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Gestión de riesgos y cuidado de sí - dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción, Colombia

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Academic year: 2020

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(1)Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción - Colombia.. Autor:. Delio Atuesta García. Bogotá D.C., diciembre de 2008..

(2) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción - Colombia.. Autor:. Delio Atuesta García. Director del Trabajo de Grado. Adolfo Izquierdo Uribe.

(3) A Nicolás, Sofía, María Camila y Sebastián..

(4) Agradecimientos A ti Yazmín, p orque contigo recobré la fuerza de la vida y a tu lado es p osible rescatar los sueños. A mis hijos p orque además de concederme mucho de su tiempo, son mi inspiración y alegría. A Doña Margarita Acosta p or su fortaleza, ap oyo y solidaridad. A mi madre porque me enseñó a disfrutar la satisfacción que p rocura la fraternidad con el mundo. A mi p adre (qep d) quien me inició en los caminos de Colombia p ara descubrir, siemp re con fascin ación, la grandiosidad d e la naturaleza y la sabiduría d e vida qu e reside en cada ser. A Adolfo Izquierdo Uribe p or su dedicación y compromiso en la guía de este trabajo. A mi amigo Enrique Velásquez Ruiz porque con comp leta generosidad me mostró otras formas de p ensar-actuar y me alienta para confeccionar, incansablemente, una p rop ia. A las mujeres de todo el p aís p orque fueron ellas quienes nos enseñaron que la v ida resiste, aún en med io de las circunstancias más difíciles. Ellas y sus familias, a diario, defienden la v ida. Y un agradecimiento especial a las madres líderes p orque con su audacia se hizo viab le este exp erimento y p or medio de los Encuentros de Cuid ado, facilitan a centenares de mujeres la exp erien cia de construirse a sí mismas..

(5) Resumen. Caso de estudio del concep to cuidado de sí p ara resp onder cómo actúa en la configuración de una p rop uesta para defender la vida en un programa de transferencias condicion adas en Colo mbia. Utiliza el disp ositivo, red de relacion es que exp lica un a “exp eriencia” como correlación entre saber, p oder y subjetividad. La inv estigación logra describir, analizar e interp retar dos disp ositivos en el p rograma Familias en Acción : gestión de ries gos y cuidado de sí. El primero, enun cia con las nocion es de vulnerabilidad y protección social, actúa con biop olítica, med icaliza la vid a para hacerla rentar en la socied ad de control y establece la gestión de ries gos como técnica de gobierno de la p oblación y el medio amb iente. En la “otra exp erien cia” se entiende la vida p or autop oiesis, relación con el entorno y cognición sin rep resentación: la vid a se observa a sí misma; actúa una p olítica de la vida y emergen un sujeto ético – mujer – y un sujeto heterogéneo – Asamblea – que, p ara defender la vida, se gobiern an a sí mismos a p artir del Encuentro de Cuidado. En conclusión, la vida está tensionada en medio del control y el cuidado de sí, un disp ositivo la dirige hacia los centros Estado y desarrollo y con el “otro”, la vida resiste a la estatización mediante el gobierno de sí misma.. Palabras clave: Cuidado de sí, gestión de ries gos, transferencias cond icion adas, biop olítica, disp ositivo de Foucault, resistencia de la vid a, encu entro de cuidado..

(6) Tabla de Contenido Introducción Capítulo 1 Caja de herramientas para estudiar la “experiencia” 1.1. El dispositivo: disposición de conceptos para pensar y herramienta de la experiencia 1.1.1. Línea d e enunciación 1.1.2. Línea d e visibilidad 1.1.3. Línea d e fuerza 1.1.4. Línea d e subjetivación 1.2. Estrategia de investigación 1.3. Diseño de la investigación. Capítulo 2 Un prog rama, dos dispositivos y diversidad de resultados. 2.1. Un prog rama de transferencias condicionadas: Familias en Acción 2.2. La gestión de riesgos: Dispositivo biopolítico para pro ducir sujetos vulnerables y medicalizar la vida. 2.2.1. La lín ea de enunciación : Vulnerabilid ad, protección social y gestión de ries gos 2.2.2. La lín ea de visibilidad: Diversidad de resultados, p oblación y medio ambiente 2.2.2.1. Resultados de la atención 2.2.2.2. Individuo y familia vs. Población 2.2.2.3. Entorno vs M edio Ambiente 2.2.3. La lín ea de fu erza: Biop olítica 2.2.4. La lín ea de subjetivación : Recono cerse vuln erable 2.2.5. M edicalizar: La v ida bajo control 2.3. El cuidado de sí: Dispositivo de la resistencia de la vida. 2.3.1. Autop oiesis, creación de entorno y no representación cogn itiva. 2.3.2. Otra exp eriencia: El disp ositivo cuidado de sí 2.3.2.1. Línea d e enunciación: Cuidado de sí, nuevos sujetos y defensa de la vida. 2.3.2.1.1. Otra enunciación: Cuidado de sí 2.3.2.1.2. Diversidad de resultados relacion ados con el cuidado de sí. 2.3.2.2. En la línea d e visibilidad la Vida se mira a sí misma 2.3.2.3. La lín ea de fu erza: Política d e la Vid a. 2.3.2.4. Nuevos sujetos: Un sujeto ético y un sujeto heterogéneo 2.3.2.4.1. Ética del cuidado de sí y el sujeto ético: Nuevo sujeto p olítico 2.3.2.4.2. La Asamblea: Sujeto hetero géneo 2.3.3. El Encu entro de Cuidado: Unid ad autop oiética para defender la Vida 2.3.3.1. Heterotopía, creación d e un nuevo lu gar en la socied ad. 2.3.3.2. La p regunta 2.3.3.3. El Encu entro de Cuidado co mo unidad autop oiética..

(7) Capítulo 3 La Vida resiste entre la estatización y el gobierno de sí misma 3.1. Nuevos sujetos p olíticos actúan con el cuidado d e sí p ara defender la Vida 3.2. Escap ar de los centros desarrollo y Estado para construir otros mundos. 3.3. El Encu entro de Cuidado 3.4. Ética del cuidado de sí. 3.5. La Vida resiste entre la estatización y el gobierno de sí misma 3.6. Nuevos rumbos de exp loración..

(8) Introducción Puedo cartografiar v arias rutas p ara mostrar los caminos que me condujeron a las ciencias sociales, y más recientemente a la filosofía. En el trasegar por estos caminos comencé a v er que mis p reguntas, además de investigar p or la salud y la enfermedad, me conducían a indagar por la v ida. De allí las decisiones − con herramientas ep istemológicas distintas a las biomédicas −, no sólo de intentar elaborar lentes u otros utensilios, sino sobre todo, confeccion ar un mirar-actuar a favor de la salud y de la vid a. Las decisiones tamb ién me llevaron a la acción a través d el trabajo y es así como buen a p arte de mi h istoria p rofesional se lleva a cabo en la gestión ambiental, en la evaluación de imp actos sociales de grandes p roy ectos de inversión, en la formulación y p uesta en marcha d e p olíticas y p lanes de gestión social y ambiental. En fin, estas líneas p ueden ser los p rimeros trazos de un map a que ensay a mostrar el trayecto de esta investigación que se p rop one resp onder a la p regunta ¿Có mo la acción del cuidado de sí conforma un a p rop uesta p ara defender la vida, en el marco de un p rograma d e transferencias condicion adas - Familias en Acción - en Co lombia? 1. Sí. La vida. De hecho, en varias de las presentaciones que he tenido la op ortunidad – o la obligación –, de hacer sobre la p ropuesta de Promoción de la educación y la salud familiar del p rograma de transferencias condicionadas Familias en Acción, afirmé que el interés p rincip al de d icha p rop uesta es promover la v ida. Y me llené de emoción, y creo que también d e mu cha convicción. Aunque d e seguro la v ida está ahí, todo el tiemp o, todos los días y en sus muchas manifestaciones, aún así, no la observab a. La conv icción sigue ah í pero no quiere segu ir siendo ciega. Por eso las p reguntas, ¿qué es la vida? ¿Cómo actuamos sobre ella? ¿Por qu é hay que promoverla o defenderla? En fin, llegué a un lu gar dond e la idea de vida y su defensa, se me convirtió en una esp ecie d e obstáculo ep istemológico p orque much as veces, enun ciamos una p alabra p ero no p ensamos con el concep to. “Vida” se h a conv ertido en una p alabra-concep to que está en el discurso, pero sin may ores significados. Al confirmarlo, se mantuvieron las preguntas que permitieron llegar a v er que aunque de un lado a la vid a se la hace ob jeto de acción, d e otra p arte, p ara defenderla, ella misma resiste y en últimas, se descubre que el p oder de la Vida misma es fuerza fundamental en la p olítica. 2. La estrategia de investigación adop tada es el caso de estudio en tanto se toma el concep to cuidado de si, como ob jeto de estudio. La investigación asume un 1 Exposiciones a diferentes dependencias del Ministerio de Protección Social, Gobernaciones y Alcaldías de todo el país. Eventos de capacitación de comités municipales de Madres Líderes y Encuentros de Cuidado. Eventos académicos y Universidades. 2 El caso de estudio “refiere a conceptos tomados como objetos de estudio y difiere de la noción convencional de estudios de caso” . (Izquierdo, 2008).

