2. RASGOS CARACTERÍSTICOS DE LA CUENCA Y ELEMENTOS PARA EL DIAGNÓSTICO AMBIENTAL

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2. RASGOS CARACTERÍSTICOS DE LA CUENCA Y ELEMENTOS PARA EL DIAGNÓSTICO AMBIENTAL

2.1. Ámbito de la Cuenca

El ámbito territorial del P.E.S. es el de la demarcación hidrográfica del Guadalquivir y las. La cuenca del río Guadalquivir tiene una extensión de 57.527 km2, se extiende por la totalidad, o casi, de algunas provincias y solo muy parcialmente por otras, como se indica en el C.2.1.1. Asimismo, se extiende por distintas Comunidades Autónomas; la presencia en superficie y su participación porcentual se indica en el C.2.1.1.

C.2.1.1.: Participación Provincial. Cuenca del Guadalquivir

Provincia Superficie Geográfica (km2) Superficie en la cuenca (km2) Relación Superficies Cuenca/geog. (%) Participación en la cuenca (%) Almería 8.774 229 2,61 0,40 Cádiz 7.385 532 7,20 0,92 Córdoba 13.718 11.135 81,17 19,36 Granada 12.531 9.960 79.48 17.31 Huelva 10.085 2.552 25.31 4.44 Jaén 13.498 13.002 96.33 22.60 Málaga 7.276 489 6.72 0.85 Sevilla 14.001 14.001 100.00 24.34 Albacete 14.862 800 5.38 1.39 Ciudad Real 19.749 3.300 16.71 5.74 Badajoz 21.657 1.411 6.52 2.45 Murcia 11.317 116 1.03 0.20 TOTAL 154.853 57.527 37.15 100.00

C.2.1.2.: Participación de las Comunidades Autónomas. Cuenca del Guadalquivir

Provincia Superficie Geográfica (km2) Superficie en la cuenca (km2) Relación Superficies Cuenca/geog (%) Participación en la cuenca (%) Andalucía 87.268 51.900 59.47 90.22 Castilla-La Mancha 79.230 4.100 5.17 7.13 Extremadura 41.602 1.411 3.39 2.45 Murcia 11.317 116 1.03 0.20 TOTAL 219.417 57.527 26.22 100.00

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Figura 2.1.1.: Participación Provincial en la Cuenca del Guadalquivir Córdoba 19,4% Granada 17,3% Huelva 4,4% Jaén 22,6% Málaga 0,9% Sevilla 24,3% Ciudad Real 5,7% Albacete 1,4% Cádiz 0,9% Murcia 0,2% Almería 0,4% Badajoz 2,5%

Las ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla, cuyo territorio está dentro del ámbito Administrativo de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, se han desarrollado en anejos independientes adjuntas al presente Plan por ser Demarcaciones Hidrográficas diferentes.

La población de la cuenca del Guadalquivir es 4.196.988 habitantes, según el padrón del Instituto Nacional de Estadística referido al año 2005. Las ciudades de Ceuta y Melilla tienen una población de 75.276 hab. y 65.488 hab.

Respecto a los 7.849.799 habitantes de Andalucía la población de la Cuenca representa el 52% y el 9,5% de los 44.108.530 españoles.

En los cuadros C.2.1.2. y C.2.1.4. se recogen en cifras absolutas, la población de las provincias que componen la cuenca del Guadalquivir, así como la de las Comunidades Autónomas que integran la misma.

Se incluye igualmente la población de Andalucía y de España, para su comparación. C.2.1.3.: Población – Participación provincial. Cuenca del Guadalquivir

Provincia Total habitantes por provincia Población incluida en la Cuenca Relación Población Cuenca/Provincia

Porcentaje de población incluida en la Cuenca (%) Almería 612.315 0,00% Cádiz 1.180.817 0,00% Córdoba 784.376 783.893 99.94% 18.68 Granada 860.898 695.051 80.74% 16.56

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C.2.1.3.: Población – Participación provincial. Cuenca del Guadalquivir

Provincia Total habitantes por provincia

Población incluida

en la Cuenca Relación Población Cuenca/Provincia

Porcentaje de población incluida en la Cuenca (%) Huelva 483.792 102.681 21.22% 2.45 Jaén 660.284 653.620 98.99% 15.57 Málaga 1.453.409 20.158 1.39% 0.48 Sevilla 1.813.908 1.810.848 99.83% 43.15 Albacete 384.640 5.622 1.46% 0.13 Ciudad Real 500.060 107.676 21.53% 2.57 Badajoz 671.299 17.439 2.60% 0.42 Murcia 1.335.792 0.00% TOTAL 10.741.590 4.196.988 100

C.2.1.4.: Población – Participación Autonómica. Cuenca del Guadalquivir

Provincia Población Total Población incluida en la Cuenca Relación Población Cuenca/Autonomía

Porcentaje de población incluida en la Cuenca (%) Andalucía 7.849.799 4.066.251 51.80% 96.98 Castilla-La Mancha 1.894.667 113.298 5.98% 2.70 Extremadura 1.083.879 17.439 1.61% 0.42

Murcia (Región de) 1.335.792 0.00% 0.00

TOTAL 12.164.137 4.196.988 100.00

Área/España 27.57% 9.51%

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0 200 400 600 800 1.000 1.200 1.400 1.600 1.800 2.000 P O BL ACI ON Millares

Almería Cádiz Córdoba Granada Huelva Jaén Málaga Sevilla Albacete Ciudad Real

Badajoz Murcia Total habitantes Población incluida en la Cuenca

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2.2. Características Geológicas y Fisiografía

El medio físico, la historia, la población y las actividades económicas son factores que determinan las características singulares de cada división espacial. Para la correcta planificación hidrológica es necesario poseer una visión sintética de los diferentes factores que la condicionan, puesto que un conocimiento aislado aportaría datos parciales e insuficientes para la planificación global.

Por cuanto al medio físico se refiere, es evidente que la naturaleza geológica, la disposición del sustrato soporte de la actividad, su morfología y la climatología son determinantes en la hidrología de una cuenca. En la del Guadalquivir tres unidades estructurales: Sierra Morena, Cordilleras Béticas y Valle del Guadalquivir, configuran seis ÁREAS ESPACIALES diferentes pero homogéneas desde un punto de vista amplio. A continuación se describen las tres unidades estructurales que dan lugar a las seis áreas homogéneas desde su génesis y evolución geológica hasta el sistema que, a lo largo del tiempo, se ha utilizado para gestionar el recurso. La descripción de estas áreas se efectúa para caracterizar las condiciones naturales puesto que para la gestión del recurso agua, el espacio geográfico se ha distribuido en quince (15) sistemas de explotación que responden a una integración

origen del recurso-demanda satisfecha que, en el caso del Guadalquivir, no se corresponde

en algunos casos con la misma área espacial.

En la Figura 2.2.1 se puede observar la disposición de las áreas espaciales internas obtenidas a partir de las unidades estructurales que las generan. La correspondencia entre unidad estructural y área espacial interna se indica en el cuadro siguiente.

C.2.2.1.: Unidades Estructurales

UNIDAD ESTRUCTURAL ÁREA ESPECIAL INTERNA

Sierra Morena Sierra Morena Cordilleras Béticas

• Prebética

• Depresiones intrabéticas • Subbética

Cabecera del Guadalquivir Guadiana Menor y Alto Genil Campiñas

Valle del Guadalquivir Tronco del Guadalquivir Campiñas

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Figura 2.2.1.: Unidades Estructurales

Sierra Morena

Este accidente geológico discurre por el norte de la cuenca, se desarrolla en dirección Oeste-Este, interrumpe el zócalo antiguo de la Meseta y contrasta con los terrenos terciarios de la llanura bética. Al norte aflora el zócalo paleozoico, conformado por pizarras y cuarcitas, con altitudes superiores a los mil metros -Sierra Madrona (1 323 m), Almadén (1 107 m) y Aracena (912 m) mientras que, la llanura terciaria surcada por el Guadalquivir lo hace a unos cientos de metros.

Los ríos que por ahí discurren hacia el Guadalquivir desde el Guadalimar hasta el Alto Guadiamar, lo hacen en dirección meridiana, ahondando el escalón y encajándose en tajos profundos que contribuyen a dar un aspecto montañoso y aserrado.

