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Aspectos léxico-semánticos de la copla española

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ASPECTOS LÉXICO-SEMÁNTICOS DE

LA COPLA ESPAÑOLA:

LOS

POEMAS Y CANCIONES

DE RAFAEL DE LEÓN

Sonia Hurtado Balbuena

Tesis Doctoral dirigida por el

Prof. Dr. D. Francisco Ruiz Noguera

Departamento de Traducción e Interpretación

Facultad de Filosofía y Letras

Universidad de Málaga

(2)

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN...

4

CONSIDERACIONES SOBRE LA DEFINICIÓN DE COPLA. HISTORIA Y

SENTIDO...

7

1. La tonadilla escénica...

9

2. La revista...

13

3. Del cuplé al espectáculo folclórico...

17

4. Espectáculos folclóricos posteriores a la guerra...

26

5. El cine folclórico...

29

6. Notas de la vida de Rafael de León...

40

7. Perfil y vigencia de la copla...

49

ANÁLISIS LÉXICO-SEMÁNTICO DE LOS NÚCLEOS SÍGNICOS Y

SIMBÓLICOS...

51

1. La mujer...

53

2. El hombre...

154

3. Amor y sexo...

232

4. La sociedad, la gente...

241

5. La madre...

299

6. Los ojos, los sacáis, los clisos...

309

7. Los celos, los achares...

326

8. El alcohol...

336

9. El sino, el destino, la suerte...

344

10. La muerte...

349

11. La cárcel, la prisión, el penal, la trena...

370

12. Los secretos...

381

13. El olvido...

388

14. La venganza...

396

15. Las coplas en La Copla...

404

(3)

ÍNDICE DEL CORPUS DE LAS COPLAS DE REFAEL DE LEÓN…. 563

CONCORDANCIAS DE LAS COPLAS DE RAFAEL DE LEÓN...

568

FRECUENCIAS DE C: \ANALIZADOR\ RAFAEL DE LEÓN. TXT

932

CONCLUSIONES...

1009

(4)

INTRODUCCIÓN

La copla es una realidad textual, musical y de representación que se desarrolla desde

los años treinta hasta los cincuenta con singular empuje y que ocupa un lugar significativo

en el imaginario español del siglo veinte. Como género, ha superado los parámetros

temporales en los que se produjo para articularse como un corpus canónico con muy pocas

posibilidades de evolución. Ese corpus ya es tradicional y como tal se recibe en el acto

pragmático de comunicación.

De los autores de coplas, es Rafael de León el de mayor fama y el que ha escrito los

textos más importantes del género. Rafael de León es un poeta caudaloso y, en

consecuencia, desigual. Desde la profundidad lírica de “Héroe”, elegía dedicada a su

hermano Pedro de León, hasta los versos ramplones de “Coplas de amor y de besos”, hay

un abismo. El poeta sevillano ha sido el más cantado de España. Eligió, entre las formas

posibles de expresión, la copla como universo extremo de pasiones amorosas con el que

se identificó gran parte de la sociedad española.

El objeto de esta tesis doctoral es analizar, desde el léxico, el universo de

significados que se articula como gramática expresiva del género. La tesis usa como

corpus de referencia los textos que aparecen bajo el epígrafe de “Canciones” en la

recopilación de Josefa Acosta Díaz, Manuel José Gómez Lara y Jorge Jiménez Barrientos,

Poemas y canciones de Rafael de León

, Sevilla, Alfar, 1997. Este corpus es el más

completo y representativo del que se dispone. La base de datos de la tesis es de 186 textos.

Se hace necesaria una distinción previa. El título del libro distingue entre “poemas”

y “canciones”; las segundas son las que denominamos coplas, las que fueron interpretadas

por los grandes creadores del género. No es lo mismo el término “canción” que “copla”.

El primero es de carácter general e incluye al género aquí estudiado. Toda copla es

canción pero no al revés. La copla tiene límites precisos en sus diversos componentes que

la definen frente al más amplio territorio de la canción.

(5)

El análisis léxico del corpus establece los núcleos sémicos, las constantes, las

unidades que se rematizan y se combinan en la superficie textual a partir de la selección

de unidades posibles. Se trata del “Análisis léxico-semántico de los núcleos sígnicos y

simbólicos” que está formado por los componentes que articulan el universo representado:

la mujer, el hombre, la sociedad, el amor y el sexo, la madre, los ojos, los celos, el

alcohol, el sino, la muerte, la cárcel, los secretos, el olvido, la venganza y las coplas en la

copla. Son quince constituyentes, cuyos campos semánticos tienen significativa presencia

en los índices léxicos.

Como es sabido, el concepto de campo semántico es más amplio que el de campo

léxico o familias léxicas gramaticales. Metodológicamente, para la aplicación de estos

conceptos al presente trabajo, han sido de importancia fundamental estudios ya clásicos,

citados en la bibliografía, como los de H. Geckeler

Semántica estructural y teoría del

campo léxico

, E. Ramón Trives

Aspectos de semántica lingüístico textual

y R. Trujillo

El

campo semántico de la valoración intelectual en español

. Además de esto, como base y

horizonte teórico, he tenido presentes obras básicas en el ámbito de los estudios de

semántica, también citados en bibliografía, como las de K. Baldinger, E. Coseriu, G.

Frege, A. J. Greimas, P. Guiraud, Gutiérrez Ordóñez, K. Herger, G. N. Leech , G.

Mounin, B. Pottier, F. Restrepo, R. Trujillo, Ullmann.

Debido a que, como he dicho, el concepto de campo semántico es más amplio que el

de campo léxico o familias léxicas gramaticales, he seguido el criterio cuantitativo pero no

de forma única. Por ejemplo, el campo de “los secretos” es importante en la gramática

narrativa de la copla, pero la unidad “secreto” sólo aparece tres veces, mientras que la

unidad “silencio”, del mismo campo, lo hace treinta y ocho.

La investigación ha exigido el estudio manual de los textos que enriquece el

aprovechamiento de las concordancias obtenidas por vía informática. No es posible

disponer de concordancias en el sentido de los diccionarios ideológicos y esto exige la

lematización sémica de forma manual para no viciar los resultados.

(6)

En cuanto a la bibliografía he de señalar que es muy abundante en lo que se refiere a

la copla. Sólo las que aparecen en internet suman cientos; basta consultar la página de

Concha Piquer o la de Rafael de León. Sólo he citado aquellas obras de especial

significación para mi investigación; quedan fuera, por ejemplo, cientos de artículos

periodísticos. Para las referencias de los aspectos históricos he señalado aquellas que

crean el marco contextual exclusivamente.

De la misma manera, el análisis computacional y léxico-semántico posee una

bibliografía muy extensa. He señalado algunos títulos significativos para este trabajo. En

cuanto a la práctica, he seguido los principios metodológicos aplicados por R. Almela a la

poesía de Pedro Salinas, M. Alvar Ezquerra al poema

Vida de San Ildefonso

, A. Bellón

Cazabán a la poesía de Luis Cernuda, A. M. Garrido Moraga al

Poema de Fernán

González

, y F. Ruiz Noguera al

Laberinto de Fortuna

. La tesis se cierra con las

conclusiones a las que he llegado en la investigación.

Deseo agradecer al Dr. Francisco Ruiz Noguera su permanente dedicación en la

dirección de esta tesis, al Dr. Antonio García Velasco, profesor de Didáctica de Lengua y

Literatura de la Universidad de Málaga que me permitió generosamente aplicar su aún

inédito

Analizador de Textos

al corpus y al Dr. Antonio M. Garrido Moraga por sus útiles

consideraciones.

(7)
(8)

Etimológicamente “copla” viene del latín “copula”, es decir, lazo, cadena, unión.

Qué se enlaza, se encadena o se une en una copla: versos. Así se puede definir la “copla”,

en principio, como una unión de versos. Según la cantidad de sílabas y el número de

versos la copla ha recibido distintas denominaciones (copla de arte mayor, de arte menor,

capdenal, castellana, manriqueña, etc.). La mayoría de estas coplas son frecuentes en la

poesía medieval, sobre todo, en los cancioneros, algunas de ellas como la “copla

castellana” se empleó en el teatro y en el género epigramático del siglo XVI; la “copla

meytada” es una forma medieval que llega hasta el Siglo de Oro, al igual que la “copla

real”

1

. Pero no es éste al tipo de copla al que he dedicado esta investigación, aunque

compartan el sustantivo.

