, con encono, teólogos alemanes y españoles. Los alemanes enrostraban a los españoles a la confusión de b y νen la pronunciación del latín: [Beati Hispanici quibus vivere bibere est]. Felices los españoles, para los cuales vivir es beber. Y los españoles, aludiendo a que los alemanes pronunciaban la νcomo ƒ, replicaron: [Beati Germani quibus Deus verus, Deus ferus est]. Felices los alemanes, para los cuales el Dios verdadero es un Dios feroz. Pequeña psicología de los pueblos con motivo de menudencias fonéticas. Se non è vero è ben trovato” (Rosenblat, 1971: 59).
O como lo precisa la misma poeta: “...o mirar desde la ventana de una lengua/casa, al patio de la otra… y cómo le suena y de vuelta, cómo me late y me hace sonar…”.
Así pues, Dylan Thomas en su “Manifiesto Poético” muestra tal pasión por las palabras que expresa: “No me importaba lo que decían las pa-labras, (…) me importaban las formas sonoras que sus nombres y las palabras que describían sus acciones creaban en mis oídos; me impor-taban los colores que las palabras arrojaban a mis ojos” (p. 7).
Entonces, la poesía expresa lo que desemboca, lo que primero se escucha y balbucea, desde la cuna a lo infante y familiar; y con ello, lo personal y hasta lo confesional de la expresión de sentimientos y emociones. Lo grabado y guardado en el inconsciente, que aflora con la creatividad, con el flujo verbal, y genera lo poético.
En virtud de lo antecedente, señalar que el poemario publicado, titulado Imposible de Lugar, se ha tomado como principal objeto de estudio por ser el primer poemario, por cuanto hay la tendencia de que el libro novel de un escritor es el más revelador de lo que se vislumbrará en sus próximos textos.
De hecho, en el posterior poemario publicado: dicha la dádiva (2011) –nótese que el título va en minúscula– persigue la misma temática, con el afán de experimentar y radicalizar aún más su propuesta poética en torno a lo idiomático, en cuanto a las significaciones dobles del idioma
español y alemán, y en especial a las lagunas que quedan entre ellos, y desde este vector se manifiesta la estética lingüística de esta poesía.
Asimismo mencionar su más reciente obra publicada: Sombra de
Paraíso.Astillas en tres cuerpos de lenta lectura (2015), libro que puede considerarse un Ars Poética, y confirma su leit motiv.
La peculiaridad de la poesía de C. Sierich deviene del refugio en ambos idiomas, de lo evocativo, lo que le es propio y natural por su crianza y herencia, lo que desboca inevitablemente porque configura su campo anímico, su expresividad y su ser.
Junto a ello, ampliar la resonancia en la incorporación de la palabra en alemán, esa imagen visual, la grafía, la que salta en el poema como si estuviera marcada con un resaltador en amarillo, a modo de plástica de la poesía visual, quizás tomando en parte el “fetichismo de la letra”, como argumenta Rosenblat, y la “seducción de las palabras”, tal cual lo expone Álex Grijelmo, esto es, la palabra misma como lo poético en sí, la que se extrae del otro idioma para colocarla en el español como búsqueda poética, por lo lúdico, por el gusto de una palabra determinada, en fin, por todo lo anteriormente citado.
Para mostrar la flexibilidad que permite la poesía como liberadora del lenguaje, la cual abre a otros registros, muestra las excepciones a la regla, conjura la unión idiomática. “Donde confluyen y se tocan la tras-lación de un esquema anterior y la escritura que libre discurre” (Sierich, 2015: 60).
Puede que incluso por eso aborda hacia lo sinestésico y con ello obtenga lo metafórico en ese converger de los dos idiomas, en el cual un sentido puede ser expresado por el otro, a manera de correspondencia propia de la sinestesia.
