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Cirugía destructiva (criocirugía) en lesiones dermatológicas superficiales

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Facultad de Ciencias Veterinarias

-UNCPBA-

Cirugía destructiva (criocirugía) en lesiones

dermatológicas superficiales

Jara Mariana; Nasello Walter; Catalano Marcelo

Octubre, 2018

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Cirugía destructiva (criocirugía) en lesiones

dermatológicas superficiales

Tesina de la Orientación Sanidad Animal, presentada como parte de los requisitos para optar al título de grado de Veterinario del estudiante: Mariana Cecilia Jara

Tutor: Médico Veterinario Nasello Walter

Director: Médico Veterinario Catalano Marcelo

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Agradecimientos

Agradezco a mi familia, por fortalecer mi corazón y porque son la razón de

sentirme tan orgullosa de culminar mi meta, gracias a ellos por confiar siempre

en mí.

A mi pareja, por el amor y la contención y por alentarme siempre a continuar.

A mis perros, porque ellos son la motivación de mi vida y de esta carrera.

A mis amigos, que siempre confiaron en mí y me apoyaron para que pueda

estudiar y alcanzar mis sueños.

A mis profesores, que fueron mi guía y ejemplo transmitiéndome sus

conocimientos y experiencias, afianzando de esta manera mi formación

profesional.

A la Facultad, por todos los conocimientos recibidos en estos años de

aprendizaje.

Y a los veterinarios externos, quienes han estado cada vez que los necesité y

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Resumen

La Criocirugía es un procedimiento terapéutico físico que utiliza el frío a temperaturas bajo cero (Ej: nitrógeno líquido -196 ºC) para el tratamiento de diferentes lesiones. Este procedimiento logra la congelación y destrucción de las células, el que puede ser utilizado para tratar un gran numero de patologías, principalmente cutáneas. El mecanismo de acción se produce en tres fases: transferencia de calor, daño celular e inflamación, conduciendo de esta forma a la muerte celular. En la piel se produce la congelación del área afectada en un primer momento, seguido de urticarización, edema, vesiculación del tejido, finalizando con muerte y renovación tisular. Para realizar criocirugía se requiere del instrumental adecuado y de un criógeno. El criógeno más utilizado es el nitrógeno líquido. Existen diversas técnicas de tratamiento, pero en cada una de ellas se debe medir el área a tratar y ajustar el tiempo recomendado para cada lesión. Es un procedimiento rápido, sencillo y de alta eficacia, con escasas complicaciones y buenos resultados estéticos y terapéuticos. Es una técnica bien tolerada por el paciente, pobremente invasiva y poco dolorosa con sencillos cuidados posteriores y rápida recuperación.

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Índice

Introducción ... 1

Mecanismo de Acción ... 2

Efectos clínicos ... 3

Agentes criógenos ... 4

Materiales para la criocirugía ... 5

Técnicas de aplicación ... 10

Indicaciones de la criocirugía ... 13

Cicatrización y cuidados post-quirúrgicos ... 14

Contraindicaciones y precauciones a tener en cuenta ... 15

Ventajas de la criocirugía ... 15

Desventajas de la criocirugía ... 17

Descripción del caso clínico ... 18

Discusión ... 21

Conclusión ... 22

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Introducción

La criocirugía es un procedimiento terapéutico y constituye uno de los avances más importantes en el campo de la dermatología. Su principal objetivo es la destrucción celular en un área determinada, mediante técnicas de congelación local. Los factores que contribuyen a la criodestrucción de los tejidos son físicos (congelación), vasculares (criotrombosis) e inmunológicos. En la criocirugía los tejidos se congelan rápidamente y se descongelan lentamente, lo que lleva a una destrucción celular (Sandoval y otros, 2005).

Es una modalidad ampliamente utilizada en dermatología, para el tratamiento de muchas lesiones benignas y malignas. Se desarrolló hace aproximadamente un siglo atrás, siendo los primeros criógenos empleados el aire líquido y la nieve carbónica. El nitrógeno líquido estuvo disponible en la década del 40 y es el que más se emplea en este tipo de cirugía (Apt y otros, 2001).

Es importante conocer el refrigerante utilizado y la indicación preferente en cada tipo de lesión de piel y mucosa según su profundidad. Todos los profesionales que realicen criocirugía deben tener experiencia en cirugía menor, así como también deben conocer las lesiones más comunes de la piel y el manejo de las complicaciones potenciales si las hubiera (Castillo Castillo y otros, 2002).