(9) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. equip amiento concep tual p roveniente de la filosofía, en p articular la filosofía francesa contemp oránea y dentro de ella, esp ecialmente la obra de M ichel Foucault. No obstante, se esp era que no se confunda este equip amiento concep tual con las ciencias de la 3 comp lejidad, aún cuando hay a p ersp ectivas similares o coin cidentes. Dada su cap acidad p ara la d escrip ción en el análisis del p oder y las relaciones entre lo discursivo y lo no-discursivo, se hace uso del disp ositivo, red de relaciones que p ermite describir que las “exp eriencias” en el p rograma de transferencias condicionadas, se dan p or la simultaneidad de dos disp ositivos: gestión de riesgos y cuidado de sí. Se entiend e p or “exp eriencia” la correlación, entre camp os del saber, tip os de normatividad y formas de subjetividad. (Foucault, 1999A, p . 7-8) Este estudio logra dar cuenta de cómo se conforman los dos tip os de “exp eriencias” p or las que indiv iduos – mujeres y lu gares d e vida– p ueden reconocerse como sujetos. El disp ositivo está compuesto por diferentes líneas: de enunciación, de visibilidad, de fuerza y de subjetivación, que se entrecruzan y se relacion an entre sí. En el p rograma d e transferencias condicionadas Familias en Acción, el estudio del primer disp ositivo conduce a una interp retación crítica d e esa “experiencia” p or medio de la argumentación de la siguiente hip ótesis: la gestión de ries gos actúa como un disp ositivo donde el discurso basado en la noción de vulnerabilidad que orienta el co mp onente operativo del p rograma d e transferencias cond icion adas, actúa con una estrategia biop olítica qu e favorece el gobierno de la p oblación y el medio ambiente, encierra la vida en el desarrollo, p or med io d e la configuración de subjetivid ades vuln erables que contribuy en a la medicalización de la vida y su cap tura en la sociedad d e control. En otro momento el estudio configura una interp retación crítico-p rop ositiva para identificar las p osibilid ades d e construir diferentes p ersp ectivas sobre la vid a. Dich a interp retación sobre lo que p uede generar el cuidado de sí, requiere la elaboración p revia de una mirada que toma distancia y se diferen cia d el discurso y las acciones relacion adas con la gestión de riesgos y el desarrollo. Esta mirada está marcad a p or la necesaria p recisión de la categoría “vida”, de modo que en la p rop uesta del cuidado de sí, la línea de fuerza que actúa es el p oder de la vida y la acción del cuidado de sí contribuy e a la construcción de nuevas subjetividades p ues la vida se mira a sí misma para transformarse, p ara liberarse. Este segundo dispositivo, que relaciona la vid a misma con nuevos sujetos p olíticos, se exp resa en los En cuentros de Cuidado y en la acción de la mujer y la Asamblea municipal, sujeto ético y sujeto heterogéneo qu e combinan individuos, colectivos y lugar de v ida. Se llega entonces a una in eludib le afirmación: la mov ilización de la p rop uesta del cuidado de sí, en un p rograma de transferencias condicionadas, constituy e una 3 Aunque se ex presa aquí en dirección contraria, es el reconocimiento a a l afirmación “ (. . .) es claro que las ciencias de la complejidad se asumen como un nuevo paradigma al interior de la ciencia. Hay otros planteamientos científicos en desarrollo, por eso debe dejarse en claro sus similitudes y diferencias. Las ciencias de la complejidad no se pueden confundir con las filosofías posmodernas, aunque tengan coin cidencias con esas filosofías en algunos aspectos” (Caicedo, 2007, p. 30). Delio Atuesta García. II.

(10) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. “exp eriencia” de resistencia d e la vida dentro de los ap aratos del Estado y del desarrollo, donde la p rotección social actúa co mo una tecnolo gía de gob ierno d e la “p oblación” y el “medio ambiente” p ara cap turar la vida en la sociedad de control. En síntesis, la intención de este estudio no es evaluar el p rograma, ni el co mponente de p romoción. El interés de esta investigación es describir, an alizar e interp retar las “exp eriencias” de p oner en marcha el concep to del cuidado de sí en el programa de transferencias condicionadas Familias en Acción. Sin emb argo, aún se requiere rev isar qué ha p asado con los Encu entros de Cuidado, con los indiv iduos, con las mujeres, colectivos y lugares afectados p or estos Encuentros. M ientras tanto p resentamos, a consideración del lector, esta descrip ción, análisis e interp retación sobre la cap acidad d e creación del cuidado de sí p ara que la vida se defienda.. Delio Atuesta García. III.

(11) Capítulo 1 Caja de herramientas para estudiar la “experiencia” 1.1. El Dispositivo: Disposición de herramienta de la experiencia. conceptos. para. pensar y. Dada su cap acidad p ara la d escrip ción en el análisis del p oder y las relaciones entre lo discursivo y lo no-discursivo, en este estudio se h ace uso del d ispositivo, entendido como red de relaciones que se p ueden establecer entre elementos heterogén eos: discursos, instituciones, arquitectura, reglamentos, ley es, medidas administrativas, enunciados científicos, prop osiciones filosóficas, morales, filantróp icas, lo dicho y lo no-dicho. (Castro, 2004, p . 98) Prop uesto p or M ichel Foucault, el disp ositivo p ermite ver cómo se conforma una exp erien cia p or la que los individuos se reconocen como sujetos, si se entiende p or “exp eriencia” la correlación, entre camp os del saber, tip os de normatividad y formas de subjetividad. (Foucault, 1999A, p . 7-8) Otra forma de explicar esta herramienta fue elaborad a p or Deleuze, (1990, p. 155-163) quien la defin e comp uesta p or las líneas de v isibilidad, d e enunciación, de fuerza y de subjetivación. C ada línea está quebrada, sometida a v ariaciones d e dirección, derivaciones y se entrecruza o mezcla con las d emás. Así las tres grand es instancias qu e Foucault distingue sucesivamente (sab er, p oder y subjetividad) son caden as de v ariables relacionadas entre sí. Examin emos con Deleuze cada línea:. 1.1.1. Línea de enunciación. Actúa p ara hacer hablar o hacer decir. Una ciencia, un género literario, un estado del derecho o un movimiento social se definen p or regímenes de enunciacion es. No son ni sujetos ni objetos, sino que son regímenes que hay que definir con sus deriv acion es y sus transformaciones.. 1.1.2. Línea de visibilidad. Actúa p ara hacer ver. No se refiere a un a luz que ilumina ob jetos p reexistentes, sino que es también arquitectura (como el p anóp tico, “disp ositivo p risión” p ara ver sin ser v isto). Cada disp ositivo tiene su régimen de luz (la man era en que ésta cae, se esfuma, se difunde) que distribuy e lo v isible y lo inv isible, al hacer v er o desap arecer el objeto que no existe sin ella. El entrelazamiento de las lín eas de enun ciación y visibilidad, configuran el saber.. 1.1.3. Línea de fuerza. Es el p oder y se comp one con el saber. La lín ea de fuerza va de un p unto a otro para trazar tangentes, envolver los tray ectos de una línea con otra, desde el ver al decir e inversamente. Se p roduce “en toda relación de un p unto con otro” (Deleuze, 1990, p . 155-163) y pasa por todos los lugares de un disp ositivo. Invisible e indecible, esa línea está estrechamente mezclad a con las otras y sin embargo es difícil d e distingu ir..