Predominan en esta zona los usos ganaderos -salvo las cabeceras del Guadalimar y del Guadiel-, puesto que el suelo cultivable es limitado y la densidad de población -18 hab./km2- tiene tendencia a la baja. Todo ello arroja una demanda escasa de agua. Por el contrario, la posición abierta al mar y la inexistencia de barreras para la penetración de las borrascas atlánticas motivan que se originen copiosas precipitaciones -decrecientes hacia el este- que se traducen en una abundante escorrentía superficial, fácil de regular dadas las características morfológicas de los cauces que presentan numerosas cerradas aprovechables para implantar estructuras de regulación. En la actualidad sobre esta unidad estructural están asentadas más de treinta presas, con diferentes funciones y características, capaces de regular un volumen de 837 hm3 anuales. Este importante volumen regulado de unas aguas de gran calidad físico-química y el hecho de que las demandas en la zona sean escasas, hace que se integren dentro del Sistema de Explotación de Regulación General del Guadalquivir y que se dediquen, también, a la satisfacción de las demandas de la margen opuesta, excesivamente salobre por sus condiciones litológicas.

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Las Cordilleras Béticas

Los plegamientos originaron dos grandes dominios con características muy distintas. En primer lugar, las Zonas Externas o dominio septentrional, formado únicamente por terrenos mesozoicos y terciarios, no afectados por el metamorfismo. Se reconocen en este dominio dos grandes conjuntos orográficos y morfotectónicos:

La Prebética, que aflora en la zona oriental de las cordilleras béticas, entre Martos y Puebla de Don Fabrique, es un conjunto autóctono plegado, corrido, fuertemente fallado y frecuentemente despegado a nivel del Triásico, aunque con una estructura tectónica relativamente sencilla. Se caracteriza por el predominio de sedimentos de origen marino, poco profundos, dispuestos sobre sedimentos continentales y por la ausencia de afloramientos paleozoicos. Las Sierras de Segura, Cazorla y Jaén, por ejemplo, pertenecen a este conjunto.

La Subbética, situado al sur del anterior, entre Cádiz y Huéscar, es un conjunto alóctono, completamente despegado, en donde tampoco afloran materiales paleozoicos, constituido por materiales sedimentarios de origen marino profundo, con una tectónica muy compleja y donde abundan rocas volcánicas. A este dominio pertenecen los Montes Orientales, en Jaén, o las Sierras de Colomera, Elvira y Madrid, en Granada.

Por terrenos prebéticos discurre la CABECERA DEL GUADALQUIVIR en una zona donde la baja densidad de población y la limitada implantación de regadíos hace que, los recursos que se producen en el área, superen a la escasa demanda de agua. Estos recursos están regulados en el embalse de Tranco de Beas, una de las piezas maestras de la regulación general, desde la que se van abasteciendo las necesidades que se presentan a lo largo del valle.

En segundo lugar, se encuentran las Zonas Internas o dominio meridional, donde los terrenos sometidos a las deformaciones alpinas son en su mayoría triásicos o más antiguos y donde las rocas han sufrido el metamorfismo alpino. Su estructura tectónica es también muy compleja, con numerosos mantos de corrimiento, presencia de despegues internos, escamas, etc. Se distinguen tres conjuntos superpuestos que son, de arriba a abajo, los siguientes: Afloran en Sierra Nevada y en la Sierra de los Filabres.

Asociadas a las Cordilleras Béticas se encuentran las DEPRESIONES INTRABETICAS, extensas cubetas sinclinales que han sido rellenadas con materiales postorogénicos mio-pliocuaternarios.

Esta unidad estructural genera las áreas internas espacialmente diferenciales del ALTO GENIL y el ALTO GUADIANA MENOR.

Su red hidrográfica superficial se caracteriza por su expansión a lo largo de los corredores y las depresiones en las que han excavado hoyas bastante profundas. La blandura del terreno y la escasa vegetación facilitan el abarrancamiento y la formación de cárcavas en sus laderas. La cabecera del río Genil y del Guadiana Menor, entre Guadix y Baza, presentan paisajes de este tipo. Las relativamente abundantes precipitaciones provocan una escorrentía superficial que es regulada en los embalses de Bermejales, Cubillas, Quéntar, Canales y Colomera en la cabecera del Genil que son utilizadas para el abastecimiento de poblaciones

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y para el regadío. El embalse de Iznájar, situado aguas abajo de Granada, cierra el área espacial y regula, además de las escorrentías de las intercuencas, todos los excedentes y retornos de aguas arriba.

Los recursos subterráneos se concentran en acuíferos de carácter detrítico, multicapa, con conglomerados, arenas, limos y arcillas, cuyo caso más característico es la Depresión de Granada, con más de 1.000 km2 de extensión, en las series jurásicas y en menor medida, el Triásico y el Cretácico, que están constituidos por materiales carbonatados. Se trata, fundamentalmente, de calizas, dolomías y mármoles que, como consecuencia de la fuerte fisuración inicial, han sufrido un intenso proceso de carstificación. El sustrato impermeable está constituido, en general, por materiales triásicos, abundando los margoarcillosos y las arcillas yesíferas que, en ciertos casos, son responsables, por lavado, del empeoramiento de la calidad del agua del acuífero carbonatado.

Por su parte, la cabecera del Guadiana Menor, que se encuentra regulada por los embalses de La Bolera, San Clemente y Negratín, posee características similares a la anterior, aunque sus precipitaciones son más abundantes en la cabecera y escasas en la depresión central. La pieza terminal del sistema es el embalse del Negratín, que no regula las cuencas del Fardes y del Guadahortuna, hecho que se verá corregido con la construcción de la presa de Úbeda la Vieja. En los recursos subterráneos se puede también destacar la Depresión de Guadix, con 300 km2 de afloramientos permeables o la Depresión de Baza, rellena con materiales mioceno-cuaternarios.

La Depresión del Guadalquivir

Esta amplia llanura de forma triangular se extiende entre los bordes escarpados de la meseta y las Cordilleras Béticas. Su altitud media oscila entorno a los 150 m y tiene una longitud de unos 330 km y unos 200 km en su porción atlántica. Se trata de gran zona hundida por los paroxismos alpinos, rellenada posteriormente por sedimentos terciarios de origen marino. Si el borde norte de la depresión es rectilíneo y abrupto, el sur es mucho más sinuoso y discontinuo. La depresión entra en contacto con el Atlántico a través de una amplia zona de marismas y de una franja de dunas de unos 10 km de anchura. Este hecho y la escasa pendiente del cauce, motiva que el Guadalquivir sea navegable en su curso bajo, hasta Alcalá del Río. Desde diversos puntos de vista lo configuran dos áreas espaciales internas: El Tronco del Guadalquivir y las Campiñas de Jaén, Córdoba y Sevilla, compartida esta última con el dominio Subbético.

El TRONCO DEL GUADALQUIVIR lo constituye el cauce del propio río que actúa como colector de las escorrentías no reguladas en los afluentes marginales y de los retornos procedentes de las distintas utilizaciones del agua y como distribuidor de los recursos a lo largo de su recorrido. Por su propia morfología no permite establecer el aprovechamiento de las aguas superficiales mediante embalses de regulación en su propio cauce pero, por su naturaleza aluvial, dispone de una gran reserva de aguas subterráneas.

En él se encuentran acuíferos detríticos, cubiertos en algunos casos con margas impermeables miocenas que conforman, en la mayor parte de los casos, acuíferos multicapa.

La Loma de Úbeda, la zona de Bailén, Guarromán, Rumblar y Porcuna son ejemplos característicos de estas formaciones.

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Las demandas de este espacio se cubren con los recursos de la margen derecha fundamentalmente, donde se conjugan una aceptable cantidad del recurso con una gran calidad física-química de las aguas. La regulación que se produce en los embalses de Guadalmena, Guadalén, Jándula y Sistema Guadiato se adiciona a la de la propia cabecera del río: Tranco de Beas y Negratín en el Guadiana Menor, e incluso Iznájar en el Genil. La función recolectora distribuidora del TRONCO se cumple en todo su recorrido puesto que incluso en el tramo final, abastece los arrozales casi marismeños e impide la penetración de la salinidad marina mediante el efecto tapón que rebaja la concentración de sales inadecuadas para el regadío.

Por su parte, las CAMPIÑAS se distribuyen entre la margen izquierda del tronco del río y las estribaciones béticas. De altitud intermedia, poseen suelos muy fértiles y profundos y aptos para el cultivo extensivo de secano -cereal y olivar-. Su morfología, ausente en cerradas técnicamente aprovechables, no permite establecer estructuras de regulación; sólo se han construido Quiebrajano, Torre del Águila y Puebla de Cazalla. La salinidad litológica de las aguas de esta área espacial motiva que, el abastecimiento de poblaciones se produzca a través de acuíferos de cabecera o de agua regulada, ya sea en la propia zona - Quiebrajano e Iznájar-, o en la margen opuesta de mucha mejor calidad. Por su parte, los regadíos se abastecen de los regímenes de base de los ríos que tienen concentraciones salinas tolerables: Guadalbullón, Cabra, Guadajoz, cabecera del Corbones, etc.

