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MANUEL LUQUE EL HUERTO DE LOS ALIENTOS

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Academic year: 2022

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M

ANUEL LUQUE

E L HUERTO DE LOS ALIENTOS

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El huerto de los alientos Manuel Luque

Christopher Zecevich Arriaga Gerente de Educación y Deportes Doris Renata Teodori de la Puente Subgerente de Educación Margarita Delfina Zegarra Flórez Jefe del programa Lima Lee

Editor del programa Lima Lee: John Martínez Gonzales Corrección de textos: Margarita Erení Quintanilla Rodríguez Segunda corrección: Vladimir Fiori Zumaeta

Diagramación y diseño de portada: Leonardo Enrique Collas Alegría Editado por:

Municipalidad Metropolitana de Lima Jirón de la Unión 300, Lima. Lima.

www.munlima.gob.pe 1a. edición - agosto 2022 Depósito legal N° 2022-07124

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Presentación

La Municipalidad de Lima, a través del programa Lima Lee, apunta a generar múltiples puentes para que el ciudadano acceda al libro y establezca, a partir de ello, una fructífera relación con el conocimiento, con la creatividad, con los valores y con el saber en general, que lo haga aún más sensible al rol que tiene con su entorno y con la sociedad.

La democratización del libro y lectura son temas primordiales de esta gestión municipal; con ello buscamos, en principio, confrontar las conocidas brechas que separan al potencial lector de la biblioteca física o virtual. Los tiempos actuales nos plantean nuevos retos, que estamos enfrentando hoy mismo como país, pero también oportunidades para lograr ese acercamiento anhelado con el libro que nos lleve a desterrar los bajísimos niveles de lectura que tiene nuestro país.

La pandemia del denominado COVID-19 nos plantea una reformulación de nuestros hábitos, pero también una revaloración de la vida misma como espacio de interacción social y desarrollo personal; debemos repensar la cultura, siempre de la mano del libro y la lectura, y que siga estando en esa agenda que tenemos todos en el futuro más cercano.

En ese sentido, en la línea editorial del programa, se elaboró la colección Lima Lee, títulos con contenido amigable y cálido que permiten el encuentro con el conocimiento. Estos libros reúnen la literatura de autores peruanos y escritores universales.

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El programa Lima Lee de la Municipalidad de Lima tiene el agrado de entregar estas publicaciones a los vecinos de la ciudad con la finalidad de fomentar ese maravilloso y gratificante encuentro con el libro y la buena lectura que nos hemos propuesto impulsar firmemente en el marco del Bicentenario de la Independencia del Perú.

A continuación, conoceremos al educador y poeta, Manuel Luque, quien comparte con nosotros su libro, El huerto de los alientos, con poemas escritos desde fines del siglo pasado. En el libro, se le canta al amor a la mujer y a la plenitud del cuerpo. Siempre desde una sensibilidad destacable.

Municipalidad Metropolitana de Lima

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EL HUERTO DE LOS ALIENTOS

1997 - 1999

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Mañana hablarán los mudos:

el corazón y la piedra.

Antonio Machado

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SUEÑOS DEL CAMALEÓN Y OTROS POEMAS

(1997)

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En el rincón tan mínimo del sexo renaces tú, insuperficial y heroica, tangible como grito

y armada de tus muslos gladiadores.

Sebastián Salazar Bondy

No, amor, no basta con lamer nuestros cuerpos no basta con patearnos y gritar,

jadear hasta pulverizarnos.

Rocío Silva Santisteban

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10

CONFESIONES DE UN DESCREÍDO

Ebriamente bebo

del vaso de tu pubis trago con sabor a calles

y flores marchitas

¡Ja! Bebo a la salud de tu recuerdo color de hormiga

y claustros viejos por donde pasa holgadamente la sombra del olvido por donde fugitivo

el término de un poema se estanca a tu memoria.

O por donde la nada arremete su estéril forma de recordarte

en esta noche de páginas en blancas O será, tal vez, tu cara

o tu vaga forma de decir

te quiero.

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11

ESCENAS AL FILO DEL SUEÑO O UNA MUJER LLAMADA EVA

A Giovanna Pollarolo

I

Una mujer cabalga sobre sus sueños.

Se mira en el espejo, estornuda, tararea:

hoy lo veré, me tocará, me hará el amor...

se acomoda el cabello, se depila los vellos de las axilas,

se siente más femenina, algo disfrazada.

