SECCION BIBLIOGRAFICA
Informe sobre algunas obras de Enrique Dussel
El
tema de la liberación de América Latina constituye hoy uno de los
tópicos esenciales en el cual se encuentran empeñadas la filosofía y la
teolog ía.
Arrérica
Lati na ha llegado en nuestros días a una etapa que
podemos denominar de "despertar histórico".
En el momento de su
descubrimie
n
to,
Arrérica no hace aún parte de la historia universal; el
atraso que presenta su conciencia y su cultura -se encontraba en una
etapa comparable a
l
a del tardío Neolítico, mientras Europa se
encon-tra
b
a a las puertas del Renacimiento-
impidió que Arrér
i
ca pudiera ser
in
t
ercalada en la historia mundial
.
Pero fue precisamente en este
mo-m
e
nto del Descubrimiento
cuando nuestro destino quedó marcado en
una direcc
i
ón
hacia la civilización
universal:
destrucción de culturas
autóctonas, mezcla de razas, imposición de una lengua europea, llegada
de la religión universal cristiana etc., etc.
Todos estos elementos son los
conformadores de un Hombre nuevo:
el latinoamericano.
En nuestra época, Arrérica
Latina se encuentra
a una altura que la
posibilita para una competencia
con los demás
países del Viejo Mundo.
Esta posición ha llevado
a
la
historia
de Arrérica
Latina a ser una
historia de la dependencia:
dependencia
económica,
provocada por la
inmadurez de sus
instituciones, dependencia social y dependencia
cultu-ral
.
Hoy América Latina comienza a dar los primeros pasos en su
empe-ño por la liberación.
Se impone hoy la tarea de asumir plenamente
su
herencia cultural para transformarla y hacer
de ella la cultura
latinoame-ricana.
Frente a esta tarea,
surge la necesidad de un pensar, de una filosofía
orientadora del sentido de la liberación.
Es así como la filosofía misma
comienza a asumir la tarea fundamentadora de esta orientación
y
, así, la
metafísica, pensar fundamentador,
encuentra un campo reno
v
ador de
sus fuentes en América Latina. Esta es la expresión de Dusse
l e
n
su
conferencia "Metafísica y Liberación"
presentada como ponenci
a
e
n
e
l
segundo congreso argentino de filosofía.
Enrique Dussel, pensador argentino, adelantó sus est
u
dios de es
p
ecia-lización de filosofía y teología en Europa, en donde concib
i
ó
l
a o
r
ie
n
ta-ción de
l
a filosofía
de la liberación de Arrérica latina, de un método
para esta filosofía.
La filosofía ha sido un pensar típicamente europeo,
producto de una experiencia propia de su existencia histórica,
perfecta-mente localizable espacio-temporalperfecta-mente.
Así nos ha llegado a
Amé-rica la fi losofía. Los problemas perti nentes al pensar fi losófico
-y esto
es válido también para la teología-
nos han llegado como problemas de
segunda mano; pero no ha surgido aún una filosofía propia de nuestra
América;
falta nuestra experiencia propia del Ser de hombres
latinoame-ricanos.
Comenzamos hoy, pues, a abrirnos paso hacia esa experiencia
leA
ue Dussel
stituye hoy uno de los ñadas la filosofía y la días a una etapa que En el momento de su la historia universal; el -se encontraba en una ntras Europa se encon-ue América pudiera ser ecisamente en este mo -ino quedó marcado en estrucción de culturas lenguaeuropea, llegada estos elementos son los
ericano.
tra a una altura que la aísesdel Viejo Mundo. 'rica Latina a ser una mica, provocada por la ial y dependencia
cultu-eras pasos en su empe-asumir plenamente su lIa la cultura latinoame
-pensar, de una filosofía como la filosofía misma
ta orientación y, así, la n campo renovador de resión de Dussel en su da como ponencia en el
sus estudios de especia-nde concibió la
orienta-latina, de un método r típicamente europeo, ncia histórica, perfecta-nos ha llegado a Amé-ensar fi losófico -y esto ado como problemas de sofía propia de nuestra
de hombres latinoame-o hacia esa experiencia
Sección Bibliográfica
69
profunda y radical del hombre; nuestra experiencia del Ser comienza con la tarea de la liberación y a través de ésta, la filosofía comienza a tener un tinte específico de "latinoamericana". Asumir nuestra herencia histórica constituye el punto de partida de la afirmación de nuestro destino histórico.
