• No se han encontrado resultados

Teatro : año 1, n° 1, noviembre de 1945

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Teatro : año 1, n° 1, noviembre de 1945"

Copied!
65
0
0

Texto completo

(1)

(2) HBctor Del’ Campo. Jefe de Publkacione. Administrador.

(3) PUBLICACION OFlClAL DEL TEATRO EXPERIMENTAL DE. L A. U N I V E R S I D A D. DE. CHILE 1. AflO I. N." I. NOVIEMBRE 1945. PROPOSITOS El TEATRO EXPERIMENTAL DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE,. .. a1 lanzar esfa pubiicaci6n, Cree comple~mentaren forma eficaz la labor. que ha estado efectuando sobre 10s escenarios, y. da un paso m8s en. ta. realizacibn de sus prolp6sitos iniciales d e dar a conocer nuevas obras, presentar nuevos valores, hacer escuefa de cultura y fomentar el desarro-. lio de un ambiente teatral chilieno. Desde hace tielmpo se hace sentir en nuestro medio cuttural la ausencia d e una revista o de una publicaci6n que enfoque la actividad teatral desde un punto d e vista artistico-thcnico con miras a documentar y orientar la opini6n del Ipirblico sabre 10s mirltiples aspectos que comprende el arte esc6nico. Contralrialmente a. lo. que m u r r e en peises. de culfura m6s avanzada que la nuestral en Chile el especfador concurre a 10s especthculos teatrales deslprovisto d e 40s puntos (de referencia. mhs esenciales para gustar y juzgar lo que ve. A proporcisnar esas bases de apreciaci6n estar6n destinadas las ,pAginas de estas publicaciones.. No es, lpues, nuestro p r o p h i t o lanzar una revista m6s sobre el diario vivir de entre bastidores, aunque lpor naturaleza deber6 abordalr. la actua-. lidad del ambiente, sin0 crear un verdadero instrrumento d e cultura en consonancia con 10s prop6sitos extradocentes d e la Universildad. La p a r t e nuclear d e estas diciones, la constituirii siempre la pu-.

(4) b!icaclS::. de. a!guna obra de teatro, chiiena o extranjera, de aka caiidad. artistica, inhdita o desconocida en el pais. Acompaiiar6 a &+a, un articulo de valor sobre t6cnica y esthtica dram6tica, inkrpretativa o escenogrAfica, escrito por alyuna persona lrealmente autorizada en la materia.. Y, por bltimo, la actualidad, tanto del pais coimo del movilmien-. -to esc6nico universal, ser8 captada en cr6nicas y an6lisis criticos encuadrados siempre dentro d e la linea d e difusi6n cultural trazada por &as ediciones. En el presente nbmero, se han reemplazado 10s art-ticulos y cr6nicas con un an6lisis sobre la labor que ha desarrollado, y que est6 desarroIlando, y sobre las proyecciones que se abren ante el Teatro Experi1:Iental d e la Universidad de Chile.. -4-.

(5) EL. EXPERIMENTAL. OlRlGEN Y ESTRUCTURA. EL Teatro Experimental es un moriiniento que time por kinalidad organizar y desarrollar todos 10s aspectos del arte teatral. Naci6 a la sombra de la Universidad en el a50 1941, constituido en su totalidad por estudiantea universitarios y egresados de diilerentes f acultades. Como todo movimiento renovador, sur@ no por el capricho de uno o varios hombres, sino para llenar una necesidad que se dejaba sentir en la vida universitaria, y, por 10 tanto, en la atmbsfera intelectual y artistics Idel pais entero. Tal necesidad es una manifestacihn especial de esa iiiquietud de realizarse plenamente y de bu,wcar nuevos camiiios que, clcstlc hace varios aiios, se anuncia en el camp~ eeonhico, politico, social y en toclas las deni6.q manifestaciones de 1.z cdtura. Exaniiiiacto el panorama teatral en nuestro pais, pnreci6 eviclente que el nuevo organismo'deibia propeiider d clesarrollo de cuntro puiitos, 10s que no 6610 podrian producir una favorable reacci6n en nuestro ambiente, sim, que constituirian sus objetivos permanentcs. ITe aqui 10s cuatro pnntm : 1.0 Uifiasi6ai del Teatro CI&sico y X o i l m i o ; 2.0 Tcatro-Escuela ; 3.0 CreaciGn de un Ambiente Teatral ; 4.0 PresentaciGn de iiiievos valores. El Teatro Experimental naei6 pobre; per0 su pabreza iriicinl fuB supsracla por el entusiasmo de sus miembros, quieiies se desvelaron por cuidar y dar forma a esta pequefia c6lula que ellos habian creado. Su organizacicin es eminentemente democrbtica. E n consecnencia, &us prineipios y thcticas tieiien coin0 finalidad illtima servir a1 pueblo, entregtindole con entiisiasnio toilas sus conquistas artisticns. Esta organizacih democr&tica ofrece 10s nieclios para apartar lay viejas tracliciones y bnscar nuevas normas y nuevas concepciones que e s t h niits de acnel-do con la realidad y el desenvolvimiento material p cultursl del pi,neblo, enando aqukllas estorben el camino. La estructura del Teatro Espcriniental da a sus miembros el derecho de elegir a sus dirigentes y, en toclo niomento, criticarlos, controlarlos o prescindir de ellos ; les otorga igualmente participacidn activa, en el planeamiento de principios, de thetieas y dc olbjetivos e interreneibn, A trav6s de cornisiones elegidas por ellos misnios, en 18s mdirectivas generales. E n esta forma, todas las determinaciones de la direccibn son comunicadas a la Asamblea General, que es la directiva miixima del movimiento. Asi organizado el Teatro Experimental, pronto se form6 una clara conciencia de que era necesaria nna estratcgia precisa para qne, a1 matsrialiaar su,q principjos, no sufriera el tan coizocido fracas0 en 10s asuntos teatrales chilen os..

(6) Se presentaban dos problemas : repertorio y pilbliccl. Dos problemas que habia que afrontar con una autocritica %vera y un conocimiento profnndo de nuestro medio. gQu6 obras debian ser interpretadas? Aquellas que se ajustaran mejor a la capacidad de 10s aetores y que, a1 inismo tiempo, fueran de tal calidad que sirvieran de estimulo a nuestro ambiente. E s decir, obras mcortas, tipicas de una Bpoca y que aseguraran la buena acogicla del pilblico. E n u n pais donde no existe una traclici6n teatral s6lida, donde no se ha prodncido un gran movimiento que h a p , mostrado parte de las mil lfacetas del arte del teatro, es preciso, si se quiere crear nuevas tradiciones, nuevay normas p nuevas concepciones, dar a conocer lo n & s representativo d e la literatura dram&tica universal Y es preciso hacerlo con tino, desde l o simple liasta Hegar -mientras se forma esa tradiei6n necesaria- a 10 mbs complejo. Es necesario t a m b i h partir de n n punto en el tiempo y en el espacio, punto que hay que elegir de acuerdo con nuestros medios cnltnrales p sin que etlo signifique un marc0 estreeho e ineludible. As? estrixcturado. con la clara visiin de 10s prollAemas y de 811ssoInciones, el Teatro Experimental se present6 finalmente en 107 eseenarjos de Santiago.. PRIMERAS FUNCIONES. Su primera fnnci6n fia4 una crata sorpresa para el pGblico. En ella, se presentaron dos obras que eran una, clara muestra del plan holgado que. el Teatro se habia propuesto: “La Guards Cuiidadosa”, de Miguel de Cervantes, y “Ligaz6n”, de Valle Tncl6n. Una pre-elbsica, moderna l a otra. Las dos representan una Epoca y un ghnero, las dos se prestan para ser interpretadas por actores entusiastas. Con esta f u n e i h , que alguna vez deberb citarse en la historia del teatro chileno, se coloc6 la primera piedra de un organismo que %a de servir a4 rnovimiento cultural de nuestro pais. Poco tiemipo despubs, en una seguncta funciGn, se pusieron en escena tres obras cortas: Paso V (“El Deseoso de Casarse”), de Lope de Rueda; Eglogx VII, de J u a n de la Enzina y “El Mancebo que cas6 con Mnjer Brava”, iin arreglo de Alejandro Casona sobre un exiemplo de don J n a n Manuel. Se acentu6 de este modo el cariicter pre-clbsico espaiiol del punto inicia1 del plan. Pero este plan consultaba tambiEn incursiones en el teatro de otros paiges. Comenz6 l a realizaeidn de este prop6sito con la presentaci6n de la farsa medioeval francesa “El Licenciado Pathelin”, que constituy6 uno de loe mejores triunfos del Tcatro Experimental. Estas fnnciones se hicieron en las ma5anas de 10s dias domingoa y a precios bajisimos, 30 que correspondia a nna tbctica encamina~da n sohcionar el problema del pliblico. El pfiblico habia sido dividido en tres grsrupos: estudiantes e intelectuales. obreros 37 “pilblico en general”. Por razones demasiado conocidas, 10s estudiantes e intelectuales son m8s sensibles R Pste tipo de manifestaciones y, pnr l o tanto. estzban m b dit+ pnertns a intcresarse en rste nuevo mmirnientn y a colaborar on SII desarrolln. Sc visitaron 10s liceos y Ias escuelas, SP hahl6 y se conwncib. Dr este. -6-.

(7) modo, esas funciones matinales se vieron eada vez m k concurridas, no dlo por estiidiantes e intelectuales, sino que tambikn por p a r t , del “pfiblico en general ’’.. EL TEATRO EXPERMENTAL Y LQS OBREROS, CONJUNTO SINDIGAL Ya en el segundo aho de vida del Teatro Experimental se crey6 conveniente hmer llegar a 10s obreros s u influencia cultural, presentando las @brasde cuya buena realizaci6n estaba seguro. E n el Teatro Santa Lucia, se hizo una funci6n gratis a la que asistieron mCs de 300 espectadores. Poco despds, se presentaron otras obras en el Teatro Alameda, a1 que‘asistieron 10s obreros con sus familias. Se contaron 1.500 espectadores. Sin embargo, la inayor part~eidel pfiblico estaba compuesta por 10s familiares de 10s obreros y no poi. 10s obreros mismc*s.Con motivo de la eelebraci6n del 1.0 de Mayo de 1944, la C.T.Ch. solicit6 a1 Teatro Experimental una funci6n. Era verdaderameiite halagador el que una instituci6n eminentemente obrera solicitara ese concurso. Desgraciadamente, la primera fnnci6n n o organizada por el mismo Teatro, fracas6 por inasistenrecia de ptiblico. Jnmediatamente se cambi6 de tCctica y se ere6 el Conjunto Sindical. El objcto de esta secci6n del Teatro Experimental es preparar y representar en 10s propios locales de 10s sindicatos pequefias obras que llevan un pr6logo explicativo, acompaiiadm de breves charlas y conciertos. Tal proceidimiento, que obtuvo y siigue obteniendo el resultado que se esperaba, sirve, a1 rnismo tiempo, para agitar teatralmente a la gran masa obrera y prepararla para gustar de especthculos mCs complejos y de miis difkil comprensi6n. El Conjunto Sindical ha cumplido hasta ahora eficazmente la labor que se le ha emomendado. Ha actuado en Sindicatos (Mademsa, Cia. de Gas, Papelera de Puente Alto, F.I.N.C., etc.), en escuelas rurales, y teatros de barrio. Sn acci6n cultural cornienza a extendersa fuera de Santiago. Las jiras a La Ligua, Putaendo y Calera son 10s primeros pasos en esa labor de difnsi6n. z?E1S FUNCIQN*ES VESPE’RTINAS. Y “EL PUBLICO EN GENIE’RIAAL’’ Finalmente, era precis0 atraer a1 “pfiblico en general”, es decir, a esa clase de espectador que corrientemente no asiste a funciones matinales. Se organizaron, entonces, las funciones vespertinas del Teatro Municipal, sin que eso significara abandon0 de las representaciones en la maiiana. Tamhien el pdblico de la t a d e acudi6 con entnsiasmo y llen6 la sala de nuestro primer coliseo. El ewcenario de este teatro es el dnico que se presta para realizar con adecuado montaje las obras de m&s compleja presentaei6n escenogrAfica. De esta manera, fueron puestas en escena: “El Caballero de Olmedo”. de Lope de Vega; “Elsa Margarita”, de Zlatko Brncic; “Un Velero sale del Puerto”. de Enrique Runster; “Otra vez a1 Diablo”. de Alajandro Casona, y, en cmperaci6n con la Orc(rieef;taSinfBnica y el Ballet del Instituto de ExtencJi6n Musical cle la Universidacl de Cihile, “Sueiio de una Noche d e Verano”, de. -7-. ‘.