Sabe que el tiempo no tolera.

Se echa maquillaje

y cierra los ojos para escuchar una canción cursi, muy forzada

como las inmensas preguntas celestes...

Luego

coge un poema, lo palpa, lo lee:

Simplemente

no esperemos que caiga la noche para hurgar nuestros cuerpos, fingiremos estar ciegos.

Tú dirás

al voltear la esquina nomás al voltear la esquina.

Yo seré un pasajero de tantos...

y abrirás las piernas

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12 como la puerta de una combi.

Este poema o la canción. Se retoca el cabello. La habitación le parece muy grande y despierta.

Hoy he despertado con mis harapos con mi rostro desnudo;

mirando lo que otras no pueden ver.

El fuego de las hornillas arde como viejos cráteres

o como frescos sueños

cayendo en los precipicios de los cinemas.

Se vuelve a dormir. Va trotando por las calles como una yegua o como una palabra fugitiva.

Nuevamente despierta porque la tetera ha sonado como un pito.

Se levanta con el temor que solo ella sabe tener.

Escucha la canción y la canta:

La lluvia no ha cesado tu palabra viene como un río estremeciendo todo mi cuerpo todo mi cuerpo

como un río

así te quiero, así te quiero estremeciendo todo mi cuerpo como un río

como un río en todo mi cuerpo.

Prepara el desayuno

como si fuera un cuadro en pastel.

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13 Bosteza largo, largo

con hambre de felina y musita:

Vendrás

como un reptil sexuado a explorar mi cuerpo y yo esperaré con miedo en una posición fetal.

Esta ama a Buñuel

como cuando quemo un poco de hierba en mis pulmones.

Y vuelo, vuelo, trastocando tus palabras ebrias

que llegan a mis oídos:

Du bist in jedem wort, in jedem klang, in jedem atemzug.

Entra,

Despacio, sin hacer ruido santificando mi vientre.

Ha terminado a sorbos el café.

Ha untado un poco de tristeza sobre el pan.

Se lo lleva a la boca

esa boca ha probado muchas cosas, sabe Dios qué.

A oscuras

como una virgen en velas Las palabras se harán muros de ternura

eso dijo —en sueños.

(14)

14 II

Una mujer despierta no podría soñar con un hombre dialéctico.

No podría desnudarse como un pez en la bañera;

dejar las escamas, los olores a poses, los gemidos múltiples

y una larga oración de cansancio.

III

Una mujer ilusa diría:

Un poéme c’ est bien peu de chose

IV

Se levanta después de hacer el amor, se mira en el espejo, bosteza.

Su cuerpo no parece ser el mismo.

Mira a la mujer que aparece en el espejo y despliega su olor, su pecado, su verborrea.

Flameando su cuerpo como una bandera en la batalla.

Después de todo... todas las mujeres parecen ser

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15

Las mismas. En la cama el psicoanálisis no funciona.

Esta mujer no cae. No llueve. No necesita un paraguas Para deslizarse sobre un péndulo de ideas.

Se vuelve a mirar en el espejo

Y por segunda vez vuelve a mirar a aquella mujer desnuda

desnuda

desnuda escribiendo guiones para no sentirse sola.

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SALMOS NOCTURNOS

(1998)

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De las cenizas me levanto con mis cabellos rojos y devoro hombres como el aire.

Sylvia Plath

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18

CIUDAD INONIA

Es más hermoso el sueño de la ciudad que el mío.

Jules Romains

Oh, Lima, amo tu arte como la noche que te embriaga porque el misterio trae tu nombre

con la muerte clavada en una esquina aquí he visto aullar el corazón del hombre hasta desgarrar las flores de los murales en los antros una mujer amorfa

desnuda toda su belleza echada a la melancolía he fumado el opio de los sueños

y supe que el amor no viene en un poema becqueriano y que en estas calles

dejé lo que se deja con el tiempo mi ternura colgada como un cuadro bizantino aquí el dolor no sabe de avemarías

no sabe que mi corazón es un músculo inmenso donde no cabe la mano de Dios

y donde la muerte es un arte salido de estas calles aquí el olor de tu vientre entreabre

los recuerdos más absurdos como un libro de poemas donde pueblan las flores.

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19

AHORA MEO LAS SOMBRAS

Me gusta andar por las calles algo perro, algo máquina, casi nada hombre.

Martín Adán

Por estas calles...

he buscado el tiempo que dejé en los bares.

