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La ética: fundamentos y problemáticas

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(1)

J

lg,

: .

ri,!, s

t*t"

rry l)

;

Traducci6n

Iu,nNlost UrRnra

Txrp

PTERRE

BLACKBURN

.,

LAETICA

F

undamentos

y

problfindticas

contempordneas

Incluye el capitulo "La nroral

p{blica

en M{xico;

eoeenarios para la edueaci6n", por

BoNreco Barae

.

FONDO DE

CI.ruruRA ECONoMICA

l+r

(2)

I. CUESTIONES PRELMINARES

.QUf ES LA ETICA?

La 6tica es una de las ramas de la filosof(a. Se centra en la moral y elabora an6-lisis

y

teorias sobfe la naturaleza, la funci6n

y

el valor de los juicios morales' Esosluicios nos sirven para evaluar el comportamiento ajeno y-la organizaci6n de la sociedad, asi como para guiar nuestras propias acciones'I

La itica aplicada estudia los problemas morales a los que nos enfrentamos todos los dias,.ya sea individual o colectivamente, e intenta resolverlos o, por

lo

menos, hacer progresar su aniilisis, Un estudiante que se Pregunta si debe ha-cer trampa en

lln

examen o si debe intervenir para evitar gue un amigo se sui-cide se enfrenta a un problema individual. En cambio, la cuesti6n de saber cu6l posici6n seria justo adoptar ante las reivindicaciones territoriales de los aut6c-iorro, o cu6l inversi6n en recursos humanos

y

materiales es justo hacer en el

sistema de salud para el cuidado de los nifros nacidos muy prematuramente,

son problemas que se plantean a una colectividad'

L

eti.u proi"sional, a menudo llamada deontologta, es una rama de Ia

6ti

ca aplicada que, Por su parte, se centra en los problemas morales particulares

queie

plantean a los profesionales, como abogados, ingenieros, mddicos, en-fermeras o habajadores sociales'

Si situamos la 6tica en el conjunto de las manifestaciones del pensamiento cri-tico propio del ser humano, tambien se la puede concebir como el examen de la iustihcaaon .ucional de nuestros juicios morales.

Ia

6tica tiende a permitimos

ha-'cer

naluaciona morates mejor pe-nsadqs, m6s criticas y m6s racionales del compor-tamiento ajeno, de la organizaci6n de la sociedad o de nueshas propias decisiones

(figura Lt).

I Debe notarse que a menudo se emplea el t6rmino "moral" en lugar de "€tico". El contextO suele permitimos discenrir fdcilmente de qu6 se trata. De este modq la moral cat6lica significa el coniunto h" reglus de conduch preconizadaipor la religi6n cat6lica (por ejemplo, la prohibici6n q1

:P""

y a. fi *ti.on..poO" *tinaa;. f" *b.A deArist6teles se remite, antes bien, a las teorias aristoElicas concemimtes a la moral. En nueskos dIas, algunos utilizan sistemdticamente Circo en lugar de moral,

"r*

*t

ou*o temrino les parece ya caduco. Asi, dinin que la 6tica de los miembros de la barra de

tfiil;H.;li;

qr*ila""ip"rr.on

(3)

CUESNONES PRELIMINARES

las intenciones las personas

planteadas considetadas

los

sistemas

los

sistemas

los sistemas

pollticos

econ6micos

luridicos

EHACEMOS FRECUENTEMENTE JI,CIOS MORALES?

Examinemos una porci6n de la vida cotidiana de una Persona a la que-llama-remos Natalia, Estamos a 30 de septiembre de7994, son las 22 horas y Natalia

est6 viendo un noticiario televisado.

,,Despu6s de desembarcar la semana pasada, los soldados norteamericanos envia-dos por la oNu a Haitl han descubierto las dificiles condiciones de vida que preva-lecen alll. Presenciamos hoy escenas de violencia en Puerto Prlncipe, corRo las muestran las imdgenes siguientes."

Hum',. 2Qu6 pensar de todo eso? iSon tlerdaduammte desinteresados los nortume. icanos? .,. .iPor qu6 los soldados presencian impasibles tales matanzas? se dice que sus su-periores l,es han ordenado no intterumir para eoitar que la poblncihn haitktu y la comuni' dail intemacional los considum inodsores.,. bumo, puo, aun asf , iilebe obeilecer tales 6rd* nes un soldado mientras que podrta saloar rtiilas? Hum.,. Y luego, pnra nitat un mfren'

tamieilto con el ejircito de la lunta, los norteamericanos han dcfletado amnistfa para'los dictddores... 2se tiene el derccho de amnistiar a tales ciminales? segurammte, no. sin

em'

bargo, eso ha punitido saloar aidas' Po'r lo genual, un desimbarco no s.e logra

sindeffa-mamimtp de sangre, Esti bim, Puo, tgg q:ceptable amnistiar a criminales para salaar.oi-das? Eso.w initante.

,,ElTribunalSupremodeCanad6acabadeaceptarelestadodeembriaguezex.

' ..!) :1 ' ', ,;1" , ,i.1, '

,',

lrg,Se,cPg-,I9:]d,e.tie,nsa e4 lgs'casos de agresionpi rexualqs' En efecto'

un alcoh6-lico

iBah, qui

xtupida!

iEso aa contta el smtido

comin' es inaceptable! iQu! les pasa?

".,. ese tipo de defensa ya se ha aceptado en el pais en los casos de asesinatos

y robos."

'

ivaya! Si se ha aceptado en los casos de asesinatos ' ' ' Btcno ' desde luego ' hay que ser

coherenti, pero no fienos cohercflte serta

nryr

ese motiao de det'ensa en todos los usos' Tendri que pmsar m

ello'

ermitido ese tipo cle defensa' "En Australia y en Nqeva Zelanda' donde se ha p

s61o se la ha aplicado con 6xito en dos casos de m6s de mil

en que se la ha invocldo

"

Bueno,esoestranquilizador,ElTtibunalhadebidotrazarl{mitesmuyestrictos,Deto. dosmodos,esoineparecemuylurbio'Tendriqueoerificarexactamefiteloquemtienden por " embriaguu extrema".'2

"El abogado Claude F Archambault ha sido vetado durante seis meses por ha-ber incitado a un testigo a perjurar y Presentar una prueba falsa' Ya Io hablan

con-denado..."

iSeismeses!Esonotietrcsentido:im*ecerinquel.ouetarandeporaida!iQuit'arsaes

ista? iSeis meses, eso no basta como disunsitto!"'

iQui

clase de iusticia es isa? "' Desde lue' go, lo juzgaron sus colegas: eso hilele mal' Pero' ide qui on'a manera hacerlo? Lo

ilnico

cier-"i'

,, quiul,

meses soi tidiculamente pocos'

"Lacomisi6nKrever,queaverigualaresponsabilidaddelaCruzRojaenladis' tribuci6n de sangre contaminada' se ha reunido hoy en Montreal"'

iQui pensar de esto? Es cosa seila' El ttirus del sida contamin6 a u'nos..hanofilicos'

qu, fulgo muriercn, Por cierlo' lo mismo ocuni| en Francia y en lnglatetrn'

Y lsos no son

enores excusables, Se trata, alparecer, deoerdadera

negligacia.

1

"En Ftancla, el gobiemo acaba de prohibir' que

se lleve el velo isl6mico en las escuelas.".

Hum. iSud necesaio que lleguanos a esto? No lo st bien'

"Acausadeunadiferencia-salarial'latemporadadehockey'queibaacomen-zar el pr6ximo s6bado, est6 en peligro' En efecto' Ios propietarios de los equipos han anunciado que aplazardn el comienzo de la temporada'

""

Hay iugadores

del"'f'y

*uy tl'pdticos' pero

los salailgs de algunu de ell.w son in'de-untes. Los hay que ganan

*a'

"

un afio que los padtes de una t'anilia

canndiense notmal durante toda su.oida actioa, o sea uflos 40 afios. Argurtos ganan mrs

m

algunos partiilos que el primer ministro m un nfio' Ya

st

que a eso llwa' a aeces' la econom{a de mercado; pero hay niaeles ile desigualdad iniustlt'icables'

'

"Pasemos ahora a las noticias deportivas'"

eri6dicos que el minisho canadien'

2 Casi un mes despu6s, Natalia se tranquiliz6 al leer en los p

se de iusticia habta dect"r"do erilente que la embriaguez no podria

,"*it

d. atenuante de un de'

il;il1i";;endar

el C6digo Penal para impedirlo' LA NATUMLEZADE LAfTICA

Ftcunc. I.r

Las acciones

Z/^---r

:"ri:

:;i .l

ffi

(4)

LANATUMLEZA DE LA ETICA

(Natalia se levanta y va a apagat el televisor, Prosigue su mon6logo anterior,) Bueno, iqud hard? $eeri h nwela de Albon Lurie que acabo de comprar? Hum.,. Voy a dm un curso mafiana por la mafian* Si me pas6 parte de la noche leyado, dari

mal el curso; aunque podria decir que estoy enferma, . . No, eso no tiene sentido, me he com-prometido a dar mis cursos. Si quisiera pnsarme las noches leyendo noaelas, tendria que pedir aacaciones, Y, ademds, mafiana por la maflana los estudiantes se tomardn la molestia de ir a clase, No puedo hacdes eso, Ademis, me palece inaceptable que algunos de mis co-legas soliciten permiso por incapacidad cuando no estdn nfermos, , . si quiero ser caherente conmigo misma, no debo hacer eso, Voy a acostarme.