Una serie de características convierten a la criocirugía en una técnica ideal para su empleo en atención primaria, por ser:

 Una técnica muy estandarizada y fácil de adquirir con un breve aprendizaje.

 De ejecución rápida y sencilla que consume muy poco tiempo de

consulta.

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 Bien tolerada por el paciente, por ser poco o nada dolorosa, con sencillos cuidados posteriores y rápida curación (Climent Sáez y otros, 2012).

El objetivo de esta tesina es valorar este procedimiento quirúrgico,

destacando las ventajas en su implementación terapéutica, a través de lo

descripto mediante un caso clínico de una perra mestiza de 8 años de edad.

Mecanismo de acción

El mecanismo de acción de la crioterapia se produce en tres fases:

transferencia de calor, daño celular e inflamación.

Transferencia de calor. Es un principio físico elemental que cuando

dos cuerpos se ponen en contacto el más caliente transfiere su calor al más

frío. Si aplicamos sobre la piel un agente criógeno como el nitrógeno líquido,

que tiene una temperatura de ebullición de -196ºC, se produce una rápida

transferencia de calor desde la piel al nitrógeno, lo que ocasiona una casi

inmediata evaporación del mismo y un rápido enfriamiento y congelación de la

piel (Climent Sáez y otros, 2012).

Daño tisular. El ciclo de congelación de una lesión ocasiona una serie

de perturbaciones que ocasionan su destrucción:

A nivel celular, el agua se transforma en cristales de hielo que

provocan ruptura de la membrana celular, desnaturalización de las

lipoproteínas y alteraciones metabólicas. Cuando la congelación se realiza

lentamente se produce la formación de hielo extracelular lo que da lugar a un

aumento de la concentración de electrolitos y cambios en el gradiente osmótico

que ocasiona una deshidratación intracelular y al final un daño irreversible de

las membranas celulares y los componentes intracelulares. Cuando la

congelación se realiza de una manera rápida se forma hielo intracelular que

ocasionará directamente la muerte celular. Cuanto mayor sea el tamaño de los

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descongelación lenta los cristales de hielo de pequeño tamaño pueden

recristalizarse y dar lugar a cristales de mayor tamaño, más nocivos. Por ello,

para conseguir la mayor efectividad, la lesión debe congelarse rápidamente y

descongelarse lentamente, aumentando el efecto letal si se realizan varios

ciclos de congelación/descongelación.

A nivel vascular, en la microcirculación se produce una

vasoconstricción seguida de vasodilatación, alteraciones endoteliales, aumento

de la permeabilidad capilar con extravasación de líquido, hemoconcentración y

formación de trombos, isquemia y necrosis tisular. Los vasos de mayor calibre,

aunque sufran alguna alteración en sus capas, no se ven alterados de manera

significativa.

A nivel de los nervios periféricos, puede producirse una cierta lesión del

tejido conectivo perineural que no suele tener consecuencias significativas.

Unos doce días tras la congelación se inicia la revitalización, y puesto que las

células del ganglio no se dañan, la constitución y función normal del nervio se

logra aproximadamente a los 30 días (Climent Sáez y otros, 2012).

Inflamación: En última instancia se producen fenómenos inflamatorios

en respuesta al daño tisular, que se manifiestan como eritema y edema,

que contribuyen al efecto lesivo (Climent Sáez y otros, 2012).

Efectos clínicos

Como resultado de la criocirugía se producen una serie de cambios secuenciales en la piel:

Congelación: Lo primero que se observa tras la aplicación del criógeno

es la congelación del tejido tratado, que se manifiesta como una bola de hielo,

dura a la palpación.

Urticarización: Debido a la liberación de histamina a nivel local,

durante unos minutos puede producirse una lesión urticariforme.

Edema: Secundario a los cambios en la microcirculación. Suele

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Vesiculación: Se produce un despegamiento de la unión

dermoepidérmica que dará lugar, aproximadamente a las 24 horas, a una

ampolla serosanguinolenta que se puede romper espontáneamente a las 48

horas sin dejar cicatriz posterior, ya que la membrana basal permanece intacta.

Podría formarse una costra que desaparece gradualmente durante los días

siguientes.

Renovación tisular: Tras la inicial necrosis tisular se producirá una

regeneración a partir de los tejidos sanos adyacentes. Buena parte de la matriz

del tejido fibroelástico y del colágeno se mantiene después de la criocirugía, lo

que permite la formación de un nuevo tejido con poca o

ninguna cicatrización (Climent Sáez y otros, 2012).