1Antonio Quilis, Métrica española, Alcalá, 1978; Francisco López Estrada , Métrica española del siglo XX ,

(9)

1.

La tonadilla escénica

Para determinar el concepto de “copla”, en este caso, es importante atender a la

forma “las coplas”, siempre en plural, que constituían la parte central de la tonadilla

escénica y tenían, en la mayoría de los casos, carácter tripartito: introducción, coplas,

seguidillas. A veces incluso se intercalaban coplas en las “seguidillas epilogales”. Con el

nombre de “tonadilla escénica”, afirma Subirá: “designamos aquellas producciones

literario-musicales que comenzaron a fructificar hacia 1750 y durante medio siglo

florecieron esplendorosamente para caer bien pronto en el olvido profundo,

caracterizándose todas ellas por ocupar buena parte de los intermedios de comedia,

cuando no su totalidad, y por tener vida propia e independiente, a la vez que una extensión

relativamente considerable, debido a la diversidad de piezas musicales que integraban

cada obra”

2

. Como se puede observar tanto la tonadilla escénica como lo que en principio

fue parte de ella, las coplas, pueden ser analizadas desde distintos puntos de vista:

representativo, musical, literario, etc., pero mi intención es centrarme en los aspectos

léxico semánticos de la copla de Rafael de León, aunque sea necesario aludir a otros

aspectos por la íntima conexión entre ellos.

Según Subirá, existen más de dos mil tonadillas escénicas repartidas entre las

Bibliotecas Municipal y Nacional de Madrid, el Conservatorio Nacional de Música y

Declamación de Madrid y algunas bibliotecas públicas y privadas. Él considera, contra lo

que en ocasiones se ha supuesto, que la tonadilla escénica no deriva de los entremeses

cantados en los siglos anteriores; ni de las comedias escritas por Lope, Calderón y otros

autores del siglo XVII; ni de la zarzuela; ni de los “cuatro”, que antes habían inaugurado

las comedias, como adorno complementario; ni de las “princesas” o “bailes de bajo”; ni de

los “intermezzi” napolitanos; ni de la “tonadilla a lo divino”. Por su parte, más tarde

Miguel Espín y Romualdo Molina afirman que cuando la jácara adquiere complejidad da

lugar a la “Xácara Entremesada” que se convertiría a comienzos del siglo XVIII en una

farsa musical, “germen fecundo de la tonadilla escénica”

3

.

2 José Subirá, La tonadilla escénica , 3 v., Tipografía de Archivos, 1928. Estas consideraciones se

encuentran en el primer volumen, que se dedica a la teoría. Con esta definición se inicia esta obra meritoria por rescatar una parcela muy desconocida del arte escénico-musical. Sigue siendo la obra canónica que todo el mundo cita.

3 Manuel Espín y Romualdo Molina, Quiroga un genio sevillano. Aniversario del centenario 1899-1999 ,

(10)

Según Manuel Román

4

, una de las razones por las que surge la tonadilla escénica es

como protesta al abuso de representaciones operísticas italianas a costa de la supresión de

la zarzuela. José Subirá

afirma que es un error creer que la tonadilla escénica sucede a la

zarzuela de la primera mitad del siglo XVIII, pues ésta había sido desterrada por el

farinellismo y no vuelve a resurgir hasta diez años después de haberse afirmado la

tonadilla escénica. Según Antonina Rodrigo

5

, el éxito de la tonadilla junto al del sainete

en la segunda mitad del siglo XVIII: “se debe, por una parte, a la ausencia de auténticos

dramaturgos y, por otra, como testimonio de la oposición popular al extranjerismo, que se

enseñoreaba de nuestra escena.” En el trabajo ya citado de Antonina Rodrigo, se recoge la

descripción que Felipe Pedrell hace de la tonadilla: “Descendiente del antiguo tono

(humano, propiamente llamado, para no confundirlo con el tono divino o a lo divino),

trocóse, andando el tiempo, el nombre en tonada, hasta venir a parar en el modesto,

etimológicamente hablando, de tonadilla, más adecuado que el de zarzuela (que viene a

ser una tonadilla de mayores proporciones).”

En la evolución de la tonadilla escénica se han señalado diversas etapas. José Subirá

distingue:

1ª etapa: Aparición y albores (1751-1757). Las tonadillas, en su mayoría, están

ligadas al sainete o entremés, epilogándolo o interpolándose en él. El compositor más

representativo de esta etapa es Antonio Guerrero.

2ª etapa: Crecimiento y juventud (1757-1770). La tonadilla comienza a tener vida

propia. Fue Luis Misón

6

el primero en darle esta independencia. Principales compositores:

Pedro Aranaz, José y Antonio Palomino, Pablo Esteve, Antonio Rosales, Manuel Pla,

Jacinto Valledor, Juan Marcolini, Ventura Galván, José Castel, etc.

3ª etapa: Madurez y apogeo (1771-1790). La tonadilla se independiza

definitivamente y empieza a tomar carácter propio. Al final de esta etapa se da una

4 Manuel Román, Memoria de la copla. La canción española. De Conchita Piquer a Isabel Pantoja ,

Alianza Editorial, 1993.

5 Antonina Rodrigo, María Antonia La Caramba. El genio de la tonadilla en el Madrid goyesco , Prensa

Española, 1972.

6 Luis Misón, que era músico de la Capilla Real, escribió unas canciones para la función del Corpus del año

(11)

influencia musical italiana. Compositores: Esteve, Laserna, Fernando Ferandiere, Pablo

del Moral, Mariano Bustos, Ferrer, Laporta, etc.

4ª etapa: Hipertrofia y decrepitud (1791-1810). La tonadilla se hace artificiosa. Se

reviste con estilos extraños e influencias exóticas, que contribuirán a destruir y disipar el

acervo nacional. Marcada tendencia hacia lo grave y lo sentencioso para mayor provecho

de la moralidad. Se convierten en breves óperas cómicas, que se inspiran en la música

italiana. Compositores: Blas de Laserna y Pablo del Moral.

5ª etapa: Ocaso y olvido ( 1811-1850). Acabó por quedar olvidada, hasta el punto de

que, ya entrado el siglo XX, casi todos suponen que las producciones tonadillescas no

eran obras en un acto ni amplios intermedios líricos, sino sólo piezas sueltas. Granados

designa “tonadilla” a cada una de las brevísimas composiciones para canto y piano.

Al principio las tonadillas eran de carácter satírico o picaresco y empiezan a aparecer

costumbres populares, fantasías bucólicas. Durante el apogeo de la tonadilla predominan

los personajes de vida humilde. Abundan los amores, los desdenes, los celos, las

venganzas, los reproches, los engaños, los lamentos, los arrepentimientos. Un personaje

importante es el “majo”, que incluso durante los años de ocaso de la tonadilla aparecerá

para afirmar el espíritu popular español en señal de protesta contra la invasión de modas

extranjeras. El “payo”, la mujer andaluza, los gitanos, criollos, negros, indios, italianos,

etc., serán personajes también frecuentes.

Subirá recoge algunas de las opiniones provocadas por la tonadilla escénica.

(12)

podía componer tonadillas, con el tiempo modificaron radicalmente su opinión. Entre las

intérpretes de la tonadilla escénica hay que destacar entre otras

7

a María Antonia Vallejo

Fernández (La Caramba)

8

.

7 Teresa Garrido, Mariano Raboso, La Catuja, María Hidalgo, Diego Coronado, Juan y María Ladvenant ( La

Lavenana), María la Chica (La Granadina), María de Guzmán (Guzmana la Buena), Mariana Alcázar, Rosalía Guerrero, Polonia Rochel, Casimira Blanco (La Portuguesa), Miguel Garrido (El Príncipe de los Graciosos), María Ordóñez (La Mayorita), Catalina Tordesilla, Cristóbal Soriano, Joaquina Moro, Vicente Camas, Lorenza Correa, Tadeo Palomino, MaríaPulpillo, José Espejo, Nicolasa Palomera, Gabriel López (Chinitas), Ambrosio de Fuentes, Mariano Querol, Antonia del Prado, Lorenza Santisteban, María del Rosario Fernández (La Tirana), Joaquina Arteaga, entre otros.

