Trabajo Social Facultad de Ciencias Económicas y Sociales 1-1-2004
La escuela: un escenario de paz
La escuela: un escenario de paz
Juddy Fernanda Medina PuenteUniversidad de La Salle, Bogotá Francy Yolanda Mena Daza Universidad de La Salle, Bogotá Gina Cristina Narváez Zárate Universidad de La Salle, Bogotá María Del Pilar Vanegas Verástegui Universidad de La Salle, Bogotá
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Citación recomendada Citación recomendada
Medina Puente, J. F., Mena Daza, F. Y., Narváez Zárate, G. C., & Vanegas Verástegui, M. D. (2004). La escuela: un escenario de paz. Retrieved from https://ciencia.lasalle.edu.co/trabajo_social/681
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LA ESCUELA: UN ESCENARIO DE PAZ
JUDDY FERNANDA MEDINA PUENTE. COD. 62992500 FRANCY YOLANDA MENA DAZA. COD. 62992017 GINA CRISTINA NARVÁEZ ZÁRATE. COD. 62992018 MARÍA DEL PILAR VANEGAS VERÁSTEGUI. COD. 62992031
UNIVERSIDAD DE LA SALLE FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL
BOGOTA D.C 2004
LA ESCUELA: UN ESCENARIO DE PAZ
JUDDY FERNANDA MEDINA PUENTE. COD. 62992500 FRANCY YOLANDA MENA DAZA. COD. 62992017 GINA CRISTINA NARVÁEZ ZÁRATE. COD. 62992018 MARÍA DEL PILAR VANEGAS VERÁSTEGUI. COD. 62992031
ASESORA:
YOLANDA CASTRO ROBLES
Trabajo Presentado como requisito para optar al título de Trabajadora Social
UNIVERSIDAD DE LA SALLE FACULTAD DE TRABAJO SOCIAL
BOGOTA D.C 2004
NOTA DE ACEPTACIÓN
______________
____________________________________ ROSA MARGARITA VARGAS DE ROA DECANA FACULTAD TRABAJO SOCIAL
____________________________________ CARMEN CECILIA PÉREZ GÓMEZ JURADO
____________________________________ MARTHA VIVES JUARADO
ADVERTENCIA “Ni la universidad, ni el asesor, ni el jurado calificador, son responsables de las ideas expuestas por el graduando”. Universidad de la Salle. Reglamento Estudiantil. Art. 97. Bogotá. Colombia 1990
DEDICATORIAS
Agradezco infinitamente a mis padres Martha y Arturo, quienes con sus guías, enseñanzas y esfuerzos han aportado a mi realización como ser humano y profesional. A mis hermanos Francisco y Jaime Andrés, quienes me enseñaron que soñar vale la pena. A mis amigas, Gina, Francy, Pilar y demás compañeros por su colaboración y amistad.
Por último, “GRACIAS DIOS POR PERMITIRME DISFRUTAR LA VIDA”.
A mis padres Víctor Miguel Mena y Mariela Daza, a mis hermanos Adriana, Carolina y Miguel Mena. A mis Amigos, a Henry y en general a toda mi familia, especialmente a mi
tío Virgilio que con su apoyo incondicional hizo que hoy pueda cumplir mi sueño de ser profesional.
Doy gracias a Dios, a mis padres Jesús Antonio y Maria Rubby a mi hermano Hernán Rodrigo, por su amor, paciencia y apoyo durante estos cinco años, a mi familia, a mis amigos de universidad por compartir conmigo largas noches de trabajo, risas y angustias.
A mis otros amigos por sus constantes palabras de aliento para continuar y por último quiero rendir un homenaje a mi abuelo Rodrigo y a mi tío Horacio que de la mano de Dios
me iluminan el camino
Agradezco a Dios por permitirme vivir y darme la fortaleza necesario para culminar con éxito esta etapa de mi vida; a mis padres por el apoyo económico, por las enseñanzas y el
ejemplo que me han dado para ser una persona integra; a mi hermano por el cariño y la compañía que me ha brindado en el transcurso de mi carrera; a mi abuela Aleja por la ternura y el amor con el que me ayudo a Educarme y a mis amigos por la amistad sincera
que me han brindado y por su apoyo en el transcurso de esta etapa.
AGRADECIMIENTOS
Agradecemos a la Universidad de la Salle y a la Facultad de Trabajo Social por formarnos con unos principios éticos para Pensar, Decidir y Servir a nuestro país. A los docentes de la facultad y en especial a Alba Luz Campo y a nuestra asesora de tesis Yolanda Castro por sus orientaciones para culminar exitosamente este proceso académico. Por último queremos reconocer y agradecer la colaboración de Xiomara secretaria de la Facultad de Trabajo Social por su apoyo incondicional.
TABLA DE CONTENIDO pág INTRODUCCIÓN 14 CAPITULO I 1. PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN 18 1.1 Contextualización 18 1.2 Antecedentes 19 1.3 Justificación 21 1.4 Formulación 23 1.4.1 Pregunta 25 2. OBJETIVOS 25 2.1 Objetivo General 25 2.2 Objetivos Específicos 25 3. MARCO CONCEPTUAL 26 3.1 Desarrollo Humano 26 3.2 Calidad de Vida 29 3.3 Paz 30 3.4 Educación 32
3.5 Educación para la Paz 33
3.6 Cultura de Paz 37
3.7 Representaciones Sociales 40
3.8 Trabajo Social Escolar 42
3.9 Convivencia Escolar 44 4. MARCO LEGAL 45 4.1 Legislación Internacional 45 4.2 Legislación Nacional 47 4.3 Normatividad Institucional 51 5. FUNDAMENTACIÓN METODOLÓGICA 53 5.1 Enfoque 53 5.2 Tipo de Investigación 54 5.3 Población 54 5.4 Momentos de la Investigación 55
CAPITULO II
1. ANÁLISIS 60
La Paz: Un proceso que requiere formación 60
Escenarios que promueven una Cultura de Paz 63
Dificultades para adelantar este proceso 66
CAPITULO III 1. CONCLUSIONES 69 2. RECOMENDACIONES 71 BIBLIOGRAFIA 74 ANEXOS 77 ABSTRAC 111
LISTA DE ANEXOS
pág
ANEXO 1 78
CARTA DE ACEPTACIÓN PARA LA REALIZACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN
ANEXO 2 79
A. FORMATO DE ENTREVISTA CUALITATIVA CON GUIA # 1 PARA ESTUDIANTES B. FORMATO DE ENTREVISTA CUALITATIVA CON GUIA # 2 PARA ESTUDIANTES C. FORMATO DE ENTREVISTA CUALITATIVA CON GUIA PARA DOCENTES
ANEXO 3 83
FORMATO DE ENCUESTA PARA DOCENTES
ANEXO 4 84
A. FORMATO DE OBSERVACION HORAS DE CLASE B. FORMATO DE OBSERVACION HORAS DE DESCANSO
ANEXO 5 85
CUADRO DE REPRESENTACIONES SOCIALES DE DOCENTES Y ESTUDIANTES
ANEXO 6 102
"La paz se crea y se construye con la superación de las realidades sociales perversas. La paz se crea y se construye con la edificación incesante de la justicia social”. Paulo Freire (1986)
INTRODUCCIÓN
En el proceso transformador que ha tenido la historia y la evolución de la humanidad1, se ve continuamente la aceptación e internalización de la fuerza como recurso para obtener la razón, este erróneo pensamiento hace que la violencia se vuelva un patrón cultural más característico de la sociedad. En Colombia, esta conducta es una realidad diaria. De esta forma, se continúa dando ejemplo para eternizar el mismo mecanismo de resolución de conflictos, la fuerza, construyendo así una sociedad violenta y en permanente amenaza, siempre en nombre de la razón y la verdad.
Con base en lo anterior y considerando la definición de conflicto que plantea Kenneth Boulding2, como “una situación de competencia en la que las partes están conscientes de la incompatibilidad de futuras posiciones potenciales, y en la que cada una de ellas desea ocupar una posición que es incompatible con los deseos de la otra”, se considera que en todo conflicto hay un momento clave: aquél en el que las partes comprenden que ninguno de los dos tiene suficiente poder como para doblegar definitivamente al otro. En ese momento entienden que la única alternativa realista es buscar una salida que sea beneficiosa para ambos.
