La
fuerza
social
del
arte
Gaspar Galaz
El
arte parecetener
importancia;
sinembargo,
cabe preguntarse: ¿por qué?Esta
interrogante
ha
cobrado significación sobretodo
en nuestra sociedadde
cambios,
principalmente paradarle
otra vez ala
actividad artísticatoda
sufuerza
social.Constatamos
ala
luz de
estasinquietudes
que el artista en ciertassociedades contemporáneas se
ha
convertido en unparia,
en un ser alejadoy
separado
de la
realidad socialimperante. Constatamos
también
que el arte está siendo cuestionado comoforma
de
comunicación,
como manerade
entenderse
entrelos
hombres. Comprender
que el arte es un medio sensiblede
aprehender
la
realidad significa convertirlo en necesidad primaria para una sociedad.
Platón,
pese alos
vaivenesde
su criteriofrente
alproblema,
fue
unode
los
primeros en plantear que"el
artey
la
sociedad son conceptosinseparables",
situación que no existe en nuestra civilización
industrial
capitalista actual.Antes
de
ver el porquéde
este quiebre profundo entre el artistay la
sociedad,
esimportante
afirmar que elartista,
como prolongaciónde
la
sociedad de
sutiempo,
vivióépocas
de
absoluta armonía con ella.Pienso
funda
mentalmente en
la Edad
Media,
regida porla
economía naturaly
"donde
las
relaciones sociales entre
las
personas,
entre elterrateniente
y
elcampesino,
entre el clientey
el artesano aparecen como sus relacionespersonales"
1. Los
artistasentonces realizaban
los
encargosde
pintura religiosa enlos
conventosy la
pro yecciónde
sufe
personal enla
obra representala
fe
colectiva."En
la
sociedadmedieval se conservan
los
estados consagrados porla
Iglesia,
orden en el cual cada uno ocupa ellugar
quela
naturalezay
Dios
le
asignaron"
2-
El
cleroy la
nobleza,
como estratosdominantes,
sonlas
fuerzas
que cuidandel
mantenimiento
de
estoslímites.
Este
sistemagremial,
así comotoda
la
organizaciónde
comunidad,
sederrumba
con el advenimientode
unaburguesía
de
"cuño"
i
Alfred
vori Martin: Sociologíadel
Renacimiento.
Fondo
de
Cultura
Económica,
Méjico, 1962,
p.19.
liberal,
que se apoya enlas
nuevasfuerzas del
dinero
y
de la
inteligencia
que calcula.La
democracia
municipalfue la
nuevaforma
políticade la
burguesía,
emancipada como nueva clasesocial;
el artista asumela
función
de
expresar"ese
nuevo poderde la
ciudad-estado".La
obrade
artehablaba
de
la
grandeza
y
la
fama de
la
ciudad,
endonde
todos
estaban arrastrados porla
vidaeconómica,
políticay
cultural.Según
R.
Saitschick,
en esos monumentos —Pa-lazzo
Vecchio,
elBargello,
Santa
Croce,
etc.—"veía
expresado el pueblo supropio sentir
y
se sentíaidentificado
con elartista,
del
cual nole
separaba ningúnabismo"
3. El
pasode
una sociedadcomunitaria,
a una civilización urbano-capitalista lleva
en el campodel
arte a una seriede
modificaciones;
comola
nuevadisposición
en perspectivade los
personajes,
de
los
objetos, y todo
el
conglomerado
de las
nuevastécnicas
de la
representación(color
tonal,
valores táctiles, "composición
cerrada",
puntode fuga
único).
Estos
nuevos medios
cumplen unafinalidad: fortalecen la
presentaciónde
un mundo que seva
descubriendo.
"En
aquellaépoca,
el arte aún no era privilegiode
ciertascapas sociales sino algo común a
todo
unpueblo"
4. El
arte se realizaba através
de
las
condiciones socialesimperantes;
lo
representaba.El
arte es una confirmaciónde
la
sociedad enla
cual se realizaba.Según J.
R.
Morales,
"las
formas
arquitectónicasdelatan formas
de
viday
sólo enfunción
de
éstas
deben
ser5. Las
formas
arquitectónicasde
este período cobijabanla
mayor parte
de las
veces alas
otras manifestacionesartísticas,
llegando
aformar
unidadesde
representación.El
artista era parala
sociedad un elementoimportante;
"tenía
que realizar
el equilibrio entre susalegrías,
susinquietudes
y
las fábulas
quela
so ciedadle
invitaba
a6.