(12) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. 1.1.4. Línea de subjetivación. Es la línea de p roducción de subjetividad. Escap a a las líneas anteriores, p orque el símismo no es ni un saber ni un poder. Es un p roceso de individuación que tiene que ver con grup os o p ersonas y que se sustrae a las relaciones de fuerzas establecidas como saberes constituidos: es una esp ecie de excedente.. 1.2. Estrategia de Investigación La estrategia utilizada es el caso de estudio (Izquierdo, 2008) en tanto se toma el concep to cuidado de sí, como objeto de estudio. Para ello, utilizamos la teoría como caja de herramientas, de man era que p odamos dar cu enta de la “p olítica de la experien cia” (M orey , 1999B, p. 9-24) y en consecuencia, adop tamos el uso del dispositivo. En efecto, se asume la teoría co mo caja de herramientas (Foucault, 1990A, p. 85) en la medida que dispone de utensilios que p rop orcionan rutas de acceso a unas “exp eriencias” donde están ligadas la relación consigo mismo y la relación con los demás. (Foucault, 1999C, p . 372) Y en tanto que caja de herramientas – la escritura, el quehacer teórico, el libro –, se ubica junto a otras herramientas de manera que p uedan emplearse en con exión múltip le. (M orey, 1987, p . 13) No obstante, la investigación también conforma un estudio intrínseco de caso (Stake, 2005, p . 16-17) p uesto que no hay op ción, necesitamos estudiar y comp render a p rofundidad, las “experiencias” específicas del p rograma de transferencias condicion adas Familias en Acción toda vez que nuestro p roblema indaga p or ¿Có mo la acción del cuidado de sí conforma una prop uesta p ara defender la vida, en el marco de un p rograma de transferencias cond icionadas en Co lombia? Esta p regunta evolu ciona d e manera que la investigación demanda describ ir ¿có mo se conforma un a “exp eriencia” p or la que los individuos se recono cen como sujetos? El estudio se refiere al programa Familias en Acción de Co lombia desde su p uesta en marcha, con los primeros municip ios de p rueba p iloto, en noviembre y diciembre del año 2000, hasta diciembre del año 2005. Durante ese periodo el p rograma de transferencias condicionadas llega a cubrir más de seiscientos municip ios de menos de cien mil habitantes, y adelanta sus acciones con alrededor de cuatrocientas mil familias 1 del nivel 1 del SISBEN, que cuentan entre sus miembros con niños y /o niñas menores de dieciocho años de edad. 2 La investigación se elabora a p artir de situaciones dadas lo cual requiere una reflexión histórica (Foucault, 1990A, p . 85) p ues la introducción del cu idado de sí en la ejecución de un p rograma de transferencias condicionadas, ha sido un a experiencia, como lo 1 Sistema. de Selección de Beneficiarios de Programas Sociales SISBEN. (Misión Social-DNP-PNUD, 2003, p. 25) A finales de 2005 se inician acciones en capitales de departamento con menos de cien mil habitantes, en 2006 se ejecutan inscripciones en ciudades y en 2007 la cobertura se amplía a un millón y medio de familias, en la totalidad de municipios de Colombia. (Programa Familias en Acción, 2006, p. 4-8) 2. Delio Atuesta García. 2.

(13) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. explica Sch mid, en el doble sentido del término en francés expérien ce: ligada al experimento, que p retende p ensar no sólo la exp eriencia y a hech a sino p osible, y la p osibilidad de transformación. “Una experiencia es algo de donde se abre la posibilidad de una mod ificación.” (Colloqui con Foucault de Duccio Trombadori 1978, citado p or Schmid, 2002, p . 215). 1.3. Diseño de la Investigación El estudio intrínseco del caso Familias en Acción fu e trazado con el esquema que a continuación se p resenta, y este p roceso se mantuvo, aún cuando las decisiones de: dar cuenta de la “p olítica de la exp eriencia”, op tar por el uso del disp ositivo y p recisar que la investigación constituy e un caso de estudio del concepto cuidado de si, son p osteriores al diseño. Primera Fase – Descripción y Análisis Describir y analizar el p rograma Familias en Acción. Se utiliza como crib a la no ción d e Promoción p orque, en el p rograma, co mbina las ideas de Atención y cuidado de sí. Se ejecutan las sigu ientes actividad es: • Revisar y organizar información p roveniente de p ublicaciones, registros y estadísticas del p rograma d e transferencias condicionadas. • Escribir un texto d e descrip ción y análisis del p rograma Familias en Acción, a la luz del concep to de Promoción como comb inación de Atención y Cuidado de sí. Segunda Fase – Interpretación crítica Esta fase estudia el p rograma de transferencias condicion adas con base en observación, revisión biblio gráfica, asesoría y p roducción de documentos, para elaborar una interp retación crítica de la Atención a partir de las nociones de ries go, vulnerabilidad y biop olítica. Tercera Fase – Propuesta En medio de la Atención y el cuidado de sí, se ubica la categoría v ida p ara conformar una mirada crítico-p rop ositiva. Lo grar esta p ersp ectiva y elaborar una p rop uesta sobre cuidado de sí y defensa de la vida, d emand a ejecutar las siguientes actividades: • Precisar un concep to de la vida e id entificar estrategias biopolíticas que la amenazan. • Comp letar y cualificar la red de concep tos de la investigación. Ello requ iere escrib ir un texto que ubique la “vida” como un concep to que p ermite observar. • Plantear una prop uesta sobre la acción del cuidado de sí en la p osibilid ad de creación y reafirmación del sí mismo ; la d efensa d el lu gar de v ida; y, en el fortalecimiento de las relaciones del sí mismo con los otros (humanos y no humanos). • Caracterizar o redefinir el Encu entro de Cuidado.. Delio Atuesta García. 3.

(14) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. Capítulo 2 Un programa, dos dispositivos y diversidad de resultados. 2.1. Un programa de transferencias condicionadas: Familias en Acción El p rograma Familias en Acción es una iniciativa del gobierno nacional y la banca multilateral. (Accion So cial, 2005, p . 30) Los primeros años se dirige exclusivamente a familias del nivel 1 del SISBEN. A p artir del año 2006 se amp lía a familias en condición de desp lazamiento registradas en el Sistema de Información de Población Desp lazada SIPOD que administra Acción So cial (Conocido antes como SUR, Sistema Único de Registro, administrado p or la Red de Solid aridad Social). En cualqu iera de los casos la familia requ iere contar entre sus miembros con niños y/o niñas menores de 18 años de edad. El p rograma Familias en Acción consiste en i) entrega de un apoy o monetario o subsidio directo a la familia; ii) la condición de pago es que la familia cump la comp romisos; iii) se hace acomp añamiento social por medio del componente de Promoción de la educación y la salud familiar; y iv) el municipio firma un convenio qu e lo comp romete a garantizar la op eración del p rograma y la oferta de servicios de educación y salud p ara los menores beneficiarios. El pago d e los subsidios se realiza cada dos meses, se entrega generalmente a las madres como rep resentantes de las familias. Se p agan dos tip os de subsidios: nutricional y escolar. El primer diseño del p rograma estuvo a cargo del Dep artamento Nacional de Plan eación. En esa fase intervienen, además de los profesionales de esta institución, consultores del Banco M undial y del Banco Interamericano de Desarrollo. El p roducto obtenido es la p rimera versión del manual op erativo, que se configura como guía p ara la p uesta en marcha d el p rograma. (Accion Social, 2005) En todas las versiones d el manual op erativo, inclu ida la d el año 2005, se anota que el p rop ósito del p rograma Familias en Acción es mantener y aumentar la inversión que hacen las familias, sobre el capital humano de los menores. (Programa Familias en Acción, 2005) Para la amp liación de cobertura, el documento CONPES 3472 de 2007 p lantea que los objetivos del p rograma de transferencias condicionad as son: i) contribuir a la formación de cap ital humano de las familias en extrema pobreza (SISBEN 1) y en condición de desplazamiento, a través de los apoy os p ara nutrición y asistencia escolar; y ii) servir como eje articu lador en la p uesta en marcha de la R ed de Protección So cial p ara la superación de la pobreza JUNTOS. (DNP, 2007, p . 3) Los p rogramas d e transferencias cond icion adas en general p rop onen, además d el pago contra cump limiento de las familias, actividades d e cap acitación dirigidas a lo grar qu e las madres beneficiarias ejecuten las tareas que les corresp onde en función de recibir el dinero y , entregarles información en salud. Se busca establecer una p ráctica educativa. Delio Atuesta García. 4.