Las monedas que no supieron hablar por mis bolsillos.

Yo debí alucinar la noche orgiástica que solo escupía dios cuando la amaba cuando sentía fluir sus oraciones

como las ruidosas máquinas de la muerte.

Yo debí ser dios y no el hombre que recitaba su vientre como un poema.

Debí ser: ansia, locura, lucha, estruendo, carne, solo carne para tu boca. Mujer que para orgías de una bocanada.

Debí ser tus calles donde regaste como un flujo vaginal tus penas

y donde nuestros orgasmos no tenían cifras sino sábanas de viejos hostales.

Yo debí ser muchas cosas cuando caía la noche

cuando todo lo puro nacía de tu vientre elástico y sencillo.

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20

NO SÉ DE OTRA FORMA DECIRLO

Y descubrí que el amor no siempre necesita un lecho de rosas.

María Emilia Cornejo

Como una hembra también puedo gemir y llegar a tu puerta

llegar como la noche el frío que acaricias.

Ahora comprendo

la noche tiene el lenguaje que no conoce nuestros cuerpos.

Y el tiempo

el tiempo se esfuma como las pitadas de mi último cigarrillo

en que te busco y no te encuentro porque embriagas mi existencia

y mi existencia se recrea como una imagen salida de tu boca.

Y el amor se hace una filosofía

en estas calles donde orino mi ternura donde no sabrías oler el cáncer de mi aliento si leyeras este poema.

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21

LA ESQUINA DEL MOVIMIENTO

En el amor, un sueño sin conciencia he buscado;

mas para mí el amor es un hecho punzante hecho para que abreven esas putas crueles.

Charles Baudelaire

Y noche tras noche

levanto la ciudad en mis ojos como a esas putas rabiosas levanto y no detengo mi loco movimiento

porque la muerte no conoce de caras y deseos aquí camino con los mil diablos que hay en mí camino y cargo los temblores de mi cuerpo los días en que no entra el sol por mi ventana la hora de caer en pedazos y voltear la página aquí estoy en esta esquina donde la vida no vale nada

donde el verso se pierde en la sonrisa de una muchacha loca

otra muchacha loca abre sus piernas como la puerta de una combi

y sé que la muerte no viene rapaz y violenta como una inyección en las venas

como un orgasmo

como un gesto de ternura de veinte soles como una oración a medianoche

como un simple hombre que escribe su historia y la historia de un chiquillo que trocó

sus besos negros por unas nalgas blancas...

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22

SOBRE TU SONRISA

I

Porque amo la noche y sus locuras te busco como el poema no escrito te busco bajo este cielo

donde las palabras más dulces y puras brillan por su ausencia

y donde la muerte tiene una ternura inmensa como la flor de los cuervos

te busco porque el aire no cabe en mis pulmones porque esta noche loca viene sin prisa y tierna como tu sonrisa

tu sonrisa echada en estas calles del olvido...

II

Porque soy un animal inhalo la poesía que expele tu vientre

el loco andar bajo un cielo de orquídeas

donde escucho latir mi corazón como una bomba de tiempo

y escribir el vértigo callejero que hay en tu sonrisa tu sonrisa germina como una flor en la noche ebria de espanto como una calle dormida desmelando el último rincón de los atavíos donde acaece esa fe judía.

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23

CUERVO

A veces

me provoca darte un beso suicida y callar con la voz cobarde

y friolenta de las calles callar y no mirar el incendio la ternura invasora que avanza lenta y cruel

bajo este cielo mortal de mi cuerpo

bajo este lecho esplendoroso donde estallan rosas

no deseadas para ti.

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24

SEGUNDO CAVILAR SOBRE LA MUERTE

Yo no soy el mar que tú miras o el sol de la tarde

o el viento que arrastra las hojas de otoño / no

yo soy el tipo que anda furibundo en las noches que busca la soledad o el consuelo de las calles a veces lloro /

bebo /

fumo y hago el amor como una máquina suicida

a veces amo los amores de otros amores que se refugian en otras pieles

y recorro sin tregua como un loco o una locomotora sobre un lecho de hierbas

a veces recorro con el aroma de las calles y respiro /

sudo /

tiemblo como una imagen sin vida

a veces soy la noche oscura

o el pájaro que habita esa cueva húmeda y terrible.

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25

OPIO DE LOS SUEÑOS

Como una punzada incisiva tu piel me llama.

