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DOCUMENTACIÓN Y DIFUSIÓN EN EL SITIO II CUEVA DE LAS MANOS (RIO PINTURAS) SANTA CRUZ

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ISSN 2362-1958

DOCUMENTACIÓN Y DIFUSIÓN EN EL SITIO II CUEVA DE LAS MANOS (RIO PINTURAS) SANTA CRUZ

María Luz Funes a y Marcelo A. Torres b

RESUMEN

El artículo presenta el avance del registro de las pinturas del interior de Cueva de las Manos. Esto forma parte de las tareas de gestión patrimonial que viene desarrollando el programa Documentación y Preservación del Arte Rupestre Argentino en el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (DOPRARA- INAPL) desde 1995 en el marco del proyecto “Conservación y Gestión Sostenible del Patrimonio Cultural Cueva de Las Manos: 10.000 años de historia”. Durante los últimos años, se viene realizando la documentación del arte rupestre del interior de la cueva (sitio II, sectores c y d) con el objetivo de dar a conocer, actualizar y ampliar la información de Cueva de las Manos.

En esta instancia, se presenta la documentación obtenida hasta el momento, que se realizó en dos etapas: el trabajo de campo y por otro lado, el trabajo en laboratorio. Se busca abarcar por un lado una dimensión institucional (de documentar y preservar) y por otro, una dimensión social (de presentarlo públicamente); es decir, hacer un uso público acorde a las necesidades, tanto para los investigadores, organismos e instituciones, así como para los visitantes.

PALABRAS CLAVE: Gestión patrimonial; Representación; Documentación; Uso público.

ABSTRACT

This article presents the recording previews of Cueva de las Manos’s inside paintings. This is part of the heritage management called Documentación y Preservación del Arte Rupestre Argentino in Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano has being developing from 1995 at the proyect “Conservación y Gestión Sostenible del Patrimonio Cultural Cueva de Las Manos: 10.000 años de historia en la Patagonia”. During the last years, the inside rock art documentation (site II, sectors c and d) has been recording to make it public, update, record and enlarge Cueva de las Manos’s information.

In this instance, the documentation up to now is presented, that was carried out on two phases. First, fieldwork and secondly laboratory work, when digital process and store into a database was done. It seeks to include on the one hand an institutional dimension (registering and preserving), on the other hand a social dimension (to present it publically). Namely a public use according the necessities, both by researchers, institutions and organizations, as well as by visitors.

KEYWORDS: Heritage management representation; Documentation; Public use.

Manuscrito final recibido el día 13 de mayo de 2020. Aceptado para su publicación 26 de septiembre de 2020.

a Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL). 3 de febrero 1378 (CPC1426BJN).

Ciudad Autónoma de Buenos Aires. [email protected]

b Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL). 3 de febrero 1378 (CPC1426BJN) Ciudad Autónoma de Buenos Aires. [email protected]

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INTRODUCCIÓN

El presente artículo da a conocer los avances en los trabajos de documentación del arte rupestre del interior de Cueva de las Manos. En primera instancia se introducen algunos antecedentes en la gestión del sitio y luego se exponen las tareas realizadas a partir del año 2018 hasta la actualidad. Estas acciones, forman parte de la gestión patrimonial que se viene desarrollando en el sitio Cueva de las Manos, Alto Río Pinturas (Provincia de Santa Cruz, Argentina) (Figura 1) desde el año 1995 en el programa Documentación y Preservación del Arte Rupestre Argentino (DOPRARA) del Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL) en el marco del proyecto “Conservación

y Gestión Sostenible del Patrimonio Cultural Cueva de Las Manos: 10.000 años de historia en la Patagonia”. Cuando comenzaron los trabajos del DOPRARA, se realizaron tareas de relevamiento y documentación del arte rupestre del sitio y se registraron los procesos de deterioro y el estado de preservación de las pinturas. Fue en ese entonces cuando se comenzó a organizar un archivo documental de fotografías y videos como base de datos para monitorear el estado del sitio y los deterioros producidos con posterioridad a las medidas de protección (Onetto,1998; Rolandi, Gradin, Aschero, Podestá, Onetto, Sánchez Proaño, Wainwright & Helwig, 1998).