(15) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. basada en ch arlas magistrales cuy o p ropósito es el cambio de conducta de las familias. Un estudio sobre este tipo de p rácticas en América Latina y Colombia, id entificó qu e éstas se concentran en las conductas que se quieren obtener y dejan de lado, o consideran de man era tangen cial, los asp ectos culturales, p olíticos y sociales de los colectivos. (Atuesta G. , 2002, p . 2, Cap .2) En Colomb ia, luego de un p roceso colmado d e debates, se p ropone incorp orar la estrategia p romoción de la educación y la salud familiar co mo el componente de acomp añamiento social del p rograma Familias en Acción. (Atuesta G. , 2001) La p uesta en marcha del comp onente examina distintas alternativas. Se intenta movilizar un esquema de sup ervisores-op eradores con los integrantes de los sectores de educación y salud de los municip ios. También se ensay a p oner en funcionamiento una Red de Universidades y ONG’s, p ara que administre el componente de p romoción y organice espacios pedagógicos desarrollados p or equipos multidisciplinarios. (Atuesta G. & M ontoy a, 2004) Aunque se establecen contactos con secretarías de salud y educación, colegios, instituciones de salud, universidades y ONG’s de todo el país, los intentos p ierden viabilidad p orque: no se lo gra la sin cronización d e crono gramas académicos con los p lanes de acción del p rograma; en algunos territorios no se disp one de universidades u ONG´s; dada la situación de guerra se encu entran zonas inaccesib les; y la p uesta en marcha d e la red se calcula de muy alto costo. A p esar de las dificultades, los ensay os se convierten en insumos y suministran criterios para el diseño definitivo. La p rop uesta construida se fundamenta en un a fórmu la sen cilla, qu e reelabora la id ea d e p romoción p ara exp licarla como un concep to que combina la Atención y el cuidado de sí. La Atención es la acción d el Estado para responder a las demandas d e la población y se ejerce a través de la p restación de los servicios de salud, edu cación y otros. (Atuesta G., Velásquez & Montoy a, 2003, p . 5-6) El cuidado de sí utiliza, en un p rimer momento, la idea que lo explica como la acción que corresp onde a las madres y a las familias, sobre sí mismas, sobre su cuerp o o su medio ambiente p ara vivir mejor. Esta forma de entenderlo es cercano a las familias y en p articular a las madres beneficiarias; sin embargo el p rop ósito es movilizar el cuidado de sí como una id ea orientada al camb io 3 del sujeto, a crear una singu larid ad; ap unta a la creación de sí mismo con criterios para una decisión que permita al sujeto hacer d e la vida su obra más importante. Asumir el cuidado de sí d e esta forma, busca articu lar la creación y las actuaciones ind ividuales con la creación y la conducción de lo colectivo. Como p uede verse, el diseño del programa Familias en Acción tiene d iversas modificacion es, origin adas en el estilo de ejecución del mismo. Se trata de innovaciones a un p rograma de transferen cias cond icion adas, no sólo en el manual op erativo, sino 3 “ La palabra sujeto tiene un doble significado: por un lado, estar sometido a otro a través del control y la dependencia y, por otro, estar ligado a la propia identidad a través de la conciencia y del autoconocimiento. Ambos significados sugieren una forma de poder que subyuga y convierte a alguien en un sujeto”. Foucault (1982), The subject and the power, citado por (Schmid, 2002, p. 79).. Delio Atuesta García. 5.

(16) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. también en la forma de ejecutar, o mejor, en la forma de ser y hacer de los operadores y de las familias b eneficiarias. En consecuencia, es p osible llegar a leer la p resencia, en algunas ocasion es articulada, en otras no, de distintas líneas de discursos, acciones y resultados. La p rimera interrelación entre estas líneas da cu enta del pago de los subsidios, la verificación de comp romisos y otras actividades que, en el p rograma Familias en Acción, se d enomin an lo op erativo. Estas líneas se relacionan con el discurso d e la vulnerabilidad, la gestión de riesgos y la p rotección social. La segunda se exp resa en los En cuentros de Cuidado, la acción de las mujeres y familias beneficiarias como individuos y colectivos. El discurso, las acciones y los resultados, tienen que ver con el cuidado d e sí, el sujeto y la vida. Observemos que los dos convergen en el enunciado del p rograma d enomin ado Promoción. La Promoción atraviesa todas las acciones esp ecíficas por las cuales cab e reconocer el p rograma de transferencias condicionadas Familias en Acción (Atuesta G., Velásquez & M ontoy a, 2002, p . 8), es decir que éste p uede ser examinado a partir de: i) el pago de los subsidios condicionados y ii) la realización d e los Encu entros de Cuidado. Es esta manera de d escribir y analizar la que p ermite desp legar el p resente cap ítulo como un programa, dos disp ositivos y diversos resultados.. 2.2. La gestión de riesgos: dispositivo biopolítico para producir sujetos vulnerables y medicalizar la vida. Explicar la gestión de ries gos como d ispositivo constituy e una interpretación crítica d e una de las “exp eriencias” del programa de transferencias condicionadas Familias en Acción. A continuación argu mentamos que este dispositivo basa su discurso en la noción de vulnerabilidad; su línea de fu erza articula una estrategia biop olítica para capturar la vida en la sociedad d e control y contribuir a la p roducción de sujetos vulnerables: la p oblación y el medio ambiente.. 2.2.1. La línea de enunciación: vulnerabilidad, protección social y gestión de riesgos Son diferentes los camp os de intervención social en los cuales están p resentes modelos de gestión de riesgos ─ segurid ad industrial, salud o cupacional, in geniería de d esastres, etc. ─ Aquí, p or sup uesto, estudiamos el inherente al p rograma de transferencias condicion adas Familias en Acción, p ero además revisamos uno muy conocido en las discip linas de la salud p ara establecer un p aralelo sobre la configuración de la red de concep tos riesgo-vulnerabilidad-p rotección social y por consigu iente, las formas d e intervención qu e se p onen en p ráctica. Un valor agregado d e esta mirada es la p rovisión de nuevas fuentes p ara observar la forma d e p ensar y de actuar ante el entorno, p or parte de los modelos de gestión de riesgos.. Delio Atuesta García. 6.