El
artista está condicionadoy
funciona
dentro
de
unadeterminada
so ciedad.Sin
embargo,
este"estar"
dentro ha
tenido,
en el casode
los
artistas,
múltiplesformas
de
relación,
tanto
comohan
sidolos
modosde
relaciones entrelos hombres. Uno de
ellos esla
evoluciónde la
sociedaddel
momentopre-capitalista al momento pre-capitalista que culmina con
la
revoluciónindustrial,
lle
vada adelante porlas
fuerzas
democrático-burguesas
y
que afectandirecta
mentela
labor
y
la
obradel
artista.Ya
a principiosdel
sigloXIX
pueden verselas
primeras reaccionesde
partede
los
artistasy los intelectuales
contra unmundo en el que comienzan a exponerse
las
contradiccionesdel
capitalismo."El
artista comienza a ser unindividuo
aislado eincompleto,
productode la
creciente
división
y
especializacióndel
trabajo y
de
la
consiguientefragmen
tación
de la
vida"7.3
R. Saitschick:
cit. enSociología
del
Renacimiento,
op. cit., p.45.
4Janitschek:
cit. enSociología
del
Renacimiento,
op. cit., p.45,
5José
Ricardo Morales:
Arquitectónica
II.
Ediciones
de
la
U.
de
Chile,
1969,
p.119.
6Cassou: Situation
de
L'Art
Modeme.
Les Editions
de
Minuit, París,
p.45.
7Fischer:
La
necesidaddel
arte.Ediciones
Península,
1970,
p.63.
La
obradel
artista esdefinida
ahora por su valorcomercial,
como cualquier otro objeto
de
cambio;
la
era capitalistatodo
lo
conviertey
lo
transforma endinero.
El
romanticismo,
comotodas
las demás
formas
de
rebelión(realis
mo,
impresionismo),
no pueden en ese momento presentar unafuerza
ideoló
gica capaz
de desbaratar
la
idea
del
arte-mercancía.Es
en esta sociedadde
principios
del
sigloXIX
cuandola
burguesía
yaha
cimentado supoder,
y
sos pechosadel
nuevo arte que comienza anacer,
lo
institucionaliza.
Para
tal efecto,
se
trata
de
normarla
actividaddel
artista enla
sociedad, imponiéndole
cánonesrígidos a
los
cualestenía
la
obligaciónde
ceñirse,
para no convertirse en un ser aisladoy
solitario.Es
entonces cuando comienzan a producirselos
grandes momentosdel
arte,
en oposición allargo
período academicistay
decadente
endonde
lo
"ofi
cial"
ocupó
todo
el sigloXIX.
Así,
la
sociedaddel
sigloXIX
estrecha el círculo entorno
ala
actividad artística:lo
oficial setorna
"status";
el artistadebía
realizar"un
arteoficial",
con un"jurado
y
con una exposicióntambién
oficial,
donde
su arte se consagraba con premiosy
medallas.Este
artista,
alque no
le
podemos negar su condiciónde
extraordinarioartesano,
tenía
unalabor bien
concretay
un camino absolutamentetrazado
en su actividad artística.
Su
labor
se encaminaba ainmortalizar
alos
personajes másimportantes
de
suépoca. Su
artedebía
mostrar el mundode
acuerdo con el gusto privadode los
capitalistas quele
encomendaban eltrabajo,
para satisfacerlo
puramente privado
de
susdeseos. Se
trata
portodos
los
mediosde
coaccionarla
vitalidaddel
artista,
desdeñándose
enél
sutremenda
cargade
proposición antitética.La
actividad artística en el mundo capitalista se estáhaciendo
acontrapelo.
Son dos
conceptos que cadadía los
vemos másseparados; y
ya no solamentela
separación que podría existir entre el capitaly
elarte,
sino quetoda
una sociedad seha
separado,
le
ha dado la
espalda alhacer
artístico.Si
bien
durante
elRenacimiento,
capitalismoy
arte marcharonjuntos,
fue
porquela burguesía
"era
una clase ascendentey
elartista,
que afirmabalas
ideas
bur
guesas,
formó
partede
unafuerza
activay
progresista"
8. Sin
embargo,
en estedesarrollo
paralelo,
la
actividad artística no podía permanecer aferrada a unestilo
inmutable
ode lenta transformación;
a pesarde
que enlos
comienzosde
esta relación(siglos
XV, XVI,
XVII)
recibió grandesayudas,
las
manifestaciones
artísticasterminan
por sobrepasar alcapitalismo,
convirtiéndose en su antítesis.Sin
embargo,
y
refiriéndonos al arte"oficial"
nuevamente,
éste
fue
un reflejodel
gusto que proveníade
una clasedominante.