(Natalia va a acostarse,)

iAh, si, es uerdad! Dentro de pocas setwnas tendr| que ir a ootqr. Hum... ipor quiin

aotar6? iPor el partido que tiene al mejor iet'e, por el que tine al mejor candidato local o por el que tiene el mejor programaT

(Natalia se duerme.)

Este ejemplo, que es pasablemente representativo de una parte

importan-te de nuestras reflexiones, pone de manifiesto varios puntos.

.

Como espectadores, eyaluamos habitualmente en el plano moral el

com-portamiento de los demds, las instituciones y las priicticas admitidas en nuesha sociedad o en otras sociedades.

Las reflexiones de Natata no son las de una persona qtre tiene un inte.

r6s particular en las cuestiones morales; Por lo conhario, son reveladoras de

las reflexiones que cada uno de nosotros podria hacerse espontiineamente. Asi, entre las reflexiones de Natalia encontramos/ en especial, los si-guientes juicios morales:

-

Es inaceptable amnistiar a los criminales de la junta militar haitiana;

-

Es inaceptable

permitir

invocar

la

embriaguez extrema como

ate-nuante en los casos de agresi6n sexual;

-

El abogado que incit6 al perjurio mereceria ser vetado de por vida;

-

Los salarios de algunosjugadores de hockey son indecentes;

-

La economia de mercado puede conducir a niveles injustificables de

desigualdad salarial.

o Como actores que tomamos parte en

los

acontecimientos, evaluamos

diarpmente en.'el plano moral las nurnerosas opcioles que se nos pre-sentan,

CUESTIONES PRELIMINARES

Por ejemplo, Natalia se Pregunta si debiera Pasar Parte de la noche Ie-yendo, sin importarle Perder su curso del dia siguiente' Se pregunta

asi-mismo por qui6n votar.

.

Esas evaluaciones morales se fundamentan en principios racionales has-ta cierto punto generdLles, y que no son arbitrarios,

Asi

cuando Natalia reflexiona sobre Ja contaminaci6n de los hemofi-licos, aplica el principio segrin

el

cual ciertos err\res son excusablesy otros no l0 sln. Cuando piensa en la posibilidad de no dar su curso del dia si-guiente, apela a principios corrientes de acuerdo con los cuales se deben

cumplir los compromisos y hay que respetar a los demds,lnvoca igualmente el principio seg(n

el

cualhny que ser coherenfe, presente tambi6n en sus re-flexiones sobre la decisidn del Tribunal Supremo.

r Algunas de esas evaluaciones,

y

las decisiones que de ellas se derivan, pueden resultar desconsoladoras.

Esto

lo

vemos cuando Natalia se pregunta c6mo evaluar el acuerdo

entre autoridades norteamericanas y iraitianas que si bien tiene la venta-ja de salvar vidas, tiene la desventaja de amnistiar a quienes han cometido delitos graves; Desde luego, si.,Natalia se siente desconsolada Por esto/

no es porque piense que su opini6n llegue a tener

ura

cierta influencia sobre la situaci6n haitiana,,Es, m6s bien, Porgue se ve sometida a senti-mientos morales contradictorios relativamente fuertes; Y es probable que

haya ocurrido lo mismo a los jueces del Tribunal Supremo que tuvieron

en sus manos la decisi6n de si habia gue acePtar la embriaguez extrema

como argumento de defensa en los casos de apesi6n sexual.3

o Las evaluaciones morales pueden relacionarse con cuestiones muy

coti-dianas, No necesariamente se refieren a problemas complejos

y

en aPa-riencia casi insolubles que se nos ocurren cuando pensamos en la 6tica.

o Complementando la observaci6n anterior, puede notarse que ciertos

pro-blemas de naturaleza 6tica se resuelven con bastante facilidad, Pense-mos, por ejemplq en la decisi6n de Natalia de

ir

a dar su curso' Ohos, en

cambio, exigen mayor detenimiento, como la reflexi6n de Natalia sobre

su voto,en las pr6ximas

elecciones'

/

(5)

22 T.A NATT'RALEZA DE LA fTICA

aPARA QUE slRvE LA 6ncA?

Como respuesta a la prirnera Pregunta Planteada en este capitulo' hemos dicho

que la 6tica hace el

.*u*.n

de la"s justi{icaciones de los juicios morales, que se

refieren a los comportamientos

4"ttot'

a

la

organizaci6n de

la

sociedad o a

nuestros propios comportamientos' Si esos juicios desempefiaran un papel

in-significante en nuestras vidas, la 6tiea no tendria tal vez gran importancia'

Pe-.o]

ao*o

acabamos de mostrarlo, esos iuicios sonhabituales. De hecho, si

pen-SamosunPocoen"sto,seencuentra[enelmeollomismodenuestrasvidas'

Componen y reflejan nuesha identidad, asi como el tipo de persona que desea-mos ser. Son testimonio de la clase de sociedad en la cual quisi6ramos

vivir' y

il;d".

contribuir

a orientar

el

desarrollo de nuestras sociedades.

lnfluyen

sobre nuestras amistades

y

'ob"

nuestras antipatias' Guian.la elecci6n de

;;;;;;;.a

ie in','.rtiitiempo,

energia

y

recursos' y por ello influyen

so-;;;i;p"

de vida que llevamos' ntt

pot"i

pul'bras' v6ase el esquema en forma de drbol de la figura t.z.a

Prosigamos. Como seres humanos' ya lo hemos subrayado' evaluamos el

comportamiento ajeno y la organizaci6n de la sociedad' y tomamos decisiones'

giia

uier,,

,rn

,i

lo hacemo-s sin reflexionar explicitamente enlos

mmponm-tes moralesde nuestras

"uulru.ion.,

o de nuestias decisiones, aquellos estdn

f..rui

.r.

Esas evaluaciones y esas decisiones comprenden' pYes' una

dimen-ii6n

-orul,

aun cuando no

t'ittrrog

tottscientes de ello' Desde luego' esas

Pre-,rf"rtrr*t

aa

nut

rut"'i

'no'ul,

que influyen

sobrenosotros sin que nos

de-mos

cuenta,pr.d.n

,.,

to*pletamente v6lidas' pero tambi6n problemdticas

y

hastaen6neas.Laacfualiza.i6'.d.eSaSpresuposicionespuede,entonces/sef. nos

ritil.

En el plano

individual

nos permiten, en efecto, mayor conocimiento

de nosotros mismos

y,

lal vez, nuestro mejoramiento' En el plano colectivo

fr"d"n

ayudar a'evitar que sobrevengan catdstrofes sociales o que se manten-gan institoAones injustas' La historia rebosa de ejemplos dec6mo unas

Presu-iori.ionu,

a" naturaleza moral dudosas han contribuido

a desencadenar

gue-rras o a discriminar a ciertos gruPos'

Pero tambi6n

o.r,,"

q"-*flexionemos

con pleno conocimiento de causa

sobre las dimensiones

*oiules

de

tna

acci6n considerada' del comportamiento

deotrosodeunelementodelaorganizaci6nsocial.g||glpasalporejemplo,en

lLosesquemasenformadedr,bol,sonunamarrera,derepresentat.gr{ficamente.unaargumen. tati6n. Pa4,nr6y61g.

a"tuut']'fr'1"iit?"

s;

cLirlm;togtqie aelngunmtatiot'x ed" rnrt' Mon-tteat, i9r,I;ciP' +

CUESTIONES PRELIMIN ARES

FtcuRe t.z

Nuestros iulcios n:cra" les son testimonio del tipo de sociedad en la cual querdamos vtvtr' Nueshos iuicios mora' les inlluven sobre nues-tras arnistades Y sobre nuesEas antiPadas'

NuesUos iuicios mora-les nos awdan a deter-minar los ProYectos en los cuales queremos-in-vertir tiemPo, energla Y

recursos. En ese senbdo, inlluyen sobre el tiPo de vida que llevamos'

I

Caracterizaci6n

| |

Mostrado por

la

I

I

a-"a"

"" i" p. t

a

I

I historia

de Natalia

I

+i

La 6tica hace el examen + Hacemos diariamente + Los iuicios morales

ilij',1,#!iil;;'J"

i"i.i"'''*"[''

:l*::;lo]:"u"0'

nueshos ituclos

mora-les. va se remitan a la orea'nizaci6n de la

so-cietad, al

comPorta-una sitrlaci6n inesperada, nueva, particularmente compleja o preflada de

con-secuencias. Cuando

",to

"tua",

el elercicio clel pensamiento

crltico sobre las

cuestiones morales nos hace

---

miis perspicaces'

vi*o,

asi que la 6tica

p'"a"

uy'd*os

a juzgar el valor de los elementos

*orul", pr.ru.tLs.n l^'

uttiones 1las evaluaciones cotidianas que efectuamos

sh

pensar demasiado

*

uifut, por decido- asi' de "manerd autom6tica"'

Asi

mismo, puede

ilumin,*o'

tuundo nos enfrentamos a cuestiones morales que

;;;fi*

en "actitud reflexiva" y nos remiten a nosotros mismos'

En el pasaie siguiente, el fil6soio Richard Paul sitria de manera irrteresante

.l

luga;l:iP**ili*to

criticoen el conjunto de las actividades humanas;

Pot una curiosa ironia del destino' el ser humano no s6lo es el rinico animal

"l6gi-

co,,,sinotambi6neldnicoanimal,,il6gico,,.Eselfnicoanimalqueutilizasignifi-;;J;,

-ideas, concePtos, analogias' met6foras' modelos' teorias

y

explicacio-nes-

para dar sentido a las cosas' para comprenderlas' preverlas

y

dominarlas' tamUfen es el rinico que se siwe de significaciones para negarse a sl mismo' con'

(6)

24

LANATURALEZADELAETICA

hansformarlos en estereotipos, asi como para alimentar su dogmatismo, sus

prejui-oos y la estrechez de su criterio. El ser humano es el rinico animal cuyo persamiento puede ser llamado claro, preciso, exacto, adecuado, coherente, profundo e

impar-cial; pero es, asimismo, el rinico animal cuyo pensamiento es a menudo impreciso, vago, inexacto, inadecuado, superficial, trivial o tendencioso.