(17) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. Emilio Quevedo (1992) señala la p ublicación, en la década de los 60, de la obra Preventive Medicine for the Doctor and his Comunity d e Hugh Rodman Leavell y E. Garney Clark, en la cual se p resenta una versión multicausal para explicar el origen de las enfermedad es y la p rop uesta de acción correspondiente. Se trata del modelo Historia Natural de la Enfermedad, en el cual, esta ú ltima se exp lica co mo un desequilibrio resultante de la interacción d e tres grup os de factores de riesgo : del Agente, del Huésped y del M edio Ambiente. (Ver Tabla 1) Tabla 1 Grupos de Factores de Riesgo en la Historia Natural de la Enfermedad Factores del Agente: Microorgánicos: bacteri ano, viral, parasitario,etc. Alimenticio: excesos, deficien cias, nutrientes.. Factores del Huésped: Estructura genética. Químicos: tóxicos, alergéni cos, etc. Físicos: radiaciones y efectos mecánicos. Condición fisiológica. Edad, Sexo, Raza. Experien cia inmunológica Enfermed ad preexistente Comportamiento. Factores del Ambiente Entorno geológico, climático y geográfi co Ambiente biológico: poblaciones human as, fauna, flora, etc. Condiciones Socioeconómicas: ocupación, vivienda, salario, Vestido, desarrollo económico, urbanización, desastres, etc.. Grupos de factores de riesgo que pueden afectar la salud. Adaptación con base en modelo de Leavell y Clark. Ver (Quevedo, 1992).. En Colombia un difusor de los modelos multicausales es David Bersh, quien habla de una teoría que exp lica la salud co mo la resultante de un gran número de fuerzas, las cuales se agrup an en cuatro "imp uts" que son categorías de factores: Ambiente, Comp ortamiento, Herencia y Servicios de Salud. Este autor afirma que “el fenómeno salud ocurre en un sujeto bioló gico, el cual resp onde a influ jos de los factores 4 determinantes de su salud sobre la b ase de sus características genéticas”. Observemos varios p untos: en la Historia Natural de la Enfermedad p redomina una concep ción bio ló gica no sólo de la salud y la enfermedad, sino también d el individuo humano. Se argumenta que con este mod elo se consid era la influen cia de múltiples causas o factores etioló gicos de varios tip os (biológicos, ambientales, hered itarios, sociales, culturales, etc.) en la salud y en el origen de la enfermedad, de modo que para estudiarlos en p oblacion es es necesario ap oy arse en concep tos y métodos de las ciencias sociales, de la estadística, de la bio lo gía y de la condu cta: a p esar de la multicausalidad se mantiene el énfasis biomédico. Se p rocede a estudiar cada factor de ries go y grupos de los mismos p ara establecer asociaciones estadísticas, identificar cuáles son los riesgos y eventos relacionados con cada enfermedad. En efecto, la diferencia entre salud y enfermed ad se define p or métodos estadísticos; la p robabilidad de enfermar que tiene el Bersh difunde las alternativas que resultan de la propuesta también multicausal de Mark Lalonde y H. Blum, Planning for Health, citado por Quevedo (1992) 4. Delio Atuesta García. 7.

(18) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. huésp ed aumenta en relación con los factores de riesgo que lo p uedan afectar y se establece un p rincip io que aún se mantiene: salud-normalidad y p atología-anormalidad. La Historia Natural d e la Enfermedad es seguramente el más tradicional mod elo d e gestión de riesgos. Sin embargo, en el marco de los programas sociales tal v ez sea el menos mencionado, resultado p aradójico en tanto es el más influy ente, p ues – además de comenzar a relacion ar riesgo, amenaza y vulnerab ilid ad –, es p ionero en el establecimiento de los niveles de intervención o atención: i) p romoción y prevención, antes de suceder la crisis; ii) diagnóstico p recoz y tratamiento op ortuno o mitigación d e la afectación p or la crisis; y iii) rehab ilitación y reinserción, que corresp onde, en los discursos de la p rotección social, con la transferencia de ries gos o recup eración ante la crisis. Para analizar la lín ea d e enun ciación d el p rograma Familias en Acción observemos su p uesta en march a en el año 2000. El p unto de p artida es un diagnóstico según el cual, durante la segund a mitad de la década de los noventa, Colombia experimenta la may or crisis económica de los ú ltimos setenta años. La secu encia p resentada es: caída del p roducto interno bruto; aumento del desemp leo; efectos adversos sobre las condiciones de vida de la p oblación p or la disminución d e: el in greso de los ho gares, la inversión en alimentos, salud y educación; la tasa de escolaridad y aumento de la d esnutrición. Los 5 más afectados son los menores de las familias de los deciles de in greso más bajo. “La crisis generó nuevos focos de vulnerabilidad y p roblemas estructurales exacerbados, con un imp acto combinado todavía p atente en las altas tasas de desemp leo, el p rolongado au mento de la p obreza, la erosión d el entramado social y el incremento de la vulnerabilidad.” (Rawlings, 2003, p . 623) La resp uesta en Colombia es la p uesta en marcha d e la Red de Ap oyo Social – RAS – conformada p or Emp leo en Acción, Jóvenes en Acción y Familias en Acción, p rogramas temp orales dirigidos a mitigar el imp acto de la crisis y de los ajustes fiscales sobre la p oblación más p obre y vulnerable. Nuestra interp retación comienza con la id ea de “Crisis”. Una definición general la explica como un momento en el cual se p roduce un cambio muy marcado en algo y p or ello se demandan decisiones. En el marco d e los p rogramas sociales, marcados p or el p apel p redominante que ejerce la economía, la crisis es una situación transitoria que se p resenta con una pérdida inmin ente o cuando sobreviene un hecho fortuito, que obliga a la familia a cambiar sus p rop ias estrategias de asignación de recursos. (DNP, PNUD, ICBF, M isión Social, 2002, p . 52) Las crisis son “fuentes de ries gos” y evidencian los daños atribuidos a la p resencia efectiva de los mismos. (Holzmann & Jorgensen, 2000, p . 14) Los modelos de gestión de ries gos ap arecen como alternativas p ara ad ministrarlos en situación de crisis. 5 A finales de la década de los noventa, el país atravesó por la mayor crisis económica de los últimos 70 años, la cual se manifestó, entre otros aspectos, en tasas de desempleo que alcanzaron más de 16% en 2000. Este aumento en el desempleo afectó con mayor gravedad a la población de bajos recursos, y, entre esta, especialmente a los jóvenes entre los 16 y los 24 años y a las mujeres. (DNP-SINERGIA, 2004, p. 10 y DNP, 2001, p. 5). Delio Atuesta García. 8.

(19) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. Revisamos aqu í dos modelos: manejo social del ries go y medios d e vid a sostenibles o livelihoods. El Banco Mundial moviliza el man ejo social del riesgo, donde las causas de la p obreza son: i) falta de ingresos y activos p ara satisfacer necesidad es básicas; ii) sensación d e impotencia y falta de representación en las instituciones del Estado y la sociedad y iii) vulnerabilidad ante las crisis, dada la incap acidad p ara enfrentarlas. (Banco M undial, 2001, p . 139; FOSIS, 2002, p . 31-41) El mod elo medios de vida sostenibles, “visualiza a los p ueblos op erando dentro de un contexto de vu lnerabilid ad. En este contexto, los p ueblos tienen acceso a ciertos activos o factores de redu cción d e la p obreza.” (DFIDIDS, 1999) Observemos que en ambos mod elos ocup a lu gar p rotagónico la noción vu lnerab ilidad. Aparece como causa de la p obreza en el manejo social del ries go y, en el modelo de 6 medios de vid a sostenibles, constituy e el contexto en el cual operan los p ueblos. El primer mod elo concib e el ries go como un evento externo ó un conjunto de hechos, de origen natural (terremotos, inundaciones, enfermedad es), o de origen antrópico (crisis económicas, desemp leo, gu erras, deterioro ambiental), con la cap acid ad de afectar el bienestar de los individuos y amenazar su subsistencia. La exposición al riesgo mide la p robabilidad de ocurrir un a amenaza y la vulnerab ilidad, la cap acidad, p rop ia de un individuo o una población, p ara que al ocurrir el evento o conjunto de hechos el resultado sea, o no, la disminución del bienestar. Aunque este modelo manifiesta una concep ción general con resp ecto al riesgo, en ú ltima instancia afirma qu e la mejor manera de entenderlo, es en la forma de ries go del ingreso: “enfrentar el riesgo, y en especial el ries go del in greso, no es un desafío nu evo.” (Ban co M undial, 2001, p . 139; FOSIS, 2002, p . 16-19; Holzmann & Jorgensen, 2000) 7. En cuanto a los livelihoods se exp lica que un medio de vida se sustenta en cinco activos: cap ital humano, natural, social, finan ciero y físico. Además las instituciones, organ izaciones p olíticas y legislación conforman un conjunto – denominado p or la CEPAL, estructura de oportunidades – que da forma a los med ios de vida puesto que determinan el acceso y los términos de intercambio entre los distintos tip os de cap ital. Las op ortunidades inciden sobre el bienestar de los hogares, porque facilitan el uso de sus recursos o los p roveen. Este mod elo formula acciones que buscan lo gros esp ecíficos en términos de: acumulación d e activos, ap oyo indirecto a través de la estructura de op ortunidades y retroalimentación p ara estimular círculos virtuosos. Los medios de vida sostenibles imp lican objetivos y p rioridades de desarrollo, de modo que los recursos manejados p or los hogares no se valoran p or fuera de la estructura de op ortunidades, es decir, los recursos se consideran activos en la medida que p ermiten ap rovechar op ortunidades ofrecidas p or el mercado, el Estado o la sociedad. En 6 Se mantiene aquí la palabra “ pueblo” por cuanto la fuente utiliza esta expresión y no hace definición o nota alg una al respecto. Hacemos esta nota porque adelante hacemos distinciones, por lo menos, en relación con la población. 7 Para presentar este enfoque se combinan los aportes de dos documentos: DFID-IDS (1999) y CEPAL (1999). Delio Atuesta García. 9.

