Quinto Domingo después de la Epifanía Febrero 04 AD :00 p.m. Santa Eucaristía

Download (0)

Full text

(1)

Quinto Domingo después de la Epifanía

Febrero 04 AD 2018

11:00 p.m. Santa Eucaristía

Rev. Randy Lord-Wilkinson, Rector

Rev. Javier García Ocampo, Asistente del Rector

Rev. Nan Hildebrand, Cuidado Pastoral

Jesse Velázquez, Director Musical

¡Bienvenido(a) a la Ascensión!

Si necesita mas información acerca de nuestra comunidad, llene una tarjeta de “Bienvenida”, de las que puede encontrar en las bancas o en la mesa de la entrada. También puede tomar uno de los paquetes de “Recién Llegados”, el cual puede tomar de la mesa de la entrada o simplemente pedirlo a cualquier

persona del ministerio de bienvenida.

Favor de poner en SILENCIO su teléfono celular.

(2)

Himno de Entrada #442 Aleluya, el Señor es nuestro Rey Celebrante: Bendito sea Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Pueblo: Y bendito sea su reino, ahora y por siempre. Amén.

Todos: Dios omnipotente, para quien todos los corazones están manifiestos, todos los deseos son conocidos y ningún secreto se halla encubierto: Purifica los pensamientos de nuestros corazones por la inspiración de tu Santo Espíritu, para que perfectamente te amemos y dignamente proclamemos la grandeza de tu santo Nombre; por Cristo nuestro Señor. Amén.

Estribillo: ¡Gloria! ¡Gloria! Gloria al Señor. ¡Gloria! ¡Gloria! Gloria a mi Dios. 1. Gloria al Señor en lo alto del cielo.

gloria al Señor

que por mí se encarnó.

2. Paz en la tierra a todos los hombres que gozan de la bondad de mi Dios. 3. Tú, el que quita todo el pecado, eres Cordero del Dios celestial.

Colecta del día

Celebrante: El Señor sea con ustedes Pueblo: Y con tu espíritu Celebrante: Oremos

Celebrante y Pueblo: Líbranos, oh Dios, de la esclavitud de nuestros pecados, y danos la libertad de esa vida

abundante que nos has manifestado en tu Hijo, nuestro Salvador Jesucristo; que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, ahora y por siempre. Amén.

Lectura del libro del Isaías (40:21-31)

¿Acaso no lo sabían ustedes? ¿No lo habían oído decir? ¿No se lo contaron desde el principio? ¿No lo han comprendido desde la creación del mundo? Dios tiene su trono sobre la bóveda que cubre la tierra, y ve a los hombres como si fueran saltamontes.

Él extiende el cielo como un toldo, lo despliega como una tienda de campaña. Él convierte en nada a los grandes hombres y hace desaparecer a los jefes de la tierra. Son como plantas tiernas, recién plantadas, que apenas han echado raíces en la tierra. Si Dios sopla sobre ellos, se marchitan, y el huracán se los lleva como a paja.

El Dios Santo pregunta: «¿Con quién me van a comparar ustedes? ¿Quién puede ser igual a mí?» Levanten los ojos al cielo y miren: ¿Quién creó todo eso? El que los distribuye uno por uno y a todos llama por su nombre. Tan grande es su poder y su fuerza que ninguno de ellos falta.

Israel, pueblo de Jacob, ¿por qué te quejas? ¿Por qué dices: «El Señor no se da cuenta de mi situación; Dios no se interesa por mí»? ¿Acaso no lo sabes? ¿No lo has oído? El Señor, el Dios eterno, el creador del mundo entero, no se fatiga ni se cansa; su inteligencia es infinita.

Él da fuerzas al cansado, y al débil le aumenta su vigor. Hasta los jóvenes pueden cansarse y fatigarse, hasta los más fuertes llegan a caer, pero los que confían en el Señor tendrán siempre nuevas fuerzas y podrán volar como las águilas; podrán correr sin cansarse y caminar sin fatigarse.

4. Tú solo eres Señor, eres Santo. Tú solo eres Cristo Jesús.

5. Con el Espíritu Santo eres Dios, Y con el Padre por la eternidad.

(3)

Escuchen lo que el Espíritu esta diciendo al pueblo de Dios.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

Salmo 147:1-12,21c

1 ¡Aleluya!

¡Cuán bueno es cantar alabanzas a nuestro Dios! * ¡Cuán agradable es honrarle con loores!

2 El Señor reconstruye Jerusalén; * a los desterrados de Israel recoge.

3 El sana a los quebrantados de corazón, * y venda sus heridas.

4 Cuenta el número de las estrellas; * a todas ellas llama por su nombre.

5 Grande es el Señor nuestro, incomparable su poder, * infinita su sabiduría.

6 El Señor levanta a los humildes, *

mas humilla hasta el polvo a los malvados.

