Ensayos tendentes a la mecanización de la resina
PINILLOS HERRERO, F. M.,1, BRAGADO JAMBRINA, M.2, MAROTO CONDE, E.2, ROGERO DEL RÍO, A.3, SANZ CRESPO, A1, RODRIGUEZ PUERTA, F4, MAROTO IGLESIAS, E1, ALDEA MALLO, J1, ALÍA MIRANDA, R5
1
Área Forestal. Cesefor. Fundación Centro de Servicios y Promoción Forestal y de su Industria de Castilla y León, Pol. Ind. Las Casas C/C Parcela 4 42005 Soria.
2
Servicio Territorial de Medio Ambiente de Segovia. Junta de Castilla y León. Plaza Reina Doña Juana, nº5 40001 Segovia
3
Rincon de la Vega, S.A.L, C/ Luis Finat, nº 7, 40480 Coca (Segovia).
4
Área de I+D+i. Cesefor. Centro de Servicios y Promoción Forestal y de su Industria de Castilla y León Pol. Ind. Las Casas C/C Parcela 4 42005 Soria
5
INIA, Crta. de la Coruña, km. 7,5 28040 Madrid
Resumen
Los pinares negrales de llanura (Pinus pinaster Ait.) se han mantenido durante más de un siglo gracias al aprovechamiento principal de la resina. Este aprovechamiento ha supuesto; unos ingresos continuados a los Ayuntamientos propietarios, una importante fuente de empleo en el medio rural y la asunción de una activa selvicultura garantizando la conservación de estos ecosistemas.
Un diagnóstico previo ha identificado la mecanización de la extracción como la medida necesaria para mejorar su productividad y las precarias condiciones de trabajo de los resineros. Con la finalidad de orientar el diseño de una herramienta mecánica para la extracción de la resina se han llevado a cabo unas experiencias con la utilización de un taladro convencional para comparar la exudación de miera de varios procedimientos con su uso frente al método de resinación actual “pica de corteza ascendente estimulado con pasta”. Se analizará la influencia de la corteza, sentido de avance, tamaño de la incisión, etc.
Palabras clave
Pinus pinaster, aprovechamiento, resina, medio rural, mecanización de la extracción,
exudación de miera, pica de corteza ascendente. 1. Introducción
El sector forestal de la resina ha sido durante un siglo un claro ejemplo de cómo un aprovechamiento ordenado puede contribuir a mejorar el medio natural y generar empleo en el medio rural contribuyendo a su desarrollo sostenible. El aprovechamiento de la resina ha generado rentas a los propietarios de los montes, actividad en las masas forestales, conocimiento de las mismas por parte de los resineros, desarrollo de una activa selvicultura y trajo consigo la implantación de industrias de transformación que generaron una favorable situación económica, laboral y social de algunas comarcas de nuestra geografía, creando una identidad cultural. Además ha permitido que lleguen hasta nosotros unas masas en perfecto estado de conservación, cuyos valores naturales las han hecho merecedoras de ser amparadas bajo figuras de protección.
Desgraciadamente el sector se ve inmerso en una profunda crisis, que pone en peligro el mantenimiento de algunos de los beneficios conseguidos y corre el riesgo de perderse este modelo de montes. La recesión del sector se debió a los elevados costes de extracción de la miera, por la necesidad de gran cantidad de mano de obra y al progresivo encarecimiento de
ésta. La apertura de mercados a partir de 1970 y sobre todo desde 1985, posibilitó la entrada de materia prima de países menos desarrollados, con costes de mano de obra muy inferiores, que derrumbaron el sector. Entre 1980 y 1990 se perdieron en Castilla y León 1.700 puestos de trabajo directos, el 90% de los existentes (PINILLOS et al. 2003.)
La mecanización de la extracción de la miera supone una de las principales medidas para la conservación de este aprovechamiento (PINILLOS et al. 2003.)