Tú eres la hierba

que a veces entras por la ventana que a veces danzas sobre las cabezas

que solo sueñan ser aves de otros dominios tú eres a veces

la purga o el delirio de los hombres que nacen al anochecer

que sucumben al amanecer

y despiertan espantados por el frío a veces

entras como una fábula de humo en mi cabeza y despojas tus vestidos lentamente

acariciando veloz mi cuerpo de todas las noches.

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26

AULLIDOS

Aúlla

como una bocina de automóvil en hora punta como ese grito vendrá la muerte y tendrá tus ojos aúlla

ahora que camino con esta soledad y cruzo esta avenida como quien cruza de la felicidad a la tristeza

aúlla que aún tienes tiempo de lamer mi cara y abrir tus piernas y humedecer mi sexo aúlla que aún existo

que la muerte aún no jala de mí o de mi locura aúlla que aún el sol existe como una bola de fuego en el estómago

y que la noche cae como un baldazo de agua fría aúlla para calentar mi cuerpo

para graznar como un cuervo en las noches

cuando tú pases y poses como una imagen adorable aúlla que la gente es sorda e inútil cuando el sueño los vence

cuando no haya palabra cuando el frío seque tus labios aúlla

aúlla Con esta furia de máquina en los huesos con esa fuerza de construir mañanas.

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27

INSTANTES

I Poesía

Algo me ata y no es Dios

o el bar en que depositamos el tiempo

o esta enfermedad

que me devora lentamente o esta loca carrera

de vivir otras vidas algo me ata

y no son tus labios ni el aire que perfuma mi existencia.

II Muerte

No temo cuando las flores mueren

¿Por qué temer entonces cuando el frío arrecia los cuerpos

con tanta ternura?

¿Por qué escaparnos de la muerte?

si en un instante se borra la vida de los ojos y empezamos a reír en ese abismo

profundo y vacío.

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28 III

Viaje

Este es una larga avenida que detesto transitarla

tiene el color cruel de las lilas no sabe sentir la tarde en los ojos solo rabiar con la lengua echa espadas siento su corazón como mi hogar más lejano

y este ideal oscuro e idólatra ha dejado su fulgor

como una infecunda sensación de vivir.

IV

Amor y cráneo

No hay nada más debajo del sol que trifulca ardiente en los ojos

un infierno que no es precisamente la ciudad nos detiene cómo danzar por encima de la noche mientras rugen como máquinas los huesos

amor

si los topacios no existen más en los hocicos de los rumiantes si los campos son batallas de sol y piedras

hay un jardín a muchos kilómetros de acá un jardín que más bien parece un álbum o un ojo vaciado.

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29

DESÁNGRATE

Desángrate

las lilas del atardecer nos esperan

no huyas por donde la boca del espanto te incita ni te refugies en esta arma primitiva y carnicera deja que la lluvia azote los campos del infierno que los lirios no siempre serán de noviembre cuando tú los dejes

desángrate como cuando pierdes el colorete de tus labios

como cuando traicionas con tu piel de niña y tu alma ramera

desángrate

marchítate como una flor en el estéril lomo

de la ausencia.

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MENSAJERO DE LOS ASTROS O LOS NUEVOS CANTOS DE LA HIGUERA

(1999)

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31

TRES POEMAS CON TOQUES MÁGICOS

I

Vengo a tu ciudad plagado de cielos sin escudos de estrellas fugitivas

de playas verduscas copulando con las sombras de las aves

vengo con el viento del oeste

a danzar sobre el asfalto de las calles a danzar en la noche descosida a trepar los muros de los infieles /

vengo como un cuerpo húmedo tras tus pasos a sentir el frío que entra por mis poros a contemplar la luz armada de los avisos /

vengo

vengo sin nada a llenar mi alma de sueños y caricias

a refugiar mis labios en tus labios

como las flores deslizando su aroma al amanecer y vengo como un alarido

revoloteando

gimiendo

en llamas como un viento incendiando tu cuerpo ávido.

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32 II

Y para qué las flores o los fardos de tu cuerpo el cielo recobrado y las caricias oníricas para qué un parque

o una pose zoological a puertas del infierno.

Para qué

para qué tanta locura a esta hora

en que los pájaros nocturnos incendian el aire o las sombras de mi cuerpo

para qué tus senos blancos

o mi boca pequeña refugiando tu miedo o mi miedo sobre estas sábanas

o las sábanas de esta habitación espantando nuestras sombras.