(8) W. Shakespeare. E n el presente aiio, se pus0 en cscena la obra “Nuestro Pueblo”, del autor iiorteamericaiio Thorn ton Wilder. Esta obra fui: traducida especialmente para el Teatro Experimental por Ci:sar Cesci, y su presentacih ha constituido, segfin la critica, u n o de 10s mlis hermosos Bsitos del teatro en Chile. LA PRODUCCION NACIONAL CONCURSO DE OBRAS TEATRALES. La producci6n dramhtica chilena ha constituiao y seguirii constituyend3 uno de 10s miis vivos intereses de este organism0 chileno. Piensa que un movimiento teatral que no deja autores, es est6ril. Cree, d e m & , que 10s ilutores, y especialmente 10s futuros autores, deben conocer, para orientar su oreaci6n dramiitica, las mejores dbras d e csda Cpoca y de cada ghero. Dlindolas a conocer, e n la medida de sus posibilidades, el Teatro Experimentd aporta elementos de gran utididad para 10s j6venes escritores. A1 poner en eseena dos obras de autores noveles (“Elsa Margaritzl” p “Un Velero sale del Puerto”), el Teatro Ewerimental fu6 movido, mAs por la bondad de las obras, que natnralmente tienen muahos de 10s defectos de 10s que principian, por su inter& en demostrar a 10s autores a inanera de cstimulo, que las obras naxionales son y serbn realizadas con tanto cuidado. entusiasmo y honradez como si se tratara de un drama d e S;haker;yJeare,de Ibsen o de Lope. La importancia comedida a la produwihn chilena y la resoluci6n de alentar a 10s autores nacionales, cobraron nueva fuerza con un concurso de obras teatrales organizado en seguilda. Este concurso, que se rnanten4dr6 anualmente, confiere el premio mayor que se ha otorgado en certhmenes de wta especie: $ 20.000. ITa sido una gran satisfaccihn constatar que a1 primer concurso se presentaron sesenta y seis trabajos. DIFUSION TEATRAL EN PROVINCIAS. EX~POSICIO~NES. La d i f u s i h teatral ha sido ampliada con jiras a provincias. La pridi6 una funcihn en el Teatrs mera jira se realiz6 a ValpaTaiso, en 1942. de la Univemidiud Santa Maria, y otra para estudiantes y obreros en el Teatro Victoria. Al aiio silguieate, ge visitaron por espacio de una semanrt las cindades de Concepcih y Taloahuano y el oentro miner0 de h t a . En 1944 se organizd el viaje mits completo que ha hecho este conjunto: su jira a1 Sur de Chile. Actu6 en las ciudaldes de Linares, Clhillhn, LOSAngeles, Temuco, Valdivia, La U n i h , Osorno y Puerto Montt. Durante veinte dias, saltando de un pueblo a otro, oonoci6 diferentes pfiblicos, diferentes maneras de reaocionar, y l o p 6 hacer surgir en t d a s partes un sentimiento de ogtimismo y de fe en el arte. Los alumnos de las escuelas de provinciw participaron tambi6n de esta forma, nueva para ellos, de difwi6n cultural. Y, en las maiianas, abandonando 10s bancos lde la sala de dase, llegaban SI teatro una multitud de niI?os, a ver y escucQar coi i n t e r b y asombro las ficeioner; que dquirian realidad en el escenario. Para completar este trabajo de agitaci6n teatral, se han realieado varias exposiciones de bocetos escenogrlicos. La primera se efectu6 en el propio. -8-.

(9) local del Teatro, con ocasi6n del Centenario de la Universidad de Chile; en esa oportunidad, se expusieron no s610 bocetos, sino tambikn fotografias, trajes, maquillaje y libros relacionados con teatro. Poco despu6s se abrieron otras, en la Sala de Exposiciones del Miniaterio de Educaci6n, y, en el diario “El Sur”, durante la segunda jira. E n Mayo del presente afio, el Teatro Experimental particip6 en una exposicidn que realizaron 10s Teatros Indepenmdientes Angentinos, y que tuvo lugar en Buenos Aires. E n la actualidad, prapara una exposici6n retrospectiva de teatro chileno. NUEVAS SECCIONES. CURSOS. .. Fbeil es constatar que desde aquel 22 de Junio de 1941, dia en que hizo su primera presentacih, el Teatro Experimental de la Universidad de Chile, ha ampliado e intensificado SUR actividades. Nuevas secciones 2ian surgido, ya por organizacibn de activildades dispersas que era necesario centralizar, pa COIIIO medio de realizacih de nuevas formas. De este modo, se acaba de crear una seccibn d e Teatro Frances y un Teatro de Titeres, que dentro de poco dar8n a conocer sus actividades. Existen desde hace algh tiempo, la’: secciones de RIaquillaje, Sastreria, Esoenografia, Biblioteca, Utileria, Pubrlicaciones y Propalganda. Doloroso es declarar que, por falta de local, se ha debido dejar sin efecto la creaci6n de un teatro infantil. Pero el Teatro Experimental no sBlo ha ampliaido su labor en estas diversas secciones, sin0 que tambi6n sc ha esforzado en dar nuevas fuerzas a lo ya hecho. As;, el m8s cuidatioso esmero ha sido aplicado en la realizaci6n de las nuevas obras. Para colaborar a esta superacih, han sido establecidos algunos cursos. Actualmente esisten dcntro del Conjunto Sindical y principalmente para 10s socios postulantes, dos cursos de interpretacih. Desde hace dos ailos funciona un Curso d e Escenografia y aeabs dc crearse otro de Foniatria e Impostaci6n de la Voz.. LA UNIVERSIDA,D DE CHILE Y EL TEATRO EXPERIMENTAL iQuE papel ha desempe6ado la TJniversidad de Chile en el desarrollo de cste movimiento teatral? Los que en u n principio integraron el Teatro comprendieron que 6F;te debia formar parte de alguna institucibn cultural mBs amplia, la que proporcionaria el medio m&s adecuado a su desarrollo. No cabia duda sobre cu&l era esta instituci6n. La Universidad de Chile, de la cual procedian los organizadopes de este movimiento, estaba en mejores condiciones que cualquier otro organism0 para auspiciar 9 sostener un teatro de este tipo. La Universidad se inter& por el movimiento que surgia y decidiii ayufdarilo en sus primeros pasos. E l Teatro cont6 desde entonces con una sala en la Cass Central de 18 Universidad. DespuCs de algunas funciones, le fu6 concedida ayuda econ6mica. Finalmente, el Teatro Experimental, fuQ reconoicido en forma oficial como una seeci6n de la Universidad en dependencia directa kde la Rmtoria. El Ministerio de Eduicaci6n, por 6u parte, le otorgb, a partir de 1942, una sulbvencidn anual. El Teatro Experimental, en estas condiciones, pudo continuar desarroqlando siis actividades cumpliendo parte de R U programa.. -9-.

(10) CRISIS K T U A L .. SOlLUGION ES Pero, hasta el momento actual, i h a desarrollado el Teatro todo lo que se propuso? &Essuficiente para su deeenvolvimiento la ayuda material que h a recibido de la Universidad y del Ministerio? ~ E s t hen condiciones de imp u h a r el firme movimiento renovaidor que espera el teatro de nuestro pais? La franca reslpuesta es: No. Pero: j e s posible negar que aquella peque6a c@liilaque sus miembros crsaron con tanto calor y entnsiasmo ha llegado a tener un lugar en la cultura nacional? &Noha clemostrado ser un organismo vivo con sblidas probabilidades de dejar una fuerte base a1 teatro chileno del futuro! Los hedhos pasan a responder afirnzatiramente a estas preguntas. Se desprende de estas diferentes concluEiones que el teatro atraviesa por un periodo de crisis; e igualmente se infieye de ellas que tal em-isis no surge corn0 un reconocimiento de insuficiencia o clesviacicin de lo anteriormente efectuado, sino como consecumcia de lo iiiadelcuzdo de 10s nidios, hasta aliora fitiles, para la fntura labor. La futura labor es entendida por el Teatro Expei.imenta1 conio una espansibn en profnncliciad s extensicin de 10s cuatro puntos bhsicos en 10s que se apoyci y se apoya este organismo. Fricil es comprc‘nder qne esa expansih no p e d e llerarse a cab0 sin jntcnsificar el trabajo. E n trahajo mhs intenso rcqniere a su vez, mayor nilmcro de personas interesadas en 61, mCs tiempo y locales aldecuados. P a r a que una inayor eantidad d e personas dediquen mhs tiemipo a estm actividades, es preriso que se desprenda de esa dedicaci6n un benefieio econ6nico. “Quien sirve a1 altar, debe vivir de El”. Es clecir, se presenta como tinica solucicin de este problema, la profesionalizacibn del Teatro Esrperimnental. Pero la profesiopalizacibn ser& intitil y sin sentido, si la labor teatral no p e d e ser realizadx de modo continilado p o r falta cle salas dc teatro. En consecnencia, la posesi6n de m i teatro con 10s adelantos tdcnicos m d e r n o s es igualniente indispensable. T,a mantenciitn (le ima conipaGa profesionalizalda del Tentro Ikperimental requiere, a s u vez, una Escnela de Actore6 que aliinente no &lo al Teatro Experimental, sin0 que s i r n conio phesis de futnras compa6ias profesionales. Por consigniente, 10s tres objetivos actuales q u e se presentan con caraeteres d e extrema iirgmcia. qon : CONSTRUCCTON DE UN TEATRO : PROFESIONALIZACIONDEL TEATRO EXPER~MENTAI, I’ E ” ~ J E L A DEL T’EATRO. Tan necesaria es d r&pida rwlizacicin de estos objctivos que la Asamblea del Teatro Experimental hn acoidado qnc? toda actividad de este organismo clebe estar directa o indirectamente destinada a alcanzarlos. Con Ia fe p tenacidad que anim6 a sus miembros en las primerai luehas, combatirk tambii.11 ahora por aqiwllai condiciones qiie son inclispmrables pa1’8SII snbsistencia p p a r a l a f u t u r a labor ~ I I Pf-odos espcral~(le w t p movimiento.. - 10 -.