Las experiencias se han llevado a cabo por parte de Cesefor en colaboración con la Sección Territorial II del Servicio de Medio Ambiente de Segovia y el INIA a través de Ricardo Alía. La ejecución de los trabajos la ha realizado la empresa Rincón de la Vega S.A.L.
2. Objetivos
El objetivo es obtener la información necesaria para abordar la mecanización de la extracción de la resina con el fin de de incrementar su rentabilidad y mejorar las condiciones de trabajo de los resineros. Por otra parte, se pretende buscar respuesta en lo referente a cuestiones anatómicas y fisiológicas del pino a diferentes alternativas de periodicidad, tamaño, sentido del avance de las picas, etc.
Todo ello debe permitir avanzar en el diseño de una herramienta de resinación y de los útiles necesarios para dicha mecanización así como de los recipientes de recogida de miera, estableciendo las características y especificaciones técnicas que deben cumplir.
3. Metodología
3.1 Localización de las parcelas de ensayo
Se seleccionaron parcelas de características homogéneas, en edad de resinación y con buen acceso y en las que no se interfiriese con los aprovechamientos ya existentes y hubiese conformidad por parte de la entidad propietaria.
El sitio de ensayo de la campaña 2006 (T.M. de Melque de Cercos en Segovia) tenía un espesor de corteza muy alto y la producción de resina fue inferior a la media así que se consideró no suficientemente representativo de las masas actualmente en resinación. Por esa razón en la campaña 2007 se añadió a las experiencias una nueva localización en término municipal de Armuña (Segovia). En el año 2008, dado el interés mostrado por el Ayuntamiento de Tardelcuende (Soria) y ante la posibilidad de ampliación del ámbito geográfico que nos permitiera comparar producciones, se plantearon nuevas parcelas de ensayo en el monte de UP nº185. En la tabla 1 se recogen los datos de localización de las parcelas de ensayo.
Tabla 1. Localización de las parcelas de ensayo
CAMPAÑA ENSAYOS PROVINCIA TÉRMINO
MUNICIPAL
Nº MONTE DE UP
LOCALIZACIÓN DENTRO DEL MONTE 2006, 2007 y 2008 Ensayos tendentes a la mecanización de la resinación Segovia Melque de Cercos 108-109 Sección 8ª. Cuartel U Tramo II Tranzón 5 2007 Y 2008
Segovia Armuña 101 Sección 2ª. Cuartel U
Tramo III Tranzón 9
3.2 Diseño del muestreo
El diseño del experimento fue de bloques completos al azar. Se identificó cada pino con una placa numerada y con pintura a 1,30 m del suelo con diferentes colores para cada uno de los tratamientos ensayados (el color de la chapa y del círculo coincide).
En cada monte (UP nº 108 y UP nº 101 de Segovia) se instaló un experimento constituido por 5 bloques. Cada bloque lo componían 4 parcelas de 40 árboles cada una. A cada parcela se le aplicó un tratamiento diferente. El total de pinos en cada monte de ensayo fue de 800. El diseño de las parcelas de ensayos del monte de UP nº 185 del TM de Tardelcuende (Soria) y el replanteo e identificación es similar al realizado en los montes de Segovia, si bien, en este caso sólo se definieron 3 bloques con 3 parcelas en cada uno de ellos, es decir, un total de 360 pinos.
3.3 Características dasométricas de las parcelas de ensayos
En general son árboles cerrados en los que se abre la primera cara para la resinación a excepción de los árboles en el monte nº 185 del T.M de Tardelcuende en el que las experiencias se han realizado siempre en pinos ya resinados. La densidad media de los tranzones en los que se ubican las parcelas es de 200 pies/ha (9ª revisión de la Ordenación). Los arboles resinados se concentran en las clases diamétricas de 37,5 cm y 42,5 cm. (Figura 1). La altura media de los árboles es de 14 m y la altura media de la primera rama verde es de 7 m.