Una de las primeras medidas de protección en Cueva de las Manos fueron las realizadas por el

Figura 1. Mapa ubicación Cueva de las Manos.

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municipio de Perito Moreno, que en el año 1980 colocó rejas en el acceso a la cueva y en todo el sendero que recorre las paredes rocosas con arte.

De esta manera, en temporada alta –de octubre a marzo– los visitantes podían ingresar a la cueva únicamente con un custodio o guía. En esos años, también, se construyó un camino de acceso al sitio desde la Ruta 40, que se reflejó en un incremento del flujo de turistas (Onetto, 2001).

A partir de 1995, con la implementación de las medidas de protección propuestas por el DOPRARA - INAPL (Rolandi et al., 1998) y posterior propuesta del plan de manejo del sitio (Onetto, 1998, 2001) se hacen efectivas estas medidas de cuidado durante todo el año.

Desde ese momento comenzaron a involucrarse tanto organismos nacionales y provinciales, así como agentes privados en algunas tareas de conservación y protección y en el manejo turístico del sitio. Es así, que en junio de 1998 Cueva de las Manos fue presentada a la UNESCO para su inclusión en la Lista de Patrimonio Mundial, siendo declarada en diciembre de 1999 Patrimonio Cultural de la Humanidad (UNESCO, 1999) (Onetto, Cassiodoro, Colombo, Salerno, Elías &

Castro 2008; Podestá, Rolandi & Onetto, 2000).

En el año 2004, la Dirección Nacional de Arquitectura comenzó las obras de infraestructura para la protección del sitio, contemplando los pasos considerados en el plan de manejo aprobado por la UNESCO (Onetto, 2001, 2006). Esto implicó la ampliación de las instalaciones existentes, se edificó una vivienda para el personal (guías y auxiliares) que custodian el sitio, y posibilitó la incorporación de más personal para trabajar de forma permanente; se construyeron pasarelas en el sendero interpretativo y cartelería para los visitantes. Una medida importante al término de estas obras –en el año 2007– fue prohibir el ingreso del público visitante al interior de la cueva. En el año 2008, el proyecto recibió un subsidio de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), que permitió seguir adelante con las medidas de gestión, en esa instancia se puso el acento en la difusión y en la educación patrimonial, que involucró la participación de la comunidad para la

protección y uso público del sitio (Onetto, Funes

& Murgo 2010a; Onetto, Murgo & Funes 2010b).

En esa línea de trabajo se organizaron talleres para la planificación de contenidos para el futuro centro de interpretación, que se inauguró en abril de 2010.

Además, se publicó un manual (Onetto, 2010) para trabajar los contenidos patrimoniales de Cueva de las Manos en escuelas y juegos didácticos sobre el arte rupestre del sitio. También, se han realizado estudios sobre la capacidad de carga del sitio, investigaciones geológicas y medioambientales cuya finalidad fue evaluar el componente natural del sitio apuntando al uso sustentable del mismo (Zárate, 2005, 2010; Zitzke, 2019). Como parte de las tareas de conservación de las pinturas, a lo largo de los años, se han realizado monitoreos periódicos del estado de las pinturas (Onetto, 2001, 2006).

A partir del cierre de la cueva al público, la visita turística se realiza únicamente en compañía de un guía a través del sendero interpretativo, por fuera de la cueva. Desde entonces, los investigadores/

as del INAPL han sugerido implementar distintas estrategias didácticas y discursivas con los guías para brindar información del arte del interior de la cueva. A través de la experiencia de los guías con el público visitante, han surgido interrogantes sobre la existencia de pinturas dentro de la cueva, qué tipo de figuras hay y cómo son, si son iguales o diferentes al resto de las que se observan en los paredones fuera de la cueva y si tienen alguna particularidad.

En base a estas necesidades, a partir del año 2018, se decidió como objetivo general difundir el arte rupestre del interior de la cueva al público visitante mediante diferentes dispositivos (cartelería, folletos, etc.). Para este fin, se realizaron distintas acciones: ampliar la base de datos, actualizar el registro y realizar su relevamiento. Se espera que esto también, facilite las tareas de monitoreo del estado de conservación y brinde información a investigadores/as, organismos e instituciones.