2.3. Características climatológicas

El clima de la cuenca s mediterráneo y viene definido en sus rasgos más elementales por el carácter templado-cálido de sus temperaturas (16,8ºC como media anual) y por la escasez relativa de sus precipitaciones (media anual de 548 mm.). La posición del territorio abierto al Atlántico por el que penetran las borrascas oceánicas de componente Oeste, determina una distribución de lluvias tal que avanzan con el frente de dirección SO-NE hasta alcanzar los máximos valores en las cumbres más altas que bordean y delimitan la cuenca vertiente. A partir de los datos registrados en los puntos de control integrantes de las redes hidrológicas, se han abordado por la C.H.G. estudios destinados a caracterizar territorialmente la cuenca desde el punto de vista climático; a continuación se reseñan las características más relevantes desde el punto de vista de la termometría, la evapotranspiración potencial y la precipitación.

La caracterización termométrica de la cuenca se ha realizado a partir de las ciento setenta y ocho estaciones que constituyen la red.

El régimen térmico presenta un núcleo de elevadas temperaturas extremas en la Depresión Bética, con valores máximos absolutos de 50°C y medias mensuales en torno a 40°C en la época estival, convirtiéndose así en la región más calurosa de España.

Por cuanto se refiere a las temperaturas medias, en la siguiente figura se representan las isotermas anuales correspondientes al periodo 1942-1988.

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Figura 2.2.1.: Isotermas de la cuenca del Guadalquivir

A partir de esta información es posible resaltar las características siguientes:

• Los valores menores -9,5°C- se dan en la vertiente norte de Sierra Nevada, en la cabecera de los ríos Fardes y Genil.

• Por otra parte, en la divisoria septentrional de la cuenca -especialmente Sierra Morena y sus estribaciones-, la temperatura media anual oscila entre los 14,5°C y los 16,5°C, mientras que en la oriental -Sierra de Cazorla-, las temperaturas varían entre 11,5°C y 14°.

• En la divisoria con el Guadalete y Barbate, las medias oscilan entre 15°C y 17°C.

• En el Valle del Guadalquivir a partir de Mengíbar hasta su desembocadura, se presentan las mayores temperaturas medias, superiores a los 18°C.

En la figura 2.3.2. siguiente se muestran las isolíneas de evapotranspiración potencial en la cuenca, para cuya adecuada definición ha sido necesario recurrir a la consideración de puntos de control ficticios destinados a suplir las lagunas de información detectadas en algunas zonas de la cuenca, principalmente en las divisorias. La definición de las series de estos puntos ficticios se ha conseguido a partir de un estudio destinado a determinar la correlación existente entre la altitud y la variable considerada.

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Figura 2.3.2.: Evapotranspiración Potencial

A partir del análisis de los datos de las ochocientas veinte estaciones pluviométricas disponibles, y se ha definido el mapa de isoyetas medias mensuales que figura en el mapa siguiente:

Figura 2.3.3.: Isoyetas Pluviometría Media

Las características más relevantes de la cuenca, relativas a la pluviometría, se refieren a continuación:

• La distribución espacial de la lluvia es sensiblemente irregular, como consecuencia de la particular orografía de la cuenca. Las precipitaciones máximas se presentan en zonas con topografía accidentada expuestas a los vientos atlánticos -especialmente las Sierras de Aracena y Cazorla, donde la lluvia media anual alcanza valores superiores a 1700 mm-, o del mediterráneo -Sierra Nevada-. Por el contrario, los valores mínimos se dan en las altiplanicies intrabéticas, con medias anuales en torno a los 300 mm.

• El clima predominantemente mediterráneo -sequía y calor en verano, suavidad relativa del invierno y, sobre todo, la gran variabilidad estacional e interanual de las precipitaciones-, proporciona a la cuenca una marcada característica de aridez.

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• La influencia oceánica se traduce, por una parte, en una pluviometría media muy superior a la que tienen las cuencas del Júcar y Segura -con altitudes y latitudes similares- y, por otra, en la existencia de elevadas humedades en sus zonas de influencia. Las circunstancias anteriores están motivadas por los vientos dominantes que, al proceder del oeste, favorecen la penetración de las húmedas depresiones atlánticas.

En el gráfico siguiente se ha representado la evolución de la precipitación anual media completa:

Figura 2.3.3.4.: Pluviometría Media Anual

Para concluir, en el siguiente gráfico está reflejada la variación de los valores medios de la precipitación y la evapotranspiración potencial en la cuenca deduciéndose un tipo climático semiárido.

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2.4. Red Fluvial

La corriente más importante y la que da nombre a la cuenca es el Guadalquivir. El nacimiento tradicional del Guadalquivir es el pie del pico de Cabañas, a 1.645 m. de altura; tiene una longitud de 666 km. y drena una cuenca de 57.071 km21. El río nace en dirección Norte y es el en El Tranco de Beas tras un brusco codo donde busca el zócalo de Sierra Morena hacia el Suroeste.

El tramo Guadalquivir Alto con una pendiente media de 6 milésimas en sus 200 km. de longitud termina en Mengíbar. El Guadalquivir Medio abarca desde Mengíbar a Peñaflor (250 km.). En este tramo medio en valle fluvial se abre gradualmente; en las márgenes aparecen los depósitos de aterrazamiento que van ganado amplitud aguas abajo y la morfología en artesa aparece a trechos. El río sigue con gran aproximación el contacto entre los terrenos paleozoicos del borde de la meseta y los terciarios del fondo del valle, resulta así éste de una clara simetría; el río ataca los terrenos duros de la margen derecha, encajándose en profundos meandros como los de Marmolejo, Montoro y El Carpio.

El último tramo, el Guadalquivir Bajo, se alcanza tras la confluencia con el Genil, concretamente desde la presa de Peñaflor donde se derivan los caudales para los riegos del Valle Inferior y Bajo Guadalquivir. Pueden diferenciarse dos subtramos: un, entre las presas de Peñaflor y Alcalá del Río con cotas de fondo del cauce de 43 y 0,5 metros, y el otro aguas abajo de Alcalá del Río hasta la desembocadura con cota en la Barra de Sanlúcar de Barrameda de 9 metros, es la Ría del Guadalquivir.

La Ría del Guadalquivir es navegable hasta Sevilla para barcos de 21 pies de calado. Está sometida a la acción de las mareas.

Se describe en el cuadro siguiente las principales características de la red hidrográfica. C.2.4.1.: Principales características de la Red Hidrográfica

Escorrentía RÍO Longitud (km) Desnivel (m) Pendiente Media

(milésima)

Cuenca

(km2) Aportación (hm3/año) Precipitación (mm/año

Coef. mm/año Guadalimar 167 966 5.37 5226 605 597 20 116 Rumblar 69 810 12.46 718 109 676 22 151 Jándula 141 840 5.79 2565 267 634 16 104 Yeguas 71 635 9.34 808 127 737 21 157 Guadalmellato 106 660 6.29 1286 171 659 20 133 Guadiato 121 603 4.64 1507 208 660 21 138 Bembézar 121 520 4.37 1987 241 596 18 121 Viar 126 810 6.09 1803 242 687 19 134 Rivera de Huelva 125 660 5.04 2006 359 732 24 179 Guadiamar 137 480 3.90 1319 223 659 26 169 Guadiana Menor 182 1633 10.74 7251 497 473 15 69 Guadalbullón 85 1292 15.20 1110 128 579 20 115 1 Guadalquivires 1977.

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C.2.4.1.: Principales características de la Red Hidrográfica

Escorrentía RÍO Longitud (km) Desnivel (m) Pendiente Media

(milésima)

Cuenca

(km2) Aportación (hm3/año) Precipitación (mm/año

Coef. mm/año Guadajoz 166 920 5.11 2415 393 596 27 163 Genil (Iznájar) 214 1830 7.63 4683 627 556 24 134 Genil (Total) 335 2177 5.86 8278 1101 556 24 133 Corbones 161 780 4.41 1813 300 569 29 165 Guadaíra 107 360 3.91 1322 202 593 26 153 Guadalquivir El Tranco 57 820 13.67 528 203 998 39 385 Mengíbar 211 1150 5.75 16211 1673 553 19 103 El Carpio 345 1262 3.82 23341 2604 574 19 111 Alcalá del Río 553 1379 2.81 47286 5941 591 21 126 TOTAL 666 1390 2.17 57071 6900 596 22 128 2.5. Sistemas de Explotación

La distorsión espacial que existe entre las zonas productoras de recursos y las consumidoras del motiva que la gestión del recurso se organice por Sistemas de Explotación.