Para qué esta ventana por donde huye el tiempo o este poema que no cierra heridas

para qué un cielo o un verano donde pueda habitar estas flores que no germinarán al atardecer.

(33)

33 III

Porque así deben oler mis axilas /

angustia tempestad que solo nace y desconoce

viuda que enloquece bajo el sol de las pasiones y hace el amor a oscuras como una sombra en la noche

porque así deben trastocar tus sentidos

invadir lento las caricias de otros cuerpos absurdos y demoler muros donde se empolvan los huesos del amor

y de la melancolía

porque así debes amar mi cuerpo hecho de barro danzar y delirar alrededor de una fogata

hasta estallar y volverte loca de atar y huir /

de mí como una bola de fuego

como una máquina que a leguas decae por cansancio y que por las noches derrama instantes de locuras.

(34)

34

ALABANZAS DEL DESORDEN

Hemos nacido para sembrar en los santuarios profecías concretas bailes que al anochecer despertarán lo prohibido

y arderán árboles rosáceos donde se colgarán animales bicéfalos para desempolvar mitos de medio siglo derrumbarán ciudades antiquísimas una nueva era ha de comenzar con o sin el bin bag en nuestros ojos y pronto para cuando atemos la soledad seremos uno

ya no serán siete plagas asechando nuestros cuerpos o el humo de los ómnibus expandiendo su rebeldía lento como la caída de las arenas de un reloj antiguo poblaremos sobre las hierbas

y dejaremos crecer nuestros pelos como feroces chacales en la oscuridad silenciosa y abriremos nuestros pechos para parir hijos celestiales

y gritaremos hasta no tener voz de felicidad a lo lejos bajo las sombras friolentas de los árboles

no seremos bárbaros primitivos ante los ojos de algunos ídolos de barro ni tendremos alas en los pies para volar hacia un valle de

mostos ni soñar con prendas de sedas o viajar en limosinas hartamente caros

pero poblaremos esos cielos reflejándose en charcos o pantanos de cien o mil años

hasta florecer y desnudar nuestras almas por completo

fornicaremos

(35)

35 tumbas eclesiásticas

y nuevamente heredaremos costumbres que al anochecer

arderán para celebrar un misterio de culto pasionario

y ver los crisantemos en las alturas de un edificio donde solo habitan aves de malagüeros que desatan su olor a vida y a muerte

con los últimos rayos de sol violáceo

con la última palabra desprendiéndose de los labios más puros y castos.

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PEQUEÑA CRÓNICA ESCRITA DESDE UN ÓMNIBUS QUE VA HACIA EL CULO DEL MUNDO

Como un adorable huno abordaré el ómnibus donde regresan al caer viejos gallinazos de casa

ancestros que adoraron la noche y danzaron al compás de un cascabel sodómico

en áridos terrenos los mostos treparán hasta embriagar a las nubes

y lloverá mares hasta formar islas de higueras una nueva ciudad aparecerá como un oasis y todo volverá al principio

arenales donde se puso los pies y los huesos cementarán los cactus como dioses indomables

y se romperá el silencio con toneladas de acero edificando nuevos sueños para marcar en calendarios de obsidiana

habrá calles con nombres europeos y héroes derrotados y haremos rondas para no olvidar nuestras infancias y cumpleaños que se quedaron en los postales

la música saldrá de esqueletos que posaron en álbumes de una megalítica civilización presbiteriana

y pronto pronto sin darnos cuenta nos treparemos por los espejos horrorizantes

e indomablemente nuestros cuerpos habrán madurado velozmente

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37

hacia esa nueva ciudad descargada de identidad y rebeldía

rebeldía que crecerá entre lunas borrachas y hediondas

donde cruzaremos encamarados las turbias fronteras del espanto.

