La teoría compatibilista en la filosofía de David Hume
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(2) A mis padres Pablo y Alejandra por su apoyo incondicional. 1.
(3) TABLA DE CONTENIDO DEDICATORIA ……………………………………………………………... 1. ABREVIATURAS ……………………………………………………………. 4. INTRODUCCIÓN. 5. …………………………………………………………... CAPÍTULO I 1. DOCTRINA DE LA NECESIDAD 1.1 Impresiones e Ideas ……………………………………………………... 10. 1.2 Impresión de sensación e impresión de reflexión…………………….... 11. 1.3 Asociación de ideas ………………………………………………………. 12. 1.3.1 Distinción entre relación natural y filosófica ……………………... 13. 1.3.2 Distinción entre relaciones de ideas y cuestiones de hechos….. 14. 1.4 Causalidad …………………………………………………………………. 17. 1.5 Idea de conexión necesaria………………………………………………. 21. CAPÍTULO II 2. DOCTRINA DE LA LIBERTAD 2.1 ¿Qué entiende Hume por libertad en el THN?.................................... 28. 2.2 ¿Qué entiende Hume por libertad en el EHU?.................................... 30. 2.3 Tipos de libertades ……………………………………………………….. 31. 2.
(4) CAPÍTULO III. 3.TEORÍA COMPATIBILISTA 3.1 Los incompatibilistas …………………………………………………….... 33. 3.1.1 Los libertarios ……………………………………………………. 34. 3.1.2 Los deterministas duros ………………………………………... 35. 3.2 El compatibilismo de Hume ………………………………………………. 36. 3.4 La Interpretación naturalista del proyecto conciliador ………………... 40. 4. CONCLUSIÓN ……………………………………………………………... 43. 5. BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………….. 45. 6. BIBLIOGRAFÍA SECUNDARIA ………………………………………….. 46. 3.
(5) ABREVIATURAS. ABS. Hume, David. (1740) An abstract of a book lately Published; Entitled, A Treatise of Human Nature, London: Printed for C. Borbet, at Adisson’s Head; over-against St. Dunstun’s Church, in Fleet-street. Al cual me referiré de acuerdo con la paginación de la edición. de. L.. A.. Selby-bigge,. (SBN).. Recuperado. de:. http://www.davidhume.org/texts/abs.html EHU Hume, David. (1748, 1777) An Enquiry concerning Human Understanding, London: Printed for A. Millar, opposite Katherinestreet, in the Strand. Al cual me referiré de acuerdo con la paginación de L. A. Selby-Bigge (SBN). Recuperado de: http://www.davidhume.org/texts/ehu.html. El texto en español corresponde a la traducción de Vicente Sanfélix Vidarte y Carmen Ors Marqués. (2004) Investigación sobre el Entendimiento Humano, Madrid: Ediciones Istmo. EPM Hume, David. (1751, 1777) An Enquiry concerning Principles of Morals, London: Printed for A. Millar, over-against Catherine-street in the Strand. Al cual me referiré de acuerdo con la paginación de L.. A.. Selby-Bigge. (SBN).. Recuperado. de:. http://www.davidhume.org/texts/epm.html. El texto en español corresponde. a. la. traducción. de. Carlos. Mellizo. (2006),. Investigación sobre los principios de la moral, Madrid: Alianza. THN. Hume, David. (1739, 1740) A Treatise of Human Nature, London: Printed for John Noon, at the White-Hart, near Mercer’s-Chapel, in Cheapside. Al cual me referiré de acuerdo con la paginación de L. A.. Selby-Bigge. (SBN).. Recuperado. de:. http://www.davidhume.org/texts/thn.html. El texto en español corresponde a la traducción de Félix Duque (1988) Tratado de la Naturaleza Humana, Madrid: Tecnos. 4.
(6) INTRODUCCIÓN El siguiente trabajo investigativo pretende analizar la teoría compatibilista (entre necesidad y libertad) de David Hume y mostrar su principal aporte a la filosofía moral. En la Sección VIII de la “Investigación sobre el Entendimiento Humano” (para abreviar EHU), el filósofo escocés manifiesta lo siguiente: “Pero, para continuar con este proyecto conciliador respecto a la cuestión de la libertad y la necesidad, la más controvertida cuestión de la metafísica, la ciencia más controvertida, no se precisarán muchas palabras con que probar que toda la humanidad ha concordado siempre en la doctrina de la libertad tanto como en la de la necesidad, y que la disputa en su conjunto, también en este respecto, ha sido hasta aquí puramente verbal. (EHU 8.23; SBN 95)1. Hay quienes como Eric Steinberg que consideran extremo llevar la discusión tan sólo a lo verbal: “Aunque quizás parte de la disputa pueda volverse "meramente sobre palabras" como sostiene Hume, aún parece extremo afirmar que la "controversia completa" es de esa naturaleza” (Steinberg, 1987, p.113)2. Dicho autor lleva a cabo una serie de argumentos que pretenden mostrar que la discusión entre necesidad y libertad no se puede limitar únicamente a discrepancias en los términos. Si bien, en la filosofía humeana hay una búsqueda por replantear dichos conceptos, es a lo menos controversial reducir toda la discusión únicamente al significado de la libertad y la necesidad. En este trabajo vamos a considerar desde ya que Hume tampoco pretendía hacer esto. Como veremos más adelante, hay una clara intención del filósofo escocés por establecer los alcances del. 1. Trad. de Vicente Sanfélix Vidarte y Carmen Ors Marqués (2004) Investigación sobre el Entendimiento Humano, Madrid: Istmo, p.215. 2 Steinberg, E. (1987) Although perhaps portions of the dispute may turn “merely upon words” as Hume contends, still it seems extreme to claim that the “whole controversy” is of this nature. Traducción mía. 5.
(7) entendimiento humano a través de la observación de la naturaleza, y esto trasciende a toda su filosofía, como que se ve reflejado en la Introducción de su obra “Tratado de la Naturaleza Humana (THN, para abreviar): “En esta ciencia, por consiguiente, debemos espigar nuestros experimentos a partir de una observación cuidadosa de la vida humana, tomándolos tal como aparecen en el curso normal de la vida diaria y según el trato mutuo de los hombres en sociedad, en sus ocupaciones y placeres” (THN Intro.10; SBN XIX)3. El distanciamiento de Hume con el Racionalismo. Volviendo a la primera cita de Hume, podemos ver que él admite que la cuestión de la libertad y la necesidad es la más controversial de toda la metafísica4, siendo una de las razones, la ya mencionada disputa verbal, que él explícitamente menciona. Pero otra razón que suma dificultades a la incompatibilidad entre ambos conceptos es también la forma racional en la que se ha tratado de acceder a ellos; Hume considera que no es posible encontrar una sustancia primera a través de la razón5. En el Abstract del THN, él muestra la imposibilidad de 3. Trad. de Félix Duque (1988) Tratado de la Naturaleza Humana, Madrid: Tecnos, p.41 En la Sección I: Sobre las diferentes especies de filosofía del EHU, Hume habla sobre la diferencia entre una filosofía fácil y obvia, en contraste con una abstrusa y profunda (que identifica con la metafísica). En esta sección hace hincapié en las consecuencias que tendría para el conocimiento humano seguir por la senda de una filosofía que trata de asuntos oscuros e inaccesibles a las capacidades humanas. Invita a sus lectores a olvidarse de esa metafísica adulterada y a ocuparse de los verdaderos alcances del entendimiento. 5 Existe una imposibilidad del entendimiento humano para acceder a una sustancia, ya que, de acuerdo con Hume, esta no surgiría de ninguna impresión ni de sensación ni de reflexión, lo único que tendríamos acceso a través de la experiencia es a la observación de conjunciones constantes entre causas y efectos, no de las causas últimas de la naturaleza. En la sección VI de los modos y la sustancia, dice lo siguiente: “Si la idea de sustancia se deriva de las impresiones de sensación o de las de reflexión. Si no es dada por nuestros sentidos, pregunto: ¿por cuál de ellos, y de qué modo? Si es percibida por los ojos, deberá ser un color; si por los oídos, un sonido (…). Pero no creo que nadie afirme que la sustancia es un color, un sonido o un sabor. La idea de sustancia deberá derivarse, entonces, de una impresión de reflexión, si es que realmente existe. Pero las impresiones de reflexión se reducen a nuestras pasiones 4. 6.