Mas, también insiste en que la palabra insertada en alemán se comprenda hasta donde contenga la idea o imagen a la que alude, a modo de manejar las diferencias y afinidades, para que ambos idiomas se complementen. Así oscila, a manera babilónica, e indaga en la comprensión intertextual de lo que ha de expresar en sus poemas.
Si bien Claudia Sierich es una poeta venezolana, hija y nieta de europeos, nacida y criada en Venezuela, en conjunto con la cultura de sus antepasados, el idioma de sus ascendientes y todo lo que ello implica, su poetizar no se enfoca en la búsqueda del legado de ancestros euro-peos. Lo que sí, puede que este poemario sea un homenaje a los idiomas de su pasado familiar, que en conjunto le dan la materia prima y la infra-estructura para tratar su poesía.
En el sentido extenso de la traducción de lo poético en sí mismo, indaga hacia lo literario-poético. Porque no se trata de que las palabras sean intercambiables, van mucho más allá de la galería de sinónimos y antónimos, a lo que se transforma de una lengua a otra, a esa tonalidad lírica, a esa escala especial, a ese nivel donde asir lo inexpresable.
Del poemario Imposible de lugar (2008), se acude a los siguientes poemas a modo de comprobar lo anteriormente expuesto (p. 26).
De pronóstico
Aquello llegó como Strandgut a su cercano
Es más bonita esta palabra que despojo del mar
o perol arrastrado hasta una orilla
porque viene con gut, y con playa, mi bien Llovía en casa no afuera
y el impermeable se batía leve.
Lenta comenzó a rodar como un torpe trompo quizá gigante la noche por entre garabatos solemnes
gravemente intervenidos y las palabras y las cosas
Intraducibles, se diría, o coroticos lanzados al azar sobre una arena.
Un poco entusiasmados cayeron candelabros Querías más vino, alzabas tus nubes manos por ese entonces te daba por querer escribir.
Lo primero que se advierte es que la palabra en alemán está en mayúscula porque es un sustantivo, (norma mencionada anteriormente).
El segundo verso marca la intención esteticista del poema cuando expresa: “Es más bonita esta palabra”. Aparece el sentido del gusto por la palabra en alemán, por cuanto al traducirla al español no se halla un único morfema que incluya del todo el equivalente de Strandgut. Se advierte lo polisémico que persigue esta poesía, con la pluralidad de contenidos en un solo significante.
Además, en este poema se percibe el impacto sintáctico de dos lenguas y pareciera que al introducir la palabra en alemán, la poeta le habla a la palabra misma, más que traduciéndola, introduciéndola me-talingüísticamente en la trama del poema en español.
En consecuencia, lo metafórico lo logra en el hecho de designar algo con otro idioma, puesto que en la búsqueda de la plenitud verbal, enriquece a lo que nombra, a lo que se refiere, y le proporciona mayor sentido, dada la alta subjetividad de la poesía, en la que en primer lugar, priva el juego estético con las palabras.
En adelante, el poema se estructura a partir del vocablo Strandgut,
cual estímulo verbal, cual figura retórica, que se extiende entre las palabras y los sentidos en español, con la puntualidad de hallar su expresión poética.
Mas, un detalle a considerar en el siguiente verso: “Intraducibles, se diría, o coroticos”. Se advierte lo indecible, no sólo del alemán, sino también de la escogencia del morfema: coroticos, que es una palabra local venezolana, para referirse a –cualquier cosa–.
En esta poesía igualmente advertimos el uso de otros términos colo-quiales como: macundales, perol, que a manera de muletilla, se usa cuando no se nombra al objeto en específico, razón por la cual se acude a las palabras antes mencionadas.
También se detecta en un verso de otro poema (p. 13): “Las macetas acocorotadas”… De modo que, poéticamente, surgen derivaciones y cambios de la invención autóctona.
Entonces, estos términos que se insertan, también necesitan una traducción en el idioma español fuera de Venezuela, por su condición localista. Esta es otra de las características que se observa en la poesía de Sierich, y es que especialmente escoge determinadas palabras del léxico criollo, de uso particular.