El concepto en el Artículo 73.3. del Reglamento de la Administración Pública del Agua y de la Planificación Hidrológica define el Sistema de Explotación de Recursos (SER) como “… el que está constituido por elementos naturales obras e instalaciones de infraestructura

hidráulica, normas de utilización del agua derivadas de las características de las demandas y reglas de explotación que, aprovechando los recursos naturales, permiten establecer los suministros de agua que configuran la oferta de recursos disponibles del sistema de explotación…”.

En la cuenca del Guadalquivir la distribución espacial de los recursos naturales los concentra en la franja perimetral que está formada por el área de Sierra Morena, la cabecera del Guadalquivir y las cordilleras Béticas, Sin embargo, las demandas más voluminosas se localizan en el Valle del Guadalquivir donde es más abundante la superficie agrícola y donde se han asentado las mayores poblaciones de la cuenca. Con este condicionante natural, la explotación y gestión de los recursos hidráulicos de la cuenca se ha organizado en catorce 14∗ Sistemas de Explotación, cuyo ámbito territorial, se puede visualizar en la lámina I adjunta (aproximado dado que el concepto de S.E.R. no está rígidamente vinculado a la topología sino a la funcionalidad).

Una breve descripción de los Sistemas de Explotación se recoge en el Apéndice nº 3.

En la redacción del Plan se fijaron 15, pero estaba previsto la integración del Sistema 4 en el número 15, una vez puesto en servicio el embalse de Vadomojón.

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2.6. Fauna y Flora 2.6.1. Fauna

El territorio de la cuenca del Guadalquivir es, sin duda, una de las áreas de mayor valor faunístico de Europa. En este amplio espacio existen paisajes de características ambientales muy contrastadas hecho que posibilita la existencia de faunas propias de zonas húmedas, bosques mediterráneos, medios de afinidades norteñas, roquedos, áreas elevadas o medios humanizados. Por otra parte, la posición meridional de este territorio y su proximidad a África son factores que influyen positivamente en la riqueza faunística del territorio.

Algunos humedales son áreas de extraordinaria importancia para las aves acuáticas. Son, entre otros, las marismas del Guadalquivir y el Parque Nacional de Doñana los complejos endorréicos de las campiñas de Córdoba, Sevilla y Jaén, o algunos humedales artificiales como los embalses de Cordobilla y Malpasillo en el Genil o los de Doña Aldonza, Puente de la Cerrada y Pedro Marín en el Guadalquivir. Estos humedales albergan durante el invierno a una parte sustancial de la población reproductora de acuáticas europeas, pero además son zonas de especial importancia durante el periodo reproductor por acoger, entre otras, poblaciones de especies cuyo estado de conservación es desfavorable: morito, garcilla cangrejera, malvasía común, cerceta pardilla, focha moruna, canastera, etc.

Los bosques de encinas, alcornoques y quejigos de Sierra Morena constituyen el hábitat de un buen número de especies sensibles. En las sierras de Andújar se localizan las mejores poblaciones de lince ibérico conocidas en el mundo. Esta especie, catalogada como en peligro de extinción, está presente en todo este accidente topográfico, aunque en la última década ha experimentado una fuerte regresión y ha desaparecido de numerosos enclaves en los que su presencia era habitual hasta comienzos de los años ochenta. Aquí se encuentran además las mejores poblaciones de nutria de Andalucía y algunas otras especies amenazadas como el buitre negro, el águila imperial ibérica o la cigüeña negra. Existe una población residual de lobo ibérico, aunque su supervivencia a medio plazo es improbable.

Las Sierras Béticas conforman el tercer gran ámbito de interés faunístico de la Cuenca del Guadalquivir. En este extenso ámbito montañoso destacan las sierras de Jaén y las sierras de Cádiz. En las primeras se localizan importantes poblaciones de grandes vertebrados (cabra hispánica, muflón, jabalí, ciervo, gamo, etc.), pequeños carnívoros y rapaces como el águila real, el águila-azor perdicera, el alimoche o el buitre leonado.

2.6.2. Flora

El clima, relieve, posición latitudinal, litología, tipos de suelos, etc. son factores que condicionan, en gran medida, la distribución potencial de la vegetación, especialmente las precipitaciones y las temperaturas. Existe además otro factor de gran importancia en la configuración de la vegetación, la acción del hombre; si bien, a diferencia de los anteriores, éste no depende de las características naturales del territorio sino de factores históricos, culturales o económicos. Actividades como el pastoreo, la agricultura, la minería, ciertas actividades industriales y los aprovechamientos forestales, entre otros, han modelado intensamente la vegetación originaria, creando los paisajes que observamos en la actualidad.

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Un buen ejemplo de estas transformaciones se observa en las campiñas olivareras de Jaén y de Córdoba. Este amplio espacio potencialmente estaría ocupado en la mayor parte de su extensión por encinares de diversa estructura, pero en la actualidad este bosque mediterráneo, el más extendido en la Península Ibérica, sólo ocupa algunos enclaves de reducidas dimensiones no dedicados a este cultivo.

Las principales especies de la cuenca son:

* Los encinares * Los alcornocales * Los robledales * Los pinares * Las coníferas * La vegetación asociada.

Es esta última la que tiene mayor importancia desde la redacción de P.E.S., ya que incluye la vegetación ligada a riberas y zonas húmedas cuyas características principales no dependen tanto de las características climáticas generales, como de otras ligadas a la humedad de los suelos. Son las alamedas, saucedas, alisedas o tarajales que jalonan la mayor parte de las riberas de los cursos de estas cuencas o los juncales, carrizales, espadañales y praderas higrófilas de las márgenes de lagunas y marismas.

2.7. Elementos Ambientales Asociados al Medio Hidráulico

Los elementos ambientales asociados al medio hídrico considerados son los siguientes:

- Las propias masas de agua, cuyo estado ecológico puede verse alterado por modificaciones en la cantidad y calidad del recurso.

- Las zonas húmedas que han sido designadas para la protección de hábitats o especies en las que el mantenimiento o la mejora del estado de las aguas constituye un factor importante para su protección.

A continuación se describen brevemente detallándose en el Apéndice 1. 2.7.1. Masas de Agua

En los análisis realizados para el desarrollo de los artículos 5 y 6 de la Directiva Marco del Agua se han identificado las masas de agua que se señalan a continuación.

a) Masas de agua superficial

En ríos se han identificado inicialmente un total de 321 masas con una longitud y superficie de cuenca medias de 33 km y 173 km2, si bien del orden del 80 % se encuentra entre 10 km y 100 km2. A medida que se avance en la definición del estado ecológico de los tramos fluviales, el cambio de estado será utilizado como criterio de segmentación complementario de estas masas. En el ámbito de los lagos, de la amplia lista de humedales solamente se han seleccionado cuatro masas de agua significativas, constituidas por las lagunas de Zoñar,

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Zarracatín, Los Tollos, y Santa Olalla, las dos primeras son lagos de interior, protegidos como Reserva Natural y la ultima perteneciente al Parque Nacional de Doñana.

Como masas de agua superficial muy modificadas se han identificado 53 tramos de río, correspondientes a 46 tramos inundados por otros tantos embalses y 7 adicionales asociados a dos embalses consecutivos (Figura 2.7.1.).

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Figura. 2.7.1.: Masas de agua muy modificadas

b) Masas de agua subterráneas

La delimitación de las masas de agua subterráneas se ha adaptado en la cuenca a las unidades hidrogeológicas, habiéndose definido 59 de estas unidades, que quedan reflejadas en la figura siguiente.

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Un resumen del análisis relacionado con las masas de agua, realizado por la CHG como respuesta a los artículos 5 y 6 de la D.M.A. se recoge en un apéndice a este documento. 2.7.2. Zonas Húmedas

En la cuenca del Guadalquivir se ha inventariado del orden de 200 humedales con una extensión superior a 0,5 ha., la mayor parte (73%) con superficies entre 10 y 20 ha.

Los más frecuentes (23%) son humedales en área plana de interfluvio de origen eólico (deflación), seguidos por humedales en Keuper (Karst en evaporitas) de tipo estepario salino (11%) y los humedales en área plana tipo raña (erosión eólica) y estepario salino 8%.

El resto de humedales se caracterizan, de forma general, por situarse en áreas planas, sobre sustratos formados por elementos impermeables del terciario (arcillas y margas) y por presentar pequeñas extensiones y ciclo de desecación interanual.

En cuanto a su estado de conservación, del orden del 40 % están conservadas, otro 40 % alteradas o muy alteradas y un 20% desaparecidas.

En la gran mayoría de los humedales es necesario profundizar en el conocimiento de la influencia de las aguas subterráneas en las láminas de agua y en sus mecanismos ambientales claves.