A la luz de esta parad6jica dicotomia, comprendemos mejor la raz6n de ser del pensamiento critico. El ser humano no debiera fiarse simplemente de su instinto,

,ni creer, sin plantearse preguntas, todo lo que se le ocurre, ni admitir como verdad indiscutible todo lo que se le ha ensefrado, Tampoco debiera creer que su experien-cia sea siempre confiable. Tiene que construir, en cuesti6n de creencias, de verdad

y de validez, normas s6[das en el plano intelectual, pues dstas no son iruratas. Y

debe cultivar costumbres y rasgos de carilcter gue le permitan integrar esas normas a su vida.l

Es asi como concebimos el papel y la importancia de la reflexi6n 6tica y co' mo hemos redactado la presente obra.

iA

AUtr EPOCA ST REMONTAN LOS COMIENZOS DE LA REFLEXION ENCA?

Los origenes de la 6tica se pierden en la noche de los tiempos, Se han encontra-do escritos te6ricos sobre la 6tica en el Oriente desde el siglo v antes de la era

cristiana. El fil6sofo Mo-tseu (479 a.C.-381. a.C.), que

vivi6

durante el'lperiodo de las cien escuelas" en China, a\aliza, por ejemplo, diversas cuestiones rela-cionadas con la justicia, como Ia legitimidad de las"guerras, Ia lucha contra la pobreza,los privilegios de los poderosos, etc, Ensefia que no porque una priic-tica sea tradicionalmente aceptada es necesariamente buena, Por cierto, hubo notables debates 6ticos entre los discipulos de Mo.tseu y los partidarios de las posiciones de otro fil6sofo chino, Confucio (c. 555 a.C.-c, 479 a,C.). Los griegos Plat6n (428 a,C.-348 a.C.) y Arist6teles (384 a,C.-322 a.C.) tambi6n elaboraron teorias 6ticas que han llegado hasta nosohos.6

5RichardPaul,C ritiwlThinking,CenterforCriticalThintcingandlr{oratCritique,RohnertPark, CA, 1990, pp. MaS.

5 Fragmento de un batado de Mo-tseu se encuentra en la seccl&nTemas de rellexiin del

capitu-Io IL Sobre la 6tica utilitarista de Me.tseu, v6ase Yi Pao Mei, Molse (Hyperion, Westpo& 1973),Mo Tzu, Basic Wrilings (trrd. de Burton Watson/ Columbia University Press, Nueva York y londres, {?-Q9) aoi,cgmo las tradqcciones de lextos de Mo-tseu citadas en la segunda edici6n de nuestsa Lo-giqte db l'aigummfation (Exin, Montreial, 1994), en las pp. 313-322, Sobre la 6tica de Pldt6n, v6ase gu

Rdibtiiai

i

silbie n ati,ehstoteles, su Etica nicorwquu.'

..:.

:.:.

CT]ESTIONES

PRELIMINARES

25

Sea como fuere, la reflexi6n sobre Ia 6tica se remonta mucho mds ah6s' El

c6digo mesopoti{mico de Hammurabi (1728 a.C.-1646 a.C.) es un texto de

de-recho que, evidentemente, es fruto de reflexiones 6ticas, Las reflexiones sobre

problemas morales se encuentran por lo demiis expuestas en una

multitud

de

leyendas, epopeyas

y

textos ,sagrados, como el Mahdbhdrata (c' 1000 a'C,), la epopeya de Gilgamesh (300 a.C,) o la Odisea (siglo vru a.C.), El historiador de

las ciencias Jacques Roger, a quien se le pregunt6 a qu6 6poca se remontaba la

medicina, respondi6 gue 6sta habia existido siemPre, Porgue el sufrimiento

fi-sico ha existido siempre, Tentados a responder casi del mismo modo, diriamos que la reflexi6n 6tica ha existido siempre, porque los problemas morales tam-bi6n han estado presentes siempre en la vida humana, Fiicil es irnaginar

por

ejemplo, a un hominido de hace miles de aflos preguntdndose qu6 hacer ante

un compafrero, de caza gravemente herido por un animal, que le pidiera abre-viar sus sufrimientos mat6ndolo.

;QuE rs UNA coNCTENCTA Monnl?

Consideremos la siguiente caracterizaci6n de una conciencia moral. Podremos hacer de ella el punto de partida de nuestras reflexiones sobre Ia experiencia moral (cuadro I.t).

'

Cuepno l.t. Actitudes caracterkticas de una pusona con conciencia moral Richard Brandt)*

compara la intensidad de sus aversiones y elige la acci6n que menos le rePugna. 3, Cuando considera que ha acfuado qontra sus avergiones, tiende a sentirse culpable

a menos que exista una circunstancia que excuse esta acci6n (por ejemplo, una mala

evaluaci6n de la situaci6n o la imposibilidad de actuar de otro modo).

4, Cuando le repugna cometer una acci6n de cierto tipo, desaprueba a quienes la come-tery salvo si existen circungtancias que la excusen.

5, Puede admirar a alguien que realiza ciertos tipos de acciones, sin desaprobar, empe-ro, a alguien que no las efecttia.

6. Desaprueba que otro no tenga sus mismas aversiones.

7, Cree que esas actitudes se iustifican racionalmente, de una manera o de otra. r Esta caracterizaci6n fue elaborada por el fil6sofo Richard B, Brandt en AThnry of the Good and tltc Right, Oxford University Press, Oxford, 1979, capitulo 9, y en el articulo "The Explanation of Moial Language", publlcadoen':la obra de David Copp y David Zmmerman(dtrs,\, Morality,Rea' son\tiid.TruthiRowman,& Allanheld, Totowa, 1985, p, i09 ss;

aversi6n hacia cierto tipo de acciones, aun si esas acciones no la

(7)

26

LANAIURALEZADELAETICA Mostremos cada una de esas actitudes caracteristicas'

L. Experimmtat aoersiin hacia cietto tipo de acciones

h aversi6n hacia el asesinato' La mayorla de ld gente

*si

no

toda-

experimenf

Les repuglraria

p.u,tntiu'

'i

asesinato sin reaccionar' aun

si su vida no

estu-2' Compatar la intmsidad de slrc aaersiones

A nadie 1e gustaria atropellar a un gato con un autom6vil'

Tampoco le gustaria

atropellar a un nifio. En una situaci6n en que nos vi6ramos obligados a hacer

lo

uno o

lo

otro,

.'"h;;;;;

t^"

rdpidamentet) la relativa intensidad de

esas aversiones, y achrariamos en consecuencla'

CUESTIONES

PRELMINARES

ciencia: 'Si, todos

la

tienen', replicaron ellos'

';Y

qu6 les dice?' 'Se mantiene tranquila cuando act(an bien, y los tortura cuando cometen pecados

"

4. Desaprobat ciertos comportamimtos aimos

Supongamos que est6 usted en favor de la limpieza en el iuego de hockey y se entera de que uno de sus compafleros de equipo lesiona deliberadamente

a los

miembros de los equipos

tont'utiot'

usted desaprobar6 su comportamiento'

il;;;,;t

.iuioro

r"*r.l

le repugna y se entera de que su vecino' propie-tario de Ia f6brica, lo comete conEa sus empleadas' desaprobard usted su com-portamiento.

5. Admirar a otro

plr

ciertos tipos de acciones

Sin duda, alguien que no dona mucho dinero para ayudar al Tercer

Mundo no

le parecer6 a usted inmoral'10 Y sin embargo' probablemente admirar6 a

arl-;il il;

si 1o hace,

;Oho

ejemplo? En octubre de7994'un reportaie

televisa-do narraba la asombrosa uiau

at

una quebequense de Saint'Anselme' Louise

B.isrette, que habia adoptado a 24 nifios minusv6lidos'

6. Desaptrobar la falta de aaersiones en otros

Si se entera de que un exportador de vinos aushiaco sabia que el vino que

envia-ba al Canad6 estaenvia-ba adulterado

--como

ocurri6 durante los aflos

ochenta*'

usted desaprobar6 que 6l haya dado autorizaci6n para

*nd:ll.o:

Ito.bablemente considerar6

wted

tambi6n que esta persona estabi un tanto "chiflada"

al no ha-berse preocupado m6s

po'io

q"

ittcia'

Se est6 de acuerdo o no con el obieto

de su odio, el poeta

pui

6t'ata

nabb en el mismo sentido cuando dijo: "Sabido

;;;.

ffi;ir.ir,o

a.iur.gu6s.