(20) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. consecuencia, el nivel de vu lnerab ilid ad de un ho gar dep ende del manejo d e sus activos. La variación en la vu lnerab ilid ad p uede darse p or cambios en los recursos que se p oseen, o por transformaciones en el acceso a la estructura de oportunidades o bien, por cambios en los dos asp ectos. (CEPAL, 1999) El man ejo social del ries go p redomina en el d iseño de programas sociales. Diferen cia, en relación con las crisis, estrategias de: p revención p ara reducir los ries gos; intervenciones p ara mitigar sus efectos ó estrategias p ara la supervivencia cuando y a se ha p roducido la crisis. Las estrategias se incluyen en mecan ismos informales ó formales. En estos últimos están los basados en el mercado y los mecanismos públicos. (Ban co M undial, 2001, p . 141, 152-159) Para asegurarse contra los riesgos y enfrentar la crisis, los mecan ismos p úblicos constituy en redes de p rotección social que actúan con sistemas de p ensiones; seguro contra ries gos de desemp leo, enfermedad ; asistencia social; ay uda laboral; subsidios; fondos sociales; microfinan ciamiento y transferencias en efectivo.8 El programa de transferencias condicionadas Familias en Acción en Colo mbia, es p ieza clave de estos mecanismos p úblicos llamados a constituir las redes de p rotección social y , hace p arte de las estrategias de mitigación del ries go. En suma, referirse a Familias en Acción es hablar de un ingreso familiar, que constituy e una acción de p rotección social, no ligada a la relación salarial. (Atuesta G., 2005) El recorrido que hemos hecho nos ubica en un p unto muy imp ortante: los enfoques de gestión de ries gos, señalan qu e la idea de protección social se transformó. La protección social ap arece como equ ivalente de la gestión de ries go. (Atuesta G., 2005) Hasta hace p oco tiempo, la p rotección social es entendida como medid as para p roveer seguridad de ingresos; vinculada o amarrada a la condición salarial; el trabajo era forma privilegiad a de inscrip ción en la estructura social, pues existía una fuerte correlación entre el lugar ocup ado en la división social del trabajo y la vinculación en las red es de sociabilidad y en los sistemas de p rotección que « cubren» a un ind ividuo ante los riesgos de la existencia. (Castel, 1995, p . 15) El recono cimiento de un in greso no vin culado a una relación laboral, marca el cambio d e la protección social. En consecuencia, los p rogramas sociales ejecutados a p artir de estos modelos hacen p arte de las redes de p rotección social, qu e se centran en el manejo del riesgo, no están articulad as a la relación salarial y buscan ay udar a los p obres a mantener el acceso a los servicios sociales básicos. (Holzmann & Jorgensen, 2000). 8. Aún cuando aparece como innovación, las transferencias en efectivo del Estado a sus ciudadanos, no es una medida novedosa. La revisión bibliográfica reporta antecedentes en el sig lo XVIII que diferencian la subsistencia del individuo, del ingreso por empleo. En 1848 se propuso un dividendo territorial como una renta pagada por el municipio considerado el derecho de todos a la tierra. Desde los años 30 la iniciativa es recurrente en Europa mientras en Latinoamérica las refe rencias se ubican en Méx ico y Brasil. La idea reaparece bajo diferentes nombres: “renta vital” , “ingreso por ciudadanía” , “ bolsa escolar” o como lo presenta Philippe Van Parijs, de “ distribución universal” ó “renta básica universal” . Al respecto consultar: Van Parijs (2003); Bauman (2002, p. 190-192); Gonzalez & Sarmiento (2003).. Delio Atuesta García. 10.

(21) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. Para concluir, identifiqu emos elementos comunes de los modelos vistos, que desde la línea de enunciación trazan proyecciones para combinarse con otras lín eas del dispositivo. Primero, en los modelos de gestión de riesgos se establece que las crisis, bien sean estas enfermedad ó crisis económica, constituyen fuentes de riesgo y desarrollan, a p artir de la idea vulnerabilidad, toda su lógica de intervención. Segundo, el disp ositivo de gestión de ries gos identifica y clasifica los ries gos. Por ejemp lo, la h istoria natural de la enfermed ad organiza categorías de factores de ries go; el manejo social d el riesgo diferen cia factores de ries go natural y de origen antróp ico. Tercero, los mod elos con ciben el medio ambiente como categoría que aglo mera ries gos. Incluso no es claro si se habla de un entorno físico-biótico o social p ues, Leavel y Clark consideran d entro de la categoría ambiente, factores de riesgo co mo las condiciones socioeconómicas y el desarro llo. En efecto, el ejercicio de clasificación d e los factores constituy e al med io ambiente como un con glo merado de ries gos exterior al huésp ed o al conjunto de ind ividuos. Por “medio ” de este entorno se p uede afectar al sujeto bioló gico individual ó a la población. El cuarto punto tiene diferentes desarrollos en las demás líneas del disp ositivo, pues remite al p ap el de la estadística. La línea de enun ciación afirma en los diferentes modelos de ad ministración de ries gos que la vuln erabilidad, la p obreza e in cluso la enfermed ad, se manejan co mo conceptos p roducto de la estadística. Foucault lo mencion a como el tratamiento o el manejo de lo aleatorio. (Foucault, 2006, p . 27) El quinto p unto, vuelto a tratar más adelante, es que el discurso de la gestión de riesgos p ermite clasificar a los individuos o p oblaciones según su “vulnerabilidad”, es d ecir, se convierte esa “vulnerab ilidad” en un a característica de individuos y p oblaciones.. 2.2.2. La línea de visibilidad: Diversidad de resultados, población y medio ambiente La p rimera sección de este numeral, describ e y analiza algunos resultados del p rograma Familias en Acción en relación con la atención, p ara señalar que las ejecu ciones y la diversidad d e resultados comienzan a hacer parte del discurso y esbozan la línea d e visibilid ad. Como p arte del discurso, los resultados se integran en lo que dice el p rograma; y en tanto los resultados son visib les, dev elan nuevos elementos relacionados con el p rograma de transferencias condicionad as. Las restantes secciones, p ermiten ver a los sujetos delineados y ubicados en el d isp ositivo gestión de riesgos. Afirmamos que estas dos líneas, lo que se dice y lo que se ve, comienzan a configurar un saber, el saber del p rograma de transferen cias cond icion adas Familias en Acción. 2.2.2.1. Resultados de la Atención A finales de 2000 se asignan los recursos al p rograma Familias en Acción, se p rocede a seleccionar mun icip ios e inscrib ir las familias a quienes se entregan las transferencias. El. Delio Atuesta García. 11.