Un total de 19 humedales están protegidos por la Ley 2/1989 de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía. Los complejos salinos situados en Córdoba, Sevilla y Jaén presentan figura de Reserva Natural. Los pequeños embalses colmatados de Cordobilla, Malpasillo y los situados en el tramo alto del Guadalquivir (Puente de la Cerrada, Doña Aldonza y Pedro Marín), así como la Laguna Grande (Jaén) y el Entorno de Doñana se incluyen en la figura de Paraje Natural y las marismas, lagunas litorales y complejos dunares que forman Doñana constituyen Parque Nacional.

Estos humedales son, en general, áreas de extraordinaria importancia para las aves acuáticas, albergando durante el invierno una parte sustancial de la población reproductora de aves acuáticas europeas y, además, son zonas de especial importancia durante el periodo reproductor, por acoger, entre otras, poblaciones de especies cuyo estado de conservación es desfavorable: morito, garcilla cangrejera, malvasía común, cerceta pardillo, focha moruna, canastera, etc.

La mayoría de las zonas húmedas gozan en la actualidad de algún grado de protección y algunas están además reconocidas como Humedales Ramsar de Importancia Internacional y que se recogen en el cuadro adjunto.

C.2.7.1.: Humedales Ramsar

RAMSAR NOMBRE RAMSAR

SUPERFICIE OFICIAL

HUMEDAL (ha) COMUNIDAD AUTÓNOMA

SUPERFICIE TOTAL DEL

HUMEDAL (ha)

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C.2.7.1.: Humedales Ramsar

RAMSAR NOMBRE RAMSAR

SUPERFICIE OFICIAL

HUMEDAL (ha) COMUNIDAD AUTÓNOMA

SUPERFICIE TOTAL DEL

HUMEDAL (ha)

1 PARQUE NACIONAL DE DOÑANA 50.720 ANDALUCIA 49.726,17

5 LAGUNAS DEL SUR DE CORDOBA

(ZOÑAR, RINCON Y AMARGA) 86 ANDALUCIA 793,33

30 EMBALSES DE CORDOBILLA Y

MALPASILLO 1.972 ANDALUCIA 1.979,50

55 RESERVA NATURAL LAGUNA DEL CONDE O EL SALOBRAL 345 ANDALUCIA 345,44

56 RESERVA NATURAL LAGUNA DE TÍSCAR 185 ANDALUCIA 185,16

57 RESERVA NATURAL LAGUNA DE LOS JARALES 127 ANDALUCIA 147,21

60 RESERVA NATURAL LAGUNA HONDA 368 ANDALUCIA 367,69

61 RESERVA NATURAL LAGUNA

DEL CHINCHE 221 ANDALUCIA 221,00

63 PARAJE NATURAL BRAZO DEL ESTE 1.362 ANDALUCIA 1.362,22

RESERVA NATURAL COMPLEJO

ENDORREICO DE ESPERA * ANDALUCIA 327,14

* Falta por determinar el número Ramsar y la superficie oficial

(21)

Las zonas de la Red Natura 2000 están enmarcadas por las Directivas 92/43/CEE, que obliga a designar una lista de Lugares de Importancia Comunitaria (L.I.C.) y la 79/409/CEE, relativa a la conservación de aves silvestres que obligan a designar Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA). La trasposición de estas Directivas al Derecho español se ha efectuado a través de los Reales Decretos 1997/1995 y 1993/1998.

En la cuenca del Guadalquivir la propuesta de Red Natura 2000 incluye cerca de 100 LIC’S y 40 ZEPA´s, entre las que se encuentran los humedales citados con anterioridad como espacios protegidos.

Del orden de la mitad de los LIC’S y de las ZEPA´s están asociados a ríos, embalses o lagunas o bien a masas de agua subterráneas (caso de Doñana).

En las tablas que siguen se recogen los LIC’S y ZEPA’s de la cuenca. En la figura 2.7.3. se representa gráficamente la ubicación de estas zonas.

La tabla siguiente recoge las 30 ZEPA’s que alberga el territorio de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, estos espacios ocupan una superficie entorno a las 930.000 ha.

El concepto de Espacio Natural Protegido (en adelante ENP) se introduce en la Ley 4/1989, de 27 de marzo, de Conservación de los Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silvestre, para conseguir la protección de aquellos espacios que contengan elementos y sistemas naturales de especial interés o valores naturales sobresalientes.

A partir de esta legislación básica, cada Comunidad Autónoma ha desarrollado la siguiente legislación propia relativa a conservación de la naturaleza y espacios naturales protegidos (ENP):

- Ley 2/1989, de 18 de julio, por la que se aprueba el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía y se establecen medidas adicionales para su protección. Modificada mediante el artículo 121 de la Ley 18/2003, de 29 de diciembre, modificación que introduce una nueva figura de protección, los ZIC's, que reúne a los LIC's y ZEPA's, espacios que integran la Red Natura 2000 dentro de la Comunidad autónoma de Andalucía.

- Ley 9/1999, de 26 de mayo, de Conservación de la Naturaleza de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha.

- Ley 4/92, de 30 de julio de 1992, de ordenación y protección del territorio de la Región de Murcia. (BORM nº 189, de 14.08.92).

- Ley 8/1998 de Conservación de la Naturaleza y de Espacios Naturales de Extremadura.

En esta legislación autonómica se incluyen nuevos tipos de ENP adicionales de protección a los definidos en la ley 4/1989 y se especifica el procedimiento y rango legal de declaración

(22)

de los mismos, así como la relación concreta que se establece entre las figuras de planificación ya mencionadas y los ENP.

(23)

Figura 2.7.4.: Espacios Naturales Protegidos

La Red Mundial de Reservas de Biosfera, instituida en el marco del Programa Internacional "El Hombre y la Biosfera" (MaB), de la UNESCO, representa uno de los instrumentos más importantes para la conservación de la naturaleza y el desarrollo de las poblaciones locales. Integrada por 482 reservas repartidas en 102 países (2005), recoge una amplia muestra de espacios que alberga ecosistemas terrestres y marinos de valiosa riqueza ecológica y paisajística, representativos de áreas culturales y biogeográficas concretas. La red tiene como finalidad conjugar la conservación de la naturaleza con el desarrollo sostenible de la región, la investigación y el seguimiento del medio ambiente en el ámbito internacional. Los espacios integrantes de la Red de Reservas de la Biosfera en el territorio de la Cuenca del Guadalquivir se detallan en la siguiente tabla en la que se indica si el territorio goza de alguna otra figura de protección:

C.2.7.2.: Reservas de la Biosfera en la Cuenca del Guadalquivir

RESERVA DE LA BIOSFERA PROVINCIAS DECLARACIÓN FECHA DE FIGURAS DE PROTECCIÓN

Sierras de Cazorla, Segura y Las

Villas Jaén 1983 Parque Natural; Zepa; Lic

Las Dehesas de Sierra Morena Córdoba; Sevilla; Huelva 2003 Parque Natural; Zepa; Lic

Doñana Huelva; Sevilla 1980 Parque Nacional; Parque Natural; Zepa; Lic; Ramsar;

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Fuente: Red de Reservas de la Biosfera de Andalucía, Junta de Andalucía

2.8. Recursos y Usos del Agua 2.8.1. Recursos Hídricos

La aportación media se estima en 6.701 hm3/año para la cuenca del Guadalquivir, Los recursos disponibles en la actualidad ascienden a 3.287 hm3/año; el volumen regulado por los embalses considerados en la situación de partida del Plan Hidrológico 2.113 hm3/año, se ha incrementado en lo regulado por los nuevos embalses que han entrado en servicio desde aquella situación (Vadomojón, Giribaile, Fernandina, José Torán, Francisco Abellán, San Clemente, Colomera, La Puebla de Cazalla y Portillo).

La utilización de los recursos subterráneos –cuando ello es compatible con el Plan Hidrológico- se ha intensificado, sobre todo en la utilización para regadíos de pequeñas explotaciones y de olivar por goteo, mediante pequeños aprovechamientos menores de 4 l/s. Como cifras básicas, puede decirse que la regulación superficial es ya del orden del 35% de la aportación natural y la utilización media incluyendo los acuíferos y el flujo de base de los cauces, procedente del drenaje de estos, del orden del 49%. Estas cifras indican que el nivel de utilización en usos consuntivos en nuestra Cuenca es muy elevado y ello provoca cierta vulnerabilidad frente a las sequías, pudiendo incidir sobre la garantía de satisfacción de las demandas.

Esta situación nos demuestra la necesidad prioritaria de contención de la demanda, especialmente en el sector agrícola y de incrementar los recursos hidráulicos con las soluciones técnicas ya planificadas, todo ello en beneficio de la sostenibilidad del sistema y del buen uso del recurso.