Es ésta la tarea profunda que emprende un pensador latinoamericano de nuestro tiempo, de quien vamos apresentar algunas de las obras que se conocen ya en nuestro medio y comienzan a ser inprescindibles para todos aquéllos que toman en sus manos la responsabilidad de una re-flexión, tanto filosófica como teológica.
Dussel, Enrique. Método para una fi-losofía de la liberación. Salamanca. Ed. Sígueme. 7974. 295 p.
Sobra decir quién es Enrique Dussel.
Ya es suficientemente conocido por sus obras de teología, de historia y de filo-sofía, todas ellas con un claro objetivo: la liberación, especialmente la de Lati-noamérica.
La obra que presentamos es de carác-ter filosófico, y más concretamente, se trata de Una metodología de la libera
-ción latinoamericana desde la filosofía. Desde esta perspectiva es uno de los me
-jores esfuerzos hechos en nuestro me
-dio. En esto radica su valor y su impor
-tancia histórica para quien desee familia-rizarse con Dussel. Sobra hablar de la seriedad científica de las obras de Dussel.
Esta obra se divide en cinco capítulos cuyo contenido, en forma muy general, es el siguiente: 1) el capítulo primero presenta los "supuestos aristotélicos de la Dialéctica" (p. 17-32). Muestra c6-'mo todas las dialécticas tienen un mis-mo punto de partida, el "facturn", pero diversos puntos de llegada. Igualmente, la Dialéctica es un "arte de refutación" (Sofistas), un "arte de interrogación" (Aristóteles-Heidegger) y un "arte del des-cubrimiento de la verdad del ser.
También la Dialéctica es un "arte crítico del pensar" a partir de la cotidianidad,
lo que equivale a su función pedagógica,
William Botero
y finalmente, como "ontología funda-mental" o método que partiendo de la cotidianidad se abre al fundamento: al ser. 2) El capítulo segundo presenta los "supuestos rrodernos europeos de la Dialéctica hegeliana" (p. 33-62). En el período moderno la Dialéctica se torna involutiva, es decir, parte del "facturn" hacia la conciencia, no hacia el ser como en Aristóteles. Es el caso de Descartes, de Kant y de Fichte. El punto de parti-da de esta dialéctica moderna es el "fac-tum" o lo cotidiano y el punto de llega-da es la subjetivillega-dad. 3) El capítulo ter-cero es sobre la "Dialéctica hegeliana" (p. 63-114). El movimiento dialéctico de Hegel en base a "afirmación", "nega-ción" y "negación de negación" parte del factum o conciencia natural (lo mis-mo que las anteriores), pero es in-volu-tivo, en cuanto que el movimiento llega hasta el Saber absoluto como sistema. Es la Subjetividad absoluta. 4) El capí-tulo cuarto muestra la "superación euro-pea de la Dialéctica" (p. 115-174). En este caso, Feuerbach busca recuperar la sensibilidad de la realidad, perdida en Descartes y Hegel, lo mismo que la alte-ridad. Supera el ámbito ser-pensar de Hegel, centrándose en una antropología. Para Dussel, esta filosofía de Feuerbach es ya un momento prehistórico de la fi· losofía latinoamericana. En este perro do se encuentra también Carlos Marx con su nuevo sentido de la realidad mediante
70 .Sección Bibliográfico
el método dialéctico: la Historia -rela-ción hombre-naturaleza: historia de las fuerzas y división productiva del traba-jo. Pero, al mismo tiempo, Marx supera a Feuerbach, va más allá, al describir lo real como lo Producido, lo Trabajado. Es decir, realidad- cultura económica, y ser -trabajar. También Heidegger es un intento de superación: su dialéctica (una analítica) del ser-ahí, "Dasein", como lo más determinado y como punto de partida conduce al ser como horizonte trascendental. Pone el ejemplo también de Sartre con su "circulación dialéctica" o dialéctica histórica que reposa sobre la praxis individual. Finalmente, cita el ejemplo de Levinas, cuyo eje dialéctico es la "Alteridad".