(22) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. valor acumu lado de subsidios p agados a nivel nacion al, con corte a diciembre de 2005, llega a $ 680.402 millon es de p esos. (Programa Familias en Acción, 2006) Como resultado de esta ejecución, el informe número 4 de Evaluación de Políticas Públicas, registra en sus conclusion es que: Familias en Acción está alcanzando impactos importantes en su corto periodo de ejecución en la población objetivo del programa. En particular, la participación en el Programa ha incrementado el consumo de los hogares en un 15% con respecto a lo informado en el 2002. Cabe resaltar que este incremento en lo s gastos se ha concentrado en el consumo extra de proteínas (carne, huevos y leche), compra de ropa y calzado para niños y en cierto aumento de gasto en educación. No se observó incremento de gasto en artículos para adultos tales como alcohol, cigarrillos o ropa. (DNP-SINERGIA & IFS-Econometría-SEI, 2006, p. 61). Se trata del funcionamiento de los subsidios p ara cumplir el prop ósito del p rograma y sus objetivos contributivos, p articularmente, co mo incremento del consumo. Las acciones concretan la atención de la educación y la salud, tanto al suscitar la oferta, como al estimular la demanda de serv icios. Aunque el p rograma intervien e p ositivamente sobre la p romoción de los servicios, es frecuente que no se suministren a algunos indiv iduos, bien sea p or p roblemas de acceso, de cantidad o de calid ad. Se trata de p roblemas en la oferta. Pero también se encu entran dificultades del lado de la demanda: individuos que no tienen la cap acidad p ara usar la atención. No se demandan servicios porque tal cap acidad no es innata, usar un objeto requiere de un amb iente facilitador. (Winnicott, 1989, p . 266) Aquí cobra imp ortancia el cu mplimiento de comp romisos de las madres beneficiarias el cual, tiene qu e ver con dos p untos: p rimero, la demanda de los servicios y segundo, el uso que se hace del dinero d e los subsidios. El cump limiento de co mpromisos en educación y salud constituy e la forma d e incentivar la demanda de serv icios p or p arte de las familias. En el sector educativo del ámbito urbano se encuentra un efecto sign ificativo en el grup o de 14 a 17 años de edad, el incremento entre el 12 y 14% en la tasa de enrolamiento escolar y de alrededor del 5% 9 en el ámbito rural. Con resp ecto a salud, se ha lo grado que los n iños de 0 a 6 años, que viven en la zona rural, accedan a los controles de crecimiento y desarrollo. (DNPSINERGIA & IFS-Econometria-SEI, 2004, p . 162) La demanda de los servicios se intuye, de forma indirecta, porque el porcentaje de pagos se mantiene entre el 93% y el 96% p ara cada subsidio. Además el cobro del dinero, p or p arte de las madres, exp resa el uso d el servicio que p resta el programa d e transferencias 9 El programa no parece tener efecto alguno en el enrolamiento de niños de 7 a 13 años (primaria). Este resultado (. . .) no es sorprendente, dado que el enrolamiento en ese rango de edad está por encima del 90% y, por lo tanto, es muy difícil en el margen inducir un enrolamiento adicional. Resultados muy similares se obtuvieron con el Programa (Progresa u Oportunidades) en México, que casi no cambió el enrolamiento en primaria. (DNP-SINERGIA & IFSEconometria-SEI, 2004, p. 153).. Delio Atuesta García. 12.

(23) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. condicion adas. Sin embargo, hay eviden cia de p roblemas p ara demostrar el cump limiento de co mp romisos y p ara cobrar. Las madres tienen d ificu ltades de acceso relacionadas con los efectos de la gu erra, el alejamiento de las zonas rurales p or la p recariedad de las vías, la baja frecuencia de transporte y el alto costo del mismo; también argumentan la afectación de la jorn ada laboral o d e las faenas domésticas y dificultades en el manejo de p rocedimientos de verificación. No obstante, sobresale la labor de las madres líd eres p ues no sólo informan a las titulares, sino que se involucran en el ap oy o a sus vecinas e incluso al enlace municip al. (BDO-CCRP, 2004) En relación con el gasto del dinero p or parte de las madres y sus familias, la evaluación considera muy imp ortante el “autoconsumo” que hacen las familias, de sus p ropios p roductos. El 73% d e los ho gares reporta “consumo en esp ecie” de alimentos, la p rop orción sube a 80% en ho gares rurales. (DNP-SINERGIA & IFS-Econometria-SEI, 2004, p . 130-137) El rubro de alimentos exp lica ap roximadamente el 60% del consumo total; el segundo rubro es el de serv icios d el ho gar, cerca de 20% del total y luego sigu e educación, con cerca d el 5% del presup uesto. La ejecu ción del lin eamiento de gestión institucional, dirigida a p rop iciar la articu lación del p rograma con otras entidades, redunda en servicios p ara las familias beneficiarias. Se destacan acciones esp ecíficas de jorn adas de atención, p ara responder las demand as de las madres. De estas se revisa una mu estra en ocho (8) dep artamentos, durante el segundo semestre del año 2004. En este p eriodo fueron atendidos un total de 212.631 beneficiarios del programa p or diferentes tip os de servicios. (Anexo No 1) De allí cabe subray ar las jornadas de vacun ación, odontoló gicas, de desp arasitación, de p lanificación familiar y la toma de citologías. También se deb e acentuar el desarro llo d e espacios – diferentes a los Encuentros de Cuidado – que se han dado p ara p roy ectos p roductivos, p romoción de la educación, actividades con jóv enes y la alfab etización de adultos. Todas estas actividades se desarrollan a p artir de la iniciativa de las mujeres p ara demandar la atención y hacer efectiva la p restación de servicios. 2.2.2.2. Individuo y familia vs. Población Es p ermanente el interés, no sólo en Colomb ia sino en América Latina, p or estudiar o intervenir la familia. Están incluidos la demo grafía, la antrop ología, el trabajo social, el derecho y las discip linas de la salud. La economía, p or su p arte, considera a la familia unidad de consumo, generadora de ahorro y oferente de mano de obra, pero en su relación con la emp resa, la familia ap arece como un a caja negra. (DNP, PNUD, ICBF, M isión Social, 2002, p . vii-viii) De modo que esta discip lina pretende entender, no sólo los determinantes de la condu cta de cad a uno de los miembros, sino también, los p rocesos a través de los cuales la familia decide. En otras p alabras, los modelos d e gestión de riesgos que actúan en el marco de la nuev a p rotección social, intentan “abrir la « caja negra» que encierra los recursos de los hogares y las estrategias que estos utilizan,” (CEPAL, 1999) p orque buscan comp render la forma como las familias resp onden ante las crisis. (DNP, PNUD, ICBF, M isión Social, 2002). Delio Atuesta García. 13.

(24) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. En estas circunstancias p areciera que hay un interés esp ecífico por actuar con el individuo y los colectivos que conforma, y entre ellos esp ecialmente, la familia. Nuestra afirmación es que como efecto del discurso de la vulnerabilidad, esta línea de enunciación se entrecruza con la lín ea d e visib ilidad p ara hacer ap arecer en p rimer p lano al indiv iduo y su familia, p ero tras esta ap ariencia, se encuentra qu e la gestión de riesgos no actúa con el indiv iduo, o con los colectivos de indiv iduos, incluida la familia, sino con un agregado estadístico que es la pobla ción. Argumentar esta afirmación p recisa una característica de la no ción d e ries go. La gestión de ries gos, en tanto estrategia social, como lo exp lica Castel, p retende ser, sobre todo, p reventiva, y la prevención es detectar riesgos. Pero, un ries go no es el resultado de la p resencia de un peligro concreto p ara un individuo o para un grup o de individuos, sino la relación de datos estadísticos generales o factores de riesgo que hacen p robable o no que suceda un hecho. (Castel, 1981, p . 153-154) Hacemos evidente el p apel que entra a jugar la estadística. En su lección sobre la gubern amentalidad, Foucau lt muestra que en la soberan ía la familia era centro del ejercicio de gob ierno. (Foucault, 1999D) Era sujeto y objeto de gobierno. Sujeto, p orque internamente se distribuía el poder de modo que la mujer, los niños, los domésticos y ap rendices estaban sometidos al jefe de familia. Y a la vez objeto, p orque a través del mismo jefe, la familia se inscribía en grup os de p ertenencia, redes de solidaridad co mo las corp oraciones y las comunidades aldean as o bloques de dependencia de tipo feudal o religioso. La familia constituía un p lexo, o nodo clave en la red de relaciones p rivadas y p úblicas, una red de h ilos sociales que organizan al individuo en torno a la conservación de una condición (a la v ez oficio, p rivilegio y estatuto) otorgada y reconocida p or grup os sociales más amp lios. La familia era la mínima organización p olítica p osible. (Donzelot, 1977, p . 51) Pero con el crecimiento del número de integrantes de las sociedades y sobre todo p or las transformaciones económicas y políticas, las relacion es cambiaron. El Estado requ irió de la estadística – que nace como “ciencia del Estado” – y se demostró, cómo la agregación de individuos conlleva efectos p ropios a ese crecimiento de la sociedad que invalid an el modelo de gob ierno de la familia. (Foucau lt, 1999D) La estadística, imp lica descomp oner al individuo haciendo una sep aración de sus “cualidades”: edad, sexo, nivel económico, hábitos o conductas, características de su vivienda, etc., para recomp onerlo a partir de una organización de estos elementos heterogéneos. (Castel, 1981, p. 153-154) De igual forma la intervención de la gestión de riesgos se hace a p artir de los datos, entendidos como factores de riesgo y se calculan las p robabilidades que hacen posible o no que suceda un hecho. Develar la acción de la línea de visibilidad es observar qu e la gestión de ries gos esquiv a las relaciones de inmediatez entre individuos, se actúa sobre un aglomerado de factores. La p oblación no está constituida tanto p or individuos, sino p or y uxtap osición de datos de los individuos, es decir, está conformada p or correlaciones estadísticas y p robabilidades. Es esta población la qu e va a ap arecer como fin último del gobern ar. (Foucault, 1999D). Delio Atuesta García. 14.