Agentes Criógenos

Los criógenos utilizables en medicina deben ser: no tóxicos, no

explosivos y no inflamables. El más utilizado es el nitrógeno líquido (NL), por su

gran capacidad de congelación (que permite el tratamiento de lesiones

benignas, premalignas y malignas), por su facilidad de uso, su disponibilidad y

su bajo precio (Arribas Blanco y otros, 2002)

El Nitrógeno Líquido (NL) es un criógeno estándar, barato y muy

ampliamente experimentado. Se trata de un líquido incoloro, inodoro y no

inflamable, con un punto de ebullición de -196ºC. Debe ser almacenado en

contenedores especiales que eviten su rápida evaporación a temperatura

ambiente, aunque provistos de una válvula de descompresión que permita

cierta evaporación e impida accidentes por sobrepresión de envase (Climent

Sáez y otros, 2012).

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Tabla Nº 1

Materiales para la criocirugía

Tanques o contenedores. El NL se evapora aunque esté

completamente cerrado, incluso sin usarlo, por eso los contenedores de

almacenamiento están diseñados teniendo en cuenta estas características.

Existen contenedores de distintos tamaños (Arribas Blanco y otros, 2002).

Tabla Nº 2

Figura Nº 1: Tanque de

almacenamiento (10 litros)

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Termos de depósito transitorio. Se trata de unos termos especiales de entre medio y un litro para el transporte del NL. El tiempo de conservación es variable, desde 12 a 48 horas, y pueden ser una solución práctica y económica para la atención primaria, cuando no se dispone de tanques de almacenamiento. Hay que advertir que no deben emplearse para este fin los termos normales de uso doméstico ya que carecen de válvulas de seguridad y pueden explotar (Climent Sáez y otros, 2012).

Figura Nº 2: Termo de depósito transitorio (1 litro) de NL

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Figura Nº 3: Unidades portátiles (0,5 l y 0,3 l) de NL

A los terminales de emisión se acoplan una gama de vaporizadores y sondas de distintos calibres que permiten alternar la intensidad de la pulverización, dependiendo del tamaño o localización de la lesión a tratar.

Sistemas abiertos. Permiten la pulverización directa del NL sobre la lesión. Los hay de diversos tipos y tamaños:

 Boquillas metálicas para la vaporización de lesiones superficiales. Tamaños: A) 1 mm; B) 0.8 mm; C) 0.56 mm; y D) 0.4 mm

 Boquillas alargadas curvas o rectas para zonas de difícil acceso (Climent

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Figura Nº 4: Boquillas aplicadoras

Sistemas cerrados: Criodos o Criosondas: Es un dispositivo metálico por el que circula el NL, y se enfría únicamente la punta que contacta directamente sobre la superficie, adhiriendose al tejido. Su manejo es más difícil que la pulverización y se aplica pegándolo a la lesión (separados por una capa de gel). La extensión y profundidad dependerá de la forma del criodo; así el redondeado, provoca área de congelación circular, el plano área ovalada y el punteado área de mayor profundidad (Arribas Blanco y otros, 2002).

 Criosondas de 1, 2, 3 y 6 mm para pequeñas lesiones en zonas delicadas como los párpados, narinas, pabellón auricular, etc.

 Criodos en punta para pequeños angiomas.

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Figura Nº 5: Criosondas

Accesorios: Son necesarios para la aplicación adecuada de criocirugía:

Torundas de algodón. Se utilizan palillos largos, cubiertos de algodón. El algodón no debe estar demasiado apretado al palo. Las torundas se fabrican aplicando algodón extra en la torunda en el momento en el que se va a tratar la lesión, teniendo en cuenta que el área de la punta de la torunda debe ser del tamaño de la lesión o ligeramente más pequeña que ésta (Arribas Blanco y otros, 2002).

Recipiente de plástico. Se vierte el NL desde el tanque o termo en el recipiente; se precisa muy poca cantidad para un tratamiento, pero siempre teniendo en cuenta el grado de evaporación del NL. La torunda se sumerge en el recipiente y después se aplicará contactando sobre la lesión (Arribas Blanco y otros, 2002).

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Figura Nº 6: Crioplacas para tratamiento de lesiones de distintos tamaños

Técnicas de aplicación

Aplicación con torunda de algodón

Es el método más simple y económico de aplicación de la criocirugía,

aunque sólo está indicado en lesiones muy superficiales puesto que la

profundidad de congelación apenas alcanza los 2 mm y las temperaturas no

suelen sobrepasar los -20ºC (Climent Sáez y otros,2012).