El reino de los policias y los curas. Pero odio

mds aun a quien no los odia"'1l

gE.Westermarck,L,otigineetlediueloppematd*idles.morales,Payot,Patis,1928.,t,pp.737.732.

10 El texto del fil6sofo

p".. dG., rli

bundancia y

-el

hambe m el nundo, citado en los textos complementarios, podrla hacerle cambiar de opini6n al Jesleclo

1r citado explicitamente en Bruno Roy,Mlnoire d'asile, Bor6al, Montreal' 1994'

3, Tcrtdu a sentitse culPable

Amenosqueseaustedtotalmenteinsensiblealosanimales''siconsuautom6-vil

atropella un

gato,,t

'*nira

t'lpuP':,s"*t-t1lay

una circunstancia que ex-cuse su acci6n. Tal circunstancia podria ser' por ejemplo' que usted haya que-rido evitar a un nifro

"

q*;;i"ya

sido posibi"

"'t'itu'

al gato porque no

lo

vio a tiempo.

srpongu*J'-i'""n

'*u

u'q'li'tu

'n

*endigo

le pide veinticinco centavos. si no re da

ustJ iuiu,

tal vez experimente un ligero sentimiento

de

ffirfiffii!.

*";ri

Jir.rgo

a"

sentiiculpabilidad

si hace usted trampa en un examen

y

oUtiunu

*'

tlUfication

mejoi que la de una de zus amigas' Pensemosigualmenteenelcasoenqueciertascircunstanciasparticulareslo

;;ior.;

aomentit a su mejor

amigo"'

De esta culpabitidad

ile; &

hablaba el griego Is6crates

(436 a C.-338 a.c.t cuando decia : "

si'"*1'3'

lT ::'T.

1"1"":T

:::.lt:ff

;::T.IX,T

esperes que Peflnanezca oculta siempre'

Py*.tl1

siempre sabr6s de

.ffu"liu*iien

es ta culpaUilidad de que

se trata en 1o que

"r#^il;;;,aruor.r'*

q'ito,

que los bechuanos le drjeran si tenian

con-7D.ebe obser.vatse que:quienesse niegan a darlimo*ra suelm

decir: "No haigo dinero"' dando a et.rtender asl que'traUfan aesJa"clo

i*'"y

q"" f" n"tfan si les'hubiera

sido posible'

srs6crates, A Dd,

*iror,t}#"oiilurirl, er,;;;;J,deG;

Mathieu v E' Br.mond' Les Belles

(8)

28

LANAruMLEZADE LAENCA 7, Considerqr que hay una justificaci\n rqcional

El cristiano que est6 contra Ia legalizaci6n del aborto cree fundamentalmente tener buenas razones para sostener esta posici6n. Tambi6n lo cree el militante en pro del derecho a elegir, que est6 en favor de la legalizaci6n del aborto. El que se siente ofuscado por las injusticias sociales que observa cree que su

Po-sici6n se justifica. Puede usted pensar personalmente que su actitud hacia las

personas que no prestan ayuda a los menesterosos est6 racionalmente

justif!

cada, que no es de la misma naturaleza que su preferencia, por ejemplo, por el pastel de fresas que por el de frambuesa.

Estos ejemplos nos han permitido precisar diferentes rasSos de una concien-cia moral, tal como la presenta Brandt, ;Se puede afirmar que cada ser humano tiene una conciencia moral en ese sentido? Muy

dificil

seria decirlo' Pensemos en un caso extremo: el de un asesinato o de un acto de tortura puramente gra-tuito, ;Hay guienes se mantendrian indiferentes torturando a alguien, o viendo torturar a alguien? Nos paqece que no, si exceptuamos los casos patol6gicos de personas que se mantendrian insensibles o enconharian placer en ese

espectdcu-lo, Sin duda, esas personas tienen algo de inhumano.l2 Cierto es que muchas

personas cometen asesinatos, pero, ghay muchos asesinos que se mantendrian

realmente indiferentes al recuerdo de un asesinato grahrito cuando reflexionaran

con calma? No Io creo. Evidentemente, hemos tomado casos extremos. Todo lo

que esos ejemplos intentan demostrar es que Ios seres humanos

-salvo

raras excepciones, verdaderos casos para la

patologia-

en general tienen una con-ciencia moralminima.l3 Pero existe una diferencia entre la conciencia moral an-tes caracteriZada

y

una sensibilidad o una conciencia moral gue est6n plena-mente desarrolladas sobre la base de una reflexi6n critica.

Al parecer cada ser humano es, por lo men os alguna aez, caPaz de adoptar el prurto de vista moral. Uno de los objetivos de este libro es contribuir a desarrollar

esta sensibilidad y esta conciencia morales, a la luz del pensamiento critico'

12 Vdasg por ejemplo, el nrlmero de inviemo de 1994 de la revista literaia Granta, que contiene

dos autobiogralias de asesinos en serie. Ambos deben clasificarse m la categoria de insensibles' , r.ll Reconocemoc que €sta posici6n,de todag maneiag es diseutible. Debe obeerva$e que Ia co-herencia de lo gue sigue en esta obra np erjge,qtre se reconozca larexistencia;de.esta conciencia mo-ral minima en todoS los seres.humanos.

1i.r

11,:l

i.lt j '

CUESTIONES PRELIMINARES

;Dn o6Nor vrENE LA coNCIENCtA MoReL?

En materia de moral, tenemos creencias gue nos parecen verdaderas

y

en las

cuales confiamos. Por ejemplo, afirmaciones como "no hay que matar" y "la

es-clavitud es un mal" nos parecen aerdaderas o, si no queremos utilizar ese califi-cativo para evaluaciones morale$, nos parecenracionalmente iustificadas.La Otras

ideas nos parecen falsas o, al menos, no racionalmente justificadas. Ocurre asi, por ejemplo, con '/es admisible matar a un niflo si se est6 seguro de escapar de

la justicia'l o "es correcto inducir al error a un estudiante sobre la materia del examen, Para que lo reprueben".

;De d6nde vienen esas creencias? lPor qu6 decimos que es cierto que "ma-tar es, malo"

y

que es err6neo que "las mujeres no deben tener el derecho de

voto"?

En

cierta

manera, esas creencias

provienen

de

nuestra

cultura

o

de nuestra formaci6n. Cierto es que la cultura desempefra un papel importante en

ese proceso;

la

rnayoria de los guebequenses de

hoy

consideran totalmente

aceptable el divorcio, mientras gue los de hace 100 afios habrfan juzgado, en cambio, inaceptable esta pr6ctica. Por lo demiis, asi es como 1o ven atin los

ir-landeses, quienes votaron "no" en un refer6ndum, durante los afros ochenta del siglo xx, que proponia legalizar el divorcio.

No

cabe duda de que

la

cultura contribuye a forjar esas maneras diferentes de ver las cosas. La cultura y ln edu-caci1n constituyen un ambiente en el cuql eaolucionamos. Circulan en 6l las creencias que alimentan nuestras reflexiones. Son creencias, argumentos, prejuicios, presu-posiciones a veces ordenadas claramente en sistemas de ideas transmitidas, en

ocasiones llamadas ideologias'

Se pueden tener diversas actitudes frente al medio cultural en que nos

en-contramos inmersos. En especial se puede:

14 Dos razones, al menos, hacen que ciertos autores prefieran no utilizar el caiificativo

"verda-dero" cuando se trata de evaluaciones morales. La primera es que "verdadero" tiene un matiz de-finiHvo, infalible, asociado en la mente de algunos al dogmatismo. "Racionalmente justificado", en cambiq manifiesh moderaci6n. La segunda raz6n es que, segrin una teoria muy conocida, un juicio

es verdadero cuando corresponde a la realidad, cuando es, en cierto modo, una buena " fologratia' d$h'tealidad, Dado que esta concepci6n se aplica mejor a los juicios de hecho como "Natalia tiene

Sy"injp$", atgyLos cr.een que utilizar el tdrmino "verdadero" para calificar los juicios de eva-ibii morhl equivale a aceptar urta concepci6n "iotogrl{fica' de la moral, de dudoso valor,

(9)

.

mantenerse Pasivo y reProducir las ideasdominantes;

.

remitirse

"

.rr,, ur,oiiad:

y

abandonar las

propias responsabilidades; por ejemplo, someterse a las ideas de un grupo o de uniefe' religioso

o no

ieligioso;

.

uJolp,*

i,

primera idea recibida por seguridadi sin tratar de mejorarse

ni

de revisar las ProPias creencias;

.

adoPtar una actituJ critica

y

tratar de cuestionar las propias creencias'

Para mejorarse uno mismo'

Si es verdad que nueshas creencias en materia de moral son establecidas desde el medio en el cual nos encontramos inmersos desde nueqtra nifiez' tam' bi6n son resultado de tas actirudes que adoptamos ante ese ambiente cultural' F6cil es percibia si pu*umos en ello que los individuos pueden rcchazar algunos de los iuicios morales

**'in^"n'*

aceptados en su cultura' A mayor

abunda-miento, raras son fu, .ufrurus q"e no transmiten m6s que un solo c6digo moral' gn

nu.stru,

sociedades, muctras creencias morales difundidas entran en con-flicto unas con otras. En otros tdrminos,

la

raz1npuede intervenir en la

acepta-ci6n o el rechazo de las creencias' Los individuos pueden adoptar tura actitud

ffiili;;;;nu.iu

tur.ru"ncias que circulan en la sociedades en que viven. Ciertas sociedades, como las nuestras' admiten una Bran diversidad

de

creen-.t*;ilq"e

se favorece un debatepriblico que' a cambio' contribuye a mo-dificar el medio cultural'

eQuE npo DE cuESTIoNEs DEPENDEN or r-q

fnce?