(8) la mente para acceder a una idea de sustancia fuera de la experiencia: “No tenemos idea de sustancia de ningún tipo, ya que no tenemos idea de lo que no se deriva de una impresión, y no tenemos ninguna impresión de ninguna sustancia, ya sea material o espiritual”. (ABS 28; SBN 658)6 Hume nos está diciendo que la mente no posee noción de sustancia porque no ha tenido experiencia de ella, que se haya transformado en impresión y que posteriormente se convierta en idea, lo que da cuenta de la subordinación de la razón a los sentidos, básicamente sin impresión no hay idea. Una cita de Pereira da cuenta de cómo Hume concibe a la razón: “Ya no se trata de una razón autónoma e independiente del mundo de la vida, sino de una razón esencialmente necesitada del estímulo empírico, tanto para constituirse como también para desplegarse de diversas formas en la vida cotidiana” (Pereira, 2009, p. 31) Hume quiere distanciarse del racionalismo (que entiende a la razón como independiente del mundo). Y este distanciamiento es un punto importante para entender su filosofía moral, porque Hume sostiene una teoría moral basada en la experiencia y no en la razón, en la “Investigación sobre los principios de la moral”7 (para abreviar, EPM), se manifiesta esto:. y emociones, y no parece posible que ninguna de éstas represente una sustancia. Por consiguiente, no tenemos ninguna idea de sustancia que sea distinta de la de una colección de cualidades particulares, ni poseemos de ella otro significado cuando hablamos o razonamos sobre este asunto”. (THN 1.1.6.1; SBN 15-16) trad. de Félix Duque, ver p.60. 6 En An Abstract of a book lately Published; entituled, A Treatise of Human Nature: “The mind is not a substance, in which the perceptions inhere. That notion is as unintelligible as the Cartesian, that thought or perception in general is the essence of the mind. We have no idea of substance of any kind, since we have no idea but what is derived from some impression, and we have no impression of any substance either material or spiritual” (ABS 28; SBN 658). Traducción mía. Hume escribió este libro en el año 1751 y en su autobiografía (en inglés: “My own life”) escribió lo siguiente: “En el mismo año se publicó en Londres, mi investigación sobre los principios de la moral, obra que en mi opinión (que no debe ser juez en este asunto), es sin comparación el mejor de mis escritos, sean históricos, filosóficos o literarios. Sin embargo, a la gente le pasó inadvertida la obra, y ni siquiera se enteró de su existencia.” (MOL 10, Mil XXXVI) Traducción de Félix Duque. Lo que cabe destacar de esta confesión, es el poco protagonismo que le han dado al EPM que Hume mismo señala como el escrito mejor de 7. 7.
(9) “Ya es hora de que intentemos una reforma semejante en todas las disquisiciones acerca de la moral rechazando todo sistema de ética que, por muy sutil e ingenioso que sea, no esté basado en los hechos y en la observación” (EPM 1.11; SBN 175)8 Hume no sólo quiere delimitar el conocimiento a la experiencia por las consecuencias epistemológicas que esto conlleva, sino también por la influencia en todos los ámbitos de la vida del hombre9. Él está interesado en mostrar que la experiencia y la observación de la naturaleza, es la que nos permite acceder al conocimiento de los cuerpos físicos y de las acciones humanas. Hay una intención por encontrar en la experiencia las leyes causales del mundo y los motivos que rigen el comportamiento humano. Hay que tener en cuenta esto al momento de revisar la teoría moral de Hume.. Metodología del trabajo investigativo Sin embargo, no podremos ser capaces de ver cuán importante es el proyecto conciliador de Hume para la filosofía moral, sin antes considerar aspectos relevantes de la teoría humeana como su noción de impresión e idea, la relación causal y lo qué quiere decir por necesidad, entre otras cosas. Por lo que el trabajo investigativo continua de la siguiente forma: Primero, expondremos la teoría de las ideas de Hume, mencionando qué son las impresiones e ideas basándonos en el THN y en el EHU. Posteriormente abordaremos la idea de causalidad tomando en cuenta a. todos, pero el menos valorado, al parecer su obra THN y el EHU son más estudiadas y concentran más atención en las discusiones contemporáneas por sus aportes epistemológicos. 8 Trad. de Carlos Mellizo (2006) Investigación sobre los principios de la moral. Madrid: Alianza, p.45 9 En el libro del profesor Francisco Pereira titulado: David Hume naturaleza, conocimiento y metafísica (2009) se vincula a Hume con los filósofos ilustrados a través de la preocupación común que poseen estos pensadores por la vida práctica del hombre. Ver p. 31. 8.
(10) autores como Don Garrett (1997) en donde habla de las dos definiciones de causa (Two definitions of ‘Cause’). Revisaremos el concepto clave del primer capítulo que es la idea de conexión necesaria revisando autores como Stephen Buckle (2001) y Edward Craig (2002)10. Finalmente daremos una respuesta a: ¿Qué es lo que Hume entiende por necesidad? Segundo, analizaremos qué entiende Hume por libertad tanto en el THN y el EHU, mencionaremos los tipos de libertad que se reconocen en los textos de Hume 11. Tercero veremos textos como el de Paul Russell (2014) en donde habla sobre el libre albedrio (free will) en Hume. Stephen Buckle (2001) que aborda la controversia entre libertad y necesidad. Y haremos mención del esquema que realiza George Botterrill (2002) 12 sobre las posiciones frente a las controversias (incompatibilistas y compatibilistas). Terminaremos ese capítulo esclareciendo si Hume es o no un compatibilista. Finalmente concluiremos este trabajo dando cuenta del aporte de Hume a la filosofía moral.. 10. Ver Millican, P. (2014) Reading Hume on Human Understanding, Oxford: University Press, pp. 211-227. 11 Hume en el THN y el EHU, habla sobre al menos dos tipos de libertad, que son la de indiferencia y de espontaneidad. 12 Ver Millican, P. (2002) Reading Hume on Human Understanding, Oxford: Oxford University Press, pp. 277-300. 9.
(11) CAPÍTULO I 1. DOCTRINA DE LA NECESIDAD 1.1 Impresiones e Ideas Como ya decíamos en la introducción, no se puede entender las implicancias morales de la filosofía de Hume, sin antes remitirnos a los elementos más importantes de su pensamiento, como lo son su noción de impresión e idea. Tanto en el THN y el EHU, da cuenta de ellas: “Todas las percepciones de la mente humana se reducen a dos clases distintas, que denominaré IMPRESIONES e IDEAS. La diferencia entre ambas consiste en los grados de fuerza y vivacidad como inciden sobre la mente y se abren camino en nuestro pensamiento o conciencia” (T 1.1.1.1; SBN 1)13 Siendo más fuertes las impresiones que las ideas, ya que las primeras son las que nos golpean con mayor fuerza y vivacidad, mientras que las ideas se derivan de ellas. Bajo esta concepción las impresiones son el sentir y las ideas corresponden al pensar, considerando al sentimiento como algo más fuerte y vivaz que el pensamiento. En la Sección II: Sobre el origen de las ideas del EHU, Hume plantea la misma distinción entre percepciones: “Las menos fuertes y vívidas se denominan comúnmente pensamientos o ideas” (EHU 2.3; SBN 18) 14. Mientras que las otras percepciones las denominará impresiones: “Por el término impresión, pues entiendo todas nuestras más vividas percepciones cuando oímos, vemos, sentimos, amamos, odiamos, deseamos o queremos. 13. Trad. de Félix Duque (1988) Tratado de la Naturaleza Humana, Madrid: Tecnos, p.43. 14. Trad. de Vicente Sanfélix Vidarte y Carmen Ors Marqués (2004) Investigación sobre el Entendimiento Humano, Madrid: Istmo, p.53 10.