Procedimiento: Se vierte en el recipiente de plástico la cantidad de NL

que se estime necesario. Se introduce la torunda durante 5-10 segundos para

que se empape bien y se aplica rápidamente sobre la lesión a tratar hasta que

la superficie de la lesión se torne blanquecina y dura, lo que indica que se ha

producido la congelación, y se forme un halo blanquecino de congelación

perilesional de 1-3 mm. Mantendremos la congelación durante el tiempo

recomendado para cada tipo de lesión, y si es necesario haremos repetidos

toques con la torunda, ya que el NL se evapora rápidamente por lo que es

necesario rehumedecerla cada 10-30 segundos. Debemos cronometrar los

tiempos de congelación/descongelación de la lesión para asegurar los

resultados. Se repite el ciclo de congelación/descongelación las veces que se

estimen necesarias (Climent Sáez y otros, 2012).

Ventajas de la torunda: método muy económico, técnica muy sencilla,

equipo mínimo, eficacia alta en lesiones superficiales y de pequeño tamaño,

raras complicaciones (Castillo Castillo y otros, 2002).

Inconvenientes de la torunda de algodón: menor capacidad de

congelación, incomodo para su transporte, evaporación muy rápida, lentitud de

aplicación, no se debe emplear en lesiones profundas, múltiples, irregulares o

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Pulverización con nitrógeno líquido

Por su comodidad de aplicación y efectividad, es la técnica más

empleada en la actualidad, aunque requiere mayor infraestructura.

Procedimiento: Se carga la unidad y se le acopla la boquilla de

aplicación que mejor se adapte a la lesión a tratar. Pulverizamos directamente

sobre la lesión, a una distancia aproximada de 1 cm, hasta conseguir la

congelación, dejando un halo perilesional de 1-3 mm. Hacemos 2 ó 3

aplicaciones por sesión y tantas sesiones como necesitemos, dejando unos 15

días entre ellas. Esta técnica produce una congelación más rápida, profunda e

intensa que la torunda de algodón. La rapidez de congelación es importante

porque se ha comprobado que se produce una mayor destrucción celular con

ciclos de congelación rápida y descongelación lenta (Climent Sáez y otros, 2012).

La pulverización se puede efectuar siguiendo varias técnicas:

 Pulverización abierta: Dirigiendo el chorro directamente sobre la lesión.

 Pulverización central: Se dirige el chorro al centro de la

lesión. Se utiliza en lesiones pequeñas y es la más habitual.  Pulverización en espiral: Se inicia la pulverización en el

centro de la lesión y se avanza en círculos hacia la periferia.

Útil en lesiones redondeadas de mayor tamaño, como las

queratosis seborreicas.

 Pulverización en brocha de pintar: Se inicia en un extremo de

la lesión y se avanza en movimientos de arriba abajo o de

derecha a izquierda, como si estuviésemos pintando una

pared. De elección para lesiones rectangulares u ovoides.

 Sistemas cerrados: Se aplican directamente sobre la lesión, con

una pequeña capa de gel intermedia (Climent Sáez y otros,

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Figura Nº 7: Patrones de pulverización

Ventajas de la pulverización:

 Técnica sencilla y muy efectiva.

 Congelación rápida que agiliza el procedimiento.

 Escasas complicaciones.

 La de mejor relación costo-beneficio si hay suficiente número de pacientes y se realiza de manera regular (Climent Sáez y otros, 2012).

Inconvenientes de la pulverización:

 Coste relativamente alto de la inversión inicial que dificulta su implantación inicial.

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Indicaciones de la criocirugía

 Localizaciones múltiples.

 Malformaciones desarrollados en zonas de movilidad articular.

 Lesiones localizadas en zonas de transición:

 Piel - mucosa: nasal, ocular, vulvar, anal y prepucial. Mucosa - mucosa: uretral – peneana.

 Lesiones situadas en bordes anatómicos o en la proximidad de ellos: labial, nasal, palpebral y en pabellón auricular.

 Lesiones localizadas en zonas de piel neta: rabo, distal de

pierna y antebrazo, matatarso, metacarpo; región digital e interdigital, almohadillar, inter – almoahadillar y cutánea peri – ungeal.