7 Canten al Señor con acción de gracias; * toquen el arpa a nuestro Dios.

8 El cubre los cielos de nubes, * y prepara la lluvia para la tierra;

9 Hace brotar la hierba en los montes, * y plantas verdes para la humanidad.

10 Da alimento a los ganados, * y a las crías de cuervo que graznan.

11 No se deleita en el vigor del caballo, * ni se complace en la fortaleza del hombre.

12 Se complace el Señor en los que le veneran, * en los que confían en su gracia y favor.

¡Aleluya!

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (9:16-23)

Para mí no es motivo de orgullo anunciar el evangelio, porque lo considero una obligación ineludible. ¡Y ay de mí si no lo anuncio! Por eso, si lo hiciera por propia iniciativa, tendría derecho a una recompensa; pero si lo hago por obligación, es porque estoy cumpliendo un encargo que Dios me ha dado. En este caso, mi recompensa es la satisfacción de anunciar el evangelio sin cobrar nada; es decir, sin hacer valer mi derecho a vivir del anuncio del evangelio.

Aunque no soy esclavo de nadie, me he hecho esclavo de todos, a fin de ganar para Cristo el mayor número posible de personas. Cuando he estado entre los judíos me he vuelto como un judío, para ganarlos a ellos; es decir, que para ganar a los que viven bajo la ley de Moisés, yo mismo me he puesto bajo esa ley, aunque en realidad no estoy sujeto a ella. Por otra parte, para ganar a los que no viven bajo la ley de Moisés, me he vuelto como uno de ellos, aunque realmente estoy sujeto a la ley de Dios, ya que estoy bajo la ley de Cristo. Cuando he estado con los que son débiles en la fe, me he vuelto débil como uno de ellos, para ganarlos también. Es decir, me he hecho igual a todos, para de alguna manera poder salvar a algunos. Todo lo hago por el evangelio, para tener parte en el mismo.

Escuchen lo que el Espíritu esta diciendo al pueblo de Dios.

(4)

Himno de Secuencia: #671 Todos los Pueblos de la Tierra

Santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Marcos (1:29-39) Pueblo: ¡Gloria a ti, Cristo Señor!

Cuando salieron de la sinagoga, Jesús fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama, con fiebre. Se lo dijeron a Jesús, y él se acercó, y tomándola de la mano la levantó; al momento se le quitó la fiebre y comenzó a atenderlos.

Al anochecer, cuando ya se había puesto el sol, llevaron todos los enfermos y endemoniados a Jesús, y el pueblo entero se reunió a la puerta. Jesús sanó de toda clase de enfermedades a mucha gente, y expulsó a muchos demonios; pero no dejaba que los demonios hablaran, porque ellos lo conocían.

De madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó y salió de la ciudad para ir a orar a un lugar solitario. Simón y sus compañeros fueron en busca de Jesús, y cuando lo encontraron le dijeron:

—Todos te están buscando. Pero él les contestó:

—Vamos a los otros lugares cercanos; también allí debo anunciar el mensaje, porque para esto he salido. Así que Jesús andaba por toda Galilea, anunciando el mensaje en las sinagogas de cada lugar y expulsando a los demonios.

El Evangelio del Señor.

Pueblo: Te alabamos, Cristo Señor.

Sermón Rev. Javier García

Credo Niceno

Creemos en un solo Dios, padeció y fue sepultado.

Padre todopoderoso, Resucitó al tercer día, según las Escrituras, Creador de cielo y tierra, subió al cielo

de todo lo visible e invisible. y está sentado a la derecha del Padre. Creemos en un solo Señor, Jesucristo, De nuevo vendrá con gloria

Hijo único de Dios, para juzgar a vivos y muertos, nacido del Padre antes de todos los siglos: y su reino no tendrá fin. Dios de Dios, Luz de Luz, Creemos en el Espíritu Santo, Dios verdadero de Dios verdadero, Señor y dador de vida,

engendrado, no creado, que procede del Padre, de la misma naturaleza que el Padre, que con el Padre y el Hijo

por quien todo fue hecho; recibe una misma adoración y gloria, que por nosotros y que habló por los profetas.

y por nuestra salvación Creemos en la Iglesia,

bajó del cielo: que es una, santa, católica y apostólica. por obra del Espíritu Santo Reconocemos un solo Bautismo

se encarnó de María, la Virgen, para el perdón de los pecados.

y se hizo hombre. Esperamos la resurrección de los muertos Por nuestra causa fue crucificado y la vida del mundo futuro. Amén. en tiempos de Poncio Pilato:

(5)

Oración de los Fieles

Letanista: Padre, te suplicamos por tu santa Iglesia Católica.

Pueblo: Que todos seamos uno.