5) El Capítulo quinto lo titula: "Su-peración de la ontología dialéctica" eu-ropea. "La filosofía de la liberación lati-noamericana" (p, 175-198). Es aquí adonde quiere llegar Dussel, mediante un esfuerzo de superación de las diversas dialécticas. Contrapone el método ana-léctico al anterior método diaana-léctico. Se trata de un método, el ana-Iéctico, que tiene como punto de partida el otro co-mo libre, coco-mo un más allá del sistema; parte desde su palabra, desde la revela-ción del otro. Este otro, en nuestro ca-so, es el hombre de América Latina. Por tanto, la significación antropológica, eco nó mica -política, latinoamericana del rostro del otro y de los otros es la tarea de una filosofía latinoamericana, la cual parte de la revelación del otro y piensa su palabra. Concluye Dussel di-ciendo que esta filosoffa es una ética, pero es verdadera filosofía. Al mismo tiempo, es la superación definitiva de to-da la filosofía europea.
El método ana-Iéctico en cuanto un "saber-oir" para un "saber-servir" es toda una "praxis liberadora", es decir, un compromiso real y ético, pedagógico y político donde se pasa desde el oir la palabra del otro hasta la adecuada inter-pretación. De esta manera, el filósofo es
un "hombre de pueblo con su pueblo". Por tanto, esta filosofía ana-Iéctica no es más que una pedagógica dé libera-ción. En nuestro caso, de la liberación latinoamericana, que antecede a la filo-sofía de la liberación humano-mundial.
Todo este contenido nos hace con-cluir en lo siguiente: 1- existe en la obra que presentamos un eje: la Dialéc-tica, entendida como una superación del' pensamiento, y por consiguiente, se da un salto desde una filosofía anta lógica (la greca-europea) a una Etica como la verdadera filosofía. 2- El Eje~Dia-léctica tiene como objetivo descubrir la nueva "Edad de la filosofía": la filo-soffa ana-Iéctica o filosofía latino-americana o de la Periferia, llamada así "por pensar desde América Latina la realidad que nos rodea", no por recurrir a obras de filósofos latinoamericanos.
Para todos los que de una o de otra manera tenemos que ver con América Latina, o por situación histórica, o por filosofía, o por teología, es de enorme utilidad penetrar en la temática que Dussel ofrece de manera ordenada y me-tódica, porque es nuestra misma temáti-ca como vivencia existencial y como es-peranza: la liberación.
Darío Múnera
Dussel,
Enrique D. Hipótesis para una historia de la Iglesia en América La-tina. Barcelona. Editorial Stel/a. Colec-ción Pensamiento y AcColec-ción. 1967.La necesidad de plantear lo que ha sido la historia de la Iglesia en América latina. lleva a Dussel a situarse en este ensayo previo en un punto límite entre la cultura, la filosofía y la Teología, aunque ~omo bien él lo advierte- es historia. Esta historia acaba de nacer, a partir de una crisis; acaba de nacer, pues aquéllos que durante la época de la con-quista y de la colonia se habían ocupado de ella, no pudieron llegar más allá de la simple crónica o relato historiográfico. Sólo hasta el siglo XX podemos
comen-eblo con su pucomen-eblo".
ilosofía ana-Iéctica no
pedagógica de libera
-caso, de la liberación
que antecede a la fi
lo-ión humano-mundial.
tenido nos hace
con-ente: 1- existe en la
mos un eje: la
Dialéc-mo una superación del'
r consiguiente, se da
afilosofía ontológica
)a una Etica como la
fía.
2-
ElEje-Dia-oobjetivo descubrir la
lafilosof ía": la fi lo
-o filosofía latino
-Periferia, llamada así
e América Latina la
rodea", no por recurrir
latinoamericanos.
que de una o de otra
que ver con América
aciónhistórica, o por eología, es de enorme en la temática que maneraordenada y me-nuestramisma ternáti
-existencial y como es-ión.