8 Antonia Rodrigo, op. cit.; José Blas Vega, La canción española. (De la Caramba a Isabel Pantoja) ,

(13)

2. La revista

En la segunda mitad del siglo XIX la tonadilla cae en el olvido, la ópera mantiene su

prestigio entre los aristócratas y surge de nuevo con fuerza la zarzuela. En 1864 nace la

Revista Musical Española, a la que también se la denominó género ligero o chico. La

revista se puede definir como un espectáculo teatral de carácter frívolo, con un débil

argumento central, que consiste en una serie de cuadernos sueltos, normalmente tomados

de la actualidad, unidos por números musicales que con frecuencia no tienen ninguna

relación con el argumento central. La revista empieza con las obras

1864 y 1865

y

1866 y

1867

, con libreto de José María Gutiérrez de Alba

y música de Pudrid; era una crónica

retrospectiva de ese año, donde aparece la lotería, la moda, el lujo, la danza, etc; se estrena

en el Teatro del Circo, el 30 de enero de 1865. Este tipo de espectáculo aparece en un

tiempo en el que la música de moda era el

twist

y el

cake-walk

.

En cuanto a las

representaciones teatrales imperaba también el teatro clásico español de Calderón y Lope.

Según Álvaro Retana

9

, este arte frívolo, si por frívolo se entiende lo ligero, falto de

importancia, superficial y caprichoso, no se dio sólo en los espectáculos con vedettes y

cupletistas, sino en las comedias de Pedro Muñoz Seca, como

La venganza de Don

Mendo

; en las comedietas de José María Pemán, como

Los tres etcéteras de don Simón

y

después en las obras jocosas de Miguel Mihura y Álvaro de Laiglesia. El componente

ligero como base de la estructura consiguió éxitos resonantes con Alfonso Paso.

Ramón Femenía Sánchez

10

distingue tres etapas en la evolución de la revista:

1ª etapa o etapa primitiva: Es la etapa de creación del género y comprende la

segunda mitad del siglo XIX. La revista se preocupa por presentar tipos de actualidad, de

crear situaciones cómicas. No se decían chistes subidos de tono ni aparecía la

mujer-escaparate. Las situaciones picantes, la ordinariez, la grosería aún no se daban.

2ª etapa: Abarca los treinta y seis primeros años del siglo XX, hasta la llegada de la

Guerra Civil. Es la etapa de esplendor, sobre todo en los años inmediatos a la segunda

República y durante ésta. El lenguaje sube de tono, la ropa se aligera. La inocente picardía

de la primera etapa se vuelve descarada e incluso en numerosas ocasiones grosera. Será el

9 Álvaro Retana, Historia del arte frívolo, Tesoro, 1964.

(14)

abuso de la ordinariez lo que vaya degradando el género.

11

El tipo de público que acudía a

estos espectáculos también fue cambiando y, si el público de este tipo de género siempre

fue fácilmente impresionable y de pocas exigencias artísticas, ahora lo era mucho menos.

3ª etapa: Empieza en el año 39 y termina en la década de los sesenta. En esta etapa

todo se modera. Las coristas no podían salir sin mallas al escenario, los escotes se

redujeron; los chistes no podían ser demasiado subidos de tono; las palabras malsonantes

y las alusiones al sexo se evitaban. Para controlar la moralidad estaba la censura, que

dependía del Ministerio de Información y Turismo. Será Celia Gámez

12

la que conseguirá

que la revista no se pierda durante estos tiempos difíciles dando un giro importante a la

representación de este tipo de espectáculos. Celia Gámez cuidó con mucho esmero los

decorados, el vestuario, impuso una gran disciplina entre las coristas y con todo esto la

revista ganó en espectacularidad.

Un gran acontecimiento para la escena lírica española fue el estreno el 2 de julio de

1886, de la revista madrileña cómico-lírica

La Gran Vía

, de Felipe Pérez González y de

los maestros Chueca y Valverde.

A finales de siglo el Teatro Madrid pone de moda este

tipo de revistas. Pertenecen a esta época obras como

Venus Salón

,

El género ínfimo

,

La

escuela de las cortesanas

,

La gitana blanca, El arte de ser bonita, La Diosa del Placer,

La tierra del sol, La alegre trompetería, De la noche a la mañana, Vivitos y coleando, Los

bandos de Villafrita, Luces y sombras, En la tierra como en el cielo.

En 1918 se estrenó en el Teatro Martín

De Madrid al infierno

, del maestro Francisco

Alonso. En 1920 José Juan Cadenas escribió

El Príncipe Carnaval

, con música de los

maestros Serrano y Joaquín Valverde, que se estrenó el 12 de diciembre de ese mismo

año. El 13 de mayo de 1927, en el Teatro Eslava de Madrid, se estrena

Las castigadoras

,

de Francisco Lozano y Joaquín Mariño, con partitura del maestro Alonso

,

y donde la

argentina Celia Gámez se impuso como la primera vedette española.

Con la República llegó la “revista verde”, casi pornográfica, a la que pertenecen

obras como:

Las faldas, Las tocas, La de los ojos en blanco, Cómo están las mujeres, La

camisa de la Pompadur, La de armas tomar, Las inolvidables, Las comunistas, Niñas a

volar, Las gatas republicanas, Voto de castidad, Las gallinas, La locura en ropas

11 Ramón Femenía Sánchez, op. cit., págs.147-148.

12 Álvaro Retana, op. cit., pág. 50; José Blas Vega, op. cit., págs.86-90; Juan Eslava Galán, El sexo de

(15)

menores

, entre otras. Durante la Guerra Civil continuó el interés por la revista. Títulos de

esta época de gran éxito fueron:

Caray qué nochecita, Me gustan todas, ¡Ay mi chato!, A

la puerta de tu alcoba, Los cardenales, Las incendiarias, Las ametralladoras, Hijas de mi

vida, Las hay frívolas, De la ceca a la Meca, Yo quiero ser vedett

e.

Será durante la posguerra cuando la revista sufra una crisis debido a la rígida moral

impuesta, pero a pesar de los altibajos la revista ha conseguido mantenerse hasta nuestros

días. A la posguerra pertenecen títulos como:

Doña Mariquita de mi corazón; Yo soy

casado, señorita; A vivir del cuento; La chacha; Rodríguez y su padre; Ana Mari;

Tropical Expres; Luces de Madrid.

A 1951 se le llamó el “Año de la Revista” pues se estrenaron gran cantidad de ellas,

importantes autores y actores de comedia así como músicos se pasaron a los escenarios de

la revista. Destacan obras como:

Brindis, La media naranja, Pitusa, ¡Hola Cuqui!

A partir de los años sesenta el humor adquiere un papel relevante en este tipo de

espectáculos. Muchos de los artistas que conocemos hoy relacionados con las comedias y

con el espectáculo humorístico empezaron haciendo revista

13

. Es a partir de estos años

cuando desaparece la orquesta en el foso, algo que había sido característico, y se sustituye

por música grabada.

Grandes maestros de la zarzuela compusieron y dedicaron tiempo y esfuerzo al

género frívolo: Caballero, Chapí, Giménez y Luna. Entre los autores destacan: José María

Gutiérrez de Alba, Guillermo Perrín, Miguel de Palacios, José Juan Cadenas, Fernando

Bayés, Manolo Sugrañes, Eulogio Velasco, Federico Lozano, Joaquín Mariño, etc. Entre

los músicos: Cristóbal Oudrid, Francisco Alonso, Joaquín Valverde, Serrano, Federico

Chueca, Auli y Benlloch. Entre las artistas, también llamadas coristas, suripantas o

vedettes, depende del momento y de los gustos, son muchas las que destacan

14

.

