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PREVALENCIA Y FACTORES DE RIESGO DE TABAQUISMO EN LOS MEDICOS PEDIATRAS

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TRABAJOS

ORIGINALES

RESUMEN

EL 20% de las muertes en nuestro país se deben al tabaquismo. La gran mayoría de los fumadores inician el há-bito antes de los 18 años, por lo tanto los pediatras jugamos un rol fundamental en la prevención de¡ desarrollo del mis-mo. Con el objetivo de evaluar la prevalencia del tabaquismo y sus probables factores de riesgo entre los pediatras, se realizó una encuesta transversal aleatorizada entre los médi-cos del Hospital de Pediatría J.P.Garrahan (n:145 / 325). Las variables estudiadas fueron: dependiente habito de fumar, independientes edad, sexo, estado civil, especialidad, edad de inicio del habito, fumadores en la familia, número de ci-garrillos por día, causa del inicio, tiempo que hace que dejo de fumar, causas por las cuales dejo de fumar, fuma en su lugar de trabajo y practicas de deportes. Análisis estadísti-co: El análisis de los factores de riesgo se realizó mediante la obtención de Oc1ds Radios y sus correspondientes IC 95%. por análisis univariado y multivariado por regresión lo-gística múltiple. Los resultados fueron: La prevalencia del hábito de fumar fue de 35.2% (n:51), no presentando dife-rencia significativas de acuerdo al sexo. El 67.2% de los en-cuestados (n=91) fumó alguna vez. En la evaluación univariada el hábito de fumar estuvo asociado a: grupo de edad entre 50 y 60 años, ser especialista, género femenino entre 51 y 60 años, los jefes varones y los médicos de planta que tra-bajan en consultorio En el análisis multivariado el riesgo es-tuvo asociado a la edad entre 56 y 60 años. Existe poca con-ciencia del daño entre los fumadores, ya que sólo el 35% piensa abandonar el hábito, el 21 % cree que no es perjudi-cial para los compañeros, y más del 80% fuma en las ofici-nas de la Institución. Es fundamental concientizar a los pe-diatras de su papel modelador, educador, social y asisten-cia¡ en el control del tabaquismo, ya que las estrategias de control del tabaquismo que han demostrado ser eficaces son la intervención de los profesionales de la salud en la preven-ción del tabaquismo y en el tratamiento de los fumadores. (30) Palabras clave: Tabaquismo - Factores de riesgo - Pediatras. Medicina Infantil 2003; XI: 140 - 145.

ABSTRACT

Twenty percent of deaths in our country are related to tobacco use and most smokers initiated their habit under 18 years of age, so the role of pediatricians in prevention is crucial. With the aim of evaluating the prevalence of tobacco smoking and its possíble risk factors among pediatricians, we undertook a random cross sectional survey at the Hospital de Pediatría J.P.Garrahan (n:145 / 325). We assessed the following vari-ables: Dependent variable (tobacco smoking) and independent variables age, gender, marital status, speciality, age of onset of smoking, smoking by household members, number of ciga-rettes smokedIday, causes of smoking initiation, time interval since smoking cessatíon, causes of smoking cessation, preva-lence of smoking at the hospital and sport practice. Statisti-cal analysis: Risk factor analysis íncluded the Statisti-calculation of Odds Ratios and its corresponding 95% C/ y univaríate and multivariate analysis by multiple logistic regression. Results: The prevalence of tobacco smoking was 35.2% (n:51), with no gender difference. 67.2% (n=91) ever smoked . In unívariate analysís smoking was assocíated to age between 50 and 60 years, having a specíality, males head of service and staff physician working in the outpatient clínic. Multivariate analy-sis showed that higher risk was associated to age between 50 to 60. Qnly 35% considered smoking cessation and 21% thought that second hand smoking ís not dangerous and over 80% smoke at the hospital. We believe that it is imperative to increase the awareness of pediatricians in control of tobacco smoking since its role in prevention and treatment of smok-ing has been demonstrated.

Key Words: Tóbacco smoking - Risk factors - Pediatricians.

Medicina Infantil 2003; XI: 140 - 145.

PREVALENCIA Y FACTORES DE RIESGO DE TABAQUISMO

EN LOS MEDICOS PEDIATRAS

Dres. Josefa Rodríquez, Claudio Castaños

Area de Gestión de Calidad. Servicio de Neumonología. Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan.