(11) BUNSTER Y SU BBRA Enrilque Bunster naci6 en Santiago en 1912. Sus estudios en el Cdegio de 10s Padres Franceses 10s altern6 con 1111 contact0 directo con 10s campos y las costas chilenas, lo que le habria de brindav u n conocimiento profurido de iinestras tierras 9 de sus leyendas, las q u e inas tarde han aflorado en sus obras. A 10s I S aiios. vuelca sus aficiones literarias en una actividad periodistica. Funda p dirige la niejor revista deportiva de su tiempo : “Match”. Pero 10s estrechos espacios de SII publicaci6n no dali abasto a la fecundidad literaria del joreii autor. Se ve en la nccesidad de bnscar nuevos campos cle acci6n. Escribe en peri6dicos7 revistas y panfletcs. ATAS tarde “has Ultimas Notieias” publica sus artieulos e impresiones. El periodismo l o relaciona hondamente con el transcurrir cuotidiano, abrikiidole 10s problemas del hombre en un planteo sccial que lo lleva a filas de avanzada T J a ponerse a la vangnardia de una conmoci6n politico-social que ha qnedado grabada con rasgos insignes para la jnventucl ehilena. Despn@sde un period o de intesa actividad en el miiudo objetivo multifilcetado que por largos afios le arrastrara consigo, comienza u n nuevo perioclo de su existencia: l a maduracidn de lo vivido, la creaei6n literaria que es trasuiito de la gran realidad palpada, el volcar en moldes de arte 10s clatcs humanos captados liasta entonces. Surgen sus obras: “Un velero sale del puerto” IT “Casa de Locos”1 (1937); “El tren cle earga”, “Despuh de sus clias”, “E1 hombre p sus recuerdos” (1938). Sn obra “Un velero sale del puerto”, E u k estrenada con Bxit o por el Teatro del Pueblo de Bnenon hires. en 1938. La misma obra la estrena el Teatro Experimental de In TJniversidacl de Chile en Noviembre del afio 1943. Junto con “Elsa 14arnarita” de Zlatko Brncic coiistituyen las primeras obras nacionales que present6 este teatro nniversitario. En 1940, produce s u primer drama en 3 actos: “ J J ~Tsln de 10s Eucaneros”, que ha perma,necido inkdita hasta el moinento! Runster se ha revelado ademBs como fino bi6grafo con la publicaci6n cle “ L o r d Coclirane”, obra cditada por ZigZag, en 1942. “La Isla de 10s Bucaneros”. fu6 p r e s e n t a h a1 Concurso de Obras Teatrales que anualmente organiza el Tea t r o Esperimental de la Universidad d e Chile. El primer certarntri realizado en 1945, le ccnceclici el premio m5ximo y iinico a la obra que licw pnblicamos. FnC! traducida a1 in@% por el escritor norteamericano John Garrett TJnderhill. conocido adaptador d e las comedias de don Jacinto Eenavente. DespLih de hacer esta versi6n - que intitul6 “The Euccaneers” - Garrett Underhill la entreg6 a u n destacado agente neoyorquino (el mismo que dici a coiiocer “LO que el viento se llev6”). - 11 -.

(12) para que fncse negociacla con 10s empresarios. Es interesante recordar la opini6n que ella mereci6 a1 traductor y que transcribimos de la primera de sus cartas a1 autor: “ H e leido la obra y la encnentro admirable. Sin duda alguna es el mejor drama Iiispanoamerieano que conozco, superando francamente a Flor e n c i s 88ncliez y a 10s otros autores consagrados del Sur. Est& bien escrita, excelente en atnibsfera y caracterizacih, intensa, drambtica, muy tentml, ponienclo t a m b i h en evideneia una destreza extraordinaria en l a conduccibn de la accibn csccniea. 1 ; ~comedin pauece la flor de aiios de trabajo 9 experieneia. 1:yuala cl supera n la mayoria de las obras del misnio g&neroaqui es~ r i ~ ys es , posible cine uenille 1111 ;silo formitlable”. En csta obra, (~onioen sus anteriores, Enrique B u s t e r revela iina vez inAs el raso‘o es1)ccial {le $11 teatro : la utilizaci6n inipresionistas qiic !,ace del silencio. dc In iiisinrrac.ii,n y la crcavihn d e U ~ atm6sfera R draiii&tic:i c~ensa p:tra la cnal la pa1abi.a y el tliklo‘;o soli inei-os instrmncntos.. ENRIQUE BUNETER Autor de la obra: “La Isla de 10s Bucaneros”. - 12 -.

(13) “L-4 ISLA DE EQS BUCANEROS” Drama en 3 actos y 14 cuadros, original de ENRIQUE RWNSTER.

(14) -. E n el Octaiio Pacific0 y frente a la America del Sur, a unos tres dias de viaje del continente, se encuentra la Isla de 10s Bucaneros. Por u n olvido de 10s cartbgrafos, ella no figura en 10s mapas. Ems como u n punto en la inmensidad del mar ; pero en 10s clias de atmbsfera Clara, el navegante pnede divisarla desde muy lejos sin ayuda de anteojos. Surge como una nnbecilla; luego se esboza su Aspera silueta, con picachos agudos y acantilados cortados a pique; y la isla parece elevarse, parece emerger de entre las aguas con la soberbia de 1111 pniio iracundo. Es iinpoiiente el mhs alto de sus picos, de mil metros de altitnd. Sus vielentas quebraclas son testimonio de su origcii 1-01c h i c o : un cataclismo ha debido traerla desde las profundidades hasta la superf icie. Si se la mirase desde el aire, se veria coni0 un peyue6o promontorio de color verde intenso, orlado de un anillo de perennes espumas. Unas quinientas almas viven en ella, reunidas en una aldea de cams pintadas a la cal que se extiende frente a la playa de una ensenada. IIay un embarcadero rfistico, una taberna donde suena la linica victrola que ,;ilIi se conoce, y una iglesita de madera cuyo campanario da la impresih de que va a desplomrse. Por supuesto, no existen hoteles ni posadas; pero 10s forasteros que solian arribar, encQiitraban alojamiento en casa de una vecina que dispoiiia de un cuarto amoblado. Huesped suyo fu6-Blr. IIarold T. Mortimer en la 6poca en que u n designio fatal de su siierte lo llev6 a. la isla. Por la linica calle a que da forma el aaserio-, calle sin nombre y sin aceras-, transitan las mulas cargadas con la leiia de la montaiia o coli el agua de las vertientes. La casa del gobernador est& situada un poco aparte del poblado y sobre una ligera eminencia: es un bungalow de construcci6n barata, y, desde 61, es visible el panorama de la villa y del mar. Justamente detrbs, se levanta un f a r o de acetileno, clue se cnciende en las no@hespara guiar a 10s pescadores. Viven tanibiBn 10s habitantes del cutivo de la tierra y de la explotaci6n cle 10s espesos bosques del interior. E n las laderas de 10s cerros, a gran altura, retozan iiianadas de cabras salrajes. Antiguamente no tenian dueiio; pero un clia sc le ocurri6 a Reriiardo Camacho, nn colono emprendeclor, la idea de benefieiarlas con mBtodo, y en pocos alios se vi6 este hombre en posesi6n de una riquem . ( N b s tarde debe haberla perdido, como consecuencia de 10s acontecimientos de que fn6 protagonista) . La vida de 10s isleiios transcurre -0 transcurria hasta antes de la Hegarla de Mr . Mortimer- en medio de una placidez deliciosa. i No en balde se hallan aislados del resto del mundo! S610 una vez a1 me4 alcanza hasta alli el finico barco que e&ablece coniunicaci6n con el continente: es la goleta “68cela” (capit& Nur) que lleva 10s viveres para la pulperia y retorna con 10s productos de la colonia. E n 10s meses del estio, suele arribar un buque con turistas. Se est6 unas lioras en el puerto, lo justo para que 10s pasajeros bajen a tierra, den unas vueltas y regresen a bordo sin haber visto nada. La Isla de 10s Bucaneros tiene una excitante histori’a. Es el lugar donde antaiio se daban cita 10s bandoleros del mar, para, desde all!, emprendcr sus correrias sobre las po.sesiones espaiiolas. Jluchos episodios de 1.a era pi-. - 1’5-.

(15) -. r6tica la tuvieron por escenario. Todavia pueden verse las ruinas de un fuerte construido haw 300 afios para repeler a esas inc6modas visitas. E n otro punto de la isla, en una playa desierta, cst&n inerustados en la arena 10s restos de una nave -quiz6 un gale6n cle aquellos tiempos- que fn6 a dar ahi no se sabe cbmo. Todo lo que queda de 61, qon una maderas carcornidas que semejan el csqueleto de u n cetbceo. Los espiritus sensibles no olvidan este paraje una w z que lo han visto p conocido. A1 contemplarlo desde lejos, se experimenta una sensaci6n $de melancolia. iSi pudi6semos quedarnos dli y vivir una vida al margeii de vanidarks J- (le luchas!. . . Refugiados en cabafia de troncos. pamriamos 10s dias conternplando el oc6ano ; seriamos amigos del pbrroco, clel tnhernero y del capit611 de la “Gaeela”; 10s bongos de 10s pescadores nos llevarian mris adentro, en noches claras, sobre tin okaje muc-lle; y coil nuestra escolpeta y nuestro perro, penetrariamos en la selva a cam de palomas.. Y es que, sofiadores incorregibles, no advertimos que la dist’ancia es un prisrna engahoso y que estos paraisos iiiefableas no existen, a 10 mejor, sino en nuestra propia fantassia. La Isla de 10s Bucaneros ha liecho honor a si1 n o n i b r ~en 10s inodernos tiempos. Si alcnthis la ilnsi6n de qne la estirpc de 30s piratns qticdh cstinguida, vaiq a tener que abandonar estn idea candorosa. Ifortimer. e1 caballero in$bs, se cuenta entre aqiiellos a-quienes el miraje Cascin6. . . Pcro si 61 viviese hoy para narrarnos su experiencia, llamaria a la isla: A czirsed rock (“una roca maldita”), J- a snq gentes: Plocl; of t~1cltuws (“ban;Iaila ilc ?mitres”). Ya no pue51e hablar: dnermr para siempre debajo de iina cruz de madera, en el cenienterio de la aidea. Cerca de 61 descansan otras trcs victimas de la tempestad de locura y salvajismo que mol6 a la poblaci6n. Mbs afortunados fueron 10s caidos que 10s sobrevivientes : Bernard0 Camacho esth enjaalado entre 10s barrotes de una cjrcel; Anclrbs, su hijo, ha perdido el juicio y deambula como iin despojo humano ; el orgi~llosogobcmador fii6 dcstitnido con ignominin, 5’ siis gnardianes, inaniatados con sus propias esposaas.. Esta tragedia sonibria, en que 10s peores instintos tuvieron parte y donde la codicia y la bajeza imperaron sin contrapeso, %ria iniltil mocarla con fines ejemplarizadores. La moraleja del cuento educativo nunca fnC: eficaz. S61o bay una, cosa evi’dente, y es que 10s resortes que determinan nuestros actos han si& y serbn siempre 10s mismos. Con toda wrteza, volverian 10s moradores de la “roca maldita” a repetir su conducta si el cas0 Ifortimer se produjese de naevo. iExactamente como en las tablas de un escenario! Cliantas wces asistamos a la reprexntaci6n, hemos de ver a 10s personajes conducirse de acuerdo con el texto inamovible del argumento. NO hay, plies, ninglxna conclusi6n que sacar. E8tainos lisa y 1Ianamente en presencia de una porci6n de Humanidad, de una pal&aci6n de Vida. Que se descubra l a escena --me espejo de virtudes y de vicios. como decian 10s antiguos- y busque en ella, cada cual, la sombra de su propia imagen .. - 16. -.

(16) PERSONAJES HAROLD T. MORTIMER, FORASTERO INGLES, BERNARDO CAMACHO, COLON0 ANDRES, HlJO DE BERNARDO, EL GOBERNADOR DE LA ISLA, ESTRELLA, LA HlJA DEL GOBERNADOR, EL TA&EkNERO, MARINA, LA MUJER DEL TABERNERO, 'ELCAPITAN DE LA GOCETA "GACELA", BEL BUCANERO (FANTASMA), ARTEM10, VIEJO PESCADOR, DOROTEA, L A MUJER DE ARTEMIO, DORA EMILIA, POSADERA, €L HOMBRE DEL GARFIO, "PATA DE PALO",. El. LERADOR, MUCHACHO I.', MUCHACHO Z.", GUARDIAN 1 GUARDIAN 2.*, ESCADORES, COLONOS, MARINEROS, GARANES, MUJERES DEL .O,. PUEBLO.. -M -.