Otros títulos de revistas importantes son:

Revista de un muerto

, de Gutiérrez de

Alba;

El joven Telémaco

de Eusebio Blasco y el maestro José Rogel;

Enseñanza Libre,

13 Toni Leblanc, Quique Camoiras, Juanito Navarro, Esperanza Roy, Raúl Sender, Andrés Pajares, Fernando

Esteso, Concha Velasco, Lina Morgan, entre otros.

14 Julia Fons, Teresita Saavedra, Las hermanas Cortesina, Paquita Torres, Las hermanas Pinillos, Consuelo

(16)

Certamen Nacional, Cuadros disolventes, El país de las hadas, La Corte del Faraón,

de

Guillermo Perrín y Miguel de Palacios;

En plena locura, La orgía dorada, Las

maravillosas, Napoleónicas

de los hermanos Velasco;

El sobre verde, Las mimosas, ¡Por

si las moscas!, Las guapas, Los faroles, La Pipa de oro, El divino calvo, Las de

Villadiego, Que se mueran los feos, Los besos, Me acuesto a las 8, Las mujeres de

Lacuesta, Las cariñosas, Las Pavas, Las Leandras

, etc.

La revista adopta los ritmos musicales que se van poniendo de moda en cada

momento: el pasodoble, el chotis, el fox, el tango, la java, la chacarera, la polca, el bolero,

la habanera, el vals, la samba, la rumba, etc. Muchos de estos ritmos fueron importados de

otros países y el gusto por ellos duró poco. El pasodoble, el chotis y el fox son los ritmos

que más resistieron a lo largo del tiempo. ¿Quién no conoce o incluso ha tarareado alguna

vez el pasodoble “El Beso”? ¿Y el chotis “Pichi”, fragmento de la revista “Las Leandras”,

de Francisco Alonso?

La estrella de este género es la vedette o supervedette, mujer con un físico

espectacular y por lo general, dependiendo de la época y de la presión de la censura, muy

ligera de ropa. El tipo de belleza de las supervedettes de la época no se corresponde con el

actual pues resultan demasiado gruesas, como se puede ver en las fotos. La supervedette

es acompañada en escena por un grupo de guapas mujeres, las llamadas coristas o

vicetiples, cuyo vestuario se caracteriza por la abundancia de plumas, color, lentejuelas y

bisutería. En la mayoría de los casos no es importante si las vedettes y vicetiples saben

cantar, bailar o actuar, es suficiente con ser guapas y moverse con soltura. La revista

siempre terminaba con una apoteosis, en la que participaba toda la compañía. Estas

apoteosis llegarían a su máximo apogeo con Celia Gámez,

que después de terminada la

(17)

3. Del cuplé

15

al espectáculo folclórico

En 1889 se anuncian “couplets” franceses en Barcelona, ciudad que se ha

considerado como la verdadera importadora del género. A partir de 1893 aparecen

canciones independientes de la trama escénica de contenido picaresco de influencia

francesa. Es por esta época cuando los cafés cantantes alcanzan gran éxito y en ellos se

encontrarán este tipo de espectáculos. Ya desde 1867 existían en Francia los cafés

concierto, que iniciaron la conquista del público del mundo entero. No sólo llegaron a los

cafés estas novedades, los teatros también las admitieron. Fue en 1893 cuando, en el teatro

Barbieri, actuó una cantante alemana llamada Augusta Bergés, que interpretó en italiano

“La Pulga”, canción pícara durante la que la artista se buscaba la pulga entre la ropa

interior. Eduardo Montesinos la adaptó al español y fue interpretada por Pilar Cohen con

un insinuante salto de cama en el salón de Actualidades de Madrid en 1894. Este cuplé

marca el principio de las “varietés” en España. Las varietés o variedades deben su nombre

a la variedad de números que se presentaban en este tipo de espectáculos (ilusionistas,

malabaristas, cantantes, perros amaestrados, etc).

Tengo una pulga dentro de la camisa que salta y corre y loca se desliza: por eso quiero poderla yo encontrar

y si la cojo la tengo que matar. ¡Ya está! ¡La tengo en mis manos!

¡Al fin la maté! Rápida salta y se esconde. Ya me ha picado yo no sé dónde. Mas si, colérica por fin la encuentro,

a la muy pícara yo la reviento. Estos insectos que tal molestia causan me encorajinan, colmándome de rabia. Como a esta pulga llegase yo a encontrar

les aseguro que me las va a pagar. ¡Ya está! ¡La tengo entre mis manos!

¡Al fin la maté!

No hay más remedio, tendré que resignarme. Muy buenas noches, ahora voy a acostarme.

Yo les suplico volver atrás la cara porque no quiero que vayan a ver nada.

15 Álvaro Retana, op. cit.; Ángel Zúñiga, op. cit.; José López Ruiz, Aquel Madrid del cuplé , El Avapiés,

(18)

¡Ya está! ¡La tengo entre mis manos! ¡Al fin la maté!

Banquarel, empresario francés, montó numerosos espectáculos franceses en Madrid;

fue él quien inauguró el teatro Alhambra con un espectáculo de Music-Hall, el primero

que hubo en España. Ramiro Cebrián, propietario de un cine madrileño, adaptó la sala

para presentar un espectáculo de variedades después de terminar la proyección de la

película. Pronto estos salones, donde la frivolidad, la picardía y el desnudo eran lo normal,

empezaron a multiplicarse. Es en este momento cuando se habla del “género ínfimo”. En

1899 se decretó el cierre de este tipo de salones, pero al poco tiempo se inicia con más

fuerza hasta alcanzar su etapa de esplendor las variedades y el cuplé. En 1902, ya pasan de

ochenta los salones en España. A comienzos del siglo XX, el cuplé

16

va adquiriendo

elementos españoles que lo enriquecen, tomando características propias. Estos cuplés ya

16 Manuel Machado describe así el “couplet” en Poesías, Editora Internacional, 1924, pág. 258.

EL COUPLET EL couplet... Pues yo no sé

-ni nadie tal vez sabrá-lo que es el couplet. ¿Será

alguna cosa el couplet? ¿Diremos que es una espina con su flor?... ¿O es una flor con su espina?... ¿Un ¡ay! de amor

de Arlequín y Colombina? ¿Qué es una avispa -decimos-que pica y muere?... ¿Un encanto

agridulce? ¿Convenimos en que es risa... o en que es llanto?

¿O llanto y risa?... ¿Ligera llovizna con sol en una mañana de primavera?... ¿Fuente que charla a la Luna?

Apachesco, sicalíptico, ingenuo, triste, picante (monostrófico o políptico),

declamatorio o danzante. ¿Diremos que es la ligera creación semivirginal de la musa tobillera?...

¿La poesía callejera de la luz artificial?... O bien... Vaya, que no sé

-ni nadie tal vez sabrá-lo que es el couplet. ¿Será

(19)

no eran afrancesados ni picarescos y serán el germen de lo que más tarde se llamará “La

Copla”. Entre las intérpretes destacan Consuelo Portela, “La Bella Chelito”

17

; Carolina

Otero

18

,

“La Bella Otero”; Amalia Molina

19

y Pastora Imperio.

20

En el Teatro Romea, llamado “La Catedral de las Varietés”, actuaron artistas como

Raquel Meller

21

, La Argentinita

22

, Imperio Argentina

23

, Conchita Piquer

24

y Estrellita

Castro

25

.

El género va ganando en categoría comercial, las artistas empiezan a estar mejor

preparadas y a salir fuera de España, en especial a América; importantes letristas y

músicos colaboran con el género; tanto la prensa como críticos literarios y musicales

empiezan a interesarse. En junio de 1911, en el Trianón Palace madrileño, debuta Aurora

17 Álvaro Retana, op. cit., págs. 176-177.

18Álvaro Retana, op. cit., pág. 25; Ángel Zúñiga, op. cit., págs. 27 y ss.; Carmen Posadas, La Bella Otero,

Planeta, 2001.

19 Álvaro Retana, op. cit., pág. 154.