Letanista: Concede que todos los miembros de la Iglesia te sirvan en verdad y humildad.

Pueblo: Que tu Nombre sea glorificado por todo el género humano.

Letanista: Te pedimos por todos los obispos, presbíteros y diáconos, especialmente por Michael nuestro Obispo

Presidente, Mariann nuestra Obispa, Randy, Nan y Javier nuestro clero.

Pueblo: Que sean fieles ministros de tu Palabra y Sacramentos.

Letanista: Te pedimos por cuantos gobiernan y ejercen autoridad en todas las naciones del mundo.

Pueblo: Que haya justicia y paz en la tierra.

Letanista: Danos gracia para hacer tu voluntad en todo cuanto emprendamos.

Pueblo: Que nuestras obras sean agradables a tus ojos.

Letanista: Ten compasión de los que sufren de dolor o angustia.

Pueblo: Que sean librados de sus aflicciones.

Letanista: Otorga descanso eterno a los difuntos.

Pueblo: Que sobre ellos resplandezca la luz perpetua.

Letanista: Te alabamos por tus santos que han entrado en el gozo del Señor.

Pueblo: Que también nosotros tengamos parte en tu reino celestial.

Letanista: Oremos por nuestras necesidades y las necesidades de los demás.

Letanista: En el ciclo de oración diocesano, oremos por las oficinas de Recursos para el Desarrollo de la Iglesia

Episcopal; el Comité de la Diócesis Compañera de Jerusalén y por el Comité de Alianza con la Iglesia Anglicana del Sur de África.

Oremos por el alivio, la sanación, la valentía y la esperanza de María Estala Rodríguez, María Rebeca Rodríguez, Jeanine Marín, Elvia Valencia, Martin Quinde, Ana Quijada, Delfín López, Thomas Escobar,

Rosa Quijada, Guillermo Rojas, Rita Alonso, Javier Guerrero y todos aquellos que en esta vida transitoria se

encuentran en problemas, dolor, necesidad, enfermedad o cualquier otra adversidad.

Oremos por la paz en el mundo y por todos aquellos que están sirviendo a nuestro país, aquí y en el extranjero, sobre todo por aquellos que están en peligro y sus familias. También oramos por todas las personas afectadas por los desastres naturales, la violencia y la guerra.

Provéenos y danos el poder para ser testigos de tu amor como defensores y como sirvientes, como ministros de bienvenida para todos los refugiados y los desplazados por la guerra y la violencia.

Damos gracias a Dios por un año más de vida de nuestra hermana Flor Ortiz (Febrero 02).

Celebrante: Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: "La paz les dejo, mi paz les doy": No mires nuestros

pecados sino la fe de tu Iglesia; y concédenos la paz y la unidad de esa Ciudad celestial; donde con el Padre y el Espíritu Santo tú vives y reinas ahora y por siempre. Amén.

(6)

Celebrante: Confesemos nuestros pecados contra Dios y contra nuestro prójimo. Puede guardarse un período de

silencio.

Todos: Dios de misericordia, confesamos que hemos pecado contra ti por pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer. No te hemos amado con todo el corazón; no hemos amado a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos. Por amor de tu Hijo Jesucristo, ten piedad de nosotros y perdónanos; así tu voluntad será nuestra alegría y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amén.

Celebrante: Dios omnipotente tenga misericordia de ustedes, perdone todos sus pecados por Jesucristo nuestro

Señor, les fortalezca en toda bondad y, por el poder del Espíritu Santo, les conserve en la vida eterna. Amén.

La Paz

Celebrante: La paz del Señor sea siempre con ustedes. Pueblo: Y con tu Espíritu.

Versículo para el Ofertorio:

Celebrante: Rindan al Señor la gloria debida a su Nombre; traigan ofrendas, y entren en sus atrios. (Salmo 96:8) Himno de Ofertorio #648 Señor, tú eres nuestra Luz

Santa Comunión

Celebrante: El Señor está aquí.

Pueblo: El Espíritu de Dios está con nosotros. Celebrante: Elevemos los corazones.

Pueblo: Los elevamos al Señor.

Celebrante: Demos gracias a Dios nuestro Señor. Pueblo: Es justo darle gracias y alabanza.

Celebrante: En verdad es justo, es nuestra alegría y salvación, Santo Señor, Padre Todopoderoso, Dios eterno;

en todo momento y en todo lugar, darte gracias y alabanzas por medio de Cristo tu Hijo único.

Tu eres fuente de vida y toda bondad, a través de tu Palabra eterna has creado todas las cosas desde el comienzo y nos formaste a tu propia imagen, hombres y mujeres tú nos creaste.