Esta salida solo se puede lograr a través de una corresponsabilidad en la resolución de los conflictos personales, familiares y sociales, mediante el interés por una solución; obtener situaciones de justicia y alentar un mayor nivel de participación ciudadana; ayudar a madurar y a crecer en el conocimiento propio, aprendiendo a escuchar, a pensar críticamente y a resolver los problemas; incentivar el respeto por el otro y por la naturaleza, provocando el reconocimiento de los derechos humanos y el análisis crítico de las situaciones de violencia estructural, desarrollando la autoestima e inculcando los valores de la paz.
1
PALOS RODRÍGUEZ, José. . Educación y Cultura de paz. Barcelona: Universidad de Barcelona. 1998. 2
De acuerdo a los elementos anteriores, se desatacan diversos escenarios como la familia, la sociedad y la escuela entre otras, que consideran que la violencia y la imposición por la fuerza no son los mejores caminos para resolver los problemas y que una sociedad en paz sería deseable para el bienestar propio y para el progreso de la humanidad. Desde esta perspectiva, este proyecto se centra en la escuela como escenario de paz.
En este contexto, la escuela tiene como responsabilidad3 fomentar la acción educativa en favor de la paz y la tolerancia, potenciar el desarrollo de las capacidades de los individuos, haciendo de ellos personas críticas y reflexivas ante las diversas situaciones de su vida y de su entorno, lo anterior con el fin que mujeres y hombres dirijan su propio desarrollo y por consiguiente el de su comunidad y su país. Como estrategia alternativa, especialistas en el tema de la educación como la UNESCO han propuesto la “Educación
para la Paz” como herramienta fundamental para los procesos educativos de las
personas y generar así una cultura para la paz y no para la guerra.
La educación para la paz se convierte en el “conjunto de valores, actitudes y comportamientos que reflejan el respeto de la vida, de la persona humana y de su dignidad. Es el rechazo de la violencia en todas sus formas y la adhesión a los principios de libertad, justicia, solidaridad y tolerancia. Supone la comprensión entre los países, las comunidades, los grupos humanos y las personas”4. Construir una cultura de paz, es soñar que todas las personas de cualquier edad, raza o religión, participan en un proyecto común, en beneficio de los niños, niñas, jóvenes y adultos, estimulando su capacidad de soñar un país diferente y de identificarse como un protagonista de su propio desarrollo.
Con base en ello, esta investigación se centra en identificar la manera cómo el Liceo Francisco Julián Olaya contribuye desde sus actores educativos (docentes y estudiantes) a construir una cultura de paz a partir de su propuesta formativa, sus acciones y las relaciones que se establecen entre los diferentes actores educativos; con el fin de crear un espacio de reflexión alrededor del papel de la escuela en la búsqueda por la paz y en
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ARCILA REY, Mary Zulieth, BALLESTEROS PRIETO, Martha Eugenia y otras. Ensayo Desarrollo y Paz, Bases para la Nueva Educación. Bogotá: 2001. Universidad de la Salle
4
consecuencia al fortalecimiento del desarrollo humano.
A partir de este interés, la investigación inicio con la contextualización del Liceo Francisco Julián Olaya; luego se realizaron indagaciones de tipo exploratorio y documental que permitieron avanzar en el proceso de investigación, estas indagaciones se entendieron como los antecedentes que se construyeron a partir de la revisión bibliográfica, experiencias de otras instituciones frente a la educación para la paz. Se puede decir que todas las exploraciones e indagaciones que se realizaron, permitieron justificar y delimitar el problema de investigación y pensar en los beneficios que le pueden ofrecer al Trabajo Social, al Liceo y a las demás Instituciones Educativas.
A continuación se definieron el objetivo general y los objetivos específicos, para lo cual se contó con un marco de referencia que incluye conceptos tales como: Desarrollo Humano, Calidad de Vida, Paz, Educación, Educación para la Paz, Cultura para la Paz, Representaciones, Trabajo Social Escolar y Convivencia; y un marco legal que ubico las condiciones de la investigación en el contexto internacional, nacional e institucional. De la misma manera se tuvo en cuenta la fundamentación metodológica que dirige la acción de la investigación.
Con base a lo anterior y los datos recolectados se elaboró un análisis que permitió obtener unos resultados más precisos y convenientes. Por último se plantearon las conclusiones y recomendaciones que hace el grupo investigador al Liceo en relación a la Educación para la Paz como desafío de proyectos educativos y los elementos que proporciona el Trabajo Social para aportar a la construcción de una Cultura de Paz.
En este sentido el proyecto de investigación afianza el quehacer de la profesión dentro del sector educativo, ya que uno de sus objetivos es lograr un desarrollo integral de los estudiantes, es decir, un desarrollo cognitivo, participativo, reflexivo y ético, con el fin de formar personas críticas, con responsabilidad social y educadas en valores que mejoren día a día su situación y condición de vida y por consiguiente la de su entorno.
Para lograr esto el (la) Trabajador(a) Social dentro del contexto escolar debe crear proyectos con estrategias encaminas a fortalecer el proyecto de vida de los educandos y
las relaciones del colegio y las familias de los (las) menores, ya que son estas las principales responsables de la educación y formación integral de los niños, niñas y jóvenes.
CAPÍTULO I
1. EL PROBLEMA DE INVESTIGACIÓN
1.1 CONTEXTUALIZACIÓN
El Liceo Francisco Julián Olaya ubicado en la Escuela Militar de Cadetes José María Córdova. Bogotá D.C, es una Institución Educativa del Ejército Nacional (inmerso dentro del contexto militar) fundado en el año de 1953, sus beneficiarios son los hijos del personal de las fuerzas militares y del personal civil en actividad. Su nivel de educación es Preescolar y Básica Primaria.
Dentro de sus lineamientos generales se encuentran los siguientes aspectos, los cuales son pertinentes dentro de la investigación:
• Inculcan el sentido de solidaridad, justicia y convivencia para lograr así que los estudiantes sean transformadores de su entorno social.
• El Liceo busca brindar una formación integral con una concepción clara de la persona humana por medio de la formación democrática, espiritual e intelectual. • Dentro de su Proyecto Educativo Institucional (PEI) se establecen normas de
convivencia social: hacer uso del buen trato, respeto, tolerancia y la práctica de excelentes relaciones interpersonales.
• Manejan una formación humanística dentro de la cual se fortalecen los valores, se comprende el desarrollo y evolución del país y se busca lograr una conciencia crítica en los estudiantes.
Por otro lado, el Liceo elaboró un diagnóstico de la realidad social que viven los estudiantes a causa de las problemáticas intrafamiliares que inciden en el contexto escolar, de esta manera se evidencia lo siguiente en sus comportamientos en el aula de clase:
• Se percibe básicamente agresividad de los (las) menores en algunas ocasiones como en el trato con sus compañeros y docentes.
• Poca comunicación por parte de los (las) menores, manifestada en el retraimiento al momento de expresar acontecimientos personales que influyen en sus actividades académicas.
• En algunos casos la inseguridad y búsqueda de afecto por parte de los (las) estudiantes, demostrado en su comportamiento habitual (Bajo desempeño escolar, agresividad, aislamiento, entre otros).
• Conflictos a nivel de pareja, desatención en el hogar, maltrato físico y verbal. (alcoholismo, separación y divorcio, infidelidad, ausencia de figura paterna).
De acuerdo con los elementos de este diagnóstico, se puede ver que los conflictos a nivel familiar pueden impedir el fortalecimiento de una convivencia armónica, personal, social y psicológica de los (las) menores, lo que hace pensar en la importancia de un proyecto orientado a analizar el papel de la escuela en la construcción de escenarios de Paz desde el aula de clase.