Hemosdichoantesq,.lueticuexamina,lasjustificacionesracionalesdenues-tros juicios sob.. to,

.o*f*pmientos

alenos' sobre la oiganizaci6n social o so-bre nuestros propios comportamientos'

Deteng6mono, pu'u

hut"t

un panorama general del tipo de cuestiones que pueden dePender de la 6tica'

.

1Qu6 Pensar de un personaje comoHitler? ;Por

qu6?

.^

.

,6iu

p.nrr.

d";;

pqrsona-c9mo la Madre Teresa? ;Por qu6?

.

iQu6penrm

a.

qrllut vt"ar*

o gompraban esclavol en Montreal ha:

CUESTIONES

PRELMINARES

31

.

1Qu6 pensar de quienes guardaron silencio sabiendo que unos hu6rfanos "run

ri.ti*ut

de abusos sexuales pelpehados por religioso,s en

Terrano-va en las d6cadas de los sesenta y los setenta del siglo xx?ls

r

;Qu6 pensar de quienes hoy guardan silencio sabiendo que nifros'

muje-L,

o

p..tor,rs

de edad avanzada son vlctimas de la violencia?

.;qrepunrurdelasreligiosasquedirigianlosestablecimientoshabitados

por los "hu6rfanos dd DuPlessis"?l5

.

;fn

que medida se deben- tener en cuenta los sufrimientos de animales

en nuestras reflexiones morales?

.

Si mi pais un dia hiciera una declaraci6n de guena que me pareciera jus-ta, 2seria

mi

deber participar en ella?

.

Si tuviera que votar, ya f,ese a favor de una reducci6n de20% del

sala-rio

de los empleadorde la empresa en que trabajo' ya fuese a favor del

despido de un nrimero considerable de empleados j6venes' aqu6 deberfa

hacer para actuar moralmente?

.

;Es aceptable reintroclucir animales depredadores peligrosos para los

se-res

hu^anos

(pumas, osos) en Parques nacionales muy frecuentados' en

nombre del respeto al equilibrio natural de esos Parques' a sabiendas de que van u

o.rrri,

accidentes y algunos seres humanos pagar6n con su

vi-da esta decisi6n?

rLaartritisesunaenjermedadqueamenudoreduceconsiderablemente

la calidad de vida de un gran rttlmero de personas' ;Cu6l proporci6n de nuesho Presupuesto parala investigaci6n m6dica debe asignarse a ese tipo

de enfeimedad, en comparaci6n con otras enfermedades que son

morta-les pero afectan a muchas menos personas?

.

;Hista

d6nde llega el derecho a la salud? El

individuo

que reivindica el

l"."cho

a

la

salud,

lno

tiene ninguna responsabilidad en cuanto a su propia salud?

.

;f*irt.n

disparidades regionales iustas, y otras iniustas? En caso afirma-tivo, 2cu6les son?

.Ennuestrassociedades,lcu6lesdesigualdadesentreindividuossonjus-tificables?

r ;Cudles son nuestros deberes individuales o colectivos con los refugia-dos? ;Con los menesterosos?

.

rl Sobre.este s6rdido asunto, v6ase Michaet Ha]as,

ii

tragddie de Mount Caslul' Libre

lxpres-sion, Montreal,

1991.

I

'

16Acerca de este triste asunto, vease Bruno Roy, MCrtrorie d'dsile, la tragtdie d* enfaits db

Duples-sls, Bordal, Monkeal,

1984'

' : LA NATIJRALEZA DE LA ETTCA

(10)

32

LA NATI.JRALEZA DE LA ET]CA

.

zcueles son nueshos deberes individuales o colectivos con las Personas

amenazadas de muerte o de tortura en su propio pais a causa de su oposi-ci6n a un r6gimen politico

ilegitimq

que ha tomado el poder

porlafuerza

o despu6s de una elecci6n celebrada en un sistema electoral corrompido?

r

;Pueden existir compensaciones justas para los grupos que nueshas so-ciedades han maltratado en el pasado, c6mo los aut6ctonos?

.

;Es justificable la tortura en ciertos casos?

'

;Cu6.tdo se puede decir que un habajador est6 siendo explotado?

, ie"O p"nrui

de un gobierno que niega a sus ciudadanos el derecho de

salir libremente de su territorio?

o lEs justo que todos los ciudadanos contribuyan al sistema de educaci6n priblica?

.

;oebe haber una posici6n neutral ante las prScticas de mutilaci6n sexual que se dan en ciertos Paises?

.

;-se justifica prohibir, como se ha hecho en Francia en 1994, el uso de sim-bolos religiosos como elhiyab o chador (el velo isl6mico) en las escuelas?

.

iQu6 se debe Pensar de las medidas de discriminaci6n positiva?

r iDeberian tener derecho al voto los deficientes mentales?

.

iDeberian tener derecho al voto los presos?

I

lse deberla poder esterilizar a un deficiente mental, aun si niega su con-sentimiento?

o 2Se tiene el deber de denunciar a quienes defraudan al fisco?

.

jse deberfa abolir el derecho de sucesi6n, con objeto de asegurar Ia igual-dad de oportuniigual-dades entre todos los ciuigual-dadanos?

.

iDeberia hacerse obligatorio el voto, como ocurre en B6lgica o Australia?

Todas las interrogaciones anteriores se situan en la perspectiva de un

espec-tador, quiense Pregunta qu6 pensar de tal o cual cosa' Las siguientes se

plan-tean en la perspectiva d e un actor, es decir, de una persona que se pregunta con-cretamente ";Qu6 deberia hacer Yo?"

.

2Deberfa hacer donativos a este organismo de caridad y, en caso afirma' tivo, de cuiinto?

o ;Deberia compartir

mi

trabajo, es decir, habajar menos Para que otras personas tambi6n Puedan habajar?

.

;Deberia denunciar con la policia al

inquilino

de abajo que golpea a su

.

c0nyuge?

o 2Deberia hacer trampa en el examen?

CUEST]ONES

PRELIMINARES

33

'

lDeberia prestar ayuda a un peat6n al que acabo de ahopellar estando ebrio yo?

.

lDeberia votar en las pr6xirnas elecciones?

.

lDeberia acceder a no denunciar a un malhechor, por ejemplo a un

re-vendedor de tareas en las escuelas secundarias, a cambio de dinero?

.

;Deberia defraudar al fisco?

.

Si me es posible reclamar una cantidad a mi patr5n por un trabajo que no

he hecho, a sabiendas de que 6l no se enterar6, ;deberia hacerlo?

.

iDeberia obligar a mi subaltemo a

ir

a traerme el almuerzo bajo amena-za de cese?

r

;Deberia copiar mi examen?

.

jEs aceptabie piratear programas de dibujo de computadora si me

per-.

miten obtener ingresos y yo no tengo medios para comprarlos?

.

;Es aceptable ocultar una relacibn amorosa a

mi

c6nyuge?

e lDeber6 matar a mi socio, que me roba y explota mis conocimientos

des-,

'

de hace 20 aflos?

'

iDeberia decir a un desconocido que acaba de

olvidarsu

cartera? r lDeberia decir a la cajera que me ha devuelto cambio de m6s?

'

lDeberia denunciar a mi cufrado, que defrauda a Ia asistencia social?

.

lDeberia,hacer una declaraci6n falsa a mi compaflia de seguros?

o

;Deberia ver una telenovela o asistir a la conferencia de Amnistia lnter-nacional?

.

2Deberia interesarme en la actualidsd :politica?

'

o

;Deberia protestar o no decir nada cuando mis amigos expresan

pryui-.

cios peligrosos?

..

lDeberia decir a un projimo que su c6nyuge lo engafla?

.

2No deber6 retirarle la palabra a ese colega que se ha comportado de

ma-.r'

nera indignante?

'

; ,

.

2Deberia boicotear a una compafria que contamina el ambiente? r,l, ' r lDeber6 tomaime la molestia de separar mis desechos dom6sticos y

ha-cer reciclaje?

1.; r,'r,r,1DebEr6 tomarme la.molestia de inJofmarme

y

de

ir

a votar en las

elec-:ir:r'

ciones escolares, atrn si no tengo hijos?

1J,1,t,,,.

ti:, $o,nlras:rreguntas que slguen, en cambio, son de car6cter m6s te6rico.

:1', r' .i' :

,,ffiffii,tlli^aS" puede justificar un juicio moral? j.iffiqli;1.,r.;C6mo pr:ede una,moral ser mejor que otra?