20 Pastora Rojas Monje (Sevilla 1885 - Madrid 1979). Hija de la bailaora Rosario Monje, La Mejorana y del

sastre de toreros Víctor Rojas. Estuvo casada un año con el torero Rafael el Gallo. Empezó recitando, cantando y bailando aunque destacó en el baile. Fue la precursora de las canciones y cuplés de corte andaluz. La prensa siempre la elogió. Falla compone El amor brujo para ella. Rafael de León le escribe una canción después de su muerte (1980), interpretada formidablemente por Rocío Jurado. Pastora mantuvo amistad con Julio Romero de Torres, que la pintó en varias ocasiones; en una exposición de 1912, Julio presenta cinco cuadros entre los que se encontraba un retrato de Pastora, que aparecerá retratada también en el cuadro titulado La consagración de la copla.

21 Ángel Zúñiga, op. cit., págs. 188-212; Daniel Pineda Novo, Las folklóricas, J. Rodríguez Castillejo, 1990,

págs. 85-95; José Blas Vega, op. cit., págs. 65-69;José María Pemán, “Con Raquel Meller” en Mis almuerzos con gente importante, Dopesa, 1970, págs. 119-125; Serge Salaün, op. cit., págs. 10 y ss.; Manuel Román, La copla...,op. cit., págs. 9y ss.; Manuel Román, Memoria de la copla..., op. cit., pág. 72.

22 Ángel Zúñiga, op. cit., págs. 71-73; José Blas Vega, op. cit., págs. 61-64; Manuel Román, La copla..., op.

cit., págs. 18 y ss.; Manuel Román, Memoria de la copla...,págs. 16-17; Serge Salaün, op. cit., págs. 59 y ss.

Retratada en 1911 por Julio Romero de Torres. Encontramos su retrato en el Museo Julio Romero de Torres en Córdoba.

23Álvaro Retana, op. cit., pág. 175; Ángel Zúñiga, op. cit., págs. 193 y ss.; Daniel Pineda Novo, op. cit.,

págs. 111-119; Imperio Argentina, Imperio Argentina. Malena Clara, Temas de hoy. Memorias, 2001; José Blas Vega, op. cit., págs. 91-94; José Ruiz y Jorge Fiestas, Imperio Argentina. Ayer, hoy y siempre, Argantonio, 1981; Juan Eslava Galán, El sexo..., op. cit., págs. 54 y ss.;Juan Ignacio García Garzón, op. cit.,

págs. 31 y ss.; Manuel Román, La copla..., op. cit., págs. 23 y ss.; Manuel Román, Memoria de la copla..., op. cit., págs. 53-75; Serge Salaün, op. cit., págs. 86 y ss.;Terenci Moix, Suspiros de España. La copla y el cine de nuestro recuerdo, Plaza & Janés, 1996, págs. 62-81;

24 Álvaro Retana, op. cit., págs. 116-117; Anacleto Rodríguez Moyano, Conchita Piquer. El nombre de la

copla, Edición del autor, 1988; Daniel Pineda Novo, op. cit., págs. 119-127; José Blas Vega, op. cit., págs. 55-59; Juan Eslava Galán, Santos y pecadores. Álbum de recuerdos de los españolitos del siglo XX, Planeta, 2002, pág. 50; Juan Eslava Galán, El sexo de..., op. cit., págs. 75 y ss.; Juan Ignacio García Garzón, Lola Flores. El volcán y la brisa, Algaba Ediciones. Biografía, págs. 55 y ss.;Manuel Román, Memoria de la copla..., op. cit., págs. 121-143; Manuel Román, La copla..., op. cit., págs. 24 y ss.; Serge Salaün, op. cit.,

págs. 59 y ss.; Terenci Moix, op. cit., págs. 54-59; Martín de la Plaza, Conchita Piquer. Biografía no autorizada,Alianza Editorial, Producciones El Delirio, 2001; J. Pujol Baulenas, La gran dama de la canción española. Grabaciones completas 1940-1948, Edic. Alma Latina, Blue Moon Producciones Discográficas, S.L., 1999.

25 Álvaro Retana, op. cit., págs. 244-245; Ángel Zúñiga, op. cit., págs. 311 y ss.; Daniel Pineda Novo, op.

(20)

Mañanós Jauffret, “La Goya”

26

, que resucitó la tonadilla española, creó canciones

sentimentales e introdujo las canciones mejicanas, argentinas, las canciones escenificadas

y la costumbre de vestirse con un traje distinto para cada uno de los números. Según J.

Blas Vega: “Con la aparición de La Goya el género se dignificó, se hizo honesto, ya no

“sólo para hombres”, desplazando al cuplé estilo francés”

27

. A La Goya se la apodó “La

tonadillera intelectual” pues sabía inglés, francés e italiano, escribía y pintaba, tocaba el

piano, cosa que contrastaba con el mínimo nivel cultural del resto de las cupletistas. Las

artistas destacadas de la época fueron muchas

28

.

Hacia los años veinte el cuplé ya no era ni un pálido reflejo de lo que fue y va

tomando importancia la canción de tipo regional, donde predomina lo andaluz, no sólo en

Andalucía sino en toda España. Durante estos años destacaron los hermanos Álvarez

Quintero. Sus poemas fueron con mucha frecuencia cantados e interpretados. Los autores

más conocidos de esta época fueron, entre otros, Raffles y Gil Asensio. Entre los músicos

y compositores de este período destacan: Roberto Chapí, Pablo Luna, García Álvarez,

Antonio Rincón, Martínez Abades, Romero Larruga, Font de Anta, Eduardo Montesinos.

Pero será en los años treinta cuando la canción andaluza empiece su apogeo.

En 1929, en Barcelona, después lo haría en Madrid, Estrellita Castro presentó

La

Copla Andaluza

de Pascual Guillén y Antonio Quintero

29

, también aparecerían Pepe

Juan Ignacio García Garzón, op. cit., págs. 51 y ss.; Manuel Román, Memoria de la copla..., op. cit., págs. 37-53; Terenci Moix, op. cit., págs. 82-95.

26 Álvaro Retana, op. cit., págs.58-59; Ángel Zúñiga, op. cit., págs. 39 y ss.; Serge Salaün, op. cit., págs. 22

y ss.; Manuel Román, La copla…, op. cit., págs. 14 y ss.

27 José Blas Vega, op. cit., pág. 27.

28 Preciosilla, La Fornarina, La Cordobesa, Paquita Escribano, Adelita Lulú, Zazá, Salud Rodríguez, Ofelia

de Aragón, Carmen Flores, Pilar Alonso, Emérita Esparza, Totó, Mercedes Serós, Lolita Astolfi, Conchita Ledesma, Conchita Ulía, Blanquita Suárez, Emilia Bracamonte, Nitta Jo, Olimpia d'Avigny, Candelaria Medina, Resurrección Quijano, Casilda Vela, Maruja Lopotegui, La Favorita, Emilia Benito, Elena Fons, Cipri Martín, La Tempranica, Teresita España, Roxana, Nené, Salambó, Ninón, Antonia de Cachavera, Gloria de España, etc. Importante es consultar el trabajo ya citado de Álvaro Retana.

29 Antonio Quintero Ramírez nació en Jerez el 4 de enero de 1894 y murió el 24 de marzo de 1977.

(21)

Marchena

30

, Angelillo

31

, en el espectáculo que sería el germen de un nuevo género de

canción andaluza. Era una comedia de costumbres andaluzas intercalada de canciones

flamencas. Las canciones intercaladas en estos espectáculos se van haciendo famosas y

van tomando vida propia. La gente las aprende y las tararea, aún más con las películas

folclóricas un poco más tarde.

Federico García Lorca, después de viajar por Andalucía, Extremadura y Cataluña,

recogió y puso música a muchas de las canciones de tradición oral, y en 1931 aparecieron

cinco discos gramofónicos para “La Voz del Amo”; diez temas en los que interpretaba las

canciones Encarnación López “La Argentinita”

32

acompañada por Lorca al piano. Estos

discos aparecieron en el mercado en 1931, bajo el título

Colección de Canciones

Españolas Antiguas

. Los diez temas eran: “Zorongo gitano”, “Anda jaleo”, “Sevillanas

del siglo XVIII”, “Los cuatro muleros”, “Nana de Sevilla”, “Romance de los

Pelegrinitos”, “En el café de Chinitas”, “Las morillas de Jaén”, “Romance de los mozos

de Monleón” y “Las tres monjas”

33

. En 1932, el empresario Emilio Losada viene de

Argentina y monta el espectáculo

Tapices Españoles

, con Dora la Cordobesita

34

. Este

espectáculo recorre distintos países de Hispanoamérica.