1.2 ANTECEDENTES
Durante el segundo periodo del año 2003 se realizó en el Liceo Patria y el Colegio Bachillerato Patria el Taller Buen Trato – El Reconocimiento del Otro5, actividad que tenía como propósito movilizar a la comunidad educativa en la construcción de una cultura de infancia y buen trato para alcanzar la paz. El desarrollo de este trabajo dejó el interés de seguir abordando el tema para fomentar en los (las) estudiantes, padres de familia y docentes, actitudes de tolerancia y negociación en las aulas y en los hogares.
Para continuar con el fortalecimiento del desarrollo humano y calidad de vida en la comunidad educativa de los Liceos del Ejército, la Facultad de Trabajo Social de la Universidad de la Salle a través de las estudiantes (Juddy Fernanda Medina Puente, Francy Yolanda Mena Daza, Gina Cristina Narváez Zárate y María del Pilar Vanegas Verastegui) proponen a la Dirección General de los Liceos del Ejército, realizar una investigación que permita analizar y comprender el papel de la institución educativa en la construcción de una Cultura de Paz en la que se forme a niños y niñas, a través de la
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MEDINA PUENTE, Juddy Fernanda y NARVAEZ ZARATE, Gina Cristina. Cartillas Pedagógicas de carácter social “El Buen Trato – El Reconocimiento del Otro”. Bogotá 2003
“Educación para la Paz” indispensable en el proceso de desarrollo humano que tiene como objetivo ofrecer a la población opciones que amplíen y mejoren su calidad de vida.
Uno de los pasos más importantes a realizar en el estudio son las problemáticas de tipo social como el maltrato infantil (verbal, físico, psicológico, sexual) en los hogares y en el aula académica presentado en los estudiantes de Liceo del Ejército, lo cual se evidencia con su comportamiento bien sea indisciplina o aislamiento, aspectos que afectan negativamente su desempeño académico y la interacción con sus compañeros y docentes. En este sentido, la Dirección General de los Liceos del Ejército, tiene como propósito primordial el educar a sus estudiantes de una manera integral en la que se incluyan el estudio, reflexión y práctica de los valores que llevan a una sana convivencia; de esta forma la comunidad educativa se hace responsable de adquirir un papel mas activo en la formación de ciudadanos y ciudadanas que contribuyan en la construcción de un país justo y equitativo.
Adicionalmente a lo anterior, se realizó una exploración en distintas instituciones educativas en Bogotá que podrían tener la experiencia en Educación para la paz, hasta el momento los Colegios de la Confederación Nacional de Colegios Privados Católicos de Colombia hoy CONACED, son un grupo de instituciones que han desarrollado el programa por la paz, en la que la educación para la paz es una de sus herramientas. Para lo cual conciben a la institución educativa como responsable de brindar a su comunidad herramientas que contribuyan a la construcción de un mejor país, en la que se propone una formación integral entendida como “un proceso continuo, permanentemente y participativo que busca desarrollar armónica y coherentemente todas y cada una de las dimensiones del ser humano a fin de lograr su realización plena en la sociedad”6. Es decir, que los (las) estudiantes sean educados desde la experiencia y reflexión individual para que en su cotidianidad utilicen los elementos que la institución educativa les ofrece.
Con el fin de llevar a cabo este objetivo, los colegios de la Compañía de Jesús trabajan aspectos clasificados en dimensiones integrales tales como: “Reconocer al otro como un
6
legítimo otro y digno. Formar en el respeto a unos derechos y acuerdos de convivencia propios que son de carácter universal (dimensión ética), sentido de generosidad y misericordia, al igual que una capacidad de perdón, entrega y reconciliación (dimensión espiritual), desarrollar estructuras mentales que le permitan una lectura de la realidad con una visión amplia de los problemas para analizar y plantear soluciones coherentes y pertinentes (dimensión cognitiva), manejo adecuado de los sentimientos y la capacidad de expresar lo que somos, de saber acoger, entender y ayudar a los demás requiere el reconocimiento y aceptación del otro en sus diferencias (dimensión afectiva), tener la posibilidad de comunicarse y de ser, ante todo, sujetos de interlocución válida; requiere entender motivaciones, significados y maneras de expresión de los demás. Implica el diálogo y la escucha como elemento de encuentro y de construcción en medio de las diferencias (dimensión comunicativa), aprecio y disfrute de las diversas maneras de expresar nuestra creatividad y la de los otros; requiere del cuidado y respeto por el entorno, de reconocer que es de todos y es construido por todos (dimensión estética), reconocer, valorar y cuidar nuestro cuerpo y el de los demás (dimensión corporal), participar con los otros, en la respuesta, construcción y transformación para que el entorno social sea más justo; requiere formación en la participación democrática, en la capacidad del manejo del conflicto y de la concertación. (Dimensión sociopolítica)”7. Esta formación integral pretende que los (las) estudiantes sean constructores de paz desde su cotidianidad.
1.3 JUSTIFICACIÓN
Tras el final de la Segunda guerra mundial, a nivel global, y por supuesto en Colombia se han realizado sistemáticos esfuerzos por el fomento, la divulgación y la promoción en sus ciudadanos y ciudadanas por el respeto de los Derechos Humanos, con el fin de alcanzar la paz, generando profundas transformaciones en las ideas, normas y hechos políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales, los cuales propician procesos de reorganización social, que permiten priorizar y ofrecer nuevas oportunidades en el desarrollo de las personas. Por ello, la diversidad de propuestas pedagógicas contribuyen en gran medida a lograr que la formación para la paz no se convierta en un espacio obligatorio sino por el contrario sea una forma espontánea en la que se reflexione sobre
7 Ibíd.
los compromisos de los seres humanos para consigo mismos y sus congéneres, esto aportará en la construcción de escenarios pacíficos necesarios para tener una calidad de vida en óptimas condiciones.
Desde este punto de vista se identifica a la educación como el soporte fundamental para fomentar una Cultura de Paz que conlleve a un estado pacifico duradero, cimentado en la “Educación para la Paz” lo que significa garantizar a las futuras generaciones una experiencia de vida equitativa, justa y productiva en valores y relaciones.
Lo anterior, se sustenta con la política pública, enmarcada en la Constitución Nacional, la cual proclama en su Artículo 67, párrafo primero, “la educación es un derecho de la persona y un servicio público que tiene una función social, y que además formará al colombiano en el respeto a los Derechos humanos, a la paz y a la democracia”8; a lo que se anexan dos de los objetivos institucionales del Liceo, que buscan:
1. “Desarrollar la capacidad crítica y analítica de los (las) estudiantes para que
participen en la búsqueda de alternativas de la solución de problemas nacionales, sociales, familiares, sobre la base del respeto por la vida y por los derechos humanos.
2. Promover en los (las) educandos el conocimiento y ejercicio conscientes de los
valores morales, éticos, religiosos de organización social y de convivencia humana”9.
Por esta razón, el grupo investigador considera pertinente abordar la educación para la paz como un proceso generador de oportunidades en los individuos, que se reflejan en distintos niveles: calidad de vida, desarrollo humano, actitud positiva, relación social favorable, autoestima, reconocimiento de sí mismo y de los otros, ya que dentro del Liceo Francisco Julián Olaya tanto en el PEI como en el Manual de Convivencia, reflejan la importancia de una formación que permita al estudiante ser una persona integral, para lo cual es bueno fortalecer desde su cotidianidad el significado de convivencia y valores.
8
Constitución Política de Colombia 1991. Editorial Panamericana. Edición 1994 9
Esto hace necesario que se analicen algunas situaciones de conflicto y violencia que se evidencian dentro y fuera del aula educativa de la propia institución; dichas situaciones exigen crear nuevas alternativas en las que se consoliden espacios reflexivos, democráticos y participativos, tendientes a mejorar la calidad de vida de las personas.
Basándose en esta situación, es importante reflexionar sobre la formación que las Instituciones Educativas ofrecen, puesto que en algunas de ellas se da prioridad a la acumulación de saberes académicos, dejando de lado el sentir y el hacer que son indispensables para la formación del ser humano.