 Lesiones situadas en zonas de acceso limitado: conducto auditivo externo, ampolla rectal y vestíbulo vulvar.

 Lesiones de base amplia y /o múltiples de región perianal (hepatoides)

 Lesiones tumorales de piel de la región cefálica: plano nasal, párpados, cara, espacio fronto – temporo – auricular, pliegues labiales, mentón y superficies interna y externa de pabellones auriculares.

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Cicatrización y cuidados post-quirúrgicos

Después de la criocirugía y durante 1 a 3 horas, la zona tratada se

presenta hiperémica y edematosa. El edema puede permanecer por más de 2

días. Durante este período, la necrosis superficial modifica la coloración y

circunscribe, con la formación de una escamo-costra, el área que

posteriormente terminará necrosándose y cayendo (Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

La necrosis, según el contenido acuoso de, los tejidos tratados, puede

iniciarse prematuramente entre las 12 y 24 horas siguientes y extenderse por

un período de 10 a 14 días (Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

En tumores superficiales, epidérmicos – dérmicos el desprendimiento

de la escamo-costra puede iniciarse entre los 7 y 10 días o prolongarse por 20

a 25 días. Los tumores profundos o los superficiales con alto contenido acuoso,

sufren un proceso de lisis con coalescencia. La caída de los tejidos patológicos

expone un limpio y activo tejido de granulación que se desarrolla en toda la

superficie tratada (Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

La cicatrización se produce por epidermización, desde los márgenes

hacia el centro y a través de un tejido epitelial fuerte, viable, hipo pigmentado y

carente de estructuras anexas (Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.). Los cuidados post-quirúrgicos son los siguientes:

 Lesiones simples: no se precisa ningún cuidado específico más que lavado con agua y jabón.

 Lesiones profundas existen varias posibilidades de

cuidados:

 Lavado con agua y jabón.  Aplicación de toques de alcohol

 Compresas húmedas si la lesión es extensa y curas diarias.  Pomada de esteroides en reacciones urticariales o inflamatorias.  Drenaje de las vesículas serohemorrágicas a las 48-72 horas.

Sobre todo si hemos tratado lesiones de verrugas, para evitar

el reimplante de los virus en el borde de la lesión. Los virus no

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 Apósitos protectores tipo mepore previa aplicación de

antiséptico de povidona.

 Apósitos vaselinados tipo tules grasum para lesiones grandes o

después de extirpar las vesículas.

 Otros: raramente se precisa protección antibiótica ni

local, ni general (Castillo Castillo y otros, 2002).

Contraindicaciones y precauciones a tener en cuenta

 Lesiones malignas.

 Áreas de posible compromiso circulatorio.

 Lesiones en las que la identificación del tejido por anatomía patológica es necesario.

 No aceptación de los posibles cambio pigmentarios.

 Dudas diagnósticas sobre todo en lesiones sospechosas de

premalignas o malignas (Castillo Castillo y otros, 2002).

Ventajas de la criocirugía

 La región enferma es destruida con pequeño o ningún daño sobre los tejidos vecinos (Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

 El dolor es ligero durante y después de la criocirugía. El frío

destruye rápidamente las terminaciones nerviosas, factor nada despreciable al implementar la anestesia (Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

 Comparada con la cirugía convencional, la hemorragia es escasa (Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

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 La posibilidad de provocar una dispersión iatrogénica de células tumorales es menor cuando el tumor ha sido congelado intacto

(Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

 Indicado especialmente en pacientes gerontes o debilitados

(Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

 Con técnicas apropiadas se pueden controlar lesiones de gran

tamaño (Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

 El tiempo requerido de aplicación, es sustancialmente más corto que el usado en cirugía convencional (Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

 No son necesarias técnicas estériles (Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

 Excelente método para controlar lesiones pre malignas

(Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

 Puede ser utilizada junto con la quimioterapia e inmunoterapia. (Oncocirugía multidisciplinaria) (Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

 No son necesarias las precauciones postoperatorias contra sepsis (Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

 No requiere, por parte del propietario, mayores cuidados

(Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

 Se puede repetir tantas veces como sea necesario, hasta conseguir la ablación completa de la lesión (Sociedad Argentina de Criocirugía, s.f.).

 Sencillez y rapidez del procedimiento (Borraccini, 2017).

 No se necesitan suturas y se puede utilizar en regiones difíciles (párpados, nariz, boca, ano, dedos, etc) (Borraccini, 2017).

 Cicatriz muy aceptable estéticamente (Borraccini, 2017)..