El 10 de junio de 1933, Encarnación López monta compañía y, asesorada por

Federico García Lorca, con libreto del escritor y torero Ignacio Sánchez Mejías presenta

en el Teatro Falla de Cádiz las estampas coreográficas y dramáticas:

El amor brujo

(nueva

versión),

Las calles de Cádiz, Sevillanas del siglo XVIII, El Café de Chinitas

de Lorca y

El tango del escribano

. Aparece por primera vez un cuerpo de baile flamenco en escena

en el que actúan: Antonio de Triana, El Niño Gloria, Rafael Ortega, El Lillo, Ignacio

Espeleta, Fernanda Antúnez, Juana la Macarrona, La Malena, La Jeroma, Manolita la

Maora, Manolo el de Huelva. El 15 de junio de este mismo año, La Argentinita alcanza

un gran éxito con su presentación de

El amor brujo

en Madrid, en el Teatro Español y el

16 de octubre, en el mismo teatro, con

Las calles de Cádiz

.

La Copla Andaluza

y

Las

calles de Cádiz

nacen al mismo tiempo que la comedia musical anglo-norteamericana del

30 Eugenio Cobo, “Pepe Marchena y el marchenismo” en José Luis Navarro García y Miguel Ropero Núñez,

Historia del flamenco, Tartessos, 1996, v.3, págs. 163-171.

31 José Blas Vega, op. cit., págs. 81-85; Manuel Román, La copla..., op. cit., págs. 24 y ss.; Manuel Román,

Memoria de la copla..., op. cit., págs. 84-98.

32 Ángel Zúñiga, op. cit., págs. 71-73; José Blas Vega, op. cit., págs. 60-64; Manuel Román, La copla..., op.

cit., págs. 18-22 y ss.; Manuel Román, Memoria de la copla..., op. cit., págs. 16-17; Serge Salaün, op. cit.,

págs. 58 y ss.

33Colección de Canciones Populares Españolas, Sonifolk, 1990.

34 Dora La Cordobesita, fue retratada para un cartel (1919-1920) por el pintor cordobés Julio Romero de

(22)

Soho y Broadway. Muchos tacharon este tipo de creaciones como “españoladas”, pero la

realidad fue que el público y la crítica, en su mayoría, las acogieron con entusiasmo.

En estos momentos aparecen dos términos que parecen usarse indistintamente:

“copla” y “canción”. Posiblemente la palabra “copla”, que ya existía como se señaló al

principio, fue relegada, aunque no olvidada, durante un tiempo. A partir del término

francés “couplet” hubo una españolización del término: “cuplé”. Cuando el cuplé toma

características españolas y se aleja de lo que fue para pasar a ser algo de difícil definición

aparece de nuevo el término “copla”, quizás por analogía fonética. Con respecto a este

tema se han dado diferentes opiniones que reconocen lo difícil que resulta encontrar una

diferencia clara entre “copla” y “canción” y aún más: entre “copla”, “canción andaluza” y

“canción española”. Según Blas Vega:

“Difícil, muy difícil resulta definir lo que es la

canción española como género musical representativo de España, pues bajo ese concepto

y en el correr del tiempo diversas manifestaciones musicales han sido definidas y

señaladas con esa denominación.” La canción española ha recibido a finales de los años

80 “una nueva denominación, la de La Copla, cuya aplicación tanto histórica como

filológica es más que dudosa y sin sentido”

35

; afirmación que, en mi criterio, requiere ser

matizada. Dado que el término “copla” ya se había usado con anterioridad, se trata de una

recuperación, no de una nueva denominación. Creo que tiene todo el sentido; lo

interesante es ver qué implica ese uso de las mayúsculas; en mi criterio es la canonización

del género. La Copla es una realidad cerrada, definida.

Según Espín y Molina: “La Expo 92 se focalizó sobre el tema de las grandes

aportaciones hechas a la civilización por todos los países concurrentes durante los últimos

quinientos años. En aquella señalada ocasión de hacer balance cultural en Sevilla, se

concedió un escaparate a las aportaciones de ese género músico-vocal de nombre

indeciso, al que con notoria imprecisión se llamó por los críticos y por el pueblo folclore;

y al que con grave incorrección se suele denominar hoy copla”

36

.

La canción andaluza, la canción española, la copla se escucharon en teatros, cafés

cantantes y en películas folclóricas de ambiente andaluz, creando el llamado espectáculo

folclórico. Estas canciones o coplas eran de inspiración popular pero no eran populares,

pues ya eran firmadas por su autor, con letras de valor poético. Narraban una historia con

un argumento completo en tres minutos. Esa marca temporal junto con el parámetro de

emotividad extrema constituyen el marco que impone el factor intensivo propio de estas

35 José Blas Vega, op. cit., pág. 7.

(23)

composiciones. El mecanismo es igual que el que se ha definido siempre para el soneto,

donde la determinación es estrófica pero, igualmente, impone la narración de una historia

completa en la mayoría de los casos. La brevedad temporal, en el caso de las

composiciones musicales, funciona como el componente estrófico. Tiempo y emoción son

los dos componentes determinantes de la copla.

Se dividían en dos, tres o cuatro “actos”, separados por un estribillo. Se convirtieron

en la expresión de un gran sector de la sociedad, de su manera de ser y de sentir, de reír,

de llorar, de olvidar. A Concha Piquer se le atribuye la creación definitiva de estos

espectáculos. Numerosos artistas destacaron en este nuevo tipo de representaciones,

aunque algunos venían del mundo del flamenco

37

. Los puristas del Cante Flamenco, del

Cante Grande, criticaron este tipo de canción. También fue importante la colaboración de

nuevos autores y compositores andaluces

38

.

En los años treinta aparece Rafael de León, que obtuvo su primer éxito con “María

de la O”

39

(1935), en colaboración con Salvador Valverde

40

y Quiroga

41

. Esta canción

37 Miguel de Molina, Pastora Imperio, Amalia Molina, Estrellita Castro, Imperio Argentina, Mari Paz, Lola

Flores, Juanita Reina, Manolo Caracol, Pepe Blanco, Carmen Morrell, Gracia de Triana, Gloria Romero, Antoñita Moreno, Tomás de Antequera, Rafael Farina, Adelfa Soto, Pepe Marchena y Angelillo entre otros.

38 Mostazo, José Legaza, Manuel Gordillo, Carlos Castellanos, Antonio García Padilla " Kola", Bolaños,

Jofré, Villajos, Quiroga, Genaro Monreal, Font de Anta, Valverde.

39 Existen, al menos, cuatro versiones de esta canción: la versión antigua, una nueva versión con ligeras

variantes sobre la anterior, una versión para hombre y una parodia. La zambra la estrena y hace famosa en 1933 María Gamito en un bar con actuaciones de la calle Atocha. En Barcelona la estrenó un travestido, imitador de estrellas famosas, llamado Milco. Pero, la famosa, la primera que la lanzó, la que hizo que la cantara toda España, fue EstrellitaCastro. Existe una versión por bulerías que Antonio "El Sevillano" grabó de la zambra con el toque de Ricardo, rehecha la letra de Valverde y León:

Mientras más te quiero yo, más mala eres tú pa mí;

explícame la razón: ¿por qué juegas asín con este corazón? Tó lo que m´has pedío,

yo siempre te lo dí; ahora,

porque ves que no tengo dinero, t´alejas de mí.

-"Te engaña con otro"-me dijo un amigo,

y no lo creí; pero ar poco tiempo

tuve que creerlo: ¡bien claro lo vi! María de la O:

(24)

teniendo de to!