En este proceso formativo, el (la) Trabajador (a) Social analiza y reflexiona sobre estrategias que contribuyen a la solución pacífica de problemáticas sociales, con aportes que promuevan una vida digna, en donde se amplíen las oportunidades para que todas y cada una de las personas desarrollen sus capacidades y potencialidades. Entonces, los espacios educativos se convierten en un escenario importante para el Trabajo Social, ya que por su desempeño profesional tiene las competencias para crear, dirigir y gestionar procesos de desarrollo individual, grupal, comunitario y familiar, características con las que cuenta el sector educativo. Por lo anterior la labor pedagógica del Trabajador (a) Social se convierte en una herramienta que le permite llegar a su objetivo, mejorar las condiciones de vida de los sujetos a través de la divulgación y apropiación de sus derechos y deberes.
1.4 FORMULACIÓN
Para plantear el problema de investigación sobre la Educación para la Paz en el Liceo Francisco Julián Olaya, se tienen en cuenta tres aspectos: el primero tiene que ver con su contexto, dentro del cual se verán las situaciones o situación problemática que hay en la institución y cuyas evidencias se dan en relación a indagaciones hechas a la directiva del colegio y también con la realización de talleres del buen trato en algunos Liceos de Ejército, lo que despertó la necesidad de realizar estudios que ayuden a contrarrestar las situaciones ya mencionadas. El segundo aspecto tiene que ver con la importancia que tiene dicha investigación para el Liceo como institución educativa. El tercer aspecto se refiere al interés del plantel educativo por permitir está investigación, teniendo en cuenta su influencia militar, es decir, que parte de su formación esta inmersa dentro de este
contexto. En tanto, para desarrollar estos aspectos se ha tenido en cuenta el Proyecto Educativo Institucional y el Manual de Convivencia.
Dentro del aspecto que se refiere a las situaciones o situación problemática se perciben básicamente “agresividad de los (las) menores en algunas ocasiones, poca comunicación por parte de los mismos y además, en algunos casos inseguridad y búsqueda de afecto demostrado en su comportamiento habitual. También, se pueden ver conflictos familiares a nivel de pareja, desatención en el hogar, maltrato físico y verbal”10. Lo anterior puede conllevar a dos situaciones, la primera es la dificultad en la concentración de los (las) estudiantes y la poca comunicación por parte de los mismos; la segunda, se refiere a que los conflictos a nivel familiar pueden impedir el fortalecimiento de una convivencia armónica, personal, social y psicológica, según el diagnóstico realizado por la institución.
Además, estos conflictos pueden afectar la convivencia social y la posibilidad de formar sujetos responsables y comprometidos en la construcción de escenarios de paz , ya que es muy probable que en los (las) menores se de una reproducción de los patrones de conducta manejados en su contexto familiar, continuando con la cadena que se ha tejido en su entorno, afectando la posibilidad de formación en construcción de paz, compromisos y acciones que puedan llegar a manejar los niños (as), manifestando contradicciones en los valores y practicas inculcadas en su contexto familiar y escolar.
En el segundo aspecto, la importancia de esta investigación se articula al modelo educativo planteado por el Liceo Francisco Julián Olaya para lograr un desarrollo integral de los (as) estudiantes con el fin de mejorar la calidad de vida de los mismos. Para lo anterior, el grupo investigador se basa en los procesos de formación manejados por el Liceo, los cuales propician el descubrimiento y desarrollo de potencialidades, respeto por la dignidad humana y sentido de solidaridad, convivencia y justicia, con el objetivo de lograr que los (las) estudiantes sean transformadores de su entorno social y de esta manera contribuyan a la construcción de una Cultura de Paz que se refleje en la realidad Colombiana.
10
El tercer y último aspecto esta referido al interés por realizar el proyecto en una institución con una formación inmersa dentro de un contexto militar, enmarcado en una jerarquía vertical; por lo tanto, se vuelve importante crear conciencia y sensibilidad en los (las) menores mediante una educación basada en valores, principalmente el valor de la tolerancia, el cual tiene como base el respeto al otro, a la diferencia y la diversidad.
Lo anterior, conlleva a propiciar por medio de la educación una mirada crítica en los (las) menores, que podría trascender en primer lugar hacia el cuestionamiento de la verticalidad con que son manejados los conflictos en el contexto escolar y familiar, es decir, aquí el (la) menor se concienciaría de la importancia que tiene el saber solucionar los conflictos de una forma circular, dialógica, más no autoritaria. En segundo lugar, se apropiarían de la importancia de su accionar en los contextos cotidianos promoviendo desde sus hogares el respeto, la convivencia pacífica, la no violencia y la tolerancia; todo esto con el fin de poder disminuir el nivel de violencia intrafamiliar que se vive en los hogares de la comunidad Liceísta.
1.4.1 PREGUNTA
¿De qué manera el Liceo Francisco Julián Olaya contribuye desde su comunidad educativa (docentes y estudiantes), a la construcción de una Cultura de Paz?
2. OBJETIVOS 2.1 Objetivo General
Identificar la manera en que el Liceo Francisco Julián Olaya ubicado en Bogotá, contribuye desde sus actores (docentes y estudiantes) a la construcción de una cultura de paz.
2.2 Objetivos Específicos
• Indagar desde las representaciones sociales de docentes y estudiantes cómo se logra aportar en la construcción de una cultura de paz en la propuesta formativa del Liceo Francisco Julián Olaya.
• Identificar espacios y actividades que en el Liceo Francisco Julián Olaya son utilizados para integrar saberes y prácticas que fortalezcan la construcción de una cultura para la paz.
• Identificar los aprendizajes producidos desde las actividades y los espacios con que cuenta el Liceo Francisco Julián Olaya en la construcción de una cultura para la paz.
3. MARCO CONCEPTUAL
Para la presente investigación, los siguientes conceptos explican el por qué se está llevando a cabo un proyecto de manera determinada; ya que da cuenta del problema a investigar en este caso la Educación para la Paz; también permite al investigador desarrollar de manera precisa los conceptos que se manejan a lo largo del proyecto como lo son: desarrollo humano, calidad de vida, paz, educación, cultura para la paz, representaciones sociales, convivencia y Trabajo Social en el ámbito escolar.
3.1 DESARROLLO HUMANO
En los últimos años se ha venido replanteando el concepto de desarrollo que la economía tradicional ha tratado; en la cual se señala que la acumulación de la riqueza y el desarrollo tecnológico son dos de las respuestas más eficaces para satisfacer las necesidades humanas. El cambio fundamental de este concepto es tener al ser humano como eje central del desarrollo. Para comprender esta perspectiva se tendrán en cuenta tres aspectos; en primer lugar es preciso definir el concepto de necesidades humanas, y su relación con los sujetos. El segundo aspecto corresponde al proceso de Desarrollo Humano. El tercero hace referencia a la definición de la calidad de vida. También se hace importante exponer el vínculo entre el desarrollo humano, calidad de vida y Educación para la Paz.
3.1.1 Necesidades, Satisfactores y su Relación con los Sujetos
Durante la investigación el concepto de necesidades humanas bajo la concepción de Max-Neef en su libro Desarrollo a Escala Humana, establece que es primordial entenderlas como un sistema en el que interactúan e interrelacionan entre si, lo cual conlleva a un proceso de satisfacción de las mismas. La necesidades humanas se pueden dividir de diversas formas y dimensiones, no obstante aquí se tendrán en cuenta las categorías existenciales y axiológicas de Max-Neef en las que se visualiza tanto “las necesidades de Ser, Tener, Hacer, y Estar como las necesidades de Subsistencia,
Protección, Afecto, Entendimiento, Participación, Ocio, Creación, Identidad y Libertad”11, dimensiones básicas para entender el desarrollo como la posibilidad que tienen las personas de satisfacer adecuadamente sus necesidades fundamentales .
De este modo, se evidencian las relaciones entre las necesidades y satisfactores, las cuales se dividen en dos, la primera consiste en que “un satisfactor puede contribuir a la satisfacción de varias necesidades y una necesidad puede requerir diversos satisfactores”12. La segunda relación propone entender las necesidades desde el estado de “carencia y de potencia propias del ser humano”13 lo que quiere decir, que al vivirse una necesidad (Carencia) hace que el sujeto haga uso de sus potencialidades para ejecutar sus satisfactores.