C.2.8.1.: Distribución y Procedencia de los Recursos Disponibles (hm3/año)

Sistema Superficiales Flujo-Base Acuíferos Total

Salado de Morón 10,00 0,00 3,00 13,00

Campiña Sevillana 22,00 17,00 71,00 88,00

Alto Genil 144,00 16,00 119,00 279,00

Jaén 9,00 50,00 43,00 102,00

Hoya de Guadix 22,00 9,00 24,00 55,00

Alto Guadiana Menor (El

Portillo) 88,00 14,00 33,00 135,00 Rumblar 35,00 4,00 1,00 40,00 Guadalmellato 63,00 0,00 0,00 63,00 Bembézar-Retortillo 128,00 5,00 5,00 138,00 Rivera de Huesna 35,00 5,00 0,00 40,00 Viar 65,00 2,00 3,10 70,10 Sevilla 143,00 6,00 3,00 152,00 Almonte-Marismas 0,00 9,00 81,00 90,00 Regulación General 1.579,00 208,00 235,00 2.159,00 TOTAL 2.321,00 345,00 621,50 3.287,00

(25)
(26)

F.2.8.1: Recursos Disponibles Superficiales 71% Flujo base 10% Acuíferos 19%

2.8.2. Demandas y Requerimientos Ambientales

El Plan Hidrológico de cuenca estimó la demanda de los sectores consuntivos (urbano, industrial y agrícola) en 3.376 hm3/año para 1992, y 3.479 hm3/año para el año 2002 y 3.879 hm3/año en 2012. Esta última cifra corresponde a la hipótesis maximalista de desarrollo del riego.

Si en lugar de demandas nos referimos a usos, que lógicamente ya incluyen los déficit medios de la cuenca, y actualizamos las cifras con estudios recientes obtenemos en el uso actual del agua es de 3.401 hm3/año con la distribución sectorial que se indica en el cuadro C.2.8.2.

C.2.8.2.: Distribución sectorial de los usos consuntivos

SECTOR (hmUSO 3/año) %

URBANO 434 13

REGADÍOS 2.891 85

INDUSTRIAL 76 2

TOTAL 3.401 100

La distribución del uso para cada Sistema de Explotación de Recursos se reflejan en el cuadro C.2.8.3. adjunto.

C.2.8.3.: Usos del Agua en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir

Sistema de Explotación Urbano Agrícola Industrial Total

Salado de Morón 0,64 15,63 0,08 16,35

Campiña Sevillana --- 66,87 0,25 67,12

Alto Genil 67,75 260,47 2,73 330,95

Jaén 26,34 49,16 4,43 142,85

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C.2.8.3.: Usos del Agua en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir

Sistema de Explotación Urbano Agrícola Industrial Total

Alto Guadiana Menor 5,38 120,40 0,30 126,08

Rumblar 8,27 43,67 4,76 56,70 Guadalmellato 32,31 0,005 2,65 35,01 Bembézar-Retortillo 25,64 94,62 3,27 123,53 Huesna 19,30 5,89 1,90 27,09 Viar 1,64 80,39 0,28 82,31 Sevilla 136,71 8,46 22,18 167,35 Almonte-Marismas 10,60 119,46 0,89 130,95 Regulación General 94,50 1.909,03 31,24 2.034,77 TOTAL 433,50 2.890,87 75,59 3.388,96

En la gráfica 2.8.2. se presenta gráficamente la demanda con el fin de resaltar la importancia del uso agrícola en el conjunto y que el 60% del uso global del agua se realiza en el Sistema de Regulación General.

Figura 2.8.2.: Usos de Agua por Sistema de Explotación

0 200 400 600 800 1000 1200 1400 1600 1800 2000 USO (hm3/a ño) 1 2 3 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 SISTEMA DE EXPLOTACION

AGRÍCOLA INDUSTRIAL URBANO

Los valores reflejados se refieren a usos. En el caso de abastecimiento los volúmenes se han obtenido de las bases de datos elaboradas por la Junta de Andalucía en los Planes Provinciales de Protección contra la Sequía, actualizados con el padrón del año 2005. Estos valores son inferiores a las demandas teóricas que se obtendrían aplicando dotaciones del plan hidrológico aproximadamente entre un 25% y un 20% y podemos considerarlo como muy próximos a la realidad.

En lo referente a los riegos se han aplicado dotaciones netas del Plan Hidrológico de Cuenca al inventario realizado por la Confederación Hidrográfica en el año 2004 obteniéndose una

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demanda actual de 2.891 hm3/año. Dicho valor es muy inferior a las necesidades óptimas de los riegos calculados en el Estudio de Superficie de Riego y sus Necesidades que cifra la demanda de agua en 3.857 hm3/año, en un año normal un 33% mayor. El utilizar este valor en un Estudio en épocas de sequía tiene su sentido ya que se ajusta de una forma más real al consumo de agua en años de escasez, dado que esta demanda tiene ciertas posibilidades de adaptación perdiendo productividad y adaptando en los cultivos extensivos siembras de menores necesidad de agua. Lógicamente los balances que se puedan hacer con estas cifras ocultan un déficit de infradotación de riego.

A esta cifra para poder compararla con los recursos disponibles habría que añadir la disminución en la regulación que produce la política de resguardo que actualmente tiene implantada CHG para la prevención de avenidas que está evaluada en 61 hm3/año.

Por otra parte los requerimientos ambientales están evaluados en 260 hm3/año en el Plan Hidrológico de cuenca.

2.8.3. Balances Hidráulicos

El balance hidráulico permite conseguir una primera aproximación del estado hídrico de una determinada cuenca. Consiste en sustraer a los recursos totales disponibles las demandas totales que se han de satisfacer. El saldo, positivo o negativo, indica su situación excedentaria o deficitaria, respectivamente. Como es evidente, cuanto mayor sea la desagregación y discretización de la cuenca, mejor se podrá analizar el conjunto.

* RECURSOS

RECURSOS BRUTOS

EMBALSES ... 2.321 hm3/año. FLUJO BASE ... 345 hm3/año. ACUÍFEROS ... 621 hm3/año. TOTAL ... 3.287 hm3/año. RESTRICCIONES DE USO

VOLUMEN MÍNIMO DE EMBALSES ..67 hm3/año. CAUDAL MEDIOAMBIENTAL ...50 hm3/año. TAPÓN SALINO ...65 hm3/año. RESGUARDOS AVENIDAS...57 hm3/año. TOTAL ... 259 hm3/año. RECURSOS DISPONIBLES ...3.028 hm3/año. * USOS

USOS

ABASTECIMIENTO ... 434 hm3/año. REGADÍOS... 2.891 hm3/año. INDUSTRIA SINGULAR ... 76 hm3/año.

TOTAL ... 3.401 hm3/año. RETORNOS ...296 hm3/año.

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USO NETO ...3.105 hm3/año.

Este balance ligeramente deficitario resulta de contabilizar “usos” en lugar de “demanda”. Si comparamos los valores obtenidos de uso de agua y recursos disponibles, como no podría ser de otra forma, son cifras muy similares. Un balance hídrico debería se hacerse introduciendo las demandas reales que si consideramos, en riego, los que se obtuvieron en el estudio de “Superficie de los cultivos de regadío y sus necesidades de riego en la Demarcación de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. (mayo 2005)”. De esta forma y de modo muy simplificado llegamos a los siguientes resultados, que permitan tener un orden de magnitud de la situación de la cuenca.

C.2.8.4.: Balances Según Necesidades de Riego (hm3/año)

Año Demanda de riego Balance

Seco 4.966 -2.162

Normal 3.857 -1.053 Húmedo 3.217 -399 Cifras expresivas que no requieren comentario.

2.9. Análisis General del Uso Prioritario de Abastecimiento

Parece obligado empezar recordando las características básicas de este uso, sus privilegios y sus obligaciones.

1. Su carácter prioritario procede del Art. 64 de la Ley de Agua, Orden de preferencia de usos, que señala que salvo que el Plan Hidrológico de cuenca señale otra cosa será prioritario el “Abastecimiento de población, incluyendo en su dotación la

necesaria para industrias de poco consumo de aguas situadas en los núcleos de población y conectadas a la red principal”.

De hecho en todos los Planes Hidrológicos de cuenca redactados se mantiene el carácter prioritario de este uso.

2. En la C.H.G. se considera que el uso de Abastecimiento a poblaciones representa aproximadamente un 13% del total y hay que añadir que la mayor parte del agua reutilizada se devuelve al dominio público una vez depurada.

3. Dado el carácter prioritario de este uso, que afecta a la salud humana, se debería procurar que las masas de agua de mejora calidad existente se destinen al Abastecimiento.

4. El carácter lineal de la cuenca del Guadalquivir que permite reutilizar las aguas depuradas de las poblaciones aguas debajo de las mismas debe obligar a extremar la calidad de la depuración.