Te quieres reí...

y hasta los ojitos los tienes moraos de tanto sufrí.

¡Mardito parné!,

que tiene la curpa de tó en este mundo pues sólo por é,

bien lo sabe Dios, bien lo sabe Dios, qu´es la crucecita que llevas tú a cuestas,

María de la O. Vienes tú a mí arrepentía, cuando has visto er desengaño;

y yo, en vez de aborrecerte,

te quiero más toavía, no puedo remediarlo. Tu vía, de experiencia

te debe de serví

porque ya´brás visto que sólo er dinero no jace felí.

No envidio la suerte de hombre ninguno teniéndote a ti;

ahora de tos esos que antes s´han reío te pués tú reír,

María de la O:

viviendo mu juntos, con nuestro cariño nos sobra de tó;

Ya te pués reí

pa que nadie te vea esos ojos, moraos de tanto sufrí.

¡Mardito parné!

que tiene la curpa de tó en este mundo Pues sólo por é,

Bien lo sabe Dios, bien lo sabe Dios, Qu´es la crucecita que llevas tú a cuestas,

María de la O.

En 1936 Francisco Elías llevó al cine “María de la O”, en cuyo reparto figuraban Carmen Amaya, Pastora Imperio, Antonio Moreno y Julio Peña.

40 Salvador Valverde López nace en Buenos Aires el 10 de enero de 1895, su padre era de Puente Genil

(25)

tuvo tal

éxito que antes de finalizar el año ya se conocían varias versiones y sus autores

hicieron una comedia con el mismo título, que estrenaron el 19 de diciembre en el Teatro

Poliorama de Barcelona y el 11 de abril de 1936 en el Teatro Alcázar de Madrid. Es en la

década de los cuarenta, tras la Guerra Civil Española, cuando se afianza definitivamente la

canción española, en la que se revaloriza lo popular. La canción andaluza se convierte en

una expresión de sentimientos con la que se identifica gran parte de la sociedad.

Estudiando las letras de estas canciones tenemos un testimonio sentimental de toda una

época, como ya afirmara Manuel Vázquez Montalbán, muy interesado en estos temas y

conocedor del mismo desde una perspectiva más histórica y social

42

.

en Sevilla y colaboraron en numerosas ocasiones, hasta llegar la Guerra Civil, compenetrándose como pocos poetas conocidos. En la década de los 30, colaborando con León y Quirogatenemos canciones tan conocidas como: “Bajo los puentes del Sena”, “Salomé”, “Triniá”, “María de la O”, “María Magdalena”, “¡Ay Maricruz!”, “Ojos Verdes”, “Carcelera”, “Doña Sol”, “Soleá”, “Coplas del Burrero”, “Que Dios te lo pague”, “Te quiero”, “Rocío”. La Guerra Civil la pasó en Barcelona, pero por su condición de republicano, se fue a Buenos Aires en 1940, donde continúa escribiendo. Murió el 5 de agosto de 1975.

41 Ángel Zúñiga, op. cit., págs. 351 y ss.; Manuel Espín y Romualdo Molina, op. cit., págs. 53 y ss.; Manuel

Román, La copla..., op. cit., págs. 26-39 y ss.;Manuel Román, Memoria de la copla..., op. cit., págs. 23-34; Martín de la Plaza, Maestro Quiroga. Compositor, Alianza Editorial, Producciones El Delirio. 2002; Miguel Espín y Romualdo Molina, op. cit.; Serge Salaün, op. cit., págs. 105 y ss.

42 Manuel Vázquez Montalbán, Cien años de canción y music-hall , Seix Barral, 1974; Crónica sentimental

(26)

4. Espectáculos folclóricos posteriores a la guerra

43

Se produjo un desarrollo del teatro en la posguerra, sobre todo entre 1940 y 1960, en

el que predominaban los espectáculos folclóricos. Muchos artistas flamencos eran los

protagonistas en estas representaciones, que si en un principio aparecían acompañados por

la guitarra, poco después ésta será sustituida por la orquesta. Según Acosta Díaz

44

,

estos

espectáculos estaban sujetos a la personalidad de los intérpretes o a las imposiciones

comerciales. En no pocas ocasiones los espectáculos folclóricos sufrieron la represión de

la censura. A principios de los años 60, cuando la radio compite con los espectáculos en

directo, existía la llamada “lista de discos no radiables”.

El 2 de febrero de 1940 se presenta en el Teatro Calderón de Madrid el espectáculo

de Conchita Piquer

Gran Compañía de Arte Folklórico Andaluz Escenificado

. En este

espectáculo Conchita incluyó algunas estampas de La Argentinita y estrenó otras de

Ochaíta

45

, Rafael de León y Quiroga. Incluía números de orquesta, flamencos, estampas

andaluzas y de otras regiones de España. En diciembre de ese mismo año, en el Teatro

Alcázar de Madrid, se representa el mismo espectáculo pero ahora con un título más

corto:

Compañía de Arte Andaluz

. En 1941, continúa representándose un espectáculo que

al parecer ya se había estrenado en el 39, aunque ahora se incluían nuevas estampas:

Luces de España

. En este espectáculo actuarán Manolo Caracol

46

, Custodia Romero

47

(

La

Venus de Bronce

), Rafael Ortega y Pastora Imperio.

En 1942, Mari Paz

48

representa en el Teatro Fontalba de Madrid

Compañía de

canciones y bailes españoles

. En este año Quintero está preparando la comedia

Filigrana

,

que con el tiempo sería adaptada al cine y protagonizada por Conchita Piquer. El 2 de

enero de este mismo año, en el teatro Reina Victoria de Madrid, se estrenó el primer

espectáculo del trío Quintero, León y Quiroga, por encargo de Antonio Márquez:

Ropa

tendida

; lo estrenó Concha Piquer. En 1943 es el espectáculo

Cabalgata

el que triunfa.

43 Eugenio Cobo, “Los espectáculos teatrales de posguerra” en José Luis Navaro García y Miguel Ropero

Núñez, op. cit., v.3, págs. 307-311. Para una más completa información de los espectáculos teatrales en los que colaboraron Rafael de León y Quiroga véase Miguel Espín y Romualdo Molina, op. cit., págs. 305 y ss.

44 Josefa Acosta Díaz, et alt., Poemas y canciones de Rafael de León, Alfar, 1994.

45 Con Ochaíta, además de colaboraciones teatrales de gran éxito como Cancela, Biblioteca Teatral, I, 7;

Rafael de León escribe canciones tan populares como: “La Macilenta”, “La Lirio”, “Judas”, “Eugenia de Montijo”, etc.

46 Ángel Zúñiga, op. cit., págs. 359 y ss.; José Blas Vega, op. cit., págs. 95-98; Juan Eslava Galán, El

sexo..., op. cit., págs. 104, 117; Juan Ignacio García Garzón, op. cit., págs. 43 y ss.; Manuel Román, La copla..., op. cit., págs. 42-43 y ss.;Manuel Román, Memoria de la copla..., op. cit., págs. 178-184.

(27)

Constaba de veintiocho cuadros. También de este año es

Retablo Español

, de Quintero,

León y Quiroga para Piquer, también intervino Manolo Caracol, Juanito Valderrama

49

, fue

un gran éxito. Al año siguiente, en el Teatro Poliorama de Barcelona, se incluye en este

espectáculo el famoso “Romance de la otra”. También en el 43, en Sevilla, en el Teatro

San Fernando, Manolo Caracol, ahora con su propia compañía, presenta

Estampas

Escenificadas

. El empresario Adolfo Arenzaga monta para Manolo Caracol, que hará

pareja con Lola Flores

50

, el espectáculo

Zambra

; es a partir de esta representación cuando

se hace famosa la zambra “La Niña de Fuego”, de Quintero, León y Quiroga. En 1944

Estrellita Castro se presentó en el Cómico de Barcelona con su espectáculo

Romería

. Este

espectáculo se mantuvo en temporadas sucesivas en distintos teatros.