;,::

:

(11)

I

L

34

LANAIURALEZADELAENCA

.

ePor qu6 se debe actuar moralmente?

.

aNo

,.

basan en los mismos principios todas las morales?

.

,QrU hacer cuando consideracionJs morales nos mueven en direcciones opuestas?

.

iQrre hacer para que nuestras sociedades sean mejores?

.

lCOrno hacer

queia

Sente sea m6s sensible a las

iniusticias'

-

- -..,

.

El

h..],o

de no intervenir para evitar que se cause un daflo' Zno

equlva-le a cometer uno mismo ese daffo?

r ;]ustifica el fin, a veces, los medios? En caso afirmativo' ien qu6

circuns-tancias?

.

;Se puede actuar inmoralmente contra uno mismo?

'

ii

no

t

uy un ser divino, ;puede haber una moral razonable?

. ;A

qu6 se debe que los seres humu"os puedan adoptar un Punto de

vis-ta moral?

Como puede comprobarse, la 6tica no s6lo es el examen de temas habitua" les como el aborto y la pena de muerte'

iQuf

rpsAs ERRoNEAS soLEMog EScucHAR AcERcA DE

m

6nce?

I r.

Primua idm ertdnea: "La 6tica es' atlte todo'

una especie de cddigo rtgido idwl' poco

itil

m

la pricfica!

Elfil6sofoaustralianoPeterSinger,quesehainterrogadosobreestaideaerr6. nea, dice 1o siguientel

Lagentecreeavecesqueladticaesunconjuntodereglassmcillasypococomple.

jas

iel

tipo "No mentir6s", "No robards"'y "No mataresl" No es sorprendmte que quienesaslvenla6ticacreanasimismoqueellanopuedeabordarlascomplejida. desdelavidareal.Puesensituacionesins6litasbienpuedeocurrirqueaquellas brevesreglasefltr€nenconflictounasconohas;yauncuandonoeselcaso'hayla posibitidid de que el respeto a una regla conduzca a un desastre. Tal vez

habitual-mente sea malo mentir,

i"ro

en la Alemania nazi se habria iustificado seguramente no revelar a,los miembros deJa Gestapo, que habian llegadO a tocar a la puerta en busca de judios, que una familia iudia estaba refugiada en nuestro granero'l7

I ''' I ', "' r' l'rli'l !i ir'r' '; i;' i

r

Peter Singer, Ptactical Ethips; Cambridgeiunivefsityr Presg; Ciin{b'ri dge;19ry''P;:tzi

'

't'

, $

CUESfiONES PRELMINARES

Comoveremosm6sadelante,loste6ricosdela6ticahacennotarque6sta

noestans6lounconjuntodereglasquedebenaplicarserigidamente.Ademiis, como todos los dias hacemos eialuacio"es moiales' no puede decirse que la

i*r

---

r",

poco

ritil

en la pr6ctica y que s6lo intervenga en ocasiones especiales'

p.r"ilr

vez haya algo

m6s.'r*re

trs

que sostienen la idea de que la 6tica

es, ante todo, una especie de c6digo

rigido'ideal

pero poco

ritil

y

hasta.peligro-,a

*

i,

pra.n.r, ,urio,

han

recuiridoa

una argumeniaci6n muy particular' al

tenorsiguienle:"Lagu*atprincipios'onittdi'iduosinflexiblesquehan

uioptua"o definitivamente ciertas reglas y no las ponen en duda' aunque a

ve-;;'"h

principios conduzcan a absurdos o ya no tengan raz6n de ser' Ahora bien, a menudo ocurre que esos principios son malos'

i

cuando son buenos' el

hecho de que se

adhiemi

aog^6titarnente a ellos

y

los apliquen

mecdnica-**

fo,

irira

ae toda amplilud de criterio y de sentido crltico"'

Ponemos aquf el

auio J"

algo importante: cierto es que el dogmatismo

se

encuentra en los antipodas de

li

actitud critica y que no hay que alentarlo en

el dominio de la 6tica, como tampoco en otros campos' No obstante'

p1-:::

t"t

qr"".*

.rfii.a

confunde el hecho de tener ptincipios

-lo

que parece perfecta-mente aceptable

y

trasta-indispensaflg u

lo'

'u*'

humanos-l8

y

la adhesiin dogmdticai hasta fandtica a unos principios'

Es importante recordar siempre que/ como lo hemos mostrado (v€ase p' 17)'

b,

i;;;;";;;;1u,

,.

"nt'"ntran

en^el meollo mismo de nuestras vidas

y

que

laformulaci6ndejuiciosmoralesesunactocotidiano.Comotodoloquevalela

;;; i;;t

**r...

hacerse bien, ciertamente no se puede decir que la 6tica es

in,itil.n

el fondo.

Segunda idu'm6nea:

"La itica concierne ante todo al comportamiento sexual"

Para muchos, en especial para ciertas personas-de edad avanzada que

recibie-ron una educaci6n."rigioJu dgida, la 6ti"u

r"

relaciona ante todo con la "buena

conducta sexual,,.

U

fiiOsof"

Iaia

Ruddick considera que 'lantes del descubri miento de medios anticonceptivos psicol6gicamente aceptables y eficac.es

en el

frroo

U"fOgi.o, habia que

t*ttntitot

desios sexuales' en atencidn

al bienestar

Lio,

niior;,"

Tal vez sea 6sta, efectivamente' una raz6n qup explique la

impor-ls sin principios, cada situaci6n seria fnica y nueva. Dficil nos serta aptovechar nuestra exPe' rienciadesituacion.r,",ntlo*t''Ttlveznosseriaentoncesimposiblesatarleccionesdenuestros exitcis v de nuestros errores'

,',,,i,,l9 S,tta'Ruddick,'lOn SexualMorality"' entames Rachels (dir')' Moral'Problons'Harper & Row'

(12)

LA NATURALEZADE LAENCA

temcia (a nuestros ojos, a veces desmesurada) que se atribuia a la sexualidad en la moral anterior a "la pfldora" , Lo seguro es que el comportamiento sexual no constituye ya en nueshos dias un objeto privilegiado de reflexi6n 6tica, como se

ha podido comprobar recorriendo la lista de pregurrtas de la secci6n anterior. Por otra parte, se puede notar que durante el periodo que sigui6 al descu-brimiento y la comercializaci6n de la pfldora anticonceptiva, o sea durante los aflos sesenta del siglo xx/ en nuestras sociedades se reivindicaba Ia libertad

se-xual en nombre de consideraciones morales, Los defensores de la liberaci6n sexual sostenian que Ia moral religiosa en materia de sexualidad era represiva,

injustificada, fundamentalmente arbitraria; que iba en contra del inter6s

y

del

placer, de las personas, a quienes causaba dramas personales, aprisioniindolas

en la culpabilidad, En pocas palabras,

segfn

ellos, esta supuesta moral, despuis de un examen critico, resultaba fundamentalmente inmoral. ya era tiempo de pasar

a otro l'sisterna de moral sexual", mucho miis abierto. En ese nuevo marco moral

*-en

cuyo interior nos encontramos arin

hoy-

existen todavia muchos

com-portamientos abiertamente desaprobados o que se han vuelto temas.de debate. son sobre todo aquellos a los cuales se asocian la violencia, la desigualdad o Ia rnentira; por ejemplo, la violencia sexual, la,pomografia, la pederastia, la pros-tituci6n o el adulterio,2o

Tercern idea errdnea:,

"La Etica es una prsocupaci1n.esencfulmente religiosat'

Ya tendremos ocasi6n de tratar detalladamente esta cuesti6n m6s adelante; por el momento digamos que las religiones se componen, Ias m6s de Ias veces, de dos elementos por Io menos:

.

una descripci6n del universo

y

su origen en que interviene una

divini,

dad;

:

.

Un c6digo de conducta moral asociadom6s o menos esh€chamente,a los

,

deseos.de esta divinidad;?l (V6ase la figura

r.a.)

,

i

DV6aseibrd.,pp..84:105.'

..1

21 La voluntad de la

divinidad en materia de moril puede exprdsarse de diversas manems, por eiempJo en uri libio,satrado co'mo la Biblia b el Ccirdn, en las fraies de un jefe o de qn representa,n te {e la di{nidad como eJ fapa, o indgse sn ilcefouni..cio4es person3les,.. Dp}g notarse que la cqacterizaci6nquehemoq presenta{o excluy-e del6 categoria,{e lasrgligrongspropj4nentedichaq a los sistemas de ideas como el budismo o el jainismq que no admit"".la *i"tenca.aeidiyiwda:

de.sl:Ui?ga'Pocurdr.que seeonsiderercqmorreli8iongs a talesiEisretrhs, entonces setomael:trinino

religi6n, en otro seritido,,

CTJESTIONES PRELIMINARES

Ftcune I.3. Dos elementos presmtes en las rsligisllst

Ciertamente, la conciencia moral de muchas personas ha sido moldeada

por una religi6n. Pero no siunpre ocurre ast. Cuando ocurre, esta concepci6n re-ligiosa puede volverse problemiitica. El papel atribuido a la divinidad puede entrar en conflicto con las descripciones del universo y de su origen producidas por las ciencias, como la cosmologia, la paleontologia o la antropologia. El

c6-digo de conducta moral puede ser puesto en duda por la dtica contempor6nea.