Junto a ello, maneja Strandgut en un diálogo con corotico.
Cabe mencionar otros vocablos que se pueden leer a lo largo del poemario en cuestión:
Curucuteando: que contiene el verbo curucutear, y es también una palabra coloquial, sinónimo del verbo hurgar.
Bichero: Si bien este vocablo se le atribuye a la jerga marina, en Venezuela puede ser usado en otro contexto, para referirse, principal-mente, a insectos.
En todo caso, se trata de referir lo que cambia de una a otra cultura, para amalgamar lo que ambos idiomas ofrecen, y eso va inmerso en la interpretación que se le pondera a cada una, tras la cual se obtiene la palabra en pro de lo poético.
Es valioso citar que la poeta, al final del poemario mencionado, agrega como anexo, nota bene, (p. 67) la traducción de las palabras extranjeras que usa en el poema. En este tenor, apunta: “Strandgut, en alemán, desperdi-cios que trae el mar a la orilla, formada por Strand (playa) y gut (bien)”.
Otro poema a ejemplificar:(Sierich, 2008: 42).
wortfühlig
REINER KUNZE
en esta lengua territorio, Augenblick hace mirada de ojos lo mismo pero no igual a ojos en mirada
(cascos de guayaba en almíbar) otra cosa pero un instante medido por dos ojos
(también bajo párpados cerrados flamean) o relumbre
Primero se observa el epígrafe, también aclarado en nota bene
(p. 68): “Wortfühlig, enalemán, palabra del poeta Rainer Kunze. Wort
dice palabra y fühlig sensible de; podría repercutir como <estar em-palabrado>”. Aparte en su libro Sombra del Paraíso, acude de nuevo a R. Kunze (conviene agregar que es un traductor de poesía checa al alemán), y cita de él lo siguiente: “Ahora busque una tierra para esta lengua” (Sierich, 2015: 72).
Además, la poeta acota sobre este poema: “Augenblick, alemán, momento, compuesta por Augen (ojos) y Blick (mirada)”. (Nótese que va en mayúscula, por lo que se aplica igual que con Strandgut).
La coyuntura en este poema es develar el repertorio de miradas en la mirada, el instante de lo instantáneo, detenido en lo ocular profundo.
Y aparece la sorpresa, el parpadeo, el cambio de mirada en el verso: “(cascos de guayaba en almíbar)” dispuesto en paréntesis, para centrarla como una propuesta de otra traducción y de intercambio, del paso a otro mirar, el cual es respondido más abajo en el verso: “(también bajo párpados cerrados flamean)”. Aparte que, el verso alude a algo típico venezolano como puede ser el dulce de cascos de guayaba.
Inclusive la misma poeta declara y afirma, con respecto a los dos poemas expuestos arriba: “Son traducciones de palabras intraducibles.
Strandgut y Augenblick son palabras que tienen su perfecto corres-pondiente en español: sin embargo, para mí son personajes que dicen más: es la postura que tiene “el alemán” frente a lo que es o puede ser una mirada, o lo que llega por azar lanzado por las olas del mar a la playa” (C. Sierich, comunicación personal, 26 de diciembre de 2014).
A continuación, se examina otro poema cuyo título está en alemán:
“Umland”, que según traducción de la misma poeta en su nota bene, significa: Tierra circundante (Sierich, 2008: 39).
Umland
No dejar rastro no dejar
rostro a nada
Abigarrarse
Luego lanzar
cuerpos que no arrojan sombra
algo de brisa y de polen
Los de por aquí cavilan
siguen cavilando el rastrojo
Del otro lado que no es otro, ningún lado
cesan derredores no abrazados
y vuelven fulgurantes
Seguir y seguir
intermitente
Lo que habría que destacar de la poeta Claudia Sierich, es su estilo poético a partir del estímulo verbal de tomar como leitmotiv una palabra en alemán y desde allí crear el poema en español. Se trata de un poetizar que aprovecha como mecanismo lírico a lo que se pierde y lo que se gana del traslado de un sentido a otro, de una visión lingüística a otra, en pro del incremento de lo poético.