(25) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. Podemos afirmar entonces qu e el dispositivo gestión de riesgos actúa con un nu evo sujeto-objeto, la población. La línea de enunciación establecid a por la noción de vulnerabilidad, se cruza con la línea de v isibilidad, y hace ver qu e en las interacciones entre el Estado (o quien se en cargue, d e prestar servicios) y el individuo o sus colectivos, las accion es ejecutadas no son estratégicas en relación con ellos, sino con la población. Dicho de otro modo, sucede un proceso de objetivación: se actúa con una racion alidad 10 instrumental, convertir las p ersonas en números y categorizarlas así. La p oblación es sujeto de necesidades y asp iraciones, pero también, objeto en las manos del gobierno p ara mejorar sus condiciones, aumentar sus riquezas, la duración de su vida, su salud, etc. La p oblación es consciente frente al gobierno de lo que demanda, e in consciente de lo que se le h ace hacer. (Foucault, 1999D) En el mo mento que la población ap arece como irreductible a la familia, ésta se ubica dentro de aquella. La familia y a no es p lexo de relaciones, aunque si es un segmento p rivilegiado: cuando se quiere obtener algo d e la p oblación referente al co mportamiento sexual, la demo grafía, el número de hijos, o al consumo, no hay remedio, se p asa p or la familia. La familia deja d e ser la mínima organización p olítica, p ara conv ertirse en instrumento p rivilegiado en el gobierno de p oblaciones. (Foucault, 1999D) O como lo dice Donzelot, de p lexo de una red comp leja de relaciones de dependencia y de p ertenencia, la familia se convierte en nexo de termin aciones nerviosas de ap aratos que le son exteriores. (Donzelot, 1977, p. 92) La familia es p uesta fuera de combate en términos sociales y p olíticos, en ella se anclan mecan ismos de integración social p orque es consciente de sus d emand as, pero es in consciente de lo qu e se le hace h acer. Afirma de nuevo Donzelot, la familia moderna no es tanto una institución como un mecan ismo p ara ensamblar intervencion es externas a la vida de la familia: mecanismo que p ermite “resp onder a la marginalidad con una desp osesión casi total de los derechos p rivados y favorecer la integración positiva, la renuncia a la cuestión del derecho p olítico p or la búsqueda privada del bienestar.” (Donzelot, 1977, p . 94-95) Así las cosas, la familia no es sujeto de acción de la gestión de ries gos, es instrumento de la misma. Esta es un a de las características más fuertes que evid encia la interp retación a través del dispositivo, la gestión de riesgos es parte esencial del gobern ar, tiene como sujeto de su acción a la p oblación y , aunque ap arentemente el centro de la gestión de riesgos p arece ser la familia, lo cierto es que la ub ica en el interior de la p oblación, como instrumento fundamental de su gobierno. 2.2.2.3. Entorno vs. Medio Ambiente. Los modelos de gestión que estudiamos, conciben el entorno como un con glomerado d e riesgos. Esa es la deducción qu e obtuvimos antes y no podemos ignorar que es similar a la de Foucault respecto a los llamados p or él, d isp ositivos de seguridad. (2006, p . 37-44) El autor refiere que el procedimiento de estos disp ositivos es organ izar la categoría naturaleza en términos de elementos p osibles o, lo que es lo mismo, factores de riesgo.. 10 Conversación. con Adolfo Izquierdo, Bogotá D.C., 22 de agosto de 2006.. Delio Atuesta García. 15.

(26) Gestión de riesgos y Cuidado de sí. Dispositivos de la resistencia de la vida en el programa Familias en Acción – Colombia.. Tales factores p ueden causar o no, un hecho esp ecífico, una afectación. Imp lican una aleatoried ad que demanda ser inscrita en un esp acio dado. Es éste esp acio al cual llamamos un medio, entendido como aquello “necesario para explicar la acción a distancia de un cuerp o sobre otro. Se trata, p or lo tanto, del sop orte y el elemento de circulación de una acción”. (Can gu ilhem citado p or Foucault, 2006, p . 41) Foucault destaca que esta idea p roviene de la física, fue usad a p or Newton y , en biología, ap arece con Lamarck. De modo que , continúa el filósofo francés, los disp osit ivos de seguridad fabrican, acondicion an un medio exp licado tanto como un conjunto de datos naturales, ríos, p antanos, colinas; como tamb ién, un con junto de datos artificiales, aglomeración d e individuos, aglomeración de casas, etc. Así, el medio incluy e tanto efectos como causas: lo que es efecto de un lado se conv ertirá en causa del otro. El medio así d efinido es tamb ién un camp o de intervención donde, en lu gar de afectar a los individuos como un conjunto de sujetos de derecho, o en vez de afectarlos como una multip licidad d e organismos, tratará de afectar, p recisamente a una p oblación, ese agregado de ind ividuos que se conv ierte en sujeto y objeto de la gestión de ries gos, o como dice Foucault esa “multip licidad de individuos que están y sólo existen p rofunda, esencial, bioló gicamente ligados a la materialidad dentro de la cu al existen”. (Foucault, 2006, p . 41-42) El funcionamiento del disp ositivo, con alta capacidad de objetivizar, transforma ahora a la naturaleza en otro nuevo sujeto-objeto de la gestión de riegos: el medio amb iente 11es sujeto p or que tiene la cap acid ad de afectar a la p oblación, ob jeto p orque p uede ser afectado por la misma. También es sujeto con necesidades y demandante de acciones p or p arte de la sociedad, el mercado y el Estado p ara su p rotección; y objeto en manos de los mismos actores p ara la p rovisión de bien es y servicios ambientales. Todo esto tiene que ver con las interrelaciones entre el medio ambiente y la p oblación. La gestión de ries gos actúa allí, en ese p unto de articulación entre los dos.. 2.2.3. La línea de fuerza: Biopolítica La p resencia de la línea de fuerza no es una ap arición de último momento, constituye el p oder que atraviesa, amarra, entrelaza cada un a de las d emás líneas, todo el tiemp o está ahí. La línea del p oder se comp one con el saber, p asa p or todos los lugares de un dispositivo mezclada con las otras p ero difícil de d istinguir. (Deleuze, 1990). 11. Inferencia a partir de Escobar (1998, p. 296-297). “ Desde finales de los años setenta hasta hoy, otro grupo de clientes de mayores proporciones ha ingresado en el espacio de visibilidad del desarrollo: las mujeres. Fue así como el discurso “ mujer y desarrollo” logró cierta preeminencia. Por último, en los ochenta, la mirada objetivizante se dirigió no hacia la gente sino hacia la naturaleza, o, más bien, al medio ambiente, y dio lugar al famoso infame discurso del desarrollo sostenible. Este capítulo sigue los desplazamientos de la mirada del desarrollo por los terrenos en los cuales se mueven estos tres actores sociales. La mirada convirtió en espectáculo a los campesinos, las mujeres y el medio ambiente.”. Delio Atuesta García. 16.

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