(12) algo” (EHU 2.3; SBN 18)15. Al igual que en el THN, Hume está mostrando que la base de nuestras percepciones se encuentra en las impresiones que inciden en nuestra mente más vívida y fuerte, mientras que las ideas son copias16 de estas y nunca alcanzan tal fuerza y vivacidad. 1.2 Impresión de sensación e impresión de reflexión Teniendo en cuenta la distinción entre impresión e idea, debemos proceder por otra distinción importante para esta investigación, que es la clasificación que hace Hume de las impresiones simples en impresiones de sensación y de reflexión. Pereira señala lo siguiente con respecto a esta distinción: “Las impresiones de sensación son aquellas provenientes de los cinco sentidos, incluyendo el dolor y el placer corporal, y las impresiones de reflexión son impresiones que se originan de manera interna en la mente como efecto de ideas previas y corresponden a las pasiones, los deseos y las emociones.” (Pereira, 2009, p. 72) Si entendemos lo que nos dice Pereira, las impresiones de sensación son las que captamos con nuestros sentidos e incluyen el dolor y el placer físico, un ejemplo de este tipo de impresión es el hecho de quemarnos con una estufa, esa situación correspondería una impresión de sensación. Pero existe un segundo tipo de impresión que es de reflexión, y que según nos. 15. Trad. de Vicente Sanfélix Vidarte y Carmen Ors Marqués (2004) Investigación sobre el Entendimiento Humana, Madrid: Istmo, p.57 16 Un contraargumento a la teoría que establece que las ideas son copias de las impresiones (principio de copia) es el que da el mismo Hume, sobre el matiz del color azul: “Supongamos, pues, que una persona ha disfrutado de su vista por treinta años, y que se ha familiarizado perfectamente con colores de todas las clases excepto, por ejemplo, con una particular tonalidad de azul con la que nunca ha tenido la fortuna de toparse (…) Ahora bien, pregunto yo si no le será posible, merced a su propia imaginación, suplir esta deficiencia y producir por sí mismo la idea de esta particular tonalidad, aunque nunca se le hayan suministrado a sus sentidos” (EHU 2.8; SBN 21). Con este contraargumento Hume está diciendo que sí cabe la posibilidad de que exista una idea de un matiz de color cual jamás hemos visto pero que producto de nuestra imaginación podemos hacernos de tal idea, sin embargo, nos dice que este caso es tan aislado que no merece la pena abandonar lo que llamaríamos el principio de copia, por algo tan singular. 11.
(13) muestra Pereira corresponde a una impresión que se origina en la mente, y como él mismo Hume señala son previas a las ideas, pero posteriores a las impresiones de sensación: “De modo que las impresiones de reflexión son previas solamente a sus ideas correspondientes, pero posteriores a las de sensación y derivadas de ellas” (THN 1.1.2.1; SBN 8) 17. Un ejemplo de este tipo de impresión es la necesidad18.. Ahondaremos en este punto en la. última parte de este capítulo. 1.3 Asociación de Ideas Dejando la impresión de reflexión de lado, hay un elemento que debemos revisar, que corresponde a las relaciones que se dan entre las ideas. En la Sección III Sobre la asociación de ideas del EHU, Hume señala: “Es evidente que existe un principio de conexión entre los diversos pensamientos o ideas de la mente, y que al parecer en la memoria o en la imaginación, unos introducen a otros con un cierto grado de método y regularidad”. (EHU 3.1; SBN 23) Primero nos habla de una conexión entre las ideas, segundo nos dice que esa conexión o asociación ocurre en la memoria o en la imaginación, y por último nos introduce un tercer elemento que es la regularidad con que se conectan en nuestra mente dichas ideas. Esta conexión entre ideas,. 17. Trad. de Félix Duque (1988) Tratado de la Naturaleza Humana, Madrid: Tecnos, p.51 La necesidad correspondería a una impresión de reflexión y no de sensación porque se origina en la mente a causa de dos elementos sumamente importantes para Hume, que son la observación de la regularidad de la naturaleza y la determinación de la mente de pasar de un efecto a su causa: “La idea de necesidad surge de alguna impresión. Pero no hay impresión trasmitida por nuestros sentidos que pueda originar tal idea. Luego deberá derivarse de alguna impresión interna, o impresión de reflexión. No hay impresión interna que esté relacionada con el asunto presente sino esa inclinación, producida por la costumbre, a pasar de un objeto a la idea de su acompañante habitual. Esta es, pues, la esencia de la necesidad. En suma, la necesidad es algo existente en la mente, no en los objetos. Y nos resultaría imposible hacernos la más remota idea de ella si considerásemos como cualidad de los cuerpos.” (THN 1.3.14.22; SBN 165-166). Trad. de Félix Duque (1988) Tratado de la Naturaleza Humana, Madrid: Tecnos, p.248. 18. 12.
(14) Hume las llamará principios de asociación, y estas pueden ser de dos tipos filosóficas o naturales. 1.3.1 Distinción entre relación filosófica y natural En la Sección V: de las relaciones del THN, Hume señala lo siguiente: “La palabra RELACIÓN se utiliza normalmente en dos sentidos bastantes diferentes: nombra por una parte la cualidad por la que se unen dos ideas en la imaginación, llevando naturalmente la una a la otra – como hemos explicado anteriormente—, y por otra la circunstancia particular en que, incluso en la unión arbitraria de dos ideas en la fantasía, podemos pensar que es conveniente compararlas” (THN 1.1.5.1; SBN 13)19 El primer sentido corresponde a la relación natural y que es sumamente importante para los propósitos de esta tesis, ya que desde esta distinción se puede entender la interpretación naturalista del proyecto conciliador de Hume, (que abordaremos casi al final de este trabajo). Sin embargo, lo que cabe destacar en este punto es que este tipo de relación ocurre en la imaginación y es algo que el filósofo reconoce como natural, a diferencia de la relación filosófica que manifiesta como arbitraria y que ocurre en la fantasía. Hume menciona siete tipos de relaciones filosóficas: semejanza, identidad, espacio y tiempo, cantidad o número, cualidad, contrariedad, causa y efecto20. Pero la relación de causalidad es considerada por Hume también como una relación natural, así lo menciona Pereira en una nota al pie de página: “En el caso de la causalidad, esta puede ser vista como una relación filosófica mediante la cual comparar dos ideas, pero la verdadera preocupación de Hume es la causalidad en cuanto relación natural, en 19. Trad. Félix Duque (1988) Tratado de la Naturaleza Humana, Madrid: Tecnos, p.58 Ver THN 1.1.5.4; THN 1.1.5.5; THN 1.1.5.6; THN 1.1.5.7; THN 1.1.5.8; THN 1.1.5.9; SBN 14-15. 20. 13.
(15) cuanto a principio de asociación de la imaginación. Es en ella donde se fundan la mayoría de los razonamientos concernientes a las cuestiones de hecho, ya que nos permite inferir más allá de la evidencia de nuestra memoria y nuestros sentidos” (Pereira, 2009, p.100) Como menciona Pereira, Hume considera que el tipo de conexión más importante es el de causalidad21, porque es el único tipo de relación que al ser natural, nos da certeza en las cuestiones de hecho, en la medida que nos permite hacer inferencias que van más allá de la experiencia. No se entenderá este planteamiento sin antes mencionar la distinción entre cuestiones de hechos y relaciones de ideas. 1.3.2 Distinción entre relaciones de ideas y cuestiones de hechos Ya mencionamos más arriba que la relación de causalidad es la más importante, y resulta esencial para esta investigación el ser capaz de comprender dicha relación lo más claro posible, pero antes de seguir con la causalidad, haremos un paréntesis en la argumentación y veremos otro asunto, que es la distinción entre relaciones de ideas y cuestiones de hechos. En la Sección IV: Dudas escépticas sobre las operaciones del entendimiento del EHU, Hume señala lo siguiente: “Todos los objetos que caen bajo la razón o la investigación humana pueden dividirse de forma natural en dos clases, a saber: relaciones de ideas y cuestiones de hechos” (EHU 4.1; SBN 25). Para Hume existen dos formas naturales de dividir los objetos susceptibles de nuestro conocimiento, la primera forma es la. 21. Hume concibe que la relación causal, es la más influyente en nuestras vidas, principalmente porque nos da la capacidad de control con respecto a las cuestiones de hecho: “Comprende que el conocimiento de las causas no es sólo el más satisfactorio, ya que esta relación o conexión es la más fuerte de todas, sino también el más instructivo; puesto que sólo por este conocimiento nos es posible controlar los eventos y gobernar el futuro” (EHU p.73)* Esta parte del EHU no apareció en la edición de 1777. Había aparecido en las ediciones desde 1748 a 1772, por lo que hago referencia a la pág. 73 de Sanfélix V. y Carmen Ors (trad.) (2004) Investigación sobre el entendimiento humano, Madrid: Istmo.. 14.