Aquí se presentan los resultados de la documentación obtenida hasta el momento, durante los años 2018 y 2019. La misma se llevó a cabo en dos etapas: el trabajo de campo y su posterior procesamiento en laboratorio. El trabajo

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de campo consistió en el registro sistemático de las representaciones de arte rupestre (fichas, croquis, fotografía), la proyección de los cortes de la planta y perfiles del interior de la cueva, que corresponden a los sectores d y c del Sitio II de Cueva de las Manos. Posteriormente, en el laboratorio, se realizó el procesamiento digital y su archivo en una base de datos. Con estos resultados, se están ensayando prototipos en diferentes piezas de comunicación para su divulgación.

FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA

Los trabajos de registro1 y documentación2, son parte de las tareas de conservación que permiten tener un conocimiento de los sitios patrimoniales.

Distintos organismos internacionales e investigadores/as ratifican la importancia de estas tareas en la conservación del patrimonio arqueológico. La Carta de Lausana (ICOMOS, 1990) resalta la importancia de la documentación y la existencia de un inventario para la protección y gestión del patrimonio arqueológico, así como también la difusión, además enfatiza que “la presentación al gran público (…) es un medio esencial para promocionar éste y dar a conocer los orígenes y el desarrollo de las sociedades modernas” (ICOMOS, 1990, Art. 7). En el mismo sentido, la Carta de Burra (ICOMOS, 1999), también remarca su importancia, e indica que se debe incluir una “recopilación y registro de la información suficiente sobre el sitio –documental, oral, física– para el conocimiento apropiado del bien” (ICOMOS, 1999, Art. 6). Este documento también destaca la importancia de la interpretación del significado cultural de ese patrimonio (ICOMOS, 1999, Art. 25).

Para la UNESCO (1982) el trabajo de gestión del patrimonio arqueológico, es un proceso dinámico

1 El concepto registro es utilizado en este trabajo en el sentido usual del término, en este caso en particular como parte del relevamiento y posterior procesamiento al examinar y extraer algo, brindando datos e información sobre un objeto, hecho, etc.

2 La documentación es considerada como un conjunto de técnicas necesarias para el procesamiento, organización, presentación y diseminación del conocimiento especializado (Renard de Coquet, 1985).

que comienza generalmente con la investigación y continúa con distintas acciones de conservación, protección, exposición y uso público3. Es a través de estas acciones, que se reúne el conocimiento sobre los sitios con arte rupestre, se observan las necesidades de conservación, y será a partir de su análisis, que derivarán en distintas tomas de decisiones en diferentes niveles para la conservación del patrimonio cultural (Cruz, 2017- 2018).

Algunos investigadores/as que trabajan en arte rupestre, también coinciden y refuerzan la importancia de la documentación para la conservación y preservación del mismo. Taboada y Strecker (1998), afirman que la conservación del arte rupestre se basa inicialmente en un exhaustivo registro tanto del soporte, como de los contenidos culturales. Bednarik (1995) coincide en que el registro y documentación del arte rupestre son uno de los pasos generales más necesarios para asegurar su preservación, siguiendo normas internacionales y evitando métodos de documentación que pongan en peligro la preservación de los grabados, las pinturas y el soporte. Wainwright también agrega a este planteo que “la conservación del arte rupestre incluye (…) el registro, la preservación y la protección, la administración del sitio y aspectos de su interpretación” (Wainwright, 1995a, p. 52).

Estas prácticas evidencian la búsqueda de cubrir por un lado, una dimensión institucional de documentar y preservar; y por otro, una dimensión social de presentarlo públicamente; es decir, hacer un uso público acorde a las necesidades, tanto para investigadores/as, organismos e instituciones, así como para los visitantes (Ballart Hernández & I Tresserras, 2001).

De modo operativo, para la descripción y numeración de las manifestaciones de arte se utiliza el concepto de representación, definida como:

3 El uso público es una denominación genérica a un conjunto de funciones que tiene relación con la atención a los visitantes reales y potenciales. Dentro de estas funciones incluyen la divulgación, información- orientación, recreación, interpretación, didáctica y extensión (Morales & Guerra, 1996).