Recibido: 11-06-03 - Aceptado: 23-07-03 Correspondencia: Dra. Josefa Rodríguez. Combate de los Pozos 1881, (1245) Buenos Aires

INTRODUCCION

A pesar de que hay suficientes datos estadísti-cos y que han sido bien establecidos los beneficios que produce no fumar o prevenir la exposición al

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humo del cigarrillo, la OMS ha estimado que exis-ten 1100 millones de fumadores en el mundo en la actualidad. Aproximadamente un tercio de la pobla-ción mayor de 15 años fuma y el 73% de estos vi-ven en países subdesarrollados1.

Cada 10 segundos muere una persona a con-secuencia del uso de tabaco; en la década pasada el consumo de tabaco produjo 3 millones de muer-tes al año2. A menos que esta tendencia se revier-ta el cigarrillo causara cerca de 10 millones de muertes al año para el año 2020, el 70% de los cuales serán en países subdesarrollados2. Aproxi-madamente entre 40 y 50 mil personas mueren cada año en nuestro país por problemas relaciona-dos con el cigarrillo, lo cual representa el 20% de las muertes.

En la Agentina la prevalencia en la población general varía entre el 36 y 46% según las diferen-tes encuestas3.4. Entre los profesionales de la sa-lud, es similar a la población general. Una encues-ta realizada por INSALUD entre los profesionales de esa institución muestra una prevalencia del 39%, siendo intermedia comparada con médicos de otros países. Así en Grecia es del 50% pero en USA de solo el 4%5,6,7.

Hay pocos datos de la prevalencia del habito de fumar entre los médicos pediatras en nuestro país. Una encuesta realizada en el Congreso Ar-gentino de Pediatría en Mendoza en el año 1997, mostró que el 25% de los asistentes fumaban y que cerca del 45% habían fumado en alguna opor-tunidad8.

Dado que la mayoría de los fumadores comien-zan antes de los 18 años de edad y que un gran número lo hacen entre los 12 y los 14 años, somos los pediatras los que jugamos un rol esencial en la prevención de los daños que provoca el tabaco, debiendo tomarse los efectos que produce el humo del cigarrillo, tanto en forma pasiva como activa, como un problema de salud pública para las próxi-mas décadas. En los últimos años ha despertado gran interés el prevenir la iniciación del consumo en niños y adolescentes ya que es más factible evitar el inicio que la supresión del hábito.

Una estrategia de control del tabaquismo que ha demostrado ser eficaz, es la intervención de los profesionales de la salud. Se ha demostrado que el consejo médico y el deporte son la medidas más útiles para prevenir el consumo de tabaco9. El con-sejo médico es muy importante cuando se usa en la práctica clinica diaria, siendo los profesionales de la salud fundamentales como modelos y edu-cadores desde el punto de vista social y asisten-cial en el control del tabaquismo10.

Dado la importancia de los médicos pediatras en la prevención del inicio de este habito y los po-cos datos existentes en este grupo de profesiona-les, realizamos una encuesta del habito de fumar

entre los médicos pediatras del Hospital de Pedia-tría Juan P. Garrahan.

Los objetivos del presente trabajo fueron deter-minar la prevalencia del habito de fumar entre los médicos pediatras del Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan, evaluando asimismo los factores de riesgo de acuerdo a los niveles de responsabilidad, especialidad (clínica o quirúrgica) y las causas de abandono del mismo.

MATERIAL Y METODOS

Se realizó un estudio observacional, por medio de una encuesta transversal del hábito de fumar entre los médicos del Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan durante el mes de septiembre y octubre del 2002

La muestra se obtuvo en forma aleatoria de acuerdo al número de legajo de los mismos, cal-culándose el tamaño muestral para una frecuencia esperada del factor en estudio (habito de fumar) del 20% y un peor valor del 30%, con un nivel de con-fianza del 95% (error a=5%) y una potencia del 80% (error b=20%), siendo el tamaño de la mues-tra de 145 participantes.

Las variables estudiadas en la encuesta fueron las siguientes: dependientes habito de fumar, in-dependientes edad (se estratifico en grupos de 5 años), sexo, estado civil, especialidad (clínico, clí-nico especialista o cirujano), cargo jerárquico (Jefe, médico de planta, médico de guardia), lugar de tra-bajo (UTI, CIM, consultorio externo), edad de ini-cio del habito, fumadores en la familia, número de cigarrillos por día (se estratifico en menos de 6, de 6 a 16 y más de 16 por día), causa del inicio, cuanto tiempo hace que dejo de fumar, causas por las cuales dejo de fumar, fuma en su lugar de trabajo y practicas de deportes.