Si no se tienen buenas razones para creer en la existencia de una divinidad y si

las teorias 6ticas contempor6neas no recturen a ella, las morales basadas sobre la religi6n pierden mucho de su ahactivo (v6ase la figura

t.n).

,

l

'

Ya tendremos ocasi6n de hablar de los cbnflictos que surgen entre la con-cepci6n religiosa de la moral

y

la concepci6n atea, en el capitulo vt, cuando abordaremos el estudio de los pensadores del siglo xlru, el "Siglo de las

Lu-ces". Esta 6poca muestra de manera ejemplar c6mo se puede argumentar para sustituir las morales basadas sobre las religiones

por

morales basadas en el examen de las necesidades, los sentimientos, Ios intereses

y

las relaciones

hu-rnanas. A los religiosos que decian; "Si abandondis la idea de una divinidad, no

se sostendrd ya ninguna moral", respondian esos fil6sofos: "Eso es ridiculo. Se

puede fundar la moral sobre otra cosa que no sean entes fantilsticos; adem6s,

vuestras religiones son buenos ejemplos de instituciones profundamente

in-morales

y

corrompidas hasta la m6dula. Para mejorar a los hombres hay que

destruir cuanto antes las religiones". Mas para moshar que la 6tica no estd esencialmente ligada a la religi6n, acaso baste indicar que entre los estudiosos

Descripci6n del universo y de su origen que hace intervenir a una o a varias divinidades,

C6digo de conducta moral asociado md$ o menos estrechamente a los deseos de una divinidad,

FIcuna ru. Dos tipos de conflicto

Descripci6n del universo y de su origen que hace intervenir a una o a varias divinidades.

G6digo de conducta mbral asociado m6s o menos estrechamente

(13)

II.

NATURALEZA DE LA ETICA

de la 6tica que han dejado su huella en los dos riltimos siglos, s6lo una mino-ria creia en ia existencia de trna divinidad y de ella hacia derivar su moral.

Pero, podria decirse, ;no formulan las religiones un gran n(rnero d9

reco-mendaciones absolutamente sensatas? Desde luego' ;Qud mal hay en la idea

cristiana segrln la cual debe amarse al pr6jimo? No es gran cosa' Sin

em!1go'

debe notarJe que esta idea no es

propi,

de

la religi6n

cristiana. El fil6sofo chino Mo-tseu ia defendla ya en el siglo v antes de nuestra era, asi como los

uti-litaristas del siglo

nx

y la mayoria de los fil6sofos contempor6neos. En pocas palabras, las teirlas dticas contempordneas que se oPonen a las teorias

religio-iur

ro.ru."u*iamente

sostienen siempre principios opuestos a los de las teo-rlas religiosas, Pero cuando estdn de acuerdo con ellas, no es Por las mismas razones.

Afiadamos que la idea segrln la cual la 6tica debe basarse en la religi6n a

veces ha sido defendida por ateos.z Esto conduce a menudo, entonces/ a una

visi6n relativista de la,moral,.que le niega todo valor real. Esto se explesa me' diante reflexiones de este

tipoll'La

religi6n carece de fundamento. Ahora bien, como la moral debe basarse en la religi6n, la moral tambi6n carece de funda-mento".23

Llega a ocurrir asi que la idea segrln la cual la 6tica debe basarse en la reli-gi6n

coitribuye

a la popularidad de las creencias religiosas. Por ello, algunas

i..ronu,

razonan ae esia manera: '1La reliSi6n no

*e

dice Sran cosa en sl

mis-ma. Sin embargo, como yo considero que la moral'es importante y que

necesa-riamente debe basarse en la religi6n, tendrE que adoptar una religi6n".

una

vez puesta en duda la:necesidad de la conexi6n entre la moral

y

la religi6n,

esas dos argumentaciones resultan, desde luego, incorrectas'

;QuE r.rrxos HAY ENTRE

frtce

v osRrcHo?

(

La 6tica mantiene relaciones con el derecho. Algunas leyes son justaS, otras in-justas, algunas son buenas en el plano moral, otras malas. Ese tipo de evalua-.ionar,

.*ry

frecuentes, son eaaluaciones morales de las leyes

y

dependen' por

tan-to, de la 6tica.

2 un ateb considera tacionalmente justificado cleer que las divinidades no existen. Los ateos no dogmaticos estiin dispuestos a cambiar de idea,

P:t;?*i9tIT

q:t

y

"t*:1lo:-1i^t1:8a-; ffiffi"t*:1lo:-1i^t1:8a-;:"t*:1lo:-1i^t1:8a-;"t*:1lo:-1i^t1:8a-;"t*:1lo:-1i^t1:8a-;"t*:1lo:-1i^t1:8a-;""t*:1lo:-1i^t1:8a-;*'oJ""t*:1lo:-1i^t1:8a-;i""t*:1lo:-1i^t1:8a-;,

"t""" en la existencia de la divinidad a los que corresponde pre

.""t", f" oiiiafr;ffii i creencia y. que, mimhas tanto,.resulta m5s razonable no crEer.

--

zgrrr*'S$friBffiaetutt" i" viriOn relativista de la moral efl el caPlhrlo

siguimte-Ademd.sdelprincipiogeneralsegrinelcuallasleyesseevalfanenelplano

moral

se nos

octllrm

ciertas Cuestiones m6s particulares cuando reflexionamos

sobrelosnexosenheelderechoylamoral.Pensemos,especialmente,enla

.r.rtiOa

dela desobedimcia ciail:2se puede tener' en determinadas

circunstan-.iu',

.r

a.u".

de desobedecer las leyes y/ en caso afirmativo, en cudles circuns.

tancias?24

Pensemosasimismomlainterpretaci6nylaaplicaci6ndelasleyes'Con

frecuencia ocurre que intervienen consideraciones morales en el proceso mis-mo de intelpretacian o de aplicaci6n de las leyes. Asi, en muchas de las causas

f..r"ntrau,

*

el

rribunal

srp."*o

entran en conllicto principios de cardcter

moral.

Las penas impuestas a quienes no respetan las leyes' y.los principios que

rigm

ta severiaai ae

.ru, p.nu,

tambi6n son objeto de evaluaciones morales. gr'o

.,

to que se llama la justicia correctiva o la justicia en

mlteril

de

crimina-lidad.Sehataespecialmenteallfdelapenademuerte,delalegitimidaddelas

sentencius ejempiares, de los derechos de las vlctimas' de lo que hace que una sentencia sea proporcional al delito, etc6tera'

.Lascartasdelosderechossesitrlanasimismoenlaintersecci6ndelderecho yla,,6tica.Esascartasenuncianprincipiosjuridicosgeneralesquedeterminan

laorientaci6ndeunasociedad..n,"detlegaraocurrirquealSunas.desusdis.

posiciones particulares sean refutadas' Pensemos' por ejemplo' en la."cl6usula nonobstant!' que permite al gobiemo sustraerse de ciertos articulos dela Carta

cqnadimse de los iuechos y

i

t"

tibertndes'x Tambi6n puede ocurrir que la cues-tionada sea la existencia misma de estos derechos

y

esas libertades. En efecto,

;;y

qril"t

consideran que limitan-demasiado el poder de los parlamentos

ypreferirianqueenalgunooasuntoslaautoridadfltimafueseelparlamentoy

no un tribunal. Tambi6"n consideran que las cartas de derechos confieren dema-siado poder a los jueces.

, Adem6s de hacer la evaluaci6n moral de las propias leyes' puede hacerse

asimismoladeciertosasPectosdelsistemadeadminishaci6ndejusticia.Por

ejemplq es posible intenogarse lobre la duraci6n de los plazos' sobre lo

acce-2a En la secci6 n Tnnas de r$exi6n delpresente capitulo se r€Prducen textos del fil6sofo Henry

David Thoreau y del politico ivlartin Lutirer King que tratan precisamente esta cuesti6n' Ioel Fein' berg define asi la desobe4iencia civil, una inhacl6n a la autoridad legal o politica cometida abier' tammte en nombr. au

*.i.*u

,,lrperior o asl considerada. foel Feinb ag, ciail Dixbedimce in the

,,,

,

ModanlNofilim

l*f

reir,birg y iy'4un Gross (din')' Phitosoplry of l'nw'

Wadsworth' Belmont'

.

1986;pt.129.

(14)

ll li

40

tA NATUMLEZA DE LA 6T1CA

sible de los servicios juridicos a la clase media; sobre la negociaci6n de los in-formes de la defensa, etc6tera.26

Hemos dicho antes que es posible aprobar o desaprobar moralmente las

le-yes. De ahi se desprende que la libertad de la que gozamos en el plano legal no equivale a nuestra libertad moral. En efecto, bien se puede,-desde el punto de vista

legal-

ser libre de hacer cosas cuando no se siente uno moralmente libre de hacerlas. Pensemos, por ejemplo, en las personas que se negaban a poseer esclavos en una 6poca en que era legalmente posible tenerlos. Y tambi6n, a la inversa, se puede no ser libre de hacer algo desde el punto de vista legal pero considerarse libre, incluso moralmente obligado a hacerlo. Asi, muchas

perso-nas, con raz6n o sin ella, se consideran moralmente libres de procurarse drogas

y

de consumirlas. En cuanto a Ia obligaci6n moral de violar las leyes, queda ilushada por la problem6tica de la desobediencia civil, antes mencionada. Puede

verse, pues, que la libertad legal y la libertad moral son dos cosas muy diferen-tes/ aunque, desde luego, llega a ocurrir que nuestra conciencia moral, tanto como la ley, nos prohfba realizar un acto. Sucede asi, por ejemplo, al conductor que se niega a manejar en estado de ebriedad.