Esta
posición estética
del
pasado por el pasadoy
el arte como reflejode la
naturaleza,
fue
trans
mitida por
los
museosy,
sobretodo,
porla
educaciónartística,
alas
nuevas generaciones.Este
pesohistórico,
estaherencia
en elgusto
ha
perdurado en nuestra actual sociedad.El
público al quellamamos
"culto" se sentíay
se8
Fischer:
op.siente
tranquilo
y
ambientado con el arte quele
representaba
y le
representael mundo
del
entorno.Este
grupo está convencidode
quela
pintura,
por ejemplo,
sirve para representar unpaisaje, tal
vez una vaca en unprado,
o unamarina e
incluso
el retratode
un miembrode la
familia;
esto,
claroestá,
le
despierta
vivasy
lacrimógenas
emociones.Otro
conglomeradoimportante
de
estasociedad,
quehoy
llamamos
de
consumo —aunque siempre
las
sociedadeshan
consumido,
pero síde
otramanera— no ven al arte más que como una mercancía
de la
cual puedensacar alguna utilidad.
"El
capitalismo noes,
poresencia,
unafuerza
socialbien
dispuesta hacia
el arte ofomentadora de
éste;
si el capitalista mediotiene
necesidad
del
arte es para embellecer su vida privada o parahacer
unabue
na
inversión"9.
La
otra partede la
sociedad —y esla
mayor,
sobretodo
en nuestrospaíses en vías
de
desarrollo—
está almargen, tanto
de
la forma
consumible,
como
de
cualquier otrotipo
de
aprehensión(la
educación por ejemplo).Por
oposiciónférrea
alo
establecido por esa sociedaddecadente
del
siglo
pasado,
el artista se rebela.Protesta
violentamente contralas
concep
ciones
"oficiales"
del
artey
su papel enla
comunidad.Protesta
también
contra
el capitalismoburgués,
el"'mundo
de
las
ilusiones
perdidas"
10.
Entonces,
redefine el arte
y
se redefine a sí mismo.Puede
sostenerseque,
enefecto,
entramos
en una relacióndeshumanizada del
artistay de la
sociedad."En
elmundo alienado en el que sólo
tienen
valorlas
cosas,
elhombre
seha
convertido en un objeto más entre
los
objetos;
de
hecho
es,
aparentemente,
el másimpotente,
el másdespreciable de
los
objetos: elhombre
alienadode
símismo
toma
concienciade
su propio ser como unfetiche,
unamáscara,
unespectro"
n. El
carácterfetichista
de
la
mercancíade
que noshabla
Marx,
seha
apoderadotambién
del hombre.
La
relación artista-sociedad en el mundoburgués
actualha
dejado de
ser
lo
quefue
en sus comienzos: una rebelión romántica.Por
una partela
sociedad
burguesa del
siglo pasadola
rechaza;
pero el artistatambién
reniegade
ella al puntode
encontrarinhabitable
el mundo quelo
rodea(Van
Gogh,
Gauguin). Es
entonces,
y
pensandotal
vez en el artemaltratado,
desposeído
de
su vocaciónoriginal,
queMaurice Denis
dicta
sufamosa
sentencia:"se
ha
de
recordar que uncuadro,
antesde
ser un caballode
batalla,
una mujerdesnuda
o una anécdotacualquiera,
es esencialmente una superficieplana,
recubierta
de
colores unidos en undeterminado
orden".Se
postula que elcuadro
tomado
por sus propiascaracterísticas,
concebido enfunción
de
sus9
Fischer:
Op.
cit., p.
59.