Previo a la realización de la encuesta se solici-tó el consentimiento de cada uno de los participan-tes, siendo la misma anónima.

La distribución de los datos se expresó como media aritmética ± desvío standard. El análisis de los factores de riesgo univariado se realizó median~ te la obtención de Odds Radios y sus correspon-dientes limites de confianza 95%. Posteriormente se hizo el análisis multivariado por regresión logís-tica múltiple de los factores de riesgo, obteniéndo-se los Odds Ratios ajustados y sus correspondien-tes IC 95%. En todos los casos el valor de signifi-cación será de p<0.05 para los dos extremos. Los análisis estadísticos se realizaron con el sofware Statistica versión 5.1 y EpiInfo 6.2.

RESULTADOS

Se realizaron 145 encuestas sobre una pobla-ción de 325 médicos, estratificándose en 67 clíni-cos, 52 especialistas y 26 cirujanos. De acuerdo al grado de responsabilidad 52 fueron jefes, 49

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mé-dicos de planta y 44 mémé-dicos de guardia. Según el lugar de trabajo, consultorio 74, UTI 23 y cuidados intermedios 48 Se excluyeron de esta clasificación a los cirujanos por cumplir funciones en los tres lugares.

De los encuestados el 57.2% (n=83) era sexo femenino y 42.8% (n=62) era de sexo masculino.

La edad de la población encuestada es X= 49.6 DS=7 Mna= 48 r (38 a 67) años.

El estado civil el 16% (n:23) de la población es soltera, el 68% (n:99) casada, el 14% (n:20) sepa-rada y el 2% (n:3) viuda.

La carga horaria de la población en estudio fue de x=51 ±ds=8.7 hs mna= 50 r(40-86) hs.

La prevalencia total del hábito de fumar fue de 35.2% (n:51), no presentando diferencia significa-tivas de acuerdo al sexo. El 67.2% de los encues-tados (n=91) había fumado alguna vez.

La edad de los fumadores fue de x= 51.4 ± DS=6 Mna 52, no presentado diferencias significa-tivos con los no fumadores.

De los 91 profesionales que alguna vez o aún continúan fumando 55 dejaron de fumar en alguna oportunidad recayendo 37. La causas más frecuen-tes por la cuales dejaron de fumar fueron enferme-dad 31% (n=17), conciencia 23% (n=13), embara-zo 20% (n=11) y familia 7% (n=13). Solo el 35% (n=16) piensan abandonar el hábito en el futuro.

El número de cigarrillos que fumaban diariamen-te fue de x=20± ds=12.7 cigarrillos mna= 20 r (3 -60) cigarrillos, fuman en pipa: 3. El 51 % fuma más de 16 cigarrillos, 35% entre 6 y 16 cigarrillos y 14% solo menos de 14%. (Figura 1).

placer. Sólo el 35% piensa abandonar el hábito. Como causa de continuar fumando el 46% fue por placer, 44% por adicción y 10% por ansiedad.

De aquellas personas que fuman el 86% de las mujeres y el 80% de los hombres fuma en el lugar de trabajo, con una prevalencia significativamente mayor entre las mujeres que trabajan en consulto-rio con respecto a el resto.

De los encuestados solo el 53% (n=77) practi-caban deportes no presentado diferencias signifi-cativas entre los fumadores y no fumadores.

El 51 % (n=74) de los padres de la población en estudio fumaban, no presentado diferencias signi-ficativas entre los fumadores y los no fumadores, aunque los padres de los no fumadores presenta-ban una tendencia menor a no fumar que los pa-dres de los fumadores.

Cuando se compararon las diferentes variables entre los profesionales fumadores y los no fuma-dores se observó diferencias significativas entre: habito de fumar y la especialidad con un riesgo mayor entre los cirujanos que los clínicos OR=2.72 (1 a 7.7) p=0.05. (Figura 2).

La edad de inicio de los fumadores fue de X= 18 ±4 años Mna= 17.5 r (12 - 32) años, no presen-tando diferencias significativas de acuerdo al sexo. En el 94% de los encuestados el motivo de inicio del habito fue social y solo el 2.5% lo hicieron por

También presentaron un aumento significativo las mujeres entre los 51 y 60 años de edad con respecto a la población femenina OR 6.06 (1.77 a 21.4) p=0.002 (Figura 3) y la relación entre sexo y nivel jerárquico, con una diferencia significativa entre los hombres que son jefes OR=3.4 (la 17) p=0.05 (Figura 4).