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5. Es necesario prestar atención al tema de las pérdidas excesivas en las redes de distribución pues supone un mal uso del agua y no parece justo que en períodos de sequía que son frecuentes se perjudique al uso del regadío restándole recursos para luego hacer mal usos de ellos.

6. También se debe mejorar la medición mediante contadores individuales en los Abastecimientos como un medio de mejorar el uso racional del agua.

7. Dada la importancia que está alcanzando la contaminación difusa que ha dado lugar a problemas importantes en los embalses de Rumblar, Iznájar y Gergal entre otros se deben programar por la Administración actuaciones concretas para reducir o eliminar este problema.

8. Dado que parece inevitable en períodos de sequía acudir a la fórmula de utilizar recursos hidráulicos asignados al regadío para cubrir necesidades de Abastecimiento se deberán establecer criterios para valorar impactos sobre aquél.

9. Conveniencia de que en situaciones de sequía el Decreto de Sequía incluya autorización para aplicar una tarifa penalizadora de los consumos que excedan claramente las dotaciones establecidas pues el sistema de multas es ineficaz.

2.10. Usos de Riego

La superficie regada en la cuenca del Guadalquivir es de 710.000 ha. Entre los cultivos destaca el olivar como el más extendido en el territorio seguido de los cereales y de los cultivos industriales (algodón y remolacha fundamentalmente).

La superficie abastecida con agua de origen superficial representa el 70% (el 50% del total con aguas reguladas mientras que el agua de origen subterráneo satisface las demandas del 28,5% de la superficie total. El uso de agua reutilizada es aún muy limitada tan solo el 1,5% (entiéndase el uso directo no el que se realiza al incorporarse a un cauce que es mucho mayos).

En los Estudios realizados por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir se han calculado las necesidades óptimas o máximas de los cultivos y por tanto la demanda real de agua de riego siempre inferior a las necesidades máximas.

En el cuadro siguiente se presentan los valores obtenidos aplicando los estudios agronómicos realizados para años húmedo, normal y seco y el obtenido aplicando directamente las dotaciones del Plan Hidrológico de Cuenca que se asemeja más al uso real del agua en época de escasez.

C.2.10.1.: Necesidades máximas de riego

Superficie 709.073 ha.

Necesidades Máximas VOLUMEN (hm3/año) DOTACIÓN (m3/ha)

• Año húmedo 3.217 4.537

• Año Normal 3.857 5.439

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Usos 2.891 4.077

C.2.10.2.: Uso actual de riego por origen del recurso Superficial

Regulado No Regulado Subterráneo Otros TOTAL

Superficie (ha.) 367.733 125.848 204.087 11.403 709.073

Uso (hm3) 1.880 464 614 32 2.891

Dotación (hm3/ha) 5.112 3.687 2.521 2.828 2.11. Restricciones Medioambientales en el Uso del Agua

Los usos medioambientales que se han contemplado en el Plan Hidrológico de Cuenca han sido de tres tipos:

a) Caudales mínimos en los cauces, necesarios para preservar el ecosistema que, de forma natural, se establece en torno a la red fluvial, convirtiendo los ríos en pasillos de biodiversidad, donde la fauna, la flora, el agua y la propia morfología del cauce se entrelazan en una simbiosis profunda que vitaliza el territorio.

b) Volúmenes mínimos a respetar en los embalses, hoy prácticamente todos los embalses se han integrado en el medio que le rodea constituyendo parte del mismo, ello obliga que tanto los ecosistemas que habitan en el propio embalse como los asociados a sus márgenes y orillas necesitan unos volúmenes mínimos para su subsistencia. Este volumen tiene un doble objetivo, el primero crear un medio suficiente para el mantenimiento de la biodiversidad del mismo y el segundo evitar la degradación de la calidad que origine la posible perdida de la vida en los mismos. c) Tapón salino. En el Estuario del río Guadalquivir se produce una transición del agua

dulce del río al agua salina del océano. Este fenómeno de gran interés desde el punto de vista medioambiental se ha ido degradando tanto por la construcción de las cortas, necesarias para el desarrollo portuario de Sevilla, como por la reducción de caudales debido a la construcción de embalses. Se denomina tapón salino el desembalse que se realiza para reproducir las condiciones naturales del río.

El Plan Hidrológico evaluó como disminuían los recursos regulados estas restricciones de tipo medioambiental que son necesarias mantener.

* Caudales ecológicos... 50 hm3/año. * Pérdida de regulación de embalses

por mantenimiento de:

Volumen mínimo... 67 hm3/año. Tapón salino ... 65 hm3/año.

De forma semejante a los valores mínimos es necesario establecer una reserva en los acuíferos que mantengan los ecosistemas asociados compatibles con la utilización de los mismos. Para ello las Normas de Explotación de estos acuíferos establecen unas reservas no asignables entre recargas medias y demandas sobre el mismo. Tras los estudios que se están

(32)

realizando para adaptar la planificación a la Directiva Marco del Agua se obtendrán valores que puedan ser más eficientes para la protección del medio.

2.12. La Gestión del Agua

La gestión del agua que realiza la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir viene marcada pos las siguientes características que concurren la cuenca:

¾ Insuficiencia de los recursos hídricos disponibles frente a las demandas.

¾ Concentración de los recursos en los embalses de cabecera y de la demanda en la parte baja de la cuenca.

¾ Embalses de regulación hiperanual.

¾ Existencia de un Sistema de Regulación General.

La Comisión de Desembalses es la responsable de programar las campañas de llenado de embalses. En la misma están representadas las Administraciones y los usuarios, siendo vocales natos el Comisario de Aguas, el Director Técnico y el Jefe de Explotación, que actúa como Secretario.

2.12.1. Sistema de Regulación General

Este Sistema, específico de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, está constituido por un conjunto de embalses situados, en su mayor parte, en cabecera cuyos recursos se gestionan de forma global para atender las necesidades de varios sistemas de riego.

Los embalses de Regulación General son los siguientes:

C.2.12.1.: Embalses de Regulación General

Río Embalse

Guadalquivir Tranco de Beas

Guadalmena(*) Guadalmena Guadalimar Giribaile Guadalén(*) Guadalén Guarrizas(*) La Fernandina Jándula Jándula Yeguas Yeguas

Guadalmellato San Rafael

Guadiato Breña

Guadalbacar José Torán

Guadiana Menor Negratín

Guadajoz Vadomojón Genil Iznájar

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C.2.12.2.: Zonas Regables en Plan Coordinado de Regulación General

Zona Regable Superficie (ha) Demanda (hm3/año

Vegas Altas 2.912 20,13 Vegas Medias 3.447 27,70 Vegas Bajas 3.640 29,57 Guadalén 741 6,08 Guadalmena 2.000 16,18 Jandulilla 2.000 8,00 Guadalmellato 7.720 66,14 Genil-Cabra 15.068 97,94 Genil m.d. 2.118 18,45 Genil m.i. 5.150 44,01 Valle Inferior 18.494 159,18 Bajo Guadalquivir 54.050 495,29 Sector B-XII 14.661 125,00

Sector B-XI Sur 410 3,49

TOTAL 132.411 117,16

2.12.2. Comisión de Desembalses

Es el Órgano al que corresponde deliberar y formular propuestas al Presidente del Organismo sobre el régimen adecuado de llenado y vaciado de los embalses y acuíferos de la cuenca.

Acompañan al Presidente como Vocales natos el Comisario de Aguas, el Director Técnico, el Ingeniero Jefe de Explotación que actúa como Secretario y representantes del Ministerio de Industria y Energía, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y de Red Eléctrica de España, S.A.

Los representantes de los usuarios se estructuran en 19 Secciones; que a continuación se detallan indicando el tipo de usuario de cada uno de ellos.

Sección 1ª.- Embalses de Regulación General. (Tranco de Beas; Guadalmena; Giribaile; Fernandina; Guadalén; Jándula; Yeguas; San Rafael de Navallana; Puente Nuevo; Breña; José Torán; Negratín; Vadomojón y La Puebla de Cazalla). Representante de Riego, Abastecimiento e Industrias.

Sección 2ª.- Embalse de Dañador. Representante solo de Abastecimiento. Sección 3ª.- Embalse del Rumblar. Representante de Regadío y Abastecimiento. Sección 4ª.- Embalse de Fresneda. Representante solo de Abastecimiento. Sección 5ª.- Embalse de Martín Gonzalo. Representante solo de Abastecimiento.

Sección 6ª.- Embalse de Guadalmellato y Guadanuño. Representante de Regadío, Abastecimiento y Uso energético.

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Sección 7ª.- Embalse de El Portillo y San Clemente. Representantes pendientes de nombramiento.

Sección 8ª.- Embalse de Sierra Boyera. Representante solo de Abastecimiento.

Sección 9ª.- Embalse de Bembézar y Retortillo. Representante de Regadío, Abastecimiento y Uso energético.