 No necesita analgésicos o antibióticos post quirúrgicos (Borraccini, 2017).

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Desventajas de la criocirugía

 Necesidad de pericia y experiencia del cirujano (Borraccini, 2017).

 Mal olor en los primeros días y el cambio de color del pelaje en la zona tratada (Borraccini, 2017).

 Costo relativamente alto de la inversión inicial por la adquisición de materiales y equipo, que dificulta su implementación inicial

(Climent Sáez y otros, 2012).

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DESCRIPCIÓN DEL CASO CLÍNICO

RESEÑA DEL ANIMAL: “MORA”

ESPECIE: Canino. RAZA: Mestiza. SEXO: Hembra. EDAD: 8 años. PESO: 36 kilos

COLOR DEL MANTO: Negro

Figura Nº 8: Foto de Mora

Semiología clínica

ANAMNESIS: Es una perra rescatada de la calle que fue llevada a consulta veterinaria por las personas que la tenían en tránsito al percibir una lesión cutánea elevada y desprovista de pelo en uno de sus miembros traseros.

INSPECCIÓN GENERAL: El estado corporal del animal es bueno.

INSPECCIÓN PARTICULAR: Se encuentra una masa de 4 cm en miembro posterior izquierdo

PALPACIÓN – PERCUSIÓN: Sin particularidades AUSCULTACIÓN TORÁCICA: Sin particularidades. FRECUENCIA CARDIACA: Normal

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Métodos complementarios

CITOLOGÍA:

Punción-aspiración con aguja fina de la masa.

Se tiñen las muestras por el método Wright-Giemsa y se observó al microscopio la presencia de células redondas pleomórficas con abundantes granulaciones acompañadas por abundantes eosinófilos, compatible con mastocitoma de grado 1.

Figura 9. Mastocitoma. Aspiración con aguja fina. Tinción Wright-Giemsa

HEMOGRAMA Y BIOQUÍMICA SANGUÍNEA: Dentro de los parámetros normales

INTERPRETACIÓN CLÍNICA-PATOLÓGICA: Mastocitoma de grado 1

INTERPRETACIÓN INTEGRADORA DE LOS MÉTODOS

COMPLEMENTARIOS

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PRONÓSTICO

Considerando que el tumor sería de grado 1 y las células están bien diferenciadas con un bajo potencial de metástasis, el pronóstico fue reservado, por lo impredecible del comportamiento de los mastocitomas.

TRATAMIENTO

Se indicó criocirugía sobre el tumor, la cual resultó eficaz ya que está sugerida para una gran cantidad de lesiones tumorales malignas como tratamiento complementario a la quimioterapia tradicional y en benignas como tratamiento único.

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Discusión

Al aplicar la técnica de criocirugía es importante conocer el criógeno utilizado y la indicación en cada tipo de lesión de piel y mucosa según su profundidad, por lo tanto debe ser efectuada por veterinarios con experiencia en la técnica.

La criocirugía puede ser un tratamiento eficaz en lesiones cutáneas y mucocutáneas y muy ventajoso tanto para el paciente como para el profesional, ya que al ser menos invasiva, el sangrado y otros inconvenientes de operar con bisturí no están presentes. Para el veterinario tiene pocas o leves complicaciones. Es un método económico; tiene una relación costo-beneficio global adecuada. Se puede utilizar en algunas localizaciones complicadas, para las que otras técnicas son inaccesibles.

La cirugía convencional se basa en la resección de los tejidos, los elimina y deja un lecho cruento, que cicatriza con diferentes opciones (suturas, colgajos, injertos) mientras que la criocirugía destruye las células de las zonas tratadas pero las deja in situ. El organismo se encarga de su eliminación y reparación con los mecanismos naturales de recuperación.

Estas características la hacen adecuada para tratamiento de enfermedades muy diferentes, y es utilizada cada vez en mayor número de lesiones.

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Figura 11. Cicatrización: 24 días post cirugía en Mora

Conclusión

La aparición de este tipo de tumores es habitual en un importante porcentaje de perros. Al ser diagnosticado el cáncer, la criocirugia es un tratamiento alternativo para este tipo de tumores cuando la extirpación quirúrgica es difícil o, en algunos casos, imposible.

Es un método sencillo, económico y atóxico de destrucción de tejidos enfermos. Estas características la convierten en una técnica muy útil en numerosas patologías, ya que es un método seguro y eficaz para regenerar los tejidos lesionados de la piel.

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Bibliografía

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Referencias

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