En el sexo masculino el hábito aumenta a partir de los 51 años, no siendo las diferencias significa-tivas.

No hubo diferencia significativa entre el habito de fumar y el estado civil pero si se vio un porcen-taje de fumadores menores entre las personas ca-sadas que las solteras o divorciadas.

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Al realizar el análisis multivariado encontramos que el hábito de fumar estuvo asociado sólo con la edad entre 56 y 60 años OR=2.5 IC95% (1.2 a 39.5).

DISCUSION

A pesar de la amplia difusión sobre los efectos nocivos del tabaco, la prevalencia del hábito de fumar entre médicos pediatras del Hospital Garra-han es 35%, siendo ésta ligeramente inferior a la población general (39%). Si la comparamos con los

profesionales de la salud de otros países del mun-do y damun-do el rol importante que tienen lo médicos en la lucha contra el humo del cigarrillo este por-centaje es muy elevado.

La prevalencia del habito de fumar en otros paí-ses es muy variada, 4% en EEUU11, 6% en Brasil12, 14% en Inglaterra, 17% en Japón, 21% en Vene-zuela13, 25% en Italia, 27% en Francia, 27% en México14, 36% en Chile15 y entre 34 y 42% en Es-paña5. En Italia, Francia y Japón los valores al igual que en nuestro estudio son semejantes a la pobla-ción general. En el resto de los países el hábito en los profesionales es menor, salvo en España que es mayor.

En nuestra población fuman en forma semejan-te hombres que mujeres, siendo diferensemejan-te que en otro estudio realizado en nuestro país donde la pre-valencia fue mayor en varones médicos que muje-res profesionales 52% vs 40 %4 . En otros países como España las mujeres profesionales fuman más (42%) que la población femenina española (27%), no ocurriendo esto entre los varones5.

El 60% de los profesionales hicieron intentos serios para dejar de fumar, de ellos recayeron en el hábito el 67%. Sólo 11% utilizaron métodos de apoyo (parches, chicles, láser etc). De los que uti-lizaron estos medios recayó el 50%. En un estudio realizado por INSALUD en 1998 encontraron que dejaron el hábito el 47%, pero recayeron el 80 %5. En nuestra población sólo dejaron el hábito por conciencia del daño el 24%,y por embarazo el 20%, el resto lo hizo por enfermedad, deporte, pre-sión familiar, etc. Esto muestra que sólo el 44% de los que dejaron de fumar tenían conciencia del daño del tabaco, lo cual hace suponer que los médicos de nuestro hospital no han tomado real conciencia de los riesgos que trae aparejado el consumo de tabaco.

La prevalencia del hábito ha ido disminuyendo en los profesionales en los último 20 años, si to-másemos los encuestados como una población estable, hace 20 años fumaba el 63% frente al 35% actual. Si tiene éxito los médicos que piensan de-jar de fumar el porcentaje de fumadores descen-dería a 24% en los próximos 2 años. Estudios pre-vios realizados en Argentina muestran el descenso en el hábito, 1988: 46%, 1992: 43% y en otro es-tudio realizado en el 1997 entre 1771 médicos 25%16. En España la prevalencia a disminuido del 49% en 1985 al 35% actual. En otros países con campañas dirigidas a evitar el comienzo o a dejar de fumar esta disminución ha sido mayor, en EEUU la prevalencia a disminuido del 75% en 1950 al 11% actual y en Inglaterra ha descendido del 56% en 1951 al 13% actual5,11.

En nuestro país el 80% de los fumadores co-mienza antes de los 18 años17 , de nuestros profe-sionales el 68% (61 % las mujeres y 78% los

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va-rones) lo hacen antes de esa edad y el resto en la Universidad. En el 94% de nuestros fumadores el motivo del inicio fue social: imitación, "quedar bien", "no pasar por..", "no ser diferente", esto muestra la importancia de poder intervenir en este grupo etáreo de la población en la cual los pedia-tras jugamos un rol preponderante en el trabajo de prevención y acompañamiento.

Con el conocimiento actual sobre los daños a fumadores pasivos, llama la atención que el 21% de las mujeres fumadoras, piensan que el mismo no es perjudicial para convivientes o compañeros. Podría tratarse de un mecanismo de defensa o real-mente falta de concientización o información sobre el problema.