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…la segmentación inicial que el analista realiza al observar la superficie del soporte respecto de aquellas que visualiza como unidades discretas (separadas una de otras en el espacio del soporte) y que fueron producidas por un gesto técnico completo;

por ejemplo la figura de un camélido aislado o como parte de una fila, o circunferencia o punto de una serie rítmica de repeticiones (Aschero & Martel 2003-2005, p. 50).

Su uso contribuye a saltear dificultades de interpretación tipológica en pinturas desvaídas y/o deterioradas; y permite dar cuenta de la densidad y grado de cobertura del soporte4.

Asímismo, de acuerdo a Renard de Coquet (1985), la documentación de las representaciones rupestres son documentos secundarios que refieren a “...datos e información sobre un objeto, hecho, etc.” (pp. 71-72) y los trabajos originales (las representaciones) constituyen el documento primario. Siguiendo este planteo, la documentación de las representaciones, involucra a todo documento gráfico (mapa, dibujos, fotografías, etc.) como escrito (libreta de campo, informes, folletos, artículos, libros, etc.). Por último, el resultado que se obtiene de la documentación funciona como modelo y documento visual. Estos, pueden cumplir distintas funciones a través de diferentes soportes comunicativos: por un lado una función institucional, una base de datos que reúna y administre esta información. Como en este caso en particular, que busca actualizar y complementar el archivo existente para generar y sistematizar una documentación digital. Por otro

4 De acuerdo a Aschero & Martel (2003-2005) consideramos que los conceptos representación y motivo operan en etapas distintas de análisis. El primer concepto es un indicador del número mínimo de operaciones técnicas originalmente ejecutadas sobre la pared; en cuanto al segundo, tiene que ver con los vínculos que el analista discrimina entre las representaciones. Sobre esta última instancia analítica, las representaciones se constituyen en motivos o en elementos de un motivo. Sin embargo, no sería la propuesta de este trabajo abordar la segunda instancia, sino centrar la atención en describir y documentar cada representación.

lado, también cumplen una función comunicativa y pedagógica para uso público, ya sea dirigido al ámbito académico o de divulgación general. Todo esto, lleva a plantear estrategias en la gestión para que los diferentes organismos puedan acceder y administren los documentos elaborados, así como también los materiales y soportes de comunicación que se generen (Sánchez Proaño, 2000).

MÉTODOLOGÍA

La documentación se dividió en dos etapas, el relevamiento en el trabajo de campo y el procesamiento en el laboratorio que se detalla a continuación.

Relevamiento

El sitio II de Cueva de las Manos fue relevado por Carlos Gradin y equipo en el año 1964, fue dividido en cuatro sectores: a, b, c, d y e (Gradin, 1968; Gradin, Aschero & Aguerre, 1976). En este trabajo se tienen en cuenta los sectores c y d, los cuales corresponden al interior de la cueva.

El sector a corresponde a un extenso paredón de superficies lisas con pinturas, conocido como

“paredón de las escenas” (Aschero, 2018, p. 212), el sector b está formado por el pie del farallón con superficies irregulares, nichos y saliencias donde hay pinturas; el sector c comprende el costado oeste de la cueva y el sector del fondo y el costado este de la misma, el sector e está ubicado al este por fuera de la cueva (Gradin, 1983).

En primer lugar, se hizo el dibujo de la planta de la cueva utilizando el modelo “espina de pez”, armándola desde el centro hacia los laterales abarcando el techo y se obtuvieron las medidas del sitio II (vista de planta, vista alzado y lateral)5. Para esto, se fijaron dos puntos “0” para referenciar las representaciones en el espacio, uno ubicado en la entrada este de la cueva en el sector d, donde se dispuso una cinta métrica en dirección este- oeste para medir el ancho y el otro punto, del

5 La vista denominada alzado (frontal) es la que se ve de frente al observador y la más representativa de la cueva para establecer las distancias entre las representaciones y sus dimensiones. La vista de planta, es la representación observada encima de la cueva mirando hacia abajo para su ubicación dentro del sitio.