En este sentido, las necesidades y los satisfactores dejan de ser obstáculos para el desarrollo y se convierten en la oportunidad que tienen los seres humanos para vincularse desde si mismos y para si mismos en el proceso de desarrollo, en el que ser educados se convierte en necesidad y la educación en el satisfactor que abre el camino para enriquecer las facultades de los seres humanos. Igualmente formar para la paz y los derechos humanos son instrumentos para el desarrollo de la humanidad, puesto que el conocimiento de ello ofrece los elementos que logran cubrir todas las necesidades tanto básicas como emergentes.
3.1.2 Proceso de Desarrollo Humano
El Nóbel en economía Amartya Sen define el desarrollo humano como: “Proceso de expansión de las libertades reales que disfrutan los individuos. El aumento de la libertad mejora la capacidad de los individuos para ayudarse a sí mismos, así como para influir en el mundo”14, es decir que sí los sujetos mejoran sus condiciones de vida en las dimensiones sociales, políticas, económicas y afectivas, además de que cumplan con proporcionar al ser humano la capacidad de actuar y decidir frente a las oportunidades, se
11
MAX – NEEF, Manfred; ELIZALDE Antonio y HOPENHAYN Martín. Proyecto 20. Medellín: Editores. 1997. p. 41 12 Ibíd. p. 39 13 Ibíd. p. 63 14
observara un aumento de su bienestar y el bienestar de todo lo que lo rodea (todo ser vivo). En este sentido, la Educación para la Paz se constituye en el camino para alcanzar altos niveles de vida.
Es así como las competencias que se adquieren con estas facultades permiten lograr condiciones de vida digna, las cuales se verán ampliadas a otras esferas, como la familia, la nación, las regiones y el mundo; disminuyendo la pobreza, aumentando los niveles de conocimiento y práctica de los derechos Humanos que están transversales en todas las dimensiones del proceso de desarrollo humano.
Uno de los aportes más valiosos que permiten entender la evolución del proceso de desarrollo, es el que Sen, ha denominado Debate Público, en el que se encuentran elementos fundamentales para el desarrollo como: “Las redes de protección social, cobertura de servicios sociales a la población, apoyo a los derechos políticos humanos y el fortalecimiento de la democracia”15, desde allí las características del Debate Público se amplían las facultades de los sujetos.
De acuerdo a lo anterior, el debate público se sustenta desde dos papeles: El fin Primordial o el papel constitutivo, esta relacionado con la importancia de las libertades fundamentales para enriquecer la vida humana, en la que se debe prevenir la desnutrición, la esperanza de vida y la educación entre otras y el otro papel es el instrumental o medio principal el cual denota los derechos y oportunidades como las herramientas que permiten a las libertades abrirse, de esta manera el objetivo de estos dos papeles es proporcionar al ser humano las capacidades para lograr que su vida tenga el bienestar y la libertad que desea.
Para que el ser humano alcance esas habilidades es indispensable la educación, ya que esta se convierte en el soporte que produce un mejoramiento en la calidad de vida, lo que demuestra que el aumento del bienestar humano no depende solamente de la captación de capital económico, sino que por el contrario es la educación quien posibilita la producción de bienes y servicios económicos y sociales.
15
3.2 CALIDAD DE VIDA
La calidad de vida se ha convertido en uno de los aspectos más importantes, ya que desde aquí es posible medir el bienestar de los sujetos, es así como se dice que ciertas poblaciones tienen una buena o mala, alta o baja calidad de vida; sin embargo, no es claro cuándo se tiene una óptima o aceptable calidad de vida. Durante mucho tiempo y aún ahora se considera que entre mayor riqueza mayor bienestar, es decir que el tener acceso a bienes y servicios es la única posibilidad de satisfacer en absoluto todas las necesidades del ser humano, no obstante las reflexiones y críticas que se oponen a esta tendencia resultan interesantes, puesto que se incluyen otras dimensiones como la afectiva, la política, la económica y la social, en la que se concibe la integralidad del ser humano.
Teniendo en cuenta lo anterior Amartya Sen concibe la calidad de vida como “la capacidad de lograr un conjunto de quehaceres y estados socialmente valiosos y alcanzables en un tiempo y un espacio concreto”16, a lo que se refiere esta postura, es que el nivel de la calidad de vida no se mide en lo que el sujeto adquiera materialmente sino por las habilidades que este haya alcanzado para obtener el estilo de vida que desea.
Es así, como el proyecto de investigación indaga en las capacidades que la educación y sus actores han desarrollado para elevar el nivel de vida de su entorno (comunidad y familia), dichas indagaciones permitirán que se fortalezcan, modifiquen y creen nuevas herramientas que conduzcan a alcanzar el desarrollo humano.
De esta manera, hablar de desarrollo humano y calidad de vida desde esta perspectiva, obliga a que las instituciones educativas analicen su quehacer en torno a la integralidad del ser humano, incluyendo la diversidad de aspectos que él comprende por ello, se hace indispensable que la educación no se dedique solamente a la formación conceptual la cual es importante, puesto que le permiten al sujeto obtener un estatus económico, sin embargo se hace imperante la formación en otras dinámicas sociales como, el reconocimiento de otros, la vida en comunidad (convivencia), manejo de conflictos, lo que
16
MONTESINO, José Leopoldo, Reseña Libro La Calidad de Vida Martha C. Nusbaum y Amartya Sen (compiladores)
puede llevar desde el ámbito educativo a fortalecer la paz, concepto recíproco al desarrollo humano y la calidad de vida, ya que se necesitan mutuamente y su interacción es de doble vía.
3.3 PAZ
Para definir el concepto de paz se van a tener en cuenta dos autores: Xesús Jares con su libro Educación para la paz, su teoría y su práctica y José Tuvilla con su artículo hacia una perspectiva global de la educación para la paz: derechos humanos, retos para el siglo XXI.
En su respectivo orden, Xesús Jares maneja dos conceptos de paz: El primero es el concepto de pax romana, que es la ausencia de conflictos bélicos, manejada entre estados, concepción que lleva a un significado negativo de paz. Por otro lado se maneja un significado positivo de paz, es decir, se le ve como lo contrario a la violencia, teniendo en cuenta que la violencia no es solo la agresión física o bélica, de ahí que al definirse paz como contrario a violencia implica también que este concepto tiene en cuenta el orden social, la justicia social, el desarrollo, los derechos humanos, la democracia, y la realización de potencialidades humanas.
De todo esto el autor plantea dar una mirada a la paz en relación a tres aspectos básicos: derechos humanos, desarrollo y por último democracia. El primer aspecto se relaciona con la paz en la medida en que el estudio de la misma se llega a configurar como teoría de la libertad e identidad del ser humano, también se relaciona con la dignidad humana en cuanto a la igualdad y la libertad que los individuos tienen derecho.
El segundo aspecto lo relaciona con la satisfacción de necesidades y con la dignidad humana en el sentido que las personas son el objetivo primordial en la búsqueda del desarrollo de los países. El tercer aspecto tiene en cuenta el respeto por la diversidad como eje principal de la democracia, esto con el fin que así se pueda construir la participación y la acción política en un clima de tolerancia.
• Ser sinónimo del respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, de la libre determinación de los pueblos, del bienestar y del desarrollo no sólo económico o social sino fundamentalmente humano.
• Como aspiración y necesidad humana no solo la disminución de todo tipo de violencia, sino que es condición indispensable para que los conflictos puedan ser transformados creativamente y de forma no violenta.
• La paz es multidimensional y exige esfuerzos para lograr un verdadero desarrollo humano, para afianzar el respeto de los derechos humanos, para resolver los conflictos y frenar el deterioro medioambiental.
• La justicia es sinónimo de paz en sentido positivo donde las necesidades humanas básicas de todos son satisfechas, mediante un desarrollo sostenido de los recursos naturales.
• La construcción de la justicia en las relaciones entre las sociedades y el reconocimiento de la igualdad en dignidad de todos los pueblos y todas las culturas.