10Balzac:
Les
illusions perdues."Karl Marx.
datos
particulares,
puede reflejarla
propia sensibilidaddel
artista,
siguiendoel ejemplo
de
la
poesía(Baudelaire, Verlaine)
y
la
música.El
artista rompe —aunque ahora nos parezca trivial— conla
misiónque
le
encomendabanlos
organismosoficiales,
que era principalmentede
carácter
imitativo y
narrativo.Los
poetas redefinen:"es
necesariollegar
ala
poesía
pura,
que estáhecha
con signos purosy
cuyatraducción
esreservada"
decía
Rimbaud,
quienfue
el primero quedeshizo la forma y la
estructuratra
dicionales de la
poesía,
adquiriendo el poema una característicaimpersonal
y
aparentemente objetiva.
El
Romanticismo llevó la
expresión artística a su pureza másesencial,
más
primitiva,
perojunto
con esto elevóla
pasión pura a unculto,
llegando
a refugiarse en
lo
que sellamó
el arte por elarte,
como una manerade
escapar
de
la
realidady,
por otrolado,
de
asumir una posición antagónica alcapitalismo,
quehabía
llevado
la
vidadel
hombre
ala
producción porla
producción.
Esto
lo
ha
heredado
el artista moderno.Este
huir
de
la
sociedadque
le
es adversahizo del
arteactual,
por unaparte,
unhacer
solitario,
des
conocido
y
lejano,
y,
porotra,
lo
que es másgrave,
un quehacerinteresado
en
sorprender,
entrando en eljuego
del
mercado quetanto
interesa
al capitalismo,
que conviertela
obrade
arte en un objetode
cambio.Este
enfrentarnos
conla
situacióndel
artistaen-el-mundo,
nos obliga adetenernos
en elartista
actual,
que está nuevamente enfrentado a replantearselo
que es el arte.El
artistaha heredado
una seriede
situaciones,
en su relación con elmundo,
que ya no
tienen validez,
y,
porconsiguiente,
sudeber
es recuperar elterreno
perdido como ser social.Es importante y
necesario comprender que elartista,
al proyectar suser en una
obra,
proyecta su existir comocreador;
y
su producto —laobra-surge como una realidad
dominada,
convirtiéndose en una existenciainde
pendiente,
peroligada
a una sociedad.El
artista es un ser que está expuesto ala
libertad;
él la
vivey
la
muestra;
la
obra —su expresión— es el objeto con el cual comienza a entenderse
a sí mismoy
a partirdel
cualy
sin el cual no sería posiblehablar de
arte.
El
artees,
para elartista,
unhacer;
pero ya noligado
ala
reproducción,
sino como
fundamento
de
su existenciadonde la
obra es su expresión máxima.Al
arte actual12le
corresponde en este sentido un empujeextraordinario,
parahacer
de
él
otra vez un modo plenode
percepcióny comunicación,
en unasociedad que se
define
justamente
por su quiebrefrente
al conocimientode
la
totalidad
de lo humano. La
sociedadindustrial
ha
extremadola
ya rigurosadivisión y
especializacióndel
trabajo,
llegando
en estosúltimos
setenta años a atomizar el conocimientode la
realidady
fragmentarlo
de
tal
forma
que12
Mario Pedroza
define
el arte actual con el término"Post-modemo".
el
hombre
que vive esas circunstancias está al mismotiempo
alienado tantode
la
sociedad comode
sí mismo.El
artista actual nosdenuncia
y
nos gritala
destrucción
de los
valoresdel hombre.
Este
gritoes,
aveces,
tan
destemplado,
quela
obrade
protesta sólose convierte en panfleto.
En
el otroextremo,
muchos artistashan
llevado
la
obrade
denuncia,
de
protesta,
ainstitucionalizarse,
perdiendo su vigor original para
convertirse,
una vez consumido por elmercado,
en clisés sinfuerza,
muriendo
toda
su contradicción primera.Detrás
de
todas
las
nuevastenden
cias artísticas acecha el
mercado,
listo
para mixtificar el arte u otra manifestación
humana,
rodeandola
realidad que sedenuncia,
con un gran misterio.De
tal
forma,
la
labor
del
artista setorna
difícil
y
compleja,
yaque,
partiendode
una auténticaprotesta,
suarte,
al ser convertido enmercancía,
termina
idealizando
la
situacióndel hombre
en nuestra sociedad.El
arte se plantea como una permanente metamorfosis que refleja alhombre
através
de
suhistoria. El
hacer del
artista actual está en crear un arteque
lógicamente
se opone aldel
pasado.Pero
justamente
escontemporáneo,
porque estáhablándole
a sutiempo;
sin embargo para el gustodel
públicoburgués
no es más que unaanomalía,
una"deformación
horrorosa"
de la
realidad;
cosabien
increíble,
porque se asombradel
arte quele
corresponde;
pero nole
sucedelo
mismo cuando usalos
objetostales
comoautos,
teléfonos,
televisión,
etc.El
artista contemporáneoinserta,
propone un arte vivo a una sociedad que admiray tiene
"la
cabezallena de
monumentosdel
pasado"
13.