(16) relación de ideas, que corresponde por ejemplo a las matemáticas y geometría22: “que tres veces cinco es igual a la mitad de treinta, expresa una relación entre números” (EHU 4.1; SBN 25), donde la mera operación de nuestro pensamiento puede relacionar dichas ideas y el que existan o no en la naturaleza como objeto físico no influye en la certeza que podamos tener de ella: “Aunque jamás hubiera habido un círculo o un triángulo en la naturaleza, las verdades demostradas por Euclides hubiera retenido por siempre su certeza y evidencia.” (EHU 4.1; SBN 25). Hume nos está diciendo que este tipo de relación es indudablemente cierta, que dos más dos es cuatro, es demostrable por la sola relación entre ideas, sin necesidad de buscar una correlación con la observación de la naturaleza. Mientras que las cuestiones de hecho son más complejas y no son susceptible de certeza por la mera relación entre ideas: “Que el sol no saldrá mañana es una proposición no menos inteligible, y no implica mayor contradicción, que la afirmación de que saldrá” (EHU 4.2; SBN 25-26). Al interpretar esta cita podríamos pensar que Hume considera que no estamos justificados en creer que el sol no saldrá mañana, así como tampoco estamos justificados en creer lo contrario. Según esto no existe ninguna relación entre ideas que nos dé certeza acerca de las cuestiones de hecho23. Entonces ¿qué es lo que nos da certeza con respecto a las cuestiones de hecho, o es que no somos capaces de adquirir ninguna certeza con respecto a estas?24. Revisemos lo que nos dice Hume al respecto:. 22. Las relaciones de ideas no se limitan únicamente a la ciencia matemáticas y a la geometría, sólo las mencionaremos a modo de ejemplo para que se entienda la distinción entre las cuestiones de hechos y las relaciones de ideas. No vamos a detenernos mayormente en esto. 23 El tema de la justificación es sumamente controversial, porque se podría discutir con respecto a qué tipo de certeza es la que refiere Hume, es decir, si es una certeza epistémica o del tipo psicológica. 24 Si bien esta problemática concierne a la epistemología contemporánea, esto no quiere decir que debamos obviarla y no considerarla al momento de entender la filosofía moral humeana, ya que esta distinción entre cuestiones de hechos y relaciones de ideas es fundamental para distinguir los alcances del conocimiento humano, no solo en materia epistemológica sino también en términos de justificación moral, una pregunta concerniente a esta cuestión es si 15.
(17) “Todos los razonamientos sobre cuestiones de hechos parecen fundados sobre la relación de causa y efecto. Sólo por medio de esta relación podemos ir más allá de la evidencia de nuestra memoria y de nuestros sentidos (…). Un hombre que encontrara un reloj o cualquier otra máquina en una isla desierta concluiría que alguna vez hubo un hombre en ella. Todos nuestros razonamientos sobre hechos son de la misma naturaleza. En ellos constantemente se supone que hay una conexión entre el hecho presente y el que se infiere a partir de él” (EHU 4.4; SBN 26-27) Comúnmente cuando hablamos de que sabemos algo, es porque guardamos ciertos antecedentes sobre el hecho, por ejemplo, supongamos que vamos a dar un paseo a la playa por la mañana y nos encontramos con un círculo de piedras que encierra cenizas (un efecto), probablemente lo primero que pensaríamos es que allí hubo un hombre que hizo una fogata (la causa), y con toda razón podríamos creer que hubo un hombre ahí. Lo mismo que si estuviéramos en una isla aparentemente desierta y encontráramos un celular, diríamos con toda seguridad que un hombre estuvo ahí. Y así se pueden enumerar miles de situaciones en las que creemos estar justificados acerca de nuestro conocimiento25. En este sentido podemos concluir, que para que exista certeza en las cuestiones de hechos, debe remitirse ese conocimiento a la experiencia y no solo a relaciones de ideas como es en el caso de las ciencias formales. Pereira, nos muestra esto:. ¿Estamos realmente justificados en mantener un conocimiento acerca del comportamiento humano? O ¿Podríamos hacer inferencias acerca del comportamiento moral de los otros? 25 Convengamos que usualmente estamos haciendo inferencias de ese tipo, y almacenándolas como parte de nuestro conocimiento cotidiano, incluso podríamos decir que estamos acostumbrados a realizar ese tipo de conjeturas que denominamos certezas, por eso no es raro que muchas veces se increpe a las personas diciéndoles ¿Cómo te consta?, suponemos que nada nos consta a no ser si fuimos testigos presenciales de un hecho, es decir, a menos que hayamos visto o sentido tal acontecimiento, sin embargo vivimos dando fe a experiencia de otros, e incluso a inferencias sobre el futuro de las cuales no poseemos ninguna justificación de mantener. El problema una vez más es como podríamos afirmar algo que va más allá de nuestra capacidad de entendimiento y nuestra propia experiencia. 16.
(18) “Solo en el ámbito de las relaciones de ideas podemos hablar estrictamente de certeza demostrativa, ya que en el ámbito de las cuestiones de hecho cualquier grado de certeza que se logre no es de carácter lógico, sino más bien psicológico o vital, basado en la experiencia” (Pereira, 2009, p. 95) He aquí el meollo del asunto, la teoría cognitiva de Hume está basada en esta distinción, él quiere delimitar muy bien lo concerniente a relaciones de ideas y lo que se refiere a cuestiones de hecho. Y al parecer la certeza que se logra en las cuestiones de hechos es una del tipo psicológica. Hay que tener en cuenta esta clara distinción, para lograr comprender cómo se configura su teoría moral. 1.4 Causalidad Teniendo en cuenta la distinción entre cuestiones de hecho y relaciones de ideas, podemos profundizar en la relación de causa y efecto, dado que “Sólo por medio de esta relación podemos ir más allá de la evidencia de nuestra memoria y de nuestros sentidos” (EHU 4.4; SBN 26-27)26. La relación causal es algo de lo que tenemos noción únicamente por la experiencia: “es evidente que causa y efecto son relaciones de que tenemos noticias gracias a la experiencia, y no por un razonamiento abstracto o por reflexión” (THN 1.3.1.1; SBN 69). Por lo que no es ninguna sustancia primera ni tampoco una idea a priori de la mente. Pero ¿Cómo define Hume. 26. En el THN Hume da cuenta de por qué la relación causal es primordial para el conocimiento: “Sólo la causalidad produce una conexión tal que nos cerciora de la existencia o acción de un objeto seguido y precedido de una existencia o acción. Y no puede hacerse uso en el razonamiento de las otras dos relaciones, sino en tanto que afectan al objeto o son afectadas por él. Nada hay en los objetos que nos persuada de que están siempre alejados o siempre contiguos. Cuando descubrimos por experiencia y observación que su relación es invariable en ese respecto, concluimos siempre que hay allí alguna causa secreta que los separa y los une” (THN 1.3.2.2; SBN 73-74). Veremos más delante de que se trata esa conexión que Hume llamará necesaria. 17.