La colaboración de Quintero, León y Quiroga fue muy productiva y compusieron

obras que se representaron en Hispanoamérica. Según Quiroga: “Pues sí que ha tenido

importancia esa colaboración, marcando una época de casi cuarenta años, en la que el

público no cesaba de aplaudir nuestros nuevos espectáculos, que se llamaron folclóricos, y

que tanto arte y sabiduría pusieron en su colaboración Quintero y León, que gracias a ellos

todos los artistas de distintos géneros se lucían a las mil maravillas. Los únicos artistas

que no admitían nuestras obras eran los del circo”

51

A principio de los años cuarenta la

censura en España era extremadamente rigurosa y el trío también se vio afectado por ella,

teniendo que cambiar la letra de algunas de sus canciones.

Quintero, León y Quiroga componen para Juanita Reina

52

los espectáculos

Solera de

España

en número de cuatro; el primero se estrenó en el Teatro Poliorama de Barcelona

en diciembre de 1944; también montaron para ella el espectáculo

Tabaco y seda

que se

estrenó en el madrileño Teatro Reina Victoria. Para Mari Paz compusieron

Cancionero

,

49 Ángel Zúñiga, op. cit., págs. 359 y ss .; Antonio Burgos, Juanito Valderrama. Mi España querida , La

Esfera de los Libros, 2002; Antonio Murciano, “Entorno a Juan Valderrama y su obra flamenca” en José Luis Navarro García y Miguel Ropero Núñez, op. cit., v. 4, págs. 157-161; José Blas Vega, op. cit., págs. 104-106; Juan Ignacio García Garzón, op. cit., págs. 75 y ss.; Manuel Román, La copla..., op. cit., págs. 41 y ss.; Manuel Román, Memoria de la copla..., op. cit., págs. 103-120.

50 Ángel Zúñiga, op. cit., págs. 361-364; Carlos Herrera, “Historias de la copla”, ABC. Blanco y Negro. 8 y

15 de Agosto de 1993; Daniel Pineda Novo, op. cit., págs. 143-151; Francisco Umbral, Lola Flores (Sociología de La Petenera), Dopesa, 1971; José Blas Vega, op. cit., págs. 99-103; Juan Eslava Galán, El sexo... op. cit., págs. 103 y ss.; Juan Ignacio García Garzón, op. cit.; Juan Viñolo, A tu vera... ...siempre a la verita tuya. Una biografía de Lola Flores, Ediciones B, 1995; Luis Sanz, “El coraje de vivir”, Antena 3, 1994 (Miniserie biográfica de cuatro capítulos);Manuel Román, La copla..., op. cit., págs. 46 y ss.; Manuel Román, Memoria de la copla..., op. cit., págs. 167-177; Terenci Moix, op. cit., págs. 114-137; Tico Medina,

Lola en carne viva. Memorias de Lola Flores, Temas de Hoy, 1990.

51 Miguel Espín y Romualdo Molina, op. cit., pág. 81.

52 Ángel Zúñiga, op. cit., págs. 364-366; Daniel Pineda Novo, op. cit., págs. 152-158; José Blas Vega, op.

(28)

estrenado en el Teatro Calderón en 1945. Para Concha Piquer compusieron

Tonadilla

que

se estrenó en el teatro Poliorama en 1947, y una versión reformada, estrenada en 1949.

Paquita Rico

53

debuta con

Pasodoble 1947

y Conchita Martínez estrena

Canciones de

España

en el Poliorama al año siguiente. En 1949, en el Teatro Cómico de Madrid se

presentan Paquita Rico y Pepe Pinto como cabeza de cartel del espectáculo

Cancionero de

España

. En 1951

La Copla Nueva

, para Caracol y su hija Luisa Ortega. En 1952

El puerto

de los amores

. En 1953 será

Aventuras del querer

con Carmen Morrell y Pepe Blanco

54

, y

Dolores La Macarena

para Antoñita Moreno

55

. En 1954,

Luces de feria

para Juanita

Reina. En 1955,

Romance de Juan Clavel

y en 1957

La venta de los toreros

para

Angelillo. No serán estos los únicos espectáculos, pues el trabajo del trío será imparable

56

.

A partir de 1959 el trío empieza a colaborar cada vez menos, quizás el público

estaba saturado de los espectáculos folclóricos y resultaba más caro montar este tipo de

representaciones que los beneficios que se obtenían con ellos. Cada uno se dedica a sus

propias creaciones y colaboran con otros autores y compositores. Aún así el 11 de

noviembre de 1966 en el Teatro Calderón de Madrid se presenta un nuevo espectáculo del

trío

La guapa de Cádiz

, con Lola Flores como primera figura. Las críticas fueron muy

buenas.

53 Daniel Pineda Novo, op. cit., págs. 171-178; Juan Ignacio García Garzón, op. cit., págs. 121 y ss.; Manuel

Román, La copla..., op. cit., págs. 54 y ss.;Manuel Román, Memoria de la copla..., op. cit., págs. 265-272; Terenci Moix, op. cit., págs. 160-177.

54 Ángel Zúñiga, op. cit., págs. 362 y ss.; José Blas Vega, op. cit., págs. 110-113; Juan Eslava Galán, El

sexo..., op. cit., págs. 111 y ss.; Manuel Román, La copla..., op. cit., págs. 46 y ss.; Manuel Román,

Memoria de la copla..., op. cit., págs. 185-202.; Terenci Moix, op. cit., págs. 208-215.

55 Ángel Zúñiga, op. cit., págs. 362-369; Daniel Pineda Novo, op. cit., págs. 158-168; José Blas Vega, op.

cit., págs. 125-130; Juan Ignacio García Garzón, op. cit., págs. 310 y ss.; Manuel Román, La copla... op. cit.,

págs. 48 y ss.; Manuel Román, Memoria de la copla... op. cit., págs. 194-202.

(29)

5. El cine folclórico

Las artistas folclóricas (los artistas eran pocos) hicieron su aparición en el cine

mudo. Pastora Imperio con

La Danza Fatal

, realizada por Tagores en 1914 para la

productora Argos. La siguiente película fue

Gitana Cañí

(1917). En la primera versión de

María de la O

aparece Pastora Imperio junto a Carmen Amaya. Pastora también rodará

La

Marquesona

(1940);

Canelita en rama

(1943), junto a Juanita Reina;

El amor Brujo

(1949) y en

Duelo en la cañada

(1959).

El cine español de la época contribuyó mucho a crear una falsa imagen de España.

Las artistas imitaban los tipificados rasgos gitanos: pelo negro, piel morena, caracolillos

en la frente, pelo largo recogido en un moño, desparpajo, temperamento, embrujo, duende.

Todo esto contribuyó a dar una imagen de la raza gitana, que se identificó con lo andaluz

y a lo andaluz con lo español. La creación de este arquetipo hay que buscarla en los

viajeros del siglo XIX. España era un país exótico, más cerca de África que de Europa, un

país que tenía el aliciente de “lo árabe”. La literatura de viajes es la que crea esa

identificación entre lo andaluz y lo español. El modelo sigue vivo en el imaginario y se

explotó en la época del desarrollismo con el “España es diferente”.

Raquel Meller fue otra de las primeras artistas cinematográficas folclóricas. Su

primera película fue

Los arlequines de seda y oro

, rodada entre 1918-1919, en tres

episodios, después se le cambió el nombre por el de

La gitana blanca

. Entre sus películas

destacan:

Los oprimidos

(1922);

Violetas imperiales

(1923), que volvería a rodar en 1931

en versión sonora;

Tierra prometida

(1924);

Ronda de noche

(1925);

Nocturno

(1926);

Carmen

(1926) que volvería a repetir en versión sonora en 1931. Carmen Sevilla, en

1953, junto al cantante Luis Mariano, hará una tercera versión de esta película.

La

venenosa

(1928). Encarnación López Julvez, La Argentinita también apareció en el cine

con:

Flor de otoño

(1916);

Carceleras

(1922);

Rosario la Cortijera

(1923), de la que en

1935 Estrellita Castro fue protagonista, ya en la época sonora (1935). La historia de esta

última película estaba inspirada en una obra teatral de Antonio Paso y Joaquín Dicenta.

Conchita Piquer se inició en el cine mudo en 1926 con la primera versión de

El

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