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38

A LA DISTANCIA

Porque puedo masticar tus versos y pulular tu vientre como un cráneo a la distancia

como un trozo de carne a la distancia arrancar los ojos bisiesto

y arrancar de mí el aire fugitivo de mis pulmones y trizar tu cuerpo a la distancia con mis pulmones y poblar tus pulmones con el aire de mis pulmones de

animal bisiesto con los ojos de un animal nocturno y bisiesto

con los ojos de un ave rapaz nocturno y bisiesto con la lucha de mi cuerpo nocturno y bisiesto arrancar y masticar y poblar tu carne

como puebla la soledad en las calles

como pueblan las luces de la ciudad en las calles como puebla la noche somnolienta y ciega en las calles donde acaece mi ternura como las plantas de mis pies

sobre la acera puedo golpearme el pecho y cavilar en ti

golpearme y arrastrarme como un borracho y arrancarte de mí y cantar solemnemente religiosamente

allá se encofran tus ojos en el acantilado de los sueños la ciudad que me asfixia

la ciudad que ahora recorro como ese aire fugitivo que alguien olvidó inhalar a la distancia

con el kilometraje de este loco corazón carcomido

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por el tiempo y la distancia una sustancia corrosiva que se oxida como un nudo en la garganta

en las noches mohosas donde habitan los fantasmas donde huyes y refugias tu sombra de barro sarro raro olor expele las moscadas de tu aliento endiablada amada cuando apagarás las llamaradas de tus ojos que brillan como dos faroles a la distancia

como un poeta escribiendo a la distancia como ese cráneo que ama a la distancia

un remolino molino que va girando revoloteando aventuras torturas dulzuras

en un megalítico desierto indigesto de sol.

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40

BALADA DEL DANUBIO

Porque no es hoy el momento de tirar los despojos en jardines botánicos

tirar del gatillo las angustias en paredes lacerado de huesos

donde se cuelgan papeles amarillentos como telarañas de alguna viuda negra

y donde algún demente anda entre los recovecos de una ciudad arcana

por acá pasan sexos suicidas esparciendo su olor antropófago y el aire se hace ardiente bajo un cielo minado de estiércol acá hay que nadar como pez sobre una calle de imágenes arrastrarse lentamente como una serpiente carcomiendo de tu futura e inapetible carne

como una semilla que echa a brotar en medio de la nada así creciste

trepando las murallas entre relojes de arena y temblores que provocan coches a partir de las 00:00 horas

lejos como las estrellas las palabras no llegaron a tu boca ni llegaron los postes de alumbrado a tus ojos ni al hogar que se recrea en estas cuatro paredes

para ver después adictos enamorados como pájaros fruteros en las esquinas o en los árboles

la noche también trepa desde antiquísimos siglos en mis ojos levantando soberanas montañas de ternura en tu pecho y ya vez

tu edad es la edad de las aves que levantan por vez primera el vuelo.

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41

11:10 p. m. CONCIERTO A PLAZA ABIERTA Km 26

(block head soul)

Cae la noche y un grupo de rock toca melodías que devuelven el alma al cuerpo

sensación que el olvido no puede borrar cuántas veces tus besos vacíos

tus orgasmos sin vida

tu cuerpo latigazo de marea huyendo tus senos como dos faroles enloquecidos tus cabellos húmedos y negros deslizándose en mi mente

en esta soledad de perros

donde las calles se divorcian de la vida

cuántas veces la muerte entra como una corriente por las venas blanqueando mis ojos

incendiando la hierba de los pájaros nocturnos cuántas

cuántas veces el amor ha llamado a tu puerta

las luces se han deslizado lentamente sobre las cabezas rapadas y una lluvia de cohetes artificiales cubre el cielorraso

(por el micrófono una voz anuncia lo mejor de woodtook en recuerdos) nuevamente empieza todo

la batería parece un corazón que sufre de taquicardia y los escandalosos automóviles han dejado su mal aliento las voces se han erguido como puños rebeldes

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42 espantando nuestras penas (y al fondo) se escucha el lírico aullido de los que amaron tu cara bonita

tus caprichos infantiles tu filosofía barata tu gusto por Neruda

tus seis cartas con mala ortografía tu olor de cuatro días de calor intenso la noche ladra como una guitarra eléctrica los domingos

la noche ladra o ulula como un búho insoportable la noche

la noche ladra también con sus luces sicodélicas con esa alma cabrona de block head.

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43

LAS PLAYAS DEL AYER

Sin ti o sin mí el mundo es grande, pero sin ti no cabría el poema.

Ya no estamos para contemplar el pasado el mar desde el puente de los suspiros

una tarde holgada de ternura como viejas películas se disipa en todo el horizonte

hacia el monte voy para estremecer tus caderas para trizar tus sueños en estas calles gangosas y aplomar el aliento de tu boca en mi boca como una fruta verborrea incesante

hacia las cenizas avanzamos lenta como una nave repleto y salpicado de aguardiente

hasta que el corazón patee te amaré como un viejo dinosaurio

y andarás ebria por estas calles oliendo a mi ternura y escucharás latir las campanadas de algunas horas perdidas

de tu vientre nacerá una ciudad de cristos y vírgenes y se quemarán poemas como castillos multicolores donde hermosos perros parapléjicos interpretarán canto fúnebre para la nueva vida

y golpearás con tu cuerpo para que llueva nuevos amores y golpearás el mar esa vieja película del ayer.