Recogiendo los aportes coincidentes de estos dos autores sobre el concepto de paz, el grupo investigador considera que la paz es un espacio de encuentro y un tiempo de relaciones humanas gozosas, es un proceso dinámico de convivencia, mediante el cual los seres humanos comparten la posibilidad de obtener la satisfacción de sus necesidades básicas, de desarrollar sus potencialidades y lograr realizarse como personas mediante la práctica real de los Derechos Humanos en su dimensión social, económica y política.
La importancia del proyecto de Educación para la Paz desde las aulas, se enlaza con el concepto de paz, en la medida en que por medio de la educación, pueda lograr un desarrollo integral de los individuos y entender las diferentes problemáticas que se presentan a nivel global y local (conflictos bélicos, discriminaciones, intolerancia, intereses económicos, políticos y de poder, etc.), lo anterior, con el fin que desde el aula se formen sujetos críticos y reflexivos que promuevan valores orientados a la transformación de su entorno mediante acciones pacíficas.
3.4 EDUCACIÓN
Para definir este concepto se tendrá en cuenta las definiciones que plantean el ICETEX, Tuvilla Rayo, Dewey y los puntos de encuentro en relación al concepto de educación.
Para el ICETEX “la educación ha dejado de desarrollarse, ha sido portadora de los ideales humanos, contribuye al progreso humano y expresa también el nivel de desarrollo alcanzado por los pueblos por un factor condicionante y a la vez producto de la estructura social. La educación suministra los elementos necesarios para el desarrollo personal y la integración al medio para el cual viven y para el cual producen”17.
Tuvilla Rayo ve a la educación como un “proceso global de concienciación y de reconstrucción cultural de la sociedad, tiene como misión primera informar sobre el conocimiento cada vez profundo de los problemas globales de la población mundial y del estado del planeta, de su desarrollo y tendencias, de los resultados de las indagaciones sobre las causas de los obstáculos que dificultan su resolución positiva; así como reflexionar sobre cómo los agentes sociales podrían promover las transformaciones emancipadoras necesarias”18.
DEWEY, “la educación es la suma de procesos por medio de los cuáles una comunidad o grupo social transmite sus capacidades adquiridas y sus propósitos con el fin de asegurar la continuidad de su propia existencia y su desarrollo”19 .
Teniendo en cuenta las perspectivas teóricas más importantes de estos tres autores, la educación debe entenderse como: Una actividad social y democrática; social, ya que parte de una elaboración conciente de un proyecto de vida, es un escenario reflexivo acerca de los valores morales de las personas para construir la ética de mínimos de los ciudadanos. Democrática, ya que es una forma de organización social y política que garantiza el respeto, el ejercicio y promoción de los Derechos Humanos, donde existe un
17
INSTITUTO COLOMBIANO DE CRÉDITO EDUCATIVO Y ESTUDIOS EN EL EXTERIOR. Educación en Colombia. Bogotá: ICETEX, 1998 p. 1.
18
TUVILLA RAYO, José. Educar en los Derechos Humanos, propuestas y dinámicas para educar en la paz. Madrid: 1998.
19
reconocimiento de la dignidad de las personas humanas como seres libres y conscientes de su libertad, donde se tiene la facultad de decidir y elegir los medios para orientarse según sus propias aspiraciones, respondiendo a sus necesidades específicas y la de su realidad social.
3.5 EDUCACIÓN PARA LA PAZ
El concepto de educación para la paz es tomado desde los autores Xesús Jares con su libro Educación para la paz, su teoría y su práctica y José Tuvilla con su artículo Hacia una perspectiva global de la educación para la paz: derechos humanos retos para el siglo XXI.
Xesús Jares, plantea que dentro de las ciencias sociales y las ciencias de la educación la “Educación para la Paz” se podría ubicar dentro de un enfoque socio-crítico, es decir, que se vería como un proceso educativo dinámico, continuo y permanente que se fundamente en una paz positiva y se logre una solución creativa del conflicto. Todo esto a través de enfoques socio-afectivos para llegar a desarrollar así un nuevo tipo de cultura, “la cultura de la paz”.
Por otro lado Jares plantea tres elementos fundamentales en el desarrollo de una educación para la paz:
• La educación en valores: Es fundamental, pues la Educación para la Paz forma parte de la misma debido a que el educar no es una actividad neutral, sino una actividad realizada desde y con una determinada ideología, con un sistema de valores. Estos valores son enseñados por medio de una educación participativa, con un fomento de la capacidad de opinión y criticismo, y con una estructura democrática.
• La conciencia social: Es importante puesto que la educación como actividad está destinada a aumentar en las personas la conciencia del funcionamiento de los diversos procesos vividos en la sociedad. De aquí que la Educación para la Paz necesite de la conciencia social, pues por medio de ella los individuos se vuelven conscientes de su capacidad potencial pudiendo así identificar los medios a través de los cuales se pueden solucionar los problemas que se presenten en la estructura social.
• Proceso interdisciplinario basado en la investigación: Es fundamental tenerlo en cuenta en la medida en que los problemas de la paz tienen una orientación sistémica, pues “está sumido en una sociedad global donde las distintas situaciones de falta de paz están estrechamente ligadas las unas con las otras, por tanto no se puede trabajar afrontando los problemas de una de ellas sin tener en cuenta los problemas de las situaciones a ellas ligadas”20.
También se hace necesario dar una mirada a lo que han sido los lineamientos de la educación y así llegar a proponer nuevos contenidos en el currículo, es decir, que dicho currículo se enmarque dentro de un enfoque integrador e interdisciplinario donde se tenga en cuenta el conflicto como centro en el que asienten los temas transversales a ésta educación.
Además da relevancia a cinco componentes a tener en cuenta dentro de la educación para la paz: Educación para la Comprensión Internacional, referida a la interdependencia de las naciones mediante el reconocimiento de la diversidad cultural, étnica y política de los pueblos, lo cual se logra potenciando la valoración de las diferencias. Los Derechos Humanos, se tienen en cuenta ya que se refieren al sentido de dignidad humana situado entre dos cualidades: La libertad y la plena igualdad de todos los seres humanos, dentro de lo cual se promueve valores, normas y principios de convivencia que conforman esa dignidad; por lo que se concluye que una dinámica de paz implica el cumplimiento de los derechos humanos.
El desarrollo esta dentro de la noción de paz en diversas acepciones, por ejemplo al ver está última como sinónimo de justicia social, o como superación de las violencias estructurales, sobre todo las que tienen que ver con las necesidades básicas, lo que quiere decir que la paz se construye edificando la justicia social. Por último se encuentra el conflicto, se le da relevancia ya que lo fundamental aquí es suscitar una actitud y una sensibilización ante el mismo, ante determinadas situaciones conflictivas y ante los comportamientos que sobre ellos se pueden dar. Lo que se pretende lograr es una
20
posición precisa frente al conflicto y frente a la intervención en la resolución de los mismos.
El segundo autor, José Tuvilla, considera la educación para la paz como “una manera de contribuir a la formación de individuos sociales que promuevan la vigencia de los derechos humanos en una sociedad democrática; también requiere de la adquisición de conocimientos y estrategias de transformación, de nuevos valores construidos socialmente que respondan con creatividad a las nuevas problemáticas”21.
Del mismo modo Tuvilla considera:
• La educación para la paz es necesaria para la práctica del derecho a la paz, al desarrollo y a un medio ambiente que permita una vida digna y de calidad. Lo que significa desde el contexto educativo contribuir a la formación de sujetos (docentes, estudiantes y comunidad educativa en general) conscientes de su papel en la construcción de dichos ambientes.
• Ésta educación se estructura conforme a una realidad, es decir, la paz puede estudiarse en cada uno de sus elementos a través de los métodos científicos, cuyos resultados permiten formular objetivos educativos y diseñar modelos de actuación didáctica.
• Se nutre de los enfoques metodológicos de la educación en valores como proceso que intenta hacer conscientes a las personas de sus propios valores y de la sociedad actuando en consecuencia con ellos.
• La educación para la paz responde a finalidades políticas y constituye una acción política que se considera como la acción libre para resolver problemas cuya inspiración está en los principios contenidos en la declaración universal de los derechos humanos.