Daría Múnera
e D. Hipótesis para
I
glesiaen América
La-d
itorial Stella.
Colee-y
Acción. 1967.
deplantear lo que ha
la Iglesia en América
el asituarse en este
un punto límite entre
sofía y la Teología,
ien él lo advierte- es ria acabade nacer, a ; acaba de nacer, pues te la época de la
con-ia sehabían ocupado
n llegarmásallá de la relato historiográfico.
XX podemoscom
en-Sección Bibliográfico
zar a encontrar verdaderas obras de his-toria en el sentido estricto del término.
La crisis de que nos habla Dussel
sur-ge en el momento en que podemos
ha-blar de una diferencia entre "Historia de la Iglesia'" e "Historia profana". No obs-tante, aunque han sido ya bastantes los autores que se han ocupado de la histo-ria de la Iglesia, ninguno ha llegado a un
planteamiento metodológico preciso: es
una historia en donde deben colaborar
el historiador, el teóloqo, el filosófo, el
sociólogo. En esta obra, abre Dussel el
diálogo entre ellos, en base a una serie
de "hipótesis". la primera de las cuales
es una periodificación de la historia en
América Latina. No se trata de una
his-toria como tradicionalmente se ha visto:
es tan solo el problematizar el método,
cosa que permitirá escribir esa
"histo-ria" en equipo, en diálogo entre las cien-cias con la historia de la teología.
Pero toda esta apertura al diálogo, so-bre la base de unas hipótesis, es ya una "interpretación", una "lectura .de la his-toria de la Iglesia" que no se daba en las
"historias" anecdóticas que ya existen:
faltan los planteamientos de fondo, falta
la continuidad con la "Tradición". En
estas historias, la continuidad está dada
a partir de acontecimientos claros como
la Patrística, la Escolástica, la Reforma
etc. Pero todos ellos son fenómenos
eu-ropeos. Y América Latina? Cuál es su
historia? Cuáles han sido los puntos
his-tóricos en donde se ha decidido su Cris
-tianismo? Aquí sólo hay vacío frente a
estas preguntas; por ello, es necesario el
método del diálogo entre las ciencias y
la teología para discernir y, al mismo
tiempo, hacer inteligible el Cristianismo
lati no-amer icano.
William Botero
Dussel,
Enrique. Historia de la Iglesia
en América Latina. Barcelona.
Editorial
Stella. 1974. 348 p.Esta obra constituye una segunda
edición de la obra que apareció como
71
primera edición con el título de "HiP:
otesis para una historia de la Iglesia en América Latina", en el año de 1967.
En-rique Dussel había descubierto paradó
ji-camente a América Latina desde
Euro-pa, pero esta obra es ya el "fruto de un
conocimiento más personal" de la
mis-ma América, como lo revelan los incon-tables hechos, en especial contemporá-neos, que el autor entreteje
maravillosa-mente en su trabajo. Toda persona que
haya seguido el curso de los acontec
i-mientos de la vida eclesial en los años
recientes, se encuentra situada en un
conjunto histórico, como protagonista
en alguna forma del mismo, y no puede
dejar de reconocer el importante papel
que ha jugado su acción, aún sin darse
cuenta de ello, en el gran movimiento
histórico que retrata la obra de Dussel.
En la obra, como se dice ya en el
prólogo, ha sido modificada la
periodlfi-cación (p. 16): "fundamentalmente se
ha considerado la época colonial
(1492-1808) como el momento de la'
Cristiandad de Indias (que adapta a su
manera la Cristiandad bizantina,
medie-val latina y principalmente hispánica de
los Reyes Católicos y sus
descendien-tes). La agonía de la Cristiandad (1808 a
1961) ha sufrido una modificación fun
-damental. La época del 1850 al 1929 ha
recibido nuevos límites, y en especial
aparece nítidamente la época del 1930
al 1961 como momento en el que se
piensa organizar la Nueva Cristiandad, es
decir, el "modelo" medieval y colonial
se pretende reimplantar. El intento se
muestra imposible gracias a la nueva
ac-titud que genera el Concilio Vaticano 11
desde 1962".
