SENTIDO ETICO DE LA EDUCACIÓN
Irma Eugenia GARCÍA1, Herminio NÚÑEZ2, Virginia Argelia DÍAZ GONZÁLEZ3 Doctorado en Humanidades
Universidad Autónoma del Estado de México Toluca, Estado de México, México, CP 50100
irmagl [email protected], [email protected],
Palabras clave: Ambiente, Ética, pedagogía, perspectiva
RESUMEN
El argumento filosófico de una nueva dimensión ética que dé respuesta al alcance del obrar individual y colectivo sobre la naturaleza es el punto de partida de la responsabilidad fundamentada en la educación ambiental. En este sentido, partiremos de la configuración ético-axiológica de la educación desde la perspectiva de la vulnerabilidad de la naturaleza, sometida por la ‘techne’, cuyo impacto da origen a los factores y efectos trasformadores del equilibrio de la biosfera por la acción del hombre. La ecopedagogía, parte central de la educación ambiental, determina un cambio radical de mentalidad, de actitudes y valores con respecto a la calidad de vida. Mediante el trabajo de investigación documental y de campo, por medio de la observación de la interacción hombre-naturaleza.
INTRODUCCIÓN
La presente reflexión gira en torno a la ética y su relación con la educación para ello partiremos de que la Ética es una la ciencia de la filosofía cuyo objeto de estudio es la moral. Por tanto, es la reflexión racional sobre la conducta y su fundamentación respecto a los juicios morales. De igual manera, retomaremos el término educación tienen muchas acepciones, sin embargo la más cercana a ésta proviene del vocablo latín "educare", mismo del que deriva el proceso bidireccional mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar. Así, la educación no sólo se produce a través de la palabra, sino está presente en todas nuestras acciones, sentimientos y actitudes es decir, la remite a un proceso de inculcación y asimilación cultural, moral y conductual. En este sentido el entendimiento de la ética como empresa educativa es objeto de la interrogación ética en la práctica y reflexión formativa, no concebida como educación moral, sino como, el entendimiento ético que existe en la relación entre educador y educando a través de un proceso educativo conjunto.
METODOLOGÍA
El fundamento metodológico del presente trabajo es investigación básica, de tipo descriptivo, donde la ética, la pedagógica y la educación son los soportes teóricos. Es decir, eje central de esta reflexión se cifra en las teorías
ético-pedagógica-axiológica con relación al ambiente. En este sentido, las categorías de análisis son teleológicas y hermenéuticas orientadas a la responsabilidad ambiental. Asimismo, se analizan los elementos fundamentales de la acción del hombre sobre la naturaleza dado que son, los principales parámetros éticos en el campo educativo ambiental. Bajo este contexto, el hombre se percibe como una entidad dinámica donde la unidad de sus actos es consecuencia de su responsabilidad. De la misma forma, se relaciona la ética y la educación, expresadas a través de valores individuales y colectivos tendientes al desarrollo de actitudes y conductas soporte clave de la ecopedagogía.
En este mismo orden de ideas, cabe mencionar que esta investigación es básicamente documental desarrollado a través de revisión bibliohemerográfica sobre las teorías actuales de la educación y la ética, visualizadas por medio de su preponderancia e implicación en la praxis educativa ambiental. Los elementos que estructuran dicho planteamiento se conciben en dos momentos, el primero se inicia con investigación documental a través de la observación de fuentes primarias y secundarias por medio de fichas de trabajo impresas y electrónicas; Es decir, se utilizaron instrumentos de recolección de información. En segundo término se teoriza sobre algunos de los fundamentos de la ecopedagogía, la ética y la relación del hombre-naturaleza.
OBJETIVO
Reflexionar sobre las actuales teorías saber ético cobra relevancia en la medida en que se preocupa de las condiciones globales de la vida humana replanteando la concepción de deberes y derechos para con la naturaleza. Por ello, las configuraciones éticas y culturales que condicionan la relación entre una sociedad y naturaleza convergen en una sustentabilidad que garantice acciones a favor del ambiente.