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44

MENSAJERO DE LOS ASTROS

(Descripción desde la puerta N.º 19) Acá me tienes con la violencia de los días desnudo

mutilado

mirando lo imperceptible como una mujer colorete rodeado de sombras en los pasillos de I.N.E.N.

donde descubro tiernamente la sonrisa macabra de la muerte

y la descubro sobre una camilla contemplando mis años

larga vida para el poeta golpea mi pecho pero estoy jodido bosquejando una lápida que diga Q.D.E.P.

y rezo como un niño SE VAN A LA CIUDAD DE LA MIERDA.

LIMA; LADRA

KILÓMETROS DE PALABRAS Y NADIE LOS RESCATA...

NI SIQUIERA

UNA GRANDÍSIMA PUTA RECOSTADA SOBRE UN LECHO DE ROSAS.

Pero nuevamente estoy acá con miedo

en esta habitación donde crecen hermosas higueras y donde los duendes de blanco me hacen la BIOPSIA como si tuviera una pepita de oro en el cuello.

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45

BESARÁ LA MUERTE MIS PECADOS CON INFECCIOSOS BESOS

Besará la muerte mis pecados con infecciosos besos será bajo el sol sangriento del verano

sobre rosas lilas que no existen devorará mi carne y sin ningún remordimiento dejaré en tus labios mis insípidos versos

huirás de mí como de una calle maloliente

mis vísceras tienen el olor de tu piel y te persiguen yo ansío sin estupor tu rabia a cada hora

en que el viento maúlla como un gato colérico sobre el techo

la noche cae fría sin misterio en tus ojos

y en una acequia un sapo negro croa tus lascivas penas

soy un recuerdo carnal que te hace el amor en la memoria cuando pasas turbulenta por una calle oscura y sin vida mis amigos lloran otros sueltan irónicas sonrisas sucede que Lima es un cementerio gris sin placeres he sido ruin con aquellos que convivía e hipócrita adulador con aquellos que detestaba

mi fe siempre ha sido un cuervo que grazna en el horizonte

como un sol que prende velas en su siesta marina extraño las caricias de algunas muchachas sin oficio el claxon el caos en horas punta

extraño la gente esnob y su lisura barata

también a esas furcias sembradas en mi lampiño

(46)

46 pecho

confieso sin vergüenza he ido a los burdeles de Huachipa

ahí he escrito odio el mar como las gotas de sangre en tu sexo conozco casi todas las calles como las palmas de mis manos esos impúdicos y sanos amores de febrero

conozco el latido de la muerte cuando mella la piel hasta he contado cientos miles de larvas bajo el smog del cielo

y he creído ver una virgen celestial morir conmigo otra vez.

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47

MOMENTOS

Porque puedo sentir el miedo

Una terrible sensación de lamer la tierra bajo la tierra

Entregarme no a la soledad

ni a los cantos que el viento arrastra ni al fulgor de la noche

que amo tanto

Porque a veces puedo sentir un latido más profundo

o un vacío en los labios Un sabor contagioso dulce voraz incitando a la huida

Porque a veces puedo iluminar la vida con tus manos

y arrancar los gritos de las bestias que aún moran

como sombras en los sueños Porque a veces le temo a la vida quemo flores y no recuerdos Y prendo velas con los ojos

de la inocencia.

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48

Más que frenesí, erotismo:

la poesía de Manuel Luque

(prólogo del 2011)

Palabras preliminares a El huerto de los alientos Héctor Ñaupari

Con la paciencia de Florentino Ariza, el trémulo amante de Fermina Daza, que logra hacerla suya tras lustros de espera, Manuel Luque ha dejado transcurrir una década para que veamos publicada su ópera prima, El huerto de los alientos. No lo lamentamos. Como el vino añejo, este poemario ha sido pensado y elaborado para deleitarnos luego de un largo tiempo.