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lado oeste en el sector c, al fondo de la cueva, donde se ubicó otra cinta métrica perpendicular al punto anterior, en dirección norte-sur para medir la profundidad. Para calcular la altura del suelo al techo se utilizó un distanciómetro láser y se empleó un inclinómetro cada cinco metros para obtener el grado de inclinación del suelo. Los datos obtenidos se anotaron en diferentes papeles milimetrados para armar los croquis de la planta del sitio, otro del perfil oeste y otro del perfil este.

Operativamente, dentro de los sectores c y d se establecieron unidades topográficas (U.T.) subdividiéndolos en micro-sectores (c1 y c2 para la UT c; y d1, d2, d3 para la UT d) que se delimitaron teniendo en cuenta la visibilidad, emplazamiento u orientación y circulación (Figura 2).

representación. Paralelamente al croquis, se fueron completando las fichas para la caracterización de las representaciones y numerándolas (Figura 3 A y B). Éstas fueron realizadas para ingresar distintos datos sobre la inclinación del soporte rocoso, su orientación cardinal, identificar los colores de las pinturas utilizando la guía Munsell Soil Color Chart, y consignar si presentaban algún tipo de deterioro antrópico y/o natural. También se indicó si había superposiciones entre las distintas representaciones y en qué orden estaban ubicadas.

El relevamiento de las representaciones se realizó de izquierda a derecha y de la parte superior a la inferior de cada panel, midiendo alturas y distancias entre cada uno en un eje horizontal continuo. Para localizar las pinturas sobre el soporte se fue midiendo distancia y altura de cada representación al suelo y al punto “0”. A cada representación se le asignó una clasificación morfológica, organizándolas en figurativas (son las que presentan un correlato formal que permiten identificarlas con el mundo físico), abstractas (no se conocen su correlato con la realidad del mundo físico) e indeterminadas (aquellas que no permiten una identificación abstracta o figurativa debido a su deterioro natural o por la acción vandálica).

Para tomar las medidas de cada representación (altura, ancho), en el caso de los negativos o positivos de manos y de camélido, se tomaron patrones de medidas específicas según Gradin (1981-82) y Aschero (2012) respectivamente.

Paralelamente también se dibujó un croquis orientativo.

Estas caracterizaciones ayudan a clasificar y organizar las representaciones, no como un modelo visual fiel, sino como una aproximación semejante respecto al objeto de estudio, que facilitan la construcción de las manifestaciones como un modo de aproximación (Ander-Egg, 1993). Dadas las dificultades por el deterioro de las pinturas, se rescatan las cualidades observables de las representaciones reconocibles visualmente teniendo en cuenta la denominación planteada por Aschero & Martel (2003-2005). En este sentido, durante el relevamiento, se tuvo el apoyo probatorio de más de un observador.

El registro digital fue realizado con dos cámaras Figura 2. Planta sitio Cueva de las Manos II, sectores

c y d.

El registro de las pinturas implicó el uso de métodos manuales (dibujo) y automáticos (fotografía digital e informática) durante el trabajo de campo (Sánchez Proaño, 1991, 2000). El relevamiento se elaboró en un croquis general sobre papel milimetrado para ubicar y designar con un número a cada

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Figura 3. A) Croquis. B) Ficha.

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fotográficas Canon Rebel Eos y T6. En algunos casos, dependiendo de la iluminación, fue necesario el empleo de una pantalla reflectante, trípode, linternas led y lupa. Se realizaron tres tipos de fotos: una imagen general del panel para ubicar la representación, otra imagen detalle para definir la representación, ambas con escala; y otra para divulgación sin los elementos de registro (escalas, cartel, etc.). La fotografía general se realizó a una distancia de 2 m de la pared aproximadamente con ISO 400, 22f y un objetivo 24/35mm. La fotografía en detalle se hizo con un objetivo de 55 mm a 50 cm de distancia de las manifestaciones, ambas fotos con escala numérica y de color (IFRAO- Pantone6). Para lograr la resolución necesaria en las fotografías se ajustó la sensibilidad de la cámara entre 200-400 ISO, una apertura entre 8-11 dependiendo del nivel de detalle y la superficie, con formato de salida RAW. Para reducir los efectos de profundidad de campo, luz directa y

6 Pantone es un sistema estandarizado de concordancia de colores sólidos (a diferencia de los modos CMYK y RGB) conocido con el nombre Pantone Matching System para identificar a cada color a través de un software de diseño (ejemplo Adobe Illustrator).

la escasa visibilidad, se ejecutaron tres disparos con diferentes aperturas del lente y exposición que posteriormente se ajustaron en el software con el que se procesaron las imágenes (Adobe Photoshop). Por último, la tercera fotografía fue obtenida en modo automático y sin escala a 4 m de distancia para ser utilizada como imágenes de divulgación.