Aproximación ética del ambiente en el contexto educativo
Por tanto referiremos dos definiciones que sustentarán esta disertación: Moral es “un conjunto de normas sociales que hacen referencia al comportamiento de los individuos en una organización social dada y que están regidas por un sistema de valores determinados” (Meirieu, 2001:9) y Ética es “la interrogación del sujeto sobre la finalidad de sus actos” (Meirieu, 2001:10).Interrogación que le sitúa ante la cuestión del otro; ya que, la existencia del otro, cada vez que actúo plantea un reconocimiento necesario del éste en un sentido no sólo de presencia ineludible, sino un lugar destacado y necesario en la constitución del sentido de las cosas. Así el otro(con letras minúsculas) designamos al ser humano, al ser que se puede tratar como objeto, al que podemos formar o seducir al que podemos considerar como sí sus actos fueran resultado de las influencias que se ha recibido. El OTRO (con letras mayúsculas) evocamos una libertad que esta en juego una persona que aun por instantes intenta hablar por sí misma sin limitarse a lo que dicte la presión social. En otras palabras este otro es un ser que asume su alteridad. Por ello el otro es alguien que escapa a todo poder y especialmente a mí poder sobre él, viene siendo alguien que
reconozco antes de conocerle, es decir alguien a quien puede encontrar en el sentido propio del término.
Esta fundamentación puede entenderse como la condición gracias a la cual el educador puede contribuir al proceso educativo intentando poner en práctica lo que otros procesos tienden a observar o fundamentar, dado que su validez se basa en la coherencia de su pensamiento, así la ética tiene una preponderancia de derecho sobre la moral; esto es las normas morales deben tamizarse por la exigencia ética sustentada en la creación de reglas que permitan su realización.
A decir verdad, la ética así entendida como la define Ricoeur distingue moral y ética en dos sentidos: la primera la asocia a la norma y la segunda al objetivo, considerando que la ética tiene primacía sobre la moral y que si el objetivo ético debe encarnarse en reglas morales cunado la norma moral conduzca a estancamientos prácticos.
Por otra parte, una figura importante en esta reflexión es la del pedagogo, quien para los antiguos griegos era el encargado de llevar a los niños al colegio, de acercarlos a los lugares de aprendizaje y de guiarlos hacia el entendimiento. Asimismo, independientemente del estatus institucional o posición social, referiremos al pedagogo como “un educador que tiene como fin la emancipación de las personas que le han sido confiadas, la formación progresiva de su capacidad de decidir por ellas mismas su propia historia, y que pretende conseguirlo mediante determinados aprendizajes” (Meirieu, 2001:11).
De hecho, cuando un ser quiere educar a otro, una interrogación que se encuentra, en el corazón de la ética ya que tiene las condiciones de posibilidad de de emerger un Sujeto, es decir la constitución de la Libertad. Por tanto, la ética no es sólo una cuestión educativa como lo indica Dupuis, sino, “La decisión ética concierne en todo momento a cada persona en su relación consigo misma así como al comunidad social y política” (Meirieu, 2001:12). Lo cual no significa que la ética no se encuentre en el corazón de la educación; dado que, en la medida que ésta no se reduce a un proceso de integración social, tendrá como fin la búsqueda de las condiciones de la emergencia de una libertad, es decir, en ella la ética anuncia la posibilidad de un retrato no de un suplemento de la educación con relación a todo el proceso de socialización.
Al respecto cabe mencionar que estos argumentos educativo-filosóficos sugieren una pedagogía ética, “una ética universal del ser humano” y no una ética del mercado en el cual se sustenta la educación bancaria Esto es, “no podemos asumirnos como sujetos de la búsqueda de la decisión, de de la ruptura de la opción como sujetos históricos, trasformadores a no ser que nos asumamos como sujetos éticos.”(Jonas, 2001:37).
Así la perspectiva ética de la pedagogía observa una reflexión filosófica, que hace hincapié en una la emancipación del hombre, es decir hablamos de una
ética inseparable de la práctica educativa, independientemente de que se trabaje con niños, jóvenes o adultos, su importancia radica en el compromiso y vivencia del educador con los educandos.
En este contexto la ética, no es sólo es un contenido, una disciplina, un conocimiento inherente al quehacer educativo, sino va más allá postulándose como la esencia propia del acto pedagógico, por ello la eticidad connota expresivamente la naturaleza de la práctica formativa bajo la óptica de la ecopedagogía de tal forma que la ética es parte esencial de la praxis del educador.