(19) su noción de causalidad?, da dos posibles definiciones de esta: (que enumeraremos como D1 Y D2) D1) “Podemos definir causa como <<objeto precedente y contiguo a otro, de modo que todos los objetos semejantes al primero están situados en relaciones parecidas de precedencia y contigüidad con respecto a los objetos semejantes al último>>” (THN 1.3.14.31; SBN 170) D2) “<<Causa es un objeto precedente y contiguo a otro, y unido de tal forma con él que la idea de uno determina a la mente a formar la idea del otro, y la impresión del uno a formar una idea más viva del otro>>”. (THN 1.3.14.31; SBN 170) A simple vista podemos ver que ambas son distintas, el mismo Hume lo reconoce, “se diferencian solamente por presentar aspectos diferentes del mismo objeto, haciendo que lo consideremos o como relación filosófica o como natural” (THN 1.3.14.31; SBN 170). Si entendemos lo que nos quiere decir Hume con D1, es que para configurarse un evento que llamamos causa, debe existir dos elementos que son la semejanza y contigüidad 27, esta definición hace referencia a la relación filosófica de causa. Mientras que D2, da cuenta de otro elemento que no se manifiesta en D1, que es la inferencia de la mente de pasar de un efecto a su causa habitual, y esta definición de causalidad hace referencia a la relación natural que previamente habíamos definido. Lo que para Hume es solo una diferenciación entre relaciones (filosófica o natural)28, para varios comentaristas esto presenta un problema, porque surge el conflicto de cuál es la definición verdadera para Hume, Don Garrett 27. Lo que se entendería como mera conjunción constante. En la naturaleza podemos observar cierta conjunción constante que se reitera en el tiempo y que dada la costumbre surge la inferencia de la mente de pasar de un efecto a su causa habitual. Sin embargo, la mera conjunción constante no es suficiente para que exista necesidad, sino que también debe existir la determinación de la mente, ese elemento que lo entrega la imaginación y no los objetos. 28 La relación filosófica corresponde a la sola relación entre objetos, mientras que la relación natural se refiere a la inferencia de la mente de pasar de un efecto a su causa. 18.
(20) da cuenta de esta problemática: “¿Cuál de sus dos definiciones de "causa", en última instancia, Hume considera correcta? Hay cuatro respuestas posibles a esta pregunta: ambas, sólo C1, sólo C2, y ninguna”. (Garret, 1997, p. 97)29. En su libro, Garrett revisa cada una de las evidencias que muestran esas distintas posiciones. Si bien hay razones para mantener que Hume considera como verdaderas: sólo a una, ambas o ninguna, no vamos a adentrarnos en todas esas posibilidades, y sólo mostraremos por qué Hume considera a las dos como verdaderas. Primero ambas definiciones, aunque son distintas, encierran elementos esenciales para entender la teoría causal de Hume, D1 pone énfasis en la conjunción constante que existe como antecedente para determinar que un evento “x” se sigue de una causa “y”; mientras que D2 muestra a la determinación de la mente como protagonista. Es claro que no son equivalentes, pero nada nos hace pensar que son excluyentes, al igual que Hume, consideremos que son distintas formas de enfatizar en un mismo objeto, siendo ambos elementos (conjunción constante y las inferencias de la mente) vitales a la hora de entender la causalidad humeana. Veamos las palabras de Garrett: “El carácter abierto de las definiciones es también uno de sus puntos más fuertes. Para los seres humanos, el sentido de la prominencia y la importancia de las semejanzas puede cambiar como resultado de la experiencia acumulada y la reflexión. (…) es decir, basada en la observación de nuestros propios éxitos y fracasos en el razonamiento causal. Como tal, las reglas no dependen del análisis de una idea atemporal de la causalidad, sino en nuestro propio aprendizaje inductivo. “Which of his two definitions of ‘cause’ does Hume ultimately regard as correct? There are four possible answers to this question: both, only C1, only C2, and neither”. Traducción mía. (C1 y C2, corresponden a lo que denominamos D1 y D2 respectivamente). 29. 19.
(21) a partir de nuestras propias prácticas inductivas”. (Garrett, 1997, p. 116)30 Garrett considera que Hume ve a la causalidad como algo abierto a la experiencia y reflexión de cada cual, esto no representaría un mayor problema, ya que si no fuera así Hume no se hubiera molestado en escribir en el THN una Sección31, en donde enumera una serie de reglas generales para juzgar cuándo estamos en presencia de una causa o no: “Dado, pues, que todos los objetos pueden llegar a ser causas o efectos entre sí, quizá sea conveniente determinar algunas reglas generales con las que poder conocer cuándo son realmente una cosa u otra” (THN 1.3.15.2, SBN 173). Siendo una de esas reglas la conjunción que existe entre causa y efecto. Es complejo pensar que Hume considere que ambas son falsas, o que sólo una sea verdadera. Ya que no podemos entender a la causalidad sin entender que existe una constante conjunción en los eventos de la naturaleza, como por ejemplo, sabemos en base a la experiencia que en un incendio forestal el viento es un factor que acrecienta la intensidad del fuego y que no la disminuye, y esa conjunción constante entre viento y fuego (causa) e incendios gigantes (efecto), nos permiten decir que existe una relación causal entre ambos objetos. No obstante, esto no quiere decir que la mera conjunción constante sea la que nos justifique en creer que siempre de tal causa surgirá tal efecto. Hay un aspecto psicológico, que estamos olvidando y que finalmente lo da la determinación de la mente de pasar de un efecto a su acostumbrada causa. Hasta aquí ninguna de estas definiciones dan cuenta de la idea de conexión necesaria, ya que la mera. “The open-endedness of the definitions is also one of their greatest strengths. For human beings’ sense of the salience and significance of resemblances can change as the result of accumulated experience and reflection. (…) that is, based on observation of our own successes and failures in causal reasoning. As such, the rules depend not on the analysis of some timeless idea of causality but rather on our own inductive learning from our own inductive practices”. Traducción mía. 31 Ver el THN Sección XV. Reglas para juzgar de causas y efectos (THN; SBN 173-176) 30. 20.
(22) conjunción constante y la sola determinación de la mente por separado, no son suficientes para establecer qué entiende Hume por necesidad. 1.5 Idea de conexión necesaria Para entender la doctrina de la necesidad del filósofo escocés, debemos tener en cuenta la idea de conexión necesaria, que al igual que la definición de causalidad ha sido objeto de varias investigaciones, entre ellas la de Stephen Buckle (2001) y Edward Craig (2002), ambos autores dedican un capítulo entero a esta conexión, sin embargo, primero veremos lo que nos dice Hume.. En la Sección XIV De la idea de conexión necesaria del THN32, Hume no sólo define la relación causal, sino que también se cuestiona “¿en qué consiste nuestra idea de necesidad cuando decimos que dos objetos están necesariamente conectados entre sí?” (THN 1.3.14.1; SBN 155). Como toda idea esta debe derivarse de una impresión, y no de la razón, aquí surge otro argumento en contra de la razón por parte de Hume: “La razón no puede nunca engendrar por sí sola una idea original, y segundo, que la razón, en cuanto distinta de la experiencia, no podrá nunca llevarnos a concluir que para cada comienzo de existencia sea absolutamente necesaria una causa o cualidad productiva” (THN; SBN 157) Sin embargo, nace la siguiente problemática: ¿Somos capaces de ver una impresión de necesidad en los objetos? Al parecer la idea de conexión necesaria es más compleja que cualquier otra idea, ya que a simple vista no somos capaces de concebir la idea de necesidad. Por ejemplo, si tenemos la idea de un perro, es porque previamente vimos a un perro, pero. 32. Ver THN (SBN 155-172) 21.
(23) en el caso de la necesidad, ¿Dónde es qué la percibimos?, si es que somos capaces de percibirla: “Nada nuevo, pues, produce ni descubre en los objetos su conjunción constante, ni tampoco la continua semejanza de sus relaciones de sucesión y contigüidad. Y sin embargo, es de esta semejanza de donde se derivan las ideas de necesidad, poder y eficiencia. Estas ideas, por tanto, no representan ninguna cosa que pertenezca o pueda pertenecer a los objetos que están en conjunción constante” (THN 1.3.14.19, SBN 164) Hume nos está diciendo, que la idea de necesidad no surge de los objetos mismos ni tampoco de la mera conjunción constante, sino de la observación de la relación causal. Es a través de la observación de innumerables casos en donde surge en nosotros una determinación de la mente basada en la costumbre de pasar de un evento a otro, es por eso que la necesidad corresponde a una impresión de reflexión33: “No hay impresión interna que esté relacionada con el asunto presente sino esa inclinación, producida por la costumbre, a pasar de un objeto a la idea de su acompañante habitual. Esta es, pues, la esencia de la necesidad. En suma, la necesidad es algo existente en la mente, no en los objetos” (THN 1.3.15.6; SBN 165) Esto es lo que Hume entiende por necesidad, si seguimos la argumentación de él, no es ni la sola conjunción constante la que nos instruye de necesidad en las causas, sino que la costumbre de pasar de un evento a otro, y esto es propio de la mente y no de los objetos. Si bien Hume deja sumamente claro por qué la idea de necesidad no es una idea que podamos llamar a priori, sin embargo, nos deja a lo menos perplejos cuando. 33. La impresión interna refiere a la de reflexión, mientras que la externa corresponde a la impresión de sensación. 22.