3.4 Materiales y método
En este apartado se va a describir el material utilizado específicamente para la realización de los métodos de resinación de pica circular (mecánica con taladro), ya que los materiales utilizados en los métodos tradicionales son los habituales y conocidos.
Para avanzar en el desarrollo del primero de los objetivos (obtener información necesaria para abordar la mecanización de la extracción de la resina) se ha utilizado una herramienta convencional de fácil uso, taladro alimentado por batería, Marca Bosch y Modelo
GSR 36 V-LI. Las picas que se realizaron fueron de un diámetro de 4 cm. No se pudo
conseguir un diámetro superior debido a la limitación de potencia que presentan los taladros alimentados por batería. Se eligieron brocas existentes en el mercado que se modificaron atendiendo las necesidades del trabajo a realizar y a las especificaciones técnicas del personal de campo. Principalmente las modificaciones consistieron en alargar el vástago a unos 12 cm con el objetivo de salvar el espesor de corteza de los pinos a resinar y dotar las brocas de un eje centrador que evite el desplazamiento del taladro.
Para recoger la miera exudada en las picas circulares se utilizó un tubo de plástico de 4 cm de diámetro (Flexiplast odi-bakar) y bolsas de plástico de envasar al vacío (Galga 40X40) que se sujetan con unas bridas (Bridas 2244-0 unex -1101095). El tubo utilizado respondió a las exigencias de la recogida de la miera por su flexibilidad, al permitirle doblarse bastante hacia el suelo vertiendo mejor la miera.
Las pesadas para el control de la producción de miera se realizaron en campo con una báscula de aproximación al gramo, las básculas de precisión mostraron una gran sensibilidad a las rachas de aire por lo que no resultaron operativas para el desarrollo del trabajo. Se tomaron pesos de la producción individual por pino en cada una de las picas realizadas en todas las campañas y además, en las campañas 2007 y 2008 en 6 y 10 parcelas, respectivamente, se tomaron datos de la producción cada 3 días entre picas, con el objeto de tener datos del flujo de exudación en el periodo trascurrido entre picas.
El estimulante utilizado ha sido la pasta de ácido usada habitualmente en la zona. Se trata de una mezcla de ácido sulfúrico diluido al 40 % y escayola, a razón de unos 300 g de escayola por Kg de disolución. En la campaña 2008 se utilizó ácido en forma líquida, es decir, el que proporciona LURE a la SAL Rincón de la Vega pero sin mezclar con escayola, pulverizado directamente con un spray el ácido líquido en el interior de los taladros, facilita bastante la tarea de estimular y por lo tanto disminuye el tiempo que se emplea en esta operación.
3.5 Descripción de los tratamientos de resinación ensayados
Los tratamientos de pica circular mecánica con taladro consisten en realizar una herida circular de 4 cm de diámetro con un taladro al que se acopla una broca. Se han ensayado diferentes variantes de picas circulares en función de (Tabla 2):
- Número de incisiones o taladros realizados por pica; 1 taladro con longitud de herida de 4 cm, 2 taladros con longitud de herida de 8 cm y 3 taladros de longitud de herida de 12 cm
- Del sentido de avance de la siguiente pica; Ascendente si se realizan las heridas por encima de la incisión o taladro anterior salvando la zona “quemada” o dañada por el estimulante ó Descendente si las picas se realizan en la parte inferior a la anterior.
- De la localización de los taladros o incisiones en la misma pica y en los tratamientos con varias incisiones: Adyacente, los dos o tres taladros se posicionan a la misma altura del tronco dejando una mínima separación entre ellos (1 a 2 cm) y Opuesta (COP2) un taladro se realiza en una cara del árbol y el otro en la cara opuesta.
- Del tipo de estimulante: Con estimulante en forma de pasta, estimulante en forma líquido y sin estimulante.