En la U.T. c fue necesario delimitar el relevamiento en pared y techo. Para su registro se tomó la distancia desde el punto “0” (dirección norte-sur) y desde el eje del punto “0” a la representación.

Para diferenciar entre el techo y la pared, se consideró como límite un accidente natural geográfico escalonado distribuido en la longitud topográfica del lado oeste de la cueva. En el caso de identificar representaciones en el límite de ambos, se consideró su ubicación sobre la pared sí la misma abarcaba más de un 50% sobre ella y viceversa (Figura 4A).

Para despejar dudas durante el trabajo de campo, se hicieron observaciones expeditivas mediante la aplicación Image JD´Strech desde un celular en algunas representaciones para así definir su forma y distribución. Esta aplicación genera imágenes Figura 4. A) Microsectores. Límite pared-techo. B) Uso de app D’strech.

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falsas con colores saturados, que no poseen una correspondencia con la realidad, pero que su contraste permite discernir mejor si se confunden representaciones con el soporte rocoso, o incluso observar pinturas no visibles a simple vista (Figura 4B).

Procesamiento

La etapa de procesamiento se llevó a cabo en el INAPL para sistematizar y procesar las fotos, realzar los colores tanto de las imágenes como del soporte, luego realizar el calco digital sobre las mismas fotos y finalmente completar la información en una base de datos. Las herramientas utilizadas para el procesamiento de los datos fueron los softwares Adobe Photoshop y Agisoft PhotoScan Professional. El primer software permite retocar imágenes formadas por una serie de puntos (pixeles) en varios modelos de colores. Los modelos empleados en las imágenes fueron la composición RGB (red, green, blue).

Este modelo modifica imágenes rápidamente con diferentes herramientas en una computadora.

Posteriormente, para cualquier tipo de impresión, se convertirá en el modelo de cuatricromía, CMYK (Cyan, Magenta, Yellow y Key). El segundo software, realiza el procesamiento fotogramétrico de imágenes digitales y genera datos espaciales 3D. La fotogrametría nos permite conocer las dimensiones y posiciones de las pinturas en el espacio, a través de las medidas realizadas de la intersección de varias fotografías y generar una reconstrucción 3D del entorno.

El revelado de las tres tomas fotográficas en formato RAW, mencionado en el relevamiento, fue realizado a través del software Adobe Photoshop para homogeneizar la profundidad de campo, los tonos y los colores. El producto final de este proceso fue guardado en formato JPG para hacer uso de la herramienta D´strech desde una computadora y poder utilizar el software Agisoft PhotoScan Professional para fotogrametría. Por otro lado, el calco digital fue trabajado con el software Adobe Photoshop utilizando como base la foto original, las fotos filtradas con D´strech y el croquis general realizado en papel milimetrado. Cada una de éstas, fue insertada en cada capa del software de manera

superpuesta, una arriba de la otra. A partir de estas imágenes como base, se realizaron los calcos digitales en otras capas dividiendo cada una de ellas por color según los pigment os. Este procedimiento permite no sólo realizar el calco sino, además, definir las representaciones y comprender las superposiciones por color (Figura 5).

Las imágenes obtenidas en los calcos se trasladaron a una foto panorámica del soporte rocoso para revisar, numerar –y comprender visualmente–

el sistema de representaciones en el espacio.

Posteriormente, estas imágenes podrán ser utilizadas para divulgación y también emplearlas para el monitoreo de su estado de conservación (Figura 6 A y B).

Por último, se recopiló y organizó la información de las fichas y los calcos en una base de datos utilizando el software Microsoft Access. Este programa es un sistema que permite generar, gestionar e incrementar mayor información para que se puedan interrelacionar, vincular y tener la posibilidad de ampliar a futuro.