El autor Tuvilla, considera que los enfoques a tener en cuenta, dentro de esta educación, tanto en su dimensión cognoscitiva como en el uso de estrategias metodológicas diferentes, son multidireccionales y multidisciplinares; tienen como principio rector partir
21
de la realidad circundante, de las experiencias, vivencias de quién se educa, de sus conocimientos y aprendizajes previos.
En las posturas anteriores se puede develar que la educación para la paz es necesariamente una educación basada en valores, principalmente el valor de la tolerancia, el cual tiene como fundamento el respeto al otro, a la diferencia, a la diversidad; además, es importante tener en cuenta que la educación debe mirarse acorde con la realidad cambiante del mundo actual. Por tanto, debe ser planteada en diferentes direcciones y disciplinas, desde las cuales puede ser construida, dentro de un enfoque que permita analizar y ver la realidad con una mirada crítica, que de opciones de transformación pacífica a los problemas que se presentan en el mundo actual.
Lo anterior, lleva a pensar la educación para la paz como una educación que busca contribuir a la consecución de una convivencia basada en la solidaridad con los seres humanos; encaminada hacia la creación de un compromiso y a la acción de las personas en la construcción de un mundo tolerable y vivible.
En el contexto educativo hablar de educación para la paz implica consolidar el espacio educativo como escenario por excelencia donde se forme en el manejo de los conflictos, los valores y la aceptación a la diversidad. De ahí que el proyecto de investigación vaya encaminado a incluir al Liceo Francisco Julián Olaya.
Se tomó este Liceo debido a la necesidad de dicha institución por fortalecer aspectos que tienen que ver con las relaciones en el contexto educativo (profesores-estudiantes, estudiantes-estudiantes), y familiar ya que es influyente en los menores y marca las pautas de comportamiento de los mismos.
La necesidad de la institución se relaciona con el proyecto, en la medida en que la investigación busca dejar una reflexión en torno a la importancia del fomento de la educación para la paz desde el aula, ya que es una de las mayores formadoras en valores y es en el consenso de estos valores donde se van a lograr normas de convivencia social como el respeto, la tolerancia, el buen trato, la práctica excelente de relaciones
interpersonales, el respeto por las ideas, actitudes y creencias de las personas las cuales son un primer paso para fomentar una educación y una cultura de paz.
3.6 CULTURA DE PAZ
Al tratar el tema de Cultura de Paz, es importante destacar su historia, las ideas y las acciones que las sustentan. En el año de 1986 se empieza a utilizar el término de Cultura de Paz en el marco de las sesiones de los 15 miembros que integraban la Comisión Permanente de Educación para la paz del Ministerio de Educación Peruano, presidida por el Padre Felipe Mac Gregory. A partir de estas sesiones, en 1987 la UNESCO incorpora este término a su lenguaje oficial en la Reunión Regional de Ministros de Educación que convocó en Bogotá. Años más tarde se lleva como propuesta la Cultura de Paz dentro del actual Programa de Cultura de Paz de la UNESCO, este programa fue aprobado en la Vigésima Séptima Conferencia General de la Organización, realizada en París en noviembre de 1993. Ya en abril de ese mismo año, el Dr. Federico Mayor Zaragoza, entonces Director General, hizo desde San Salvador, un llamamiento mundial a construir una Cultura de Paz.
En ese llamamiento, invita a jefes de estado, de gobierno, ministros y altos funcionarios encargados de la cultura, la educación y el desarrollo; alcaldes, pensadores, científicos, maestros, miembros de comunidades religiosas, padres y jóvenes de todo el mundo, a que promuevan el aprendizaje y la vivencia de la Cultura de Paz tanto en el proceso educativo formal y no formal como en las diversas manifestaciones de la vida cotidiana.
En el año 1994 se crea la Unidad del Programa de Cultura de Paz de la UNESCO, en esta unidad se hace énfasis en la Cultura de Paz y en las estrategias educativas y comunicacionales para construirla. En el mismo año se realiza en San Salvador, el Primer Foro Internacional de Cultura de Paz en cuyas conclusiones se señala que la promoción de una Cultura de Paz supone que la paz es de las personas consigo mismas, con los otros, con el medio ambiente y, finalmente, con el contexto internacional, debe ser un esfuerzo conjunto; “el Desarrollo Humano y la paz son procesos inseparables y
vinculantes, con la argumentación de que no puede concebirse un desarrollo moderno sostenible sin la coexistencia pacífica de sus protagonistas”22.
Relacionando lo anterior, se hace evidente que la UNESCO preocupada por aportar herramientas de solución a la crisis mundial que traspasa cualquier ámbito, es consciente de la necesidad de apoyar un movimiento mundial que transforme una cultura de violencia en una cultura propicia para la paz. La UNESCO está en la búsqueda de nuevas y apropiadas estrategias para reforzar los constructos de la paz en la mente de los seres humanos.
Dentro de la búsqueda y de los aportes que ha dado la UNESCO al Tema de Cultura de Paz, en el año de 1999 propone la Declaración y el Plan de Acción para una Cultura de Paz, aprobado unánimemente por la Asamblea General de Naciones Unidas. En dicho documento se hace llamamiento a todos los individuos, grupos, asociaciones, comunidades educativas, empresas e instituciones a llevar a su actividad cotidiana un compromiso consistente en: Respetar todas las vidas, rechazar la violencia, liberar su generosidad, escuchar para comprenderse, preservar el planeta y reinventar la solidaridad.
A partir de estos compromisos, en el Artículo 1 de la Declaración sobre una Cultura de Paz, define este término como el “conjunto de valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida basados en23:
a) El respeto a la vida, el fin de la violencia, la promoción y la práctica de la no
violencia por medio de la educación, el diálogo y la cooperación.
b) El respeto pleno de los principios de soberanía, integridad territorial e independencia
política de los estados y de no injerencia en los asuntos que son esencialmente jurisdicción interna de los estados, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.
c) El respeto pleno, la promoción de todos los derechos humanos y las libertades
fundamentales.
d) El compromiso con el arreglo pacífico de los conflictos
22
Primer Foro Internacional de Cultura de Paz. San Salvador. Febrero 1994. 23
e) Los esfuerzos para satisfacer las necesidades de desarrollo y protección del medio
ambiente de las generaciones presentes y futuras.
f) El respeto y la promoción del derecho al desarrollo.
g) El respeto y el fomento de la igualdad de derechos y oportunidades de mujeres y
hombres.
h) El respeto y el fomento del derecho de todas las personas a la libertad de expresión,
opinión e información.
i) La adhesión a los principios de libertad, justicia, democracia, tolerancia, solidaridad,
cooperación, pluralismo, diversidad cultural, diálogo y entendimiento a todos los niveles de la sociedad y entre las naciones; y animados por un entorno nacional e internacional que favorezca a la paz.
Teniendo en cuenta la definición de Cultura de Paz que propone la UNESCO, es de vital importancia dentro de este proceso la EDUCACIÓN, ya que es el “medio por el cual se transmite información y conocimientos. Además, de potenciar en cada persona habilidades, competencias y destrezas para interiorizar, apropiarse y afianzar a través de las vivencias cotidianas los nuevos valores, actitudes y comportamientos”24.
En este proceso a la educación le corresponde una tarea importante que se convierte en el más grande desafío de la humanidad, ya que ayudara a sembrar en el mundo la semilla de la solidaridad, que permita a la “humanidad progresar hacia los ideales de paz, de libertad y de justicia social al servicio de un desarrollo humano más armonioso, más auténtico, con el fin de hacer retroceder la pobreza, la exclusión, las incomprensiones, las opresiones y las guerras”25.