Tabla 2. Tratamientos de pica circular mecánica con taladro
Tratamiento de pica circular mecánica con taladro Código
Circular Ascendente con 3 taladros (estimulante pasta) CA3
Circular Descendente con 3 taladros (estimulante pasta) CD3
Circular Ascendente con 2 taladros (estimulante pasta) CA2
Circular Descendente con 2 taladros (estimulante pasta) CD2
Circular OPuesta con 2 taladros (sentido de las picas descendentes)
(estimulante pasta)
COP2 Circular OPuesta con 2 taladros uno de los taladro estimulado con
Ácido líquido y otro con Pasta (sentido de las picas descendentes)
COP2AcPa
Circular Descendente con 2 taladros estimulados con Ácido líquido CD2Ac
Circular 1 taladro Ascendente y 1 taladro Descendente sin estimulante C1A1Dse
Los tratamientos tradicionales ensayados fueron: Pica Tradicional Ascendente estimulada con pasta (PTA). Se trata del sistema utilizado habitualmente en la zona, donde la longitud de la herida es de 12 cm. También se ensayó el Rayón (RA). Actualmente este método es sólo utilizado por un resinero en activo en la provincia de Segovia. Se caracteriza por ser en sentido descendente y consiste en realizar una raya de 1 cm de grosor en la corteza (previamente desroñado) sobre la que se aplica un cordón de pasta. La longitud de la herida es de 12 cm. (Tabla 3).
Tabla 3. Tratamientos de resinación tradicionales
Tratamientos tradicionales Código
Pica Tradicional Ascendente, PTA
Rayón RA
3.6 Calendario de trabajo de las campañas de resinación
Las experiencias de resinación se han realizado en 3 campañas reducidas entre junio y mediados octubre. Tradicionalmente la campaña de resinación normal se inicia entre mediados de abril y principios de marzo y termina en noviembre.
En la tabla 4 se presenta un resumen de la duración de las campañas de resinación ensayadas, la periodicidad y número de picas según tratamientos para cada año en los diferentes montes.
Tabla 4. Resumen periodo de campaña de resinación, periodicidad y número de picas
Monte Año
Tratamientos tradicionales (RA y
PTA) Tratamientos mecánicos con taladro 1ª pica Última pica Periodicidad días Nº picas 1ª pica Última pica Periodicidad días Nº de picas 108 2006 31/05 22 sept 14 10 1/06 15 sept 20 6 2007 11/06 5 oct 14 9 7/06 26 sept 20 6 2008 16/06 10 oct 14 9 16/06 10 oct 14 9 101 2007 15/06 5 oct 14 9 12/06 28 sept 20 6 2008 9/06 3 oct 14 9 9/06 3 oct 14 9 185 2008 4/04 24 sept 14 9 4/06 24 sept 14 9 3.7 Análisis de datos
Las experiencias se han realizado en un total de 1.960 pinos. En la tabla siguiente se recogen el número de árboles válidos (tras la depuración de datos) distribuidos por tratamiento, monte y campaña:
Tabla 5. Resumen número de árboles válidos por monte, año y tratamiento empleados para el análisis estadístico
Nº DE ÁRBOLES VÁLIDOS
MONTE 108 MONTE 101 MONTE 185
TRATAMIENTO 2006 2007 2008 2007 2008 2008 CA3 58 - - - CA2 39 - - - CD3 146 - - - CD2 64 194 197 196 197 120 COP2 99 194 196 199 199 - CD1 - 193 - 198 - - CD2Ac - - - - 200 - COP2AcPa - - 196 - - C1A1Dse - - - 119 PTA 200 197 196 200 200 120 RA 80 - - -
Los análisis se han realizado con el programa STATGRAPHICS. En primer lugar se realizó para cada monte y campaña de resinación ensayada un análisis descriptivo de producción de resina para cada tratamiento sobre las variables: producción total de la campaña, producción media por pica, producción del total de la campaña por longitud de herida, producción media por pica por longitud de herida, producción por pica en función de su fecha de realización, producción por bloque, producción por taladro en los tratamientos mecánicos, producción cada 3 días entre picas.