(17)

(18) Ll 7'A CERiYA, a1 aiardecer. 11 1 fonclo, veiatanal con perspectiva sobrc pwrto, doride recibn ha fondendo la goleta "Gacela". LF tierra que se dies nzug ncciclcirtutla, y la veyetacidn verde e intensa. l i n g victroln porthtil, ' u a tic1 nicso'rz dcl bar, a ~ ~ z n cafo'izicas a notas a im disco viejo. Atiencle n ob pnrroquinlios k c b e / l a &i&1hTk1, nzzijer del ?'nbernero. A4codados e?& 01 el vieja pescnclor AETEMIO, visiblementc borraciio. ,1 parece K I ; T A I W R 0 detrhs del bat-, y szcspen.de la nztisica.. EL 'I'AI~ERNERO ( c o n httnzor a JJnriiza) .-La inatraca. t%t;a, me cris)a 10s nervios. IlfAEZX,\. (ricntlo) .- Es para atraer a 10s clicntes. EL 't'ABERS~IZO.-i Para ahuyentarlox! . . . Se la haces sonar cle 13 mfiana R la iioche . ( A Ilernardo) . 32s el lclnico disco que nos queda. ~24RI'LISA.---Perotainbi6ii es el linico que hay e n tocla la iqla.. . Cnaii(io no tenianios victrola, ioian otra mlclsica aqui, que no fnera la de 105 iijaros?. . . (He eiztrn ?/ cl I'abernero atiende e n S ~ Llugar) . EL TAl:EItX\;ETiO .- Ahora vaiiios a tener discos niievos. El capitbii ,;ebe traerme uii surtido que le encargut:. (Pone cervezu e n 70s v a s o s ) . Y iI usted, Beriiartlo, i,qii&tal le v a ? I3-e visto SIIS c a l m s nniy gorclas y honites. I~ERNAIZDO.-Si; estbn bien M e aiio. ,Uiora cnipitzo a esplotar en graide el iiegocio . EL TA?fEIIrSIiXO.-Eso cs inchistria . TJsted \'a. r? qeer el 11onibi.c T i e n h ]as islas! EERNAI<TIO.--So espero tanto. De tmlas nianems, lo que se gmc, bien Panado estarA. I k t o trabajo 110s cuesta, y hart03 riesgos. ErJ TAREENERO .-Como el de ayer, poi* ejemplo, j e h ? . . . i Por po:r) no st: mataii todns! BERNARD0 .--Anclr& pnede clccirlo : Qnecl6 colganclo dt. tin troco soh~ el precipicio. ANDRES .--Xo si: c6ino pnde agarrarnie. FuC: un mil.qrn qne salvara. BERXAED0.- Yo vi clespeiiarse 10s aninialcs: la c a b s 3' el perro. Tip a x g u r o que es algo faerte. Ah: el abismo es a pique y tiencl 200 metros (le profundidad. Los briitos cayeron como un solo bulto en lo$ filos cle Ias T o m s . A%NDRES.--131inipacto siienx COMO nna cletonacibn, 3 7 10s cuerpos revjentan 10 rnismo que Tina graiiada : a niucha distaiicia SP encaeiitra d ~ p n t : ~ iill&cabeza, o U ~ I pata. ~Z .. EL TA4BETf.NER0 .-Tremendo de& ser . ANDRE$.-To debi e o m r cs_a suerte, 4 no me snjeta a ticmpo mi padre. ( A Reipmrdo) . i Te debo la In vida! (1.0 palnwtea) . BEBNAEDO (sonriendo) .- A mi nalncl, en CW. H a y w e c&brida. (Bebee, $oa"~m~os psr 70 c i d w a , cowo ~ b . 9 ~ m i g o s ) .. - 21 -.

(19) AULTE:BIIO (desde su asicszlo) .-No corren asteclcs 10s peligros qua nosotros. (E7 Taberncq-o y 10s dos C O ~ O ~ Z Omiranlo S siii, i n t e r i s ) . IIay que ser pescador para saber lo que ex jugarse el pcllejo. . . (Vienda que no le Psctccham). Bebo ~ o mi. r I3~;hosolo. (Enipina ?I y7trcln m i 1 0 pritsanclo c o n oryt111o C H , s m proems). 3L\R I KA (clesde 7a tiudienda) .- Ahi viene el capithn . EL TL"~3ER"ERO.- 8 Reci@n aliora cleseinbarca 2 M B I U X R ( i d . ) .-Parece qiw vicne de la Gobernaci6n. E L TABERNEEO (nairnsldo ufztera) .- Como clc costumhrc, lleno de encarpos y de paquetes. (Sale a la pzccrlul. ; H o l a , capi-lkii . . ! d l i CiZI'ITAN (desde f ~ t c r a.-)-i S a l ~ d ! EL T i l ~ ~ R N ~ ( : R O . - n i ~ l i o10s s ~ojos.. s . (Entra E L CAPITAN, seguid o d c 117% JIARINERO, portador cste hltiiizo d e una Bo7sn replcta). EL CAPITAT\;.-Caballeros, bueiias tanclcs. ( T o d o s , axcepfo Arteiizio, sc awrcaia a salzcdado). ELes cncucntro a toc1o.c: bieiz? EL TA3:ERNERO.--Sin novwlad. IT u s t d , ;qu4 t a l vilelie? EL ChPITAN.-X&s o mcnos. Tnviinos un via je antiphtico : c i i : i t ~ ~ clia\ y cuatro nodies coil mar gruesa. EL TABERNEl30.-Eso, para usled, ex una diversidn. EL CAPITAN.-Hasla cievto punio. n'os .pcrse&wiaun viento drai dei n o ~ i i ~.i . Traemos las ela as rifadas 7 un inarillrro Iierido. R L TAEERNER0.-Aqui IambiCn IIU~IO mucho vjcnio : cay6 un krbo1 . . ;P en e'l continente ? XTJ CAPIThT\i.-Kada importante. Saludox de 10s amigos, p algianas earlah.. ( S e enjzcga la earn). Dknos ccrveza, que estamos acalorados. (.I Rcvnni*tT ti Avdre's). ' 1 lo.; colonos, i iiada tjeiieii que contar ? BERNARD0.-Oh, si por acri no pasa nada. Usted, que vjrnc del mmdo, lm?rB decir algo. ( E l TaiZei-ncro sirve a ?os wariiaos). EL CAPITAN.-Si; les traigo b~icnasnoiicias. L a carga SP ha. w n dido a buen precio. l:ER&TARDO.-Me alegro. . Y, i se habr$ acordsclo dc mi encarg? 1 EL CAPITAN.-Por supuesto. Y, a prop6sit0, jc6ma ha estailo su enferm;: ' GE(:RNARDO.-Mal la encueiitro yo. A Andr6s l o tengo de enfermero y doctor. EL CAPITAN.-Er increib1le que 110 h a p ayni un p7mticant.c: siqnicri,. Es el 6ltimo desamparo. (Saca de la balsa urn p a k p d i t o ) . R ~ Lesthn I~ SITS ~caiedios:in>-eecioncs y olras cosas. ( S C 70 d a ) . GERNATLDO.-l\'iuchas gracies, capit6n. ErJ CAPITAN.-iMentro vienen las imtrucciones. BERNARDO.-nluchas gracias. Ella tainbien se lo va a aaradeoer. RrJ CAPITAN.--Y aqni est& 10 suyo, tabernero. Ya ven qae no me e. ( A i ~ e d i d aUP 70 ?XI sacando). Cartuclhos para la e s c w e t a . . .. .. 10s iliSC0S... EL l'RBER;?JERO.-j Bravo. 10s djxeos! EI, CAPITAN.--. . . Tina lintwna cl6ctrica . ., iin anaic a bpncina. . .. nn wcacorthos . .. XL TmE(:RNERO.-i Vciipa el sacacordms ! EL CAPITAN.-Ac~ui hay 11118 pipa. qne no si: para rlni<n e c . . . Ahc ~ c h i l l oPara y alga m&s para 10s colones. (&'acc/, dos r ~ c h i l l o sCTC W % O ? . t f e ) .. - 22 -.

(20) padre. ( S e lo. a Aizdre’s).. $2. a Bernardo).. T. I... cue!hillo para el hijo. (Le da cl oEro. [email protected]!: el padre y el hijo se ariaan. ( B i e n d o ) . q r r i h ir&n a matar?. ( I t i e n lodos c o n kunzor. En este instante extra, HAI L XOBTLXER. ~ ~ a . i~ i s u s se csrtcrn en scco. ~ o d ~as s nliyadas c a m SoDrc 61. Jfortimer cs l i o n i b ~ calto IJ so’lido, d e ec7ctd inpprccicg. Tiefie t8.n airc ciaigritiltico, siemlo lo nails . ~ i o t o ~ . ei on 61 sic impertarbwble f l e m u brifbnica. Pwcic s c r v8: / i / i k P o o ~ G N h o ~ ? b r ed e nccio’n, pero e a todo caso. uno [de ~ S O S esttcpendos tipix o r i g i m l e s qire s610 e)a lu niebla de Londres puedecn ineubarse. Siis ropas est& maltratadas, sus xaputos sucios de lodo. Amla a wbeza desciibierta y lleva la pipa entre 10s labios). 3IAETTMEB ( a c o h d o e n el ~neso’n).-Buenas tardes. D6me un wisky. EL TABERNER0.-Oh, eso es un lujo; no se conme a/qn’a. [email protected], entonces. X L TABERNERQ.-Eso si. (Le sirue. Mortimer bebe e n waedTiio dt! wn p r o f i m b silencio y bajo las insistentes rniradas de la parroqv,ia. Lzcego paga y salc, dejando a toclos pelzdientes de sit persona. Awn despue’s que e‘b ha salido. sirlisiste el silencio e n la sala). EL CAPITAT (mirhndolo nlejarse) . V e o caras niievas en la ish. . . EL TAEERNERO.-i No le conocia u s t d ? . . Pero. qn6 digo. si Ne& euaiicto nsted estaba ausente. EL CAPITAN.-Si no v i m en mi buque, gc6mo ha padido llezar aqui? EL TABEFLNERO.-Vino en el “Crist6bal”, con 10s tnristas. EL CAPITAX.-&, el “Crist6ba.l”. Pues olaro: en el viaje anterior nos cruzamos. Cuando yo iha. el “Crist6bal” venia. EL TABEPVT\;ERO.--P 61 se cjiwdB. Ti-nl’a t y n i p j e . . Su nnm5re ea Mortimer. miste Harold Mor+h,inL,, EL CAPITdN.--gGn m e ~ colono o ? EL T,!BERSEF@ ( T C .)icoge de ho1??7~ros).-~o s6 lo que hac& Y creo que xiaclie 10 sahe. ( ~ u z i s a~. e r n n 9 ~ 7%a o lsiztantentc hasta la pcerta, y Base miraizdo con fijeza en la direcc;o’it e n que ha scclido el forastero. R a y ’ alga raro e n szc actit’zcd, conao s i unci i d c n shbita le obscsionase). EL CAPITAN.-Ser& un euehntrico.. . No en balde es ~iiiingl65. EL TABEIRNERO.-No habla con nadie. Y r a m vez se deja v e ~ . ~ ~ ~ D ~(con, , E q$cnc‘h risifa‘l.-Yo he dcqcubierto l o que hace: es cozad n r de mariposas. EL CAPITdS.-i 31ariposas! ,lhTDRES.--Todos 10s dias. por la tarde. se mete isla adeatro con la rericcilla a1 hombro. Se dedica a pillar pajaritos. EL TLIBER.XERO.-Como si hdbierta tantos por. a q d . ARTElIIO (desde su asiento) .-TambiBn 1leT-a m a linterala y an pic0 de Bstos que 17san para cavar la tierra. AXDRElS ( c 9 n m a r i m nervinsn) .-Busca,r&, adern&%lombrioes. ‘ ARTEMIO ( c o n eztraGa hilaridad) .-Dude ser . , pnede SCOT.. . (Amdye’s ccha sobre Arteinio i i m rtjpida nzirada. S e produce Z L sz‘leneio) ~ . EL CABITAS.-Bueno. hay que ?me a trabajar. (Deja S G R ~monedas en eZ m c s 6 m ) . Basta m&s t a d ? , pues: :-paeias. EL TAEERNERO.--Gracias a usted, capith. EL CAPIg&?.-vaya a verme a bordo. P Satiiid@mea la S4a&XL EL TABERXERO.-’En su nombre.. .. id-. ...