Recogiendo los aportes anteriormente dados tanto por la UNESCO como por otros especialistas en el tema de la paz, Maria Helena Manjares y Milton Molano26 consideran que el desafío para la educación es diseñar estrategias que construyan nuevas concepciones, valoraciones, comportamientos y estilos de convivencia pacífica entre las
24
LABRADOR CARMEN. Educación Para la Paz Cultura de Paz En Documentos Internacionales. Madrid: Universidad Complutense de Madrid, 2000, p 45-68
25
FISAS, VINCENT. Cultura de paz y gestión de Conflictos. Barcelona: Editorial Icaria – Segunda Edición: 2001, p 17-37
26
personas y su medio ambiente, para hacer de la paz una práctica vivencial y cotidiana en todos los escenarios de las relaciones de las personas y de la humanidad, por esto “la Cultura de paz no debe ser vista como un simple acto, ni como la suma de actividades o proyectos, sino como la unión de procesos participativos, concertados, sistemáticos y globales, que exigen un compromiso tanto de la escuela como de otros agentes y espacios educativos, si se tiene en cuenta que la paz de la que se habla es el resultado de una creación continua, de la labor de cada día, de cada ciudadano y de cada pueblo”27.
A partir de esta reflexión y para efecto de esta investigación, se considera que la construcción de una cultura de paz necesita de la búsqueda, experimentación de caminos, estrategias, métodos y acciones adecuadas para avanzar en esa dirección.
3.7 REPRESENTACIONES SOCIALES
Las Representaciones Sociales comienzan a ser estudiadas por el filósofo alemán Wilhelm Wudunt quien se inquieta por los procesos cognoscitivos superiores del ser humano dándole una interpretación a partir de la experiencia colectiva de los mismos. Por otro lado George Herbert avanza más en su estudio planteando la naturaleza social del lenguaje y la naturaleza simbólica de la sociedad como un proceso de interacción consigo mismo para reproducirse a los demás. Sin embargo Durkheim plantea la teoría de la Representación Colectiva que es reformulada años después por Serge Moscovici, quien introduce a la sociedad moderna el concepto de representación social, superando así la visión de la representación individual y colectiva por representaciones más dinámicas que se construyen dentro de la sociedad. En este sentido las representaciones sociales se convierten en un modelo adoptado por la Psicología Social; que realiza no sólo un planteamiento teórico sino también una propuesta metodológica que permite “el análisis del sentido común y de lo cotidiano en la construcción de la realidad social”28 .
Entonces, las representaciones sociales son una “modalidad particular del conocimiento, cuya función es la elaboración de los comportamientos y la comunicación entre
27
MANJARRES, Maria Helena y MOLANO, Milton. La Escuela que los niños perciben, Aportes para construir una cultura de paz desde la gestión Institucional. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, 2000, p. 28-37, 90-116.
28
MOSCOVICI, Serge. El Modelo de las Representaciones Sociales. http:/www.geocities.com/paris/net8759/moscovici/htm
individuos29“. Esto quiere decir que en primer lugar es una acción psicológica que permite la construcción de imágenes y símbolos y segundo es social porque se realizan procesos de intercambio e interacciones entre individuos en un entorno social dinámico.
3.7.1 Dimensiones de las Representaciones Sociales
Las dimensiones están definidas con el objetivo de ser analizadas desde lo empírico y lo didáctico para ello expone lo siguiente:
• La Información: “Se refiere al volumen de conocimientos que el sujeto posee de un objeto social, a su cantidad y calidad, la cual puede ir desde la más constante hasta la mas original”30.
• El campo Representativo: “Es la forma mediante la cual se organiza el contenido de una representación según los patrones de jerarquización, clasificación y coherencia que un grupo social ha construido. Esta expresión equivale a la "imagen" y remite a los elementos figurativos de la representación”31.
• La Actitud: “Expresa el aspecto más afectivo de la representación, por ser la reacción emocional acerca del objeto o del hecho. Es decir, la reacción emocional que puede ser tenida por una persona o un grupo sin necesidad de tener mayor información sobre el hecho a estudiar”32.
3.7.2 Dinámica de una Representación Social
Las representaciones sociales se forman a partir de dos fases la primera es el anclaje y la segunda es la objetivación que a continuación se explicara:
• Objetivación: Contiene tres pasos que conllevan a la elaboración del conocimiento. • La construcción selectiva: “Se realiza una selección deliberada de los elementos
que luego son organizados. La selección se hace de manera libre junto a un proceso de descontextualización del discurso lo que lleva a una función de criterios culturales y normativos”33. 29 Ibíd. 30 Ibíd. 31 Ibíd. 32 Ibíd. 33 http://www.encolombia.com/foc2.1.htm Septiembre 5 de 2004
• El Esquema Figurativo: “El discurso se estructura y objetiviza en un esquema figurativo de pensamiento, simple, concreto, formado con imágenes vividas y claras”34.
• La Naturalización: “La representación social se transforma de representación conceptual. Los conceptos se transforman en categorías sociales del lenguaje que expresan directamente la realidad”35.
• Anclaje: “Permite que la representación social se conecte con las relatos colectivos, convirtiéndose en un instrumento útil para interpretar la realidad y trabajar en ella”36.
Bajo esta perspectiva, las representaciones sociales que sobre paz se definen en el contexto escolar y en el contexto particular en el que se desenvuelve la institución, permiten establecer diálogos y reflexiones desde la vida cotidiana del grupo frente al proceso formativo, que conlleve a la comprensión de su papel como ciudadanos y ciudadanas en la construcción de una Cultura de Paz.
3.8 TRABAJO SOCIAL ESCOLAR
Para desarrollar el concepto de Trabajo Social Escolar se comenzará definiendo la ley que legitima la profesión en el área educativa, qué se entiende por Trabajo Social y cuáles son sus funciones dentro de una institución.
La profesión de Trabajo Social se legitima en el sector educativo o escolar por la Resolución No. 4727 del 5 de Julio de 1.974 y ubica su reconocimiento en el escalafón docente:
Por la cual se asimilan unos cargos: El Ministerio de Educación Nacional en uso de sus atribuciones legales, y CONSIDERANDO: Que por resolución No 1084 de 1974 se estableció el servicio de orientación y asesoría escolar para los planteles oficiales; que para el adecuado funcionamiento del programa en mención se requiere el nombramiento de equipos interdisciplinarios integrados por asesores escolares, psicólogos y 34 Ibíd. 35 Ibíd. 36
MOSCOVICI, Serge. El Modelo de las Representaciones Sociales. http:/www.geocities.com/paris/net8759/moscovici/htm
trabajadores(as) sociales y terapistas; que el nombramiento de psicólogos y
trabajadores sociales en los planteles educativos, es necesario para integrar los equipos de especialistas.
Para los años 70 se reconoció un desempeño particular del Trabajo Social, con funciones de complementación del trabajo educativo formal realizado por las instituciones, adicionalmente los objetivos y funciones del Trabajo Social en el sector educativo han sido establecidos, legitimados por el Ministerio de Educación Nacional37.
Para el autor Jorge Torres el Trabajo Social es considerado en sus primeros periodos de desarrollo como: “Arte en el conocimiento de la ciencia, de las relaciones humanas y su aplicación práctica, sirve para movilizar las aptitudes de los individuos y los recursos de la comunidad, con el fin de lograr una mejor adaptación entre el cliente y el medio total o parcial”38. Actualmente Ezequiel Ander – Egg define el Trabajo Social como una “actividad profesional que ayuda a individuos, grupos, comunidades a mejorar su situación y sus condiciones de vida”39.
Es así que el Trabajo Social pasa a ser una profesión que tiene por objetivo servir de catalizador y dinamizador de los procesos sociales de cambio, respetar los valores propios de nuestros pueblos, identificarlos con su realidad histórica y promover la responsabilidad ciudadana para el logro de una sociedad cuyo desarrollo respete el equilibrio igualitario de todos los seres humanos que la conforman. Se basa en la justicia social y adapta posturas que concurran a afianzar los valores propios para el fortalecimiento de la paz y concordia humana, fuentes del bienestar social.
Lo que busca el (la) trabajador(a) social escolar es que se logre dar un desarrollo integral de los educandos, para que conozcan, analicen y superen todos aquellos problemas que impiden el desarrollo de la personalidad; persigue una educación para la decisión y responsabilidad social.
37
Ministerio de educación Nacional (1976). El Trabajo Social en el campo educativo. Documento informativo. Bogotá.
38
TORRES DIAZ, Jorge. Historia del Trabajo Social. Ed. Humanitas, Buenos Aires. 1987 39