Se comprobó la normalidad de los datos de la producción total de la campaña para los diferentes tratamientos, y en el caso que no siguieran una distribución normal se comprobó si los datos se distribuyen como una log-normal.
Se realizaron distintos análisis de varianza para determinar la influencia de distintos factores: tratamiento, bloques, fecha de realización de las picas, posición de los taladros, orientación de los taladros y sus interacciones, comprobando si eran estadísticamente
significativos. Se realizó una separación de medias por el método de Bonferroni y se calcularon las medias para cada nivel de factores.
En resumen, el análisis se basó en responder a las siguientes preguntas: 1. ¿Existen diferencias entre los distintos tratamientos de resinación aplicados? 2. ¿Influye la longitud de la herida de pica en la producción?
3. ¿Cuál es el patrón de secreción a lo largo de la campaña en función de la fecha de realización de la pica?. ¿Existen diferencias de producción entre cada pica realizada?. 4. ¿Influye el sentido de avance de las picas (ascendente o descendente) sobre la
producción?
5. ¿Influye el tipo de estimulante (ácido o pasta) en la producción de resina?.
6. Respecto al flujo de exudación de resina entre picas; 14 días es una periodicidad adecuada entre picas?¿Influye la utilización de estimulante? ¿hay diferencias entre el estimulante en forma de ácido líquido o en forma de pasta en el flujo de exudación de resina?
4. Resultados
Respecto al taladro, proporcionó muy buenos resultados en cuanto a robustez, autonomía de la batería (algo más de 300 taladros de pica circular), ligereza y comodidad de uso, según el personal que la utilizó, quien por otro lado echó en falta una mayor velocidad de giro que redujera el tiempo empleado en cada pica, pero el desarrollo de los ensayos ha puesto de manifiesto la dificultad de aplicar la pasta en los taladros debido su pequeña dimensión en relación con el espesor de la corteza.
Existen diferencias estadísticamente significativas en la producción total de la campaña entre los métodos tradicionales y los métodos mecánicos. En las tres campañas analizadas 2006, 2007 y 2008 el tratamiento tradicional de Pica de Corteza Ascendente estimulada con pasta (PTA) consigue una mayor producción de resina que los métodos mecánicos con taladro en sus diferentes variantes y se repite en todos los montes analizados. (Figura 2)
Las diferencias tan acusadas de producción total en las campañas 2006 y 2007 entre los tratamientos tradicionales y los mecánicos están relacionadas con el número de picas: Se realizaron 10 picas el año 2006 y 9 picas el año 2007 en el tratamiento tradicional frente a las 6 picas en los tratamientos mecánicos con taladro. En el año 2008 en todos los tratamientos se realizaron el mismo número de picas con la misma periodicidad (9 picas), en esta campaña se confirma una mayor producción del tratamiento tradicional pero acortándose considerablemente las distancias con las producciones de los tratamientos mecánicos, si bien, las diferencias siguen siendo estadísticamente significativas.
Al analizar la producción de resina en función de la longitud de herida vemos que los tratamientos con menor longitud de herida son los de mayor producción por centímetro. Los tratamientos mecánicos de 1 y 2 taladros (4 y 8 cm de herida) en todas sus variantes consiguen una mayor producción de resina que el tratamiento tradicional (12 cm herida). (Figura 3)
Figura 3. Producción de miera por longitud de herida y pica diferenciando por campañas, monte y tratamiento
Existe una misma tendencia en la evolución de la secreción a lo largo de la campaña. En todos los casos la producción es función de la fecha en la que se realice la pica. Las primeras picas y las últimas picas presentan menor producción que las picas intermedias (Figura 4).