Oesde la IV Parte, titulada "Aurora
de una nueva época (1962)", semuestra
el proceso que ha permitido comenzar a
"salir del aparente callejón sin salida de
un eterno subdesarrollo" (p. 15). Esta
parte, la más extensa de la obra, utiliza
y lee cantidad enorme de datos
72 Sección Bibliográfica
sucesivamente desde la relectura de la eclesiología del Vaticano 11 por la 11 Conferencia Episcopal Latinoamericana, denominada simplemente "Medellín", del año de 1968. Esta historia aparece, entonces, no ya como el resultado del binomio "desarrollo-subdesarrollo", si -no como el resultado del binomio "opresión (en sentido activo)-depen-dencía", lo que no sólo permite i nter-pretar la historia local, sino la historia universal desde un ámbito, como desde el único válido; lo que a la vez no sólo permite hacer una interpretación de la historia que hemos realizado, sino sobre-todo emprender prospectivamente una historia eclesial de la liberación del opri-mido, para que éste llegue a ser un hom-bre lihom-bre, "lo que igualmente libera al opresor que se aliena en el oprimido co -mo cosa" (p. 15).Enrique Dussel ofrece así un aporte de pionero para la tarea teológico-pastoral que ha ocupado el
interés y los esfuerzos de algunos hom -bres de la Iglesia latinoamericana, los que han gesta do el movimiento de la lla -mada "teología de la liberación". Esta empresa no es solamente un servicio a la Iglesia latinoamericana, sino desde ella a la Iglesia universal.
La obra está precedida por una pri-mera parte básica, titulada "Introduc -ción hermenéutica", y termina con seis interesantes apéndices. El material bi-bliográfico es amplísimo, como en todas las obras del autor. Es una verdadera obra maestra en la materia.
Alberto Ramírez
Dussel, Enrique D. Para una Etica de
la Liberación Latino Amérlcana Mexico. Editorial Siglo XXI. 1973.2 Vals.
Perteneciente al bloque de la obra filosófica de Dussel, la presente, quizá la de mayores alcances en la búsqueda de un pensar auténtico de América Latina, intenta llegar a la delimitación de nues -tro qué-hacer filosófico. No se trata de un filosofar sobre lo que hizo la fil
oso-fía en el pasado; se sabe que éste se en-contraba presa de la situación colonial; que era un pensar que partía de la reali-dad Europea y, por tanto, allí volvía, con el'consiguiente abandono de la Rea-lidad latinoamericana.
Nuestra tarea filosófica -dice Du-ssel- tendrá que partir de lo que ya te-nemos: la filosofía europea; pero de allf ascenderemos hasta el fundamento.
Tomando como punto de partida el intento heideggeriano de la destrucción de la Ontología, Dussel emprende la gi -gantesca tarea de fundar las bases de un auténtico pensar filosófico. No se trata de seguir el mismo camino de la filoso-fía emprendido por Heidegger: a partir de un lenguaje cotidiano llegar hasta el nivel crftico de la filosofía. Se trata de emprender, por el contrario, el camino de la liberación, de la destrucción del lenguaje filosófico, para crear así el ca-mino de una interpretación de nuestro ser latinoamericano.
Siguiendo este camino, parte del planteamiento del fundamento ontológi -co, pasando por el examen de las posibi -lidades ónticas para llegar a plantearse la temática de la exterioridad metafísica del Otro. Esta temática constituye el to -mo I de su obra, para abrir, así en el segundo, el tema de la eticidad y de la moralidad, cuestión que queda plan -teada desde el intento de llegar a la "eti-cidad del fundamento", la moralidad de la praxis y desembocar en el problema del método de la ética. El tercer tomo de la Etica, aún desconocido en nuestro medio, pretende llegar hasta los niveles concretos de la Etica latinoamericana: el erótico, el pedagógico, el poi ítico y el teológico, para cerrar con ellos el plan-teamiento de una filosofía latinoameri-cana.