Asimismo, se puede comprobar una diferencia similar entre responsabilidad legal y responsabilidad moral. En efecto, que no se considere a alguien

respon-sable de un asunto en el plano legal, no significa gue no tenga responsabilidad moral, Eso se puede comprobar f6cilmente si, por ejemplo/ pensamos en el he-cho de que es posible sentir la obligaci6n moral de ayudar a una amiga a

mu-darse de domieilio o de prestarle los aptrntes de un curso, aunque no se tenga ninguna responsabilidad legal de hacerlo. Tambi6n, si alguien le niega reitera-damente su ayuda a trn amigo victima de la depresi6ry y este amigo se suicida, probablemente se atribuird el prirnero cierta responsabilidad moral, aunque no tenga ninguna desde el punto de vlsta legal.

iQu6

decir de

la

diferencia entre reglas morales

y

leyes? La moral estii compuesta, como es sabido, de reglas que se aplican a las acciones humanas,

Thl como en el caso del dereiho. Sin embargo, las reglas morales se distinguen de

las leyes al menos en tres aspectos. En primer lugar, no se puede simplemente decretar que tal regla moral ya no es v6lida y que otra va a ocupa(su lugar, co-mo se hace con las leyes. A menudo escuihamos la declaraci6n siguiente:

"A

26 La negociaci6n del alegato de la defensa es la prdctica por la cual el fiscal acusador y el

abe-gado de la deferua se ponen de aorerdo para cambiar un veredicto de culpabilidad por una acu-saei6n reducida y.enlconsecuenci3r'por una pena menos severa, Para un punto de'vista critico so. bre:el sistema,judicial'de Quebec, v6ase, entre oBos, Rodolphe Morrisselte, Les juges *Quand

icla-lmi lesmythes,,.WB €diteur, Montreal, 1994.

CUESTIONES PRELIMINARES

partir del pr6ximo primero de noviembre, tal actividad dejarii de ser llegal"

-ln'

sensato seria

decir

"Apartir

del prirnero de noviembre pr6ximo, ;tal actividad dejar6 de ser inmornl!" Una segunda particularidad que distingue las leyes de

las reglas morales la mueslra el hecho de que una Persona no puede darse sus propias leyes, pero bien puede darse sus propias reglas morales. Por riltimo, la violaci6n de una ley trae aparejado, en principio, un castigo extemo, como una multa, una prohibici6n o un periodo en prisi6n, mientras que la violaci6n de una de las propias reglas morales acarrea/ m6s bien, un castigo intemo: no se

puede estar orgulloso de uno mismo.

Recordemos el pasaje de,Is6crates antes citado en este capihrlo: "Si cometes

una acci6n de la que has de avergonzarte, no esPeres que Permanezca oculta

siempre, pues si no la descubren los demds,

tf

qiemPre sabrds de ellal'. Desde luego, como un acto puede estar prohibido Por la ley y por nuestra propia

con-ciencia moral, los aspectos intemos

y

extemos es posibie combinarlos'

Ade-m6s, la violaci6rt de una de nuestras propias reglas morales, si es comlinmente admitida por quienes nos rodean, podr6 ocasionar una combinaci6n de culpa-bilidad personal

y

de reproches de los demds, e incluso de consecuencias

ex-temas como la p6rdida de amigos o una mala reputaci6n'

Terminemos esta secci6n diciendo algunas palabras sobre las maneras en

que pueden interactuar las reglas morales y las leyes, Dado que evaluamos las

leyes existentes sobre la base de normas morales, no es so{Prendente que la

evaluaci6n que los ciudadanos hacen de una ley Senere su modificaci6n o su

abolici6n. Tambidn llega a pasar que la opini6n

pfblica

impulse al legislador a

adoptar leyes en cierto campo. En ese caso, cambios ocurridos en la opini6n priblica tal vez causen la adopci6n o la modificaci6n de leyes' Pi6nsese en que durante los riltimos 30 afros tales presiones han estado en el oriSen, Por una parte, de la mayor severidad de las leyes (o de las penas) relativas a las

agre-siones sexualet a la violencia familiar o a la conducci6n de vehiculos en estado deebriedad y, por otra parte, de lamenor severidad de las leyes (o de las pe-nas) relativas a la posesi6n de drogas suaves (v6ase la figura t's)'

Pero tambi6n ocurre lo contrario, Una modificaci6n de las leyes puede

con-tribuir

a producir un cambio de las mentalidades. Pensemos, Por ejemplo; en

(15)

LA NATT.IRAIEZA DE tA fIICA

.

Flcuna r.o

las leyes que hacen obligatorio llevar el cintur6n de seguridad en autom6vil, o

el casco protector en motocicleta. Esas leyes, bastante impopulares al ser decre-tadas, han contribuido a modificar las actitudes de la gente

y

gozan de gran aceptaci6n en nueshos dfas.

Ammudo

se justifican esas leyes diciendo que las mentalidades no evolucionan con rapidez

y

que la gente no se inclina a,eva-luar correctamente sus intereses a largo plazo (vdase la figura t.e).

Tales argumentos plantean la cuesti6n delpaternalismo, es decir, de la acti-tud que consiste en imponer una decisi6n a alguien, contra su Parecer, Por su propio bien, Es obvio que los casos de patemalismo estatal pueden plantear un problema moral, y sin duda hay que estar en guardia: trna imposici6n momen-tdnea a la voluntad popular, por una buena causa, f6cilmente puede serrrir de pretexto para la adopci6n de medidas claramente inaceptables.

El esquema de la pdgina siguiente resume esta secci6n sobre los nexos en-tre 6Hca y derecho (vdase la figura rz).

UQuf NExos HAy

rvrm

fica

v cIENCIAS HUMANAS?

Pasemos ahora al examen de los nexos enhe 6tica y ciencias humanas: Nos

cen-traremos particularmente en la economfa, la anhopologia y la psicologia'

Lo

6tico mantiene nexos privilegiados con

lo

econ6mico. ,Adam Smith

(L723-1790) fue un gran te6rico en la 6tica y gran economista. Mientras escribla la obra cl6sica de economla La inaestigaci1n sobre la naturala,a

y

las causas de la riqueza de las naciones, Smith pas6 buena parte de su carrera enseflando 6tica y tambi6n produjo la obra cliisica de 6tica Teor{n de los smtimimtos morales. Pen'

semos tambi6n en )ohn Stuart

Mill

(180G1873), autor de la obra d6sica de econo mia Pincipios de economia politica y de las obras cldsieas de 6tica El utilitarismo y Delalibertad. Entre los contempordneos se pueden sefialar a Amartya Sen,

c6-CUESTIONES PRELIMINARES

Frcunl r.7, Los nexos entre itica y duecho

La justicia correctiva Las cartag de derechos

La libertad legal no equivale

a

.la No se puede decretar que al-go, en adelante, es inmoral. Una persona puede modifi-car por si misma sus reglas morales o darse nuevas re-glas morales.

La violaci6n de una regla moral en la que se cree en-hafla una sanci6n de cardc-ter intemo.

la libertad moral.

;A qu6 se deben estos entrelazamientos? La economia se interesa en la pro-ducci6n y en la dishibuci6n de los bienes y los ingresos. Ahora bien, hablar de distribuci6n de bienes y de ingresos es Pensar en distribuciones'iustas e inius'

las. Adem6s, la naturaleza de los sistemas econ6micos ejerce influencia consi-derable sobre la realidad social. Por ello, es claro que el capitalismo surte efec-tos positivos y negafivos sobre la sociedad. El exaqlen de los problemas crea'

dos por el capitalismo y de las soluciones consideradas, especialmente la pues' ta en

vigor y

la gesti6n de programas sociales

por

el sector ptiblico, implica consideraciones a la vez econ6micas y 6ticas. Desde luego, es esencial tomar

en cuenta, asimismo, la dimensi6n econ6mica para evaluar bien cierto

ntmero

de cuestiones de orden

6ticq

aunque s6lo fuese para tratar de ver las

conse-cuencias de medidas o de programas eventuales. Pensemos en los proyectos

tehdiO,ptes a reducir la,semanaliboral o a imponer la divisi6n del trabajo.

Pen-semos tambi6n en las politicas radicales de pleno

emplm

que obligaran,

por

en economla delbienestar, rama de la econo*i?.qq. hata de Ia I bie4egtar hdrtiano; asi como q Jolr-r llalpanyin $utor, dg obras

cuando decimos que son justas o iniustas, Euenas o malas Cn el plano moral.

problem6ticab particulares mhe derecho y 6tica

La inierpretacl6n de las leYes

biq4egtar hUmano; asi como 4 Jofp

[fapany!,,lutor

dg obras

Referencias

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