Monte 101. Armuña Producción media del tratamiento PTA para cada una
de las picas realizadas. Campaña 2008
Producción media del total de tratamientos mecánicos para cada una de las picas realizada. Campaña 2008
Medias y 95,0 Porcentajes Intervalos de Bonferroni
Pica_N Peso_neto_2008 1 2 3 4 5 6 7 8 9 190 290 390 490 590
Medias y 95,0 Porcentajes Intervalos de Bonferroni
Pica_N Peso_neto 1 2 3 4 5 6 7 8 9 60 80 100 120 140 160 180
Figura 4. Evolución de la secreción a lo largo de la campaña
La producción de resina es mayor al realizar las picas en sentido descendente. Al analizar los tratamientos de pica mecanizada circular con el mismo número de taladros pero diferente sentido de avance (CA3-CD3 y CA2-CD2), en ambos casos, existen diferencias estadísticamente significativas. Ocurre lo mismo al comparar las producciones entre los taladros realizados en el tratamiento de pica mecanizada circular de dos taladros uno ascendente y otro descendente sin estimulante (C1A1Dse) y el taladro ascendente y descendente. (Figura 5)
Figura 5. Comparación de producción de resina en función del sentido del avance de las picas
No existen diferencias estadísticamente significativas (con una probabilidad asociada del 95 %) en la producción respecto a utilizar como estimulante ácido sulfúrico en forma líquida o en pasta.
La aplicación de estimulante amplia el periodo de exudación de la miera y por consiguiente existe un incremento de la producción. En el tratamiento en el que no se aplica estimulante (C1A1Dse) la exudación de resina se concentra en los 3 primeros días, más del 84% de la producción. En el tratamiento con aplicación de pasta, en los 3 primeros días el porcentaje de producción de resina se sitúa en torno al 39%. (Figura 6). La utilización de estimulante de ácido en forma líquida o en pasta sigue la misma tendencia en el flujo de exudación de resina entre picas.
Monte 185. Tardelcuende. Campaña 2008 Monte 101. Armuña. Campaña 2008 Monte 108. Melque de Cercos. Campaña 2008
Interacción del porcentaje de exudación de resina entre los tratamientos CD2 y
C1A1Dse
Interacción del porcentaje de exudación de
resina entre los tratamientos CD2 y CD2Ac Interacción del porcentaje de exudación de resina entre los taladros que se aplicó ácido líquido y los que se aplicó pasta.
Tratamientos COP2AcPa. Gráfico de Interacción Nº_DIAS PORCENTAJE TRATAMIE C1A1Dse CD2 0 20 40 60 80 100 3 6 10 14 Gráfico de Interacción Nº DÍAS porcent aje_peso TRATAMIE CD2 CD2Ac 0 10 20 30 40 50 3 6 10 14 17 Gráfico de Interacción Nº_DÍA PORCENTAJE PICA_POS pasta ácido 0 10 20 30 40 50 60 3 6 10 14
Figura 6. Flujo de exudación de la miera entre picas
El efecto de incrementar el número de picas de 6 a 9 reduciendo el periodo que trascurre entre ellas de 20 a 14 días implica un aumento en la producción total por campaña. En los tratamientos CD2 y COP2 se produjo un incremento de la producción en la campaña 2008
Monte 108. Melque de cercos Monte 185. Tardelcuende Producción media de resina por taladro y pica
Tratamientos CA2-CD2 Campaña 2006 Tratamientos CA3-CD3Campaña 2006
Tratamiento C1A1Dse. Campaña 2008
Medias y 95,0 Porcentajes Intervalos de Bonferron
TRATAMIENTO PESO_NETO CA2 CD2 97 102 107 112 117 122 127
edias y 95,0 Porcentajes Intervalos de Bonferr
Tratamiento Peso neto CA3 CD3 71 75 79 83 87 91 95
edias y 95,0 Porcentajes Intervalos de Bonferro
POS_PICA PESO _NETO ASC_SIN_ESTIM DESC_SIN_ESTIM 8,5 10,5 12,5 14,5 16,5
respecto a la campaña 2007 que oscila entre 54,5 % y un 39 % según tratamientos y montes. La ampliación del periodo entre picas de 14 días a 20 días no incrementa significativamente la producción media por pica (Figura7). Únicamente la producción por pica es mayor en el año 2007 para el tratamiento CD2 en el monte 101, en el tratamiento COP2 para ambos montes y el tratamiento CD2 para el monte 108 la producción media por pica fue mayor el año 2008. (Figura 7).