(21) BIJ CAPlTAN.-Uasta. luego, A.nclrBs. T-lasta pronto, Ge~narclo. SXl)ILtES.-Adi6s, caipithn. (Vase el Gupithn, segwiido d c l Afarinem) . E L TABERNER&O.-Bueno, bueno . . . (Pone cervczn e n los vasos). gSabes lo fdtirno, Afarina?. . . El hombre mistrrioso restilt6 SPY m i cnleeeionista de pLjaros raros. XRRIXA ( e n t r a n d o ) .-i El iiig1.C.s.. . ? E L TABERNEPLO.4oleccionista de 1):ijar~aeos. NARINA.-Bien me ]labia parecido que aiidaba en algo por el estiio. (Xe rie, diuertida. Pausa). E L TABEBNE1iO.-Aqui estbn 10s eiicai~gosque nos t r a j o cl capit&n. XAR1NA.-Ah, niis discos. . . Qu6 bueno es el capithn. E L TABERNEPLIO.-Vamos a probmlos. A ver si atraeii p n t c . (Baca %nu grabacio’n y la pone en la vicfroTa). Bernardo, wnga a oii* la iniisica. (Bernardo n o le oye). 3IAXLYA.-Bernardo. ( I ~ c ~ * ~ z u rnrol ole oyc). EL TABERXERO.--Esti% sol*do. (Empiczn II S072(It’ C ! crplii.<rf(,).i La mixsica, Bernardo ! BEl3NARDO (saliciado d e szi nb MABINA.-Oiga la mhsica. , BERNARD0.-. . . &Qu6 ni&ica3 EL TAKERKERO (sefiulaizdo la viclrola) .-&No l a oge ? BERNARD0 (oyh?zdoZu &to ciztonces) .-. . . Ah. . . ! (Sc acorn coiz pesadez, sin prestar atencio’n. El il’ab~r7ze~oszispciacle la iit4sica 1. MARINA.-i Q.6 le ocurre 1. . . I J90r qu6 tan llistrairlc! 1 T&BERNERQ.-Est6 preocixpado “el hombre rico”. ARTEBIIO (picnzanfe, desc1P su nsieitfo).--Tal vcz i1s;EPira a ser “ m h TiCO’’ todavia, riquisimo. . . ! (Rie s c r r d h i c o . Reriaartlo sc c?tc??)f2 r;lf . ~ ~ ) ~ c i o s O , mente hacia 61, y {e d i r i p qbnn. iiiirada s i n i P s f r r r ) .. - 24 -.

(22)

(23)

(24) r;lSB~~~elDO.-Compartie~do utilidades, por supumto. Sc trata de im ncgocio.. JlORTIJIER.-Ya, >-a. i Resulta, entoaces, qur: el bnseador es usted I BIT~NARDO.--Ambos. Esta es la verdad. (iMira en clerredor). Durit111c niucho tiempo, yo he estado buscando esc tesoro fabitloso que hax 221Icrrado en la isla. Pues kl existe, cle ello no hay clnda alguna.. . Pero y o 9 0 - 1111 rfistjco: busco a tontas y a locas.. . Usted, en cambio, es uii hombre 1~wpnrsclo: trae sns conocimientos, reierencias, plaiios . . . JIOEl'TAIElt (bzcrlesco).-Y una ganzila para abrir 10s cofrei;. BEEN,~RI)O.-Uni6~onos 10s dos. cutinto potlriamos hacer. Usteti \ii cicnci;i, yo, mi prbctica del terreno. Coiiozco la isla hasta el 61tjiix~riiic6ii. (Pazcsa). JIOI;TlSIEIi (fzanando en grun estilo). - De nianera. pues, que y a no ya nsted a dejarmc en paz. Serb mi perseguidor constante.. . Pero, :Y si J-o lo denancio a, la autoridad por n i a j d e r o ? BEItNARDO.-Es un negocio. No vine sino a propon6rselo. XOItTI1\'IElt.--En tal caso, el objeto de su Tisita est& cuinplido. 13EI%ik',i€CDO.-&No hay, pues, nada m8s que hablar 1 lIORTIhlFR.-Por mi parte, nada mtis. BRRSARDO ( t m s un silentio) .--Si cs as!. no le sigo inolestando. . . Pcro n o 10 olricle : estar6 siempre dispivsto a apnclarle. XOIZTT3IER.-Lo qnc ~)rrsigiiec's qitc >.o I C nyi;tlc a nslcd. RERN&FLDO.-Que nos ayndemos el uno a1 otro. ( V a n cnmbcn?~do linria la p v c ~ t o ) . ;\IORTTXF:R.-Bli ayeda le seria onerosa. No entiendo en ?sa csp,rcialida (1. BEPdAI>LDO.-Yo creo que entiende. Enenas nocheq. NORTlXEPL.--1\4uy buenas noches. I:EKS,\RDO.-((Se rctira, pero en el zcnabral se detie7ze pura d e c i ~:) Mi nonthre es Bernardo C a m a c b . Hasta otro dia. ( V a s e . Por Zarylo rnlo, BTrvt i m y qvcdri iqinzhvil, conto escuchnnclo fodavia a1 visitante: l w g o pasccr o r r h y nhajo, /fit 171(1132or a la espnlcta, sabormndo el hzcnaillo arow Eitico. Tina sonrisa le i v g a por los Inbios; de pronto 7c sale wta carcajadcl m a g ~ l i f i c a ,q ~ lo c hare csfrci~iecersf. . . Ewtm doGa Emilia). EMIJ 1 A.--; B4e pareci6 qiie llamaba, sehor Mortimer ? 310W'l'~T\IER.-No : fu6 una risa. (#e s i e d a e n 'tm si1101~1). RJTIlilA.-Si desea aster1 comer. . . (Becorrc? la estancia poniealdo orrZcn7. r h m m o s sopa de Iangostinos esta norhe. . . (AZ cnbo c 7 ~IC?? . ~ i Z p ) ? c j o ) . Es \-ci.c?nrl. sefior Moytimer. 10 del cntitrro. NOETTJTRR (nlzcellenzc9lfc rcpaiatigndo) .--A C6mo ? ExILT,k-Digo que es T w d a d l o d e l entierro. 3IOETTiSIER.-Oh. . . , tainibiGii usttd. Es que se conFal)nlan 1 E1\ITLJ,2.-i SO hablahan d t eyto con don Rtrnardo ? 310RTT;4IEP, (con desugmdo) .--I Oia listed l o qnr hahl Abamos ?.. . K;\TILTA.--9e oye todo a tra& del tabiclu?. 3IOE,TIXER.--j Xse 'hombre est& chiflado ! I.IMT~JT,~.-XO, s&or BTortiincr. Es vprdad 10 qiie 41 dicr. I I a y un cnere0 nna palabra.. - 27 -.

(25) - 28 -.

(26)

(27) Cuadro L A C d L E T A 1JE fflCSCIiL.DOEZE‘S, U L wfiocilccer. A t f ~ i ~ la d ~cusitse , de c u p vmitaiiu parpadelc wrm h ~Ha . y redes pcesfas a seoar g otros !utensiLiss tlrados por el szteto. S‘e ozJe nauy prdximo el yu’mor &e la maca. Por w10 lateral, sobrasate la prou de la ckalupu del uiejo, vwada ea la QTW, y fin cay0 palo arde el faro1 ,de Juceite. Sentado a s u bordo, el pesc a k w trabaja en Ea reparacidn, de una vela. Cantzcrrea, y de en cztundp S L i n t c m m p e pania sc?iar t m tvago de E a botella que tiene u su alcame. 11 poco sale de Ea cam DOROTEA, sa nucjer, qthiea lo observa desde !el t ~ r n b v d . DOR0TEA.-Artemio, est& trabajancto a ciegas. iPor que no t e entpas ? AICTRMIO (sin mirarla).-Todavia tengo UB poco de 1112. Dhjame terd e ..I~leniio, trus. iuiitnr.. hUL\‘O’l’EA(uielze lc l a playa y se siciata en la bor& de la e r n h w m rio’n. Viertdo y t e Artemio eiiapiiaa el codo) : Pero, ite est& emborra&anc-lo otra vez? . . . ARTEJII0.-Estoy bebiendo a t u saliltild. DOROTBA.--Pasas pendiente de mi s a l i ~ d .i Dame csa b o t e h ! ARTE&I,IIO.-Deja, deja. DOROTEA.-j Dlimela ! (Le qzcita la boteZla) . QLU~vergeenza. Un dia te pcderiis, cuando el temporal te sorprenda borracho en el mar. ARTEMI0.-Por el contrario: el vino me da valor en el peligro. DOl?,OTEA.-Pero ahora no estabas en peligro. A R T E M I O . 4 l a r o ‘que si; en el peliiro de que me quitaras la botaUaE MROTEA.-Si, te l a qtut6. (Se p a r a ) . Y Bntrate ya, que es la hora de corner. (Vuelve a la casa). ARTEMI0.-Pregunto yo: i p a r a qu6 eosa. buena s h e una plieja? (Cnloca h vela en el palo. T h g a Bemardo). BEWARDQ.-Artemio, 4 has visto a AI&& ? ARTEMIQ (si% ~n&urlo).-j,A Andresito? No, no le he vista. BERNARDO.-Si viene poi’ aqnf, dile que vaya inmediatamente a c;14a.. ARTEMIO (con .inten.cio’n).-A No le ibnsc6 por “La Qiaebrada” ? . .’. RERNARDO.-Nada tiene que ir B hacer Jli. ARTIEIYfIO (con 1 6 m r k i t a ) .--Thted tamlp@x?e..., ;)p sin embargo, sude a1canza.r por dlii. . . (Mieatras dispone itas amwas de, la vela). BERNARD0 ( d a ~ 6 %paso y lo m’ra coa c o n t e d a co’lem).-bY hu&?. hRTEMI0.-Nadi. Que como ahora aqubl e4 el paaeo favorite.. . RBRWARDO.-j, Qu6 quipres deoir, Artemio ? No te cobmqmws. Al?,TEMTO (sale fzccr~,d d bote) .-i A%!, m e .1puarSIa YPIICOY p ~ 10 r t > en i a taberna: ‘‘I3 s<fior Bei*narulo qnicre SPY picpi4mb”.’. . ‘Pero 51. - 41. -.

(28) El4 I~SL~RDO.--ESque yo n o quicro ehistes contigo, Artemjo. Ida lengna hay que sujetarla. 316s de algnno se perdici por ella. SRI'EMIO.--i He de perderme yo tamhien 'I REIZNAR,DO.-Eso, t i t lo has 'de ver. ArLTEBIIO.--Est'i6 bien, entonces. Qiiede aclverticto. ( Traizsicirilz ) . g Serit usted tan amable que me ayncle a empujar la chal~ipa?.. . Yo Fa no t e n p fnerza. (Entre 10s dos empztjan In entbarccicio'n y desapnrecen con ello. A poco llega Anclre's por el otro lltclo). hYDRES.-i Hela, padre. . . ! BEI'LNARDO ( p c e rcnpdrece solo) .-Andr&, te e'itoy buscando harata. ANJ)EtES.-Yo tanibiCiz te buseaba a ti. C151tlNAJ?DO.4ahs que tu n1ardi.e est& grave y te neeesita. ANDTXES.-Yo no lo olvido. BEENARDO.-Sabcs tamhiCn qut s610 tfi p e d e s anxiliarla. Race iina boi*a dcbias haherle ptwqto t w suero. ANDRES.-Perrlona, padre. f-Ie id0 R la easa p no estalban alli lax ampollet as. BERNARDO.--i,'C6mo que no 1 D6nde estiin. entone&? ,%NDREIS.-i En tu bolsiqIlo ! BERNARDO.-; Oh. . . ! (Rncn In cteja) . gCbmo ha pilido ser esto ? . . . Rabiem jurado que la8 r k j 6 all&.. . jVamos andando! (Vanw Q gsandes pc81)s. Tri(.elve Artemio con unas red.es, que extiende e n el sitelo. Doroten, 'que kn. cstnclo prcsenciand.0 ICI esccna nn2erior desde la ventnm. ttiene C7~~pc1cio.m m c n t P nk enczcentro de SM nzarz'do. Algo se trne en In c a b e m ) . DOROTEA (i?ztrigarln).-Oyeme una cosa. . . En qnC mdart ebor se hovcs 1 ARTEBILO (sin mirarla) .--&Lros seCorPs? DOPdTEA.-En algo a d a n , i no? AETEMIO.-~C6~O IO S S ~ S ? DOR0TEA.-Eso se hnele en el xire. APLTFJJ~[IO.-JQ~~~ crecs t G que r%? l)ORO'i'EA.-Nao es. Se nota ~rlesdehack <dias. ARTENIO.--j~ JJO adivinas ? DOR0TEA.-So, pero adivino qiie tfi l o Eabes. ARTERfT0.--No lo &. D~ROTEA.-€AO sabes. 44P\TE1\fI O (nz,irlinc7oln 07 f i n ) .-& Qucrrias saberlo t.6 t a r n b i h 4 . . . 6 Y qt16 me &is por ello? (Re sientltn cw 1~ncnjdn p i e tierten detrrjs). ' DOEOTIEA.--g Qui. pede clarte yo! P;R.l'E?IlTO.--Eso. . . , lo qne ticnw ah;. DOBOTEA.-i Qn6 trngo ? ARTEMTO.--S&calo. DOROTEIA (sct~aIn bote7la).--Sabia que me la ibas a pcd'ir. ~IJ?TI53~IO.-Y )-a s a b h qiii, ine la ibaci a nfrecw. Df)ROTli:A.--Hab?n, puei;. ~ R ~ ~ F ; X I O . - . - rjiaicrr? ~ \ ~ ~ ~proibsr, S (Zfrrn I P dn la bcrtdln). P,~ ~ ha2 rfs COR el seereto? DQR0TEA.-Lo guardar6. AR%EMTO.--., Pnah ! hfafiana lo sahrL trrdo el mmdo,. CQ.