William Botero
Dussel, Enrique D. América Latina y
Conciencia Cristiana. Imprentas del
/PLA. Quito. 1970.
; se sabe que éste se en-de la situación colonial; <Irque partía de la reali-, por tantoreali-, allí volvía, mte abandono de la Rea-'lcana.
la filosófica -dice Du-e partir dDu-e lo quDu-e ya tDu-e- te-,fía europea; pero de all( asta el fundamento. rno punto de partida el eriano de la destrucción
1,Dussel emprende la gi-le fundar las bases de un
Ir filosófico. No se trata ~mocamino de la
filoso-por Heidegger: a partir
cotidiano llegar hasta el la filosofía. Se trata de el contrario, el camino , de la destrucción del
co, para crear así el ca-terpretación de nuestro
no.
te camino, parte del
el fundamento ontológi-el examen de las
posibi-ra llegar a plantearse la
exterioridad metafísica
emática constituye el
to-ra, para abrir, as í en el a de la eticidad y de la
stión que queda
plan-ntento de llegar a la
"eti-mento", la moralidad de
mbocar en el problema
la ética. El tercer tomo
desconocido en nuestro
llegar hasta los niveles tica latinoamericana: el
gágico, el poi ítico y el
cerrar con ellos el
plan-na filosofía
latinoarneri-Dussel una serie de conferencias en las cuales él ha tocado de manera profunda el tema de mayor importancia y signifi-cación de la historia en América latina: la toma de conciencia frente a la identi-dad de sí misma. En esta tarea de libera-ción confluyen -dice Dussel- las voces proféticas desde todos los ángulos: so-cio-económico-pol ítico, cultural, reli-gioso, pastoral,etc. Pero es fundamental en todo este qué-hacer histórico, la to-ma deconciencia del cristianismo como ingrediente básico, pues,. fue en el mo-mento de su nacimiento como culturas latinoamericanas, cuando la conciencia cristiana supo tomar una posición frente a la historia, posición que, con el correr del tiempo, se vió oscurecida por otras formas seculares y le fue impedido, de este modo, el cumplimiento de su fun-ción profética.
El problema del método, la ubicación de América latina en el contexto de la historia mundial en el espacio y el tiem
-po y la formación de una "cenciencia cristiana" latinoamericana, constituyen los tres grandes temas que conforman la unidad de esta obra.
Sección Bibliográfica
William Botero
Dussel, Enrique. El Humanismo Se-mita. Buenos Aires. Editorial Universi-dad de Buenos Aires.
1969. 176
p.Se trata de una obra más filosófica que teológica como lo dice el mismo au-tor; sin embargo, aparecen en varias oca-siones reflexiones teológicas, cosa muy explicable cuando se está hablando de la Historia de la Salvación y la manifesta-ción de Dios al pueblo hebreo y sus in-tervenciones en la historia.
El libro lo presenta el autor como continuación de su trabajo anterior que no ha llegado aún hasta nosotros "El hu-manismo helénico". Pretende mostrar como el hombre semita se coloca ante sí mismo, ante lo divino, ante el mundo y la historia, de una manera completamte diferencompletamte del hombre griego y por
en-William Botero
ue D. América Latina y
istiana. Imprentas del 70.
equeño ensayo, reune
73
de de las culturas occidentales. Esta investigación no está alejada de la pro-blemática latinoamericana, porque es necesario comprender el pensamiento hebreo para penetrar en el mundo cris-tiano, base de nuestra cultura latinoame-ricana.
Como hipótesis de trabajo plantea que "nuestra cultura es evolución orgá-nica de una Tradición que ha sido orien-tada substancialmente por el foco inten-cional del judeo-cristianismo".
Después de hacer un bosquejo histó-rico y cultural de los pueblos semitas, presenta las características de la antro-pología semita: considerar al hombre como unidad indivisible, (que hoy ha re-descubierto la antropología moderna al decir que el hombre no tiene un cuerpo sino que es un cuerpo); de esta corpora-lidad unitaria se sigue un monismo en el plano moral: el bien y el mal moral (es decir los actos humanos en tanto buenos o malos).tienen una fuente única: el co-razón del hombre; el bien y el mal son relaciones intersubjetivas: ser fiel o in-fiel a la Alianza, respuesta a Dios o a los
hombres.