Por otro lado, a modo de prueba, se procesó una muestra seriada de fotografías con el software Agisoft PhotoScan Professional, este programa realiza un proceso semiautomático de emparejamiento de imágenes en formato JPG y permite la construcción de una ortofoto en tres dimensiones. El procedimiento en el campo se basó en hacer un barrido fotográfico de toda la topografía de la roca, se tomaron varias fotos desde la misma distancia y desde distintos ángulos solapando en, como mínimo, seis partes para cubrir adecuadamente todas las áreas y crear un modelo completo de la superficie. En todos los casos se marcaron en la roca una serie de puntos de control que funcionan como referencia métrica. Para no crear distorsiones y evitar sombras, las fotos se tomaron paralelas a la superficie. El resultado de esa muestra resultó en una imagen ortogonal que puede servir como un prototipo para divulgación.

Esta herramienta permitirá planificar en los próximos relevamientos su uso en extensiones más grandes y colaborará a obtener un modelo en tres dimensiones. Esto será de gran utilidad para lograr un soporte de comunicación dinámico y poder presentarlo a un público no especializado.

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Figura 5. Imagen procesada con D´strech y calco resultante.

CONSIDERACIONES FINALES

El presente artículo parte de la relevancia que tiene el proceso de documentación de todos los bienes patrimoniales y en este caso en particular, el arte rupestre de Cueva de las Manos, ya que es un punto fundamental en la gestión. Desde esa perspectiva, se continuó el proceso de documentación iniciado en 1995 por el programa DOPRARA-INAPL, con el objetivo de dar a conocer y divulgar el arte rupestre del interior de la cueva, ampliar y actualizar la base de datos.

De este modo, se presentó el estado actual de las tareas de relevamiento del sector c y d del Sitio II de Cueva de las Manos, en el que se describen las etapas de la documentación durante los años 2018 y 2019. Actualmente, se está procesando

el material obtenido durante el trabajo de campo del año 2020 y se planea utilizar fotogrametría en algunos sectores para dar a conocerlos y a futuro poder contar con un archivo digitalizado del arte rupestre de Cueva de las Manos.

Esta documentación se realizó con tecnología digital, para ampliar y organizar de manera sistemática el registro, el uso de diferentes softwares simplificó y ayudó al procesamiento de las imágenes y a obtener documentos en alta definición. Se espera que la documentación y la base de datos colaboren para enriquecer, renovar y retroalimentar la información del archivo existente, faciliten las futuras tareas de monitoreo y promuevan su uso público.

Asimismo, se espera que esta documentación

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pueda utilizarse, de acuerdo a las necesidades, tanto en investigaciones en curso como futuras, en necesidades de organismos e instituciones, así como también en actividades de divulgación para los visitantes de Cueva de las Manos. En este sentido, su función podrá variar de acuerdo a su finalidad, ya sea como dato científico, de divulgación, o con fines didácticos.

Por lo tanto, a partir de esta documentación y con

la información brindada por los investigadores/

as que trabajan en el área, esto colaborará en la toma de decisiones para considerar estrategias en la gestión del sitio, planificar distintos dispositivos interpretativos, modelos más dinámicos y activos sobre el arte rupestre del interior de la cueva y así poder ir respondiendo a las preguntas iniciales de este trabajo.

Figura 6. Panorámica con calco y numeración de las representaciones.

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AGRADECIMIENTOS

Queremos agradecer a nuestros compañeros de equipo: María Onetto, Andrea Murgo y Carlos Zitzke. A nuestras compañeras del Programa DOPRARA María Pía Falchi y Gabriela Guraieb, por sus comentarios y charlas que ayudaron en diferentes momentos. A la directora del INAPL M. Leonor Acuña por el apoyo brindado, a Carlos Aschero por alentarnos a realizar este trabajo.

Esto no sería posible sin el apoyo logístico de la Municipalidad de Perito Moreno, a través de la Dirección de Cueva de las Manos y todo el equipo de guías y auxiliares que trabajan en el sitio y nos reciben con los brazos abiertos cada vez que vamos. Extendemos el agradecimiento a los evaluadores del manuscrito, por sus valiosos comentarios y sugerencias.

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Referencias

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