(29) DOROTEd.-iQuB te crees que soy? BRTEMI0.-Una mujer, y por ahadidura, una vieja. Pero, &gut5importa que se sepa y que lo sepan todos?. . . De cndquier modo, yo no habr6 de twar na.da. i El pdbre no toca nada! (Con la boteZla e n alto). j A la salud de 10s que esperan tocar algo!. . . (Bebe, empinando con una suerte de desesperaci6n. E& lo mira, espectalzte).. T E L O N. - 33. -.

(30) Cuadro 4? "LA QUEBRADA", img a1 interior d e la isla, e n lo nacis espeso cle Ea selva. Es de ~zoche;la luz de la lunu ilumi~zala espesura, c o ~ ) ~ u n ~ c a na d o OS arboles 1~ u Zas trcpadoras UTMZ ridtrzca aparie.lzcia. S&O se oye el canto tie OS grillos 9 si croar de las r a m ~ se n ZLUU ch,qrca pro'ximm,... . Apareceqz por el fondo DOIS' JfUC'NACBOX que se hallabarz ocultos dctrhs d e un ironco gigantesco. V i e n e n d e puntillas hasta deteizerse e n el ceniro del lugar. Est6n atenzorixados: nziran e n dcrredor corn sobresalto. MUCNACHO 1.Q-VArnonos. Y a no vemlrB. MUCNACNO 2.Q-Chiiit. . . Espera un poco. XUCNACHO 1.Q-Es muy tarde. Ya no vieae. MUCHACIIO 2."-6 Tienes niiedo ? MUCHACHO 1.Q-iYo I?. . . j, Que te crees ? MUCHACWO 2.Q-Entonces, espera. MU~CHAICWO1.Q-Te digo que ya no v i e w Nactie es tan valiente para venir solo. i Vhmonos ! MUCWAICWO 2.0-Pues, yo me quedn. MUCHACHO l.Q-Pues, yo me voy. (Vase. Xu conapaGero, a1 verse solo, sale corriendo e ? s~u segzcinziewto. Se sacccde uw largo interval0 d e silentio, hasta que eiztra iVortimer, por el extrenao opuesto. True sa1 liiaterna ele'ctrica, que apaga 'IJ guardo at llegar; e'p2 la otra nwno tiene la redecillr, para, cazar imectos. Echa w a suspiro 1~ se enjuga la frcnie; lucgo se sienta eiz un tromo, con la mayor naturalidad). i l I O R ~ ' I l S I ~(observa ~l~ el bosqzce; sc sonrie) .-Beautiful place f o r a ghost.. . Yes, yes.. . (Jlira el denso rainaje de 10s ilrboles). Oh, the right place.. . (Bausa. Xe levaizta y pasea hacia adentro de lo espesura. Alunabra 10s cirboles con el foco. S e acerca a examinar unas plantas. Fiitalmente vuclve a seiztarse eqz el tronco). Yes, the right place f o r a ghost.. . UNA VOZ (hacia el fondo).-The right place. IIIO~~TIJIER (se vuclve).-j Hola ! i Quiiin hay a h i ? . . . (Escucha). NO cs mi eco, in eh ? LA VQZ.-No, no es tu eco. XORTI&IER.-No veo a nadie. (Encieizde la liwterna) . LA VQZ.-3Teiios puedes vernie con 4uz. AIORT13fER.- ( a p a g a ).-Tenga la bondad de aeerearse. No es cO'rreeto conversar eseondido. LA VOB.-Por snpnesto que no. (Aparcce, rnuy al fondo, medio oculto cntrc las rawas, El; PL4NTASICZA DEL RTICANBRO. Viste el fastuoso ropaj e de 10s conaandantes d e pirafias e1.a et siglo XVIP, y s u inapo.lze.nte estatura es realzada por el sonzbrero de alas enornzes, con adorno de plumas d e avestrux. iina claridod fosforescente lo alicnibra 9 lo envmlve e n un nimbo fanthstico.. - 55. -.

(31) Xe m w e Y habla con lentitzcd. DespuGs de un silemcio) : ves p a ? a & jsa MOM?MEB.--Alhora si. (Pausa. Mortimer no se Ian i n q ~ ~ ~ ~ f en aSient0. Est& muy lejos el urn del & P o ) . , EL FANThSMA.-Pero, no te mueves siquiera. NORTIMER.-& Por quc! he de moverme 9 EL FANT&.SMA.-Eres el primer hombre que no me sa]uda con un alarido. MORT1MER.-El saludo revela a la persona. Yo fui educado en Oxford. E L FANTASMA.-Nadie, hasta a.hora, se aguantQ a pie firme delante de mi. pulso, nada m&s, se me alter6 a1 verlo MORTIMER (so para).-El aparecer. No crea que me asusta. H a querido espantarme, pero no contaba con mis excelentes nervios ingleses. E L PANTASMA.-Ya lo veo, (Con humor). No hay c6mo asustar a un inglBs. MORT1MER.-Es %ien dificil. (Breve pausa) . E L FANTAHMA.-Y, ga qu6 vienes por alqui? MORT1MER.-Anclo en busca de una mariposa. E L FANTASJ(lA.-i 6 Una mariposa. .. ? ! 8 Es ‘que quieres chancearfe?. . . Esto ya es demasiado. MORTIMER.--rBusco la mariposa gigante, la Australis Doritis Gigantea, linica en el m u d o , que existe aqui. ( L e nzuestra la redecilla). EL 3’ANTAISMA.-La mariposa gigante. . . (Rie). i A f i que es un pretext0 encantador ! MORT1MER.-Nadie me C r e e , maldita sea. E L FANTASMA.-Ni te van a creer. Inventa algo miis verosimil.. . No c w viene a “La Quebrada” con objeto tan inocente. (Con co’lera). iAQui si510 se viene en son de robo y de despojo! NORTIMER.-Yo no vengo en son de robo. La mariposa no es de nadie ; puedo cazarla libremente. E L FANTABMA.-Mentecato : atravesaste el mar para saquearme. MORT1MER.-Lo erea o no; 1leguB aqui con un solo pensamiento: la mariposa. Por ella atraves6 el mar. Esos locos inventaron que busco un entierro; y uno de ellos, el m&s loco de ‘todos, fu6 a proponeme que l o buscbsernos juntos. . . Ran ildo m&s lejos t d a v i a ; sin que yo averiguase nada, se han adelantado a indicarme el lugar donde pnede hallarse el tesoro! E L PANTASMA.-Debes estarles agradecido . . . Han dirigido tus pasos eerteramente hasta el sitio preciso. Porque es 30 cierto que ah? donde estbs, y no mhs all& ni m& ac&, yace lo que tantos “cazadores de mariposa~” han buscado inixtilrnente.. . -(#e son?& de manera dinbo’licu). Debajo de tus pies est6 ese entierro famoso. Lo estbs pisando, y bastaria que cavases dos varas para alcanzarlo. MORTIMER (mordax).-Vea usted. Lo ‘que falta es que me ayude R sacarlo y a transportarlo! E L FANT~AJSMA.-N~hart5 tanto. Hay bastante con decide d6nde est& MORTINER.-i Que amable es a1 decirmelo ! EL FA”J’&Sa.-Trae t u berramienta p Cava. ( 8 O B z b r i O ) . Rhbame, que no puedo evitarlo. MORT1MER.--g Es tan fbcjl, pues ? E L FnT;TTASMA.-Sacarlo es f h i l . Conservarlo p a te srrh mbs difi-. - 36 -.

(32) cil.. ., i y ahi estarC mi desquite! (Lanza una carcajada sathnica). i Tendrias que ver la que es eso!. . i Toldos contra ti! i TI?solo contra todos!. . . (He acerca %nos pasos. fligue rielzdo potelztementc). Fer0 eres valiente y puedes htentarlo. Y desde luego que merece la pena.. . Son siete cofres de hierro, forraidos en cuero de hipop6tamo, y tan pesados que todos mis bandidos trabajaron para traerlos.. . Hay en ellos bastantes pcrlss autknticas para adorBar las coronas de todos 10s monamas de la tierra; jbastante plats para fundir una campana que despierte a 10s avaros en tres coynarcas a la redonda; or0 en polvo, en barras y en moneda para hacer un irlont6n tan grande que pueda revdcarse en 61 un judio gordo. Todo est0 seria tnyo, porque no puedo impedir que lo saques.. . Y si logros escapar, si traspones cl mar con tus siete bafiles, tendrlis el mundo a tus pies. Caminarhs por entre avenidas de @onFisas, bogarb en lagunas de lisonjas, de elogios y de aplausos. No habrii hombre que no ansie tu amistad, asi seas tfi sondomudo o leproso; ni habrti mujer que no traicione por ti a su elegido. Poderoso como un consorcio de Bancos, adulado como un conquistador, respetado y servido como s&trapa, todas tus faltas te serlin perdonedas y todos tus crimenes olvidados.. . Un movimiento de tu dedo, un gesto, una mirada, y no habrli deseo tuyo que a1 instante no se cumpla. i Que inmenso, qu6 terrible poder. . . ! (Pazcsa. Transicio’n). Pero antes, ipor que pruebas debes pasar! i Oh, por qu6 pruebas. . . ! (Rie demoniacame&). Rodeatlo del agua d e l ocBano, sin escapatoria posible, y con toda la turba persiguihdote, acoshndote, aceahando tu sueiio o tus descuidos. Tendrias que ver lo que es e s o . . . Solo en el mundo, contra el mundo. Condenado a no dormir, que te asesinan, y a 40 comer, que te envenenan; destinado a muerte selgura.. iAcorralado como un animal feroz por el feroz animal que es el hombre; infinitamente indefenso y empuesto, y tan sditario como nunca lo estuvo nadie . . ! (He vu alejundo) . Te atreves? . . Te atreverlis?. . ( X e dio oculto e n el nzatorral). No volverik a verme; pero asistire a tu hazaEia, si la intentas. (Desde m y lejos). j Oh, no sere yo quien te estorbe! Para eso habrh otros piratas, que la tierra est&poblada por ellos. (Desaparece). 1CIORTIMER (tras un largo silemio, repite nzuqzciwlme?%nte10s palabras del Fantusnza).-“ISiete cofres. Debajo de tus pies esthn”. . ‘“No mhs allli, ni m&s 5~6”. (Daunos pasos con. inseguridad). “8o1o en el mundo, contra el mundo”. . . “R,odeado del agua del oc6ano”. . “ i T e atreves? iTe a t r w sris?. . . )’. .. . .. .. .. .. .. T E L O N. -37-’.