Esta
situaciónha
llevado
al artista a ser rechazadodesde
hace
tiempo.
Pero
el artista es un sersocial,
por eso es necesario reivindicar sulabor;
trabajo
que no está sujeto a untiempo
determinado,
sino atodos
los
tiempos,
ya que el artista
los
toma
todos,
los
funde,
para crear con ellos susformas
revolucionarias,
que se caracterizan por estar siempre enmovimiento,
al re afirmarlo
humano
permanente quetoda
obra artística contiene.De
ahítal
vez
las
dificultades
de la
sociedad para comprender el ritmo sinfreno
en que se conviertela
creación artística.La
obra contemporánealleva
implícita,
habíamos
dicho,
la
fragmen
tación
del hombre
y
del
mundo en quevive,
perotambién
constatamos elhecho
de
que esa obra en eltranscurso
de
su realizacióny
su consumo setornará
"objeto". Tal
vez objetode
consumoy
uso"privado",
emparentadocon esa
fauna
de
objetos mecánicostambién
"privados" que rodean alhombre
de
hoy. Esas
máquinas sehan interpuesto
entre elhombre
y
la
naturalezay
tienen una
función
y
un ser propios.El
hombre
actual,
sumergido en unmundo
automático,
mecanizado,
admira un arte que nole
corresponde,
peroque sabe que tiene ya el peso
de la
historia,
su respaldo."Ya
no sienten el arte13
Jean
Cassou;
Op.
cit.como una necesidad
vital, espiritual,
como sucedía enlos
siglospasados"
dice
Picasso.
Los
hombres
admiran ahora cosas absolutamentediversas
—riquezas,éxitos,
dominio
de las
fuerzas
naturales,
máquinas por sobretodo—,
pero quetienen
una característica común: alimentarla
vanidad personal.Vivimos
enun mundo que en
lo
tecnológico
entérminos
generalesdesea
elprogreso,
elavance,
apuntando sinembargo,
pese aello,
a unarigurosa
especializarony
división
del
trabajo
del
hombre.
Lo
tecnológico,
supropaganda,
invitan
alhombre
de
hoy
a gozarde
unbienestar
material,
pero mirando nostálgicamente al pseudo-arte
del
pasado,
como unafórmula
estática,
cómoda,
pri vadade
rebelión.La
obrade
arte necesitatener,
en nuestra sociedadindus
trial,
segúnparece,
un respaldo"histórico",
algo así como su"consagración"
para que sea admirada con
tranquilidad.
Hemos
planteado que entrela
sociedady
el artista modernohay
unaruptura.
A
veces es el mismo artista el quehuye
del
compromiso conlos
medios
quele
da
el arte:desdeña
utilizarlo como elemento culturaldinámico,
evitando comprometerse con
la
sociedaddel futuro.
El
artede
todos
los tiempos,
en cualquierade
susmanifestaciones,
apunta a un
público,
que primariamente es undestinatario
contemporáneo,
aunque en
la
realidadhabla
alhombre,
alodos
los
hombres. Aquí
se escondealgo que el artista
intuye
profundamente: es sudeseo de
permanencia,
ya que en su obralas
vivenciashumanas
setransfiguran
en un símbolouniversal,
inteligible
entodos
los
tiempos,
siempre que sepamostranspasar
la
barrera del
"ropaje"
histórico.
El
artista es un activadorde
la
dialéctica
subyacente enla
relaciónartista-obra-sociedad.
El
artista propone con su obra unaantítesis;
ésta
choca con una situación social estacionaria.
Esta
situación se rompe sólo enla
medida en que seincorpora
al nuevo procesoartístico,
unpúblico,
undestinatario,
que asimilaesas nuevas
formas
artísticas,
pasando a convivir con ellas.Se
ha
producido en ese momento unahomogeneidad
entre creador-obray
destinatario.