Sin duda el reconocimiento de los fundamentos integrantes de la reconstrucción ético-política de la educación es el crisol de la ética de la ciudadanía que conllevan a una transformación social. Es decir, la potenciación intelectual, afectiva y volitiva que proporciona la educación como resultado de un conjunto de situaciones históricas, socio-económicas y político-ideológicas. son el un eje integrador de toda una dimensión humana de la educación, caracterizada por ser una practica de libertad en donde la gran tarea humanista e histórica del individuo radica en la libertad para ser y sobreponerse a la deshumanización del hombre.
A decir verdad la ética es el centro de los debates de las ciencias de la educación en la medida en que esta en riesgo la sobrevivencia del ser humano y del planeta, así el comportamiento ético individual y colectivo tienden a buscar el bien común y la solidaridad a través de la práctica educativa. Por tanto la ética y la solidaridad no deben verse como un valor y una norma de conducta sino como exigencias de la sobrevivencia del planeta y de los seres que en ella viven. “Quien no se encuentra amenazado directamente no lucha por una revisión verdadera de la manera de vivir” (Jonas, 2001:38).
En este mismo orden de ideas abordaremos la perspectiva pedagógica cuya significación es educar o enseñar, entendida como el proceso formativo mediante la cual un sujeto se convierte en un sujeto capaz de llegar a ser libre. Así pues la emancipación del sujeto se produce cuando éste se apropia de los objetos culturales que le permiten pensar en el mundo como algo diferente. Es decir, la ecopedagogía pretende desarrollar una mirada sobre la educación, una mirada integral, una nueva forma de ser y de estar en el mundo, un modo de pensar a partir de la vida cotidiana que busca un sentido a cada momento, en cada acto de nuestra vida, en una palabra cuando de educar se trata educar es praxis y praxis es compromiso con el deber ser, con la transformación de los sujetos por medio de la relación educativa que implica actitud crítica en sentido ecológico, ideológico y normativo. Donde el fundamento de las relaciones del hombre consigo mismo y con el mundo se dan por la toma de conciencia de la realidad en dos sentidos un educativo y otro ecológico.
Ello apunta a una sustentabilidad como factor multidimensional que exige un compromiso responsable por parte de las futuras generaciones, de tal manera que se produzca un cambio significativo en la relación con hombre–naturaleza.
Por tanto, ésta debe desarrollarse a través del fortalecimiento ético de las dimensiones biofísicas, culturales, sociales, económicas y políticas.
Implicación que guía a la ecopedagogía como un movimiento socio-político o un abordaje curricular que surge de la sociedad civil en las organizaciones tanto de educadores, como de ecologistas, trabajadores y empresarios preocupados por el medio ambiente y la conservación armónica entre los hombres y la tierra sin soslayar la valoración de la diversidad cultural, en suma la ecopedagogía es “…es una nueva pedagogía de los derechos, que se asocia a los seres humanos a los derechos de la tierra”(Gadotti,2002:85).
DISCUSIÓN
1. La ética ambiental debe pensarse como un planteamiento teórico-normativo que redescubre un nuevo espacio de calificación moral filosófica de los seres vivos y no vivos, esto es especies, biocenosis, biomas y biosfera.
2. La ética ambiental puede visualizarse bajo tres tendencias teóricas: antropocentrismo fuerte, antropocentrismo moderado y antiantropocentrismo. 3. La educación ambiental debe ser la vía del fortalecimiento ético-valoral
de las dimensiones biofísicas, culturales, sociales, económicas y políticas de la relación hombre-naturaleza.
4. La ecopedagogía pretende desarrollar la educación, de manera integral visualizada como una nueva forma de ser y estar en la vida cotidiana.
CONCLUSIONES
La educación ambiental es un conjunto de propuestas y estrategias metodológicas para abordar la ecopedagogía.
La ética ambiental se sustenta en una reflexión de las diversas formas de relacionamiento hombre-naturaleza, así como las posibles explicaciones de la teoría moral aplicada a los problemas ambientales provocados por la acción del hombre a través de la tecnología y su impacto ambiental.
La pedagogía de la tierra es un movimiento social y político de la ciudadanía que tiene como fundamento a la ética.
A través de la ecopedagogía podemos transformar, analizar, interpretar, reflexionar y organizar la acción colectiva e individual de la vida cotidiana.
REFERENCIAS
Gadotti M. (2002), Pedagogía de la Tierra, Siglo veintiuno editores, México, p. 70.
Jonas, H. (2001), Más cerca de un perverso fin y otros diálogos y ensayos, Colección clásicos del pensamiento crítico, Los libros de Cataráta, Madrid, p.36.