Si el divino Borges le llamaba «vino del mutuo amor y de la roja pelea», creo que este libro responde a esa calificación. Este poemario añejado tiene gran equilibrio, y en él encontramos sucesivos y diversos matices, algunos ya conocidos, como el inquisidor cuestionamiento a la ciudad, o la misantropía de quien está de vuelta de todo; sin embargo, mantiene toda su aspereza, su vigor y su agresividad, lo que le hace único, extraordinario e irrepetible.

He de confesar que El huerto de los alientos me ha hecho volver a la vertiginosa década de los noventa. En su revival de canto urbano, de erotismo masculino y sin freno, de elogio a los amigos, de cigarrillos y trasnoches,

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49

me he sentido joven otra vez. Quizás esto último hace que este libro se vuelva, en su lectura, entrañable para mí.

En poemas tales como «Confesiones de un descreído»,

«Alabanzas del desorden», o «Tres poemas con tres toques mágicos» me he hallado en mis veintitantos, leyendo con los grupos Neón o Vanguardia, transitando febril por las calles del Centro de Lima, de Lince, de Barranco. Por eso le agradezco a Luque, porque gracias a él y a su libro El huerto de los alientos «por estas calles (yo también) he buscado el tiempo que dejé en los bares».

Quédome con el erotismo sin sutilezas de su poemario.

A duras penas es posible trazar la tenue frontera entre la pornografía y el erotismo: es tan traslúcida como una gota de sudor. En esa cartografía corporal Luque se conduce sobria y delirantemente (no: no es una contradicción; en el sexo se es posible ser suave y firme, abandonarse al placer sin perder la perspectiva de aquello que se hace) al mismo tiempo.

El erotismo de Luque responde a los sabores femeninos de fin de siglo, al cínico convencimiento que para amar de verdad a una mujer hay que odiarla, que no es posible conservarse indemne de su instintiva y luciferina capacidad de enloquecernos, de seducirnos, de perdernos. De creer, ilusos nosotros, que somos conducimos a la cima: «Yo debí ser Dios y no el hombre que recitaba su vientre como un poema», para luego ser coronados, pero no de laureles ni de estrellas: «como cuando me traicionas con tu piel de niña / y tu alma

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ramera». Y es que el amor a la mujer es la única piedra en la que el hombre se tropieza, más de dos veces.

Por todo ello, celebro la valentía, la generosidad y el aplomo de Luque en ofrecernos este poemario suyo, El huerto de los alientos. Que la vida le dé el coraje suficiente para seguir publicando.

Santiago de Surco, 8 de marzo de 2011 Tu profecía,poeta.

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Índice

Presentación 04

EL HUERTO DE LOS ALIENTOS (1997 - 1999) SUEÑOS DEL CAMALEÓN

Y OTROS POEMAS (1997)

Confesiones de un descreído 10

Escenas al filo del sueño o una mujer llamada Eva 11

SALMOS NOCTURNOS (1998) 16

Ciudad inonia 18

Ahora meo las sombras 19

No sé de otra forma decirlo 20

La esquina del movimiento 21

Sobre tu sonrisa 22

Cuervo 23

Segundo cavilar sobre la muerte 24

Opio de los sueños 25

Aullidos 26 Instantes 27 Desángrate 29

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MENSAJERO DE LOS ASTROS

O LOS NUEVOS CANTOS DE LA HIGUERA (1999)

Tres poemas con toques mágicos 31

Alabanzas del desorden 34

Pequeña crónica escrita

desde un ómnibus que va hacia

el culo del mundo 36

A la distancia 38

Balada del danubio 40

11:10 P. M. Concierto a plaza abierta km 26 41

Las playas del ayer 43

Mensajero de los astros 44

Besará la muerte mis pecados

con infecciosos besos 45

Momentos 47 Más que frenesí, erotismo:

la poesía de manuel luque 48

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Manuel Luque 

Nació en 1974, en Lima, Perú. Es poeta, escritor, gestor cultural y docente egresado de la Universidad Enrique Guzmán y Valle en la especialidad de Literatura y Lengua Española. Asimismo, cursó una maestría en Escritura Creativa en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Ha publicado los poemarios El huerto de los alientos (Ediciones Letra en Llamas, 2011) y La estación de la muerte (Toro de Trapo Editores, 2011), además de libros de cuentos: El regalo de la estrella y otros cuentos (Eclosión y Vagón Azul Editores, 2011), Contra el tiempo (Eclosión Editores, 2011) y Confesiones de un descreído. Muestra de poesía peruana actual (Eclosión Editores, 2013).

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Referencias

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