(33)

(34) Cuadro Le VEBANDA DE LA G A S A D E L GOBERNADOR. Hallcindose dsta e n eminencia y algo apartada, tiene perspectiva sobre cl poblado: %wascuantas casitas con su mise’rrhna iglesia de madera, a la o@la del mar. S e divisa la “Gacela”, a1 ancla e r ~medio de la ensemda. Es em las hltimas horas de la tarde. E L G O B E R N A D O R , vestido de blanco 1~ con un pafitbelo e n la cabeza, a la w a m a de 10s piratas, departe con s m usnigos, sentados en 1a.s silas de lona: son e’stos el Capitcin, Andrbs, el Tabernero y Bemardo- tambihn est6 liltimo con pafiwlo d e pirata. EL GOBERNADOR (abanichndose con un perio’dico) .- Tenemos sobre 30 grados a la sombra. EL CAIPITAN.- No recordaba yo un verano tan fuerte en esta zona. Se diria que estamos en el Africa. el gobernador completa la ilusiijn, vistiendo a la BERNARD0.-S africada. ( A l u d e a la tenida d e brinn). EL GOBERNADOR.- No me acostumbro a este clima endemoniado. (Entra EXTRELLA, la hija del Gobernador, vesticih de scda voja, trayendo un,as bebidas). EL CAPITAN.- j Ah, bienvenida mi amiga Estrcllita!. . . Ese jarabe nos harL renacer. ESTRELLA-Lo prepare por mi mano, capitbn. eso lo digo! (Beben. Estcin todos wuy alegres). E L CAPITAN.-jPor E L GOBERNADOR.( a EstrelZa).Mi nifia, sientese entre sus dos amores. ( E l l a se sienta entre el Gobernador y A4ndre’~). E L ChPI’TAN.-Se impone un brindis por esa pareja rombntica. En cada viaje, les encuentro m6s adelantados. l3ERNARDO.- Si, es tiempo de ofrecer por ellos. E L CAPITAN (eZ vas0 en. alto) .-jPor Estrellita y por Andres! EL GOBERXADOR .--iLo oyes, Estrella ? E L CAPITAN.-+ Que todo les una, y que nada les separe! EE GOBERNADOR.-iLo oyes, Andres? (Bebe con, alegria). EL CAPITAN.-iP que en mi pr6ximo viaje, me muestren ya la argollas ! ESTREI;LA.-i Por Dios, va demasiado aprisa, capit&n Nur ! EL CAPITAN .- i hsi cs como hay que ir, amiguita, viento a una brgo y reventando velas! E L TABERNERO .--A prop6sit0, :“no estaba el se5or cura invitado? E L GOBERNAD0R.- j3 Por que; “a propijsito”? E L TABERNER0.- Porqne si se aparece por aqui, el eapitbn precipita la bod4a! (Risct general). E L GOBERNAD0R.- Le invite, en efecto, pero se excus6. Nunca puedo reunirlos a todos. Otro invitado era el sefior.. - 41. -.

(35) BERNARD0 (con nerviosismo) .-A Mortimer 1 EL GOBERNADOR.- Si. Me inand6 deeir que estaria ocupaclisimo. E L TABERNERO .-Persona extraiia el seiior Mortimer . . . E L GOBERNADOR.- No lo crea listed. Ha venido a risitarme y puedo asegurarle que no es el insociable que parece. Es un conversador niuy ameno. Me di6, por ejemplo, noticias d e la flora de la isla, que yo no sospeehaba. Resulta que hay plantas aqui que no existen en ninguiia otra parte. Y me trajo COMO obsequio, una que jam&, habia vjsto yo. BERNARD0 (inquieto) .-iD6nde la encontrd? EL GOBERNADOR.- E n la montafia. me dice, muy a1 interior. E L CAPITAN.-3!ik la va a ensefiar usted. Tambih sop aficionado a la bothica. EL GOBERNADOR .- Podemos verla ahora. misino . Es una curiosiclad de nuestra isla encantadn. EL TACEENERO .- 3le intcresan 10s descnbrimientos de ew hombre Taro. (#e lcvniatan toclos, excepto Andrc’s y Estreltn) . EL CAPITAN.- iOh! de raro no tiene m6s que el talento. EL GOEERNA4DOIZ. .- Pasemos a1 jardin. .( Rulen. Monaento d e siEencio) . ESTRELLh.-Y tG, no vas a ver la f l o r . . . ANDRES.-Yo tenpo una para mi solo. ESTEELLA.-& Cujl e s ? . . . A’NDRES.-Dilo t6 misma . ESTRELLA (la vista baja) .-Estrella. (#e besan. &en en silencio. Ella se levanta y lo acaricia con cierto amor f r i s t s . Sonria dichosa d e pronto, y le da de beber teniindole el vaso, e n el qzce eIln bebe clespzte‘s). ANDRES.-Sihtate. (Estrella se sicnfa al f r e n f e szcyo y, la barbilla e n la mano, lo colatempla). S i h t a t e a mi b d o . ESTRELLA.- Me gusta mirarte a 10s ojos, de frente. (Breve pnzcsa. El se levanta cow agiliclad; ella lo inaifa y cae e n szis brnros). ANDRJ3S .-3Tiralos. E8TRELLA.-Son gnandes y vivos: no empujan. (Se contemplun sin hablnrse, hasta que ekln exclama) : i CBmo te quiero! ( E incnpm de contenerse, vencida, llora e n el pecho del joven). ANDRES.-Siempre Iloras. No me lo esplico. ESTRELLA.- Me ociirre csto desde el dia que te couoei.. . Lloro, lloro . Y. de noche, no puedo dormir. ANDRES .- Te pondrik enferma. ESTREL&A.-Desde mi cams reo tu veiitana iluminacla. y estoy mirLndola hasta que apagas t u luz.. . (Serenet) . iQu6 te qnedas haciendo? ANDRES (lejano) .- Pensando, dormitando. . . ESTRELLA.-A veces da la meclianoche, y t u luz sigue encendida. . ., sin que yo pueda dejar de inirarla. ( E ? In asfrcc7ia contra si. Ella SB desprend e para decide) : AndrGs, si nn dia llepnrac; a faltarme.. .. si llegara a no tenerte.. . ANDRES.-?, Q u ~ ?Dilo. BSTRELLA (se estrenaece) .- iNo me atrevo! ( E l la llevn por la veranda. Z i r a m ?aurin cl war, 10 cnbercr c k ln nzzGchnclcn en c7 hombre cle 61). 8116 est6 la “Gacela”. . . Dime que cs verdacl que no t~ vas. hNDRES (eninm6ticcrmeizfr).- Posterg116 el viaje ; tengo algo que hacer aqxli. (&‘e van, fo?nnclos de la cinfiiro. 11 poco ?v!dz.en el ~ o b e r n a d o r?J. - 42 -.

(36) Barnarcio, qzcienes se sientan cerca el t m o del otro. Eernurdo parece mwj in-. quieto) .. EL GOBEXKADOR.-QL~&horiio, Eeriiardo. i KO se cmexe usted ? BERNARDO . (de p r o n t o ) .- Mi luturo consuegro : q u i w o apro-. vechar la oportunidad para hablarle de algo.. . EL GOBEENADOR .-Disponga de mi. BERNARDO (vacila) .- Es el caso, que he decidido coniprar uiia tierra. EL GOEERNADOR ( l e naira con el rabillo deZ o j o ) .-iUiia tierra? BERNARD0 .-Y quiero presentar la oferta por su intermedio . BERNARDO ( t o s e ) .- Eh.. ., “La Quebrada” y SLIS alredeclores. EL GOE~EENADOE( s e estira ele’ctricanzente e n el asielzto) .- Q C6mo ... 8 9 BERNARDO .-“La Quebrada”. (Se miran, inudos). EL &OEEENADOR.--iComprarla, dice ? BERNARDO .--Si, si. (Pazcsa) . EL GOBERNADOR.- Bernardo, amigo mio. . ., llega Listed atrasad0 . BEEXARDO .-Q C6mo que atrasado. . . ? EIj GOBERNADOR.- Tal eomo 30 oye. Hay un interesaclo anterior. BETZ’NARDO (adinirndo) .- Q Es posible ? . . . e Q u i h pnede ser ? EL GOBEGNAD0R.- Su servidor y amigo. (Pazssa. Con cinisnzo) . eNo le habia hablado de esto? BERNARD0 (atzsrdido) .- Pero, oiga usted. . . Yo tengo aqui la solicitud. . . Iba a hacer que el capitCn la llevase.. . EL GOBERKAD0R.- Y o ya le eiitregu6 la mia.. ., justamente esta maiiana. (Pazcsa) . EERNARD0.-Qaya una sorpresa que me da. EL GOBERNADOR ( c o n descaro) .- Es un antiguo proyeeto, compatible con mi cargo.. . Qoy a explotar la madera. EERNARD0.-&La, madera?. . . &QUE dice usted?. . . Alli no la hay. EL GOEERNADOR (nervioso) .- Oh, c6mo puede clecir eso.. . Me sorprende. Rernardo. No se ve m&s que Arboles. BERNARDO .- Inservibles, o inalcanzables . (#e produce ?inn embaraeosa p m s a . Ambos carraspem, SP vevuol~uene n las sillas). EL GOBE+RNADOR.-Y nsted, si pnedie saberse, 1 qu6 pensabx hacer di? BERNARD0 .-i Yo ? . . . Pnes . . ., echar a pastar mis animales . EL GOEEENRDOR .-j S I I ~cnbras ! . . . (Bie a carcnjac7as) . i TIoinbre de Dios! Esto si que es graciow. BERNARD0 .-- Qi-rir ticnc IC gracioso ? EL GOBF,RNAT)OI?.- gD6nde SP ]in risto a la cahritwin uivimdo en un lugar eomo & e ? . . . Eeriiardo, no. Perclone. R a y C O S ~ Sm e ni el filtimo leg0 pnecle ignorar. Y yo le digo a usteil que i m n cahm, alli, o ciialqnicr animal. sc rniwre. BERNARD0 (pillcrc70) .- LPor q n b v muere? RIJ GOBERNADOR.- i Oh, si listed lo sabe!. BERNAED0.- No le entiendo ,a iisted. EL GORERNADOR .- Ni yo a usted. ( T o s ~ s.) EXRNARD0.- Riieno. . . , a qi16 cliscntir. Estoy desplrzarlo. Gstpcl ha. - 43 -.