Si bien el porcentaje de fumadores es semejante a la población general, el consumo de tabaco es elevado ya que más del 50% de nuestros fumado-res entra en la categoría de grande fumadofumado-res (mas de 16 cigarrillos / día), esto es más importante si tenemos en cuenta el género, en donde se obser-va que el 69% de las mujeres contra solo el 31% de los varones entra de esta categoría. En otro estudio realizado en la Argentina, solo el 25% en-tran dentro de la categoría de grandes fumadores observándose un mayor porcentaje de varones en-tre estos16.

En nuestro hospital el grupo de edad más afec-tado es el de 51 a 60 años, en el Htal Reina de Sofia es el de 36 a 45 años12, esto puede deberse a la distribución etaria de la población, ya que en Htal Garrahan la curva de edades del plantel per-manente está corrida hacia los mayores de 40 años o también a una mayor concientización del daño que produce el humo de cigarrillo entre la pobla-ción de médicos más jóvenes.

Si consideramos el género y la edad, observa-mos que el grupo de más fumadores se encuentra entre las mujeres de 50 a 60 años, no encontrado esta diferencia en el sexo masculino. En otro estu-dio realizado en nuestro país, muestra semejantes diferencias para el grupo de 45 a 54 años.

En un estudio realizado en Granada (España)12 se observó relación inversa entre deporte y tabaquismo; en nuestra población, si bien los fu-madores practican menos deporte que lo no fuma-dores, las diferencias no son significativas. Se ob-servan importantes diferencias entre mujeres doras (34% practica deporte) y varones no fuma-dores (72.5%), pero esta parece deberse más al género que al hábito.

No encontramos diferencias entre el hábito de fumar en los progenitores y el de fumar en los mé-dicos encuestados, pero llama la atención la alta prevalencia del mismo en dichos padres (51%), probablemente tenga relación con el hábito tabáquico en la juventud de los padres.

Encontramos relación entre el hábito de fumar

y el estado civil, hay más fumadores entre las mu-jeres solteras y los hombres separados que el res-to de la población. Esta diferencia puede estar re-lacionada a la presión que ejerce la familia para que los fumadores no lo hagan en la casa.

Al igual que el estudio realizado en INSALUD5, fuman más los cirujanos que los clínicos, pero el número de cigarrillos que fuman los últimos es su-perior.

En relación al nivel jerárquico, fuman significa-tivamente más los jefes que los médicos de plan-ta, esto podría deberse a mayores responsabilida-des. Tanto el ser cirujano como el tener un nivel jerárquico produce un nivel de ansiedad y stress mayor, ambos factores relacionados con mayor consumo de tabaco.

Observamos que, significativamente fuman más las mujeres que trabajan en consultorio que aque-llas que trabajan en internación, pero estas diferen-cias disminuyen al corregir por estado civil.

El porcentaje de médicos fumadores en nues-tro hospital es muy elevado considerando la impor-tancia del consejo médico en la práctica clínica dia-ria, siendo los profesionales de la salud fundamen-tales como modelos y educadores desde el punto de vista social y asistencial en el control del tabaquismo10.

CONCLUSIONES

El tabaquismo es una epidemia mundial que causa múltiples enfermedades18,19. Los médicos y más aún los pediatras deberían ser modelos del "no fumar". El descenso en la prevalencia del hábito entre los profesionales de la salud abre esperan-zas sobre su control. Pero aún estamos lejos de los porcentajes alcanzados en los países desarrollados. Existe poca conciencia del daño entre los fuma-dores, ya que sólo el 35% piensa abandonar el hábito, el 21% cree que no es perjudicial para los compañeros, y más del 80% fuma dentro del hos-pital.

Es fundamental concientizar a los pediatras de su papel modelador, educador, social y asistencial en el control del tabaquismo, ya que una de las estrategias de control del tabaquismo que ha de-mostrado ser eficaz es la intervención de los pro-fesionales de la salud en la prevención del tabaquismo y en el tratamiento de los fumadores20. REREFENCIAS

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FE DE ERRATAS

En la revista de Medicina Infantil, Volumen IX, NO 4, Diciembre de 2002, en el artículo "Evaluación de la confiabílidad de los padres y del Termómetro Digítal para medir la temperatura corporal axílar en ni~ ños" se omitió el agradecimiento al Dr. Horacío Lejarraga por su colaboración por el diseño e interpreta-ción de los resultados obtenidos.

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