Figura 7. Producción media por pica en los tratamientos CD2 y COP2 en las campañas 2007 y 2008 5. Discusión
La menor producción de resina de los tratamientos mecánicos con taladro oscila entre 11% y el 32 % respecto a la producción del tratamiento tradicional (Tabla 6). Hay que tener en cuenta que las producciones de miera de los tratamientos tradicionales tienen un porcentaje entre el 10-15% de impurezas (arena, corteza, agua etc.) frente a los tratamientos mecánicos en los que no existen impurezas. Otra cuestión a considerar en el análisis de los datos son las pérdidas de resina que se producen por filtraciones por las gritas de la corteza, es decir, no se ha podido recoger toda la miera exudada por los pinos en los tratamientos mecánicos.
Tabla 1. Diferencias de producción total en la campaña 2008 entre tratamiento tradicional y tratamientos mecánicos con taladro.
Diferencias de producción (g) Diferencia de producción (%) PTA-CD2 PTA-COP2 PTA-CD2 PTA-COP2
2008. Melque 237,20 254 11,52 12,35
2008. Armuña 1.016,00 614 31,86 19,25
2008 Tardelcuende 471 - 29 -
Las producciones de los tratamientos mecánicos son menores que las obtenidas con el método tradicional, pero no tan diferentes como para desestimar la mecanización. Los resultados confirman que la mecanización es viable, no parece tener una repercusión tan fuerte en la producción la precisión manual de retirar el cambium en las picas frente a la utilización de una herramienta mecánica. Por otra parte, el “desroñe” o eliminación de la corteza dejando 1 cm (aprox.) de espesor no parece influir sobre la producción.
La producción de resina esta correlacionada con el tamaño de la herida, concretamente con la longitud de la herida (ZAMORANO y CALVO, 1998). Las picas circulares de 4 cm parece que demasiado pequeñas para obtener unas producciones con cierta rentabilidad. La
idea de heridas circulares de mayor diámetro entorno a los 12 cm de la pica de corteza no se considera viable por la gran cantidad de superficie de tronco afectada y la dificultad de encontrar una herramienta con la suficiente potencia y ligereza para realizar el trabajo. El diseño de la herramienta mecánica debe tender a realizar una herida rectangular de longitud entorno a los 12 cm y con una anchura que permita la exudación de la miera sin obstruir el posible útil colector de la resina.
Aumentar la periodicidad de las picas de 14 a 20 días produce una reducción considerable de la producción. Por otra parte, atendiendo a la evolución de la secreción a lo largo de la campaña en función de la fecha de realización de la pica, resultan ser las picas centrales las de mayor producción. Ante estos resultados se plantean varias preguntas: ¿Hasta que punto esta mayor producción está condicionada por las picas anteriores? ¿La mayor producción está principalmente relacionada con las fechas de ejecución? ¿Si picáramos sólo en el periodo que se dan las picas de mayor producción conseguiríamos producciones rentables? ¿Si concentramos un mayor número de picas en el periodo en el que se dan las picas de mayor producción, reduciendo el periodo entre picas a 7 a 10 días, conseguiríamos incrementar la producción de forma rentable?