En un segundo aparte analiza la me-tafísica de la Alianza. Comienza mos-trando cómo en el origen de la expericia existenexpericial hebrea hay un diálogo en-tre un tú (Abraham) y un yo (Yahveh).
Dios se revela a Abraham como algo dis-tinto, el Otro que ordena y exige, pero ante todo un Dios personal que permite una nueva relación, relación de fe. A partir de la intersubjetividad de la Alian za, el semita descubre que su perfección personal debe realizarse en comunidad. El bien común de la comunidad his-tórica es el fin al cual tiende para alcan-zar su propia salvación.
En un tercer capítulo trata de la "Temporalidad de la Existencia". Para el semita, a diferencia de los griegos, la realidad cósmica es contingente, tempo-ral; lo que no era, ha comenzado. Anali-za la doble tradición de la creación para
que el hombre fue paulatinamente
to-mando conciencia de sí mismo, de sus
relaciones con la naturaleza y con los
otros hombres. Y este pequeño pueblo
por su civilización, pero genial por su
articulación interna, logra crear una
nue-va conciencia histórica. El hombre
aun-que débil domina el cosmos aun-que había
sido organizado para el bienestar del
hombre. Y como el mundo es criatura de Dios, y no hay dioses que se le opon-gan, el hombre según el pensamiento
se-mita está llamado a transformar el
mun-do.
Termina el libro con un apéndice so-bre el universalismo y misión en los poe-mas del Siervo de Yahveh.
Lucía Victoria Hernández
74 Sección Bibliográfica
el pueblo de Israel, como historiador-fi-lósofo y no como teólogo; insiste el au-tor que sería tarea del teólogo mostrar
la intervención positiva relevante de
Dios y que él no trata de hacerla.
Con-cluye afirmando que la concepción de
creación de los israelitas se opone al
panteísmo y no cabe en el mito del
eter-no retoreter-no. Este pensamiento está en la
misma línea de la ciencia contemporá-nea: el mundo no está ya hecho, sino
que se está haciendo.'
Para el hebreo, la historia es
funda-mento de su existencia y su vida está
integrada en la historia de salvación. La conciencia histórica de Israel es un acon-tecer humano con significación ontoló-gica y existencial; no se trata de conside-rar las cosas como pasadas o como pre-.sentes sino en tensión hacia. El pasado
tiene un futuro prometido; el presente
es un futuro realizado del pasado, pero
tendiente al futuro esperado y
prorne-tido porque el futuro es la plenitud
absoluta de la acción presente.
El cuarto capítulo estudia la
"tras-cendencia personal del creacionismo
monoteísta". n Israel se presenta un
fe-nómeno único en la historia: a pesar de
los contactos con los cultos de la
fecun-didad, con el shamanismo y el animis-rno, su religión no se asimila al medio.
Se presenta un Dios trascendente, pero
que se manifiesta próximo a las criaturas y a los problemas cotidianos de la
comu-nidad con quien había hecho Alianza.
Esta conciencia de la trascendencia
de Yahvé, lo lleva a asumir las exigencias
existenciales que esto comporta: no
po-drá degradarse a Dios fundador, ni
po-drá generarse de otro dios anterior. En
el desierto descubre la lógica del
mono-teísmo, del Dios "absolutamente otro"
fundamento de la desmitificación del
cosmos.
Poco a poco va demostrando cómo es
posible hablar de un humanismo semita a pesar de que todo aparece como deri-vado de la consideración de Yahveh
por-Dussel,
Enrique. Caminos de libera-ción latinoamericana. Tomo /. Buenos Aires. Latinoamérica libros. 1972. 174p.Se trata de la transcripción de seis
conferencias dictadas en Buenos Aires,
en noviembre de 1971, organizadas por
las Juntas Arquidiocesanas de Religiosos
y Religiosas de Buenos Aires, y por lo tanto, como lo reconoce el mismo autor
en la introducción, no es un texto sino
un discurso hablado.