(37) sido m>&sexpedito y va a explotar.. ., ila madera! (Xe vie, nzordm y nzaligno) . E L GOBERNADOR.-Voy a hacerlo, aunque usted se ria.. Pero hay tanta tierra disponible, Bernardo. No hay que afligirse. BERNARD0.-Oh, -si no me aflijo. (Xe pone de p i e ) . Claro es que no me 10 esperaba. (Se incli~zu). Seftor Gobernador, buenas tardes. E L GOBERNADOR.- &Xe retira usted? BERNARD0 .-Voy andando. E L GOEERNAD0R.- Supongo, Bernardo, n o se irb disgustado con-. .. m1go... .. BERNAXDO. -De ninguna manera. EL GOBERNADOR (de p i c ) . - QuCt quiere, yo fui m6s listo.. BERNAED0.-Los ljnccs sieivpre lo son. (Le ilierzde la maizo) . EL GOBERNADOE. - Hasta pronto, Bernardo. BEENARDO .-Ha& pronto, gobernador. (Sale a grandes trancos . El Gobernador respirn y se eibjuga el szcdor como despue's de wn susto magw y cae sewtado e n urns silla. Ewtra el Capitha) EL CAPITAN .-Bellisima la flor, ipverdad? EL GOBERNADOR (azuente) .- &Queflor?. . . Ah. . . (Transicidr~). Vea usted, c a p i t h . . . Sikntesc . . . Quiero hablarle. EL CAPITAN.-A sus 6rdenes. ( S e siemta). EL GOEERNADOR. -E6 que necesito hacerle un encargo para el continentc . EL CAPITAN.-Los que usted desee. EL GOBERN4DOR (tose) .- Eh. ., es algo p,ara el Ministerio de Tierras y Coloiiias.. . Si no es inolestia que usted alcance por all&.. . EL CAPITAN. -Un agrado, querrb usted decir . E L GOBERNADOR .- Gracias . Se trata, pues . . ., c6mo decirlo ..., de una solicitud de com'pra.. . de una tierra. E L CAPITAN.+ Ah ! de algnien que quiere comprar en la isla. . . E L GOBEREADOR.- Si.. . Es decir, soy yo quien desea comprar. I G C A P 1 T B . - Caramba, va a convertirse en terrateniente . . . CuSnt o gusto de saberlo. EL COEERNADOR (se Zevalzta y pasea, nervioso) .- Hace dias que tengo este asunto cntre cejas. . . Es un simple carta, que quiero me haga el favor de llevar. E L CAPITAN.-Pues, claro. &La tiene usted ahi? E L GOBERNADOR .-i E h !. . ., tengo qxe escribirla. Ya le digo : pensaba hacerlo Iiace dias.. . Es coin0 si la carta estuviese escrita y despachada. Xoralmente estaba escrita, eeh? .EL CAPITAN.- Si. S610 qne. . . tiene que escribirla. E L GOBEENADOR.- Tan pronto se retiren 10s ainigoy, voy a haceria y a entregksela. E L CAPITAN. - Perfectamente. No tengo prisa . EL GOBERNADOR (respirando a s u s anchas) .-- i Muehas gracias, capit&n! ( L e estrecha la mano con efusio'n) . iMuchas gracias ! i Vamos a OCUparnos de esto!. . .. .. ..

(38) CBMARETA DE LA "GACELA", por la mafiarta. E l compartimento es pequeiio y Eimpio. Por 10s ojos de 7)uey, se ve la vegetacibn de la tierra. El. Capithn, sentado a la mesita, trabaja e n sus papeles, secundado por su Ma.rinero.. EL CAPITAN.- E l amigo Eernardo me llena la bodega con su carga. EL MARTNER0.-Podria ponerse algo en cubierta. . . (#e asoma E L MAQUINISTA, con SU cara tizrtada) . EL MAQUINISTA .-Capit& preguntan ahi por usted . EL CAPJTAN.- iAdelante! (Desaparece el Maquinista. A1 Marinero) : Y tG, ayuda en el remiendo del velamen, que zarpamos maiiana o pasado. (Vase el Marimero. E n t r a Mortimer, fresco y rasurado, pero con extraiia mouedad: un mecho'n de pelo blanco em su cabeza rubia) . inlister Mortimer, buenos dias ! MORT1MER.-Morning, capitjn. (He d m la mano) . EL CAPITAN.- Gusto de verlo ... (Aludienndo al mecho'n). Pero, iqu6 tiene usted ah!?. . MORTIMEE (rihzndose) .- Ss me pnso blanco el pelo. EL CAPITAN (lo esamirta de cerca) .- Race dos dias, no lo tenia asi. Alguna impresi6n muy fuerte, quiz&? M0RTIICIER.-Para serle franco.. . Eneno, la cosa es que no tiene rernedio. (Hzcmoristico) . S a me ve : icanoso a 10s 44! E L CAPITAN.- Xaro fen6meno, beh? (#e sientan) . MORTIMER.-Me hace reeordar el cas0 de un compntriota. EL CAPITAN.- ~ C d m oas??.. . Pero, perdone; no le ofreei cigarri-. .. 110s.. MORT1MER.-Gracias (saea Zn p i p a ) . E L CAPITAN.- Ah, no deja usted su aclminiculo. (Con humor). Los ingleses, en vez de clejarse bigote, se clejan cachimba. . . Q ~ i 6n1e decia de un compatriota? MORT1MER.-TJn in$& trotamundos, de estos m e van de un lado para otro, &no?.. . A este inglks le ocurri6 lo qiw a nii: se le torn6 blanco el pelo. EL CAPITAN.-jC6mo fuk eso? MORTTMER.-Bneno. . ., lo que viene a1 cas0 es que el hombre se encontr6 a n dia, o mejor, una noche, con una aparici6n. E L CAPITAN .-A Con qu6 ? MORT1MER.-Con un espectro, &not. con nn fantasrna. E L CAPITAN.-i Caray! (Rip, esckptico) . MORTIMER. -& No crpe wted en 10s aparecidos !. . . Rien : el inglks tampoco creia en ellos, hasta el momento en que tnvo a uno delank. EL CAPITA" (f&) .- Cas0 notable.. - 45. -.

(39) JIORTIALEIt.-Descle lucgo que si. 1- sobrc toclo que el faiitasina no era un cualquiena. EL CAPITAN.--i, Algiin personaje cklebre 1 MORTIh1ER.- No dib su nowbre. Pero en vida debi6 ser un genio, un portento de habilidad o de valor: nn pirata extraorcliario. EL CAP1’l’AN.- iAh, se trata cle uii pirata! MORTIMER .-Un formidable bandido de 10s mares : bucanero o filibustero, de aquellos que asaltaban 10s gaieones de Iiidias. l3L CAPITAN. -6 8abe que es iiovelesco ? MOTIMElt .-Novelesco no : j real ! EL CAPITAN.- Pero, jes que puede uii ser huniano, supuesto que ocurra una cosa asi, resistir el espanto y no caer muerto alii mismo?. . . MORTIMEB .-Tin hombre cualquiera es probable que no lo soporte ; pero un inglhs ya es otra cosa. No e2 que seamos iii6s valieiites 10s iiigleses; es que somos tcrriblenieiite porfiados. El de nii historia se aterroriz6 cuando vi6 aparecer a1 espectro cii la obscuridad del bosque -porque eslo fu6 en un bosque--; y el pobre crey6 que se moria. j Pero se aguantb a pie lirme!. .. Y no por valieiite, ya le digo, sino por porl’iacio, para que el fantasma no se jactara de haberle dado un susto.. . A1 dia siguiente, tenia una mecha de pelo encanecido. (E’nciende la pipa y fmaa em su esiilo inapecable). EL CAPITAN.-El f a n t a m a de un pirata. . . j CuBntas liistorias corren por el mundo !. .. (Imkrcsado en, e2 relato) . Pero, volviendo a la snya, epor qui! y para qu6 se apareci6 el espectro? MORTIMER .- Estaba espersndo su prcgunta. Rcsulta que el pirata poseia un tesoro enterrado, y lo cuidaba. EL CAPITAX.- j Ah!, y el inglks aiidaba detr6s de qnitbrselo.. . (EicwZo) . i AS: se explica! RIORTIXIER .- No, 110. El iiig16s no pretendia eso : 61 no buscaba. el entierro, y hasta uno o clos dias antes, ni tenia noticia de 6ste ni del espect r o . . . Esto es lo singular. El hombre habia llegado a la isla - p e s esto pas6 en una isla- con un prop6sito enteramente distinto. Iba a otra cosa. Bero, iqu6 ocurri6t Que 10s pobladores, 10s isleiios, vieron en el ingl6s a un buscador de eiitierros, se metieron esta idea absurda en sus cabezas, y empezaron a espiarlo, a seguirlo, j y fiiidinente le indicaron el lngar don& podia encontrarse el tesoro!. . . No, n o ha)- un cas0 rn& fantitstico. EL CAPITAN. - Verdaderamente . NORTIMER.- De maiiera quc aqaella gente empuj6 a1 ingl&, esta es la palabra, lo empuj6 en direccih al paraje donde salia el bucanero.. . PeTO todavia el inglhs lleg6 all5 sin intencih clefinida. Iba por curiosidad, tant o le habian liablaclo de ello; J- ademh, porque esa noche estaba abnrrido y no tenia qu6 hacer. E L CA?ITAN.-jVaya un inodo de pasar el rato! MORT1MEIL.-Pero entoiiccs el hoinbre tiivo una reacci6n muy hulnana: se le despert6 la codicia. Porqne el faiztasnia le revel6 la cuantia del tesoro --alga inmenso, incalculable- y n o se opnso a que 61 Io sacara. EL CAPITAN .-j No se opus0 ! ;Vitlgame Dios ! MORT1MER.-Cualqniera cae e n tentaci6n. P asi le aconkci6 a1 in$&. “;,Intentar6 saearlo?”, se prPgunt6. T esta duda trcinenda lo mantu1-0 en vela hasta el alba. EL CAPITAN ( ~ i m ? d o.-i ) Pero, si era tan €241 ya ! Nadic lo estorbxba!. . .. - 46 -.

(40) XORTIBIER.-iNadie?. . . C6mo se v6 que usted no se ha hallado en ese trance. i T d a a1 mundo entero en su contra, a 10s hombres convertidos en fieras, espihndolo dia y noche y dispuestos a destrozarlo para quitarle la presa ! . .. ( X e poize de p i e ) No : ni un gramo podia sacarse. (Pausa) . EL CAPITAN .--E P entoiices? MORTIMER .-Entonces, el inglds renunci6. EL CAPITAN.- jPLenunci6 a ser un potentado! BSORT1MER.-EntiCtndame usted : i renunci6 a que lo mataran ! (Pnsea, tranquilo, por la camareta) . EL CAPITAX.-%, si. Bien inirada la cosa, no habia nada que hacer. .. Pero, gno muri6 61 de desesperaci6nr i N o aoab6 loco o no mat6 a todos 10s demks? MORT1MER.- i Ah!, no. . . fNo se tom6 ese trabajo. Xus s6lidos nervios lo salvaron . (Con gaga soizrisa) . EL ChPITAN.-i Quk maravillosa ayentura! . . . El hombre que la ha vivido. debe quedar Fa iiisensible a cnalquiera otra cinoci6n. Es como termiiiar de vivir. AIOKTIICIER .-Es como “enipezar ”. Despues de una tal sacudida, se es un hombre nuevo, con otra, mente y con otra alma. Puede usted icreerlo. EL CAPITAN. --i Le conoci6 usted ? M0RTPMER.-Le conozeo de t d a la vida. EL CAPITAN.--i,Y es posible que se resignas? JPORTIMER .- Ciertamente que si. EL CAF1TAN.- ik’ c6mo cont!aba o c6mo euenta 61 su experiencia? lPueJe tmer calma para hablar de ello? NQRTI?tSER.-Ya le digo : No pierde la compostura. (Sonridndose) . SAo que, a1 contar su historia, la cuenta como si ella le hubiese ocurrido a otra persona. EL CAPITAN.--i,Y por qu6 ass? XOETIMER (regocijado,, abriendo Zos b m z o s ) .- i iPues, porque no f,e Io creerian ! ! i iPorque est& condeiiado a que no Ie crean. ! !. ..

Figure

Cuadro  y  ultimo

Referencias

Documento similar

formulados hasta ahora sobre su teatro adolecen, por lo general, del inconveniente de no atender al conjunto de su producción literaria, sino a aspectos particulares de su genio;

ha habido en otros años. Curiosamente, en Yo defiendo que es el texto literario el que hace otras épocas. no hace tantos años. El placer por la lectura se puede obte-

Al  margen  de  los  materiales  custodiados  en  el  Museo  de  Cádiz,  se  han  inventariado  otros  materiales  que  se  encontraban  almacenados  al  interior 

En toda la obra de Unamuno late, como un -¡nmEli1lSO corazón. Variaciones de este tema integran todas las obras unamu- .nianas. no extenderme en demasía. Tampoco

63 Actualmente, aunque cada vez se extienden más los valores de belleza occidentales a todo el mundo, no debemos perder de vista que éstos se fijan al interior de cada cultura de

Y si acaso no halla en las cosas naturales lo que ha menester para lograr lo que pretende, entonces debe suplir con el arte los defectos del original, ya trasladando

Reflexionar sobre la acción escénica y el decorado tiene un doble fin: por un lado, hace posible que lxs lectorxs de mi tesis, desprovistxs de acceso al espectáculo en

Bien podría decirse, que en ese matiz, en esa condición, es donde encontramos la diferencia entre el ordenamiento político ideal y la situación concreta del