La mayor producción en sentido descendente obtenida en estos ensayos, que ratifica otras experiencias realizadas por I.N.I.A. (ZAMORANO, 1985, 1998), nos confirma el sentido en el que debemos trabajar en la mecanización. A esta mayor producción se une la necesidad de realizar las picas en sentido descendente en las picas mecánicas, en los tratamientos en sentido ascendentes (CA3 y CA2) realizados en 2006 la parte superior de tronco afectada por el ácido (parte que no exuda miera) llego a alcanzar a los 21 cm, por consiguiente el espaciamiento entre picas es muy alto disminuyendo considerablemente el número de años en el que se podría trabajar en un mismo pino. Por otra parte al trabajar en la pica mecánica sin eliminar la corteza no permite a priori identificar hasta donde esta dañado o quemado por el ácido el pino, por lo tanto, se hace necesario ir realizando picas hasta alcanzar la madera sana.
Durante el desarrollo de los trabajos de campo se ha puesto de manifiesto la dificultad de aplicar la pasta en las heridas o taladros realizados en las picas mecánicas ante el elevado espesor de corteza de la especie. La utilización de ácido en forma líquida facilita la aplicación de estimulante y mejora los rendimientos. Parece viable la estimulación con ácido líquido, tanto la producción total como el flujo de exudación de entre picas no presentaba diferencias significativas respecto a la utilización de pasta. Se considera necesario confirmar estos resultados en más campañas puesto que en los trabajos realizados por el I.N.I.A. (ZAMORANO, 1998) se concluía que la utilización de pasta permitía ampliar los espaciamientos entre picas del sistema de pica de corteza pasando de 7 a 9 días de la estimulación pulverizada al mínimo de 15 días. Se considera importante analizar con más profundidad el comportamiento del ácido.
6. Conclusiones
La realización de heridas mecánicas sin contar con la precisión manual de retirar el cambium en las picas no parece tener una repercusión tan fuerte en la producción, albergando por lo tanto esperanzas en el posible diseño y desarrollo de una herramienta que mejore las condiciones de trabajo de los resineros y su rentabilidad.
Estas experiencias están dando respuestas, avalando o desechando hipótesis que se trasmiten de forma oral entre los resineros, fruto del desarrollo de muchos años de trabajo. Esta información está orientando el diseño de una herramienta y los útiles necesarios para la posible mecanización de la resinación. De forma resumida los ensayos nos han aportado la siguiente información:
- El desroñe no tiene un influencia especialmente relevante en la producción - El sentido descendente es claramente más productivo y evita la subida del ácido - La periodicidad de las picas debe situarse en torno a los 14 días
- Resulta necesario continuar realizando más ensayos que confirmen la posibilidad de utilizar ácido en forma líquida sin que esto merme la producción
- Para mantener una buena producción de debe realizarse una herida de unos 12 cm de longitud y tener suficiente anchura como para impedir la obstrucción del útil de recolección.
7. Agradecimientos
A los ayuntamientos de Armuña (Segovia), Melque de Cercos (Segovia) y Tardelcuende (Soria) en cuyos montes se han realizado los ensayos tendentes a la mecanización. A Fidel García González que ha colaborado en los ensayos aportando valiosos conocimientos sobre la resinación y a Francisco Lafuente, Esteban Marina, Francisco Hernández que realizaron desinteresadamente los ensayos de resinación en las parcelas de Tardelcuende (Soria).
Este trabajo ha sido financiado por la Fundación Biodiversidad.
8. Bibliografía
PINILLOS, F.M.; ALLUE, M.; PICARDO, A.; 2003. Diagnostico y propuestas de actuación en el sector resinero. Cesefor-Junta de Castilla y León. Documento interno
ZAMORANO, J.L.; 1985. Resinación descendente. I.N.I.A. (ed.) Actas de la I Asamblea Nacional de Investigación Forestal. Tomo IV. Secretaria Técnica del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. pp. 1439-1441. Madrid.
ZAMORANO, J.L.; CALVO, R.; 1998. Influencia de la anchura y dirección de trabajo de las caras en la producción de resina. Actas 1er simposio de aprovechamiento de resina naturales. Segovia.
ZAMORANO, J.L.; 1998. Técnicas de explotación: pica de corteza descendente y estimulación continua. Actas 1er simposio de aprovechamiento de resina naturales. Segovia.