Pero
ese momento es
efímero,
sólo unchispazo,
ya que el artista no se queda en un "status"conformista;
no"estandariza"
su obra cuando ella
llega
a convertirseen el gusto
de
un públicodeterminado,
o cuando su obra es comprendida portoda
una comunidad.La
obradel
artista verdadero está sujeta a una permanentevariación,
que está
implícita
enla disciplina del
arte.El
artista contiene en sí una presión creadora cuya
inexorabilidad
lo
impulsa
air
siempre más alláde
su ex presión actual.Entonces
nuevamente se abrela
cadenade la
creaciónartística,
donde
lo
propuesto,
otravez,
es para elpúblico,
algo nuevo quetiene
queasimilar.
El
arte es una actividad socialy
existencial;
es una respuesta actual alno se
dirige hacia
un público que yatiene
la
mente abierta para recibirlas,sino
que sufunción
está en abrirlas
mentes cerradas.El
artista produce para unacomunidad;
no paraél,
sino paralos
demás;
paratodos
los
que quieran saberen
qué mundo viven.El
artista se convierte con su obra en un activoproponente,
perolo
másimportante
es que en unmomento,
cuandolas
condiciones
sedan,
se produzcala
síntesis,
la
armonía entrela
libertad
creadoradel
artistay
una sociedadtambién
libre. "El
arte como mediode la
identifi
cación
del hombre
con elprójimo,
conla
naturalezay
con elmundo,
como mediode
sentiry
vivir conjuntamente contodo
lo
que esy
será elarte,
sedesarrollará
y
crecerá a medida que crezcala
estaturadel
hombre"
13*. El
artees una permanente
revolución;
esla
transfiguración
del
tiempo
vividoy
experimentado,
y
permanentemente estará produciendo rupturadel
equilibriode
fuerzas,
haciéndose
necesarios en cada unade
ellas,
nuevos procesosde
síntesis,
cuandolas
condicionesde la
sociedad asílo
permitan.La
sociedad actual seha
caracterizado por unhecho
queincide
enla
obra
del
artista moderno: eldesarrollo
del
maquinismoy
el afincamientode
una civilizacióntécnico-mercantilista.
Ella
sólotiene
ojos parala
especializacióndel
hombre
en campos cadadía
más reducidosy
tan atomizados, tan mínimos,
que el ser
humano
quedaincluido
anónimamentedentro
de
un proceso muchomás
vasto,
cuyafinalidad
y
significado no puedecomprender,
porque su participación
en esa sociedad es nula.El
hombre
se enfrenta a undesgaste
velozde
suexistencia,
comode
todo
lo
quelo
rodea —formasmáquinas,
formas
imágenes,
formas
de
vida-condicionado por su participación en el consumo.
El
hombre
violentadodel
mundocapitalista,
seha
ido
apartando a una velocidad vertiginosade
su sentido
del
artey de lo
humano,
para convertirse en un objetomás,
mutilado ensu conciencia
de
personaincluido
en una sociedad.La
única
respuesta que pareciera encontrar estehombre
eshuir
de
ella odestacarse,
empleandolos
medios másinauditos.
La
parte más afectada esla
juventud,
quebusca
innu
merables
sustitutos,
los
cuales,
lógicamente,
dan dinero
a quieneslos
manejan,
sin oponer resistencia(ídolos-cantantes,
marihuana,
gangsters,
fútbol
comercializado,
modas,
etc.).Sin
embargo,
hay
un contingentejuvenil
que opone unfrente de lucha
ideológico,
rebelándose contra el procesode
comercializaciónde
las
relacioneshumanas,
quetiene
comoúnica
meta eldinero,
elemento primario en
la
inconciencia
social.La
obradel
artistadebe
romperlas
condicionesimpuestas
por esta sociedad,
buscando
la
manerade
integrar
distintos
elementostécnicos,
los
másdiversos
temas
y
posibilidadesexpresivas,
en una obra que enriquezcala
toma
de
posesiónde
la
realidady que,
enúltimo
término,
sedirija
a cimentarlos
valores
humanos.
Cuan
distinto
es el papeldel
arte en relación alas
otrasfor-139
Jean
Cassou,
op. cit.mas que
idolatra
elhombre
actual;
formas
que están expuestas a una constantemutación
y
desaparecimiento
(modas
femeninas,
modelosde
automóviles,
etc.)
y
que sefundamentan
esencialmente en el provecho económicode
sus promotores.