En términos generales, esta poesía tiende a incluirse en lo que se da en llamar como bilingüismo intratextual, porque aparecen en los poe-mas en español, palabras o frases de otro idioma. Este manejo idiomático comprende lo multicultural, y desde la pluralidad, examina lo que se torna impotente de comparar, fusiona lo contrastante y/o análogo, según sea el caso, para ampliar la paleta de lo que se expresa y al final calcen al unísono.
Es menester resaltar en este poemario, que su temática central ronda en torno a la palabra como ser, como ente, y a este respecto, se detectan versos puntualmente directos que constatan dicho tratamiento.
A continuación se transcribe el siguiente poema, (en el que la poeta, tiende a usar el término “empalabrada”como el ser de su poesía) (Sierich, 2008: 9).
Con qué aliento
…
“empalabrados intentan
anidar empalabrados medran tal vez
un sueño, tal vez una vigilia
y anidan”
Obsérvese la compaginación como bisagra, la cuña que ajusta un idioma con el otro, para abrir paso y revelar lo “empalabrado”. Cabe agregar: “Estoy encarnado en la palabra, transido de palabra, empala-brado.” (Briceño, 2015: 95).
Igualmente, en el poema Incitables (Sierich, 2008: 38) culmina con estos versos que persiguen la referencia a la palabra como tal:
…
trazan veloces geometrías
en el transparente
y se apalabran
También en los siguientes versos, se delata el metalenguaje, como protagonista (p. 45).
Urraca
Qué se dice de quien vive así.
Urraca en sobrevuelo
sanguijuela de impresiones
traficante de palabras
observatorio obsesivo.
Ahí adentro se gestan
atrocidades no permisadas
vocablos irrebatibles
engendros con/sentidos.
Poseen, cumplen
imponen formas, ruedan otras
sustraen sin seguro ni cerrojo
elidiendo el pacto.
Tremendo
no pertenecerse
impregnados los derroteros
de quien no sé.
Nótese el trasfondo de este poema, que alude a la constante impor-tación y exporimpor-tación de palabras, del viaje ida y vuelta con lo que no se traduce del todo, así el hablante lírico opta por lo no dicho, lo olvidado, inventado o liberado. La palabra que simboliza a la palabra.
Semejantes cuentas
Pisando por entre verbos suaves torbellinos
por lentos trozos de tal aliento
incomprensible se tradujo en cerca manjar de luz, en uña de danta
y desconocido si a ver vamos mudó a una comarca de anticipado
(de amainar, de río de agua, de tanto en tanto)
Había pensado en hacer un poema
fue que mañaneando semejantes cuentas
Otro aspecto a resaltar es la aparición de palabras inventadas. Se observa que anteriormente se mencionó acerca del término empalabrar
y todas sus combinaciones, empalabrado, empalabro, etc. En este poema
surge, a modo de invención, mañaneando. Caso análogo aplica con
ermitañeando: “Y las olas ermitañeando en su concha” (p. 37). Esto refuerza el fonema /ñ/, inexistente en alemán.
Se dan también verbos con conjugaciones inventadas, que le dan un giro poético, por ejemplo, en varios poemas está la palabra: serme.
…“Cuál será tu pregunta ahora que serme”… (Sierich, 2008: 8)
…“un antiguo vicio de serme”… (p. 18).
De modo que, siguiendo la pauta de introducir morfemas de dos idiomas en un mismo enunciado, es natural que a la par muestre la disposición por el uso de palabras inventadas.
Asimismo, la poeta emulando las palabras compuestas en alemán, los aplica en el español, por ejemplo: “Cuando el amanecer es un mar
malmovido” (p. 60). Bien se sabe que, en español, no se usa este término como palabra compuesta.