Cuando pecamos y nos alejamos de ti, tu nos llamaste a volver de nuevo a ti mismo y nos diste a tu Hijo para compartir nuestra naturaleza humana. El día que vino a nosotros, supimos que nuestra salvación había comenzado; a través de El tú vas a hacer todas las cosas nuevas cuando venga en poder y majestad a juzgar al mundo. En él nos ha hecho un pueblo santo, enviando sobre nosotros tu Santo y vivificante Espíritu.

Por tanto, con los fieles que descansan en él, con los ángeles y arcángeles y toda la congregación de los cielos, proclamamos tu santo y glorioso nombre, por siempre alabándote y diciendo:

Todos:

Santo, santo, santo es el Señor, Dios del universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.

Hosanna en el cielo.

Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.

(7)

Celebrante: Toda la gloria y acción de gracias sea dada a ti, Padre Santo; en la noche antes de morir tu Hijo,

Jesucristo, tomó Pan; después de dar gracias, lo partió, se lo dio a sus amigos y dijo: “Tomen, coman, este es mi Cuerpo que es entregado por ustedes, hacer esto en memoria de mi”.

Después de la cena, tomó la copa; después de dar gracias, se la dio a ellos y les dijo: “Beban de ella, todos ustedes, porque esta es mi Sangre del Nuevo Pacto, que es derramada por ustedes y por muchos, para el perdón de los pecados hagan esto todas las veces que se reúnan, para que me recuerden.

En la misma noche en que fue traicionado, tomó el pan, te dio gracias. Lo partió y lo dio a sus discípulos y dijo: "Tomen y coman. Este es mi Cuerpo, entregado por ustedes. Hagan esto como memorial mío".

Todos: Gloria a ti, Cristo Señor

Tu muerte nosotros manifestamos, Tu resurrección proclamamos, Tu venida esperamos.

¡Amén. Ven Señor Jesús!

Por lo tanto, amando a Dios, recordando su gran bondad para con nosotros en Cristo, su sufrimiento y muerte, su resurrección y ascensión y en busca de su venida en gloria, celebramos nuestra redención con este pan vida y esta copa de salvación. Acepta nuestro sacrificio de alabanza y acción de gracias que ofrecemos a través de Cristo, nuestro Gran Sumo Sacerdote.

Envía tu Espíritu Santo para que estos dones de pan y vino que recibimos, puedan ser para nosotros el cuerpo y sangre de Cristo, y que nosotros, llenos de gracia y del Espíritu, podamos ser renovados para el servicio de tu Reino.

Unidos en Cristo con todos los que están de pie delante de ti, en el cielo y en la tierra, te adoramos oh Dios, en cantos de alabanza eterna.

Todos: Bendiciones, honor y gloria sean a ti, aquí y en todas partes, ahora y por siempre. Amén.

Como Cristo nos enseñó, oramos: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre,

venga tu Reino, hágase tu voluntad,

en la tierra como en los cielos. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.

Porque tuyo es el reino, tuyo es el poder,

y tuya es la gloria,

(8)

Fracción del Pan Agnus Dei

Administración del la Comunión: Todos son bienvenidos a la mesa del Señor en Ascensión. Para recibir la comunión acérquese al frente a la estación, como se lo indiquen las personas del comité de bienvenida. Reciba el pan en la palma de su mano y cómalo, después tome un trago de la copa con el vino. Si prefiere recibir una bendición en lugar de la comunión, por favor acérquese al frente y cruce las manos frente a su pecho, esto le hará saber al clérigo de su deseo de ser bendecido.

Himno de Comunión: #604 A comer tu Pan Oración de Post-Comunión

Celebrante: Oremos.

Todos: Omnipotente y sempiterno Dios, te damos gracias porque nos has nutrido con el alimento espiritual del preciosísimo Cuerpo y Sangre de tu Hijo, nuestro Salvador Jesucristo; y porque nos aseguras, en estos santos misterios, que somos miembros vivos del Cuerpo de tu Hijo y herederos de tu reino eterno. Y ahora, Padre, envíanos al mundo para cumplir la misión que tú nos has encomendado, para amarte y servirte como fieles testigos de Cristo nuestro Señor. A él, a ti y al Espíritu Santo, sea todo honor y gloria, ahora y por siempre. Amén.

Bendición.

Celebrante:La vida es corta y no tenemos demasiado tiempo

para alegrar los corazones de aquellos que están viajando por el oscuro camino con nosotros. ¡Debemos ser rápidos para amar y darnos prisa para ser amable!

Y que la bendición de aquel que nos hizo,

que viaja con nosotros, que nos el aliento de vida momento a momento.

Creador, Cristo y el Espíritu Santo, sea con ustedes, su familiares y amigos, este día y siempre. Amén.

Himno de Salida #690 Un Pueblo que camina

Celebrante: Vayan en paz para amar y servir al Señor. Pueblo: Demos gracias a Dios.

Figure

Updating...

References

Related subjects :