Sección 10ª.- Embalse de El Pintado. Representante de Regadío y Uso energético.

Sección 11ª.- Embalses de Aracena, Zufre, Minilla, Gergal y Cala. Representante de Abastecimiento y uso energético.

Sección 12ª.- Embalse de Aguascebas. Representante solo de Abastecimiento.

Sección 14ª.- Embalses de Quiebrajano y Víboras. Representante de Regadío y Abastecimiento.

Sección 15ª.- Embalses de Cubillas y Colomera, Representante de Regadío y Abastecimiento.

Sección 16ª.- Embalses de Quentar y Canales. Representante de Regadío, Abastecimiento y

Uso energético.

Sección 17ª.- Embalse de Bermejales. Representante solo de Regadío. Sección 18ª.- Embalse de Torre de Águila. Representante solo de Regadío. Sección 19ª.- Embalse del Huesna. Representante solo de Abastecimiento.

En circunstancias de tipo excepcional se constituyen en comisión permanente el Presidente del Organismo, el Comisario de Aguas, el Director Técnico y el Jefe de Explotación.

2.13.3. Aspectos Económicos

La gestión económica en la confederación Hidrográfica del Guadalquivir como en todas las Confederaciones viene condicionada por las disposiciones legales vigentes.

Daremos unos datos dentro de este marco legislativo en relación con las figuras legales de recaudación: Canon de Regulación y Tarifas de reutilización de agua.

Como es sabido existen otras fuentes de financiación para la realización de infraestructura y prestación de servicios, cuyo origen puede ser la Administración General del Estado y la Unión Europea.

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a) El total previsto de los gastos de funcionamiento, explotación y conservación de las obras realizadas. Dicho importe se deducirá del Presupuesto del Organismo.

b) Los gastos de Administración del Organismo imputable a las obras correspondientes. Estos gastos se deducen del presupuesto del Organismo. c) El 4% del valor de las inversiones realizadas por el Estado teniendo en cuenta la amortización técnica en 25 años para las Tarifa y en 50 años para el Canon, y la depreciación de la moneda.

En este apartado se contempla igualmente la actualización de las anualidades pendientes de satisfacer, calculada con la normativa anterior.

En las previsiones de reserva de agua se aplica como norma tradicional la ponderación de 3 a 1 del abastecimiento sobre el regadío, que equivales a considerar para el abastecimiento además del año en cursos dos años más de garantía de reserva.

La facturación media del período 1996/2003 ha sido de 47.103.000.-€, con un valor de 56.886.000.-€ el año 2003, siendo el porcentaje medio de cobro/facturación del 86%. La estructura y participación en los flujos financieros: aguas superficiales en alta:

C.2.12.3.: Estructura y Participación en los Flujos Financieros: Aguas Superficiales en Alta

Concepto Miles de euros %

Usuarios Regadíos 30.795,61 37,2

Usuarios Abastecimientos 21.476,89 25,9 Usuarios Industriales y otros no consuntivos 4.981,11 6,0 Costes Servicios Públicos 19.447,13 23,5

Costes Subvencionados 6.186,20 7,5

TOTAL AGUAS SUPERFICIALES 82.886,94 100

Los costes imputados ascienden a 57.253,61 y las subvenciones a usuarios 6.186,20, luego coste servicios 63.439,81 y cobertura de costes = 0,902.

2.12.4. Buen Uso del Agua

En la cuenca del Guadalquivir, durante la última década se han reducido apreciablemente las dotaciones de agua al regadío.

En un estudio realizado en Noviembre de 1995 la dotación media en las Zonas Regables en el Plan Coordinado fue de 7.600 m3/ha y año y según los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir para la campaña del año 2005 la dotación media para 212.000 ha. (sobre las 367.000 has. que existen en ríos regulados) controladas fue de 6.571 m3/ha y año.

Más expresivo que el valor medio puede ser aclarar que en este año 2005 las dotaciones fueron las siguientes:

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* Para 322.257 ha de olivar... 2.281 m3/ha. * Para 355.862 ha de riego ... 7.357 m3/ha. * Para 36.078 ha de arroz ... 14.000 m3/ha. Los sistemas de riego actualmente son:

* Riego de pie ... 40% * Riego aspersión ... 20% * Riego goteo... 40%.

Las Zonas Regables están acometiendo los proyectos de mejora y modernización en colaboración con diferentes Administraciones Públicas Autonómicas y Estatales. La modernización de regadíos emprendida en la cuenca afectan a 36 comunidades de regantes que suman una superficie a modernizar de 255.542 ha. Los ahorros netos que se obtendrán en los próximos años son:

- Por mejora de eficiencia ... 135 hm3/año. - Por introducción de técnicas

de cultivo ... 14 hm3/año. - Por telecontrol y telemando .... 6 hm3/año. 2.13.5. Gestión de las Sequías

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir tiene unas características que le permiten hacer frente a restricciones de sequía:

- Tiene una amplia experiencia de muchos años en que se han presentados situaciones diversas, tiene experiencia en la participación de los Usuarios en la gestión desde épocas en que esto era prácticamente inusual, y finalmente tiene una estructura descentralizada con personal técnico en toda las provincias, lo que supone una cercanía eficaz ante los problemas.

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir tiene una amplia experiencia de muchos años en que se han presentado situaciones diversas de sequía, aportando mediante su estructura descentralizada y la participación de los usuarios una adecuada, cercana y eficaz posición ante los problemas.

La sequía más dura, hasta la fecha, fue la de 1992-95 en que se alcanzaron niveles próximos a la catástrofe siendo la aportación media de los embalses de Regulación General inferior a los a 250 hm3.

En octubre de año 1995 se llegó a un volumen embalsado de solo el 6% tras un período de cuatro años de riego prácticamente nulo y de restricciones generalizadas en los abastecimientos.

Especialmente dramático llegó a ser la situación de Sevilla al quedar prácticamente agitadas las reservas de sus embalses sin que los restantes embalses de la cuenca pudiesen garantizar un mínimo caudal en el río para las necesidades de

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abastecimiento, habiéndose llegado a programar la construcción de una desaladora en Sevilla.

En esta situación extrema la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir articuló la colaboración eficaz de su equipo técnico con los usuarios y la necesaria acción conjunta con las Administraciones implicadas.

Y conviene subrayar que en esos años la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir carecía de instrumentos específicos de Gestión de Sequía; tales como Planes de Sequía, Planes de Emergencia y Manuales de Sequía que hubiesen permitido mejorar la Gestión.

2.12.6. Sistemas Modernos de Información

Para terminar este apartado dedicado a la Gestión parece oportuno mencionar los nuevos sistemas automáticos de información hidrológica instalados durante los últimos años.

El S.A.I.H. Sistema Automático de Información Hidrológica cata del año 1988 y permite suministrar automáticamente y en tiempo real información sobre las variables climáticas, hidrológicas y de estado de las infraestructuras hidráulicas para la gestión y control global de la Cuenca.

El S.A.I.H. está conformado por dos componentes principales:

1) Una red automática de telemedida y transmisión de información en tiempo real hasta el Centro de Proceso de Cuenca, situado en Sevilla.

Existe un nivel intermedio en cuatro Centros de Zona: Jaén, Granada y Córdoba. 2) Los grupos de tratamiento de la información en el Centro de Proceso de Cuenca que

incluyen un complejo sistema informático. La red consta de los siguientes puntos de control:

* Embalses ... 64 * Elevaciones ... 16 * Aforos en río ... 14 * Marco de control ... 11 * Aforos en canal ... 15 * Central hidráulica... 2 * Pluviómetros ... 138

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Este sistema incluye la gestión hidráulica de la Cuenca y permite previsiones a medio plazo sobre la disponibilidad de recursos y su asignación.

2.12.7. El SAICA

Este Sistema Automático de Calidad de las aguas proporciona vigilancia e información sobre la calidad de las aguas continentales:

En la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir empezó a funcionar en 1994.

Dispone de 21 Estaciones Automáticas a lo largo de la cuenca, en permanente comunicación con el Centro de Control de Sevilla a través del satélite Hispasat.

En cada Estación existe un grupo mínimo compuesto de: - Un VSAT o transmisor vía satélite. - Un turbiclímetro.

- Un medidor de nivel, según el caso.

- Un analizador de conductividad, pH, temperatura y oxígeno disuelto. - En función del punto de muestreo existirá un analizador de amonio,

un analizador de materia orgánica y un concentrador de compuestos orgánicos.

En el Centro de Control existe un servidor de comunicaciones que recepciona y almacena la información en una base de datos SQL.

Existe además un software SCADA que permite visualizar el estado de las Estaciones y comprobar las posibles alarmas producidas bien por casos de contaminación o por averías en la propia Estación.

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