(24) añade a la costumbre como fundadora de la necesidad, por decirlo de alguna forma. En la Sección VII: Sobre la idea de conexión necesaria en el EHU, Hume dice lo siguiente con respecto a esta idea: “Después que hubo observado varios casos de esta naturaleza, afirmó que estaban conectados. ¿Qué alteración ha sucedido para dar lugar a esta nueva idea de conexión? Ninguna, salvo que ahora siente que estos eventos están conectados en su imaginación, y puede fácilmente predecir la existencia de uno a partir de la aparición de otro. (EHU 7.28; SBN 181) Si consideramos lo que nos dice Hume de la idea de conexión necesaria, podemos esclarecer algunos puntos, primero que la idea de necesidad no está en la razón, porque no podemos tener ninguna idea sin poseer una impresión previa (sin impresión no hay idea). Segundo, la conexión necesaria tampoco es algo que se encuentre en los objetos físicos, ya que la mera observación de ella no nos muestra la existencia de tal idea. Y tercero, dado que no son los sentidos ni la razón que justifican a la conexión necesaria, entonces ¿De dónde proviene? Edward Craig considera lo siguiente: “Hay tres candidatos para la producción de cualquier creencia: los sentidos, la razón y la imaginación” (Craig, 2002, pp. 211-212)34. Este autor nos dice que Hume entiende a los sentidos al igual que nosotros, mientras que a la razón la entiende diferente, tiende a equipararla con la deducción. Craig hace todo un análisis de la época en la que se encontraba Hume y determina que el filósofo escocés tiene una empresa epistémica que pretende conseguir dos cosas: “Garantizar que el contenido de las creencias causales va más allá de cualquier cosa que pueda ser satisfecha por los datos inmediatos del “There are three candidates for the production of any belief: the senses, reason, and the imagination”. Traducción mía. 34. 23.
(25) sentido; La segunda es apoyar el argumento de que la razón no puede entregarlos, incluso si se alimentan premisas que son inmediatamente certificables por los sentidos”. (Craig, 2002, p. 213)35 Si tomamos las palabras de Craig y sumamos lo que vimos con anterioridad, a Hume le interesa de sobremanera sostener que no son ni los sentidos ni la razón los que nos dan cuenta de tal conexión necesaria entre las causas, entonces el único candidato que queda es la imaginación, es mediante de ella que logramos acceder a la necesidad. Y en este sentido la necesidad corresponde a una impresión de reflexión, ya que, a diferencia de una impresión de sensación, no corresponde a algo captado inmediatamente por los sentidos, sino que surge de la inferencia que hace la mente dada la observación en la uniformidad de la naturaleza, lo que produce que se forme en nosotros un sentimiento de necesidad36. Y en este sentido la costumbre y el hábito tendrían un rol primordial para el conocimiento humano, como lo explica Stephen Buckle: “Hume ha argumentado previamente que la mente humana construye, de acuerdo con principios conformes a una concepción mecánica de sus funciones fundamentales, una imagen del mundo que va más allá del contenido real de las impresiones dadas en la percepción externa e interna inmediata. Al hacerlo, no se basa en ningún conocimiento de la naturaleza del mundo, ni en ningún proceso de la facultad racional, el entendimiento. Se basa en transiciones habituales”. (Buckle, 2001, pp. 213-214)37. “to guarantee that the content of causal beliefs goes beyond anything which can be fulfilled by the immediate data of sense; the second is to support the argument that reason cannot deliver them, even if fed premises which are immediately certifiable by the senses”. Traducción mía. 36 Más que una idea la necesidad sería un sentimiento en tanto que corresponde a la impresión de reflexión y no de sensación, la necesidad existe en nosotros no en los objetos. Más Adelante analizaremos este punto con referencia al sentimiento moral. 37 “Hume has previously argued that the human mind constructs, according to principles conformable to a mechanical conception of its fundamental workings, a picture of the world that goes beyond the actual contents of the impressions given in immediate outer and inner 35. 24.
(26) Si. consideramos. como. acertada. la. interpretación. de. Buckle,. entenderíamos que Hume a través de esta búsqueda por el origen de la idea de conexión necesaria, no sólo está respondiendo que la fuente de nuestro conocimiento sería la costumbre, sino también estaría limitando los alcances del entendimiento humano, el hombre como dice Buckle es una criatura de hábito (creatures of habit)38 que se ha formado una imagen del mundo que va más allá de la sola razón y la experiencia. Para Hume no podemos encontrar nada en la razón ni en la experiencia que justifiquen nuestra idea de conexión necesaria, lo único que justifica las inferencias sobre el futuro, es esa transición habitual de pasar de un evento a otro a través de la determinación de la mente basada en la observación de la naturaleza. Para finalizar este primer capítulo, diremos dos cosas importantes para posteriormente analizar la doctrina de la libertad humeana. Primero que para Hume: “La necesidad no fundamenta la inferencia. Es la inferencia – derivada de la regularidad—la que fundamenta la necesidad y la causalidad” (Mendonça, 2009, p.285)39. Y segundo, que Hume considera que la necesidad no sólo aplica a los cuerpos físicos, sino también a la moralidad, ya que sin ella quedaría únicamente el mero azar: “Esto se ve claramente por la explicación precedente de la necesidad. Es la conjunción constante de objetos, junto con la determinación de la mente, lo que constituye una necesidad física; y cuando se quita esto no queda otra cosa que el azar” (THN 1.3.14.33; SBN 171). perception. In doing so it does not rely on any insight into the nature of the world, nor on any process of the rational faculty, the understanding. It relies on customary transitions. Traducción mía. 38 Ver Buckle, 2001, p. 214 39 Según la interpretación de Mendonça, la inferencia es previa a la necesidad y no al contrario, es decir, para que exista necesidad debe existir la inferencia, como vimos con anterioridad, la necesidad no es algo dado por los sentidos ni por la razón, sino que por la imaginación en donde surge la inferencia y la impresión de reflexión que Hume llama necesidad. 25.
(27) Sí consideráramos a la libertad sin ninguna relación con la necesidad (entendida en términos humeanos), lo único que podría esperarse es que las acciones y motivos morales no serían susceptibles de responsabilidad. Lo que Hume quiere mostrar en su proyecto conciliador es que no sólo existe causalidad en las acciones humanas, sino que también podemos hacer inferencias sobre el comportamiento humano, tal como hacemos con respecto a los objetos físicos de la naturaleza: “El filósofo, si es coherente, debe aplicar el mismo razonamiento a las acciones y a las voliciones de los agentes inteligentes. Las más irregularidades. e. inesperadas. resoluciones. de. los. hombres. frecuentemente las pueden explicar quienes conocen toda particular circunstancia de su carácter o de su situación. (…) Incluso cuando una acción, como a veces sucede, no puede explicarse adecuadamente, ni por la persona misma que la lleva a cabo ni por otros, sabemos en general, que los caracteres de los hombres son en cierto grado inconstantes. e. irregulares.. (…). No. obstante,. esta. aparente. irregularidad, los principios y los motivos internos pueden operar de una manera uniforme, del mismo modo en que los vientos, la lluvia, las nubes y otras variaciones del clima se suponen gobernadas por principios fijos, aunque no puedan descubrirse fácilmente por la sagacidad y la investigación humana” (EHU 8.15; SBN 88)40 Esta cita extensa, muestra cómo Hume aborda las acciones y voluntades humanas que pueden ser inconstantes, sin embargo, al igual que los fenómenos climatológicos pueden suponer ciertos principios. Veremos más adelante como se desarrolla esto. Lo que hay que tener en cuenta antes de entender la teoría moral humeana, es que Hume nunca desconoce la irregularidad que puede existir en las acciones de los hombres, no obstante,. 40. Trad. de Vicente Sanfélix Vidarte y Carmen Ors Marqués (2004) Investigación sobre el Entendimiento Humano, Madrid: Istmo, p.203 26.