En
todos
estos cambios nohay
razones que surjandesde
la
interioridad
humana,
sino que se encaminan acrear,
en nuestrasociedad,
falsas
necesidadesque se estudian previamente en el mercado
de
consumo,
paraluego
presionarcon
la
publicidad más agresiva.Los
problemas realmenteimportantes
quedanrelegados
(analfabetismo, desnutrición,
explotación).La industria ha
propuestotodo
un mundo nuevode
materiales prefabricados
parahacer
nuevasciudades,
puentes,
eincluso
para salir a conquistarnuevos mundos.
Todo
estoha
cambiadola
dimensión
y
la
perspectivahumana
e
incluso la
geografíade
la
tierra,
pero,
al mismotiempo,
más que nunca elhombre
seha hecho
conscientede
supoder,
de
sudestino. Este
poderdebe
ser conocido
y
dominado,
para que elhombre
no se convierta en un esclavode lo
creado porél,
como ocurre actualmente enla
mayoríade
los
paísestecno-logizados.
Es importante
que el arte gravite enla
vidacotidiana,
humanizando
nosólo
las
múltiplesformas
mecánicas que nosrodean,
sinotambién
humanizando
el
trabajo
del
hombre.
El
arte cambiay
se enriquece cuandola
sociedad creceen estatura
humana.
Junto
con activarla
educaciónartística,
hoy
en una situación
tan
desmedrada
enlos
colegiosy
otros centrosde
formación
de
nuestrajuventud,
esimportante
que cada persona puedaexpresarse,
ya seaescribiendo,
dibujando,
pintando,
sacandohacia
afuera su mundointerior
reprimido,
paraterminar
de
una vez portodas
con una posición solamentecontemplativa,
estática;
una mera situaciónde
consumidorde formas fetichistas. El hombre
moderno,
sobretodo
elhabitante de las
grandesciudades,
ha
perdido su contacto conla
naturalezay
conla
creación,
convirtiéndose gracias alos
aparatos quelo
rodean(cine, TV)
en un serpasivo,
acentuándose suinsensibilidad
contodo
lo
quelo
rodea.También
esimportante
cambiar,
paradifundir
cultura,
la
utilización
de los
medios que nosdan las
técnicas
actuales;
hay
que replantearla
maneratradicional
de
"mostrar"las distintas
manifestaciones artísticas.Los
museos
deben
seguirexistiendo,
pero su contenidodebe
salirhacia
afuera,
noen
forma
de
exposiciones rodantes que muestranlas
"únicas"
o
los
originales,
rodeados
del
aparatode
seguridad que convierten estetipo
de
exposiciones—en
la
mayoríade
los
casos— en rito casireligioso,
provocandola
primerarup
tura
con el público.El
arte que se estáhaciendo
enChile,
debe
serreproducido,
cinematografiado,
ocupando programasde
televisión
y
cine,
llevando
exposiciones alas
poblaciones,
alas
fábricas,
alas
provincias;
enfin,
llegando
así atodos
los
rincones
de la
comunidad.El
museodebe
desmistificarse,
lo
cual selogrará
cuandolas
obras ahí expuestasdejen
de
tener
sólo un valortransformable
endinero,
dejen de
tener
un mero valorcomercial;
únicamente
así se podrá mos"Marchantes"
(corredores de
propiedades
artísticas)
eincluso
los
museos estánactualmente
fuera de
servicio,
hasta
que no amplíen su relación con el público
14.
Quienes
han
disfrutado de
las
manifestacionesdel
artehan
sido siempreminorías
privilegiadas,
situadas en un contexto socialmuy
determinado.
La
granmayoría está al margen
de los
procesos culturalesy
sociales que motivan alhombre
de
hoy.
La
educacióny
el arte sonlos
medios porlos
cuales milesy
milesde hombres
puedenintegrarse
alos
cambios,
donde
pretendemos que alarte
le
competa un papelimportante
como elementoformador.
Tenemos
que romper conlo
que conocemos como"público
y
hacer de
nuestra sociedad untodo
dinámico
en que cada persona recibalo
necesario para actualizar cada vez más suspotencialidades,
sinfronteras,
sindiferencias de
tipo
culturaly
económico,
que sonlos
primerosladrillos
enla larga
muralla que originalas
diferencias
sociales que separan alos hombres.
i*