Conviene agregar que, a la par de la temática central del poemario: el ser de la palabra, además involucre un tratamiento de la nostalgia, del paso del tiempo, como tan bien lo profiere en el poema: “Eterno, un desastre (de poema)” (p. 33):
En primer lugar, coloca como epígrafe un verso en alemán: Oma, warum hört die Zeit nicht auf? (Traducido por la misma poeta: Abuela, ¿por qué no se acaba el tiempo?) A lo cual agrega, a manera de poesía confesional, en su nota bene: “de las conversaciones estivales, de infancia en Marbach, hacia 1970.”
Igualmente, relacionar el poema Tesoro (p. 30), en el que se atisba la nostalgia que reaparece en los versos dedicados a la flora tropical conjugándose con el bosque de la abuela.
En este poema se manifiesta especialmente, con sensación nostál-gica, una palabra autóctona: curucutú. Y el humor, expuesto además en el término: chirulí, de uso localista, que en cierta forma, acompaña a la nostalgia infante. A este respecto, se transcribe el poema mencionado:
Tesoro
Extraviado
el ondulante
y largo bosque de la
abuela
bajo el bosque de Odín
y el curucutú de los gestos
de mi madre…
(…)
es grande mi tesoro
como dime
qué has perdido
y te diré quién eres
Y si nos detenemos en el título del poemario “Imposible de lugar”, se puede vislumbrar la afectación y el estatus emocional contenido en el mismo, sobre todo en la búsqueda de la patria en la lengua, en lo impo-sible de la equivalencia como tal, por eso acude al idioma que le alberga la poesía, la que proviene del fluir verbal del inconsciente, y refleja los sentimientos y pensamientos procesados a través del lenguaje.
En resumen, el poemario abordado para este estudio deviene del poetizar ahondado en el metalenguaje, del sopesar cada palabra: cómo se visualiza, cómo suena, a qué remite, con qué se asocia. Y aplica lo silogístico, los razonamientos poéticos, la magia que la palabra ejerce en la poesía.
Por último, se vislumbra una poesía que procura como resultado un registro particular hacia la lengua íntima de la poesía, que en extensión genera un idioma poético universal.
Para finalizar, se extiende como cierre la gran imagen simbólica del impacto cultural: La Torre de Babel: Génesis 11: 5-7: “Ahora, pues, descen-damos, y confundamos su lengua, para que ninguno entienda el lenguaje del otro” y El día de Pentecostés: Hechos de los Apóstoles 2, 1-11: …“y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse”...
Independientemente de Babel y Pentecostés, de saber o no el idioma extranjero, lo que se comprende no es por la traducción sino por la interioridad del lenguaje, por la lengua, que en primera instancia nos concede la humanidad, es inherente a lo humano, y por ende, es del patrimonio humano el vínculo con el lenguaje.
Referencias
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GRIJELMO, Álex (2002). La seducción de las palabras. México: Taurus.
GRIJELMO, Álex (2002). Defensa apasionada del idioma español. México: Taurus.
HOYO DEL, Arturo (1988). Diccionario de palabras y frases extranjeras. Madrid: Aguilar, S.A. de Ediciones.
NEVES, Luiz Carlos (2013). Entrevista personal, 18 de mayo de 2013.
ROSENBLAT, Ángel (1971). Nuestra lengua en ambos mundos. España: Salvat Editores, S.A.
SARMIENTO, R. y VILCHES, F. (2009). La calidad del español en la red. Madrid: Colección Fundación Telefónica. Editorial Ariel.
SIERICH, Claudia S. (2008). Imposible de lugar. Caracas: Monte Ávila Editores Latinoamericana.
SIERICH, Claudia S. (2011). dicha la dádiva. Caracas: Editorial Equinoccio. Universidad Simón Bolívar.
SIERICH, Claudia S. (2015). Sombra de Paraíso. Astillas en tres cuerpos de lenta lectura. Caracas:Oscar Todtmann Editores.