El autor se propone mostrar cómo el pensador filósofo o teólogo
latinoameri-cano debe situarse ante la realidad de
dependencia de nuestro continente para
que su reflexión conduzca a que los
cris-tianos latinoamericanos vivan a la luz de
la fe la existencia latinoamericana. Así hace un recorrido del
cristianis-mo desde el sentido de la conciencia
cristiana primitiva, pasando por la
Igle-sia perseguida hasta el sistema religioso cultural de Cristiandad que llegó a Amé:
rica con la Conquista. Se hace hincapié
en el régimen de cristiandad imperante
en América en donde la Iglesia hace par-te de un todo, junto a lo militar, lo
eco-nómico y lo cultural. Pero esa cristian
-dad está desapareciendo en América,
Sección Bibliográfica
75
re fue paulatinamente to -encia de sí mismo, de sus n la naturaleza y con los s. y este pequeño pueblo ación, pero genial por su
terna, logra crear una nue -histórica. El hombre aun -mina el cosmos que había do para el bienestar del
mo el mundo es criatura hay dioses que se le opon-esegún el pensamiento
se-do a transformar el mun
-11 o de Medellín.
La Iglesia Latinoamericana tiene un papel muy complejo. Surge la teología de la liberación, cuando se descubre nuestra dependencia cultural, econ ó-mica y política. El autor hace unas ref le-xiones teológicas sobre libreación y su última conferencia es sobre las aplicac io-nes pastorales concretas y laactitud pr o-fética fundamental.
Lucía Victoria
Hernández
Dussel,
E.
Teología de la
Liberación
yética. Caminos de
Liberación
Latinoa-mericana 1/.
Buenos Aires.
Latinoaméri-cana Libros
5RL
1974. 221
p.
Como el anterior volumen, compre n-de otra serie de 6 conferencias; 4 dict a-das por el autor en un ciclo organizado por el Centro de Estudios Justicia y Paz en Buenos Aires, en noviembre de 1972. Una conferencia sobre la "alienación y liberación de la mujer en la Iglesia, d ic-tada en Junio de 1973 en el CIDOC, y otra sobre la "situación del -pensador cristiano en América Latina" dictada en libro con un apéndice so
-lismo y misión en los poe-deYahveh.
Lucía Victoria Hernández
rique.
Caminos de
libera-ericana. Tomo l.
Buenos
éricalibros.
1972. 174
p.
la transcripción de seis
ictadas en Buenos Aires,
de1971,organizadas por uidiocesanas de Religiosos
e Buenos Aires, y por lo
reconoce el mismo autor
ión, no es un texto sino
blado.
propone mostrar cómo el
fo o teólogo
latinoameri-arse ante la realidad de
nuestro continente para
conduzca a que los cris
-ericanos vivan a la luz de
ia latinoamericana.
recorrido del
cristianis-sentido de la conciencia
iva,pasando por la
Igle-hasta el sistema religioso
stiandad que llegó a Amé:
uista. Se hace hi ncapié
de cristiandad imperante
donde la Iglesia hace par
-junto alomilitar, lo eco
-ltural, Pero esa cristian
-pareciendo en América,
nsecuencia del Vaticano
la Fac. de Teología de la Universidad del Salvador (Buenos Aires), en agosto de 1970, y que contiene asuntos ya supera-dos según el mismo autor. Incluye ade-más como Apéndice un artículo publica-do por la Revista Concilium en Junio de
1974, redactado en el año de 1973 so-bre "la dominación-liberación, un dis-curso teológico distinto".
Si el primer volumen de "Caminos de Liberación" era una interpretación his-tórico-teológica de América Latina, este volumen puede considerarse como una interpretación ético-teológica, que trata en primer lugar de una antropo-logía teologal, es decir de una reflexión teológica apartir del hombre y su situa -ción concreta; plantea la función profé -tica de la Iglesia para entrar a discutir lo que podría considerarse como es tatu-to de la teología de la liberación que considere la liberación histórica es decir del orden temporal, como un signo y testimonio de la liberación total, escato -lógica, el Reino de Dios realizado.