(28) él quiere mostrar que al igual que en los cuerpos físicos podemos mantener inferencias del comportamiento humano, con la misma regularidad.. 27.
(29) CAPÍTULO II 2. DOCTRINA DE LA LIBERTAD 2.1 ¿Qué entiende Hume por libertad en el THN? En la Parte III41, Sección I la libertad y la necesidad del THN, Hume preocupado por analizar el concepto de voluntad y en su afán por mostrar que la necesidad (causal) también aplica a las acciones humanas, da cuenta de su completo rechazo a la libertad entendida como indiferencia, por lo que resulta una argumentación menos conciliadora que en la Sección VIII del EHU, e incluso algunos comentaristas de Hume lo han clasificado como un determinista42. No obstante, antes de revisar dichas lecturas, analizaremos lo que Hume nos dice sobre la libertad: “De acuerdo con mis propias definiciones, la necesidad juega un papel esencial en la causalidad y, por consiguiente, como la libertad suprime la necesidad, suprime también las causas, de modo que es exactamente lo mismo que el azar. Y como se piensa comúnmente que el azar implica contradicción o, al menos que es directamente contrario a la experiencia, estos mismos argumentos son válidos contra la libertad y el libre albedrío” (THN 2.3.1.18; SBN 407) Si entendemos la libertad como indiferente a cualquier relación necesaria, básicamente estaríamos diciendo que las acciones y motivos de los hombres responden únicamente a factores azarosos. A este tipo de libertad se le conoce como libertad de indiferencia: “Una libertad que significa "una negación de la necesidad y las causas" no tiene existencia y haría que la moralidad sea imposible” (Russell, 1983, p.593) 43.. 41. Titulada De la voluntad y las pasiones directas (SBN 399) Más adelante veremos si Hume es un determinista. 43 “A liberty which means 'a negation of necessity and causes' has no existence and would make morality impossible”. Traducción mía 42. 28.
(30) Sería extraño que estemos dispuestos a aceptar que la moralidad se base en algo meramente azaroso, por lo que la posición hasta aquí de Hume es bastante plausible. Sin embargo, el que no estemos dispuesto a entender al libre albedrío como algo fortuito y sin ningún ápice de necesidad, no quiere decir que no seamos capaces de entender otro tipo de libertad, la cual Hume llamará de espontaneidad, que no definiré en este punto porque el filósofo escocés no nos da una definición exacta de lo que él entiende como libertad de espontaneidad en el THN. Más bien se ve explícitamente que quiere mostrar que la doctrina de la libertad es inconcebible mientras se entienda a la libertad como indiferencia y azar, principalmente porque seríamos incapaces de hacer reproches morales a los individuos, ya que no presentarían ninguna clase de uniformidad en sus actos y motivos: “Según la doctrina de la libertad o azar, esta conexión se reduce a nada: los hombres no serían responsables de sus acciones intencionadas y premeditadas más de lo que lo serían por las más casuales y accidentales. Las acciones son por naturaleza temporales y efímeras; si no procedieran de alguna causa debida al carácter y disposición de la persona que las realiza, no podrían ser atribuidas a ella” (THN 2.3.2.6; SBN 411) Hume quiere mostrar que no se puede concebir la doctrina de la libertad (entendida como indiferencia), principalmente porque no seríamos capaces de reconocernos como seres responsables moralmente, ya que nuestra propia voluntad estaría fundada en algo meramente fortuito y casual. Al igual como si pensáramos que todas nuestras acciones estarían determinadas previamente por un ser supremo, ¿Dónde radicaría la responsabilidad de nuestros actos?, pareciera obvio pensar que el argumento que está utilizando en contra de la libertad de indiferencia también puede ser utilizado en contra de una doctrina de necesidad que no conciba ningún tipo de libertad. Hasta aquí Hume parece un determinista. 29.
(31) duro44. No obstante, en el EHU Hume muestra una postura más conciliadora con respecto a las dos doctrinas. 2.2 ¿Qué entiende Hume por libertad en el EHU? Como mencionamos en la introducción de este trabajo, en la Sección VIII Sobre la libertad y la necesidad del EHU, Hume toma una postura conciliadora entre necesidad y libertad. Sin embargo, esto parece un poco contradictorio después de analizar lo que Hume dice sobre la doctrina de la libertad en el THN, donde parece ser un determinista a secas, que no concibe a la libertad. Por lo que antes de todo convengamos que existe una diferencia entre la posición que tiene Hume en el THN frente a la posición conciliadora del EHU: “La notable diferencia entre el Tratado II. iii. 1- 2 y la Investigación VIII es que en el primero Hume es un partidario de la "doctrina de la necesidad" y en contra de la "doctrina de la libertad", mientras que en este último se presenta como un pacificador que cierra la brecha entre las dos partes a esta antigua disputa”. (Botterill, 2002, p. 280) La mayoría de los comentaristas de Hume concuerdan que se pueden establecer a lo menos dos tipos de libertad en la filosofía humeana, siendo la segunda libertad la siguiente: “Sólo podemos significar un poder de actuar o no actuar, conforme a las determinaciones de la voluntad; esto es, que, si elegimos permanecer quietos, podemos; y si elegimos movernos, podemos también. Ahora bien, esta hipotética libertad se concede universalmente que cualquiera que no esté prisionero o encadenado la tiene. Aquí pues, no hay motivo de disputa” (EHU 8.23; SBN 95). 44. Más adelante veremos qué significa ser un determinista duro. 30.
(32) En comparación con el ataque que hace Hume en el THN en contra de la doctrina de la libertad de indiferencia, podemos ver que en el EHU toma una postura conciliadora entre estos dos términos, reconociendo a la libertad como un poder de actuar determinado por la voluntad, lo que se denominará la libertad de espontaneidad. Este tipo de libertad se da sólo en caso de no estar constreñido o imposibilitado de hacerlo, como sería en el caso de estar prisionero, en donde al parecer no tendríamos poder de actuar y no podríamos decir que somos libres, en relación con los términos humeanos. 2.3 Tipos de Libertad Sólo para que quede aún más claro, mencionaré los tres tipos de libertad que refiere Hume: 1) Libertad de indiferencia: es la que Hume reconoce como equivalente al azar, donde no existe necesidad causal bajo ningún término. Y esta sería incompatible con la responsabilidad moral, por su carácter casual y fortuito. 2) Libertad de espontaneidad: corresponde al poder de actuar o no actuar bajo las determinaciones de la voluntad. Es el tipo de libertad que es compatible con la responsabilidad moral, según Hume. 3) Libertad hipotética45: corresponde al tipo de libertad en donde no existe coerción política o social, por ejemplo, el ser ciudadanos libres sin ninguna condena vigente (no estar privados de libertad), o probablemente también el no estar secuestrados. Al menos a estos tres tipos de libertad hace referencia Hume en el THN y el EHU, como dijimos anteriormente el primer tipo de libertad es el que se menciona en el THN, mientras que en el EHU se enfatiza en el segundo tipo 45. Hume la nombra al final de la cita que expusimos con anterioridad (aunque no la denomina como libertad socio-política), donde establece su noción de libertad de espontaneidad y más abajo establece que para que un hombre actúe según la determinación de su voluntad debe no estar amarrado o encerrado, si no existe esa mínima libertad podríamos decir que no estamos en facultades de actuar libremente. 31.
(33) de libertad. Mientras que el tercer tipo sólo se entiende en la medida que el hombre no esté constreñido o encadenado, es decir, sin el tercer tipo de libertad no podría existir el segundo (libertad de espontaneidad), porque una persona tiene que poder actuar o no actuar bajo la determinación de la voluntad y si no existe la posibilidad de hacerlo, ya sea por encontrarse prisionero o por algo que se lo impide, no estaríamos en un caso de libertad. Sin embargo, la libertad de espontaneidad tendría una limitación, ya que existe la posibilidad de que algunas personas actúen bajo las determinaciones de su propia voluntad, pero nosotros en ningún caso estaríamos dispuestos a considerar que son personas libres, incluso en la sociedad moderna se les denominaría como inimputables moral y judicialmente, por ejemplo cuando las personas padecen trastornos psiquiátricos, de esto da cuenta Russell: “Parece obvio, por ejemplo, que hay casos en los cuales un agente actúa según las determinaciones de su propia voluntad, pero sin embargo claramente no es libre” (Russell, 2014, p.8). Este autor menciona que hay casos en los que un drogadicto y un cleptómano estarían actuando según sus voluntades, no obstante, nosotros no los consideraríamos ni libres ni imputables moralmente. En este sentido la libertad de espontaneidad no sería suficiente para justificar estas excepciones. Veremos más adelante si Hume resuelve el problema.. 32.
(34) CAPÍTULO III 3. TEORÍA COMPATIBILISTA Es menester de este punto establecer si Hume es un compatibilista o no, pero antes de llegar a una conclusión, hay que ver las posiciones frente a este problema. George Botterill (2002)46 realiza un esquema frente a la pregunta: ¿Puede la suposición del libre albedrío y el principio del determinismo ser ambos ciertos?47, esta pregunta dividirá la controversia en dos bandos: 1) Los incompatibilistas que contestan que no y 2) los compatibilistas que contestan que sí. 3.1 Los incompatibilistas. En la posición de los incompatibilistas están los adherentes de la doctrina de la libertad (que llamaremos los libertarios en base al término que usa Botterill: libertarians), y los deterministas duros (hard determinists). Ambas posiciones contestan de forma negativa a la pregunta de si pueden ser compatible tanto la necesidad como la libertad. Estas posiciones establecerán sólo a una como verdadera: 1) “Los libertarios dirán que existe libre albedrío y que de existir necesidad causal esta no aplicará en ningún término a las acciones y decisiones humanas”48. (Botterill, 2002, p.278) 2) Mientras que los “Deterministas duros mantienen que el principio de Determinismo es verdadero, y que por lo tanto, estamos cometiendo un. 46. Ver Millican, Peter (2002) Reading Hume on Human Understanding, Oxford: Oxford University Press. 47 “Can the Free Will Assumption and the Principle of Determinism booth be true?” (p.278) Traducción mía. 48 “Libertarians maintain that we have free will, and that we must therefore conclude that the Principle of Determinism is false, or at any rate does not apply to human actions and decisions” Traducción mía. 33.
(35) error metafísico cuando suponemos que las personas tienen libre albedrío”49. (Botterill, 2002, p.278). 3.1.1 Los libertarios. En este sentido, los partidarios de la primera posición entienden al libre albedrío tal como define Hume a la libertad de indiferencia, es decir, sin ningún tipo de causalidad, al menos que comprometa a las acciones de los hombres. Esta posición se mantiene en la noción de que la causalidad y la determinación no podrían aplicarse a la conducta humana, porque en definitiva determinaría hasta la más mínima libertad del hombre y no podrían ser considerados responsables de sus actos morales, ya que estarían determinados por causas externas a ellos50, una razón porque los libertarios no consideran que la determinación causal aplica a las acciones del hombre, es porque cuando existe determinación no existiría la posibilidad de elegir entre tal y tal cosa, y si no existe esta condición pues nuestros actos estarían determinados por otros elementos pero no por la libertad.. Si seguimos los planteamientos del filósofo escocés diremos que los mismos argumentos pueden ser usados en contra de este tipo de doctrina, ya que para él no es concebible hablar de una libertad que no esté determinada por la voluntad (libertad de espontaneidad), y que se fundamente únicamente en la indiferencia causal y el mero azar, ya que no podríamos adjudicar ningún tipo de responsabilidad moral a los individuos si sus actos fueran indeterminados y que no se basaran en la determinación de sus propias voluntades, así lo expresa Hume en la siguiente cita:. “Hard determinists maintain that the Principle of determinism is true, and that therefore we are making a metaphysical error when we assume that people have free will”. Traducción mía. 50 Esta lectura es en base al ataque que hace el mismo Hume contra la doctrina de la libertad, entendida como indiferencia o azar. No nombraremos a ningún filósofo que represente a esta doctrina, básicamente porque queremos mostrar a modo general la discusión y tal como lo hace Hume sin concentrarnos en alguien en específico. 49. 34.
(36) “Las acciones son, por su propia naturaleza, fugaces y perecederas; y, si no tienen su causa en el carácter y la disposición de la persona que las realiza, no pueden redundar ni en su honor, en caso de ser buenas, ni en su infamia, caso de ser malas. Las acciones mismas podrían ser censurables, contrarias a todas las reglas morales y religiosas, pero la persona no ser responsable; pues si no provienen de nada en ella que sea perdurable y constante, ni dejan tras de sí nada parecido, es imposible que, a su cuenta, se la pueda convertir en objeto de castigo o venganza” (EHU 8.29; SBN 98)51. Si entendemos a la libertad como mero azar, es plausible pensar que Hume está en lo correcto, como se ve en la cita anterior, el filósofo escocés está mostrando que la libertad entendida como indiferente a la causalidad, tampoco soluciona el problema de la responsabilidad moral, ya que no se le podría hacer reproche a ningún hombre, porque su actuar se debe únicamente a condiciones azarosas y contingentes, nada que se fundamente en el carácter. Hume en el EHU a diferencia del THN, explica que el problema de los libertarios es que tienen una “falsa sensación o experiencia” (THN 2.3.2.2; SBN 408) de creer que la voluntad no está sometida a nada. 3.1.2 Los deterministas duros. Los otros incompatibilistas, quienes son partidarios del determinismo duro consideran que nada fuera de las máximas causales. Esta postura establece que las leyes causales determinarían incluso los actos de los individuos, y en este sentido no habría cabida para ninguna responsabilidad moral en las acciones de los seres humanos. Sin embargo, existe un tipo de determinismo suave (soft determinism) que Botterill (2002) refiere como. 51. Trad. de Vicente Sanfélix Vidarte y Carmen Ors Marqués (2004) Investigación sobre el Entendimiento Humano, Madrid: Istmo, p. 223 35.
(37) compatible con la posición conciliadora y será la que veremos a continuación a través de los argumentos de Peter Millican (2014) 52.. 3.2 El Compatibilismo de Hume Esta es la posición que trata de conciliar la necesidad con el libre albedrío, y como veremos en este punto, Hume si pretende ser un compatibilista. No obstante, hay una manera de entender el determinismo como compatible con la libertad, y que permitiría que ambos conceptos sean verdaderos e incluso necesarios para la teoría moral humeana. Comprendiendo lo que Hume dice sobre la libertad tanto en el THN y EHU, podemos ver a simple vista que Hume no es ningún libertario y está lejos de querer defender cualquier tipo de argumento a favor del libre albedrío y en contra de la determinación causal, no obstante, la pregunta que está en boga en este momento es si Hume es un determinista duro (hard determinism) o blando (soft determinism), entendiendo que el determinismo duro no concibe ningún tipo de libertad y por ende ninguna compatibilidad. Mientras que el determinismo blando o moderado sería una especie de compatibilismo. Peter Millican, en su texto Hume’s determinism (2014), aborda nociones fundamentales de la filosofía humeana tales como la idea de necesidad, la máxima causal derivada de la experiencia y la universalidad. Sin embargo, la idea que quiero destacar de este autor es la importancia que tiene el determinismo de Hume para su filosofía moral, como establecimos con anterioridad, él quiere negar una distinción entre necesidad física y moral: “El tratamiento de Hume de la libertad y la necesidad desempeña un papel crucial dentro de su filosofía, despejando el camino para la ciencia 52. Ver esquema George Botterill de la p. 278 del capítulo 10 Hume on Liberty and Necessity del libro de Millican, P (ed.) (2002) Reading Hume on Human Understanding, Oxford: Oxford University Press. En el texto de Peter Millican “Hume’s determinism” (2014) también se habla del determinismo suave. 36.
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